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sumar, restar, multiplicar y dividir, sino también a discernir entre la mediocridad y excelencia, especialmente en el comportamiento y discurso público; más por lo menos a apreciar los aspectos elementales de la creación artística y metodología científica”. 22 de agosto Con el Decreto No. 9, El Líder anula el Código Penal, que años antes impusiera “un tal Leonel Fernández Reyna, con ayuda de sus secuaces y el apoyo de algunos perredeístas ‘morados’”. “Ese código no fue nada más que un chantaje, resultado de un híbrido político”, dijo, “otra forma sumisa y sin imaginación de imitar el sistema judicial estadounidense, sin primero considerar la idiosincrasia del pueblo dominicano…” “Evidentemente, quienes concibieron esa aberración jurídica, principalmente los ‘líderes’ del PLD y el PRD, y algunos ‘reformistas’, realmente no querían resolver ninguno de los graves problemas sociales que enfrentaba República Dominicana…” “Sépase”, agregó, “que, en adelante, en este país todo criminal detenido será procesado y sentenciado en menos de 72 horas”. “Nada de habeas corpus o hocus pocus; aquí haremos justicia rápida… “Ya no se le impondrá multa a nadie, por lo que ningún delincuente podrá comprar ‘justicia’, como lo hacía cualquiera anteriormente… “A partir de hoy: el culpable pagará con su cabeza, o con sus extremidades… “Repito, en República Dominicana ya nadie irá a la cárcel; sólo habrá dos tipos de castigo: la pena de muerte y la mutilación de extremidades”. 23 de agosto Empiezan a ejecutar miles de convictos que se encuentran en las penitenciarías nacionales y provinciales por crímenes capitales. “A partir de hoy”, dice El Líder, “esos almacenes de delincuentes (las penitenciarías), no serán necesarios”. Setecientos cuarentisiete (747) convictos “repatriados” de Estados Unidos son ejecutados, tan pronto aterrizan en el Aeropuerto Internacional Cibao. “En adelante”, dice El Líder, al cuestionarle un reportero, “serán ejecutados todos los ‘repatriados’; aunque dudo que a partir de hoy regresen muchos de esos bandidos a este país”. 24 de agosto 12:10 p.m. - Desde los estudios del nuevo canal “TeleCaribe en Alta Definición/HD”: Huchi Lora, Freddy Beras-Goico y Nuria Piera —“la mujercita de acero de la televisión dominicana”—, anuncian lo que el mundo entero ya sabe: “¡Hace más de una semana, señoras y señores, que no se va la luz en Santo Domingo! Parece un milagro, ¿verdad?”, dice Freddy. “Pero es cierto”, agrega Nuria. “Ustedes habrán notado, además”, dice Huchi, “que ¡por fin! tenemos gas y gasolina en todo el país”. “Y que, por primera vez en más de quince años”, prosigue Freddy, “hay suficiente

carne, arroz, habichuela y plátano para ali(“En asuntos como estos, de nada valdría ata” del Faro aquel, que una vez concibiera mentar a todos los dominicanos”. ser ‘diplomático’ o hipócrita”, comenta Trujillo, y que finalmente construyera su El Líder.) limpiabotas, Joaquín Balaguer. “Que con sus escombros se termine de construir la 16 de octubre 3:30 a.m. - Un grupo de congresistas del carretera entre Guayubín y Santiago Partido Republicano estadounidense —en- Rodríguez, en la Línea Noroeste, la cual cabezado por un “redneck” (palabra que en desde 1963 prometieron construir tantos inglés, literalmente, dice: “cuello rojo”, pero políticos mentirosos...” (“Lo que yo no entiendo”, comenta uno cuyo significado es: racista empedernido), de los ingenieros encargados de la demolide un distrito en el estado de Texas que forma un zig zag a través de un vasto terri- ción, “es cómo pudo ese desgraciado viejo, torio casi desierto, diseñado exclusivamente Balaguer, ¡dizque tan inteligente!, fabricar “Y que aparentemente”, concluye Huchi, para evadir áreas pobladas por ciudadanos semejante monstruosidad, sabiendo que “¡han desaparecido los ‘matones’ de minoritarios, y así impedir la elección de desplazaría a miles de familias necesitadas, Capotillo y demás ‘barrios marginados’ de cualquier afro americano o hispano que y que endeudaría aún más al pueblo doSanto Domingo y otras ciudades!” quiera servir a su comunidad en Washing- minicano”. A lo que El Líder responde: 2 de septiembre ton, D.C.— somete una enmienda en la cá- “Joven, a veces la inteligencia, la locura y 9:00 a.m. - El Líder da a conocer una mara baja del Congreso, que permitiría al la maldad son, más que primas, hermanas; nueva ley, que prohíbe la producción, dis- Presidente de Estados Unidos “bloquear” a especialmente cuando hay grandes cantitribución, venta y consumo de todos tipos República Dominicana económicamente, dades de dinero por medio”.) 9:15 a.m. - Refiriéndose al “infame de bebidas alcohólicas (ron, cerveza, vino, como de costumbre usando al Fondo Monetúnel”, y a la “maldita isla artificial esa”, etcétera) y cigarrillos. tario Internacional (FMI), al Banco Inter“Las consecuencias para quienes americano de Desarrollo (BID) y al Banco que una vez quisieron construir unos “avivatos” en Santo Domingo, “¡dizque para enviolen estas restricciones”, dice, “serán Mundial como instrumentos. severas”. 4:30 a.m. - Por otro lado, el Departamento señar la gente a transportarse en tren y 2:00 p.m. - Las familias León Jiménes, de Estado estadounidense inicia una serie de ‘ampliar la industria del turismo’!”… El Barceló, Bermúdez y Brugal, más otras di- maniobras para “estrangular” a República Líder ordena que “¡entierren a los responnastías dedicadas a la venta de dichas “dro- Dominicana, con el “lazo diplomático” de sables!” de haber hecho dicho hoyo, “¡y que ahoguen a los tigres que inventaron ‘esa isla gas legales” por generaciones, revisan sus la OEA. de fantasía’!” cuentas multibillonarias en manjares 17 de octubre financieros, como Suiza, Luxemburgo, Isla 8:30 a.m. - Al enterarse de dichas mani- 13 de noviembre Caimán, Hong Kong, Nueva York y obras, El Líder dice: “Nada de eso me sorCon los decretos No. 10, 11 y 12, respecLondres; y ordenan a sus sirvientes que les prende. Pero tengo una sorpresita para los tivamente, El Líder: reactiva el servicio mipreparen las maletas, porque se van del país. ‘bushies’, quienes obviamente creen que litar obligatorio; impone la “obligación 28 de septiembre podrán seguir haciendo con República cívica” para personas entre las edades de 17 9:00 a.m. - El Líder suspende la Lotería Dominicana lo que les da la gana; por lo a 57 años; y ordena la implementación de Nacional, “indefinidamente”, y prohíbe menos aislarla, como lo hicieron con Cuba un nuevo código de impuesto sobre las todo tipo de juego por interés monetario, in- durante el régimen de Fidel y Raúl Castro”. rentas internas, bajo el cual se cobraría un cluyendo la apuesta en juegos deportivos, Un sinnúmero de “blogs” en la 10% (el “diezmo cívico”) del ingreso bruto los “dados”, el bingo, la ruleta y...los gallos. Internet y otros medios de comunicación de de cada ciudadano y negocio, sin excepción. “Los dominicanos”, dice El Líder, “se han 12:30 p.m. - Se suicidan tres viciosos, masa sugieren que El Líder “tendrá alguna acostumbrado a vivir ‘la vida loca’, sin impara quienes la vida —sin el ron, la lotería, bomba sucia”, o algo por el estilo, con la las prostitutas (“los cueros”) y los cigarri- que podría matar a millones de personas; portarles lo que cueste el funcionamiento llos—, “no valía la pena”. pues, “de lo contrario, no hablaría de esa del Estado; y han dejado que los bandidos encorbatados y uniformados se apoderen de (Pronto optan por quitarse la vida 84 más, manera”. motivados, dicen, por el mismo absurdo.) A lo que El Líder responde, “No lo poco que se recauda…” “Además, millones de usuarios se han comment!” (No tengo nada que decir al 2 de octubre robado el agua y la luz, descalabrando las “Desde hoy”, dice El Líder, “todo aquel respecto.) empresas de servicio público durante un —dominicano o extranjero— que trafique, 20 de octubre siglo…” venda o consuma cualquier cantidad de Una compañía estadounidense —cuyo “Pero ya eso aquí se acabó; en adelante, droga ilícita (cocaína, heroína, marihuana, nombre empieza con la letra “V” y que rima quien no pague impuestos, agua y luz, etcétera), aunque sea sólo un miligramo, con “son”— que por muchos años disfrupronto andará sin mano, lengua, pie, o en República Dominicana, será ejecutado”. tara de un monopolio virtual en el servicio peor”. telefónico de República Dominicana (el 12 de octubre 27 de febrero del año siguiente Quinientos ochenta (580) ejecutivos de cual le había facilitado unos bandidos en el 8:22 p.m. - El último haitiano expulsado corporaciones multinacionales —entre Gobierno dominicano), “opta por desconde República Dominicana cruza el río ellos: españoles, italianos, canadienses, es- tinuar sus operaciones” y vender los pocos Masacre, para jamás volver. (En los pasatadounidenses, venezolanos, colombianos, “intereses” que le quedaban en el país. dos seis meses han sido repatriados cubanos, israelitas, libaneses, egipcios, 27 de octubre 3.425.728 haitianos ilegales.) puertorriqueños, brasileños, argentinos, “Hoy felizmente”, comenta El Líder, “fue 8:44 p.m. - Por fin, completa El Líder la rusos y algunos dominicanos (de nombre)— reemplazada la compañía esa por seis telemuralla que divide a República Dominicana con grandes inversiones en la “industria del fónicas europeas y asiáticas —dos suecas, de Haití, cambiando así las relaciones entre turismo” (y sus derivados: la contaminación una holandesa y una finlandesa; una india y las dos naciones vecinas, para siempre. ambiental, la explotación de trabajadores, la una singapurense—, “que resultarían mucho pornografía, la prostitución y el abuso de más eficientes y económicas para los hoga- 20 de abril Los cabecillas de la Iglesia católica y menores), en República Dominicana, res y negocios dominicanos”. otras instituciones religiosas salen del país. reciben una notificación oficial del Gob- 10 de noviembre (República Dominicana pasaría los próxiierno dominicano, la cual, en parte, dice: 6:30 a.m. - El Líder ordena que se ex“Estimados señores: Plácenos enorme- traigan los supuestos restos del almirante mos 50 años sin religión organizada.) mente informarles, a ustedes y sus com- Cristóbal Colón, del faro que lleva su nom- 30 de mayo pañías, que cuentan con no más de seis bre. “Si no están en Sevilla”, dice, “que los Se inicia formalmente El Ajusticiasemanas para vender o regalar sus incineren y luego los tiren en las aguas del miento… propiedades y, luego, ¡largarse de nuestro Mar Caribe”. país!...” Además, ordena la “demolición inmediUTOPÍA DOMINICANA

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Capítulo 5.

EL AJUSTICIAMIENTO

[La versión gráfica de esta obra aquí tiene una nota que dice: “¡CUIDADO! Las siguientes páginas contienen FOTOGRAFÍAS DE PERSONAS DECAPITADAS. Si no desea verlas, por favor salte al próximo capítulo”.]

EL AJUSTICIAMIENTO —que debió haberse realizado inmediatamente asesinaron a Rafael Leónidas Trujillo Molina, el 30 de mayo de 1961, ó tan pronto concluyó la primera etapa de la dictadura de Joaquín Balaguer Ricardo (el 16 de agosto de 1978) —pero que, por conveniencia para algunos, la cobardía de otros, la mezquindad de un grupo y la “geopolítica” de los mercaderes de la “Guerra Fría”, quedó pendiente— por fin se llevaría a cabo, entre el 30 de mayo y el 12 de octubre del año 20__. Sería un proceso sencillo pero mortífero, durante el cual perecerían decapitados 132.428 ex funcionarios del Gobierno, entre ellos: 3 presidentes, 88 gobernadores, 4 vicepresidentes, 43 jueces, 6 cancilleres, 95 síndicos, 11 secretarios de estado, 167 embajadores, 100 senadores, 238 cónsules, 435 diputados, 16.000 vicecónsules y 127 regidores… Más cientos y cientos de dirigentes políticos —tanto de los principales partidos (PRD, PLD y PRSC), como de los partiditos, movimientos, frentes y “grupos fantasmas” (“fundados única y exclusivamente”, según El Líder, “para inflar los egos de sus cabecillas, y engañar y estafar al pueblo”). Además, serían ajusticiados los más recientes directores de la Junta Central Electoral y la Liga Municipal Dominicana, junto a los administradores, gerentes y otros encargados de la Lotería Nacional y las aduanas durante los últimos 46 años. De igual manera, “se haría justicia” con miles de trujillistas y balagueristas, matones y “ricachones”; y con los seguidores de “caudillos” y “caciques” anteriormente arrimados a Trujillo, Balaguer, Bosch, Majluta, Jorge, Mejía y Fernández (más sus descendientes —hijos, sobrinos, nietos, bisnietos— y allegados: compadres, amigos, amantes, socios y vecinos). Así también perecerían miles de agitadores, chivatos y militantes “pepehachistas”, “perredeístas”, “peledeístas” y “comunistas”. Y serían sumariamente ajusticiados, en las calles, cuarteles y oficinas gubernamentales: 17.386 “tiguerones uniformados” — policías, guardias, agentes del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) y miembros del G-4 y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD)—, quienes por años habían actuado “por sí solos” (léase, con impunidad y apoyo oficial), cometiendo (o permitiendo) crímenes horrendos y robos multimillonarios, para luego —en vez de ser castigados—, ser compensados con “botellas”, y cantidades de dinero en efectivo, casas, apartamentos, carros y solares. Además, serían ejecutados: 13.000 6

convictos de crímenes capitales, hasta entonces encarcelados en Santo Domingo, Santiago, Valverde (Mao) y otras ciudades penitenciarías. Serían decapitados: 11.427 homicidas, violadores, ladrones y narcotraficantes repatriados por Estados Unidos y otras naciones. Se les cortaría la cabeza públicamente a: 144 generales, coroneles, almirantes, contra almirantes, mayores y capitanes (116 de ellos, jubilados; 28, “activos”), quienes, según El Líder, por décadas habían recibido “tremendos cheques, ¡sin jamás haber levantado un dedo!” para defender la Patria. Serían ajusticiados —decapitados, castrados, mutilados— docenas de banqueros y ejecutivos de grandes empresas privadas, quienes durante todo el siglo XX y principios del siglo XXI habían estafado al pueblo dominicano, utilizando “enllaves”, “compadres”, “enmiendas” y “leyes” elaboradas por legisladores corruptos, para quienes la Constitución Nacional no era nada más que un “pliego de papel” (como, en más de una ocasión, cínicamente dijera Joaquín Balaguer Ricardo). Además, serían severamente castigados, con latigazos suministrados por “gente común y corriente”: muchísimos “ciudadanos ilustres” y empresarios prominentes, junto a sus esposas, cuyos antecesores por siglos gozaron de “lo mejor que ofreciera la sociedad” dominicana, mientras millones de sus compatriotas sufrían en la miseria. (El Líder observaría que la gran mayoría de dichos “caballeros” e “ilustres damas”, jamás se habían molestado en participar directamente en la política nacional —en el sentido estricto de la palabra—, ni tampoco se habían rebajado a ingresar sus hijos, nietos y sobrinos en las fuerzas armadas; pues, aún sin eso, tenían tanto “arrastre” o influencia en el gobierno, la “sociedad civil” y las fuerzas armadas como cualquier funcionario, legislador o militar de alto rango. Tanto así que, en cuanto a poder o influencia se refiere, varios de ellos equivalían a tres o cuatro secretarios de estado, gobernadores, senadores, diputados y jefes de la policía o las fuerzas armadas, combinados.) Se les aplicaría “la ley del Viejo Testamento” a los descendientes de por lo menos ocho “jefes” y “caudillos” políticos, ya extintos —incluyendo a “padrotes” como Trujillo y Balaguer, quienes dizque “dejaron pichones por dondequiera”—, aunque nadie nunca quiso admitirlo públicamente. También se les “rendiría cuenta” a los hijos, legítimos e ilegítimos, de docenas de generales, almirantes, jueces y funcionarios, que habían “heredado la sangre y los bienes” de un sinnúmero de abusadores de poder y asesinos con impunidad; a “pisoteadores” de la dignidad de la Patria; y a saqueadores del pueblo durante el siglo XX. Más, por haber explotado los recursos naturales y humanos de República Dominicana, y haber utilizado el sistema judicial, político y económico dominicano para enriquecerse —“como si esta tierra fuera una plantación gigantesca, en la cual cualquier despiadado tuviera derecho a ‘hacer y des-

hacer’”—, dijo El Líder, también serían sonas, durante un espectáculo sin igual en apaleados y expulsados del país miles de los anales de la infamia… “tipos nebulosos” que se habían hecho pasar por dominicanos. (En realidad, eran colombianos, chinos, coreanos, libaneses, sirios, cubanos, israelitas, españoles, iraquís y estadounidenses, quienes, “de la noche a la mañana”, habían aparecido en La Romana, Puerto Plata, Santiago, Barahona, Jarabacoa, Constanza y Santo Domingo, agregaría El Líder: “como si el mismo Diablo los hubiese ‘depositado’ en tierra dominicana”.) Ni las matanzas escenografiadas para el deleite de los césares, en el antiguo Coliseo de Roma, ni las barbaridades con semblanza de ritual religioso, en que los presbíteros incas y aztecas anualmente arrancaban el corazón en vida a miles de vírgenes y niños, se asemejarían a la tragicomedia con formato invariable, que escenografiara “Lelé” —“pa’”—, como diría él mismo, —“así satisfacé’ al pueble dominic’ y a su gra’ líde’”—. A continuación, los pormenores del sanEl proceso de eliminación en sí sería efec- griento drama… tuado por un congoleño de dimensiones enormes — medía 6 pies, 7 pulgadas de estatura y pesaba aproximadamente 390 libras—, llamado “Lelé”, a quien había contratado El Líder, “específicamente para prestar tan importante servicio al pueblo dominicano”. “Lelé” cumpliría con sus “menesteres”, puntualmente de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., desde una tarima de baitoa, roble y caoba, la cual llamara su “escenario”, ubicado en

El Malecón, frente al obelisco que construyera Trujillo —“en honor a la madre que lo parió”—, como diría el hijo de una de sus víctimas.

“Lelé” prefería prestar su “servicio” con un hacha enorme, cuyo filo, según él, cortaría “ha’ta un pele’ le chive”; pero, El Líder insistiría en que usara una espada de samurái. El verdugo congoleño y sus asistentes — cuatro jóvenes, también del Congo—, a diario decapitarían entre 145 y 165 per-

UTOPÍA DOMINICANA

Primero, de su calabozo saldría el “Vocero del Pueblo”, un “conductor” de espectáculos, rustico y escandaloso —físicamente muy parecido al antiguo productor de televisión, y adicto a la política, Rafael Corporán de los Santos—, quien de inmediato procedería a leer la “Lista del Día” —la cual contendría los nombres de los condenados y una breve descripción de los “delitos cometidos”— no con música solemne, como se esperaría, sino ¡con merengue y bachata! de fondo. Luego, desfilarían “Lelé” y sus asistentes, seguidos por un grupo de condenados y una escolta de cinco Centuriones, debidamente armados. Cada tres minutos, los Centuriones encaminarían un condenado al “escenario”, donde “Lelé” y sus pupilos lo obligarían a postrarse sobre un bloque de caoba. Entonces, uno de los subalternos de “Lelé” haría que la víctima extendiera la cabeza y, al instante, “Lelé” se la cortaría. (En su totalidad, el proceso tomaría unos 60 segundos.) Al caer la cabeza al piso, “Lélé” la echaría a un lado con la punta de su espada; uno de sus asistentes la tiraría en un cubo de aluminio; y otro la ataría al resto del cuerpo


con un lazo de cabuya. Finalmente, echarían los restos en una carretilla roja, en la cual los llevarían a un furgón, discretamente estacionado a dos cuadras de distancia. Al llenarse el furgón, una escolta de 12 Centuriones saldría con él hacia el puerto de Haina, donde lo subirían a la “Nave

Negra”, una barza oxidada de aproximadamente 30 metros de largo y 20 de ancho, en la cual lo llevarían al lugar designado, a cuatro kilómetros de El Malecón. Desde El Malecón se verían copos de humo gris subir al cielo, al incinerarse el siniestro cargo. Inicialmente, El Líder permitiría que televisaran el espectáculo, en vivo y “en horario conveniente” —de 12:00 meridiano a 2:00 p.m.—, “para que el mundo entero observe”, diría, “el destino de los traidores y criminales en República Dominicana”. La macabra programación pronto llegaría a obtener los “ratings” más altos en la historia de la televisión dominicana, hasta superar en popularidad a “Sábado Gigante”, “Cristina” y “La esposa virgen”: las más obscenas y lucrativas importaciones mediáticas del continente americano. Varias versiones del programa serían divulgadas en diversos idiomas —principalmente asiáticos y africanos—, en el Medio Oriente (Arabia Saudita, Kuwait, Bahrein y Egipto), Asia (Las Filipinas, Indonesia, Hong Kong, Taiwán, Tailandia) y África, donde más de 400 millones de suscritores de televisión por cable y satélite se deleitarían diariamente con la barbarie escenografiada en Santo Domingo.

oportunistas venezolanos, mexicanos y brasileños . El Líder también permitiría que se publicara El libro de los ajusticiados, en un tomo de 1.001 capítulos, que llegaría a encabezar la lista de los “bestsellers” en República Dominicana y varios otros países de América Latina. (En las primeras tres semanas se venderían 149.221 ejemplares; la mayoría en Argentina, Chile, Cuba, Haití, Nicaragua y Uruguay.) Entre los ajusticiados se destacaría un “general con impunidad de uniforme”, despreciado por casi todos los dominicanos, quien —especialmente en la década de 1970—, solía “romperle el culo” a patadas, o matar a jóvenes e intelectuales, que “por ‘X’ razón” “perturbaban” la tranquilidad de su amo, “El Doctor”. Lo ejecutarían un

Las cámaras sí captarían cómo la cabeza del general caía con los ojos abiertos en un cubo plástico rojo; cómo un pendón de sangre salpicaba las botas de “Lelé” y éste, obviamente enojado, le daba una patada. (Pero jamás podrían mostrar lo difícil que sería, para la señora encargada de limpiar el “escenario” esa noche, eliminar el charco de sangre negra que derramara el desgraciado balaguerista.) Así, también, sería ultimado un “cacique político”, cuya trayectoria pública en los últimos 50 años había oscilado entre el “liderazgo estudiantil” de su juventud, cuando, por la mañana, solía “agitar” contra la represión del momento y, al medio día, iba al Palacio Presidencial, donde almorzaba (y, de paso, repasaba los “secretos de Maquiavelo”) con su “padrino”, “El Doctor”, y el “capitalismo manqué” de su “madurez”, cuando disfrutaba de las exquisiteces proporcionadas por una gringa multimillonaria, con quien convenientemente habría contraído matrimonio. Finalmente, serían ajusticiados dos ex Presidentes de la República, por un grupo de madres santiaguenses y capitaleñas, quienes les propiciarían “tremenda paliza”: a uno, “por lunático y sinvergüenza”; al otro, “por irresponsable y pachanguero”; a dos destacados miembros del clero, que habían pasado varias generaciones fanfarroneando en la política nacional —“como moscas en la leche”—, luego de sacársele la lengua, se les condenaría “a la infamia”, y a servir el resto de sus vidas eclesiásticas en el equipo de “mantenimiento” (recogiendo basura) del Monumento a los Héroes, en Santiago; y a un “historiador” de la economía dominicana que, años antes, desempeñara un papel estelar en las “negociaciones” entre el Gobierno dominicano y unos boricuas vendedores de “rock ash”, se le extirparía la mano derecha y el pie izquierdo, y se le condenaría a servir de “jardinero” el resto de su vida “natural”, en el santuario ecológico de la Bahía de Samaná. (El Líder jamás permitiría que a ningún criminal o traidor se le enterrara en un cementerio público o privado; insistiría en que fuera incinerado en la Nave Negra; o, “que se le diera ‘de comer’ a los tiburones del Mar Caribe”.)

Domingo de Gloria, en el Parque Colón, ante las cámaras de televisión… “El lente de ojo frío” mostraría cómo, antes de decapitarlo, “Lelé” y sus ayudantes: le aperrucharían los testículos con alicates; le sacarían todos los bellos del cuerpo con “pinza de salón barato”; le meterían cáñamos de bambú entre las uñas; le despellejarían el cuerpo de pie a cabeza; y le sacarían los ojos sin anestesia. Las cámaras mostrarían como, al caer descuartizado el general, los verdugos procedían a preparar un “tremendo sancocho” con su cadáver cosido en sangre de iguana, que más tarde compartirían con “un bando de perros callejeros de Gualey”… Lo que jamás podría “captar” ninguna cámara, ya que sucedería en el más profundo rincón de su corazón, sería las visiones que experimentara el general, momentos antes de que “Lelé” dejara caer su espada... Aquel “hombrazo” (tan vil y poderoso, en su tiempo) sentiría cómo “una brisita caribeña” acariciaba su frente al “llegar” su difunta madre, en cuya falda solía refugiarse las tantas veces que lo acosaba su padre… Al esfumarse esa imagen, llegaría otra: en esta, lo acariciaba su “nietecita favorita” — tendría 48 o 50 (con “padrotes” como éste, uno nunca está seguro de esto)—, aquella a quien él tanto quería y con quien jugaba a “la escondida” todos los días en el patio de “¡Mira, Mustafa!” o, “¡mira, Mahoma, — su casa—, la que ahora se acercaba, lo diría uno que otro musulmán—, cómo son- besaba en la mejilla y le decía “Te quiero, ríe ese moreno gordo y feo, al cortarle la ’buelito”… Sería entonces cuando el vercabeza a esos infieles!” dugo “Lelé” dejaría caer su espada. No obstante, El Líder decidiría descon(Años después, la gente se preguntaría si tinuar el programa, al enterarse de que unos ese general —tan vil, odiado y temido—, en desgraciados dominicanos —ubicados en el su último momento de existencia llegaría a barrio Washington Heights (de Nueva sentir aquella “paz absoluta”, como si Dios York), afiliados con seis boricuas ines- mismo se acercara para absolver sus pecacrupulosos—, pirateaban la señal, con in- dos; aquella fantasía que, según algunos, to“En República Dominicana”, diría El tención de producir un programa de “reality davía disfrutan los esbirros más sangrientos Líder, “acabamos de hacer lo que debió TV”, titulado “Los Condenados”, que luego de América Latina, al partir hacia el haberse hecho repetidamente en todos los convertiría en telenovela una compañía de Infierno…) países de América Latina”. UTOPÍA DOMINICANA

[En la versión GRÁFICA, aquí aparece una galería de dictadores latinoamericanos (de izquierda a derecha, y de arriba hacia abajo): el argentino Juan Domingo Perón, junto a su esposa María Eva (“Evita”) Duarte de Perón; el cubano Fulgencio Batista y Zaldívar; el haitiano François “Papa Doc” Duvalier; el nicaragüense Anastasio Somoza Debayle; el chileno Augusto José Ramón Pinochet Ugarte; y el uruguayo Gregorio Conrado Álvarez Armelino.]

Así concluiría El Ajusticiamiento… 7


Capítulo 6.

EL LÍDER

“EL LÍDER fue, indiscutiblemente, el único dictador benevolente, y con genio, que haya gobernado en América Latina”, observó el profesor Leoncio Parodi Saviñón, uno de los más eruditos y sabios pensadores del continente latinoamericano, en su Historia universal y filosofía política comparada. “Para apreciar la grandeza de El Líder”, opinó el historiador venezolano Andrés Bello Castellano, “sólo hay que conocer sus hazañas y estudiar sus palabras”. “Ninguna otra ‘figura’ secular, histórica o ficticia se asemeja a él”, agregó el clasicista inglés R.G. Finlay. “Nunca existió, ni jamás se imaginó a, un hombre similar”, concluyó el sociólogo dominicano Filiberto Polanco Rosario. No obstante, hubo gente impertinente que insistió en compararlo con otros grandes hombres de la vida pública, y hasta con personajes novelescos con quienes él apenas compartía una que otra cosa. No se daban cuenta, evidentemente, de que —aunque un hombre de carne y hueso que sentía y sangraba—, El Líder era sui generis; o sea, que constituía una clase aparte... Sería tedioso, por no decir imposible, enumerar todas las comparaciones que hicieron; basta con señalar algunas:

Como era de esperarse, lo compararon con el esbirro dominicano Rafael Leónidas Trujillo Molina; aunque, además de que los dos fueron dictadores y que obviamente compartieron las tantas cosas que tienen los seres humanos en común, de hecho sólo compartían dos cosas, ambas triviales: “por providencia divina”, nacieron en República Dominicana y gozaron de una vitalidad misteriosa, por lo que a Trujillo llamaron “El Chivo” y a El Líder denominaron “una fuerza de la naturaleza”. También lo compararon con el gobernante florentino Cosimo de’ Medici, porque —además de ser excelentes administradores, con gran pasión por la eficiencia y organización—, los dos fueron grandes patronos de las artes, humanidades y ciencias.

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Otros, mezclando la historia y ficción, dijeron que El Líder “se parecía muchísimo” a El Gran Inquisidor, del novelista ruso Fedor Dostoievski; aunque, en realidad, El Líder y El Gran Inquisidor sólo tenían una cualidad en común: la excepcional agudeza psicológica con que ambos penetraban hasta el más profundo rincón del corazón humano.

Hubo quien lo comparara favorablemente con Pericles, el gran orador y estadista de la antigua Atenas, “debido a su elocuencia, nobleza y dedicación al pueblo”. Otros, afirmaron que, por “su sabiduría, rectitud, benevolencia y poder”, El Líder Notaron, que la gente se “embelesaba” al “se parecía” al Rey-Filósofo de la Repúescuchar su voz; y por eso lo compararon blica de Platón, el más profundo, sutil y con el Furher alemán Adolfo Hitler; aunque, talentoso entre todos los filósofos. También sugirieron, que “se parecía” al sólo tenían dos cosas en común: un maglegendario “campeador” español Rodrigo netismo personal poderoso y voluntad sobrante para crear, no una raza, sino un Ruiz Díaz de Vivar, alias Mío Cid, “por sus constantes peregrinajes” a través de la fronpueblo superior. tera y costa en defensa de la soberanía nacional, y por su gallardía y grave compromiso “por librar su pueblo del yugo externo”.

Dijeron que como el tirano ruso Josef Stalin, El Líder “era sagaz y tenía la sangre fría”; cosa que, según algunos, tuvo que cultivar para imponer su voluntad y “mantenerse en el poder”, a pesar de las grandes adversidades y poderosos enemigos, dentro y fuera del país, que durante muchos años tuvo que enfrentar. Lo cierto es que, por su indomable espíritu y gran elocuencia, más se parecía El Líder al primer ministro británico Winston Churchill, que a ningún tirano ruso. Más, como “era sumamente astuto, pragmático y sagas” —y, porque estaba dispuesto a “sacrificarlo todo” para obtener su meta, lo cual era incierto—, lo compararon con el mandarín revolucionario chino Mao Tse Tun. Aún otros, privilegiados, según ellos, porque lo conocieron personalmente — aunque, “jamás íntimamente”—, dijeron, que cuando El Líder se “apasionaba”, o filosofaba intensamente, “encarnaba” al profeta Zaratustra, álter ego del pensador prusiano Friedrich Nietzsche; pero hasta ahí llegaba la comparación; pues, El Líder jamás llegó a compartir la visión desconcertante de aquel “profeta” y su creador, según la cual: el hombre vive “errante” en un mundo donde Dios ha “muerto”.

Observaron, que, como el mariscal yugoslavo Josip Broz (“Tito”), El Líder usaba “la mano pesada” para mantener su pueblo unido. Y, señalaron, que, como el dictador cubano Fidel Castro, El Líder siempre luchó, “y con orgullo”, contra “el imperio yanqui” (cuyos agentes en numerosas ocasiones trataron de eliminarlo); sólo que, contrario a Fidel, El Líder jamás sufrió de megalomanía crónica. Insistieron en que —“por su devoción a la patria, nervios de acero y perseverancia”—, El Líder “se parecía mucho” al general vietnamita Ho Chi Mihn.

UTOPÍA DOMINICANA

De igual manera, lo compararon con el emperador francés Napoleón Bonaparte, cuyo ánimo vencedor, genio militar y “arte de mando” definitivamente compartía; aunque —si bien El Líder pudo gobernar una potencia mundial—, contrario a Napoleón, jamás presumió invadir territorio ajeno. Otros notaron su “intrépido y asombroso ascenso al poder, belleza física y valentía moral”; y, por eso lo compararon con el emperador guerrero griego Alejandro Magno. También dijeron, que El Líder era “sumamente terco”, como el “generalísimo” español Francisco Franco; “imponente”, como el emperador romano Julio César; “idealista y de soledad absoluta”, como el Libertador venezolano Simón Bolívar; “un talento creador fundido con el fervor patriótico”,

como el patricio cubano José Martí; y “un espíritu puro, pero tristemente consumido por la abnegación total”, que “igualaba o superaba” al Trinitario dominicano Juan Pablo Duarte. Lo curioso es que a nadie le haya ocurrido compararlo con Fausto —aquel inolvidable personaje, que de sus entrañas sacase el humanista alemán Juan Wolfgang Goethe —, aunque, quizás hubiese sido esa la más acertada comparación. Tampoco fue comparado con “Nuestro señor don Quijote” —magnifica ente ficticia que, según don Miguel de Unamuno y Jugo: es, “y siempre será, más real” que mucha gente de carne y hueso (incluyendo a su creador, Miguel de Cervantes Saavedra, a quien inmortalizara)—, aunque El Líder, a esta comparación, probablemente no hubiese objetado…

Utopia dominicana - tabloide - pp 5-8  

Libro UTOPIA DOMINICANA, version tabloide, paginas 5-8.

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