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Número 330 Abril 14, 2013

El suicidio económico

José L u S i s a m el ma p e dro est

ro qu quiso e sie mpre ser a pren diz

Jacques Derrida


2 Domingo 14 de abril de 2013

CORREO del SUR

Nuevas lecciones desde el Japón FEDERICO NOVELO U.[1] “Simpatizo, por lo tanto, con aquellos que tenderían a minimizar, antes que con aquellos proclives a maximizar, los lazos económicos entre naciones. Ideas, conocimientos, arte, hospitalidad, viajes... son cosas que por naturaleza deberían ser universales. Sin embargo, que los bienes sean de fabricación casera siempre que sea razonable y convenientemente posible, y –sobre todo- que las finanzas sean primeramente nacionales”[2].

L

os alcances de la flexibilización cuantitativa (Q1, Q2 y Q3, hasta ahora)[3] para alcanzar una recuperación del empleo desde la inyección de liquidez, en los Estados Unidos, se encuentran en una situación de incertidumbre, entre otras razones, por carecer del establecimiento, en el mejor de los sentidos, de objetivos de inflación. No me refiero, por supuesto, a la nacionalización estricta de la llamada Regla de Taylor que, con enorme capacidad de estancamiento, ha instrumentado el Banco de México en aras de una estabilidad que impide el crecimiento. El asunto, atacado con talento y decisión por el nuevo gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, consiste en intentar alcanzar una inflación del 2 % anual y un incremento del PIB del 3 %, como el único camino para revertir la muy duradera deflación, en esa economía. El método es el de inyectar liquidez en proporciones bíblicas. La deflación consiste en una circunstancia económica en la que los costos de la producción superan a los beneficios derivados de la venta de lo producido durante la vida útil de los bienes de inversión; es muy difícil imaginar un incentivo adverso más poderoso para las expectativas del inversionista. Durante 1967, mi profesor de teoría económica, el Licenciado Gustavo Cortés Fuentes (QEPD), lo explicaba coloquialmente: “Inflación es cuando un huevo cuesta un peso, y deflación es… al revés” (eran pesos de a 12.50 por dólar). Una inflación moderada conforma un incentivo plausible para los inversionistas, aunque ponga a temblar a los banqueros centrales de casi todo el planeta. La heterodoxia de Kuroda opera a contracorriente del pánico a la inflación que, por muy buenas razones históricas, está en el ADN alemán desde la conclusión de la Primera Guerra Mundial[4] y que, por teología disfrazada de saber económico, han heredado los muy autónomos banqueros centrales neoliberales. Imaginar, siquiera, una inflación deseada significa una seria ruptura con la alta doctrina estabilizadora. Desde la conclusión de los años ochenta del siglo pasado, el Japón ha experimentado una situación de no crecimiento, muy difícil de imaginar en otras latitudes, tal como lo describió el ido Nobel, Paul A. Samuelson (¿Podría EE UU sufrir “décadas perdidas” como las de Japón?, El

País, 29/03/2009): “Una economía estancada produce una sociedad malsana”. En estos 24 años de no crecimiento, el país oriental se acercó a un bello ideal, de estado estacionario que, afortunadamente muy lejos de la alegremente bautizada como Teoría del decrecimiento, imaginó John Stuart Mill: “Una clase abundante y bien pagada de trabajadores; ninguna fortuna enorme, excepto aquellas que se ganaran y acumularan durante una sola vida; y una clase mucho más numerosa que en la actualidad de personas, no sólo exentas de los trabajos más rudos, sino con suficiente holgura, física e intelectual, sin preocupaciones de detalles rutinarios, para dedicarse con entera libertad a aquello que la vida tiene de agradable, y que sirviera de ejemplo a las clases menos favorecidas. Esta situación social, tan preferible a la actual, no sólo es compatible con el estado estacionario, sino que parece adaptarse de manera natural más a ese estado que a ningún otro”[5]. La tensión y el temprano éxito que ha provocado el peculiar tándem flexibilización monetaria-devaluación que ha puesto en escena Kuroda, no solo recrean a la autosuficiencia nacional, hoy buscada; también permiten evocar la exitosa conducción de la economía japonesa tras el abandono del patrón oro, en diciembre de 1931, y bajo la dirección de Korekiyo Takajashi (1854-1936). La sutileza y talento con los que describió a la mejor intuición del pensamiento económico, según Keynes, la demanda efectiva y al efecto multiplicador iniciado por el consumo, permiten apreciar una extraña plasticidad, por lo menos escasa, en el tratamiento tradicional de las cuestiones económicas: “Supongamos que alguien va a una casa de té y gasta dos mil yenes. Desde luego habrá críticas moralistas, pero ir a una casa de té convidando a las geishas y comiendo platos de lujo, representa un aumento de sueldo de los cocineros en la economía del país y además proporciona un ingreso a los productores de alimentos, a los transportistas y a los comerciantes. El ingreso de las geishas se convierte en alimentos, impuestos, ropas, cosméticos, etc. Ese dinero pasa de mano en mano entre los agricultores, fabricantes, comerciantes y pescadores y además ese dinero trabaja veinte o treinta veces más en las industrias. Si se abstiene de ir a la casa de té contará con dos mil yenes nada más”[6]. La cuantificación de las catástrofes económicas, en la Gran Depresión y en la actual Gran Recesión, originadas por la reducción de los gastos de la sociedad, permite apreciar la trascendencia de lo dicho por Takajashi y se encuentra en el centro del debate Keynes-Friedman y Schwartz sobre las verdaderas variables explicativas de la Gran Depresión[7]. Con la gestión de este notable economista, en funciones de ministro de finanzas, se sentaron las bases para un crecimiento significativo de la economía japonesa, que, así, fue de las que

menos tiempo padeció los efectos de la Gran Depresión:

TASAS DE CRECIMIENTO DEL PNB PER CÁPITA EN 15 PAÍSES (1913-1938) PAÍS

TASAS COMPUESTAS DE CRECIMIENTO ANUAL PROMEDIO

Japón

2.6

Noruega

2.1

Unión Soviética

1.9

Suiza

1.6

Suecia

1.3

Alemania

1.1

Dinamarca

1.0

Italia

1.0

Francia

0.8

Estados Unidos

0.8

Holanda

0.7

Reino Unido

0.7

Bélgica

0.7

Canadá

0.0

Australia

0.1

Promedio

1.1

Fuente: Angus Madison (1971), Crecimiento económico en el Japón y la URSS, FCE, México, p. 59.

Antes de sus horas bajas, inauguradas en 1989, el Japón encabezaba una historia económica oriental colmada de éxitos y explicada con la exótica figura de los gansos voladores: “… con Japón haciendo de jefe de la bandada, seguido de los ERI, los grandes Estados del sudeste asiático, etcétera. Lo producido por Japón en una década (juguetes relativamente baratos, enseres de cocina, bienes eléctricos) será imitado por la siguiente oleada de gansos en la década siguiente y, por la tercera oleada, en la década posterior. Al margen de los precisa que sea la metáfora en cada caso individual, el cuadro general es claro; los pájaros están volando, con decisión y hacia adelante, en pos de un atractivo destino”[8]. Por esta razón, el mismo autor resalta que, durante los ochenta, la percepción de la sociedad estadounidense sobre la mayor amenaza para ellos, estuvo representada por la competencia japonesa. Ahora, según Huntington, son nuestros migrantes[9], incluso por encima del terrorismo de Al Qaeda. Además de barrer con el mito de la estabilidad preferente, Kuroda ha puesto en tensión a la relevancia de la autonomía de las bancas centrales, hoy elevada al nivel de condición de democracia (aunque dicha autonomía pone a las bancas centrales fuera de cualquier mecanismo democrático de control), por cuanto el pueblo japonés ha bautizado a las nuevas medidas monetarias,

fiscales y estructurales, como Abeconomía por considerar que el programa completo proviene de las decisiones del, también nuevo, primer ministro, Shinzo Abe. Inyección de liquidez, hasta por alrededor de la tercera parte del PIB, reducción considerable de las tasas de interés y devaluación del yen, son medidas monetarias que habrán de complementarse con estímulos fiscales y con la reestructuración de la economía para promover incrementos gemelos: en la productividad y en la participación laboral (especialmente femenina). Uno de los primeros pasos es la solicitud gubernamental, a las empresas privadas, de aumentos salariales. La claridad del programa, la calificación de su fuerza laboral, la menor desigualdad socioeconómica relativa, la preocupación ambiental y la experiencia en revertir agudas deflaciones, son elementos que permiten augurar el éxito de la nueva estrategia.[10] La notable inutilidad de los gestores globales de la crisis: FMI, BCE, OCDE, G-20, etcétera, en los que ya no cree ni don Mariano Rajoy, vuelve a poner en escena algunos de los elementos del nacionalismo económico, cuyo eventual contagio permitiría, por ejemplo, formas talentosas de coordinación internacional sobre los tipos de cambio y la imposición a transacciones financieras. Por lo pronto, el Japón construye su propia salvación, evitando las expresiones de soberbia sobre las que, al mediar el siglo XVIII, advirtió quien acabaría siendo considerado el padre fundador de la economía política; ese autor narra las consecuencias sufridas por un hombre que pretendió reducir su abultado abdomen mediante el uso de un severo purgante que, además, recomendó a sus cercanos. Su epitafio dice: “Estaba bien, quise estar mejor, aquí estoy”[11]. En 1883 murió Carlos Marx y nació John M. Keynes. En 2013 muere Margaret Tatcher y nace la Abeconomía; que, ahora sí, sea para bien. [1] Profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana, México. [2] John Maynard Keynes (1933), National Self-Sufficiency, Yale Review # 26, p. 758. Este ensayo, publicado en el año de referencia, muy rápida e inicialmente se tradujo al alemán. [3] Consiste en la compra de bonos gubernamentales, por la autoridad monetaria, para inyectar dinero fresco al sistema económico, que ahora transita por su tercera versión (Q3). [4] Stefan Zweig (2001), El mundo de ayer. Memorias de un europeo, Acantilado, Barcelona, p. 394. [5] John Stuart Mill (1943), Principios de economía política, FCE, México, p. 642. [6] Citado en Nakamura Takajusa (1990), Economía japonesa. Estructura y desarrollo, Colmex, México, p. 148. [7] El quid de la explicación <<monetarista>> de Friedman es que la cantidad de dinero cayó, pero no porque no hubiera prestatarios dispuestos, sino porque la Reserva dejó que disminuyera la cantidad de dinero. En contraste, la mayoría de keynesianos han seguido el propio ejemplo de Keynes al explicar la depresión en términos de fallo en mantener la demanda agregada. Fue la caída del gasto lo que llevó a la disminución del stock de dinero, y no al revés”. Robert Skidelsky (2009), El regreso de Keynes, Crítica, Barcelona, p. 90. [8] Paul Kennedy (1994), Hacia el siglo XXI, Plaza y Janés, Barcelona, p. 301. [9] Samuel Huntington (2004), ¿Quiénes somos? Los desafíos a la identidad nacional estadounidense, Paidós, México, p. 377. [10] Joseph E. Stiglitz, La promesa de la Abeconomía, El País, 9/04/2013, pp. 18-19. [11] Adam Smith (1759), Teoría de los sentimientos morales, Alianza Editorial (Filosofía, 2004), Madrid, p. 270.


CORREO del SUR

Defensores de migrantes están amenazados de muerte

URGENTE NOTA DE EXTRAÑAMIENTO A las autoridades de los tres niveles de gobierno: Quienes suscribimos la presente nota expresamos nuestro enérgico extrañamiento, nuestra profunda preocupación y deploramos la negligencia en la implementación de medidas de protección hacia defensores de derechos humanos que han sido amenazados de muerte y se enfrentan a una grave situación de riesgo, en este caso Fray Tomás González, Director del Hogar-Refugio para Personas Migrantes La “72”, de Tenosique, Tabasco, Rubén Figueroa del Movimiento Migrante Mesoamericano, colaboradores voluntarios del albergue y los propios migrantes que en él se refugian. Por distintos medios se ha dado a conocer la grave situación que impera en todas las rutas migratorias. Situación que empeora intermitentemente de un lugar a otro según lo decidan el crimen organizado y sus corruptos cómplices. En Tenosique, Tabasco, la situación ha venido de mal en peor, pues no hay un solo día, desde hace mucho tiempo, en que los migrantes no sean víctimas de todo tipo de delitos y violaciones a los derechos humanos. La 72, Hogar–Refugio para Personas Migrantes ha documentado cada caso y a acompañado a las personas migrantes que quieran denunciar, a levantar una queja y/o acogerse al beneficio de la visa humanitaria para presentarse ante la autoridad. Las personas que se dedican a ofrecer ayuda humanitaria a este sector de la población y aquellas que se dedican a ofrecer orientación y acompañamiento para la defensa de sus derechos se han visto también victimizadas y criminalizadas. El 17 de marzo, la situación crítica que prevalecía desde finales de febrero, hizo crisis. El personal de La 72 recibió una nueva ola de amenazas, las advertencias anteriores se convirtieron en amenazas de muerte al personal y a los migrantes que habían presentado la denuncia. Por este motivo varios de los trabajadores voluntarios del alberque tuvieron que retirarse definitivamente. Respondiendo a la presión ejercida, en un operativo bastante irregular el mismo día 17, el Ministerio Público de la Federación con sede en Tenosique, la Policía Federal Ministerial, la Policía Federal y el Instituto Nacional de Migración, detuvieron a tres personas que fueron identificadas indubitablemente por dos de los migrantes que habían sido sus víctimas, pero dejaron libres a las personas que operan como “jefes de la plaza” en Tenosique, quienes están bien identificados y pudieron haber sido detenidos. Hace dos días, las personas migrantes que se hospedan en La 72 nos informaron que los criminales detenidos habían sido liberados y que estaban de regreso en Tenosique. El 5 de abril, uno de ellos, apoda-

do “La Chaquira”, se presentó frente a La 72, lo observamos platicando con algunos migrantes y con personal de las policías que nos dan seguridad en estos días. POR TODO LO ANTERIOR CUESTIONAMOS Y ENERGICAMENTE RECLAMAMOS: · QUE personas cuya actividad criminal ha sido señalada e identificada plenamente por las víctimas hayan sido liberados y estén ya de regreso en Tenosique, lo cual pone al personal que labora en “La 72”, y a las personas que hospeda en mayor peligro, pues las amenazas pueden hacerse

les no aterrizan o si lo hacen, es en forma parcial o diferente a los acuerdos tomados. · QUE el INM, sumando a acusaciones previas, en este caso manejó un doble discurso pues en reunión con el Delegado regional nos dijo estar muy preocupado por nuestra situación, le dimos toda la información de los tipos que detuvieron y que después ellos deportaron inconsecuentemente pues los individuos ya están de vuelta en el país. · QUE estos hechos exhiben negligencia y omisión de parte del Estado mexicano y

efectivas en cualquier momento. · QUE no se haya avisado a quienes han sido amenazados, informado bajo qué circunstancias los acusados obtuvieron su libertad, ni acordado las medidas que esta nueva situación requiere. · QUE los presuntos criminales estén libres después de que se les señaló y se comprobaron delitos graves en contra de la población migrante y de quienes los acompañan. Existían elementos contundentes para la detención pues esta se realizó en flagrancia, y fueron plenamente identificados y señalados por dos de los migrantes como quienes los extorsionan, amenazan, cobran la cuota, y presentaron una denuncia formal ante la PGR. Cuestionamos de manera enérgica la impunidad que la PGR y el Poder Judicial están generando dado las nulas o deficientes investigaciones que realiza, no solo de este caso, sino de todos los que tengan que ver con migrantes, y la desgastante dilación de la justicia. · QUE la procuración de la justicia es imposible de obtener si la SEGOB no protege a los amenazados y el MP o el propio Juez no protegen a los migrantes y generan las condiciones para que puedan continuar con el largo proceso judicial. No es suficiente con otorgarles un documento migratorio. Es urgente que accedan de manera inmediata a todas aquellas medidas que puedan salvaguardar su integridad y proteger sus vidas. · QUE dentro de las instituciones que dependen de la SEGOB, en campo se observa una total descoordinación. Las decisiones que toman los funcionarios centra-

se pone en entredicho su compromiso de defender efectivamente a defensores que se encuentran amenazados. SEÑALAMOS: Que hacemos responsables de lo que sucede a las autoridades de los tres niveles de Gobierno: La Procuraduría General de la Republica (PGR), el Ministerio Publico, el Juez asignado, el Instituto Nacional de Migración, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos que unilateralmente cerró este caso y no ha verificado el cumplimiento de la medidas cautelares. La impunidad que prevalece en las denuncias que presentan los migrante y sus defensores, son hechos lamentables y fomentan la reproducción de la actividad criminal tanto en contra de las personas migrantes como contra de las y los defensores de sus derechos humanos. Su inacción, su indiferencia o su lentitud de respuesta los hace cómplices por omisión o por colusión, y responsables directos, no sólo de los peligros en los que nos movemos, sino de todo el imperio de injusticia, impunidad y violencia que ya no se pueden esconder. Abril 8, 2013 Hogar-Refugio para Personas Migrantes La “72”; Movimiento Migrante Mesoamericano, SMR-Scalabrinianas: Misión para Migrantes y Refugiados; Equipo Indignación, Yucatán; Red TDT; Casa del Migrante de Saltillo [Frontera con Justicia, AC]; Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios A.C.; Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez.

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De ida y vuelta

Venezuela

C

asi todas las encuestas divulgadas antes del 7 de abril que es la fecha límite para darlas a conocer establecen la ventaja del candidato oficialista. Nicolás Maduro llegaría a los 57.6 por encima del 42.4 pronosticado para el candidato opositor, Henrique Capriles. Aunque en los medios se dice que la brecha se ha cerrado en los últimos días, solo una encuesta favorece a Capriles. Según los análisis elaborados por periodistas cercanos al chavismo, tales números son el resultado lógico de la propia evolución de los acontecimientos al recordar que hace tan solo seis meses el presidente Chávez le ganó al candidato de la oposición por casi dos millones de votos de diferencia y que esa adhesión, lejos de evaporarse, se ha fortalecido al trasladarse a su sucesor, Maduro. La sombra de Chávez recreada por sus partidarios está presente y aun domina la escena. Los observadores oficialistas se sienten satisfechos por el grado de cohesión alcanzado y fortalecido por el desempeño de sus gobernadores, asi como por la intensidad de la campaña que le habría reportado al candidato oficial el apoyo de nuevos sectores, entre ellos, “la enorme avalancha de artistas que se han pasado con equipaje y todo al lado de la Revolución” y tras la cual esperan los votos de “la gente de clase media y juvenil, tradicionalmente escéptica de la política” , minimizando así los efectos perniciosos de la abstención. Con todo, estas elecciones son literalmente hablando, atípicas, extraordinarias. Está en juego el curso de la Revolución bolivariana. Para los chavistas se trata, citando al periodista Cirilo Salazar de “ un espacio que nos ha legado la Providencia para corregir los múltiples errores que hemos cometido; para reflexionar, para la autocrítica, para alcanzar estadios superiores en esta misión que se nos ha dado a los venezolanos de crear un modelo humanista y cristiano que ayude a dar respuestas a los grandes pueblos angustiados del mundo, sumidos en la pobreza y la desesperanza y que ven en nosotros el faro que puede iluminar al mundo en todos los siglos por venir.”. No es poca cosa.

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CORREO del SUR

El suicidio económico CÉSAR ALAN RUIZ GALICIA Mohamed Bouazizi, 17 de Diciembre del 2010 Mohamed vendía frutas y verduras en Sidi Bou Zid, provincia de Túnez, para alimentar a su madre y a sus 6 hermanos. Un día, la policía confiscó su carro ambulante por no tener los permisos correspondientes para comerciar. Tras el maltrato, la vejación y la corrupción de los agentes, Bouazizi presenta una queja con las autoridades de su localidad, infructuosamente. Desesperado y decidido, se prende fuego frente al palacio de gobierno. El evento desencadenó una oleada de protestas masivas que culminaron con la huida de Ben Alí hacia Arabia Saudita, así como con la viralización de las protestas en clave democratizadora, llamada Primavera Árabe. Dimitris Christoulas, 4 de abril del 2012: “El Gobierno de Tsolakoglou ha aniquilado toda posibilidad de supervivencia para mí, que se basaba en una pensión muy digna que yo había pagado por mi cuenta sin ninguna ayuda del Estado durante 35 años. Y dado que mi avanzada edad no me permite reaccionar de otra forma (aunque si un compatriota griego cogiera un kalashnikov, yo le apoyaría) no veo otra solución que poner fin a mi vida de esta forma digna para no tener que terminar hurgando en los contenedores de basura para poder subsistir. Creo que los jóvenes sin futuro cogerán algún día las armas y colgarán boca abajo a los traidores de este país en la plaza Syntagma, como los italianos hicieron con Mussolini en 1945”. Esta nota fue escrita por Christoulas, quien se suicidó frente al parlamento griego -disparándose en la cabeza- como protesta por las consecuencias de la crisis económica en Grecia. En ese país, la tasa de suicidios aumentó 60% desde 2007. La mujer de los desahucios, 18 de Marzo del 2013 Una mujer Española se quema a lo bonzo en la provincia de Castellón, Almassora, luego de una infructuosa renegociación bancaria y en vista de que el desalojo

de ella y su familia – tiene tres hijos a su cargo- es inminente. Tras prenderse fuego, grita “me lo han quitado todo”. En el último Congreso Nacional de Psiquiatría en España, celebrado en Bilbao, se concluyó que de las nueve personas que se suicidan al día en el país, tres lo

hacen por culpa de la crisis. Kristel Tejada, 22 de Marzo de 2013 Kristel era una estudiante del primer año en Ciencias de la Conducta de la Universidad de Filipinas, Manila. Su padre


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es taxista y su madre ama de casa, siendo ella la mayor de cinco hermanos. Por ser becada, no aceptaron el retraso en el pago de su matrícula y la echaron. Kristel decide quitarse la vida, lo que provoca una profunda indignación alrededor del mundo. Cleve Kevin Robert, representante estudiantil de esa casa de estudios, afirma “Kristel no tuvo elección: o pagas o dejas de luchar por tus sueños. Fue asesinada por un sistema que se niega a reconocer que la educación es un derecho, que considera que la vida se mide en tu poder adquisitivo”. Según Duekheim en su clásico estudio sobre el Suicidio, para explicarlo como hecho social habría que descartar como determinantes a los factores económicos, climáticos y geográficos, así como a la guerra y la religión, porque son variables externas al individuo. Sin embargo, el autor acepta que pueden ser agentes clave cuando sobrevienen desequilibrios sociales profundos. Habría tres tipos de suicidio: el egoísta, causado por motivos que solo incumben al sujeto; el altruista, que se presenta principalmente en sociedades rígidamente estructuradas, donde las motivaciones del acto provienen de una fuerte carga ideológica, así como el suicidio anómico, provocado por una fuerte dislocación de los valores sociales cuyos orígenes pueden ser la guerra o una crisis económica. Proudhon afirmaba que el suicidio es una bancarrota fraudulenta.“Depresión”, “estancamiento”, “ciclos”, “crisis”: las relaciones entre palabras y cosas forman mallas de sentido no-casuales que atraviesan en zigzag por la economía y la psicología. Con la deconstrucción de la conducta se puede explorar el enigma del sujeto suicida y desde la sociología determinar si su incremento es una tendencia de anomia social -falta de dirección que suele aparecer en las épocas de revolución social, donde los valores tradicionales han dejado de tener autoridad, mientras los nuevos ideales, objetivos y normas todavía carecen de fuerza- que desemboca en el desfase entre la estructura social y la conciencia cultural, abriendo un locus donde colisionan las normas escritas con las nuevas exigencias sociales. El tema de fondo son las expectativas. Spencer pensaba que la felicidad humana puede aumentar si crece el volumen y constancia de acceso a los placeres por parte de un individuo respecto a lo que prodiga la sociedad. Durkheim disiente: depende de que los placeres que goza no entren en contradicción con las reglas de la sociedad a la que pertenece. Para Spencer, el suicidio económico sería un fenómeno provocado por la clausura en el acceso a nuestros anhelos, en tanto que para Durkheim es originado por un conflicto de valores. Guardando las diferencias, en ambos casos el trasfondo es una expectativa-matriz que colapsa, fracturando los porqués. El excepcional dramaturgo-presidente Vaclav Havel puede ayudarnos a dilucidar las cosas: la ideología tiene como función dar al hombre la ilusión de consonancia con el sistema; en el capitalismo neoliberal se desarrollan referentes de realización que muy pocos pueden alcanzar, lo que generaliza la frustración. Gravitamos en torno a un pacto social que establece un piso mínimo que dejó de ser sostenible en Europa -Grecia, Portugal, España, Chipre e Irlanda pidieron ya su rescate económico, lo que significa recortes a salud, educación y pérdida de la movilidad social- que se consolida en los países del BRIC -según el Instituto Global McKinsey, hacia el 2025 entre la India y China aportarán mil millones de consumidores a la clase media mundial- y que se malogró en países dependientes como México. El suicidio económico es un discurso que interpreta la vida y la muerte, imprimiendo la denuncia de un fracaso en el intento por alcanzar las metas de la organización colectiva. La determinación del suicida nace de la pérdida de la esperanza -si se quiere, de liquidar probabilidades de obtener lo que desea con legitimidadasí como por impotencia frente a las circunstancias. Los casos son el testimonio de la decadencia e inviabilidad de un orden social en crisis permanente. Posdata: la primera táctica de resistencia es una política de la memoria. El futuro es el país de quienes ardieron para devenir semillas. Para ellos, éstas palabras. De ellos, lo que será.

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Ecce Homo, Jacques Derrida

GUSTAVO SANTIAGO

E

scribir una vida. Invertir el gesto divino: pasar de la carne al verbo. Con tamaño desafío se enfrenta todo biógrafo. Si la vida en cuestión es la de un filósofo, los problemas se tiñen de matices particulares. La vida de alguien que se ha dedicado fundamentalmente a escribir, a pensar, ¿puede tener algo suficientemente atractivo como para ser contado? ¿No alcanza con lo dicho y escrito por él? Si estuviéramos pensando en una figura de la Antigüedad, un Sócrates, un Diógenes, esta última pregunta podría carecer de sentido. La vida de un filósofo y su palabra constituían inseparablemente su filosofía. Desde la modernidad, la pregunta por la vida de un filósofo es muy lateral. Casi un pecado de curiosidad. Lo que interesa es qué dijo, qué escribió el filósofo, no cómo vivió. Quizás haya una excepción en aquello que concierne a cuestiones políticas. En ese terreno sí puede pedírsele a alguien que exhiba una cierta coherencia

entre lo que sostiene en los textos y su modo de vida. Pero a nadie se le pregunta en un examen de la facultad por qué Rousseau, autor de un texto pedagógico de la altura de Emilio, depositó en el hospicio público a sus cinco hijos recién nacidos. Benoît Peeters (París, 1956) es un escritor que más allá de haber incursionado en la novela, el comic y la ensayística, tiene especial predilección por la escritura biográfica. Su último trabajo, dentro del género, está dedicado a Jacques Derrida. Peeters estudió filosofía en La Sorbona, y fue dirigido por Roland Barthes en una maestría en la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales. Conoce la tradición filosófica, maneja los recursos típicos del género. ¿Es suficiente para afrontar exitosamente la escritura de la vida de Derrida? Anticipándose a algunos cuestionamientos de capilla, el autor se apura a confesar: “Mi intención no fue A PÁGINA 6


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CORREO del SUR

Ecce Homo... DE PÁGINA 5

exposición en conferencias o clases de lo escrito– no siempre le deparó satisfacciones.

proponer una biografía derridiana, sino una biografía de Derrida. El mimetismo, tanto en esta materia como en muchas otras, no me parece el mejor favor que podamos hacerle hoy”. El texto de Peeters estará escrito, entonces, siguiendo las más habituales reglas del género: organización cronológica (con la correspondiente división: infancia y juventud, madurez, vejez), consulta de fuentes, entrevistas a testigos –en este caso, cerca de cien–. Con esto le basta al autor para componer un libro ágil, por momentos atrapante, que lleva al lector a recorrer un camino que parte de la situación marginal del niño argelino, atraviesa el esplendor de La Sorbona y de las principales universidades norteamericanas y finaliza en el cementerio de Ris-Orangis. No sería de extrañar que, al llegar a este punto, al lector se le escaparan algunas lágrimas, como si perdiera al personaje de una película hollywoodense, de las que apasionaban a Derrida. Para dar cuenta de la corporeidad del personaje compuesto por Peeters nos detendremos aquí no en la trayectoria intelectual –de la que también se ocupa el texto–, sino en algunos aspectos “marginales” de su vida. El niño judío-argelino-francés En los años de la infancia, su condición de judío-argelino-francés lo llevó a experimentar la marginación y el hostigamiento. Derrida nace en El Biar, un suburbio de Argel, el 15 de julio de 1930. Se trata de una sociedad atravesada por conflictos raciales y religiosos. En 1940, en una escalada de antisemitismo, se deroga el Decreto Crémieux, que concedía la nacionalidad francesa a los judíos de Argelia. A partir de dicha derogación, comienzan a establecerse cupos para los alumnos judíos en las escuelas primarias y secundarias. En 1942, el pequeño Jackie es expulsado de la escuela por su condición de judío (el año anterior ya lo habían sido su hermano mayor, René, y su hermana Janine). Como consecuencia de esto, es inscripto en el liceo Maimónides, que congrega a los chicos judíos. Peeters cita a Derrida: “Creo que fue entonces cuando comencé a reconocer, si no a contraer, ese mal, ese malestar, ese mal-estar que, para el resto de mi vida, me volvió inepto para la experiencia ‘comunitaria’, incapaz de disfrutar de cualquier forma de pertenencia”. El pequeño Derrida afirma haber sufrido casi del mismo modo la segregación antisemita como la “integración” homogeneizadora. Cuando dos años más tarde sean abolidas las medidas antisemitas y pueda reintegrarse al liceo, habrá dejado de mostrar interés por los contenidos escolares. Amores El gran amor de su vida fue Marguerite Aucouturier, hermana de un compañero de la Ecole Normale Supérieure. Marguerite estaba comprometida con “un muchacho serio que caía muy bien a sus padres”. Derrida se convierte en amigo íntimo de la pareja y rápidamente desplaza al (ex) prometido. El noviazgo de Jackie y Marguerite provoca un escándalo en las familias de ambos. Los Derrida no aceptan que ingrese a la familia alguien que no pertenezca a la comunidad judía; los Aucouturier, no se resignan al desventajoso cambio de candidato. Un gesto de Derrida agrava la situación. El hermano de Marguerite cuenta que Derrida envía una carta a sus padres en la cual “en lugar de pedir la mano de Marguerite de modo clásico, exponía en detalle su concepción muy libre de las relaciones de pareja”. Finalmente, se casan, en 1957, lejos de ambas familias, en Estados Unidos. Más allá de esta relación estable que dio lugar a una familia “tradicional” ampliada algunos años más tarde por la llegada de Pierre y Jean, a Derrida se le sospechan numerosos amoríos. Esto no significa, según Peeters, que haya sido infiel: “Para Derrida, seducir es una necesidad irresistible (...) en él, lo femenino siempre se conjuga en plural. Si Derrida halaga la fidelidad (...) es porque para él cada relación es un acontecimiento único, irreemplazable, por lo tanto piensa que es capaz de numerosas fidelidades”. Entre esas fidelidades “paralelas” hubo una que le trajo serios dolores de cabeza: la vivida con Sylviane Agacinski, a quien conoció en 1972. Derrida era ya una celebridad en el mundo intelectual francés y Sylviane, una joven estudiante quince años menor que él, “de una belleza que cortaba la respiración”. En 1984, ella le comunica que está embarazada y que en esta ocasión –a diferencia de

lo hecho algunos años atrás– piensa tener el hijo. Derrida se aterroriza por la posibilidad de que su familia se entere de la situación (aunque aparentemente todos lo sabían) y decide tomar distancia. Todo estallará algunos años más tarde, cuando Sylviane se case con Lionel Jospin. Durante la campaña electoral de 2002 se publican dos biografías del candidato, en las que queda expuesto que el hijo que Jospin “crió como suyo” es del –por entonces, ya célebre– filósofo Derrida. En toda su vida Derrida sólo vio una vez –por una circunstancia azarosa– a su hijo Daniel. Placeres Además del placer de las fidelidades múltiples, Derrida disfruta de cosas simples como manejar un auto a gran velocidad, nadar, jugar al fútbol y al poker, ver cine y televisión. No disfruta tanto como uno podría esperar de la lectura. Cuando lee, no puede dejar de pensar que está trabajando. Lee para escribir. Y la escritura –o la

Padecimientos Por una cuestión de oficio, podría decirse que lo que más atormentó a Derrida a lo largo de su vida fue tener que someterse a tribunales académicos. Padeció los exámenes para ingresar en la Ecole Normale Supérieure (particularmente, claro está, en las dos ocasiones en las que fracasó); sufrió “hasta estar al borde del desmoronamiento psíquico” en sus dos presentaciones en el concurso de agrégation (en la primera ocasión reprobó y en la segunda obtuvo una nota mediocre). Y no se trata de un malestar de juventud. Cuando, en 1981, concursa por un cargo en la universidad de Nanterre, debe atravesar un nuevo calvario. Dominique Lecourt, que lo ve salir de la entrevista “blanco como un papel”, relata que el propio Derrida “más tarde me contó que algunos miembros del jurado se habían divertido leyendo fragmentos de sus libros en voz alta, de la manera más sarcástica posible”. También se atormenta ponderando el reconocimiento (o la falta de él) por parte de sus pares. Enumerar a aquellos de quienes se distanció por cuestiones de ese estilo daría lugar a una lista casi de la misma extensión que la de quienes fueron sus amigos. Entre las batallas más célebres podrían citarse las que libró con Foucault, Lacan y Bourdieu. La vida y el intelectual Sería exagerado afirmar que con este libro Peeters logra esclarecer el pensamiento del filósofo –no hay texto que pueda hacerlo–, pero no sería desacertado sostener que proporciona una buena introducción a él. Tanto por las correctas, aunque inevitablemente apretadas, síntesis de cada uno de los textos más importantes de Derrida que ofrece cuando el hilo cronológico lo permite, como por su atractiva composición de clima de época que permite entrever el marco en que esos textos fueron gestados. Insistimos: no se trata de una “biografía intelectual”. Es, en todo caso, la biografía de un intelectual, de un hombre: Ecce Homo. Derrida, Benoît Peeters, Fondo de Cultura Económica, 682 páginas.


CORREO del SUR

JOSÉ LUIS SAMPEDRO

Y

o también nací en 1917. Yo también estoy indignado. También viví una guerra. También soporté una dictadura. Al igual que a Stéphane Hessel, me escandaliza e indigna la situación de Palestina y la bárbara invasión de Irak. Podría aportar más detalles, pero la edad y la época bastan para mostrar que nuestras vivencias han sucedido en el mismo mundo. Hablamos en la misma onda. Comparto sus ideas y me hace feliz poder presentar en España el llamamiento de este brillante héroe de la Resistencia francesa, posteriormente diplomático en activo en muchas misiones de interés, siempre a favor de la paz y la justicia. ¡INDIGNAOS! Un grito, un toque de clarín que interrumpe el tráfico callejero y obliga a levantar la vista a los reunidos en la plaza. Como la sirena que anunciaba la cercanía de aquellos bombarderos: una alerta para no bajar la guardia. Al principio sorprende. ¿Qué pasa? ¿De qué nos alertan? El mundo gira como cada día. Vivimos en democracia, en el estado de bienestar de nuestra maravillosa civilización occidental. Aquí no hay guerra, no hay ocupación. Esto es Europa, cuna de culturas. Sí, ése es el escenario y su decorado. Pero ¿de verdad estamos en una democracia? ¿De verdad bajo ese nombre gobiernan los pueblos de muchos países? ¿O hace tiempo que se ha evolucionado de otro modo? Actualmente en Europa y fuera de ella, los financieros, culpables indiscutibles de la crisis, han salvado ya el bache y prosiguen su vida como siempre sin grandes pérdidas. En cambio, sus víctimas no han recuperado el trabajo ni su nivel de ingresos. El autor de este libro recuerda cómo los primeros programas económicos de Francia después de la segunda guerra mundial incluían la nacionalización de la banca, aunque después, en épocas de bonanza, se fue rectificando. En cambio ahora, la culpabilidad del sector financiero en esta gran crisis no sólo no ha conducido a ello; ni siquiera se ha planteado la supresión de mecanismos y operaciones de alto riesgo. No se eliminan los paraísos fiscales ni se acometen reformas importantes del sistema. Los financieros apenas han soportado las consecuencias de sus desafueros. Es decir, el dinero y sus dueños tienen más poder que los gobiernos. Como dice Hessel, “el poder del dinero nunca había sido tan grande, insolente, egoísta con todos, desde sus propios siervos hasta las más altas esferas del Estado. Los bancos, privatizados, se preocupan en primer lugar de sus dividendos, y de los altísimos sueldos de sus dirigentes, pero no del interés general”

Domingo 14 de abril de 2013

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Prólogo de José Luis Sampedro en “¡Indignaos!” de Stéphane Hessel ¡INDIGNAOS!, les dice Hessel a los jóvenes, porque de la indignación nace la voluntad de compromiso con la historia. De la indignación nació la Resistencia contra el nazismo y de la indignación tiene que salir hoy la resistencia contra la dictadura de los mercados. Debemos resistirnos a que la carrera por el dinero domine nuestras vidas. Hessel reconoce que para un joven de su época indignarse y resistirse fue más claro, aunque no más fácil, porque la invasión del país por tropas fascistas es más evidente que la dictadura del entramado financiero internacional. El nazismo fue vencido por la indignación de muchos, pero el peligro totalitario en sus múltiples variantes no ha desaparecido. Ni en aspectos tan burdos como los campos de concentración (Guantánamo, Abu Ghraib), muros, vallas, ataques preventivos y “lucha contra el terrorismo” en lugares geoestratégicos, ni en otros mucho más sofisticados y tecnificados como la mal llamada globalización financiera. ¡INDIGNAOS!, repite Hessel a los jóvenes. Les recuerda los logros de la segunda mitad del siglo XX en el terreno de los derechos humanos, la implantación de la Seguridad Social, los avances del estado de bienestar, al tiempo que les señala los actuales retrocesos. Los brutales atentados del 11S en Nueva York y las desastrosas acciones emprendidas por Estados Unidos como respuesta a los mismos, están marcando el camino inverso. Un camino que en la primera década de este siglo XXI se está recorriendo a una velocidad alarmante. De ahí la alerta de Hessel a los jóvenes. Con su grito les está diciendo: “Chicos, cuidado,

hemos luchado por conseguir lo que tenéis, ahora os toca a vosotros defenderlo, mantenerlo y mejorarlo; no permitáis que os lo arrebaten”. ¡INDIGNAOS! Luchad, para salvar los logros democráticos basados en valores éticos, de justicia y libertad prometidos tras la dolorosa lección de la segunda guerra mundial. Para distinguir entre opinión pública y opinión mediática, para no sucumbir al engaño propagandístico. “Los medios de comunicación están en manos de la gente pudiente”, señala Hessel. Y yo añado: ¿quién es la gente pudiente? Los que se han apoderado de lo que es de todos. Y como es de todos, es nuestro derecho y nuestro deber recuperarlo al servicio de nuestra libertad. No siempre es fácil saber quién manda en realidad, ni cómo defendernos del atropello. Ahora no se trata de empuñar las armas contra el invasor ni de hacer descarrilar un tren. El terrorismo no es la vía adecuada contra el totalitarismo actual, más sofisticado que el de los bombarderos nazis. Hoy se trata de no sucumbir bajo el huracán destructor del “siempre más”, del consumismo voraz y de la distracción mediática mientras nos aplican los recortes. ¡INDIGNAOS!, sin violencia. Hessel nos incita a la insurrección pacífica evocando figuras como Mandela o Martin Luther King. Yo añadiría el ejemplo de Gandhi, asesinado precisamente en 1948, año de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de cuya redacción fue partícipe el propio Hessel. Como cantara Raimon contra la dictadura: Digamos NO. Negaos. Actuad. Para empezar, ¡INDIGNAOS! Editorial Destino, 2011.


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José Luis Sampedro, el maestro que siempre quiso ser aprendiz

HA FALLECIDO A LOS 96 AÑOS DE EDAD

i José Luís Sampedro quería que se le recordarse de alguna forma siempre decía lo mismo: “Como un aprendiz de José Luís Sampedro”. Y es que el gran profesor de economía, siempre presumió de ser un aprendiz, alguien que día a día buscaba sorprenderse y emocionarse con nuevas sensaciones. Sampedro se ha ido a los 96 años como vivió, sin armar alboroto ni con una voz más alta que otra. Su viuda, Olga Lucas, ha anunciado que el pasado domingo de madrugada dejó de respirar en su domicilio madrileño. “No quería un circo mediático en torno a su cadáver”, explica. Y así ha sido. Escritor, humanista, pensador, economista, indignado… Sampedro era todas esas cosas y alguna más. Pero ante todo era una persona digna. “Se puede ser nada más que un pequeño arbolito en un gran bosque, pero se es ese arbolito”. Y se debe ser con dignidad, le gustaba repetir. Con esa dignidad, hizo de su crítica al capitalismo salvaje y a la decadencia moral y social de Occidente una forma de lucha. Sus pensamientos conectaron directamente con el movimiento 15-M y los llamados “indignados”, para los que era más que un referente. Pese a sus 96 años, no perdió su espíritu luchador y apelaba a las nuevas generaciones a iniciar los pasos para “romper el imperio de los dominantes, de los privilegiados y de los egoístas que nos llevan a un desarrollo insostenible”. Y como pensador que era, defendía la educación contra todo y contra todos. “Quieren dominar nuestro pensamiento” alertaba. “ Y si lo controlan no necesitarán ejército para dominarnos, les bastará con difundir por radio o televisión las noticias que quieran. Por eso quieren controlar la televisión y todo lo demás”. Ahora, la voz del maestro, del economista, del dramaturgo que no fue porque no le gustaba trasnochar, del politólogo, del intelectual, del aprendiz de Sampedro se ha apagado, pero queda su legado. Queda su voz, sus libros, sus artículos, sus pensamientos. Queda su obra con la que todos podremos ser aprendices de José Luís Sampedro. Como él lo fue. http://www.lamarea. com/tags/jose-luis-sampedro/

BIBLIOGRAFÍA Novela: Congreso en Estocolmo, 1951. El río que nos lleva, 1961. El caballo desnudo, 1970. Octubre, octubre, 1981. La sonrisa etrusca, 1985. La vieja sirena, 1990. Real sitio, 1993. La estatua de Adolfo Espejo, 1994. La sombra de los días, 1994. El amante lesbiano, 2000. La senda del drago, 2006. Cuarteto para un solista, 2011 Cuento: Mar al fondo, 1992 y Mientras la tierra gira, 1993. Obras económicas: Principios prácticos de localización industrial, 1957. Realidad económica y análisis estructural, 1959. Conciencia del subdesarrollo, 1973. Las fuerzas económicas de nuestro tiempo, 1967. Inflación: una versión completa, 1976. El mercado y la globalización, 2002. Los mongoles en Bagdad, 2003. Sobre política, mercado y convivencia, 2006. Economía humanista. Algo más que cifras, 2009. Otras obras: Escribir es vivir, 2005, La ciencia y la vida, 2008 y Reacciona, 2011

CORREO del SUR Director General: León García Soler

Suplemento dominical de Director: Adolfo Sánchez Rebolledo

Diseño gráfico: Hernán Osorio


Correo Del Sur No 330