Issuu on Google+

UNIVERSIDAD FERMINTORO VICERECTORADO ACADEMICO FACULTAD DE INGENIERIA ESCUELA DE TELECOMUNICACIONES

REVISTA SOBRE LAS DESCARGAS ATMOSFERICAS

INTEGRANTE JORDAN GONZALEZ SISTEMAS DE PUESTA A TIERRA PROFESOR ANDRES SOTO SAIA A


LAS DESCARGAS ATMOSFERICAS

Las descargas atmosféricas son impredecibles, los rayos pueden descargar en millonésimas de segundos, intensidades que alcanzan los 200 kA (ocasionalmente 500 kA). La energía media disipada por unidad de longitud del canal de descarga formado por un simple rayo es de 105 J/m, equivalente a unos 100kg de dinamita. Esta energía llega a alcanzar longitudes de unos 3 km, una potencia de 20 billones de vatios y una temperatura de 30.000 ºC. Las tensiones que se ponen en juego en las descargas atmosféricas, según las estimaciones más verosímiles, son del orden de 5 a 10 kV/cm.

¿Qué es un rayo? Un rayo es una descarga eléctrica proveniente de la polarización que se produce entre las moléculas de agua de una nube (habitualmente las cargas positivas se ubican en la parte alta de la nube y las negativas en la parte baja), cuyas cargas negativas son atraídas por la carga positiva de la tierra, provocando un paso masivo de millones de electrones a esta última. En general, el rayo esta compuesto por varias descargas atmosféricas que ocurren normalmente en menos de un segundo; en el momento de la descarga se genera una corriente muy alta (“return stroke”) que en tan solo unos cuantos microsegundos puede destruir o poner fuera de funcionamiento cualquier sistema construidos por el hombre, ya sea de forma directa (impacto directo) o de forma indirecta (acoplamiento electromagnético). La velocidad de un rayo puede llegar a los 140.000 km por segundo. En el punto de entrada a la tierra, el rayo puede destruir, de acuerdo a su potencia y a las características del suelo, un radio de 20 metros. La polarización de las cargas eléctricas de una nube es lo que se denomina electrostática, fenómeno que está presente en nuestra vida diaria. Nosotros mismos podemos acumular electrostática y, por ejemplo al tocar a otra persona, descargarla como una chispa de corriente que nos produce cierto sobresalto, así también dañar placas electrónicas con sólo tocarlas.


El trueno no es otra cosa que la onda expansiva provocada por esta tremenda energía liberada, originando el ruido característico que todos hemos oído alguna vez.

Tipos de rayos Los rayos se pueden clasificar de acuerdo a su inicio y destino en: Nube a cielo o "duendes", que son descargas hacia la atmósfera, más arriba de las nubes. Nube a Tierra, los más típicos y espectaculares (y peligrosos, por supuesto) Intranubes, es decir dentro de una misma nube. Aparecen como relámpagos con algunos truenos. Internubes, de una nube a otra, con grandes truenos. Lugares de riesgo Para estar verdaderamente libres de un rayo, tenemos que alejarnos a más de 13 km de donde éste se produce. Por cada 10 segundos contados entre el trueno y el rayo, debemos considerar que hay 3 km entre nosotros y el origen del rayo. Pero como en la práctica es muy difícil predecir dónde se va a producir el próximo rayo, debemos evitar los siguientes sitios: Fuera de casa: Son especialmente peligrosos los árboles altos o solitarios. Igual cosa los postes o estructuras metálicas como rejas, antenas, cabinas de teléfonos, carteles, luminarias, etc. Estar solo en un espacio abierto y plano. Vehículos abiertos como tractores, convertibles (autos grandes y cerrados son más seguros), botes, etc. Dentro de la casa: Líneas telefónicas, de datos, video y eléctricas. Cañerías y plomería en general.

CAUSAS DE SOBRETENSIONES 1.- Impacto directo o de corta distancia Si el rayo impacta directamente sistemas de comunicaciones, energía, construcciones, etc todos los elementos conductores se encuentran en cuestión de microsegundos sometidos a un potencial muy elevado. Una corriente altamente destructiva circula desde las partes conectadas a tierra de los equipos hasta el sistema de alimentación primaria y/o secundaria. Al mismo tiempo, pueden inducirse altos voltajes entre los propios conductores incluso los no conectados al sistema de pat.


2.- Impacto lejano Si el rayo impacta directamente en forma lejana a sistemas de comunicaciones, energía, construcciones, etc, produce el efecto que el rayo que con sus ondas transitorias y sus amplitudes de alto voltaje se propagan a lo largo de las líneas de alimentación y de señal, casi con la velocidad de la luz, poniendo en peligro cualquier sistema eléctrico y electrónico. Puede ocurrir que incluso antes de que se escuche el trueno se quemen componentes electrónicos y eléctricos de sistemas de telefonía, datos, comunicaciones, video, sistemas de medición, control y regulación, procesos, electrónica aplicada, etc. 3.- Rayos entre nubes Los rayos que se propagan de nube a nube o dentro de la misma nube descargan sobre la tierra cargas de reflexión por el campo electromagnético inducido y generan, a la velocidad de la luz, unas ondas transitorias sobre las redes eléctricas y las líneas de comunicaciones, telefonía, datos, video, etc, siendo el resultado el mismo que se describe en el ítem anterior. 4.- Operaciones de conmutación Cuando una instalación o componentes de la misma se dañan total o parcialmente, sin que haya sido producido por el impacto directo o indirecto de los rayos, puede haber sido por otra causa. Es decir por operaciones de encendido, apagado y conmutación de la compañía que suministra el servicio eléctrico, conmutación de cargas inductivas o capacitivas, encendido y apagado de equipos propios y externos, contactos a tierra accidentales o cortocircuitos en la red de alimentación generan disturbios y transitorios eléctricos.

RIESGOS DEBIDO A RAYOS El Rayo toma el camino de menor resistencia, que normalmente es la distancia más corta entre la nube y el suelo, tal como un edificio, una torre de comunicaciones, una luminaria, un árbol, un animal o una persona que permanezca de pie al descubierto o sobre una embarcación en una laguna, río o en el mar, pueden atraer el rayo. Al impactar el rayo viaja a través de la estructura de impacto, con corrientes muy altas >10kA, hacia la tierra. En su trayecto hacia ella, la corriente del rayo genera peligrosas sobretensiones, Altos Voltajes, que pueden ocasionar lesiones y hasta la muerte en seres humanos o animales y daños en equipos eléctricos y electrónicos. El mayor riesgo recae en la vida de las personas. Existen dos tipos de Sobretensión que pueden afectar a una persona: Daños por Tensión de Paso y Tensión de Contacto

Tensión de Paso: Es la diferencia de tensión (Volts) entre dos puntos de la superficie del


terreno separados un (1) metro. Tensión de Contacto: Es la diferencia de tensión entre una estructura metálica puesta a tierra y un punto de la superficie, separados un (1) metro.

NORMAS O ESTANDARES DE PROTECCION CONTRA DESCARGAS ATMOSFERICAS

La protección de estructuras es más tolerante que una protección electrónica. Así, un edificio puede tolerar hasta 100,000 V mientras que componentes electrónicos a 24 V se dañarán con voltajes sostenidos de 48 volts! Los rayos ocurren con diferentes intensidades y un sistema que proteja contra su efecto deberá ser diseñado tomando en cuenta los rayos promedio o mayores del área en cuestión. Las descargas no pueden ser detenidas, pero la energía puede ser desviada en una forma controlada. El intentar proteger contra descargas directas puede ser excesivamente caro. Un sistema de protección contra descargas, llamado de pararrayos, debe: Capturar el rayo en el punto diseñado para tal propósito llamado terminal aérea. Conducir la energía de la descarga a tierra, mediante un sistema de cables conductores que transfiere la energía de la descarga mediante trayectorias de baja impedancia, y; Disipar la energía en un sistema de terminales (electrodos) en tierra.


Cuando la energía de un rayo viaja a través de una trayectoria de gran impedancia, el daño causado puede ser grave por el calor y las fuerzas mecánicas que se crean como la tierra no tiene una resistividad uniforme en todos los puntos, dentro de un mismo predio puede existir un potencial entre dos placas de metal enterradas. Por eso, en un sistema de electrodos múltiples conectados entre sí, a manera de malla, existe la probabilidad de que exista una diferencia de potencial entre algunos de sus puntos aterrizados. El problema de diferencia de potenciales entre electrodos se complica aún más cuando una nube cargada pasa por encima de la malla. Además, una descarga eléctrica que caiga cerca, causará grandes corrientes en la tierra para restablecer el equilibrio de cargas. Al fluir esta corriente por tierra, causará una diferencia de potencial entre los diferentes electrodos y esta diferencia de potencial, a su vez, causará que fluya corriente por los conductores de la malla. Es conocido que un campo magnético se crea cada vez que existe un rayo, no importando si es a tierra o entre nubes. Este campo induce una corriente en cualquier conductor en la vecindad del rayo. Si existen electrodos al final de ese conductor, fluirá por tierra la corriente cerrando el circuito. Por ejemplo, un oleoducto puede transmitir la corriente de una descarga a una gran distancia del punto donde la descarga tuvo lugar. Los rayos son señales eléctricas de alta frecuencia, gran potencial y alta corriente, por ello son causa de interferencia en sistemas electrónicos. Son de alta frecuencia por la elevada razón de cambio de la señal, de aproximadamente 1 us. Por ello, para dirigir a tierra las descargas atmosféricas se utilizan las técnicas para señales en altas frecuencias. La inductancia de los conductores de cobre usados para tierras es de aproximadamente de 1.64 uH/m. A la frecuencia equivalente de los rayos, la impedancia debida a la inductancia es muchas veces mayor que la impedancia debida a la resistencia del conductor. Por lo que, para los rayos, los conductores más largos de 10 m tienen una impedancia en términos prácticos infinita, lo que impide que conduzcan la corriente . Además, estas señales de alta frecuencia no seguirán nunca una vuelta muy cerrada del conductor, porque cada doblez incrementa la reactancia inductiva. De ahí, que todos los cables de conexión a tierra de pararrayos deben tener curvas generosas en lugar de esquinas cerradas. Por ello, se recomiendan curvas con radio de unos 20 cm, y conductores múltiples conectados en paralelo a tierra. Como los rayos se reflejan como cualquier onda de alta frecuencia, es básico que la impedancia a tierra sea baja para la descarga, ya que todas las partes del sistema conectadas a tierra, elevarán y bajarán su potencial con respecto de tierra al tiempo de la descarga. Como ejemplo una malla de 30 x 30 m con 36 cuadrados, de cable de 0.5 cm


de diámetro tiene una inductancia de 400* 10 -7 H, lo que dará una impedancia de 25 ohms bajo una onda triangular con tiempo de pico de 1.2 us.

ZONA DE PROTECCIÓN (Método Norteamericano) En Norteamérica, los equipos y estructuras son clasificadas según su necesidad de protección contra descargas atmosféricas. Referencia: ANSI/NFPA 78-1989. PRIMERA CLASE.- Las estructuras de esta clase, requieren de poca o ninguna protección. El requisito es que verdaderamente estén conectados a tierra. Ejemplos de esta clase son: a) Todos las estructuras metálicas excepto tanques u otras estructuras que contengan materiales inflamables. b) Tanques de agua, silos y estructuras similares, construidas mayormente de metal. c) Astas bandera construidas de algún material conductor. SEGUNDA CLASE.- Esta clase consiste de edificios con cubierta conductora y estructura no conductora, tal como edificios con cubierta metálica. Este tipo requiere de conductores para conectar la cubierta a electrodos en la tierra. TERCERA CLASE.- Esta clase consiste de edificios con estructura metálica y cubierta no conductora. Este tipo requiere de terminales aéreas conectadas a la estructura y fuera de la cubierta para actuar como terminales pararrayos. CUARTA CLASE.- Esta clase consiste de estructuras no metálicas, que requieren una protección . Se incluyen en esta clase: a) Edificios de madera, piedra, ladrillo u otros materiales no conductores, sin elementos de refuerzo metálicos. b) Chimeneas. Aún con elementos de refuerzo, éstas deben tener una gran protección contra rayos, con terminales aéreas, cables de bajada y electrodos de aterrizado. QUINTA CLASE.- Una quinta clase consiste de aquellas cosas cuya pérdida puede ser de consecuencias, y que normalmente recibe un tratamiento pararrayos completo, incluyendo terminales aéreas, cables de bajada y electrodos de aterrizado. Entre éstas están: a) Edificios de gran valor estético, histórico o intrínsico. b) Edificios conteniendo combustibles o materiales explosivos. c) Estructuras conteniendo sustancias que pueden ser peligrosas si se derraman como consecuencia de una descarga. d) Tanques o conjuntos de tanques. e) Plantas de energía y estaciones de bombeo.


f) Líneas g) Subestaciones eléctricas.

de

transmisión.

La técnica usada para analizar la acción de las descargas en objetos a tierra es el modelo electromagnético desarrollado originalmente por Golde R.H. Y derivado de ese modelo, desde 1970 se emplea el método de la esfera giratoria

para calcular la zona o distancia de protección de los pararrayos El equipo dentro de la zona de protección debe ser conectado a la misma red de tierras para que no exista una diferencia de potencial entre puntos en el sistema. Sin embargo, aparatos conectados a líneas eléctricas que salen del área de mismo potencial pueden dañarse de no tener las protecciones mencionadas en el capítulo sobre equipos electrónicos.

SISTEMA FRANKLIN Benjamín Franklin fue el primero en darse cuenta que la altura era un factor importante en el diseño de protecciones contra rayos. El rango de atracción de un pararrayos es la distancia sobre la cual un pararrayos sencillo vertical de una altura dada sobre un plano limpio, atrae una descarga atmosférica. El espacio protegido por tal dispositivo define el lugar en que la construcción no suele ser afectada por una descarga directa. El sistema más sencillo y más antiguo de pararrayos, es el que consiste en terminales aéreas de cobre, bronce o aluminio anodizado terminadas en punta, llamadas puntas Franklin, colocadas sobre las estructuras a proteger de los rayos. Este sistema se aplica en iglesias, casas de campo, graneros y otras estructuras ordinarias.


Estas terminales deben estar por lo menos 25 cm - las más pequeñas miden 30 cm sobre la estructura y, cuando esta altura mínima se emplea, la distancia entre ellas debe ser como máximo de 6 m. Para asegurarnos de una buena conexión y de una baja impedancia, por lo menos cada terminal aérea debe tener dos trayectorias a tierra, y estas trayectorias deben estar cuando más a 30 m de separadas entre sí. De acuerdo con el estándar NFPA 780 , existen dos clases de materiales (terminales aéreas, cables, accesorios y terminales de tierra). Los materiales clase I se utilizan para la protección de estructuras que no exceden de 23 m de altura, y, los materiales clase II, las estructuras que si exceden dicha altura. Entre las diferencias importantes de las dos clases de materiales se tiene:

Clase I

Clase II

Terminales Aéreas, diá (mm)

9,5 Cobre, 12,7 Aluminio

12,7 Cobre, 15,9 Aluminio

Conductor principal, peso

278 g/m Cu, 141 g/m Al

558 g/m Cu, 283 g/m Al

calibre 29 mm2 Cu, 50 mm2 Al

58 mm2 Cu, 97 mm2 Al

tamaño mínimo de alambre 17 AWG Cu, 14 AWG Al

15 AWG Cu, 13 AWG Al

Los tamaños de los conductores más usuales son: 29 ó 32 hilos calibre 17 (65,6 kcm) de cobre para conductores de uniones, 28 hilos calibre 14 o más grueso de cobre para conductores principales. Cuando se emplean conductores de aluminio, se debe tener precaución en no llegarlos hasta el suelo porque sufren corrosión. Al respecto de la trayectoria, la NOMdice que cualquier parte metálica no conductora de corriente a una distancia menor de 1,8 m del cable de los pararrayos debe tener puentes de unión a éste para igualar potenciales y prevenir arqueos {250-46}. Los conductores terminan en tierra en sendos electrodos, y para revisar el estado de dichos electrodos, es una práctica recomendada utilizar conectores de prueba a una altura de 1,0 a 1,5 m.


De acuerdo con la norma NFPA-780, el sistema de electrodos para la protección contra descargas atmosféricas depende también de las condiciones del suelo. De ahí que, para estructuras ordinarias menores a 23 m de altura, en: Arcilla Profunda y Húmeda.- Una simple varilla de 3 m es suficiente. Suelo arenoso.- Se requieren dos o más varillas espaciadas más de 3 m. Suelo con tierra poco profunda.- Se emplean trincheras radiales al edificio de 5 m de largo y 60 cm de ancho en arcilla. Si la roca está más superficial, el conductor podría colocarse sobre la roca. Rocas.- En un suelo muy poco profundo, un cable en anillo se instala en una trinchera alrededor de la estructura. Para mejorar aún el contacto, es posible colocar placas de al menos 2 pies2.

SISTEMA TIPO JAULA DE FARADAY. Para estructuras grandes, se utiliza una modificación al sistema Franklin de pararrayos, al añadir a las terminales aéreas conductores que crucen sobre la estructura a proteger como una caja de Faraday limitada sobre y a los lados de la construcción, y todo ese conjunto resultante es conectado a cables múltiples de bajada, que a su vez se conectan al sistema de tierras perimetral del edificio. Los edificios modernos con estructura de acero y con varillas embebidas en concreto se acercan al concepto de la jaula de Faraday, y el riesgo de que un rayo que penetre en un edificio protegido de esta manera es extremadamente pequeño . Aunque se debe notar que los rieles de los elevadores no deben ser usados como el conductor de bajada de los pararrayos, la NOM-001-SEDE-1999 permite que se unan al sistema de pararrayos 62037b}. Para hacer más efectiva la protección de este sistema, se usan puntas del tipo Franklin o del tipo "paraguas" (patentadas).


ZONA DE PROTECCIÓN (Método de puntas de inicio)

PUNTOS IMPORTANTES DEL ESTÁNDAR NFC 17-102


La punta debe estar por lo menos 2 m más alta que el área que protege, incluyendo antenas, torres de enfriamiento, techos, tanques, etc. Si la instalación comprende algunas puntas, éstas deben estar interconectadas por un conductor de área de por lo menos de 50 mm2 , a menos de que el cable esté ruteado sobre un obstáculo estructural o arquitectónico con una diferencia de más de 1.5 m Cada punta debe estar conectada por lo menos con un conductor bajante. Dos o más bajantes se requieren si: La proyección horizontal del conductor es más grande que su proyección vertical El sistema está instalado en una estructura más alta que 28 m Es importante notar que los bajantes deben estar instalados en dos diferentes paredes.


descargas atmosfericas