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UN CAMINO POR CAMINAR

FELICIDAD La felicidad, ¿no es eso lo que buscamos todos? Sé que puede parecerte un tema muy recurrido e incluso me dirás que la humanidad ya lo ha abordado mayoritariamente en el marco de las reflexiones existenciales de filósofos, poetas, artistas. En cambio, de un tiempo para acá, son nuestros conocimientos científicos los que se están aplicando cada vez más a esta tarea. Ya que, si la felicidad en la vida es el fin de nuestro día a día (aunque nos olvidamos de ello), en este ensayo es el fin de manera exclusiva. Se trata de un estudio de esta búsqueda de manera práctica. Y, tras estudiar a varios científicos, se trata de abordarla (la búsqueda) de una manera práctica. Simplemente pretende ser una guía para hacerte pensar un poco en tu vida y en qué esperas de ella, para que consigas darte fuerzas a tí mismo y animarte a continuar luchando. Quiero comenzar con una crítica, a la idea que tenemos preconcebida de felicidad. Y es que seguimos considerando la felicidad como vivir un cuento de hadas y príncipes azules que conquistan castillos. En el cual, según nos vamos haciendo mayores, nos damos cuenta de que se trata de una batalla imposible. De que aunque sí puede haber dragones, que nos echen fuego, no hay tal castillo que nos proteja. Así que acabamos cerrando el cuento y arrojamos las armas. Como si se tratase de una historia que ya no nos creemos. Sin embargo hay mucho que aprender de los cuentos. Comencemos de nuevo esa batalla: comencemos el camino. Los últimos estudios dicen que la felicidad consiste en tener unos sueños, o simplemente unas metas, e ir a por ellos. En esta frase se resumen los estudios de cientos de investigadores, que han dedicado su vida (de manera, a mi parecer, acertada) a esta temática. La frase se lee muy rápidamente, casi de carrerilla, pero llevarla a cabo, no siempre es tan fácil. Repetimos: Felicidad =Sueños + Luchar por sueños. Según exponen científicos, como Eduard Punset o Luis Rojas Marcos, respaldándose en sus estudios, cuando nos vamos acercando a estos sueños o bregamos por ellos es cuando somos más felices; incluso aseguran que se es más feliz con el hecho de luchar por ellos que en el momento de alcanzarlos. Otra frase para el recuerdo. Sintetizando: es el hecho de tener unos sueños e ir a por ellos lo que nos hace felices. Así que como casi todo en esta vida, hay que trabajársela. -Está bien ser normal cuando has decidido es ser normal, ahora ¿Está bien ser normal cuando soñaste con ser especial? Soñar no debería ser esperar sólo un futuro más prometedor, a soñar se le debería acompañar con buscar


activamente lo que te haga sentir más feliz y mejor. Las cosas que haces son las que te hacen, así que haz lo que sabes y sabrás lo que vales.-

SUEÑOS ¿Qué es un sueño? La palabra viene del verbo soñar. La propia RAE da varias definiciones para este verbo. Tomare prestadas dos. La primera definición es anhelar persistentemente algo. Y la siguiente es discurrir fantásticamente y dar por cierto y seguro lo que no lo es. Muy dispares, pero a la vez muy cercanas. Ya que cuando anhelamos algo con mucha fuerza, corremos el riesgo de darlo por cierto sin serlo. Pero, confiando en tu buen discurrir, quiero que te quedes con la primera definición. Soñar es anhelar, desear, persistentemente algo. Un sueño podría ser un objetivo personal, un pensamiento, como: me gustaría…

Unas

aspiraciones, como podría ser: tener un coche, aprender a tocar la guitarra, acabar la universidad, tener una mujer e hijos, ser un cinéfilo o un experto lector, o simplemente una casa en la montaña donde descansar los fines de semana. Cada uno se siente atraído por unas cosas u otras. Eso es lo más bonito de los seres humanos, y lo que nos hace tan complejos. Cada persona es un mundo, de ahí que se requiera de un tiempo, de un trabajo, por parte de cada uno para conocer qué es lo que tiene dentro. Nadie te conoce mejor que tu así que mucho mejor procurar conocerlo cuanto antes, no vaya a ser muy tarde, así que tú, ¡sí¡, ¡tú¡, presta mucha atención. ¡Utopía como sueño de hacia dónde queremos ir! La primera vez que escuché esta frase me llamó tanto la atención que tuve que apresurarme a apuntármela. Hizo que me diera cuenta de la importancia de nuestros sueños y, sobretodo, de que había que ser valiente con ellos. Si anhelamos algo hay que ser valientes e ir a por ello. Tendemos a idealizar la palabra “sueño” y su connotación. Nos da hasta miedo reconocer que existen sueños en nosotros y, por supuesto, no digamos atrevernos a hablar de ellos. A veces nos cuenta encontrar nuestros sueños. Sin embargo el sueño es el que nos empuja en ir hacia un lado u otro, hacia unos objetivos u otros. Aun así, un sueño además del príncipe azul y su amada princesa, es aquel pensamiento al que le damos vueltas y vueltas, una noche en la cama. Mientras desesperadamente nos enfadamos con la almohada porque no hace más que molestarnos. Lo irónico es que a la mañana siguiente hemos olvidado lo incómodo tanto de la almohada como de aquel pensamiento. ¡Seguro que a ti también te habrá pasado! Sin embargo aunque no lo recordemos el pensamiento se queda en nuestra cabeza, ahora mismo no tengo claro si agazapado en el lóbulo pre frontal, en el cerebelo o sencillamente


en el subconsciente, pero nos empujará día tras día inconscientemente a realizar unas acciones u otras, en ir hacia un lugar u otro de una manera involuntaria o no enteramente asumida. Rebusquemos en nuestra cabeza y seguro que lo volvemos a encontrar. ¡Ya tenemos un sueño! Ahora, elijamos nuestro camino. -¿Qué hay más favorable y rentable que buscar vivir feliz? Un hombre ha de ser valiente, y consecuente, donde te lleve la corriente no tiene porque ser necesariamente el sitio que más te conviene; y eso no es ser rebelde, eso es quererse.-

TOMAR CONTROL Sócrates dijo que la vida examinada es la única que merece ser vivida. Hay gente que no se da cuenta de ello, pero, en realidad, el hecho de observar tu vida te da una fuerza que mucha gente desconoce. No es una fuerza sobrenatural, pero sí una seguridad en lo que haces y, por consiguiente, en ti mismo. Tan solo tomando conciencia de qué necesitas en tu vida y de qué te sobra; descubriendo qué echas de menos, qué te apetece probar o sencillamente fijándote en qué te da miedo. Qué conoces y qué no, qué “prácticas” se te dan bien y también qué se te da mal, este conocimiento de tí mismo te da una fuerza que mucha gente desconoce. Esto acaba reflejándose en tu estado de ánimo y en tu seguridad personal, como te comentaré más adelante. Así como decía Lou Marinoff en “Más Platon y menos Prozac”, su gran bestseller, “la filosofía es de todos, todos la usamos y todos la tenemos, lo que marca la diferencia es los que se informan sobre cuál es la filosofía que rige su vida y los que simplemente dejan que les lleve”. Y es que hay veces que más vale pensar que dejarse llevar. La experiencia es una gran maestra, no obstante precisamos reflexionar sobre lo que vivimos. Ya que hay que plantearse si finalmente tus acciones fueron las correctas, para poder aprender, llegando a ponerte en la piel de otros y mirar las cosas desde otro punto de vista. Esto nos ayudará a afrontar las nuevas decisiones que tengamos que tomar. Si tienes en cuenta por qué en su día tomamos cualquier decisión que te llevó a la situación actual podrás tomar las futuras decisiones más consecuentemente. Como la pescadilla que se muerde la cola. Es bueno dudar de uno mismo. Revisar lo que piensas con tu propia experiencia personal, comprueba que este era el camino que realmente querías tomar. A eso se le llama trabajarse tu felicidad, o, por lo menos, es un buen comienzo de este camino.


-Cuando una persona desea realmente algo, el Universo entero conspira para que pueda realizar su sueño.-

DESARROLLO HUMANO Poco a poco, de este análisis se desprende que la felicidad no es más que ir procurando realizar una serie de sueños e ir aprendiendo con nuestra experiencia. Que sería a fin de cuentas ir desarrollándose y evolucionando como persona. Mientras yo, andaba liado dándole vueltas a estos temas, intentando encontrar el mejor modo para exponértelas, escuché un concepto muy en auge actualmente, el desarrollo humano. Este concepto me hizo reflexionar mucho en la necesidad de desarrollarse plenamente como persona, de seguir aprendiendo y desarrollarse constantemente en busca de nuevos sueños. Buscando cosas que nos den las fuerzas para seguir viviendo con la intensidad que debemos reclamarnos a nosotros mismos. Como te comentaba, este concepto se encuentra en plena expansión. Por ello, creo que debo ponerte en situación del contexto en el que ha sido investigado. El enfoque de desarrollo humano nació, en parte, como resultado de las crecientes críticas al enfoque sobre desarrollo vigente. El PNUD (grupo de expertos muy brillantes de más de 166 de los 198 países del mundo) perteneciente a las Naciones Unidas se encarga de realizar un programa de desarrollo a nivel internacional, intentando desde hace 40 años contribuir a la mejora de la calidad de vida de las naciones. Cuando los expertos del mencionado programa comenzaron su trabajo, se encontraron con un problema: había que poner de acuerdo a 166 representantes para definir qué era calidad de vida, qué era necesario para poder tener una vida feliz y completa, unos criterios que todos los países pudieran compartir. Y tras años y años discutiendo, se pusieron por fin de acuerdo: el desarrollo humano fue la solución. El desarrollo humano consta de dos niveles. Un primer nivel atañe al desarrollo como persona, de modo que uno se desarrolle personalmente y aprenda conocimientos de muchos campos distintos, abriéndose su abanico de oportunidades. Por lo tanto, consiste en la libertad y la formación de las capacidades humanas, es decir, en la ampliación de la gama de actividades que las personas pueden hacer y de aquello que pueden llegar a ser. El segundo nivel del desarrollo humano se entiende como la adquisición por parte de los individuos, comunidades e instituciones, de la capacidad de participar efectivamente en la construcción de una civilización mundial que sea próspera tanto material como


espiritualmente. Insiste en la necesidad de que en esta sociedad mundial no exista la diferencia entre razas, disponiendo todos, de unos mínimos necesarios para desarrollarnos como personas. -Los sabios son sabios porque cuando habló alguien más sabio supieron estar escuchando.-

ABRIR EL ABANICO Mi primera conclusión fue que el desarrollo humano pasaba, en ambos niveles, por dejar un poco de lado nuestra ambición económica para pasar a pensar en otros aspectos de la vida también. Posteriormente, como persona egoísta que soy, me puse a pensar en mí mismo. Así que me ceñí, al primer punto de este concepto, que hablaba de mí (por consiguiente de tí) y me parecía tenía algo que enseñarme. Me paré a pensar y me dije: claro, si abro mi abanico de conocimientos además abro mi abanico de posibilidades. Por lo tanto, aparte de disfrutar de una vida más completa al poseer conocimientos distintos estaré más preparado para los imprevistos venideros. O sea, conocer muchas cosas me permitirá tener muchos sueños (y distintos) y esto por lo tanto, me facilitará cumplir alguno de ellos (sin que nadie me los hay impuesto). Aunque las circunstancias no sean favorables inicialmente podré realizar otro sueño. Por consiguiente, si abro mi abanico de posibilidades “siempre” seré feliz porque “siempre” podré estar desarrollando alguno de mis sueños. La pescadilla vuelve a morderse la cola. Esto me hizo adoptar una actitud más positiva ante los imprevistos pero, además, me hizo pensar que desarrollarme en muchas facetas de la vida no significa ir dando tumbos, si no, al revés, eso me permitiría poder elegir de una manera mucho más consecuente y libre. Elegir cómo seleccionar o escoger. Para elegir hay que conocer otras alternativas. Si no, ¿cómo poder elegir? No te olvides por el camino de adquirir nuevas ilusiones que te ayuden a ver los otros caminos posibles. Tras seguir documentándome un poco más en torno al desarrollo humano, tuve conocimiento de que incluso se había creado un índice, complementario del PIB, que llevaba varias décadas presente en el informe anual del PNUD. El índice de desarrollo humano (IDH) que consiste en una medición país por país, elaborada por los expertos de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Sin entrar en mucho detalle y solo para quedarnos, tú y yo, con una idea acerca de este índice, te resumiré en qué consiste. Este procura determinar la calidad de vida de las personas y está compuesto por tres parámetros fundamentales; estos son: vida larga y saludable (esperanza de vida), educación (formación) y nivel de vida digno (económicamente hablando). Si reflexionas un poco, observaras que se trata de una silla de tres patas, para nuestra vida, en la que sin una de ellas nos daríamos un buen golpe en la caída.


-Sabiduria y paciencia es divina ciencia.-

NO TODO Igual que el caballero llega al castillo, visualiza a la princesa se ilusiona y luego se da cuenta de que llegar a ella va a ser una ardua tarea porque para ello va a tener que saltar la fosa, subir al torreón y matar al dragón, en el día a día nuestros sueños entran en conflicto con las actividades cotidianas. Conflicto de intereses con nuestras actividades cotidianas (no las llamaré sueños, aunque no estaría de más que lo fuesen). Llega el momento de elegir. ¿Qué hacer? Ahí entra en juego lo que llamo la pirámide. Esta pirámide no es más que una herramienta que ayuda a poner un poco de orden en nuestra cabeza y en ella se encuentran situados nuestros sueños en orden de preferencia. Siempre y cuando tengamos la pirámide de objetivos en cuenta nos facilitará la toma de decisiones. Es probable que hasta tú mismo ya

la uses (o algo similar) y que no es más que una

representación en nuestra cabeza de tus sueños. Te cuento cómo la uso yo. Imagino una pirámide. Los sueños más importantes los pongo arriba del todo de esta pirámide. Igual que se hace con las uvas de fin de año, tan solo me planteo un par de sueños (que no sean contrarios entre ellos). Los coloco en el escalón más alto. Y luego me planteo otros objetivos que me gustaría aprender o ir haciendo (o mejorando). Estos pasan al siguiente nivel de la pirámide. Y el resto de sueños o ambiciones al tercer escalón. Esta jerarquía me facilita desestimar y rechazar otras ofertas para poder centrarme a por el superior. Priorizar. Esta pirámide imaginaria se puede formular en distintos contextos, por ejemplo para jerarquizar simplemente tus objetivos para un día intenso, tus objetivos profesionales. O tan solo a nivel personal. Pero me preguntarás: ¿cómo saber qué sueño es más importante? Y es que esa pregunta forma parte de tu trabajo, de esta búsqueda de tu felicidad, y te compete a tí (recuerda: nadie te conoce mejor que tú mismo). Sí, hay que trabajarse la felicidad. Yo sólo me atrevería a sugerirte que si dudas muchas veces de ello a lo mejor es el momento de ir a por tu sueño. A parte, te encarezco, a que aquello que empieces (siempre que puedas) lo acabes para no quedarte con la sensación (o la duda) de que no fuiste capaz de conseguirlo. De todas formas, mucho más oportuno seria remitirme a Maslow, que él se dedicó profundamente a la clasificación de nuestros sueños. Abraham Maslow en su obra “Una teoría sobre la motivación humana”, de 1943, formula su famosa teoría acerca de la jerarquía de necesidades humanas. Esta defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas, los seres humanos pueden desarrollar necesidades y deseos más elevados. Y


sitúa estos en una pirámide de cinco niveles: los cuatro primeros niveles agrupados como necesidades y al nivel superior lo denomina la auto-realización. Su teoría establece que las necesidades pueden ser satisfechas, pero que la auto-realización, en cambio, es una fuerza impelente continua. Así que recuerda: primero satisfacer las necesidades básicas y poco a poco ir ascendiendo. Un ejemplo de sus niveles serian, primero comida, luego salud, luego amigos, luego recibir estima y por último la auto- realización para ir subiendo por la pirámide. Habrá que continuar siempre dando un pasito más, no podemos rendirnos en medio del camino. Como puedes observar Maslow sitúa las necesidades básicas en el nivel inferior, y yo sin embargo coloco mis sueños más importantes en el nivel de superior, con el fin de ir ascendiendo a por ellos. De intentar acercarte a ellos. Ir subiendo escaloncito a escaloncito a mi sueño. No obstante, me suscribo a la opinión de Maslow sobre la necesidad de jerarquizar nuestros sueños. De tener una herramienta que nos ayude a priorizar. Con el fin de tomar el control de nuestra cabeza y nuestras ansias ya que tomar el control de nuestro carro alado nos facilita la toma de decisiones. Si un sueño entra en conflicto con otro de un escalón inferior, no tendrás ninguna duda al tomar una decisión. Ya que tú mismo decidiste, sin dejarte perturbar por el estado de ánimo del momento. Además quiero recalcar el interesante estudio que hace de lo que él considera las necesidades básicas que las personas debemos satisfacer para poder alcanzar nuestros sueños. Aún así, cada uno debe realizar su propia pirámide, ya que no existe una pirámide universal. Desarrollarla y modificarla a su propio antojo. -En los momentos difíciles es donde se conoce de verdad a la gente, y se muestran las grandes personas.-

APROXIMACION DIAGONAL Esta pirámide es flexible, recuerda, tan flexible que está hecha a tu medida. Nadie mejor que tú te conoce, así que, a medida que tus sueños van cambiando, puedes ir moviéndolos por la pirámide. Eso sí, de una manera lógica (sobre todo cuando están relacionados entre ellos) y nunca de manera directa, ya que, si no, no seriamos consecuentes con nuestro pasado. Se trata de matizar. Siempre teniendo en cuenta de dónde venimos. Procurando ser consecuentes con nuestras decisiones. Esta actitud ante tus objetivos te facilitará mucho el día a día, te hará más flexible. Ya que, como -según dicen- no hay mal que por bien no venga, cualquier incidente que te interrumpa en la consecución de tu sueño u objetivo final, no será más que una oportunidad de abrir tu abanico de conocimientos. O bien será una oportunidad de aprovechar y continuar alguna de tus otras inquietudes o


necesidades. Y al tener claro que tienes una mentalidad abierta y que acaricias también otros sueños o intereses, podrás redirigirte hacia otro objetivo, sin olvidar el inicial. Siempre sabiendo cuál es el momento de cada cosa, nunca abandonando tu objetivo inicial. En atención a lo cual sería: adecúa tus sueños a los recursos de que dispongas en un momento dado y deja en standby aquellos otros sueños que consideres momentáneamente inalcanzables. Esta aproximación diagonal a tus sueños te será muy satisfactoria. Con tu pirámide en la cabeza, de brújula, te será más fácil cuando te encuentres perdido por el camino. -La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.-

EL TIEMPO Es físicamente imposible. No se puede tener todo. Se pueden cumplir unos sueños u otros. De ahí la importancia de qué objetivos consideres más importante. De que dediques tu tiempo a querer lo que haces, que no siempre será lo mismo que hacer lo que quieres. No pierdas tu tiempo quejándote, ya que cuando una queja tiene solución debemos arreglarla, y si no la tiene no perdamos el tiempo, ni nuestras fuerzas, quejándonos pues no sirve para nada. Y es que el tiempo sólo va en una dirección y no espera a nadie. Desgraciadamente. El tiempo, eso sí que no tiene precio. También, muy a mi pesar antes o después habrá un día, por mucho que ocupemos nuestro tiempo o procuremos tan solo pensar en el futuro, en el que algo nos trasladará al pasado. Entonces, nos arrepintamos de haber dejado de hacer algo que hacíamos anteriormente. Sigue por tu camino sin prisa pero sin pausa. Así que tratemos tú y yo de ser consecuente con el pasado dando continuidad a las facetas de tu vida de las que estás orgulloso de haber hecho. Revisa tu pasado de vez en cuando o mírate en él cuando tengas alguna duda existencial. Si me concedes una licencia para mojarme (un poco más), te diré que una buena manera de librarte de disgustos, seria empezando por cuidar a la gente que ha formado parte de tu pasado. Los que te han hecho ser lo que eres. Sin dejar perder tus raíces. Incluso procurando continuar el ejemplo de los que nos han dejado y a los que queríamos, ya que al habernos guiado ellos, están presentes en nosotros y en nuestros sueños. -Y llegara, llegara el momento; en que los otros se queden sin sueños; y se darán cuenta de que se han quedao pequeños; y que los buenos ya no son de su huerto.-

CIVILIZACION GLOBAL


Si recuerdas lo que antes te he expuesto, el desarrollo humano pone el foco en dos niveles. Hasta ahora hemos pensado egoístamente, tú en tí y yo en mí, sin embargo por el camino han aparecido entre nuestras necesidades: antepasados, nuestra familia y los amigos. También hemos necesitado a los desconocidos y a los extranjeros, que nos han abierto caminos que no conocíamos y nos han abierto nuestro abanico de posibilidades. Y es que como postula el segundo nivel del desarrollo humano: todos somos uno. Debemos buscar crear una sociedad mundial, en la que todos podamos participar. Sé que a alguno puede parecerle temas complejos y abstractos para hippies con el pelo largo y que fuma en pipa. Pero, necesitamos a los demás para nuestra felicidad. Somos un animal social. Y como exclama Punset “Para los animales sociales, devolver la estabilidad al colectivo es una necesidad de primer orden.” A veces, la búsqueda de tú colectivo no es sencilla, pero para lo bueno y para lo malo, de todo hay en la villa del señor así que se trata de encontrar gente con la que coincidamos en nuestros sueños. Y es que el mundo es muy grande. Recuerda que no estás solo en el camino. El desarrollo humano en este segundo nivel pretende un desarrollo que nos lleve a una sociedad mundial, en la que todos participásemos, en la que tengamos la libertad de opinar sobre cómo desarrollarnos y la posibilidad de cambiar los acontecimientos. Para ello es imprescindible que todos tengamos los mínimos necesarios satisfechos. Esta idea de un una civilización mundial, en la que compartamos todos unos mínimos necesarios y todos los tengamos satisfechos, en la que todos podamos participar puede parecer una utopía. Pero, ¿Puede parecer tu utopía? ¿No nos ayuda la utopía a saber hacia dónde nos gustaría acercarnos? No te asustes, no me refiero a que sea tu responsabilidad y la mía, sino la de todos nosotros, como sociedad. Eso sí, tu acuérdate de meterla en tu pirámide. Y aunque sea de manera diagonal ya sabes que se pueden ir desarrollando nuestros otros sueños, los de nuestra sociedad. En la unión está la fuerza. Así que sigue pensando egoístamente, y piensa e imagina un mundo mejor, un mundo mejor para todos. No es un tema sencillo pero recuerda para eso sirven las utopías, para caminar hacia ellas. Me indigna que a menudo nos olvidemos de la fuerza que tenemos para cambiar nuestro destino. Una cosa es no tener miedo y otra bien distinta no tener cabeza. Es bastante estúpido que no te importen lo que ocurre a tu alrededor. Muchas veces nos escudamos en lo mal que hacen “otros” las cosas y no elijamos lo que nos influye, ya que, en el fondo, es dejar manipularnos. Criticamos duramente a diario en los telediarios y en los bares al gobierno, a los senadores, a la policía o las multinacionales. La empresa y el estado son medios valiosos para esos cometidos. Ahora ármate de valor y de actitud positiva ante lo


que vives, no te dejes seducir por las fáciles críticas a ambos, tan demagógicas. Cada cual en su ámbito respectivo nos dotan de recursos legítimos para el progreso que anhelamos. Me explico. No dejan de ser instrumentos para nosotros. Si tú no los usas o usas otros, tendrán que reinventarse para acercarse más a tus intereses. Esa fuerza para cambiar las circunstancias reside en el grupo, en la sociedad. En la propia pirámide de Maslow se hablaba de la necesidad de afiliación. De la necesidad de pertenecer. De sentirse protegido. Así que en vez de dedicarnos a mejorar las circunstancias nos dedicamos a quejarnos, a rendirnos, a abandonar nuestros sueños, a una posición más cómoda, pero menos agradecida. A mí me parece lógico, natural y humano el querer que las cosas mejoren. Estamos en la sociedad de la información, y eso hay que aprovecharlo. Disponemos de tecnologías inimaginables hace unos años. Podemos inventar nuestro futuro. Inventémoslo. -Primero vinieron a por los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron a por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron a por los católicos, y yo no hablé porque era protestante. Después vinieron a por mí, y para entonces, ya no quedaba nadie que hablara por mí.-

CAMBIA EL MUNDO, CAMBIA TU MUNDO Habrás podido comprobar que mi principal objetivo es conectar a las personas con el mundo en el que vivimos y con la sociedad. Ser conscientes de que estamos viviendo. Que cada día puede ser distinto si lo afrontamos con una mentalidad positiva y flexible. Que cada día podemos aprender algo nuevo. Crear conexiones con este mundo en el que vivimos y con su gente nos enriquece. Esta conexión con el mundo nos hará más felices porque nos dará alas a creernos con fuerzas para modificarlo. Esta conexión cada persona la puede realizar al nivel que desee local o global, pero debemos ser conscientes que mucha gente lucha a diario por hacer el mundo presente un lugar mejor donde vivir. Lucha por él y por ti. Te animo, sin dudarlo ni un segundo, a ser valiente a probar todo lo que te apetezca, conocer cosas, a viajar y conocer gente nueva. Te ayudará a abrir tu mente a niveles que hasta a ti mismo te sorprenderán. Te animo a saber parar y reflexionar ante tus dudas y tus miedos. A mirar al pasado para recordar cuál fue el origen de tus decisiones. Te animo a soñar. A caminar. Y a no tener miedo a volar.

-Caminante no hay camino se hace el camino al andar-


Un camino por caminar