Issuu on Google+


B&P

Destinos

Beauty&Power

¿Qué hay de nuevo,

Guggenheim? Jonás Alpízar / Fotos: Lidia R. Wah

Para Bilbao la vida diaria cambió cuando el Museo Guggenheim abrió sus puertas: de haber sido la capital industrial del País Vasco, pasó a un destino artístico y cultural de talla mundial. Pero, ¿qué pueden encontrar en la capital vizcaína los viajeros que ya conozcan este gran museo?

S

iempre ha existido una sana enemistad entre los bilbaínos, de Bilbao, y los donostiarras, de San Sebastián; siendo éstas, pues, las dos ciudades más importantes del País Vasco. Hasta hace poco, Bilbao, capital de Vizcaya, se había distinguido por contar con la mayor infraestructura en la región, con el metro y los grandes rascacielos; mientras San Sebastián, capital de Guipúzcoa, era considerada la entidad más cultural, la del festival de cine, la de la Playa de la Concha. Todo esto cambió cuando Bilbao, poniéndose un paso adelante, fue seleccionado hace 16 años para albergar el más nuevo museo de la firma Guggenheim. Para bien o para mal, la propuesta cultural que esta ciudad ofrece al visitante parte de o gira alrededor de lo que suceda en este famoso recinto. Acorde con esto, no es ocioso tomarlo como punto de partida para conocer qué hay de nuevo en las salas de exhibición bilbaínas.

Visión del majestuoso Museo Guggenheim, diseñado por el arquitecto canadiense Frank O. Gehry.

22

Noviembre

2013

Agenda para viajeros en Bilbao • El Palacio Euskalduna será sede de un memorable concierto cuando la Banda Municipal de Txistularis rinda tributo a dos de sus miembros más importantes. 20 de noviembre, 20 hrs. Ave. Abandoibarra, 4 - 48011 Bilbao. bilbaomusika.com • Si te encuentras aquí los primeros días de noviembre, no dejes de asistir a la muestra de la bilbaína Abigail Lazkoz, en Espacio Marzana, un foro cultural centrado en las propuestas artísticas emergentes. Muelle Marzana, 5. 48003 Bilbao. espaciomarzana.ne •T  odos en Bilbao saben que los jueves son días de jazz, y que no hay mejor lugar para vivirlo que en Bilbaina Jazz Club. Sobre su escenario han desfilado los mejores grupos de este asincopado género musical, tanto locales como extranjeros. Navarra, 1. Bilbao. bilbainajazzclub.org/


Un día en la vida de Bilbao

Lejos aún queda el tradicional y conocido grito de ¡txotx! que inunda las sidrerías del País Vasco en tiempos invernales; no obstante, el viento frío que baja del Mar Cantábrico nos hace extrañar un vaso de aquella bebida ligeramente amarga que nos caliente la garganta. Aún es temprano para acudir al kalimotxo, mezcla infame de vino tinto de Tetrapack con Coca-Cola; así que dejamos atrás los bancos de niebla y nos refugiamos en uno de los tantos cafés del Casco Viejo de Bilbao. Caminando por las estrechas calles peatonales que conforman el primer cuadro de la ciudad, escucho a lo lejos un músico callejero que dedica canciones de Bob Dylan a jubilados de boina con pasos tranquilos, a amas de casa que cargan bolsas de mercado, a jóvenes vascas bien vestidas que irán seguramente a su trabajo. Esto me recuerda que hace un par de años leí que el Ayuntamiento de Bilbao había obligado a todos los intérpretes callejeros a incluir al menos diez canciones en su repertorio. Esto para no torturar a los vecinos con una sola y repetida melodía. Ocupando una mesita redonda en un local semivacío, acompaño mi café “cortau” con una copia del diario vasco Deia. En la sección cultural mencionan que el caricaturista estadunidense Robert Crumb, rey de la historieta underground, está en la ciudad, pero no menciona que su obra vaya a ser expuesta. Lo que sí dice, en otro apartado, es que en el Guggenheim, como parte de su colección privada, están mostrando obras de Jean-Michel Basquiat, de Andy Warhol y de Sigmar Polke. También dice que cierran el museo hasta las 8:00 de la noche. Hay tiempo de sobra.

“Mamá” es una impresionante araña de casi nueve metros de altura, obra del escultor Louise Bourgeois.

Esferas de acero inoxidable, obra del escultor Anish Kapoor, al costado del Museo Guggenheim.

Escalinata al Museo de Arqueología, en el Viejo Bilbao, primer cuadro de la ciudad.

Plaza Arriaga y el Puente del Arenal, en las inmediaciones de la estación del tren.

Sobre dos ruedas es mejor

Son tantas las piezas artísticas que se deben apreciar por todo Bilbao, tanto dentro de los museos como fuera de estos, que varios hoteles ofrecen el servicio de renta de bicicletas, con las cuales se puede seguir la ruta llamada Bici & Arte, que el ayuntamiento local ha armado. Son 80 puntos que recorren gran parte de la ciudad. Subrayo en el plano, las piezas que me interesan en particular: la escultura Terpsícore, la diosa del baile de Salvador Dalí, en las inmediaciones del Museo de Bellas Artes; Mercurio de Casto Solano, y El paseante de José Ramón Nazabal, ambas cerca del palacio de la Diputación; para terminar a buena hora en el Guggenheim. De este complejo tengo mucha curiosidad por ver la gran araña de casi diez metros de altura llamada Mamá, del escultor Louise Bourgeois. Por morbo, quiero conocer la Pasarela Zubi Zuri, polémico puente de Santiago Calatrava, por el cual la ciudad de Bilbao ha demandado a este arquitecto español. No está demás decir que en todo el País Vasco, tierra de grandes ciclistas como Miguel Indurain, se respetan mucho las vías destinadas a este tipo de transporte, los bidegorris, como se les llama a los carriles de bicicleta, están bien organizados y bien cuidados, así que resulta una excelente forma de cubrir la ciudad. Aparte de eso, nada se compara con ver cómo el coloso, que es el Guggenheim, aparece en escena y se hace grande, tan grande que las esferas metálicas y la gigantesca araña cobran toda la importancia del paisaje. Vaya que el Guggenheim ha cambiado la fachada de la ya de por sí bella ciudad de Bilbao ¿Qué dirán los donostiarras al respecto? ¿Cuál será su próximo movimiento? No importa, pues el que sea, seguro ameritará otro viaje, tal vez más largo. MUJER EJECUTIVA

23


¿Qué hay de nuevo, Guggenheim?