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(La firma 10-07-13)

LA MENTIRA

De un tiempo a esta parte, sin saber precisar exactamente desde cuándo, vivimos en una sociedad dominada por la mentira. Los partidos políticos, fundamentalmente los dos partidos mayoritarios que se alternan en el poder, PSOE y PP, mantienen un discurso cara a la opinión pública, que está absolutamente lleno de mentiras. Decía un escritor francés, Jules Renard, que de vez en cuando hay que decir una verdad para que te crean cuanto mientes, pero últimamente acudimos atónitos a escuchar a los políticos que no cesan de decir mentiras, tanto en lo referente a su programa, como a su gestión, a sus proyectos y a su corrupción. De esta forma podemos escuchar cómo el PP ha convertido un programa electoral que le ayudó a ganar las elecciones por amplia mayoría absoluta, en un panfleto que nada tiene que ver con lo que han estado haciendo desde el primer día de gobierno, subida de impuestos, bajada de las pensiones, recortes y privatización en educación, en sanidad. El gobierno de Mariano Rajoy ha conseguido tener en contra a toda la clase social de un país, médicos, jueces, profesores, alumnos, padres de alumnos, trabajadores de todos los sectores, solo le apoyan algunos empresarios y por supuesto la iglesia, la mentira más grande jamás inventada y que es la gran beneficiada de la falacia gubernamental. Es decir, están haciendo lo que hacía el PSOE cuando gobernaba pero en grado superlativo, por el contrario el PSOE, hoy en la oposición, ahora empieza a fabricar un nuevo panfleto para hacernos creer lo que realmente saben que nos puede gustar y que necesitan los ciudadanos, pero que ya demostraron que tampoco harán nunca. En el asunto de la corrupción, da vergüenza escuchar las explicaciones de los políticos, tratando de defender lo indefendible a base de mentiras, no es posible que el presidente Griñan o el anterior Manuel Chaves, no supieran nada del caso de los ERES y nos quieran hacer creer que una estafa de más de


1.000 millones de euros, estuviera solo en manos de un director general de empleo, sinvergüenza y cocainómano, que encima se ríe cuando lo fotografían esposado. Pero la palma se la lleva María Dolores de Cospedal, quien sin ningún rubor puede decir las mentiras que ha dicho en relación con el caso Bárcenas, con aquella imagen patética y vergonzosa para cualquier persona con dignidad del despido en diferido de Bárcenas. O también las últimas explicaciones del ministro Montoro en relación con el error en la venta de los 13 inmuebles a nombre de la infanta Cristina, qué casualidad, todas el mismo día, pero en diferentes puntos de España. ¿Quién puede creer eso?, con lo fácil que es demostrar el error que nadie ha explicado, pues el Registro de la Propiedad es público y se puede consultar, pero parece ser que también los periodistas de investigación no se han enterado o no se les ha permitido enterarse. Este discurso político es inconcebible, es difícil creer que existen mentiras verdaderas, porque la mentira siempre es mentira, pero como los que mienten pueden tener siempre sus partidarios, tampoco porque todo el mundo crea en una mentira ésta se convierte en verdad. Otra mentira vivida recientemente ha sido las últimas oposiciones al cuerpo de maestros de la Junta de Andalucía, con muy pocas plazas convocadas y más de 9.000 opositores, que ha resultado ser una falacia que ha provocado una indignación manifiesta en el sector, ya que las calificaciones obtenidas, no se corresponden con la sensación de los opositores, jugando de esta manera con los sentimientos y la dignidad de las personas, algunas de ellas que han realizado exámenes excelentes y se han visto con una calificación deficiente, pero lo peor de todo es que encima no han tenido posibilidades de pedir una revisión del examen. Ha sucedido lo que no puede suceder en ningún país democrático, no tener derecho a una consulta del examen, con la sospecha para muchos, visto el panorama que tenemos, de que las plazas ya estaban concedidas de antemano.


Todo esto hace pensar al ciudadano que estamos instalados en una “dictadura de la corrupción”, que dentro de esta democracia que vivimos, la única solución que podría tener, es sacando del espectro político a los dos partidos mayoritarios que la han propiciado, no votándoles nunca más, porque están demostrando que de seguir con su poder, continuarán con este tipo de política mentirosa, indignante y humillante para todos .


La mentira