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Narradores de la memoria “Abordar la memoria involucra referirse a recuerdos y olvidos, narrativas y actos, silencios y gestos. Hay en juego saberes, pero también hay emociones. Y hay también huecos y fracturas”(Elizabeth Jelin)1. Hablar de medios de comunicación en San Basilio de palenque implica un “ejercicio de amnesia” sobre lo que ya se conoce acerca del tema. Llegar a ese lugar es observar la alternatividad mediática en su máxima expresión y obliga a reaprender los medios, analizar la diferencia en los formatos de contenidos y cambiar la idea general que se tiene sobre los esquemas de difusión. Si hay algo que marca los procesos de medios en este corregimiento de Mahates es la paradoja entre la riqueza de los elementos técnicos para la producción y la escasez de recursos tecnológicos para la difusión y la transmisión, lo cual ha llevado a los realizadores y gestores de este proceso a hacer una labor de sincretismo que tiene a la recursividad como máxima aliada. Cuando se toca el tema de la adaptación que una comunidad hace de los medios de comunicación que le van llegando, la cabeza puede remitirse a la idea de una imposición de contenidos, canales y emisoras externas que, con el desarrollo económico y tecnológico de una región son posibles y pueden ir cambiando paradigmas culturales gracias a su alcance de difusión y cubrimiento. Sin embargo, aquí se habla mejor de una adaptación activa que se ha desarrollado en San Basilio de Palenque, y no de una recepción pasiva de contenidos de medios locales, nacionales e internacionales que, como se vio en el capítulo de la historia de los medios en la comunidad, llegaron con bastante antelación. Esta adaptación se da en una doble vía, pues en Palenque han sido capaces de difundir y crear una agenda para que los medios nacionales hablen sobre su pueblo, sobre sus raíces históricas pero también sobre sus coyunturas más urgentes. Este poder de alcance sobre los medios se hace de forma externa; es decir, tiene como objetivo convertir al corregimiento en un sitio visible para el país. Pero de la misma forma, en Palenque se han desarrollado unos medios propios, diseñados por y para la comunidad, con agendas completamente diferentes que no obedecen a los rigores de formato de los medios tradicionales y con una creatividad latente que convierte a esos medios en ítems de autoafirmación y de formación identitaria para todo aquel que se acerque a ellos.

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¿De qué hablamos cuando hablamos de memorias? – Elizabeth Jelin.


En este capítulo se aborda esa doble vía. Inicialmente hay un análisis breve de la adaptación a medios externos, con el estudio de unos casos específicos, y de forma inmediata se pasa al centro del asunto, que resuelve una pregunta clave: ¿cómo los palenqueros han adaptado sus propios medios? Llegando a los medios nacionales Sin importar la región del país, San Basilio de Palenque, sus bailes, su música y su estética se han logrado colar en los más importantes medios de comunicación escritos de Colombia. Ya sea con sus urgencias y problemáticas sociales, o con la narración periodístico-literaria de su cultura, hay un artículo de Palenque en la mayoría de los periódicos de gran circulación del país. Cada una de las prácticas importantes de Palenque ha tenido su respectivo cubrimiento. El periódico El Colombiano, por ejemplo, en su suplemento Generación, dedicó un amplio espacio a la crónica de Beatriz Mesa Mejía, llamada “Palenque, vientre y tambor”2. Allí la cronista, con base a lo observado en San Basilio de Palenque, asume el papel de un tambor palenquero y le da voz, narrando la historia de las manos que han tocado el son palenquero. “Tambor soy. Y son muchas las manos que me tocan, que me abrazan, que me ‘apechichan’. Y a muchos embrujo con mi sonido, grave en los rituales fúnebres del lumbalú (…)”. A propósito de este ritual fúnebre, el mismo periódico dedica una crónica para su descripción, titulada “La muerte canta, toca y baila”, donde se habla de las especificidades de una muerte palenquera, de Maria Lucrecia (figura simbólica de la muerte) y de las mujeres que cantan y bailan al son del bullerengue. Y son las mujeres las que más aparecen en los medios, precisamente por el impacto de sus rituales y prácticas. El Espectador, por ejemplo, dedica un artículo llamado “Palenque con pelos y señales”, en donde se hace una completa radiografía del significado estético de las trenzas en esa comunidad afro-colombiana, que en su momento, las utilizó como símbolo de los caminos de la abolición de la esclavitud. Sin embargo, los palenqueros icónicos también han sido revelados por los medios. Tal fue el caso de Evaristo Márquez, de quien se escribió una historia en el periódico La Opinión (Cúcuta) por haber sido el único actor colombiano, que a pesar de su empirismo, logró aparecer en una película junto a Marlon Brando, uno de los actores más representativos de Hollywood3.

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http://www.fnpi.org/actividades/2009/taller-de-cronica-cultural-en-el-festival-detambores/cronicas/palenque-vientre-y-tambor/ 3 http://www.elsolweb.tv/noticia.php?Id=5346


Así como las historias de estos hombres y mujeres, otras tantas han sido contadas en distintos medios de comunicación. El Nuevo Día (Ibagué) escribió sobre la culinaria palenquera en “Los dulces de Emilia Reyes”; El Tiempo habló sobre el lumbalú en “Lágrimas y tambores conviven en San Basilio”; La Tarde (Pereira) habló sobre las prácticas de danzas características con su artículo “En Palenque el cuerpo es candela”; y una descripción general sobre los rasgos más característicos del pueblo fue hecho por La Patria (Manizales) en “San Basilio de Palenque, a ritmo de libertad”. Estos artículos dan cuenta de la fuerza temática que, para los medios colombianos, tiene una región declarada patrimonio. Y ha sido desde el mismo liderazgo palenquero que se han buscado los métodos para aprovechar la llegada de nuevos medios y hacer que estos aporten un granito de arena en un proceso de conservación complejo. Como lo afirma Mongeotti (2012), la adaptación a este tipo de elementos implica, en gran parte, reforzar dicho proceso: “La fortaleza está en asimilar lo nuevo que les ayuda a crecer y multiplicarse y a expandir sus raíces esenciales, raíces que no cambian. La cultura no puede percibirse como algo estático, algo que no cambia sino como un fenómeno evolutivo. Las perpetuaciones de sus tradiciones ahora las hacen por internet, las hacen por radio. No tienen por qué seguirla transmitiendo con dibujos rupestres o con bailes tradicionales”. Y si bien hay una sagacidad por parte de los palenqueros al aprovechar el alcance de esos “nuevos” medios, esta forma de adaptación implica la representación de la cultura con el mundo exterior más que consigo mismos. Son en realidad otros medios (los autóctonos) los que logran el fortalecimiento cultural interno, pues allí no sólo se aprende de la cultura, sino que se rescatan todos esos elementos que parecían perdidos. Construyendo memoria con medios propios Estructura técnica: Antes de entrar en un análisis sobre los medios propios que durante varios años han construido los palenqueros en asociación con otras comunidades y entidades, resulta apropiado exponer con qué se cuenta en ese lugar y de qué se carece. La introducción de este capítulo ya da algunas pistas sobre este tema, pues hay una riqueza en producción y algunas barreras en difusión. El Colectivo de Comunicaciones Narradores y Narradoras de la Memoria, que es el equipo que actualmente se encarga de administrar tales recursos, cuenta con cámaras de video, cámaras fotográficas, video-beam, grabadoras profesionales de audio, un estudio de grabación de sonido integrado con micrófonos profesionales, equipos Macintosh y consolas de audio; computador portátil e internet móvil para la descarga y subida de contenidos en la web.


Sin embargo, a pesar de todos estos recursos, el Colectivo no cuenta con una sede propia, ni con la estructura técnica para formar canales de difusión. Por tanto, lo primero que se debe aclarar es que en San Basilio de Palenque, en la visión tradicional de medios, no hay emisora comunitaria, canal comunitario, ni tampoco un medio escrito perteneciente a la comunidad. A pesar de esto, la Casa de la Cultura, institución a la que está ligada el Colectivo de comunicaciones y que está ubicada en el Barrio Abajo, dispone de un espacio amplio para las labores de este grupo. Por tanto, el estudio de grabación se sitúa allí, al igual que la biblioteca, espacio donde el Colectivo guarda las recopilaciones de trabajos propios y de otras producciones hechas por instituciones amigas que dejan una muestra para la memoria de Palenque. Además de eso, la Casa de la Cultura cuenta con dos salones, que además de servir para los ensayos de danza y música desarrollados por el Colectivo de Baile, es utilizado por el Colectivo de Comunicaciones como espacio propicio para la difusión, proyección y exposición de los trabajos realizados. Mediación de los medios en Palenque Para entender la labor hecha en medios de comunicación en Palenque, con un enfoque no tradicional, resulta pertinente traer la mirada de Jesús Martín Barbero (2002)4, quien ha acuñado el término de la mediación de los medios. Esta teoría plantea que los medios de comunicación no resisten un proceso mecánico de entendimiento y que, a su misma vez, son mediados por la interpretación que les da el individuo, desde su cultura, su identidad y sus relaciones con la sociedad. Aunque posiblemente los jóvenes que hacen parte del Colectivo de Comunicaciones y que generan todos los contenidos de los medios no hayan leído las definiciones de Barbero textualmente, en su trabajo hay evidencia e indicios claros de que están apuntándole a eso que él llama mediar a los medios. Ya sea con material grabado en video o en audio, con trabajos escritos o capturas fotográficas, los miembros del Colectivo han tomados esos medios y recursos con que cuentan para registrar todo su devenir cultural. En los productos observados hay un común denominador: la presencia de elementos históricos, culturales y sociales autóctonos desde una mirada propia. Estos medios están asumiendo roles de gran responsabilidad: en primera instancia se convierten en los sucesores de la memoria de los abuelos, registrando todo aquello que los 4

Jesús Martín Barbero La globalización en clave cultural: una mirada latinoamericana (2002)


viejos palenqueros tienen para contar sobre su historia y que jamás ha sido documentado, pero por otra parte son el canal de expresión de las nuevas generaciones, tratando que sean ellos mismos quienes elijan la forma en que quieren comunicar sus mensajes, pero al mismo tiempo tratando de integrar ese propósito a la conservación de la esencia cultural que los caracteriza. Sin embargo, se puede identificar que esta mediación autóctona de los medios, no es sólo evidente en la realización final de los videos, los audios, las fotografías y en la música. Sino que es una conciencia creada en el Colectivo y en sus miembros, quienes tienen claro cuál es el propósito de su labor. Vanessa Paola Tejedor Herrera, una joven palenquera que hace parte del Colectivo, sabe que su compromiso y el de sus compañeros es “rescatar esas historias que no se conocían. Porque palenque era un pueblo en el que se estaba perdiendo toda nuestra cultura y entonces a través del colectivo, como somos recopiladores de memoria, lo estamos recuperando y archivando, no sólo para archivar, sino para mostrárselo a los mismos palenqueros”.

Ese trabajo de recuperación de memoria apunta a lo que la socióloga argentina Elizabeth Jelin llama memorias compartidas, que son elaboraciones mentales de los individuos, enmarcadas en procesos y contextos sociales: “Las memorias individuales están siempre enmarcadas socialmente. Estos marcos son portadores de la representación general de la sociedad, de sus necesidades y valores (…) Quienes tienen memoria y recuerdan son seres humanos, individuos, siempre ubicados en contextos grupales y sociales específicos. Es imposible recordar o recrear el pasado sin apelar a estos contextos (…) Como esos marcos son históricos y cambiantes, en realidad, toda memoria es una reconstrucción más que un recuerdo. Y lo que no encuentra lugar o sentido en ese cuadro es material para el olvido”5 Lo que están haciendo los medios de comunicación palenqueros es construir esos marcos de memoria, lo cual conlleva implícitamente al proceso de educar a los habitantes de Palenque en los valores autóctonos. Y para ello hacen uso de sus recursos más tangibles, pero con contenidos que, como afirma Daniel Prieto Castillo, en su libro “La comunicación en la educación” hacen parte de una cuestión más compleja6: “Incorporar la televisión (…) como recurso para el aprendizaje significa ir mucho más allá de la adquisición de un aparato o de ofrecer de cuando en cuando a los niños y jóvenes algún programa. Significa comprender las reglas de juego y apropiarse de los recursos de relato y de narración; significa utilizar

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Elizabeth Jelin, ¿de qué hablamos cuando hablamos de memoria? Daniel Prieto Castillo – La comunicación en la educación, 2000.


los programas como desencadenantes de tareas grupales, de reflexiones, de búsqueda de información de otras fuentes” (Prieto Castillo, 2000). Y precisamente lo que han comprendido los Narradores y Narradoras de la Memoria es que el recurso técnico no es todo lo que necesitan para conseguir su propósito exitosamente. Sino que deben agregarle a eso un contenido que le dé sentido y valor a su trabajo. Así lo reconoce Rodolfo Palomino Cassiani, líder del Colectivo de Comunicaciones, pues sabe que la gente de su equipo es lo fundamental para sacar el proyecto adelante: “Los recursos primordiales con los que contamos son los recursos humanos, ahora mismo los miembros del colectivo somos conocedores empíricos de este tema de la comunicación, los medios y de las tecnologías. Entonces yo creo que es un recurso importante para nosotros, en la medida que nos formamos”. (Palomino Cassiani, 2012). Para Mongeotti, los medios de comunicación comunitarios, al tener abierta la posibilidad de participación, hacen más fuerte una cultura, porque perpetúan las tradiciones y los modos de vida. Y aun más intenso resulta tal fortalecimiento, cuando se lleva a cabo una labor estructurada como la de Palenque, pues dentro de esa formación empírica mencionada, el Colectivo ha planteado unas “reglas de juego” y se ha apropiado de unos “recursos de relato y de narración” (ítems denominados por Prieto Castillo). Con referencia a sus reglas, la producción de los contenidos de los medios tiene unas labores específicas y delimitadas en unos grupos creados al interior del mismo colectivo. En primer lugar está el Grupo de Investigación, que se encarga de indagar quiénes son aquellos personajes portadores de memoria, relatos históricos, mitos y recuerdos sobre la tradición palenquera. Por otra parte, está el Grupo de Grabación y Edición, que son los directamente encargados del registro audiovisual, de las jornadas de producción y la etapa posterior de posproducción de los proyectos. Y finalmente, hay un Grupo de Animación, que se encarga de hacer presencia en las jornadas de difusión, proyección y exposición de los contenidos para ambientarlos y estar pendientes de que todo funcione bien. Recursos de relato y narración - El lenguaje: una de las características principales de San Basilio de Palenque es la de poseer un lenguaje propio (Lengua ri Palenge, o palenquero) que cuenta con unas características únicas. El palenquero es el único lenguaje que mezcla la raíz española con diásporas africanas. A pesar de esto, los miembros del colectivo de comunicaciones reconocen que por generaciones los palenqueros sufrieron de una discriminación externa que los llevó a despreciar su lenguaje.


Así lo afirma Carlos Antonio Pérez, profesor de Palenque y líder del Colectivo de Comunicaciones: “El palenquero cuando ya salía a las diferentes ciudades (…) sufre una discriminación lingüística. Se burlaban porque el palenquero era “un español mal hablado” y en esa época los viejos decían que la lengua no servía y que no la iban a enseñar” (Carlos Antonio Pérez, 2012). Esta misma situación es evidenciada por Nina Friedman, quien asegura en su obra que se comenzó a esconder la práctica del idioma, especialmente “cuando un extraño aparecía en el momento en que una conversación se estaba desarrollando en Palenquero”. A partir de esa situación surge un proceso de etnoeducación, que consiste en formar en las instituciones educativas a los niños con la historia, lengua y tradiciones de palenque. Y el colectivo de comunicaciones se ha propuesto apoyar comprometidamente ese proceso, por lo cual en los contenidos mediáticos la lengua ri Palenge toma una gran importancia. Los elementos narrativos presentes en producciones como documentales tienen la lengua palenquera como hilo de narración. Tal es el caso del documental “La lucha de los kuagros” que explica la problemática de la pérdida de valores en los grupos de edad, acudiendo a una narración histórica en palenquero sobre el tema. -La música: pero además de hacer presencia en producciones como documentales, el palenquero también ha sido consignado en las producciones musicales, decisión tomada por el Colectivo, que ha optado por revivir su lenguaje siempre que sea posible. En el caso palenquero la música es de gran importancia, porque es transversal a todas las dinámicas sociales del pueblo. En Palenque se canta en las festividades religiosas, se canta en los funerales, se canta en el arroyo, en la casa, las tiendas y las plazas. Los medios no han sido ajenos a esta situación y han aprovechado sus recursos técnicos para inmortalizar estos cantos tradicionales en archivos digitales. Además de eso los Narradores y Narradoras de la Memoria han sabido utilizar este formato musical para transmitir las historias y llevar mensajes a la comunidad. Canciones grabadas en el estudio como “Ay Cecilita” (que hace una recopilación de los dichos autóctonos de Palenque) o “To ane lo memo” (que promueve la igualdad entre los habitantes del pueblo) son ejemplo de ello. Y es quizá la originalidad de los contenidos musicales lo que hace especial el trabajo del colectivo. Por ejemplo, se motiva a los jóvenes de Palenque a cantar música no tradicional (como el rap o el hip hop) pero en lengua palenquera y tratando los temas del pueblo.


Además de integrar estos Mc’s con los maestros de música tradicional, para llevarle un mensaje a los jóvenes; el colectivo hace pistas musicales de hip hop con sonidos locales, que incluyen tambores, sonidos del pilón de maíz, sonidos de los puercos de las casas, los carneros, entre otros. Desde luego, este trabajo de unión no ha sido fácil, porque como afirma Vanessa Tejedor “al principio era durito” convencer a las generaciones antiguas de que colaboraran. Pero con el esfuerzo, los jóvenes han logrado integrar a sus proyectos a personas como el Maestro Cassiani (el cantautor más reconocido de Palenque) y al Maestro Panamá. El resultado de este trabajo ha sido un trabajo musical con mensajes importantes, consignado en canciones como “La Perseverancia”, canción del grupo “Mona kurra” que invita a los jóvenes a luchar por lo que quieren, o canciones como “Mona kutalendo” que hace una descripción de cómo es Palenque y su cultura. Esto da un panorama claro sobre la versatilidad del uso que los Palenqueros le dan a sus medios, y la comprensión que tienen de la importancia tanto de la forma como del fondo. Encontrando allí una verdadera “mediación de los medios”. Pero además viendo lo que para Daniel Prieto es un requisito fundamental: “Se logra una mayor relación de aprendizaje cuando un material es elaborado jugando al máximo la posibilidades comunicacionales del lenguaje en que está armado el mensaje y del medio a través del cual se lo ofrece. Jugar a fondo la riqueza expresiva de un lenguaje y comunicativa de un medio constituye un modo de acercarse a los interlocutores y, por lo tanto, de acompañar y promover el aprendizaje” (Prieto Castillo, 2000).


Narradores y narradoras de la memoria