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opinión

LUNES 8 DE FEBRERO DE 2010

Por nuestras Irenas Sendler

De la inseguridad pública a la inseguridad informativa

José Luis Gutiérrez Lozano

Claudio Vargas

olvió a circular esta semana por Internet un antiguo mensaje, de esos que la gente gusta reenviar como para decir que aún hay un corazón detrás de la impersonal comunicación electrónica. Irena Sandler, la enfermera apodada “El Ángel del Gueto de Varsovia” murió a los 98 años el 12 de mayo de 2008 en su nativa Varsovia. El mensaje que circula por la red dice que, habiendo sido propuesta para el Premio Nobel de la Paz en 2007, “el premio no se lo lleva siempre el que más se lo merece” ya que “se lo llevó Al Gore, por unas diapositivas sobre el calentamiento global y en 2009, Obama sólo por buenas intenciones.” Durante la 2ª Guerra Mundial esta mujer no judía consiguió trabajar en el gueto de Varsovia como especialista de alcantarillado y tuberías y logró sacar de allí y salvar a 2500 niños de una muerte segura a manos del ejército nazi. El correo electrónico, dice en su propio texto, “se está reenviando como una cadena conmemorativa de los 6 millones de judíos, 20 millones de rusos, 10 millones de cristianos y 1,900 sacerdotes católicos que fueron asesinados, masacrados, violados, matados de hambre y humillados”. En él recrimina a los pueblos de Alemania y Rusia haber volteado la cara ante estas atrocidades y acusa a Iraq, Irán y otros que proclaman al Holocausto como un mito. Es imperativo, concluye, “asegurarse de que el mundo nunca olvide, porque hay algunos a los que les gustaría hacerlo de nuevo.” El mensaje deja, a mi parecer, un sentido de indefinición y parcialidad además de distraer con el pasado y el futuro la atención que bien podría aplicarse al presente. La locura exterminadora durante la 2ª Guerra Mundial, por desgracia no es privativa de los nazis. Realzando la imagen de una valiente enfermera, se omite en el mensaje de marras la pugna por el poder global que se disputó hace 70 años entre los poderes fácticos. Y aunque esboza un reclamo por la injusticia en el otorgamiento del premio Nobel, el fervor anti-nazi y anti-musulmán omite considerar que ello es producto precisamente del desequilibrio de poder en el mundo actual. Ignacio Ramonet ha La imposición del pensamiento denunciado el papel de único a través de las prácticas comúnmente aceptadas del irrefrenable los medios masivos de consumo en nuestra sociedad actual, nos llevan aceptar ciegamente atrocicomunicación como insdades aún peores que las atribuidas al nazismo. El “jaboncito de conciencia” trumentos de dominación que ofrece el fácil y cómodo reenvío y control social de mensajes por la red, sustituye al activismo y compromiso que la sociedad, si estuviese bien informada, podría convertir en propuestas y organizaciones civiles para detener los abusos del poder que extermina sistemáticamente a millones de personas cada año. Ignacio Ramonet ha denunciado el papel de los medios masivos de comunicación como instrumentos de dominación y control social, limitados en su proyección pública y expresión plural por los intereses mercantiles dominantes. Los medios distraen, entre el Superbowl, las telenovelas y los mensajes que se reenvían por internet. Ignoramos la economía de guerra permanente, el juego de relaciones entre la industria y los militares, núcleo de la corrupción y conducto para una producción de armas, aún en época de paz. El injusto precio que pagan los países poderosos por los productos que exportan los países satélites o avasallados; la pérdida de la soberanía de su territorio, y el hambre y temor impuesto a la población para su mejor control. En el Foro Social Mundial del año 2000 se estimó que 50,000 personas mueren diariamente en todo el mundo, 182 millones de muertes cada 10 años, por las injusticias económicas que han impuesto los poderes fácticos que vencieron a los nazis. Distraído por la vorágine de los datos, el mundo ignora lo verdaderamente importante sobre la masacre cotidiana de la economía depredadora. Si sólo nos atenemos a los grandes medios masivos, no seremos conscientes de lo que en verdad sucede y creyéndonos sensibles nos convertimos en replicadores mecánicos de melosos mensajes electrónicos. En la obra teatral “The Way We Were” (Octubre 2002), Barbara Streisand pone en boca de Julio César: “Cuidaos del líder que bate los tambores de guerra con el fin de incitar a la ciudadanía en un fervor patriótico; conforme calienta la sangre, reduce la mente. Y cuando los tambores inciten febrilmente, la sangre hervirá con odio y se cerrará la mente, y el líder no tendrá necesidad de incautar los derechos de la ciudadanía. Por el contrario, la ciudadanía, impregnada de miedo y cegada por patriotismo, ofrecerá todos sus bienes y derechos con mucho gusto a su líder. ¿Cómo puedo saberlo? Porque es lo que he hecho. Yo soy César”. En los grandes medios masivos no están las modernas Irenas Sandler evitando que miles sean asesinados, masacrados, violados, muertos de hambre y humillados. Sólo en el arte, la cultura y el periodismo de vanguardia se está transmitiendo el mensaje invitando al despertar de la conciencia. n

timas y de sus familiares, pero también l reciente asesinato de 16 jóofende al sentido común y muestra que venes y dos adultos en Ciudad a la hora de que, como sociedad, requeJuárez nos ha recordado como rimos de información clara y confiable la inseguridad pública e imasí como una buena dosis de prudencia punidad de que goza el crilo que nos entregan las autoridades es men organizado en varias partes del desinformación, prejuicios y un notapaís viene acompañada de otro tipo de blemente débil sentido de su deber. inseguridad e impunidad: la inseguridad Estas declaraciones buscan, más que informativa y la impunidad declarativa. otorgar claridad y certidumbre, es dar Podemos apreciar la inseguridad inapoyo a una de las ideas más socorriformativa cuando, como ciudadanos, das de las autoridades federales para carecemos de un mínimo de informarespaldar y dar continuidad a su dudosa ción confiable en torno a aquellos heestrategia de lucha contra el crimen chos que nos interesan o preocupan y que según la cual el incremento e debido a que las entidades públicas y intensidad de la violencia que estamos privadas capaces de generar y difundir observado estupefactos en varias partes dicha información carecen de los incendel país es producto de la lucha entre tivos o de la capacidad necesaria para los propios grupos de criminales, que, garantizar que ésta información no sólo en realidad, se trata de un proceso de está libre de toda sospecha sino también autodestrucción ante la eficacia de las de que cumpla con los requerimientos fuerzas federales. de veracidad, imparcialidad y oportuniEn todo caso, destaca en los pronundad deseables. ciamientos de Calderón y Gómez Mont Por su parte, la impunidad declarala ausencia de cualquier intención tanto tiva la podemos apreciamos cada vez de informar con veracidad y apego a lo que escuchamos a alguna autoridad proque en el momento de hablar era posible nunciarse ante cualquier hecho sin que saber como de escrúpulos ante el dolor se responsabilice del sentido, veracidad de las familiares y ante el tipo de cono alcance de lo que está diciendo. Dado fianza que debe, al menos idealmente, que esta impunidad declarativa ya es un prevalecer en una sociedad democrática hábito muy bien arraigado en nuestra entre los ciudadanos y las autoridades. clase política —casi una denominación El combate a la inseguridad pública de origen— los ciudadanos solemos y el crimen organizado debemos garecibir una cantidad considerable de narlo todos. Pero cada vez es más claro declaraciones que apenas si logran sique para tener más oportunidades para mular el alto grado de desconocimiento ganar esta lucha —o al menos aminorar que tiene el declarante sobre los temas y controlar sus mayores costos— debeo hechos sobre los que se pronuncia y mos también ganar la otra batalla, la baque, en cambio, si aciertan en mostrar talla contra la inseguridad informativa. en todo su esplendor su frivolidad, irresSe trata, entonces, de que disminuya ponsabilidad y, en no pocas ocasiones, el grado de exposición de la sociedad a sus prejuicios. la inseguridad informativa pero también Un buen ejemplo de esta inseguride que, por medio de una cobertura de dad informativa e impunidad declarativa información sensata, de calidad y perfueron los pronunciamientos que poco tinente, se fortalezca la confianza, ese después de la tragedia en Ciudad Juárez activo sin el cual no es posible acumular hiciesen, primero, el Presidente Felipe el capital social que requerimos invertir Calderón y en seguida el secretario de para recuperar la tranquilidad de nuesGobernación, el señor Fernando Gómez tras calles, hogares y centros de trabajo, Mont. El primero, antes de tener cualy fortalecer la gobernabilidad democráquier tipo de evidencia o de información tica por la que tantas generaciones han sobre los hechos, declaro sin inmutarse trabajado. y con la arrogancia que le es propia Las buenas noticias es que para reque las víctimas “Probablemente fueron cuperar o ampliar el grado de seguridad asesinados por otro grupo con el que informativa que deseamos no es necetenían cierta rivalidad”. Poco después, sario militarizar esta batalla sino, en y ya con cierta información que por lo sentido inverso, lo que se requiere es pronto desmentía lo declarado por su impregnarla de civismo y decencia. jefe, el segundo considero oportuno deO dicho de otro modo, mientras mecir que el mensaje que deberán aprender nos impunidad declarativa tengamos, de una vez por todas las víctimas y sus mientras menos familiares es que inseguridad sobre “Sólo sometiénla validez de la indose a la ley enformación que recicontrarán respeto a bimos de las autosus vidas y a sus ridades y mientras familias. La lógica Un buen ejemplo de esta menos muestras de de matar para no morir es una lógica inseguridad informativa e insensibilidad y torpeza nos obsequien que está trayendo destrucción y dolor impunidad declarativa fueron estas mismas autoridades, acaso esa la gente”. los pronunciamientos que temos en mejor siLo declarado por de combatir Calderón y Gómez hiciesen Felipe Calderón y tuación la otra inseguridad, Mont, por supuesto la que tantas muery en primera insFernando Gómez Mont tes y dolor nos está tancia, ofende la costando. n memoria de las víc-

josgutie@hotmail.com

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