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Un Enfoque para el Trabajo con la Voz Humana. Rosa Benvenister Me propongo en esta breve síntesis comunicarles mi experiencia en el trabajo con la voz humana. Provengo de un enfoque gestáltico en mi trabajo como psicoterapeuta y de una formación diversa y experimental en lo musical. Durante varios años, mis dos oficios fueron convergiendo y encontré en la voz una vía muy adecuada para proseguir en este camino. No es novedoso para los terapeutas gestálticos contar con la escucha profunda como una herramienta muy valiosa y, tal vez por este motivo es importante tener en cuenta la incorporación de un entrenamiento que facilite la escucha de la sonoridad que conllevan las palabras. En este sentido considero que la Gestalt no ha dado suficiente atención a este aspecto formativo, al modo en que esta tarea puede ser desarrollada, a la manera en que cada terapeuta pueda reconocer y disponer de la propia sonoridad de su voz como un medio de contacto con su paciente. Desde hace pocos años he perdido la vista y, como terapeuta ciega, el sonido de la voz se ha convertido en un material precioso que me permite un contacto cada vez más sutil capaz de detectar múltiples detalles. Esta situación me ha servido para profundizar en la búsqueda de mi propio sonido y, por lo tanto, advertir la autenticidad de la voz de las personas. Me ha interesado la Gestalt por su sustrato creativo y, tal vez, esto me ha animado a experimentar actividades musicales y respiratorias que pueden facilitar el trabajo en los grupos terapéuticos, y observo que estas prácticas son aceptadas con más gozo promoviendo más conexión interna y grupal. En esta oportunidad, no abundaremos en conceptualizaciones y es por eso que he preferido transmitirles la experiencia vivida por Guillermo, quién ha desarrollado su voz siguiendo esta forma de aprendizaje.

Rosa: ¿ Que es lo significativo para vos en este trabajo? Guillermo: Desde ya que hay un cambio entre antes y después de este trabajo. Tengo que darte una respuesta muy avarcativa. Lo primero que recuerdo es que tuve un registro distinto de mi cuerpo a través de mi voz, la empecé a sentir más en el cuerpo y eso fue el comienzo de muchas cosas que fueron pasando. El registro corporal no es sólo a nivel físico, sino que hay un encuentro con muchos lugares emocionales. Al principio me sentía muy raro escuchándome hablar, hasta que ese sonido se hizo cada vez más definido, me sentí dentro de él mientras que antes lo sentía al costado. Cuando me apropié de este sonido se convirtió en un canal para encontrar una multitud de otras cosas, ya que a través de mi voz yo podía expresar todo eso que desde el lugar anterior no podía. R: ¿Pudiste llevar este aprendizaje a otras áreas no específicamente musicales?


G: Claro, porque en el hecho de hablar ya estoy poniendo mi voz y eso me da otra seguridad, me centra, me pone en un lugar más tranquilo. Es una cuestión de confianza yo sé que es un lugar al que puedo volver. Me pasa con otras actividades también, pero con la voz a nivel interno, ésta es una referencia muy clara y sé cuando estoy más acá o más allá de mi voz; reconozco cuando estoy en un sonido que no es el mío y al cantar es mucho más claro todavía. Y lo más notable es que cada vez esta vía es más directa en ambos sentidos hacia mí mismo y hacia fuera. Antes podía llegar por momentos a ese lugar, había atisbos de contacto y luego a través de la música encontré lugares emocionales y físicos que me desarrollaron mucha ductilidad y cada vez yo siento más clara esa ductilidad. Ahora me resulta muy fácil adentrarme en músicas que no sean tan familiares. R: ¿Notaste alguna variación a nivel de tu pensamiento o más bien en el modo de tu aprendizaje? G: Vengo observando un funcionamiento más orgánico algo que funciona sólo, me siento con una seguridad absoluta por momentos, para confiar en mi memoria, en mi pensamiento, porque yo sé que se va a resolver. Esto a nivel musical, pero luego se expande y entonces me siento más tranquilo para abordar algo a nivel musical y también otras cosas (risas). Me apoyo en ese lugar y estoy entregado a que pase lo que pase, porque yo sé que está todo bien. R: Es muy bueno saber que el camino que recorro puede comunicarse y ahora vos, como mi discípulo, dispones de esto para tu trabajo. G: A través del empleo de diversas músicas se abrió un lugar donde yo mismo puedo encontrarme allí mientras canto. Puedo decirte que "lo entiendo". Cuando canto improvisando en mi taller mis alumnos me preguntan si es candombe uruguayo o africano y yo dije, riéndome, son las dos cosas y algo más. R: Yo te agradezco mucho por todo este tiempo de experimentación compartida y te invito a que recordemos esta observación que hacen los sabios hebreos cuando dicen que al orar, no sólo se dicen palabras, sino que ellos saben que lo que llega a Dios es la sonoridad que las expresan. Lic. Rosa Benvenister Síntesis curricular: Rosa Benvenister Lic. en Psicología (UBA). Egresada de AGBA. Egresada de composición en el Conservatorio Manuel de Falla. Coordinadora de talleres musicales. Teléfono para entrevistas 4554-7227 Guillermo Rey Profesor de música especializado en nivel preescolar. Coordinador de talleres musicales. Formación en diversas técnicas corporales


Un Enfoque para el Trabajo con la Voz Humana