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EL SUEÑO DE HUINSHO

En las profundidades de la selva, habita la tribu de los Mashco-Piro, liderados por un joven llamado Huinsho, quien esta entregado totalmente a su tribu. Ellos no están contactados con la civilización, desde tiempos pasados han vivido en paz, pero temen el futuro de su pueblo, pues cada vez que bajan del monte, encuentran su territorio deforestado. Esto les ha hecho pensar, que algo está sucediendo. Durante un sueño, Huinsho reflexiona del futuro de su pueblo y en él ve, la necesidad de integrarlo a la civilización de la ciudad. Al despertar no encuentra menor forma que asesorarse con el brujo del pueblo. Estando con él, este interpreta el sueño de Huinsho y le cuenta la profecía de la tribu, que dice: “Nacerá un gran hombre que unificará dos pueblos, convirtiéndose desde ese momento en el vigilante de la vida y de la naturaleza para siempre”. Al escuchar las palabras del Brujo Yahuas, entiende que tiene una misión que debe de cumplir obligatoriamente. De inmediato envía a sus ayudantes a reunir a toda la tribu Mashco-Piro. Estando todos juntos, inicia su discurso, diciendo lo siguiente: -

Hermanos, he vuelto con una solución, ante lo que todos percibimos. Nuestros territorios están siendo devastados y necesitamos tomar decisiones. Escucho como late el corazón de esta naturaleza y nosotros no podemos quedarnos con los brazos cruzados. Por eso desde hoy, “tomaremos la decisión de unificarnos con la civilización”.

En ese momento el bullicio se hizo sentir, para luego escuchar al unísono: -

Estamos de acuerdo. Tú siempre has sabido que es lo mejor para la tribu.

Con esta decisión, Huinsho iba a abrir un pasaje de su vida que había olvidado. Buscaría por fin a su hermano Brandon, quien vivía en la ciudad, para que pueda ayudarlo en esta gran misión que ahora tenía. En plenas actividades del campamento, el magnate Wilson Betancourt, observa que, a lo lejos, llega un muchacho mal vestido. De inmediato se levanta de su asiento, para abordarlo. Página | 1


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¿A quién busca? - decía el hombre mayor, con una mirada misteriosa.

El muchacho atemorizado por los ojos saltones del anciano. Solo atinó a dar una pequeña reverencia. Diciéndole el mensaje: -

¿Este es el trabajo del ñaño Brandon?

De inmediato soltó una risotada al escuchar las palabras del muchacho. -

No interrumpas a mis trabajadores. Regresa por donde viniste y si alguien te pregunta donde fuiste, aquí nunca llegaste. – Le dijo el anciano enojado.

Asustado por la forma imperativa de su respuesta. El muchacho salió disparado del lugar. De inmediato, reacciona el anciano dándose cuenta, que ha procedido mal y lo llama desesperadamente. - ¡Muchacho detente! Debo disculparme contigo. Ando un poco nervioso y preocupado. Es que ser dueño no es nada fácil, es una labor muy cansada. – decía el anciano con cinismo. De inmediato, obtuvo la información que deseaba y ahora entendía el asunto. El muchacho se fue agradecido por sus disculpas. Ahora entendía que debía estar más atento, ante esos mensajes. La inteligencia del anciano era tan maquiavélica, que lo obligaba a pensar, que lo peor estaba por venir. Tras la llegada del camión que Brandon manejaba, de inmediato es abordado. El anciano le dice el mensaje recepcionado. Ante ello, lo que deseaba era más información sobre el tema. Después de escucharlo, las lágrimas de la emoción recorrían su rostro y es que su hermano perdido, lo había encontrado. Todo el tiempo que vivió en la ciudad, deseaba que llegará ese momento. Entendiendo mejor el asunto, el anciano se adelanta diciéndole: - Puedo llevarte sin ningún compromiso. Además, un trabajador feliz, es un porcentaje más de eficiencia para la empresa. Después de escucharlo sintió la confianza necesaria para pedirle que sea él quien lo lleve. Sin saber que todo tenía una intención y la verdad no era buena.

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Mientras tanto en la cabaña del brujo se reencontraron los hermanos, después de un largo tiempo. Se acercaron uno al otro, mirándose con mucha nostalgia, terminando en un gran abrazo, cargado de emociones descomunales, que nunca olvidarían. Luego de conversar durante largas horas, ambos recorrieron el poblado, ante la mirada profunda y sigilosa del anciano, desde ya maquinaba en su pensamiento una solución ante esta catástrofe, pues ahora entendía claramente, que sus territorios estaban en peligro y sobre todo corría riesgo su fortuna. Había que hacer algo como contingencia ante el problema. En la entrada del campamento, desde tempranas horas, se encontraba Huinsho a la espera de su hermano. Sin tardar ningún segundo, aparece el anciano Wilson, como por arte de magia. Diciéndole que su hermano no podía atenderlo, por encontrarse en una labor importante de la empresa. Huinsho cree que su hermano no lo quiere ayudar y esta idea es reforzada por Wilson. Esta era su oportunidad para engañarlo. Se ofrece como anfitrión, para recorrer la ciudad. Siendo ya de noche, le entrega ropa más adecuada para la ocasión, ganando de inmediato la confianza de Huinsho. Al recorrer la ciudad se emociona por la iluminación de las calles y avenidas. Es ahí donde el anciano arremete diciéndole: - Me has caído en gracia, y te siento como un hijo. Ves esta extraordinaria iluminación, puede llegar a tu tribu. Simplemente con unos cables, podrás pasar la energía de lugar en lugar. Córtalas y únelas con las manos, no pasará nada, te daré todo lo que necesites, para que lo hagas tú mismo con tu gente. Tu pueblo se sorprenderá y te aseguro, que muchos sentirán envidia de tus decisiones – le dice paternalmente el astuto anciano. Al llegar a su pueblo, Huinsho informa de lo espectacular que es utilizar la energía. Todos se sienten muy alegres de las noticias que trae su líder. - Y lo mejor de todo es que lo haremos juntos. Instalaremos esa energía para nuestro pueblo y todos los de la ciudad verán que no estamos tan alejados de la civilización. -decía oportunamente Huinsho. Toda la tribu quedó maravillada y la confianza era tan grande, que le creían todo lo que proponía, ya que nunca les había fallado.

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Mientras la tribu instalaba los cables larguísimos, que el magnate Wilson les había proporcionado, llegaba agotado al pueblo Brandon y este, al ver que estaban instalando los cables, se acercó a Huinsho, para alertar del error que estaban cometiendo. - ¡No puedes permitir que hagan esto! ¡Pueden ocasionar un accidente! Solo un especialista en la electricidad puede ayudarlos. – le decía su hermano mayor. -Soy el líder de mi tribu y debo tomar decisiones, y no escuchar reclamos como los tuyos. Ahora estoy ocupado para atenderte– le increpaba el hermano menor. - Estas cometiendo un error, hermano – le reclamaba Brandon. - El único error es confiar en ti, ahora debes estar tranquilo, ya que no serás el que nos ayude con la unificación de nuestros pueblos. ¡Anda sigue en tus labores!, ahora se con quién cuento y ese es el magnate Wilson – concluía la conversación Huinsho, para retirarse a terminar las instalaciones. El magnate Wilson es recibido con honores por la tribu. Se acerca a Huinsho, para pedirle que sus máquinas demoledoras, se estacionen al lado de su pueblo, con la excusa de hacer los caminos para los camiones y autos que pasarán en un futuro próximo. Durante la instalación de los cables y tras funcionar el alumbrado de las calles, se produce una lluvia torrencial. Los cables mal colocados caen al piso y el agua empozada provoca la conducción de la electricidad. Varios se electrocutan. Wilson lamenta y culpa a la lluvia del hecho, ya que su meta era que se produzca un incendio, para que los no civilizados huyan montaña arriba. Tras el incidente la tribu se amotina contra Huinsho y lo echan del pueblo. El problema es aprovechado por el magnate Wilson, quien les promete construirles una ciudad, siempre y cuando pueda montar su empresa en el lugar. Los habitantes aceptan. El día se hacía lento y desde las malezas, aparece el arrepentido joven Huinsho, buscando a su hermano mayor. Llega a los campamentos y comienza a fisgonear carpa por carpa.

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Se acerca de forma silenciosa hacia Brandon, quien se encuentra cortando unos maderos. Al verlo, se arrodilla pidiéndole perdón. Esta acción lo hace sentir triste a Brandon. Lo levanta del suelo y le da un fuerte abrazo diciéndole: -

Ayer perdí un hermano y un error no condena. Siempre hay una oportunidad para reivindicarnos.

Estas palabras resquebrajaron el corazón de Huinsho y sintió que no había tomado una mala decisión, como él mismo se decía. - Entiendo que me engañaron hermano. Me dejé llevar por las mentiras del anciano – le decía cabizbajo Huinsho. Ahora Brandon entendía todo con más claridad y había la necesidad de buscar a ese señor, para decirle, que ambos no iban a permitir, que se apodere de sus tierras. En el camino, encontraron un lugar donde no había vegetación y alcanzaron a entender, que la verdadera intención del magnate, no era trabajar con la madera, sino con el negocio del aceite de palma, pero devastando los territorios de la amazonia. Juntos recuerdan su infancia y de cómo sus padres eran incansables cuidadores de los bosques, y que un accidente los separó, ahora entendiendo sus destinos, lucharán por una misma causa. Brandon llamará a Osy, el especialista en electricidad, para que los acompañe. Al llegar los hermanos, la tribu no quiere escucharlos. Ya que el magnate los ha llenado de mentiras. Sin embargo, Huinsho aceptará los errores cometidos, su pueblo le cree y se reconcilia. De inmediato, lo primero que hacen es pedirle a Osy que revise todas las instalaciones eléctricas. Al ingresar a las chozas de los habitantes observa los regalos intencionales como lavadoras, televisores, licuadoras, etc. Todos tenían el fin de hacer una sobrecarga y que se produzca un incendio. Llega el magnate y reúne a la tribu. Mientras hace su discurso, una de las casas explosiona y se produce un incendio, felizmente por las orientaciones de Osy logran apagar el fuego. Mientras sucedía la emergencia, todos oyeron las palabras de desprecio que decía hacia la tribu, viéndose descubierto por los habitantes.

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La tribu en vez de castigarlo, lo entregan a las autoridades. Denunciándolo por el daño causado de incitar instalaciones informales y por la tala indiscriminada de los bosques. Todos los habitantes le devuelven sus regalos. Ese momento glorioso, era un nueva respirar a esperanza, ya que la tribu se preparaba para la unificación de los dos pueblos. Los hermanos lo habían conseguido y la profecía se había cumplido, y ahora Brandon se encargaría de hacer todos los documentos, para permitirles instalar la energía eléctrica anhelada, siempre acompañados de un especialista. Y Ahí estaba Osy, mirando con esa seguridad que muestran siempre los verdaderos profesionales. Cuidando de la integridad, no solo de las familias alejadas de la ciudad, sino de todos los peruanos. Ese era el momento que sus padres anhelaban y ellos lo habían logrado.

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EL SUEÑO DE HUINSHO de Johan Flores  

Concurso "Enseñamos contigo" de Osinergmin

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