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Quincenario pansexual para La Jornada Aguascalientes | #70| Editor: Francisco Trejo Corona | lja.mx/autonomia

¡ARDAN LOS HABERISTAS!*

ESCRIBIR VIEN (sí, con v de vaca)

Por José Miguel Ángel Ramos Arcila

¿Tendrán fin las palabras vacías? Job 16:3 Es común que en las redes sociales la gente no se preocupe por escribir correctamente. Como no es un trabajo académico los jóvenes se permiten cierta libertad y exploran su ingenio. Alternan las mayúsculas y las minúsculas, cambian algunas letras por números y escriben su nombre como si tuvieran Parkinson, repitiendo vocales y consonantes. Descifrar ese nuevo lenguaje se convierte para mí en una tarea casi imposible de cumplir. Alguna vez traté de corregir las faltas de ortografía y las oraciones mal estructuradas, entendí todo era vanidad; un falso altruismo. El país no va a mejorar mágicamente por ponerle acentos a las esdrújulas, ni se volverá más caótico por usar palabras que no existen en el diccionario. Además, mientras los jóvenes puedan comunicar sus ideas no tienen porqué hacer cambios. Resulta más sencillo adaptarse al nuevo idioma que aprenderse las reglas gramaticales. Y la RAE se vuelve patéticamente condescendiente, tanto así que incluyó el verbo “okupar” y las palabras “espanglish” y “friki” dentro de su vigésima tercera edición. Por eso ya no insisto en que la palabra correcta es “trasplante”, no “transplante”; que se dice “infortunadamente” en lugar de “desafortunadamente”. Qué más da, si la RAE será misericordiosa y seguirá aumentando palabras, no para ampliar el vocabulario sino para que sea más difícil que las personas se equivoquen al escribir. Es lo mismo si escribes lagaña o legaña; fútbol o fubol; ícono o icono; vídeo o video. Aprovecho para señalar que nunca estuve de acuerdo con que a “guión” le quitaran el acento. Estúpida conclusión tardía e innecesaria. Querían hacer lo mismo con “sólo”, pero cuando que se dieron cuenta de su error dijeron que no era una regla sino una sugerencia, y que por lo tanto era correcto de las dos formas. Bravo. Infortunadamente pronto veremos que “güey”, palabra oficial y vigente, se podrá escribir también con dobleú (1), y se definirá como un eufemismo de camaradería, no como un insulto. Después terminarán aceptando pleonasmos como “repetir lo mismo”, “a lo mejor es probable”, o “la gran mayoría” como expresiones aceptables argumentando que sólo (o solo) “realzan el énfasis”. ¿Y eso a mí en qué me afecta? En todo. Vivo de

• Mira de cerca, te sorprenderás | Foto: Sarahaí Verdugo

las palabras y ellos, los académicos, destruyen la escritura. Nada tan fácil como usar cualquier palabra mal escrita o expresión errónea para que, dentro de algún tiempo, sea considerada por la RAE como un término correcto o una acepción a la regla. Lo único que tenemos que hacer es pronunciarla y escribirla constantemente, como si no tuviera sinónimos. Dicho de manera más enfática: Volver nuevamente a repetir la misma palabra o expresión una y otra vez. Dicho coloquialmente: Repetirla a lo güey. Su manera de acortar distancia contra las faltas ortográficas es bajando el nivel, caminando hacia atrás. Qué terrible. Se dan por vencidos porque nunca seremos capaces de aprender las reglas, y deciden ajustarse a la medida de nuestra comodidad. ¿Es que acaso no se dan cuenta que agregando términos y acepciones limitan nuestra capacidad de expresar mejor las cosas? ¿Qué va a pasar entonces cuando a la gente no le importe ya la diferencia entre algunas palabras como haya/halla/allá o hay/ahí/ay, y las use como bien le parezca? ¿La RAE será generosa? ¿Podrá perdonarnos por esta última ocasión nuestro Alzheimer voluntario, nuestro Parkinson incurable? ¿Habrá amnistía para nuestra pérdida de memoria y de interés? No es necesario estudiar una licenciatura en letras para escribir bien. Eso se aprende leyendo libros. He aquí la solución: quien lee,

como consecuencia inevitable, escribe bien. Aclaro que me refiero a las reglas gramaticales no a la belleza narrativa. Si en México se leen, según eso, 2.9 libros por persona al año, es gracias a los ratones de biblioteca. La estadística debe ser aún más desesperanzadora. Más de la mitad del país no ha leído ni un libro. Ese es el problema del ir y venir de las palabras: en México no se lee. Y sus intentos por fomentar la lectura a través de su campaña “diviértete leyendo” han sido absurdos. Yordi Rosado, Bobby Pulido, Danna Paola, puros intelectuales de nuestro país invitando a leer veinte minutos al día. Y qué decir de los videos cuando abren un libro sin portada, y salen de entre sus páginas espadas y flechas, animales, fuegos artificiales. Es contradictorio. Si tienen que llenar el spot(2) con efectos especiales para que la gente pueda terminar de ver su video de veinte segundos ¿creen que van a soportar un libro sin dibujos durante mil doscientos segundos? Sin embargo hagamos, tal como sugeriría Josefina Vázquez Mota, un ejercicio de imaginación… Después de ver el comercial, los jóvenes caminan hacia el librero, si es que tienen un librero en casa, si es que tienen una casa para poner el librero; pero suponemos que sí porque vieron el comercial en un televisor ya con su decodificador digital y todo, porque son de Tijuana. Continúo. // Sigue en la 2 ->->->->->


Escribir vien (continuación) Entonces los jóvenes, persuadidos por la excelente publicidad, caminan hacia el librero casi sin darse cuenta, movidos por el mensaje subliminal recibido, caminan con la determinación de divertirse leyendo veinte minutos, pero al llegar se encuentran ante una disyuntiva: Por un lado está una biblia empolvada, abierta precisamente en el capítulo dieciséis del libro de Job; y, por el otro, la TVyNovelas con una sesión fotográfica de Setsuko Takahashi y el último chisme de Julio Iglesias. ¿Qué van a elegir? Hombres y mujeres van a optar por la revista. Aunque quién sabe, porque luego hay quien afirma haber leído algunos pasajes de la biblia, sobretodo en la etapa de la adolescencia. A la campaña le falta decirnos qué leer. En su página de internet3 se encuentran algunas sugerencias de libros que, aparte de no ser las mejores, a mi parecer son insuficientes. Y ¿quién tiene acceso a esas recomendaciones de lectura? Aquellos que cuentan con computadora e internet. O sea todo el país, porque seguimos en nuestro ejercicio de imaginación. Entonces la campaña se vuelve exitosa, suponiendo, claro está, que cuando uno entra al internet lo primero que hace es visitar esa página en lugar de entrar a Facebook. Fin del ejercicio. Nuestro idioma es hermoso. No lo dejemos en manos de académicos volubles. La responsabilidad tampoco es enteramente de las campañas malhechas, sino también de los maestros y los padres de familia. La lectura no tiene que ser una actividad meramente escolar. En un principio los maestros pueden despertar el interés de los niños y jóvenes dejándoles lecturas apropiadas, divertidas e interesantes. Alguien pensará: A ver, cuál libro recomendarías tú, que nomás andas de criticón y nada te parece. A lo que yo respondería: Mira alguien, en primera se supone que las escuelas cuentan con algunos libros infantiles que los maestros y maestras debieron haber leído preferentemente antes de prestárselos a sus alumnos. No es una obligación de ellos, pero si quieren hacer una recomendación acertada para fomentar la lectura, deberían leerlos primero, como si fuera un deber. En segunda… ¿por qué tienes esa cara de espanto, alguien? Alguien (el mismo alguien) responderá: porque me estás contestando algo que no pronuncié, sólo lo pensé; fíjate al inicio del párrafo. Entonces yo, sin hacer caso a su interrupción, continuaría: En segunda, en las primarias existen antologías de literatura infantil llamadas “Leemos mejor día a día”4. Pueden sacar copias de algún cuento o fragmento de novela y dejárselas de ta-

rea. Esas antologías son la onda5. ¿Ves como si reconozco que algunas cosas son buenas? ¿Puedo continuar mi texto? Alguien, el mismo, contestará avergonzado: Sí, adelante. Después queda la responsabilidad de leer con los hijos, comentar el cuento, modular la voz en los diálogos. Los padres no deben enseñarles que es divertido, sino divertirse con ellos leyendo. No hay que esperar a que la maestra deje reportes de lectura. Siempre podemos pedirle asesoría a algún familiar bonachón. Si es cierto eso de que todos tenemos un tío gracioso y una prima guapa, deberíamos encontrar al sobrino raro que, cuando van a un centro comercial, se detiene en las librerías; y si no lo encontramos, entonces consultar con algún amigo; y si no tenemos amigos de esos que usan anteojos, entonces habrá que elegir un libro para niños cantando De Tín Marín de Do Pingüé, o bien aceptar el consejo de un humilde servidor. A mí me gustaron mucho los libros infantiles: “Nadie te creería” de Luis María Pescetti; “Atados a una estrella” de Claudia Celis; “Momo” de Michael Ende; “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry; “La peor señora del mundo”, de Francisco Hinojosa; y “La ardilla miedosa encuentra un amigo” de Mélanie Watt. Otra vez vuelvo a repetir nuevamente: Nuestro idioma es hermoso. Los libros son el método más efectivo para aprender a leer y a escribir sin faltas de ortografía; y también el método más efectivo para aprender que eso que hace que se enchine nuestra piel cuando leemos una frase que define nuestro estado de ánimo; ese temblor interno que se tiene cuando uno se identifica con el protagonista; eso que hace que se humedezcan los ojos al terminar un buen libro, es el alma.

La Cruz del Crucero Por Alejandro Alba Carbajal La idea de utilizar herramientas mercadológicas para la promoción de los candidatos no es tan mala; al final del día la gente debe de conocer la propuesta de quien se promueve y muchas veces los votantes se sienten más identificados con un candidato que aparenta seriedad, sobriedad y formalidad al menos en la foto. Hay cosas más o menos útiles, sin embargo, la mayoría de los candidatos le apuesta al borlote, la música y el ruido extremo como señal de fortaleza. La época de campañas es época de escritores, cantautores, creadores y promotores del mal gusto musical. Como si fuera poco escuchar en la mayoría de las radiodifusoras canciones repetitivas y aberrantes, el ciudadano ahora tiene que tolerar día y noche los llamados “jingles” promocionales, que en su mayoría son ya canciones detestables pero aderezadas con pésima letra y mensajes sin sentido. Debo de confesar que una de mis acciones favoritas en todo el proceso electoral (después de las impugnaciones y los lloriqueos) son los cruceros: esas mágicas reuniones callejeras que plasman entre otras cosas la obligatoriedad y hartazgo de los mismos colaboradores del partido. Me gustaría saber si existe un estudio que arroje un resultado objetivo

respecto al impacto que tiene un crucero en los votantes, ¿realmente alguna persona cambiaría su intención de voto por ver banderas, basura, ruido y peatones alocados esquivando carros?... lo dudo. Siendo concretos e indiscretos, los invito a que al azar pregunten a cualquier allegado activo en campaña distrital ¿cuál es la finalidad de un crucero?; cargando los dados y obviando la respuesta creo que independientemente de si llegaran a demostrar su utilidad sin duda alguna un factor de éxito seria la actitud de los que participan en el mismo y es que es impresionante la pereza de quienes deberían tener un acercamiento con la gente para platicar respecto al proyecto del candidato, mover una bandera muy fuerte no genera empatía con las personas y eso, los asesores carísimos de Paris lo deberían de saber. Sea pues este un atento llamado a la cordura y al conocimiento del desencanto de las personas que lo observamos pero también de las que participan por cohesión o por promesa de un trabajo. Reza un viejo dicho que para convencer hay que estar convencido y sin duda quienes participan en estas folclóricas actividades tienen compromiso, ambición y fraternalidad… más no voluntad

Pangea Pansexual Por Carlos Olvera Zurita ¿Qué es Pangea Pansexual?, creo que es de esas cosas que uno hace pero no puede explicar con facilidad. Hace un tiempo alguien me habló sobre la pansexualidad, de esos que son capaces de amar sin importar la forma, la sexualidad o el género.

convirtió en el vehículo para tal motivo.

Por aquellos momentos yo buscaba la inspiración hasta debajo de las piedras o entre las lonjas de mis amigos pero nomás nada y bueno la pansexualidad es un tema apenas conocido y so pretexto de criticar la postmodernidad se

¿Cómo las describo?, son pansexuales una tiene el pelo verde y otra rojo. Nos vemos quincena a quincena en este conocido y sofisticado suplemento postmoderno. // @clonzurita

Con ustedes Leslie y Bilma, un par de pansexuales reaccionarias que se toman esto de amar sin complejos demasiado en serio.

@kenia1988 1.- Licencia poética. 2.- Según la RAE, esta palabra puede ser suprimida. Lo digo porque no quiero que de aquí al día que usted lea mi texto encuentre faltas ortográficas. Sepa usted, amable lector, que en estos tiempos escribir correctamente ya es cosa del azar. A lo mejor cambian la palabra por “espot”. No sé. Ojalá.

LA JORNADA AGUASCALIENTES EN INTERNET

3.http://www.divierteteleyendo. com/campana

@JORNADAGS

4.http://csep.sepdf.gob.mx/wcsep/ default.asp?id=10

/JORNADAGS

5.- Disculpe usted, amable lector, por esa expresión. Debo reconocer que yo también he sido víctima de las acepciones de la RAE

@PURISIMAGRILLA

* Nota del editor: * Referencia a http://bit.ly/98taVx

LJA.mx

LJA.mx


Uso de las redes sociales en el proceso electoral 2013 Vamos dejando claro, las redes sociales no ganan campañas, lo que si logran es posicionar, difundir un mensaje, mostrar la cara amable y cercana del candidato, y sobretodo facilitar la comunicación entre el candidato, el partido y la ciudadanía. También, aunque muchos lo duden, terminar carreras políticas, difunde fotos vergonzosas, cambia la imagen de una persona, provoca a la audiencia, difunde chismes, mentiras a medias y verdades incompletas, parte del ambiente diario durante un proceso electoral. Todos recordaremos las campañas del 2012, la primera campaña que México vivió en directo desde las redes y todo lo que ocasiono este proceso. Páginas con toda la información necesaria sobre él candidato y sus propuestas, aplicaciones para celulares, transmisión en vivo de los candidatos en cualquier parte de la república, el apoyo durante debates y claro el surgimiento de grupos como el #YoSoy132. Las redes sociales son la reproduc-

ción digital de lo que se vive en la comunidad o estado donde uno radica, no es raro descubrir las mismas prácticas en tierra que digitales. Aguascalientes no es la excepción, si bien el 2012 nos llegó de sorpresa en materia de redes sociales, en el 2013 somos testigo de la preparación e inclusión de grupos de jóvenes que manejan las redes sociales de los candidatos, considerando esto, los tres candidatos con más fuerza en el municipio capitalino (PRI- PVEM, PAN-PRD, MC) cuentan con Facebook y twitter. Fueron meses de preparación y cuentas que han acompañado a los candidatos desde las pre campañas, al mandado, a la boda de los amigos y a recorrer las calles, promocionando desde ellas, su mirada, los comentarios de apoyo, y sobretodo el llegar a jóvenes, grupo social que por naturaleza se encuentra inmersa en estas aplicaciones y que toma mucha importancia durante las elecciones por el voto que representan. Pero también está el otro lado de la cara de las redes sociales, la compra de likes, fan page que de la noche a

la mañana duplicaron el número de “me gusta”, cuentas falsas o los llamados “bots”, que se encargan de la campaña sucia o negra durante el proceso, los también llamados “terroristasciberneticos” cuya finalidad es realizar infografías desprestigiando a un candidato, denunciar y bloquear cuentas, escribir en los muros y enviar tuits demostrando odio, desprestigio, entre otras cosa. De qué sirve tener miles de amigos en Facebook o twitter si no existe una difusión o retroalimentación del contenido, basta ver, la cantidad de likes o veces que se comparte una foto para saber el alcance real, el número de personas que está hablando de una publicación y el alcance viral obtenido de una publicación Que falta, una educación digital, las redes no sirven únicamente para dar me gusta, sirven para compartir un contenido, pero sobretodo generar un debate en torno a una deficiencia o un acierto del gobierno, sus gobernantes y sus candidatos. Es necesario generar un debate y una verdadera interacción dentro de las redes sociales y páginas de in-

Por Angélica Contreras ternet de los candidatos, escuchar a los internautas no se soluciona únicamente con postear fotos y leer los comentarios, es necesario preguntar abiertamente y no temer a las respuestas, al contrario tanto lo negativo como positivo debe servir como muestra de lo que la gente dice y teme decir pues el anonimato que dan las redes sociales es un arma de dos filos que debemos saber usar. Cada una de las redes sociales tiene su razón de ser, no podemos usar de la misma manera el Facebook, twitter o el instagram, cada una de ellas fue creada con un propósito, por la misma razón antes de iniciar una campaña o un cualquier proyecto que incluya el uso de las redes sociales se debe de hacer lo que una empresa, ¿Quiénes me van a seguir?, ¿Qué redes usan más en mi estado o localidad?, ¿Qué tipo de contenido?. Aprovechemos las campañas que se viven en Aguascalientes en este momento para poder aprender que sí y que no hacer, aprendamos de los errores y de los aciertos para prepararnos para dentro de dos años. @AngieConter

• De hecho esta foto es todo lo contrario a los dos textos políticos de las páginas centrales. Es del #YoSoy132Aguascalientes, generado con honestidad desde redes sociales | Foto: Gerardo González

VLOG Un espacio en vídeo dentro de LJA

Encuentra videocomentarios y shows de música, política, tecnología, actualidad y periodismo en LJA.mx. Recomendamos: El Mandiloon, un show de cocina y testosterona nueva presentado por Alan.


Patología de la sociedad aguascalentense 2013

Por Francisco Jesús Trejo Corona Enfermedades: Sordera, Insolación, Gigantismo, Depresión 1.- Diagnóstico Sordera: La sociedad de Aguascalientes guarda oídos sordos a nuevas propuestas en todos los sentidos. Envuelta entre el centro social/políticos del país y el bajío conservador, estando físicamente en el centro geográfico, tiene actitudes ciertamente progresistas pero no logra acabar de quitarse esa sensación de pueblo grandote. Con los complejos y virtudes que esto implica. Más complejos que cualquier otra cosa. Es una ciudad estado, pero gran parte del estado se encuentra en miseria o situaciones propias del siglo pasado, arando la tierra y en burro por la plaza. Y en ciudad, tampoco se vive el sueño urbano y cosmopolita. Comunidades culturales y alternativas sólo son un nicho clientelar. La juventud es apática a propuestas nuevas, no lee, ni consume productos culturales o informativos. Los adultos con mayor razón están en las mismas. Están, estamos, sordos. Insolación: En un clima desértico, donde ya no son suficientes los ventiladores. Donde la moda de los grandes almacenes ni siquiera es usable debido al calor que siempre es tema de conversación. Aguascalientes sufre de insolación debido a su geografía. Y no sólo literalmente hablando. Una provincia mexicana con diferencias sociales marcadas y gobernantes a la antigua, el sol pega tal vez más duro que en 1970 pero se siente igual. Otro síntoma de un pueblo grandote que no acaba de ser ciudad. Digo, una urbe de verdad no sufre de insolación, sus grandes edificios la tapan. Gigantismo: El crecimiento por las plantas automotrices en busca de mano de obra barata o el auge residencial rumbo al norte no son señales tan contundentes de crecer. Sumado a la soberbia, el estado sufre de gigantismo, en realidad somos chiquitos pero nos sentimos grandes. Y en todo caso, es mal planteando ¿acaso grande siempre es mejor? ¿O la única manera de serlo?

• Somos tan clichés XXVIII: El Cerro del Muerto | Foto: Gerardo González mayores de 40 años), comodidad y apatía. Creer que todo es mejor fuera de la ciudad de México y que las tradiciones son todo lo que se necesitan, así como que el trabajo en Aguascalientes es ¡pues para la gente de Aguascalientes!. Demasiado cariño a un terruño. La posición geográfica hace fácil el estar conforme con una oferte cultural pobre o tal vez no meterse demasiado a la política, volviéndose sordo (y egoísta) a todo aquello lejos de nuestro espectro. Tiene que ver por supuesto, los dogmas de la educación y su cuestionable calidad tanto privada como pública. Insolación: Estar situado en el mero centro (geográfico, claro) de México. Entre los casi norteños de Zacatecas y los tradicionales de Guadalajara. Aguascalientes está enfermo de ser provincia, de candados idiotas que tiene su población. Al igual que la temperatura es endémica de la zona, Aguascalientes está enferma de haber sido esa provincia con su kiosko, plaza, burros, mucho sol e iglesia. La institución, por supuesto. Gigantismo: Creer que Aguascalientes es el mejor lugar para vivir, presumir un estado con atributos cuestionables (la cantina más grande de mundo y mucho trabajo para mano de obra). Creer que somos grandes, peor aún, predicarlo. Puede que casi cada estado sufra de lo mismo.

Depresión: Aguascalientes ya no es lo que era. Y no es nostalgia por el Jardín de San Marcos. Tampoco es que se haya pedido la inseguridad pública, el dominio de los automóviles, la invasión de los especuladores inmobiliarios, empleo mal remunerado. Aguascalientes está triste, deprimido. Porque crecer duele. Hay que afrontarlo con madurez.

Depresión: Aguascalientes ya no es lo que era, miedo por la inseguridad pública, nostalgia por las tradiciones de antes, número alarmante de suicidios, decepción tras decepción en la política. A su vez que hay gigantismo por tonterías, también hay una depresión generalizada. Una falta de esperanza. Sumada a la apatía y sordera que hay en el estado. Cierta parte de la población no encuentra razones para seguir luchando.

2. Descubrir las causas

3. Identificar los síntomas

Sordera: Mentalidad de provincia mexicana, aversión antinatural a los capitalinos (en especial en personas

Sordera: Los contenidos que dejarían una sociedad mejor informada no tienen tan buena audiencia, mientras

Aleh Huerta / Uziel Palomino Asistencia Editorial Francisco Trejo Corona Editor

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que un señor gritón en una estación “muy mexicana” tiene cautivos a los escuchas de radio en Aguascalientes. Eso es sordera. Bailes llenos de bandas populares, pero espectáculos de tinte cultural batallan para salir siquiera parejos en las cuentas o bien son eternamente subsidiados por el gobierno. Sordera. Tenemos alrededor de 5 estaciones de música ranchera o banda, pero sólo dos de corte cultural y ni una sola de tendencias alternativas. Aguascalientes es sordo a lo nuevo, lo diferente. Insolación: Hay un norte desarrollado, pero un oriente que a veces ni agua tiene. Mucha modernidad y onda bohemia en ciertos círculos, pero seguimos con colonias o municipios estancados en una película de Cantinflas. Una parte del estado suda y exuda, cual sudor, el aroma a provincia. Y lo hace con orgullo, que hay que tenerlo, pero también es necesario ponerse la gorra y avanzar. Quema mucho, el sol. Gigantismo: Presumir atardeceres, como si fueran ensayos académicos, producción cultural o resultados financieros sobresalientes, en redes sociales. Hacer listado de porque es genial Aguascalientes. El gobierno celebrando hasta los mínimo logro. Decenas de miles de personas presumiendo “su feria”. Definitivamente estamos parados sobre un ladrillo. Y viendo a las hormigas. Depresión: El número de suicidios en años recientes es contundente y habla por sí mismo. Hay un problema social donde la gente no ve esperanza. Acupuntura social, línea verde, drogas duras, llámenle como quieran, pero se necesita una solución de raíz y a largo plazo. 4.- Tratar el problema, recomendaciones para resolverlo Sordera: Sería en el fondo curar la apatía. Hay un gran problema en la manera de compartir conocimiento y quejándonos de la sociedad no se resuelve nada. Es necesario desarrollar mejores herramientas para que los mensajes culturales, alternativos y poENCUENTRANOS EN

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líticos lleguen a los oídos necesarios ya que de otra manera seguiremos estancados como una sociedad conformista. En corto: apoyados en la academia y profesionales, desarrollar mejores estrategias para despertar el interés de la sociedad, dejando atrás la apatía y egoísimo: Todavía más en corto: destruir la zona de confort. Insolación: Se puede crecer siendo provincia y aún conservar la identidad. Hay que ver a León o Guadalajara, ciudades con más pinta de urbe que de pueblo grandote pero con elementos reconocibles y únicos. Muy ligado al punto anterior, tiene que haber un cambio de actitud pero no solamente en la sociedad sino también sus dirigentes. Gigantismo: Voltear a ver lo bueno de otros estados y sus culturas, adoptar conocimientos nuevos y dejar la soberbia a un lado. Asimismo, ser autocríticos y reconocer las fallas sin tampoco demeritar los logros. No somos el ombligo del mundo, tal vez un día, por lo pronto no hay que cegarse. Hay que buscar un camino propio, con humildad. Depresión: La enfermedad más grave entre las listadas, ya que cuesta vidas o bien provoca vidas que no lo son en realidad. Pobreza, desempleo, falta de educación e inestable vida familiar. Posibles soluciones pueden ser la generación de empleo bien remunerado (tip: ¿qué tal colocar al estado como el lugar ideal para tecnologías de la información en México? ¿ser de una vez puntero en instituciones de salud?) una educación emocional adecuada, inversión en atención psicológica para niños, e iniciativas como La Línea Verde que buscan realizar acupuntura social por medio de una cultura de convivencia. Asimismo distracciones amenas como espectáculos culturales o el deporte. Pero el problema sólo se puede resolver de raíz, un error sería administrar chochos o realizar algo a corto plazo. @masterq

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