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El Encuentro se desarrolló bajo la Coordinación general de Ana Luz Borrero, se organizó a partir de tres ejes temáticos: 1) “Historia y Región: Actores y Agentes”, coordinado por Leonardo Torres León; 2) “Estado: Relaciones Territoriales y Políticas”, coordinado por Juan Fernando Regalado Loaiza; 3) “Historia de la Provincia del Azuay: 1800–2010”, coordinado por Manuel Carrasco Vintimilla. Este importante evento cultural, se desarrolló dentro del “Programa Memoria, Identidad y Región” de la Prefectura del Azuay y de la Universidad de Cuenca; del Departamento de Humanidades de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación, de la Carrera de Historia y Geografía de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación, del Ministerio de Educación, Coordinación 6 y Dirección Provincial de Educación del Azuay, de la Academia Nacional de Historia, Capítulo Cuenca y la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Núcleo del Azuay, Sección de Historia y Geografía, además del apoyo de institucional de la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador. Este libro sobre Historia de la Provincia del Azuay se dividió por razones organizativas y temáticas en los siguientes puntos: 1) Período Colonial, 2) Período Republicano; 3) Historia Social y Económica del Azuay siglo XX; 4) Azuay: Patrimonio Cultural; 5) Identidades azuayas y cuencanas; 6) Azuay en los procesos migratorios; 7) Azuay: región, ambiente y territorio.

Historia del Azuay: estudios de caso

Este Libro intitulado Historia de la Provincia del Azuay, Memorias del II Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay, es el número 3 de la colección Cátedra Abierta Editores. Recoge los principales aportes investigativos y ensayísticos que se presentaron al debate y a la reflexión colectiva en este importante Encuentro, desarrollado en Cuenca, cuya sede fue la Universidad de Cuenca, entre 12 y 15 de octubre de 2010. Es el número 3 de la colección Cátedra Abierta Editores. La organización de este evento estuvo a cargo de Cátedra Abierta de Historia de Cuenca y su Región, Programa Académico de la Universidad de Cuenca y la Prefectura del Azuay, a través del Centro de Formación Ciudadana, dentro del convenio interinstitucional que dio surgimiento al Programa Memoria, Identidad y Región. El II Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay y la publicación de sus memorias, siguen la tradición azuaya y cuencana, cultivada por la Universidad de Cuenca, de convocar encuentros de historia y realidad nacional, dirigida hacia un amplio público, con la participación de estudiosos de la Historia, las Humanidades y las Ciencias Sociales, congregó a un alto número de investigadores, docentes universitarios y profesores de bachillerato y estudiantes de distintos niveles.

Historia del Azuay: estudios de caso II Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay

Historia del Azuay: Estudio de caso Historia del Ecuador y América Latina: estudio de caso.


HISTORIA DE LA PROVINCIA DEL AZUAY ESTUDIO DE CASOS II Encuentro de Historia de la Provincia del Azuay

Ing. Paúl Carrasco Carpio Ing. Fabián Carrasco Castro Mst. María Augusta Vintimilla Carrasco

Prefecto Provincial del Azuay Rector de la Universidad de Cuenca Decana de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación


Colaboradores: Jacinto Landívar Heredia, Cecilia Méndez Mora, Enrique Muñoz Larrea, Galo Sarmiento Arévalo, Rocío Romero Jácome, Kléver Antonio Bravo Calle, Lucas Achig Subía, Juan Fernando Regalado, Santiago Pozo Rodríguez, Ximena Carrasco Aguilar, Ana Lucía Íñiguez Ibarra, Leonardo Espinosa, María Leonor Aguilar García, Juan Cordero Iñiguez, Mary Money, Juan Chacón Zhapán, René Patricio Cardoso Ruiz, Cecilia Castro Ledesma, Blanca Pesántez Calle, Clementina González Espinoza, Nasser Rebaï, José Luis Espinoza Espinoza, Catalina Díaz Granda, Margarita Vega Vintimilla, Fernanda Cordero Farfán, Dalton Burgos Villamar, Carlos Jaramillo Medina. Agradecimientos:

Consejo Provincial del Azuay: Patricio Narváez. Geovanna Guncay Ríos. Cátedra Abierta de Historia de Cuenca y su Región: Juan Martínez Borrero. Manuel Carrasco Vintimilla. Juan Chacón Zhapán. María Gabriela Neira Escudero.

Editora: Ana Luz Borrero Vega Asistentes de la edición: Macarena Montes / María de los Ángeles Martínez. Corrección de Textos: Carlos Vásconez/ José Corral Diseño y Diagramación: Ximena Moscoso Fotografía de portada: Diego Toral / derechos Consejo Provincial. Imprenta Colornova IBSN: 978-9978-14-228-8 Derecho de Autor: Creative Commons 600 ejemplares. Cuenca 2012

Coprint: Cátedra Abierta de Historia de Cuenca y su Región. Programa de la Universidad de Cuenca. Facultad de Filosofía Letras y Ciencias de la Educación. Teléfono: 405 1125 ext. 2541 Correo eletrónico: catedra.historia@ucuenca.edu.ec Dirección: Universidad de Cuenca Av. 12 de Abril y Av. Loja, Ciudadela Universitaria

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índice HISTORIA DE LA PROVINCIA DEL AZUAY Estudios de caso (II Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay)

Presentación

Ing. Paúl Carrasco Carpio

Introducción

Dra. Ana Luz Borrero

PROCESOS HISTÓRICOS

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Período Colonial:

Las epidemias en Cuenca y en el Azuay durante la Colonia

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Los hombres del Rey en Cuenca. Período de la Independencia

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El lado oscuro de la historia: brujas y hechiceras en los Andes del siglo XVIII

39

Jacinto Landívar Heredia Enrique Muñoz Larrea

Cecilia Méndez Mora

Período Republicano:

Aportaciones de Cuenca y su provincia al poblamiento y colonización del “Oriente Azuayo” en el siglo XIX

51

Federico González Suarez y su relación con Cuenca.

57

El ejército en el Austro Ecuatoriano, 1895 -1912.

71

Galo Sarmiento Arévalo Rocío Romero Jácome

Kléver Antonio Bravo Calle

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Historia Social y Económica, siglo XX

77

Organización y participación social en el Azuay contemporáneo

79

Política y organización territorial en el Austro ecuatoriano (1949-1979)

89

El desarrollo económico del Azuay en el período 1940-2010

97

Lucas Achig Subía

Juan Fernando Regalado

Santiago Pozo Rodríguez

Cuenca, mujeres y gobierno local: la transición hacia el nuevo milenio 2000-2009 Patrimonio Cultural

115

PATRIMONIO CULTURAL:

131

Patrimonio histórico urbano-regional del Azuay (1800-2010)

133

Cultura popular y artesanías

151

Identidades azuayas y cuencanas:

161

Cuencanos y cuencanas en la transición del siglo XVIII al XIX

163

El chazo azuayo: la identidad eludida

177

La mujer andina en el mestizaje: la chola cuencana y paceña en la construcción de la identidad. Siglos XVI-XX

183

Paleografía:

199

El debate archivístico en el Ecuador de hoy

201

Ximena Carrasco Aguilar - Ana Lucía Íniguez Ibarra

Leonardo Espinosa

María Leonor Aguilar García

Juan Cordero Íñiguez

Manuel Carrasco Vintimilla

Mary Money

Juan Chacón Zhapán

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El Azuay en los procesos migratorios:

209

Migración ecuatoriana contemporánea. La migración transnacional en las provincias del Austro del país

211

Políticas públicas y realidades migratorias en España: el caso de las mujeres ecuatorianas

221

Los obstáculos a la integración de la población colombiana refugiada en Cuenca

233

La migración de retorno en la provincia del Azuay. entre la nostalgia y la realidad

245

Pluriactividad campesina y dinámicas agrarias en la parroquia Octavio Cordero Palacios (1800-2010)

253

Azuay, región, ambiente y territorio:

261

Plantas de Cuenca.

263

La cuenca del río Machángara genera vida

271

Cuenca y el agua: aprovechamiento histórico del río Tomebamba

283

Análisis de la Dinámica del territorio de la Provincia del Azuay

293

René Patricio Cardoso Ruiz

Cecilia Castro Ledesma

Blanca Pesántez Calle

Clementina González Espinoza

Nasser Rebaï

José Luis Espinoza Espinoza Catalina Díaz Granda

Margarita Vega Vintimilla

Fernanda Cordero Farfán

La regionalización y la conformación autonómica del Sur Dalton Burgos Villamar

Carlos Jaramillo Medina

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presentaci贸n


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UNA MIRADA DESDE EL PASADO QUE NOS PROYECTA AL FUTURO. Para la Prefectura del Azuay, en su rol de Gobierno de la Provincia, es una obligación dejar huellas y pensar que el camino recorrido, será transitado por nuevas generaciones, con igual entusiasmo, bajo ese objetivo común de trabajar de manera visible por el bien de una provincia en la que creemos, a la que amamos profundamente, a la que pertenecemos, asumiendo la responsabilidad con decisión. cómo la cultura lo atraviesa todo, que el protegerla y difundirla es una tarea delicada y absolutamente trascendente. Anclados en la hoya del Azuay contamos de manera privilegiada con 10000 años de historia, que engloba complejos vínculos sociales y de convivencia armónica con la naturaleza. El “Segundo Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay” maravilloso análisis académico y la actualización de la investigación, que plantea nuevas interrogantes y retos. Azuayos y azuayas vamos a hacer de éste y otros Encuentros lugares de apropiación de la palabra, espacios abiertos para el aprendizaje y la participación equitativa. Nuestro rico pasado, que nos hace ser quienes somos hoy, es aún en su mayoría desconocido, pero cada vez que nos acercamos a él nos sorprende y fortalece. Paúl Carrasco Carpio PREFECTO PROVINCIAL DEL AZUAY

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HISTORIA DE LA PROVINCIA DEL AZUAY:

Estudios de caso II ENCUENTRO NACIONAL DE HISTORIA DE LA PROVINCIA DEL AZUAY Por: Ana Luz Borrero Vega Cátedra Abierta de Historia de Cuenca y su Región

Este Libro intitulado Historia de la Provincia del Azuay, Estudios de Caso, II Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay, es el número 4 de la colección Cátedra Abierta Editores y recoge los principales aportes investigativos y ensayísticos que se la Universidad de Cuenca, entre 12 y 15 de octubre de 2010. La organización de este evento estuvo a cargo de Cátedra Abierta de Historia de Cuenca y su Región, Programa Académico de la Universidad de Cuenca y la Prefectura del Azuay, a través del Centro de Formación Ciudadana, dentro del convenio interinstitucional que dio surgimiento al Programa Memoria, Identidad y Región. El II Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay y la publicación de sus memorias, siguen la tradición azuaya y cuencana, cultivada por la Universidad de Cuenca, de convocar encuentros de historia y realidad nacional, dirigida hacia un amplio público, con la participación de estudiosos de la Historia, las Humanidades y las Ciencias Sociales, investigadores, docentes universitarios y profesores de bachillerato y estudiantes de distintos niveles. El Encuentro se desarrolló bajo la Coordinación general de quién escribe estas líneas introductorias, a partir de tres ejes temáticos, el primero dedicado al estudio de la historia regional: “Historia y Región: Actores y Agentes”, bajo la coordinación de Leonardo Torres León; el segundo trató sobre “Estado: Relaciones Territoriales y Políticas”, bajo la coordinación de Juan Fernando Regalado Loaiza; el tercer eje temático y central, se dedicó a la profundización y estudio de la “Historia de la Provincia del Azuay: 1800 - 2010” bajo la coordinación de Manuel Carrasco Vintimilla. El Encuentro contó con el aval académico del Programa Memoria, Identidad y Región, Prefectura del Azuay y Universidad de Cuenca, del Departamento de Humanidades de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación, de la Carrera de Historia y Geografía de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación, del Ministerio de Educación (Coordinación 6) y Dirección Provincial de Educación del Azuay, de la Academia Nacional de Historia (Capítulo Cuenca) y la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión (Núcleo del Azuay, Sección de Historia y Geografía), además del apoyo institucional de la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador y de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO, Sede Quito). 13


Este libro tiene como objetivo principal recoger los principales aportes que se presentaron en ese espacio de debate, diálogo y análisis sobre la historia provincial y regional dentro del contexto nacional, andino e internacional. En esta obra se presentan los estudios, conferencias magistrales y ponencias de un numeroso grupo de historiadores locales, nacionales e internacionales, que de manera personal o en representación institucional, ofrecieron a la comunidad de la provincia y al público asistente, nuevas visiones, lecturas y representaciones sobre historia cultural, social, política y económica, ecuatoriana, provincial y latinoamericana que hoy ponemos a consideración de un público mayor. La publicación de esta obra cumple con el objetivo de aportar al conocimiento de nuestra historia, memoria, cultura e identidad patrimonial, así como fortalecer la memoria colectiva de la sociedad azuaya, ecuatoriana y latinoamericana. Esta publicación da cuenta de uno de los temas centrales del II Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay, la Historia de la Provincia, e intenta llenar los vacíos que existen en los estudios locales y provinciales. La obra, permite presentar al público lector renovadas interpretaciones de la historia provincial, y un mayor conocimiento sobre los principales procesos, sociales, políticos, y culturales de la sociedad azuaya. El conjunto de ponencias, ensayos y conferencias que aquí se publican, discuten temáticas del período colonial, aspectos de la historia del siglo XIX, así como también problemáticas del siglo XX y XXI como el de la migración, uno de los principales dramas sociales de nuestro pueblo, también se tratan temas de patrimonio y cultura, en un momento en que se reconocen los valores patrimoniales de sus ciudades, cantones y comunidades, desde la perspectiva del patrimonio intangible, la memoria y la identidad. En esta obra nos adentramos sobre temáticas como la interculturalidad, las de la identidad del chazo azuayo y de la chola cuencana, así como sobre la importancia de la participación de la mujer en los procesos políticos e históricos en la provincia, estas nuevas interpretaciones de la historia del Azuay, serán claves para la conformación de unas Por razones organizativas la estructura de esta obra se ha dividido según una cronología histórica y también por temáticas, en la primera parte del libro, se encuentran ponencias que tratan sobre aspectos de la historia regional, en el período colonial y republicano, siguen los estudios de la región y provincia en el siglo XX y XXI, desde la perspectiva del análisis social y económico, se proponen visiones sobre temáticas del patrimonio cultural y cultura popular, luego un estudio sobre identidad azuaya y cuencana, y las dos últimas partes estudian temáticas totalmente contemporáneas que tienen que ver con la realidad de la sociedad azuaya, el problema de la migración y temas ambientales o de organización territorial. La primera parte: trata sobre el Azuay, Cuenca y sus territorios durante el Período Colonial, consta de tres artículos dedicados a diversas temáticas, se inicia con una investigación de la historia de las enfermedades, y de la epidemiología, a través de la obra de Jacinto Landívar Heredia, que propone un estudio sobre “El rol de las epidemias en la conquista y la colonia española en el Azuay y Cuenca”, Jacinto Landívar, como profesor en la Facultad de Medicina, Universidad de Cuenca y estudiante de un postgrado Colonia en Cuenca. Explica en este artículo el papel que jugaron las epidemias como la viruela, el sarampión, la gripe, las pestes, la malaria y otras enfermedades venidas del Viejo Mundo, que impactaron en el territorio azuayo, que desencadenó la disminución de la población nativa como en su desorganización, las fuentes son los archivos de la ciudad, y descripciones de algunos cronistas de Indias. El segundo artículo tiene que ver con una importante vida de la historia cultural de los Andes y el proceso de dominación y control de la hechicería y brujería desarrollado por la Iglesia en la época colonial, escrito por Cecilia Méndez Mora (Profesora de la Facultad de Ciencias Económicas, Escuela de Sociología de la Universidad de Cuenca), El lado oscuro de la historia, prácticas de brujería en los Andes, siglo XVIII. El tercer tema escrito por Enrique Muñoz Larrea, Miembro de la Academia Nacional de Historia, Quito, con el

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artículo: “Cuenca y los hombres del Rey”, que trata sobre la época de la Independencia, responde a la necesidad de conocer sobre la historia Cuencana y Azuaya en relación a la postura de los funcionarios españoles y criollos vecinos de Cuenca frente a la Revolución Presidente de la Real Audiencia de Quito entre 1811-1812, su autor nos presenta fuentes documentales de primera mano, La segunda parte analiza el Período Republicano, con tres investigaciones, inicia con la de Galo Sarmiento Arévalo (Instituto Superior Bilingüe Intercultural Shuar de Bombai, Bomboiza),“Aportes de Cuenca y su provincia al poblamiento y colonización del Oriente Azuayo en el siglo XIX”. Está basado en la investigación documental en la que se demuestra el interés de los azuayos por poblar, controlar los recursos y crear caminos hacia el Oriente, territorio que entra dentro de las políticas misioneras y del Obispado de Cuenca, así como desde el Estado, el camino hacia la colonización se abre desde inicios del siglo XIX. La segunda investigación también ambientada en Cuenca del siglo XIX, es un trabajo Rosero Jácome, por la Fundación Janus y la Academia Nacional de Historia, hace referencia a uno de los principales historiadores ecuatorianos y fundador de la Academia Nacional de Historia, que residió por varios años en Cuenca, Federico González Suárez, Cuenca abrió al ahora famoso Obispo hacia la política, hacia la importancia de la libertad, hacia una visión del progresismo que compartió con importantes personajes cuencanos de la época. El tercer artículo, escrito por Kléver Antonio Bravo Calle, “El ejército en el austro ecuatoriano, 18951912”. Universidad Internacional del Ecuador/Academia Nacional de Historia, da cuenta de los desarrollos que tuvo el ejército bajo el control de la revolución alfarista y del liberalismo radical en la Cuenca de esa época, su enfoque es desde la historia militar. La tercera parte del libro trata sobre temas de Historia del Social y Económica del Siglo XX, con las investigaciones de los siguientes autores: Lucas Achig Subía, (Universidad de Cuenca, Facultad de Ciencias Económicas y Sociales y Academia Nacional de Historia, Capítulo Cuenca), “Organización y participación social en el Azuay Contemporáneo”, su vinculación con estudios e investigaciones sobre este tema desde hace mucho tiempo atrás, permiten que su artículo ofrezca una profunda visión sobre la realidad organizativa y social del Azuay. Por otro lado, el artículo de Juan Fernando Regalado, “Política y Organización territorial en el Austro ecuatoriano (1949-1979)”, candidato doctoral por la FLACSO y colaborador de Cátedra Abierta de Historia de Cuenca y su Región, llena un gran vacío sobre esta temática, ya que profundiza sobre políticas y organización territorial, tan necesarias para entender los procesos socioeconómicos del Austro del país en esas décadas, particularmente desde la aparición del principal organismo de desarrollo regional que se creó para permitir el avance de las provincias australes, el CREA. El siguiente trabajo, desde una visión de la historia económica y un acercamiento al desarrollo, bajo la autoría de Santiago Pozo Rodríguez, “El Desarrollo Económico del Azuay en el período 1940-2010”, profesor de la Universidad de Cuenca, e investigador de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales Por último dentro de esta temática, integramos novedades investigativas sobre historia social y política del Azuay, a través del estudio sobre los procesos de cambio político y de participación de la mujer en la transición hacia el nuevo milenio, que son analizados por dos investigadoras que nos brindan una visión de los avances en este campo que se hacen a partir de los esfuerzos investigativos del Programa de Género de la Universidad de Cuenca y de SENDAS, ONG involucrada en el desarrollo del Austro con un enfoque de género. Se trata de Ximena Carrasco Aguilar y Ana Lucía Íñiguez Ibarra, con la ponencia intitulada “Cuenca, mujeres y gobierno local: la transición hacia el nuevo milenio”. La cuarta parte de esta obra dedica un espacio al Patrimonio Cultural, de Cuenca y de la Provincia del Azuay, el primer artículo es de autoría de Leonardo Espinosa (+), por la Universidad de Cuenca y la Academia Nacional de Historia, Capítulo Cuenca, y se intitula “Patrimonio histórico urbano-regional del Azuay (1800-2010)”, trata de analizar más de

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dos siglos de historia de Cuenca y del Azuay, desde la perspectiva del patrimonio, y desde la visión de las particularidades propias de esta provincia y región. La segunda parte de este tema principal, es la que ofrece María Leonor Aguilar García, quién nos describe los aspectos más importantes de la cultura popular y de las artesanías de la región, a través de su investigación intitulada “Cultura Popular y Artesanías”, la autora ha estado vinculada durante muchísimos al quehacer del Centro Interamericano de Artes y Artesanías Populares-CIDAP y también a la docencia en la Facultad de Filosofía, Universidad de Cuenca, por lo que su experiencia en el tema brinda la oportunidad al lector de comprender la importancia de las culturas populares azuayas y de su producción artesanal. La quinta parte del libro, está dedicada a Identidades Azuayas y Cuencanas, ésta a su vez se presenta a través de la visión de tres investigadores, la primera hace referencia a ciertas señas de la identidad cuencana, que se puede observar en el tránsito entre el siglo XVIII y XIX, los cuencanos y por generalización de los azuayos. El investigador Juan Cordero Íñiguez, es a su vez Director de la Academia Nacional de Historia y también cronista vitalicio de la ciudad de Cuenca, la ponencia se intitula: “Los cuencanos y cuencanas en la transición del siglo XVIII al XIX”. Manuel Carrasco Vintimilla, a través de su investigación sobre el “chazo azuayo”, trata de ampliar el conocimiento sobre este importante personaje de la vida rural y urbana de la región sureña del país, a los “chazos” los encontramos tanto en Cañar, como en Azuay y Loja, en parte correspondiente al personaje del “chagra” de la Sierra Norte ecuatoriana, “El chazo azuayo, la identidad eludida”, Manuel Carrasco se desempeñaba como Director de Cátedra Abierta de Historia de Cuenca y su Región de la Universidad de Cuenca, durante el desarrollo Finaliza esta quinta parte con el estudio de la historiadora e investigadora boliviana, Mary Money, de la Universidad Mayor de San Andrés, La Paz Bolivia, quién hace un análisis comparativo entre la chola cuencana y la paceña, sobre el mestizaje y la importancia de la mujer andina mestiza, la “chola” en la construcción de las identidades de nuestros países, se intitula: “La mujer andina en el mestizaje: la chola cuencana y paceña en la construcción de la identidad. Siglos XVI-XX”. Esta investigación analiza el papel que tuvo la mujer andina en el mestizaje biológico y cultural entre las Cholas Cuencanas de Ecuador y las Cholas Paceñas de Bolivia. Se focaliza en un análisis del rol de las mestizas desde la llegada de los españoles hasta el siglo XX. Con una mirada de siglos para dar un bosquejo y enfatizar las diversas fases de la construcción de la identidad estructura económica y compleja realidad etno-social. La sexta parte, El Azuay en los Procesos Migratorios, aborda uno de los principales últimas décadas, el primer artículo está dedicado a una revisión académica y profesional, que resumen la conferencia magistral, impartida por René Patricio Cardoso Ruiz, en representación de la Universidad Nacional Autónoma del Estado de México, UNAEM, con su investigación sobre: “migración ecuatoriana contemporánea:la migración transnacional en las provincias del Austro del país”, que nos da una visión general de los procesos migratorios latinoamericanos y las relaciones de este problema general con el que vive la población actual de la provincia del Azuay, principal fuente de la emigración internacional del Ecuador. El segundo artículo recoge las investigaciones de Cecilia Castro Ledesma: “Política públicas y realidades migratorias en España, el caso de las mujeres ecuatorianas”,

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es un diagnóstico de la problemática migratoria de las ecuatorianas en España, forma parte de su experiencia dentro del Programa de estudios de Género y Desarrollo, que dirige en la Universidad de Cuenca, en colaboración con SENDAS. El siguiente artículo es de autoría de Blanca Pesántez Calle (CESPLA-DIPF, Departamento de Investigación y Postgrados de la Facultad de Filosofía, Universidad de Cuenca) “Migración colombiana en Cuenca”, este trabajo, permite comprender la otra cara de la moneda en una región de emigración, de la que a veces se habla mucho, pero se investiga poco, el de la recepción de migrantes, en este caso de colombianos, siendo éste el grupo de migrantes más numerosos en el país. Luego en este volumen encontramos la investigación de Clementina González Espinoza, Migración de retorno en la provincia del Azuay. Entre la nostalgia y la realidad”. La autora representa al CESPLA y al DIPF, Universidad de Cuenca, donde ha estado vinculada manejo del tema, donde aporta con el tema de los migrantes de retorno, sobre todo enfatiza en los problemas reales que encuentran los migrantes al volver a sus hogares. Nasser Rebaï, (Universidad de la Sorbona, París I, Francia), nos brinda la oportunidad de estudiar temas relacionados con la migración en una parroquia del Azuay, a partir de un análisis “De la exclusión a la integración: pluriactividad campesina y dinámicas agrarias en la parroquia Octavio Cordero Palacios (1800-2010)”, este trabajo parte del análisis histórico de las transformaciones ocurridas en esta zona campesina del Azuay, con un abordaje teórico propio de la geografía humana. La séptima parte del libro se enfoca en temas que tienen que ver con la organización territorial y también temas ambientales, Azuay: Región Ambiente y Territorio, en esta parte se presentan temas que van desde un estudio de carácter etnobotánico, de José Luis Espinoza Espinoza, “Plantas de Cuenca”, representando a Viveros del Austro, Cuenca, que trata de ser un llamado a la conciencia de los cuencanos a la conservación de las plantas nativas y bosques nativos que aún quedan en la región, así como también un estudio de ciertas plantas exóticas que forman parte del paisaje cuencano y la importancia de mantener la biodiversidad y el ambiente. Un estudio técnico sobre la importancia que tiene el adecuado manejo integral y en ejemplo de lo que se puede hacer en otros ambientes de la provincia del Azuay. El múltiple aprovechamiento del agua permite que la microcuenca, unidad entramada en sistemas campesinos y empresariales de producción, permite un encuentro de saberes entre el mundo técnico y las experiencias campesinas, que posibilitan un mejor entendimiento y de vida en una zona bajo el manejo de la empresa generadora de energía del Austro del país, que a su vez controla de adecuada dotación de agua potable para una parte de la ciudad de Cuenca y su entorno, nos presenta Catalina Díaz Granda (Secretaria Técnica de la Cuenca del Machángara, ELECAUSTRO-ETAPA, Cuenca), “La cuenca del río Machángara genera vida”. Más adelante, encontramos el estudio de la investigadora Margarita Vega Vintimilla, (profesora del Colegio Las Cumbres, y miembro de la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay, Sección Historia y Geografía, Cuenca),con su artículo “Cuenca y el Agua, Aprovechamiento Histórico del Río Tomebamba”, hace referencia al principal río de la ciudad, el Tomebamba, y nos brinda una historia ambiental de este importante río, que forma parte de la identidad de la ciudad y de sus paisajes, y además fuente generadora de agua y vida, en cuyo entorno se encuentran los principales parques lineales y áreas verdes de la ciudad y el emblemático barranco, paisaje de valor cultural de la Cuenca patrimonial. El río Tomebamba ha dejado 17


improntas imborrables en las sucesivas culturas que habitaron el valle de Cuenca con esta premisa y utilizando a la geografía histórica la autora explica el impacto de las aguas de este río a lo largo de la historia de la ciudad y la provincia Una propuesta de la dinámica territorial de la provincia del Azuay, considerando las interrelaciones territoriales de cada uno de los espacios, cantones y parroquias que forman parte de esta provincia, nos presenta Fernanda Cordero Farfán, a través de su estudio intitulado: “Análisis de la dinámica del territorio de la Provincia del Azuay a través de dentro de la Carrera de Historia y Geografía de la Facultad de Filosofía de la Universidad de la investigación de Dalton Burgos Villamar sobre: “La regionalización y la conformación autonómica del sur. Mancomunidad del Sur”, como parte de una propuesta técnica que viene desde el Gobierno Autónomo de El Oro, Machala y de la Mancomunidad del Sur, esta visión proviene desde las propias comunidades que desean mancomunarse, desde las provincias que deciden de manera autonómica por su propio futuro, en contracorriente de la visión gubernamental creadora de regiones administrativo-políticas, pero desde arriba, y no aquellas que se proponen desde la horizontalidad. Por último, en esta sección del libro, se propone una visión teórica y técnica de “Ideas para Jaramillo Medina, profesor-investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Cuenca. El autor propone que si entendemos a la Arquitectura como la función de ensamblar los ambientes del buen habitar para fundar un “lugar”, podríamos atrevernos a comparar los nuevos lineamientos para construir una patria diferente desde la perspectiva espacial, que se puede fundamentar en la articulación compleja de las diversa regiones o lugares particulares e parte de un marco teórico y luego propone unos lineamientos para una “nueva organización espacial”, poniendo énfasis en la cultura.

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PROCESOS HISTÓRICOS

PERÍODO COLONIAL Y REPUBLICANO

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COLONIA LAS EPIDEMIAS EN CUENCA Y EN EL AZUAY DURANTE LA COLONIA

Jacinto Landívar Heredia Universidad de Cuenca Ecuador Durante los primeros años de la colonia española, las enfermedades del Viejo Mundo siguieron de inmediato a la invasión Inca, de hecho precedieron a Pizarro y a sus huestes con algunos años y continuaron en períodos más o menos cíclicos, de acuerdo a las resistencias que iban adquiriendo o perdiendo los nativos de los Andes, del Ecuador y de la ciudad y región de Cuenca, en forma particular. Es sabido que sacudir a las comunidades nativas de la sierra andina, justamente atacadas por las epidemias de origen europeo.

Sobre la región de Cuenca y el sur del Ecuador existen muy escasos estudios deespañola. Es conocida la gran crisis poblacional que sufrieron los Cañaris con la conquista inca, tanto por la mortandad que supuso la imposición militar del imperio como por el población cañarí remanente, sufrió en cuanto a la presencia de las epidemias traídas por de Atahualpa masacró a más de treinta y cinco mil hombres, y heridos quedaron muchos”. Otros cronistas, describiendo el mismo incidente, relatan: de cincuenta mil que había, no habían quedado más que tres mil. Existe mucha discusión sobre los cálculos poblacionales tanto del continente americano, Mesoamérica y del imperio inca antes de la venida de los españoles. Se conoce bastante acerca de lo que sucedió en la década entre 1524 y 1533, período en que la pérdida de la población fue la más severa de todos los tiempos, por la presencia de dos epidemias de viruela y sarampión que asolaron al Imperio. De acuerdo a Garcilaso de la Vega, el emperador inca Hayna Cápac murió en Quito en 1524, después de contraer a causa de la viruela, que estaba asolando al territorio. Algo similar alude Sarmiento de Gamboa señalando que fue la peste de viruela y sarampión la que produjo la mortandad en el imperio y, de manera especial, la del emperador Inca. Tanto Guamán Poma de Ayala, como Bernabé Cobo y Juan Santa Cruz Pachacuti, reseñan como epidemias de sarampión y viruela las que se presentaron por aquel tiempo. 23


Cuando se trata de datos más o menos precisos, Cieza de León cita, por ejemplo, que “vino una gran pestilencia de viruela tan contagiosa que murieron más de doscientas mil ánimas, porque fue general”. Pero es probable que la mortalidad fuese considerablemente mayor. Un autor, Cook, bajo estimaciones poblacionales, calcula que el Imperio Inca tuvo más o menos 9.000.000 de habitantes para el año 1520. Las epidemias de viruela y sarampión diezmaron a la mitad de una población no inmune, de suerte que es probable que la primera epidemia cobrara de 3 a 4 millones de habitantes solamente en el Perú. Las posteriores epidemias de viruela, sarampión y peste bubónica, produjeron sucesiConocemos, además, que luego de la conquista a la población nativa se la sometió a trabajos forzados con muchas horas de labor y con muy mala alimentación, bajo el sistema de las mitas y las encomiendas, lo que complicó aún más el estado de salud del indígena, mermando a su vez sus defensas y predisponiéndolo a enfermedades infectocontagiosas. La brutalidad y la explotación de los colonizadores españoles, redujo Santillán asegura que en algunas áreas de la sierra ecuatoriana, en el siglo XVI, y concretamente en el año 1558, murió las tres cuartas partes de la población. La diferencia más reveladora entre los patrones de enfermedad del viejo mundo y los del nuevo mundo, fue la ausencia de muchas enfermedades epidémicas en la América precolombina. Los nativos americanos nunca experimentaron plagas de viruela, sarampión, poder proliferar, requieren de densas poblaciones humanas, que tengan predisposición: es decir, inmunidad baja. Nuestra patología estaba constituida por enfermedades endémicas cuya mortalidad, por tratarse justamente de endemias, era pobre. Estas enfermedades fueron entre las más comunes: algunas producidas por artrópodos y algunas parasitosis; como ejemplo tenemos la uta (leishmaniasis), la enfermedad de Chagas, la toxoplasmosis, la amebiasis, la giardiasis, dea, la enfermedad de Carrión o verruga peruana, entre otras. Existe una evidencia arqueológica que nos ofrece la duración y la calidad de la vida en los andes. Antes de la venida de los españoles, el 27% de la población vivía más de 40 años en tanto que después de 1534, sólo el 12% vivió pasado esa edad. La mortandad infantil fue baja, siendo escasa la cantidad de niños que morían antes de un año de edad. Después de 1534 casi el 50% moría al alcanzar los 15 años de edad. No hay duda que los habitantes indígenas de los andes disfrutaron de mejor salud y vida más larga, antes del siglo XVI. Con la llegada de los conquistadores europeos y la introducción de las infecciones europeas, apareció una patología mucho más devastadora, y las sociedades indígenas no estuvieron inmunológicamente preparadas para la destrucción que se cernía. Con tales antecedentes, está claro que las enfermedades que los españoles trajeron del viejo al nuevo mundo, “más que cualquier otro factor”, les ayudó en la conquista de las sociedades amerindias. La inadvertida introducción del sarampión, la viruela y la gripe en poblaciones no inmunes, cobró millones de vidas y debilitó la resistencia de la sociedad indígena, dejándola vulnerable a la penetración de los europeos. Algunas epidemias del siglo XVI, las más mortíferas, están enumeradas a continuación:

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Siglo XVI: 1524-1528: Viruela. Mueren alrededor de 200.000 personas, perece de un tercio. Cieza de León, Dobnys, Cook. Población: 1.080.000.

Relación que enbió a mandar su magestad se hiciese desta ciudad de Cuenca y toda su provincia. Relaciones Geo-

de las epidemias más fuertes de este siglo. Manuscrito de Lilly Library. Población: 105.000 habitantes.

Siglo XVII: En el siglo XVII se asiste a una recuperación en el número de la población en la sierra del Ecuador, debido al incremento natural, la inmigración y al descenso en el número y severidad de epidemias; de todos modos hubo algunas:

más de 100.000 personas. zonas, principalmente Maynas. Juan de Velasco.

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de 1690. Las epidemias y los desastres naturales se unieron para diezmar a la población nativa, escaseando mano de obra. La pérdida repentina de casi la mitad de la población engendró serias crisis sociales y económicas, sobre todo en las sociedades indígenas. La crisis demográfica se unió a los desastres naturales. Hubo sequía y lluvias torrenciales y en 1698 se presentó un terremoto que afectó desde Quito a toda la sierra ecuatoriana, incluida la ciudad de Cuenca. y que produjo alta mortalidad. Se habla del 50% de mortalidad. tarde se repiten estas epidemias, precedidas por prolongadas sequías. Juan José Samaniego, Cronología Medica Ecuatoriana. 25


Siglo XVIII: En el siglo XVIII la recuperación de la población en la sierra del Ecuador no fue tan rápida como en el siglo anterior. Nuevamente las enfermedades epidémicas volvieron a aparecer de manera cíclica, a lo que contribuyeron los desastres naturales y la depresión económica. A principios de siglo, recién empezó una lenta recuperación luego del desastre demográfico que representó la ola de epidemias de la última década del siglo pasado, pero eso fue lento y en 1780 recién reconquistó el nivel poblacional de antes de la debacle demográfica. Por este tiempo hace su aparición la gripe, que en la primera decena de 1700 diezmó a la población: “Catarros y fiebres se presentó en Quito y sus alrededores”. por sequía, lluvias torrenciales y heladas; los indios abandonaron los campos y tuvieron que robar para no morir de hambre. características de gravedad en la ciudad de Cuenca y el sur del Ecuador. En 1744 un brote de viruela en Lima se propagó por toda la Real Audiencia en el año de l746, que vuelve a presentarse en 1751, pero esta última, según Espejo, no fue muy “maligna”. sentería, y luego, desde octubre de 1748 hasta noviembre de 1749, con viruela, sarampión y alfombrilla, para terminar, en 1750, con pleuresías. La mayor mortalidad se produjo en los meses de abril y mayo de 1749, en que murieron cerca de 44 personas por mes, respectivamente. Este mortífero brote epidémico coincide con la venida de los Betlemitas, quienes fundan el Hospital de Belén, en el año de 1747. Los curas Betlemitas se ven impotentes al tratar a los enfermos, pese a haber traído más de 600 títulos de medicamentos. La epidemia que se presentó en los años 1748 y 1749, fue la peor del siglo XVIII. En 1758, venida de Japón, aparece nuevamente un brote de viruela y en 1763, una enfermedad mucho más letal: entre febrero y abril muchos indígenas de los Andes mueren, propagándose a la amazonía. Juan de Velasco señala que la naturaleza de los indianos es la más acomodada para que las viruelas obren con mayor efecto que en nación alguna. Juan de Velasco. Historia del Reino de Quito. La epidemia más devastadora llegó en agosto de 1785. Se dice que murieron miles de personas en las ciudades de Quito, Latacunga, Ambato, Riobamba y en Cuenca, en donde se presentó en los años de 83, 84 y 85. Durante el año de 1783 padeció mucho la región de Cuenca por falta de lluvias, de lo que provino una garantía general, una peste de carácter grave; con tal motivo ordenaron rogativas públicas durante nueve días. El acta del cabildo del ocho de noviembre de 1783 dice, entre otras cosas, que se suspenden todo tipo de juegos, salones y galleras, que se paguan Misas, para aplacar la Divina Ira… Landívar, Manuel Agustín. Epidemias de menor gravedad y mortalidad se presentaron en los años de 1700, 1703, 1755 y 1756, que se propagaron desde Jaén, lo que explica la endemicidad periódica de las epidemias: cuando éstas eran persistentes, agotaban a la población infantil. Es de anotar que en un comienzo de las epidemias la mortalidad infantil era mucho mayor que la adulta, hasta el cuarto mes en que comenzaban a fallecer más adultos por la ausencia de la población infantil. Entre los períodos que mediaban sin epidemias, la media de mortalidad bajaba a cifras, digamos, normales. 26


El sarampión, la viruela y otras infecciones introducidas por los europeos, habían estado presentes en los andes por casi tres siglos; los numerosos sucesos epidémicos habían alentado un desarrollo progresivo de inmunidad. Eugenio Espejo relata que, después de la venida de las enfermedades traídas por los españoles, éstas se presentaban con virulencia en un período cíclico de cada veinte años. Posteriormente bajó a doce. En Cuenca es muy difícil obtener datos relacionados a la mortalidad en la época colonial. Si bien los archivos existentes en la ciudad están bastante completos, no se hallan claAgustín Landívar. Los datos son incompletos, porque no era obligación llevar libros de mortalidad. Algunos de estos datos se encuentran en los libros de “FÁBRICA” de las Iglesias en el acápite de “rotura de sepulturas” llevadas por los mayordomos de las mismas. Allí constan los nombres de los fallecidos, si eran niños o adultos, la cantidad que depositaban para el entierro, y en raras ocasiones otros datos como profesión, raza, estado económico, lugar de enterramiento, u otro detalle a juicio del mayordomo. Ib. Landívar. guos y eran lugares de “bien morir” asistidos por los santos sacramentos.

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El hospital de Riobamba no se alcanzaba para tratar a los enfermos comunes, mucho peor en tiempo de epidemias. El hospital de Guayaquil sólo abastecía para tratar a los pobres y algunos marineros, soldados y residentes locales que tenían cierta solvencia económica. Existe un informe sobre el hospital de Cuenca con fecha de 1736, revelando las condiciones de esta institución: el hospital estaba destruido y los enfermos no eran atendidos y vivían en un cuarto húmedo. Un paciente, Juan González, relata que los pacientes “traen sus propias camas”, el frío y la humedad eran insoportables y que carecían de ropa apropiada y de medicinas adecuadas. En la ciudad de Quito los enfermos preferían arrastrar una vida dolorosa que ir al hospital, porque lo veían como un lugar dilatado de suplicio y de muerte segura.

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LOS HOMBRES DEL REY EN CUENCA período de la independencia Enrique Muñoz Larrea Academia Nacional de Historia Ecuador Don Joaquín de Molina, ex presidente de Quito, recomienda al Consejo de Regencia de España e Indias las personas que se destacaron en la defensa de Cuenca contra las tropas patriotas, y comunica que ha concedido a la ciudad el honroso título de Cuenca del Rey.1 Luego de cuatro días de viaje por caminos fragosos a causa de las lluvias del invierno, el Mariscal de Campo don Joaquín de Molina y Zulueta arribó a Cuenca el 29 de enero de 1811 acompañado de su hijo Manuel y servidumbre. El Cabildo de Cuenca le esperaba desde el mes de noviembre del pasado año y había dispuesto el arreglo del camino por la vía Naranjal, tomó las debidas precauciones para habilitar varios tambos para que pueda pernoctar tras largas jornadas, realizó arreglos en la casa que debía hospedarse. Entre Lima y Cuenca había un abismo, allá palacios y riquezas, aquí una humilde ciudad provinciana. La Cuenca que recibe al nuevo Presidente casi sería la misma a la que describía don Manuel M. Muñoz Cueva cincuenta años después de esta fecha, “no pasaba de ser una aldea algo extensa, no contaba con más servicios que la iglesia matriz, conventos de monjes, Obispo, cuya púrpura estaba casi demás en una ciudad campesina, curas, sacristanes, un maestro de escuela, un mal hospital, un mercado a pampa limpia, junto con chanchos, chugshis, hierbas y humedad. El Tomebamba hacía de cuarto de baño, y de grifo de agua. Para higiénicos menesteres las acequias que recorrían por la mitad de las calles... Chacras, zambos tiernos, pencas y sembríos de por maíz por doquier”. bernadores, apenas el Cabildo le pudo ofrecer un banquete y refrescos que det mil pesos y que tomó de la partida de Propios. Esta pequeña charla está enmarcada en las celebraciones del Bicentenario de nuestro grito Libertario y en la Contrarrevolución cuencana iniciada por D. Melchor Aymerich y Villajuana, el Obispo don Andrés Quintián Ponte y Andrade, el Coronel don Antonio García de Trelles y otros tantos ilustres realistas a los que no hay que demonizarlos (hay que respetar sus ideas y sus actuaciones).

1 Archivo Histórico Nacional. Leg. 21678, Doc. 74

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D. Joaquín de Molina y Zulueta2 nació en Sevilla hacia 1750. Era el mayor de sus hermanos. Como tendría tal condición; sabemos que un hermano menor, Manuel, en 1796, era capitán del puerto de Sevilla. El 13 de abril de 1763 ingresa en calidad de Caballero Guardia Marina a la escuela que la Armada tenía en el puerto de Cádiz, saliendo graduado como Alférez de Fragata dos años después. En el segundo viaje que realiza al Perú habiendo ascendido a capitán de navío y estar en posesión de la Orden Militar de Santiago, don Joaquín de Molina de 44 años de edad; para esa época, considerada como madura, pretendió en matrimonio, aspiración que fue aceptada tanto por ella, como por parte de su familia, a la aristocrática joven limeña de 18 años, doña María Josefa Pando y Remírez de Laredo Encalada y Chacón. Ella era hija de don José Antonio de Pando y Riva, Caballero de la Orden de Carlos III y Administrador de correos del Reino Laredo Calvo de Encalada, nieta materna de los condes de San Javier y Casa Laredo. Habiendo sido aceptada la propuesta matrimonial, se iniciaron los trámites previos a la boda: don Joaquín de Molina debía solicitar previamente la Real autorización, y el padre de Fragua, conocido comerciante de Lima, en calidad de depósito, que se obligaba entregarla tras ser aprobada la boda por la Junta de Monte Pío. Pasan los años, D. Joaquín, que estaba en España, recibe la disposición Real de que “se traslade con su familia (tuvo dos hijos: un varón y una mujer), al Apostadero del Callao en Lima en calidad de comandante, por la vía y en la forma más aceptable, abonándole con este Terribles debieron ser los últimos años de la estadía en España de don Joaquín de Molina, ya que estuvo presente en la casi desaparición de la Armada española por las derrotas frente a la inglesa en las batallas navales del cabo de San Vicente de 1797 y la aciaga de Trafalgar en 1805, en que España perdió el cordón umbilical que lo unía con América por el hundimiento de dos tercios de los mejores Navíos de la Real Armada, y, los que quedaron, se vieron seriamente dañados3. Tal es así, que Molina pasó casi cuatro años en Cádiz sin encontrar transporte al Perú para posesionarse de su nuevo destino. Finalmente, lo pudo realizar en julio de1809. Molina debió pasar la tremenda vergüenza que sufrieron la mayoría de sus compatriotas por la “dejación que Carlos IV y Fernando VII hacían de sus derechos al trono de España, con deshonor y cobardía nunca vistos, y el heroico pueblo de Madrid el 2 de agosto de 1808, recogía del suelo el enlodado guante de desafío que no habían sabido recoger sus reyes y nobles.”4 El Brigadier don Joaquín de Molina fue ascendido en el mes de febrero de 1809 al grado de Jefe de Escuadra (Mariscal de Campo en el ejército de tierra); da gracias por su nuevo grado y solicita que se lo deje un poco de tiempo más en el Perú, seguramente en espera de conseguir algún otro puesto en América, en vista, como él manifestaba, que no hacía seis meses que había llegado. Seguía insistiendo, con su característica impertinencia, que le destinen al virreinato de Nueva Granada, a la presidencia de Charcas o a la gobernación de La Habana, cuando se enteró por medio del virrey de Santa Fe que había sido nombrado por el Consejo del Reino, en ausencia de Fernando VII, Presidente de la Real Audiencia de Quito, el 25 de abril de 1810.

2 Archivo-Museo de Marina don Álvaro de Bazán. Cuerpo general. Legajo 620/763 y que consta de 558 folios. 3

La batalla de Trafalgar tuvo lugar en octubre de 1805, frente al cabo de Trafalgar, en la provincia de Cádiz, en la que se enfrentaron las escuadras aliadas de España y Francia al mando del almirante francés Pierre de Villeneuve, contra la armada inglesa al mando de Horacio Nelson. Perdieron la vida 4480 hombres y hubo 2500 heridos; la mayoría de los muerto. Fallecieron los mejores marinos españoles de su generación.

4 Enrique Muñoz Larrea, El teniente general don Melchor Aymerich y Villajuana, último Presidente de Quito.

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Antes de trasladarse, Molina recibió la recomendación del virrey Abascal de que “proceda en su nuevo destino (Quito) con la mayor prudencia para calmar la exasperación de los sublevados y evitar los funestos efectos de una guerra civil.” Don Joaquín de Molina desde su llegada a Guayaquil y su paso a Cuenca, comenzó a hosde la revolución y la situación que atravesaba Quito, seguramente para hacer valer su estima ante los ojos de la Regencia. En tan pocos días de permanencia en la Audiencia era imposible conocer todos los pormenores de tan complicadas circunstancias; eran noticias que había recogido de terceras perMolina, haciendo caso omiso a las recomendaciones del virrey Abascal, desconoció a la Junta de Quito y se preparó a combatirla, ordenó que las tropas peruanas al mando de Arredondo y a las panameñas –que habían salido de Quito después del 2 de agosto de 1810, y estaban en tránsito a sus respectivos países, más algunas milicias guayaquileñas que le proporcionó el gobernador provisional don Francisco Gil–, se estableciesen en Guaranda con objeto de atacar Quito. Mas, al tener noticia que las fuerzas que tenían bajo su mando la Junta de Gobierno quiteño se dirigían a Riobamba, eran más numerosas y bien apertrechadas, Molina se traslada a Cuenca el 29 de enero de 1811, amparándose bajo la protección del Cabildo, del gobernador Aymerich y del Obispo don Andrés Quintián Ponte y Andrade. Montúfar, ante el fracaso de las comisiones que envió para que las fuerzas militares de Molina se retiren de Guaranda, resolvió tomar el mando de la tropa patriota acantonada en Riobamba que consistía de un batallón de granaderos de 78 hombres, dos batallones de caballería de 240 hombres, seis compañías de Infantería con 538 personas, 32 artilleros con diez cañones y 300 milicianos de Ambato y Latacunga: total, 1100 hombres, milicia de Fernando VII 5, y ordenó avanzar hacia Guaranda. Al acercarse a esa ciudad, corrió el rumor que Montúfar quería tomar prisionero a Arredondo y llevarlo a Quito para ser ahorcado en la plaza pública en castigo por los crímenes cometidos por los zambos peruanos el dos de agosto pasado. Luego de alguna escaramuza con la hacia Guayaquil, abandonando artillería, municiones, equipajes y cuarenta mil pesos, pertenecientes al comerciante español D. Simón Sáenz. Se embarcaron en lo que pudieron hasta llegar a Lima. Al tener noticias de esta huida, Molina ordenó a Aymerich que saliera hacia Cañar con la milicia que había formado en los últimos meses, a contener el paso de las tropas revolucionarias de Quito que se dirigían hacia Cuenca. En la madrugada del 17 de febrero de 1811, en el sitio llamado Paredones, que Molina en sus informes lo llama Atar, se produjo una pequeña zalagarda entre las avanzadas de ambas tropas, en la que los patriotas tomaron cincuenta prisioneros cuencanos; Aymerich se replegó en Azogues. Ante las noticias que corrieron sobre el “triunfo” patriota, las pocas tropas que guarnecían Cuenca desertaron; el día 19, don Joaquín de Molina abandonó la ciudad y presentó la renuncia de su cargo al Cabildo de Cuenca, la que fue aceptada, invitando a Montúfar a que entre en paz a la ciudad. El Obispo, viendo que el Cabildo había aceptado la renuncia del Presidente y sin tener ya el dominio sobre sus feligreses huyó a Guayaquil.” En esta batalla cada cual tomó las de Villadiego, pero Molina se atribuyó el triunfo.

Molina solicita reconocimiento a los cuencanos que se distinguieron en el real servicio En comunicación del 14 de agosto de 1812, al Consejo de la Regencia6 indica: “Resacción de Atar se han omitido varias circunstancias pertinentes a los hechos particulares y a las 5 Datos tomados del soldado desertor español José Manuel Salavarría que se presentó ante el gobernador de Guayaquil y del Auto formado el 12 de enero de 1812; documento de mi archivo en 5 folios.

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personas que se han distinguido mediata o inmediatamente para cualquier género de servicio en este importante suceso tengo por obligación informar a Vuestra Alteza Serenísima sobre los individuo el premio de que se le contemple digno y a esta ciudad y provincia la singular gracias Las personas a las que recomienda son: El brigadier don Melchor Aymerich gobernador de Cuenca y comandante en jefe de su pequeño ejército ha sido un militar recomendable por el vigor de su constitución natural y lo es más todavía por las prendas morales que le caracterizan, él ha hecho la elección de los puntos que debían defenderse contra la invasión quiteña, ha arreglado el número, de las armas y sus pertrechos y universalmente ha dispuesto para que la campaña cuanto concibió importante al éxito de la defensa de la patria y ofensa de los traidores destinados para combatirla y añade, en todo ha llenado Aymerich las obligaciones de su encargo y es lástima que los padecimientos de piedra de que adolece,7 le limiten las funciones de Jefe y sea necesaria que su persona benemérita, sea empleado a destino más sedentario. Al sargento mayor del Real de Lima don Antonio María del Valle, a quien con efecto de mando y siendo honrado por el virrey como comandante de las tropas auxiliares que aquí existen, ha sido segundo jefe del ejército de Cuenca y Comandante del punto de Verde Loma que ha defendido. No obstante de lo que con generalidad dejo expuesto sobre la falta de instrucción de recaer en el capitán de la séptima compañía don José Noboa y del alférez don Juan Velarde, a los cuales puede añadirse el sargento primero distinguido D, Xenón de San Martín mejante nota es asimismo ejemplo el teniente de dragones veteranos de Guayaquil a quien el comandante Valle encomia con el epíteto de excelente, como al capitán de lanceros don tan adicto a la causa nacional como apreciado de todos por las calidades políticas y morales que le son reconocidas. pueblo de Biblián cuyo capitán don Pedro Argudo ha adquirido fama de valor y diligencia muy señalados. Los sargentos primeros de Gualaceo, José Orellana y Domingo Rodas, son designados con recomendación por el respectivo comandante. Orellana, ya de antemano conocido por hombre de grande espíritu, fue hecho prisionero y sufrió grandes vejaciones y maltratos a golpes de fusil y sable que aún aparecen en su cuerpo, las contusiones y heridas, pero su gran presencia de ánimo y su sagacidad le posibilitaron huirse y presentarse en nuestro campo con otros nueve prisioneros que habían hecho los quiteños en las tropas ligeras al tiempo de la entrada. El subteniente de la primera compañía de estas milicias provinciales don Manuel de Mora fue uno de los cogidos por los enemigos y que fueron maltratados, y luego escaparon de sus manos por su solo ingenio. Así como se anotan con las especiales recomendaciones que los honran los expresados sujetos, así también don Antonio María del Valle me ha dado a conocer a don José Ruilova, capitán de la sexta compañía y a su teniente don Juan Ignacio Arce de ninguna utilidad para el servicio de las armas tachándoles de cobardía y abandono, y el primero además ha dado ideas

6 Archivo Histórico Nacional Leg. 21678, Lib. P3, Doc. 74 7

Don Melchor Aymerich venía padeciendo desde tiempo atrás dolores nefríticos que le disminuían sus actividades cotidianas, sin embargo, estuvo en Verdeloma, Atar y en 1812

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He hablado hasta aquí del mérito de los militares de nación ahora lo haré del que algunos de ellos han contraído en Cuenca en unión de sus habitantes y vecinos. El arcediano doctor don Pedro Fernández de Córdova recomendable por su virejercicios de San Ignacio de Loyola que repitió y aún se dispone a continuar, que sólo se advertían en Cuenca los entusiasmos de la religión unidos a la defensa de la Patria sin haber díscolo que se atreviese a articular en contrario ni ha proceder a acción que acreditase de diversos sentimientos. doctrina el Rvdo. Racionero don Juan Tabera. Pero el que entre todos ha sobresalido en la gran obra de deparar a Dios y al estado varones esforzados que se consagren sin reserva a los importantes e inmediatos objetos de ambas causas unidas, llenando sus corazones de amor y de obediencia el que con los convencimientos de la más sana doctrina pues ha cubierto a estos leales súbditos de las acechanzas y los ultrajes inferidos contra ambas majestades ha sido don José Mejía cura del sagrario de esta santa Iglesia Catedral, Merecen especial memoria ante Vuestra Alteza los curas de Zaraguro y Cañaribamba don Francisco Javier Crespo y don José Gamazo de ejemplar conducta y desempeños en sus Ministerios pastorales, perpetuos declamadores contra las opiniones inmorales y subversivas de los pueblos y acérrimos defensores de la obediencia sumisión y respeto que deben todos los vasallos americanos al rey y a su gobierno. Los religiosos Fray Rafael Celi de la orden de Santo Domingo, y Fray Andrés Polo comente celo y voz alta y desnuda de contemplaciones en público y en privado en los templos, en las calles Uno de los vecinos de Cuenca que no puede ser nombrado sin una especie de admiración es el teniente de artillería, capitán de la Sala de Armas don Narciso León. Ha 32 años que nes de sus respectivos jefes como hombre de conocida honradez y de constantes cumplidos desempeños en todos los géneros de comisiones puestas a su cargo las que al tiempo de mi mando pertenecen, las han sido de un modo que sale muy fuera de lo que comúnmente es reputado por aceptable y al que basta a todo individuo para extraerle la aprobación de sus acciones. Por el Ministerio de Marina he informado a V.A.S. de la parte que para el manejo de artillería me fue preciso dar al primer contramaestre de la artillería, don Antonio Padilla, de su unidad para este objeto y el de la intervención de sus almacenes en la misma ocasión describí todo cuanto decoraba a este benemérito vasallo, de modo que llenaba sus relaciones con la patria y de sus anteriores servicios en la armada especialmente los que contrajo a las ordenes del brigadier don Tomás Ayalve, después del último combate de Trafalgar. res don Ignacio Dávila y don José Seminario, el primero, Dávila, se distinguió el año pasado por su separación del Cabildo que sancionó la entrada de don Carlos Montúfar en Cuenca y el segundo, Seminario procuró en igual ocasión evadir su voto y ofreció generosamente su hacienda para que hiciese uso la tropa de cuanto pudiese aprovechar de ella en frutos y ganado. Don Antonio García de Trelles reúne en su persona los empleos de capitán de caballería, Administrador de correos, Alcalde de primer voto y actualmente de Comandante accidental de las Armas, en todos da cuenta de su persona que la hacen tan recomendable al concepto 33


de V.A. especialmente habiéndose adquirido la benevolencia entre el público a quien no ha cesado de encaminar para que se consagre al bien del Estado en el real servicio; su persona en todas sus ocupaciones lo ha estado tanto al propio sagrado objeto que ella me ha sido de especial auxilio…, la permanencia de las tropas en la actual campaña, así como para los abastecimientos de comestibles y efectos de guerra con que les socorrió, como para la recaudación de donde se me suscitaron atenciones de gravísimo cuidado. Sobresalen en este digno sujeto junto con el respeto que profesa al rey y a la patria el buen juicio y una exquisita expedición en los asuntos que le confían. Dejo hecha mención del doctor don José Vázquez Noboa nombrándole como capitán de la séptima compañía pero aunque se le elogia como militar no se le da a conocer sobre los demás cargos que ha tenido y tiene a su cuidado y con los que da la más feliz idea de su persona. Con este concepto sirvió primero la secretaría de la Presidencia después su Asesoría y últimamente está sirviendo la Fiscalía interina de la Real Audiencia. En todos estos cargos le he hallado tal cual debía desearle, manifestando en su religión, honor, instrucción y desinterés las cualidades que le adornan para ser reputado un excelente Ministro de Justicia. Reemplazó en el encargo de Secretario de la Presidencia el abogado próximo a recibirse en esta real audiencia don José Agustín de Celis y al él corresponde con el honor y conveniencia que exige la importancia de su objeto. Como el estado de Cuenca me hubiese hecho conocer lo importante que sería a su orden civil y político el establecimiento de un juez de policía después de haber meditado y escogido mucho, selección para ese cargo recayó en el capitán graduado de me había prometido. Son acreedores a especial memoria los vecinos particulares de Cuenca don Pedro León Vasallo lealísimo. En la invasión actual cedió sus haciendas de caña para auxilio de las tropas del rey, ofrecimiento generoso que no pierde su mérito por haberse frustrado su efecto con la devastación que hicieron de ellas los enemigos. Pero lo que da la idea grande de los nobilísimos sentimientos de este vasallo acaso singular, en la resolución obrada con su hijo don Manuel que en pasados tiempos se hace al partido de los insurgentes, pues previniendo su padre que en la actual incursión de ellos, no dejaría acudir a sus haciendas, dio orden a los mayordomos y criados para que lo prendieren y presentasen al Comandante de las tropas, en el caso que se realizase, como en realidad sucedió muy luego, siendo el infeliz joven víctima del furor de los mismos indios que lo prendieron y mataron, sin haber sido posible contenerlos y sin que una tragedia tan lastimosa hubiese alterado la entereza del padre, ni cambiada su Don José Ochoa hizo ofrecimiento de su persona para todo género de destinos luego que principiaron a aproximarse los enemigos, en el sitio llamado Saucay hace gala de su valor, punto estimado por ellos de fácil acceso para introducirse en Cuenca, lo cubrió y guarneció convocando por sí mismo a un adecuado número de gente y la mandó a sus expensas, sin haber erogado el menor gasto a su real erario. Don Manuel Molina 8 [8] distinguido por su celo y en comisiones del real servicio los años antecedentes, ha sido empleado de nuevo en la defensa del punto del Portete conocido de riesgo y avenida para las agregaciones enemigas. Don Francisco Pontón ofreciéndose voluntariamente a los auxilios del ejército los ha conducido con oportunidad y con le reconocí merecedor. También es digno de noticia don Ignacio Marchán por la magnanimidad y desinterés con que quiso ser participante de los riesgos de la guerra y por las distinguidas muestras de su 34


voluntad y espíritu que dio ante el gobernador Aymerich de cuya boca he oído sus elogios así como me los ha comunicado por escrito. El arcediano de esta santa iglesia y el Oidor don Juan Nepomuceno Muñoz, el primero tentado de religioso celo y el segundo movido de razones de curiosidad y de propio interés, situándose en el perteneciente a la división de don Antonio del Valle a cuyas tropas exhortó el arcediano cristianamente con un oportuno sermón. También habló por su parte Muñoz unas breves razones uno y otro regresaron a Cuenca el propio día de la ejecución del ataque, causándome el disgusto de oír informes muy diversos de los que yo esperaba sobre su éxito. Sería imposible evnumerar las personas beneméritas que tiene S.M. en estas regiones y que son adictas a su gobierno, entre las cuales ocupan uno de los lugares más distinguidos la clase de indios. No constantemente reverentes, valientes, y sumisos se han hecho acreedores de sus esfuerzos a los cuales dominios. Muy dichoso sería yo si pudiera explicarme de la misma manera acerca de los demás habitantes de esa jurisdicción pero hay derramada visiblemente entre algunos de sus clases especialmente en la más distinguida y opulenta, aquella maldita semilla de libertad, independencia y odio contra los europeos, que ha cultivado y propagado la traición quiteña entre varios individuos de Cuenca, Loja, Zaruma y otros pueblos menores y por medio de ellos la infección se ha comunicado al más dócil de los terrenos. No sería grande el daño si parajes a los Valdiviesos, los Radas, los Crespos, los Salazares, los Malos, los Chicas y otros semejantes y transponerlos a Ultramar. No debo ocultar a V.A.S. un rasgo de heroísmo obrado por el soldado cazador Francorazones la mayor parte de los vecinos pobres de Cuenca y le hace digno de que su nombre sea perpetuado con prominente lugar en la historia de las revoluciones americanas en esta última incursión a la entrada de los insurgentes de Quito por la cueva de Espíndola, llevado Ulloa de su natural arrojo fue uno de los que bajaron de la altura en que se les había situado para acometer a los enemigos cuerpo a cuerpo en el terreno mínimo que ocupaban y en él estuvo batiéndose hasta que concluyó las municiones, entonces rodeado e intimado para que rinda las armas, enarboló su fusil y lo deshizo contra una roca y diciendo: sólo de esta manera saldrá de mis manos el arma que se me puso en ellas para la defensa a mi patria y de mis hermanos. Fue tan vil y cobardemente traspasado a balas por aquella canalla incapaz de conocer lo que correspondía a una grandeza de alma tan sublime. Serenísimo señor, yo no puedo manifestar de un modo más correspondiente el interés que tomo en las glorias de Cuenca y en la de sus hijos que han servido con utilidad en ella, ni las que considero debidas a las tropas vencedoras que elevando el presente informe a la sabipremio de que fueran reconocidos dignos. Añade también que por la obligación de gratitud al valor y esfuerzos de los vecinos de la ciudad de Cuenca a su patriotismo, subordinación y obediencia, le ha dado el título de Cuenca del Rey que han recibido los naturales con más vivo reconocimiento y pide a

8 Su hijo.

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Dios guarde a V.A.S. muchos años. Cuenca, 14 de agosto de 1812. Joaquín de Molina”.

El teniente general D. Joaquín de Molina y Zulueta fue presidente de la Real Audiencia con residencia en Cuenca durante un año y medio. La Junta de Regencia del Reino de España en vista de los informes negativos que recibía sobre el fracaso de Molina como gobernante, de los virreyes del Perú 9 y Nueva Granada y del cuestionamiento sobre su mando que hiciera don José Mejía Lequerica, diputado en las Cortes de Cádiz en las sesiones del 13 de octubre y 1 de noviembre de 1811, le relevaron de su cargo el 1 de agosto de 1812 y le ordenaron se traslade a Lima, con el sueldo que le correspondiera, pero sin destino; fue reemplazado por el teniente general don Toribio Montes. Por Real Orden de 20 de diciembre de 1817 indica que Molina tiene que ser ascendido a capitán general, y le autoriza regresar a España, como en efecto ocurrió. En 1818 es nombrado ministro del Consejo del Almirantazgo y más tarde pasa al Tribunal de Guerra y Marina en cuyo destino falleció el 4 de abril de 1821. El teniente general don Melchor Aymerich y Villajuana fue el último Presidente de la Real Audiencia de Quito. Él arrió la bandera oro y gualda española después de la batalla de Pichincha el 24 de mayo de 1822. Pasó a Cuba y le nombraron Subinspector de las tropas allí estacionadas. Atendiendo a un justo pedido del Capitán General de Cuba, la reina gobernante, en general con un sueldo de setecientos cincuenta escudos de vellón, concediéndole el destino de cuartel (retiro) “bien sea en esa Isla o en la Península”. Este anciano general falleció en La Habana el 11 de octubre de 1836 a la avanzada edad de 82 años. Ingresó a las fuerzas armadas siendo aún un niño de ocho años y permaneció en ellas durante 72 años; esa fue su casa, la imagen de sus padres –a los que apenas conoció– fue sustituida por la del rey y la patria, a los

del antiguo Régimen fue don Andrés Quintián Ponte y Andrade, nombrado como Obispo de de noviembre de 1807 como su cuarto Obispo, fue oriundo de la Coruña. Falleció en Cuenca el 24 de junio de 1813. Acompañaron desde Chile al Obispo Quintián y luego se radicaron en Cuenca el doctor José María Vásquez de Noboa y López de Artiga y el sacerdote doctor José María Landa y Ramírez, nacido en Buenos Aires, quien vino como su secretario. Vásquez de Noboa, nativo de Concepción, Chile, estuvo inscrito como abogado de las Audiencias de Quito y Lima. En 1809 ejercía de Alcalde de Segundo Voto y acompañó a Aymerich en la marcha sobre Quito. El 15 de noviembre de 1820, siendo alcalde de Primer Voto, se sublevó proclamando la Provincia Libre e Independiente de Cuenca; fue derrotado en Verdeloma por el Coronel realista D. Francisco González, huyó a Guayaquil, radicándose posteriormente en Lima, tomando partido por los agüeristas, contrarios a Bolívar. Según cuenta el doctor Muñoz Vernaza, sus restos mortales descansan en la Catedral de Santiago de Chile.

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Don Antonio García de Trelles Villa de Moros y Valdepares nace en la ciudad de Oviedo el día 12 de junio de 1771; al día siguiente es bautizado en la Iglesia Catedral, siendo padrino su tío, el Caballero de la Orden de Santiago, don José García Villa de Moros. obispo de la Diócesis, en calidad de familiar y mayordomo. El Noble Asturiano, después de algún tiempo de trabajo tesonero, formaliza su compromiso con Dª. Rosa Josefa Carolina Veintimilla y Neyra, con quien procrearon siete hijos. A raíz del pronunciamiento de Quito de 1809, integró el Cabildo ampliado que se instaló el 19 de agosto y al día siguiente fue electo Diputado en representación de los gremios. Intervino activamente como capitán de Milicias en los dos combates contra los patriotas quiteños. El 22 de noviembre de 1814, el Teniente General don Toribio Montes, Capitán Genede las milicias de Cuenca. Hasta 1820, salvo breves períodos, fue Jefe Militar de la plaza. El tres de noviembre de 1820 interviene defendiendo la plaza de Cuenca de la acción de los patriotas. Luego de la batalla de Pichincha, fue expulsado a la ciudad de Piura, donde permaneció dedicado al comercio hasta su muerte acaecida el 12 de marzo de 1854, lejos de todo y todos. Fue el estereotipo de su pueblo asturiano: orgulloso de su estirpe hidalga, apegado a sus blasones, leal a la Religión, a España y a su Rey.

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Guayaquil, hasta las últimas de Cuenca. Seguramente fue la razón por la cual demoró más de siete años de tener destino y obtener el ascenso a Teniente General.

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El lado oscuro de la historia:

brujas y hechiceros del siglo xviii Cecilia Méndez Mora Universidad de Cuenca Ecuador

“Ya beys que hoy es tiempo al revés….” Lucía Suyo Cargua. Bruja sentenciada “Juro nunca hey hecho mal a nayde, dixo no hey hecho nada, xi hecho así asido para ellos mesmo, no hey hecho nada malo” Juicio a Paula Gómez. Vestida con harapos, con el rostro moreno, de rasgos toscos, de cabello largo pero desgreñado, asoma Paula Gómez ante el Tribunal Eclesiástico, presidido por Nicanor de Mora y Arzube para ser juzgada por el cargo de brujería-hechicería, del que se la imputa, en el juicio Nº 1748 del Año de 1766 1. El tema de la brujería-hechicería acompaña a la historia de la América hispana desde el proceso de colonización. Conforme los conquistadores iban adentrándose tanto en el territorio como en el alma de pobladores originarios de nuestra América, percibían la necesidad de garantizar “su propio orden social” vinculado con sus concepciones productivas, ideológicas, religiosas, de conducción de las formas de gobierno, de organización de la sociedad. Se trataba entonces de crear una fuerte tejedura de formas de dominación con las 1

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percepciones de los individuos cruzada por la noción del bien y el mal provenientes de la moralidad cristiana occidental. Desde esta perspectiva, todo el mundo dominante colonizador negó lo culturalmente existente en la sociedad precolombina, miraron a sus habitantes, hombres y mujeres como seres primitivos, salvajes, inferiores sólo por su diferente color de piel, un lenguaje que les pareció incomprensible; no estuvieron dispuestos a comprender los códigos de organización cultural y social que estos pueblos cultivaban. Un principio ordenador en la vida de las poblaciones originarias de los Andes, fue la ley de la reciprocidad que suponía un equilibrio entre todos los órdenes de la vida. Uno de ellos fue la respetuosa relación de esos habitantes con la naturaleza, a la que conocían como a sí mismos, y que fue concebida como la “pacha mama”, portadora de la vida. Por sus surcos profundos era posible encontrar el humus, y este se dibujaba de manera clara en el mundo herbolario, por otro lado tan rico en toda la topografía de nuestra América, que incluso hoy la ciencia, con todo su avance y desarrollo, sigue hallando en sus entrañas: hierbas milagrosas que sirvan para contener el avance de las temidas pandemias. Desde tiempos pre-incásicos, el conocimiento de la alquimia herbolaria fue posesión menor oportunidad se les permitió ser parte de conocimientos sorprendentes debido a la particular estructura patriarcal que rigió el mundo andino, sobre todo el incásico, que reservó a las ciclo de la vida. Según Luis Valcarcel2 las mujeres también poseían conocimientos herbolarios, pero no eran admitidas como “mallcus” o maestras. De esta particularidad que se presenta ya en el mundo andino incásico, se valdrán plenamente los conquistadores para imponer una discriminación profunda contra la mujer, más todavía cuando se trata de mujeres en posesión de conocimientos alquímicos. Venidos de un mundo oscurantista, cruzado por infundados temores, vinculados al imaginario del mal y lo diabólico, los colonizadores forjaron sus perspectivas de vida en las coordenadas medievales de lucha liquidacionista con todo aquello que simbolizara una exigencia de cambio en las rígidas disposiciones de vida cristina, orientada por la Iglesia Católica, institución que se declaró en guerra abierta en dos frentes: el primero, contra el mundo árabe; el segundo, una guerra interna contra todas las sectas protestantes, en especial contra los cátaros y los albiguenses, cuyos militantes contaban con un apreciable número de mujeres. Según el historiador Carlo Gizburg, el 55% de los cátaros eran mujeres3, porcentaje decisivo pero también fatídico, pues de allí se dedujo que la prioridad era eliminar a las mujeres adjetivadas ya como “brujas”. El sórdido mundo medieval-feudal se tejió desde el siglo III D.C. hasta el advenimiento de la modernidad capitalista, en medio de una fuerte tensión entre el bien y el mal, discurso normalizador, por consiguiente, disciplinario, que colocó a los seres humanos, hombres y mujeres, en la frágil frontera de la trasgresión de los principios cristianos. Obsesionados como estaban por perpetuar la voluntad divina y absoluta de Dios, creían que eran criaturas sin alma, muchos de ellos seres infernales dado su alto conocimiento de la naturaleza, su dominio del mundo de la yerbatería y herbolaría, además del magistral conocimiento del cuerpo y sus potencialidades. A los conquistadores y colonizadores les pareció que esas artes eran protervas, por lo que se imponía el deber de perseguirlas bajo el mismo método aplicado en la vieja Europa.

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las mujeres en el mundo preincásico y en la sociedad incásica. A ellas se les reservaba también un lugar protagónico, sobre todo a aquellas que estaban designadas a asegurar la continuidad del ciclo de la vida a través de su propia muerte ritualizada, lo que suponía un importante conocimiento acerca de su destino y relación con la madre naturaleza. Todo 3 Carlo Gizburg, “Pesquisa Nocturna”, en Campos de Batalla. Edtr. Perry Anderson. TM. Editores Bogotá 2000.

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Así como en la barrera natural de los Pirineos, no paró la alucinada persecución coniniciandose una feroz cacería tanto de indios e indias como de europeos que habían llegado cacería4 que se inició en territorio andino que pronto se instalaron dos Tribunales del Santo España, lugares que conservan sórdidas historias. Las mujeres acusadas de brujería fueron las víctimas preferidas debido a su condición de completa subordinación y sujetamiento hecho por lo que, ellas mismas, no se sintieran parte activa de la sociedad en la que vivían. Razón por la que sus actividades sólo podía tener dos lecturas: una, pasar completamente inadvertidas, lo que obedecía a la normalidad social de la época; otra, causar revuelo en la comarca. Si tal era

Todo esto se debía a que, entre los Ilegalismos5 tolerados en la larga época colonial en la América india, el concubinato en todas sus manifestaciones, incluso los mismos crímenes, más si éstos eran perpetrados por la clase dominante y dirigente de la época terminaban “socialmente admitidos”. Pero lo que no se podía y no se debía dejar pasar era a las consabidas “brujas”, mujeres cuya condición mutua fue tejida bajo un signo homologador, a través del cual, vidas diferentes, se encontraron en una intersección trágica: la de ser solas, iletradas, pobres, étnicamente mestizas y/o indias, razones que las enfrentó con un orden social extremadamente injusto, patriarcal, dominante, que no dio lugar a que se pensara en la existencia de mujeres con relativa autonomía, hecho sucedido no porque ellas lo hayan buscado o trabajado para el caso, sino por el desenlace fatal de circunstancias adversas, como el enviudar, el ser concubinas, el ser expósitas, etc. Desde la época hispánica hasta los albores de la modernidad, en lo que se refiere a la América india, el temor absoluto era el ser considerados brujos o brujas. Ello se debía a que en América también funcionó la Inquisición, aunque con una importante salvedad: los indios e indias procesados por tal delito no debían salir de la jurisdicción o protección del Obispo del lugar. Mas ello no significó que se haya amparado del proceso que ponía a prueba el alma humana de aquellos individuos que se enfrentaban a un proceso inquisidor. En Cuenca se sitúa a la época del Reformador José Antonio de Vallejo y Tacón como en la persecución, sino contrariamente porque se tendió a demonizar aún más las prácticas cali“atentados públicos”. Sin embargo, han sido poco auscultados casos que aborden el tema. Los investigadores reiteran a la vez que endurecen la antigua relación brujería-herejía, que provenía de la vieja Europa medieval. Ello se explica sin duda por el largo proceso de consolidación holocáustica de millones de seres humanos. Los habitantes de los pueblos originarios de América no lograron sortear el arduo interrogatorio, ni a la hoguera bárbara, ni a la tortura, ni los azotes públicos, ni las vestien la emergencia de negar el conocimiento, el pensamiento, la voluntad de un mundo es4 Pongo énfasis en la noción de “cacería” que trabaja Ginzburg, en su obra citada porque hace un estudio sorprendente del aquelarre medieval, demostrando que los inquisidores no tenían ningún interés en conocer la cultura que había animado de manera vital y por tiempos inmemoriales a los pueblos originarios de la Europa occidental y oriental, en especial en

con los mundos: el visible, material donde acaece la vida terrena corpórea de las personas, y el mundo de los muertos, como parte activa y comunicante de esos mundos. Observo una línea semejante con la cosmovisión andina expresada en los criptógrafos de Tabaconas, Challapata, en el Perú, como en las estelas funerarias del mundo prehispánico. 5 sorprendidos en concubinato .

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tructurado en torno a una materialidad productiva que buscó siempre la aplicación de una economía de redistribución, de una organización social asentada en el equilibrio social, de una convivencia cuyo principio base fue la ley de la reciprocidad, elementos ordenadores que los colonizadores nunca comprendieron, lo que incluyó a los mismos pueblos originarios de Europa6. Siguiendo a Ginzburg, en el horizonte de los temas de brujería-herejía que normalmente se trataban en Europa, se ubicó particularmente a las mujeres como las depositarias de estas prácticas “satánicas”. Fue quizá el hecho de que las mujeres estuvieron desde tiempos inmemoriales vinculadas a las tareas culturales de reproducción de la vida, asentada en fuertes conocimientos agrarios y crianza de animales domésticos, tal como lo plantea Terry Eaglentón7 digos de la tierra, la agricultura y los animales, actividades a las que las mujeres estuvieron ligadas por la propia división sexual del trabajo cuya función era garantizar la reproducción y el ciclo de la vida, paradójicamente ancladas en actividades toscas, rutinarias, “poco nobles”, como señala Eaglentón, debido a que por lo común se tiende a ligar a la noción de cultura con los más altos ideales y actividades de la humanidad, cuando en realidad su origen es bastante humilde y tosco. Estas actividades primarias, en los pueblos originarios, tuvieron una vía de acceso bastante abierta, razón por la cual las mujeres se familiarizaron con las formas de tratamiento y vinculación tanto con la tierra, con el agua, cuanto con los animales, lo que les proporcionó de convivencia y la idea que se tenía acerca de la vida, la muerte y lo que nosotros, los “occidentales”, llamamos trascendencia. En este punto ubico el esfuerzo de mi ponencia. Me interesa señalar en qué momento ese conocimiento primigenio pero fundamental fue expropiado a las mujeres, en qué momento se la ubica como bruja y cómo es asimilada hoy bajo el tiempo histórico de la globalización. En lo que se relaciona con el instante de la expropiación de conocimientos, sugiero ubicarlo al momento de la conquista incásica, sobre todo a los pueblos originarios, aymaras cañaris, chimus. Se produce un giro no sólo en la estructuración de toda la sociedad, sino también en sus experiencias psíquicas de vida relacionadas profundamente con sus mentalidades, costumbres, creencias, valoraciones conectadas con las estrellas, con la luna, con los fenómenos celestes como la Cruz del Sur, la estrella de las “Siete cabrillas”… Si bien se mantuvo grandes principios-fuerza de los pueblos conquistados, como la noción de redistribución, de equilibrio y la misma reciprocidad o Ayni, también se implementaron desconocedoras con respecto a los conocimientos de los otros. Una de ellas relegó a las mujeres a un lugar de expectativa, pues ya no se las reconocía como portadoras auténticas de la vida, la productividad y la reproducción; simplemente se les reconoció su papel de contemplación maron su relación con la naturaleza y sus diversos reinos. El vegetal fue de particular interés por la riqueza herbolaria que ofreció para aquéllas que decidieron observar profundamente la naturaleza e iniciar un re-aprendizaje, que incluyó jornadas intensas de práctica, tantas cuantas debían ser aplicadas para descubrir la alquimia. 6 La existencia de la Ley de Reciprocidad, o AYNI, andina, fue una realidad ampliamente practicada por los pueblos originarios de esta parte del mundo. Con la conquista Incásica una parte sustancial de la misma se verá trastocada pero no desaparecerá como sí aconteció bajo la conquista y el colonialismo ibérico. 7 Terry Eaglenton. “Los orígenes de la cultura” Paidós. Buenos Aires. 2002. 2ª ed. Eaglenton señala los orígenes de la cultura vinculada a labores tan “poco nobles”. Pone énfasis en la necesidad de que se asuma a la cultura como un proceso constitutivo de la vida de todos los seres humanos, y que ese canon lo portan todos los seres humanos, hombres y mujeres cuyas vidas se relacionan e implican mutuamente en innumerables rituales, signos, símbolos, lenguaje, presentes en las comunes y cotidianas relaciones sociales que somos capaces de crear y reproducir.

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Bajo esta presunción, es posible ubicar que el acceso al conocimiento de la naturaleza y sus reinos era plenamente diferenciado en el mundo andino. Los varones accedían no sólo a las potencialidades herbolarias, sino al proceso de transmutación de los cuerpos a través del “vuelo chamánico” que señala Ginzburg y que es común a todas las culturas del mundo. El acceso de las mujeres al “vuelo chamánico”, que se realizaba por ingesta de alucinógenos, estaba casi clausurado, pero lo que interesa resaltar es que en esta época existió ya límites de acceso; posiblemente suponía también sanciones que se traducían en la pérdida de prestigio. Si tomamos en cuenta, lo señalado por Arguedas, Valcárcel, Lumbreras, Galo Ramón en Ecuador, el prestigio jugaba un papel ordenador en el mundo andino, designaba la existencia de una autoridad legitimada cuya función era generar comunicación y diálogo entre el Estado Inca y la comunidad a manera de puente o bisagra. Posiblemente las mujeres que se atrevían a practicar el “vuelo chamánico” corrían el riesgo de ser por lo menos mal vistas en la sociedad, de allí que se conoce poco acerca de la existencia de chamanes mujeres. Este mismo dato hace pensar la relativa facilidad que tuvieron los inquisidores y los tribunales eclesiásticos para juzgar a las mujeres acusadas de brujería-hechicería. No fue sólo el terror a la tortura lo que obligó durante el largo período colonial a hombres y mujeres acusados de brujería-herejía a esconderse o por lo menos disimular sus actividades, sino la previa existencia, la desaprobación social que fue planamente aprovetencia de una temprana desaprobación sin tortura ni hogueras, debilitó también la capacidad de las mujeres a la resistencia. Fue en el plano psíquico una derrota que costó muchas vidas, condición se las persiguió hasta dejar “limpios” a Europa y a la Nueva España de este mal del mundo occidental. Durante los siglos XVII y XVIII, perseguir a las brujas andinas, condenarlas, someterdesde la Iglesia autoproclamada guardiana de la fe: la delimitación clara entre el bien y del mal. los acusados, en especial las mujeres, a través de la tortura física, como penitencia para lavar la culpa y ser consideradas “salvadas” de la oscuridad tenebrosa del fuego eterno simbolizado a través de la muerte del cuerpo. En segundo lugar, el acto expiador por lo regular es público. Para efectos de escarmiento social, estigmatizaba a las víctimas aún cuando ésta hubiese sido declarada inocente. Quedará siempre la duda, de si rompió o no la vida, no sólo de la acusada sino de toda la familia, de tenerla. Como parte del escarmiento social, las brujas de los Andes, todas sin ex“la Lucera”, “la Pasillos”, “la Poderosa”. Tal rasgo ha sido señalado por diferentes historiadoras, como María Luisa Levín y Jenny Londoño. Nótese además que ese sobrenombre hace también alusión al encanto sexual que supuestamente las brujas poseían y que fue otra de las causas por las que fueron condenadas. Destacaré que esos sobrenombres conllevan no sólo el estigma al estilo de Gofmann, el entorno social como lo señala Freud8, por más que éste haya sido socialmente construido, lo que genera una pérdida del horizonte de vida de las personas fuertemente traumatizadas. Por ello a las mujeres que sobrevivían a los interrogatorios inquisitoriales, ya sea en América como en Europa, se las obligaba a asumir su nueva identidad desarrollada a partir de su apelativo, así como de la psicosis y la neurosis. Por ello sostengo que la historia guarda sus memorias porque luego de los procesos

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el hastío y la tristeza de no ser más ellas les designaba un lugar en la tierra. Lo deducimos del juicio a Paula Gómez, quien luego de salvarse de ser enviada a Lima, de donde jamás hubiese retornado, fue condenada a 30 latigazos a voz de pregonero, y al destierro para que “vague como judío errante sin cómo embaucar a nayde más”. Probablemente fue ésta última parte de la condena la que terminó por minar la resistencia de Paula Gómez, mujer cuya vida transcurrió entre los recovecos del miedo, pero sobre todo del rechazo. El tercer elemento que señalaré es aquel que se relaciona con la “disciplina y la normalidad social” que Foucault legó a la humanidad para leer el signo de sus tiempos y los ritmos sociales impuestos. Propongo considerar a la “muerte social” que sobreviene después de un juicio por brujería, como el instrumento disciplinador en potencia. A mi juicio, no es la tortura en sí el instrumento con el que se arrancaron confesiones inverosímiles: el vergonzante y ejemplarizador, sino lo que Pierre Bourdiue9 ha denominado en su riquísima obra sociológica como “muerte social”. El miedo al desprecio, a la lástima, al aislamiento, es lo que realmente convocó a las personas que habitaron y allanaron los últimos siglos de la coloniedad feudal a establecer distancias de todo aquello que significó alteración social y de las personas que la encarnaban. Sin duda la bruja era un personaje extremadamente fuerte, por lo que se imponía la necesidad de establecer distancias definitivas, echo con el que se clausura definitivamente al personaje y a partir de allí se convierte en mito, en sombra, en leyenda, quizá con rostro y con nombre, pero sin razón y sin sentimientos; en una palabra, sin su humanidad. Otro de los elementos a tomar en cuenta en el procesamiento de las brujas-herejes es el tema del trance, si éste en realidad existió, lo que hace suponer que muchas de ellas pudieron efectivamente transgredir los dominios de su tradicional herbolaria, y efectivamente conectarse con el “vuelo chamanico” que en rigor también supone una conexión con la muerte, si se toma en cuenta que en todo el mundo andino, ya sea el de los pueblos originarios como en el incanato. La muerte no era considerada un luto, como en occidente, sino más bien como una celebración que permitía una relación más profunda con la vida y sus ciclos renovadores, en tanto trasmutación de energía, de allí que el mundo andino instituyó como ritual sagrado el “vuelo chamanico” al que podían acceder solamente los grandes sacerdotes varones. En este punto ubico el otro, que provoca quiebres en la comprensión de las culturas de por sí diferentes, con sus propios diagramas y criptogramas simbólicos a la vez que sagrados, nunca entendida por los colonizadores de todas las épocas, pues miraron el proceso encontrar puntos de encuentro entre dos culturas desarrolladas de manera paralelas, razón por la cual la interpretación sobre la vida y la muerte y su cosmovisión fueron substancialmente condenatorias, que al no lograr comprenderlas dieron pie al discurso de la extirpación y la expiación como forma de restituir el orden social colonizador, la fe en la Iglesia y la paz al mundo alterado de los muertos que nos trae el relato cristiano, profanados por los brujos y las brujas andinas. No entendieron que si los aymaras, los cañaris, los mismos incas recordaban más la muerte que el mismo nacimiento y sus hazañas, se debe a que en el mundo andino se sigue haciendo “minka” con los muertos, forma en que el principio de la reciprocidad sigue su 8 Sigmund Freud. “Neurosis y Psicosis”, 1924, 1ª ed. 1978, 5ª ed. Barcelona España, a diferencia de Madelaine Klein, Freud, tuvo siempre la ventana abierta hacia lo social como circunstancia que incidió fuertemente en las alteraciones psíquicas de los seres humanos en tanto entidades individuales. 9

histórica y que por su fuerza interpretativa es válida para el contexto que trato, pues la acusación a cualquier persona, hombre o mujer, de brujería, los coloca al margen de todo proceso incluso familiar, para manifestar más temprano que tarde su deseo de abandonar todo lo que constituía su vida, sus cosas, su familia, sus hijos, su comarca, sus creencias, su Dios.

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concepto “Jiwaki” con la alegría, porque designaba el antes y el después de la muerte y, aunque haya pasado a otra vida, no es que está muerto sino que sigue dialogando, reciprocando con lo que le fue familiar y allana todos los espacios en los vivió y en aquellos en los que le tocará vivir después10. Es esto lo que los conquistadores y colonizadores no alcanzaron a comprender, pues tenían por ello se lanzaron a una persecución de todas las personas que buscaban conexiones que les permitiese seguir enlazadas a la vida y sus diferentes manifestaciones. Por otro lado, a esta experiencia se accedía por el desdoblamiento del cuerpo, logrado la bruja, aquella mujer malvada que, aprovechando la noche, emprende largos vuelos siempre nocturnos subida en una escoba, dispuesta a acabar con el mundo. A partir de estas alegorías, se inventaron mitos demenciales acerca de las brujas, los demonios y los aquelarres, tanto que el sabio medieval Arnaldo Albertino ya en el siglo XVI señaló claramente que los temores al aquelarre y al sabbat no era sino “una irrealidad que carecía de objetividad”11. El “vuelo chamánico” también se conecta con las visiones del futuro; en este sentido, las personas acusadas de brujería-hechicería se convertían en adivinadoras, se adelantaban al tiempo lo que también resultaba incomprensible para los colonizadores de todas las partes del las adivinadoras, por ello en el proceso de su juzgamiento las bajaban de categoría, pues eran vistas como charlatanas, poco creíbles. Esta referencia reitera que hubo pocas mujeres o quizá ninguna que haya realizado “vuelos chamánicos” pues los archivos de Cuenca, y en el caso de Paula Gómez, se dan cuenta de un estado de trance y, según Mircea Eliade, tan citado por Ginzburg, hay una diferencia central entre “vuelo” y trance”. El “vuelo” es aquel en el que el chamán controla la comunicación con los espíritus y los muertos, logra salir del Ucku Pacha y se proyecta a las estrellas. En cambio en el trance la persona que es poseída es controlada completamente por los espíritus o los muertos. Aquí observo otro las mujeres siempre somos poseídas, casi en todos los órdenes de la vida, lo que a su tiempo dio lugar a que también perdiéramos autonomía frente al humano hecho de gobernar nuestra vida. La brujería y la hechicería como práctica estigmatizada trasluce también esta condición de la mujer. ción”, en el que la idea del diablo europeo fue colocada en el centro de la vida cotidiana. Este organizó por largos siglos el mundo medieval-cristiano del bien y del mal, convirtiendo a las órdenes religiosas en especial a los dominicanos en los guardianes de la fe cristiana. Para dar cumplimiento a la defensa de dicha fe, en cualquier lugar del mundo y al parecer en cualquier tiempo, dos de sus teólogos, los padres Jacob Sprenger y Heinrich Kramer elaboraron e inauguraron un manual sobre demonología con la que juzgaron y condenaron innumerables vidas, en un holocausto aún no calculado por la magnitud de sus acciones desatadas por lo menos en cinco siglos de la historia de la humanidad occidental, puesto que la vieja Europa y el “Nuevo la imagen y semejanza de sus propios temores. 10 Carlos Milla Villena, “Ayni”, Universidad Particular San Martín de Porres, Lima, 2003. A pesar de que Milla es una autor polémico, aporta importantes datos que para mi tema son

pertinentes, pues permite una comparación de las concepciones, comprensiones y prácticas de las diferentes culturas del mundo, en las que se observan coincidencias sorprendentes problematizadora como para explicar el tema.

11 Roberto Moreno Arcos, y Noemí Quezada. “Nueva España y la Inquisición. Universidad de Guadalajara. México, 1987.

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efectivamente existió. Su presencia ha quedado consignada en los más antiguos relatos pero estos evolucionaron, a “partir de creencias paganas, fundadas en espíritus naturales”12 y que al enfrentar la humanidad, períodos de organización económica, social, política e ideológicas, ligadas a prácticas socio-culturales en las que se hizo imperativo introducir arquetipos y estereotipos que permitieran dominar a la sociedad, nada mejor que aquello que atañó a lo más sensible y sentido de la condición humana: la comprensión espiritual de su cosmovisión. Tausing sostiene que la Iglesia y las Monarquías medievales del siglo XI manipularon se debatía en medio de las guerras de “cruzadas”13 que los habían diezmado económicamente y empobrecido aún más. Políticamente no les permitió resarcir su condición de explotados. situación que los obligó a buscar a sus dioses naturales de espíritus más libres y comprensivos reconectándose con sus primigenias coordenadas culturales. Hecho que no podía permitirse la alianza de poder establecida entre la cruz y el trono medieval. La naturaleza, sus sonidos y susurros, fue la primera experiencia intensa y vital de los seres humanos, mostrándonos las diferentes formas de llegar a ella, a través del fuego, del agua, del cerro, del rayo, de las piedras, de un determinado animal… Relacionamiento que se realizaba sin intermediarios y que procuró ser siempre de agradecimiento, en caso contrario era de temor por aquello que no comprendía, que no podía controlar, provocando fuerzas superiores. En los dos casos, el desconocimiento humano no iba a ser sometidos o controlado por tortura, como sí lo hicieron las instituciones medievales de poder al someter a hombres y mujeres del viejo y nuevo mundo a aceptar una relación diabólica

o “El Martillo de las Brujas”, se llenó de “protocolos”, de evidencia que situaba a la mujer, sola, pobre, en el centro de una relación condenable. Si la mujer era el centro de los ritos del aquelarre, por entonces un elemento central en el manual señalado, era sin duda la relación sexual que se asoció siempre con ella en atención a sus cuerpo el principal punto de acogida. El otro elemento

sino por el dolor extremo que provocaban los cepos, el colgamiento, el ahogamiento y la hoguera. los frailes inquisidores ponían en boca de sus víctimas, vencidas por el miedo no al diablo si no a la crueldad humana. Admitían conocerlo tal como los protocolos de tortura lo dibujaron. Según Carl Gustav Jung, el arcaico arquetipo del mal en las culturas antiguas o primigenias

a brujas herejes de origen quichua, como los de Juana Ischa y Lucía Suyo Carga, admitieron tener encuentros con el diablo, pero a diferencia de la versión occidental clerical cristiana el “Supay” andino tenía un carácter neutro; es decir, se hacía presente el arcaísmo propio de las culturas milenarias, señaladas por Jung. Además llama la atención de que el Supay fuera un espíritu que siempre se hacía presente para solicitar comida y no favores sexuales, como en la versión occidental. Sin duda esta persistencia mostraba el fondo de la tragedia de estas mujeres, y en ellas las extremas condiciones de pobreza de los habitantes de los Andes. 12

tarea fue encomendada a la orden que mejor había cultivado el conocimiento teológico de la Iglesia medieval: la orden de Santo Domingo de Guzmán, institución religiosa que concentró en sus claustros todo el saber medieval con la misma rigurosidad que siglos más tarde lo hiciera la orden de la Compañía de Jesús. 13 Las “Cruzadas” hace referencia a las campañas militares-religiosas que llevaron a cabo los nobles medievales contra Oriente Medio para recuperar los símbolos sagrados del arrancados de sus campos y convertidos en defensores militares de Dios.

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De manera que en los Andes la observación de Jung fue notoria, incluso en momentos supremos en que el trauma social e individual sometía a poderes coloniales, fuertemente cruzado por temoy los poderes asentados en ella combatieron la idolatría, pues partieron de que se trataba de pueblos ignorantes, razón por la cual no conocían a Dios; pero al irse adentrando en el conocimiento de los pueblos conquistados tomaron nota de que se trataba de una cultura que se vinculaba fuertemente con el cosmos, que de su experiencia y relacionamiento espiritual se desprendía una convivencia vital, de equilibrio y complementariedad traducidos en las célebres huacas andinas, que hasta hoy acompañan a los pueblos originarios. Hecho incomprensible a la mente de los inquisidores pues las huacas y la serpiente fueron el vínculo que unió al diablo con las indias; estas cruzaron la línea divisoria entre idolatría y brujería, donde se dejó de lado la consideración que al inicio del adoctrinamiento cristiano se tenía sobre los brujos, a tal nivel que se designó defensor de idolatrías. Luego se pasó a procesos abiertos y determinantes de condena por brujería y hechicería a las mujeres indias, ya que habían sido en el mundo de las culturas originarias las encargadas de conservar, resguardar y potenciar la relación nutricia con la naturaleza y todos los órdenes de la vida en condiciones de equidad y complementariedad. Haciendo alusión a esta fuerza social que constituyeron las mujeres en posesión de un vasto conocimiento herbolario, cronistas como Juan Polo de Ondegardo señalaban que el número de brujas andinas en relación a los brujos era de sesenta y cinco a uno; resultaban muy temidas por los mismos caciques y por eso los pobladores nativos no las acusaban. Fueron los mestizos lo que cumplieron la tarea de denuncia, colocándolas ante los tribunales de la inquisición en Lima, institución que se destacó por la crueldad de sus procedimientos pues además de los indios brujos, debían juzgar a los judaizantes conversos acusados también de brujería y herejía14. Arduo trabajo el de los frailes inquisidores. lidad andina. El primero está relacionado con el hecho de haber tenido que convertir en diabólico a su más sentida espiritualidad, el Amaru o la Serpiente, cuya existencia se encuentra imbricada en los Andes de manera especial, pues representa la relación de alianza entre las fuerzas del kay-Paccha con el Uco-Paccha y el Hanan Paccha con todas las condiciones de la vida. En la cosmovisión andina los tres espacios y tiempos son sagrados, razón por la cual el Amaru es la única espiritualidad que puede recorrerlos por su condición de iniciadora de la vida dado que en la visión de algunas culturas originarias de los Andes, como los aymaras, los chimus y los cañaris la serpiente es espiritualidad, es poder ya que estuvo en el inicio de la creación del mundo15. En el pensamiento, en el sentimiento y en el simbolismo del mundo andino la Serpiente o dianamente en condiciones de equilibrio, erupciona con fuerza cuando la relación de alianza altera el equilibrio de los tres estados de vida de esta cosmovisión. Pero el Amaru en los Andes también representa la rebeldía, la insurrección o la insumisión, razón por la cual José Gabriel Condorcanqui al momento de poner en crítica radical al largo régimen colonial dio para sí y para todo un pueblo el nombre de la Amaru, evocando la fuerza justiciera de este poderoso espíritu andino16. En efecto, a partir del siglo XVII los casos juzgados por brujería en los tribunales de la inquisición limeña mencionan a la serpiente como uno de los símbolos utilizados en los rituales “satánicos”17. Un segundo trauma tiene que ver con la psiquis de los acusados de brujería al tener que obli14 Juan Polo de Ondegardo: “Errores y Supersticiones. Año del Señor de 1554”. En Colección de documentos referentes a la historia del Perú. Ed. Humberto Urteaga. Nº 3. Lima. Este cronista hace constar con detalle los cuidados que los indios nativos tuvieron para resguardar a las mujeres acusadas de brujería, como negar que ellas fueran poseedoras de conocimientos En los juicios a los que asistió y pudo observar, las indias se esforzaban para dejar en claro la visión primigenia de su cultura donde el diablo occidental no tenía cabida, a pesar de la tortura. 15 En la cosmovisión de la gran Nación Cañarí, la Serpiente o el Amaru constituye la espiritualidad más importante, pues ella está en el inicio de la creación del mundo y serpenteando cruza los mundos y se hace presente en el Kay-Paccha para organizar a la sociedad, sus formas de producción a través de los ríos, lagunas manantiales, así como sus manifestaciones culturales. Por ello la reverencian hasta el día de hoy. 16 En 1780, José Gabriel Condorcanqui asume el liderazgo de la mayor rebelión indígena de los siglos de la coloniedad, reivindica el nombre del Amaru al hacerse llamar Tupac-Amaru y haber pasado a la historia con este nombre constituido en un símbolo de libertad, pero también de recuperación de la justicia y del equilibrio perdidos en el proceso de la conquista y colonización.

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con cuernos, con rabo, con ojos de fuego, estuvo en la versión del oscurantismo de la Europa Medieinquisidores y de una nobleza decadente y supersticiosa. Visiones que no tenían nada que ver con la memoria andina, los espíritus del mal podían tener cualquier forma y además podían ser conjurados.

medida en que ponía en cuestionamiento al poder del estado e iglesia feudal, en un caso fue sometida a asilamiento, acosada hasta obligarla a abandonar la aldea. El vulgo la condenó previamente a vagar sin rumbo por la comarca y ella no hizo sino esconderse por temor a ser descubierta, lo que la convirSin duda la bruja-hereje europea experimentó lo que Freud y Klein desde la psicología llaman “quiebre sensorial y social”, debido a que la mujer en dicha condición asume su solesu defecto absolverla como bruja-hechicera. A diferencia de su par europea, las brujas-hechiceras andinas fueron radicalmente distintas a sus predecesoras, no sólo en que su matriz cosmogónica era diferente, sino también porque ella como persona integrante de la comunidad nunca fue ni abandonada ni obligada a salir en expiación perpetua de su pueblo. Al contrario, fue protegida por su comunidad, la cobijaban, era el personaje principal en cualquier conmemoración de la comunidad, era el personaje infaltable, razón por la cual cuando se inicia la persecución implacable contra las brujas andinas, las comunidades donde ellas residían se volvieron su refugio, sólo vulnerado por el engaño y el terror que ocasionaron en aquellos que lograban capturar utilizándolos como delatores. Tan persistente fue este proceso que el poder colonial del Estado y la Iglesia en unidad de pensamiento y acción conjuntos crearon brujas en todo el territorio, espacio habitado donde, desde tiempos inmemoriales, no existió ni uno solo de ellos. Finalmente, la otra pregunta obligatoria del tema tiene que ver con la mirada actual que juzga a las mujeres que practican lo que llamo “alquimia en plena etapa globalizadora”. ¿Cómo son hoy valorados sus conocimientos? Aunque ya no se las acuse de brujas de manera abierta y notoria, sus conocimientos adquiridos a lo largo de su toda su vida forman parte de su experiencia personal y de un acumulado social de un pueblo cuya matriz cultural identitaria es una práctica vital. Pese a ello su conocimiento es considerado sólo como un saber mas no como En este sentido nuestra mente no se ha planteado la urgencia de descolonizarse, tal como lo siguiere Edgardo Lander cuando señala que el pensamiento occidental profundamente colonizador niega a cada instante la existencia del otro cultural. En el caso andino la relación con el cosmos, con el ambiente, marca fuertemente su existencia. Las culturas de todos los pueblos del mundo han sabido relacionarse mejor, tender puentes de comprensión; en suma, reciprocarse constantemente Las mujeres, sobre todo aquellas que han logrado dominar “su ciencia”, deben ser consideradas como portadoras de conocimientos pues cumplen una función social, debido a su decisiva incidencia en las formas de vida de los hombres y de las mujeres de la época, relacionada con la persistencia cultural convertida en posición política consciente de todo un pueblo. Han preferido convertirse en puente que permite aún a los andinos resistir a la fuerza abrumadora de la globalización cuyo lado negativo sigue cumpliendo el papel de colonizador de mentes, sometedor de voluntades y cuerpos, como lo hicieron los primeros conquistadores y colonizadores europeos. 17 Para el siglo XVII estaba ya claramente diferenciado el tema de la brujería con respecto a la idolatría. Convencidos como estaban los frailes inquisidores de que las indias eran brujas, sobre todo las viejas, las persiguieron hasta exterminarlas, pues ellas eran depositarias de un conocimiento que en la mitología andina venía dado por la generosidad del Amaru, espíritu no sólo constructor del equilibrio, sino también de la sabiduría, plasmada en los conocimientos herbolarios, depositados ancestralmente en las mujeres como trasmisoras y resguardadoras de la vida.

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Aunque hoy no trastoquen las estructuras culturales e ideológicas de los modernos colonizadores como lo hicieron hace siglos, al ser parte importante de un movimiento político-espiritual y religioso subterráneo que emergió con fuerza convocadora y amenazante a manera de Amaru prestas a una importante población rural y suburbana de las mega-metrópolis de la América andina, población empobrecida en la medida en que está cada vez más excluida del eufemístico “desarrollo”. Desarrollo a su vez tan esquivo para los pobres de los Andes, razón por la que siguen recurriendo a las mujeres alquimistas, quienes por historia y por la condición de dar la vida siguen cumplido con la tarea de dar y resguardar la vida.

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ÉPOCA

REPUBLICANA

APORTACIONES DE CUENCA Y SU PROVINCIA AL POBLAMIENTO Y COLONIZACIÓN DEL “ORIENTE AZUAYO”

Galo Sarmiento Arévalo Instituto Superior Bilingüe Intercultural Shuar de Bombai Bomboiza Ecuador Cuenca, la bella ciudad patrimonial cargada de historia y de cultura, de ciencias dose y al oído de ilustres cuencanos llegaron pronto las noticias de que allá al otro lado de la de su cielo limpio, se escondían innumerables riquezas, y a su mente llegaron el recuerdo de las épicas jornadas llenas de aventuras de antiguos conquistadores, se movilizaron entonces para extender sus dominios mas allá de sus colinas, los hechos que se recogen en crónicas informes cartas y en algunos textos tal vez anónimos y olvidados. Esto es lo que buscamos recoger en esta exposición para resaltar el importante apoyo de muchos cuencanos y azuayos para el poblamiento y colonización de la región que la llamaremos el “Oriente Azuayo”. “Al comenzar el siglo XVIII la Amazonía era una región marginal, india y misional, atendida en gran parte por los Jesuitas de la Misión de Mainas. La mayoría de las fundaciones españolas estaban destruidas o abandonadas y los que sobrevivían tenían escaso vecindario y estaban sometidas a continuas revueltas indígenas” (Carmen Martínez Martín, Búsqueda y hallazgo de las ruinas de Logroño). En el año de 1599, fue destruida la “Afamada ciudad de Logroño de los Caballeros” en una levantamiento indígena de grandes proporciones. Fue tal el impacto que causó en los conquistadores que por cerca de doscientos años la frontera oriental se cerró para los afanes de la conquista española. Fue precisamente el recuerdo de Logroño, fundada por Bernardo de Loyola entre 1564 y 1567, su fama de ciudad de oro, las leyendas y fantasías que alrededor de ella se forjaron, los que darían lugar a que nuevamente las miradas se dirijan a esta región de la patria, pero sus noticias no son halagadoras. “Lo que tuvo de quintos Logroño no es para creer ni para que yo lo escriba” (P. Lucero, misionero de Mainas). “De Logroño no quedó vestigio alguno, sino la memoria de una sangrienta carnicería que de sus habitantes hicieron los bárbaros” (Miguel Unda y Luna). “No hay al presente ni rastro de ella, sino montaña muy alta y tupida que sepultan sus 51


interés por la evangelización de los “jibaros” y la búsqueda de la perdida ciudad de Logroño, varios curas del Azuay como Antonio Carrasco, Antonio Rodríguez y José Antonio de la Cuadra recorren la zona de Gualaquiza sin mayor suceso. La región de los “jibaros” seguía siendo la gran desconocida de la Amazonía española y todavía una aliada a la destruida Logroño (Mapa de Requena). Fue precisamente en Cuenca, esta hermosa ciudad patrimonial protagonista histórica de gestas heroicas, en la que hace ya doscientos años se forjaron los esfuerzos por descubrir Logroño. Una cédula real expedida el 10 de Julio de 1720 autoriza su descubrimiento. A partir de entonces se dan cuenta de no menos de treinta expediciones organizadas desde esta ciudad para descubrir Logroño. El historiador Alfredo Costales, dice que a partir de 1788 Logroño no sólo es un mito sino una obsesión para los pobladores del austro, “La fabula del oro envejece los espíritus y en sus ríos no ven otra cosa que el dorado el que tanto daño ocasionó a la primera conquista, el oro y nada más que el oro a través de Logroño es una especie de religión que les conduce a la audacia y a la muerte”. A inicios de 1816 llega a Cuenca el padre franciscano Fray José Antonio Prieto, misionero del colegio de Ocopa, cura de Canelos, con un permiso especial concedido por el Virrey del Perú don José Abascal “Márques de la Concordia” el 26 de enero de 1816 para descubrir Logroño, y se pone a las ordenes del Teniente Gobernador don Juan López de Tormaleo en pos de dirigir la expedición, aprovechando su experiencia al haber trabajado con los nativos orientales y de tener como compañero a don José Suero, conocedor de la legua y de las costumbres de los nativos. Dos cuencanos, Pablo Hilario Chica, yerno de Francisco Requena, el comisionado Regio enviado por el Rey para arreglar los problemas de las colonias, dueño de una hacienda en la región oriental y Juan López Tormaleo, Teniente Gobernador de Cuenca, quien en 1804 obtuvo directamente del Rey las escrituras de su hacienda San Dionisio, allá en el Sangurima, al otro lado de la cordillera oriental, son los personajes que debemos considerar como los primeros colonos del Oriente Azuayo, habían trabajado en el proyecto de descubrir Logroño por más de ocho años sin éxito, realizando varias entradas; nos dice Tormaleo: “Encontré en las faldas de la cordillera, vestigios de un camino calzado de piedra, que habían llevado hasta allí los antiguos vecinos de Logroño” (Carmen Martínez Martín, Búsqueda y hallazgo de las ruinas de Logroño). Apoyan la iniciativa de Prieto, doña Teresa Requena hija de Francisco Requena y suegra de Pablo Hilario Chica con una contribución de doscientos pesos para la expedición. De las cajas reales por orden del Virrey se aporta con trescientos pesos. Recibidas las instrucciones por parte de estos dos caballeros en los que entre otras cosas se recomienda llevar un diario del viaje y construir unos mapas de la ruta, la expedición José María Landa, Vicario de Cuenca. La comitiva sale de esta ciudad el 8 de septiembre de 1816. Recogen indios cargueros en San Bartolomé y el Sígsig, quienes luego les abandonan llevándose además algunas armas y víveres, pero la expedición avanza y luego de unos días de penoso viaje, logran transmontar la cordillera. Llegan a una planicie junto al río, toman posición en nombre del Rey, diciendo todos en alta voz: “Viva el rey Fernando Séptimo”. Destinan como patrona de la conquista de los jibaros a la Virgen Santísima del Carmen. En las juntas de los ríos San José y Rosario a treinta leguas de Cuenca “Hallan sin duda la antigua ciudad de Logroño. Hay una muralla de más de una milla de largo de norte a sur, otra gran muralla a orillas del río grande muy ancha) que da vuelta por el rio de San José. Hallamos unas siete paredes largas y rectas que muestras ser calles pues de unas a otras hay 14 varas. La plaza que está pegada a la muralla grande del río 52


grande tiene de ancho 200 varas de norte a sur” (Copia del expediente sobre la ciudad de Logroño extraída del original por José Villavicencio y expediente y carta de Prieto a Juan López de Tormaleo, 26-09-1816). Estudios recientes realizado por la arqueóloga Paulina Ledergerber asentaron en la zona hace dos mil quinientos años antes de Cristo. Al cabo de casi un mes de grandes penurias la expedición llega a un lugar poblado de naranjos entre los ríos Bomboiza y Cupiambritza en donde de acuerdo a una tradición los nativos le dicen “Aquí están sepultados los blancos tus antepasados”. Allí Prieto decide organizar la nueva población, un dos de Octubre de 1816, construyendo inmediatamente capilla, convento, casas para los colonos y huertos; así da a conocer el mismo Prieto al Virrey del Perú en comunicación del 18 de noviembre de 1816. Cuatro meses pasó Prieto entre la selva. El 23 de Enero de 1817 regresa a Cuenca, pero deja la misión a cargo de José Suero, a la espera del envío de sacerdotes, mientras tanto en toda la Audiencia crece la expectativa por el posible descubrimiento de Logroño; de Quito viene a Cuenca el historiador Jesuita Bernardo Recio para recoger toda la historia y enviar un prolijo informe al Rey. El 17 de Octubre de 1816 el cabildo manda a decir Misa de Acción de Gracias con solemnidad y tedeum, pues el fray José Prieto comunica desde Gualaquiza el descubrimiento de Logroño. A esta misa asisten López Tormaleo, Pablo Hilario Chica, hay el Monasterio de los Carmelitas. Meses después una comitiva de militares y de caballeros en el que se incluye Pablo Hilario Chica visita Gualaquiza, para sumarse a la expedición y saludar el feliz acontecimiento. José Suero, junto a la comitiva se regresa a Cuenca. Lleva un grupo de jíbaros que desean conocer la ciudad y que además será la admiración de todo el vecindario, llegan a Cuenca el 16 de Septiembre de 1817. El gobernador Tormaleo los recibe con música, cohetes y caballos. Mucha gente los espera, pues coincide con la fiesta de los desposorios del infante Don Carlos, con toros, danzas y comedias. Dos jíbaros fueron bautizados en la catedral por el Obispo Juan Ignacio Cortázar y Labayen con asistencia de los cabildos civil y eclesiástico y de la nobleza cuencana. A los quince días cargados, de obsequios se regresan a Gualaquiza conjuntamente con Suero. El 26 de Agosto de 1818 el P. Prieto es nombrado cura interino de Caxabamba. Desde allí seguía informando al virrey Abascal de los adelantos de Logroño (Gualaquiza): “Tiene 200 poblados blancos de Cuenca y sus alrededores, se han descubierto muchos lavaderos de oro y comienzan a dar utilidades, el real estanco de aguardiente, arrendado por la Real Hacienda (Archivo de José Fernando Abascal, varias cartas del misionero entre 1817 y 1820). Pero Gualaquiza requiere de un sacerdote y el gobernador Tormaleo pide al Rey y a los Virreyes del Lima y Santa Fe se nombren cuanto antes; así mismo se pide se nombre a José Suero, como Gobernador de Gualaquiza. A mediados de 1818 por disposición del Obispo Don José Ignacio Cortazar llegan a Gualaquiza dos sacerdotes Fermín Villavicencio y Manuel Mogrovejo, junto a ellos tres soldados y dos colonizadores. Pero la furia del nativo, al igual que ayer con Logroño, nuevamente se hace presente para terminar con esta obra que recién comienza… En carta que dirige José Suero al Gobernador de Cuenca general Ignacio Torres, da cuenta que: “Los Bárbaros acometieron contra la misión, prendieron fuego al pueblo, ardió la igle53


sia, convento, cuartel y las demás casas; el jefe shuar Pinchopata decidió seguirme y junto a él muchos de ellos, llegamos al Sígsig, al siguiente día, pasamos luego a Cuenca en donde sufrie” (carta dirigida por Suero al general Don Ignacio Torres el 10 de Febrero de 1823). Otra vez la frontera al Oriente se cerró por muchos años y el temor se hizo presente en los pocos colonos que quedaron en la zona, pero en el año de 1851, el Obispo de Cuenca Fray José Manuel Plaza dio nuevos impulsos para fomentar la colonia en la región y personalmente vino a Gualaquiza trayendo algunos colonos, sin embargo una súbita enfermedad, debido a su El oro de Logroño empezó entonces a esfumarse de la mente de los azuayos, pero las tierras orientales tenían otros atractivos: “Siguiendo al oriente tras la cordillera a ocho leguas del pueblo del Sígsig según la práctica y conocimientos de un anciano de nombre Antonio Samaniego, se halla un lugar llamado Sangurima, en el que tenía establecimiento y cultivo de algunas plantas de frutales aunque sin mayor adelanto a causa de la distancia y fragosidad. En estos sitios hay también quina, miel de abeja, cera de la tierra y de palma, incienso, achiote, jebe y algunas plantas de cacao sin orden ni cultivo, considerándose regadas sus semillas por varias especies de monos, loros papagayos, y ardillas y según testigos del gentilísimo se encuentran plantaciones de plátano, aguacates, granadillas, guabas y pactes. Los maderos de cedro son de extraordinaria altura y grosor” (informe de José Dávila al Virrey de Bogotá en 1808, Citado por Guillermo Segarra en Monografía del Sígsig). Fue entonces que muchos cuencanos empezaron a buscar estos productos en las estribaciones orientales de la cordillera, sobre todo cuando comenzó la decadencia de la cascarilla lojana: “La explotación desmedida de los árboles de quina provocó una baja considerable de la producción, situación que llevó a localizar árboles que cumplan con la calidad exigida por el mercado europeo de conformidad a su calidad, los envíos a la Real Botica serían complementados con la quina de Cuenca y Jaén” (Soledad Castro Ponce en “Yaguarzongos y Bracamoros”). La cascarilla, luego el caucho, que tenían gran comercio no sólo en los mercados locales sino también en el exterior atrajo entonces a muchos cuencanos a establecer sus haciendas en Gualaquiza. Uno de estos pioneros fue sin lugar a dudas Don Antonio Vega Dávila, que a mediados del siglo XIX establece su hacienda cerca de lo que hoy es la ciudad de Gualaquiza en un lugar conocido como Sacramento. Las fábricas textiles que se establecieron en Cuenca por esa misma época ven en Gualaquiza un lugar propicio para cultivar el algodón, para su materia prima; se cuenta que grandes extensiones se cultivaron pero desaparecieron muy pronto debido a una súbita enfermedad de la planta, según la tradición en algún lugar de Gualaquiza El camino que comunicaba de Cuenca a Gualaquiza era el gran obstáculo que impedía su poblamiento, por eso para poder tener recursos que permitan su mejoramiento. Por gestión de los azuayos el 29 de Mayo de 1861, se crea el Cantón Gualaquiza con la cabecera cantonal Gualaquiza y las parroquias Sígsig y El Rosario y las tribus comprendidos en el antiguo territorio del Yaguarzongo hasta el Amazonas, pero Gualaquiza en realidad no existía, salvo la presencia de unas cuantas haciendas. Su primer jefe político fue y como no podía ser de otra manera Don Antonio Vega Dávila. “El señor Antonio Vega, que fue Jefe Político del extinto Cantón trabajaron mucho en mejorar la vía, fue el más laborioso, entusiasta y el total abandono de la colonia. El fundo de este caballero es el mejor y más bien cultivado de todos. Merece el señor Vega todo género de protección de parte de las autoridades pues con su tenaz empeño de trabajar incesantemente en esas regiones alienta y estimula a otras personas menos resueltas y emprendedoras que él. Enérgico en algunas ocasiones, blando y complaciente en otras, ha llegado a granjearse la simpatía de los bárbaros que le aman y respetan”. (Luis Cordero Crespo, Una excursión a Gualaquiza, 1875). En esta hacienda encontró refugio también su hijo Antonio Vega Muñoz cuando fue 54


perseguido en tiempos del gobierno liberal y desde allí salió con un grupo de entabladores y peones cuando fue requerido para que comande la revolución contra el gobierno. Sus hijos Ignacio, muerto trágicamente cuando habría unos tanques llenos de pólvora, y Guillermo fueron los que apoyaron en los trabajos y administración de esta hacienda. En el mes de Abril del año 1875, el insigne cuencano Luis Cordero Crespo, ex presidente del Ecuador realiza una excursión hasta Gualaquiza, siguiendo el antiguo camino desde el Sígsig, en el mes de Agosto del mismo año, publica un pequeño Opúsculo que lo titula “Una excursión a Gualaquiza” que lo dedica a la inteligente y estudiosa juventud del Azuay para excitarla al ameno e interesante estudio de las riquezas que contiene el suelo de la provincia del Azuay (en ese tiempo Gualaquiza pertenecía al Azuay). De su relato podemos entender como a lo largo de la vía se van ubicando algunos entabladores del Azuay así por ejemplo en el tambo de Granadillas un vecino del Sígsig de nombre Manuel Célleri tiene una propiedad en ese lugar con cultivos de caña y de maíz. En Chiguinda, Cordero encuentra un solo entablador estable, de nombre José Manuel Valverde, que ha sido sirviente de don Juan Valverde muy probablemente uno de los tantos cascarilleros que se quedaron en la zona, y que se dice era un gran entusiasta por la colonización y el cultivo de las tierras orientales. En su entable encontró la planta de Guaviduca y la paja toquilla que han sido ya cultivadas por este entablador. De la primera planta son comestibles las hojas y tiene propiedades curativas especialmente para las úlceras. En cuanto a la segunda utilizada para manifestando que se deben realizar bastos cultivos de esta planta que crece espontáneamente en estos lugares y hacerla comercial ya que tendría gran demanda en los mercados de la sierra. En efecto años más tarde muchos moradores de El Rosario, San José, El Aguacate se dedicaron al cultivo de la paja toquilla, a la que en los mercados serranos se la conocía con el nombre de la “Paja de Gualaquiza”. Como se sabe hay comunidades enteras en el Azuay que se dedican a tejer En el sector de El Rosario y Cuchipamba, hoy llamado Pradera, tienen sus entables los doctores cuencanos Manuel Dávila y José Vega y Chica quienes se propusieron a obtener resultados muy provechosos aprovechando la fertilidad de esas tierras, pero desgraciadamente “Hicieron los bárbaros una irrupción repentina desde las márgenes del río Bomboiza, situados a seis u ocho leguas de allí y asesinaron cruelmente a varios indefensos de la servidumbre de aquellos señores. Tan deplorable acontecimiento desalentó como era de esperarse a los dueños de Cuchipamba quienes abandonaron poco después sus labores” (Luis Cordero). Cerca de Gualaquiza tenía su propiedad el Dr. Antonio Ortega, quien fue encargado de atender al misionero Jesuita Luis Pozzi de una fuerte afección al hígado con un tratamiento extraño para nuestros días “Le hizo cinco sangrías muy copiosas, le dio veinte laxantes, le aplicó dos cáusticos de cataridas, y le tuvo a dieta por el tiempo que duro la enfermedad es decir treinta y siete días” (P. José Juanen, Los jesuitas en el Oriente). Mención especial entre los cuencanos que abrieron surcos para la colonización del Oriente Azuayo, debe dárselo al Ex presidente del Ecuador Luis Cordero Crespo. Sin duda que durante su viaje hasta Gualaquiza se fue enamorando de esta tierra por su riqueza, fertilidad y exuberancia, por eso que fue hasta allá a construir su gran hacienda “La Libertad”. Hasta ahora es posible admirar su opulencia y grandiosidad.Las terrazas donde se construyeron su casa de hacienda y la de sus trabajadores, las instalaciones de su fábrica de aguardiente, panela y azúcar, las acequias de conducción de aguas amuralladas de piedra. Allí Luis Cordero halló consuelo a las penas que le causaron sus enemigos políticos y alivió a su corazón atormentado. Se refugió de sus perseguidores y pudo escribir la famosa frase “Libertad aquí o en la tumba”, expuesta en un viejo árbol de eucalipto. Los transeúntes de aquel viejo camino, terminaron por llamar a ese lugar “La Libertad”, nombre con el que se conoce hasta hoy a un pequeño pueblito asentado sobre las ruinas de su antigua hacienda. Por la tradición se sabe hoy que aquí se instalaron trapiches hidráulicos de gran capacidad que fue la admiración de los viajeros así como las grandes extensiones de cultivos 55


de caña. Hasta mediados del siglo XX se cuenta que los pequeños entabladores de la zona debían legalizar sus escrituras con los descendientes del ex presidente. Otros entabladores de Gualaquiza que merecen la pena nombrarse son el Sr. Francisco Vintimilla, con su hacienda en Osococha, Manuel Quintanilla con su hacienda en el Yumaza, Miguel Ignacio Vega con su hacienda La Carolina, Néstor Dávila con su hacienda Sevilla de Oro, Martiniano Rodil con su hacienda El Retiro, entre otros… Muchos de ellos llegaron a Gualaquiza corridos por la revolución liberal. laquiza en el año 1893, fueron los hacendados de Gualaquiza quienes prodigaron sus primeras atenciones, siendo don Guillermo Vega Muñoz su benefactor principal, gracias a cuyo apoyo Cabe destacar por estos mismos tiempos a algunos soñadores gualaceños, entre los que sobresale don Luis Ríos, quien con sus propios peculios abrió camino para llegar a Indanza para establecer sus entables y dar inicio también en esos sectores al poblamiento de esa región, en la que gracias a sus gestiones, años más tarde se fundaría la segunda misión salesiana. En este breve recorrido por los caminos de la historia, se ha podido demostrar que fueron hombres del Azuay y de Cuenca los primeros moradores de la temida región de los shuar, y aunque tuvieron que afrontar sus crueles amenazas y muchas veces ser presa de sus sanguinarios ins-

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FEDERICO GONZÁLEZ SUARÉZ Y SU RELACIÓN CON CUENCA

Rocío Rosero Jácome Fundación Janus - Academia Nacional de Historia Ecuador

A través del tema: Federico González Suárez y su relación con Cuenca, se pretende enfocar la Historial Regional entre los años 1861 a 1872 en torno al personaje. La primera parte examina la presencia de los Jesuitas en Cuenca, muestra los actores y sucesos en la coyuntura de las reformas garcianas. La segunda parte revisa la trayectoria y formación de cado de Cuenca para la vida del notable Historiador y Arzobispo.

Los Jesuitas en Cuenca La Compañía de Jesús regresó al Ecuador en 1861 y contó con el apoyo decisivo del Presidente Gabriel García Moreno. En 1862 abrieron un colegio seminario en Quito, el gobierno asignó un subsidio para profesores y concedió cuarenta becas para internos, el Arzobispo contribuyó con un subsidio y veinte becas; en 1864 contaba con 43 internos y 150 externos, en 1866 se incrementó a setenta internos y doscientos externos. Ante las presiones del presidente García Moreno fundaron un colegio en Guayaquil, que se transformó en seminario, contó con la misma asignación que el de Quito 4.800 pesos anuales y 20 becas. Para 1866 contaba con 100 alumnos. A partir de 1864 se encargaron del colegio de San Felipe de Riobamba, sólo para externado y contó con una renta de 1.600 pesos, y, en 1869 García Moreno pidió a los jesuitas se encargaran de la dirección de la enseñanza en Cuenca1. El Obispo de Cuenca, Remigio Esteves de Toral2, en 1864 solicitó la enseñanza de los 3. Tal solicitud se sustentó en 4 las peticiones del Dr. Juan Bautista Vázquez y del Dr. Benigno Malo5 ante el Obispo, quienes, además, pedían que los jesuitas se encarguasen de la administración del colegio6. tribución de doscientos pesos y el Obispo Esteves de Toral colaboró con 1000 pesos7. La Compañía 1 Wilfrido Loor: Cartas de Gabriel García Moreno, Quito, 1955, y en Francisco Javier Gómez Diéz en:

http://www.americanistas.es/biblo/textos/s04/s-04-20.pdf

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de Jesús aceptó la solicitud y nombró como Rector del colegio de Cuenca al P. Miguel Franco, S.J. que ya contaba con la experiencia de haber fundado y puesto en marcha los colegios de Quito y Guayaquil, por lo que, el 5 de Agosto de 1869, el Obispo de Cuenca Remigio Esteves de Toral 8, superior de los jesuitas, el contrato de entrega del Seminario cuencano. Cabe señalar que anteriormente el Colegio Nacional de Cuenca estuvo regentado por el Dr. Juan Bautista Vásquez por espacio de 5 años, quien en su carta de renuncia al rectorado dirigida al Gobernador, Carlos Ordóñez, solicita que se establezca en el Colegio Nacional la enseñanza de vindicar su nombre de maledicentes comentarios9. Ecuador, esto es, por una parte, el P. Francisco Hernáez, Superior Jesuita y el Señor Carlos Ordóñez, Gobernador del Azuay. Acto seguido, el colegio se une académicamente al Seminario “para economizar gastos inútiles, facilitar la conservación del Cuerpo Universitario con las Facultades de Ciencias Sagradas, Ciencias Físicas y Naturales, Medicina y Jurisprudencia, que se sostendrán en ambos Colegios”10. A continuación se enuncian algunos artículos del contrato que permitirán evidenciar la importancia que éste tuvo para la educación de Cuenca y el Azuay11. El Artículo 4º: “Los Cursos que, por de pronto, se seguirán dando en el Colegio Nacional son los de Medicina, con tres o más profesores, a juicio del Rector. Al término de un año desde la fecha de la Contrata se establecerá Cátedra de Física, con principios y elementos de Astronomía y Química. Siendo dicho término necesario para conseguir los aparatos e instrumentos y preparar los alumnos mediante el estudio de las matemáticas para el de las ciencias físicas. Las demás cátedras de Ciencias Naturales, como Botánica, Zoología, Mineralogía, etc., con sus respectivos Gabinetes, colecciones locales, se irán estableciendo así como lo permitan los fondos y se proporcionen catedráticos aptos, ya de la misma Compañía, ya de fuera de ella, extranjeros o nacionales. Se dejan también a juicio del Rector los gastos de Biblioteca, periódicos e imprenta, y toda especie de mejoras que consulten el objeto del establecimiento”. Art. 5º: “Las enseñanzas enumeradas en el Art. anterior se darán en el local del Colegio Nacional, donde se conservarán los aparatos, colecciones y más enseres que se adquieran

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zar las obras del camino hacia Naranjal y la costa atropellando a los moradores de los contornos, a los que hacía prestar servicios gratuitos en esas obras como si fueran esclavos. Toral publicó una Pastoral que fue inmediatamente contestada. Entonces lanzó una fulminante Excomunión contra los autores y editores que no se retractaron. García Moreno intervino tuvo que achicarse y deshacerse de su Secretario Antonio Borrero, a quien reemplazó con el Canónigo Antonio Piedra y hasta escribió a Roma dando cuenta de su nueva conducta.

3 Carta del Ilmo. Esteves de Toral al P. Hernáez, Noviembre 26 de 1867, ASJ-C en: J.J. Villalba, p. 69 4 “En enero de 1.869 García Moreno destituyó al presidente Javier Espinosa y se hizo cargo del poder, designando enseguida a Carlos Ordóñez Lazo para la gobernación de Cuenca.

quien siempre había respetado las leyes y más aún la Constitución; sin embargo, era tanta su amistad con Ordóñez, que ésta le arrastró a cometer el error. Al poco tiempo, el 7 de Agosto, García Moreno refundió el Colegio Nacional en el Seminario, que entregó a los jesuitas y Vázquez vio su obra de cinco años heroicos en manos extrañas y por si esto hubiere sido poco, ocurrió que la juventud cuencana se tomó los cuarteles y apresaron a Ordóñez, al Dr. David Piedra y al propio Vázquez, condenándoles a sufrir la pena de fusilamiento. Los tres presos fueron sacados con grillos a la Plaza Grande. Ordóñez recibió varios disparos, una bala le dio en el reloj de oro y otra lo hirió y quedó como muerto en el suelo. Vázquez fue perdonado. Después de esta traumática experiencia se retiró a vivir a Riobamba, ejerciendo como Ministro Juez de la Primera Sala, porque no podía seguir en Cuenca 5 “El 1o. de Enero de 1868 fue electo primer Rector de la Universidad de Cuenca. El 2 de Enero de 1869 presidió en Cuenca la instalación de la Sociedad del Progreso, actuando

de Antonio Borrero Cortázar, en cuyas páginas publicó un artículo titulado “Las Tres Escuelas”, considerado en su tiempo el más furibundo alegato contra la insaciable ambición de Gabriel García Moreno, quien proclamó la revolución el 10 de Enero de 1869 y asumió el poder. Malo siguió trabajando por el bien común. En Agosto, a consecuencia de la construcción de la carretera a Naranjal, que el Gobernador Carlos Ordóñez Lazo y García Moreno impulsaban con autoritarismo, volvieron a distanciarse. Malo había solicitado la separación de Ordóñez. García Moreno, irritadísimo, amenazó a Malo en carta del 17 de Noviembre de ese año: “Su persona y sus bienes así como las personas y los bienes de sus cómplices responderán a la República del mal que intenten causarle....” Bien sabía que Malo y sus socios en la fábrica de liencillo no podían darse ese lujo. En: http://www.eruditos.

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con los fondos del establecimiento, los mismos que se considerarán en todo tiempo como propiedad del Colegio”. ciencias eclesiásticas y Jurisprudencia, continuará con los dos establecimientos la UNIVERSIDAD DEL AZUAY compuesta de las Facultades de Ciencias Eclesiásticas, Medicina, Jurisprudencia y Ciencia Naturales”. Art. 8º: “La UNIVERSIDAD de que habla el Art. anterior será presidida por el R. Padre CORPORACIÓN UNIVERSITARIA reformará en este sentido la parte de su Reglamento que habla del Rector y del modo de hacer la elección”12.

Las cátedras de Literatura, Latín, Filosofía y Ciencias Matemáticas estaban en manos de Jesuitas. Para las de Medicina se propuso a los siguientes profesionales, Doctor Agustín Cueva: para Medicina Legal, Toxicología, Obstetricia y Cirugía mayor. Al Dr. Francisco J. Cuesta: para Química, Taxonomía y Fitografía. Al Dr. José Oramas: para Anatomía, Fisiología e Higiene. Se añadió al Dr. Antonio Ortega: para Terapéutica y Materia Médica. Las ramas de Filosofía y Derecho estarían dirigidas por los siguientes profesionales: Dr. Manuel León para Teología Dogmática, Dr. Vicente Cuesta para Cánones, Dr. Mariano Cueva para Derecho Práctico, Dr. Juan Jaramillo para Derecho Civil, Dr. Miguel Ortega Alcocer, Pbro., para Derecho Público, y Dr. Miguel Franco (Rector) para Teología Moral. El Dr. Mariano Cueva, por pedido del Rector, contactó con el famoso Botánico Guillermo Jameson para las cátedras de Botánica y Química13 (Jameson publicó en 1865 en dos tomos Sinopsis Aequatoriensium Plantarum). El Rector, por su parte, solicitó al Ing. Reed, que trabajaba con el gobierno, se encargara de la construcción del Seminario y la reparación de la iglesia de la Compañía14 a cambio, le ofreció mil pesos como sueldo. También el Rector buscó en el seminario de Quito a los mejores jóvenes jesuitas, entre ellos solicitó la venida del Hno. Abelardo Moncayo, quien llegó a Cuenca en Octubre de 1869 y pidió también la venida del Hno. Federico González Suárez15. En esta coyuntura, de construcciones, cambios y progreso material y académico, el Colegio Nacional obtuvo dinero de una inesperada manera, gracias al descubrimiento de entierros prehispánicos en oro, la cantidad en oro encontrada, tenía el equivalente aproximado a 4.500 pesos, por lo que el presidente García Moreno escribió al Gobernador Ordóñez: “Celebro que el colegio hubiese obtenido el auxilio que le han proporcionado las excavaciones practicadas

6 Carta del P. Orbegozo y P. Pieschacón al P. Hernáez, Diciembre 30 de 1868, en: J.J. Villalba, p. 69. 7 Carta del Ilmo. Esteves de Toral al P. Hernáez, Marzo 20 de 1869, en: J.J. Villalba, p. 69. 8 Op. cit. idem.

9 10 OP.cit. idem. 11 Los subrayados a los artículos del contrato son míos para resaltar algunos aspectos. 12 Op. cit. idem. 13 Brummitt, R. K.; C. E. Powell (1992). Autores de los nombres de la planta. Jardines botánicos reales, Kew. ISBN 1-84246-085-4. Jameson hizo investigaciones y colecciones

botánicas en Groenlandia, Ecuador y otros países de América del Sur, no pudo completar el trabajo propuesto, murió en 1872. Por el terremoto de 1767, desapareció la ciudad de Riobamba y se afectó todo el callejón interandino. Jorge Villalba, S.J.: Federico González Suárez: Su Juventud, los diez años de la Compañía de Jesús 1862-1872, sus primeros escritos en: Instituto de Historia Eclesiástica Ecuatoriana, Quito, 1974. Wilfrido Loor: Cartas de García Moreno, t. III, p. 164. 14 Por el terremoto de 1767, desapareció la ciudad de Riobamba y se afectó todo el callejón interandino. 15 Jorge Villalba, S.J.: Federico González Suárez: Su Juventud, los diez años de la Compañía de Jesús 1862-1872, sus primeros escritos en: Instituto de Historia Eclesiástica Ecuatoriana, Quito, 1974.

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en Chordeleg, porque los jesuitas sabrán invertir útilmente ese oro”16. Así, el P. Franco envió a Europa 3.000 pesos para la adquisición de los gabinetes de Física y Química. Para concretar la parte administrativa expuesta en el Art.8 de la Constitución del Colegio, en la sesión del 5 de Octubre de 1869, el Dr. Mariano Cueva, Rector de la Corporación Universitaria del Rector del Seminario17 sin las acostumbradas elecciones internas, aceptando las jerarquías de la Orden religiosa. Así, el Colegio Seminario se inauguró el 7 de Noviembre de 1869 mediante una ceremonia religiosa en la Catedral, donde el P. Franco, Rector del Colegio y de la Universidad, fue valorando la presencia de la Compañía de Jesús en Cuenca. Cabe recalcar que los jesuitas tuvieron el apoyo de Gabriel García Moreno, Presidente del país, quien buscaba una reforma educativa encaminada a buscar la integración de la población al Estado por medio de la educación. En su discurso “Defensa de los Jesuitas” se advierte claramente la posición ideológica del mandatario y el cumplimiento de las expectativas de éste por parte de sus ejecutores: “Un gobierno que sepa dar impulso a nuestra imperfecta y decadente instrucción pública, y la extienda por todos los ángulos del Estado, al alcance del pobre y del desvalido; un gobierno que, respetando la Religión y la humanidad, no permita que la numerosa y oprimida raza indígena siga, como hasta aquí, reducida a la clase de envilecidos parias, sin más derechos políticos que el privilegio exclusivo del tributo y los honores de animales de carga”18. Loables fueron estas ideas, sin embargo, el modo de aplicarlas fueron detestables. Por otro lado, el Presidente García Moreno se había empeñado en una reforma eclesiástica establecida desde el gobierno. Vale la pena considerar que la díscola y licenciosa situación del clero nacional fue denunciada por muchos diplomáticos quienes destacaron del clero local su pereza, ignorancia y desenfreno en especial del clero regular, por lo que, en varias ocasiones, el Presidente García Moreno amenazó con cerrar los conventos por la inobservancia de las reglas y escribe así: “La reforma es urgentísima, pues ha llegado a su colmo la escandalosa disolución y la bárbara ignorancia del sacerdocio ecuatoriano (…) Las seducciones “intra confessionem”19 son repetidas (…) , el clero se envilece y la sociedad se pierde” . Por estas expresiones se aprecia que el Presidente cree que el sacerdocio ecuatoriano no está ejerciendo su misión y se advierte que el clero extranjero es más preparado, laborioso y virtuoso. Cabe señalar que el Colegio Universitario de Cuenca comenzó con 400 alumnos en dos jornadas escolares. Se publicaron los cursos, los años de duración y las asignaturas para cada uno de ellos: HUMANIDADES, 3 años. Las asignaturas: Gramática Latina, Autores Latinos, Gramática Castellana, Religión, Geografía, Aritmética, Historia en 2º y 3º, Lengua Griega. LITERATURA E IDIOMAS: 4 años. Las asignaturas: Literatura, Geografía, Inglés, Francés, Filosofía, Matemáticas, Física, Química, Principios de Astronomía. CIENCIAS ECLESIÁSTICAS, 4 años. Las asignaturas: Teología Dogmática y Cánones. MEDICINA, 6 años. Las asignaturas: Anatomía, Fisiología, Química Orgánica, Patología, Terapéutica, Clínica, Cirugía, Medicina Legal, Obstetricia20. Luego de las directrices establecidas por los jesuitas se produce el descontento y las ñez, representante del poder Ejecutivo de García Moreno. Entre los amotinados estaban varios

16 Wilfrido Loor: Cartas de García Moreno, t. III, p. 164. 17 Libro Iº del Archivo de la Corporación Universitaria del Azuay, fol. 20, Archivo Universidad de Cuenca. 18 Demelas, Marie-Danielle y Saint-Geours, Yves, Jerusalén y Babilonia, p. 172 19 Wilfrido Loor: Cartas Presidente García Moreno, 10 de Abril de 1862, a Ignacio Ordóñez, T. III, p. 60 20 J. Villalba, op.cit, pp. 74 -75

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universitarios, el Rector P. Franco decide cerrar la Universidad hasta Enero de 1870, mientras, se cruzan cartas entre el Rector de la Universidad y el Superior de los jesuitas P. Hernáez, así el P. Franco, con fecha 22 de Diciembre le escribe: “…se aguarda con espanto la llegada del Excmo. Sr. Presidente, que hará justicia de los reos”. Algunos prestigiosos cuencanos no deseaban la presencia de los jesuitas como ejecuRector y el Superior, se aprecia que el P. Franco nombra como contrarios a los jesuitas al Dr. Luis Cordero, Tomás Toral Malo. Por su parte, el Dr. Benigno Malo llamaba al nuevo colegio “monopolio de la enseñanza de los jesuitas”, sin embargo, en reuniones públicas (dice la correspondencia entre estos jesuitas) que el Dr. Malo se preciaba de ser partidario de los jesuitas, pero, sus cartas dirigidas al Presidente García Moreno fueron muy agrias por la presencia de estos religiosos en Cuenca.21 Más grave se hizo la situación para los jesuitas y el futuro del Colegio debido a la queja a Roma realizada por el Ilmo. Remigio Toral, Obispo de Cuenca, indicando la desatención de estos religiosos al Seminario y el incumplimiento del contrato. El P. Hernaez, Superior de con el gobierno. A pesar de los inconvenientes el P. Franco, Rector de Cuenca, escribió sobre la necesidad de perseverar frente a las adversidades, también ayudaron los argumentos del Hno. Abelardo Moncayo quien indicaba que al ser la única Universidad Jesuita en Ecuador “debían darle el mayor ensanche y lustre posible”, así mismo argumentaba que las universidades públicas de Quito y Cuenca fueron clausuradas en la reestructuración, pero que quedaba sólo la Politécnica en Quito y añade: “Me parte el corazón que con todo esto tengamos que dar por tierra. El mal que se causaría a esta ciudad y provincia, la segunda del Ecuador, y a esta juventud que, por su número, buena índole y estudio, vale casi los tres colegios reunidos de Quito, Riobamba y Guayaquil, será incalculable”.22 Económicamente les resultaba una pérdida muy elevada. Los ánimos, de parte y parte, con el pasar de los meses y las circunstancias de presión, se van calmando e incluso el mismo Obispo Toral reconsideró su posición y junto al Dr. Mariano Cueva solicitaron al Superior de los jesuitas, P. Hernáez, la permanencia de la Orden;23 se adhirieron a este pedido el clero, damas y caballeros de prestigio24. Por su parte García Moreno escribió: “…aunque el Obispo botara a los Jesuitas, …los mantendré en el Colegio”.25 Inicialmente el P. General Pedro Beckx no aceptó firmar los contratos hasta tener un informe del Visitador que constatara la situación de Cuenca y sus centros educativos, para tal objeto fue delegado el P. Agustín Delgado, él firmó los contratos con ciertas modificaciones26 cuando observó que la actitud de la ciudadanía y el obispado eran favorables a la labor de los jesuitas.

Sucesos previos a la llegada de González Suárez a Cuenca Debido a la información consignada por el investigador P. Jorge Villalba, S.J. podemos saber que existió un diario manuscrito de unas 20 páginas, en el que Federico González relata sus vivencias al interior de la Compañía de Jesús, en Quito, por él se sabe que en 1866 enseñó Gramática y fue inspector de los colegiales, que en 1867 suspendió la docencia y con 5 compañeros más, estudió Filosofía27 y que su profesor fue el ecuatoriano P. Roberto Sosa.

21 Wilfredo Loor: Cartas de García Moreno, editorial Prensa Católica, Quito, 1955, vol. IV, pp. 170 - 173 22 En efecto, el número de los estudiantes de Cuenca era mayor que la suma del número de los otros tres seminarios. El informe sobre los establecimientos educativos elaborado por el

Ministro Francisco León en: Mensajes y Memorias, 1871, indica que el Colegio Seminario de Quito tenía 290 alumnos, el de Riobamba 102, el de Guayaquil 123, el de Cuenca 472.

23 La Carta fue enviada al P. Hernáez el 15 de Junio de 1870 24 “Representación que el Honorable clero y los vecinos de Cuenca, dirigen al R.P.G. de la Compañía de Jesús, solicitando que se conserven en esta ciudad a los RR.PP. Jesuitas”,

Junio 29 de 1870. Impreso por A. Pezantes.

25 J.J. Villalba, op. Cit. p. 77 26 El Nacional, Nº 105, lunes 23 de Octubre de 1871. 27

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Se conoce también por su diario que, en 1869 vuelve al magisterio y tiene a su cargo Geografía y Religión, y es Director de la Academia de Lengua Griega; esta cátedra era una asignatura optativa, sin embargo, contaba con 11 estudiantes. Cuenta, además que en 1870 fue testigo de la gran transformación educativa implementada por el Presidente García Moreno a través de la creación de la Escuela Politécnica, la reorganización de la Facultad de Medicina, la fundación de la Escuela de Obstetrices, los planes de construcción del Observatorio Astronómico, primero en la torre de la iglesia de la Compañía, luego en la Alameda de Quito, además, para crear y mantener los centros educativos, así como el esfuerzo y agotamiento por la tensión a la que fueron sometidos para el cumplimiento de sus labores. sobre poesía americana por el que obtuvo el primer premio en el curso tercero de Filosofía, 28. Al respecto 29 30 el Rector de Cuenca P. Franco escribe al Superior de Quito, P. Hernaez , pidiéndole que envíe a Cuenca a Federico González, se expresa en estos términos: “De una carta del Hno. González se puede entrever que está un poco movido en su vocación; y por otra parte que vendría gustosamente a Cuenca. Quizá aquí convalecería de sus achaques. No dejaría de sernos sumamente útil”31. Como se sabe, la situación de los jesuitas en Cuenca era febril al interior del convento y cuestionada al exterior por poderosos detractores de la sociedad local debido a la coyuntura política del país. Retomemos la situación. Era Rector del Colegio Nacional el Dr. Juan Bautista Vásquez, su fundador. Rector del Seminario era el Dr. Arévalo, luego de la renuncia del Canónigo Vicente Cuesta. Estos Rectores y todos los catedráticos formaban la Corporación Universitaria, entidad que gobernaba la Universidad y elegía al Rector. Desde 1868 ocupaba el cargo de Rector de la Universidad del Azuay el Dr. Mariano Cueva. Por otro lado, la coyuntura política era la reestructuración del Estado, por ende, la reestructuración de la instrucción pública a todo nivel incluida la Universidad. Se ha escrito que el Presidente García Moreno “con ciega y violenta pasión estrelló su tiranía contra la Universidad ecuatoriana: limita sus facultades, la priva de su autonomía, acalla su voz, y prácticamente clausura todas las Universidades, so pretexto de fomentar la docencia superior a través de la Escuela Politécnica”32. Sin embargo, no todos los historiadores, incluido el propio González Suárez, tienen tan adversa opinión de las reformas garcianas a la educación superior de su época.

Federico González Suárez: Cuenca, una nueva vida Antes del arribo de Federico González a Cuenca, esta ciudad se encontraba inmersa en una fuerte crisis educativa porque el 15 de Septiembre de 1869 estalló un motín contra el Gobernador Ordoñez Lasso con la participación de algunos universitarios y la presión de la sociedad. La secuencia de estos acontecimientos se redactó en las páginas anteriores. El Hermano Federico González Suárez arribó a Cuenca para el año lectivo 1871-1872, las primeras noticias de su estancia en esa ciudad y el entorno en que vive se tienen de una carta enviada al Visitador, P. Agustín Delgado33:“No hay duda, mi R. P. Visitador que este Colegio es pesadísimo; las adversas preocupaciones de las personas de fuera es necesario palparlas 28 Federico González Suárez: Memorias Intimas 29 El P. Miguel Franco (1819-1890) recibió a Federico González Suárez cuando ingresó al noviciado en 1862, y diez años más tarde lo despidió en Cuenca. Fue originario de Turín,

estudió en Francia y Bélgica, en 1860 vino a América y a Quito ingresó el 12 de Agosto de 1862, dos meses antes de la llegada de Federico González. Se dice que sabía más latín y francés que castellano, tenía dotes de administrador y demostraba mucho interés en conocer a las personas, los acontecimientos y las ciudades del Ecuador (Villalba: 51). 30 El P. Francisco Javier Hernaez (1816-1876) era burgalés, vino a Quito en 1850, salió en 1852 por la expulsión del General José María Urbina, retornó en 1862 luego de haber sido Superior en Guatemala. Se le criticó en España por acceder a los deseos del Presidente García Moreno para fundar cuatro colegios, la Escuela Politécnica, establecer puestos misionales en el Oriente contando con tan poco personal (Villalba: 50). 31 Carta de P. Franco al P. Hernaez, 1º de Diciembre de 1869 32 Víctor Llore Mosquera: La Universidad de Cuenca , Apuntes para la Historia en: Anales de la Universidad de Cuenca, T. XXIV, Nº 12, Enero – Junio, 1968, p. 19.

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para medir su tamaño; nuestra situación es pues delicada y muy comprometida: en mi numerosa clase procuro hacer lo que puedo y me aconseja la experiencia de nueve años de colegio; sin embargo, como es notorio a VR, la clase me cogió de improviso: y aquí, en donde casi no hay libros; el que no ha estudiado antes muy bien corre peligro, porque la palabra del profesor en la clase vuela por la ciudad y es analizada, comentada, interpretada y, no pocas veces mal entendida; la paciencia y cordura son indispensables”. Por lo que se puede advertir, los comentarios extra clase sobre la vida de los maestros, sobre sus opiniones y las del Colegio, marcan la tónica de la sociedad de ese entonces, por otro lado, como profesor tiene un arduo trabajo, a su clase asistían ochenta alumnos34. Según el folleto de premiaciones de 1872, el curso de Filosofía que dictó el Hno. Federico González obtuvo el primer premio por buena conducta, aplicación y religiosidad35. Por otro lado, el acercamiento de la sociedad cuencana inquisitiva y muy curiosa es el primer nexo de González Suárez con la Historia cuando en palabras del atemorizado Hno. González36 al Visitador sigue explicando la situación de Cuenca: “Parece no obstante que algunas de las personas antes mal dispuestas se nos van acercando, pues, habiéndome mandado predicar dos sermones el P. Rector, me han venido a visitar varios Señores, entre ellos el Dr. Juan Bautista Vásquez, a nombre de varios personajes de Quito. Me han preguntado también con grande curiosidad sobre mi discurso en el acto de literatura instándome para que les diga si es cierto que por él me ha castigado VR enviándome acá, como lo han dicho algunos; a esto la mejor respuesta ha sido mostrarles el tal discurso, diciéndoles: juzgad si merece castigo o no; y las palabras de VR palabras que yo conservo y guardo en mi corazón: “me gusta que trate de estas cosas de América”; han hecho grande y muy favorable impresión en todos. Me complazco en recordarlas, suponiéndolas como las supongo, sinceras pues que en el Hidalgo pecho de un castellano no cabe villanía y la caballerosidad es la dote del español”. Entre los personajes cuencanos que visitan al Hno. González está el hombre, que sin Historia. A este joven religioso le impresiona su cordialidad, la aceptación de su persona y sobre todo, la valoración que hace este escritor de su inicial trabajo académico, a pesar de ser un hombre de gran importancia local y autor de varias obras le visita, le escribe y pide su trabajo, por ello Federico González en su carta explica al Visitador en estos términos: El Sr. Don Pedro Fermín Cevallos me ha regalado su obra, pidiéndome en retribución mi manuscrito como una prueba de aprecio; el ser tan público el acto y el haber pasado al expresiones de su carta: se lo enviaré inmediatamente: acaso el manto negro no será lo que se le calumnia. Todo sea dicho con sinceridad y franqueza a VR. Bendigo a Dios por su bondad para con mi desgraciada y buena madre y a VR mi más profundo e inolvidable reconocimiento por los favores que le dispensa; que el cielo se los retribuya abundantísimamente en este munFederico González Suárez37. Al carecer de biblioteca, el Hno. González leyó y releyó los libros obsequiados por Pedro Fermín Cevallos y constituyeron un verdadero regalo a su deseo de aprender, en ellos centró su atención y estudio. 33 El P. Agustín Delgado en su calidad de Visitador de la Compañía de Jesús, llegó a Cuenca en Octubre de 1871, (poco después de la llegada de Federico González Suárez a Cuenca

para iniciar el año lectivo) para decidir la permanencia de los sacerdotes jesuitas en esa ciudad y la Rectoría del Colegio y de la Universidad, fue delegado por el P. General Pedro Beckx luego de los acontecimientos sociales de Cuenca, el motín, los apedreamientos constantes a las instalaciones del Colegio y Universidad y sobre todo a la queja del Obispo de 34 Federico González Suárez: Memorias Intimas T. I, p. 16. 35 Solemnis Praemiorum Distributio apud Tridentinum Conchense Seminarium et Nationale Colegium sub Patribus Societatis Jesu Cuarto Kalendas sextiles, Anni MDCC-

CLXXII, AMDG, Conchae, Typis Joanis A. Pesantez, 1872.

36 Por su situación personal de indecisión de vida, por el compromiso de docente con tantos estudiantes y tan pocos insumos, por las prevenciones del Rector sobre los ciudadanos

por acontecimientos recientes y sobre todo por la relación un poco tirante con el P. Franco, Rector, que le agobiaba con trabajo y pedía excelentes resultados.

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El último párrafo de la carta es muy decidor de la situación personal de González Suárez en la señala los favores que el P. Delgado, Visitador de los Jesuitas, había tenido con su madre Doña Mercedes Suárez que se encontraba en soledad, abandono e indigencia. Al parecer, las relaciones entre el P. Franco, Rector y el Hno. González no fueron del todo cordiales, ambos se conocían bien y reconocían sus cualidades. Federico González, para entonces, contaba con 28 años de edad y había formado un carácter reservado, enérgico e independiente. El 13 de Enero de 1872 el P. Franco escribe al P. Delgado, Visitador “En cuanto al Hno. González está con salud regular, buena voluntad, y me da regular satisfacción”38. Por su parte, González Suárez tuvo amistad con el Dr. Antonio Borrero Cortázar39, Director del Periódico “El Porvenir” y Secretario de la Curia Episcopal, esta relación fue informada por el P. Franco al P. Delgado Visitador “Es cierto que González tiene buena pluma, Borrero está insistiendo en que de algo para El Porvenir. Yo desearía que V.R me ensanchara un poco acerca de este punto. El está algo retraído de la comunidad; a lo cual da margen la ocupación tan continua como Prefecto (Inspector de los estudiantes). Sin embargo no quiero dejar que ande por ese camino. No lo vemos nunca en la recreación”40. Por estas líneas se puede apreciar que también trabaja en exceso y de alguna manera le disculpa. González Suárez se dedicó a escribir, en secreto, para el periódico “El Porvenir”. Su primera entrega fue un juicio crítico sobre la traducción del Dies Irae41 realizada por el Dr. Juan León Mera, mediante el artículo “Cuatro palabras sobre el Poeta Juan León Mera”. Sus interpretaciones fueron polémicas, hubo réplicas en el periódico “La prensa” de Guayaquil, en tuvo repercusiones en Quito y Cuenca. El 14 de Febrero de 1872, el P. Franco escribe al P. Delgado y atribuye la autoría del artículo a González Suárez42. El Visitador, P. Delgado toma a mal las intenciones literarias del Hno. González. Esta situación ción el P. Franco continúa reportando al P. Visitador, dice: “Las buenas disposiciones que tenía (para continuar en la Orden) y con las cuales me dijo V.R. han desaparecido completamente y está en disposiciones enteramente contrarias”, por ello pide un reemplazo para las clases de Filosofía y para la Inspección43. A pesar de esa resistencia personal, los encargos de predicaciones a González Suárez en diversas instancias fueron gratas y reconocidas y por los miembros del Cabildo y del Obispado cuencano. En los ejercicios espirituales realizados en la Cuaresma de 1872 compartieron el púlpito el Rector P. Franco y el Hno. González Suárez quienes atendieron en los servicios religiosos a 300 estudiantes . El 8 de Mayo de 1872, González Suárez, en carta dirigida al P. Agustín Delgado, Visitador, pidió la separación de la Orden, a continuación se indican sus términos: “Estudiando en la Teología Moral y en el Derecho Canónigo lo relativo al Estado Religioso, conocí que yo en conciencia no podía continuar en la Compañía ni profesar la vida religiosa. Era yo el hijo único de una madre desvalida, enferma, pobre y viuda. Los mismos benefactores de mi madre reprobaban mi permanencia en la Compañía, y decían que 37 Federico González Suárez: Memorias Intimas, T. I, p. 16. 38 Villalba, p. 81 39 En 1868 publicó nuevamente “El Constitucional” y dirigió una Carta Abierta a García Moreno, invitándole a sumarse a la candidatura presidencial del Dr. Francisco Javier de Aguirre Abad; renunciando Borrero a cualquier candidatura a su favor (1) En Enero del 69, al producirse el golpe de estado de García Moreno que derrocó al presidente Javier Espinosa, “El Constitucional” protestó contra la usurpación y Borrero pasó a la vida privada, suspendiéndose la publicación.(1) Montalvo había escrito de Borrero lo siguiente: “Tiene de conservador y liberal. Se lleva bien con Pío IX, cumple los preceptos de la Santa Madre Iglesia y no azota a Jesucristo. Pero tiene talento, es ilustrado, ilustradísimo”. También escribió para el periódico religioso y literario de Cuenca “La Linterna”, y en la imprenta de la curia dirigió la hoja “El Porvenir”, con noticias y artículos literarios y alguna que otra crítica de actos administrativos del gobierno. Poco después “El Porvenir” comenzó a denunciar al Gobernador Carlos Ordóñez, enjuiciado por el Dr. Miguel Cueva. Ordóñez inventó una revolución en el Azuay, decretó el estado de sitio y el destierro de Borrero y Tomás Toral a Loja, pero al enterarse García Moreno de estos abusos ordenó la inmediata libertad de los detenidos, destituyó al Gobernador y pidió a Borrero que aceptare la Visitaduría de las provincias de Azuay y Loja, pero éste se volvió a excusar. Para entonces su amigo el Obispo Remigio Estévez de Toral le había designado Secretario de la curia; mas, siguiendo claras insinuaciones del padre Franco de la Compañía de Jesús, le aconsejó que dejara “El Porvenir” porque exasperaba los ánimos presidenciales. El asunto no quedó allí, García Moreno escribió a Pío IX pidiendo la separación Obispo Toral, que debió explicarse ante 40 Villalba, Op. Cit. idem.

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debí a salir de ella, para servir a mi madre... Para no errar, me consulté con algunos sacerdotes doctos y el consejo de todos ellos fue: que yo no podía continuar en la Compañía... Yo vacilo, dudo, mientras no intranquilidad había sido señal de que no me llamaba el Cielo a la vida religiosa’’44. Al respecto, P. Jorge Villalba, S.J., investigador de la vida de González Suárez dice: “..yo me atrevería a decir que él y los superiores tuvieron varias causas para que se llegara inevitablemente a esta separación de la comunidad jesuítica. Y la más importante es su carácter independiente, solitario; su tendencia a la crítica sin rebozo, que se echa de ver en las cartas citadas, se fueron robusteciendo con los años; y todo eso no podía compaginarse con la vida de una comunidad religiosa que exige minuciosa dependencia de los superiores. El se sentía, por otra parte, llamado y capacitado para ocupar los puestos públicos y políticos que enumera en el prólogo de sus Memorias; y esta aptitud y tendencia sólo podía realizarse siendo un sacerdote diocesano y no un religioso”45. Sobre el mismo tema comenta el Dr. Muñoz: “Ya sea que su temperamento no se aviniera con la disciplina claustral, o que quisiera velar por su virtuosa madre, resolvió separarse de la Compañía”46. Luego de Por lo expuesto, se advierte que Cuenca permitió a González Suárez despertar y manifestar su propio espíritu libre, descubrirse como actor político en un mundo en crisis, de allí que en el Nº 44 de “El Porvenir” publicó un artículo contra la actuación del gobernador Carlos Ordóñez., así, con fecha 28 de Marzo de 1872, escribe desde el Seminario al Director del Periódico Dr. Antonio Borrero en estos términos:“Hemos censurado la conducta del Sr. Gobernador no por animadversión personal que tengamos contra él, sino movidos únicamente del deseo del bien público; atacamos al Sr. Ordóñez en el modo de usar de la autoridad pública, de la que le ha investido el Supremo Gobierno para el bien y felicidad del pueblo. Nos complacemos también de hacer justicia a su conducta personal privada, siendo además, notorio que el Sr. Ordóñez ha manifestado cuan grata le sería su separación del cargo de Gobernador de esta Provincia”47. Sobre la publicación, el presidente García Moreno escribió al gobernador Ordóñez: “ ra. Para contenerlos tiene Ud. el remedio expedito de acusarlos, pues la brutal carga que a Ud. le dirigen da lugar a una acusación por injurias”48, situación que no se produjo. Del Seminario de Cuenca, además de Federico González, salieron otros religiosos, entre ellos el Hno. español Evaristo Sánchez que fue recibido en la casa del Obispo Toral, ordenado sacerdote y posteriormente Familiar del Prelado. El P. Franco, por esta situación, quiso evitar la salida de González en Cuenca e hizo todo lo posible para que fuera en Quito, sin embargo, el P. Visitador, Agustín Delgado, no accedió al traslado del Hno. González a Quito. Cabe señalar que en ninguna otra Diócesis podía haber sido tan bien recibido como en Cuenca puesto que contaba con la estimación del Obispo. Al respecto, Wilfrifo Loor indica que: …se había celebrado su segundo Sínodo Diocesano y por esos días acogió bajo su protección al joven Federico González Suárez, recién salido de la Compañía de Jesús en Quito, a quien ordenó en un modo privado y oculto para no escanda-

41 Dies Irae (“Día de la ira”) es un famoso himno latino del siglo XIII atribuido al franciscano Tomás de Celano (1200-1260), amigo y biógrafo de San Francisco de Asís. También se han considerado como posibles autores al Papa Gregorio Magno y San Bernado de Claraval o los monjes dominicos Umbertus y Frangipani. Suele considerarse el mejor poema

última trompeta llamando a los muertos ante el trono divino, donde los elegidos se salvarán y los condenados serán arrojados a las llamas eternas. Este himno se usó como secuencia en la Misa de Réquiem de rito romano hasta la revisión del Misal Romano de 1970. http://es.wikipedia.org/wiki/Dies_irae 42 Villalba, Op. Cit. p.83 43 Op. Cit. p. 85 44 González Suárez en Memorias Intimas, p. 15: 45 Jorge Villalba: op. cit. p. 87 46 Dr. Muñoz Vernaza, El Comercio, Quito, 5 de Enero de 1918. 47 Dr. Muñoz Vernaza, El Comercio, Quito, 5 de Enero de 1918. Cf. “Recuerdos Históricos”, Cuenca, 1923 48 Wilfrido Loor, carta del 13de Marzo de 1872, T. IV, p. 267.

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lizar, salvándole su carrera religiosa49. También en Cuenca contó con el cordial aprecio del Dr. Antonio Borrero, Director del periódico “El Porvenir” y Secretario de la Curia, su amigo, protector y pariente, quien le había ofrecido su casa para hospedarse. Finalmente Cuenca fue para González Suárez como la fuente cristalina de la que bebió su sediento espíritu y la tabla de salvación de su existencia.

Federico González Suárez Federico González Suárez nació en Quito el 12 de Abril de 1844. Sus padres fueron Manuel María González, colombiano; doña María Mercedes Suárez, ecuatoriana. Fue bautizado en la iglesia del Sagrario de Quito, con el nombre de Manuel María Federico del Santísimo Sacramento; su padre partió a Colombia, cuando tenía 3 años de edad, el 26 de Abril de 184750 , allí murió de elefancia51; no le conoció. Su madre doña Mercedes, soportó duras pruebas, enfermedad y pobreza, con espíritu fuerte afrontó el sostenimiento de su hijo, así Federico, a los 5 años de edad, ingresó a la escuela de San Francisco, luego pasó a la de Santo Domingo. La educación secundaria cursó en el Colegio San Fernando, posteriormente, estudia en el Seminario de San Luis: Teología y Derecho Canónico, luego pasa al convento de los PP. Jesuitas, separándose dos años para trabajar y sostener a su madre; el Rector del Colegio de Cuenca lo lleva a su lado para apoyar la obra educativa, sale de la Compañía de Jesús, se ordena en la Diócesis de Cuenca. Redonde obtuvo un cargo en la iglesia Metropolitana; se dedicó al estudio e investigación histórica, escribió la obra “Historia General de la República del Ecuador”, a pesar de muchas intrigas, fue designado el 14 de Diciembre de 1893 Obispo de Ibarra; en 1894 asistió al Congreso de la República como Senador; el 2 de Julio de 1906 fue nombrado Arzobispo de Quito52. Se preocupó por la cultura, fundó la Sociedad de Estudios Históricos Americanos, que años más tarde devendrá en la Academia Nacional de Historia.

49 50 Federico González Suárez: Memorias Intimas, p. 6 51 Síndrome caracterizado por el aumento enorme de algunas partes del cuerpo, especialmente de las extremidades inferiores y de los órganos genitales externos. Puede pro-

diccionario/?pal=elefancia. 52 Humberto Oña Villarreal, Fechas Históricas y Hombres notables del Ecuador, Cuarta Edición, 1982.

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Bibliografía: Alvio de Alves Imprenta Santo Cenáculo, 1923. Batallas, Leonidas, El Ilmo. Rvdo. Sr. Dr. Don Federico González Suárez, Apuntes para su Biografía. Quito, 1944. Brummitt. R.K, C.E. Powell, Autores de los nombres de las plantas. Jardines Botánicos reales, Kew, ISBN 1-84246-085-4, 1992. Bueno, Ricardo de sus obras y escritos. Imprenta del Ministerio de Gobierno, Quito, 2da, edición, 1943. Calle, Manuel J Camacho Santos, Efraín: “Centenario del Nacimiento del Historiador González Suárez” en: Boletín del Centro de Investigaciones Históricas, Tomo VIII, Guayaquil, 1950. Demélas, Marie-Danielle; Saint-Geous, Yves: Jerusalén y Babilonia, Corporación Editora Nacional, Quito, 1988. El Nacional, Nº. 105, lunes 23 de Octubre de 1871. González Suárez, Federico: Memorias Intimas, Imprenta del Clero, Quito, 1944. Jiménez, Nicolás: Biografía del Ilmo. Federico González Suárez, Publicaciones del Archivo Municipal, vol. XI, Quito, 1936. Jurado, Noboa Fernando: Ancestro y parentela de Federico González Suárez. BANH, Nº121, Quito, 1973. Jouanen, José, S.J.: Historia de la Compañía de Jesús en la Antigua Provincia de Quito, Ed. Ecuatoriana, Quito, 1941. Loor, Wilfrido: Cartas de García Moreno, Ed. La Prensa Católica, Quito, 1955. Lloré Mosquera, Víctor: La Universidad de Cuenca – Apuntes para su historia en: Anales de la Universidad de Cuenca, Tomo XXIV, Nº 1-2, 1968. Oña V., Humberto: Fechas Históricas y Hombres Notables del Ecuador, 4ta. Edición, 1982. “Representación que el Honorable clero y los vecinos de Cuenca, dirigen al R.P.G. de la Compañía de Jesús, solicitando que se conserven en esta ciudad a los RR.PP. Jesuitas”, Junio 29 de 1870. Impreso por A. Pezantes. Salvador Lara, Jorge: González Suárez, :BANH – Nº 112 y 6. Solemnis Praemiorum Distributio apud Tridentinum Conchense Seminarium et Nationale Colegium sub Patribus Societatis Jesu Cuarto Kalendas sextiles, Anni MDCCCLXXII, AMDG, Conchae, Typis Joanis A. Pesantez, 1872. Villalba Freire, Jorge, S.J: Federico González Suárez, Su Juventud, los diez años en la Compañía de Jesús, 1862 – 1872, Sus primeros escritos, en: Instituto Ecuatoriano de Historia Eclesiástica, Nº 1, Quito, 1974. 67


http://www.deperu.com/diccionario/?pal=elefancia http://www.americanistas.es/biblo/textos/s04/s-04-20.pdf http://www.eruditos.net/newsite/index.php?option=com_content&view=article&id=7

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EL EJÉRCITO EN EL AUSTRO ECUATORIANO, 1895-1912

Kléver Antonio Bravo Academia Nacional de Historia Ecuador El período comprendido entre los años 1895 y 1912, fue una época en la que el movimiento liberal marcó su posicionamiento en el panorama político; por lo que, a partir de la Revolución Liberal de 1895, sus líderes optaron por el apoyo de una fuerza armada que pudiese garantizar sus propósitos ideológicos. Una vez consolidada dicha Revolución, el Ejército regular contaba con un pie de fuerza de 595 oficiales y 4.571 individuos de tropa. De todo este contingente, el Distrito Militar de Cuenca tenía apenas el 5.7 %, cuya fuerza estaba constituida por dos unidades militares de línea: .

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individuos de tropa, al mando del Teniente Coronel Benjamín Lozano2. En 1900, la Comandancia de las provincias de Sur, al mando del general Manuel Antonio Franco y el Coronel Gabriel Ullauri como Jefe del Estado Mayor, tenía entre sus cuadros subalternos a la Comandancia de Armas de Loja, liderada por el Teniente Coronel Virgilio Guerrero y a la Comandancia de Armas de El Oro, al mando del Teniente Coronel Tomás Larrea. La Comandancia del Sur tenía el 9.5 % de todos los cuadros del Ejército con las siguientes unidades: y 260 individuos de tropa, al mando del Teniente Coronel Patricio Ordóñez3.

1 Archivo del Centro de Estudios Históricos del Ejército, A-CEHE, Listas de Revista de Comisario, Libro No. 437, Loja, 1896. Sobre el término “Revista de Comisario”,

Diccionario Militar de Guillermo Cabanellas, editorial Claridad, Argentina, 1961. 2 Ibíd., Libro No. 379, Cuenca, 1895. 3 Ibíd., Libro No. 323, Loja, 1900

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4

En 1906, y con una campaña militar de sangrientas consecuencias, el general Eloy Alfaro retornó al poder luego del triunfo liberal radical en la sonada Batalla del Chasqui5. Con esto, el Ejército distribuyó sus cuadros con las denominadas zonas militares. Al Austro ecuatoriano fue asignada la Cuarta Zona Militar con las siguientes unidades: tropa al mando del Teniente Coronel Patricio Ordóñez6. de tropa al mando del Coronel Luis Cobos7. Por la efervescencia de la guerra intestina que vivió el país en el mes de enero de 1906, fueron creadas ciertas “unidades de papel”, cuyo funcionamiento no pasaba de los dos meses. En Cuenca se crearon dos de estas unidades: el Batallón “Vengadores de Vargas To8

y 68 miembros de tropa9. A partir de 1911, el número de efectivos empezó a decrecer debido al declive de la hegemonía liberal radical y a la declaración de paz ante una posible guerra ecuatorianoperuana –en 1910– por el tradicional motivo de los límites territoriales. Esta merma de efectivos dejó al Austro con una sola unidad militar acantonada en Loja, era el Batallón Coronel Agustín Solórzano10.

Cuenca y la resistencia conservadora Las glorias de Gatazo, en agosto de 1895, fueron apenas el anticipo de lo que le esperaba al nuevo gobierno: insurrecciones, desavenencias y la inconformidad de líderes conservadores y liberales. En Quito corría la noticia de la llegada de Alfaro, el nuevo Jefe Supremo. A su arribo hallaría criterios divididos: por una parte grandes expectativas, no así por el lado clerical, donde cundía el recelo y el antagonismo. Pero en Cuenca la cosa fue a mayores. Para someter a esta provincia, se agruparon las fuerzas liberales de la provincia de El Oro, al mando del Coronel José Luis Alfaro11 como director de guerra; el Coronel Manuel Serrano12, Jefe de Operaciones y el Coronel Arsenio Ullauri13, jefe del Estado Mayor. Con 520 hombres cruzaron la cordillera para enfrentar y vencer a las fuerzas del austro, comandadas por el Coronel Antonio Vega Muñoz y sus dos batallones de 400 hombres. Con la victoria liberal, fueron ascendidos al grado de general los Coroneles Serrano y Ullauri.

4 Ibíd., Libro No. 392, Cuenca, 1900 5 Léase a Roberto Andrade, Campaña de 20 días 6 A-CEHE, Listas de Revista de Comisario, Libro No. 325, Loja, 1905 7 Ibíd., Libro No. 394, Cuenca, 1907 8 Ibíd., Libro No. 447, febrero de 1906 9 Ibíd., Libro No. 456, febrero-marzo de 1906 10 Ibíd., Libro No. 396, Loja, 1911 11 Pérez Marchant, editorial Ecuador, Guayaquil, 1928, p. 42. José Luis Alfaro estuvo siempre al lado de su hermano. Fue Comandante de

Armas de la provincia del Guayas y luego se marchó a El Salvador, donde fue asesinado. 12 Miguel Díaz, Fernando Jurado, Alfaro y su tiempo, colección SAG, 118, Quito, 1999, p. 255. Manuel Serrano Renda nació en la provincia de El Oro. Participó en la campaña de la Restauración con el grado de sargento mayor y luego se dedicó a la administración de sus haciendas en su provincia natal, de la cual fue Gobernador. Fue también Intendente de Policía en Guayaquil y Jefe de la Primera Zona Militar de Quito. El Congreso de 1908 le concedió el grado de general. Murió arrastrado en Quito el 28 de enero de 1912 13 César Alarcón, , FED, Quito, 2000, p. 1147. Gabriel Arsenio Ullauri, militar y liberal, participó en la toma de Guayaquil. En agosto de 1895 venció en Girón a las fuerzas del Coronel Vega y luego fue ascendido al grado de general. Murió en 1909.

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A un año de la Revolución Liberal, los conservadores cuencanos, al mando del Coronel Antonio Vega Muñoz, retomaron el tema de levantamientos en contra del gobierno alfarista. La capital azuaya se entregó con todo su entusiasmo a los preparativos de guerra, incluso en el colegio de “Todos los Santos” se había instalado un laboratorio de armas para recargar la munición de los fusiles Manlicher y Mauser. Un botánico de origen italiano, Enrique Festa, testigo presencial de aquellas escaramuzas urbanas, recordaba que en los primeros días de agosto de 1896, la gente circulaba con el arma al brazo y si alguna mula o caballo que circulaba por la ciudad era requisado y puesto a las órdenes de los líderes conservadores14. Para el 10 de agosto, Cuenca, que apenas disponía de 700 hombres armados, ya sabía que el mismo general Alfaro comandaba una fuerza de aproximadamente 4000 soldados y que marchaba por el sector del Portete15 “Esmeraldas” que podrían quedar heridos a efecto del combate16. En espera de que el Ejército liberal pasara por una parte de la vía que conducía hacia la Costa. Los conservadores cuencanos habían preparado una emboscada, pero ésta no resultó, por lo que el combate se trasladó a la zona urbana de Cuenca, la misma que había estado bien ciudad gracias al apoyo de los cañones Krupp de montaña. En este combate urbano, la defensa de la ciudad no estaba únicamente en manos de los cuencanos, también apoyaban las mujeres, y pobre de aquel soldado liberal que caiga en manos de aquellas cholas, pues era masacrado y hasta lanzado agua hirviendo en la cara. Pero con todo y ayuda de la población, el ejército alfarista entró, combatió y conquistó la ciudad. Lo hizo con su Artillería, varios batallones de Infantería, donde se destacaba la ferocidad de los negros esmeraldeños armados con fusiles y el infaltable machete, y la Caballería, cuyos jinetes llevaban colgados en sus monturas objetos que lograron conseguir en los saqueos perpetrados en el camino17. La pequeña historia sobre la propaganda de un “Alfaro enemigo de la Iglesia”, aquella vez se equivocó. Después del combate urbano y de haber alcanzado el triunfo sobre los conservadores cuencanos, el Caudillo ingresó a la Catedral Vieja y encontró a la Virgen del Rocío abandonada por los “curuchupas”18. Inmediatamente la imagen fue cubierta con un manto rojo y luego de una ceremonia puramente religiosa, fue devuelta a su santuario, en Biblián19. Con este triunfo, el escenario político del austro ecuatoriano quedaba despejado de las fuerzas revolucionarias conservadores “que habían tratado en estos últimos días de alterar el orden público”20.

“¡Túmbez, Marañón o la guerra!” En los inicios de 1910, cobró de nuevo fuerza la vieja fricción ecuatoriano - peruana sobre los límites territoriales, tema que fue sometido al arbitraje del Rey de España en 1887,

14 Enrique Festa, “Cuenca, escenario de una de las guerras civiles”, en Luis A. León, Compilación de crónicas, relatos y descripciones de Cuenca y su provincia, tercera parte,

Centro de Investigaciones y Cultura, Banco Central del Ecuador, Cuenca, p. 129. Festa explica que en Europa, en tiempos de guerra, las bestias requisadas eran devueltas a sus 15 Ibíd., p. 131. 16 Archivo Nacional del Ecuador-Cuenca, ANE-C, fondo Gobierno Administrativo, libro No. 198, Copiador de notas para los ministerios, agosto de 1896, f. 143. En carta del

Gobernador de Cañar, don Virgilio Morla, dirigida a don Eloy, Jefe Supremo de la República y Comandante en Jefe del Ejército en Campaña, puso en conocimiento que se consiguió en la plaza de Cañar 3.500 sucres para auxiliar a la comisaría de Guerra que se encontraba escasa de dinero.

17 Festa, p. 136. 18

Diccionario Quichua-castellano y castellano-quichua, Corporación Editora Nacional, Quito, tercera reimpresión, Quito, 1999, p. 21. 19 Hernán Peralta, El Evangelio de la Piedra: los orígenes del santuario de la Virgen del Rocío 1893-1984, Biblián – provincia de Cañar, editorial Arte Gráfico, Quito, 2009, p. 19. Cuando se preparaban para el combate, los conservadores cuencanos organizaron una “cruzada santa” el 5 de agosto de 1896. Esta convocatoria religiosa llevó a la Virgen del Rocío desde su santuario en Biblián hasta la Catedral Vieja de Cuenca por el propósito de que disperse sus bendiciones en las operaciones militares defensivas de Cuenca. Como la victoria fue concedida al ejército liberal, Alfaro decretó la amnistía general de todos los prisioneros, instalándose así un ambiente de paz y cordialidad, siendo este el motivo por el que la Iglesia y los conservadores del Austro ecuatoriano proclamaron un verdadero milagro ya que la ciudad no fue arrasada por el ejército vencedor. 20 ANE-C, Libro No. 198, f. 141 del 2 de septiembre de 1896. Don Virgilio Morla, que por su salud se trasladó a vivir en Cuenca, felicitaba a la patria y a don Eloy.

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según el Convenio Espinoza-Bonifaz21. Ante la neutralidad del Rey, los gobiernos de Ecuador y Perú tomaron la vía de las armas como única solución al problema territorial22. Todo el país se transformó en un solo campamento, gracias a las demostraciones cívicas de todos los ecuatorianos23. En aquel ambiente caldeado, los dos países concentraron sus tropas en la frontera24.De acuerdo a la narración del general Luis Larrea, el Perú disponía de armas muy modernas y de una superioridad en personal, operaciones y logística muy considerables: la Infantería manejaba los fusiles Mauser y ametralladoras Maxim; la Caballería disponía de carabinas y la Artillería de cañones Krupp de tiro rápido, cañones Sneider y Armstrong; incluso contaba con una fábrica de municiones para armamento liviano desde 1909. Y como un parte de guerra, el Perú disponía de un pie de fuerza de aproximadamente 50000 hombres25. Esta fuerza se enfrentaba a un Ejército ecuatoriano de aproximadamente 28000 hombres listos para entrar en campaña. Dentro de esta cifra estaban considerados los siguientes repartos de la Primera División: tres batallones de Guayaquil, dos batallones de Esmeraldas, tres batallones de El Oro, un batallón de Manabí y un regimiento de Artillería, el “Bolívar” de Quito26. A las tropas ecuatorianas les acompañaba un fuerte espíritu de cuerpo y el apoyo total de la pobla27. Siendo evidente que la guerra entre Ecuador y Perú estallaría enseguida, el 22 de mayo de 1910 los plenipotenciarios de Estados Unidos, Argentina y Brasil ofrecieron una mediación y así evitar una guerra entre dos países vecinos28. La propuesta fue aceptada por los dos países, y se procedió al retiro de las tropas de la frontera y a su respectiva desmovilización a partir del 4 de junio29.

A manera de conclusión Tras el triunfo de la Revolución Liberal, el Ejército ecuatoriano aumentó sus cuadros ellos “dormían como sargentos y amanecían como tenientes o capitanes”. Pero este aumento de

En el Período de estudio 1895–1912, en el Austro apenas existieron dos unidades militares de Infantería con cuarteles arrendados: una en Loja y la otra en Cuenca. Con el declive del liberalismo radical, en 1911, fue eliminada del mapa el Batallón “Vargas Torres” No. 8 de Loja, habiendo sido reemplazado por el Batallón “Abdón Calderón” No. 4 que se trasladó a esa ciudad de frontera. a la cultura de la provincia. De esto no hace falta hablar demasiado, pues su sentimiento católico de la gran mayoría de su población impulsó a una suerte de guerra urbana en rechazo al gobierno liberal y al “indio Alfaro”. 21 Luis Aníbal Mendoza, Derecho Territorial Ecuatoriano, editora Nueva Luz, Guayaquil, s/f, pp. 101, 102. Por insinuaciones del gobierno peruano, el 1 de agosto de 1887 se llegó

que sea él quien aclare los puntos considerados como “dudosos”. En el caso de que el Rey no llegare a consolidar su papel, el Convenio consideraba como suplentes al Presidente de Francia, al Rey de Bélgica y al Consejo Federal de Suiza. Léase más en Ensayo histórico – crítico de las relaciones diplomáticas del Ecuador con los Estados limítrofes, de Jorge Pérez Concha, Ministerio de Cultura, primer tomo, Quito, 2008, p. 189 22 En realidad, el problema limítrofe ecuatoriano-peruano se solucionó recién el 26 de octubre de 1998, luego de la “guerrita” ecuatoriano-peruana de 1995 en el Alto Cenepa. 23 José Peralta, Alfaro y sus victimarios una nueva disputa por el poder a través de una guerra civil. Apenas se disolvió la amenaza de guerra, los problemas de la sucesión presidencial volvieron con más fuerza. Don Eloy ofrecía la candidatura presidencial a dos o tres amigos civiles, pero ninguno de ellos aceptaba tal propuesta, ya que veían con suma claridad la inminente sublevación del Ejército a favor del general Flavio Alfaro. 24 Juan Miguel Bákula, Perú y Ecuador, tiempos y testimonios de una vecindad, III tomo, Centro Peruano de Estudios Internacionales, CEPEI, Perú, 1992, pp. 148, 149. 25 Luis Larrea, La Campaña de 1906, CYMA, Quito, 1962, p. 142. 26 Ibíd., p. 143. 27 Mario Barros, La misión Eastman en el Ecuador, editorial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, matriz, Quito, 1966, p. 61. En la entrevista que se produjo a inicios de 1910 entre

disponible para la guerra era el “Bolívar”, que por cierto, carecía de munición. 28 Bákula, op. cit., pp. 158, 171. 29 Larrea, op. cit., p. 168.

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historia social y econ贸mica siglo xx

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ORGANIZACIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN EL AZUAY CONTEMPORÁNEO

Lucas Achig Subía Universidad de Cuenca Ecuador La organización popular debe fundarse en la reciprocidad, en la implicada equidad, en la solidaridad colectiva, y al mismo tiempo en la libertad de la opción individual y en la democracia de las decisiones colectivamente consentidas. Aníbal Quijano

En los procesos de desarrollo territorial que concitan la atención de los gobiernos locales, provinciales, regionales, la organización y la participación comunitaria juegan un rol fundamental en las acciones encaminadas a conseguir el buen vivir de sus miembros; de allí la necesidad de analizar con detenimiento su conformación, sus objetivos, sus aspiraciones, sus conjuntamente políticas y estrategias orientadas a fortalecer la organización y la participación social en procura del bienestar de sus asociados. Si bien existe multiplicidad de organizaciones sociales, de todo tipo y condición, pues ningún ser humano puede vivir al margen de una organización, en la presente comunicación nos vamos a referir a las organizaciones populares de la provincia del Azuay, tanto del sector urbano como del rural, es decir, aquellas organizaciones que reivindican la atención a sus más apremiantes necesidades de trabajo, servicios y bienestar social. Nuestro período de análisis partirá desde mediados del siglo pasado donde la provincia experimentó cambios profundos en su ambiente económico y organizacional. En efecto, la crisis económica regional de los años cincuenta reordenó las actividades productivas del campo y de la ciudad, originando el aparecimiento o fortalecimiento de variadas organizaciones sociales que unieron esfuerzos para paliar la crisis que golpeaba los hogares del Azuay y su entorno. Sin embargo, con el pasar del tiempo, el cambio de época que estamos viviendo y variadas circunstancias económicas, políticas y culturales, las organizaciones fueron perdiendo su identidad y representación social, sus estructuras orgánicas se volvieron añejas, verticales y autoritarias, con una participación esporádica y rutinaria de las bases y con una diná79


mica que no se encuentra precisamente en los actores sino en dirigentes, promotores, asesores, consultores, expertos, generando muchas veces situaciones de paternalismo, asistencialismo y clientelismo que bloquea la organización y participación de los actores en su propio bienestar. En esta perspectiva, la presente comunicación partirá realizando una breve caracterización histórica de las organizaciones populares en el Azuay, para luego analizar las reivindicaciones y los problemas más sentidos y aportar con algunas ideas encaminadas a reactivar la organización y participación social en el Azuay para que se convierta en uno de los actores fundamentales del buen vivir de la comunidad azuaya.

Crisis económica regional y reordenamiento de las organizaciones populares azuayas En la década de los años cincuenta del siglo pasado, …mientras el boom bananero corría en auxilio de la economía nacional devastada por la crisis del cacao, del café, del arroz y de la caña de azúcar; la paja toquilla detenía su marcha de exportación sumiendo en una aguda crisis a la economía regional azuaya. En efecto, a comienzos de la década del cincuenta del siglo pasado, la región azuaya experimenta una profunda depresión económica a consecuencia de un brusco estancamiento de sus dos actividades básicas: la agricultura y la manufactura; la primera por mantener una anacrónica estructura productiva, agravada por procesos crecientes de erosión del suelo; y la segunda por el súbito descenso en la exportación de los sombreros de paja toquilla, pues, en 1952 el valor y volumen de las exportaciones desciende cerca del 130% de los niveles alcanzados en el año anterior1. Los efectos de la crisis taquillera recayeron fundamentalmente en los tejedores del campo y de la ciudad, quienes fueron abandonando paulatinamente esta actividad. Luis Monsalve Pozo presenta el siguiente cuadro: Número de Tejedores de Azuay y Cañar Año

Total

Urbanos

Rurales

1950

26.635

5.967

20.668

1953

18.000

5.500

12.500

1954

14.850

5.266

9.584

FUENTE: Luis Monsalve Pozo

Al número de tejedores hay que añadir –dice Luis Monsalve– alrededor de mil agentes y comisionistas, ochocientos del personal y transporte, MÁS QUINCE EXPORTADORES2. La crisis de la economía regional también repercutió en las organizaciones populares del Azuay que se vieron obligadas a mantenerse movilizadas en defensa de sus derechos al trabajo y a la obtención de precios justos por sus productos agrícolas y artesanales. Pero, a su

1 ESPINOZA, Leonardo y ACHIG, Lucas, 1981, Proceso de desarrollo de las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago, Edit. Don Bosco, Cuenca-Ecuador, p. 148. 2 MONSALVE POZO, Luis, 1954, El sombrero de paja toquilla, Publicación en Anales de la Universidad de Cuenca, Cuenca.

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vez, sucedió otro fenómeno muy importante: el aparecimiento de nuevas organizaciones de trabajadores vinculadas a las nuevas formas de producción en la región, particularmente el inicial proceso de industrialización localizado básicamente en la ciudad de Cuenca. En efecto, la crisis regional de los años cincuenta del siglo pasado se fue recuperando en gran parte por la vía del desarrollo industrial, impulsado por una legislación de protección especial, iniciada hacia 1957, y haciendo serios esfuerzos para acabar con el aislamiento vial respecto al resto del país y del mundo. El proceso de industrialización tuvo un polo concentrador en la ciudad de Cuenca, como el resultado de un proceso de acumulación originaria de capital que tuvo como base la producción de sombreros y que, para dinamizar a la pequeña y mediana industria, aprovechó la especialidad artesanal de la mano de obra para su reconversión en obreros de las nuevas industrias, las ventajas que tenía la región en materias primas, las tendencias de inversión de sectores comerciales pudientes y, por supuesto, las ventajas que ofrecía la legislación de fomento industrial para el Azuay. La maduración de actividades desde la artesanía hacia la industria y la instalación de industrias que utilizan materias primas locales, se dio principalmente en las ramas de la madera, la industria alimenticia y de bebidas y la cerámica. organizaciones de trabajadores: un sector integrado por industriales, comerciantes y banqueros, organizados en torno a sus propias cámaras y asociaciones; y otro conformado por proletarios, trabajadores en y a domicilio, pequeños artesanos, capas medias vinculadas a actividades burocráticas y administrativas muy extendidas en la ciudad de Cuenca y sectores de trabajadores informales organizados en torno a sindicatos, asociaciones de trabajadores y empleados. En todo este proceso se fue conformando un proletariado industrial a partir de la absorción de la mano de obra artesanal y la aparición de las primeras organizaciones sindicales de la industria que se unieron a los tradicionales sindicatos del sector público y a los gremios, que posteriormente se fueron agrupando en las federaciones provinciales de trabajadores del Mientras en Cuenca emergían nuevas formas de organización laboral, en el sector rural del Azuay se reactivaron las organizaciones existentes, aumentaron su número y se dinamicultivos y mejorar la comercialización, sin descuidar la lucha por obtener los servicios básicos de infraestructura, equipamiento comunitario, salud, educación, recreación.

Principales características de las organizaciones populares azuayas En el presente análisis, las características de las organizaciones populares en el Azuay se van a referir a la identidad y representación social, su estructura orgánica, la participación de sus actores y la dinámica de la organización, pero, debido al limitado espacio de la presente comunicación, no podecooperativas, las organizaciones barriales y poblacionales, los Comités Pro-mejoras y las comunas.

La organización sindical La organización sindical en el Azuay se robustece con el proceso de industrialización de la ciudad de Cuenca de inicios de los años sesenta del siglo pasado, incentivado por las leyes de protección y fomento industrial dictados por el gobierno para superar la crisis económica regional causada por el estancamiento de sus dos actividades básicas: la exportación de sombreros de paja toquilla y la producción agropecuaria.

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que se caracterizan por dedicarse a defender los derechos laborales contemplados en el Código de Trabajo y las conquistas laborales logradas en los contratos colectivos. Los sindicatos, a su vez, están integrados en organizaciones de segundo grado como la FPTA (Federación Provin-

No cabe duda que el movimiento sindical en el Azuay, y en general en todo el país, en la actualidad se encuentra atravesando una profunda crisis debido a la desarticulación de sus bases y el trabajo poco efectivo de la dirigencia. La lucha sindical se ha concentrado en los salarios y en la estabilidad en los puestos de trabajo. Esta situación podría explicarse debido al temor de quedarse sin trabajo frente al crecimiento de la desocupación y luchar por un salario que les permita cubrir las necesidades básicas de sus familias. También se observa un abandono de la actividad sindical quizás por falta de tiempo, pues muchos trabajadores se dedican a otras actividades laborales en sus tiempos libres para completar el ingreso familiar, además les causa desaliento experimentar que la mayoría de sus reivindicaciones no se cumplen y más bien viven amenazados por el despido. No hay duda que hace falta fortalecer la formación sindical y política de los sindicalizados.

El accionar de las cooperativas se sustenta en los principios de igualdad, solidaridad y ayuda mutua, y en una estructura orgánica que apunta a compartir la gestión en varios organismos como los consejos de administración y de vigilancia. asociados que se han conformado en varios tipos de cooperativas: de transporte, vivienda, ahorro y crédito, de producción, de comercio, de servicios. El mayor crecimiento se ha dado en las coopera-

pios cooperativistas de igualdad, solidaridad y ayuda mutua, pues, sigue primando el individualismo la vivienda, el transporte. Además la participación y colaboración de los socios va decayendo con el tiempo, dejando las decisiones en manos de los directivos. Hace falta, sin duda, una mayor dedicación a la educación cooperativa que es la preocupación de varias de estas organizaciones.

Las organizaciones barriales Las organizaciones barriales de Cuenca se encuentran formalmente integradas en dos federaciones: la Asociación de Barrios Noroccidentales de Cuenca y la Federación de Barrios de Cuenca; sin embargo, existen muchas organizaciones barriales al margen de estas federaciones. Los objetivos de estas organizaciones son claros y concretos: dotación de obras de

La actividad barrial mucho depende del entusiasmo de sus dirigentes para promover la barrial. Sin embargo, está latente el problema de la unidad del barrio debido a que muchos de sus integrantes están de paso por el barrio, a otros no les gusta colaborar, mientras la mayoría permanece indiferente, lo cual repercute en la limitada y esporádica participación de los vecinos; sin embargo, la inseguridad y la delincuencia como que está impulsando la unión de los vecinos. 82


Las actividades informales se han multiplicado en la ciudad de Cuenca y su entorno, y junto con ellas la necesidad de defender un espacio y de tener garantías para ejercer un determinado trabajo, de conseguir alguna ayuda institucional o crédito de operación para cubrir pequeños negocios, entre otras cosas, lo cual ha incentivado la conformación de organizaciones poblacionales de diferente tipo y denominación. Estas organizaciones se han conformado de manera espontánea, movidas por una necesidad ciencia de clase. La dirigencia generalmente está en manos de los socios más pudientes pero sin gedeben enfrentar como organización, la participación de sus miembros es más activa y la solidaridad más efectiva. La ausencia de una formación ideológica y política de sus miembros les convierte mayoría de las veces no les cumplen. Así pasan de la ilusión a la frustración y al desencanto.

Estas organizaciones funcionan especialmente en el sector rural del Azuay y corresponden a moradores de un determinado sector que se unen para gestionar los servicios básicos de infraestructura, salud, educación, transporte, recreación, que debe tener una comunidad. de obtener una mayor capacidad de gestión, sin embargo, recogen la experiencia acumulada de trabajos comunitarios realizados desde mucho tiempo atrás para la construcción de capillas, canales de riego, agua entubada, apertura y mantenimiento de caminos. Se trata de armonizar el trabajo comunitario con la ayuda institucional. En estas organizaciones todavía perviven los principios sobre los que se sustenta una organización: igualdad, solidaridad, ayuda mutua y trabajo comunitario. La participación de los miembros es activa y se expresa en mingas, la donación de los materiales de la zona para las construcciones y aportes económicos cuando la obra lo requiere. La relación de la dirigencia con rio y compartido. Además, los comités Pro Mejoras son relativamente estables debido a que los servicios que requieren son permanentes y demoran mucho tiempo para hacerse realidad. Un problema que se va generalizando en los comités Pro Mejoras es la falta de liderazgo causada por la emigración de las personas más activas y dinámicas de las comunidades, así como de los jóvenes que son un apoyo importante en los trabajos comunitarios, lo que ha ocasionado muchas veces la parali-

Las comunas La comuna, más que una organización es una forma de producción que se realiza bajo dos neros. Para 1987 el CREA tenía registradas en el Azuay 46 comunas que congregaban a 47.727 comuneros. Las comunas adquirieron carácter legal el 7 de diciembre de 1937, cuando se dictó la Ley de Organización y Régimen de Comunas, institucionalizando el derecho de las comunas sobre las tierras de posesión. El principio que sustenta esta organización es el trabajo comunitario y la estructura orgánica se asienta en los cabildos conformados por jueces y alcaldes de diverso rango, donde se ejerce la autoridad de manera vertical incluyendo aspectos de justicia y regimiento. En las comunas azuayas es donde más se advierte el deterioro de la organización que se expresa en una pérdida paulatina del espíritu comunitario y una falta de atención a las tierras comunitarias, más aún, las tierras comunales van dejando de ser tales, incluso en algunas comunas han llegado a dividirse estas tierras; de allí que las relaciones de produc83


ción van dejando de ser comunitarias para convertirse en capitalistas, sustituyendo el trabajo comunal y compartido por el trabajo asalariado. La participación de los comuneros es cada vez más esporádica y menos comunitaria. La dinámica de la organización ya no está en los comuneros sino en los dirigentes que hacen esfuerzos por reactivar el trabajo comunitario en

Problemas básicos de las organizaciones populares en el Azuay Partiremos señalando que es muy difícil generalizar los problemas de las organizaciones populares en el Azuay dada la diversidad de organizaciones y la heterogeneidad de su trayectoria, composición, intereses, actividades, reivindicaciones; sin embargo, en una visión global de estas organizaciones populares podemos advertir ciertos problemas comunes relacionados con su identidad y representación social, con sus estructuras orgánicas, con la participación de sus miembros, que repercuten en mayor o menor grado en su accionar reivindicativo y en su proyecto histórico. Uno de los problemas más sentidos de la mayoría de las organizaciones populares azuayas es la paulatina pérdida de identidad y de representación social, como es el caso de las comunas y las organizaciones barriales. Lo más grave es que va perdiendo el sentido de comunidad y de solidaridad, para dar paso a relaciones de amistad y confraternidad y muchas veces de confrontación, que debilitan la cohesión del grupo en la organización, por ejemplo, la minga se va despojando de su sentido comunitario para convertirse en un acto ritual y protocolario. En rativistas de equidad, solidaridad y ayuda mutua. Esta situación tiene su explicación en el deterioro de las condiciones de vida de los sectores populares urbanos y las comunidades rurales que les ha obligado a sus actores a multiplicar las estrategias de supervivencia y luchar en forma individual y aislada por el sustento familiar. No cabe duda que la lucha por la vida ha logrado impregnar el individualismo en la conciencia colectiva, erosionando las bases de sustentación de la organización social. Además, hay una especie de desencanto del accionar de las organizaciones porque no han logrado satisfacer las aspiraciones de los asociados. En la estructura orgánica aparece otro de los problemas críticos comunes a las organizaciones. Las dirigencias tienden a perennizarse en el poder, acentuando una relación unilateral y autoritaria con las bases, sustentada en una mal entendida delegación de poder sin de los directivos con los consejos de administración y de vigilancia, pero éste se diluye en la formalidad. Esto ha dado lugar a que muchos dirigentes actúen de una forma personal y arbitraria, al margen de las opiniones y decisiones de las bases, haciendo de la organización un modo de vida o un trampolín político. La relación unilateral y autoritaria de la dirigencia con las bases tiene su explicación en la composición social heterogénea de los miembros de las organizaciones populares azuayas, donde se reproducen las estructuras de poder vigentes en la sociedad. Esta situación se ve más propietarios devienen en dirigentes de las organizaciones sociales rurales, manteniendo sus antiguas relaciones de mando con los asociados que vienen a ser sus antiguos lacayos. La participación de las bases en las actividades de la organización se está volviendo cada vez más esporádica, rutinaria y menos efectiva. Mucho esfuerzo deben hacer los dirigentes para lograr la participación de los asociados. No se va generando nuevas formas y contenidos de una participación más activa, creativa y comprometida. Las asambleas, reuniones y movilizaciones responden más a un rito de la organización y no a un avance del proceso de concienciación. Esta situación ha permitido, precisamente, que la dirigencia asuma toda la responsabilidad de la organización y actúe al margen de las bases. 84


En estas circunstancias, la dinámica de la organización ya no se encuentra en el accionar de las bases, con excepción quizás de las nuevas organizaciones poblacionales, sino en los dirigentes, promotores, asesores, abogados, activistas políticos, líderes formales e informales, generando situaciones de paternalismo, asistencialismo, clientelismo y proselitismo político, que va deteriorando la organización por los lazos de dependencia que genera esta situación. El ausentismo creciente de las bases y su reticencia a participar se debe a la pérdida de credibilidad en la fortaleza de la organización que desde un tiempo a tras no ha podido conseguir lo que se ha propuesto, a pesar del empeño y la dedicación de sus miembros. La las promesas de los dirigentes y autoridades que les invitan a luchar por conseguir determinada reivindicación. El individualismo y el egoísmo han puesto su parte en el debilitamiento de la participación de las bases en la organización. En torno a la dinámica de la organización se presenta un problema en torno a la ayuda institucional que algunas veces llega para dotar de alguna obra o servicio a la organización, pero muchas veces no responde a las necesidades más sentidas de la comunidad sino a la ejede la obra expresada en trabajo, materiales de la zona y alguna otra exigencia puntual. En el caso de algunas ONGs y agencias internacionales, junto a las obras llegan otros mensajes no precisamente de liberación sino de resignación y dependencia.

Aportes para la reactivación de las organizaciones populares en el Azuay En el contexto de los principales problemas observados en las organizaciones populares del Azuay en estos últimos tiempos, nos vamos a permitir esbozar algunas ideas el papel protagónico que les corresponde cumplir en el desarrollo humano y sustentable del territorio donde actúan. Sin embargo, es muy importante advertir que estos planteamientos no deben ser tomados con rigurosidad y al pie de la letra porque su aplicación dependerá del tipo y carácter de la organización, de su trayectoria de lucha, del tipo de reivindicación que con el poder local, regional o nacional. Una de las acciones prioritarias de las organizaciones populares en el Azuay debería ser la recuperación de su identidad y representación social acorde con sus principios y objetivos institucionales, para lo cual se requiere impulsar todo un proceso de educación organizacional a todo nivel, sobre todo en las bases, para que tomen conciencia del valor de la organización y se apropien de sus principios y objetivos. Es necesario cambiar el paradigma del individualismo y consumismo que caracteriza a la sociedad actual por otro que se sustente en la reciprocidad, la solidaridad y la ayuda mutua. La organización popular debe fundarse en la reciprocidad, en la implicada equidad, en la solidaridad colectiva, y al mismo tiempo en la libertad de la opción individual y en la democracia de las decisiones colectivamente consentidas, contra toda imposición externa. (…) Se trata de la exigencia de construir una utopía (lo difícil posible) donde se combinen la alegría de la solidaridad colectiva con la plena realización individual, lo cual requiere de una racionalidad alternativa a la razón instrumental e incluso a la propia razón histórica: una utopía de asociación nueva entre razón y liberación3. En este proceso de educación organizacional deben estar involucrados las propias organizaciones, sus dirigentes, las instituciones que trabajan con ellas, los gobiernos locales, provinciales, regionales y nacionales, los facilitadores del sistema educativo en todos los niveles, los animadores y promotores, en programas conjuntos y multiplicadores de experiencias. Es necesario y con efectos multiplicadores en la mayoría de organizaciones populares en el Azuay y su entorno. 85


Las tradicionales estructuras orgánicas de las organizaciones populares en el Azuay que mantienen relaciones verticales y autoritarias de la dirigencia tienen que cambiar para dar a paso a relaciones de tipo horizontal donde se comparta el poder y se delegue la toma de decisiones a las diferentes instancias de la organización, lo cual requiere de apropiaciones y desprendimientos de dirigentes y dirigidos. Quizás son las bases las que tendrían que intervenir más en la organización, asumir responsabilidades y no optar por una posición cómoda de dejar todo en manos de la dirigencia. Para ello se requiere de un cambio de actitud de parte y parte: la dirigencia debe cambiar su actitud individualista, oportunista y de protagonismo personal, y aprender a escuchar a las bases, compartir tareas y representaciones, y rendir cuentas de sus actos a la comunidad. Las bases, por su parte, deben interesarse más en la organización, dialogar con mucha frecuencia con los dirigentes, no dejarles solos en las gestiones, compartir responsabilidades. Esto también debe formar parte del proceso integral de educación organizacional. La intermitente y cada vez más exigua participación de las bases en el accionar de las organizaciones populares azuayas, con algunas excepciones, también debería cambiar, de lo contrario la organización está en peligro de su desaparición como ya ha ocurrido con varias de ellas. Los obstáculos a la participación vienen de dos vertientes: los dirigentes y sus aliados que no han logrado encontrar los mecanismos adecuados para motivar la participación de sus asociados, y las bases que no han logrado entender el valor y la fuerza de la participación en la obtención de los también está faltando en las organizaciones populares, pues sin diálogo no hay participación. En esta perspectiva, reactivar la participación de las bases es una tarea prioritaria de todos los actores involucrados en la organización popular. Las instituciones deberían poner como pación de sus bases, las cuales deberían convencerse de que sin su participación no es posible conseguir el buen vivir de la organización. Ahora bien, todo este proceso debe estar cruzado por el diálogo, la comunicación, los acuerdos y la división compartida de responsabilidades. Ante la desidia e inoperancia de las bases y el accionar poco efectivo de las dirigencias, parece ser que la dinámica de las organizaciones populares en el Azuay se está desplazando hacia actores externos a la organización, llámense asesores, promotores, colaboradores, con lo cual se está poniendo en riesgo la propia existencia de las organizaciones, pues se quedan sin piso cuando termina el trabajo de ellos, acelerando su desintegración. De allí la necesidad de que las bases y la dirigencia hagan los mayores esfuerzos para retomar la dinámica de la organización, aunando esfuerzos con iniciativas y entusiasmo para establecer acciones conjuntas, programas compartidos, acuerdos, compromisos, consensos, división de responsabilidades. También se requiere de la educación organizacional para que la dinámica de la organización retorne a las bases y a la dirigencia. Esta es la situación de las organizaciones populares en la provincia del Azuay, con múltiples fortalezas como el trabajo en equipo, la ayuda mutua, la labor tesonera de la dirigencia; con variadas debilidades en el accionar de sus miembros; con bastante claridad en su misión pero limitada perspectiva de su visión y poca audacia en sus estrategias. De allí que su reactivación requiere del apoyo solidario de instituciones públicas y privadas, de los gobiernos locales, provinciales, regionales y nacionales, pero, sobre todo, del cambio de actitudes y procedimientos de sus dirigentes, de sus bases y de los grupos de apoyo. Es necesario generar un renovado ambiente organizacional donde todos sus actores puedan avanzar en una misma dirección: el buen vivir de sus asociados con el trabajo compartido y participativo de todos. La educación organizacional deberá jugar un papel protagónico en este proceso.

3 QUIJANO, Aníbal, 1990, Modernidad, identidad y utopía en América Latina, Edit. El Conejo, Quito.

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Bibliografía: Achig, Lucas, La organización social en el Azuay, Estudios del Plan de Desarrollo Integral de la Provincia del Azuay -PDIPA-, H. Consejo Provincial del Azuay, Cuenca, 1991. Espinoza, Leonardo y ACHIG, Lucas, Proceso de desarrollo de las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago, Edit. Don Bosco, Cuenca-Ecuador, 1981,. Gorostiaga, Javier, América Latina frente a los desafíos globales, publicaciones de la Fundación José Peralta, Quito, 1991. Monsalve Pozo, Luis, El sombrero de paja toquilla, Publicación en Anales de la Universidad de Cuenca, Cuenca, 1954. Quijano, Aníbal, Modernidad, identidad y utopía en América Latina, Edit. El Conejo, Quito, 1990.

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POLÍTICA Y ORGANIZACIÓN TERRITORAL EN EL AUSTRO ECUATORIANO (1949-1979)

Juan Fernando Regalado FLACSO Ecuador El objeto de esta conferencia guarda relación con el interés por explicar fenómenos del presente y dimensiones sociales contemporáneas poco aprehendidos en los modelos estadísticos o en el formato de consultoría. En la actualidad se halla latente un sufrimiento colectivo incorporado durante varias generaciones. La investigación y los estudios sociales que persigo, buscan contribuir a otorgar herramientas explicativas para aliviar ese dolor y revelar las bases sociales de su origen. En el mismo Azuay profundo aún hoy día las generaciones mayores rememoran el acumulado de sufrimiento social en al menos el último siglo. Es muy fácil augurar un siglo XXI con optimismo, a condición del olvido del esfuerzo y del trabajo invertido por centenas de grupos anónimos. Un trabajo desconocido y desvalorado que incesantemente se aspira olvidar, dada la asociación al dolor vivido. El marco temporal sugerido sobre el siglo XX, busca aportar en esa dirección y avanzar más allá de los esquemas de fases económicas generales con las cuales se ha estudiado en su mayor parte ese período histórico en Ecuador. La organización territorial se basa en la organización y distribución de recursos sociales (entre los cuales se hallan bienes económicos y elaboraciones simbólicas) que en la época de estudio, se han ejercido de modo desigual, desplazando durante varias generaciones a sectores amplios de la población. Los aspectos jurisdiccionales y administrativos en realidad esconden la distribución desigual de recursos sociales, y corresponden a fuerzas colectivas interesadas en su consecución. Una explicación de la organización social del territorio implica, precisamente, comprender el tipo de recursos en disputa, el conjunto de sectores articulados en su distribución y las formas institucionales que los sustentan. El ámbito de lo político implica los modos de organización del poder y procesos de hegemonía que, en determinadas condiciones históricas, incorporan lugares de autoridad. Una mirada al territorio posibilita comprender la organización de tales lugares y cómo se los instituye. Las relaciones de poder se establecen tanto en la disputa de bienes materiales cuanto, en la producción de recursos simbólicos desiguales. La alusión a la entidad Austro ecuatoriano conduce a un vasto espacio social. Los documentos coetáneos emplean de un modo distendido expresiones como provincias del sur o provincias azuayas, en plural. De cualquier manera, lo importante es que podamos discutir las propias Cañar y, posteriormente, Morona Santiago, junto a áreas de la costa ecuatoriana. La organización de los espacios sociales estuvo condicionada por varias fuerzas sociales. 89


La llamada “cooperación internacional para el desarrollo” operó en el sur ecuatoriano como frente económico por al menos durante 60 años; indujo a ramas de actividad productiva y al mismo tiempo acompañó una movilidad poblacional. La organización territorial y la avanzada austral son concreciones locales de dicha cooperación. Los planes económicos estuvieron desarrollados”, particularmente a organizaciones internacionales que alrededor de 1956 dieron lugar a un plan sobre Azuay y Cañar. Las medidas para evitar un probable estallido social dieron lugar a políticas concretas desde la década de los años 1940. En 1952 hubo un plan bien estructurado para paliar los fenómenos de la precaria condición de vida en la población 1. La Army Maping Service de los EE.UU. llevó a cabo una cartografía aeronáutica sobre Ecuador2 participación de delegados de los Servicios de Cooperación Internacional, Por ejemplo, en el ramericano efectuó un minucioso balance de los servicios de salud en las provincias de Azuay y Cañar. En 1968 participaron voluntarios del Cuerpo de Paz en la introducción de nuevos “diseños” artesanales3 y en la conformación de la cooperativa Cochapata. Se hallaban activos los llamados clubs 4-F 4. En un centro de experimentación agropecuaria participó el Heifer Project. Se agropecuaria por intermedio de la Fundación para el Desarrollo Internacional. La Universidad Rural y Urbanístico. Un técnico de la Universidad de Alabama asesoró en comercialización de trigo. La ampliación del aeropuerto de Sucúa y la activación de un puente aéreo tuvo participación de la Fuerza Aérea norteamericana5. El BID había preparado el documento “Plan de tres años” para el Azuay, alrededor de 1960. Las Naciones Unidas mostraron interés en la minería y auspiciaron la prospección sobre una vasta área en Azuay. El llamado Plan Piloto había sido un “organismo especializado de la OEA” a cargo de sideraba “la conveniencia de emprender una investigación integral en una zona determinada que tendría por objeto proporcionar al gobierno de Estado miembro en que se realizará un mejor conocimiento de la región por las conclusiones que se obtuvieran”. Entre las tareas concretas se hallaban: analizar los mapas existentes, formar nuevas cartas de conjunto, por medio de la investigación directa y de las técnicas más modernas de fotogrametría y fotointerpretación. Además, el estudio de las vías de comunicación, de los problemas de geografía urbana y, el estudio de la población desde sus orígenes, considerando su tipo físico, sus condiciones de vida, su economía6. El Plan Piloto tuvo dos ejes de concreción: estudios sobre poblaciones campesinas y central en la que especialmente se destacó la zona de colonización en Santo Domingo de los Colorados7. En el caso azuayo, no hubo estudios similares a los efectuados por ejemplo en áreas campesinas de Pichincha (varios aspectos ya habían sido abordados por el propio Centro Lo importante es notar que aquél fue el marco de política internacional para abrir frentes de colonización interna. El principal efecto de la llamada cooperación, fue el de generar un ámbito de elaboración de sentido y explicación sobre aspectos sociales y económicos, entre 1 2 Cárdenas, 1954: 310. 3 “En cuanto a los diseños, son proporcionados por los Voluntarios de Paz”, con la colaboración de la empresa Andean Products (Emmanuel Martínez Palacios, 1969: 37-51). 4 En 1968 se habían realizado 19 reuniones de los Clubs (E. Martínez Palacios, 1969: 23). 5 Martínez Palacios, 1971: 5-14. 6 Plan piloto del Ecuador, 1960. 7 Ese fue el origen de buena parte de la población inmigrante en Santo Domingo. Una de las principales provincias de procedencia fue Loja, además de Pichincha y Tungurahua

(Comité Interamericano de Desarrollo Agrícola, 1965).

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los cuales se halla la idea de crisis y obstáculos (resistencias) al cambio, al mismo tiempo se Según nuestra indagación, buena parte de los antecedentes de los estudios sobre lo regional se inscriben en los modelos de “planeación” y en el diseño de políticas internacionales enfocadas sobre varias zonas del mundo como cooperación o ayuda para el desarrollo. El corolario final ha sido la presencia de numerosas ONGs activas hasta el presente.

décadas de siglo, al mismo tiempo que se trazaba una nueva organización espacial trazada por la industria petrolera internacional. Las colectividades del sur de Ecuador fueron la presencia raciones a una posición paradójica. La estructuración del referente de frontera sur arrastró a nuevos segmentos de ecuatorianos. El sentido y noción de frontera sur fue un ámbito en el cual varias generaciones fueron socializadas. Ese referente de frontera debe buena parte al curso del siglo XX. Períodos anteriores indican, por el contrario, una cercanía entre sectores populares allende la demarcación diana escala con regiones de Sullana y Piura. En las provincias del sur de Ecuador fueron conformados importantes contingentes de población joven que se enroló en las tropas enfrentadas entre 1941 y 1942. Aquél es un capítulo aún poco explorado en la historiografía ecuatoriana. ¿Cuánta población fue parroquias de origen de las tropas? ¿Cuánta importancia tuvieron los años o meses de acuarmismo tiempo, en Azuay y Cañar hubo inversión de fuerza de trabajo en la movilización de contingentes por trochas y caminos de herradura hacia los pequeños destacamentos que se sostuvieron en áreas del oriente ecuatoriano8. Simultáneamente, en el Centro de Estudios el sur de Ecuador y paulatinamente adoptó una alteridad respecto a Perú. La referencia de pertenencia al Sur de Ecuador tuvo ese trabajo de elaboración intelectual y material. Azuay y Cañar muy difícilmente se hallaron fuera de la constitución del Estado nacional. Esta zona del país ha sido profundamente constituyente del Estado nacional. No se trata pues de una externalidad respecto al centro nacional.

Irresolución política de los factores económicos cidades locales de este espacio social en el sur de Ecuador. Se trata de condiciones locales estructuradas en el tiempo y entre las cuales se encuentran factores económicos y poblacionales que hace varios años Cardoso y Falletto (Dependencia y desarrollo en América Latina) muy claramente ya delinearon en una pregunta clave sobre qué de externo guarda lo interno. Todas las fuentes consultadas y todas las instituciones activas en ese momento, indican un momento de estancamiento económico. Hubo expresiones sobre el riesgo vital para la

8 Juan F. Regalado, 2010.

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población en el orden de la provisión de alimentos9. Luego, la JUNAPLA concluyó que Azuay y Cañar “atraviesan por una situación especialísima de crisis que, determinando un atraso en aquellas provincias, afecta notablemente a la condición de vida de sus habitantes […] zona afectada por una paralización de su desarrollo” y “postración económica”10. En los diez años siguientes continuó tal condición económica que implicaba la “inaplazable obligación de los poderes públicos [en] dictar las medidas más urgentes para aliviar tan penosa situación largamente soportada por estas provincias”. “La depresión crónica que la región experimentaba”. crisis y la expresión crisis económica sin hacer el esfuerzo por establecer marcos temporales y aclarar sus alcances. Fueron precisados orígenes múltiples y “diversas causas” en la situación económica. “No era atribuible a una causa única, sino a una combinación de factores”11. No obstante, predominaron miento, barreras en vialidad, crisis de exportación de sombreros y monocultivo de caña. Su espacio se habría caracterizado especialmente como área minera. Particularmente en el curso del río Santa Bárbara, bastante cerca, al oriente de Cuenca, la minería había sido un medio de ingreso monetario. Varias rutas hacia el oriente azuayo tuvieron esa raíz. Hubo desplazamientos destacó la desaparición de industrias en lavaderos auríferos y las demás posibilidades mineras en esas provincias. Por ello, uno de los principales ejes de acción del naciente Instituto de Recuperación fue el procesamiento de minerales12 necesitaba una urgente prospección y volver a levantar su producción. En los años de la década 1950 y 60 hubo planes por prospecciones mineras. Fueron instaladas fábricas de cemento y en estaba realizando una prospección minera con un “futuro provisor para la región” En el presente de las décadas 1940 y 1950, en cambio la economía austral se habría caracterizado por la manufactura de sombreros y obtención de alcohol (“actuales industrias básicas”). De ese modo, fue estructurándose una disyuntiva en la opción de vida (o sombreros, acumulados socialmente, y que derivaron en atributos morales y en sanciones intra-individuales (la vagancia; la afección por el alcohol), en realidad tuvieron explicación en esa materialidad de relaciones sociales; es decir, en una extendida condición de vida sostenida por lo menos desde inicios de siglo. Tales ejes pasaron a formar un consenso común. En cuanto a la mencionada fase industrial, en realidad la Industria no pudo ser enlazada al acumulado artesanal local y corrió paralela. Pero fundamentalmente se puede notar que ni la industria ni las actividades de la ciudad de Cuenca lograron incorporaron los miles de potenciales trabajadores represados en las condiciones del agro azuayo. Hubo una extendida actividad de elaboración de sombreros que se exportaron durante varios años. Los mentados panama hats en realidad escondían una muy compleja implicación productiva, en el sentido que lo productivo moviliza todos los aspectos en sujetos colectivos y reproduce la base de interrelaciones sociales en varias décadas. Esa dedicación posibilitó un ingreso complementario en familias campesinas y poblados. Ambas actividades manufacturera y agropecuaria se reforzaban, estableciendo una dedicación laboral precaria. En ese momento

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especialmente en Azuay. Incluso se llegó a precisar porcentajes de calorías necesarias en el campesinado, que en los hechos se encontraba por debajo de lo tolerable.

10 JUNAPLA, 1959. 11 CREA, 1965: 2. 12

Juan F. Regalado, 2010.

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histórico Ecuador fue levantado por el esfuerzo de miles de hombres y mujeres anónimos. Las actuales vitrinas de sombreros velan ese trabajo. Otro ángulo, en el universo interior de Azuay y Cañar, necesita una lente hacia la complejidad poblacional en esta región del país. Existe la costumbre de traslapar los fenómenos presentes en la ciudad de Cuenca con lo generado en la amplitud del espacio social azuayo. Si considerador de 100 entidades socio-económicas desplegadas sobre el vasto territorio azuayo y cañarejo. Guayas. Tampoco Quito en Pichincha. A nivel nacional, los censos de 1950 y 1962 indican que la gran mayoría de localidades estuvo compuesta por áreas con menos de 500 habitantes (unas 10 mil entidades locales integradas por grupos poblacionales de menos de 500 habitantes). De tal modo que se vuelve necesario recurrir a otro tipo de estudios que supere la idealización de lo por lo menos 59 localidades en Azuay, y 30 en Cañar, que rebasaban incluso los marcos jurisdiccionales administrativos y cuyas condiciones de vida se ocultaron13. Las antiguas dinámicas migratorias habían presentado como principal destino la región Costa. Varias familias en El Oro y Guayas tuvieron ese origen serrano del sur. Mientras tanto, en el curso de las primeras décadas del siglo XX, se produjo “colonización espontánea” en el Oriente que dio lugar a poblados con familias en Macas, Sucúa, Logroño, Méndez, entre otros14. Un primer impulso se debió a áreas auríferas aluviales e iniciativas particulares como las de la comunidad salesiana alrededor de 1910. En 1916 fue creada la Junta Promotora de Colonización Oriental del Azuay15. En esos años, la Iglesia tuvo un particular iniciativa. El entonces obispo de Cuenca, expresó que “nuestros compatriotas están expuestos a la suerte de sus vecinos del Perú”16. En 1925 fue establecido el Comité de Colonización Oriental Azuayo, al mismo tiempo que el Comité Ejecutivo de Colonización Oriental17. den en el origen de la colonización oriental como un medio urgente para solucionar la grave situación económica de las poblaciones australes18 chamiento de la frontera agrícola a través de varias acciones” y un “amplio Plan de Colonización del Valle del Río Upano”. Aquél fue el principal contenido en la política de colonización. que existe en el Altiplano de las provincias de Azuay y Cañar”. Entre las localidades azuayas se efectuaban cursos de motivación para colonización. Alrededor de 1969-70 se habían movilizado en el Upano 245 varones adultos provenientes de varias parroquias de Azuay19. El efecto sobre las originarias sociedades amazónicas tuvo ese complejo origen. Fue un desahogo “con la construcción de vías carrozables de penetración”20. “La vialidad interna y de unión entre el Oriente y la Sierra… constituyendo la principal solución del problema económico-social”. Existe, sin embargo, un aspecto interno que puede ser redimensionado y que se halla bastante silenciado: se trata de una irresolución política en los recursos agrarios de Azuay.

13 Servicio Cooperativo Interamericano, 1961. 14

Las rutas de las Misiones, INPC, Cuenca, 2010, inédito). Hasta 1969 se habían asentado ya unas 1.400 familias (Diagnóstico presentado por Martínez Palacios, 1969: 54; 1971: 26). 15 Iniciativa del sacerdote Julio M. Matovelle. 16 Manuel Pólit Laso, con motivo de su Décima Carta Pastoral (1913) y la encíclica Lacrimabili Statu Indorum de Pío X (junio de 1912); cit. en: Julio Tobar, 1992: 276. 17 Presididas por el capitán Luis F. Mora, autor, a su vez, de la Monografía sobre Cuenca (L. Mora, 1926). 18 “La comparación entre la situación en la que viven los campesinos los lugares pobres y erosionados de la sierra y las posibilidades de mejoramiento a través del traslado a las zonas orientales” (Martínez Palacios, 1971: 4). 19 Emmanuel Martínez, 1971. 20 Decreto Legislativo, 7 noviembre 1958.

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De ordinario, gran parte de las explicaciones con las cuales contamos apelan a la crisis de manufactura de sombreros como punto básico en la grave situación económica del austro ecuatoriano. Desde mi punto de vista, aquél fue únicamente el fenómeno más llamativo entre aspectos estructurados, por lo menos, en el curso de las primeras décadas del mismo siglo XX y que sin embargo permanecieron irresueltos. Al mismo tiempo, tales aspectos fueron evadidos por casi la totalidad de estudios. Fundamentalmente, es necesario insistir que el principal detonador fue un largo sostenimiento en la presión social sobre recursos agrarios. En Azuay básicamente se vivió la paradoja que buena parte de sus pobladores se hallaba en condición de propietarios. Propietarios de lotes de tierra, a diferencia de otros contextos de la sierra ecuatoriana. Una condición propietaria bastante extendida en el espacio social del austro y que ha sido caracterizada como un numero alto de minifundios. La pequeña propiedad fue un rasgo compartido especialmente entre Tungurahua, Azuay y Cañar. Se ha repetido que aún con difícil acceso (vialidad) cuanto en la calidad de suelos. Más allá, lo que busco argumentar es que la contracción económica se debió a aspectos irresueltos en el ámbito de política bución de la propiedad, y a políticas en aumento de productividad y manejo de recursos hídricos. En parte, la vía de escape fue la colonización al Oriente y áreas de la Costa. la producción (viveros, abono orgánico) especialmente frutas y hortalizas, y con una red inicial de comercialización. Esa política fue debilitándose y dejó paso al predominio y prioridad en presupuesto para cuatro ríos) no hayan organizado un completo sistema de riego e incluso inaugurando un modelo propio de riego extendido. En mi estudio, a ello se suma una lógica interna en la estructura familiar ante propieproblema de la presión de la población sobre la tierra”. Junto a la mencionada excesiva fragmentación se encuentra el represamiento de las relaciones sociales establecido en torno a la pequeña propiedad. O, en otros términos, la mencionada “excesiva” fragmentación en realidad se explica por la dinámica interna de las unidades domésticas propietarias en lotes de limitada monta, coartada en sus posibilidades de traspaso hacia la nueva generación poblacional. Las cada unidad doméstica. Al mismo tiempo, su producción mayormente fue dirigida al consumo familiar que hacia una comercialización. De esa forma la actividad económica en una gran esfera poblacional estuvo poco mediada por relaciones monetizadas. Los segmentos emigrantes precisamente tuvieron explicación y motivación en esas condiciones sociales primarias establecidas en el seno familiar. El pequeño propietario es “quien generalmente migra… aquí no hay prácticamente sujeto de crédito”21. Este eje explicativo me lleva al universo amplio y complejo de las unidades domésticas y organización interna de recursos económicos. No tengo más respuestas que comunicar por el momento. Pero en la base de la crisis exportadora de los años 1950 se halla las cuestiones irresueltas en el campo azuayo, y aún los fenómenos de emigración internacional y nacional no son posibles comprenderlos sin dimensionar aquella irresolución política en los recursos agrarios. Azuay y Cañar presentaban un “problema estructural sumamente serio”. La alterna“o encontrar la posibilidad de expansión de estas poblaciones hacia otras regiones del País”: 21 Cárdenas, 1954.

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“allí estaba uno de los nudos de la crisis estructural de las dos provincias”. Esas implicaciones fraguadas en el curso del tiempo, llevaron a los complejos enlaces del austro con los espacios sociales orientales. Aquello se ha omitido. Se han olvidado sus implicaciones para las propias localidades serranas, a más de los efectos etnocéntricos sobre las comunidades amazónicas. Fue posible que los circuitos sociales expresados espacialmente, y establecidos en la experiencia directa de la vida de las localidades, tuvieran igual peso decisivo que los planes gubernamentales en la estructuración de nuevas territorialidades y en diferentes formas de vivir la política regional. En el plano de las representaciones simbólicas, fue producido un universo sobre la excepcionalidad de Cuenca y Azuay. Se apela frecuentemente a un ideario y a una suerte de “ser”, original, repleto de tópicos (comarca, ciudad de cultura, provincias de intelectuales, atenas del económicos y buscó dar la imagen de suspensión de las relaciones de poder realmente existenlor mostrando la hazaña vial. El curso del siglo XX fue condicionado por el interés económico e incidencia económica a nivel nacional. Las principales condiciones de una injusticia social estructural se establecieron en términos silenciosos, pausados, amasados en décadas.

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Bibliografía: Cárdenas, José C., Reforma Agraria y Desarrollo Económico en el Ecuador, Sobretiro de El Trimestre Económico, vol. XXI, Nº 3, julio-septiembre de 1954, México. Comité Interamericano de Desarrollo Agrícola, Tenencia de la tierra y desarrollo socio-económico del sector agrícola. Ecuador, Washington, Unión Panamericana, Secretaría general de la OEA, 1965. CREA, Informe de labores del Señor Administrador del Centro de Reconversión Económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago, Cuenca, 15 de marzo de 1965. , JUNAPLA, Comisión asesora del centro de Reconversión económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago, Sugestiones para una política de desarrollo, Quito, noviembre de 1959. Martínez Palacios, Emmanuel, Centro de Reconversión Económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago, Informe, Centro de Documentación, Cuenca, CREA, 1969. Martínez Palacios, Emmanuel, Informe de labores. Centro de Reconversión Económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago CREA, marzo 1969 – marzo 1970, Ediciones Departamento de Divulgación audiovisual, Cuenca, CREA [1971]. Mora, Luis F., - “Azuay a la vista!”, en: Monografía del Azuay, Cuenca, Tipografía de Plan piloto del Ecuador, IPGH, Sección de Antropología, México, 1960. Regalado, Juan Fernando ción en el Austro ecuatoriano entre los años 1940-1970, Tesis de Doctorado en curso, FLACSO-Ecuador, 2010. Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública, Encuesta sanitaria nacional, Quito, 1961. Tobar Donoso, Julio, El Indio en el Ecuador Independiente, Quito, Ediciones de la Universidad Católica del Ecuador, 1992.

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EL DESARROLLO ECONÓMICO DEL AZUAY EN EL PERÍODO 1949-2010

Santiago Pozo Rodríguez Universidad de Cuenca Ecuador

La industrialización para el mercado interno abrió un exitoso ciclo de desarrollo económico de la región en los años 50-60, que dio respuesta económica a la crisis del largo período de exportación de sombreros de paja toquilla. Sin embargo, el desarrollo bajo el modelo de industrialización concluyó a inicios de los años 80, cuando el país comenzó un proceso de liberalización y ajuste económico que dio lugar a una profunda crisis en la economía provincial, que no solo fue causada por el cambio del régimen monetario del país en el año 2000, pues, también desde mucho tiempo atrás, la industria cuencana mostró serias Una explicación básica de tal situación es que la región ha experimentado, en las dos últimas décadas, una profunda transformación de las condiciones de desarrollo que sustentaron el modelo anterior, de manera tal que la fórmula que sintetiza el funcionamiento actual de la economía regional es la de recursos humanos y naturales escasos y caros. una nueva estrategia económica hasta el momento, por lo que el problema central en el último lustro ha sido saber cuáles deben ser las nuevas condiciones para abrir otro ciclo económico de la región en una coyuntura de vigencia de un esquema monetario cambiario, como es la dolarización, y en un ambiente de alianzas estrategias y pleno uso de las tecnologías de la información y comunicación. Para algunos analistas, este proceso de cambio ha desplazado la posibilidad de una dinámica regional basada en el mercado interno hacia otra sustentada en el mercado externo. el desarrollo que provienen de las potenciales remesas de los migrantes, como desde el punto de vista de la eventual demanda de bienes y servicios que se encuentra en el mercado externo y ya no de manera preferente en el mercado interno.

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Etapas del Desarrollo Económico del Azuay Primera Etapa: 1940-1960 La ideología de la modernización, el auge y crisis de la manufactura de paja toquiLa Región Austral (Azuay Cañar) ha vivido ciclos de auge y de crisis, condicionados fundamentalmente por sus relaciones con el medio externo. A decir de Marcelo León -en su estudio sobre la producción industrial de la Provincia del Azuay- esta etapa se caracteriza fundamentalmente por la casi inexistencia de establecimientos industriales y por el paso lento y parsimonioso de una actividad eminentemente artesanal a otra fabril incipiente, como es el caso de las ramas textiles, alimenticias y la vinculada con la producción de materiales para la construcción de viviendas (arcillas y yeso). Las características sobresalientes de este período son: el reducido volumen de producción industrial, acompañado de una tecnología tradicional y arcaica que se completa con la ausencia casi total de tradición empresarial. A todo esto se debe añadir la relativa inexistencia merciales. Los problemas seculares de la región no dejaron de estar presentes en este período: dotación prácticamente inexistente de infraestructura que se evidencia en la falta de vías de nómicos del país, Quito y Guayaquil. Entre los años 1943 - 1950 se dio el auge de los sombreros de paja toquilla, que se constituyó en uno de los importantes productos de exportación del país en esa década, tanto así que en 1946 fue el segundo producto que más se exportaba desde Ecuador. Sus mercados más importantes eran Estados Unidos, México y Brasil. Más adelante, en la década de los ca de la provincia del Azuay con el modelo de industrialización para el mercado interno. La dinámica para el crecimiento provino fundamentalmente del sector manufacturero industrial que sustituyó como eje de desarrollo a la manufactura artesanal de sombreros de paja toquilla para exportación (Quesada: 2004). Esta actividad experimentó una grave crisis originada en la sobreoferta hacia el mercado externo, lo que provocó la caída de los precios, al punto de llevar a la quiebra al sistema productivo de la provincia1. Como consecuencia, y a decir de Adrián Carrasco, tuvo que enfrentar un conjunto de problemas centrados principalmente en la estructura agraria minifundista, la débil calificación de la fuerza de trabajo, las limitaciones de ahorro e inversión y la falta de diversificación productiva. En definitiva se puede afirmar que la región experimenta una profunda depresión económica a consecuencia de un brusco estancamiento de sus dos actividades básicas: la agricultura y la manufactura artesanal. Ante este panorama crítico y con la intención de reactivar la economía regional, en 1954 se dicta la Ley de Incentivos Tributarios a la Industrialización que favorecía a Azuay y Cañar con el propósito de atraer inversiones al sector industrial. Esta ley permitió que en 1957 se levantaran los estudios de factibilidad para la creación de dos empresas: Una de neumáticos, la Ecuadorian Ruber Company (ERCO) y la Cementera Guapán en la provincia del Cañar. No obstante, y como lo señala Leonardo Espinoza, estas acciones para reestimular la industria artesanal a través del “Instituto de Recuperación Económica del Azuay y Cañar” no dio los resultados esperados ya que los representantes de las casas exportadoras y los hacendados se apoderaron de los cargos directivos del Instituto, desvirtuando sus objetivos sociales, reorientanintocados los intereses de los grandes comerciantes del sombrero de paja toquilla.

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Frente a esta situación los procesos migratorios hacia la costa y oriente se acentuaron, ya por la erosión, mientras los mejores suelos agrícolas continuaban en manos de los terratenientes. Finalmente, en 1958 se funda el Centro de Reconversión Económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago, CREA, cuyo objetivo era la “reconversión del tradicional quehacer económico de las provincias australes”. Los frutos de la reconversión de la economía regional, recién se vieron poración de esta región a la dinamia económica del país, justo en la antesala del “boom” petrolero.

Segunda Etapa: 1961-1980 La modernización urbana y el auge de la industrialización para el mercado interno. Se consolida la migración externa y se dan los cambios político-culturales desde una posición conservadora hacia un pensamiento de centro-izquierda En los años sesenta, como respuesta a la crisis, se logra consolidar un modelo de desarrollo de carácter agrícola, minero, artesanal, industrial y turístico. A inicios de esta década, la acción directa del Estado, mediante la promulgación de la Ley de Fomento Industrial, permitió que en la provincia se ubiquen importantes industrias que captan mano de obra y materia prima de la zona, contribuyendo a un acelerado proceso de urbanización y a una dinamización de la pequeña y la mediana industria. La maduración de estas actividades desde la artesanía hacia la industria y la instalación de industrias, que utilizarían materias primas locales (madera, cemento, cerámica, caña de azúcar entre los principales), se consiguieron en los años setenta, fundamentalmente. A decir de Adrián Carrasco –experto en temas de desarrollo regional– lo importante para la historia del desarrollo del capitalismo es, sin embargo, que estas industrias se establecieron luego de un largo proceso de acumulación originaria de la región (Azuay y Cañar) en el que se formó una burguesía con capital dinero para encaminarse hacia la industria y un proletariado a partir de la absolución de mano de obra artesanal, que se había liberado de coacciones extraeconómicas que lo ataban a los sistemas serviles del trabajo agrícola2. Según una publicación del IDIS (Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Cuenca, ya extinto) las dos empresas más antiguas que constan en los registros de la Cámara de Industrias del Azuay son la fábrica de “Velas Imperiales”, creada en 1930 y la Editorial Don Bosco Cía. Ltda., establecida en 1936. Posteriormente en 1940 comienza a operar la fábrica de embutidos y Conservas la Europea Cía. Ltda. y en 1945, Pasamanería Tossi S.A.; por la crisis de exportación de sombreros de paja toquilla, en 1953 se establece la primera empresa que se dedica a esta actividad en forma industrial, la Serrano Hat Export Cía. Ltda., y en esta década se crean dos industrias más: la Cerámica Moderna C.A (1956) y la Cuenca Bottling Company C.A (1957)3. La información demuestra que el proceso de industrialización tuvo sus raíces fundamentales en la reactivación de las actividades agrícolas y artesanales que, tradicionalmente, habían constituido fuente de acumulación originaria en la región (Carrasco: 1985). Por otro lado, la especialización de la mano de obra artesanal, fue aprovechada para la instalación de muebles y la de artículos cerámicos.

1

llegaba a representar ni siquiera el 1% de las exportaciones nacionales. Esto trajo consigo la desocupación y miles de tejedores de sombreros se quedaron sin esta fuente de trabajo, pasando de la pobreza a la mendicidad, del subempleo al desempleo. 2 Para el economista Carrasco, el surgimiento de la industria no fue causa de medidas de política económica, sino más bien fue el resultado de un proceso histórico.

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Se debe destacar en los años sesenta la instalación de Ecuatoriana del Caucho S.A., que se inició con el nombre de Ecuadorian Rubber Company (1963), que introdujo en la ciudad de Cuenca las formas de organización de la gran industria capitalista dependiente y todos sus efectos económico-sociales. En estos años también se crea el complejo Vanderbilt S.A dedicado principalmente a la producción de tubería galvanizada. Estas dos empresas responden a la lógica del funcionamiento del capital monopolítico imperialista, por la participación de la inversión extranjera predominantemente en la primera de las mencionadas y por el empleo de un altísimo porcentaje de materias primas importadas en las dos. En la década de los sesenta, los empresarios logran un importante liderazgo social fundamentado en sus propuestas económicas reformistas y modernizantes, acordes con el proceso de crecimiento económico: desarrollo urbano, difusión de los medios de comunicación particularmente de la televisión; ampliación del aparato administrativo en la ciudad de Cuenca, basado especialmente en un modelo de desarrollo que buscaba la modernización de la gestión pública. Pero también -y como lo señala Leonardo Espinoza en su artículo sobre la síntesis del proceso histórico del Azuay- la década de los sesenta es también de gran agitación social, de valerosas jornadas de lucha del movimiento popular, de enfrentamientos políticos contra las dictaduras de turno y de confrontaciones e ideológicas contra la derecha reaccionaria que esgrimía un discurso anticomunista para atemorizar al pueblo con el propósito de alejarlo de sus expresiones de simpatía por la triunfante revolución cubana. Esta modernización del aparato estatal y del sector privado se fortalece en los años setenta con el inicio de la actividad petrolera, lo que impulsó la construcción de una gran obra pública en el país y en la provincia, que consolida el proceso de modernización. Efectivamente, hasta 1970 la principal actividad productiva se basaba en el sector agrícola y las exportaciones dependían de unos cuantos productos de ese sector. Sin embargo, a partir de 1972 el Ecuador empezó a exportar petróleo en cantidades importantes, de manera manera notable, por la volatilidad del precio internacional del barril de petróleo. Adicionalmente, el auge de los años setenta no sólo se sustentó en la exportación y en los buenos precios del petróleo, sino también en un endeudamiento externo agresivo y desmesurado. En este período la industria inicia la actividad manufacturera enmarcada en criterios de racionalidad económica, al paso de aplicar tecnologías nuevas en el proceso productivo, buscan-

Si bien el proceso de industrialización en la provincia parte de la acumulación de la ganancia comercial para desplazarse a la manufacturera, es con la ley de 1954 que se marca el punto de partida de la intervención estatal en apoyo de la industria, que contempla junto con otras leyes .

4

En su estudio, León enfatiza que un elemento que colaboró también al crecimiento industrial, fue el auspicioso proceso integracionista del Grupo Andino, que permitió la creación de empresas con proyección al mercado andino, tales como: ADAMAS ANDINA S. A.(papeles especiales), FAMA S.A. (aparatos de precisión y medición eléctrica), SINTECA S.A. (artículos plásticos), etc. Algunas empresas de larga trayectoria en la provincia como ARTEPRÁCTICO y cado regional (Azuay, Cañar y Morona Santiago) y orientarlo hacia el mercado nacional. 3 La industrialización del Azuay realmente se inicia en la década de los sesenta, con treinta y dos empresas inscritas en 1960. Se debe tener en cuenta que no todas las industrias se registran en esta Cámara patronal, puesto que existe la similar de Pequeñas Industrias y las que por su constitución legal pertenecen a otras formas de organización como por ejemplo cooperativas de producción. 4 Un cambio cualitativo de suma importancia que merece ser destacado es que en este período surge una empresa de nuevo tipo: se pasa de la empresa personal o familiar a la societaria.

100


Durante el auge del modelo de producción para la demanda interna que inició en los años setenta (1970-1979), la economía azuaya creció a una tasa promedio anual del 13,9 por ciento (Monsalve y Pauta, 1998)5. La dinámica del desarrollo industrial propició también un crecimiento comercial y de servicios. Los cambios en la actividad productiva del Azuay pueden caracterizarse a través de económicamente activa aún se encontraba ocupada en el sector agropecuario, un 22.8 % en la 1.3 % en la construcción. Para 1990, la ocupación en el sector agropecuario había disminuido al 29 %, en la industria manufacturera a un 20.8 %, en tanto que los servicios ocupaban a un 21.3 % de la PEA, el comercio al 11.5 % y la construcción al 7.1 %. Pero el crecimiento económico condicionado por la demanda del mercado regional impuso serios límites a las posibilidades de expansión empresarial. Poco a poco la industria perdió su dinamismo y su capacidad para generar empleo. Para Carrasco, el principal límite del modelo industrial del Azuay radicó en la alta dependencia del proceso productivo de las importaciones, ya que la mayor parte de los insumos utilizados para la producción y transformación provenían del mercado internacional, sin generar ningún tipo de encadenamiento entre el sector industrial y el resto de sectores de la economía local y, por ende, sin mayor ducción industrial para el mercado externo. Este modelo se había basado en la industrialización sustitutiva de importaciones, con base en una demanda creciente de divisas para la importación de maquinarias, equipos, insumos, materias primas, tecnologías, etc., las cuales fueron provistas por el auge petrolero y el endeudamiento externo que terminó a inicios de los ochenta.

Tercera Etapa: 1981 – 2001 La búsqueda de una reconversión productiva, la apertura económica, el crecimiento de la economía provincial sustentado en la captación de excedentes de las remesas de los emigrantes, crisis de la economía nacional y dolarización A inicios de los años ochenta, tanto a nivel nacional como en la provincia del Azuay, ocurren una serie de cambios ocasionados por la crisis de la deuda externa (1982) y por el agohacia un nuevo modelo de desarrollo. Como lo señala Alberto Acosta -en su libro sobre la Historia Económica del Ecuador- la presión ejercida por los diferentes organismos internacionales para el pago de la deuda en el país aquellos criterios que sostienen que había llegado la hora de desmantelar el alto graindustrial en el país. En este sentido y conforme al diseño de esta política económica y a la el pasado, dejan de cumplir su papel de promotores del desarrollo industrial, no solamente en la provincia del Azuay, sino en el país en su conjunto. la estructura arancelaria volviéndola más permeable al exterior y se levantan impedimentos elaboración nacional y local; el sistema crediticio suspende los incentivos que venía prestan5 La investigación citada se realizó en cinco sectores de la economía local: manufactura, minería, comercio, hoteles y restaurantes y servicios.

101


do, desaparecen ciertas líneas de crédito altamente subvencionadas (Fondos Financieros). De igual manera el sistema cambiario elimina tipos de cambio preferenciales y se embarca en un proceso de devaluación continuo. (Acosta: 2002) Todos estos factores comprimieron las actividades industriales y alteraron su patrón de comportamiento, al distraer capitales de inversión y dedicarlos a la especulación. Durante este largo período de crisis, de ninguno de estos elementos pudo sustraerse la industria de la provincia. Frente a esta crisis que afectó a la industria, empiezan a adquirir importancia sectores tales como los servicios, la artesanía, la minería, el comercio y el turismo, a través de la constitución de pequeñas y medianas empresas. El aparato productivo provincial, al no sustentarse en actividades exportadoras, experimentó una fuerte contracción, pues entre 1981 y 1989 la economía azuaya muestra una tasa de variación promedio anual de -5.7 %. Para incentivar la actividad exportadora, los gobiernos que se sucedieron entre 1982 y 1992 adoptaron una política de continuas devaluaciones cambiarias, que afectaron tanto a las industrias azuayas como a nivel nacional al encarecer el costo de las materias primas e insumos importados. En la década de los noventa, el Ecuador adoptó una política aperturista. Con la la volvió muy vulnerable a los choques externos que afectan a los términos de comercio. la estructura productiva de la economía sin conseguir superar su tradicional condición de exportador de bienes primarios con una participación poco dinámica en otras actividades productivas, escasa generación de empleo directo y alto grado de vulnerabilidad ante choques externos. Este alto grado de vulnerabilidad ante choques externos y la falta de estabilidad macroeconómica del país hasta años recientes. En estos años noventa, la provincia del Azuay sigue manteniendo una estructura productiva no competitiva, agravada productivo, se convierte en un serio obstáculo, pues se producen quiebras de muchas industrias y se incentiva al capital especulativo. En los primeros años de esta década, el aparato productivo azuayo se caracteriza por la primacía de la manufactura, concentrada principalmente en la ciudad de Cuenca, y conformada en su mayoría por pequeñas y medianas empresas de artesanía, dedicadas básicamente al tratamiento de metales (joyería), cerámicas, textiles y producción de sombreros de paja toquilla. A esta corriente se suma el impulso de la construcción, fruto del crecimiento urbano y poblacional. Por otro lado, se acentúa el interés de los sectores económicos hacia el desarrollo del turismo receptivo. Se reactiva el Pacto Andino y la apertura de mercados internacionales, elemento que impulsa nuevamente el desarrollo de la industria. En este escenario, el 16 de junio de 1998, se constituye la Agencia Cuencana para el Desarrollo e Integración Regional –ACUDIR– como un espacio de diálogo entre los actores públicos y privados, que impulse el desarrollo económico, sustentable, equitativo En estos años, el crecimiento de la economía provincial muestra un comportamiento inestable. De 1990 a 1995 el nivel de actividad económica provincial experimenta una recuperación importante, con una tasa promedio anual del 4.7 %, impulsada por el consumo privado fueron distintos a los que propiciaron el auge económico de los setenta. En efecto, fue la captación de excedentes de las remesas de los emigrantes azuayos y de la actividad minera en la En este sentido, la migración al exterior surge como una nueva fuente de ingresos a través de las remesas, que favorecen la especulación y convierten a la provincia, especialmente a la ciudad de Cuenca, en una de las más caras del país. 102


CUADRO No. 1 AZUAY, VALOR AGREGADO BRUTO (Valores en millones de dólares 2000, y en tasas de participación) VAB 1993

%

VAB 1996V

%

70.884

10,40 %

57.183

8,00 %

49.157

6,31 %

3.942

0,60 %

20.833

2,90 %

1.996

0,26 %

113.700

16,70 %

117.808

16,40 %

119.257

15,30 %

Suministros de electricidad, gas y agua

62.253

9,20 %

27.597

3,80 %

55.664

7,14 %

Construcción

34.797

5,10 %

68.207

9,50%

147.705

18,95 %

Comercio, restaurantes y hoteles

155.089

22,80 %

154.943

21,60 %

163.501

20,98 %

Transporte, alamacenamiento y comunicaciones

50.768

7,50 %

55.712

7,80 %

103.635

13,30 %

Servicios a empresas, bienes, inmuebles, financieros, seguros

100.516

14,80 %

125.508

17,50 %

62.478

8,02 %

87.671

12,90 %

90.889

12,60 %

75.858

9,73 %

679.620

100,00 %

718.679

100,00%

779.251

100,00 %

Sectores/Años Agricultura, ganadería, silvicultura Explotación de minas y canteras Industria Manufacturera

Servicios a personas, etc. Total

AB 2001

%

FUENTE: BANCO CENTRAL DEL ECUADOR, Cuentas Provinciales del Ecuador. ELABORACIÓN: Departamento de Investigaciones Económicas de la Universidad de Cuenca. Los sectores que generaron un porcentaje importante de la producción provincial son: Comercio (21 % del VAB), Construcción (19 %), Servicios a empresas como a personas (17,7 %), Manufactura (15,3 %) y Ttransporte (13,3 %); es decir, un 45 % de los sectores generan el 73 % del total del valor agregado. Al analizar la tasa de crecimiento, la economía azuaya experimentó un estancamiento relativo entre 1993 y 2001, pues evidenció un bajo crecimiento (1,83 % promedio anual). Los sectores que dinamizaron el crecimiento económico en la provincia fueron el de la “construcción” y el de “transporte y almacenamiento y comunicaciones”, que crecieron a una tasa anual del 40,56 % y 13,02 % respectivamente. La alta tasa de crecimiento del sector de la construcción se debe tanto a la inversión pública en infraestructura, como las remesas de los emigrantes que se constituyó en el principal factor de desarrollo de la provincia en la década de los noventa. La industria manufacturera y la actividad comercial que dinamizaron el desarrollo en el ciclo de producción para el mercado interno, muestran en la década de los noventa un estancamiento, pues crecen, en promedio, a tasas anuales muy bajas, del 0,61 % y 0,68 %, lo que revela el agotamiento de esta estrategia de crecimiento. Todos los sectores restantes experimentarion una recesión económica entre 1993 y 2001. (Carrasco: 2005) Como consecuencia de este comportamiento, la participación de los sectores que en 1993 aportababa solo con el 5,12 % al total del valor agregado provincial, pasa a contribuir con el 19 % de la producción agregada, es decir, casi con la quinta parte del nuevo producto creado en el Azuay. Por el contrario, los servicios tanto a empresas como a personas disminuyen su participación en el valor agregado, de un 30 % en 1996 a un 18 % en el 2001. 103


La manufactura y el comercio, si bien disminuyen relativamente en su aporte al valor agregado, continúan ubicados entre los sectores de mayor importancia en la estructura productiva azuaya. El sector agrícola ha disminuido su participación relativa en la producción de la provincia a lo largo de dos décadas, lo que se revela también si nos remitimos a los datos de empleo de la población ocupada. Otra perspectiva de análisis de la estructura productiva de la provincia y sus cambios en el tiempo nos proporcionan los datos de la población económicamente activa (PEA), contenidos en cuadro No. 2. A diferencia del nivel de producción, el sector agrícola continúa siendo la actividad que absorbe el mayor porcentaje de empleo en el Azuay, pese a que la participación ha disminuido: en el censo de 1982, la población de la provincia ocupada en el sector ascendía a más de la tercera parte del total de trabajadores activos (34,87 %) descendiendo a menos de una cuarta parte en el 2001 (23,1 %). Desde esta óptica, observamos que los resultados del modelo de industrialización transformaron solo parcialmente las fuentes de generación del empleo provincial. CUADRO N° 2 AZUAY: PEA POR ESTRUCTURA PORCENTUAL, SEGÚN RAMA DE ACTIVIDAD ECONÓMICA, VARIOS CENSOS Rama de Actividad

Población 1982

%

Población 1990

%

Población 2001

Agricultura, silvicultura, caza y pesca

48.872

34,9 %

55.881

29,0 %

53.286

23,1 %

976

0,7 %

2.985

1,5 %

2.225

1,0 %

28.089

20,0 %

40.077

20,8 %

41.564

18,0 %

Electricidad, gas y agua

1.224

0,9 %

952

0,5 %

858

0,4 %

Construcción

9.651

6.9%

13.617

7,1 %

18.505

8,0 %

11.317

8,1 %

22.086

11,5 %

42.303

18,3 %

4.364

3,1 %6

0.900

4,7 %

Explotación de minas y canteras Manufacturera

Comercio Transporte Establecimientos Financieros Servicios

1.345 28.344

1,0 %3 20,2 %

.519

3,4 %1

.666

1,9 %6

.297

2,7 %

40.996

21,3 %3

8.274

16,6 %

6.056

6,9 %

Actividades No bien especificadas

2.764

2,0 %4

.442

2,3 %1

Trabajador Nuevo

3.209

2,3 %

1.467

0,8 %

817

0,4 %

140.155

100,0 %

192.688

100,0 %

231.085

100,0 %

Total

FUENTE: INEC, Varios Censos. ELABORACIÓN: Departamento de Investigaciones Económicas de la Universidad de Cuenca. El estancamiento relativo del sector manufacturero en la década de los 90 se aprecia también en los niveles de ocupación de la PEA, que bajan del 20,8 % en el Censo de 1990, al 18 % en el de 2001. Por cierto, el constante crecimiento de la ocupación en actividades del sector “Comercio”, no indicarían necesariamente un crecimiento del nivel de producción del sector, si no quizás una manifestación de la extensión del subempleo en condiciones de baja dinamia de la economía local en la última década6. En nuestra provincia, la PEA, según la rama de actividad económica, se concentra básicamente en cuatro: Agricultura, Silvicultura, Caza y Pesca con un 23,3 %, Comercio 18,2 %, 6

104


Manufactura 17,9 % y Servicios con el 16,5 %. Sin embargo, existe una reducción en dicha participación para algunos sectores comparándoles con los datos del censo de 1990, en donde la Agricultura, Silvicultura, Caza y Pesca representaba el 29 %, Manufactura el 20,8 % y Servicios, el 21,3 %, situación diferente a la que pasa con la rama de Comercio que tiene un incremento importante pasando del 11,5 al 18,2 % con una tasa de crecimiento intercensal cercana al 6 %. Un caso particular para el análisis durante esta etapa lo constituye el desempeño del sector construcción. Cabe señalar que la rama de la construcción tiene un interesante incremento en la participación dentro de la actividad económica de la provincia -en lo que tiene que ver a población ocupada, pasando del 7,1 al 8 % entre 1990 y 2001. En este sentido, para embargo, a lo largo del tiempo, la construcción es un sector muy segmentado. A decir de Humberto Cordero, ex-presidente de la Cámara de Construcción de Cuenca, mientras que en la provincia del Guayas en el bienio 1999-2000 se paralizó casi totalmente la Cañar) por las remesas de dinero enviadas por los emigrantes se dinamizó la construcción. Fue tanto así esta situación que, según datos del Banco Central del Ecuador y de la Cámara de Construcción, de los cerca de 1,000 millones de dólares que arribaron a la región entre 1999 y En estos años, un aspecto fundamental para este auge, sería que la demanda de los migrantes estuvo dirigida a vivienda de gran costo (80 mil hasta 200 mil dólares), lo cual sin lugar a dudas reactivó el sector de la construcción. Luego de la profunda crisis que vivió la economía ecuatoriana en el bienio 1998 – 1999 los analistas sostienen que uno de los sectores que más se ha dinamizado es el de la construcción. La estabilidad del nuevo esquema monetario permitió al tos de la devaluación de la moneda. Los empresarios sostienen que la dolarización facilitó a la banca determinar la capacidad real de pago y abrir, nuevamente, las líneas de créditos.

Acontecimientos importantes suscitados en esta etapa Durante esta etapa, se deben resaltar tres hechos de gran importancia y trascendencia para la provincia: 1.- El inicio de operaciones de la Central Hidroeléctrica Paute; 2.- La formulación del primer Plan de Desarrollo del Azuay, y La Central Hidroeléctrica Paute (Embalse Amaluza), ubicada en la cuenca del río Paute, a 115 kilómetros de la ciudad de Cuenca es actualmente la generadora hidroeléctrica más grande del Ecuador, pues contribuye con la mayor cantidad de energía eléctrica al país, 1100 MW. La Fase “A y B” de la Central Paute fue construida entre 1976 y 1983 y la Fase “C” entre 1985 y 1991. La ejecución de las obras de esta Central fue un proceso espectacular, bien por la magnitud de los movimientos de tierra, excavaciones construcciones, como por la utilización de tecnología, maquinaria y mano de obra nacional e internacional. La mayor cantidad de trabajo se realizó durante la implementación de la Fase A y B que comprendió la construcción de un complejo sistema de túneles (desvío, acceso a casa de máquinas, carga, desagüe, túneles verticales para ascensores al patio de maniobras y chimenea de equilibrio). En 1991 se promueve la formulación del Plan de Desarrollo de la Provincia del Azuay, Fondo Nacional de Pre-inversión. La elaboración del Plan se enmarcó en un proceso metodo105


lógico que combinaba el enfoque tradicional o normativo y el enfoque estratégico situacional promovido por el CONADE. Los objetivos propuestos para la elaboración del Plan, entre otros, fueron que se constituya en un instrumento de gestión provincial; sirva de guía institucional; oriente la coordinación interinstitucional y sea el punto de partida de un banco de datos, en perspectiva sea la base del desarrollo: agropecuario, riego, manufactura, turismo, minería, infraestructura básica, área social y desarrollo institucional. La visión integradora del modelo de desarrollo propuesto, se basó en el mejoramiento integral de las condiciones de vida de los habitantes azuayos, en especial de los pertenecientes a los estratos económicos menos favorecidos, para coadyuvar de ese modo a su realización humana social. Los principales lineamientos estratégicos del Plan se centraban en: coordinación interinstitucional efectiva, participación de los actores sociales en los procesos, impulso de la organización social y fortalecimiento de la demanda de la atención a la provincia ante las instancias gubernamentales. Sin embargo, el Plan no llegó a la fase de implementación. Por otra parte, en marzo de 1993 a 20 kilómetros de la ciudad de Cuenca, el deslizamiento de 20 millones de metro cúbicos de tierra y piedras represaron el río Paute, inundando tierras, cultivos, viviendas, carreteras e instalaciones industriales, aguas arriba; y, amenazando, aguas abajo, poblaciones y localidades de los cantones orientales del Azuay, de la provincia de Morona Santiago, la central hidroeléctrica Paute que generaba aproximadamente el 70 % de la energía eléctrica consumida por el país. Según el Banco Central del Ecuador, las pérdidas ocasionadas por el desastre fueron equivalentes al 1 % del PIB en ese año. En el sector privado, el 51 % de las empresas afectadas se dedicaba a la actividad agropecuaria y agroindustrial; el 39,4 % a la extracción de materiales de construcción; el 3 % al turismo y el 6 % a otras actividades como transporte y generación de energía eléctrica. El 10 % de la fuerza de trabajo en el sector empresarial del área se quedó sin empleo. El 70 % de jefes de familia que perdieron su trabajo, eran agricultores asalariados agrícolas, artesanos o mineros. El eje del sistema vial de comunicación regional entre las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago fue destruido. La artesanía y el turismo se vieron gravemente afectados, agudizándose el proceso migratorio interno e internacional. Ante los efectos del desastre, el Estado creó, mediante decreto presidencial, el Consejo de Programación de Obras de Emergencia de la cuenca del río Paute (COPOE) que canalizó los recursos externos comprometidos por la Unión Europea. El desastre afectó tanto a la población de escasos recursos, que administraba pequeños negocios, como a quienes tenían colocados grandes capitales de inversión en la agroindustria y En relación a las repercusiones ambientales, se pudo observar cambios en la morfología de la zona, se incrementaron los procesos de erosión, sedimentación en el cauce y se formó un lago remanente. Se reactivaron áreas inestables que podrían afectar a la Central Hidroeléctrica Paute.

Cuarta Etapa: 2002 – 2010 La crisis de productividad tras la dolarización, el cambio en la dinámica econmica nacional y provincial desde la manufactura al sector servicios y la búsqueda de un nuevo modelo de desarrollo El ambiente que se vivió antes de enero de 2000, estuvo caracterizado por la in106


sector empresarial. Hay que señalar además, que los agentes económicos, al ver que el país estaba pasando por la peor crisis de su historia, preferían convertir los sucres en dólares para enviaban al exterior.(fuga de capitales). El Ecuador, en enero del 2000, decidió optar de manera oficial por la dolarización para sortear la crisis económica que se había gestado. Esta alternativa no sólo implicó una modificación del régimen cambiario, sino que se sustentó en tres pilares: cambio del sistema monetario, promoción del equilibrio macroeconómico y puesta en práctica de reformas estructurales. Luego de la crisis de los años 1998 y 1999, en el período 2000-2004, la economía ecuatoriana experimentó una recuperación de su crecimiento económico, sustentado en condiciones particulares tanto por el lado de la demanda como por el de la oferta. Por el lado de la de remesas de los migrantes, que se constituyó en estos años en la segunda fuente de divisas después de las exportaciones de petróleo. El mayor impulso de oferta provino de la inversión para la construcción del Oleoducto de Crudos pesados. En una visión general, desde su implantación, la dolarización ha enfrentado condiciones muy favorables, como elevados precios tanto por inversión directa, como por endeudamiento, en especial del sector privado. La moderada recuperación del crecimiento económico fue contrarrestada, parcialmente, por una mayor tendencia a importar provocada por la apreciación del tipo de cambio real y el aumento del consumo de los hogares debido al incremento de las remesas y la devolución de los depósitos congelados en la banca cerrada. No obstante, este impulso importador excesivo afectó el saldo de la cuenta corriente de la Balanza de pagos (más salidas que ingreso de divisas) afectando a la competitividad del país. Sin embargo, la falta de idoneidad de la economía ecuatoriana es resultado de muchos años atrás, y en la década de los noventa era disimulada por la mano de obra barata y por las devaluaciones que establecían una falsa competencia. La dolarización dejó al descubierto las fallas de esta falsa competitividad. Pero la aptitud competitiva está ligada a varios conceptos como: calidad, innovación y productividad. Los altos costos que asumen los productores nacionales y la tecnología atrasada con la que trabajan, hacen que la productividad sea menor y, a su vez, les resta competitividad. Estos problemas se presentan con particular intensidad en la provincia7. La orientación hacia una dinámica proveniente del mercado interno, que se dio a inicios de la década de los noventa, dio como resultado que el aparato productivo provincial experimente una fuerte recesión, puesto que estaba orientado, sobre todo, a la producción para la demanda interna. El auge importador, que siguió a la adopción del nuevo esquema monetario cambiario, reveló también las debilidades de la manufactura cuencana que entró en una fuerte crisis, particularmente en los años 2002 y 2003, con alarmantes quiebras de algunas empresas y sus efectos sobre el empleo en el sector formal de la economía provincial, básicamente debido a la permanencia de altos costos en los sectores de la producción que les restaba competitividad en los mercados, dado, entre otras causas, a las elevadas tarifas de servicios básicos como la energía eléctrica, el transporte, las telecomunicaciones, el agua potable, los combustibles; a lo que se suman los niveles elevados del costo del dinero, el contrabando, la poca de innovación en la producción y la falta de capacitación, que ponen en 7 Pero los criterios de calidad e innovación no se limitan a los sectores productivos, también la administración pública y el sector servicios deben ser guiados por estos criterios. Dos ejemplos de calidad e innovación del sector servicios de Cuenca son los servicios médicos ofrecidos por las clínicas privadas con reconocidos niveles de excelencia y los servicios de la educación superior.

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jaque a los medianos y pequeños productores del sector textil, cerámico y joyero. Sin embrago, si los datos agregados presentan un panorama poco favorable para la país, que tienden a concentrar su actividad en pocas ramas. En el Azuay, el comercio, manufactura, construcción y transporte, contribuyeron con el 65 % de la producción agregada en el 2008, con porcentajes de participación que oscilan entre el 15 y el 18 % del total del VAB. VAB provincial con un 13 %. Al respecto, Carrasco señala que de la producción nacional, en el Azuay se generaba al 2007, el 33 % del sector de electricidad, gas y agua; un 10 % del valor agregado por la construcción, un 7 % de transporte y comunicaciones, un 6 % de la actividad comercial y un 4.4 % de la producción industrial. Según datos del proyecto de Cuentas Provinciales del de Cuenca–, la economía del Azuay creció a una tasa promedio anual del 7 %, ligeramente superior al indicador de la economía nacional que fue del 5 %, y similar al crecimiento alcanzado por las economías más dinámicas de Latinoamérica. Esto es, una vez superados los lo que permite considerar que en los primeros años del siglo veintiuno, la economía provin-

CUADRO N° 4 VAB AZUAY, TASAS DE CRECIMIENTO POR SECTORES (2002-2008) Rama de Actividad

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

Promedio Anual 2001-2008

Agricultura

12,79 %

6,56 %

49,41 %

-5,73 %

-9,51 %

-29,49 %

25,50 %

4,44 %

Explotación de minas y canteras

26,15 %

-26,62 %

-1,68 %

-16,23 %

28,74 %

-0,31 %

-0,31 %

-0,31 %

Industria Manufacturera Comercio Construcción

0,23 %

0,68 %

10,13 %

7,94 %

2,56 %

7,05 %

9,38 %

5,51 %

10,83 %

9,14 %

10,91 %

10,98 %

6,74 %

1,96 %

4,82 %

8,73 %

7,55 %

2,08 %

-7,60 %

2,96 %

5,70 %

1,81 %

9,20 %

2,84 %

11,61 %

12,37 %

2,99 %

6,35 %

6,28 %

8,15 %

,51 %

13,17 %

4,36 %

4,96 %

121,52 %

58,04 %

12,80 %2

4,67 %

Servicios Inmobiliarios, Alquiler

8,13 %

4,66 %

Intemediación Financiera

0,80 %-

8,49 %1

2%

13,75 %-

16,33 %-

5,03 %

2,77 %3

,59 %4

,34 %9

Electrividad, Gas y Agua

12,54 %4

,26 %-

14,50 %-

Administración, Pública y Defensa

19,70 %

Enseñanza, Salud y Servicios Sociales

-3,03 %

Hoteles, Bares y Restaurantes Transporte, Almacenamieto y Comunicaciones

-9,51 %

191,63 %

2,50 %

68,23 %

Servicio Doméstico

2,03 %1

15,94 %2

Promedio Anual VAB 2001-2008

6,85 %

3,43 %

8,51 %13,65 %

5,47 %8 16,69 %

,74 %

4,60 %

5,16 %

2,41 %

,10 %6

1,98 %

,42 %4

10,31 %

0,55 %

1,34 %

4,24 %

6,96 %

6,51 %

6,11 %

37,25 %

-5,03 %

48,63 %

22,98 %

18,04 %

30,33 %

12,62 %-

1,58 %

15,99 %

15,99 %2

8,45 %

4,49 %

5,68 %

2,84 %

8,57 %

6,86 %

ELABORACIÓN: Departamento de Investigaciones Económicas de la Universidad de Cuenca.

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cial experimentó condiciones muy favorables para su reactivación económica. Por supuesto, el primer factor positivo a considerarse es el de la tendencia favorable para la actividad económica en toda la región latinoamericana, incluido por cierto, el conjunto de la economía nacional. Sin embargo, dada la escasa orientación exportadora del aparato productivo provincial, los mayores impulsos para el crecimiento provinieron de la expansión de la demanda interna en condiciones de una creciente estabilidad económica local y nacional. (Carrasco: 2009) Los efectos positivos que trajo la estabilidad macroeconómica en la recuperación de la demanda se dio, con mayor fuerza, en los sectores productores de servicios que solo se ofrecen para la demanda local, los que se vieron favorecidos de esta coyuntura de demanda interna muy inmobiliarios y alquileres crecieron a tasas muy altas, convirtiéndose en la fuerza dinámica de la reactivación. A esto se adicionó la extraordinaria dinámica proveniente desde la rama de servicios de la administración pública, educación y salud, como resultado de la disponibilidad de fondos a disposición del gobierno del Presidente Correa, por el nuevo auge petrolero de comienzos de siglo. En contraparte, disminuyó el peso relativo de los sectores productores de bienes: agricultura, construcción, generación de energía eléctrica y la industria manufacturera. No obstante, el impulso de las remesas en la demanda local no vino acompañado de una respuesta similar en la producción de un sector clave para la creación de empleo y valor agregado, el de la construcción. En éste observó un comportamiento muy volátil, al ritmo que el boom de ganancias en el negocio de bienes raíces en Estados Unidos y Europa determinó una preferencia por inversiones de vivienda en estos países, hasta que estalló la burbuja especulativa de las hipotecas en 2008, trasladándose nuevamente las inversiones a la provincia. A decir de Karina Sáenz, durante esta etapa se observa que los sectores con mayor dinamismo, y que han presentado un alentador comportamiento en términos del VAB han sido: a) industria de papel y cartón, b) producción de caucho y plástico, c) minerales no metálicos, d) producción de maquinaria y equipo, y e) Industria de Metales; que abarcan el mayor porcentaje de participación del VAB total de la industria, ya que solo en estos sectores se concentra más del 60 %. Es necesario señalar que hay sectores de la industria que perdieron dinamismo en la su actividad, siendo éstas: la producción de lácteos, molinería y la producción de textiles, entre otros. Tenemos varios sectores que muestran una alta dependencia en productos basados en recursos básicos o naturales como Papel y Cartón, Caucho y Plástico, Productos Minerales no Metálicos; mientras que el sector de Maquinaria y Equipo, productos químicos, equipo de transporte, basa su producción en procesos de media y alta tecnología. estructura en donde, aproximadamente el 59% del valor agregado bruto, se basa en recursos primarios. Podemos observar que los sectores industriales que basan su producción en procesos de media y alta tecnología han ganado espacio en términos de su contribución al VAB. En el año 2001, el 14% del VAB generado por la industria azuaya, pertenece a productos de media y alta tecnología, situación que mejora para el año 2008, cuando estos productos abarcan el 25% del VAB total, lo que nos indica que estos sectores poco a poco van ganando presencia en el mercado. En cuanto a los productos basados en baja tecnología se han incrementado en un 4%, que es relativamente bajo frente a la posición adoptada por los productos con media y alta tecnología. Debemos anotar que es fundamental que se dé impulso a los sectores tales como producción de químicos, equipo de transporte y maquinaria y equipo, que son los que utilizan tecnología media y alta, que a la postre sería lo óptimo para llegar a generar mayor productividad, y ser la provincia con altos estándares en la utilización de tecnología de punta. Es necesario indicar que no debemos olvidar a los sectores que utilizan en sus procesos productivos recursos 109


básicos, ya que estos sectores son los que aportan mayormente al VAB sectorial de la provincia, a los cuales se debe poner especial atención para que incluyan en sus plantas tecnología

Como hecho destacable en esta etapa, se elabora el Plan participativo de desarrollo del Azuay delinearon seis grandes ejes de intervención a nivel del territorio, para de esta manera organizar de mejor manera el trabajo y optimizar los recursos de las instituciones públicas y la empresa privada. En este plan se pudo recoger en gran parte, los planes de desarrollo de los cantones para de esta manera ensamblar un proceso con mayor impacto y mayor sostenibilidad. Los herramientas de gestión social como los recursos naturales, obteniendo excelentes resultados de cohesión social y consolidación de la organización como tal. Finalmente, las autoridades de la Provincia deben comenzar por delinear un nuevo plan de desarrollo, enmarcado en la nuevo Código de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad), aprobado por la Asamblea Nacional y la cual establece. La nueva organización política administrativa del Estado en el territorio, el régimen de los diferentes niveles de gobiernos autónomos descentralizados y los regímenes especiales, a la vez que desarrollan un modelo de descentralización obligatoria y progresiva, a través del sistema nacional de competencias. En este contexto, se indicó por parte del presidente de la Asamblea Nacional que se ha precisado el rol de los ejecutivos (prefectos y alcaldes) y de los entes legislativos (consejos provinciales y concejos municipales), así como de las juntas parroquiales y las circunscripciones territoriales indígenas, afroecuatorianas y montubias. Finalmente, en esta ley se establecen las competencias exclusivas de los gobiernos autónomos descentralizados (GAD), los regímenes especiales, los Distritos Metropolitanos, la descentralización, el sistema nacional de competencias, los gobiernos regionales autónomos, el modelo de equidad territorial en la provisión de bienes y servicios, las transferencias para que deberán ser tomados en cuenta por las Autoridades Provinciales.

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112


113


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CUENCA, MUJERES Y GOBIERNO LOCAL:

LA TRANSICIÓN HACIA EL NUEVO MILENIO 2000-2009.

Ximena Carrasco Aguilar y Ana Lucía Iñiguez Ibarra SENDAS - Universidad de Cuenca Ecuador

La recuperación de la historia de las mujeres es un aporte vital a la sociedad; y ésta debe ser una tarea permanente, en la medida en que, la construcción de nuestras identidades, depende de contar con raíces fuertes a la vez que inspiradas en las vidas y en las acciones de quienes –de diversas maneras–co nos abrieron camino. (Sigüenza, 1999). El presente trabajo tiene el propósito de contribuir a la recuperación de la memoria histórica de Cuenca y de sus mujeres; en este caso, en el ámbito político, puesto que consideramos que todo el recorrido realizado por las generaciones anteriores ha sido fundamental para que ahora En el presente marco, consideramos que el Segundo Encuentro Nacional de Historia se constituye en un espacio adecuado para reivindicar el bagaje acumulado por aquellas mujeres que nos precedieron en la lucha, sabiendo que, como dijo Cristina Fernández, Presidenta de Argentina en su discurso en Quito con motivo del Bicentenario, en junio del 2010, “…es bueno conocer toda la historia, para saber que hay múltiples formas de dar batallas…”, y de esta manera, evitar el olvido histórico, que en más de una ocasión nos ha privado de los aprendizajes que ofrecen las experiencias de valiosas mujeres. Es evidente la necesidad de examinar la evolución de la presencia femenina y su aporte en el Gobierno local, a través de sus concejalías, ya que la incorporación de las mujeres en el espacio de los gobiernos locales ofrece la oportunidad para repensar el espacio político dotánEsta necesidad tiene aún más sentido después de los acontecimientos ocurridos en el Ecuador el 30 de septiembre de 2010, cuando la utilización de métodos tradicionalmente patriarcales adaptación y aprendizaje social, en donde entre otras cosas, podamos mirar las ventajas que tiene

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el acceso equitativo de las mujeres al poder y a la construcción de nuestro proyecto de ciudad. Las expresiones de la ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet, nos motivan. En julio de este año, en la ciudad de Quito, manifestó que en su país se ha instalado el problema de la equidad y la igualdad de oportunidades en el centro del debate y de la agenda pública. -

Esta ponencia está dividida en dos partes: la primera, denominada el legado, por considerar que es la herencia, el bagaje con el que hemos llegado las mujeres de Cuenca al ámbito político en este nuevo milenio; y la segunda, que contiene dos ámbitos: el de las oportunidades y el de los desafíos. En el primero, mencionamos las condiciones favorables con las que contamos para producir transformaciones, y en el segundo, los retos que son parte de la construcción de una sociedad más equitativa y que es nuestra opción, como colectivo, tomarlos, o no, en pro de conseguir que el actual escenario político que presenta serios desequilibrios de representación, se transforme en una democracia paritaria. Para obtener la información que presentamos, acudimos al Consejo Nacional Electoral; a la Delegación Provincial del Azuay; al Archivo del Concejo Cantonal de Cuenca; a la vez que dialogamos con varias concejalas que han incursionado en este campo durante la década 2000-2009. También realizamos algunas entrevistas, razón por la que presentamos un agradecimiento a todas aquellas mujeres que apoyaron la realización de este trabajo.

El Legado Fin de Milenio: el derecho a participar activamente en la vida política y en la toma de decisiones para la sociedad, ha estado tradicionalmente restringido para las mujeres, debido a los condicionantes de género que consideraban que no tenían aptitudes o no estaban prepaCuenca ha sido la irrupción de las mujeres en espacios públicos tradicionalmente masculinos; en este caso, concretamente, la concejalía, como un cargo cuya función es la de canalizar hacia la Municipalidad las necesidades ciudadanas. Esta incorporación se produce dentro de un proceso de transformaciones económicas y cejala, “…las mujeres son renuentes a ocupar cargos políticos por muchos factores, entre ellos, los prejuicios que se tienen alrededor de ellas, y a no verse involucradas en un tipo de práctica política que no representa lo que las mujeres quisiéramos hacer en la política…”. (Beltrán, 1999) A pesar de lo mencionado, es preciso tener claro que de los diez años que conforman la

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FUENTE: Archivo Concejo Cantonal de la I. Municipalidad de Cuenca. ELABORACIÓN: Autoras.

calidad de concejala principal y la otra mitad contó solo con una mujer concejala principal. costado medio siglo aprender a equiparar los géneros, a no desperdiciar los talentos humanos, a entender que hombres y mujeres tenemos derecho al trabajo, al estudio, a la ternura, al llanto, al cuidado de la prole, al desarrollo de la personalidad, al ejercicio de autoridad, tanto en el ámbito público como en el privado…” Desde el año 1990 hasta el año 1999, el Concejo Cantonal de Cuenca contó con una concejala principal y siete alternas; todas ellas –diversas, heterogéneas, no siempre coincidentes–, ocho en total, que participaron en el seno del Concejo: María Merchán, Susana Salgado, Berta Carrera, Ana Lucía Cevallos, Mónica Flores, Elsa Quevedo, Ibelia Mora y Zoila Vás-

FUENTE: Archivo Concejo Cantonal de la I. Municipalidad de Cuenca. ELABORACIÓN: Autoras.

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quez, quienes abrieron el camino para otras mujeres en funciones similares. las mujeres de los comienzos transmiten a las mujeres de hoy en día “una herencia sin testamento” en el sentido de que tal herencia exige una iniciativa nueva por parte de aquellas que la reciben; es así que, gracias durante la primera década del siglo XXI se incrementa a 36, entre principales y alternas; sin embargo, la brecha se mantiene ya que la participación masculina entre el 2000 y el 2009 es de 57 hombres concejales, entre principales y alternos.

PRESENCIA DE MUJERES CONCEJALAS EN EL INICIO DE MILENIO (2000-2009) Número Concejales

12 10 8 6 4 2 0 2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

Número Concejales

Años

Inicio de milenio (2000-2009)

15 10 5 0

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

Número Concejales

Años 15

Fin de milenio (1990-1999)

10 5 0

1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999

Años 118


De lo antes mencionado se establece que, a pesar de lo que el mandato constitucional sistema electoral conforme a los principios de proporcionalidad, igualdad del voto, equidad, paridad y alternabilidad entre mujeres y hombres…”, en la actualidad aún no existe un equilibrio de representación entre hombres y mujeres para el cantón Cuenca. Esto conlleva a que los intereses y necesidades de las mujeres –que en nuestro cantón distintos niveles de toma de decisiones. Vásquez: “…creo que los municipios no serán nunca más los mismos, ya estamos insertas de una u otra manera allí. Están nuestros criterios, hay caminos recorridos, mujeres que ya no ven o ya no se ven como antes. Mientras la participación de las mujeres sea constante y logremos más cargos directivos muchos direccionamientos se darán…”

Complementariedad Asimétrica tón Cuenca, en este nuevo milenio, se han incorporado al Gobierno local de manera parcial, y que además se ha dado un hecho al que hemos denominado “la complementariedad asimétrica”; es decir, contamos con la presencia de mujeres en el seno del Concejo Cantonal, pero no de manera equilibrada (esto tiene más relevancia si consideramos que en nuestro cantón las mujeres constituyen más de la mitad de la población), sino más bien con una presencia numéricamente inferior.

Al respecto, existen investigaciones llevadas a cabo en América Latina, en las que se destaca que algunas mujeres se integran al trabajo político considerándose excepciones, mostrando prejuicios hacia otras mujeres y no reconociendo sus obstáculos, es decir, presentando las características de asociadas a mujeres símbolo. En la investigación comparativa sobre mujeres en cargos de poder, llevada a cabo atención de las diferentes investigadoras del estudio, fue precisamente la falta de percepción de discriminación en la mayoría de las entrevistadas, a pesar que ellas enunciaban, como una de las principales barreras para alcanzar posiciones de decisión, a los factores 119


culturales o del entorno (Heller, 2010).

¿Un solo Estilo de Gestión?

“En el 2003, éramos siete concejalas mujeres, la primera vez en la historia del Concejo Cantonal que se tenía equidad en la conformación de esta instancia, pero el número no garantiza el compromiso con la lucha de las mujeres: podría señalar que María Daquilema y yo fuimos las más entusiastas en la inserción de los temas de equidad de género, otras apoyaban eventualmente y tres de ellas se oponían abiertamente”. Ana Cecilia Salazar, ex concejala. Es frecuente considerar que, cuando una mujer accede al poder, automáticamente mejora la calidad de vida de las otras mujeres y se espera que ella conozca y entienda su problemática; esto constituye un error y una carga muy pesada, pues tal como sostiene Marta Lamas, las mujeres adolecen de las mismas características humanas que sus congéneres masculinos, por lo que ellas comparten las virtudes y los vicios que poseen los varones, y es preciso reconocer instituciones en donde se encuentran. En algunos casos se da el conocido síndrome de la abeja reina, es decir, mujeres que otras mujeres; ésta es una percepción compartida por algunas de las mujeres que han participado como concejalas en el cantón Cuenca, sin embargo, no podemos olvidar que las mujeres que han sido concejalas con sus trayectorias y sus estilos de gestión, han abierto espacios para sus congéneres, los mismos que han sido conquistados en medio de resistencias y en algunas ocasiones, también con oposiciones, pero donde las mujeres, lentamente, se han ido procurando un lugar del que difícilmente retrocederán. En este sentido, es pertinente hablar sobre la tendencia a atribuir características idénticas a todas las mujeres que participan en lo político, lo cual invisibiliza la heterogeneidad y la pluralidad de condiciones por las que ellas atraviesan y, en consecuencia, impiden percibir el abanico de posibles aptitudes y estilos de gestión de las diversas mujeres en puestos políticos. Igualmente erróneo, será considerar que “…para todos los hombres, el liderazgo es acción, competencia y dominación” (Heller, 2010), por lo que hasta hoy, una de las preguntas más frecuentes al estudiar estilos de gestión es: ¿los hombres y las mujeres ejercen un liderazgo diferente? mente las realidades nos muestran la necesidad de compartir y colaborar entre hombres y mujeres, en los espacios públicos y privados, dentro de un marco de respeto y valoración a las diversidades, concordando con la ex vicealcaldesa Doris Solíz, que dice: “…una de las trabas más grandes es la de los prejuicios; esta barrera es la que debemos romper y no sólo las mujeres. Hay un lado que les toca trabajar a los hombres, creo que es necesario que ellos tomen conciencia…”. (Beltrán, 1999).

Permanencia en La Gestión Por el contrario, existe un hecho que es necesario tomar en cuenta, y es el que, según la autora Carmen Morán menciona, que, “…los hombres están en política y las mujeres pasan por ella…”, debido a que es difícil encontrar entre las mujeres que incursionan en la política, a aquellas que permanecen durante varios períodos, respaldadas por sus partidos. En el caso de nuestro estudio, entre nuestras concejalas tenemos únicamente a dos que han alcanzado un segundo período, cuando entre los varones, esto suele ser más frecuente. Esta situación impide a las mujeres consolidar una carrera política y un liderazgo propio, y al 120


parecer también tiene su origen en la estructura patriarcal de nuestros partidos políticos, en donde la incorporación de las mujeres se ha dado más bien por mandato, que por una decisión de buscar equidad en la representación; por lo que a decir de la misma autora, “…los varones parecen insustituibles y las mujeres, intercambiables…” en la mujer, existen todavía egoísmos. Las mujeres debemos prepararnos más y exigir a los partidos políticos o movimientos a los que nos pertenecemos.”

Las Subalternas… Con las mujeres, los partidos cumplen la cuota de renovación, la de juventud, y la de mujer, todas; explica Nazaria Moreno, ex diputada socialista española. por supuesto en el cantón Cuenca, y consiste en poner a las mujeres en calidad de “relleno” como resultado que, las mujeres que participan con frecuencia, sean elegidas simplemente como alternas de los concejales principales. Para la ex concejala, Ana Cecilia Salazar, las organizaciones de mujeres corren el naturaleza y su quehacer en el actual contexto histórico. Se podría plantear que estamos ante un período de transición: los hombres han incorporado en sus discursos el tema de las mujeres, los partidos han incluido en sus programas las demandas de las mujeres, el Estado incluye políticas y cambios en la normatividad legal, existe el sistema de cuotas para la participación política, etc., pero las mujeres aún están mayoritariamente en posiciones secundarias; el discurso político considera superado el fenómeno de la discriminación y aún 121


no se han logrado transformaciones más profundas.

Oportunidades

reto de construir una sociedad más humanizada, proyecto que debe ser asumido de manera conjunta por mujeres y hombres. Para esto, recordamos una de las consignas de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, Beijing 1995: “Mujeres, el próximo siglo es nuestro”. compromiso por el respeto y la vigencia plena de todos los derechos humanos para todas las personas. La Declaración del Milenio contiene ocho objetivos; para el presente trabajo se pondrá énfasis en el tercero, que promueve la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer. A decir de Silvia Lara, el cumplimiento de los objetivos de Desarrollo del Milenio, cuyo plazo se establece hasta el año 2015, implica bienestar, justicia, igualdad, autonomía y empoderamiento para las mujeres. En este marco, la última década del siglo pasado nos entregó un sinnúmero de propues-

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tas para contribuir al cambio en las relaciones inequitativas entre los géneros:

En relación a esta última propuesta, Lidia Heller considera que los tradicionales y masmérica, en espacios más numerosos, las mujeres están presentes y actuantes; de esta manera, el famoso “techo de cristal”, que obstaculiza el acceso a posiciones de poder y decisión, está comenzando a resquebrajarse. En la última década del milenio pasado en Latinoamérica, dos mujeres fueron electas presidentas: Violeta Chamorro de Nicaragua, en 1990, y Mireya Moscoso de Panamá, en 1999. En el nuevo milenio, han sido elegidas presidentas de sus países, en la primera década, Michelle Bachelet en Chile, en el 2006, y Cristina Fernández en Argentina, en el 2007. En la nueva década del 2010 al 2019, en el primer año ya han sido electas dos mujeres: Laura Chinchilla en Costa Rica y Dilma Rousseff en Brasil. Paola Campaña resalta que, durante la década de los noventas, en toda la región de América Latina, se adoptan convenios internacionales y se generan legislaciones nacionales que promueven los derechos de la mujer; se crean instituciones para la propagación de los mispara las mujeres en general, incluidos dentro de éstos, las cuotas de género para fomentar la participación femenina en la política. En 1997, en Ecuador, el Partido Roldosista Ecuatoriano, PRE, propone en la Ley de Amparo Laboral de la Mujer, una cuota de participación para mujeres del 20% en puestos electivos; lo anterior sirve como antesala para la Ley de Cuotas, aprobada en febrero de 1998 y la actual Ley de Elecciones que garantizan la participación equitativa de hombres y mujeres, como candidatas en los procesos de elección popular. A partir de 2001 se han sucedido en el escenario político de Cuenca tres acontecimientos favorables para las mujeres. En enero del 2001, la Municipalidad de Cuenca Acuerdo por la Equidad, donde asume públicamente impulsar el proceso de construcción del Plan de Igualdad de Oportunidades para el Cantón. Es importante señalar que este acuerdo fue concertado con diferentes organizaciones, instituciones, personas y movimientos sociales del ámbito local. En ese momento, el Concejo Cantonal estaba conformado por catorce concejales: cuatro mujeres y diez hombres; las concejalas que suscriben este acuerdo son: Doris Solíz, Vicealcaldesa, Flor Ma. Salazar, Presidenta Ocasional, Gloria Astudillo y Ana Lucía Cevallos. El Acuerdo por la Equidad estableció un vínculo entre el Gobierno Local y el Movimiento de Mujeres, Coordinadora Política de Mujeres y las Organizaciones No Gubernamentales del Azuay que, conjuntamente impulsaron la elaboración de un Diagnóstico de Inequidades en el Cantón Cuenca, como la plataforma para sustentar el Plan de Igualdad de Oportunidades, ción del Cabildo por las Mujeres como un espacio de participación ciudadana permanente, representativo, democrático, legítimo e incluyente, creado para promover la equidad social y de género, mediante orientación e incidencia, actitud proactiva y propositiva, monitoreo y vigilancia de las políticas, así como programas y proyectos públicos locales. La constitución del Cabildo por las Mujeres nos recuerda el comentario de Sonia Montecino, según el cual se avecina un tiempo en el que “…la pluralidad de redes y de posiciones feministas constituyan un movimiento de múltiples caras que apunte a la democratización de la cultura, con espacios po123


líticos en donde el centro esté en todas partes, en donde las diferencias aparezcan y sean respetadas…” Al calor de estos acontecimientos en marzo de 2001, se conforma el Grupo Impulsor de la equidad integrado por: La Fundación Sendas, Mujer, Imágenes y Testimonios y la Coordinadora Política de Mujeres del Azuay. En agosto de 2001, se desarrolla el Primer Cabildo por las Mujeres enero de 2002 se realiza el Segundo Cabildo, en éste se socializa el Diagnóstico de Inequidades de género en el Cantón Cuenca y se presenta el borrador del Plan de Igualdad de Oportunidades.

El Primer Plan de Igualdad de Oportunidades, PIO En marzo de 2002, en el Tercer Cabildo por las Mujeres, se produce el lanzamiento del Plan de Igualdad de Oportunidades, documento que orienta las políticas para la equidad de género en el Cantón Cuenca, 2001-2004. Los ejes prioritarios del mismo son: Participación Ciudadana y Organización Social, Comunicación y Medios, Educación, Cultura, Salud, Trabajo y Generación de Ingresos, Migración, Seguridad Ciudadana, Ambiente. El objetivo del Plan fue “…desarrollar una serie de acciones positivas dirigidas a mejorar la situación de las mujeres humanos con capacidades analíticas y organizaciones de todos los agentes y entidades implientre hombres y mujeres…” (I. Municipalidad de Cuenca. Cabildo por las Mujeres, 2002). Para Ana Cecilia Salazar, el Primer Plan de Igualdad de Oportunidades logró que la Municipalidad de Cuenca se hiciera acreedora a varios premios nacionales e internacionales por el apoyo a la equidad de género y su implementación. Sirvió de ejemplo para la lucha de las mujeres en otros cantones del país; los efectos de este proceso lograron impactar de manera gestión del Gobierno Local en Cuenca. Al respecto, en el año 2003 el Municipio de Cuenca recibe el Premio del Concurso nizado por UN-HABITAT y el Programa de Gestión Urbana de las Naciones Unidas, UNIFEM, y la Federación de Mujeres Municipalistas de América Latina y El Caribe, por su compromiso de abordar la violencia como un asunto de interés público; proceso innovador integrado a otras acciones positivas a favor de la equidad. En este camino, el esfuerzo de las mujeres concejalas ha sido motivacional; por ejemplo, Ana Cecilia Salazar, ex concejala, comenta que dentro de la Comisión de Desarrollo Social se realizó “…un acompañamiento y presión para concretar los programas del Plan de Igualdad de Oportunidades, los mismos que por razones administrativas de oposición y falta de voluntad de mujeres. A causa de un recorte presupuestario anual, se priorizaron tres de las nueve líneas programáticas del Plan de Igualdad: Violencia y Seguridad, Educación y Migración. Esto da cuenta de la incoherencia entre un discurso público de apoyo al tema de la equidad de oportunidades y la práctica. La dinámica organizacional al interior del Municipio de Cuenca se trasforma, enfoque de derechos y políticas públicas, desde el cual se impulsa la Red de Salud Sexual y Reproductiva y la Red de Combate a la Violencia Intrafamiliar, y se logra además las rebajas a las imposiciones tributarias de catastro para las mujeres jefas de hogar, que en el Azuay tienen un importante rango, debido al hecho migratorio. Todas estas conquistas son resultado de la presión de los grupos organizados de mujeres y del apoyo de quienes en ese momento nos encontrábamos Equidad Social y de Género, pero este objetivo lamentablemente no pudo concretarse.” 124


pectiva social y de género. El Gobierno local, a raíz de la implementación del Plan de Igualdad de Oportunidades, abrió espacios para las mujeres en la institucionalidad. En este período, otra de las iniciativas ciudadanas que de acuerdo a Ana Cecilia Salazar vale la pena destacar, es la Constitución de los Comités de Usuarias en cinco parroquias, así como el Comité Cantonal de Usuarias, enmarcados dentro de la administración descentralizada de la Ley de Maternidad Gratuita y Atención a la Infancia. En noviembre de 2004, se lanza el Primer Plan Cantonal para el fortalecimiento del derecho a una vida libre de violencia intrafamiliar, 2004-2007; documento que recoge las experiencias de trabajo de la Comisaría de la Mujer, la Corporación Mujer a Mujer, la Red de Atención y Prevención de la Violencia Intrafamiliar, la Municipalidad de Cuenca y otras instancias para combatir y erradicar la violencia intrafamiliar. A criterio de María Caridad Vázquez, concejala (2004), uno de los aportes trascendentales de la Comisión de Desarrollo Social, Género y Participación Ciudadana del Concejo Cantonal fue incidir en la creación del Observatorio Ciudadano de la Comunicación, una de las iniciativas para trabajar por la igualdad de género y que da cumplimiento a la propuesta del Plan de Igualdad de Oportunidades. El Observatorio surgió en el 2004 como un espacio de convergencia ciudadana (Instituciones Públicas, Organizaciones Gremiales de Comunicación y Organizaciones de Derechos) cuyo objetivo fue “impulsar la participación ciudadana desde el encuentro con las personas que hacen comunicación social, para la transformación de mensajes violentos, sexistas y discriminatorios difundidos por los medios masivos, en mensajes positivos que aporten a la equidad y a un ejercicio pleno de la democracia”. La tarea de los medios de comunicación es fundamental para propiciar la participación de las mujeres. Al respecto, María Caridad Vázquez, cuando le preguntamos, ¿cómo fue el tránsito del espacio privado al espacio público?, manifestó que “…fue un tránsito difícil, sobre todo porque jamás había escuchado mi propia voz en una radio, y luego de eso mil críticas o apoyos; era como estar contra una pared, expuesta, sin estrategias, y sin saber quién ni a dónde apuntan. Luego aprendí a dominar el espacio y a comprender y manejar la lógica de los medios de comunicación”. A decir de Patricia Altamirano y Alejandra Mamblona, las instituciones municipales, al diseñar su política, son partícipes de la construcción social de género. Implementan de una manera directa o indirecta acciones tendientes a afectar a las mujeres para crear una cierta imagen de la mujer y del hombre. La I. Municipalidad de Cuenca, casa adentro, desarrolla algunas actividades para integrar la perspectiva de género, entre otras están: de mecanismos para incorporar el enfoque de género en los Presupuestos Participativos de tres parroquias, así como para el desarrollo de una propuesta para la transversalización del enfoque social y de género en el Municipio de Cuenca. En el 2006, el Gobierno Local suscribe un nuevo convenio con UNIFEM-Programa de Voluntarios de Naciones Unidas, para fortalecer el trabajo iniciado, a través de la implementación del proyecto “Fortaleciendo la Gobernabilidad Democrática a nivel local: Iniciativas de Presupuestos Sensibles al Género”.

El Segundo Plan de Igualdad de Oportunidades 2006-2020 En agosto del 2005, se realiza la evaluación y formulación del Segundo Plan de Igualdad de Oportunidades. El trabajo a favor de la equidad social y de género convoca a diferentes actores de la localidad y, de esta manera la I. Municipalidad de Cuenca, junto a las organiza125


ciones sociales y en especial al Movimiento de Mujeres, proponen en el 2006, la realización del Segundo Plan de Igualdad de Oportunidades, que se respalda en la aprobación de la partida presupuestaria municipal para su ejecución. Los ejes del II Plan son: 1.Combate a la pobreza: 2. Erradicación de las brechas de inequidad de género:

En el entorno legislativo, en la década, se proponen Ordenanzas a favor de la equidad social y de género que “…posibilitan un ejercicio ciudadano y democrático de las mujeres, en estrecha relación con el gobierno local…”: En noviembre de 2002, se aprueba la ordenanza que establece las políticas para la prevención y erradicación de la violencia de género en el ámbito público y privado. En el año 2004, se aprueba la Ordenanza para la Coordinación entre la Municipalidad de Cuenca y las Organizaciones de Defensa de los Derechos de la Mujer y la Equidad Social y de Género, ordenanza que norma la concesión de la Presea Dolores J. Torres, a la persona por medio de la producción de mensajes no discriminatorios en los medios. Ordenanza que norma la concesión de la Presea María Ramona Cordero y León, a la mujer que demuestre con su pensamiento y acción la defensa del principio de equidad de género y de los derechos de los grupos vulnerables. Equidad Social y de Género como parte de la SEGEPLAN. De acuerdo a Juanita Bersosa, concejala en ejercicio, presidenta de las comisiones de Inclusión Social, Género y Grupos de Atención Prioritaria y de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno Electrónico, en la Municipalidad de Cuenca se cuenta con esquemas institucionales básicos que permiten una cultura de género.

DESAFÍOS En este marco, proponemos tres alternativas que podrían contribuir a la construcción de una sociedad más humana: I. Mejorar la calidad de la participación; II. III.Cuidar la calidad de la democracia.

Del análisis efectuado, se establece que un alto número de mujeres concejalas se han insertado en las realidades existentes en sus ámbitos de actuación, “…sin querer o sin poder…” introducir mayores cambios, pues las decisiones que han tomado, no han 126


contribuido mayormente a disminuir las brechas de inequidad, y simplemente se ha “engordado” un discurso de democracia participativa, sin un real contenido y sin que vaya más allá de lo paritario numérico. Para intentar cualquier cambio cultural, es imperativo que se mejore la calidad de la participación de las representantes que “lanzamos” a la palestra pública, por lo que planteamos que, si las lideresas, en este caso, las concejalas pueden ser agentes fundamentales en el cambio, es prioritario que ellas sean conscientes de la necesidad del mismo (a lo que llamamos estar en minoría tanto en lo que respecta a la dinámica entre personas que componen diferentes grupos, como en relación a las posibilidades de acceso a recursos y al poder dentro de las estructuras organizacionales…”; sólo a partir de aquello,, en un segundo momento podrán vamente en la introducción de cambios sistemáticos. Se podría contribuir a ello a través de: Militancia, entendida como la pertenencia a determinada ideología política y la acEn este caso habría que tomar en cuenta: 1. La existencia de una masa crítica de mujeres en posiciones de liderazgo, lo que pertiva sino crítica y, además, solvente. 2. La comunicación abierta con los grupos de interés, basada en la credibilidad y con3. El manejo adecuado del conflicto, que les permita actuar como verdaderas catalizadoras de procesos. Hermandad entre mujeres. Para Marcela Lagarde, la hermandad entre mujeres o mos el derecho de las otras a existir, con un conjunto de derechos humanos, para construir las condiciones de vida que nos permitan vivir con esos derechos. Y que se podría concretar a través de: 1. Vernos a nosotras mismas como fuerzas de presión y agentes de cambio.

4. Actuar en colectivo. entendida como igualdad numérica en la cantidad de participantes, hombres y mujeres en el Concejo. Y ésta se podría concretar a través de: 1. Dejar de pensar en “un mayor número de candidatas”, y avanzar hacia la toma y transformación del mundo público, junto con los varones. (Colectivo Nosotras, 2010). 2. Al interior de los partidos políticos, crear la mentalidad de que las mujeres puedan mantenerse en las candidaturas en más de un período, es decir, la paridad en la participación 127


“tanto a la entrada, como a la salida”. 3. Sentarnos en las mesas de negociaciones “sintiéndonos iguales en derechos” y siendo “percibidas por los otros, como iguales”. 4. Incorporar valores masculinos y femeninos, en forma no estereotipada, que nos permitan desaprender viejas prácticas. 5. Diseñar políticas que posibiliten compatibilizar familia y trabajo para hombres y mujeres. 6. Concebir y formular una visión que se conecte con los intereses y motivaciones de las amplias audiencias. , es decir, construir un modelo democrático incluyente. Para esto necesitamos:

2. La generación y formulación de soluciones que no sean obvias o que no hayan estado en la tradición de esta cultura y sus actores. 3. La construcción de nuevos liderazgos que puedan reconocer la pluralidad de voces y estimulen la diversidad. 4. Pasar de ser “políticamente correcto” a “políticamente necesario”, al contar con mujeres en el gobierno local y en otras instancias. En este momento retomamos las palabras de Michelle Bachelet, ex presidenta de Chile, en su visita a nuestro país, en junio del 2010, en las que expresa que el gran desafío para los hombres y las mujeres de Latinoamérica es “…el crecimiento con equidad…”. blemente la propia visión del pasado. La “historia” nunca volverá a ser la misma. Las aproximaciones tradicionales a la historia deben ser reajustadas y ampliadas para incluir tanto a las mujeres como a los hombres, y el resultado será una nueva versión del pasado humano enriquecida y completada…”. Bonnie Anderson; Judith Zinsser.

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PATRIMONIO CULTURAL

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PATRIMONIO HISTÓRICO

URBANO-REGIONAL DEL AZUAY (1800-2010) Leonardo Espinosa Universidad de Cuenca Ecuador Región o Provincia del Azuay: sus múltiples determinaciones Existe una discusión inconclusa en relación a los contenidos de los conceptos de región y/o provincia; depende del prisma u óptica desde el cual se observan sus múltiples posibilidades de análisis. En las interpretaciones contemporáneas se ha superado el enfoque determinista económicos, culturales, y factores o procesos históricos, administrativos, políticos. Así se provoca una mayor complicación en el análisis, pero se obtiene, indudablemente, una mejor comprensión del objeto de estudio. Para la determinación de la región andina austral o, más concretamente, de la provincia del Azuay, que es el espacio territorial en el cual centraremos el interés de esta ponencia, Estado Nacional1, concepto que en sus dimensiones espaciales puede abarcar lo macro, lo meso o lo micro territorial, considerando que en cualquier enfoque dimensional existe un centro o 1. El punto de partida inicial es de orden cultural, referido a los asentamientos poblagenia. Los cañaris nos legaron tradiciones culturales convertidas en patrimonios históricos de las actuales provincias del Cañar y Azuay. tegra a la región cañari al Chinchasuyu, teniendo como centro urbano regional la ciudad de Tomebamba (Guapondelig). 3. La conquista y colonización española impuso ordenamientos territoriales de amplios 1

determinaciones de un Estado Nacional.

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espacios para facilitar el control de los virreinatos y capitanías generales; en este contexto surge el Corregimiento de Cuenca y luego, la Gobernación Colonial con una mayor jurisdicción regional, integrada por las provincias de Azuay, Loja, Jaén de Bracamoros y Mainas, teniendo como capital la ciudad de Cuenca. 4. La ruptura del régimen colonial transformó la Audiencia de Quito en República del Ecuador, conformada por los departamentos de Quito, Cuenca y Guayaquil. En tal virtud, el Departamento de Cuenca se conformó con las provincias de Azuay y Loja. A su vez, la provincia del Azuay abarcaba cuatro cantones: Cuenca, Cañar, Gualaceo y Girón, continuando como capital la ciudad de Cuenca. Años después, en 1852, la Asamblea Nacional dispuso la agregación de Azogues como un nuevo cantón de la provincia. 5. Las tendencias federalistas que surgieron en el Ecuador en la segunda mitad del siglo XIX, ante los reclamos regionales de oposición al centralismo, no solo republicano, sino también departamental, provocaron, en 1860, la separación de Loja del Departamento de Cuenca. También, en este contexto, puede enmarcarse la resolución del 16 de noviembre de 1880 del Congreso Nacional, que creó una nueva provincia, Azogues, desmembrándola del territorio azuayo. Tres años más tarde, la nueva provincia tendrá la denominación actual de Cañar2; decisión contraria a la unidad histórica de los pueblos con una matriz cultural cañari compartida ancestralmente. 6. La Asamblea Nacional acaba de aprobar el Código Orgánico de Organización Teprovincia del Azuay con los límites actuales, y se consagra la región austral conformada por las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago, como zona. Por los enunciados anteriores se aprecia que, para el caso del Azuay, al igual que para otros espacios territoriales, existen múltiples determinaciones culturales, históricas, políticas, administrativas que estructuran lo regional y/o lo provincial. Sin embargo, para el desarrollo de esta ponencia, el enfoque se concreta a lo urbano-regional de la actual provincia del Azuay, El Azuay es una provincia con un patrimonio territorial de 8639 km2 que alberga, en este año 2010, una población estimada de 714341 habitantes residentes en sus quince cantones, el mayor de los cuales, Cuenca, tiene 495776 moradores, mayoritariamente concentrados en la ciudad; en el resto de cantones, la población sigue siendo predominantemente rural, lo que El Azuay es una provincia montañosa que se extiende a partir del Nudo del Azuay. Se encuentra encajonada entre dos cordilleras andinas, con algunos callejones de salida a la Costa generan variados microclimas y temperaturas, desde los más gélidos en el sistema lacustre del Cajas, hasta los más cálidos en el cantón Ponce Enríquez. Al interior de la provincia existen acogedores y productivos valles, como los de Cuenca, Paute y Yunguilla, situados en las franjas central, oriental y occidental, respectivamente, en donde se dan procesos históricos diferenciados de ocupación del suelo, producción y funciones. La ciudad de Cuenca, capital provincial, está ubicada en el área central; es el polo urbano más dinámico, “asumiendo el rol de ´Metrópolis Regional´, categoría ganada a través de un por medio de las cuales brinda servicios a su periferia”3. Cuenca, en realidad, ha rebasado su servicios y actividades, expandiendo su área de acción más allá de su frontera provincial, que

2 ALBORNOZ, Víctor Manuel, Cuenca: Monografía Histórica, Edit. Austral, Cuenca, (s. f.). 3

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La población que ocupa los cantones de la franja oriental, se caracteriza por su especialidad manufacturera en variados productos artesanales (textil, orfebrería, sombrerería, etc.), sin que sus habitantes hayan dejado de ser tradicionalmente labradores de sus para la exportación. Este espacio fue el lugar privilegiado para los tempranos procesos de migración de la sierra norte al Azuay. Los cantones de la franja occidental son receptoras de población en movilidad en los suelos ubicados en los sitios bajos de la cuenca del río Jubones, donde se da una variada gama de producción agrícola resultante de diversos microclimas, además de la ganadería vacuna, especialmente lechera. Tradicionalmente, los mejores suelos se dedicaron a la producción de caña de azúcar. En la actualidad existe un proceso, al parecer irreversible, de agricultura de sus mejores tierras.

La Transición del Siglo XIX: entre el Gamonalismo Eclesial y el Progresismo Civilista La Presidencia de Quito, en medio de las turbulencias y juegos de poder por la emancipación, se transforma en la república del Ecuador, y la gobernación colonial de Cuenca se constituye en uno de sus tres departamentos. El Ecuador republicano del siglo XIX se caracterizó por una prolongada situación de “inestabilidad estable” en el orden político-administrativo, por los frecuentes cambios de gobierno. De esta marejada no está exenta nuestra región. Por lo menos una veintena de acciones militares e insurreccionales de importancia se sucedieron desde los inicios mismos de la República; la mayor de todas, liderada por el general conservador, Antonio Vega, en contra del caudillo liberal, Eloy Alfaro, en la capital azuaya, dejó centenares de soldados muertos en 1896; en tanto, gente del pueblo, principalmente mujeres fanatizadas por el gamonalismo eclesial, salió colérica a las calles de la ciudad en oposición al “ateísmo” alfarista. “No tienen otro origen que el fanatismo religioso mantenido por la clerecía, como fuerza conservadora de la Iglesia y guardián de los privilegios y granjerías de los servidores del altar”4. La historia de la región cañari, a lo largo del siglo XIX, se desenvuelve entre el régimen gamonalicio-eclesial5 heredado de la colonia, y el progresismo civilista cuencano6, expresión singular de dominio urbano-regional, que emerge del criollismo. en tanto que popularmente al partido conservador se lo llamaba despectivamente “curuchupismo”. El gamonalismo eclesial tuvo a Cuenca como el centro de su hegemonía regional dictaminando, desde la Iglesia, los patrones de encuadramiento de la sociedad civil bajo el sistema de relaciones templo-cofradía-festividad religiosa-barrio-taller, en tanto que el poder económico estuvo en manos de terratenientes (incluido el clero), funcionarios y comerciantes con conductas de menosprecio, así como de discriminación hacia la población indígena y mestiza. tegoría social y económica: la de los latifundistas o grandes propietarios agrarios. Designa todo un fenómeno. El gamonalismo no sólo está representado por los gamonales, propiamente 4 PERALTA, José, “Las Harpías” en Tipos de mi Tierra (Cuadros al natural), Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay, Cuenca, 1974. 5 Conceptualizamos al gamonalismo-eclesial como un sistema de dominio económico, social y político, ejercido por los terratenientes o gamonales de la región, que les permite

extraer excedentes en forma de renta por la explotación de la fuerza de trabajo indígena, sometida a relaciones de servidumbre precapitalista y bajo la sumisión a relaciones ideológicas hegemonizadas por la Iglesia católica conservadora, que participa del monopolio del suelo.

6 Definimos al progresismo civilista cuencano como una propuesta de cambio a la conducción del gamonalismo eclesial, dirigido hegemónicamente por contadas familias endogá-

micas de Cuenca, que han configurado y consolidado, a lo largo de la historia urbano-regional, su dominio ideológico y político de corte neoconservador o centrista, con tendencias estratégicas de modernización, flexibilizándolas y readecuándolas en correspondencia a los procesos de crecimiento o desarrollo local, y de acumulación capitalista nacional y mundial.

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dichos; comprende una larga jerarquía de funcionarios intermediarios, agentes, parásitos, etc. El factor central del fenómeno es la hegemonía de la gran propiedad semifeudal en la política y el mecanismo del Estado7. En la provincia del Azuay, el dominio ideológico lo ejerce hegemónicamente el gamonalismo eclesial, bien sea por el terrateniente a través del régimen de servidumbre, que aparece como redentor de los campesinos sin tierras, o del cura de parroquia o la Iglesia, salvadores de almas de indios, condenados al fuego eterno. En el campo político, la Iglesia es aliada incondicional del gamonalismo azuayo a través del partido conservador, que se autoproclama como el partido de los artesanos: los trabajadores urbanos. Dicho partido, representa por igual en los poderes ejecutivo o legislativo, en el Cabildo Municipal o en la tenencia política. El gamonalismo eclesial, a través de la Iglesia y el clero, mantiene el control absoluto de las masas oprimidas, y donde, mediante un discurso mediático, logra una relativa aceptación del régimen de servidumbre. En medio del dominio ideológico y político de la Iglesia y la clase terrateniente, emerge una corriente civilista de corte progresista orientada a superar el debilitamiento de la presencia regional de la antigua provincia del Azuay. El progresismo civilista en el XIX, diseña un modelo de autocentramiento8 de desarrollo urbano-regional que se consolida en el siguiente siglo, basado en la continuación y modernización de las actividades productivas tradicionales, como los elaborados de aguardiente y otras, que emergen ulteriormente al modernizar la economía, el urbanismo, la ideología, la educación y la cultura de Cuenca. Esta corriente se inicia con Benigno Malo y continúa con Antonio Borrero, Luis Cordero y Remigio Crespo Toral, como sus principales exponentes. Si bien sus lazos con el gamonalismo eclesial se debilitaron, sobre todo con los defensores del garcianismo teocrático, no por ello se dio una ruptura radical con el viejo régimen, por lo que algunos estudiosos ubican al progresismo civilista dentro de una corriente progresista a pesar de haber sido un conservador a ultranza. Como Parlamentario aseveró la existencia de la primacía de la Iglesia Católica y sus leyes divinas sobre las constituciones y las leyes civiles, “primeramente soy hombre católico y luego ecuatoriano”, aseveró. De cualquier modo, la verdad es que el progresismo civilista desempeñó un importante papel en la política, y sus representantes ocuparon las funciones más altas del Estado. Además ejercieron relevantes funciones públicas, tanto a nivel nacional, como local. Desde este siglo, la corriente progresista va cobrando fuerza, hasta convertirse en una de las fortalezas patrimoniales que se tornan visibles en sus realizaciones en la primera mitad del siglo XX, donde impulsa su modelo de autocentramiento urbano-regional. En el período que analizamos, de la Universidad de Cuenca, cuya incidencia en el desarrollo regional es incuestionable, además de En tanto, la identidad popular artístico-artesanal de Cuenca, va a ser revalorizada a te directo del pueblo cañari, quien con su creatividad multifacética iluminó la sensibilidad artística popular, razón por la cual Tarquino León sostiene que “debe llamársele el padre de 7 MARIÁTEGUI, José Carlos, Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, Edit. Amauta, Lima. 8 autocentramiento

a escala local-regional al interior de un país, establece, paulatinamente las condiciones para suscitar una dinámica de producción…”.

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las artes, puesto que fue el primero en la ejecución del trabajo en la escultura, joyería, herrería, carpintería ebanistería, arquitectura, etc... guiado por su talento inventor, su constancia en el trabajo y su admirable destreza”. Uno de los discípulos más consagrados fue el notable escultor Miguel Vélez, cuyos cristos constituyen un patrimonio artístico invaluable. Uno de los problemas críticos insolubles hasta el siglo XX fue la vialidad; todos los analistas que abordaron de una u otra manera las causas principales del atraso regional, coinciden de segundo orden a que se nos ha reducido en la República”, que es lo que asevera Remigio Crespo a comienzos del siglo XX. Bajo una práctica de autocentramiento, lo más importante que

orientales de la provincia del Azuay con su capital, quedando como constancia patrimonial de autocentramiento En cuanto a las actividades económicas principales, tenemos que el sembrío de caña destinada a la producción de azúcar, raspadura y sobre todo a la destilación de aguardiente, es la más representativa del régimen hacendario azuayo. La quina o cascarilla recobra su importancia económica para el Azuay a mediados del siglo XIX, convirtiéndose en el primer rubro de exportación. Considerables grupos de campesinos, sobre todo de la región oriental de la provincia, se convirtieron en recolectores de esta corteza, dándose una contracción de la fuerza de trabajo en la agricultura, lo que provocó una escasez de alimentos y, consecuentemente, un incremento de los precios en las ferias locales. Desde inicios del siglo XIX, emerge una nueva actividad económica, que reemplaza con creces a la producción de tejidos de algodón o tocuyos, o a la recolección de cascarilla. Nos referimos a la elaboración del sombrero de paja toquilla. La divulgación de la técnica de elaborar sombreros de paja toquilla se da cuando el Cabildo Municipal de Cuenca dicta una ordenanza el 17 de Mayo de 1844. En ella se dispone que al mismo tiempo se dé una instrucción general y se enseñe el tejido del sombrero de paja toquilla; disposición que se cumple en 1845 con la creación de una Escuela de Tejedores en El Chorro, con instructores manabitas, convirtiéndose desde entonces en el barrio tradicional de los toquilleros, algunas de cuyas ediEn cuanto a la actividad pecuaria, en la provincia continúa sobresaliendo la ganadería vacuexistían en la región sólo caminos de herradura, se cotizaba a precios elevados. Los más celebrados corrales de ganado equino se encontraban localizados en las haciendas de Oña y Yunguilla.

El Progresismo Civilista y Las Casas Exportadoras del Sombrero (1900-1919) entre 1895 y 1919, considerado como el período del primer “boom toquillero”, rompe con una empobrecida economía local y los patrones neocoloniales impuestos por el gamonalismo eclesial, en tanto se produce un desplazamiento de grupos familiares de los cantones del Azuay y Cañar a la ciudad de Cuenca, factor que propicia la dinamización y modernización urbana, fundación del Banco del Azuay con capitales propios acumulados por la venta del sombrero, además de la cascarilla. Para 1912 rueda el primer automóvil por las calles empedradas del centro de la ciudad, ante la admiración de los cuencanos. tividades del sector privado, sino también del sector público, concretamente del gobierno municipal, al que se otorgan créditos para el empedrado y adoquinado de calles, la construcción 137


de alcantarillado, la instalación de las primeras y pequeñas plantas de agua potable con destino domiciliario, la instalación de la primera planta de energía eléctrica para el alumbrado público, El tejido del sombrero de paja toquilla y la recolección de cascarilla, tienen en el Azuay, una expansión sin precedentes provocada por una coyuntura de precios altos en el mercado inla arquitectura cuencana de esta época “…si bien es cierto nace de la interpretación del neoclasicismo francés, es ejecutada por nuestros artesanos, que aportaron a sus composiciones diseños ornamentales propios y la tecnología constructiva de la zona, lo que ayudó posteriormente a que 9. En las mansiones más exclusivas como las de las familias Ordóñez Mata y Ordóñez Jerves, se construyeron espaciosos salones de esparcimiento con objetos de lujo importados de Europa, que fueron transportados de Naranjal a Cuenca a lomo de mula o a espaldas de “guanderos”, indios semiesclavos que eran utilizados como si fueran semovientes. A lo largo de este período, y en los años 20 y 30 del siguiente, las élites intelectuales se reunían en casas campestres o ribereñas para sus tertulias literarias y amorosas, en medio de cálidas o narcotizantes bohemias; muchos de sus personajes se dedicaban al cultivo de la poesía, que era sobre todo “…una poesía de celebración idílica del paisaje comarcano, de sus gioso alentaba con insistencia los motivos piadosos de la devoción mariana…”10. de agosto de 1914, el alumbrado público, que iluminaba el parque central; su principal gestor como inversionista y visionario del futuro de su tierra fue Roberto Crespo Toral: “Todos los nacidos nos disparamos a la Plaza Mayor y contemplamos ríos de luz, avenidas de luz, el enorme incendio de la villa toda”11. Pocos años después se extendería el alumbrado a las viviendas particulares. En 1919, Octavio Díaz señala que el comercio del sombrero se ha duplicado, logrando sino de las minorías exportadoras de la paja toquilla12, compuestas principalmente por los “chazos cañamazos” (según expresión del escritor G. Humberto Mata); tan sólo Federico Malo, uno de los exportadores, pertenecía al progresismo civilista. En cuanto a las casas comerciales de importación, están principalmente en manos de extranjeros como la familia Eljuri, que con el transcurso del tiempo se convertirá en el mayor grupo empresarial de Cuenca. En el período siguiente aparecerán otras familias de migrantes europeos y árabes que levantarían sus fortunas como exportadores del sombrero, industriales o importadores. industrias como cervecerías y licorerías, tratamiento de pieles para exportación, fabricación de loza, manufacturas de tejidos de algodón y lana, alfombras, artículos de ebanistería, ferretería, jería, sastrería, curtiembre, talabartería, hojalatería, distinguiéndose claramente la producción en joyería y calzado como negocios lucrativos. En el sector minero continúan las expectativas en la región respecto a su riqueza; ya para el año 1909, se habían descubierto las minas de plata y cobre de Molleturo, las de plata de San Bartolomé, las minas de carbón de piedra en el sector de Déleg, Caspicorral, Biblián y Nabón; igualmente, ya se explotaban las canteras de mármol de Sayausí y Guishil. Sin embargo, la explotación de 9 ESPINOSA, Pedro, Presencia de la Arquitectura Neoclásica Francesa en Cuenca: Una Huella Indeleble (1860-1940), Tesis de Graduación de Arquitecto. 10 VINTIMILLA, María Augusta, Algunas voces de la poesía cuencana, en Cuenca de los Andes. 11 CUESTA, Juan María, La primera planta eléctrica en Cuenca, en Libro de Cuenca, Tomo 1, Cuenca. 12 DÍAZ, Octavio, Monografía del Cantón Cuenca, Tipografía Municipal, Cuenca, 1919.

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las minas era de carácter artesanal con poca inversión para mejorar su producción y productividad. La vialidad no lograba despegar. Este es uno de los principales obstáculos para el desarrollo provincial y su integración a otras regiones del país. Se describe con crudeza el problema manifestando que “…el camino del sur termina en la parroquia de Cumbe; en dirección para El Oro la vía avanza hasta Portete, el camino a Naranjal que costó muchos esfuerzos y gastos se encuentra en total abandono, el camino al norte termina en El Descanso, además no existe la entrada al Oriente”13.

La Modernidad avanza y la Incomunicación vial continúa (1920-1949) En 1920, Cuenca y su provincia celebraron con especial entusiasmo y esperanzas de cambio el centenario de su independencia. La Municipalidad, la Universidad, las organizaciones sociales, barriales y gremiales pusieron todo su empeño patriótico para realzar tan magna conmemoración. Varios acontecimientos dejaron huellas imperecederas en la vida comarcana, como la inauguración de un nuevo puente construido por el Ayuntamiento con el nombre de El Centenario. El 3 de noviembre aterriza el primer avión que llega desde Guayaquil: “…hay que ver en el vuelo del capitán Elia Liut el primero de los anuncios y signos de la modernidad en la historia casera de Cuenca…”, nos dice Antonio Lloret Bastidas. Por esos mismos años, se estrenarían las primeras salas de cine, se fundarían periódicos y radioemisoras, como diario “El Mercurio” y radio “La Voz del Tomebamba”. Este período tiene dos fases diferenciadas en la exportación del sombrero de paja toquilla. La primera marcha de la mano con la gran depresión norteamericana de los años 30, disminuyendo la demanda internacional del sombrero. Con ello la situación de los pueblos de las provincias de Azuay y Cañar empeoró, empobreciéndose aun más. Numerosas familias de tejedores buscan salidas para superar su miseria, migrando hacia las plantaciones de la costa, o convirtiéndose en mineros, actividad que también fue abrazada por estratos medios y altos de la sociedad regional, aunque sus resultados rentables no fueron los más deseados o apetecidos, pues la mayoría de empresarios atraídos por el espejismo del oro, quebraron. En los años 40, superada la gran depresión, se da la segunda fase de carácter expansivo en la exportación toquillera, que alcanza sus valores más altos en los años de 1945, 46 y 47, representando el 18%, el 22.8% y el 17.2%, respectivamente, del total de las exportaciones del país, con lo cual se llegó al mayor auge económico del Austro. El comercio de sombreros colocó nuevamente a la región cañari como la primera exportadora de productos manufacturados y facilitando un nuevo proceso de crecimiento en la construcción de viviendas que rebasó el perímetro urbano tradicional, para extenderse hacia el sur, a la otra orilla del Tomebamba. conservador Luis Moreno Mora, primer alcalde de Cuenca, designado por elección popular: “…una ciudad con agua escasa e impotable, casi sin luz, con calles convertidas en basureros, falta de mercados, de una cárcel moderna, de un barrio obrero y, sobre todo, sitio de una aguda crisis económica…”, a pesar de que ya se contaba con el I Plan de Ordenamiento Territorial, diseñado por el arquitecto uruguayo Gilberto Gatto Sobral en 1947, coincidente con la propuesta visionaria de Octavio Cordero Palacios, Presidente del Concejo Municipal, de extender la ciudad hacia el sur y de construir la Avenida Solano14. La minería de metales preciosos se reactiva en la década de los años 30, ante la crisis internacional y nacional que eleva el precio del oro con la consiguiente depreciación de las monedas. Nuevamente, al igual que en épocas anteriores, se conforman empresas mineras en la región, principalmente para extraer oro de aluvión. “…Desde las orillas del Julián Matade13 DÍAZ, Octavio, ob.cit. 14 “Considerando que el incremento de la población va extendiéndose hacia El Ejido, donde después de poco habrá una nueva ciudad, cuya arteria principal será la Avenida So-

Planos e Imágenes de Cuenca, I. Municipalidad de Cuenca.

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encontraban los hombres, las mujeres, los ancianos y los niños, lavando el oro…”15. La extracción del metal dinamizó la orfebrería, debido a que la producción de los lavaderos de oro, al no ingresar al Banco Central, sirvió para nutrir de materia prima a los talleres elaboradores de joyas que se multiplicaron en Cuenca. Los jefes o dueños de los talleres fueron tado. Así, surge una nueva capa de ricos, sobre todo aquellos que se convirtieron en grandes comerciantes incursionando en el mercado nacional, para lo cual extendieron el sistema de prima, y comprar el producto elaborado a precios bajos. En el aspecto del transporte, es preciso señalar que la vialidad sigue siendo el obstáculo principal para el intercambio comercial y el tránsito de personas con otras regiones y aún al interior de la propia provincia. El propósito de presentar soluciones concretas y efectivas llevó a Remigio Crespo Toral, en 1939, a estudiar a fondo el problema, y presentar un informe a las autoridades locales sobre un plan de caminos para la región austral16. Entre las principales vías por construirse, proponía la Tahual-Cuenca, Portete-Girón, Biblián-Cañar, Descanso-Gualaceo-Sígsig-Paute-Amaluza; igualmente considera importante la construcción de caminos vecinales hacia las parroquias rurales del cantón Cuenca, apoyándose en el trabajo minguero de las

Desarrollo Capitalista: Crecimiento urbano hacia afuera y reconversión económica regional (1950-1982) 17

Al auge de la producción toquillera de los cuarenta, siguió en primer lugar la recesión demanda por parte de las casas importadoras neoyorquinas, provocando una masiva desocupación. Ante esta dramática situación, miles de tejedoras y tejedores cuencanos se organizaron, e res el incremento de precios por la confección y, al Estado, mayor atención a sus necesidades básicas insatisfechas; se realizaron manifestaciones de protesta en el Centro Histórico, escenario privilegiado de las luchas políticas cuencanas. En efecto, “…las calles de Cuenca han presenciado dos o tres manifestaciones de hambre de las mujeres tejedoras vestidas con harapos llevando sus hijos a cuestas…”18. En 1954, el Gobierno Nacional expide la ley especial de fomento industrial para Azuay de 10 años, a toda industria que se instale en estas provincias. Frente a la crisis toquillera y la inutilidad del Instituto de Recuperación Económica, creado a inicios de la década, diversas organizaciones de la región, con el empuje de la movilización y organización laboral liderada por la FPTA, convocan, para superar la crisis, en 1958, a la I Conferencia Económica Regional, que planteó el mejoramiento de los canales de comercialización del sombrero, el otorgamiento de crédito para el fomento para propiciar el desarrollo regional. Se acuerda, también, la conformación del Centro de Reconversión Económica del

15 MONSALVE POZO, Luis, Primer Congreso de Sociología Ecuatoriana, Tomo I, Cuenca. 16 CRESPO TORAL, Remigio, La vialidad en las provincias del Azuay y Cañar, Informe, Quito, 1939. 17 LEONARDO ESPINOZA, Lucas Achig, El proceso de desarrollo de las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago (Breve historia económica y social de la región

cañari), síntesis del Cap. IV (1948-1972), Crisis de la producción taquillera e intentos de activación de la economía regional, CREA, Cuenca, 198.1 18 MONSALVE POZO, Luis, El sombrero de paja toquilla, Revista Anales de la Universidad de Cuenca.

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coordinar y ejecutar programas regionales tendientes a la recuperación y desarrollo económico de las tres provincias en un plan integral que contemple las necesidades y obras a ejecutarse en el corto y largo plazo, de acuerdo con un estricto orden de prioridad. Frente al agotamiento del modelo agro-exportador (presente en la mayoría de países de América Latina) se plantearon, desde diferentes sectores de la sociedad urbano-regional, alternativas para superarla, acogiéndose al modelo teórico diseñado por la CEPAL de “crecimiento hacia adentro”, vía industrialización por sustitución de importaciones, que se plasma en el caso urbano-regional del Austro en ocho políticas y estrategias básicas en gran medida de autocentramiento: 1. Formulación y ejecución de proyectos innovadores y modernizadores, como la instalación, por primera vez en el Ecuador, de una red urbana de teléfonos automáticos. Igualmente, el gobierno local renueva el sistema de agua potable y se realizan programas de alcantarillado y pavimentación. Se constituye la Empresa Municipal ETAPA, que desde su fundación es un modelo ejemplar de empresa de servicio público. 2. Otro esfuerzo innovador y descentralizador es la constitución de la Empresa el desarrollo productivo, especialmente industrial, y el mejoramiento de los servicios de mente a los procesos de modernización urbana y de desarrollo regional con la creación de las Escuelas de Química Industrial, Arquitectura y Economía. 3. Reconversión y reactivación de la economía mediante la industrialización, convirtiéndola en el eje principal del desarrollo de Cuenca y la región. Con capitales locales, para instalar varias empresas como ERCO (mayoritariamente con capitales extranjeros), ARTEPRACTICO, Cementos Guapán, AZTRA; hoy industrias símbolos del crecimiento productivo urbano-regional y, por lo tanto, patrimonio histórico instalado. 4. Modernización y reactivación de la agroindustria e industria tradicional como la licorera, con gran potencialidad para reactivar la producción de caña, estableciéndose de aguardiente de Yunguilla. Más tarde se modernizará la hacienda licorera Zhumir. La cerámica, la más ancestral actividad artesanal, se transforma en una gran industria con la creación de CERÁMICA ANDINA, convirtiéndose igualmente en empresa símbolo del nuevo modelo de desarrollo regional. 5. Integración vial con el resto de regiones naturales, mediante la construcción o mejoramiento de una red interprovincial que una a Cuenca con las principales ciudades del Ecuador. Con aportes del Gobierno central, se logra vencer el aislamiento con la construcción de las carreteras Durán-Tambo, que permite vincular a la región con Guayaquil y su provincia, y la Girón-Pasaje, que nos une con la provincia de El Oro. 6. Protección legislativa que facilite el proceso de industrialización en ciernes, como la Ley Especial de Fomento Industrial del Austro, para propiciar las inversiones bajo esquemas subsidiados, exoneraciones tributarias y préstamos blandos. de una serie de ordenanzas, el uso y ocupación del suelo urbano, creándose el departamen141


nómica del Azuay, Cañar y Morona Santiago recobrando la dimensión regional en la pladesarrollo rural y la vialidad, sobre todo en la provincia oriental. De esta forma se establecieron importantes soportes económicos, administrativos e institucionales para garantizar el funcionamiento de este modelo de autocentramiento y de desarrollo capitalista urbano-regional. En la década de los 50, emerge una intelectualidad crítica frente al desgastado modelo del gamonalismo eclesial. Su frente de batalla fue el periódico “La Escoba”, desde allí se lanzaron dardos de humor e ironía, caricaturizando a los falsos y decadentes valores morales y culturales del curuchupismo y el pishquismo; las corrientes democráticas, por primera vez, desplazan al conservadorismo en el gobierno Municipal, con la elección de Miguel Angel Estrella como Alcalde de Cuenca. Sin embargo, la derecha tradicional se moderniza, bajo los liderazgos de Luis Cordero Crespo y Enrique Arízaga Toral, que asumen la corriente del progresismo católico. Recordemos que antes de diario “El Mercurio”, y hasta bien avanzado el siglo XX, el partido había llegado a tener un periódico con el nombre de “El Progreso”. Otro órgano del periodismo cuencano, diario “El Tiempo”, se funda también en la década de los 50.

La ejecución misma del proyecto de autocentramiento urbano-regional, sobre todo en lo que tiene que ver con la reconversión económica, de manufacturera-artesanal a manufacturera industrial, el despegue propiamente hacia una acumulación capitalista basada en el maquinismo, la concentración fabril y la explotación de la emergente clase obrera, como clase entre 1972 y1982, articulada al período expansivo del desarrollo económico nacional asociado a la exportación petrolera y a la modernización urbana, que posibilitaran la generación de excedentes que incrementaron el PIB regional como en ningún otro período. En los años 70, el Ecuador alcanza los mayores niveles de crecimiento: el PIB crece al 10% en 1972 y al 13% en 1973 y 1974, como consecuencia de las exportaciones petroleras; del sector agropecuario, el desarrollo regional desequilibrado, la extranjerización de la econo19

En el caso del Azuay, las tasas de crecimiento de los indicadores industriales, durante el período 1971-1975, son demostrativas de su fortalecimiento industrial: el número de establecimientos instalados aumenta en el 10,39%, la cantidad de personal ocupado asciende al 19.93%, el valor de la producción se incrementa al 46.98%, y el valor agregado el 25,93%20; asimismo, se incrementa, sobresalen la empresa Desarrollo Agropecuario, que elabora el ron San Miguel y la salsa de tomate Los Andes, productos que continúan gozando de aceptación nacional. En la década que va de 1972 a 1982, la rama de actividad manufacturera que más crece quehacer productivo urbano, a lo que podríamos agregar la producción ganadera vacuna, tanto de leche como de carne, que se expande por la demanda urbana y nacional, constituyéndose Prolacem, La Europea y Edca. Igualmente, la artesanía representa un papel importante en ese proceso de desarrollo productivo con la instalación o modernización de talleres de carpintería, zapatería, orfebrería, tejidos, bordados, confección de ropa, materiales de construcción, etc., no 19 BÁEZ, René, Evolución reciente de la economía ecuatoriana, en Ecuador desde la colonia hasta los tiempos actuales, varios autores, Facultad de Economía de la Universidad de Guayaquil, 1977. 20 INEC, Encuestas de Manufactura y Minería 1966-1975.

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solo en la ciudad de Cuenca, sino en los distintos cantones de la región cañari como Gualaceo, Chordeleg y Paute: en tanto continúa tejiéndose el sombrero de paja toquilla en Sígsig, Azogues y Biblián, a pesar de su bajísima demanda. En síntesis, la producción manufacturera en el Azuay, durante la década de los 70, desplaza a la agrícola en su participación en el PIB provincial, como la rama de actividad principal, aunque no en ocupación de la fuerza de trabajo. La actividad pecuaria se incrementó notablemente con la incorporación de vastas zonas ganaderas de Morona Santiago, lo que llevó a numerosos migrantes azuayos a colonizar esta provincia. Importante despegue tuvo la industria avícola ante la fuerte demanda de sus productos en el mercado de Guayaquil, pero no pudo incrementarse porque el Puerto Principal fue abastecido por los planteles avícolas de su provincia. Se dan importantes encadenamientos productivos entre las empresas industriales y agroindustriales con los sectores tradicionales, especialmente con las economías campesinas, lo que posibilita ampliar la base productiva y la generación de empleo; tales son los casos de la industria licorera con los cultivadores de caña de azúcar, las industrias lecheras y cárnicas y sus derivados con los pequeños y medianos proveedores de insumos y las empresas enlatadoras o envasadoras de productos alimenticios con los cultivadores de tomates y frutas de la región. Es importante, en este período, resaltar la inversión pública en la región como redistribución del excedente petrolero en proyectos que promueven el desarrollo del país, como la construcción del proyecto hidroeléctrico Paute, el más ambicioso en la historia nacional, para dotar de un sistema interconectado que proveería de energía eléctrica a toda la República. Se incrementaron los vehículos privados y de transportación urbana e interparroquial. Se construyó el Terminal Terrestre. La ampliación de la infraestructura vial a otras provincias del país, largamente acariciada por los habitantes del Azuay y Cañar, se cristalizó en cierta medida con la terminación de las carreteras Durán-Tambo y Girón-Pasaje, permirápido crecimiento como Guayaquil y Machala. do, pavimentación, expansión de las redes de agua potable y teléfonos a cargo de la Municipalidad de Cuenca y ETAPA. Fue también trascendental el papel cumplido por la Empresa Eléctrica Regional, que amplió sus servicios hacia los diferentes cantones del Azuay y otras provincias de su área regional. Se establecieron nuevos mercados populares y aparecieron los primeros supermercados para atender las exigencias consumistas de los sectores de ingresos medios y altos de En cuanto a la expansión física de la ciudad de Cuenca, ésta se duplica entre 1970 y 1980, pasando de 400 a 950 habitantes. El acelerado proceso de crecimiento urbano que tiene la ciudad, permitió el avance del área consolidada hacia la periferia inmediata, provocando en ella cambios en el uso y tenencia de los suelos agrícolas, al encarecer su precio ante la demanda creciente de terrenos urbanos. El irreversible proceso de urbanización concentrado en la capital azuaya es alimentado por corrientes migratorias internas, es decir, desde los restantes cantones de la provincia y de las parroquias rurales del propio cantón: la población urbana de Cuenca, según el I Censo Nacional de Población de 1950, apenas bordea los 40 mil habitantes, equivalente al 16% del total provincial; para 1962, la ciudad cuenta con 60 mil habitantes, que representan el 22% del total; para 1982 asciende a 152 mil, concentrando el 34% de la población del Azuay, con lo cual se multiplicaron los barrios periféricos al Centro Histórico: Totorococha, Monay, El Ejido, amenazando treparse a los cerros circundantes, como efectivamente se dio con agresividad en 143


el siguiente período. La Universidad de Cuenca y la gestación del sistema universitario regional, posibitodas las carreras, conformándose una extendida clase media, con capacidad de incidir en las decisiones políticas, económicas y culturales de la ciudad y la región, desplazando a los grupos de poder tradicionales. Se crean institutos universitarios de investigación como el IDIS de la y regional; se convirtió, además, en el espacio privilegiado de los cientistas sociales del Ecuador y Latinoamérica para exponer sus aportes trascendentales. El pueblo cuencano, sus organizaciones gremiales y su juventud universitaria fueron protagonistas de importantes luchas en contra de las dictaduras militares y gobiernos represivos que cometieron una serie de trapacerías. Un ejemplo de aquello, fue el combate frontal contra la Junta Militar de Gobierno (1963-66), que llevó adelante tibias reformas estructurales de carácter contrarrevolucionario por órdenes de la CIA, con el ánimo de frenar el avance de las triunfales transformaciones socialistas en Cuba. En marzo del 66, se decretó la clausura de la Universidad Central, siendo éste el detonante para que la FEUE de Cuenca, con el apoyo del el 29 de marzo, con el beneplácito del pueblo ecuatoriano.

Perversidades del neoliberalismo: Consumismo, pobreza y migraciones (1982-2006) A partir de 1982, prácticamente se implanta el pragmatismo neoliberal fondomonetarista: su ideología privatizadora y mercantilista, su satanización del Estado, sus políticas de desregularización de la economía, sus programas de ajuste “estructural”, la desnacionalización y reprimarización de la economía, los “paquetazos” orientados a captar recursos presupuestarios para el pago todo ello debilitó el modelo productivo y de autocentramiento urbano-regional del Azuay. En los años 80, la industria nacional y provincial sufre un fuerte estancamiento, con tasas negativas de crecimiento. La tasa promedio anual del PIB per cápita fue inferior al crecimiento de la población, con lo que se regresó a una situación similar a la vivida en la crisis de los años 50. Los efectos sociales del pragmatismo neoliberal saltaron a la vista y estuvieron presentes en la cotidianeidad: deterioro de las condiciones de vida por la disminución de la capacidad adquisitiva de sus ingresos, altas tasas de desempleo y subempleo, crecimiento de la economía informal, mae infantil, acompañado de una secuela de migración, delincuencia e inseguridad. Es innegable que uno de los sectores sociales más apabullados fue la clase media, por la desvalorización creciente de sus ingresos, lo que deterioró su calidad de vida al incrementarse el valor de la canasta básica que no guardaba correspondencia con el poder adquisitivo, velación hacia la baja, incrementando la base social de los pobres e indigentes y multiplicando el enriquecimiento de grandes banqueros y comerciantes. En el campo agrícola, la situación es crítica por la persistencia y agravamiento de la estructura de tenencia de la tierra con predominio del minifundismo. Además, la erosión creciente de los suelos, el avance de la deforestación, la baja tecnología y productividad, y la escasa asistencia técnica, hicieron peligrar la soberanía alimentaria de productos tradicionales como el maíz, el poroto y la papa. Las potencialidades del progresismo autocentrado, sustentado en un modelo productivo manufacturero-industrial, continuaban vigentes en Cuenca y su provincia, a pesar de todos los efectos negativos del neoliberalismo que pretendieron desbaratarlo. Las cifras demuestran la solidez del modelo, por ejemplo: la industria manufacturera del Azuay en relación a la producción nacional (excepto petróleo) representa el 22%, es decir, más de la quinta parte del 144


total producido en el Ecuador, siendo sus sectores más representativos el caucho y el plástico; maquinaria y equipo con su ponderación por encima del 20% en cada uno de ellos; en tanto que minerales no metálicos (cerámicas principalmente, papel y cartón), y productos metálicos electrodomésticos están por encima del 10%. El sector de la construcción continuó siendo uno de los más dinámicos no solo de Cuenca, sino de la provincia del Azuay: su participación en el Valor Agregado Bruto (VAB) para el año 2001 es del 19%, tan solo superado por el sector de comercio, restaurantes y hoteles, que ocupaba el primer lugar con el 21%. el año 2001 era el de transporte, almacenamiento y comunicaciones, que llegaba al 13,02% del valor total, producto de la expansión incontrolable del parque automotor que no la detuvo, ni la crisis, ni la cultura del consumismo, cuyas vitrinas más atrayentes eran los supermercados y malls.21 Si bien las medianas y pequeñas empresas entraban a una situación de recesión o de quiebra, no era menos cierto que el modelo de autocentramiento orientado por el progresismo cuencano buscaba nuevas estrategias para ofertar nuevos productos para el mercado nacional y sobre todo internacional, favorecidos por la conformación de cooperativas de crédito populares como Jardín Azuayo y Juventud Ecuatoriana Progresista. la inversión de los gobiernos seccionales, especialmente de la Municipalidad de Cuenca y sus empresas públicas y otros organismos que se multiplicaban para atender las necesidades básicas de la población, continuando con la tendencia de fortalecimiento histórico gobierno local: saneamiento, vialidad, mercados, ampliación y mejoramiento tecnológico de ETAPA, transportación, seguridad ciudadana, salubridad, medio ambiente, niñez y adolescencia; política pública con contenido social y sin recurrir a las privatizaciones vía concesiones, que asumieron otros gobiernos locales al ritmo de la moda neoliberal. Igual empeño se observaba en el Consejo Provincial del Azuay con el ingreso, como sujetos presupuestos; evidenciando estos gobiernos seccionales del Austro que habían asumido con vitalidad y convicción el autocentramiento y la descentralización para orientar y cooperar con el desarrollo urbano regional. La expansión del crecimiento urbano no se detenía; surgieron nuevos barrios, ciudadelas, urbanizaciones; se construyen nuevas avenidas, pasos a desnivel para atender las presiones de la expansión desmesurada del parque automotor. Esta acelerada expansión rebasaba el valle cuencano, cambiando la morfología urbana que trepaba desenfrenadamente sus colinas y cebarrios y ciudadelas en formas radiales que zigzagueaban las grandes avenidas y autopistas, en cuyos bordes nacía, crecía y se multiplicaba Cuenca, en diversidades insospechadas, con una arquitectura de “mal gusto” que afeaba la “arquitectura cuencana” y no la representaba, a criterio de consagrados académicos y profesionales.22 Según el Censo Nacional del año 2000, en Cuenca habitaban 278035 personas que cerca de 7 veces en comparación a la población de 1950; más impresionante aún es el creci-

21 Datos extraídos de ESPINOSA, Leonardo, El proceso de modernización de Cuenca y la región cañari (1950-2007), en II Libro de Oro, Cuenca, 450 años, I.Municipalidad de Cuenca, 2007. 22 KLAUFUS, Christien, Construir la ciudad andina, FLACSO, 2009.

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tenemos que ésta se ha contraído de 178 hab/ha, a 34 hab/ha, evidenciando un patrón de crecimiento horizontal que encarecía la dotación de los servicios básicos y del suelo urbano. Frente a esta preocupante realidad, se aprecia una tendencia de construir condominios de altura, que avizoraban un potencial cambio de modalidad, tanto por factores de seguridad, aparcamiento y mantenimiento de áreas en servicio, como por la disminución de los costos de la vivienda. Reiteramos, la migración es el desgarramiento social más dramático de la región cañari, a tal extremo que se puede considerar que no hay familia de los sectores pobres o de ingresos medios que no fuera golpeada por este fenómeno; sin embargo, es una constante histórica, así como de la población a la crisis fue la emigración, por tanto tenemos que considerar que la migración fue y es una de las estrategias de sobrevivencia y de reproducción de la población…”23. El sistema universitario, principalmente los centros de educación particular continúan técnicas, y sobre todo ofertando títulos de cuarto nivel (diplomados y masterados) en el contexto sitario con reconocimiento nacional e internacional por su excelencia académica, semilla fértil que hará que el sistema mejore, se perfeccione o se autoelimine si no satisface los requerimientos tecnológica para superar los estragos del neoliberalismo y el subdesarrollo nacional. ríos del sector, fue un hecho estremecedor que puso a prueba el ánimo de los pueblos orientales que quedaron aislados en el paso por el Tahual que construyeron sus antepasados. El desastre y de técnicos cuencanos como Medardo Torres para no dejarse doblegar por la adversidad; superando el aislamiento, se reinsertaron en la vida regional y nacional. Este acontecimiento, con lo trágico y doloroso que resultó ser, no es comparable en sus dimensiones económicas y sociales con la larga noche neoliberal que acabó con hogares, propiedades, ahorros, etc., profundizando la pobreza y el desarraigo de miles de familias en la región.

¿ Esperar el cambio de época o potenciar el autocentramiento? En la última campaña electoral para elegir Presidente de la República, reiterativamente el candidato triunfante Rafael Correa proclamaba que se vive un cambio de época en el mundo con conceptualmente), que lo pondría en práctica como mandatario de los ecuatorianos a través de la revolución ciudadana, encargada de construir una “patria para todos” y del “buen vivir”. Con el correr del tiempo surgen las dudas y cunde la desesperanza, creo yo, entre los que apoyamos electoralmente este proyecto, sobre todo en los sectores medios de la población, al cual pertenezco, aunque también vacilo sobre esta pertenencia al sobrevivir como jubilado y discapacitado. Al escribir esta ponencia sobre el patrimonio histórico urbano-regional del Azuay, fueen medio de múltiples adversidades que lo llevó a una diáspora lacerante en aquellos momentos que caía abatido por una crisis de reproducción económica, por fenómenos naturales como inundaciones o sequías, por desatención gubernamental a sus problemas críticos, o por inexistentes vías de conexión con otras provincias o regiones del país. A pesar de todo ello, los cuencanos y azuayos siempre salimos airosos y con la fe en mejores días, al no quedarnos impávidos frente a un pasado-presente adverso o a la espera del cambio de época para actuar 23 BORRERO, Ana Luz, Las migraciones internas e internacionales en Cuenca y en la provincia del Azuay, en libro de Cuenca, Tomo 4, 1991.

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en el presente-futuro. Tampoco somos sujetos históricos que convertimos en glorias eufóricas y pedantescas a los hechos o acontecimientos consagratorios, a las realizaciones o proyectos de superación que vivimos en determinados momentos de nuestra cotidianidad. ¿A qué se deben las formas singulares de pensar o hacer de nuestro ser social o personal ¿Acaso no fue un titánico esfuerzo de comunidades milenarias el ascender los Andes, descubrir y asentarse en un paradisíaco y extenso valle, fundando en su vaguada Guapondélig, su mayor centro poblacional y ceremonial, origen de nuestro Cuenca, que siglos después, en una noche neoliberal (1 de diciembre de 1999), lograba el mayor reconocimiento terrenal por parte de la UNESCO, al ser honrada como Patrimonio Cultural de la Humanidad? Aquella noche fue un momento de euforia. Los cuencanos reunidos en el Parque Calderón nos abrazábamos y brindábamos con Zhumir la esperada designación. Recuerdo que, en aquella ocasión, en una tertulia que tuve con un grupo de amigos, aproveché para contarles una anécdota del Ing. Sotomayor, oriundo de La Mana, uno de los candidatos perdedor en la elección presidencial de un año que no recuerdo, y que estaba invitado por la Universidad de Cuenca para dictar una conferencia. Al salir del teatro Carlos Cueva, donde hiciera su exposición, me ofreció un cafecito en el Hotel El Dorado, y desde lo alto de su terraza-restaurante me lanzó una inesperada pregunta, que me dejó medio turulato: -Leonardo, ¿sabes cuál es el origen de los cuencanos?... ¿No sabes, verdad? -Leonardo, te cuento que, desde hace algunos años, estudio el origen de la felicidad humana que se develará cuando se encuentren los vértices del triángulo de la felicidad. Con su locura de masón continuó: Ya se han encontrado dos de los vértices ubicados en las civilizaciones antiguas: en Cheops, en Egipto, y en Nepal, en el Tibet; el tercero estoy seguro que está en Cuenca. -¿Y por qué esta aseveración? -le pregunté ingenuamente al ingeniero-La respuesta es simple, mi querido Leonardo: este hotel y la iglesia de San Alfonso, están en un área radioactiva provocada por la caída de una nave sideral, cuyos sobrevivientes cos, diferentes, boquirrubios, ojos azules, y con una inteligencia superior al de los terrícolas… Me quedé pasmado. Traigo a colación esta versión porque puede ser de interés para incorporarla a la tradición oral de mitos y leyendas en torno a Cuenca y su gente, tanto más si, como creo, es la única versión extraterrestre en torno a los cuencanos. ¿A qué se debe que hayamos superado la época del gamonalismo eclesial; el curuchupismo, especie de fanatismo esquizofrénico, prácticamente hasta su extinción, dando paso a una religiosidad más tolerante (salvo varias excepciones que debilitan la regla)? ¿A qué se debe que el progresismo civilista cuencano haya devenido en un capitalismo modernizante, productivista y manufacturero-industrial, sin los excesos de una concentración oligárquica y parasitaria fomentadora de un empobrecimiento y embrutecimiento de los ex¿A qué se debe que Cuenca sea mirada por sus visitantes como una ciudad para vivir, una ciudad para descansar, una ciudad para el encuentro armonioso entre el hombre y su paisaje natural, a pesar de las expresiones de inseguridad y violencia que trae consigo el consumismo o neoliberalismo? ¿A qué se debe que a Cuenca se la vea como una ciudad culta, transparente, sencilla, 147


limpia, con las tecnologías globalizadas al alcance de todos, especialmente el celular? ¿A qué se debe que nos reconozcamos y nos reconozcan como gente honesta y honrada, libre de los escándalos de corrupción en la administración de recursos públicos (salvo, claro

Basta hojear la historia de Cuenca y su provincia, algunas de cuyas virtudes y fortalezas se reseñan en esta ponencia para encontrar las respuestas a estos interrogantes. Hay que entender el desarrollo de Cuenca como constructor permanente de su patrimonio histórico, que emerge de su propio ser, de su esencia creativa, de su sangre y energía, de su autocentramiento vital (social, comunitario o personal), modelado o transformado en poesía, pintura, a Jefferson Pérez, uno de los mayores ejemplos de autocentramiento personal), urbanización, ciudadela, barrio, iglesia y convento. El credo de nuestro autocentramiento o nuestra capacidad de auto reproducirnos puede salir de las crisis con mayor capacidad de respuesta ante la adversidad; es aceptar colaborar con nuestros gobiernos locales y autoridades seccionales como los principales ciones del caso), en especial de las acreditadas por su excelencia académica; es sentirse que dispone su capital para impulsar el autocentramiento urbano-regional, y no en el del campo y la ciudad como una de las identidades más preciadas (con las excepciones en cada una de las actividades laborales); es tener fe en los aportes que brinda o pueda brindar la juventud para respetar y construir valores. Hoy nos toca superar los excesos del neoliberalismo deshumanizado; todavía quedan prácticas, creencias, prejuicios del pasado que se tienen que enfrentar y superar pensando siempre que es posible y viable el desarrollo hacia adentro; privilegiando nuestras propias potencialidades de autocentramiento que es la mayor de nuestras fortalezas, sin dejar de percibir, conectarse y coparticipar con las tendencias del cambio de época que, en la actualidad, se aprecian principalmente en las políticas sociales del Gobierno, en la obra vial de carreteras interprovinciales e interregionales que tan bien han hecho a Cuenca y al Azuay, superando un aislamiento de siglos. Sin embargo, no podemos dejar de ser críticos frente a la mala conducción de la política económica y laboral, a las debilidades en la aplicación de los derechos del buen vivir, consagrados constitucionalmente; y, sobre todo, desnudar las falacias de una revolución sin participación ciudadana organizada. Debe pensarse que Cuenca y la provincia del Azuay tienen, en el futuro, muchas potencialidades para avanzar en la construcción de su desarrollo autocentrado, principalmente en los campos agroindustrial, manufacturero, turístico, universitario, servicios profesionales y culturales. crocrédito, puede ser una alternativa factible y viable para el retorno de los migrantes en calidad de inversionistas, administradores o productores de pequeños o medianos negocios; correlativaFortalecer estos atributos y requerimientos nos conduciría a un proyecto de desarrollo humano. crática, integral e integradora, liderada por los gobiernos locales y provinciales. Debe haber 148


entre mandantes y mandatarios. Claro está que en la hora presente de cambios integrales e integradores, hay que armonizar las políticas, estrategias y proyectos zonales, provinciales, cantonales y parroquiales con el Plan de Desarrollo Económico y Solidario, propuesto por el gobierno nacional, como caminos interconectados cuyo recorrido permitirá construir un modelo de desarrollo con contenidos humanos y sostenibles, pero sin abandonar el camino ya trazado del autocentramiento regional, sin desestabilizar la armonía e identidad de los cuencanos y los azuayos con su paisaje, sus ríos, sus barrancos, sus cerros y montañas sagradas. autores, no lo es fácil tampoco con el concepto de lo que se entiende por cultura popular; por lo tanto, plantear la homogeneidad cultural de un pueblo sería una vana ilusión, sobre todo por existir variaciones de género, regionales, urbanas, rurales, entre otras. Se puede sugerir, como lo anota R. Vaca B., que el concepto de cultura popular es una abstracción de particularidades complejas, por cuanto existen indiscutiblemente muchas culturas populares, pero no se puede señalar dónde termina la una y dónde comienza la otra. La cultura popular es un proceso histórico constante y permanente y sus elementos no pueden ser segregados arbitrariamente sin tomar en cuenta todo el contexto, y no tiene sentido mirar sólo una parte cuando la riqueza de su expresión se encuentra en el todo. Tampoco se puede despreciar aquello de que se ha adaptado lo nuevo a lo antiguo y refuncionalización de aquello que adaptan o simplemente se les impone (R.Vaca B, 1992:20). Por ello García Canclini sostiene que la cultura popular debe estudiarse como un proceso y no como un resultado, lo popular ha de establecerse por su uso y no por su origen, debiendo, por lo tanto, el análisis de la cultura, no centrarse únicamente en los objetos o bienes culturales, que diferentes receptores les atribuyen (García Canclini, 1982:48). La cultura no es estática, se va enriqueciendo y creciendo con nuevas manifestaciones a partir de los procesos sociales que se viven en las sociedades. En el actual contexto de la globalización, la nuestros antepasados, hasta una serie de elementos que se incluyen del mundo moderno, y que hoy ingresan y se convierten en manifestaciones culturales de los jóvenes (REPETTO, Luis Málaga, 2000). La cultura popular es la cultura del pueblo, es decir, constituye el conjunto de valores y de elementos de identidad que un pueblo preserva en un momento dado de su historia y, también, lo que éste sigue creando para dar respuestas actuales a sus nuevas necesidades. Sin embargo, hay que destacar que las imposiciones culturales no forman parte propia de la cultura popular, pero sí las apropiaciones que se dieron mediante un proceso selectivo y de adaptación, pues siempre la cultura popular es solidaria y compartida, razón por la cual es más colectiva que individual (COLOMBRES, Adolfo, 1992). La relación entre economía, cultura, cultura popular, identidad, patrimonio y artesanía, se aprecia de forma muy clara al investigar las razones por las cuales los hombres más informados, en los regímenes capitalistas altamente desarrollados, están promoviendo el arte y la cultura de acuerdo con sus intereses y dentro del esquema de su sistema social. La esencia del problema está en que, en la relación entre el productor y el consumidor, el arte, la artesanía y, en general, la cultura, desempeñan un papel cada vez más destacado en el seno de la sociedad capitalista desarrollada. Esto se debe, en gran medida, a la amplitud y extensión que ha adquirido ese sistema y a que determinadas capas de la población han alcanzado niveles de información, que tiene que ver también, con la función comunicativa que poseen la cultura, la artesanía y el arte. En los últimos decenios, el concepto de Patrimonio cultural ha logrado creciente importancia. Se trata de una serie de elementos que han superado los efectos erosiona-

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la identidad de una colectividad. No caben posiciones simplistas, la globalización no es un fenómeno, ni contrario a la identidad cultural, ni favorable. Los dos conceptos y las posiciones frente a la vida que se derivan son compatibles. Ciertamente, la cultura no se opone a la inserción de nuestras economías en la globalidad. Buena parte de la integración de países y ciudades al mundo, se da a través de sus productos culturales, donde la artesanía ocupa un lugar importante. Los programas de defensa basados en una concepción tradicional de la identidad, la cultura y las artesanías, chocan y se quiebran ante las contradicciones que generan los procesos de cultura global, mientras que los modelos de desarrollo vigentes en décadas anteadoptados en los años ochenta en América Latina, muestran hoy sus limitaciones y profundas distorsiones. Ambas dimensiones de nuestro problema de “ser” en el nuevo mundo, se hallan profundamente relacionadas entre sí y constituyen aspectos de enorme importancia. La exigencia de mayor bienestar humano es imperiosa pero, a menudo, los caminos emprendidos para lograrlo se han saldado con estrepitosos fracasos, por no tener en cuenta los factores culturales que forman el entramado de la vida de la comunidad. Esos factores han llevado a comprobar que el progreso material y los altos niveles de consumo no deben confundirse con el verdadero desarrollo o la calidad de vida. ¡Cuántos, en los países altamente industrializados, viven en la desilusión en medio de la opulencia material!

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CULTURA POPULAR Y ARTESANÍAS María Leonor Aguilar García CIDAP- Universidad de Cuenca Ecuador Partiendo del hecho de que las culturas no son estáticas, ni están aisladas y cambian a lo largo de los años, las innovaciones en buena medida se deben a la incorporación de elementos gestados y desarrollados en otras civilizaciones, lo que podría llamarse como una universalización de tecnologías, que no necesariamente afecta a aquellos elementos que forman parte de la identidad cultural, porque es necesario saber mirar atrás, observar el pasado, aprender de él y conservar sus tradiciones, sin que esto implique uniformidad o estancamiento, para no correr desaforadamente hacia un futuro cuya perspectiva no es clara, sobre todo a causa de no aprender del pasado. Constituye uno de los retos del presente, el saber valorar el patrimonio cultural y la herencia espiritual. Por ello la UNESCO, en l998, en Estocolmo, declaró que la cultura constituye una dimensión fundamental del proceso de desarrollo y contribuye a fortalecer la independencia, la soberanía y la identidad de las naciones; y que el desarrollo equilibrado sólo será posible mediante la integración de los factores culturales dentro de una dimensión histórica, social y cultural de cada sociedad. El término cultura, dentro de la Antropología Cultural, se entiende como un conjunto de ideas, creencias, valores, actitudes y pautas de comportamiento, de acuerdo con las cuales los integrantes de un conglomerado humano organizan su comportamiento. A diferencia del animal, que actúa por instinto, el ser humano lo hace rigiéndose por la cultura, fruto de su creación colectiva, lo que nos permite hablar de diversidades culturales, pluriculturalismo y multiculturalismo. En este sentido carece de propiedad hablar de pueblos cultos o incultos. El principio del pluralismo es fundamental. Es una característica intrínseca y perduradable ante las presiones de la globalización. Los factores identitarios actúan como detonante no es deseable y puede provocar inestabilidad. Por otro lado, construir una nación forzando la “homogeneización” tampoco es conveniente, ni deseable. No hay milagros, el mundo está cambiando, los problemas son nuevos y las soluciones deben serlo también.

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en práctica por las personas que se interrelacionan y forman parte de ella. La cultura no es algo que se tiene o algo apropiable, es, por el contrario, una producción colectiva, un universo nes. Las culturas no aparecen de manera inmediata, se estructuran y conforman a lo largo del tiempo, es decir, requieren de un proceso, de una secuencia de acontecimientos y fenómenos interrelacionados entre sí con algún nivel de coherencia, sin descartar la intervención del azar. En toda cultura se puede hablar de una lógica interna, y para comprenderla se debe recurrir a ella. La no comprensión y el rechazo a una cultura diferente se deben, en gran medida, a que se trata de interpretar sus manifestaciones recurriendo a la lógica de la cultura de que se forma parte y en la que uno, como ser humano, se desarrolla. Igualmente, toda cultura o, mejor aún, todo ser humano, tiene su identidad que se desarrolla de manera diferente, aunque existan contenidos similares con otras. Sin embrago, son estas diferencias las que hacen que cada cultura sea otra, con relación a las demás. Desde este punto de vista, la identidad cultural se podría entender como el conjunto de rasgos que dan el tono peculiar y característico a una cultura, constituyéndola como una unidad diferente. Existen, como queda acotado, una serie de diferencias entre los términos citados, y la identidad no escapa a este análisis, pues la forma de concebirse es también diversa. discursos, prácticas y procesos que producen subjetividades y que, por lo tanto, es relativa y volátil y subsumida a la voluntad del individuo. Nunca pueden estar cerradas o novedosas, es decir, siempre las identidades se superponen, contrastan y oponen entre ellas y son múltiplemente construidas a través de discursos antagónicos, superpuestos y yuxtapuestos, pues no son totalidades puras sino abiertas y los individuos pueden portar través del modo como nos representamos e imaginamos a nosotros mismos, que entendemos cómo estamos constituidos y quiénes somos…”, pues ninguna identidad cultural es producida del aire sino es producto de aquellas experiencias históricas, tradiciones, lenguajes perdidos y de los conocimientos de aquella gente e historias que no se escribieron, futuro por construir (En Restrepo: 2004, p.59, 60, 61). Al hablar de artesanías en el contexto global, es necesario precisar la relación que existe entre la cultura y la identidad, pues esta última es parte de la cultura popular y se forja a lo largo del tiempo. Son técnicas y tradiciones gestadas de antaño que encuentran expresión y se materializan en los objetos y piezas que se elaboran, que contienen expresiones y formas propias de los pueblos, pues la identidad es un proceso dinámico y en construcción, no es algo homogéneo, sino existe en tanto con la multiplicidad. Tiene que ver con las nociones de diferencia y pertenencia, al igual que con el territorio, pues dados los profundos cambios de la posmodernidad, hay que entender que la identidad trasciende los límites territoriales de la nación y se encuentra más bien relacionada con los imaginarios, por lo que comprender la identidad en la actualidad, implica una nueva mirada sobre la nación, una mirada que priorice la temporalidad, siendo una gran ventaja de la posmodernidad, al contrario del racionalismo moderno, el hecho de que permite mayor apertura ante la diversidad y la subsistencia de la tradición. Al hablar de cultura popular hay que referirse necesariamente a las artesanías que vendrían a constituir las representaciones tangibles e intangibles de los pueblos, ante lo cual se ha escrito y discutido bastante, incluso sobre su propia supervivencia. Así, por ejemplo, García Canclini, en su libro Culturas Híbridas, sostiene que es difícil entender cómo es que las artesanías se mantienen y siguen creciendo cuando apenas representan 152


sus objetos, a la variedad de sus diseños y que todas encierran elementos tradicionales e identitarios de las localidades y que ventajosamente muchas de estas ramas artesanales y del folclore crecen últimamente, debido a la promoción y difusión que se ha dado en los últimos tiempos, ya sea para crear empleos y que disminuya la migración campo-ciudad, como para fomentar la exportación de bienes tradicionales, atraer el turismo y aprovechar el prestigio histórico y popular que las artesanías tienen en la actualidad (García Canclini:1989, p.191-202). Indiscutiblemente, no existe un consenso entre arte y artesanías, y esto es reconocido por muchos autores, por cuanto a muy pocos artesanos se los considera como artistas, al existir oposiciones entre lo culto y lo popular, entre lo moderno y lo tradicional que se condensan por la concepción moderna que se tiene del arte y de la artesanía. Muchos consideran al arte como un movimiento simbólico, un conjunto de bienes espirituales en los que la forma predomina sobre la función y lo bello sobre lo útil, apareciendo entonces las artesanías como lo otro, como algo que nunca podrán despegarse de su sentido práctico, lo cual no es exacto en tanto que, en palabras de Octavio Paz: en las artesanías conviven tanto lo útil como lo bello. Se trata de obras de creación, que si bien pueden cumplir funciones utilitarias, en presente un pedacito del alma del artesano, quien por medio de sus manos y con la ayuda de herramientas elementales produce piezas únicas y de una belleza innegable. No pueden ni deben las artesanías anclarse en formas, usos y contenidos. Hay que mantener la tradición, pero hay que recuperar el presente y la historia, y es obligación de las nuevas generaciones el idear y trabajar para que junto a la creatividad de las piezas artesanales, existan diseños actuales, en los que manteniéndose lo identitario y las técnicas ancestrales, se oferten objetos acordes a las exigencias del mercado global. Las artesanías no pueden abstraerse del actual proceso global en el que está inserta nuestra sociedad y es necesario prepararse para ser competitivos, con nuevas propuestas, diseños, rediseños, que manteniendo la cultura y la identidad propia de cada una de las comunidades productoras, puedan seguir luchando por ese espacio, ese nicho, que con altos y bajos se ha mantenido desde tiempos pasados. Las artesanías en muchos casos son producto de la herencia prehispánica, y aún se conservan las tradiciones y los objetos artesanales de antaño; tienen que permitir nuevas miradas, repensarse, redescubrirse y dejar muchas concepciones románticas de las sociedades pre-moderna y moderna y enfrentar con nuevos bríos este reto que plantea el mercado global y la actual sociedad de consumo. Entonces, las artesanías ya no pueden ser vistas únicamente como producto de indios y de campesinos, pues si bien eran antes los sectores populares los que tradicionalmente las hacían bana y son adquiridas por todas aquellas personas, turistas y gente conocedora de estos trabajos, que reconocen que es un objeto único, hecho a mano, con un valor identitario que es necesario valorarlo y mantenerlo, que se diferencia del objeto en serie producido por la industria. hacerlo reconceptualizando los cambios globales del mercado simbólico, tomando en cuenta, no sólo el desarrollo intrínseco de lo popular y lo culto, sino sus cruces y convergencias, al estar incluidos lo artístico y lo artesanal en procesos masivos de circulación. No deben las artesanías y las artes populares ser consideradas como un espacio propio de comunidades indígenas aisladas de los agentes modernos, pues son objetos culturales que interesan al turismo, a las relaciones económicas y políticas y son susceptibles de ser expuestas en los mercados locales, nacionales y transnacionales como bienes simbólicos, pues estos grupos productores de artesanías, desde hace varias décadas, están viviendo fuertes procesos migratorios, de mestizaje, de urbanización y de diversas interacciones con el mundo moderno y contemporáneo, y que la oposición arte/artesanía, debe ser mirada como un proceso socio-cultural por la necesidad de 153


abarcar un universo más extenso e insertarse en el actual mercado de consumo. Al hablar de cultura popular hay que hacer referencia a todas aquellas manifestaciones profano-religiosas que se celebran en honor a sus patronos, o a aquellas festividades con moti-

sus celebraciones festivas. La gran mayoría son de carácter conmemorativo religioso que encuentra en estas manifestaciones la mejor manera de ofrecer tributo a la divinidad o a un santo religioso en particular, por lo que dicha cultura popular se interrelaciona con la cultura en sí, y si bien existen algunas diferencias entre los distintos cantones y parroquias que conforman la provincia, también se encuentran rasgos comunes que las cohesionan y las hacen perfectamenIndiscutiblemente, es el sistema de priostazgo y, en ciertos casos, el compadrazgo, el concerniente a la realización misma que un certamen de esta naturaleza requiere; se convierte en el centro o en el motor de la festividad y en el encargado de aglutinar todo lo que se requiera para organizadas y celebradas por el pueblo y para el pueblo que conservan ritos, costumbres y tradiciones en la que se incluyen tanto elementos de origen hispánico, como indígenas. Si bien el priostazgo requiere de una serie de gastos económicos, cierto es que también le otorga poder y prestigio dentro de la comunidad y ésta es, sin lugar a dudas, la mejor recompensa que recibe, pues el reconocimiento y la aceptación popular que logra difícilmente la va a perder. Las erogaciones económicas son fuertes y a veces atentan contra su propia subsistencia haber sido escogido como prioste de tal o cual celebración es un motivo de hondo orgullo, que

del pueblo, los disfraces, las contradanzas y las escaramuzas, son elementos indispensables que en la ciudad de Cuenca, por citar tan sólo unos ejemplos, acompañados naturalmente de la comida, el trago, la música y el baile popular. cantones que conforman la provincia del Azuay; sin embargo, se tratará de señalar y describir muy brevemente a tres de ellas. peras en las que en la casa, generalmente, del prioste se da el pregón, que señala el inicio de la festividad con una procesión en la que marchan el participante junto con una serie de y candelabros, mientras afuera se baila, se consume trago, chicha y café. En caravana van hasta de las bandas de pueblo. Al día siguiente, la celebración continúa con juegos populares como el de las cintas o baile del tucumán, palo encebado, gallo pitina o el juego a caballo llamado escaramuza, sin olvidar la Eucaristía que se celebra en horas de la mañana.

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pues desde el 18 de septiembre de 1557 hasta el 23 de noviembre de 1562, en las Actas de Cabildo del Ilustre Ayuntamiento de Cuenca, consta esta promulgación en la que se llamaba la atención las calles aledañas junto con la celebración de la Misa para luego salir en procesión, encargándose de todos los detalles, los señores tenientes y regidores, quienes tenían la obligación de pregonar desde el día jueves en que ésta empezaba. Igualmente, la ordenanza municipal indicaba que los vecinos de la ciudad debían contribuir con seis pesos, que serían destinados para la compra de cera y aceite con los que debían alumbrar al Santísimo Sacramento. El arraigo de esta celebración es evidente en la gran mayoría de las colonias españolas y es una de las festividades que tuvo mayor aceptación dentro de los sectores indígenas y mestizos de nuestra América, posiblemente por coincidir la fecha con la cosecha en la región gue siendo una conmemoración de tipo religiosa y social con la participación de autoridades civiles, militares, eclesiásticas y de la ciudadanía en general, y para ello, según la vieja tradición, se designaba a los priostes a quienes, en otros tiempos, se los denominaba “diputados”, para que sean ellos los que se encarguen de los preparativos, gastos y demás pormenores, sin descuidar ninguno de los detalles y solemnidades que la misma requería. Los gastos inicialmente estuvieron a cargo de los vecinos y poco a poco se introdujo la costumbre de que cada día del Septenario, los costos corrieran a cargo de las principales clases sociales de la ciudad, siendo los agricultores y los comerciantes los primeros en contraer este compromiso, para luego extenderse esta costumbre a los abogados, médicos, a las señoras de la ciudad, obreras y grupos de cofradías, a más, naturalmente, del día que tenía a cargo la Iglesia, que hoy lo hace está a cargo de los priostes, que son miembros de las agrupaciones y gremios ya citados anteriormente y que se esmeran por conservar y mantener el brillo y esplendor de esta festividad. Durante estos días la ciudad se engalana, la Iglesia enciende sus luces, viste sus mejores galas y recibe a toda la gente piadosa que concurre a participar de los actos de culto interno, que de por sí revisten de gran solemnidad e incluyen la celebración de la misa, un sermón especial, la procesión y el certámen del Santísimo Sacramento. Se la celebra durante siete días, comenzando a partir de las 17H00 o 18H00, con la celebración de la Misa en la Iglesia Matriz, y luego con la procesión alrededor del Parque Central con la presencia de bandas de música y devotos que arrojan al suelo, antes y después del paso de la Custodia, chagrillo multicolor compuesto de pétalos de rosa y agua perfumada, para luego en la noche tener la quema de castillos en las esquinas de la plaza acompañados con juego de luces, de globos y de cohetes, mientras se ofrecen los tradicionales dulces de Corpus, dentro de los que se destacan las cocadas (coco y zanahoria), arepas, pucañahis, pernilitos, huevos de faldriquera, quesitos, quesadillas, suspiros, yemitas, anisados, amor con hambre, naranjas, babacos, rocas de yema, etc., que hacen las delicias de propios y extraños y que son consumidos directamente en el parque, o adquiridos para luego “convidarlos” o entregar “corpus” a sus familiares o amistades más cercanas. Si bien estas celebraciones duran por siete días, en los últimos tiempos se ha popularizado la octava de Corpus, que se la realiza el día viernes por la mañana, con la ceremonia de consagración de los niños al Sagrado Corazón de Jesús. errantes y lucecillas de colores que tratan de competir con los luceros y que, luego de brindarnos refulgencias pasajeras, se apagan y caen, para dar paso inmediato a los cohetes y quema de castillos que estremecen e iluminan la noche junto con un despliegue de fuegos pirotécnicos, en los que los artesanos de esta rama demuestran sus extraordinarias habilidades que se han trasmitido generacionalmente. Son noches de fantasía, color, música, dulces y esparcimiento.

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De toda esta magia de sonido, color, forma y belleza, sobresalen majestuosamente los castillos, que llegan a tener hasta unos 12 metros de altura, que cuando se queman desparraman luminosas. Al castillo se lo quema por pisos o “cuerpos” y cuando su incineración ha sido total vertical se eleva hacia el cielo, dando un sin número de vueltas y despidiendo un chorro de luz blanca. A lo largo de la noche, unas cuatro horas aproximadamente, se siguen soltando globos que tachonan el cielo de luces, siendo siempre el más grande el que se lo lanza al último y que lleva inscrita la leyenda “Gloria al Santísimo Sacramento”. Tanto los globos como los castillos y demás juegos pirotécnicos, constituyen elementos distintivos de nuestra cultura popular cuencana y forman parte del patrimonio cultural intangible. Hasta hace unos pocos años atrás, eran únicamente las bandas de pueblo, populares y tradicionales, las que amenizaban el ambiente, pero hoy, producto de la globalización y aculno siempre está presente una selección de nuestra música popular, sino por lo contrario, se entonan una serie de canciones de moda que atraen a la juventud. cultura y son capaces de congregar por siete días a un público ansioso de departir y recordar tradiciones. Las manifestaciones populares festivas, ya sean de carácter religioso o profano, todavía se mantienen vigentes en el mundo globalizado de hoy, y ello es lo que claramente las diferencia e individualiza. Dentro de éstas, la que cobra mayor nitidez e importancia, en el caso concreto de la ciudad de Cuenca, es la pasada del Niño Viajero. Se la celebra el 24 de diciembre con un recorrido por las calles céntricas de Cuenca. Es una pasada que se inicia en tempranas horas de la mañana y culmina ya avanzada la tarde con la presencia de un gran número de carros alegóricos y niños disfrazados de pastores, ángeles, negros danzas, gitanos, españolas, mexicanos a más de gran variedad de disfraces religiosos. De todos ellos destacan en forma nítida, los mayorales y mayoralas que van en caballos profusamente adornados, con los castillos en los que se colocan dulces, botellas de vino, caramelos, galletas, puercos, gallinas, billetes y una serie de alimentos su vez, los denominados pases menores, provenientes de las parroquias que luego de llegar a la Catedral, continúan hacia sus lugares de origen para culminar la celebración. al Niño Dios hecho hombre, que invita a la paz, a la felicidad y a la armonía. Es una festividad que comienza el primer domingo de adviento y culmina el martes de carnaval, y se constituye culturales en los que se ve plasmada la inmensa fe de nuestro pueblo. La pasada del Niño Viajero es de tradición antigua y no tiene parangón con ningún otro organización, priostes, mantenedores y participantes emplean meses de preparación y no pocos recursos económicos. El mayoral y la mayorala son personajes profusamente engalanados que roban miradas de propios y extraños por su belleza, elegancia y vistosidad en el arreglo de su vestuario de fuerte colorido. Es un personaje que simboliza el antiguo régimen hacendario. Su vestuario lo conforma un pantalón de lana negro, alpargatas de cabuya con cintas rojas alrededor de los pies, camisa blanca con bordados de colores en el cuello y puños, poncho –ya sea de lentejuelas e hilos dorados, que le dan enorme vistosidad y colorido, y le convierten en el más lujoso de todos. El poncho va sujeto con un tupo de plata cuyo centro está elaborado con piedras preciosas y semipreciosas. Su atuendo lo complementa un sombrero de paja toquilla o de paño blanco, adornado también con cintas doradas, amarillas, azules y verdes. Señalar con exactitud la fecha en que comienza en Cuenca esta celebración no es tarea 156


de auge, esplendor y decadencia, cobra fuerza insospechada durante la década de los 70 del siglo pasado, con cuya majestuosidad aún se mantiene. Si bien el pase del Niño Viajero es el pase principal o mayor, no por ello hay que olvidar a los pases menores, de pueblos, centros educativos o de familias particulares, que ven en esta manifestación popular la mejor manera de alabar y pedir favores al Niño recién nacido. esta celebración, cuando en 1961, en un viaje que realizara a Roma y a los lugares santos, llevó consigo la imagen, la colocó en el pesebre de Belén donde nació Jesús, orando y ofreciendo al Divino Niño que su ciudad Cuenca, le veneraría cada año en la pasada y procesión del 24 de Diciembre. Esta imagen también recibió la bendición del Papa Juan XXIII. A su arribo, Monseñor Cordero entregó la imagen a la madre de la señora Rosa Pulla, quien exclamó: “ya viene el viajero”. Contaba doña Rosa, que su madre en el lecho del dolor, antes de morir le encargó celebración de esta naturaleza traiga consigo. Promesa que la cumplió, y que luego heredó su hija y que hoy está a cargo de las Madres del Carmen de la Asunción. presente y futuro. Del pasado se destaca el sistema hacendario, manifestado en los mayorales; presentaciones estrambóticas que demuestran que cada vez vivimos en sociedad de consumo. Es una pasada que exige una organización minuciosa y detallada que demanda mucho tiempo y esfuerzo. Se comienza a mediados de año y son los mantenedores quienes acuden a los pueblos, iglesias e instituciones, invitando y comprometiendo la participación en este evento, invitación que se la hace con la entrega de las típicas “costras”, panes de dulces de variadas formas (caballos, gallos, palomas, etc.), junto con el ofrecimiento de la recompensa divina. Pastores mayorales, ángel de la estrella, San José, la Virgen, cholos, danzantes, pastores, la televisión, y un centenar más de representaciones tanto religiosas como profanas, engalanan las calles de la ciudad de Cuenca desde tempranas horas, junto con carros alegóricos, caballos, ovejas que caminan al son de bandas de pueblo y equipos de sonido entonando los más variados villancicos. El recorrido por las calles céntricas de la ciudad es sumamente lento, con paradas prolongadas, tanto porque entran desde las calles transversales los carros alegóricos rezagados, como por los bailes populares que se llevan a cabo. reverencia que recibe el protagonista de la mayor manifestación de amor de la historia. La representación básica del pase es el homenaje que, con dones de la tierra, hicieron al Niño Dios los que más cerca se encontraban: los pastores campesinos. Este pase constituye la mayor manifestación de cultura popular en el país. Si la cultura se caracteriza por el respeto a la tradición, ello no quiere decir que se mantenga estática. Como todo lo creado por el ser humano cambia, y cada vez se añaden nuevos elementos que, de alguna manera, han penetrado en la conciencia popular. Cambios tecnológicos han dejado en segundo plano a los caballos y predominan ahora los carros alegóricos. Continúan las representaciones de escenas bíblicas, que nos conducen a escenarios históricos, pero hay también nuevos hechos y personajes propios de nuestro tiempo. Lo que cuenta es que todo es bueno para rendir culto al Dios hecho hombre y que el amor que nos entregó se lo puede manifestar por cualquier medio.

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Bibliografía: ACTA DE CABILDO del 7 de febrero de 1844, folio 326v. Archivo Histórico Municipal de Cuenca. ACTA DE CABILDO del 7 de marzo de 1847, folio 274v. Archivo Histórico Municipal de Cuenca. Aguilar Criado, Encarnación: Entre lo Global y lo Local: La revitalización de la producción Artesanal en España, Revista de las Artesanías de América #55, pág. 25. Martínez Borrero, Juan y Einzmann, Harald: Cultura popular en el Ecuador, Tomo Colombres, Adolfo: Manual del Promotor Cultural, Bases Teóricas de la Acción, Edit. Hvmanitas-Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1992, pág. 50-53. DIMENSIÓN DE LA CULTURA y EL PATRIMONIO EN PROyECTOS DE DESARROLLO, en Revista Identidades # 21, Edit. IADAF, Quito, 2000. García Canclini, Néstor: Las Cultura Populares en el Capitalismo, Tercera edición, Ediciones Casa de las Américas, 1982. García Canclini, Néstor:Arte Popular y Sociedad en América Latina, Edit. Grijalbo, México, 1977. García Canclini, Néstor: Culturas Híbridas. Estrategias para entrar y salir de la Modernidad, Edit. Grijalbo S.A, México, 1989. García Canclini, Néstor, La Globalización Imaginada, Segunda reimpresión, Edit. Paidós, Buenos Aires, 2001. González Susana, Hernández, Cuenca, Ecuador, 2010. Malo G., Claudio, Malo G., Claudio, Repetto, Luis Málaga, Dimensión de la cultura y el patrimonio en proyectos de desarrollo, en Revista Identidades # 21, Edit. IADAF, Quito, 2000. Vaca Bucheli, Rocío, El Problema del tiempo y el Espacio en el Estudio de las Culturas Populares Andinas, en SARANCE #16, Instituto Otavaleño de Antropología, Otavalo, Ecuador, 1992.

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IDENTIDADES AZUAYAS Y CUENCANAS

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CUENCANAS

Y CUENCANOS EN LA TRANSICIÓN DEL SIGLO XVIII AL XIX Juan Cordero Íñiguez Director de la Academia Nacional de Historia Ecuador

Consideramos que en un lapso de un cuarto de siglo, partiendo de 1790, en Cuenca se produjeron algunos cambios de trascendencia que orientaron a la ciudad hacia nuevos horizontes. Lo fundamental, bajo nuestro punto de vista, es la paulatina evolución de las actitudes de las personas, pues ancestralmente se habían ganado un mal prestigio tanto interna como externamente, tal vez acrecentado con la poblada que terminó con la vida del médico de la Misión Geodésica Juan Seniergues en 1739, todo en torno a un enredo amoroso, con Manuela Quezada, una hermosa mujer de quien se enamoró perdidamente y a la que se la conoce como la Cusinga. El encargado de desprestigiar a los vecinos de Cuenca fue Carlos María de La Condamine, a través de una carta difundida ampliamente. Pero más allá de esto, hay registros de visitadores, de corregidores y, sobre todo del primer gobernador José Antonio Vallejo, sobre el apego de hombres y mujeres a la violencia, pues se comentaba que sin distinción de sexo portaban puñales al cinto. Se decía que eran necios, pendencieros y que no acataban las leyes y por ello se los comenzó a llamar despectivamente morlacos, gentilicio ofensivo que lo repitió con insistencia Francisco José de Caldas, quien visitó la ciudad en 1804. las buenas o por las malas, fue el primer gobernador de la ciudad, José Antonio Vallejo, quien ejerció el cargo por tres ocasiones: la primera de 1777 a 1784, la segunda de 1786 a 1791 y la tercera de 1794 a 1799, manteniéndose como encargado de la gobernación hasta 1801, fecha en la que llegó su sustituto. Otra de las personalidades que aportó para este cambio, utilizando la vía de la educación, fue el argentino José María Landa y Ramírez, quien llegó como acompañante del obispo Andrés Quintián Ponte y Andrade en 1807 y se mantuvo con un permanente poder como Deán, como Rector del Seminario o con otros cargos eclesiásticos hasta 1847. Revisaremos lo que ocurría en Cuenca, ciñéndonos al lapso que hemos señalado: desde 1790 hasta 1815, haciendo, ocasionalmente, algunas correlaciones con lo que pasaba

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en Quito o fuera de la Audiencia. Como una respuesta adecuada para afrontar los problemas económicos, siempre presentes en la ciudad, creció un comercio interregional, con la singularidad de que se trabajaron en los domicilios unos tejidos llamados tocuyos, con algodón y otros ingredientes traídos de Piura, para luego reexportar al mismo lugar y a otros del Perú en caravanas con cientos de mulas, cuya trayectoria de ida y vuelta a veces duraba un año o más. Se daba así un valor agregado a una materia prima, como antaño lo habían hecho los cañaris con el spondylus traído de Manabí o como se haría después con la paja toquilla procedente de Manglar Alto o de Gualaquiza. Sin que produzca un notable acrecentamiento de la riqueza, era una actividad que daba cierta seguridad a los hogares, donde trabajaban asiduamente padre, madre, hijos e hijas, en la producción de estos tejidos. En el retorno había la oportunidad de adquirir algunos productos para el hogar o el embellecimiento personal, que llegaban desde el Perú o desde Loja. En el área rural se seguía produciendo trigo, maíz, cebada y caña de azúcar en haciendas que en nuestra región no tenían grandes extensiones. Crecía con ello el comercio de harinas, biscochos, azúcar, panela y aguardiente. La ganadería vacuna era también próspera y se vendían las acémilas de pie, pues se las llevaba caminando hacia Guayaquil o el Perú. También se reinició la explotación de cascarilla y la cría de la cochinilla. Los informantes hacían notar que las mujeres trabajaban con abnegación, incluso en tareas tradicionalmente consideradas como de varones, lo que nos lleva a recordar que después de la persecución ejercida por Atahualpa, hubo una enorme desproporción de género, citada por Pedro Cieza de León hacia 1547, de quince mujeres por un varón, lo que les llevó a ellas a ejercer todo tipo de trabajo.

En 1790 comenzó a funcionar un cabildo catedralicio bastante disminuido, presidido Xavier de la Fita Carrión (arcediano), Miguel Samaniego (penitenciario), Manuel José Guisado (racionero), Pedro Antonio Escobar (medio racionero). Como escribano fue nombrado José López Merino y, como secretario, N. Escobar. En ese mismo año el obispo de Cuenca se negó a entregar 1000 pesos de la masa de diezmos para el hospicio de Quito. Se expresó en estos términos: “…tengo que socorrer las necesidades de mis diocesanos, que son indecibles, ya que habiendo en el territorio del obispado tres hospitales de escasísimas rentas parece más ordenado a la caridad que si puedo hacer hospicio de esa a donde por la distancia no puede conducirse a alguno de ellos.” 1 Los ingresos del obispado procedían sobre todo de una parte de los diezmos que se le te, según el obispo. (Doce años después Humboldt calculaba que los ingresos del obispado de Cuenca ascendían a 35000 pesos y que eran superiores a los de Quito en 5000) En este mismo año se pidieron los primeros informes al obispo Fita y Carrión, para la creación de un Seminario y, en 1791, se emitió una real cédula para que se establezca un Seminario. En este mismo año se creó en Quito, la Sociedad Patriótica de Amigos del País. Y como surgió un interés por corregir tradicionales errores, el presidente de la Audiencia, Luis Muñoz Guzmán, escribió al gobernador de Cuenca pidiéndole que reactive la economía. Vallejo comunicó del particular a los comerciantes, hacendados, artesanos y cabildo eclesiástico y hubo una opinión generalizada de que 1 Archivo General de Indias. Copia que reposa en el Archivo Luis Cordero de la Fundación Cultural Cordero de esta ciudad.

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El 16 de octubre de 1791 nació, en Cuenca, uno de nuestros mayores intelectuales: a la política, siendo su primera arma el periodismo combativo. En 1792, Vallejo fue llamado a Quito para que conozca la sentencia por el juicio que se le siguió por el asesinato de Mariano Zabala. Se le condenó al pago de una multa, aunque después se le perdonó. El presidente de la Audiencia le mantuvo por más tiempo del debido en Quito alegando que en el juicio no había sido oída la tía de Zabala, doña Mariana Alvarado, una mujer que se empeñó decididamente en impulsar el juicio y en que la sentencia sea condenatoria. Vallejo le enjuició al presidente Guzmán acusándole de despojo de su cargo de gobernador de Cuenca. El 25 de marzo de 1792 se emitió una nueva real cédula para motivar la construcción de la catedral, del colegio seminario y de la casa episcopal de Cuenca.2 En 1794, Vallejo retomó, por última vez, la gobernación y la intendencia de Cuenca. En este mismo año se duplicó el cobro del papel sellado para cubrir los gastos de España por una de tantas guerras que mantuvo contra Francia.3 autores anónimos, que incitaban al vecindario a levantarse contra las autoridades españolas. Son las primeras expresiones de anhelos de autogobierno y de independencia política. Vallejo inició un proceso de investigación sobre los autores y encubridores, atemorizando a muchas personas, pero no logró descubrirlos y el proceso lo remitió a la Real Audiencia de Quito y de allí fue a Santa Fe. En este mismo año murió el intelectual, abogado, médico, periodista, y precursor, Eugenio Espejo. En Cuenca, por disposición del gobernador Vallejo se abrieron cuatro escuelas primarias dirigidas por profesores preparados. Se inició el viaje de Alejandro Humboldt a América y se estableció, en Cuenca, Francisco García Calderón con su esposa Manuela Garaicoa.

La Figura Dominante de Fin de Siglo Fue José Antonio Vallejo quien llegó como el primer gobernador efectivo de Cuenca, en diciembre de 1777. En diciembre de 1779 mató al espadachín Mariano Zabala, hijo natural de Ignacio Zabala y Josefa Alvarado. Sin su padre y con la madre muerta cuando cumplió tres años, fue criado por su tía Magdalena Alvarado. Desde muy joven gozaba de fama por ser jugador, tomador y pendenciero. Estaba acusado de seducir a una doncella, herir a varias personas, robar alhajas de la Virgen del Rosario y abofetear a un sacerdote. Zabala tenía 22 años cuando fue apresado, pero con gran habilidad había huido de la cárcel. El hecho de sangre ocurrió así: el 23 de diciembre de 1779, Zabala fue sorprendido en una sala de billar cercana a la iglesia de San Agustín (hoy San Alfonso), el gobernador quiso prenderlo con la ayuda del alguacil, pero el joven huyó a lo largo de casi tres cuadras para intentar acogerse a lo sagrado en el convento de las madres de la Concepción y, al estar las puertas cerradas, quiso detenerle pero la bala que salió para amedrentarle le llegó al corazón. Murió casi de inmediato, pudiendo pronunciar sólo la frase “María Santísima de la Misericordia.” La autopsia de su cadáver fue hecha por el cirujano betlemita Santiago de las Ánimas. La tía y protectora de Mariano, Magdalena Alvarado hizo un gran escándalo y la gente estuvo a punto de linchar al gobernador. Dos concejales protestaron en la primera sesión del cabildo de enero de 1780 y hasta pidieron que se anule la sesión presidida por quien había cometido un asesinato, pero Vallejo se defendió y se inició un proceso que duró por mucho tiempo. 2 Archivo Nacional de Historia. Cuenca, Libro 12,folio 189. 3 Causó mucha molestia y por esta razón una de las resoluciones de la Junta Suprema establecida en Diez de Agosto de 1809 fue derogar esta resolución.

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27 de agosto de 1786, incluyendo los nombramientos de intendente y de Coronel de milicias, cargos que generalmente iban unidos al de gobernador. El 26 de octubre de 1787 emitió un auto de buen gobierno, en el que se proponía “corregir los abusos que promueven efectos abominables”. Su último período lo cumplió desde 1794. Vallejo se casó en Cuenca con Jacoba Nieto Polo del Águila y Echegaray, tuvo cuatro hijos legítimos, uno muerto en tierna edad y otro ilegítimo habido con Flora En4. Su mayor anhelo, según sus propias palabras, fue que se “estableciese el respeto a las soberanas Majestades Divina y Humana, que se guardasen los fueros de las autoridades reales, expresamente en una sesión del cabildo del 15 de junio de 1779. imponer orden, se enfrentó con muchas personas notables de Cuenca y de Quito, entre los que estaban los regidores, que no asistían a las sesiones del Cabildo, los jueces, que no respetaban su autoridad y que se excedían en sus funciones, el obispo, que quería tener el vicepatronato de la Iglesia, el presidente de la Audiencia, que le persiguió en varias oportunidades. Ante todos estos problemas, Vallejo pidió: “…en conformidad y para remedio de tan perjudiciales abusos se ha de servir vuestra alteza de declarar: lo primero, la subordinación que deben profesar al gobernador: el teniente, los alcaldes ordinarios y demás justicias, respetándole, acudiendo a sus llamamientos y observando las órdenes; lo segundo, que siempre que acaezcan muertes, alevosías y otros delitos de esta clase, deben ponerlos en noticia del gobernador, sin perjuicio de la causa; lo tercero, que si se experimentase incendios, movimientos populares, asonadas y otras ocurrencias de igual naturaleza, inmediatamente deben comunicarlas al mismo gobernador para que disponga los remedios oportunos; cuarto, que si se ausentan de la ciudad sea precediendo venia del gobierno sin la cual no pueden salir; quinto y último, que los alcaldes no excedan los términos de la jurisdicción de la ciudad de cinco leguas.” De conformidad con esta exposición, la Audiencia aprobó el informe con fecha 6 de septiembre de 1780.5 Dentro de una administración enérgica, quizá autoritaria, pero con afanes progresistas, las obras y actividades cumplidas en sus tres períodos, fueron: En lo judicial: -Organización de la administración de justicia en general y sobre todo con el nombra miento de jueces pedáneos en lugares distantes, en aquella época, como Cañar, Girón, Paute, Gualaceo, Oña, Azogues y Pasaje. -Ordenamiento de su jurisdicción persiguiendo a los delincuentes, jugadores de dados y perturbadores de la paz pública. A algunos los remitió a Guayaquil para que trabajen en la real fábrica de tabacos. -Persecución de bandoleros en la jurisdicción de Paute. Personalmente intervino en la captura de dos de los quince forajidos “ladrones famosos y matadores llenos de delitos”: Antonio y Joaquín Arce, a quienes inició sumarios judiciales para condenarlos a muerte. -Dentro de esta intención está el asesinato del Espadachín Zabala, perseguido por la justicia. -Como muestra de la autoridad en el ejercicio de la justicia, mandó elevar el llamado

4 Libro N°. 14 de Cabildos de Cuenca, Archivo Municipal de Historia, Museo Remigio Crespo Toral, Cuenca5 Citado por Lucas Achig en su discurso de incorporación a la Academia Nacional de Historia. “Corregidores y gobernadores de Cuenca en el siglo XVIII, en Boletín de la Acade-

mia Nacional de Historia, N° 180, Quito, 2008. 6 (El indio piurano Francisco Nisama, también llamado Francisco Araujo, apodado Argandoña, quien debía cumplir una pena en la real fábrica de tabacos de Guayaquil, fue retenido que aceptaba libremente el cambio de pena y comenzó a ser el ejecutor de los reos condenados a muerte).

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a los delincuentes con la pena de la horca.6 -El derecho español, que en buena parte se basó en el derecho romano, conservó el principio de castigar con mayor rigor los delitos de parricidio o fratricidio y con esta legislación se sentenció a Melchor del Valle en Azogues el 10 de septiembre de 1783. Había matado a su hermano.7 -Como complemento, impulsó la refacción de la cárcel para mayor seguridad de los presos. Por otra parte, en lo administrativo, tomó las siguientes decisiones: -Ordenó y reguló el funcionamiento del Cabildo, incluso con la aplicación de multas. -Recuperó y repuso el escudo de armas de la ciudad. -Dispuso la organización del archivo de documentos importantes como reales cédulas, provisiones, pragmáticas, cartas, actas y libros de privilegios concedidos a la ciudad, con la participación de un experto en leer escritos antiguos, quien sería el primer paleógrafo de Cuenca, don Miguel Segarra, a quien le ayudó el pendolista Francisco Espinosa de los Monteros.8 -Expedición de autos de buen gobierno, conforme a las cédulas reales. -Prohibición de juegos de dados, armas y otras pendencias. Para mantener el orden y la paz dentro de la ciudad, en 1784, poco antes de terminar su primera gobernación, creó dos alcaldías de barrios, una para San Sebastián y otra para San Blas. El centro debía ser cuidado por los alcaldes ordinarios. Entre sus obligaciones estuvieron las de numerar las casas de acuerdo con un formulario que se les dio, para establecer a los responsables de cualquier expresión de desorden con motivo de festines, velorios, misas del Niño, compadrazgos, y lo que solo hasta la hora de la oración, es decir, las seis de la tarde. Debían cuidar que no se armen juegos prohibidos tanto en casas particulares como en las de trucos, boches y demás juegos permitidos. Debían colaborar con las rondas nocturnas y con la policía ciudadana para evitar que los mozos anden en cuadrillas o patrullas, con música o sin ella, vagando por las calles… para ello debían ayudarse con jóvenes del barrio a quienes se les daría unos chuzos. Era obligación aprehender a quienes usasen, de día o de noche, escopetas cortas, fusiles, trabucos, pistolas, espadas, sables, bayonetas, puñales, espadines o cualquier otra arma ofensiva. Debían observar el modo de portarse de los vecinos, no permitiendo amancebados, jugadores, rateros, ebrios, vagabundos de mal genio, usando oportunos y sabios remedios para su corrección. En el campo de la educación. Reactivación con el nombramiento de cuatro profesores, pues desde la expulsión de los jesuitas este campo había quedado muy descuidado. También impulsó algunas obras públicas con la reconstrucción de la pileta de agua colocada en la plaza mayor, para consumo humano. Atendió la construcción de puentes, comendo, deteriorado desde el terremoto de 1760, destinando dineros de su propio peculio, pues allí dio impulso a la apertura y el mejoramiento de caminos; y, con la participación del Cabildo, se autorizó llevar parte del agua de la pileta pública hacia el hospital Real. Otras actividades notables en su gobernación fueron: el envío oportuno de los situados de dinero hacia Quito, la celebración de numerosas festividades religiosas y laicas. Puso empeño y sistematizó las milicias locales, con nombramientos de autoridades militares de diverso grado, formando escuadrones.9; abolió las milicias populares; impulsó la producción de municiones; 7 A este delincuente, fugado y capturado, se le condenó a la pena de una muerte afrentosa: doscientos azotes en la plaza pública, luego la horca “y su cuerpo difunto será metido en un zurrón de cuero, con un perro, un gallo, una víbora y un mono, y cosido el zurrón será arrojado en el río del Matadero, de donde nadie se atreva a extraerlo, so pena de doscientos azotes, siendo plebeyo o doscientos pesos de multa siendo noble”. 8 De los más antiguos documentos jurídicos hizo sacar copias, considerando que se habían destruido por el uso y previendo otras causas de afectación. Como se habían retirado del archivo algunos libros de reparto de tierras, ordenó que se devuelvan inmediatamente. 9 Los entrenamientos se hacían en plazas públicas para distraer a la gente y las dotó, por primera vez, de uniformes. (Anécdota: los franciscanos vistieron con el uniforme a Judas e indignado, un militar se introdujo en la iglesia y le arrancó por la fuerza)

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emitió órdenes para mantener las casas del vecindario en las mejores condiciones posibles y para que las calles estén limpias y con las acequias bien arregladas para la rápida circulación del agua. Con estas mismas intenciones apoyó al Cabildo, que se empeñó en que las calles principales estén empedradas (el adoquín solo llegó al comenzar el segundo cuarto del siglo XX); dispuso el trabajo de los presos en obras para la ciudad bajo el control del alguacil mayor Eugenio Arteaga; impulsó el mejoramiento de la agricultura y de la ganadería; tomó decisiones sobre problemas económicos, contando con la opinión de vecinos notables; cobró deudas atrasadas de remates, tributos y otros rubros, que no se habían recaudado por prepotencia de algunos vecinos y por falta de coercitividad. Suspendió al regidor depositario general Antonio Serrano de Mora hasta que de una fábrica de correajes de cuero, gorras y uniformes militares; apoyó a Guayaquil amenazada por piratas ingleses; dispuso la celebración de misas en la cárcel los domingos y días de guardar.10 Conclusiones primer cronista vitalicio de Cuenca, don Víctor Manuel Albornoz: “Con más razón que otros, Vallejo tiene derecho a ser incluido entre los que traen luz civilizadora a Cuenca. Su labor se encauza bien, comenzando por donde corresponde hacerlo en un teatro incipiente, en el que conviene –tal como lo hace– desplegar mayor empeño en la introducción de reformas morales que atañen a los hábitos defectuosos, así como en lo concerniente al adelantamiento material de la población.”11

Cuenca a principios del siglo XIX Una de las obras artísticas de mayor relevancia en la historia del arte ecuatoriano y, por supuesto cuencano, es la pintura mural del refectorio y anterrefectorio del monasterio del Carmen de la Asunción, cuya terminación está fechada en el año 1801. Esta obra y muchos tesoros artísticos, han sido cuidados con devoción y empeño por unas pocas mujeres que decidieron mantenerse de por vida detrás de unas grandes murallas de adobe, en el centro de la ciudad. Amar a Dios, orar por el prójimo, esperar la Alta Vida, como les enseñó su fundadora santa Teresa y trabajar cotidianamente en manualidades y en el huerto, era cotidianidad. Una sobresalió entre todas, Sor Rosalía de San Luis Gonzaga, quien impulsó esa formidable obra artística. En el cielo raso ha quedado un testimonio de gratitud: “Viva, viva, sor Rosalía de San Luis Gonzaga, prelada de este santo monasterio por los años de 1801 en la que mandó construir esta pieza. Viva” (sic). Arranca, pues, el siglo XIX con dos salas totalmente cubiertas de pintura mural, correspondiendo las paredes a escenas religiosas como la última cena, la llegada simbólica de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa a América, y lo maravilloso está en las cenefas donde se han dado libertad los artistas anónimos, siguiendo las insinuaciones de la priora y del capellán Casimiro Astudillo y Herrera, para representar el viaje de un arriero de la sierra a la costa, escenas de vida cotidiana, juegos de niños, recolección de frutos, cotos de cacería, bandejas de frutas y la preparación de una buena comilona, a partir de la matanza de un cerdo y el faenamiento de animales cazados o criados en sus gallineros. No hay descanso en la complacencia de ver estas excepcionales expresiones populares. ¿Cómo era Cuenca en el arranque de un siglo nuevo? Su población se ha calculado en 19000 almas. Su comercio, aunque algo disminuido con relación a las últimas décadas del siglo XVIII, aún era bueno y sus productos alimenticios y artesanales iban hasta Lima en una carrera terrestre que incluía Loja, Piura y Lambayeque. Para esos lugares seguían exportando 10 La amplia documentación que reposa en el AGI ha sido consultada y registrada sobre este primer gobernador de Cuenca que cumplió tres períodos pero con suspensiones por los

juicios a los que tuvo que someterse y por los cuales se enfrentó, incluso con el presidente de la Real Audiencia de Quito. Su papel como vicepatrono en calidad de intendente le hizo enfrentarse también con el primer obispo de la diócesis. Más allá de todo ello se trata de una compleja personalidad con un papel importante en ese difícil paso de un siglo a otro en la vida de la ciudad y de su región. 11 Albornoz, Víctor Manuel, Monografía Histórica de Cuenca, Casa de la Cultura, 1948. 12 En 1802 Cuenca exportó 125.700 varas de bayetas de lana, provenientes de unas 30.000 ovejas.

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sus ya tradicionales tocuyos y bayetas, estas últimas de lana.12 Cuenca el 4 de julio. Se alojó en la casa del canónigo Tomás Landívar y Centeno y después en la del doctoral Domingo Delgado. Permaneció diez días en nuestra ciudad. Diatres pequeños ríos: al norte el Machángara, al sur el río de Matadero y más al sur el río Yanuncay. Todos van al río Paute. El Yanuncay es el más curioso. Tiene la masa de agua más oscura (café clara) y de un verde amarillento claro en pequeñas porciones, semejante al río Negro. En otra versión dentro de sus obras dice: Los dos primeros son blancos, y el último de aguas negras. Esta agua, como las del Atabajo, es pardo café por refracción y amarillo pálido por transmisión. Son muy buenas y los habitantes de Cuenca, que las beben de preferencia, no dejan de atribuir su color a la zarzaparrilla, que según dicen crece abundantemente en las márgenes el río Yanuncay.” En su Diario de viaje hizo constar también lo siguiente: “Cuenca está situada en una gran planicie circundada por montañas de arenisca un poco áridas. La planicie al costado sur es muy verde y ofrece una bella impresión. El trazado de la ciudad es bien regular, aunque (ha puesto) su empeño en construir una catedral y seminario.13 Se debe a que es un obispado totalmente nuevo… Existe un fondo de 120000 pesos para comenzar la catedral; estos fondos, como casi todos los de los particulares, son como dinero muerto, pues están guardados en cofres reforzados. No existe industria de sus habitantes. Se tejen algunos toscos tejidos de algodón, los tocuyos y en tejidos de punto, pero con una lentitud enorme.” do aquí, sabio en óptica, algebrista y químico. Ha construido un excelente microscopio solar del cual hemos admirado su potencia, ha establecido una imprenta, ha fabricado porcelana, ha destilado ácido sulfúrico… ha tinturado algodón. Es de esos genios únicos que tiene todo en la cabeza y en las manos. El obispo, que sabe apreciar sus méritos, le destinó para una cátedra de física y matemáticas en el nuevo seminario…” “…Nos ofrecieron cinco días de toros en la plaza grande. Murieron tan solo dos hombres a quienes los toros habían atacado fuera de la plaza. La gente de Cuenca, sobre todo, ha perdido el gusto por los toros. No tiene más su antigua arrogancia. ¡Oh transcurso del tiempo y de las costumbres!...” Dijo también: “se detesta en Quito muy acremente a los habitantes de Cuenca (los morlacos) y se describe esta región bajo los colores más abominables…”14 Para 1803 ya existía el colegio de San Francisco Javier, del que se aspiraba a que sea un colegio real, con escudo y blasones. Después pasó a llamarse colegio de San Andrés. Desde entonces se empezó a reunir dinero para el Seminario.15 El mencionado obispo trajo desde cuencanos para que se dedicaran a estudiar y cultivar las letras. En 1804 llegó Francisco José de Caldas, un naturalista neogranadino que se hospedó en la casa del abogado quiteño Salvador Pedrosa. Dice: “El camino que conduce a esta capital de gobierno es bueno aunque pedregoso. Todo el poblado bien cultivado agrada al viajero, se cría

13 Según Humboldt la riqueza del clero era grande. El obispo de Cuenca recibía 35.000 pesos por año (el de Quito 30.000). Sugirió en una conversación con el obispo que se

redistribuya mejor y que el saldo se destine a obras útiles para la sociedad como escuelas, colegios, hospitales…

14 La primera parte está tomada de Viaje a la regiones equinocciales del Nuevo Mundo y la segunda de una reciente traducción hecha por: RAMÍREZ SALCEDO, Carlos,

Tres descripciones de Cuenca y su Región, Casa de la Cultura, Cuenca, 2010. 15

que fue entregada por el obispo Andrés Quintián Ponte y Andrade en calidad de préstamo al gobernador Melchor Aymerich, quien nunca la devolvió, para atender el equipamiento de la tropa que lucharía contra la revolución del Diez de Agosto.

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horas hemos caminado en un jardín. Después del río Ridcay comienza la espaciosa y alegre explanada de Cosarpamba desde donde se descubre la ciudad. El caudaloso Machángara: sus orillas cultivadas, sus casas de campo, las mieses, los labradores, sus faenas, un horizonte dilatado, colinas caprichosas, un día alegre y despejado, una temperatura agradable y la ciudad en el centro de estas bellezas presentaron a mis ojos el espectáculo más grande y una naturaleza la más risueña. ¡Dichosos moradores! Feliz quien goza de estos bienes inocentes desde la cuna, me decía… Yo me creía transportado de los desiertos de la Arabia a la Bética en esos tiempos dichosos que se han imaginado los poetas.” Añade otros datos de interés. “El cabildo arrienda trozos del ejido para obtener rentas… Todos han formado sus cosas más o menos cómodas, más o menos bellas, han plantado árboles frutales y cultivado su pertenencia… La mayor parte de las calles están empedradas por los cuidados de Vallejo… Las que van de oriente a occidente tienen acequias de agua abundante que facilitan el aseo… No parece que haya asistido aquí un hombre que sepa la delineación de la arquitectura”. La casa de los jesuitas es lo mejor… Hoy se halla cerrada y muy maltratada. amplitud del arco ha desaparecido…16 Tiene convento de Santo Domingo, San Francisco y San Agustín… Hospital de betlehemitas, hospicio de la Merced, Monasterio del Carmen y de la Concepción.” “Las letras están en cero… En esta capital no hay nociones ligeras ni noticias de las ciencias”. No hay ni un seminario conciliar en el obispado tan rico y poblado como este. “Un poco de mala gramática es toda la educación pública que presenta Cuenca a su juventud”; sin embargo salva a un sacerdote de apellido Córdova, a quien elogia por su cultura. Añade: “Amigos de los litigios, viven raramente en paz. El proceso es la primera necesidad del morlaco…” En este mismo año de 1804, nace en Cuenca, Abdón Calderón Garaicoa, y en Déleg, Pío Bravo, discípulo de fray Vicente Solano, quizá el primero que posee una gran biblioteca particular, gran periodista, legislador, orador y jurisconsulto. Este año corresponde a la independencia de Haití de los franceses y al ascenso de Napoleón Bonaparte como Emperador de Francia y España declara la guerra a Inglaterra. efectos de la viruela. Aplicó la medicina, el Dr. José Moreno de Salas, quiteño, avecindado en Cuenca. Se festejó esta llegada con corridas de toros, danzas y contradanzas y se gastaron 1200 En este mismo año nos visitó la expedición botánica de Juan Manuel Tafalla. Permaneció unos meses, viajó a Loja y retornó en diciembre a Cuenca, permaneciendo en nuestra ciudad hasta 1806. En Gualaceo reconoció la chinchona cóncava llamada cascarilla de hoja redonda, o de hojas crespas y cóncavas. Varias chinchonas fueron herborizadas en Azogues, Gualaceo y regiones vecinas. También se dedicó a hacer labores de gabinete y a redactar en castellano las descripciones de todas las variedades encontradas. Hizo algunas remesas con destino a la real botica. Trajo consigo a varios dibujantes y pintores como Xavier Cortés, Juan Manzanilla y un artesanos y artistas de la localidad. En 1806 residen en Cuenca los siguientes abogados: Nicolás Mosquera, Carlos Ca16

es más celebre que las pirámides de Egipto (De la medición, fuera de dar la forma de la tierra, surgió el metro: diezmillonésima del cuadrante). Estas expresiones se pueden encontrar en su obra póstuma Memoria de Quito, publicada en 1832, refutada por Agustín Salazar y más contundentemente por fray Vicente Solano.

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samayor, Joaquín Salazar, Diego Fernández de Córdova, Pablo Ylario Chica, Juan López Tormaleo, José María Vázquez de Noboa. (Este obtuvo matrícula de abogado en Quito el 18 de diciembre de 1807). Casi todos intervienen en la vida política y en el proceso de independencia, en contra o a favor. El personaje más notable que nació en Cuenca, en la primera década del siglo XIX (1807), es Benigno Malo, quien a más de llegar a ser el primer rector de la Corporación Universitaria del Azuay, fue un gran impulsor del desarrollo de la región y uno de los teóricos del federalismo, sistema de organización política que pudo habernos convenido más. En este mismo año llegó a Cuenca José María Landa y Ramírez, un personaje en la historia de Cuenca, cuya biografía nos permite conocer a uno de tantos realistas, que opuestos radicalmente al movimiento libertario de América, ocurrido entre 1809 y 1824, supo adaptarse a las nuevas circunstancias políticas y en suma, colaborar con el desarrollo de los pueblos que iniciaban sus primeros pasos dentro de un régimen republicano, que dejaba atrás trescientos años de monarquía, con notables dubitaciones, entre las que estuvieron las relaciones de la Iglesia y del Estado, unidas antes por el Patronato Regio y ahora en un proceso de separación, previa una confrontación de sus representantes. José María Landa y Ramírez nació en Buenos Aires en 1768. Ingresó a la orden de los Agustinos, estudió Derecho en Chile y allí se graduó de abogado. En Santiago conoció a Andrés Quintián Ponte y Andrade, un sacerdote español con quien hizo amistad, convirtiéndose luego en su secretario con el que vino a Cuenca, cuando fue nombrado obispo de esta diócesis También se unió a la comitiva, el abogado chileno José María Vázquez de Noboa, quien posteriormente tuvo un papel relevante en el proceso independentista de Cuenca. Vino soltero y se casó en Cuenca con Teresa Ramírez, una mujer con fortuna quien aportó para el matrimonio con una buena dote, mientras que el chileno no pudo hacerlo. Siguiendo la cronología, hay que incluir aquí la invasión de Napoleón Bonaparte a España en 1808 y la reunión de los próceres, el 25 de diciembre de este mismo año en la hacienda de Juan Pío Montúfar en los Chillos, para organizar una Junta, que no pudo ejecutar su plan, porque el 19 de marzo de 1809 se enteraron los frailes morlacos Andrés Polo y Andrés Torresano, por una imprudencia o delación de uno de ellos ( al parecer de Juan de Salinas), y se inició un proceso en contra de los implicados, quienes tuvieron prisión domiciliaria o en un convento. El proceso desapareció o no hubo pruebas, por lo que concluyó sin sentencia. Llegamos con esta cronología comentada al Diez de Agosto de 1809 y haremos un seguimiento, a través de la actuación de Landa y Ramírez.17

Cuenca y el diez de Agosto de 1809 Gobierno, presidida por Juan Pío Montúfar, el 16 de agosto de 1809, es decir, seis días después de la deposición del conde Ruiz de Castilla, presidente de la Real Audiencia de Quito. Enseguida, el gobernador Melchor Aymerich convocó al Cabildo civil para tomar una decisión, que no fue otra que la de proclamar una total oposición a ese movimiento, debiendo, por lo tanto, iniciar una serie de acciones, para sofocarlo. A la reunión asistieron Melchor Aymerich, Fernando de Salazar y Piedra, José María Vázquez de Noboa y Joaquín Salazar. Al no contar con una concurrencia plena porque algunos regidores estaban en sus haciendas (En Cuenca, agosto ha sido siempre un mes de cosechas), 17 Ver: Cordero Íñiguez, Juan Franciso, Cuenca y el Diez de Agosto de 1809, Universidad Alfredo Pérez Guerrero, Quito, 2009. En la obra se hace un estudio introductorio y se

transcriben documentos preparados por el Cabildo de Cuenca y enviados a Lima y España.

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todos resolvieron invitar para que se incorporen a las sesiones a los sujetos más experimentados de la ciudad: Tomás Borrero, José María Landa y Ramírez, Antonio Soler, Antonio García Trelles, Juan Rivera, José Herze y Nicolás Mosquera, a quienes se les tomó el juramento de tenido del documento. Hubo de mediato otra sesión el 18 de agosto. José María Landa y Ramírez, secretario del obispo, estuvo de acuerdo con todo. Él fue elegido para partir hacia el sur en comisión especial para comprometer el apoyo de Loja y de las autoridades virreinales de Lima. Igual prometer a su gobernador.

Informes del Delegado José María Landa y Ramírez El 21 de agosto José María Landa, que salió de Cuenca el 18, informó sobre sus gestiones positivas en Loja y comunicó que ese mismo día partía para Piura. El 28 ya estuvo en esta ciudad peruana, de donde informó al Cabildo de sus actividades. Dijo que había enviado información precisa al virrey del Perú y solicitudes de auxilio de numerosas armas y gente y, sobre todo, que ponga a Cuenca bajo su protección. Quizá, por la experiencia de haber vivido en esta ciudad por tres años, dijo textualmente en una misiva: “Cuenca hasta aquí no solamente ha sido dependiente, sino también quasi esclava de Quito…”18 En esa ciudad se mantuvo por lo menos hasta el 31 de agosto de 1809, pues con esta fecha mandó otro informe al Cabildo de Cuenca. Cuenca sobre el envío, desde Lima, de documentos a la Corona, dando a conocer la lealtad de la ciudad. Así terminó su gestión, habiendo empleado un poco más de cuatro meses en ir y venir, siendo felicitado por el Cabildo, pues se había cumplido el objetivo propuesto. De todos sus cuantiosos gastos sólo recibió 1000 pesos de devolución, renunciando gustoso a con instrucciones sobre su uso. Para su retorno a Cuenca, el proceso revolucionario había fracasado. Nuevamente estaba en la presidencia de Quito el conde Ruiz de Castilla, quien había dispuesto, contrariando su palabra empeñada, el apresamiento de los líderes y de todos los simpatizantes de las ideas libertarias y muchos estaban ya en las cárceles. Aymerich, que avanzó con tropas desde Cuenca hasta cerca de Quito, tuvo que retornar a su gobernación y licenciar a los soldados. Transcurridos unos meses, el 2 de agosto de 1810, los líderes de este movimiento fueron brutalmente asesinados en las cárceles de Quito, ciudad que por su amor a la libertad recibió del prócer chileno Camilo Henríquez, el nombre alterno de “Luz de América”.

José María Landa y Ramírez al servicio de la Iglesia de Cuenca Al establecerse el obispado, se creó también el cabildo eclesiástico, cuyas dignidades se las debía proveer paulatinamente, según mejoren los ingresos. La máxima autoridad, después del obispo, estuvo casi siempre en la persona de Landa y Ramírez, pero también ocupó otros cargos, dentro de la siguiente lista de dignidades: un deanato, como segunda autoridad, con 2000 pesos de renta anual (en este cargo se mantuvo Landa y Ramírez por mucho tiempo); un arcedianato, con la obligación de examinar a los clérigos que han de ser ordenados, debiendo su titular ser bachiller en derecho canónico o en teología; una chantría, con conocimientos de canto; una maestrescolía, para cuyo desempeño se requería ser graduado en uno de los derechos o en artes; un tesorero, encargado de cuidar los bienes de uso en las ceremonias religiosas. 18 Colección de documentos transcritos para la obra Cuenca y el Diez de Agosto, del autor de este artículo.

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Cada una de estas autoridades ganarían 1600 pesos anuales; diez canonjías con 1200 pesos anuales cada una; seis raciones enteras (con 750 pesos) y seis medias raciones (con 400 pesos). También se debía proveer dos curas rectores, una sacristanía, seis capellanías, un mayordomo, encargado de la fábrica de la catedral, varios maestro capillas, una cancillería o notaría, un pertiguero (que iría delante del obispo, despejando las calles y caminos) y un perrero (que arroje los perros y limpie la iglesia) y otras dignidades más. El patronato, con el derecho de escoger los candidatos para el obispado quedó reservado para los reyes y sus sucesores. Para las elecciones tendrían voz y voto todas las dignidades y los canónigos y en los demás asuntos espirituales y temporales se disponía la participación de los racioneros. El cabildo eclesiástico debía sesionar dos veces por semana y quienes no asistan o no cumplan con sus obligaciones no tendrán derecho a las correspondientes remuneraciones. Los ingresos para cubrir estos gastos, más los de las construcciones de iglesias y de atención en hospitales, provenían del cobro de los diezmos, que se dividían en varias partes, de manera bastante compleja, pero que dejaba para el Rey, una suma que se enviaba como situado a Quito “en reconocimiento de superioridad y del derecho de patronato.” El primer gobernador de Cuenca Antonio Vallejo, en la sesión del cabildo civil de 1 de febrero de 1780, solicitó que el patronato de la nueva iglesia catedral y obispado correspondiese al gobernador y no al presidente de la Audiencia. Este tema, fue objeto de una larga polémica entre las autoridades civil y eclesiástica, primero cuando se estaba bajo el régimen del patronato regio y después cuando los nuevos estados quisieron heredar ese derecho. Tanto en la una época como en la otra Landa y Ramírez participó en las discusiones. Después del fallecimiento del obispo Andrés Quintián Ponte y Andrade en 1813, Landa como segunda autoridad, se encargó del obispado y se mantuvo en el cargo como vicario capitular o general y como obispo desde la fecha mencionada hasta que llegó el titular, oriundo de Guayaquil, Ignacio Cortázar Lavayen, el 15 de marzo de 1815. Landa en Conciliar, del que llegó a ser su rector. También se abrió en Cuenca un colegio femenino en un oratorio construido con fondos particulares y con el apoyo de José María Landa y Ramírez y, años más tarde por García Moreno. Dijo Benigno Malo: “este establecimiento va a transformar a la generación presente del bello sexo colocándola en un pie de completa civilización europea.” En 1814 el Cabildo civil hizo algunas preguntas al Cabildo eclesiástico sobre la educación de los jóvenes, sugiriendo la enseñanza de literatura y normas sobre comportamiento y educación. La contestación se remitió a otra, dada a Toribio Montes y que tenía relación desde su erección. Anexo No. 3. Podemos sacar una primera conclusión, por los datos que poseemos, en los que Landa y Ramírez puso mucho empeño en que funcionara efectivamente el Seminario desde el año de su fundación, ejerciendo su rectorado por varios períodos. Con su probada generosidad, ayudó a muchos jóvenes para que pudieran ingresar a estudiar, como en el caso de Mariano Cueva Vallejo, quien al quedar huérfano, recibió el apoyo moral y económico del Rector.19 Fueron profesores de este Seminario los doctores José Mejía, un sacerdote peruano, doctor en ciencias teológicas, virtuosos, casi jansenista –dice Julio Tobar Donoso–. También lo fueron Miguel Custodio Vintimilla, José Antonio Arévalo, Miguel Rodríguez, 19 Mariano Cueva Vallejo (05/08/1810-18/03/1882) llegó a ser uno de los políticos e intelectuales más valiosos de Cuenca. Fue vicepresidente de la República, presidente de la Corte Superior de Justicia, rector de la Universidad de Cuenca, copartícipe en la redacción del Código Penal y notable escritor que publicó sus artículos en El Cuencano, La Atalaya y La República.

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fray Tomás Lozada. Ver anexo No. 4. En 1815 se recibió la cédula real de nombramiento del obispo titular y Landa en su calidad de canónigo penitenciario y de obispo encargado, mandó que se conozca en toda la provincia la elección de José Ignacio Cortázar y Labayen, para que se la acate plenamente. Se puede observar que a lo largo de su dilatada vida, por sus méritos, Landa fue ocupando diversas responsabilidades dentro de la Iglesia. Lo más probable es que, siguiendo los lineamientos de la educación de aquellos tiempos, Landa haya preparado el horario y las asignaturas, comenzando por la asistencia a las seis de la mañana para ir a misa, y siguiendo con la enseñanza de asignaturas de ocho a once de la mañana y de tarde de dos a cinco, de lunes a sábado, con división de los niños entre los que sabían leer y los que no, atendidos por “contramaestres”. Un solo maestro enseñaba catecismo, lectura, escritura, aritmética, geografía, urbanidad y pequeñas nociones de contabilidad. Se inculcaban sentimientos religiosos, de unión y de fraternidad. Se les daba a conocer también algunos artículos de la Constitución Política. Se incluía la norma de que los castigos debían ser proporcionales a la edad de los niños. Se determinaron hasta los textos que debían leer y estudiar, además los días de descanso: domingos, días de preceptos, semana santa, tres días de Pascua y el mes de agosto20. Fueron cuatro las escuelas creadas en Cuenca por él para niños y consiguió que los monasterios de religiosas lo hicieran para niñas. Con las abiertas en otros lugares se llegó, para aquella época, al alto número de treinta y seis. En la tradición cuencana se cuenta la anécdota de que en 1824 la señora Melchora Gómez Coello, departiendo con José María Landa le dijo: hoy han peleado en el Perú los españoles con los insurgentes y ha triunfado la patria. Pasados unos días se supo del triunfo en Ayacucho y hubo muchos comentarios por la clarividencia de la devota dama. Sus buenas relaciones con el gobernador lo llevaban a responder oportunamente sus año de la emisión, o convocado oportunamente al tribunal que debía juzgar a los participantes u opositores para llenar vacantes en el Seminario o en el cabildo eclesiástico. Anexos No. 11. La figura de José María Landa y Ramírez, aunque controvertida por varias de sus actuaciones, es muy importante para la historia cultural de Cuenca, pues su papel en el campo de la educación masculina y femenina fue trascendental y ejemplar, incluso por su proverbial generosidad, expresada en varios actos de su vida, ya que fueron algunos los casos en los que puso de su peculio el dinero para pagar a profesores o becar a estudiantes. Sus enfrentamientos con los más altos personajes de la época engrandecen su figura, pues muy pocos podían contender con un Tamariz o un Solano. Landa y Ramírez, el apasionado realista, después del proceso de la independencia política, sirvió con sus conocimientos en los momentos trascendentales de los inicios de la vida republicana y en los casos críticos de desajustes en las relaciones de la Iglesia con el Estado; sin embargo, su nombre brillará por ser el primer rector de un Seminario Conciliar donde se formaron los mejores talentos de la ciudad y por haber tenido la virtud de la generosidad. Costeó de su caudal la dotación de vacunas, la provisión de maestros, maestras y de material didáctico. Este breve estudio ha querido mostrar el paso de una época a otra, dentro del cual, el fomento de la educación y el papel de algunas personas,21 ha marcado paulatinamente el cambio de actitud de hombres y mujeres, para devenir, al cabo de un tiempo, en habitantes que dejaron 20 Revista Tres de Noviembre, Ns. 46/47, Cuenca, 1939. 21 Hemos citado solo a unas pocas personas y para este arranque se pueden añadir los nombres de Mariano y Miguel Custodio Domínguez Vintimilla, empeñosos ambos en

impulsar la educación.

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de ser llamados despectivamente morlacos y comenzaron a ser conocidos como cuencanos, amantes de la cultura y por ello, habitantes de una ciudad que podía compararse con Atenas. Y para tomar nota de cómo han cambiado las mujeres, citamos una apreciación de Simón Bolívar expresada en una carta dirigida en septiembre de 1822 a las Hermanas Garaicoa, residentes en Guayaquil: “La Iglesia se ha apoderado de mí: vivo en un oratorio, las monjas me mandan la comida, los canónigos me dan de refrescar, el Te Deum es mi canto y la oración mental mi sueño, meditando en las bellezas dotadas por la Providencia a Guayaquil y en la modestia de todo espiritual y cuando Uds. me vuelvan a ver, seguramente que estaré angelicado.”

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EL CHAZO AZUAYO:

LA IDENTIDAD ELUDIDA Manuel Carrasco Vintimilla Universidad de Cuenca Ecuador

En 1996 publicamos “Teoría y memoria del chazo azuayo” en Estudios, Crónicas y Relatos de nuestra tierra, compilado por María Rosa Crespo C. Tenemos la sospecha del que el artículo fue poco leído, pues en los 14 años que han trascurrido desde su publicación no ha pasado nada, que quienes lo hicieron lo miraron con un mohín de cierto menosprecio y conmiseración. Ante la falta de acogida de la academia y otros sectores de las ciencias humanas y sociales nos despreocupamos de la situación hasta ahora, que nos encontramos preparando el II Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay, dentro del programa Memoria, Identidad acompañada de una separata del artículo que fuera publicado en el libro de nuestra referencia. La verdad es que aquí, en nuestra universidad, en la ciudad, nos leemos muy poco entre nosotros, de ahí el aserto atribuido al Loco Maldonado: si quieres permanecer inédito, publica en Cuenca. Hoy los comentarios circulan entre pasillos y recovecos, por el correo de brujas, a raíz de que se extinguiera, ya hace algún tiempo, la última generación de críticos y polemistas azuayos, que solían decir al pan, pan y al vino, vino. En torno al silencio académico y el desdén social que pesa sobre el chazo azuayo nos parece distinguir varias aristas. Una de ellas, quizás la más aguda, sería el racismo postcolonial, “un racismo cuyo alumbramiento se vio en la colonia pero que sigue vivo en la actualidad” (Kelly Nataly), pues si no entendemos el planteamiento braudeliano de las estructuras de larga duración, aplicado al análisis de las historia de las civilizaciones, las repúblicas de blancos e indios que singularizaron la sociedad colonial aún están presentes entre nosotros, con una duración de siglos.

Las Repúblicas de blancos e indios: Variando lo mutable y acogiéndonos, como ya se ha dicho, a la perspectiva histórica de

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social ecuatoriana todavía reposa sobre la convivencia de dos grandes comunidades étnicas y culturales –repúblicas en la terminología colonial–: la de los blancos y la de los indios, a cuyo la raza cósmica, románticamente soñado por el pensador mejicano. Qué duda cabe, que desde 1492, quizás desde mucho antes, nos encontramos insertos en un complejo proceso histórico de mestizaje, teñido con diversos tintes de este racismo postcolonial que hemos enunciado, pese a la declaratoria constitucional de que somos un estado intercultural, plurinacional y de yapa, democrático. XVI, reposa sobre la convivencia de dos grandes comunidades étnicas y culturales –repúblicas en terminología de la época–, constituidas por los españoles y los indios; a cerca del antagonismo de sus respectivos intereses no es necesario insistir por ahora”. Sin embargo, pensamos que hoy sí es necesario insistir sobre aquel antagonismo, pues Así, la república de los blancos –blanco-mestizo se dice hoy– se estructuró en torno a la ciudad, convertida en un instrumento de dominación, imaginada como el espacio de los “caballeros” y “soldados”, mientras que el campo sería el espacio de los indios, congregados en torno a las reducciones o pueblos. No obstante, no eran mundos cerrados y aislados unos de otros, se necesitaban y complementaban por diferentes motivos que fueron posibilitando la cristalización del mestizaje, sobre todo en la ciudad, precisada de mano de obra indígena. Entre la ciudad castellana y el pueblo de indios, de mano con la ley de los espectros raciales, propuesta por Alejandro Lipschutz, se fue conformando una gama de centros poblados, cada uno de ellos en función de los múltiples servicios sociales requeridos por la comunidad colonial. Así, Ana Luz Borrero V., plantea que, entre la ciudad y las reducciones de indios, surgieron los pueblos, asientos, estancias, caseríos, pucaras, tambos y aposentos. En cada uno de ellos habrá de asentarse, de acuerdo a su condición social y económica, de conformidad con su origen étnico y su desempeño económico y social, los variados componentes de la diversidad social que animaba el conjunto colonial. Nos explicamos, en la ciudad, caballeros y soldados, funcionarios reales y presbíteros, hacendados y dueños de minas, pueblos de indios, los caciques y principales, los hatun runas o indios del común y una variedad de sujetos integrantes que Poloni-Simard ha denominado, con acierto, el mosaico indígena. En las áreas sociales que rellenaban el espacio existente entre los dos polos, en esta gama de centros poblados, como hemos acotado antes, vendrán a asentarse mestizos, indios ladinos, negros, zambos, mulatos, es decir, otro mosaico social amplio y diverso. De esta diversidad, de mano de la teoría de los espectros raciales, hemos de selecentender, en el Corregimiento de Cuenca, luego Gobernacióny hoy provincia del Azuay, es decir, en este territorio con diversos nombres históricos, pero con una sola historia social, el mestizo está singularizado por dos vertientes, en tanto se acerque o distancie del “blanco”, castellano o español. El cholo, “mestizo en hábito de indio”, al decir de Diego Arteaga, quien singulariza a sería una vertiente o matiz del espectro racial. Sin embargo, la chola no es, como cree Carlos J. 178


Córdova, “la mujer del chazo”. El término chola cuencana

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En la otra vertiente o matiz racial y social, a manera de hipótesis, nosotros vemos al y cultural de nuestra sociedad regional. dad de hipótesis previa, porque en torno al chazo, especialmente sobre el chazo en el Azuay, salvo nuestro artículo de marras, que sepamos, no hay nada escrito, ni “estudiado” por la academia.

Del Nombre y sus Viscisitudes: ¿Chazo?, ¿quién es ese man? Fue la pregunta de Estefanía en clase cuando algo dijimos del tema que íbamos a tratar en esta ponencia. Bueno, no fueron exactas sus palabras, pero la intención del tono con que las dijo iba por ahí. Es el campesino blanco mestizo, contestamos, y ambos quedamos medio tranquilos. Pero cabe decir que la respuesta no es exactamente ésa. El chazo es eso, y algo más.

Chazo, en el Diccionario de la Real Academia, tiene dos acepciones: 1. m. Can. Peda zo, remiendo. 2. m. Nudillo (zoquete de madera). Chaso, sa. Adj. Designa a todo labriego de la región azuaya que no sea de raza aborigen. Chaso, sa. (Ser un o una). Se dice de cualquiera que con sus dichos o accio nes se manifiesta duro o grosero. Así se lee en el Léxico de vulgarismos azuayos de Alfonso Cordero Palacios. Chazu, n. Charro, mestizo, campesino blanco, consta en el Diccionario quichua-español. Español-quichua, de Luis Cordero. Chasu. s. campesino, en el Diccionario kichua-Castellano. Yurakshimi-runashimi, recopilado por Glauco Torres Fernández de Córdova. Para comenzar, no hay precisión en la grafía, escriben el vocablo con z o s, y después, a excepción del diccionario de la Real Academia, los tres autores azuayos maPese a esto, hay un poco más de novedades: Chazo, es una bonita población de la Coruña (Galicia), y como apellido hay alrededor de 118 personas censadas en España, el mayor número se da en Pontevedra y Huelva. Con el apellido Chaso, hay 35 personas censadas, y el mayor número se encuentra en Asturias. Chazos y chasos están repartidos por Alemania, E.U. y Argentina, entre otros países de este ancho y ajeno mundo. Por cierto, hay también en el Ecuador personas con este apellido y dos topónimos: Chazo Juan, en la provincia de Bolívar y San José del Chazo, en la provincia de Chimborazo. Conozco la presencia histórica del legendario Chazo Gálvez, comandante de las huestes de Antonio Vega Muñoz durante las luchas antirrevolucionarias del caudillo azuayo contra Alfade la existencia del Chazo Jara, músico zarumeño, ícono de la bohemia y la alegría orense; nadie más. Por lo que nos atreveríamos a decir que no hay más “chazos” conocidos en el Austro.

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la Coruña y en virtud de los apellidos que se registran en la península ibérica, o es vocablo quichua, como señalan Cordero Crespo y Torres Fernández de Córdova? Me parece que la cuestión les pertenece más a los lingüistas que a nosotros, por lo que dejamos en este estado nuestra inquietud investigativa.

El Chazo Azuayo: La Identidad Eludida: En un admirable libro, bella y profusamente ilustrado con magistrales fotografías, titulado “Chagras”, Leonardo Serrano Moscoso, al referirse al campesino mestizo de la Sierra, indica la existencia de tres denominaciones regionales para un mismo personaje: el pupo del Carchi, el chagra de la Sierra Centro Norte y el chazo en las provincias australes, fundamentalmente en Azuay y Loja. En estas provincias, dice: “aparece el chazo, término sobre el cual parece que los lingüistas no se han puesto de acuerdo. Sin embargo, chazo es un antiguo vocablo utilizado por los indígenas del sur del país para referirse al mestizo”, y le describe como hombre de tez blanca, bien parecido, ojos claros y, algunos, de pelo rubio. Por su parte, Alejandro Carrión, el célebre Juan sin Cielo, en auténtica apología del chazo lojano dice: “…hacia el Sur, en dirección a la frontera con el Perú están los cantones de Gonzanamá, Calvas, Paltas, Macará, Alamor y Zapotillo, la tierra de los chasos, el mestizo claro, más blanco que indio, buen jinete, gran conversador, con su lazo de vaquero y su carabina, ganadero del ganado de su patrón, contrabandista a ratos, a ratos bandolero batiéndose con los “rurales” y a veces “rural”, cuidando la propiedad y defendiendo la ancha paz del campo, agricultor cuando la erosionada tierra y la esquiva lluvia lo permiten, aventurero y cantor. “Chazo

el chazo azuayo es, por decirlo de alguna manera, hermano gemelo del lojano. Mientras que Serrano Moscoso, al referirse al chazo con agudeza, lo describe, complementando el retrato etnológico de Carrión, en estos términos: “…más allá de sus orígenes, la esencia está en su actitud y sus virtudes: chacarero experto en la agricultura y la ganadería; chalán sapiente y conocedor de chaquiñanes, anda a lomo de caballo con paso seguro, recorAzuay y, sobre todo, Loja. Sobresalió en la época en que grandes recuas de mulas eran arreadas para ser vendidas en el Perú. Igualmente particular en su indumentaria. Su atalaje tiene algo de andaluz: montura de espaldón alto, en ocasiones sin cabezada, como la silla campera andaluza que evoca su ascendencia berberisca”. Es una pena que hayamos tenido que recurrir a un escritor lojano y a un arquitecto quite-

Acaso alguna descripción o referencia pueda encontrarse en novelas como Los Idrovos, de Carlos Aguilar V., en Los hijos de Alfonso Cuesta, Sanaguín, Sal o Chorro Cañamaso, de G. Humberto Mata y, tal vez, algo en Barros de Siglos de César Andrade y Cordero. Sin embargo, son lecturas ya demasiado lejanas en el tiempo y a las que no hemos podido recurrir acorralados por la premura y la prisa de terminar la ponencia, por lo pronto queda abierta una línea de investigación que, ojalá, sea retomada por nuestros estudiantes del Departamento de Humanidades.

Algo más sobre el chazo azuayo: En efecto, es un mestizo más cercano al blanco que al indio, cuyos orígenes raciales o 180


étnicos no han sido debidamente estudiados. Es posible que sus raíces se encuentren en el maridaje de cholas con españoles. No se pueden descartar sus orígenes franceses, en la época de la Misión Geodésica, y sus nacimientos “gringos” como frutos de los exploradores de minas, Azuay, fecundando con su genes la savia primigenia de las gentes de esta tierra. ¿Y cómo es él? Habitaba y habita en esa gama de poblados que surgieron en la época colonial, entre los polos de la ciudad y las reducciones de indios, que hoy se denominan pueblos y caseríos. Viste o vestía, sombrero de paño o de toquilla, saco de casimir, pantalón de lino, zapatos o botas “a la española”, se cubre del frío con poncho de lana de borrego –el huanaco desapareció chalina o pañolón, zapatos de taco medio. Al chazo no le falta, o no le faltaba machete o revólver, alforjas, caballo o mula de raza o paso llano –que en estos tiempos de la modernidad están siendo substituidos por el carro–, gallo de pelea y perro rastreador de venados y demás cacería para la que utiliza escopeta y máuser corto. Juega al naipe y toma trago. A veces podemos ver en él al charro mejicano, el gaucho argentino, el huaso chileno o a cualquiera de los mestizos campesinos de nuestra América Latina. Al retomar la ley del espectro racial y la cadena de centros poblados existente entre la ciudad y el pueblo de indios debemos manifestar que al chazo, desde la época colonial, le cupo diversas actividades. Algunas de ellas han sido ya citadas y esbozadas por Carrión y Serrano Moscoso. Es y fue gambusino, negociante de oro, chacarero, criador y negociante de ganado, contrabandista de desempeñado o desempeña una variada gama de actividades económicas y sociales acordes con su situación en el complejo social de ayer y de hoy. Y hoy es, por cierto, migrante. Es indudable la carga racista y discriminatoria de ciertos etnónimos que en una sociedad de integrantes de un mundo amplio y complejo. ¿Acaso ahora todo depende, en nuestro parecer, del contexto en el que se pronuncien o escriban vocablos como burgués, proletario, pelucón y otros, que apuntan también a discriminar y envilecer, de acuerdo, insistimos, al contenido que se le quiera dar? Con el chazo, personaje esencial de nuestra identidad azuaya y austral, debe y tiene que suceder lo que pasó con el término morlaco, utilizado antaño como denigrante, ofensivo y discriminatorio, hoy reivindicado como parte de nuestra identidad y orgullo. El montubio, acaso la contrapartida del chazo en la Costa, fue reivindicado desde los tiempos de José de la Cuadra, mientras el chagra tiene su festival anual en Machachi y el lojano lo estudia y celebra en su tierra. Para hacerlo hay recuperar su identidad, a través del estudio y análisis de su lenguaje como instrumento de comunicación: literatura, modismos, refranes, mitos y leyendas, historias e imaginarios. presente y avizorar su futuro. Debemos recuperar su patrimonio cultural y monumental, su acervo documental y artístico, valorar sus conocimientos y saberes tradicionales en torno a su relación con la natura-

El chazo azuayo tiene que estar, como está el charro mejicano, el gaucho argentino, el guaso chileno, el llanero venezolano, tiene que estar en la literatura, el cine y la televisión, más que como un ente folklórico, como un elemento cultural de nuestra realidad diversa y vario-pinta. Porque de él venimos y a él vamos en nuestros orígenes genéticos, en nuestra cosmovisión, formas de ver y entender el mundo, canciones bailes, comidas, indumentaria. Así está presente en nuestro pasado y presente y quien no lo quiera ver que tire la primera piedra. 181


Bibliografía: Chacón Z, Juan, La república de los indios en la antigua provincia de Cuenca, en Revista Nacional de Historia, Sección del Azuay, Nº 3, 1981. Lipschutz, Alejandro, El problema racial en la conquista de América, Siglo XXI Editores, 1975. Carrión Aguirre Alejando, Primeras Palabras, en El último rincón del mundo. Ensayos históricos, 1988. Poloni-Simard, Jacques, El mosaico indígena, Editorial Abya Yala, 2006. Serrani Moscoso, Leonardo, El chagra, en Chagras,editado por Peter Oxford y Renné Bish, 2004. Borrero Veg, Ana Luz, El paisaje rural en el Azuay, Banco Central del Ecuador, 1989. Céspedes del Castillo, Guillermo, Las Indias durante los siglos XVI y XVII, en Historia de España y América, social y económica, vol. 3, 1971. Arteaga Matute, Diego, La Chola Cuencana, en Revista Artesanías de América, Nº 65, Cidap, 2007. Kelly, Nataly, Más allá del cholo: Evidencia lingüística del racismo poscolonial en el Ecuador, http://www.natalykelly.com, 2002. Osorio, Laura, Los pueblos indios vinculados con las políticas de separación residencial en el Nuevo Reino de Granada, en Biblioteca Luis Ángel Arango.http://banrepcultural.org/ blaavirtual/revistas/rhcritica/27/pueblos.htm

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LA MUJER ANDINA EN EL MESTIZAJE:

LA CHOLA CUENCANA Y PACEÑA EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD (SIGLOS XVII-XX) Mary Money Colegio Nacional de Historiadores de Bolivia

El tema central de la investigación es el papel que tuvo la mujer andina en el mestizaje tanto biológico como cultural en Cuenca (Ecuador) y La Paz (Bolivia). En este sentido, se analiza el rol de la mujer nativa desde la llegada de los españoles hasta la primera segunda mitad del siglo XX. Enfatiza en el aporte genético, asociado a la construcción de identidades regionales y status a través del estudio de la vestidura dentro de la compleja estructura económica y etno-social. A pesar de que la historiografía reciente, en sus diferentes disciplinas, ha hecho enormes avances en los estudios femeninos y de género1, todavía no se sabe mucho sobre las mujeres nativas de Cuenca y La Paz en cuanto a la movilidad social de india a chola por medio de instituciones españolas. Tampoco, existen estudios acerca del papel de la mujer nativa en la economía familiar y el proceso de adaptación de la vida del ayllu, o comunidad corporativa, a la vida citadina colonial hasta el presente, que produjo cambios socio-culturales. Por ello, este es un estudio comparativo entre la chola cuencana y la paceña, para lograr visualizar las semejanzas y diferencias en la construcción de la identidad a través de la vestimenta. Sus implicaciones como portadoras genéricas, participación en economía y la reconstrucción de la cultura de la chola ligada a las identidades en ambas ciudades. La mujer andina cumplió un papel crucial en el proceso del mestizaje en el Nuevo Mundo, con la llegada de los primeros españoles, como transmisora de sus genes y su cosmovisión a su prole mestiza, producto de la unión legítima o involuntaria. Los nacidos de sangre mixta se acomodaron al orden jerárquico de acuerdo a su género y categoría social colonial. Emergió un grupo humano sui géneris en los Andes y Meso-América llamado por los españolos mestizos y cholos2. Se los diferenciaba por los rasgos físicos, culturales y la vestimenta, en contraste con la población originaria. 1 Veáse LARSON, Brooke, Trabajo femenino indígena en la formación de una economía mercantil colonial, en Historia Boliviana, No. 32, Cochabamba, 1983; GLAVE, Miguel,

Mujer indígena, trabajo doméstico y cambio social en el virreinato peruano del Siglo XVII: La ciudad de La Paz y el Sur Andino en 1684, en Historia y Cultura, No. 12, La Paz, 1987; LÓPEZ, Clara, Alianzas familiares. Elite, género y negocios en La Paz, S. XVII, Instituto de Estudios Peruanos, Lima, 1998; ZULAWSKY, Ann, Mano de obra y migración en un centro minero de los Andes: Oruro 1683, en Nicolás Sánchez Albornoz (Comp.), Población y mano de obra en América Latina, Madrid, 1985; MENDOZA, Gunnar, La chola boliviana. Obra de Investigación Folklórica de Antonio Paredes Candia, en Antonio Paredes Candia, La chola boliviana, Ed. Isla, La Paz, 1992; Tradiciones paceñas ( Isla, 1982). Para el siglo XX, véase GIL, Leslie , Proper Women and City Pleasures: Gender, Class, and Contested Meaning in La Paz, American Ethnologist, 20 (1), 1993; Precarious Dependencies: Gender, Class and Domestic Service in Bolivia_New York: Columbia University Press, 1994.

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La chola dentro de la sociedad colonial era reconocida por su vestimenta: pollera, reboso y chaqueta. El nombre se lo ha utilizado desde la colonia hasta el presente, tal es el caso de la chola cuencana; o en el Cusco, mestiza y chola.3 En Bolivia hacemos referencia a la chola paceña, cochabambina, potosina, chuquisaqueña, orureña y tarijeña. Todas las cholas de los Andes, a pesar del uso de las mismas prendas, se diferencian por particularismos propios de su región: forma y colores de la pollera, manta, sombrero y joyas, darán a prevalencia de los idiomas (aymara y quechua, por una parte, y castellano por la otra)”4. La religión mestizada y la actividad económica desempeñada actuaron como los principales móviles para el ascenso social, de “india criolla” a “Chola Cuencana”,5 y de “india chola” a “chola Paceña”, o de doña como parte de una burguesía mestiza en La Paz. presente, visten pollera de bayeta, chaqueta, reboso de castilla y sombrero de oveja o paño. Sin y comunidades, hablan aymara o quechua y mantienen el culto a los ancestros. Del mismo modo, las mujeres negras, recién llegadas del África, las mulatas, hijas de españolas e indias y las zambas o descendientes de negros e indias a pesar de vestirse como cholas, no adquirieron esa categoría. En el presente, las mujeres negras de Chicaloma, yungas de La Paz, se atavían como las cholas, hablan el aymara y castellano y se autodenominan afro-bolivianas. Después de este marco analítico, es importante explicar la vestimenta de la mestiza o chola cuencana y de la chola paceña. La vestimenta como código visual del ascenso social de india a chola, como consecuencia de su participación en la economía citadina y la creación de valores de la cultura chola e identidades regionales. La chola no sólo como engendradora de la prole chola; sino también como articuladora y rearticuladora de la cultura andina y la colonial. Las siguientes preguntas guiarán la investigación en este sentido: ¿qué instituciones coloniales fueron las causales para la emergencia de una prole mestiza con vestidura de chola?, ¿cuáles fueron los factores socio-económicos para el cambio de atuendo de india a “chola criolla” o “india chola”? y ¿si el vestuario fue el código de la identidad chola?

La Fundación de Cuenca y el Proceso de Mestizaje6 Uno de los factores para el surgimiento de la mujer vestida de chola en el Nuevo Mundo fue la mezcla genética entre españoles y las mujeres Andinas, tanto de la nobleza inca, como la mujer común desde la invasión y durante la colonización. Uno de los móviles para el mestizaje fue la institución de la encomienda. El contacto entre los encomenderos y mujeres de las comunidades corporativas o ayllus favoreció a la libertad sexual, a la violación y al amancebamiento, dando lugar al nacimiento de mestizos, cholos y cholas desde el siglo XVI. En otras palabras, en un “nivel informal fue que los encomenderos comenzaron a considerar a las nativas “su colección de concubinas, sirvientas para 2 “En el siglo XVII la mezcla de sangre entre indio y español fue conocida en la sociedad colonial peruana como “cholo, chola” que fue el “indio civilizado mestizo de europeo e indio.” Este “adjetivo americano derivó de Cholollán de Cholula distrito de México.” Es posible que estos nombres hubieran sido usados en algunas regiones de Mesoamérica, porque la conquista del imperio mexicano se realizó 15 años antes que la del Perú desde del ingreso de la hueste de Cortés. Por lo que podríamos sugerir que el término cholo y chola viajó de México al antiguo reino de los inkas. Sin embargo, el adjetivo de mestizo como mulato en la península ibérica medieval, como después las mezclas entre un blanco e indios y entre franceses e indios. Eventualmente la mezcla entre un blanco y un indio. En Nuevo México no hay evidencia que los mulatos tuvieran ancestro de negros africanos, ya que mulato en 1744 fue un individuo con ancestro de español e indio” Mary Money, El mestizaje en los Andes, Siglo XVI-XX (investigación inédita). 3 DE LA CADENA, Marisol, Indigenous Mestizos. The Politic of Race and Culture in Cuzco, Peru, 1919-1991, Durham and London: Duke University press, 2002, pág. 214-220. 4 MENDOZA, Gunnar, ;,PAREDES CANDIA, Antonio, La Chola Boliviana, Isla, La Paz, 1992. 5 Testamento de Sebatiana India criolla natural de Cuenca, ANH/C-Sección Azuay. Not. 3 Libro 489, fol.232. 6 7 LOCKHART, James, Early Latin America, a History of Colonial Spanish and Brazil, Cambridge University Press, London, New York, New Rochelle, Melbourne, Sidney,

1983, pág. 261.

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ejecutar los servicios más bajos. . . en sus chacras y casas”.7 Consecuentemente, las descendientes comenzaron a adoptar la vestimenta popular de las españolas. Por tanto, el faldellín, el reboso de castilla y la chaqueta de bayeta de la tierra, constituyeron los códigos visuales de su identidad en la nueva organización social colonial. Otro factor determinante para el mestizaje sanguíneo fue la fundación de ciudades españoen la república de españoles y la república de indios no era más que una segregación racial. Basado en este esquema fue fundada Cuenca en 1557, en el antiguo Señorío de los cañaris dominado por los Incas. La ciudad fue trazada de acuerdo al patrón urbanístico español8. La plaza y la iglesia fueron los centros administrativos del dominio del poder político y religioso (cabildo, cajas reales). Alrededor de la Plaza se construyeron las viviendas de las élites españolas y criollas, quienes detentaban el poder económico y político. En los alrededores fueron ubicados los mestizos, y los grupos étnicos de los ayllus fueron reubicados en las parroquias de San Sebastián y San Blas. Sin embargo, esta segregación urbana no se llevó acabo en la práctica. Obviamente, la proximidad de ambos grupos, determinada por las relaciones de intercambio de productos, servicio de la mita en las haciendas, trabajo doméstico y artesanal dieron lugar a la convivencia de estas repúblicas. Muchos indios e indias en el ambiente citadino, y alrededor de la parroquia aprendieron a hablar el castellano y adoptaron ciertos “estilos de vida” española, llegando a ser “cholos y cholas” culturalmente o “una casta social”9, determinados por la apariencia física, la ropa, y por el consumo de comidas indígenas y españolas; la religión con elementos andinos y cristianos; la lengua castellana mestizada con Cañar, aymara o quechua. Hacia 1621, en la Parroquia de San Sebastián, ya había una considerable población española y criolla, quienes procrearon una descendencia mestiza. Fueron llevados a la pila bautismal: 128 “blancos”, siete “blancas”, dos mestizos, 13 mestizas. Y desde el año 1621, hasta 1841, el número de blancos bautizados se incrementó, y la mestiza ocupó el segundo lugar, seguida por la india y negra que fue la menos numerosa10. Desde mediados del siglo XVII, la población nativa y la mestiza de las parroquias se expandieron a la periferia de Cuenca11. En la segunda mitad del siglo XVIII, esta parroquia contaba con 4443 habitantes, constituida por españoles o blancos, mestizos, indios y negros. Esta población estaba constituida por 1242 españoles: 207 varones casados y 218 casadas, 310 solteros y 507 solteras; la población chola era de 2052: 361 casados, 347 casadas, 511 hombres célibes y 833 solteras; 1243 indios: mestiza era la mayor con 46,2 %. Mientras los españoles e Indios constituían solo el 23%12. En 1802, la población cuencana se incrementó a 20000 habitantes aproximadamente13. En la vida cotidiana de la ciudad de Cuenca y en la parroquia, la mujer india y mestiza mestizos acomodados e Indios sastres, sederos, calceteros, tejedores14. También, las mujeres indígenas y mestizas participaron en la economía colonial como chicheras15, sirvientas, vendedoras al menudeo en las calles, pulperas, panaderas y tejedoras de algodón. Desde el siglo 8 JANIESON, William, De Tomebamba a Cuenca. Arquitectura y arqueología colonial, Ediciones Abya Yala, Universidad de Cuenca, Banco Central del Ecuador, Sucursal Cuenca, Universidad Fraser Canada, Quito, 2003, pág. 108. 9 Klein, Bolivia the Evolution, pág. 54. 10 El libro No. 1 de bautismos y matrimonios no es completo. No se registran algunos años, como se observa en el cuadro no.1. 11 JANIESON, De Tomebamba a Cuenca, pág. 108. 12 Véase el cuadro no. 5, en: POLONI, Jacques, Mesure du Méstissage a Cuenca d’apres ke recensement de, 1778, Mélanges de la Casa de Velázquez (MCV), vol. 28, 1992 (2), pág. 110, 103, 105. 110, XXX, 101-122. 13 VON HUMBOLDT, Alexander, Diarios de viaje de la Audiencia de Quito, Ed. Segundo, Colección “Itinerantes de la Ciencia”, ed. Com., E. Moreno Yáñez, trad., Christina Borchart de Moreno, Quito, 2005, pág. 219. 14 Actas Capitulares de Cuenca, Libro V de Cabildos de Cuenca, 1579-vol.2, Ed., facsimilar de Xerox del Ecuador, versión de Ledo Juan Chacón Z. (Ecuador: Archivo Histórico Municipal, [1575, 1577-1578] 1982), 15 Ibid., Libro IV,1575, 9.

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blancos. En consecuencia, gracias a estas actividades mercantilistas, ellas aprendieron a ganar dinero para enseñar su dignidad y estatus a través de su atuendo confeccionado de sedas, tafetanes y joyas de oro, plata, perlas y mullu.

Del Ajsu, Anacu, a la Pollera La historia de la ciudad colonial de Cuenca se remonta antes de la formación del Señorío de los Cañaris, fue integrada al imperio inka en 1473. “En los asientos de Tomebamba, provincia de los cañaris” los inkas construyeron palacios, un templo donde vivían cumbe y de awasqa para la burocracia y el ejército16 reconocidos por el color y diseño de la vestidura y los distintivos cefálicos para marcar identidades y el estatus social. Las mujeres de la nobleza inca en Tomebamba se ataviaron de acuerdo a las normas imperiales. Llevaban un ajsu de lana de vicuña que les cubría desde el cuello hasta los pies, tejido en dos piezas rectangulares y cosidas por el centro. Con esta pieza se envolvían el cuerpo, debajo de los brazos, y “tirando de los extremos por encima de los hombros, los vienen a juntar 17 o tupus de oro o plata. Sobre esta venia una faja, el chumbi. Sobre la espalda y brazos llevaban una segunda ropa que llega hasta media pierna, la llijla prendido en el cuello con un tupu de oro o plata. En la cabeza llevaban una ñañaca o especie de paño. Calzaban con llanquis o sandalias trabajados de cuero de camélidos y ornamentaciones de oro o plata. No se tiene datos sobre la ropa de las sacerdotisas, pero debió estar constituida por las mismas piezas de ropa, pero estas eran de color blanco y en la cabeza llevaban una vincha. Las autoridades femeninas en el XVIII abandonaron su vestimenta ancestral. Por ejemplo, Ana García de Chuquimarca, cacica del pueblo de Cañaribamba,18 mostró su estatus y poder ataviándose de chola “doña”, vestía con faldellín de “granilla”, reboso de verde de bayeta con encaje blanco de hilo, camisas de ruán y mangas de bretaña, una “saya” o pollera acanalada de granilla, con cinco vueltas de “guarniciones de encajes de oro y plata”. Otro ejemplo, el cacique de los Azogues en su testamento 1670 registró los bienes de su esposa: “pollera azul de bayeta y una manta”. Aquí se nota, el cambio del faldellín por la pollera. Si bien ambas tenían el mismo patrón en la forma, la novedad fue que la segunda era costurada con un forro, ruedo en el extremo inferior, fruncido menudo de 10 cms. desde la cintura hasta la cadera, seguido por las alforzas. Desde, allá caían los pliegues graciosamente hacia los pies.19 Asimismo, las referencias de las crónicas coloniales mencionan que las cañaris del común de Cuenca vistieron con el anacu tejido de algodón, que era “como manta que se arrolla alrededor de la parte baja del cuerpo”20, este ceñido en la cintura con una faja ancha, el mamachumbi. Sobre la espalda llevaban el alçanacu o llicquilla,21 una manta rectangular corta que llegaba hasta la cintura. Calzaban con sandalias confeccionados de cabuya. El distintivo fundamental de las cañaris era el peinado. “Llevaban el cabello largo con el cual 16 DE CIEZA DE LEÓN, Pedro, Crónica del Perú 17 COBO, Bernabe, Historia del Nuevo Mundo, BAE, vol.92, 1956 [1653], Lib. 14, cap.II, Madrid, pág. 239. 18 “Testamento de la india Ana García Chuquimarca, cacica del pueblo de Cañaribamba, ANH/C/ I 26. Not 3, 1726L. 533-1187, fol. 1187 N/R. 29 Testamento de Sebastián Tenemasa, cacique y gobernador principal de Azogues de la parcialidad de Guanras,1617, ANHC/Not. Lib. 502-234b, fol. 448. 20 Ver bajo anaco “saya de mujer”, en: Fray Domingo Santo Tomás, Lexicón de la lengua general del Perú, Lima: 1951 [1560], pág. 206. El autor relaciona la saya de las españolas

con ésta ropa para referirse al anacu prehispánico. Ver bajo anacu, “manta que se arrolla en derredor de la parte baja del cuerpo”.En mismo autor anotó como sinónimo del término catellano zagal que era la falda suelta que llevan las mujeres encima de las enaguas”. Luis Cordero, Diccionario Quichua Castellano, Castellano Quichua, Coleccion Kashcanchicrami I, 8va ed. Quito [1892], 2006, 6. 21 Por la composición de los términos en las lenguas pre-incas del Ecuador alça anacu “ropa de india”. Por tanto, alçaanacu quiere decir que es un anacu más 22 CIEZA DE LEÓN, Cronica del Perú, 1ra parte, cap, XLIIII, pág. 146.

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se envolvían la cabeza, de tal manera que eran conocido por sus maridos”22 y el resto de la gente. Hacia el siglo XVII, muchas mujeres nativas de las parroquias y la periferia de la ciudad de Cuenca, vistieron combinando con piezas de ropa de uso ancestral y de chola. Ambas prendas fueron el atavío de la “india criolla, “mestiza en hábito de india”23 llamadas también cholas. Mientras, las descendientes de la mezcla sanguínea de españoles e indias, por su nacimiento ya habían logrado el estatus de cholas “naturales de cuenca”, quiénes, probablemente, ya no usaron piezas de la ropa ancestral.

Formas de trabajo y el ascenso social de india a “india criolla” y “mestiza en hábito de india” o cholas De acuerdo a la documentación, la miscegenación biológica y cultural era visualizada por la vestidura. Es obvio que las descendientes de españoles e indias, por sus rasgos de predominancia europea y poder económico hubieran vestido con mucho lujo. La pollera, la mantellina, blusa de ruan francés adornado con cintas y encajes, chapines con adornos de oro, plata perlas y esmeraldas, medias de seda denotaban la elegancia y donaire de la chola cuencana. Al lado de ellas las “indias criollas” de Cuenca, o indias que se habían insertado en la actividad de servidumbre; el comercio citadino dio lugar a la mestizaron cultural, pues ya vestían de cholas. Aunque algunas ropas de uso ancestral fueron integradas con otras de estilo español. Tal fue caso de Sebastiana, “india criolla” nacida en Cuenca, que trabajó como cocinera en la casa del español Antonio Duran24. Durante este tiempo fue “amasia” de Alonso Durán “el moÇo”, hijo de “su amo”. De esta unión ilegitima nacieron Miguel Pérez de Luna, Isabel Zerbera y Cafreina Durán. También tuvo otro hijo con Pedro Picón.25 Después de abandonar derable, tuvo una casa “pajiza de bahareque” con un solar, en la periferia urbana, la cual heredó de “su amo”; una segunda casa, con medio solar, fue comprada con las ganancias de su trabajo. ¿Cómo se ataviaba Sebastiana? Ella lucía con anacu y lliquida/llijlla/ labrada, tejida por los indios quijos. En otras ocasiones usaba un anacu de tamenete, adornado con pasamanos de color verde y ceñido con un chumbe, faja delgada, o por el mamachumbi, la faja ancha. Cubría su espalda con la lliquida o manta de damasco azul de seda de la China, ornamentado con pasamanos en las cuatro esquinas, lliclla de paño “traído” de Inglaterra, la cual era a la altura del pecho con topos de plata y xiquiles. De acuerdo a nuestro documento estudiado, Sebastiana, como “india criolla” usaba “una toca de red de pita”. Esto sugiere, que ella ya había abandonado el distintivo cefálico y el peinado prehispánico. De tal manera que la “india criolla” comenzó a peinarse con dos trenzas adornadas con cintas de varios colores en las puntas. La elegancia y prestigio de Sebastiana se caracterizó por el uso de numerosas joyas, “zarcillos” de “perlas racimo” y oro, o de plata engastado con esmeraldas. Esta joya era el código más visible de su poder económico que daba prestancia y dignidad a la chola. Ella se adormás ostentosas hechas de cuentas de oro, perlas y corales, o la plata y chaquira negra, granate, azul amarillo y violeta. Para el uso diario lucía collares de poco valor o “avalorio”, hechos de cuentas de cristales negros u otros colores. Además, Sebastiana demostró el lujo con varios juegos de pulseras y anillos, brazaletes de corales, chaquira blanca, verde, amarillo y morado y los anillos de esmeralda “en forma de hojita”, la joyería integrada al lujoso vestuario connotaba

23 “En la documentación colonial “mestiza en hábito de india” es una de las formas que se conoce a la chola”, en; ARTEAGA, Diego, Vestido y desnudo: La seda en Cuenca (Ecuador) durante los siglos XVI y XVII, Cuenca, pág. 16. 24 “Testamento de Sebastiana india, Cuenca 1611”, ANHIC/Sección Azuay, Lib. 489. Not. 3, fol. 232 v. 25 Ibid.

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el poder económico y social que esta mujer procuró. Para asistir a celebraciones cívicas y los santos rituales de la Iglesia, la vestimenta de nómico. Su blusa era de manga corta y ajustada hasta la cintura, con una “pechera bordada con seda de color carmesí e hilos de oro y lentejuelas”.26 El uso de medias de seda fue una novedad dentro del vestuario; los calzados o chapines de badana, adornado con broches de metal era el símbolo de mayor prestigio. En síntesis, 1678 la “mestiza en hábito de india”, vestida de chola, llevaba la misma ropa que la mestiza biológica. Ambas ya demostraron la identidad de chola cuencana, de sangre mixta, las hijas de español e india y las indias aculturadas.

La vestidura durante la administración de los Borbones Durante la sublevación general indígena de 1781, liderada por el inka Tupak Amaru, en el Cusco y los Katari en el Collasuyu, se ataviaron con sus trajes ancestrales, como símbolo de lucha. La corona comprendió este peligro y dispuso que la población indígena vistiera al estilo de la gente popular española. Por otro lado, para el iluminismo de la ilustración en la América colonial, de la “pseudoquía socioeconómica, los prejuicios sociales y las prácticas discriminatorias” a través del traje. En consecuencia, los grupos étnicos de los ayllus fueron obligados a usar pollera de bayeta de tierra, reboso de castilla, jubón de bayeta de la tierra, sombrero de oveja y otros tipos de tocados bordados. Muchos pueblos indígenas ofrecieron resistencia usando el isallo o manto; el ajsu sobre la pollera, o transformándolo en pollera tejida con motivos, colores prehispánicos Desde entonces, los Salasacas visten de negro y los Saraguros de blanco como identidad. También, en Perú y en los ayllus de Potosí, Sucre, La Paz, Tapacari y Cochabamba, la resistencia fue mayor. No obstante, en pleno siglo XXI en Sucre, el uso del poncho y tocados cefálicos por por la quema de su vestidura. Finalmente, los criollos mestizos de rasgos indígenas, autodenominados blancos les obligaron a jurar y besar a la bandera colonial española. modelo. La pollera tomó una forma globular muy exagerada, por el uso más de treinta centros almidonados y almohadillas, para acentuar la cintura, la cadera y las nalgas. También, esta prenda fue acortada, hasta media pantorilla para dar lucimiento a las piernas. El jubón fue acortado para mostrar la cintura, y la manga larga fue sustituida por la blusa de manga corta, para lucir los brazos. Comenzó a usar los pañuelos de nariz, como las cortesanas de Francia, como un elemento de elegancia y coqueteo femenino. La mantellina fue transformada en una especie de mantilla, muy corta, que llegaba hasta medio pecho, prendido con un broche de oro, perlas y piedras preciosas. Los antiguos chapines sin tacos fueron remplazados por los zapatos de taquito carreta. Los zarcillos de oro, diamantinas, rubíes y esmeraldas al estilo europeo, código de mayor distinción social. Se incorporó el uso de la escarcela de oro y plata, el peinado de dos trenzas con cintas continuó como parte de la identidad.

La vestimenta en el siglo XIX y XX Durante la segunda mitad del siglo XIX e inicios del XX, Latinoamérica atravesó por el llamado “progreso moderno”, gobiernos liberales, instalación de compañías 26 ARTEAGA, Diego, Vestido y desnudo, pág. 11.

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de energía eléctrica, tranvías y teléfonos. Aparecieron los primeros autos, símbolo de riqueza27 estilo de art-nouveau, se construyeron mercados modernos e higiénicos, alcantarillas y pavimentaron e iluminaron calles y avenidas. Las élites también construyeron sus casas al estilo francés formando barrios residenciales. Al lado de este progreso, el “blanqueamiento de la raza” como ideología de la política liberal agudizó el fortalecimiento del racismo. Los apelativos locales de carácter peyorativo dentro la clase chola, basada en el color de la piel. Se ponderó el mestizaje como solución para blanquear a los indígenas.

La chola cuencana en el siglo XX-XXI La identidad y dignidad de la “chola cuencana” es denotada a través de su atuendo, camina por las calles de Cuenca y en el mercado, orgullosa y erguida participa en las fiestas patronales como prioste en el Paso del Niño y otras ceremonias religiosas y festejos estatales. ¿Cómo es este atuendo? El bolsicón, astracán, terciopelo y sedas, en colores rosa, celeste y beige. Varios centros blancos y de colores brillantes, para lucir cotidianamente y en grandes ocasiones constituyen su donaire. Los paños de Gualaceo, semejante al chal, tejidos de seda, algodón, con la técnica ancestral, desde hace 1500 - 2000 a.C., son de uso exclusivo en todo en el mundo andino como símbolo de distinción. Las blusas de seda y algodón de manga corta recamadas, complementan su vestidura. El sombrero toca toquilla tejido de la palmera (Carludovica Palmata), complementa el garbo, también, este ornamento cefálico había sido una herencia prehispánica. Según la tradición fue introducida en el período colonial. No obstante, el sombrero toca toquilla endurecido con asufre y zin ha sido usado desde 1900 hasta hoy. Sandalias de cuero y medias de algodón o nylon completan la elegancia.

La chola paceña siglos XVI- XVIII Para hablar sobre la chola, no es solamente necesario hablar de la mujer que lleva sombrero, manta y pollera, sino que abarca un tema muy amplio y complejo. Por tanto, en este tópico se analizará el trabajo desempeñado como instrumento de movilidad social desde la fundación de la ciudad de La Paz en 1548. Cuando se fundó la ciudad de Nuestra Señora de La Paz, en la primera mitad del siglo XVI, contaba con “42 españoles, todos encomenderos y feudatarios.28 Quienes encontraron en Chuquiawu Marca 450 indios colonos llamados mitimaes o saraqas,29 con una población total de 1800, compuesta por lupacas, pacajes; además, de chinchasyus, canas, cañaris del (Ecuador), canches (Perú). Los saraqanaka o colonos cultivaban maíz, papas y explotaban oro del río Chuqiyawu. Así pues, entre los mitmas en los primeros años de la colonización habían 190 mujeres dedicadas a tejer piezas de ropa de awasqa o de llama, de hombre y mujer y “hechuras de ropa,” para pagar el tributo al encomendero.30 28 LÓPEZ, Clara, Alianzas familiares, pág. 35. 29 El nombre de saraqanak

del control político central. Este sustantivo según Bertonio se formó de saratha que se traduce “andar o caminar.” Por esta información y el uso de este termino de sarasca con los indios documento del año de 1543, según la información del investigador aymara Simón Yampara saraqnaka, son las personas que van y vienen a otros zonas de diferente ecologia para sembrar o explotar productos que no hay en el centro del poder político. Por tanto, los terminos utilizados por John Murra de “control de un máximo de pisos ecológicos” corresponde al concepto aymara de Sarakas (Agradezco a Märti Parssinen por haberme proporcionado la “Cédula del Conde de Nieva, don Diego López de Zúñiga, 25 de enero de 1563” AGI. Justicia 399, n/ffs;“Repartimiento de Chuquiabo, de Hernando de alvarado” Justicia no 1064, n/ffs; también agradezco la información a Simón Yampara; veáse, para el término saratha “Bertonio,” 310. 30 Money, Los obrajes el traje, 5.

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Ciudad diseñada de acuerdo al modelo urbanístico español, es decir, que la Plaza fue el centro administrativo del dominio del poder político y administrativo del poder colonial, (cabildo, iglesia, cajas reales etc.). Alrededor de la plaza se construyeron las casas de las élites españolas y criollas, quienes ostentaban el poder económico y político. Alrededor se ubicaban los mestizos, los yanaconas y los grupos étnicos organizados en barrios o parroquias de indios.31 En esta ciudad colonial, la mujer nativa participó y asumió las condiciones de vida, proyectadas por el poder colonial convirtiéndose en china o sirvienta, amas de leche, qhateras o comerciantes, tintani o tenderas y manqa phayiri o cocineras y chicheras o k’usa aljiris.32 jado en el cambio de atuendo, es decir, de anaku y lliclla o manto en el Ecuador y ajsu y llijilla, manto, a faldellín y mantellina, costurados de tafetán, seda y terciopelo.

alcanzó entre 20000 y 30000 habitantes.33 contaba con una población de 40000 habitantes; el contexto urbano en este período presentaba un aspecto colonial y republicano, con un tejido social que era producto de la colonización, y 1920, la población llegó a un número de 115000. La cúspide de la pirámide social estaba conformada por la “clase alta” o “blancos”, seguida por la clase chola, la indígena y los esclavos. La composición social de La Paz era En este centro urbano, desde las últimas décadas del siglo XIX, la chola jugó un papel importante en la vida citadina, donde la composición social en este ambiente urbano fue la base desde donde se extendieron la vida económica, social y cultural de los habitantes. Mi objetivo en este tópico es mostrar la impresión de todos los sectores sociales de la sociedad paceña y la dinámica de la mujer. En este caso, enfatizaré el rol de la chola partiendo con las siguientes preguntas: ¿cuál fue el papel de la chola y las otras clases sociales?, ¿cuál fue la vestimenta de la mujer de pollera y su cultura en la ciudad de La Paz?, ¿si existió diferencia de estatus entre las mujeres de pollera y si las hubo, cuáles fueron los elementos de distinción?, como mujer mestiza, ¿qué elementos culturales ha heredado de sus padres? Existen otros eleLa Paz, en el año 1892, desde “lo alto era bella”, rodeada de montañas verdes y ocres, dominada por el nevado del Illimani; las casas tenían techos de teja roja. Las calles eran empe34. En las calles Illampu, Sagárnaga y Plaza San Francisco, habían casas en construcción de estilo arte noveau francés; una que otra carreta transportaba a la gente por la ciudad. La plaza principal tenía una fuente en el medio que estaba próximo a convertirse en jardín. “A un lado en la esquina de la plaza se erigía el palacio de gobierno- de tres pisos, (…) aunque la sede de gobierno 31 Para el desarrollo urbanístico de la ciudad de La Paz en el siglo XVII véase Clara López, Alianzas familiares, 30-43. 32 Veáse Brooke Larson, “Trabajo femenino indígena en la formación de una economía mercantil colonial”, en Historia Boliviana, no. 3-2, Cochabamba (1983); Miguel Glave,

“Mujer indígena, trabajo doméstico y cambio social en el virreinato peruano del Siglo XVII: La ciudad de La Paz y el Sur Andino en 1684”, en Historia y Cultura, no. 12, La Paz (1987); Clara López, Alianzas familiares. Elite, género y negocios en La Paz, S. XVII, (Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 1998); Ann Zulawsky, “Mano de obra y migración en un centro minero de los Andes: Oruro 1683,” en:Nicolás Sánchez Albornoz (Comp.) Población y mano de obra en América Latina, (Madrid, 1985); Gunnar Mendoza, “La chola boliviana. Obra de Investigación Folklórica de Antonio Paredes Candia”, en Antonio Paredes Candia, La chola boliviana, (La Paz, Ed. Isla, 1992); Tradiciones paceñas ( Isla, 1982). Para el siglo XX véase Leslie Gil, “’Proper Women’ and City Pleasures: Gender, Class, and Contested Meaning in La Paz,” American Ethnologist, 20 (1) 1993; Precarious Dependencies: Gender, Class and Domestic Service in Bolivia (New York: Columbia University Press, 1994); Sobre el trabajo femenino indígena ver Ann Zulawski, ”Mano de obra y Migración en un Centro Minero de los Andes: Oruro 1683,” Nicolás Sanchez Albornóz. (Ed.) Población y mano de obra en América Latina, (Madrid: 1985). Miguel Glave, “Mujer IndIgena, Trabajo Doméstico y Cambio Social en el Virreinato Peruano del siglo XVII: La ciudad de La Paz y el Sur Andino en 1684,” Historia y Cultura, Nº 12 (La Paz: Sociedad Boliviana de Historia, 1987), 85; Sobre el trabajo femenino indígena ver Ann Zulawski, ”Mano de obra y Migración en un Centro Minero de los Andes: Oruro 1683,” Nicolás Sanchez Albornóz. (Ed.) Población y mano de obra en América Latina, (Madrid: 1985). 33 Espacio urbano, cuadro no. 9, pp. 73-4, cuadro no. 12, p 80; Clara López, s, 34-37. 34 (Agradezco a Clara López por haberme proporcionado la trascripción de este documento (Luigi Balzau “De la Asunción a La Paz, 1890-1892,” cap.1, ffs,120. 35 Ibid. 24.

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fue ambulante”35, es decir, que iba de una ciudad a otra. Al lado del palacio se encontraban las paredes de la nueva catedral que no llegaba ni al primer piso del palacio. Al otro lado estaba la “antigua iglesia que servía en sede del congreso.” El paseo del Prado era una avenida rodeada de eucaliptos, cerezos, manzanos y sambucos inmensos. En el centro de este paseo había una fuente, y al lado una enorme cabeza o escultura de la cultura Tiwanaku. Antes de llegar al Prado había un puente de donde se podían divisar las montañas y gran parte de la ciudad; en las esquinas de las calles, los rondines realizaban las guardias, vestidos con “abrigos claros y con un casco en la cabeza”. Cada cuarto de hora tocaban un silvato para comunicarse entre ellos.36 La caballería realizaba la guardia del palacio presidencial. En este cuerpo “predominaba la “gente blanca.” Los guardias estaban vestidos de rojo, armados de fusiles Remington. Los soldados de la infantería usaban un kepí mientras la artillería y la guardia presidencial usaban ros español.37 a las clases sociales. Las “clases altas” o criollas estaban conformadas por los varones llamados caballeros, las mujeres casadas señoras y las solteras señoritas. Esta clase estaba conformada Ministro de Relaciones Exteriores, y el padre recoleto Nicolás Armentia. Los hacendados vivían pongos o trabajadores de servidumbre que hasta en los periódicos eran ofrecidos para ser alquilados. “Los blancos” no se mezclaban con la “gente baja”, hablaban castellano y en aymara solamente con su servidumbre y cuando no eran vistos por extraños.38 La piel blanca fue el código de distinción de las “clases altas” que siguió los estilos de vida entre lo occidental y mestizo. Las señoras siguieron vistiendo de negro con saya, Algunas llevaban este chal que circundaba cara adornado de encaje.”39 cívicas, religiosas y las retretas ofrecidas desde el balcón del palacio los domingos y jueves; realización de días de campo en las afueras de la ciudad donde se comían humitas, chairo, charquican, bailaban cueca y jugaban las damas echándose semillas de romasa en la cara.40 Las “clases altas” vivían en las zonas de Sopocachi, Prado, San Jorge y en las primeras construcciones de la Calle Illampu y Sagárnaga. También eran considerados de la “clase alta” los extranjeros que residían en La Paz. La comunidad de extranjeros estaba constituida por diplomáticas como el Real Consul de Italia, R. Bertini, y treinta europeos integrados por alemanes e italianos, quienes se dedicaron al comercio y la enseñanza. Después de la “clase alta”, estaba la clase chola, que ocupó el segundo lugar de la esnada por la ascendencia española, el nacimiento en la ciudad de La Paz y el poder económico. Por ejemplo, la chola de mayor rango y consideración fue de rasgos “bastante caucásicos.” Ojos y cabellos muy negros, hablaban el castellano y “no les gustaba estar mezclados con los indios.”41 Ella mostraba su prestigio por sus casas de estilo francés, ofreciendo y asistiendo invitados tocando piano y bailando la chueca.

Al lado de estas cholas

chola cholos y cholas

36 Ibid. 23. 37 Ibid. 38 Ibid. 22. 39 Ibid. 40 Ibid. 41 Ibid.

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cantaban y bailaban en los carnavales en las calles de La Paz, acompañados de “la música de 42 Sin embargo, en esta cultura chola la mujer participación, en el comercio de productos alimenticios, ropa de indígena y para los cholos. La chola actuó como intermediaria entre el productor y el consumidor citadino mediante la compra o trueque obtenido de los indios y hacendados. En esta actividad comercial, el Mercado Camacho cumplió un papel fundamental, que fue uno de los escenarios para el ascenso social dentro para enriquecerse y por ende adquirir prestigio, poder económico e independencia económica en el hogar. Así, la chola con los dineros obtenidos de las ventas adquirió bienes inmuebles, compró sus también fue un medio para la reproducción de la cultura chola. expendían en los “patios y corredores.” De ahí que la especialización en la venta de los productos por secciones era importante. Por ejemplo, las vendedoras que mostraron mayor prestigio económico fueron las fruteras, quienes acudían al mercado vestidas con polleras y mantas de seda, cuatro o cinco anillos y collares de oro. Cooperadas por la “imilla” o niña indígena que ayudaba en las ventas; mientras ella solamente recibía la plata y se relacionaba con la clientela. Otros sectores estaban formados por las verduleras, panaderas, las que vendían ch’uñu, “gorros de indios,” sombreros y polleras.43 Los días domingos, las cholas de menor rango o india chola y los indígenas vendían sus productos en las calles adyacentes al mercado Camacho. Los productos expendidos fueron tintes o solferinas en tarros, para teñir los tejidos indígenas, sombreros de indio, frutas, papas, chuñus, papas deshidratadas, caya tunta, papa deshidratada de color blanco, y productos de los yungas como yuca, gorros de indio o ch’uku, polleras, abarcas o wiskhus de indio. Asimismo había una sección de yerbas medicinales y objetos para los rituales de origen ancestral. Consistente en “cestos plantas medicinales, estrellas de mar, piedras de diversos colores, raíces, hojas y semillas en recipiente,” y cueros de animales.44 Este panorama dominical, donde asistían las señoras luciendo sus mantos negros, y las mujeres con sus “faldas” o polleras rojas, azules, verdes y amarillas “presentaba un bellísimo panorama.”45 Después de las cholas de mayor y menor rango, seguían las mujeres nativas, que se ubicaron socialmente. Ellas también usaron pollera de bayeta de la tierra y reboso, y gracias al comercio y trabajo artesanal podían ascender a la segunda categoría. Pero si bien ellas fueron ricas, no podían ser asimiladas a la categoría de chola de alcurnia por los rasgos andinos. En las manos de estas mujeres estaba la venta de productos, más bien relacionados con el consumo para los artesanos e indígenas que vivían en los alrededores de la ciudad, y podían vender dentro o fuera del mercado. Otro grupo humano que vivía en la ciudad de La Paz estuvo constituido por las indias nobles, que también usaron vestimenta de chola y que gozaban prestigio entre los originarios y resto de la sociedad colonial, por la riqueza acumulada por la actividad comercial del cacique, que descansaba en el trabajo y explotación de los indios a su mando. Pero ellas no fueron consideradas cholas. Después se ubicaron, dentro de la pirámide social, las migrantes de origen nativo que proal servicio doméstico de cocineras, lavanderas, “amas de pecho”46

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42 Ibid. 2 1.43 Información personal de Inocencia Castillo†, edad 90 años, La Paz, noviembre de 2004. 44 Ibid., 22. 45 Ibid. 46 Luís Miguel Glave “Mujer Indígena, Trabajo Doméstico y Cambio Social en el Virreinato Peruano del Siglo XVII: La ciudad de La Paz y el Sur Andino en 1684,” Historia y

Cultura, no. 12 (La Paz: Sociedad Boliviana de Historia), 85-87.

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mente estaban las negras y zambas, quienes habían adoptado la moda de las cholas, ocupando la última escala de la social paceña; pero ellas nunca pertenecieron a la clase chola. Otro grupo humano que estaba ínter digitado en el ambiente paceño fue la indígena, que vivía en los alrededores de la ciudad de La Paz, quienes reproducían su cultura ancestral a tincas o peleas rituales a hondazos; mientras podían escapar de la vigilancia de los rondines.

La vestimenta de las cholas paceñas desde la colonia, consistió en “pollera, manta de Manila, cabriole y joyas de oro47. Sufren algunos cambios en la República. La ropa de las mestizas paceñas en la segunda mitad del siglo XIX, marcó el estatus determinado por la clase cholas decentes ocupaban el vértice de la pirámide social de las “cholas paceñas.” Este atavío se caracterizó por el lujo y el valor monetario de cada una de las prendas y joyas que se demostraba por la muda diaria de estas. Sus padres eran de la burguesía y gozaban de una holgada economía.”48 Habitaban en las zonas residenciales, que respondieron a la época del boom del estaño, momento en que se introdujo el art noveau en las calles Illampu, Plaza San Francisco y Sagárnaga. Además, ellas se distinguían por la tez blanca y por dominio del castellano, modales y costumbres europeizados, e incluso tomaban champán francés y tocaban piano. También eran madres de “grandes médicos” y abogados.49 Las cholas decentes por los años 1900 ya eran muy pocas y paja endurecido con cola y adornado con un ribete negro”, la chaqueta, que era confeccionada de sedas muy costosas, con mangas largas y el cuello alto adornado con encajes. Los colores de la ropa de la chola decente y chaqueta eran de colores suaves; tales como el celeste bajo, beige, tonos de blanco, etc. La pollera debía llegar hasta media pierna y podía ser de cinco paños de ancho, con alforzas en el centro, que denotaban el prestigio social. Para dar vuelo a las polleras ellas usaban de cinco a seis enaguas o “centros de madapolán con encajes o bordados “al tambor” en los dos bordes inferiores. Estos se almidonaban, para emitir un ruido al caminar.50 Ellas tenían una “especial pasión por mostrar los pies cubiertos por botines de raso blanco o gris.”51 Se adornaban con vistosas joyas que consistían en faluchos o aretes largos de oro con incrustaciones de diamantes, de oro y piedras preciosas, que lucían en los cuatro dedos (menos el pulgar), y cadenas de oro y perlas. Una escarcela o cartera de plata u oro completaba el lujo de la chola decente.52 En esta ciudad también existió otra categoría de cholas que se distinguieron de las cholas decentes, llamadas cholas de medio pelo, por los rasgos indígenas, el atuendo y el trabajo “muy gruesa de colores vivos puesta sobre otra pollera de diferente color, las polleras eran bastante ajustadas a las caderas hasta el inicio del fémur (…) se recogen con alforzas y caen en pliegues.”53 El sombrero de las cholas de medio pelo era negro de paño. También se diferenciaban por la pollera de astracán o seda de colores fuertes, rojas, naranjas, amarillas. Esta pollera se diferenciaba del de las cholas decentes porque era más larga, llegada más debajo de la media pierna y los centros de encaje aprecian debajo de estas. Su chaquetilla sobrecargada de adornos y encajes, en comparación de las cholas decentes. Aunque, dentro de esta clase quizá, las más adineradas usaban sombrero de cola blanco como las cholas decentes. También llevaba falu-

47 Veáse Mary Money, Los Obrajes el traje. 48 Antonio Paredes Candia, Tradiciones paceñas, (La Paz, 1982), 55. 49 Información de Bertha Jiménez, edad 70 años, La Paz 31 de diciembre de 1999. 50 Información de Inocencia Castillo, 10 diciembre de 1999. 51 Véase también, Paredes Candia, La chola boliviana, 99-100. 52 Información de Inocencia Castillo, 11 diciembre de 2000. 53 Ibid. 21.

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chos, y cadenas en el cuello y tres anillos. En los años 20 y 30, las cholas paceñas de alto rango eran caracterizadas por la piel blanca y por hablar bien el castellano y Aymara, estas mujeres se dedicaron al comercio mayorista, tal como las hermanas Azcui, quienes eran propietarias de las únicas dos tiendas de polleras en la ciudad.54 Otra chola de alcurnia fue Alejandra Mallea, que monopolizaba la venta de cigarros en la calle Potosí.55 Dentro de las cholas de la misma categoría estaban las cocani que vendían coca y se ubicaban en la calle Illampu y las fruteras del mercado Camacho. Gracias a la venta de sus productos lograron el estatus de cholas decentes, y fueron distinguidas por sus joyas y el boato de las polleras de seda y felpa, botitas de charol, cuero, gamuza o cabretilla, que se llevaban ajustadas a las piernas con medias de seda. La chola decente, a partir de los años 1930, siguió el patrón colonial en su atuendo, sin embargo, hubo cambios en algunas prendas. Se introdujeron los sombreros italianos o borsalinos como los actuales, los cuales se adornaban con un broche de oro y piedras preciosas, a un lado de la copa. Estos se compraban de la tienda de Motta, de la calle Potosí. Las mantas bordadas de eran de origen alemán. También, se introdujo el uso de una manta pequeña abajo y sobre ésta se ponían la tradicional manta bordada. Las cholas de origen nativo gracias al poder económico, estatus e identidad, comenzaron a usar las mantas de vicuña traídas de Puno o tejidas en los talleres familiares de La Paz. Así, como también los zapatos con plataforma de gamuza, charol o cabretilla, con tacos de 5 cm.; otras cholas calzaban botitas de cuero. La zapatería de calzados de chola de mayor prestigio fue la de Tobar en la calle Mercado. Otro símbolo de distinción fue el peinado llamado espantón para lo cual se hacían una raya al medio, desde la frente hasta la base del cráneo, de cada lado de la raya se sacaba una capa para atrás la cual era tapada por otra en forma oblicua. Después se hacían dos trenzas que caían sobre las espaldas. Cada una de estas se sujetaban con una tullma de lanas o cordón con pompones.56 En 1877, los indios vivían en los “barrios periféricos” San Pedro, San Sebastián y Santa Bárbara, “habían sido comidos por la ciudad”. Por la pérdida de sus tierras, desvinculados de sus medios de trabajo, fueron obligados a reconvertirse a la actividad artesanal.58 Este paso de la mujer chola, cuando cumplían funciones de empleadas del servicio doméstico,58 Las indígenas habían abandonado el axsu, llijlla y las monteras para vestir con rebozos de castilla, chaquetillas, polleras de gabardina y sombreros de paño, trabajados en los talleres de La Paz. Han contribuido al cambio social y económico de los migrantes que pasaron a ser “residentes, por la mayor corriente migratoria del campo-ciudad, a partir de la Reforma Agraria de 1953;59 no al abolir el sistema de hacienda feudal”60 En el siglo XX, la mujer migrante aymara, después de pasar por sucesivas etapas de adaptación a la vida citadina, determinada por el esfuerzo laboral, llegó a ser microempresaria y empresaria, constituyendo hoy la burguesía rica y poderosa de la Calle Eloy Salmón, la calle Uyustus y el transporte pesado desde los años 70. La chola burguesa, orgullosa de su clase luce mantas de vicuña, sombreros borsalino, joyas de oro y pasea en autos de lujo. Ellas son universidades del exterior o en las mejores universidades particulares del país. En este proceso 54 Ibid. 55 Información de Bertha Jiménez, La Paz, 31 de diciembre de 1998. 56 Información de doña Inocencia Castillo, +, edad 92 años Dic. 10 noviembre 1998. 57

3.513, zambos 41. Barragán, Espacio Urbano, 194, 211.

58 El servicio doméstico se convirtieron en marcadores étnicos y de clase, en los que se articulaban la opresión colonial/patriarcal con explotación capitalista, a través del desigual

proceso de acumulación y valorización del trabajo concreto.” (Silvia Rivera Cusicanqui, “Los desafíos para una”, 52.

59 El mejor estudio sobre los residentes aymaras en La Paz es: Albó, “Chukiyawu,” 2-37. 60 Javier Albó, “Bolivia: La Paz/Chuquiawu: Las dos Caras de una Ciudad,” 115.

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un espacio a la chola mediana61 por su trabajo. Ellas, hasta la década del 60, eran vendedoras en los mercados más prestigiosos de la ciudad como el mercado Sopocachi, Camacho y el mercado Rodríguez; el prestigio era demostrado cotidianamente en sus puestos de venta, quienes en medio de las frutas bellamente colocadas, lucían sus polleras, mantas ornamentadas con topos y faluchos de oro y piedras preciosas, y varios sirvientes que ayudaban. Este prestigio de las vendedoras de los mercados hoy ha desaparecido, porque las ricas joyas han sido remplazadas por plata bañadas con oro y piedras falsas; debido a que ellas son víctimas de los asaltos de los t’ipilleros o ladrones de joyas, que les arrancan a vista y paciencia del público. En la actualidad, la chola paceña muestra su estatus económico por medio del precio de los ternos que usa, el precio de las polleras, la manta de vicuña, sombrero borsalino, las joyas y medias de nylon, con raya al centro, reloj de pulsera y dientes con coronas de oro en forma de corazones.63 Ellas son comerciantes, carniceras, maquineras, vendedoras de electrodomésticos, equipos de computación, etc. La indígena de los barrios marginales de la ciudad con residencia de muchas generaciones o recién llegadas del campo, cambiaron el axsu por las polleras, se las llamó en los años 50 chu’titas o ch’utiratas por la apariencia de la pollera y las enaguas como el “tumor de las paperas.”63 Las aymaras recién llegadas del campo son conocidas en la actualidad como t’ojetera, o la que vende frutas baratas, por ser muy maduras, y también porque está en el “limbo”, o no tiene identidad en la ciudad.64 Otra categoría es la india chola, es la que acaba de llegar del campo, distinguiéndose por la pollera de bayeta de la tierra o gabardina, la manta de paño la cual se pone doblada y asegurada con un gancho, sombrero Ibusa y lleva un aguayo cargado. Otra distinción es el dominio de la lengua aymara y es más morena por los rayos ultravioletas del sol del altiplano. La otra categoría pertenece a campesina inmigrada. Es conocida con el nombre de chota chola que es la campesina joven que llega a la ciudad y trabaja como empleada doméstica en las casas de las clases medias altas y aun en las populares. Toma este nombre porque abandona el traje que usaba en el campo: la pollera de bayeta de la tierra, gabardina, poliéster, manta de paño; para usar la pollera de seda muy parecida en la forma a las faldas de las chotas, que son hijas de cholas pero que llevan vestido. Esta falda es larga hasta los tobillos, carece de alforzas, ni tiene el p’aqui Además, usa unos mandiles cosidos especialmente para empleadas domésticas de color blanco, rozado o celeste; esta prenda estaba obligada a usarse por orden de las patronas, por la apariencia de limpieza, según las señoras. Claro está que para salir los domingos, que es su día libre, la empleada sale a pasear con su traje de chota chola, usa mantas de telas que traen de Panamá y Corea. Las joyas, faluchos y el prendedor son de plata bañadas con oro o engastados con piedras y perlas falsas. Otra característica de la chota chola es que no sabe leer ni escribir bien, y habla el castellano aymarizado. Sin embargo, la chola paceña de rasgo aymara, aunque con ropa de la chola burguesa, usa la pollera de tal manera que la parte delantera caiga casi hasta el suelo, lo que le valió el mote de polllera k’atati o chola que arrastra las polleras. En la actualidad la mujer aymara migrante, empresaria, en Chuquiawu Marca, muestra

61 Paredes, Tradiciones paceñas, 56. 62 Albó, “Chuqkiawu”, 32. 63 Información de Bertha Campos de 70 años.La Paz 14 de febrero de 2000; Ver también Bertonio,Vocabulario de la Lengua, 98.

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festividad. Ataviadas de cholas ostentan joyas de más de 25000 dólares americanos y bailan

Conclusiones A pesar del estigma de la chola, creado por las élites blancas, tanto de la chola cuencana como la chola paceña, se ha estructurado la identidad chola por medio de su vestidura y por medio de las diversas actividades en que se ha enfrascado. La chola paceña, desde los años 80, también incursiona en el campo de la comunicación, desde la incursión de Remedios Loza, en la Radio y Televisión Popular; y en la política con la creación del Partido Político CONDEPA (Conciencia de Patria), llegando a ser diputada, senadora y candidata a la vicepresidencia de Bolivia en los años 90. Esta mujer ha sido impormedios y actos públicos elegantes trajes y joyas de oro y plata. No es raro hoy ver en las universidades, mujeres/estudiantes, vestidas de cholas. Mientras las cholas cuencanas, a pesar de haber creado también una identidad basada en el atuendo, no conforman una clase rica, tienen una economía muy modesta, ligada al comercio de productos alimenticios en los mercados citadinos. La construcción de esa identidad es más bien un código de identidad regional, dignidad y orgullo de chola. El garbo y dignidad por las calles de una banda de músicos. Siglas: AHCAC. Lib. LIBBCM ANH/C. SA Not. AHLP Leg.

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Archivos Históricos de la Curia Arquidiosena de Cuenca Libro Libro de bautizos, confesiones y matrimonios Archivo Nacional Histórico Cuenca. Seccion Azuay Notaria Archivo Histórico de La Paz. Legajo


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PALEOGRAFÍA

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EL DEBATE ARCHIVÍSTICO EN EL ECUADOR, HOY Juan Chacón Zhapán Universidad de Cuenca Ecuador El ciclo vital de los documentos La opinión de los archiveros ecuatorianos, acogidos a la Asociación Ecuatoriana de Administradores de Documentos y Archivos (AEADA), se ha alarmado ante la novedad generada en el Perú de desmembrar el Archivo General de la Nación del sistema de archivos nacionales de ese país y adscribirle al Instituto Nacional de Cultura. Semejante ejemplo se reproduciría en el Ecuador, si se aprobara la Ley de Culturas, que dispone que el Archivo Nacional se constituya en el Archivo Nacional del Ecuador, en red con las bibliotecas y archivos nacionales. Según Jorge Yépez Cruz, presidente de Archivos Sin Fronteras, la ley deja a lado los principios archivísticos y sistémicos del manejo de la documentación, con base en el ciclo documental. Esta ley asignaría al Archivo Nacional funciones orientadas a los archivos históricos, “...es decir, desconociéndole el rol del AN en la generación, planificación, ejecución y supervisión de políticas archivísticas nacionales, tanto para archivos administrativos, como históricos, públicos y privados; adscribiendo a un Instituto Nacional de Bibliotecas y Archivos los archivos históricos pertenecientes al Estado” (jyepez@superban.gov.ec, 02.03.2010). La observación de Jorge Yépez Cruz tuvo la virtud de poner sobre aviso a los ecuapodía despedazar el sistema archivístico nacional. La falencia se debía al intento de reorde la intervención que intentan hacer: “No dudo del interés de los promotores de la norma de preservar los documentos y archivos de orden histórico pero se está apostando por una estrategia de conservación segmentada, parcial y mínima de documentos, muy importantes torianos” (jyepez@superban.gov.ec, 02.03.2010). Jorge Yépez Cruz invitó “...a poner al debate estos y otros temas relacionados con los archivos, los archiveros y las políticas estatales en torno a los archivos administrativos e histó-

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ricos” (jyepez@superban.gov.ec, 02.03.2010). Uno de los archiveros que conocen de la materia, Jorge Pabón, director de documentación y archivo de la Cancillería, asumió el esclarecimiento de los principios archivísticos sentidos por Jorge Yépez Cruz, anotando que la aprobación de la Ley del Sistema Nacional de Cultura, como actualmente está planteada, tendría repercusiones negativas para la estructuración de un sistema archivístico nacional, regido por políticas integrales de administración archivística. Con criterio estrictamente archivístico, Jorge Pabón delimitó el campo de discusión. Puso sobre el tapete el asunto principal del problema, propuesto por Jorge Yépez, que “...existe un principio archivístico fundamental que debemos respetar: el principio del “ciclo vital de los documentos de archivo”. (jorge.pabon.v@gmail.com, 08.03.2010). los diferentes niveles de registro, tanto dentro de las instituciones como en el contexto de un sisprimero, entre los niveles de archivo al interior de la entidad (archivos de gestión y archivo central), y luego a nivel del sistema nacional de archivos (archivo intermedio y archivo histórico). ción se fundamenta la labor archivística: “…por otro lado debemos entender que los documentos son los mismos, desde que se originan hasta que, o se eliminan luego de haber agotado todos sus valores, o son declarados permanentes, en atención a su valor histórico. De lo que trata la archivística y la administración de documentos de archivo es de establecer controles sistemáticos en las diferentes etapas del ciclo vital de los documentos, con miras a su posterior utilización o uso” (jorge.pabon.v@gmail.com, 08.03.2010). La práctica archivística se fundamenta en el reconocimiento del principio rector de la organización documental que respeta la forma cómo se producen: “Realmente si no tenemos claro el concepto del ciclo vital de los documentos, difícilmente podemos construir un verdadero sistema integrado de gestión de archivos” (jorge.pabon.v@gmail.com, 08.03.2010). que no podríamos hablar de un verdadero sistema integrado de administración de archivos, excluyendo a cualquiera de los diferentes elementos que conforman el mismo” (jorge.pabon.v@gmail.com, 08.03.2010). Las observaciones de Pabón encontraron resonancia en la opinión de Carlos Arias Va-

“Empecemos por recordar que todo ciclo inicia y concluye. En la parte del ciclo por cuanto las operaciones vuelven a repetirse ordenada y permanentemente (se conoce como proceso sinfín). Nosotros conocemos que los archivos no son estáticos, siempre estarán en una continua actividad en cualquiera de las fases del ciclo. El ciclo vital del documento cumple un “conjunto” de etapas que son totalmente puntuales e independientes y que de hecho, cada una, involucran un ciclo sinfín; pero, por su propia naturaleza, las fases del proceso son “complementarias”, para que esto se cumpla es necesario respetar las operaciones ordenadas anteriormente. El proceso establece condiciones (o estados) en cada una de las fases (esto no los archivos pueden ser manejados únicamente hasta que se cumpla el período o parte del ciclo, para el cual fueron creados o custodiados, ya que luego pasarán 202


a la siguiente fase (o condición). En ninguna de estas fases se pueden considerar los archivos y documentos, por el hecho de estar bajo determinado ente institucional, como de propiedad de éste, siempre habrá que cumplir el objetivo de cada fase en el tiempo para luego con responsabilidad y profesionalismo transferirlo al siguiente hasta completar todas las partes integrantes del ciclo (hasta aquí lo que quería aportar con respecto al ciclo vital del documento). En otro punto, pienso que dentro de la organización de los archivos públicos se debería considerar la estructura organizacional del ente llamado “sistema nacional de archivos”, en el sentido de tomar en cuenta no solamente una fracción del mismo, sino más bien lo que realmente representa; esto es, el conjunto de elementos (organismos, normas, procesos) que bien estructurados y enlazados entre sí, como señala Jorge Pabón “…sistema integrado”, permitan alcanzar el objetivo fundamental prioritario y la razón del archivo “servir al usuario” (Carlos.Arias@andespetro.com, 09.03.2010).

El concepto de documentación, frente al concepto de ciclo vital del documento La exposición de Carlos Arias Valenzuela está concebida con convicción netamente archivística, alejada de motivaciones procedentes de ámbitos culturales cercanos, como son las bibliotecas y museos, custodios de patrimonio cultural y productores de información que María Luisa Marconi, Directora del Sistema Nacional de Archivos (SINAR), al expresar, al Ingeniero Wilson Vega, coordinador del Sistema de Archivos y Bibliotecas, “...la diferencia de archivos y bibliotecas, ya que cada uno cumple sus propios roles, por lo que es imposible La Ley de Culturas que se quiere establecer en el Ecuador está concebida a partir del concepto de documentación, en boga entre los ingenieros de sistemas informáticos, para quienes es mentalistas, la información se asocia con las tecnologías capaces de procesar datos temáticamente. Pero el concepto de documentación no está reñido con las prácticas de la archivación que se manejan por los principios de procedencia y de ciclo vital del documento. Para la obtención de los datos archivísticos es necesario haber organizado el sistema documental, a partir del cual es dable procesar la información existente, registrada en códigos convencionales. El procedimiento documental de los archivos tiene una diferencia fundamental con los que llevan información para el uso público. bancos de datos informatizados. Pero los “cubos de información” no deben atentar a la organitengan una similitud con los procedimientos de la práctica bibliotecaria. La utilización inadecuada del concepto de documentación ha inducido el error buroy procedimientos administrativos debe ser tomada en cuenta en la aprobación de la Ley que regule el Sistema Nacional de Archivos.

La Ley del Sistema Nacional de Archivos, de 1982 El Presidente Oswaldo Hurtado Larrea, sancionó, el 10 de junio de 1982, la Ley del Sistema Nacional de Archivos, declarando patrimonio del Estado la documentación básica existente o que en adelante se produjere en los archivos de todas las instituciones de los sectores públicos y privados. En esta Ley se contemplaba la existencia de una Inspectoría General 203


de Archivos, encargada de llevar el reclamo y registro del patrimonio documental del Ecuador. La Ley que estableció el Sistema Nacional de Archivos fue concebida según los lineamientos establecidos por la UNESCO (1974), para la implantación de las infraestructuras nacionales de documentación. El ordenamiento archivístico implicaba el establecimiento de una serie de procedimientos para la conservación, organización, protección y administración del patrimonio documental de la Nación. No obstante, la ley dejaba entrever la falta de claridad teórica que confundía el aspecto administrativo del Sistema Archivístico. La teoría archivística establece que la organización y administración documental se rija por el principio del ciclo de vida de los documentos. El art. 10, lit c) de la Ley del Sistema Nacional de Archivos rescató este principio, al determinar las atribuciones del Comité Ejecutidel Estado, como también autorizar su retención temporal en el Archivo Intermedio, o en el de origen, o su eliminación, según las normas establecidas en el reglamento pertinente, previo informe motivado del Director del Archivo Intermedio”. Lastimosamente, los principios archivísticos quedaron relegados por una fronda legal referida a la organización del Sistema Nacional de Archivos. El art. 3 de la Ley establecía la forma cómo debía establecerse el Sistema Nacional de Archivos, conformado por el Consejo Nacional de Archivos, el Comité Ejecutivo de Archivos, la Inspectoría General de Archivos y los archivos públicos y privados. de dos funcionarios vertebradores del Sistema nacional de Archivos; son el Inspector General de Archivos y el Director del Archivo Intermedio. El art. 9, señala la conformación del Comité Ejecutivo de Archivos, integrado por el Presidente del Consejo Nacional de Archivos, el Inspector General de Archivos y tres vocales designados por el Consejo Nacional de Archivos. Según la Ley formulada, el destino de los archivos ecuatorianos dependía de la activiorganización del Sistema Nacional de Archivos del Ecuador.

Inconsistencias de la Ley del Sistema Nacional de Archivos, de 1982 A juicio de Grecia Vasco de Escudero, Directora del Archivo Nacional, la Ley de Archivos promulgada en 1982, “...adolece de algunas imprecisiones, porque (...) no fue lo que los archiveros deseábamos” (Grecia Vasco, 2009, 5). El Archivo Nacional, juntamente con el Comité Panamericano de Archivos y la Asociación Ecuatoriana de Administradores de Documentos y Archivos (AEADA), elaboraron dos proyectos de leyes: el uno se denominó “Administración de Documentos y Archivos”, y el otro “Estatuto de Defensa Profesional de los Administradores de Documentos y Archivos”. (Grecia Vasco, Setenta y un años de vida institucional del Archivo Nacional del Ecuador, 2009, 5 www.documentalistas.org), hasta dar con el cuerpo legal que desde entonces existe. El Archivo Nacional de Historia considera que la Ley del Sistema Nacional de Archivos de 1982, le otorga la calidad de Archivo Nacional con autonomía económica y administrativa, dependiente del Consejo Nacional de Archivos, cuerpo colegiado que preside el Subsecretario de Cultura. El Archivo Nacional del Ecuador se ha integrado formalmente dentro del Consorcio de Archivos Nacionales y ha puesto en marcha programas de informática, con el apoyo de la Fundación Ciencias de la Documentación y el Centro Extremeño de Tecnologías Avanzadas 204


(CETA-CIEMAT), dirigidos a promover proyectos de Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i) en los Archivos Nacionales.

El Sistema Nacional de Archivos (SINAR) La Ley de Modernización del Estado hizo perentoria, a partir de 1997, el rescate de los archivos de las entidades públicas que estaban siendo extinguidas por la referida Ley. Estos archivos representaban la memoria de las actividades de la Administración Pública y constituían testimonios jurídicos y administrativos para los ciudadanos y para el propio Estado. Por consiguiente, al amparo de la Ley y Reglamentos del Sistema Nacional de Archivos, se creó el Sistema Nacional de Archivos (SINAR). (Marconi, www.sinar.gov.ec). Uno de los objetivos del SINAR ha sido “...recibir las transferencias de la documentación del Sector Público para el Archivo Intermedio” (Marconi, www.sinar.gov.ec), regulando el procesamiento de los documentos, de acuerdo a las normas archivísticas. El SINAR se constituyó con la visión de “Ser la Institución rectora en la recuperación, procesamiento y administración del Patrimonio Documental de la Nación, asesorar y formar cultura archivística en el sector público y privado, proyectar la creación de nuevas seccionales en las provincias

Otro de los objetivos persigue establecer la normativa que regule la administración El Sistema Nacional de Archivos (SINAR) consiguió, por la “...gestión valerosa de María Luisa Marconi” (Carlos.Arias@andespetro.com), que el Consejo Nacional de Archivos expidiera (07.07.2005) el texto del INSTRUCTIVO DE ORGANIZACION BASICA Y GESTION DE ARCHIVOS ADMINISTRATIVOS, concebido como “...un instrumento didáctico que permita la organización y custodia de documentos y archivos” (Instructivo, 2005, 6). En opinión de Jorge Pabón, este instrumento de trabajo es “meritorio”, pese a ser “perfectible” (jorge.pabon.v@gmail. com, 10.03.2010). En las observaciones presentadas en archivo adjunto, Jorge Pabón establece ción a institucionalizar la cultura archivística, imprimiendo un rigor académico especializado.

Abrir el debate académico El debate suscitado alrededor de la Ley de Culturas rescata la preocupación por elevar la reconsideración del principio de procedencia que se añade al enfoque del ciclo vital de los documentos. Jorge Pabón desarrolla una concienzuda pormenorización de los contenidos del INSTRUCTIVO del SINAR, mencionando los principios archivísticos académicamente establemiento de Archivos Administrativos. Normas Técnicas de la Dirección de Archivos Estatales. Ministerio de Cultura, Madrid 1992). Esta fundamentación refuerza la posición académica que reconoce las diferentes ramas de las ciencias de la documentación, cuyo desarrollo ha experimentado múltiples manifestaciones en los países donde tiene lugar la sistematización de los principios de la archivística. El acercamiento teórico incluye el rigor terminológico con que se denominan a las tareas. (jorge.pabon.v@gmail.com, 10.03.2010, archivo adjunto). empeñados en fundamentar de manera precisa la estructura orgánica del Sistema Nacional de Archivos. Este resultado no puede conseguirse sino integrando los diferentes elementos que conforman el mismo. cipio de procedencia al que se incorpora el principio de ciclo vital del documento. La actitud 205


de objetividad que debe primar en el empeño de mejorar la situación actual de los archivos del concepto de sistema, auxiliado por los recursos computacionales.

Incorporar el inventario de bienes documentales Guillermo Bustos observa que el proyecto de Ley de Cultura que actualmente está presentado a la Asamblea Nacional, no cuenta con los elementos necesarios que sustenten la ignora “...el resultado del primer inventario nacional del patrimonio cultural concluido hace poco. Dicho inventario tuvo como punto de partida el decreto de emergencia que el Presidente resulta una grave incongruencia que el proyecto de ley no incluya ninguna mención acerca del inventario, cuyos resultados revelan la dantesca situación que atraviesa el patrimonio cultural del país y constituyen un punto de partida imprescindible para orientar la política pública en este ámbito” ” (Guillermo Bustos. El Telégrafo, 23 de marzo de 2010). La crítica de Bustos propone, a la Asamblea Nacional, el reto de que se formulen las políticas culturales adecuadas en el proceso de renovación instaurada por la Revolución Ciudadana, imprimiendo la celeridad necesaria a los procesos organizacionales. En el de cursos de capacitación y perfeccionamiento del personal de archivos. También implica gestionar que las universidades establezcan escuelas de archivología y cursos de especialización. Ambas instancias están contempladas en la Ley de Archivos de 1982. Los procesos organizacionales, en cambio, se generan en el ámbito regional y local, donde la Ley de Archivos falla por su excesiva centralización.

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el azuay y los procesos migratorios

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MIGRACIÓN ECUATORIANA

CONTEMPORÁNEA: LA MIGRACIÓN TRANSNACIONAL EN LAS PROVINCIAS DEL AUSTRO DEL PAÍS René Patricio Cardoso Ruiz Universidad Autónoma del Estado de México

punto de partida sus primeras manifestaciones, en las que el Austro ecuatoriano y sobre todo el fenómeno desde sus raíces, señalar sus principales causas y consecuencias, pero sobre todo, vislumbrar perspectivas a mediano y largo plazo. Nos interesa también ver como la migración do por distintos factores económicos, políticos y socioculturales. Todos los estudiosos del tema migratorio han coincidido en que es un fenómeno que ha existido desde la antigüedad, aunque no siempre ha tenido las mismas características. Por lo general, se trata de un proceso asociado a la producción de bienes materiales, a la producción y reproducción de la fuerza de trabajo, y a la lucha por satisfacer las necesidades básicas de los seres humanos. Por ejemplo, el “Informe sobre las Migraciones en el Mundo en 2008”, publicado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), señala que el movimiento de personas, dentro y fuera de las fronteras, se efectúa principalmente para satisfacer los retos socioeconómicos que trae consigo la globalización y que propicia la búsqueda de mejores condiciones de trabajo en la mayoría de los movimientos observados en estas últimas décadas. vivan ahora, como nunca antes, en un mundo laboral interconectado que suscita una mayor “La comunidad internacional tomó decisiones importantes en el siglo pasado para fomentar el desarrollo de una economía mundial que propiciara la libre circulación de capitales, bienes y servicios. La consecuencia ineludible de esa decisión fue la movilidad humana a una escala mundial sin precedentes. Ahora bien, la necesidad de combinar la consiguiente oferta con la demanda en un mercado laboral internacional sigue siendo un reto fundamental para todos los países.” (OIM; 2008) 211


movilidad laboral. Gervais Appave, uno de los editores del texto, señala: El informe predice que las presiones de migración laboral seguirán aumentando en un mundo donde los países industrializados, que desde ya compiten por los migrantes altamente case debe principalmente a la creciente escasez de trabajadores locales disponibles o que deseen ría, el cuidado doméstico, etc. En los próximos cincuenta años, estos países experimentarán una escasez de mano de obra aún mayor, debido a la caída de las tasas de natalidad y de personas en edad de trabajar, lo que hará que haya el doble de personas mayores de 60 años que de niños. El actual desequilibrio en la oferta de la mano de obra mundial también empeorará, en edad productiva en países desarrollados disminuirá en un 23 por ciento hasta 2050, mientras que la población en edad laboral en África se habrá triplicado, pasando de 408 millones en 2005 a 1120 millones. Otro estudio señala que China y la India probablemente constituirán el 40 por ciento de la fuerza laboral mundial en 2030.

Antecedentes de la migración ecuatoriana Si nos detenemos un momento a pensar en lo que sucedía en el Ecuador del siglo XIX, encontramos que las condiciones de vida de la gran mayoría de la población eran precarias. En el callejón interandino, la hacienda fue la unidad de producción agrícola, que se consolidó en el siglo XVIII y mantuvo sus rasgos esenciales durante el siglo XIX y parte del siglo XX. En ella, dice Hurtado, “La concentración de la tierra en pocas manos alcanzó tal magnitud que algunos llegaron a constituir juegos de haciendas. (…) Los indígenas y montubios que carecían de pequeñas parcelas para su sostenimiento y el de su familia, se vieron obligados a buscar la protección de la hacienda con cuyos dueños concertaban su trabajo” (HURTADO; 1995, 106 y 112) La Iglesia Católica, a través de la educación y sus prédicas, contribuyeron al mantenimiento y funcionamiento del sistema hacendario, sobre todo porque así defendía sus intereses económicos; pues durante mucho tiempo fue la institución con mayor poder territorial del país. Solamente a partir de 1950, la estructura de poder basada en la hacienda entra en crisis, gracias a importantes cambios económicos, sociales y políticos que se produjeron en el país y en América Latina.

Esta crisis permitió el desarrollo de la producción artesanal doméstica, la cual se fue vinculando a los polos de acumulación de capital nacional e internacional, pero la carencia de vías de comuniuna tarea casi imposible, a menos de que se tratara de gente adinerada. Las carencias de transporte Durante la segunda mitad del siglo XIX se hicieron planes, proyectos e intentos de construir el ferrocarril de Guayaquil a Quito. Recién en 1899, gracias a gestiones que años antes había realizado Eloy Alfaro, The Guayaquil and Quito Railway Company comenzó la construcción de lo que en ese tiempo fue considerado “el ferrocarril más difícil del mundo”. En septiembre de 1902 el tren llegó a Alausí y a Riobamba en Julio de 1905. El 25 de junio de 1908 el ferrocarril entró por primera vez en Quito. Diez años más tarde, en septiembre de 1919 empezó la construcción de la línea férrea Sibambe–Cuenca; y el 6 de marzo de 1965 se efectuaban a caballo o a lomo de mula, durante largas jornadas, por caminos de herradura, sorteando toda clase de peligros y penurias: sol, frío, lluvia, ríos, abismos, ciénegas y, también, las fechorías de ladrones y asaltantes” (VÁSQUEZ; 1990, 222). Muy atinadamente, María Antonieta Vásquez señala que, dentro de las ciudades, la carreta y el caballo fueron los principales medios de movilización hasta las primeras décadas del siglo XX, cuando se introdujeron los primeros automóviles y tranvías. “Pero estas formas mo212


dernas de transporte no desplazaron a las tradicionales, por el contrario, junto con las elegantes limousines y los rápidos tranvías compartían el derecho de vía pequeñas manadas de ovejas, chanchos y vacas, así como también llamas y mulas que llevaban su carga tranquilamente por las calles de las ciudades.” (Ídem.)

El desarrollo del capitalismo estimuló la migración interna La economía nacional experimentó una interesante fase de desarrollo y crecimiento entre 1880 y 1915, el denominado auge cacaotero, que insertó al país en el mercado mundial como proveedor de materias primas. “El auge de la pepa de oro –escribe Manuel Chiriboga–, denominación conferida al cacao en la época, transformaría la región reconstruyéndola, tanto en lo que hace a la producción-circulación, a la estructura de clases sociales, a las modalidades del aparato estatal regional y nacional, así como a las relaciones con las otras regiones del país” (CHIRIBOGA; 1990, 60). La dinámica de los campesinos artesanos autónomos, antes mencionada, favoreció enormemente la movilidad humana, es decir, el inicio de los procesos migratorios de la sierra hacia la costa. “Caravanas de recueros atraviesan los valles andinos, colocando aquí artículos indígenas y exportándolos e introduciendo al país, en retorno, efectos de otros lugares” (CHIRIBOGA; 1990, 67). Desgraciadamente, esta dinámica no pudo mantenerse por mucho tiempo debido a la enorme carga tributaria que el estado les impuso. “Efectivamente, imposibilitados de generar excedentes monetarios en la cantidad requerida por la carga tributaria, muchos campesinos debieron endeudarse con los hacendados o realizar largos viajes a la costa para escapar del tributo.” (Ídem). Paralelamente se generó una importante migración estacional, especialmente de Azuay y Cañar a la costa, para participar en las cosechas del cacao. De todos modos, la región sur de la sierra ecuatoriana encontró en la producción de sombreros de paja toquilla un importante medio de subsistencia y de articulación al mercado exterior. En síntesis, podemos decir que durante este período, la economía de la sierra se hallaba en crisis; que el centro buscó vincularse a la economía costeña como proveedora de productos para el consumo, en tanto que el austro se articula al marcado mundial mediante la producción de sombreros nales del siglo XIX, la demanda, comercialización y exportación del sombrero de paja toquilla determinan la consolidación de una burguesía local que da lugar a la creación de la banca y de un sistema de comercio regional. “Con la construcción del Canal de Panamá se produce el primer auge del sombrero de paja toquilla y Cuenca emprende, en el primer cuarto del siglo XX, una importante obra pública local…” (BORRERO y VEGA; 1995, 14) y posteriormente una nueva fase del fenómeno migratorio.

Según Alejandro Guillén (GUILLÉN, 2009) existe en el proceso migratorio ecuatoriano una “matriz andina” conformada por habitantes de Azuay, Cañar y Loja que, a partir de 1960, comienza a migrar hacia la región rural de las plantaciones de la costa; unos migrantes de carácter temporal y estacionario y otros de carácter permanente, en torno al desarrollo del modelo agro exportador vinculado al suministro de fuerza de trabajo de las plantaciones y al comercio mundial. En forma paralela, las autoridades ecuatorianas impulsaron la colonización de la región oriental, bajo los argumentos de la seguridad nacional, la creación de fronteras vivas y el impulso de la producción nacional. En este contexto, aparecen las primeras evidencias de migración hacia Estados Unidos y Canadá desde las provincias del Azuay, Loja y Cañar. Podemos decir, como lo señalan Borrero y Vega: “el análisis de la migración en el Austro del país, particularmente en la provincia del Azuay, pone en evidencia que guarda una íntima relación con los ciclos de la economía regional.” (BORRERO y VEGA; 1995, 49). Sin embargo, ni en aquel momento, como en el actual, la migración interna e internacional se podría asociar o explicar 213


solamente por factores económicos o estructurales; el fenómeno es complejo y multifactorial. Respecto al origen de la migración internacional austral, existe un gran consenso entre los estudiosos del tema, en señalar que el primer momento importante lo podemos situar entre 1950 y 1960, cuando en las provincias australes, fundamentalmente Azuay y Cañar, se produce una severa crisis económica provocada por la caída de los precios del sombrero de paja toquilla. La elaboración y venta de este producto proporcionaba a las familias campesinas de la región una cantidad de recursos para la satisfacción de algunas de sus necesidades básicas, aunque no les permitía una vida cómoda, debido a que los grandes montos de la importación del tejido eran captados por las casas comercializadoras y sus intermediarios. La ciudad de Nueva York fue la escogida por la mayoría de aquellos ecuatorianos que decidieron dejar el país, ya que fue, durante mucho tiempo, el principal centro del crédito de las redes de comerciantes y distribuidores del sombrero; ahí conocían a sus compradores o tenían conocidos y contactos que les hicieron más fácil su estancia. Los primeros emigrantes ecuatorianos se ubicaron principalmente en el área metropolitana de las ciudades de Nueva York y Chicago. El caso de la migración en la provincia de Loja, aunque desde otra perspectiva, es también importante para comprender la realidad migratoria austral contemporánea. Como se dice en la Cartilla sobre Migración provincias australes como Azuay y Cañar, se inició mucho antes de que el problema migratorio alcanzara una dimensión nacional alarmante. De hecho, la población lojana tiene una tradición migratoria que data de hace varias décadas, a raíz de las severas sequías registradas en esa zona durante los sesenta.” Francisca Ramalhosa estima que, entre 1962 y 1982, aproximadamente y ciudades secundarias, hasta Quito y otras partes del Ecuador; y posteriormente a destinos foráneos (CADENA; 2004, 2-3). Durante los primeros años de la década de 1980, la emigración ecuatoriana no expetanto que, entre 1980 y 1984, la emigración de ecuatorianos es prácticamente igual; es decir, 14400 para 1980 frente a 14768 en 1984. A partir de 1985, la emigración inicia un proceso de incremento relativo, alcanzando en 1988 el nivel más alto de la década con 27089 emigrados. En 1990, en los Estados Unidos, el 41 % de los ecuatorianos vivía en Nueva York y la mayoría lo hacía en Queens. Desde entonces, y prácticamente hasta el presente, la emigración ecuaCon seguridad, este comportamiento de la población es el resultado de una serie de políticas económicas implementadas por los distintos gobernantes, especialmente la de ajustes económicos, puesta en práctica en el país desde 1985. Es decir, ante la política de ajustes económicos, que implicaba el empobrecimiento generalizado de la población, los ecuatorianos empiezan a responder con la emigración como estrategia de sobrevivencia. La situación económica De acuerdo a los datos de la Dirección Nacional de Migración y del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), de 1992 a 1997, la emigración ecuatoriana, en relación a los emigrantes ecuatorianos: 37349 personas, cuando en 1988 se registraron 27089 emigrados. En 1992, el número alcanzó la cifra de 25900 personas. De todos modos, se puede ver que entre 1992 y 1997, el promedio anual de ecuatorianos que dejaron el país fue de 31298. Actualmente, aunque en escala mucho más reducida, continúan asentándose en las áreas de Nueva York, los Ángeles y Chicago y, al igual que otros latinos en sus mismas condiciones, también lo están haciendo en ciudades tales como Minneapolis, Minnesota, Columbus, Pero con el deterioro crónico de la economía ecuatoriana durante los ochenta y, espe-

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una migración hacia el exterior. No obstante, la población lojana no se orientó hacia el Norte de América, sino que optó por un nuevo objetivo migratorio, distinto del destino tradicional de los pobladores australes: España. En efecto, mientras el 86 % de los lojanos ha viajado a España, apenas un 6 % lo ha hecho hacia Estados Unidos. des ya existentes, pero sobre todo, fueron –en gran medida– responsables de la salida de cientos de miles de ecuatorianos que, esperanzados en alcanzar mejores condiciones de vida, y deslumbrados o confundidos, optaron por la salida del país. Con el paso del tiempo y sobre todo con el proceso de globalización, la migración ecuatoriana contribuyó a la conformación de lo que hoy podemos denominar, migración transnacional, llegando a coincidir con las exigencias de los movimientos migratorios a nivel mundial; es decir, la búsqueda de una política migratoria que respete los derechos de los migrantes en toda su magnitud, y en consecuencia, brinde posibilidades para la conquista de sus aspiraciones. Naturalmente, que esta nueva política migratoria –necesaria–, debe darse sobre la base de un gran acuerdo internacional que involucre a los gobiernos de todos los países interesados, organismos y organizaciones internacionales, relacionados con las distintas formas de movilidad humana, organizaciones no gubernamentales involucradas con la migración, y fundamentalmente, con los migrantes en todos sus niveles.

La migración ecuatoriana contemporánea El Ecuador concluyó el siglo XX bajo una severa crisis económica y política, la más fuerte que haya experimentado en su historia. Desde 1980 hasta el 2000, la extensa brecha existente entre la mayoría de la población y los grupos de adinerados se amplió, como resultado de la implementación de políticas neoliberales. La quiebra de empresas, la falta de empleos, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, el deterioro de los servicios públicos, escasos y extremadamente caros, caracterizaron su economía. La pobreza aumentó del 34 % en 1995, al 48 % en 1998 y al 56 %, en 1999. En el año 2000, al 71 % de la población, le había alcanzado la pobreza. A la crisis económica debemos sumar la gran inestabilidad política experimentada en el Ecuador. Desde 1979, cuando empezó lo que denominaron el Proceso de Reestructuración Jurídica del Estado, Ecuador ha tenido 12 presidentes, sin considerar a quienes ejercieron la presidencia en pequeños períodos de transición. Estos y otros factores contribuyeron a que, a partir del 2000, el país experimentara un inédito fenómeno migratorio; señalado como “la gran estampida de la población”. En este marco socioeconómico, fue la clase media urbana, es decir, los individuos con formación profesional y educación, los que pensaron que sus expectativas en el país ya no tenían futuro. La crisis económica, que alentó masivamente la emigración de ecuatorianos, coincidió con otros fenómenos de importancia, como los atentados a las Torres Gemelas en Nueva York y el consecuente endurecimiento de las medidas migratorias de Estados Unidos, pues si en los últimos años de la década de 1990, los requisitos para ingresar a dicho país se habían incrementado, y era bastante más difícil obtener el visado requerido, a partir de 2001, las cosas se pusieron mucho más difíciles. Ante este triste panorama, la emigración ecuatoriana sufrió un cambio radical. En el año 2000, se registró la salida de 158359 personas, procedentes en su mayoría de la ciudad (69.9 %) y provenientes de sectores medios (68.3 %). Un poco más del 61 % eran hombres, y según el Instituto Nacional de Estadística y Censos –INEC 2000–, el 40 % de los emigrantes provenía de hogares encabezados por personas con educación secundaria o superior y, sólo el 9 %, estaba dirigido por personas sin educación formal. Según la Dirección Nacional de Migración, entre 1999 y 2006, salieron del país más de 900000 personas que no han retornado. La alternativa que encontraron los ecuatorianos fue recurrir a los países de la Unión Europea, sobre todo España, dado que los requisitos que su gobierno exigía no eran comparables 215


con los solicitados por el gobierno de Estados Unidos. Para ingresar a España, hasta 2003, los ecuatorianos no requerían visado consular; el idioma común, así como un gran número de costumbres y rasgos culturales favorecieron la decisión. España se convirtió, a partir de entonces, en el principal lugar de llegada de los migrantes ecuatorianos. A esto debemos sumar, que las características particulares de la población española, en ese momento, contribuyeron a reforzar el destino migratorio. Es bastante conocido que un inmenso porcentaje de la población europea es de edad avanzada y requiere asistencia y cuidados especiales. Esta circunstancia alentó también otro cambio importante: la feminización de la migración ecuatoriana. Si hasta el momento la inmensa mayoría de la población que dejaba el país era de hombres, a partir de entonces, pasa a ser mayoritariamente femenina, dado que la población española requería de mujeres para el trabajo doméstico y para el cuidado de niños y ancianos. Los destinos más socorridos fueron las ciudades de Madrid, Barcelona y Murcia. Al respecto dice Gratton: “En Ecuador, las mujeres urbanas con preparación educativa y ocupaun porcentaje sustancial de ellas deja a sus maridos y niños atrás.” (GRATTON; 2005, 51) Las mujeres ecuatorianas que hacen su presencia en España, generalmente pertenecen a la clase media. Poseen educación secundaria e incluso universitaria, aunque no pueden desempeñar necesariamente las funciones para las cuales su profesión les ha capacitado. Su campo de acción, como queda dicho, es el servicio doméstico, el cuidado de niños y ancianos, la de damas de compañía, e incluso podrían dedicarse a la prestación de servicios sexuales.

La emigración a España e Italia Aunque resulta muy complejo estudiar las causas del por qué España e Italia decidieron abrir sus puertas a la población latinoamericana, podemos mencionar que, entre otras, se debe a que su población ha sufrido un acelerado proceso de envejecimiento y no cuentan con sistemas sociales los realizados por expertos, se estima que para el 2020 habrán disminuido 4000000 de italianos y 1500000 españoles, debido al envejecimiento de su población y su baja tasa de fecundidad. La emigración de ecuatorianos hacia España empezó a registrarse de manera importante

que arribaban al año a principios de los 90, pasó a 150000 al año después de 2000. En 1995, el 65 % de los ecuatorianos que dejaron el país fueron a los Estados Unidos, pero entre 1995 y 2000, el 53 % se fue para España y solo el 30 % a los Estados Unidos. (GRATTON; 2005, 55) España, como destino migratorio, fue una alternativa lógica, dado que sus autoridades no exigían visa a los visitantes ecuatorianos; el empleo de la misma lengua hacía más fácil su comunicación y ciertas tradiciones culturales eran compartidas por ambos pueblos, lo que permitió una mayor y menos difícil integración. Pero además, debemos tomar en cuenta, que el ingreso a los Estados Unidos cada día se tornaba más complicado, debido a las políticas antiinmigratorias asumidas por las autoridades estadounidenses. La nueva era de la emigración ecuatoriana coincidió con el endurecimiento de la política inmigratoria de los Estados Unidos, así como el incremento en sus costos. Actualmente, la presencia de ecuatorianos en España es importante; según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas de España (INE) y del Ministerio del Trabajo y Asuntos Sociales, al 1 de enero de 2005, se habían empadronado 491797 ecuatorianos y se habían contabilizado, al 31 de diciembre de 2004, la cantidad de 221549 ecuatorianos con tarjeta de residencia. (INE, 2005, 2) Según el INE, a las fechas referidas, los migrantes ecuatorianos eran superados en número solamente por los marroquíes que registran 505373 empadronados y 386958 con tarjeta de residencia. El número se torna importante si consideramos que en 216


España radicaban hasta, el 31 de marzo de 2005, la cantidad de 2054453 extranjeros. Según el Padrón Municipal, en España radicaban, al 1 de enero de 2005, 1479280 emigrados procedentes de Latinoamérica y 666086 residentes legales, procedentes de la misma región. Si sumamos los indocumentados que viven en España, el número estimado sería de 3691547. Se calcula que el número de extranjeros sin papales en España podría ser de 1637094 personas, según datos provisionales del padrón ofrecido por el INE. Inicialmente, la emigración ecuatoriana a España fue de población femenina, dedicada al servicio doméstico y a la limpieza, vinculada a la “economía sumergida”, aunque poco a poco se han incorporado a otras actividades laborales, tales como la construcción, los servicios y la agricultura; además de abrir sus propios restaurantes o tiendas con productos importados de gueto casi exclusivo para ecuatorianos” (El Mundo, 2005: 1). La migración de ecuatorianos a España, últimamente se ha complicado, pues el pleno del Parlamento Europeo aprobó, el 11 de febrero de 2003, una resolución, mediante la cual, exige a los ciudadanos ecuatorianos una visa para poder entrar en algún país de la Unión Europea. La medida tenía como propósito regularizar la entrada de ecuatorianos a Europa y evitar que lo hagan de forma ilegal. Según estimaciones recientes, se calcula que en España, el 52 % de los migrantes ecuatorianos se dedica al servicio doméstico y al cuidado de ancianos, el 28 % a la agricultura, el 10 % trabaja en la industria, el 9 % en la construcción y el 1 % en actividades varias; en tanto que en Italia: el 40 % en servicios domésticos y limpieza, el 35 % al cuidado de ancianos, el 5 % en la industria, el 15 % en la construcción, y el 5 % en otras actividades. (Tamayo, 2006: 2) A pesar de que sus profesiones de origen son muy diversas; por ejemplo, según un despacho de Reuters, publicado por el diario Finanzas el 30 de abril de 2002, entre marzo y abril de dicho año, se inscribieron en las dependencias administrativas de Quito, Guayaquil y Cuenca, que regulan la emigración legal, unos 30,000 ecuatorianos con profesiones diversas, tales como médicos, enfermeras, abogados, albañiles, cocineros, agricultores, electricistas y servidores domésticos.

La migración contemporánea: una migración transnacional La migración, como fenómeno transnacional, es resultado de la globalización. Es un proceso complejo, mundializado, pues podemos ver que hombres y mujeres se movilizan a lo largo y ancho del planeta en forma permanente, y que el interés de estos hombres y mujeres ha rebasado por completo los ámbitos de lo estrictamente nacional. Actualmente es posible encontrar comunidades enteras de migrantes preocupados de la situación política, económica residencia última. Desde esta perspectiva podemos ver la dinámica de interacciones múltiples en un conjunto de espacios nacionales en forma simultánea. A nuestro juicio, la migración contemporánea debemos entenderla desde una visión global, plural y multifactorial, que reconozca la existencia de instituciones y prácticas que trascienden los límites de lo puramente nacional. El transnacionalismo de los movimientos migratorios, normalmente se encuentra con Autodeterminación) y de homogeneidad interna de las comunidades políticas que no permiten su cuestionamiento desde fuera. Sólo en los últimos años, es decir, desde 1990 en adelante, encontramos algunas tendencias en sentido contrario. Por otro lado, Archibugui y Held nos hablan de la necesidad de robustecer una democracia supranacional y cosmopolita que comporta múltiples pertenencias de los individuos a diferentes comunidades políticas.

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Estado en el sistema internacional. Estos actores se relacionaban transnacionalmente, es decir, las personas, las creencias comunes y las organizaciones que trascienden los límites fronterizos. Ideas semejantes fueron planteadas por Keohane y Nye, en su obra Transnational Relations and World Politics (1971), en la que tratan de demostrar que, a medida que se incrementan los intercambios de todo tipo, el Estado va perdiendo su carácter de actor principal, pues se prioriza un sinnúmero de relaciones que adquieren cada vez mayor importancia política. Coincidiendo con Del Arenal, podemos decir que la concepción transnacional se caracde la teoría internacional, por un paradigma más comprensivo, como es el de la política transna-

El problema de la emigración no sólo ha afectado de manera directa la economía del país, en términos de la falta de personas dedicadas al trabajo del campo y la agricultura, sino también a otros sectores como el de la construcción y el servicio doméstico. Por ejemplo, en Cuenca se ha notado una escasez de trabajadores en la construcción, la industria, la hotelería y zo, así como por trabajadores de países vecinos como Perú y Colombia. A partir del decreto de dolarización de la economía ecuatoriana, muchos trabajadores pobres de otras latitudes han visto en Ecuador el país de sus oportunidades, que les posibilita fuentes de trabajo y, sobre todo, que la remuneración obtenida es en dólares estadounidenses que, gracias al diferencial cambiario con sus monedas de origen, les genera cierta capacidad de ahorro. Se estima que para el 2003, se había enviado desde Ecuador hacia Perú y Colombia, la suma aproximada de 250 millones de dólares. A pesar de que se ha considerado que la emigración es fundamentalmente proveniente migratorio de personas con un poco más de instrucción. No sólo han emigrado personas que no tenían empleo en Ecuador, sino que también personas que al tener un empleo en ese país, deciden emigrar para mejorar sus ingresos. Los ingresos por concepto de remesas, es decir, más del 50 %, pertenece a sectores de ingreso medio, y el 26 % de los receptores se ubican en estratos consumo de sectores medios, que a la subsistencia de los más pobres, lo que señala que ahora están emigrando los sectores medios empobrecidos y no los más pobres. Según un estudio hecho por las Naciones Unidas, se estimaba que en Ecuador, a mediados de 2002, había un promedio de 200 mil profesionales que se habían marchado del país para buscar mejores oportunidades en España, Estados Unidos e Italia y, en menor escala, a Chile y Colombia. Sin embargo, en el caso de la emigración rural, se mantendría la 82 % de los emigrantes vacila entre los 18 y 37 años, y sólo el 7 % tiene estudios superiores; en lo que respecta a Quito, la situación es diferente, esta emigración urbana aumenta el por-

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Bibliografía: Borrero, Ana Luz y Vega Ugalde, Silvia, Mujer y migración Alcances de un fenómeno nacional y regional, Abya Yala, Quito, 1995. Cadena, Mario (Coordinador), Plan Migración, Comunicación y Desarrollo, Cartillas sobre Migración No 6, El proceso emigratorio en la provincia de Loja, Ecuador, 2004. Chiriboga, Manuel, Auge y crisis de una economía agroexportadora: el período cacaotero; en AYALA MORA, Enrique (Editor), Nueva Historia del Ecuador, Volumen 9, Ensayos Generales II, Corporación Editora Nacional, Quito, 1990. Gratton, Brian, Ecuador en la historia de la migración internacional ¿Modelo o aberración?; en Herrera, Carrillo y Torres, La emigración ecuatoriana. Transnacionalismo, Redes e Identidades, FLACSO, Quito, 2005. Guillén, Alejandro, Seminario Internacional Los retos del buen vivir, Mesa 7: Movilidad Humana y Territorio, 2009. http://pydlos.ucuenca.edu.ec/buen_vivir/index.php?option=com_ content&view=article&id=14%3Amovilidad-humana-y-territorio&catid=2%3Alos-retos-delbuen-vivir&Itemid=9&limitstart=3 Hurtado Larrea, Oswaldo, El sistema político en el Ecuador; en AYALA MORA, Enrique (Editor), Nueva Historia del Ecuador, Volumen 13, Ensayos Generales II, Corporación Editora Nacional, Quito, 1990. Organización Internacional para las Migraciones - OIM, Informe de la OIM, en: http: www.iom.int. 2008. Vásquez, María Antonieta, Familia, costumbres y vida cotidiana a principios del siglo XX; en AYALA MORA, Enrique (Editor), Nueva Historia del Ecuador, Volumen 13, Ensayos Generales II, Corporación Editora Nacional, Quito, 1990.

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políticas públicas y

realidades migratorias en españa: el caso de las mujeres ecuatorianas Cecilia Castro Ledesma1 Universidad de Cuenca Ecuador Reconocemos las atribuciones económicas y culturales que aportan los migrantes en las sociedades de destino y a sus comunidades de origen. Nos comprometemos a asegurar tratamiento digno y humano, con protección legal adecuada, defensa de los derechos humanos y condiciones de trabajo seguras y saludables para los migrantes (…). Declaración de 33 Estados Americanos, Cumbre de las Américas, Québec, 2001.

La migración es un fenómeno histórico constante que ha existido siempre en la humanidad con diversas caracterizaciones en cada época y lugar. En Ecuador, de una migración interna entre regiones, se pasa a una migración externa, adquiriendo dimensiones inusitadas en lo social, político, económico y cultural. La búsqueda de una mejor condición de vida y la huida de situaciones que no brindan las posibilidades para construir un futuro posible, ha sido por lo regular el móvil de las migraciones, en el afán de contar con una nueva opción de vida, con temor a los riesgos, pero con el anhelo de encontrar oportunidades de cambio. Es importante hacer una revisión sobre la situación de las mujeres ecuatorianas en España, desde algunas políticas públicas de dicho país. Las condiciones sui géneris en que su principal destino España.

1 Trabajo realizado por la autora durante su estadía en España, cursando el Doctorado en “Género, Feminismos y Ciudadanía: perspectivas para un nuevo siglo”, en la Universidad Internacional de Andalucía, Sede Antonio Machado.

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Se observará brevemente situaciones en el lugar de origen y la condición de las migrantes en el país receptor, para concentrarse en un hecho que desde la perspectiva de género es muy importante visibilizarlo y tratarlo, esto es: la violencia de género en la migración.

Breve contextualización En décadas pasadas la migración proveniente de manera especial de la zona sur de Ecuador, se concentró hacia Venezuela (1960), luego el éxodo mayor se produce a Estados Unidos de Norteamérica y posteriormente a Europa, sobre todo a España e Italia, convirtiéndose en un fenómeno nacional, multifacético, multigeneracional; evidenciándose con fuerza la feminización en la migración. El país con mayor atracción fue Estados Unidos en vista de las posibilidades de trabajo y las perspectivas de cambiar económicamente la situación familiar; sin embargo debido al endurecimiento de las políticas en ese país, España se convierte en foco de atención como país de destino migratorio por la demanda de mano de obra de población migrante, menores costos, idioma similar y mayores posibilidades de ingreso; atractivos poderosos para que la gente decida migrar a ese país. La crisis económica que vivió el Ecuador hacia los años 90 constituyó la razón básica para que en el país se genere este éxodo masivo, que afectó especialmente a la cladando lugar a que este fenómeno se convierta en un tema central de análisis en los ámbitos públicos, políticos y académicos, por los diversos aspectos que involucra: economía familiar, relación y estructura familiar, remesas, aporte a la economía nacional, así como cambios culturales y sociales de diversa índole. Así pues, la amplitud y diversidad del fenómeno migratorio obliga a profundizar en señala que los cambios tienen impactos macroeconómicos como “el surgimiento de espacios virtuales de migrantes, espacios de nostalgia”2. El éxodo de aproximadamente un millón de ecuatorianos y ecuatorianas en las últimas décadas ha tenido enormes impactos a nivel local, regional y nacional. convirtiéndose en el primer país de la Región Andina que se desplazó al exterior3; a más del migratorios de países vecinos (Perú-Colombia). Respecto al género, las mujeres, en grados ligeramente menores a los hombres, han aumentado las cifras de migración en estas dos últimas décadas. La población femenina migrante proviene especialmente de las provincias del austro del país. La conformación de redes facilitó la migración masiva especialmente a España y en menor medida a Italia, observándose una ampliación hacia otros países como Inglaterra, Suiza, Bélgica, entre otros. Según información del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos –INEC-, se conoce que entre 1996 y 2001 el 86 % de los inmigrantes ecuatorianos tuvo como primer lugar de destino a España, luego Estados Unidos con un 27 %, seguidos por Italia con un 10 %; cifras 4

2 Herrera, Gioconda; CARRILLO, Mª Cristina; TORRES, Alicia, La migración ecuatoriana transnacionalismo, redes e identidades, FLACSO Sede Ecuador, 2da Edición, Quito, 2006. 3 Herrera, Gioconda; TORRES, Alicia y otros, Fondo de Población de las Naciones Unidas. Ecuador: Las cifras de la migración internacional. FLACSO–UNFPA, Quito, 2006. 4 Solimano, Andrés (Coordinador), Migraciones Internacionales en América Latina. Booms, crisis y desarrollo. Fondo de Cultura Económica, Chile, 2008, Pág. 341.

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trascendencia en estas últimas décadas. En el INEC en 1999 se registra un número de 50784 migrantes, para el año 2003 la cifra aumenta a 130925 y para el 2004 la cifra decrece a 72490. El descenso responde a factores políticos migratorios y a la crisis económica mundial.5 Este escenario ha puesto en alerta a una gran cantidad de países receptores de migrantes, no español que optó por imponer regulaciones para su permanencia. En efecto, el 23 de enero de 2001 se expide una Ley de Extranjería que despoja a los y las migrantes irregulares de los derechos sociales e incluye la expulsión de los mismos. Actualmente está en vigencia la Ley de Extranjería, emitida en el año 2005, que regula los derechos y deberes de los extranjeros en España y refuerza los criterios para la expulsión de la población migrante en condiciones de irregularidad. Esta situación provocó que hombres y mujeres migrantes del Ecuador salgan a las calles de algunas ciudades a protestar por sus derechos; sin embargo, la expulsión se dio y complicó cada vez más la entrada a España, imponiéndose el requisito de contar con una visa de ingreso. Pese a la existencia de estadísticas de tipo general y una amplia bibliografía sobre el tema, aún son escasos los estudios que dan cuenta de la verdadera dimensión del fenómeno desde los el país de destino, remesas, impactos familiares, culturales, sociales, entre otros; aspectos que son necesarios profundizarlos para conocer a detalle el real impacto de la migración.

Análisis crítico sobre el impacto de políticas migratorias españolas en la población femenina ecuatoriana La categoría sociopolítica de mujeres se visibiliza por su presencia masiva en España y el surgimiento de estudios sobre el tema, convirtiéndolas en protagonistas en el escenario social de la investigación. Las migraciones femeninas han cobrado hoy gran interés desde los estudios de género, para apreciar una realidad que tradicionalmente ha estado ignorada en los análisis teóricos. Esta desestimación, como actoras sociales, se debe a que, en la sociedad patriarcal, a las mujeres se les considera sujetos pasivos, sin embargo hoy la dinámica social migración” lo que obliga a un tratamiento desde lo político, económico, cultural y social por su rol protagónico en la migración internacional6. femenino, ha suscitado gran interés por determinar cómo se construyen las políticas públicas migratorias en dicho país. género en lo relativo a las políticas públicas para las mujeres inmigrantes, por parte de las entidades encargadas de su formulación e implementación, plantea algunas conclusiones importantes: Las representaciones de género en dichas políticas muchas veces han dado lugar a diferenciaciones y jerarquizaciones en cuanto a su ubicación y posición en el país receptor, matización, considerándolas como “las otras”.7 Esta forma de concebir a las mujeres inmigrantes, les ubica en un nivel de inferioridad y de hecho surgen las dualidades que las sitúan en el plano de lo peligroso frente a lo seguro, de lo sospechoso frente a la normalidad, condiciones propias que provienen de formas de pensar androcéntricas y etnocéntricas. 5 Ídem. Pág. 342. 6 Herrera, Gioconda; RAMÍREZ, Jacques (editoras), América Latina Migrante: Estado, familia, identidades. Artículo de MAGLIANO María José; DOMÉNECH, Eduardo:

Género política y migración en la agenda global. Transformaciones recientes en la región sudamericana. FLACSO, Ecuador, 2008. 7 Agrela, Belén, torado de Género y Ciudadanía, Universidad Internacional de Andalucía, España, 2009.

Documento entregado en el Doc-

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tructuran también desde una perspectiva de “segunda”, toda vez que se las entiende como “grupos excluidos” y a la inmigración como un “problema público”. riores”, “pobres”, con comportamientos, actitudes y valores diferentes, las políticas públicas distinciones entre la población originaria y la migrante, regulando así la vida de las personas. Estos criterios diferenciadores contribuyen a que emerjan, a su vez, las clásicas categorías sociales de “madres solteras”, “prostitutas”, “inmigrantes”, etc., dando origen a discriminaciones y desigualdades sociales. Las políticas públicas se construyen bajo dichas concepciones que llevan implícitamente una visión excluyente, parcializada, dominante, aunque se disfracen de objetivas y reales, normativizando una práctica de poder. Entre las actividades de políticas públicas promovidas por agencias sociales en España, Cursos de alfabetización: Es necesario que las mujeres manejen muy bien el español para que puedan guiar en su rol de madres (en la familia, la escuela), como responsables de lograr niveles de uso adecuado del lenguaje y comunicación. Actividades interculturales: bailes, eventos artísticos en general, gastronomía, actividades orientadas especialmente a las madres encargadas, supuestamente, de transmitir valores y costumbres a sus familias. Muchos de los proyectos para mujeres inmigrantes se orientan a la enseñanza de limpieza, cocina, cuidado de ancianos, para que puedan satisfacer adecuadamente las necesidades de las familias y de instituciones de salud. Estos hechos contribuyen a reforzar el imaginario colectivo de desvalorización, respecto a las mujeres inmigrantes de Latino América, por provenir de países del tercer mundo. Al ser las mujeres inmigrantes consideradas –en forma reiterativa– como grupo marginado y excluido socialmente, así como sector de riesgo, las políticas públicas apuntan a generar proyectos desde esta visión y los servicios tratan de desarrollarse desde su propio interés, lo que da lugar a debates y cuestionamientos sobre su real alcance. Los mos de mayor segregación y marginación. Se evidencia, un abordaje de políticas públicas con criterios marcadamente domésticos, en cuanto se las considera culturas diferentes con niveles bajos de educación, sentido de sumisión, lo cual impide potencializar las capacidades de las mujeres inmigrantes. Dichas intervenciones en políticas públicas, lejos de conseguir un objetivo de integración cultural, están contribuyendo a una mayor división entre la población que, en lugar de promocionar la igualdad de derechos, están diferenciando y categorizando a la población. Las acciones en referencia tienden a mantener y fortalecer el rol tradicional doméstico de la mujer en razón de su sexo, así como el de protectoras del bienestar familiar y responsables del mantenimiento de su cultura8.

8 Agrela, Belén, de Género y Ciudadanía, Universidad Internacional de Andalucía, España, 2009, Pág. 14.

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. Documento entregado en el Doctorado


Estas actividades laborales a las que son asignadas las mujeres ecuatorianas, ligadas fundamentalmente al ámbito privado, han posibilitado que las mujeres españolas liberen su tiempo de trabajo doméstico para incursionar en el ámbito público, lo cual les permite llegar a elevados niveles de empoderamiento y autonomía. Esta situación evidencia las diferencias dentro de un mismo género en función de criterios de clase y etnia. Dentro de los planes y programas para inmigrantes, las mujeres están ubicadas como mediadoras entre dos culturas diferentes y por tanto, son responsables de la socialización de grupos para facilitar los acoplamientos humanos deseados por el país receptor. Las políticas públicas hacia las mujeres inmigrantes no dejan de ser construcciones desde una visión etnocéntrica y androcéntrica y pueden generar situaciones de riesgo y mayor exclusión social. Más aún, el pensamiento del feminismo occidental desde su óptica, también contribuye a estereotipar a las “mujeres inmigrantes” bajo la lógica de pertenecer a países subdesarrollados y con formas culturales desvalorizadas. que propendan acciones más equitativas e integrativas de políticas sociales para las mujeres el desenvolvimiento constructivo, motivador y de enriquecimiento mutuo entre culturas. Es indispensable trabajar por la población inmigrante en forma coparticipativa, desde las instancias de extranjería española y también desde la jurisdicción de autoridades ecuatorianas, para negociar con más equidad las relaciones sociales y laborales en un plano de dignidad y justicia social, aspecto que actualmente está siendo considerado por la Secretaría Nacional del Migrante –SENAMI–.

En el proceso de migración, la violencia está presente tanto en el lugar de origen como en el de destino, desde lo cultural y lo estructural. Violencia cultural: Se puede indicar que, en este caso, el racismo es una forma muy sus espacios informativos muestran situaciones negativas referentes a la vida de los migrantes vecinos, lugares de ocio, problemas callejeros; pues, estos hechos son altamente noticiables y desprestigian y desvalorizan a la población migrante. Este papel de los medios de comunicación contribuyen a fortalecer un imaginario colectivo sobre los migrantes, siendo una forma de violencia cultural difícilmente detectable, más, es notorio observar su invisibilidad en discursos sobre políticas económicas, de seguridad social en prevención de riesgos laborales, entre otros.9 Uno de los problemas mayores en el país de destino (España) es la presencia de xenofobia, apreciándose conductas negativas hacia los y las migrantes, actitudes que expresan prejuicios y estereotipos, lo que ubica a aquellas personas en un plano de inferioridad y discriminación. Se ha experimentado una considerable elevación de la tasa de mortalidad por razones diversas, como la xenofobia, que ha provocado algunos asesinatos. guaje utilizado; al respecto señala Daniel La Parra: “Existe un discurso racista explicito, con9 Hidalgo, Francisco (editor), Migraciones .Un juego con cartas marcadas, Ediciones Abya-Yala, Quito, 2004.

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formado por prejuicios, opiniones y actitudes negativas con respecto a los migrantes y ordenado en ocasiones, por formas de ideología supremacista que plantean la superioridad de un grupo racial sobre otro…”10. Esta forma de expresión consolida el menosprecio y la marginación a la que se ven abocados los y las migrantes, lo cual se proyecta además, hacia otras esferas como en las políticas sociales. Terminologías como “ilegal” “irregular”, “mano de obra barata”; sirven para acentuar la segregación y el no poder satisfacer necesidades elementales como por ejemplo el de protección policial. Frente a estos hechos de violencia cultural, han surgido grupos de migrantes que pretenden introducir un discurso positivo sobre su participación y aporte a la sociedad española, así como criticar las posiciones racistas y hacer escuchar voces de protesta frente a estas inequidades que atentan contra su calidad de vida. Esta forma de violencia cultural, ya sea explícita o implícita, permiten legitimizar la cular la niñez y juventud, va a tener repercusiones negativas en el proceso de desarrollo de su personalidad, pues siempre tendrán que luchar contra referentes culturales contrapuestos. De parte del gobierno español, su intervención desde el discurso es aún tímida y des-

Violencia estructural: Es aún menos analizada y hace referencia, según palabras de Agrela, a “…los casos en los que los migrantes sufren un daño o reducción en los niveles de satisfacción de sus necesidades humanas básicas como resultados de los procesos de es11. Es motivo de estudio riguroso el conocer la posición de desventaja frente a su participación en procesos productivos y de distribución en el mercado, el acceso a bienes, servicios y recursos sociales, pues las estructuras de poder generan serias diferencias a nivel social y de género. Las consecuencias de este predominio de poder etnocéntrico se van a evidenciar en las condiciones jurídicas, económicas, políticas, laborales, de vivienda, educación, etc., que se traducen en desigualdades y, por ende, malas condiciones de vida; por ejemplo, lorización que repercuten en un trato diferenciado contra la población inmigrante, lo que se denomina “racismo estructural”. Respecto a la salud, si bien España tiene una legislación más respetuosa y menos excluyente que otros países, sin embargo, para quienes están en situaciones de irregularidad, durante el trámite se pueden ver abocados a circunstancias de peligro, pues puede utilizarse como mecanismo de persecución hacia los y las migrantes12. La condición de la vivienda en el país de destino por lo regular es muy precaria pues, por razones de costos y ahorro, varias personas ocupan una misma habitación, aspecto que reduce la privacidad en la esfera personal. te, ello tiene que ver con su condición de pobreza que, al menos al inicio de su vida en el país Se aprecia también la presencia de enfermedades, como la depresión, que deteriora la salud mental de las personas debido a los altos niveles de estrés a las que están expuestas, 10 Ibídem. 11 La Parra, Daniel, Migraciones un juego con las cartas marcadas, Ediciones Abya Yala, Quito, 2004. 12 Ibídem.

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siendo las mujeres mayormente proclives a estas situaciones por sus roles, la sobrecarga de responsabilidades y, en muchos casos, por estar sometidas a violencia doméstica. Existe también información de una alta tasa de fallecimientos en accidentes de tránsito, debido quizá a desconocimiento de leyes y sistemas de vialidad.13 Las mujeres en condición de ilegales están desamparadas tanto en su vida privada como en el ámbito laboral y son víctimas de maltratos, pues, según como la señala Agrela, se “les impide el acceso a la red de protección existente en España contra la violencia de género”.14 que induce problemas: surgen en ellas sentimientos de culpa pues se alejan, supuestamente, de la concepción de “madre responsable” y algunas interiorizan una constante preocupación por incurrir en abandono. El trabajo que les corresponde asumir en España es básicamente en actividades de servicio de transcendencia limitada, reforzándose formas de dominación y explotación. Sin embargo, deben aceptar las condiciones impuestas para sus actividades laborales, dado que llevan una fuerte carga de cubrir las deudas adquiridas para la realización del viaje. Una problemática seria constituye el caso de mujeres que se ven obligadas a ofrecer favores sexuales, a trabajar en prostitución o a pertenecer a redes que actúan en este ámbito; ellas viven en constante situación de violencia y abuso. El siguiente testimonio, presentado por Gloria Camacho en el año 2004, da cuenta de la gravedad del problema: “el viernes 12 de julio de 2002, la denuncia de una ecuatoriana que era Este es un tema complejo y delicado, que requiere una investigación profunda para establecer su verdadera dimensión y consecuencias personales, familiares y sociales. La estigmatización a este grupo humano es fuerte y se trasmite hacia generaciones subsiguientes; ello se evidencia a nivel de las interacciones sociales. A estas situaciones de violencia cultural y estructural se suma el riesgo, inestabilidad e inseguridad en la que se desenvuelve la vida de las migrantes. Las políticas públicas, referidas anteriory proyectos, se maneja por detrás una concepción androcéntrica claramente diferenciadora. Vale la pena señalar que las mujeres inmigrantes pertenecen, ante todo, a la clase media y baja cuyas condiciones económicas son deplorables. La violencia de género atraviesa, por tanto, otras categorías como clase social y etnia. Desde esta perspectiva, los efectos de la migración hacia sus familias son evidentes, pues desde su lugar de origen, la separación genera Algunas mujeres tomaron la decisión de dejar a sus parejas, pero también se separaron de sus hijos, surgiendo en ellas angustia y sentimientos de culpa por esa realidad contradictoria, pues frente a una ganancia económica, se produce una pérdida emocional y una preocupación permanente sobre la situación de sus descendientes que han quedado en manos de terceros. Se forja así una familia transnacional con triples lazos, esto es padres/madres, hijos/hijas, encargados del cuidado, situación compleja que requiere de un análisis dentro de los estudios de familia y migración.15

13 Acosta, Alberto; VILLAVICENCIO, Guitán (coordinadores), Los que van. La migración ecuatoriana. Con el auspicio de la AECI. Quito , 2006. 14 Camacho, Gloria, Feminización de las migraciones en Ecuador. Artículo de “migraciones” un juego con las cartas marcadas, Ediciones Abya Yala, Quito, 2004. 15 Camacho, Gloria; Hernández, Kattya (Editoras), Secretaría Nacional del Migrante –SENAMI-, Quito, 2009.

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será preciso analizar más a profundidad su situación para apreciar los niveles de violencia en su contexto de vida cotidiana. En algunos casos sin embargo, las relaciones de género se han fortalecido16 y las separaciones han dado lugar a una independencia de las mujeres en donde la migración constituyó un buen camino para alejarse especialmente de su pareja maltratante y disponer de sus propios recursos para sí mismas y para el cuidado de sus hijos. En muchos casos, no son las propias mujeres las que deciden migrar, sino más bien existe presión familiar, motivada por el mercado laboral feminizado en España. En otros casos la migración se produce a la fuerza, para reencontrarse con sus esposos, quienes en algunos casos ejercen la violencia mediante represalias. Al respecto Wagner17 da a conocer algunos testimonios, como el caso de Dolores “En Ecuador su esposo era violento y ahora le exigía que se fuera a España, caso contrario dejaría de enviar remesas”. Su situación económica le llevó a migrar. Así pues, las situaciones de violencia de género se presentan enmascaradas o disfrazadas, pues el hecho de obligarles a migrar constituye ya una violencia de género evidente; la presión, la fuerza, el miedo son mecanismos utilizados con frecuencia para someter a las mujeres, quienes son mayormente afectadas por su condición de género, etnia y dependencia económica. La migración lleva también a renegociación en las relaciones de género tanto con su de género. La vida ciertamente se transforma pues, la migración convoca a nuevas experieno nada cambian. Sus triples roles, los cambios extremos de vida y la persistente violencia de género agravan la situación personal y familiar. En la balanza de los procesos migratorios, la carga psicológica se vuelve más pesada para las mujeres, pues el tener que separarse de sus seres queridos, la intranquilidad de no contar con la documentación legal para la permanencia en otro país, el agotamiento por sus diversos roles, la discriminación y etnización problemas de vivienda, son situaciones que tensan sus vidas, aumentando los riesgos de afección en su salud física y mental. Cambios en el rol de proveedor: En España, especialmente en esta época de crisis, cuando muchos hombres se quedan sin trabajo o por razones climáticas se suspenden los mismos, las mujeres se convierten en proveedoras y son las que temporalmente mantienen el hogar. Esa circunstancia puede ser generadora de violencia en el hogar debido a que el hombre desde su mirada machista, considera que esta situación amenaza la jerarquía de poder, pues la costumbre ha establecido que el trabajo en el ámbito público es constitutivo de la identidad masculina. Las mujeres por lo regular han asumido su trabajo como una “colaboración” a la economía del hogar, como un “extra”, sin valorar su trabajo doméstico18 y no como “proveedoras” pues se ha interiorizado que ésta es una responsabilidad de los varones. Un aspecto rescatable del rol de proveedoras en la familia, es el hecho de que los hombres se sensibilizan frente a las actividades del hogar y asumen con mayor cercanía la paternidad al pasar mayor tiempo con sus hijos.

16 Ibídem. 17 WAGNER, Heike, . Ecuador Debate 63, p. 89-102, 2004. 18 http://homepage.univie.ac.at/heike.ezgner/migraviolgen.pdf. Migración ecuatoriana y violencia de género: relación múltiple de la migración ecuatoriana a España.

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En algunos casos los hombres encuentran satisfacción en labores de cocina, pues les cando concepciones culturales muy arraigadas en el Ecuador, especialmente en las zonas campesinas-rurales en donde la condición jerárquica de poder diferencia muy bien los roles: hombre – proveedor–, mujer –tareas domésticas–. La migración ha hecho que se relativicen los roles de género y las mujeres, que tenían totalmente interiorizado su papel y rol doméstico como natural, exclusivo y obligatorio, empiecen a cuestionarlo, así demuestra el siguiente testimonio que nos presenta Heike Wagner sobre el tema referido: …Yo lo vería allá muy normal –Ecuador– (…) aquí ya no –España– (…) pues allá tienes que hacer de todo en cuanto al hogar y a la casa… Sin embargo, muchas veces, cuando las mujeres salen a sus trabajos, surgen sentimienpues se las coarta de la libertad ejerciendo su poder masculino de dominación. Así pues, estos cambios de roles y formas de vida, donde el hombre incursiona en ni disminución de la violencia de género, pues ellas se ven expuestas a otras formas de sometimiento propias del sistema patriarcal machista, muy enraizado en nuestra sociedad y en nuestra cultura.

A manera de conclusión El fenómeno de la migración es un proceso de doble entrada con ganancias y pérdidas y con realidades multifacéticas, dependiendo de las particularidades de cada persona. En todo caso, existen condiciones generales que constituye un paraguas para la población migrante en su conjunto, como las políticas públicas migratorias del país receptor. Es menester desplegar acciones que permitan cambiar las formas de intervención frente a las necesidades de la población migrante en sus lugares de origen y destino. generar políticas tendientes a erradicar las desigualdades y brechas estructurales y culturales hacia los migrantes y disminuir prácticas discriminatorias que hoy persisten. Es necesario plantear la ampliación de investigaciones para determinar de manera más clara la situación y la condición de las mujeres: sus problemas, desigualdades, tipos de violencia. Es preciso hacer visible los discursos sexistas que se manejan en la migración. Corresponde analizar con mayor detenimiento el entorno en el que las mujeres emigran donde se reproduce la discriminación y la violencia. La identidad de género incide en una mayor vulnerabilidad de las mujeres en su condición de migrantes. Ellas, en España, están destinadas –en su gran mayoría– al trabajo doméstico, al cuidado de personas mayores, existiendo trabas para desempeñar otro tipo de actividades. La situación de la población ilegal es aún más grave, pues debe afrontar muchos problemas como el de vivienda, dado que les impide acceder a servicios adecuados en este ámbito, son conducidos a vivir en situaciones de hacinamiento. des, también vale reconocer a un grupo mínimo de aquellas, que han podido obtener cambios 229


positivos en sus vidas respecto al ejercicio de sus derechos y a obtener mayor libertad al desvincularse de sus parejas que hacen del machismo una práctica cotidiana. Según información de Gloria Camacho, algunas mujeres han podido liberarse de ataduras y ampliar sus horizontes de participación ciudadana y mayor autonomía al ser dueñas de su propio destino. Este criterio lo refuerza Moreno Egas, al señalar que ante la ausencia masculina, las mujeres “han mostrado ser capaces de administrar los recursos, su vida, y de actuar como trabajadoras independientes”19, lo que ha elevado su autoestima, empoderamiento y autonomía. Cabe reiterar que el tema de la migración es un aspecto holístico multidimensional de enorme importancia, y, dada la seriedad de la problemática, debe ser abordado desde distintas instancias públicas y privadas incorporando el enfoque de género para sus análisis. Sólo así se podrá tener nuevas miradas de abordaje que den cuenta de la situación, condición y posicionamiento de género de las mujeres migrantes para incidir en políticas adecuadas de intervención, a favor de este importante sector de la población. Quedan muchas inquietudes y nuevas motivaciones para el tratamiento del tema de la migración desde otras aristas como construcción de ciudadanía, formas de inserción laboral, derechos humanos, relaciones y roles de género, empoderamiento, autonomía, redes sociales, entre otras, pues cada aspecto aborda un entendido mayor del fenómeno de la migración femenina. Debemos avanzar hacia condiciones de vida más dignas, más humanas, para las mujeres ecuatorianas migrantes; ello es responsabilidad de todos y todas.

19

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LOS OBSTÁCULOS A LA INTEGRACIÓN DE LA POBLACIÓN COLOMBIANA REFUGIADA EN CUENCA

Blanca Pesántez Calle CESPLA -Universidad de Cuenca Ecuador

Los factores que han motivado la movilidad humana a lo largo de la historia han sido diversos, uno de los más comunes responde a la posibilidad de mejorar las condiciones de vida de las personas y sus familias, viajando a otros territorios que ofrecen mayores remuneraciones en el ámbito laboral con respecto a las percibidas en el país de origen. En este primer caso, la decisión de movilizarse se la toma en un marco de libertad. Sin embargo, también existen veces desembocan en guerras civiles generando una movilidad forzada. En este segundo caso, la falta de seguridad y el irrespeto a los derechos humanos pone a la población en situación de riesgo, razón por la cual debe huir a otros territorios dentro del país o fuera de él. La persona que se moviliza a otro país adquiere, por tanto, la condición de refugiada1. Un refugiado es aquella persona que: “debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él” (Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, 1951). A diferencia de la población en situación de refugio, hay quienes se movilizan al interior del país convirtiéndose en desplazados. Colombia es uno de los países que tiene más de tres millones de desplazados internos y 600 mil personas que han salido del país en busca 2

presencia de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ha provocado altos niveles de violencia, convirtiendo a los refugiados colombiano,s en el grupo, por nacionalidad, más numeroso de refugiados en América y a nivel mundial (ACNUR, 2009). Ecuador, al ser un país fronterizo con Colombia se convierte desde el año 2000 en el primer receptor de población colombiana en búsqueda de refugio, tanto en el continente como 1 Una vez que estas personas se encuentran en otro país, deben realizar una solicitud de refugio. Si esta solicitud es aprobada se convierten en refugiados. 2 Seguido por Irak (2,6 millones) y la República Democrática del Congo (1,5 millones) (ACNUR, 2009).

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de Colombia así como de las acciones del Plan Colombia, para tratar de controlar este conrefugio mientras que en el 2001 esta cifra subió a 3017 y, en el 2002, habían 6766 solicitudes (Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador). En los años posteriores se incrementan estas cifras. Actualmente el Ecuador alberga a 130000 personas colombianas con necesidad de protección internacional y 53000 con estatus de refugio, según Morales que se desempeña como (Morales, 2010). En el 2008 el Ecuador adoptó una nueva política nacional en materia de protección de refugiados, la misma que busca descentralizar la autoridad encargada de otorgar el refugio, para ello colombianos que se encuentran en las provincias fronterizas. Así, el Ecuador cumple con uno de sus el Estatuto de los Refugiado de 1951 y de su Protocolo de1967, así como el Pacto de San José de Costa Rica de Derechos Humanos de 1969 y la Declaración de Cartagena de 1984. Sin duda, el Ecuador es un país que ha impulsado políticas en torno al reconocimiento de la condición legal del refugio. Esta se constituye en una condición básica para que la población colombiana adquiera seguridad para permanecer en el país, para adquirir el derecho al trabajo y los otros derechos que corresponden también a los nacionales y que constan en la Constitución de la República. Sin embargo, algunos estudios en torno al refugio (Schussler, 2009; Rovayo y Colem 2007, Rivera, Ortega, Larreátegui y Riaño 2007) reconocen las limitaciones existentes en torno a la operativización de esos derechos. La falta de oportunidades, los atropellos a los derechos humanos y la discriminación no son asuntos ajenos a las personas colombianas que viven en el país y que cuentan con el estatus de refugiados.

¿Es posible la integración de los refugiados colombianos en los países de refugio? El caso de la ciudad de Cuenca El refugio es un hecho social que llamó la atención de un conjunto de voluntarios que pertenecían a grupos religiosos, los mismos que prestaban asistencia humanitaria a quienes sufrían los efectos de las guerras civiles, la persecución y la violencia política. Sólo después de la Primera Guerra Mundial se reconoció la necesidad de dar al refugiado un tratamiento especial, siendo esta una preocupación de la comunidad internacional. La Liga de Naciones designó a sin embargo, no se lograron establecer estrategias a largo plazo con estos grupos. Las mismas Por las razones antes mencionadas, se vio la necesidad de crear un enfoque integral de protección a los refugiados, estableciéndose una estructura formal a nivel internacional para responder a las necesidades de este grupo. Así surge el ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) el 14 de diciembre de 1950, iniciando sus funciones en enero de 1951 y en este mismo año se crea la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, como un instrumento legal que los ampara. Desde entonce,s este organismo es el encargado de proteger a los desplazados y refugiados a nivel mundial. 3

Para trabajar con la población refugiada, el ACNUR plantea tres soluciones duraderas: la repatriación voluntaria, la integración local y el reasentamiento. La repatriación voluntaria consiste en el recurso que tiene el refugiado de regresar a su país de origen porque han cesado 3 El ACNUR es un organismo internacional encargado del trabajo con población refugiada y tiene como uno de sus objetivos, encaminar sus actividades al logro de soluciones duraderas para quienes huyen de su país en busca de seguridad. Entre estas soluciones están: la repatriación voluntaria, la integración local y el reasentamiento en un tercer país. La

por parte de algunos países que otorgan protección internacional a refugiados. Por ello, el logro de la integración local concentra los esfuerzos mayoritarios del ACNUR y de sus ayuda humanitaria a este grupo, por tanto asume el reto de trabajar por su integración. En este trabajo se analiza el caso de los refugiados colombianos en la ciudad de Cuenca, haciendo hincapié en los obstáculos que encuentran para el logro de la integración local.

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las circunstancias que amenazaban su vida y libertad. La integración local es la obligación que adquiere el gobierno del país de destino de dar las facilidades para que el refugiado “forme parte” del país donde solicita refugio por primera vez y, la reubicación, es otro recurso que puede ser usado por un refugiado que siente que está en peligro en el país en el que solicitó refugio por primera vez y por tanto, solicita refugio en un tercer país. De las tres soluciones mencionadas que plantea el ACNUR, la más complicada parece ser la de la integración local de los refugiados en el país de destino. Esta integración puede ser de tres tipos: legal, económica y sociocultural. Frente a estos retos adoptados por el Ecuador, es necesario analizar si es posible la integración de la población refugiada en el país. ¿Se han juntado esfuerzos para hacer de la integración una realidad? ¿Existen en el país las condiciones y la voluntad para trabajar sobre la integración? ¿Es esta una obligación del Estado o un compromiso de la sociedad civil y de las organizaciones que trabajan con refugiados? No es raro escuchar que en el Ecuador se ha puesto énfasis en el procedimiento para otorgar el estatus de refugiado y que falta mucho trabajo por hacer para lograr su integración. En esta ocasión se analizará el caso de los refugiados colombianos en la ciudad de Cuenca, convertida en ciudad de destino en los últimos años. Para ello, se usará parte de la información que consta en el informe de investigación “Inmigración, Refugio e Interculturalidad: El caso de la población colombiana en la Provincia del Azuay ”, trabajo realizado en el período 2008-2010. 4

En el Ecuador, las primeras solicitudes de refugio se concentraban en las provincias fronterizas, especialmente Pichincha, Imbabura, Esmeraldas, razón por la cual, en el año 2002, no existía ninguna solicitud de refugio en Cuenca. Sin embargo, con el paso del tiempo empieza a ser atractiva para los refugiados. “Cuenca registra el tercer porcentaje más alto de solicitudes de refugio en el Ecuador (tan solo superada por Quito y Lago Agrio). La explicación a este fenómeno, de acuerdo a una representante colombiana son dos motivaciones: la primera es la mayor garantía que presenta una ciudad tan lejana a Colombia; y la segunda, la existencia de mayores espacios laborales dejados por los ecuatorianos emigrantes” (Rovayo y Colem, 2007:33). Otra explicación, también válida, es la funcionalidad que adquieren las redes sociales, una vez que se establecen los primeros refugiados colombianos en esta ciudad. Actualmente la ciudad de Cuenca alberga cerca de 2 000 ciudadanos de nacionalidad colombiana . El apoyo que se brinda a esta población se canaliza a través de diversas instituciones como el Ministerio de Relaciones Exteriores en Cuenca, el ACNUR, la Cruz Roja, HIAS (Sociedad Hebrea de Ayuda para Inmigrantes), Movilidad Humana de la Pastoral Social, el Municipio de Cuenca -a través de la Casa del Migrante-, el FEPP (Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio), entre otras. Las actividades desarrolladas por estas instituciones van desde el asesoramiento a la población colombiana, con respecto al trámite que deben seguir para adquirir el estatus de refugio, hasta el desarrollo de proyectos que buscan la integración económica de este grupo. 5

¿Cómo han contribuido estas actividades en la integración de la población refugiada por el Diccionario de la Real Academia Española, vemos que consiste en “hacer que alguien o algo pase a formar parte de un todo”. En este caso, es la población refugiada o en condición de refugio la que debe formar parte de la sociedad ecuatoriana. Entonces, ¿a quién o a quienes corresponde esta responsabilidad, este “hacer que” la población refugiada forme parte del Ecuador? Al ser este un proceso activo, se trataría de una responsabilidad compartida en donde la sociedad local así como la población que llega a territorio ecuatoriano para garantizar su seguridad, deben trabajar para lograr dicha integración. Una de las condiciones para desarrollar ese trabajo conjunto, es la comprensión por parte de los ecuatorianos, de las dimensiones humanas del refugio como una movilidad forzada. 4 Texto en imprenta. Esta investigación se desarrolló en el CESPLA (Centro de Estudios Sociales y Políticos Latinoamericanos) en convenio con Save the Children, la información

se recopiló a través de entrevistas a profundidad realizadas a 20 familias de origen colombiano y la aplicación de 80 encuestas. 5 Datos proporcionados por Janeth Cárdenas coordinadora en Cuenca del proyecto de asistencia Humanitaria para Refugiados y Solicitantes de Refugio (El Mercurio, 29/03/2010).

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De no darse esta condición, en lugar de poder realizar un trabajo colectivo, la sociedad local algunas investigaciones (Schussler, 2009; Rovayo y Colem, 2007, Rivera, Ortega, Larreátegui a través de la discriminación, el irrespeto a los derechos humanos, la falta de solidaridad, la negación de oportunidades entre otras. Entonces, la resistencia de la población local se constituye en uno de los principales obstáculos a la integración. población refugiada colombiana y en condición de refugio en la ciudad de Cuenca, tomando como referencia los tres tipos de integración mencionados anteriormente.

Integración Legal “La integración legal es el proceso por medio del cual la población refugiada avanza, de manera progresiva, hacia el pleno goce de sus derechos los cuales deben ser equitativos a los de la población nacional” (ACNUR, 2002). Desde esta perspectiva, un ciudadano colombiano, que ha obtenido el estatus de refugiado en el Ecuador, adquiere el reconocimiento de sus derecho, según consta en la Constitución. En el Art. 9 se señala que “Las personas extranjeras que se encuentren en el territorio ecuatoriano tendrán los mismos derechos y deberes que las ecuatorianas”. Sin embargo, el reconocimiento formal de esos derechos no se ha constituido en una garantía para su ejercicio o goce pleno de los mismos. A continuación se sintetizan situaciones y actitudes que Además de los obstáculos establecidos por la población local, se puede observar que ciertas actitudes, asumidas por este grupo, tampoco les favorece para mejorar sus condiciones de vida en el país. Por ejemplo, el desconocimiento del Acuerdo 337 en el ámbito educativo, hace que los refugiados en lugar de exigir, “rueguen”, para conseguir aquello que les corresponde

Uno de los elementos que adquiere mucho peso para explicar la resistencia de la población local ante el grupo de refugiados colombianos, es la existencia de estereotipos en el imaginario colectivo. Los medios de comunicación han contribuido en su difusión y han dado lugar a que algunos ciudadanos cuencanos, construyan una especie de “muro de protección”, cuando niegan a este grupo todo tipo de oportunidades para evitar “los riesgos” que presumen, a personas de su nacionalidad que, cometiendo actos ilícitos, han contribuido a generar estos Los proyectos de sensibilización, capacitación laboral, conocimiento de derechos que están desarrollando las Organizaciones en Cuenca, sin duda, han contribuido en la construcción de mejores condiciones que hagan posible el goce pleno de los derechos de esta población. Sin embargo, existe mucho trabajo por hacer, no solo desde las instituciones sino también desde la sociedad civil. Los esfuerzos en este ámbito deben, obviamente, contar con los recursos necesarios para ampliar la cobertura de dichos proyectos y para incluir, también, a la población local, eliminando así el riesgo de crear “el “celo” que podría tener el ecuatoriano (al menos en las zonas más pobres) al ver como sólo se atiende las necesidades de la población colombiana, en tanto ellos siguen sumidos en la miseria, la pobreza y el abandono.” (Rovayo y Colem, 2007: 34-35)

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Derechos

Factores que dificultan el goce pleno de los Derechos

EducaciÛn 1

Salud

Vivienda

Trabajo

1

Reemplaza el Acuerdo 445 y garantiza el acceso a la educaciÛn de niÒos, niÒas y jÛvenes en situaciÛn de movilidad (migrantes o refugiados). Fue publicad y entrÛ en vigencia el 26 de septiembre de 2008.

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Otros

La integración sociocultural “La integración social y cultural es el proceso de adaptación de la población refugiada y de la misma comunidad receptora, haciendo posible que la vida cotidiana sea una vida libre de situaciones de abuso y discriminación. El resultado que busca este proceso es una sociedad que respete la diversidad y la valore como una riqueza” (ACNUR, 2002). Uno de los riesgos más frecuentes, cuando se trata de la integración en los casos de movilidad humana (Herrera, 1994), es que la población que ingresa a la sociedad receptora termine asimilando las características culturales de esta sociedad. Que en lugar de la integración se consiga la asimilación, sería un resultado nada alentador en el territorio ecuatoriano ya que “…la asimilación cultural sólo proporciona una integración social devaluada porque supone pagar el precio de la renuncia a una supuesta diferencia cultural, un precio que, al parecer, no puede pagarse sin perder autoestima y dignidad” (Terrén, 2005:2). Entonces, ¿no será más adecuado cambiar la visión discriminatoria y xenófoba por una visión que mire a la población refugiada como aquella que contribuye al desarrollo de nuestro país y de nuestra ciudad? Algunos testimonios de refugiados colombianos, muestran cómo en Cuenca existen barreras para lograr esa integración sociocultural, estos testimonios dan cuenta de lo que sucede en nuestra ciudad desde una visión comparativa con respecto a Colombia. La integración sociocultural de la población refugiada y en condición de refugio en la ciudad de Cuenca, se ve afectada sobre todo por el temor hacia el “otro”. Este hecho limita incluso la libertad del grupo de personas colombianas en la participación de eventos que contribuirían a esa integración ya que, estos últimos son conscientes de los “riesgos” que en el principal obstáculo para lograr ese trabajo conjunto de los refugiados y la sociedad local como actores y responsables de los procesos de integración. Hay que recalcar que, si bien los espacios públicos no siempre ofrecen esas condiciones para la integración, los espacios más privados de relaciones sociales entre amigos, permiten intercambios que dan como resultado una hibridación cultural. La celebración de festividades que convoca a colombianos y ecuatorianos permite un intercambio de tradiciones, música, gastronomía que se ve facilitado incluso por los matrimonios de personas de estas dos nacionalidades. Los espacios laborales se constituyen también en espacios propicios para dar a conocer a la población local la cultura del vecino país. Sin duda, en este ámbito existen muchas tareas pendientes.

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¡mbitos

Factores que dificultan la integraciÛn Socio-Cultural

Festividades

DistracciÛn

Organizaciones

1

1 Amigos MIRA que es una AsociaciÛn sin fines de lucro y tiene como objetivo brindar bienestar a los desplazados, refugiados, inmigrantes en particular a las personas colombianas. (Entrevista al Coordinador de Amigos MIRA, 2009).

Integración económica “La integración económica por su parte, apunta a brindar a los refugiados y sus comunidades la posibilidad de desarrollar proyectos productivos para obtener ingresos implementación de una serie de programas que faciliten su inserción laboral como una estrategia todo, la legislación vigente en la mayoría de países que prohíbe el desarrollo de actividades laborales, antes de conseguir el estatus de refugiado, coloca a este grupo en situaciones de vulnerabilidad que no favorece su integración en este ámbito. Otra estrategia de apoyo consiste en la creación de programas de microcrédito para poder emprender proyectos productivos, sin embargo, en este ámbito es en donde este grupo ha encontrado mayores dificultades debido a su condición legal. A continuación se mencionan los obstáculos que han dificultado la integración económica de los refugiados colombianos en Cuenca. La limitaciones para acceder a los sistemas de crédito, en las diferentes instituciones

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a la población local. Sin restar importancia a los otros tipos de integración, es necesario dar prioridad a la integración económica como uno de los medios que solventa la satisfacción de las necesidades básicas y establece las condiciones para que, este grupo pueda dar importancia a la participación política que reivindique sus derechos y garantice su integración en los otros ámbitos. instituciones locales han implementado proyectos que buscan dar las facilidades a la población refugiada para la consecución de empleo así como para la obtención de microcréditos. Uno de estos es el Proyecto “Integrar” a cargo de la Municipalidad de Cuenca con la Casa del Migrante, Movilidad Humana y el ACNUR, que busca la integración social y económica de refugiados e inmigrantes. En este proyecto se incluyen actividades como: apoyo psicológico, capacitación, bolsa de empleo, sistema de referencias laborales, campañas de sensibilización, Además existe un proyecto de microcréditos del ACNUR en convenio con el FEPP para que la población refugiada pueda poner en marcha sus propios negocios. Los montos de los créditos son de 800, 1000, 1200 dólares los mismos que son concedidos a personas que tienen un proyecto de negocio o quieren mejorar el que ya tienen. Estas iniciativas permiten a este grupo hacer realidad una de sus aspiraciones: el desarrollo de actividades económicas que no impliquen relaciones de dependencia. Este es un elemento común entre la población

Ámbitos

Factores que dificultan la integración Económica

Préstamos en Cooperativas Ahorros

Servicios Bancarios Los proyectos antes mencionados permitirán a este grupo lograr la independencia económica pues, hace falta la implementación de otros proyectos similares que logren satisfacer la demanda en este ámbito. Así se estaría trabajando para disminuir las tareas con corte asistencialista y se avanzaría en la transformación de este grupo en actores de su propio desarrollo. Tomar como referencia experiencias de países con una mayor trayectoria en torno a la acogida de población refugiada debería ser uno de los recursos válidos para avanzar en este reto de la integración y hacer de ésta una realidad. 6

6México es un país pionero en la adopción de programas en el ámbito de la integración no solo de su país sino a nivel de latinoamericano. El Plan de Acción de México busca

promover y garantizar el acceso de los refugiados tanto a los servicios básicos de salud, educación, vivienda como a proyectos de generación de empleo y microcréditos. Revisar que ha aprovechado positivamente estas iniciativas.

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Conclusiones En el Ecuador, el trabajo desarrollado por el ACNUR y sus agencias socias, se concreta en el desarrollo de Proyectos de Asistencia, Cooperación e Integración Social (PACIS). Sin embargo, por los análisis realizados por Rovayo y Colem, estos proyectos mantenían una visión más estructural y terminaban por ser iniciativas para la caridad, pero no para el desarrollo” (2007:45). Según datos del ACNUR, en el 2009 sus agencias implementaron 65 proyectos de a 62000 personas, de las cuales el 35 % tiene necesidad de protección especial. De los 65 proyectos, solamente diez se destinan a la generación de ingresos; mientras que once se destinan a salud, quince a educación, dieciséis a servicios comunitarios, dos a agua y saneamiento, cinco a producción agrícola, uno a un albergue y cinco a asistencia legal. En lo que va del 2010, el ACNUR y sus agencias socias están implementando 25 proyectos por un total de 4967953 dólares. Si bien es necesario reconocer que uno de los obstáculos para trabajar en busca de la integración es la escasez de recursos económicos en los países de refugio, se podría comenzar por cambiar los enfoques con los que se manejan los PACIS. Además, se debe tratar de lograr el compromiso del gobierno de Colombia, en este caso, para que se destinen más recursos ecuatoriano (100 millones de dólares al año) y el gobierno colombiano (625 mil dólares desde el año 2000). Según el Director de Refugiados de la Cancillería del Ecuador si se divide esta última cantidad para el número de refugiados en el Ecuador, representaría «apenas un dólar por año» para cada uno de ellos, indicó” (Diario El Expreso 13/09/2010). Si se tienen que evaluar las acciones realizadas por la sociedad civil para contribuir en la integración de la población refugiada, resulta muy difícil encontrar iniciativas en este ámbito, pues se trata de una tarea pendiente. En el caso de la ciudad de Cuenca, se observan muy pocos programas dedicados a la integración, además de una actitud de discriminación muy frecuente por parte de la población local. Mientras se sigan manteniendo los estereotipos que dominan el imaginario colectivo, se mantendrán los obstáculos que impiden la integración de quienes, en el terreno legal, gozan de todos los derechos en nuestra ciudad y en el país. la ciudad de Cuenca sino en las otras ciudades y provincias del Ecuador. También se constituyen en un reto de los otros países receptores de población refugiada a nivel mundial. Los pocos logros en este ámbito han llevado a los funcionarios del ACNUR a plantear la necesidad de reactivar el trabajo en torno a una “solución olvidada”, una vez que se reconoce que, en los cambios en torno al trabajo o a la usencia de él en esta área.

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LA MIGRACIÓN DE RETORNO

EN LA PROVINCIA DEL AZUAY: ENTRE LA NOSTALGIA Y LA REALIDAD

Clementina González Espinoza Universidad de Cuenca Ecuador

so de retorno a partir de la revisión de algunos aportes teóricos, tomando como base la historia migratoria que ha tenido esta provincia y región, y de las visiones de los migrantes retornados. Se parte de considerar que la inmigración de retorno, no es nueva en sí misma como no lo es la migración, sino las condiciones socio-históricas en las que se realizan, vinculado a los cambios en el sistema económico mundial y la participación del Estado y la sociedad civil en este proceso. De allí la necesidad de conocer y actuar sobre este fenómeno, sus componentes y su funcionamiento, motivando a la investigación y a la acción bajo un principio de solidaridad y corresponsabilidad frente a esta realidad.

El retorno es uno de los aspectos menos estudiados del proceso migratorio (Durand, 2003; Aznar, 2009) ya porque se considera que es la consecuencia lógica y esperada del movimiento, como lo dice el título de uno de los primeros trabajos sobre migración en el país “Se fueron a causas y consecuencias del desplazamiento inicial tanto en la sociedad de origen como destino. En efecto, las teorías sobre la migración, hacen referencia más a las causas estructurales y coyunturales de los movimientos de salida, y pueden servir de contexto para entender el proceso de retorno, pero no necesariamente explican este proceso. En la literatura pionera de la migración, Ravenstein (1885) sostenía, como una de las leyes, el predominio de la migración corta distancia frente a la de larga distancia, considerancaron a las migraciones por el tiempo transcurrido entre el movimiento de salida y el de retorno al lugar de origen, esto es, migración temporal con períodos relativamente cortos (pendular, -

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Por otro lado, los avances en la teorización de la migración de retorno han puesto el énfasis en el hecho de que las teorías que explican la emigración no necesariamente permiten interpretar el movimiento de retorno, y menos desde una perspectiva inversa. … el fenómeno del retorno está relacionado con lo que le sucede al migrante durante su estadía y con los cambios que se dan en el contexto internacional de los países de origen y destino. De ahí que algunas de las explicaciones que se explicar, en sentido inverso, por qué algunos migrantes toman la determinación de regresar. Sin embargo, no se puede hacer una transposición mecánica repensar teóricamente el fenómeno (Durand, 2004, pág. 104). Tampoco existe una sola teoría del retorno, como no la hay una para explicar la migración, sino diversos enfoques según la característica del movimiento, el cual, dependiendo de su complejidad, requiere de interpretaciones no solo disciplinares sino interdisciplinares y transdisciplinares.

la perspectiva de la persona migrante. Esto es, diferencia entre migrante de largo plazo y de corto plazo. El migrante de largo plazo es “ la persona que va a otro país, distinto del suyo o de su usual residencia, por un período de por lo menos un año, siendo el país de destino el lugar de su nueva residencia”. El migrante de corto plazo, por su lado, es “la persona que se desplaza a un país distinto al suyo o de usual residencia por un período de por lo menos tres meses pero no superior a un año; excepto en casos en los que el desplazamiento se hace con usual de estos migrantes, el país de destino durante el tiempo que permanezca en él”. El estudio del proceso de retorno cuestiona la visión de la nitiva y pone énfasis en la temporalidad y relatividad de la duración del proceso de emigración, la circularidad de la migración y, más aun, en la espiral migratoria. Así, en los últimos años, tras el reiterado proceso de salida-entrada-salida, especialmente de los mismos grupos de trabajadores mexicanos a Estados Unidos, ha llevado a los ralidad como “migración circular” (Durand, 2004), que incluye el tema del retorno, pero visto solo como el punto de partida para emprender un nuevo movimiento. Al respecto, desde mi punto de vista, el término de “circular” tampoco describe con propiedad el fenómeno, puesto que la misma migración incorpora una serie de procesos que generan cambios personales, familiares, sociales y del contexto, ocurridos a través del tiempo, y por lo tanto, lo que se trata es de potenciar la categoría histórica del movimiento. En consete, como una negación del movimiento anterior por uno nuevo y así sucesivamente, quedando abierto a los cambios, por lo tanto, se trataría más bien de una “espiral migratoria”. Uno de los enfoques teóricos que ha tenido más acogida para explicar la migración pero a su vez también muy cuestionado por su perspectiva limitada al ámbito económico, es nes ha de buscarse en las disparidades entre los niveles salariales de los distintos países, que a aquéllas. La decisión de emigrar es de carácter racional e individual. (Arango, 2001).

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Desde el país de origen, la disparidad salarial es evidente y motiva a emigrar. No obstante, la perspectiva cambia cuando el emigrante tiene la alternativa de obtener la residencia y quedarse a vivir en el país de destino, esto es, la diferencia deja de ser relevante, porque la comunidad de origen también deja de ser la referencia. Ahora su salario, y el de los miembros de su familia, se utilizarán en su totalidad para cubrir los gastos de la familia, y eventualmente, enviar alguna remesa a su país. Además, el emigrante debe estar consciente que se limitan las posibilidades de movilidad en la escala social, que lo colocan en el último peldaño. Mientras que para los migrantes indocumentados, como es el caso de la mayoría de los migrantes ecuatorianos y del Azuay, la diferencia salarial sigue siendo el factor movilizador de la migración. Ahora bien, desde la perspectiva del retorno, si bien se hace la evaluación previa de las en las expectativas, el tiempo, los conocimientos e información que ahora posee el emigrante. Además, que el costo afectivo, es muy alto. El cambio de perspectiva, de uno y otro lado de la frontera o del océano, le otorga, al migrante, por primera vez, la oportunidad de hacer un cálculo de costos

a un medio extraño no pueden ser comprendidos en su totalidad hasta que la persona lo haya experimentado en carne propia (Durand, 2004). Por otra parte, la teoría de las redes sociales migratorias explica el proceso migratorio, el continuum de la mala reproducción, que constituyen uno de los factores, explica la emigración desde el lugar de destino, y es la encargada de reproducir de manera continua la emigración, a la vez que, facilita a los recién llegados la inserción en el ámbito laboral, el alojamiento, alimentación y cualquier apoyo, por temporadas cortas. No obstante, cuando se produce el retorno estas pierden su ámbito de acción porque el migrante tiene que reestructurar las antiguas redes sociales y familiares en la comunidad de origen, en un proceso de reinserción que toma su tiempo, y que depende de la fortaleza de los vínculos que se han mantenido durante el proceso migratorio en función de las relaciones que mantiene y, en ocasiones, no se consigue y se toma la decisión de volver a emigrar. Situación que resulta muy compleja para el migrante, es como empezar de nuevo. Otras explicaciones sobre el retorno de los migrantes, sobre todo de aquellos que tiene la posibilidad de quedarse a vivir allá, lo encuentran en las propias limitaciones estructurales del sistema económico de la sociedad de destino. Para el migrante la posibilidad de incrementar su salario y mejorar su condición de vida tiene un límite bastante estrecho. Para la mayoría de los migrantes, la única opción viable de movilidad social se da en el contexvidual o familiar, puede escapar a esta situación de dependencia estructural (Sassen, 1988). El país de origen puede estar en la misma situación de dependencia y subdesarrollo, pero en el ámbito personal indicadores externos: casa, auto, negocio, vestimenta, educación de los hijos, nivel de consumo, etc. En efecto, hay dos tipos de migrantes a la hora de la partida. Aquellos que se marcharon pensando en regresar cuando se cumplieran sus metas, y aquellos que al llegar al lugar de destino deciden no volver, especialmente si tienen documentos. Unos, optan por una experiense haya hecho una decisión previa.

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cotidiana del trabajador migrante y orientan el destino de las remesas. Se podría decir que la inmensa mayoría de los migrantes está en la primera categoría. Al migrante que rompe las relaciones que mantenía con su lugar de origen, no le interesa volver, por tanto deja de tener interés en mantener algún tipo de contacto. En otros casos no se rompen las relaciones personales pero se rompe la relación con el país. La teoría del capital social también explica la factibilidad del retorno. Así, los migrantes que piensan en el retorno, mantienen sus vínculos con el lugar de origen, cuidan sus relaciones sociales y familiares y las incrementan a lo largo del tiempo. El capital social puede servir tanto para emprender una aventura migratoria, como para regresar. La teoría de la causalidad acumulativa (Massey, et. al. 1987; Massey, 1994), puede actuar también en el contexto del retorno: a mayor experiencia acumulada de retorno en la familia, la comunidad y el país del origen, mayores posibilidades de que se dé el retorno a nivel personal. El retorno exitoso puede ser tan motivador como lo es el éxito de los migrantes para inducir la migración. Por lo menos, Desde la perspectiva de la teoría del sistema mundial, se puede explicar tanto el proceso emigratorio como el de retorno, porque en el centro de su análisis está la desigualdad social estructural y la acumulación ilimitada de capital que ha llevado al sistema al borde del colapso, expresadas en ciclos o períodos de gran depresión económica, como la de los años 30 y la actual (Wallerstein, 1997) que afecta especialmente a países desarrollados y principales destinos de los emigrantes ecuatorianos y azuayos. Como consecuencia del movimiento cíclico del capital, la demanda interna e internacional de trabajadores se expande o se contrae. Este último caso, está generando nuevos procesos de retorno de migrantes, que en su mayoría no son voluntarios, sino forzados tanto por la situación de desempleo, discriminación, xenofobia; y, por las políticas anti migratorias de los países que criminalizan la migración, y obligan a regresar a los migrantes, especialmente a los indocumentados, a sus países de origen, vía deportación. Desde esta perspectiva es importante considerar el papel del estado de las sociedades de origen y la participación de la sociedad civil para presionar a los estados de destino y origen a respetar los derechos humanos y propiciar la revisión y generación de nuevos derechos para los migrantes y sus familias.

La experiencia migratoria y las modalidades del retorno en la provincia del Azuay La provincia del Azuay se ha caracterizado por ser una de las pioneras en el proceso emigratorio internacional, junto con Cañar, con la particularidad que es una migración laboral y en su mayoría indocumentada. Como hemos constatado en varios estudios, las oleadas migratorias regionales y nacionales están directamente vinculadas por períodos de crisis. Sólo para hacer memoria, recordemos que la crisis de sombrero de paja toquilla afectó en mayor medida a la familias vinculadas a esta actividad artesanal de la provincia del Azuay y la parte oriental de la Provincia de Cañar, esto es Déleg, Azogues y Biblián. En los años ochenta, la crisis regional de la deuda externa, desplazó a un nuevo contingente de población con nuevas características, se trata de población ura más familiares y amigos ante la incertidumbre frente al futuro y la indolencia de los gobiernos de migratorios. España solicita la visa a los ecuatorianos a partir de abril de 2003. Mientras que Estados Unidos, a raíz del ataque al Centro de Comercio Mundial o “torres gemelas” en septiembre 11 de 2001, comienza a perseguir a los migrantes bajo la consigna del terrorismo. Actualmente, desde el 2008, los países desarrollados están enfrentando una nueva crisis porque es irreversible, nos dice. Esta crisis, a diferencia de las otras, tiene la particularidad que contrae la economía de los principales países de destino de nuestros emigrantes: Estados Unidos o indirectamente vinculadas con él, como el sector de la construcción, comercio, servicios. Este

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sector genera muchas fuentes de empleo sobre todo a inmigrantes, documentados e indocumentados. La crisis ha llevado al paro y desempleo tanto a nativos como migrantes. Frente a esta situación muchos migrantes están reconsiderando la decisión de regresar a su país de origen. En efecto, considerando lo nuevo que es el tema de la migración de retorno, aún no posee propuestas de tipologías para describir fenómenos parecidos y que toman en cuenta la libre decisión del migrante, el condicionamiento laboral de su estancia en el país de destino, los vínculos familiares con el lugar de destino, la condición de estatus migratorio, y la falta de cumplimiento de sus metas. Desde la perspectiva de los migrantes, donde cuenta o no su decisión de regresar, se pueden distinguir cuatro o cinco tipos de migración de retorno. después de una larga estancia, incluso después de haber vivido varias décadas en el tivo en cualquier proceso migratorio, sin embargo, expresa la idea de tratar de hacerlo o que concluyó esa experiencia. Son los casos de migrantes económicos de largo aliento, que salen en busca de trabajo y mejores oportunidades y regresan después de décadas, muchos de ellos jubilados y con una pensión. Otros retornan en edades intermedias cuando las oportunidades económicas mejoran en el país de origen. También es el caso de muchos exilados políticos o refugiados, muchos de ellos profesionales, que vuelven a la tierra de origen cuando cambian las condiciones políticas (Durand, 2004:105). b) El segundo tipo corresponde al retorno de los trabajadores temporales, sujetos razones, pero eso no invalida que muchos retornen. En el ejemplo clásico del Programa Bracero acordado entre México y Estados Unidos (1942-1964) y los Programas actuales de trabajadores temporales para la agricultura y los servicios (Durand, 2004:106). Además, en la condición de temporalidad está el espíritu de las propuestas de una legislación progresista para regulación de los inmigrantes indocumentada en Estados Unidos. c) En tercer lugar, se considera a la migración de retorno transgeneracional. Se trata del retorno, ya no del migrante, sino de su descendencia: hijos, nietos, bisnietos; un fenómeno cada vez más relevante y que empieza a ser estudiado. Estos serían los casos actuales de migración de Argentina a Italia y España donde se aducen lazos sanguíneos y culturales, para facilitar el ingreso o la naturalización. Esta emigración está presente en algunos países donde las tasas de fecundidad han disminuido notablemente y están dispuestos a aceptar a emigrantes que tienen vínculos familiares o culturales comunes. d) Un cuarto tipo de retorno es aquel que se hace en condiciones forzadas, a través de la deportación, por razones políticas y raciales. Muchos de estos migrantes intentan otra vez volver a reiniciar el proceso, sobre todo si se trata de migración entre países vecinos o cerEs bastante conocido el caso de la deportación masiva de mexicanos de Estados Unidos durante las décadas del 20 y el 30. En la actualidad, cada vez más los países de destino ponen trabas al establecimiento de emigrantes y refugiados, se endurecen las leyes migratorias y se multiplican las deportaciones sumarias sin derecho a ningún tipo de reconsideración. Así, la

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política migratoria actual de Estados Unidos y algunos países del UE impone la aplicación de una deportación sistemática que afecta directamente a la sociedad de origen, como es el caso de Ecuador. Muchos migrantes, entre ellos refugiados que llegaron de niños, se ven forzados a regresar al país de origen, por cambios en la situación política o por convenios bilaterales. e) Finalmente, un quinto tipo de migrante de retorno voluntario: el fracasado. Son pués de haber tenido una experiencia negativa en la aventura migratoria. El desempleo, el paro, en un país de destino es una carga dura de llevar al igual que la incapacidad para adaptarse al medio. Pero sobre todo la xenofobia y la discriminación parecen ser a los principales países de destino también es un motivo para el retorno. Desde el enfoque de los organismos internacionales y del Estado, encargados de regular gestión de la migración, el retorno es la expresión del nivel de desarrollo de los países vinculados por la migración y el retorno, del tiempo pasado en el país de origen, de la intención de los inmigrantes ante el resultado efectivo, o del entorno sociológico del retornado. En ese sentido, los retornos son de tres tipos, independientemente de la condición de la persona en el país de destino. Voluntarios sin obligación, cuando los inmigrantes deciden en cualquier momento durante su estancia volver a su país de origen por voluntad propia y por su cuenta; voluntarios obligados ción de protección temporal, se rechaza el asilo, o no pueden permanecer y eligen volver por su propia voluntad; involuntarios, como resultado de la orden de deportación dictada por las autoridades del Estado de destino (OIM,2004). En efecto, no todas las decisiones son voluntarias, puesto que se visibiliza y se legitima, en los países de destino, una forma de violencia forzada o no voluntaria como señala la OIM, que es la deportación. Un mecanismo organizado de forma sistemática para enviar de regreso a los países de destino a miles de inmigrantes indocumentados, en su mayoría. Además, según los propios migrantes, su detención que supera muchas veces los seis meses y las condiciones en las que los mantienen mientras tramitan la deportación (encadenados, esposados) atenta contra los derechos humanos fundamentales. La mayoría de ellos –60 %– son detenidos intentando cruzar la frontera de México y el 40 %, en distintos estados, bajo diversas circunstancias. Según datos de la SENAMI (2010), el 57 % de retornados están en situación de vulnerabilidad, esto es, deportados, enfermos, indigentes. La otra particularidad de este retorno involuntario, es que la mayoría, aproximadamente el 90 % pertenecen a las provincias de Azuay y Cañar. Esto nos da la ilusión de que el círculo cando una nueva salida, no precisamente por los medios legales, sino utilizando las redes de

correr tanto riesgo para salir del país una y muchas veces? ¿En realidad la migración es la oportunidad y el retorno no lo es? ¿Qué ocurre con la sostenibilidad de esa migración cuando se retorna, voluntaria o involuntariamente, y comienzan a agotarse los ahorros? ¿Qué le hace falta al Estado, a la sociedad, a la familia para convencer a la gente que ejerzan su derecho a quedarse? ¿Cuáles son los niveles de corresponsabilidad social? ¿Qué pasa con el ejercicio de los derechos al desarrollo o al buen vivir? ¿Cuáles son los límites de estos derechos? 250


A manera de conclusión. La migración es movimiento muy versátil que no deja de sorprendernos, es una fuente de investigación que nunca se agota. Cuando creemos ingenuamente que ya conocemos algo de su comportamiento, sus tendencias, siempre nos muestra otras aristas, lados oscuros o claros que nos motivan a seguir indagando. Pero también es el catalizador de los avances y retrocesos de las políticas de desarrollo. La migración de retorno nos abre nuevos espacios de mucho por conocer y por hacer, con una serie de consecuencias económicas, políticas, sociales y familiares. La migración de retorno se está convirtiendo en un fenómeno social cada vez más visible. Podemos decir que, en muchos casos, la crisis les llevó y la crisis los trae de vuelta. Es el nuevo reto del proceso emigratorio actual.

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Arango, J., La explicación teórica de las migraciones. Luces y sombras, en Migración y Desarrollo, Número 1, Octubre, 2003, Pág. 4-22. Durand J., Ensayo sobre teorías de la migración de retorno, 2004. Massey D., et al. An evaluation of international migration theory: the North American Case, in Population and Development review, vol. 20, N.4, diciembre de 1994. Massey D. S., et. al., Return to Aztlan. Berkeley, University of California, 1987. OIM. “Glosario”. Derecho internacional de la migración. No.7. Organización internacional para las migraciones. 2006 . OIM. Migración de retorno. 2004 SENAMI. Plan Bienvenidos a Casa. marzo de 2010 Disponible en www.migranteecuatoriano.gob.ec

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DE LA EXCLUSIÓN A LA INTEGRACIÓN:

PLURIACTIVIDAD CAMPESINA Y DINÁMICAS AGRARIAS EN LA PARROQUIA OCTAVIO CORDERO PALACIOS (1800-2010) Nasser Rebaï Universidad de Paris I Panthéon-Sorbonne Francia

En los últimos años, la migración se ha vuelto un elemento central de la ruralidad urbano y únicamente reducido a la función agrícola, sino más bien como un medio en constante mutación. En la provincia del Azuay, el corazón histórico de la dinámica migratoria nacional, los efectos son multidimensionales y conciernen simultáneamente el espacio agrario, las estructuras sociales y el marco espacial de las estrategias familiares. A través de este trabajo presentado durante el Segundo Encuentro Nacional de Historia de la Provincia del Azuay, nos proponemos dar un punto de vista original tratando de mostrar cómo la migración constituye la forma contemporánea de la pluriactividad campesina azuaya, analizando particularmente el caso de la parroquia Octavio Cordero Palacios. Por eso, vamos las prácticas campesinas en esta localidad, desde el siglo XIX hasta la emergencia de redes migratorias internacionales en la década del 60 (partes I y II) y luego, al describir los efectos relaciones entre esta parroquia y la ciudad de Cuenca (parte III).

Metodología. La parroquia Octavio Cordero Palacios: un laboratorio de las transformaciones del medio rural andino Nuestra investigación en el Azuay nació de la voluntad de proponer un punto de vista original de los efectos de la migración en el medio rural andino. Después de un primer trabajo en la parroquia Juncal, en la provincia del Cañar, donde habíamos concluido que la migración aparecía casi como la única alternativa para la supervivencia de los grupos campesinos (Rebaï 2008, 2009), queríamos cambiar totalmente de zona de trabajo para estudiar diferentemente el rol de la migración en la sierra.

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Entonces, nos orientamos hacia la parroquia Octavio Cordero Palacios que reunía justamente dos condiciones distintas de nuestra primera localidad de investigación. Tenía una migración antigua (los primeros migrantes salieron a Estados-Unidos y Canadá en los años 1960), además de varias relaciones con el centro urbano cuencano desde la época colonial (Palomeque, 1990; Poloni-Simard, 2006). Así, podíamos estudiar los efectos de la migración del aprovisionamiento urbano y de la soberanía alimentaria en la región andina.

Fuentes estadísticas Durante la primera etapa de nuestro trabajo de investigación, en el campo, consultamos los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) y los del Instituto de Estudios de Régimen Seccional del Ecuador (IERSE). Eso nos permitió constatar dos fenómenos claves: una caída poblacional de 33,4 % en la parroquia Octavio Cordero Palacios entre 1982 y 2001, y un cambio profundo en el uso del suelo caracterizado áreas de pasto (+184 %) entre 1991 y 2001. Con esta información, podíamos considerar legítimamente que la disminución de la mano de obra era el factor principal del cambio en el uso del suelo, al suponer que las transformaciones podían ser mucho más importantes entre 2001 y 2010, considerando el aumento de la migración en esta zona como en el resto del país . Para verificar esta hipótesis, entramos en la dimensión práctica de nuestra investigación al vincularnos con la población local. 1

En la parroquia Octavio Cordero Palacios, queríamos realizar un trabajo en dos etapas: 1. Queríamos saber cómo era la vida antes de la migración. Entonces, realizamos dieciseis entrevistas históricas, con ancianos y tenientes políticos, para enterarnos de las mutaciones del espacio agrario local durante el siglo XX, preguntando cuáles eran las diferencias principales entre la agricultura de ayer y la de hoy; 2. Luego, queríamos entender como evolucionaron las prácticas campesinas a lo largo de las últimas décadas. Por eso, hicimos treinta y ocho entrevistas familiares, para conocer la organización del trabajo agrícola a nivel de cada con migrantes (veintiocho), como familias sin migrante (diez), para poner de relieve la diversidad de las sin ningún vínculo con la migración. De esta manera, podíamos entender como la migración provocó una forma de ruptura en las prácticas campesinas locales, generando una reorganización del trabajo de la tierra y una

Evoluciones agrarias en la parroquia Octavio Cordero Palacios (1800-1980) La historia de la parroquia Octavio Cordero Palacios empieza mucho antes de 1933, cuando fue designada así en homenaje al ilustre historiador azuayo que nació en la localidad, en 1870. Si nos limitamos a la época colonial, el historiador J. Poloni-Simard señaló en su trabajo sobre la sociedad indígena del Corregimiento de Cuenca entre los siglos XVI y XVIII, que en la parcialidad de Santa Rosa, exactamente donde se ubica ahora nuestra zona de 1 El promedio de saldos migratorios de 1990 a 1999 era de 31.000 individuos, mientras que del 2000 al 2007 era de 106.000. (Dirección Nacional de Migración – DNM).

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estudio, la instalación de indios originarios del sector de Alausí era “bastante antigua, al menos contemporánea a la fundación de la ciudad [de Cuenca en 1557]” (2006: 436). Como anejo de la parroquia San Blas, Santa Rosa reunía una población mayormente indígena que vivía en pequeños centros poblados como Muyupamba, cuyo origen cañari fue subrayado por Octavio Cordero Palacios mismo en su descripción del Azuay precuencano (1926). Como la mayoría de las localidades periféricas de la ciudad de Cuenca, la población de Santa Rosa conoció una expansión importante en la segunda mitad del siglo XVIII, “por el crecimiento natural y las migraciones [de otros sectores del corregimiento]” (Poloni-Simard, 2000: 383), haciendo lógicamente “difícil el encharcamiento religioso de la población indígena” (Poloni-Simard, 2006: 459). Por consecuencia, Santa Rosa fue erigida como parroquia civil en 1854 por orden del señor Gobernador del Azuay; la fundación fue aprobada por la autoridad eclesiástica y la primera iglesia fue construida el mismo año en el sector actual de Pueblo Viejo.

En la misma época, el espacio agrario de la localidad conoció transformaciones mayores. Entre 1840 y 1850, algunas familias mestizas vinieron a colonizar grandes espacios ubicados en las partes más altas de la zona (alrededor de 2 900 metros de altura). Este fenómeno no era excepcional en la región de Cuenca donde, a partir del siglo XVIII, se observó “el aumento del número de mestizos en los pueblos” (Poloni-Simard, 2006: 441). Los Aguilares fueron de los primeros en llegar a la zona (probablemente de la localidad vecina de Checa), acaparándose la tierra como lo hicieron los Corderos algunos años antes, cruzando la frontera entre las parroquias de Déleg (donde poseían tierras) y de Santa Rosa, ampliando de hecho el sector nominado Suranpallti que iba a ser en las décadas siguientes un grande espacio dedicado a la agricultura y a la ganadería. 2

Para cortar el bosque y colonizar todas estas partes, las familias Cordero y Aguilar, luego las familias Montesdeoca y Robles (que llegaron pocos años después), aprovecharon de la presencia de la población indígena agrupada en los pueblos de Muyupamba, Adobepamba, Azhapud y Parcoloma en el sur de la localidad (entre 2500 y 2600 metros de altura). Los peones se iban a trabajar todo el día, recibiendo como salario un plato de mote y un vaso de chicha, lo que les permitía sobrevivir al esperar las próximas cosechas. Ellos trabajaban se encontraban casas en adobe con techos de paja. Allí, cultivaban maíz, haba, fréjol, trigo y cebada y dejaban pastorear los animales (ganados y ovinos) en grandes espacios ubicados en un piso intermediario (2700 metros de altura) en el sector de Illapamba, donde existían también parcelas colectivas de producción de tubérculos (papa, melloco, oca). El regreso diario de los animales permitía una transferencia de la fertilidad y un trabajo intensivo en los minifundios. Así, los sistemas de producción funcionaban según el principio de microverticalidad descrito por U. Oberem (1978), aprovechandola complementariedad entre los diferentes pisos ecológicos

Las relaciones de trabajo entre las familias de Suranpallti y los grupos indígenas permitían una articulación entre el norte y el sur de la zona gracias a una movilidad cuotidiana de los peones. A lo largo de las décadas siguientes, el espacio agrario de Santa Rosa se transformó colonización progresiva de partes cada vez más altas. Así se formó un nuevo centro poblado cuyo nombre era Chaquillcay y el sector de Illapamba conoció una reducción de su área. Por otra parte, la colonización del sector de Suranpallti siguió hasta que los miembros cinco o diez hectáreas. Gracias a la movilización de peones, las siembras eran importantes lo 2 Según el ortógrafo de G. Torres Fernández de Córdova (1982).

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que permitía al momento de cosechar el maíz nutrir una población numerosa y criar también muchos cerdos para el consumo y la producción de manteca. La ganadería tenía también un papel importante por la producción de leche y de quesos que favorecían el trueque con los vecinos de Déleg y posiblemente los de Checa. Así, la agricultura tenía un rol central, tanto en los minifundios del sur de la localidad como en las grandes explotaciones de Suranpallti. Pero la pluriactividad era la que permitía encontrar los ingresos más importantes.

Pluriactividad articulación regional... y globalización Para los grupos indígenas, la producción de lana permitía la fabricación de vestidos al mismo tiempo que aseguraba una fuente monetaria para las familias desde los inicios del período colonial. De Santa Rosa a Cuenca, los campesinos integraban la economía regional y podían comprar sal o azúcar. A partir del siglo XIX, la caída de las exportaciones textiles provocó una “desmonetización de la región” (Palomeque, 1990: 19) compensada por el desarrollo referencias al tejido de paja toquilla…” (Palomeque, 1990: 22), hasta que la fabricación se vuelva verdaderamente artesanal, como lo describió H.A. Franck durante su Camino a Cuenca, hablando particularmente de los tejedores en la feria de Azogues (1917). Así, en Santa Rosa, existían 80 sombrereros en 1875 (ANH/SA) y durante la primera parte del siglo XX fueron mucho más según los testimonios de los habitantes más viejos de la localidad. Los negociantes venían comprar la producción local en las ferias semanales de Santa Rosa (centro parroquial), de La Raya o de Parcoloma (en las entradas de la localidad) donde se vendía también la paja que llegaba de la costa. La población se dedicaba al tejido del sombrero de paja toquilla después de las tareas agrícolas pero, la pluriactividad no se limitaba a este único negocio. Entre 1910 y 1900 se desarrolló la fabricación de tejas y de ladrillos. En el sector, bien nominado de, La Tejería (en Chaquillcay), existían hornos y la mayoría de los hombres se iban a Illapamba para cortar la leña necesaria para cocer las tejas. Luego, los fabricantes vendían la producción localmente y se iban también a Sidcay, Déleg, Checa o Chiquintad. En toda la zona, se produjo progresivamente una transformación de las casas que ya no tenían techos de paja, como lo testimonian las casas más antiguas de Adobepamba. Esta actividad necesitaba una mano de obra numerosa dedicada tanto a la fabricación como a la comercialización. En Suranpallti, las familias mestizas se dedicaban también al negocio agrícola, viajando hasta Riobamba para comprar arroz, azúcar o sal que vendían luego en el mercado Diez de Agosto en el centro de Cuenca. En 1928, cuando llegó el Ferrocarril en El Tambo (Cañar), las familias de Suranpallti se desconectaron de las redes comerciales regionales y empezaron a dedicarse al contrabando de trago. De hecho, los hombres se iban hasta San Antonio, en la provincia del Cañar, para comprar el trago que llegaba de las tierras calientes del piedemonte costeño y regresaban para venderlo a los campesinos indígenas de la parroquia o de las localidades vecinas. Eso fue una fuente monetaria importante que permitió a la población de Suranpallti mantener su prestigio local.

Migraciones a la Costa A parte de las oportunidades económicas locales, los campesinos de la parroquia Octavio Cordero Palacios buscaron alternativas económicas viajando hacia las regiones más dinámicas del país. Cuando empezó el boom bananero, de la zona empezaron a migrar regularmente a la costa para trabajar como jornaleros, en las grandes plantaciones del Guayas en particular, participando de esta manera en el desarrollo de la agricultura de exportación, como lo señaló A. Acosta: “…concluida la Segunda Guerra Mundial, se alentaron las exportaciones de banano aprovechando una serie de elementos coyunturales y estructurales que mejoraron sustantivamente las ventajas comparativas ecuatorianas. (…) Esto

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se tradujo en una política que aprovechó la existencia de amplias zonas aptas para la plantación de banano y la disponibilidad de mano de obra barata…” (2006: 99). Estas migraciones interregionales que simbolizaban la “proletarización” del campesinado andino (Martínez, 1984) se generalizaron en la provincia del Azuay (Rodas, 1985) durante las temporadas de bajo trabajo agrícola y se desarrollaron entre los años 1950 y 1990 gracias a la circulación de informaciones que permitieron crear verdaderas redes migratorias entre la sierra y la costa. En la parroquia Octavio Cordero Palacios, los empleos costeños permitieron a algunos campesinos ahorrar y comprar tierras, mientras que otros decidieron Así, las migraciones hacia la costa constituyeron la primera ola migratoria local y a nivel de la Lo que es importante subrayar, tanto a nivel de la parroquia Octavio Cordero Palacios como a nivel de la provincia del Azuay, es que antes que se desarrolle la migración internacional, los campesinos formaban parte de la globalización. Eso puede parecer anacrónico, respecto al reciente uso de esta palabra, pero concretamente, desde la época colonial y la producción de lana (exportada por una parte), con la fabricación del sombrero de paja toquilla conocido mundialmente como el Panama Hat, y luego, con las migraciones a la costa y la inserción al sistema capitalista, los campesinos eran estrechamente vinculados a la economía internacional. Es lo que constatamos cuando surgió la crisis del sombrero en los años 1950 y la mayoría de los hogares rurales perdió su principal fuente de ingreso y que se inició la migración internacional. policial fue la otra causa de salida. Así, migraron primeramente los habitantes de Suranpallti y luego, fueron decenas de campesinos de todos los sectores que siguieron el camino hacia los Estados Unidos principalmente. Poco a poco, las actividades artesanales como el tejido de la lana o la fabricación de tejas desaparecieron y la localidad perdió un poco de su alma.

Migración internacional y cambios en el medio rural Después de entender la historia de la parroquia Octavio Cordero Palacios, nos interesamos más en las dinámicas actuales. Las entrevistas que realizamos a nivel de cada hogar nos permitieron precisar los efectos de la migración sobre las estructuras familiares campesinas, 38 familias que encontramos, el 47 % de la mano de obra había salido desde 1976, y que solamente se quedaron 62 personas para la agricultura, mientras que 26 individuos siguen trabajando en la ciudad de Cuenca, en otros sectores de empleo, como obreros o empleados. Lógicamente, se produjo una recomposición del trabajo agrícola y es lo que estudiamos con atención. Si consultamos en prioridad las familias con migrantes, ahora, para ellas, el objetivo es vincularse al mercado urbano de Cuenca para sacar ingresos regulares. Por consecuencia, las para vender hortalizas. En este contexto, desaparecen progresivamente los cultivos de ciclo largo (maíz, haba, fréjol y tubérculos) porque no aseguran la supervivencia diaria de los hogares.

Precisión metodológica Más que un cambio agrario, podíamos considerar que, la migración había provocado una reorientación productiva de las unidades de producción familiares al favorecer nuevamente su integración en la economía regional. No obstante, no pudimos limitarnos a esta constatación. Por consecuencia, orientamos nuestra metodología para entender las lógicas de inserción urbana de los campesinos. Eso constituyó la segunda parte de nuestra investigación, en la ciudad, que nos permitió realizar otra serie de entrevistas y de encuestas: Hicimos seis entrevistas institucionales, con técnicos del Programa de Agricultura Urbana (PAU) del Municipio de Cuenca, del Centro de Reconversión Económica del 257


Austro (CREA) y del Centro de Desarrollo y de Investigación Rural (CEDIR), cuya meta común es la promoción de la agricultura comercial y de la agroecología a nivel de la provincia de Azuay; Realizamos el seguimiento comercial de cinco familias que trabajan en grupo, entre septiembre de 2008 y mayo de 2009. Esta encuesta económica global fue posible gracias a la existencia de un libro de cuentas que pudimos consultar regularmente con el acuerdo de los campesinos, ayudándoles a mejorar su contabilidad; Así, nuestra metodología nos permitió no desconectar lo rural de lo urbano y tener un ejemplo concreto de la importancia de la agricultura familiar para la soberanía alimentaria de las provincias andinas.

ción campesina?

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iban a Cuenca para comprar una parte de sus necesidades alimentarias (gracias a las remesas y los otros ingresos exteriores), ahora, constatamos que participan activamente al aprovisionamiento urbano, vendiendo hortalizas, frutales, productos lácteos y pequeños animales. La formación de grupos de productores agroecológicos trabajando con el PAU o el CREA ha favorecido la visibilidad de los campesinos locales en los mercados urbanos y ha permitido, lógicamente, el mejoramiento de la economía familiar. A través de nuestras propias encuestas económicas, podemos decir ahora que el ingreso agrícola promedio de una familia de la parroquia Octavio Cordero Palacios es de 120 dólares mensuales (con un máximo de 290 dólares), sin considerar urbana permite sacar más dinero que las remesas, y al mismo tiempo, permite mantener la producción local lo que es un punto fundamental para el aprovisionamiento urbano regional. Sin embargo, la situación no es socialmente aceptable todavía porque la mayoría de los campesinos se queda fuera de esta dinámica. Las instituciones que trabajan para la integración de los grupos campesinos en la economía regional sólo tienen la capacidad de campesinos integrados y otros que se quedan aislados de las redes comerciales (Rebaï, 2010). acercar el campo a la ciudad, pero no puede ser une eje de desarrollo rural. En los mercados del centro de Cuenca, los vendedores informales indican que la pobreza rural sigue existiendo y en el campo, los que no pueden vincularse a la ciudad, se quedan los más numerosos.

Conclusión. Actuar para la supervivencia del campesinado azuayo A través de la historia de la parroquia Octavio Cordero Palacios, hemos intentado mostrar como la migración había provocado una ruptura en las prácticas campesinas azuayas y un nuevo tipo de relación entre la ciudad de Cuenca y su periferia rural. Después de un cambio profundo en el uso del suelo, observamos desde poco la emergencia de una forma de agricultura comercial que nos da la prueba de la alta capacidad de los grupos campesinos de responder al reto del aprovisionamiento urbano cuando existe un apoyo institucional para favorecer las complementariedades entre el campo y la ciudad. Si ahora existe una agricultura familiar dinámica vinculada a la economía urbana, no podemos hablar todavía de desarrollo rural. Si por una parte, los campesinos presentes en los mercados simbolizan la resistencia de la agricultura regional, no se debe olvidar a la mayoría de ellos totalmente desconectados de la economía urbana. La migración sigue siendo la prueba de la pobreza rural y la falta de políticas agrarias a favor de la agricultura familiar. En una provincia como la del Azuay, y también para toda la región andina, el mantenimiento del campesinado es un desafío tanto capital como urgente porque podría ser la clave de la soberanía alimentaria de mañana (¿cómo vamos a seguir comiendo mote si no hay nadie para producirlo?) y porque con su desaparición, podría ser la de una parte de la identidad cuencana.

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AZUAY: REGIÓN, AMBIENTE Y TERRITORIO

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PLANTAS DE CUENCA José Luis Espinoza Espinoza Viveros del Austro Ecuador

Conmovidos por la constante destrucción ambiental, de los recursos naturales de Cuenca y su provincia, se realiza este estudio con el propósito de concientizar a su población a existente en los alrededores de Cuenca puesto que todo el paisaje azuayo está cubierto de colinas habitacionales y santuarios sagrados precolombinos todavía no estudiados. Norte, sur, este y oeste de Cuenca y su provincia cuenta con especies vegetales propias de cada lugar. Este estudio no incluye a plantas ya estudiadas o publicadas y contempla tres aspectos principales: El primero, recoge referencias etnohistóricas del siglo XVI relacionadas con algunas plantas nativas de Cuenca y la provincia. El segundo, comprende un registro histórico y un proyecto experimental de plantas exóticas introducidas por el autor a Cuenca, que siendo de países con clima de cuatro estaciones crecen en este ambiente andino a 2550 metros de altura. Un tercer aspecto, registra a plantas no estudiadas y por lo tanto desconocidas, de los alrededores de Cuenca. Este estudio ha sido posible gracias a los auspicios de “Viveros del Austro”1, entidad pionera desde hace veinte años en la producción de plantas nativas de la región. Viveros del Austro nos brindó tanto el soporte logístico como técnico. La investigación original de ochenta páginas de este estudio integral, reposa en la Facultad de Filosofía de la especialidad Historia y Geografía de la Universidad de Cuenca. Este segmento, es solamente un extracto del original.

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te, Cañar y Jubones, emprendidas por diversas instituciones estatales, gobiernos locales, ONGs. y personas particulares. Es sólo a partir de 1990, cuando comienza la domesticación masiva de nativas como: Aguarongo, Aguacatillo, Arrayán, Cascarilla, Quinua incana, Guagual, Pichul, Laurel de cera, Cedro, Jigerón, Platuquero, Manzanito, Cañáro, Rambrán, Gañal, Quishuar, Guzmán, Guavisay, Duco, Guaba, Faique, Molle, Pumamaqui, Samal, Sarar, Mullos, Gotas verdes, Joyapa, Palma blanca o de cera, Carrón, Coquitos Cumbe, Chilca, Sigsal, Ovitos de Cuenca, Falso lechero, Ricino rojo, Molle hembra, Joyapa, Tiras tiras, Chicamilla, Pumamaqui, Grulla, Chachaco, Garao, quishuar, Piquil.

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General: Contribuir y promover el desarrollo socio-económico-cultural de Cuenca y su provincia.

1. Recopilar información etnohistórica de las plantas nativas de Cuenca y su provincia. 2. Registrar datos históricos de plantas exóticas de Cuenca y la provincia y propuesta de un estudio experimental de nuevas plantas introducidas. 3. Promover el estudio y difusión de las plantas nativas y la conservación del Paisaje Cultural de los alrededores de Cuenca y la provincia del Azuay.

“…Túpac Inca Yupanqui fue a la provincia Cañari y de camino conquistó la que hay antes, que llaman Palta, de donde llevaron al Cuzco o a sus valles calientes la fruta sabrosa y regalada que llaman palta…” (Garcilaso de la Vega, II, 1965, p. 160).

En 1754 Joaquín de Merisalde y Santistéban en su publicación “Cuenca Población y Hermosura de Provincia”, al referirse a Gualaceo dice: “…conserva a la parte del Oriente tres montañas Tapa, Pan, Namser, enriquecidas (entre otras apetecidas maderas) del célebre na en su calidad como la de Cajanuma y Vitusinga de la provincia de Loxa…” (Merisalde y Santisteban 1983 II, 178/179).

Garcilaso de la Vega, en 1604 anota: “Tuvieron una suerte de ciruelas, que los indios llaman ussun; son coloradas y dulces; comidas hoy hacen echar otro día la orina tan colorada que parece que tiene mezcla de sangre” (Garcilaso de la Vega, 1968,175). González, en su diccionario “quichua” de 1608, anota: “Vsum. Ciruela de las indias el fruto y el árbol” (González Holguín, 1993, 359). Se propone al II Encuentro de Historia, declare al Capulí o Usum, árbol símbolo de Cuenca y su provincia.

Llámase Peleusi este pueblo en la lengua de los indios, porque parece ser que en este pueblo, más que en otra parte alguna, hay decir campo amarillo” (De Gallegos, 1992, p. 386).

En 1582, fray Gaspar de Gallegos, doctrinero de San Francisco de Peleusí del Azogue, un valle que hace el dicho río, que se llama Chuquipata

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se dan en el dicho valle mucha cantidad de cabuya, y esta cabuya hecha unas astas como lanzas, que son muy derechas, por que se llamó chuqui, que quiere decir lanza y pata, “lugar de las dichas lanzas”. Sirven estas varas y son muy provechosas para los techos de las casas porque (son) incorruptibles, que no se pudren y son muy livianas, y para eso es muy estimada” (Gallegos 1992,389).

En 1547, Pedro Cieza de León estuvo de paso por la costa peruana. Huayna Cápac, en sus recorridos había pasado por Chayanta cerca de Chimú, actual Trujillo, Cieza relata que: “allí estaba un indio viejo y como oyó que pasaba el rey por allí cerca, que cogió tres o cuatro pepinos y que con su tierra y todo se lo llevó y dijo: “ancha hatun apo mico canba”, que quiere decir “muy gran señor, come tu esto”, y que delante de los señores y más gente, tomó los pepinos y comiendo el uno de ellos, dijo mirando a todos por agradar al viejo “xulluyancha misqui cay”, que en nuestra lengua [castellano] quiere decir : “en verdad que es muy dulce esto”, de que todos lo recibieron [con] grandísimo placer” (Cieza 2005, 443).

En 1765 Joaquín de Merisalde y Santisteban en su obra Cuenca Población y Hermosura de Provincia, al referirse a Chaucha y a las montañas de Pucullcay relata que: “…tienen sus vecinos el precioso comercio de una raíz de bejuco bien delgado, á que dan con propiedad el nombre de raicilla, especie de tintura nácar, que compitiendo en color con la cochinilla, hace ventajas en la abundancia. Nace silvestre a la sombra de los árboles, cuyos troncos enlaza enamorado, permitiendo con gracia en los nuditos que se atropellan cuatro hojitas verdes ásperas y prologadas en forma de cruz, que producen del centro una semilla del tamaño desengaño persevera la equivocación…” (Merisalde y Santisteban 1983 II, 173).

En el siglo XVII en Riobamba, ya se explotaba la madera de pino (Pazmiño Acuña, et al. 2000, 75). Es de suponerse que Cuenca también se contaba ya con esta conífera. En 1765 Joaquín de Merisalde y Santisteban, al describir el río Santa Bárbara de Gualacéo, nos habla del ciprés (Merizalde y Santisteban 1983 II, 178). Para 1783 un óleo de Vicente Albán denominado “La Llapanga”, muestra a una dama de la época con su negra esclava vendiendo entre otros frutos, nísperos y exhibe un árbol de coquitos de Chile. Por 1801, el Monasterio del Carmen registra en sus frescos algunos frutos europeos entre ellos, peras, duraznos, higos, granadas, membrillos, rosas y unos cipreses. En la República, García Moreno difundió el Eucaliptus glóbulus en el Ecuador, el mismo que se ha expandido también por todo el Azuay.Por 1875, Luis Cordero sembró ocho araucarias de origen asiático, el pino de Norfolk (Araucaria excelsa) que se encuentran en el Parque Calderón de Cuenca y que ya forman parte del patrimonio cultural-natural de esta ciudad. Para1896, el naturalista italiano Enrique Festa, de paso por Cuenca, registraba la existencia del álamo (León III 1983:130), posiblemente se trataba del álamo híbrido (Populus androscoggin), el más difundido hoy en las áreas verdes de esta ciudad. Fechas de ingreso de otras plantas, número de ejemplares existentes en Cuenca y características de las mismas se encuentran adjunto al listado de plantas exóticas (ver anexo 1). Obtenga información electrónica en un buscador con sólo ingresar el nombre botánico.

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Por tener que sujetarme a los formatos y limitaciones espacio, me veo obligado a colocar imรกgenes solamente y a recortar los textos, puesto que las fotos son mรกs elocuentes. Al no haber estudios, no constan nombres botรกnicos; los nombres comunes asignados, son conpresente libro).

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LA CUENCA DEL RÍO MACHANGARA, GENERA VIDA

Catalina Díaz Granda ETAPA- ELECAUSTRO Ecuador

Premisas El agua pertenece al grupo de recursos naturales renovables, y su valoración puede reación o bien de capital), pero además deben considerarse algunos aspectos como su importancia humano para la supervivencia. La Constitución de la República del Ecuador en su artículo 12 establece que “El derecho humano al agua constituye patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible y esencial para la vida”. En el artículo 411 señala que “El Estado garantizará la conservación, recuperación y dos al ciclo hidrológico. Se regulará toda actividad que pueda afectar la calidad y cantidad de agua, y el equilibrio de los ecosistemas, en especial en las fuentes y zonas de recarga de agua`. ”La sustentabilidad de los ecosistemas y el consumo humano serán prioridad en el uso y aprovechamiento del agua”. El artículo 412 señala que “La autoridad a cargo de la gestión del agua será responsable de su cargo la gestión ambiental para garantizar el manejo del agua con un enfoque ecosistémico”. en la conservación y generación de un espacio de vida para las actuales y futuras generaciones, a partir de la corresponsabilidad en la conservación de los recursos naturales existentes en la cuenca, enfocado sobre todo a la disponibilidad de agua en cantidad y calidad. El estudio de la Estrategia para el Manejo de los Recursos Hídricos en el Ecuador, recomienda la necesidad de establecer en el país un nuevo sistema de gestión integral de estos recursos, que permita al Estado regular y controlar el buen uso y gestión óptima del agua, dentro de un proceso participativo de los diferentes actores. 271


La gestión integrada del agua implica, tomar decisiones y manejar los recursos hídricos para varios usos de forma tal que se consideren las necesidades y deseos de diferentes usuarios y partes interesadas, desde el punto de vista cualitativo, cuantitativo, ecológico y desde una perspectiva multisectorial.

Información de la Cuenca pueden ser tratados desde el agua como cohesionador de la forma que asume y de la vida que se genera en ella como parte de espacios territoriales más amplios” (Dután H. 2001). La microcuenca del río Machángara se encuentra en el austro ecuatoriano, en el parroquias de Checa, Chiquintad, Sinincay, Sayausí, Octavio Cordero Palacios, Ricaurte, Sidcay, Jerusalén, Nazón, Turupamba, Cojitambo, Déleg, Javier Loyola, Solano. Alberga una población aproximada de 69000 habitantes, con una densidad de 1,42 hab/km2. Tiene diferentes características climáticas, en la parte alta el clima es de páramo y en la parte media y baja se acerca a clima templado. La población de la microcuenca se reconoce como mestiza, teniendo como principales actividades económicas las artesanías (23%), seguida por la agricultura (19%), el jornal fuera del área aporta con el 12%. A nivel de la subcuenca, se presenta un desempleo abierto del 3,5% de la PEA. Entre las principales características socioeconómicas se puede destacar que en la cuenca media, se desarrollan cultivos de ciclo corto como el maíz, fréjol, avena, trigo, cebada, arveja y pequeños huertos de frutales. La producción agrícola sirve mayoritariamente para la alimentación familiar, comercializándose los pequeños excedentes en las parcelas productivas y en los mercados locales. En la zona baja, el sistema de producción más difundido es el agrícola intensivo de subsistencia. El cultivo principal está representado por la asociación de maíz/fréjol/haba, conocido como chacra campesina, hortalizas y pastos. Los cultivos secundarios están representados por las papas, arveja, habas y aprovechando la existencia de canales de riego, pequeñas parcelas agroforestales en las que se prioriza las hortalizas y los cultivos bajo invernadero sobre todo de tomate de mesa y fresas, estos dos últimos pensados en la comercialización. La falta de tecnología en el manejo de los cultivos, del riego y los suelos ocasionan un incremento en la pérdida de suelo y por ende en su productividad. En cuanto a la estructura de la propiedad en la cuenca es dominante el microfundio, el 47% a 0,5 ha representan el 14,6%, es decir que el 61% de las UPA son menores a media hectárea, de con áreas entre 64 y 128 ha. (Evaluación de Impacto Ambiental y Plan de Manejo Ambiental de las instalaciones para generación hidroeléctrica de propiedad de ELECAUSTRO, 2001). fundamental y dadas las condiciones de biodiversidad existente en la cuenca media y alta en las áreas de vegetación nativa, que apoyan a la regulación del régimen hídrico, a la protección de las fuentes de agua, a la belleza escénica de la zona y a la estabilidad del sistema ecológico, la cuenca del río Machángara es considerada un espacio de vida que debe ser expresado en indicadores de genética, condición por la cual el Ministerio del Ambiente en el año 1985, área de Bosque y Vegetación Protectora Machángara-Tomebamba.

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En este espacio se captura alrededor de 304,29 hectómetros cúbicos por año de agua lluvia (ETAPA, 2007), condición que ha permitido que la cuenca sea un importante aporte al desarrollo de la región austral a través de la generación de múltiples servicios.

En la cuenca del Machángara se realiza un aprovechamiento múltiple del agua para la generación de servicios, convirtiéndola en una de las cuencas más importantes del país. Entre las que están: Generación de Energía Hidroeléctrica, misma que la realiza la Empresa Electro generadora del Austro ELECAUSTRO SA, a través de las centrales de Saymirín, cuya construcción inició en el año 1957 y Saucay en el año 1978, que suman una potencia instalada de 38,4 Mw y brindan el servicio principalmente a la población de las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago. Agua para consumo humano. La Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Cuenca ETAPA EP, a través de la planta tratamiento de agua potable de Tixán que entró en funcionamiento en el año 1997, potabiliza 600 litros por segundo y abastece aproximadamente a una población de 140000 habitantes de la ciudad de Cuenca. Agua para riego. Alrededor de 1300 ha son regadas mediante los canales de

Regantes de Machángara en el año 1998, siendo una de las experiencias exitosas en el manejo comunitario del riego. Agua para industrias. En la cuenca baja se encuentra el parque industrial, que comprende alrededor de 133 industrias, que dinamizan la economía local y nacional.

Problemática Hasta antes de 1998, la cuenca era vista como un espacio para el aprovechamiento de los recursos pero no se pensaba en la ejecución de actividades o proyectos para su conservación o manejo, por lo que luego de conformado el Consejo de la cuenca la primera actividad que realizaron fue el diagnóstico1, encontrándose la siguiente problemática: La visión y uso sectorizado del agua que realiza cada actor en base a sus objetivos, así el sector eléctrico, el sector de servicios públicos de agua potable y saneamiento y el sector riego, hasta antes del año 1998, utilizan el agua adjudicada para los diferentes usos sin mayor coordinación entre sí, por lo que debido al incremento de servicios en la cuenca a partir del del agua para consumo humano y riego se la realiza del agua que es devuelta al río luego de que se ha generado la energía y dado que la Empresa Eléctrica usaba el máximo caudal en las noches y las primeras horas de la mañana, soltando gran cantidad de agua durante este tiempo, en tanto que el mayor caudal para el consumo humano y el riego se requiere durante el día, es prioritaria la coordinación interinstitucional para el uso del agua. En el ámbito Biofísico, existe un ordenamiento territorial básico, siendo necesario contar con el plan de manejo de la cuenca que permita orientar el fomento de las actividades más adecuadas y la ocupación del suelo en base a su capacidad de acogida. En la cuenca existen áreas vulnerables tanto por condiciones geológicas como por uso indebido de los recursos naturales, entre ellos el incremento de la deforestación y los cultivos en altas pendientes, lo que provoca contaminación del agua y acumulación de sedimentos en las obras de regulación hídrica, utilizadas como fuentes de abastecimiento de los sistemas de 1 Plan de Manejo Integral y Conservación de la Cuenca del Machángara.

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electricidad y agua potable.

Un débil control del uso del suelo y de sus aspectos asociados como, control para la localización de obras públicas, minería, extracción de áridos, piscicultura, agricultura, urbanización y emplazamiento industrial. En la cuenca alta predomina el pastoreo extensivo de bovinos y equinos que aportan a la degradación del agua y el suelo, a lo que se suma las quemas estacionales de la vegetación de pajonal que constituye una práctica para obtener el rebrote de la paja que los campesinos utilizan como alimento para el ganado. Una amenaza permanente es la tala de árboles nativos y la recolección de vegetación arbustiva para ser utilizada como combustible de las familias de la cuenca ó para la generación de ingresos a través de la comercialización. Del análisis de la problemática determinaron que el impacto sobre la población rural era elevado, ya que se ve amenazada la capacidad productiva y los medios básicos de subsistencia como consecuencia de la degradación de los suelos y de la cubierta vegetal, estableciéndose la necesidad de realizar actividades para la conservación de la cuenca.

Estrategias para la Conservación Las sociedades actuales dan cuenta de un pensar y actuar en Red, pues “cada persona no es el átomo indivisible y aislado del pensamiento anglosajón, sino un conjunto coherente de relaciones, tanto físicas como intelectuales, con la naturaleza, con los objetos, con las otras personas, relaciones que se transforman continuamente” (Villasante, 1998), desde la perspectiva de una sintonía con el entorno cambiante y un objetivo común. En la cuenca del Machángara se distinguen actores institucionales y locales como son las Juntas Parroquiales o Gobiernos Locales, Tenientes Políticos, grupos organizados como cooperativas, comunas y hacendados que se encuentran en la cuenca alta, además de comunidades que se encuentran en la cuenca media y baja, las mismas que están organizadas en torno al uso del agua, tanto para consumo humano como para riego. Frente a la problemática en la cuenca se hace necesario establecer espacios de diálogo, concertación y corresponsabilidad, en los cuales se gesten alianzas estratégicas para la conservación de la cuenca así como para el uso armónico y la gestión del agua, entre los diferentes actores, desde sus fortalezas. Estas nuevas relaciones las impulsa la Universidad de Cuenca, que hace de facilitadora del proceso, resultado de lo cual se establece que la Gestión del Agua requiere cultura hídrica y una institución u organización que provea un buen control de la calidad del agua, que cree y mantenga zonas con bosques para la protección y preservación de las fuentes hídricas en la cuenca alta y a lo largo de los cursos de agua, sean éstos ríos o quebradas; que dinamice los usos del agua En este contexto, se conforma el Consejo de la cuenca del río Machángara mediante que en el país no existía un marco jurídico que regule el funcionamiento de los organismos de Cuenca, el Consejo no cuenta con el reconocimiento legal. El Consejo de la cuenca está conformado por: Secretaría Nacional del Agua SENAGUA.- Es la institución rectora de los recursos hídricos en el país, teniendo como misión dirigir la gestión integral e integrada de los recursos hídricos en todo el territorio nacional, a través de políticas, normas, control y gestión 274


desconcentrada de los procesos de conservación y protección de cuerpos hídricos, sistemas de información de oferta y demanda del recurso, gestión de infraestructuras multipropósito, administración del uso y aprovechamiento del agua, control de calidad de la Gestión Técnica y

Instituto Nacional del Riego INAR.- Es la entidad que lidera la gestión integral del riego y drenaje a nivel nacional, tendiendo como objetivo “Consolidar y ejecutar el Plan Nacional de Riego y Drenaje mediante el establecimiento de políticas públicas en contribución al desarrollo agropecuario para garantizar la soberanía alimentaria”. Empresa Electro Generadora del Austro ELEC-AUSTRO S.A..- Es la entidad encargada de generar energía eléctrica, a través de las centrales hidráulicas de Saucay y Saymirín ubicadas en la cuenca del Machángara. Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Cuenca ETAPA EP.- Brinda los servicios de telecomunicaciones, Internet, agua potable, alcantarillado y gestión ambiental en el Cantón Cuenca Universidad de Cuenca.- Es la institución de educación superior más antigua en el austro, cuyo objetivo es aportar al desarrollo del país desde la formación de profesionales y el aporte a la extensión e investigación. Ministerio del Ambiente.- Que es el ente encargado de hacer cumplir la norde septiembre del año 2001 pasa a ser parte del Consejo. Junta General de Usuarios del Sistema de Riego Machángara JGUSRM.- Que es la organización local que convoca a 3200 familias en torno al canal de riego Machángara. Gobierno Provincial del Azuay.- Es el ente que de acuerdo al artículo 233 de la Constitución Política de la República del Ecuador representa a la provincia y, además de las atribuciones previstas en la ley, promoverá y ejecutará obras de alcance provincial en vialidad, medio

Objetivos del Consejo de la cuenca: El objetivo general desde el que se constituye, parte de reconocer la acción coordinada en el marco de lo sustentable, en rigor se expresa así: usuarios de la cuenca que permita el desarrollo sustentable de la misma, con énfasis en la gestión y manejo del recurso hídrico, como parte de la gestión y manejo de los recursos naturales”.

de la cuenca del Machángara, tomando como base las políticas emanadas por el CNRH. iniciativas y evitar duplicación de esfuerzos en las áreas técnicas, administrativas, económicas y logísticas que tengan relación con el proyecto. y facilitar su cooperación técnica.

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Pautas estratégicas para la gestión de la cuenca Para el cumplimiento de los objetivos planteados por el Consejo, se considera fundamental la serie de procesos participativos, vistos como una democracia, por ello se construye una visión de desarrollo desde el interés de los diferentes grupos de actores institucionales y comunales, para el logro de acuerdos de largo plazo que busca de construirse en el futuro, mismo que se plasma en el Plan de Desarrollo de la cuenca, expresado de la siguiente manera: Es así que para cumplir con los objetivos que se había planteado el Consejo, dar solución a la problemática existente y debido a que las perspectivas en la gestión de las cuencas a 20 años, en el año 2001, desde las visiones y misiones de las instituciones que conforman el Consejo de la cuenca, se formula el plan estratégico denominado “Pautas del Plan de Desarrollo”, que se plantea la siguiente visión: “El Consejo de la Cuenca del río Machángara para el 2010 se ha constituido en sensibilidad ambiental y que ha generado una cultura del agua en los pobladores de la región. Potencia los servicios de agua, saneamiento ambiental y energía. Fomenta la producción agropecuaria e industrial, promueve un ordenamiento territorial. Basa su accionar en los saberes y experiencias de talentos humanos altamente capacitados, comprometidos y dispuestos a multiplicar sus realizaciones en la región y el país. Ha logrado un marco de políticas, leyes, normas aceptados por la sociedad. Impulsa propuestas de gestión ambiental, intercambio de información y prevención de desastres en el marco de organismos nacionales e internacionales de cuencas para el manejo sostenible de los recursos naturales”. El Consejo asume su misión como: Coordinar capacidades y recursos de las instituciones y organizaciones socias para el manejo de la cuenca. Facilitar consensos en el aprovechamiento del agua y demás recursos naturales desde una perspectiva sostenible y velar por su cumplimiento. Gestionar recursos, normativas y leyes pertinentes desde propuestas participativas en los ámbitos locales, nacionales e internacionales. el desarrollo sostenible de la cuenca. Estimular acciones e iniciativas de actores que contribuyen a la conservación de la cuenca. Para orientar las líneas de acción se estructuran siete ejes dinamizadores: Gestión Ambiental.- Contempla Ordenamiento Territorial, Construcción de Redes, Monitoreo, Control y Vigilancia, Normatividad y Prevención de riesgos. Aprovechamiento armónico.- En este eje tenemos Plan de Manejo, Cultura del Sensibilización Ambiental.- Involucra: Organización, promoción comunitaria. Manejo Integral.- Contempla Técnicas agrícolas, forestales y pecuarias; Conservación de suelos; Técnicas de uso; Regulación del uso del suelo; Infraestructura, salud, educación. Formación de Talentos Humanos.- Abarca: Opciones de capacitación; Evaluación de necesidades y capacidades; Coordinación interinstitucional.

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Investigación y Promoción.- Este eje se desarrollo en torno a: Organización de la información; Investigación, Acuerdos, Publicaciones Servicios.- El eje contempla los siguientes servicios: Agua Potable, Energía, Riego, Saneamiento Ambiental, Turismo, Industrial.

Plan de de desarrollo del consejo de la cuenca del río Machángara Entre las fortalezas del Consejo se puede mencionar: te que se optimicen los recursos y se potencien las acciones para la conservación de la cuenca.

-

compromiso de aportes institucionales para la ejecución. nivel nacional como internacional, convirtiéndose en un referente en el manejo de cuencas. misos de acción y conservación de los recursos naturales y el fortalecimiento organizacional.

Avances en la Gestión Una vez que elaborado el Plan Estratégico, se priorizaron los ejes dinamizadores a desarrollar en función de la conservación de los recursos naturales como estrategia para la conservación del recurso hídrico, dentro de un accionar ecosistémico. Para la realización de acciones de conservación se inicia con de la elaboración del plan operativo anual con la participación de técnicos de todas las instituciones que conforman el Consejo. El compromiso de los actores en la conservación y protección de la microcuenca así en el Eje de Gestión Ambiental se desarrolla el programa de Guardianía Verde mediante el convenio de cooperación interinstitucional entre ELECAUSTRO y ETAPA, mismo que tiene objetivo “evitar el cambio de uso de suelo dentro del área del Bosque Protector Machángara–Tomebamba”. Está integrado por un equipo de cuatro guardabosques locales, que realizan vigilancia montada y sensibilización a los propietarios de los predios de la cuenca media y alta sobre la necesidad de mantener la vegetación nativa, evitar los incendios forestales la cacería del agua en cantidad y calidad. El Ministerio del Ambiente previo un proceso de capacitación, designó al equipo de la Guardianía Verde como Guardabosques Ad-honorem lo cual les da autoridad para realizar acciones de control en torno al cambio de uso de suelo en la cuenca. La efectiva labor de este equipo ha logrado la disminución del número de incendios forestales y el control oportuno de aquellos que se ha producido; así como el reporte inmediato de las infracciones ambientales que el Ministerio del Ambiente se encarga de juzgar y sancionar a los infractores. En Manejo Integral se desarrolla el programa de Manejo Comunitario de Recursos Naturales para la Protección de Fuentes Hídricas, busca “Apoyar la a la gestión y manejo intepreservar, y recuperar las fuentes de agua con la participación comunitaria”, a partir de mejorar la calidad de vida de las familias campesinas asentadas en la cuenca media y baja, como estrategia para evitar el avance de la frontera agrícola.

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Para ello, se ofrece apoyo técnico, metodológico y de capacitación, que se revierte en el incremento de la producción y productividad en la cuenca media y baja, como estrategia para evitar que se realice producción agrícola en la cuenca alta en áreas de fuentes hídricas. Esta estrategia se denomina protección de la fuente fuera de la fuente. El número de las familias con las cuales se desarrolla el programa es de alrededor de 1400.

En Aprovechamiento Armónico se realiza el Plan de Manejo Ambiental de la Cooperativa Agropecuaria Sinincay, con el aporte económico de ETAPA y ELECAUSTRO. En lo que respecta a Manejo del Riego, el Gobierno Provincial del Azuay dentro del

Avance de Actividades

Unidad

Total

Producción de plantas nativas

Plantas

257.450

Plantación para protección de fuentes hídricas

Plantas

398.000

Sistema de riego parcelario

Sistemas

Retención de suelos

Hectáreas

Encalado de suelos

Parcelas

104

Huertos agroforestales

Parcelas

146

Manejo de frutales

Parcelas

789

Cultivos bajo cubierta

Invernaderos

Manejo de cobayos

Cuyeras

33

Lombriculturas

Lombricultura

56

Mejoramiento de pasto

Hectáreas

Bosques de ribera

Kilómetros

40 17,71

5

71,1 13

Proyecto Sistema de Riego Presurizado San Andrés, construyó un tanque de carga de 15 m3, red secundaria y terciaria de 4110 metros de tubería de PVC de diámetros de 160 y 63 mm, 50 hidrantes de riego, con una inversión de US $ 23685,75. En el Sistema de Riego Presurizado San José, construyó una captación, una red primaria de 1850 metros de tubería PVC D=110 mm, un reservorio de 5000 m3., la red secundaria y terciaria de 8500 metros de tubería de PVC de diámetros entre 110 y 50 mm. y 106 hidrantes de riego, la inversión realizada correspondió a US $ 48600,00. En el Sistema de Riego Presurizado Tixán, se construyó una red primaria de 850 metros con tubería de PVC de 63 mm y la red secundaria con tubería de 110 y 32 mm, el costo de la obra fue de US $ 30650,40.

Obras realizadas en el sistema de riego por el Gobierno Provincial del Azuay

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Proyecto

Sistema de Reigo Presurizado Sán Andrés Sistema de Reigo Presurizado Sán José

Sistema de Reigo Presurizado Tixán

Descripción del Proyecto Se construyó un tanque de carga de 15 m3, red secundaria y terciaria de 4110 metros de tubería de PVC de diámetros de 160 y 63 mm, 50 hidrantes de riego. Se construyó una capacitación, una red primaria de 1850 metros de tubería PVC D=110 mm, Reservorio de 5000 m3, Red secundaria y terciaria de 8500 metros de tubería de PVC de diámetros entre 110 y 50 mm, 106 hidrantes de riego. Se construyó una red primaria de 850 metros con una tubería de PVC de 63 mm, Red secundaria con tubería de 110 y 32 mm.

Inversión $ 23,68 5.75

48,60 0.00

30,65 0.40

La formación de talentos humanos implica formar profesionales críticos, con una mirada interdisciplinaria del contexto social, económico y político, que sean creativos, éticos y comprometidos con la construcción de una sociedad más humana y justa, que sean capaces de incidir en el cambio de época desde una perspectiva de desarrollo a escala humana. Para ello se plantea el encuentro de saberes entre el mundo técnico y las capacidades tácitas, que da la Es entonces cuando promotores comunales asumen el manejo técnico de los recursos naturales de la cuenca desde el aporte económico de empresas e instituciones públicas y privadas. Constituye una estrategia para evitar que el mundo siga siendo desollado de su piel vegetal y la tierra pierda su capacidad de absorber y almacenar las aguas lluvias, por ello se desarrolla el programa de capacitación Escuela del Conocimiento Continuo en Manejo Comunitario de Recursos Naturales Liderazgo y Gestión, con mención en el manejo de agua y suelo, en el que mediante talleres mensuales se forman a líderes comunitarios gestores de su desarrollo, de Cuenca cómo Promotores Técnicos en Manejo de Recursos Naturales Liderazgo y Gestión, al momento veintinueve están graduados y trabajando en la cuenca. Bajo el concepto “Un niño capacitado es un adulto menos que formar”, ETAPA impulsa el Programa de Educación Ambiental Rural “Agua Vida” que tiene como objetivo “Generar conocimiento conjunto a través de la capacitación interactiva con los niños de los Centros Educativos Rurales del Cantón Cuenca, que permita realizar acciones orientadas a la protección de las fuentes de agua”. Se desarrolla durante el año escolar con los alumnos de 6to y 7mo de básica de las escuelas de la cuenca, capacitándoles mensualmente en temas vinculados al hasta el momento son 1050. ELECAUSTRO lleva a cabo el Programa de Educación Ambiental “Aprendizajes sigy séptimo de básica de las escuelas de la ciudad de Cuenca, quienes aprenden sobre el cuidado del medio ambiente a través de visitas guiadas al complejo hidroeléctrico Machángara, son 1071 niños los que se han capacitado.

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La formación de Talentos Humanos gestores de su desarrollo es otra de las acciones que se desarrolla, es así que a través de la coordinación con el Servicio Alemán de Cooperación Técnica y Social INWENT, se desarrolló dos Diálogos Políticos, con la participación

Periodo

Escuela

2006 - 2007

5

210

2007 - 2008

7

280

2008 - 2009

8

331

2009 - 2010

5

250

Total

Niños

1071

de los Presidentes de las Juntas Parroquiales y los delegados de Medio Ambiente, Tenientes Políticos, Presidentes de Juntas y Comités de Agua, delegados de las instituciones que conforman el Consejo de la cuenca. Este espacio permite la integración de las autoridades de las provincias del Azuay y Cañar, que tienen sus territorios en la cuenca del Machángara. En Sensibilización Ambiental, como una de las estrategias de comunicación y difusión, se elabora trimestralmente el Boletín Divulgativo del Consejo, el mismo que ha permitido dar a conocer algunas de las acciones y actividades realizadas dentro de la cuenca, así como generar nexos de conocimiento ya que se produce un intercambio de información con otras instancias que también están trabajando en la gestión del agua como es el FONAG con quienes se comparten experiencias e información. Con el apoyo de la Universidad de Cuenca, el CREA y ELECAUSTRO se cuenta con la página web del Consejo, que tiene como dirección: www.consejodelmachangara.com. ec, en la cual se comparte la información a la vez que se rinde cuentas de la gestión. La cuenca del Machángara es un referente en el manejo y conservación de los recursos naturales con participación comunal institucional, por ello se ha convertido en un espacio de capacitación de diferentes grupos de interés como alumnos de colegios y universidades de diferentes ciudades del país que visitan la experiencia. ELECAUSTRO para la conservación de la cuenca, se realiza el monitoreo trimestral de las condiciones físico–químico y bacteriológicas del agua en doce puntos que se consideran estratégicos para el monitoreo y que son de interés tanto para las dos empresas, determinándose que el índice de calidad de agua en las diferentes estaciones varía de excelente a las fuentes de contaminación orgánicas. Considerándose la compra de predios, una estrategia fundamental para la conservación de la cuenca alta del Machángara la empresa ETAPA adquirió 1410 hectáreas que constituyen 280


el Área Protegida Chanlud.

nicos, económicos y humanos, de las entidades u organizaciones involucradas; por lo que las inversiones que se requieren efectuar en el manejo de la cuenca del Machángara son compartidos. las instituciones que intervienen en el manejo y conservación de los recursos naturales de la cuenca del río Machángara. cuado manejo de la agricultura en la cuenca, genera fuentes de trabajo y mayores ingresos para los habitantes, lo cual contribuye a mejorar la calidad de vida de las familias campesinas.

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CUENCA Y EL AGUA:

APROVECHAMIENTO HISTÓRICO DEL RÍO TOMEBAMBA Margarita Vega Vintimilla Colegio Las Cumbres, Cuenca Ecuador Este ensayo contiene dos espacios de estudio, el primero, un recuento sobre aspectos generales de la cuestión agua en el mundo con un muy ligero análisis sobre la protección de la subcuenca de nuestro río Tomebamba; el segundo espacio describe cual fue el uso del agua que dieron en el pasado los primigenios constructores de este bello poblado que lo conocemos ahora como ciudad de Cuenca.

Consideraciones generales sobre el recurso agua en el mundo: sin embargo, el 97.5% es salada, el restante 2.5% es agua dulce retenida en su mayoría en las capas de hielo polar, glaciares, nevados y aguas subterráneas, solo el 0.26 % está contenido en ríos, lagos, lagunas y pantanos, e inclusive de esa pequeña cifra las 2/3 partes no son aprovechables debido a inundaciones, degradación y procesos de contaminación (http://hispagua. cedex.es/documentacion). regionales, nacionales e internacionales. De ahí que el actual debate mundial no se libra de Nadie ignora en la actualidad ni ha desconocido en el pasado que el agua es un recurso valioso e insustituible que debemos cuidar, sin embargo en los actuales tiempos la visión de la humanidad se ha centrado en la relación agua-economía; pues se la ha dejado de ver como un recurso, hoy se la reconoce como un bien económicamente explotable y se debate sobre la gestión privada o pública del agua; hay quienes persiguen a través de la comercialización de este inapreciable bien, grandes ganancias que se convierten en importantes sumas de dinero; así podemos comprobar que con cada vez mayor frecuencia aparecen en los medios de comunicación, informaciones y debates en este sentido, por ello es que la ONU, decidió declarar el período 2005-2015 como Decenio Internacional para la Acción “El agua, fuente de vida”.

En el año 2002, en la Cumbre de Johannesburgo para el desarrollo sostenible, grandes temas a partir del Agua: saneamiento, energía, salud, agricultura y biodiversidad. 283


Frente a toda esta situación sería deseable que haya un consenso mundial, para que los gobiernos y los pueblos logren equidad en el reparto, consumo y uso del agua, pues es indispensable que todos los habitantes de la tierra tengan acceso fácil a este inapreciable recurso natural.

Primero, que las naciones y los pueblos y sobre todo sus gobernantes, incluidos los medios de comunicación, han creado un debate innecesario cuando presagian, y no solo eso sino por un 75% de agua y que de este porcentaje estamos usándolo una mínima parte, menos del 0,26%, como lo hemos demostrado. Pensamos entonces que es absurdo desgastar nuestras energías en destruir, cuando podemos construir en una época en que el desarrollo tecnológico ha alcanzado niveles insospechados, sus conquistas, permiten la desalinización, la reutilizaproceso de evapotranspiración; conquistas a las que hay que darles fuerza y vida. No es justi-

Segundo, que sin embargo de lo dicho, es indispensable siempre, el no perder de vista el buen uso y el cuidado y protección que debemos tener con todos los bienes que la tierra nos prodiga. legia en tener cuatro ríos grandes que la rodean, además de numerosas quebradas y riachuelos; y una inmensa reserva en aguas subterráneas.

que irriga a la hoya de su mismo nombre y ha sido parte vital del trajinar del hombre por la historia local y nacional. El río nace en el Parque Nacional Cajas, que posee más de doscientas treinta lagunas de origen glaciar y es un reservorio natural no solo de agua dulce sino también de animales y plantas, por ello, en el año 2002, fue declarado como Humedal de importancia Internacional Ramsar. Lamentablemente, nuestro útil y hermoso río Tomebamba recibe diariamente amenazas de manera especial en lo que corresponde a las microcuencas que lo alimentan, la del Mazán, Llaviucu o Zorrocucho, la del Culebrillas, el Capillas y Río Amarillo. Estas amenazas se convierten en: deforestación, extracción de especies nativas, quema de la cobertura vegetal, erosión, pastoreo de animales, fumigación y aplicación de fertilizantes, presencia de desechos sólidos y avance de la frontera agrícola. Sin embargo el Municipio de Cuenca en lo que Paúl Turcott, biólogo tan conocido en nuestro medio, llama “Un Paradigma de Manejo Ambiental”, explica que en la alcaldía de Xavier Muñoz Chaves, se preocupó de cuidar las fuentes de abastecimiento de agua para los cuencanos adquiriendo para protegerlo, el bosque de Mazán que estaba siendo paulatinamente talado. En las posteriores alcaldías el Municipio logró ser dueño de la laguna de Llaviuco, quedando sin embargo mucho por hacer en especial con la micro-cuenca del Culebrillas. Esperamos entonces, que se continúe con las políticas de desarrollo sustentable, y de protección del humedal, además de que se dé información y educación a la población, pues en este sentido muy poco se hace.

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Cuenca y el Agua: aprovechamiento Histórico del Río Tomebamba: Comenzaremos explicando que para los cuencanos ha sido costumbre llamar a su río principal con algunos nombres. Nos es familiar saber que detrás de cada uno de ellos está la Tanto en los documentos antiguos como en crónicas o descripciones más recientes el Tomebamba o río Cuenca, ha sido también llamado como Matadero, más aún Julián Matadero, se lo encuentra también como Río Grande, río de Balsain, Monay, Chaullabamba y Paute. Por ello es que Teodoro Wolf en su Geografía del Ecuador (1892 1975,79) reclama que Es una costumbre que se halla por toda la Sudamérica, de dar a un mismo río distintos nombres en diversos trechos de su curso, costumbre poco conveniente, que ha causado muchas equivocaciones y confusiones en las obras de geografía. Para continuar con este trabajo y valiéndonos de la geografía histórica vamos a explicar el uso que se dio a las aguas de este río a lo largo de la historia. Desde antes de la creación de Cuenca en América, desde cuando las distintas poblaciones comenzaron a ser sedentarias y por ende agrícolas, buscaron intencionalmente ubicarse en las cercanías del río Tomebamba, así lo reconocen varios estudios, como los del arqueólogo Jaime Idrovo, quien dice que con el encuentro de restos cerámicos en abundancia, pertenecientes al período formativo, se nos permite ver que hay muestras de una posible irrigación de terrenos un tanto alejados de la margen del río, ya en los horizontes culturales de Tacalshapa, Chaullabamba, Guangarcucho y Monjashuayco. En M. Vega (1997). Por otro lado, López de Gómara (1554, (1985:184)) dice “…el labrador adoraba el agua y la tierra…” En nuestra región los pueblos que la habitaron, en especial los Cañaris y los Incas, como agricultores que eran, tienen desde su más remota tradición, leyendas que nos dejan entrever su vínculo y obviamente su dependencia del preciado líquido. Es conocido que ambas culturas inventaron relatos relacionados con el diluvio; más aún de sus pasos por estas Con respecto a los Incas, Juan Cordero (1983:43) al referirse a la ciudad de Tomebamba, dice: “El emplazamiento de la ciudad corresponde a la clásica manera incásica de escogerlo: sobre una plataforma y a orillas de un río”; sabemos que también el Cuzco estuvo situada a orillas del Urubamba. Por otro lado, Murra (1978:58) corrobora que en el momento de la invasión europea al incario, la administración de la red de irrigación involucraba dos operaciones: 1) Las canales principales, construidas como obras públicas del estado y mantenidas probablemente por el mismo estado; 2) La conservación de las obras hidráulica que llegaban a La las chacras estatales, unidades domésticas y étnicas. Años después, ya en la conquista española, sabias fueron las instrucciones, que el Virrey Hurtado de Mendosa diera a Gil Ramírez Dávalos para la fundación de esta ciudad en la provincia de Tomebamba: …y llegado a ella, tomando con vos personas antiguas y caciques antiguos comarcanos, andaréis toda la provincia y su comarca, e veréis por vista de ojos y miraréis la parte e lugar donde mejor se podrá fundar el dicho pueblo, teniendo atención a que tenga agua perpetua y monte para leña e tierra para poder repartir y dispusición para hacer molinos junto al pueblo... (Primer libro de Cabildo de Cuenca: Acta de Fundación.1557). Entonces, los españoles, valiéndose de lo ya construido por los Incas, desarrollaron una 285


extensa red de canales de riego y de conducción y evacuación de las aguas de uso doméstico, también las grandes acequias para el uso industrial en los batanes, talabarterías y en especial para los molinos de trigo que instalaron. extremadamente frágil y difícil de manejar, y precisamente el río Tomebamba fue el móvil para que se desarrollara una importante y costosa infraestructura de puentes, muros de contención, canales de agua limpia y de aguas residuales, estas últimas ha sido conocidas como “el Gallinazo” o “el Chanchaco”. Así vemos que los primeros pobladores del amplio valle de Paucarbamba y luego los que fueron viniendo y conquistando estas tierras, tuvieron como preocupación principal vivir de minas, de manera especial, dotado de abundante agua. desniveles de estas terrazas permitieron construir los molinos de grano y las acequias, para la conducción, el uso y la evacuación de las aguas. Ya en la Cuenca mestiza y republicana, se buscó la potabilización del agua, la utilización de su potencia para la electricidad nacional, sus llamativos paisajes son fuente de turismo, en la economía regional y nacional; así como también hemos tenido que enfrentar conmocionantes tragedias, ocasionadas por sus repentinas inundaciones: así la gran creciente de 1950 o Por ello percibimos la evolución de la cultura local y regional, como el trabajo cotidiapar, bañado de cuatro ríos y numerosos riachuelos y quebradas, entonces uno de estos cuatro ríos, precisamente el Tomebamba, el que está “más junto al pueblo”, decían los antiguos, ha dejado improntas imborrables en las sucesivas civilizaciones que habitaron el Valle de Cuenca. Este trabajo consiste en demostrar que así lo ha sido.

Las acequias y molinos: El manejo de los bienes hidráulicos fue quizá una de las primeras acciones, de tipo comunitario, que tuvieron en cuenta los españoles cuando llegaron a estas tierras. Del análisis de los libros de Cabildo, de diversas obras escritas y de los testimonios de personas conocedoras de anécdotas, leyendas, relatos sobre la historia de la ciudad de Cuenca, podemos hacer algunas consideraciones: Primero las grandes acequias vinieron desde siempre desde las microcuencas del Tomebamba ubicadas en la cabecera del río: en Sayausí. El acta de Cabildo del 20 de agosto de 1581 dice lo siguiente: “…este Cabildo Dio petición Agustín De CastañeDa vezino Desta cibDaD y no se hallo en este Cabildo al probymiento Desta petición Dize quel va a la cibDaD De quito a negocios Desta cibDaD y que el tienen necesidad que le fagan merceD y se la probean cinquenta quaDras De TieRa por encima De los Depositos vn Camino que va hazia la sierra que Junto al Camino viene vna acequia vieJa Cubierta Del tiempo Del ynga…” agua por la ciudad de Cuenca, tiene sus orígenes en las acequias que fueron encontradas por los españoles y habrían sido ya construidas por los Incas. Desde otro punto de vista en un comienzo se desarrolló la actividad molinera. La molienda 286


de granos especialmente de trigo, fue una de las tareas agrícolas de mayor interés en la Colonia. Numerosos testimonios de Cabildo que corresponden a un largo período de tiempo y las harinas y del pan, nos demuestran que éste fue uno de los problemas de importancia social que tenía que ser resuelto y orientado por el Ayuntamiento. Hasta 1560, el único molino de trigo que existía en el primer asiento español de este distrito, fue el de Todo Santos, sabemos que funcionaba impulsado por energía hidráulica; ésta provenía de una gran acequia que desde los tiempos incásicos recorría de occidente a oriente, en la misma dirección del agua del río Tomebamba, pero a un nivel superior en su terraza izquierda, más conocida como “El Barranco”. De nuestras investigaciones podemos colegir que el cuencano dispuso de la energía hidráulica para ayudarse en su trabajo. Las leyes de la física nos explican que algunas condisustanciales el volumen, la permanencia de la corriente y la altura de caída. Ninguna otra área de la urbe cuencana es más apropiada para este propósito que la del “Barranco”. Es evidente que la altura y el copioso y abundante caudal de la acequia que por él transcurría, contribuyeron para la instalación de innumerables moliendas de trigo en su trayectoria, convirtieron con bastante probabilidad a esta zona, en la inicial región industrial de Cuenca, desde la colonia hasta las primeras décadas del siglo veinte. Así mismo numerosas referencias tomadas de los libros de cabildo, nos permite concluir en que había un gran colector de agua que cruzaba por “El Cebollar”, “Cullca”, hasta “El Barrial Blanco” y Milchichig, con un volumen de 7m3/seg. nos damos cuenta de que el caudal de éste, provenía de los manantiales de origen del río que estudiamos. Luego esta agua era repartida por toda la población, pues conocemos que una vez tomada el agua desde Cullca o el Cebollar, numerosas acequias atravesaban las calles de la urbe, especialmente en la dirección oeste-este y que llevaban el agua limpia, para el uso doméstico, estas acequias pasaban inclusive por los huertos de las casas o conventos, en cambio los grandes colectores, el “Gallinazo” o el “Chanchaco” que bajaban de norte a sur, eran para recoger las aguas servidas de las calles de la ciudad. Podemos demostrar lo dicho si leemos esta acta de Cabildo que dice: “Pasó a las comisiones de Aguas y por muchas personas que niegan al Concejo la propiedad de las aguas que corren por uno de los molinos de Cullca y bajan por el Norte para el aseo de varias calles de la ciudad…”Cabildos 1914-1916, tomo 50). Para 1936, el presidente del Concejo Cantonal, Antonio Borrero Vega, en su informe de labores al tratar sobre Agua Potable dice lo siguiente: “El propósito del Concejo, es el de instalar cuanto antes, la tubería nueva del río “Mazan” donde se va a captar el agua verdaderamente potable, según los estudios químicos y bacteriológicos que se han hecho, hasta los actuales tanques de Sayausí, los que después deben ser En 1937, nuevamente el Dr. Borrero vuelve a informar que se han colocado 7.400 metros de tubería, desde Sayausí a Cullca (Rev. Tres de Nov. No.XVII YXVIII, 1937). El cierre de las acequias sería uno de los arduos problemas que tendría que afrontar el ayuntamiento. En las presidencias del Concejo de Antonio Borrero Vega, de Andrés F. Córdova y de Enrique Arízaga T. no fueron pocos los enfrentamientos que tuvieron con la población que se oponía a estas obras. O. Sarmiento (1989:165, tomo I) cuenta, al respecto, la siguiente anécdota, el Concejo: …ordenó el cerramiento de las dos acequias de la calle Bolívar a pesar que la mayoría de las casas aún no contaban con los correspondientes desagües, motivo por el cual hubo al287


gunos reclamos. Una tarde, como si hubieran conversado, aprovechando un torrencial aguacero, todos los moradores de la Bolívar salieron con lampas, barretas, lampones y en cosa de media hora fueron nuevamente abiertas ambas acequias en toda su extensión. En referencia entonces a la potabilización del agua para Cuenca, entre 1930 y 1939 se en la presidencia de “Luis Moreno Mora” se levantan los tanques de verdadera potabilización de agua (Sarmiento 1989:165 tomo 1). Hay mucha más versiones interesantes acerca de las acequias y canales de agua que por la premura de tiempo en esta ponencia no se las puede describir, sin embargo constan el libro de mi autoría “El Río Tomebamba en la Historia de Cuenca”.

Los puentes: y las terrazas que a niveles diferentes se ubican en el valle de Cuenca, son quizá sus rasgos tolos habitantes de la llanura de “Paucarbamba” a buscar soluciones tanto de carácter arquitectóconstituyen estas barreras naturales para la circulación. Sabemos por las crónicas de Garcilaso y Sancho de la Hoz, y posteriormente por Max Uhle, que los Incas desarrollaron igual que con las acequias un sistema extraordinario, de caminos, cuyo tronco principal era el Cápac-Ñan, Gran Camino o Inga-Ñan, que recorrían el imperio. En Tomebamba, dice Uhle (1923:4), que convergían, por lo menos tres caminos; lo que nos lleva a imaginar, obviamente, los puentes que ellos construían, tampoco se puede entender sin puentes, el tránsito por los caminos internos (calles) de esta ciudad eternamente bañada por sus cuatro ríos. Los Incas, además de puentes conocieron y fabricaron con mucha habilidad la Uruya (tarabita). Es interesante saber sobre los materiales que usaban y cómo los fabricaban: Para hacer una puente de aquellas, juntan grandísima cantidad de mimbre, que aunque no es de la misma de España, es otra especie de rama delgada y correosa- la TUTURA, que los azuayos decimos TOTORA-. Hacen de tres mimbres sencillas unas criznejas muy largas a medida del largo que ha de tener la puente. De tres criznejas de a tres criznejas, que vienen a tener un grueso veintisiete mimbres, y de tres de esas se hacen otras más gruesas, y de esta manera van multiplicando y engrosando las criznejas, hasta hacerlas tan gruesas y más que el cuerpo de un hombre. De estas muy gruesas hacen cinco criznejas. Para pasarlas de la otra parte del río pasan los indios nadando o en balsas; llevando asido un cáñamo que los indios llaman CHAHUAR: a esta maroma atan una de las criznejas y tiran de ellas gran multitud de indios, hasta pasarla de la otra parte; y habiéndolas pasado todas cinco, las ponen sobre dos estribos altos, que tienen hechos de peñas vivas, donde las hallan en comodidad, y no las hallando, hacen los estribos de cantería, tan fuerte como la peña. Cuentan las Crónicas que en Tomebamba, habían dos de estos puentes que fueron llamados “de redes o de hamaca” por los españoles: uno, para el paso del Monarca, al pie de la residencia del Inca en Pumapungo, y otro par el paso de la gente ordinaria, un tanto más abajo en Monay; no ha sido raro encontrar, hasta la actualidad, vestigios de por lo menos dos puentes de esta naturaleza. Los ponteros o custodios vivían muy cerca y tenían a mano mimbres, zarzos y cuerdas para su inmediata reparación. Luego, la colonización española trajo otros materiales, la madera y el famoso cal y canto, así el 9 de diciembre de 1587 Benito de Mendaña, Teniente de Corregidor de Cuenca, presentó en cabildo su nombramiento de Obrero Mayor de la puente de esta ciudad.

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La construcción, caída y reconstrucción de los puentes ha sido una constante en el devenir de nuestra historia. En Cabildo del 13 de junio de 1591 se da noticia de que: …en la dicha ciudad de Cuenca, hay tres ríos caudalosos á donde había perecido mucha gente así naturales como Españoles, é últimamente se había ahogado un vecino de la dicha ciudad, en el río de Machángara que está cerca de ella en el camino que va á Quito, y los otros dos están junto á la dicha ciudad. Camino de Loja y de esta Corte, en uno de los cuales, se había acabado de hacer una puente de cantería…

En los largos años venideros, como pobres son los recursos económicos de la ciudad y la provincia de Cuenca, pobres serán también las obras públicas que en ella se realicen. Al vaivén de los caudales bajos y de las famosas crecientes del río Tomebamba, de sus puentes caídos y reconstruidos, del uso y dominio de sus aguas, discurrió la vida de su población. Una y otra vez por medio de las autoridades del Cabildo, en búsqueda de facilitar el comercio, los sus caminos y a restaurar sus puentes. Muy familiar para todos los cuencanos y para los que visitan y no visitan Cuenca, ya que está en las postales de difusión turística de la ciudad, es el famoso “Puente Roto” que junto con otros 13 puentes fueron derrumbados y llevados por el agua del Julián Matadero en la creciente del 3 y 4 de abril de 1950. Una historia aún más cruenta, y muy cercana a nosotros es Es importante conocer que históricamente son lugares de constante reubicación de los puentes los ahora conocidos como Puente del Vado, El de “La Juana de Oro” que fuera sustituido por el Puente del Centenario, Puente de la Escalinata o Mariano Moreno, obviamente los Puentes de Todos Santos y el Vergel o Ingachaca, y hacia Gapal el Chaguarchimbana y el de Yanuncay, para terminar con el puente del Descanso; muchos de estos puentes eran de madera, hasta no hace mucho tiempo, y las largas vigas de madera, hasta antes de la venida del eucalipto (1860) era muy difícil conseguir. Para concluir, podemos decir que “Durante cuatro siglos y medio, en los legendarios parajes de los Andes, y en el espléndido valle de Paucarbamba, Cuenca, se reconstruye y se transforma día a día con el palpitar de sus aguas de montaña y en el devenir laborioso de su gente.”(M Vega, en “Cuenca Ciudad del Mañana”, publicado en el II Libro de Oro de Cuenca en los 450 años de su fundación).

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Bibliografía: Murra, John, La organización Económica del Estado Inca, Siglo Veintiuno Editores, México, 1978. López de Gomara, F, Historia General de Las Indias, Hispania Victrix, Tomo 12, Biblioteca de Historia, Ediciones ORBIS, S.A., Barcelona, 1985. Sancho de la Hoz, P., Relación de la Conquista del Perú, pp., 127-198., en 15341960, Cronistas Coloniales, Primera Parte, Biblioteca Mínima Ecuatoriana, Ed. J. M. Cajica Jr. S.A., México. Cordero I., Juan, ompilación de Crónicas, Relatos y Descripciones de Cuenca y su Provincia. De Luis A. León, Primera Parte, Banco Central del Ecuador, Cuenca. Uhle, Max, Las Ruinas del Tomebamba. Conferencia Leída, Centro de Estudios HisWolf, Teodoro, Geografía y Geología del Ecuador, Edit. Casas de la Cultura Ecuatoriana, Quito, 1975. Sarmiento A., Octavio, Cuenca y Yo, Ed. Amazonas S.A., Tomos I, Cuenca, Ecuador, 1989. LIBRO DE CABILDOS DE CUENCA, Archivo histórico de Cuenca, Museo Remigio Crespo Toral. Internet, http://hispagua.cedex.es/documentacion.

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ANÁLISIS DE LA DINÁMICA DEL TERRITORIO DE LA PROVINCIA DEL AZUAY A TRAVÉS DE MÉTODOS GEOGRÁFICOS

Fernanda Cordero Universidad de Cuenca Ecuador La provincia de El Azuay, creada el 25 de junio de 1824, se encuentra localizada al sur de la república del Ecuador. Como jurisdicción política administrativa, se estructura en un espacio organizado por una red urbana compuesta por 15 centros de dimensiones variables, de entre éstos, la ciudad provincial y fuera de él, mientras que los otros, al tener menor jerarquía, varían minimizándola Si bien hay conciencia de que en el análisis de un territorio los límites políticoadministrativos, constituyen un rompimiento arbitrario al entendimiento, la proyección y la retroalimentación que caracterizan a las diversas actividades socioeconómicas y culturales, sin embargo al tratarse este estudio sobre la provincia del Azuay, se hará hincapié en su estructura, características y, sobre todo, “estimar” a través de la aplicación de métodos geográuno de los 15 centros urbanos. La provincia, entendida como una red de centros poblados, se constituye en torno a un

Cada centro poblado se caracteriza por una estructura de actividades, funciones y espeárea y de fuera de ella, un tipo característico de relaciones de dependencia e interdependencia. Dentro de esta estructura, el transporte cumple la función de conectar las partes entre sí. Esta red de centros urbanos se distinguen por una heterogeneidad y discontinuidad en la ocupación del espacio; no obstante, la tendencia es hacia la urbanización que se va presentando como una serie de procesos que ejercen presiones sobre el medio rural: transfordel crecimiento del sector terciario y reducción del primario y donde el acortamiento de las distancias se cambia por cierto mejoramiento de la infraestructura vial y de los medios de transporte juegan un papel fundamental. 293


La tendencia es a un despoblamiento del medio rural, por efecto, en parte, del sector servicios que se desarrolla de una manera amorfa y peligrosa en los centros urbanos y, por las migraciones –cuyas razones merecen un análisis aparte–, sobre todo hacia Cuenca, que ve crecer su población y área física de forma acelerada. Indiscutiblemente, Cuenca, dentro de la provincia es y actúa como un centro concentrador de actividades y prestador de servicios, constituye en los términos citados por Luis Tapia en una región pivotal y un aglomerado sinérgico. tomar en consideración la aglomeración del desarrollo económico en ciertos puntos, fajas del territorio, denominados “aglomerados sinérgicos”, que están ligados a las ciudades en la Sierra ecuatoriana con procesos de urbanización antiguos. El caso de Cuenca es claro en este aspecto, ciudad de larga trayectoria histórica anterior a la fundación española en 1557 y por su acumulación, disponibilidad de infraestructura productiva, existencia de una clase intelectual y y cultural, con capacidad de generar propuestas de desarrollo. nistrativa histórica. Estas regiones pivotales son provincias en algunos países, departamentos en otros y estados en algunos países federales. En todos los casos son las menores unidades político-administrativos que al mismo tiempo son estructuralmente complejas y poseen cultura e identidad…”. Efectivamente y siguiendo este razonamiento, cada provincia ecuatoriana ha venido funcionando como una región pivotal, pero como indica Tapia si se cruza el criterio jurisdiccional de provincia (pivotal) con el de aglomerados sinérgicos, el escenario cambia, porque son pocas las ciudades ejes pivotales de ámbitos territoriales con la forma de regiones. El caso Cuenca es también evidente en este sentido por constituir un polo de crecimiento por y en estos últimos tiempos a nivel internacional, como la referida en la revista Loney Planet, de Reino que nombró la ciudad de Cuenca como una de los “… “Top 10 ciudades para conocer” en el 2010, La revista alemana Stern, también eligió a Cuenca en el año 2008 como “Top Overseas Retirement city” y la National Geographic, la incluyó en la lista de los “Top 50 ciudades históricas del mundo”. http://viventura.es/blog/ecuador/cuenca-se-despierta Por lo indicado, si bien este estudio se circunscribe a las características de una región pivotal y de polo de crecimiento, sin embargo, no pueden dejarse de lado sus atributos de un aglomerado sinérgico, pero también es incuestionable que los cambios contemporáneos, consela relación de las ciudades con su entorno territorial-regional que lo convierte en una estructura jurisdiccional de provincias o regiones; es más, su dinámica traspasa la frontera nacional. Sobre la base de estas conceptualizaciones, se analizarán algunas situaciones de orden espacial y socioeconómico que lleven a entender la forma de ocupación del territorio provincial, la dinámica de las actividades socioeconómicas que en él se desarrollan y los problemas derivados de esta situación.

Jerarquía, Funciones, Isocronas Como se anotó en líneas anteriores, la ciudad de Cuenca es un eje pivotal y sinérgico en el ámbito regional que traspasa sus límites provinciales hacia Cañar, Morona Santiago e inclusive El Oro. Sin embargo, es necesario conocer la dinámica e importancia de cada uno de los centros urbanos que conforman la provincia. El modelo rango-tamaño, ayuda en este sentido,

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Para su aplicación no se considera a la ciudad de Cuenca, que posee 277340 habitantes, es 27 veces más grande que Gualaceo que le sigue en tamaño poblacional con 10682 habitantes; con sólo este indicador está explicada la fuerte tendencia a la metropolización de Cuenca. Para el desarrollo del modelo se tomó a Gualaceo como jerarquía 1. (El resultado de su De esta manera queda registrada la disposición jerárquica de las concentraciones poblacionales de los centros urbanos de la provincia. Así, por ejemplo, Gualaceo es el centro urbano más importante luego de Cuenca. Paute, Sta. Isabel y Girón de rango 2, están mejor situados que Chordeleg, Ponce Enríquez y Sígsig de rango 3, mientras que 7 centros urbanos, prácticamente la mitad de los que conforman la provincia tienen rango 4, de características urbanas Si este método lo confrontamos y cruzamos con las variables que ofrece el modelo de Nelson de funciones urbanas, es posible tener una mejor imagen de lo que ocurre en el espacio urbano provincial. Este método, de aplicación sencilla, se fundamenta en los datos censales. Para el país se dispone de la PEA de 5 años y más por rama de actividad. La categoría funcional, es decir, la actividad que más PEA involucra, explica la función de la ciudad; en otras palabras, su profesión que resulta de obtener la media aritmética, más una desviación estándar; por tanto, adquiere la categoría de función, una rama de actividad, cuando su valor es igual o mayor a la suma de estos datos. banos de la provincia que tienen función especializada: Gualaceo de jerarquía 1, Santa Isabel y Paute de jerarquía 2, y Sígsig y Chordeleg de jerarquía 3. No aparece con especialización funcional Girón, a pesar de tener jerarquía 2 y estar distanciada de Cuenca apenas por 42 km., de vía pavimentada de primer orden. Ciudad de larga trayectoria histórica que no ha logrado desarrollar una base productiva sólida, constituye un centro urbano que simplemente sobrevive en el entorno provincial. Desde 1945 en adelante, experimentó una serie de desmembraciones territoriales; sus parroquias Sta. Isabel, San Fernando, Oña y Nabón se convirtieron en cantones. No ha podido recuperar la relativa importancia política y económica de antaño. El 61,76% de su PEA cantonal se ocupa en el sector primario, en una agricultura de minifundio, sobre suelos pobres, afectados por una erosión en aumento. Su tasa de crecimiento poblacional es de -0.4 % –censo de 2001– y la migración, Gualaceo, con especialidad en cuatro ramas de actividad, es un centro de desarrollo subregional que sirve y se nutre de un área que involucra a sectores del cantón Paute como Uzhupud, Chicán, del cantón Chordeleg e incluso de ciertas áreas del cantón Sígsig, como también atrae a parte de Cuenca, de la que está separada por 36 km. de vía asfaltada. Tiene la ventaja de estar unida a los centros anotados por vías de primer orden y muesy trabajo. Es la única que tiene funciones en educación, construcción y comercio, esta última, con instalaciones que sirven para cubrir las necesidades de bienes, servicios y ocio de todo tipo, no sólo para su entono urbano-rural sino de los lugares antes mencionados. El sector de la construcción es dinámico, alimentado por el dinero de los migrantes de estatus, así como villas vacacionales de gente que habita en la ciudad de Cuenca y, actualmente, extranjeros jubilados motivados por instalarse en la zona rural del cantón, que adquieren terrenos para construir. La subdivisión del suelo es otra de las características de esta área, baste recorrer por la noche los distintos sectores del cantón Gualaceo, para que la luz eléctrica muestre la intensidad de la ocupación del suelo.

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En lo referente a educación, Gualaceo está muy bien servida con establecimientos preprimarios, primarios, secundarios y un centro de educación superior. El turismo es una actividad que se va robusteciendo, posee un hermoso entorno natural, museo y una variada gastronomía que atrae turistas de todos los rincones de la provincia y fuera de ella. Se ha formado un corredor interesante, conocido como la recta de El Carmen (Bullcay), en cuyos toda índole y comidas típicas, así como los que ofrecen recreación, ocio y alojamiento. Lo indicado explica su dinámica de desarrollo en el entorno provincial. Un aspecto interesante en el cantón Gualaceo es la distribución equilibrada de la PEA en los sectores económicos, así el 38,51% en el primario, el 30,82% en el secundario y el 26,53% en el terciario, situación que no ocurre en los otros cantones de la provincia. Chordeleg muestra una especialización funcional en manufactura de cerámica y joyas, esta última trabajada con gran destreza y habilidad orfebre, sobresale la técnica de la convierte en un centro dinámico favorecido también por su cercanía a Gualaceo –6 km– y a Cuenca, de la que dista 42 km. por una vía asfaltada. Igualmente entre Gualaceo y Chordeleg se va estructurando un cordón de crecimiento con casas de habitación y locales que sirven a actividades comerciales y gastronómicas. La especialización funcional de Paute y Santa Isabel es la gricultura y la de Sígsig, agricultura y manufactura. En Paute se trata de una actividad frutícola para abastecer el mercado local y de plantacomercialización de plantas ornamentales que ocupa el 59,21 de la PEA. Allí funciona la fábrica de bebidas alcohólicas y no alcohólicas “Zhumir”, que es la única industria instalada fuera de la ciudad de Cuenca. Igual de lo que ocurre en la vía que une Cuenca y Gualaceo, en la que va a merciales, de gastromonía y de venta de plantas ornamentales y frutales que lo torna en una zona atractiva para el turismo y de hecho para la residenciade gente dedicada a estas actividades. las que explican su especialidad funcional en el sector primario; el valle de Yunguilla es un área dinámica constituida por quintas vacacionales, implantaciones estas que ha incentivado la instalación de una serie de locales comerciales, de gastronomía y otros para el ocio y alojamiento de turistas, favorecido por las condiciones de su clima tropical. El caso de Sígsig se expresa por la presencia de un alto índice de minifundio en el que laboran sus dueños, pero se trata de una agricultura de baja productividad y de secano en la que se utilizan métodos tradicionales para la explotación de las tierras y algo de actividad frutícola para la venta. La artesanía en paja toquilla, especialmente sombreros a la que se dedican sobre todo mujeres, sobresale a nivel provincial. Los otros cantones de la provincia no aparecen con especialidad funcional. Ponce Enríquez, situado al occidente de la provincia del Azuay a una distancia de 190 km de la ciudad de Cuenca, es el único que tiene todo su territorio dentro de la zona costanera, posee una interesante producción ganadera y agrícola basada en el cultivo de frutales como maracuyá, papaya, cacao, banano y actividad minera en Bella Rica de carácter artesanal; en realidad este cantón mantiene relaciones de todo orden con poblados de la provincia del Guayas y de El Oro con quienes limita, más que con la ciudad de Cuenca. San Fernando no ha logrado desarrollar una base productiva sólida, su actividad fundamental se centra en una limitada producción de leche y quesos de carácter artesanal. El Pan, sin actividad económica clara, vive del comercio por su relativa cercanía con el Oriente. gente ocupada en ciertas labores que demanda el mantenimiento de la represa hidroeléctrica 296


Paute y actualmente con Mazar, por su cercanía. Guachapala, con una agricultura de subsistencia es más bien dependiente de Paute por su cercanía. A Nabón, Oña y Pucará se las puede urbana no llega a los 1000 habitantes. El panorama en general no es nada alentador, pues nueve de las quince ciudades capitales cantonales, tienen una economía deprimida, son áreas expulsoras de población con tasas de migración alarmantes; desafortunadamente, las remesas de los migrantes no se canaliza haciael sector productivo, no hay señales de un despeje económico. Estos centros cantonales y sus áreas rurales carecen de la capacidad de innovar crecimiento poblacional y desarrollar actividades económicas. que incentive las actividades productivas en estas zonas, conforme a sus potencialidades, en un proceso de retroalimentación con la ciudad de Cuenca, que está en la capacidad de consumir la producción de esas áreas y pretender así un equilibrio socioeconómico, espacial y poblacional que augure mejores días a toda la provincia.

Vialidad La integración del territorio se mide también por la distancia y calidad de las vías que unen los centros, es decir, las posibilidades de accesibilidad para solventar las necesidades de intercambio de bienes y servicios de toda índole. Las vías de comunicación se constituyen en la arteria fundamental que permiten el acceso para la satisfacción de dichas necesidades. El método por isócronas (ver Mapa Nº 4), consiste en circunscribir áreas que cubren distancias con igual tiempo de recorrido. Su aplicación permite medir el tiempo al que se accede a un centro urbano o servicio determinado. Es utilizado fundamentalmente, para visualizar las áreas servidas y medir integridad territorial. Aquellas zonas de la provincia que se encuentran ubicadas hasta media hora de distancia de Cuenca son consideradas como integradas. Las que están ubicadas a una hora como semi-integradas y las que necesitan más allá de la hora como no integradas. La isocrona de media hora pasa cerca de Gualaceo y Chordeleg, lo que quiere decir que la gente que habita en estos cantones, accede con mayor facilidad a satisfacer sus necesidades en Cuenca y viceversa. Con la isocrona de una hora se integra Paute y Guachapala, Girón y algunos poblados cercanos a Santa Isabel, considerados como semi-integrados; mientras que con Pucará, Ponce Enríquez, San Fernando, Oña, Nabón Sevilla de Oro y El Pan la situación es diferente, a más de la distancia, al estar ubicados más allá de la isocrona de una hora, son las condiciones de su infraestructura vial, sobre todo las que llevan a parroquias y anejos lo que Oña y Nabón ha cambiado en este último año por poseer vía pavimentada de primer orden la primera y, la segunda, asfalto en buenas condiciones. Si cruzamos nuevamente la información de jerarquía con la de funciones y de isocronas entenderemos con claridad el porqué de la debilidad en la integración socioeconómica y cultural de los centros urbanos de jerarquía 4 con relación a la ciudad de Cuenca y, obviamente, entre ellos. El mapa Nº 5 de red vial de la provincia, muestra que el total de carreteras suman 3258 km., de estos, 643 km el 19,73%, corresponde a vías primarias conceptuadas por el Gobierno Provincial como “aquellos caminos que unen los principales centros de población o ”.

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La Red Secundaria, “caminos que unen centros de población o de actividad de ”, suman 211 Km. 6,49% y, la Red Terciaria, que, según la misma fuente son “de orden menos importante dentro de la red vial, por unir centros pequeños de población o de actividad con los caminos secundarios y primarios”, 73,78% de caminos de tercer orden. A esta realidad deben sumarse las malas condiciones del sistema de transporte dentro de los cantones por su cobertura, frecuencia de rutas y grandes distancias a cubrir para la movilización de productos entre los sitios de producción y los mercados de consumo, en realidad no son las distancias sino más bien las pésimas condiciones de las vías, muchas de ellas sin capas de rodadura o en el mejor de los casos lastradas, pero sin mantenimiento que las convierte en inaccesibles durante todo el año y en especial en invierno. La pregunta es entonces ¿cómo mejorar la productividad y competitividad provincial cuando las vías de tercer orden constituyen senderos y caminos de herradura en su mayoría alcanzan el 73,78 % de la red vial provincial y, en no pocos casos, son los únicos accesos a las parroquias rurales y sus anejos? El mapa Nº 6 corrobora lo indicado. Otro método que permite medir la integración de un territorio se consigue a través de la construcción de un mapa de jerarquización vial (ver mapa Nº 7) que mide y visualiza la capacidad que tienen sus habitantes de acceder a un servicio o a determinado lugar desde las vías de primer orden, segundo orden y tercer orden, al establecerse las áreas adyacentes a las vías a una distancia de recorrido a pie de 200 metros, las integradas a 2000 metros y las semi-integradas a 4000 metros de distancia, como puede apreciarse en el plano. Los espacios en blanco que se muestran en el mapa, se entienden como territorios no integrados, que corresponde a algunos sectores de las parroquias Amaluza, Luis, Cordero, Gima, Oña, Baños, Pucará, Chaucha, Mollelturo, San Joaquín y Chiquintad. La red vial provincial es parte esencial para la mejora de la competitividad de las ecocientes para proveer la conectividad y transitabilidad adecuadas para servir las necesidades de la población y de la producción, cuya consecuencia directa es el incremento de los costos de transporte y de hecho, la imposibilidad de desarrollar actividades productivas. Las cabeceras cantonales están mejor servidas y de hecho la ciudad de Cuenca es la que mejor infraestructura vial muestra, pues pasadas las vías de acceso a las cabeceras cantonales y cuando más las adyacentes al casco central que por lo general tienen adoquín o un precario asfalto, las demás

Calidad y Fragilidad de los Suelos Concomitante a la situación anotada y que repercute en la dinámica de su actividad socio-económica y de integración está el problema de la calidad y fragilidad de los suelos. En el Azuay habitan 599546 personas –censo 2001– en un territorio de 8008,45 km2, lo que da una densidad por kilómetro cuadrado de 75 habitantes. Si bien esta cifra no puede considerarse alta, sin embargo y en términos generales se observa un desbalance en la relación población-territorio por sobre uso de los recursos: suelo, agua y cubierta a vegetal, con excesiPensemos que el sector primario de la economía es el que más población ocupa en la provincia a excepción de la ciudad de Cuenca como puede apreciarse en el cuadro que sigue. Pero ¿qué pasa con los suelos?

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PROVINCIA DEL AZUAY POBLACIÓN ECONÓMICA ACTIVA DE 5 AÑOS Y MÁS DE EDAD, POR SECTORES ECONÓMICOS, SEGÚN CANTONES. Censo 2001 Total

Cantones Número

%

Sector Primario

Sector Secundario

Sector Terciario

NO Especific.

Trabajador Nuevo

PROVINCIA

232.664

100,0

56.486

61.145

98.045

16.171

817

Cuenca Girón Gualaceo Nabón Paute Pucará San Fernando Santa Isabel Sigsig Aña Chordeleg El Pan Sevilla de Oro Cuachapala

165.031 5.021 13.347 5.538 8.736 7.699 1.440 6.911 9.033 1.243 4.393 1.101 1.993 1.178

70,9 2,2 5,7 2,4 3,8 3,3 0,6 3,0 3,9 0,5 1,9 0,5 0,9 0,5

19.057 3.101 5.141 3.913 5.173 5.561 874 4.179 4.641 803 1.181 849 1.241 772

46.768 715 4.114 656 1.521 448 230 844 2.879 144 2.417 98 204 107

84.794 987 3.541 790 1.737 1.313 284 1.577 1.306 254 638 119 471 234

13.774 203 496 171 283 358 47 299 188 40 145 31 74 62

638 15 55 8 22 19 5 12 19 2 12 4 3 3

24,3

26,3

42,1

7,0

0,4

Porcentaje por Sectores Económicos del Total Provincial

100,0

Desde el punto de vista geológico, casi todo su territorio, esto es 7634 km2, corresponde a la era cenozoica del período terciario (65 a 1.8 m.a), de la era mesozoica (245 a 65 m.a) son 1297,774 km2. y del período cuaternario 69,118 km2. Esta preeminencia de formaciones de origen terciario explica la presencia de suelos pobres, erosionados, como veremos a continuación.

suelos con un incipiente desarrollo pedogénico. Su uso en las áreas de pendiente que son el paisaje dominante del Azuay, son apropiadas para la reforestación, mientras que los suelos de

arcillas, minerales y nutrientes para las plantas. Son suelos recomendados para explotaciones intensivas de cultivos anuales, por su alto contenido en bases y alta reserva de nutrientes, son adecuados también para pastizales y bosques. Como limitación general se menciona la de agua aprovechable y problemas para el desarrollo de los cultivos. Los otros tipos, como vertisoles, mollisoles, histosoles y entisoles, no ocupan áreas Lo característico de la provincia son sus relieves escarpados, colinados y montañosos y de origen terciario son frágiles y ofrecen condiciones poco apropiadas para el desarrollo agro-productivo o, en su defecto, con restricciones de uso severas, lo que determina que la aptitud natural de una gran parte de sus suelos sea para la protección con un área de 2585,39 km., como puede verse en los mapas Nº 10 y 11 que siguen. Es común la presencia dominante de suelos alofónicos y arcillosos, con alta capacidad de retención de agua, sobre todo, en áreas de fuertes pendientes, que los vuelven potencialmente muy susceptibles a los escurrimientos y movimientos en masa –deslizamientos–, de manera especial si se los desprotege de la vegetación protectora –bosques, pajonal. 299


De un área de 8008,45 km2 que conforma el territorio provincial, 1121,80 km2 están considerados como zonas con susceptibilidad alta de erosión y, las ya erosionadas suman 490,34 km2. Las áreas de susceptibilidad moderada a este fenómeno son de 2331,44, km2, es decir, más de la cuarta parte de su territorio como se aprecia en el Mapa Nº 12. La alta incidencia de erosión en los suelos de las estribaciones y en aquéllas de topografía la variabilidad en su fertilidad y en sus propiedades físicas, químicas y mineralógicas que condicionan el potencial de uso agrícola, pecuario o forestal. Es común en la provincia que los suelos erosionados sean abandonados y reemplazados por pisos cada vez más altos hasta el páramo, para lo cual se deforesta el poco bosque nativo que aún queda. Los pobladores rurales consideran estas áreas como zonas de colonización, ejemplos hay muchísimos, se cita Nero, Saucay, áreas pertenecientes a las parroquias de SaCuenca-Molleturo- Naranjal, se observa la reconversión de usos en los bosques, donde, los claros en el paisaje, producto de la tarea del desbroce, de la tala rasa y posterior establecimiento de pasturas y/o cultivos, avanzan de forma incontrolada. Estas actividades provocan procesos erosivos que se agravan con el pisoteo del ganado y por las técnicas rudimentarias aplicadas a los cultivos, sobre tierras de baja productividad. El Mapa Nº 13 de aptitudes agrícolas muestra la capacidad de los suelos de la provincia para receptar actividades del sector primario. Obsérvese que la mayor parte del territorio es apto para bosque y pastos que suman 5962,31 km2, en realidad queda muy poco espacio para los cultivos sin limitaciones, puesto que el que corresponde a limitaciones ligeras apenas representa un área de 118,03 km2, es decir el 1,47%. paisaje. En él se indica que únicamente el 15,84%, esto es 1269,18 km2. de tierras de la provincia están bien utilizadas, y el 49%, 3971,82 km2, constituye las sobre utilizadas. El uso de un territorio es una categoría social que se expresa en la asimilación de tanto las leyes naturales como las socioeconómicas. El concepto de uso de un territorio está teóricamente relacionado con el concepto de función del lugar, que se determina a partir de satisfacer las necesidades sociales. Es así que en la práctica son muchos los factores que intervienen al momento de destinar un uso al suelo, desde el simple hecho de constituir propiedad privada y por tanto darle el uso que al propietario le convenga o las que tienen que ver con la tenencia de la tierra. Producto de dos reformas agrarias bastante cuestionadas, están aquellas, referentes al tamaño de la en lo que tiene que ver con créditos, asesoramiento y protección, es decir el uso asignado es el resultado de una conjunción de factores que, en la mayoría de los casos, no hacen más que agudizar la situación de estabilidad de los suelos. Así encontramos suelos planos y de buena calidad en manos de grandes y medianos propietarios versus minifundistas, ubicados en zonas agrológicamente no aptos para este la agricultura, está presente también la idiosincrasia y el bajo nivel tecnológico que aplica, sobre todo, el propietario minifundista que se aferra al ancestral monocultivo asociado de maíz y fréjol y es resistente a aceptar innovaciones tecnológicas que eviten el deterioro y erosión de los suelos. Por el contrario, también la sub-utilización del suelo afecta negativamente la conservación de los recursos naturales renovables, pues indirectamente propicia la expansión de la frontera agropecuaria, destruyendo el recurso vegetal, inclusive, en áreas legalmente declaradas de protección.

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Conclusiones y la “atomización” de la provincia del Azuay, producto de las cantonizaciones, no ha resuelto los problemas socioeconómicos, culturales y espaciales, por lo que es imprescindible la implementación de políticas de integración de carácter interinstitucional dentro de la provincia que favorezcan la gestión y autogestión de recursos tendientes a mejorar la productividad, masipoblación. laceo, Santa Isabel, Paute, Sígsig y Chordeleg.

-

son áreas expulsoras de población, con tasas de migración internacional alarmantes. Estos centros cantonales y sus áreas rurales carecen de la capacidad de innovar o desarrollar actividades llar actividades económicas. forman el 73,78 % de la red vial provincial y, para muchísimas parroquias rurales, sobre todo del sector oriental de la provincia, constituyen el único acceso. poco apropiadas para el desarrollo agro-productivo, más de la mitad de su territorio está conpara explotaciones intensivas, se presentan en forma de manchas reducidas por todo el espacio provincial con sólo 1140 km2, es decir el 14,24%. que conforma la provincia, 1121,80 km2 están considerados como zonas con susceptibilidad alta de erosión y las ya erosionadas suman 490,34 km2. Las áreas de susceptibilidad moderada a este fenómeno son de 2331,44 km2, es decir más de la cuarta parte de su territorio. 2

indica que la mayoría de la población económicamente activa –PEA–, de la provincia, a excepción de la ciudad de Cuenca, se ocupa en el sector primario especialmente agricultura y ganadería. Entonces ¿qué actividades económicas son las que deben sustentar a la población? forma prioritaria actividades en nueve de los quince cantones que conforman la provincia a saber: Girón, Ponce Enríquez, San Fernando, El Pan, Sevilla de Oro, Guachapala Nabón, Oña y Pucará, de acuerdo a sus potencialidades y en un proceso de retroalimentación con la ciudad de Cuenca, que está en la capacidad de consumir la producción de esas áreas y pretender así un equilibrio socioeconómico, espacial y poblacional que augure mejores días a toda la provincia.

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Bibliografía: CONCEJO DE GESTIÓN DE LA CUENCA DEL RÍO PAUTE, Geología y Geomorfología del Austro, 2007. Cordero, María Fernanda, Aguilar, María Leonor; Atlas de la Provincia del Azuay, formato digital, Universidad de Cuenca, Facultad de Filosofía, 2002. Cordero, María Fernanda cación a la ciudad de Cuenca y su Región. Tesis previa a la obtención del título de Doctor en Historia y Geografía. Facultad de Filosofía. Universidad de Cuenca, 2000. Deler, Jean Paúl, Ecuador Del Espacio al Estado Nacional, Corporación Editora Nacional, Quito, 2007. http://viventura.es/blog/ecuador/cuenca-se-despierta, consulta 20, 09, 2010. INEC Azuay tomo I, II y III. MOP. 2001. Programa de la Red Vial Principal. Tapia, Luis, Ciudades, regiones y globalización, Biblioteca de Ciencias Sociales, Volumen 59, Corporación Editora Nacional, Quito Ecuador, 2007.

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LAS REGIONES EN LA ORGANIZACIÓN TERRITORAL DEL ESTADO

Dalton Burgos Villamar Prefectura de El Oro Ecuador

1. Antecedentes

Durante todo el período democrático iniciado en 1979 hasta el 2006, los diversos gobiernos nacionales y los grupos de presión agudizaron y extendieron una crisis económica, social y política que agobió al pueblo ecuatoriano, al punto de que buena parte de nuestros compatriotas dejó de creer en la viabilidad del país, emigrando al exterior. En esta crisis se abrió el debate sobre la reforma política, sobre la necesidad de la reforma del estado, sobre la descentralización, sobre las autonomías, motivando la emergencia de varias propuestas orientadas a lograr la recuperación productiva, el crecimiento económico, la estabilidad política y la integración social y territorial del país. Bajo la administración del presidente Correa se convocó a la Asamblea Constituyente y ésta elaboró una nueva Constitución, que es el marco regulador de la construcción del futuro de los ecuatorianos. Luego de casi tres décadas de administraciones neoliberales, con la aprobación de la nueva constitución, hemos iniciado un proceso de transformación orientado a democratizar el acceso a los bienes de producción, a los frutos del desarrollo y la participación en la toma de decisiones para las mayorías del país. De manera especial se ha emprendido en la reorganización de la administración territorial del estado impulsando la descentralización y la conformación de regiones autonómicas, la democratización de los gobiernos autónomos descentralizados y la organización del estado plurinacional. Por la presión que hicieron las fuerzas sociales y gobiernos locales sobre la Asamgional autonómico con un modelo de economía social solidaria basado en el desarrollo económico territorial, con alta participación social donde se construya el progreso y se genere una sociedad de buen vivir para todos. 303


Nosotros mismos, los gobiernos provinciales de Azuay y El Oro, presentamos el 16 de enero de 2008 la propuesta sobre el modelo de administración territorial apoyado en la organización de regiones. ganiza el resto de la administración territorial con gobiernos locales como Juntas Parroquiales, Municipios y Consejos Provinciales. La orientación general del modelo apunta a la organización de regiones como los espacios donde se puede lograr el mayor desarrollo económico y competitivo, y también alcanzar la mayor participación democrática de la población. Esta es la alternativa mediante la cual se quiere superar la fragmentación nacional e ir por el camino de la integración de los territorios, estimulando sus potencialidades y generando acuerdos entre las fuerzas económicas, sociales y políticas para alcanzar el ansiado desarrollo económico y social.

La opción por las Regiones La región: espacio clave para el desarrollo económico y la competitividad. Como se conoce, en la actualidad la dinámica mundial se orienta a la integración de macro regiones (entre estados, como la Comunidad Económica Europea, la Comunidad Andina de Naciones, entre otras) y regiones dentro del Estado (como las Comunidades Autónomas en España, las regiones en Italia, Portugal. Chile, entre otras). Las Macro regiones o regiones se constituyen en territorios organizados, que mediante la cooperación y la asociación, abordan los retos y los riesgos que imponen la globalización y el desarrollo interno, para lo cual, es preciso promover incentivos y mecanismos, que estimulen la integración voluntaria de las regiones, lo cual tendrá que hacerse por medio del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización y como está previsto en las disposiciones constitucionales. Las discusiones en torno a la descentralización y reforma del estado en Ecuador, han superado la concepción del crecimiento individualista y aislado de los municipios, por procesos asociativos y búsqueda de economías de escala y aprovechamiento de las ventajas comparativas y competitivas generando nuevas formas de organización subregionales o regionales como son las Mancomunidades. En este sentido, el principal reto para Ecuador es construir la unidad en la diversidad, étnicas, en su geografía regional, en la historia viva de expresiones. La estructuración de las regiones es ante todo un problema de organización y de gestión, así como de promoción de una interacción estrecha entre redes o actores privados y públicos (gobierno, cámaras de comercio y asociaciones de empresarios, sindicatos, organizaciones de consumidores, universidades e institutos de investigación y de desarrollo privadas y públicas, en coordinación con los consejos provinciales, municipios y juntas parroquiales, localización de actividades, licencias o permisos ambientales ) y a nivel nacional (políticas y proyectos nacionales de incidencia regional). Las regiones para orientar el desarrollo, requieren formular visiones, planes y estrategias mediante un prolongado y minucioso proceso de comunicación y concertación con las redes sociales, representantes del sector público y privado y los círculos de investigación ciende centros regionales de productividad, las incubadoras de empresas de base tecnológica, la creación de fondos de capital de riesgo, las universidades y centros de investigación, las cámaras de comercio, los empresarios, los gobiernos regionales y locales.

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El desarrollo regional demanda redes de empresas y encadenamientos productivos adaptadas a las exigencias del entorno regional, nacional e internacional; la fortaleza de las unidades productivas pasa por el mejoramiento del nivel de desarrollo institucional, sociocultural, de las infraestructuras y equipamientos de la región. Para que Ecuador sea competitivo a mediano y largo plazo deberá reforzar, la identidad territorial basada en la diversidad natural y cultural, la cooperación, la integración y la solidalas necesidades regionales propias. La regionalización en Ecuador. La construcción histórica del Ecuador se caracterizó por la desatención de las neceprovincias, a los cantones y a las parroquias a buscar permanentemente formas de exigir reivindicaciones a costa, en algunas ocasiones, de polarizar la fragmentación nacional. Así, quedamos ante la alternativa de permitir la fragmentación total o iniciar un proceso nuevo de integración territorial que permita el aprovechamiento de las potencialidades o la eliminación equitativa de las debilidades. Por ello, la orientación general del modelo sociopolítico apunta a la organización de regiones como los espacios donde se puede lograr el mayor desarrollo económico y competitivo, y también alcanzar la mayor participación democrática de la población. La construcción de regiones es un proceso de “alta complejidad” social, porque no es solamente la suma de territorios, sino la construcción de un modelo económico y la identidad sociocultural que permita alcanzar los objetivos sociales. Se trata de potenciar la capacidad de auto organización de la población, para que pase de una comunidad inanimada, segmentada en sus intereses, a otra comunidad consciente, cohesionada, capaz de movilizar proyectos políticos colectivos y de convertirse en un sujeto de su propio desarrollo. En Ecuador, necesitamos ahora, avanzar hacia la conformación de regiones fuertes, difundan innovaciones, fomenten la cooperación e integren lo local al desarrollo global.

Límites y problemas que se presentan en el camino Experiencias de regionalización que se han cumplido en otras latitudes indican que la complejidad del proceso. Éste se ve agravado por la presencia de cuatro tipos de problemas: a) La resistencia a descentralizar por parte de representantes y funcionarios del gobierno central, que no quieren ceder sus competencias; b) Falta de conocimiento y experiencia en los directivos y funcionarios de los gobiernos locales descentralizados para organizarse como gobiernos y actuar con las competencias que les son transferidas; c) Choque y superposición entre compede la autonomía; y, e) Resistencias relativas a la idiosincrasia de las poblaciones que muchas veces guardan rivalidades entre sí. En el país, las limitaciones políticas del proceso tienen los siguientes referentes: De un lado, porque la mayoría de Prefectos y provincias no han tomado cartas en el asunto. El plazo de ocho años posterga la iniciativa, pues algunos piensan dejarlo para el siguiente período. La confusa “regionalización” propuesta por SENPLADES: Las “regiones” creadas por Ejecutivo 878, de enero de 2008, autorizó erróneamente a SENPLADES la formación de regiones. El Presidente corrigió el error, porque la Constitución establece (art. 245) que la iniciativa para 305


formar regiones corresponde a los gobiernos provinciales. Se emitió el Decreto 956 que reforma al 878 y en todo donde dice “región”, debe decir “zona”. Es más, ya no son 7 las “regiones o zonas”, algunos funcionarios persisten en llamar regiones a las zonas creando confusión. ¿Primero la desconcentración? En todos los proyectos de ley que se han debatido últimamente, se busca establecer disposiciones que aseguren la mayoría y el control del ejecutivo en todos los organismos y procesos. Es más, se insiste en aplicar primero un proceso desconcentrador para ir luego a un proceso de descentralización. Cuando todos sabemos que según el Derecho Administrativo, la desconcentración permite fortalecer la centralidad y recuperar el centralismo, y que sólo la descentralización conduce a la autonomía. Bloqueos a la descentralización y la autonomía. Buena parte de representantes y funcionarios del gobierno central, se resisten a descentralizar, no quieren ceder sus funciones favorece a estas posiciones, pues en los artículos en los que se describen las competencias sus funciones siempre que guarden concordancia con las políticas de la autoridad nacional. arriba, al que debemos superarlo apoyándonos en la Constitución.

Cumplir el mandato constitucional y organizar las regiones. La construcción de regiones no es un proceso automático o solo político, es un proceso consagra en el estatuto de la autonomía. En nuestro país, la conformación de regiones tendrá sentido si nos disponemos a aprovechar las potencialidades de los territorios (productivas, culturales, institucionales, ambientales, etc.), poner en vigencia nuevas formas de gobierno descentralizado (distribución de poder), reorganización del territorio y administración del Estado e instalar nuevas formas como el buen vivir, la sostenibilidad ambiental y el desarrollo humano de los ciudadanos y ciudadanas de la región. Viabilidad jurídica y política de las regiones. Organizar las regiones y los distritos metropolitanos es el camino que hay que seguir para alcanzar la autonomía plena y responder al mandato constitucional. Los criterios para la constitución de las regiones son: integración de provincias con consión del territorio nacional; un número de habitantes que en conjunto sea superior al 5% de la población nacional (constitución, 2008: art.244-245). A los que se incorporan cuatro elementos riedad ecológica y el manejo integrado de cuencas. La iniciativa para organizar las regiones corresponde a los gobiernos provinciales (art. 245). Luego de tomada la decisión, los gobiernos provinciales, elaboraran y presentaran a la Asamblea Nacional un proyecto de ley de regionalización, en el que constará la conformación territorial de la nueva región (art. 245). También hay que elaborar un proyecto de estatuto de aula constitución. Conocida esta conformidad, se convocara a consulta popular en las provincias que formarían la región para que se pronuncien sobre el estatuto de la autonomía regional. Una vez aprobado el referéndum, el estatuto de la autonomía y la región, se convocará a elecciones regionales en los siguientes cuarenta y cinco días para nombrar a las autoridades y representantes correspondientes (art. 245). Cada región autónoma elegirá por votación a su

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Consejo Regional y a su Gobernadora o Gobernador Regional, que lo presidirá y tendrá voto dirimente. Los Consejeros Regionales se elegirán de forma proporcional a la población urbana y rural por un período de cuatro años, y entre ellos se elegirá una vicegobernadora o vicegobernador (art. 251). El estatuto de la autonomía, será la norma institucional básica de la región y establecerá su denominación, símbolos, principios, instituciones del gobierno regional y su sede, competencias que asumirá (art.246). El proceso de organización de regiones también se encuentra normado en los artículos 14, 15 y 16 del Código COOTAD. La organización de las regiones posibilitará la articulación del estado regional autonómico en el Ecuador. La perspectiva es organizar el mapa regional del Ecuador, a partir de los acuerdos que establezcan los gobiernos provinciales que se asociarían para organizar cada una de las regiones. ¿Cómo organizar una región? No hay modelo preestablecido para organizar regiones, sin embargo, ciertos procedimientos son comunes. Entre ellos tenemos: Procedimientos

Descripción

- Reconocer la ubicación de la región en su nuevo entorno, el 1) Ubicar la Región reconocimiento del nuevo papel del territorio organizado en la en el contexto Nacional competencia internacional por capital, tecnología y nichos de e Internacional mercado. - Identificar la capacidad de la región para ofrecer modernos factores de localización (infraestructura, telecomunicaciones, servicios de empresas, transporte multimodal, etc.) para potenciales inversionistas. 2) Reconocimiento de la Estructura Interna Regional

La potencialidad regional está relacionada con el número y variedad de esas estructuras sistemáticas y los niveles de decisión presente en esas estructuras. También se valora la autorreferencia de la región relacionada con la cultura y con el producto principal de ella: la identidad social territorial. Las posibilidades del desarrollo regional se vinculan a la capacidad del tejido social como elemento facilitador de la transmisión social de ideas e iniciativas, así como del ejercicio democrático del poder.

3) Compromiso de actores institucionales y personales

Sin apoyo de las fuerzas que concentran el poder en la región, la propuesta no saldrá de las paredes de la burocracia pública o de los espacios de debate económico. El éxito de una propuesta colectuva demanda involucrar a quienes tienen capacidad de dirigir o de tomar decisiones.

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4) Partir de un Acuerdo Académico

5) Asignación de Responsabilidades

Un proyecto político de esta naturaleza se concibe como una proposición con un alto nivel de participación social. Sin embargo, un proceso participativo y socialmente inclusivo, orientado al dise;o de un proyecto político regional, necesariamente comienza con un proceso cupular y, en tal sentido, elitista; de otra forma es imposible llevarlo a la práctica, pero no significa que la participación quede reducida a una súpula dirigente; por el contrario deben ejecutarse formas de su aplización sistemática. En este proceso, la capacidad de convocatoria de la autoridad política esencial. Puesto en marcha el proyecto, se define tareas, quién hace qué y en qué tiempo se ven los resultados. La responsabilidad global la asume un ente colectivo (Comité pro regionalización) que mantiene viva la ejecución del proyecto. La responsabilidad individual la asumen los diversos actores políticos, sociales, empresariales, académicos, eyc.,que cumplen las tareas en las que se comprometen. Se acompaña permanentemente al proyecto con una estrategia de comunicación que, mantiene en alto la motivación social.

6) Construir Responsablemente un “Futuro Posible”

Hay que promover la acción unificada de los gobiernos seccionales de las provincias que integran la Región, haciendo causa común por sus reinvindicaciones. Avanzar en el desarrollo económico, social integral y sustentable de la región mediante el cofinanciamiento, corresponsabilidad y cooperación en la ejecución de proyectos comunes que benefician a los territorios y comunidades de nuestras provincias. Superación de la pobreza y mejoramiento de la calidad de vida de nuestro pueblo.

7) Concertar una Estrategia de Desarrollo

La estrategia de desarrollo regional tendrá por finalidad proporcionar a los actores públicos, privados y comunitarios los objetivos, políticas y proyectos que ejecutados, de manera, conjunta, traerán progreso y bienestar para todos los habitantes de las provincias integradas. Demanda acción concertada por: - La reactivación económica y aumento sostenido de la producción de bienes y servicios, en todas las provincias. - Ampliación de la infraestructura económica y de los factores logísticos que facilitan la competitividad. - Descentralización de las inversiones y las finanzas.

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Pasar del concepto a la práctica. Para concretar el proceso de regionalización habría que asumir algunas iniciativas de parte de los gobiernos provinciales. APALANCAR Y DIFUNDIR EL PROYECTO DE REGIONALIZACIÓN. rrollo Regional y Asociatividad en cada gobierno provincial. FUNDAMENTACIÓN HISTÓRICA DEL PROCESO DE REGIONALIZACIÓN. contribuir las universidades. MERCADEO SOCIAL DEL PROYECTO. Realizar eventos nacionales e internacionales para promover la regionalización, organizar un plan de mercadeo y comunicación de la propuesta. PROMOVER LA ASOCIATIVIDAD. Entre tanto, realizar ejercicios preliminares de organización de consorcios y mancomunidades entre provincias para ganar experiencia en gestión compartida. IDENTIFICAR ESTÍMULOS PARA LS REGIONALIZACIÓN. Si se considera a la regionalización como parte sustancial del modelo, es necesario crear nuevos estímulos para la organización de las regiones.

En síntesis y conclusión Las regiones son parte sustancial de la propuesta de nueva administración territorial del estado, por lo tanto hay que incentivar su organización. Las regiones fortalecen la integración territorial y la identidad sociocultural, por lo tanto crean la posibilidad de reconstituir la unidad nacional. Las regiones se han demostrado como espacios idóneos para fomentar la competitividad, el desarrollo y la participación, por lo tanto hacen parte de una estrategia nacional que acerca el gobierno a los ciudadanos y los conduce al buen vivir. El desarrollo regional representa un compromiso con la equidad, el crecimiento sostenido y la democracia. Demuestra que es posible construir un estado fuerte con capacidades reguladoras, Por ello no debemos postergar el proyecto y cuanto antes tomar la decisión política de avanzar, pues el recorrido es largo y con nuevos obstáculos.

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IDEAS PARA UNA NUEVA

CONFIGURACIÓN ESPACIAL DEL ECUADOR Carlos Jaramillo Medina Universidad de Cuenca Ecuador El Propósito: (1) Mundo tas o certezas acabadas, exponer algunos lineamientos para la Nueva Organización del Estado, después de la aprobación de la Nueva Constitución en el 2008.

Las Ideas y el Lugar de Enunciación: (2) América Latina los enunciados deben particularizarse y determinarse con el propósito de inscribirlos en un “locus”, es decir que los enunciados deben ser pensados desde un punto de vista y un tiempo Es el punto de vista de un Ecuador ya no concebido como una totalidad homogénea y época actual, como un contexto múltiple y diverso, en el que conviven y se articulan diferentes realidades espacio-temporales, que dan cabida a una unicidad heterogénea, en la que conviven diversas culturas y etnias en tránsito y en permanente construcción. compleja de tradiciones, modernidades y posmodernidades –diversas y desiguales–, todas ellas tiples lógicas de desarrollo y de vida.

(3) Ecuador Una “vida ecuatoriana” caracterizada por cruces socioculturales, en la que lo tradicional, lo moderno y lo posmoderno se mezclan. Una nueva vida en el siglo XXI, en el contexto latinoamericano y mundial, que necesita ser repensada “en” y “desde” nuestra realidad concreta y a partir de nuevas visiones y concepciones, que permitan evadirnos de los paradigmas simplistas, fundamentalistas o románticos.

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Espacial del Ecuador.

(4) Ecuador Si entendemos a la Arquitectura como la noble función de ensamblar sabiamente los ambientes del buen habitar para fundar un “lugar” en nuestro suelo equinoccial, podríamos atrevernos a comparar que los lineamientos para construir una Patria diferente desde la perspectiva espacial, se puede fundamentar en la articulación compleja de las diversas “regiones” Por último, estos enunciados no pretenden dibujar una cartografía del Ecuador. Sólo queremos formular unas cuantas ideas preliminares para el debate de la construcción de la

El Marco Teórico en Torno a las Nociones de Región, Regionalismo y Lugar: (5) Guayas y Centro País La noción de “región” tradicionalmente ha despertado un sentido de pertenencia en cuanto parece referirse en representante de la identidad de un pueblo; remitirse a un mundo económicos, políticos y/o culturales, que se han ido conformando y transformando a través del tiempo, en contraposición con un mundo sin fronteras universal y abstracto, el “estado”, donde las particularidades regionales parecen minimizarse hasta desaparecer. cusión; determinar en qué sentido lo “regional” hace referencia a lo “local”; si este término implica una contraposición con lo “estatal”, y si es así, a qué resultados conllevaría esta contraposición en el desarrollo de las culturas y etnias, y cómo hacer para que el camino de lo “regional” pueda convertirse en una opción de un nuevo desarrollo que posibilite la construcción horizontes existenciales de quienes los habiten, con cabida para el cambio, la democracia y el desarrollo amigable con la naturaleza. Para responder a estas interrogantes, es necesario partir de ciertos principios para tratar de entender qué puede ser “región” para que abra el espacio del desarrollo de una cultura determinada. Beatriz García Moreno argumenta que la “región” posibilita la construcción de “lugar”; el poder situarse desde una actitud ante el mundo que implique el activo envolvimiento en “el ser y estar en el mundo”, a la manera como Martín Heidegger lo propone en su célebre libro “El ser y el tiempo”.

(6) Quito y Norte País Antes de proseguir con la exégesis de la noción de “región”, es necesario repasar las “Región”: Una gran extensión de terreno, porción de territorio determinada por ca-

“Regionalismo”: El gobierno considera los intereses particulares de cada región del Estado. El regionalismo catalán. Amor a determinada región. “Lugar”: Espacio ocupado por un cuerpo. Ciudad, pueblo. Un lugar de la Mancha… Pasaje, texto. Ocasión, tiempo, motivo, causa. Paraje, sitio, lugar.

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Por lo expuesto, es necesario entrar a considerar estas diferencias y describir algunas necesario ahondar en esta problemática desde los planteamientos de Heidegger: cómo el ser humano, las culturas y las etnias, se involucran y se constituyen a través de su acción, posibilitando el entendimiento del término de “lugar” y de “región”, dentro de los marcos de una actitud creativa y democrática.

Region, Lugar yContexto: (7) Galápagos nición de nuevos eventos históricos; el “sujeto ciudadano” como textura, esto es, como historia y memoria, utilizando el tiempo para transformar los eventos históricos, relacionándolos con En esta perspectiva es posible encontrar al “sujeto ciudadano” como creador, en una constante construcción de su “región” como “lugar”. Una “región lugar” transformable, enmarcada por sus acciones en su morar cotidiano. Dentro de esta actitud el “sujeto ciudadano” dialoga con la tierra como horizonte fundante de su mundo, creando de esta manera un mundo propio. Él erige sus organizaciones, está allí reinventando maneras de vivir colectivo, como una cadena en la que todos están unidos, ofreciendo los unos a los otros sus horizontes. De esta manera la “región” permite establecer una correspondencia con el concepto de

(8) Guayaquil La noción de “región” como mundo, entonces, no es algo estático que no se transforma. Si bien existe un arraigo en una geografía, ésta es vista dentro de las perspectivas y proyectos previamente pensados. La “región” no será entendida como un objeto ajeno de los grupos huimaginarios y de los sentidos que le imprime la vida ciudadana. de la “región”; ambas contribuyen en unidad de acto, para alcanzar los proyectos trazados, cuya duración dependerá de su presencia y vigencia, pues si estos desaparecen, ella, la “región”, también perderá su consistencia. Con este punto de vista, la “región” no es simplemente un espacio natural, sino que es un espacio que pertenece a la cultura, que la interpretación que puede tenerse de ella está dada por la historia que ha vivido y lo ha transformado. El “lugar”, no es un espacio compuesto por elementos externos al ser humano, sino que está hecho de la manera como lo humano lo ha En esta concepción el entendimiento de “región”, se convierte en una construcción móvil, con límites temporales, abierta, que se recrea y recompone permanentemente.

(9) Cuenca Varios pensadores, entre ellos geógrafos y arquitectos, proponen siguiendo la línea de pensamiento expuesta, una mirara fenomenológica al “lugar”, presentándolo como aquello donde los grupos humanos moran a través de su existencia, apostando sus horizontes de vida. De esta manera, el “lugar” cobra la dimensión que le corresponde, y entra como dice Merlau Ponty, en el plano de las cualidades de los “espacios antropológicos”. Queda descartada bajo esta óptica la noción tradicional de “territorio”, porque ésta es y desterritorializado. Como dice Deleuze, el territorio es un “espacio liso” que mina y tiende 313


a crecer en todas direcciones, en el que el hombre habita sin una línea que separe la tierra y el cielo, en donde no existe distancia intermedia, perspectiva ni contorno. El “territorio” es el espacio diseñado para el dominio, las guerras, las religiones teocentristas y los gobiernos totalitarios, porque carece de referencias y de diferencias.

Las Aporias de la Noción de Fronteras: (10) Nariz del Diablo ¿Cuáles son las “fronteras” de las “regiones”, sabiendo que estas unidades espaciales son espacios creados para la construcción de un proyecto de vida?

(11) Paisaje con zapatos De hecho se presenta un problema teórico y práctico de la “frontera”. El río, la quebrada, el accidente natural, hacen frontera y no pertenecen a la categoría del trazo abstracto símbolo de intercambios, encuentros y lugar de entre-vistas.

(12) Paisaje Andino Tiene además una lógica de ambigüedad, porque se puede convertir la “frontera” en travesía y el río en puente, produciéndose desplazamientos de ida y vuelta, hasta acabar en no pocos casos en problemas graves, referidos a trasgresión de límites y disputas interregionales. mapeo del diálogo, el intercambio y la razón que atraviesa.

(13) Colta “Diéresis” es una palabra griega para designar diálogo e instaurar un camino, una guía. La “frontera” así entendida se convertirá en un espacio de operaciones y de movimientos con

(14) Andes El límite en esta concepción sólo circunscribe de un modo ambivalente siguiendo un doble juego. El límite hace lo contrario de lo que dice; deja el sitio al extraño, o bien, cuando marca un alto, éste no es estable, sigue más bien variaciones de encuentros y proyectos de vida.

La noción de “Puente” como articulador de “Regiones”: (15) Puente La noción de “puente” puede constituirse en una analogía para coaligar las provincias del Ecuador. Es por el “puente” por el que el otro lado se opone al primero. El puente al mismo tiempo separa y reúne, y es un auténtico “puente” si otorga una plaza y crea un espacio para emprender proyectos de cooperación entre provincias y “regiones” vecinas. De este modo, sólo por el “puente” constituirse en aquello a partir de donde algo comienza a ser lo que es, y, no algo que termina. El “puente” visto así es un “lugar” vital para el intercambio libre y creativo de ideas físico sin más, sino que se constituirá en un nuevo estilo de vida, en un símbolo articulador integral de vecinas provincias y “regiones”. Sin embargo, hay “aparentes puentes” que hacen todo lo contrario. Sólo separan y destruyen vecindades; sólo convocan larvadamente al separatismo y a la fragmentación de las provincias y las “regiones”. El proyecto separatista neoliberal de la oligarquía de Guayaquil es una muestra antipatriota de ello.

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Pero hay además “puentes rotos” que desgarran y desarticulan el cuerpo único de la Patria. En casi todas las provincias del Ecuador, debido a ancestrales disputas limítrofes promovidas por caciquismos locales, se han causado heridas, confusiones, contusiones, intolerancias, enojos y exacerbación del ánimo, pasión o sentimiento doloroso de los pueblos.

Autónomas Con las ideas expuestas nos permitimos dar algunos lineamientos para una nueva

adecuada de su espacio y una organización política democrática. El primer objetivo apuntaría a lograr un equilibrio espacial para eliminar la actual polaridad protagonizada por Quito y Guayaquil, lo que implicaría la necesidad de acometer un proceso de descentralización hasta convertir al espacio en un Ecuador policéntrico. El Ecuador ya no puede ser visto como un estado bicentralista, en el que el desarrollo sólo se circunscribe a dos ciudades. Es necesario proponer una estrategia de ordenamiento espacial basado en la “región” y la subsidiaridad regional, que implica la concepción de “fronteras porosas”. La “frontera” con cualidades topológicas, es decir relativas a las Los nuevos linderos regionales no pueden ser obstáculos para cruzar libremente las líneas divisorias. Las regiones autónomas deberían conformar un estado diverso, sobre la base de la suma organizada y consensuada progresivamente a mediano plazo, de las actuales “lugar”, como se expresó en el marco teórico sugerido, no será entendida como un objeto ajeno ser parte de los imaginarios y de los sentidos que le imprime la vida ciudadana. El SENPLADES propone la creación de dos distritos metropolitanos –Quito y Guayaquil–, que serán en sí mismos regiones autónomas. Además avala por justicia histórica, las circunscripciones espaciales indígenas y afroecuatorianas, que deberán trabajar con responsabilidad teórica y práctica, los temas complejos de la plurinacionalidad y la interculturalidad. Hay que tomar en cuenta además a la provincia de Galápagos, como un espacio especial por su naturaleza privilegiada y única en el mundo. de la inequitativa distribución del gasto público y la inversión productiva privada, no se resuelve con la atomización espacial, sino, con su integración. Sumar para reforzar; unir y no fragmentar; conformar un Estado de base regional consensuada colectivamente, para construir gobiernos intermedios y mancomunidades estratégicas para realizar proyectos de interés común entre provincias y regiones, que nada tiene que ver con los modelos separatistas propugnados por la oligarquía de Guayaquil y de determinada dirigencia de la Amazonía. El CELIR ha diagnosticado que el 75% de las parroquias, 50% de los cantones y el 24% de las provincias, El mapa político espacial del País es obsoleto, ya no corresponde a la demanda espacios se queden fuera de un reparto equitativo de los recursos públicos y privados.

(17) Ciudadanos para la participación democrática a todo nivel. Es imperativo ir hacia un régimen de 315


descentralización y desconcentración de poderes. Un desarrollo democrático tiene que ser comprendido como la posibilidad de ampliar opciones y capacidades, especialmente a nivel local, donde se conocen las necesidades y potencialidades. La transferencia automática de fondos, así como la recaudación propia de impuestos y la administración autónoma de los recursos, es la condición para el desarrollo de un régimen regional policéntrico.

(18) Ciudadanos Tenemos fe que los asambleístas que no responden a los intereses de los mismos de siempre, con la más amplia y democrática participación popular –sin caer en los vicios del democratismo–, trabajarán conjuntamente con el pueblo organizado, la compleja pero la participación colectiva, las mancomunidades, la redistribución y complementariedad provincial y regional, la preservación de la naturaleza tomando en cuenta la morfología de El COTTAC tiene estos objetivos y proyecta en forma consensuada dibujar un Ecuador más solidario, autosustentable y democrático.

(19) Futuro De esta manera, se habrá dado un importante paso para un futuro promisorio de la Patria.

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Bibliografía: Certau, Michel; La invención de lo cotidiano, ED. LUCE GIARD, México, 1996. (Varias partes de la Ponencia, contienen textos casi literales del libro citado.) Deleuze, Giles; Tratado de Nomadología, Copiados, s/f. García Moreno, Beatriz; Región y Lugar, Arquitectura latinoamericana contemporánea, ED. CEJA, Bogotá, 2000. (Varias partes de la Ponencia, contienen textos casi literales del libro citado.) Heidegger, Martín; Construir, habitar, pensar; Traducción de Eustaquio Barjau, Barcelona, 1994. Estrella Vintimilla, Simón; Patrimonio, Arquitectura y Sentido: Otra arquitectura es posible; Ponencia presentada en la CLEFA de Guatemala, Agosto, 2007. Nota: Este esquema metodológico ha servido para Varios textos escritos en los últimos meses sobre el tema de las Autonomías y la Descentralización.

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galería gráfica


ANÁLISIS DE LA DINÁMICA DEL TERRITORIO DE LA PROVINCIA DEL AZUAY A TRAVÉS DE MÉTODOS GEOGRÁFICOS

Fernanda Cordero


fernanda Cordero


PLANTAS DE CUENCA José Luis Espinoza Espinoza

PLANTAS EXÓTICAS / PLANTAS NATIVAS

Abedul

Árbol botella

Acebo verde

Árbol de bolas


Arbol de mullos

Arbol sombrilla

Arce rojo

Bahuinia

Carpe

Carr贸n


Cerezo

Eucalipto

Gullán aurin

Coquitos de Chile y Níspero

Chicamilla


Falsa aceituna

Ciprés dorado

Eucalipto espátula

Kaki meader JOSÉ LUIS ESPINOSA


Guayabito

Manzana chilena

Guarango

Gullán aurin

Maleluca púrpura

Ovo de Cañar


Palma blanca

Toronche

Tiras

Secoya falsa

Wisteria lila

Roble


DE LA EXCLUSIÓN A LA INTEGRACIÓN:

PLURIACTIVIDAD CAMPESINA Y DINÁMICAS AGRARIAS EN LA PARROQUIA OCTAVIO CORDERO PALACIOS (1800-2010) Nasser Rebaï

Paisaje agrario en la parroquia Octavio Cordero Palacios El tríptico del paisaje agrario en la parroquia Octavio Cordero Palacios: el huerto, el ganado y el símbolo del éxito migratorio, la casa nueva. Fuente: N. Rebaï (2009).


Integraci贸n comercial... o informalidad Una productora de la asociaci贸n municipal con su material y su uniforme en la feria de MiReba茂 (2009).


CULTURA POPULAR Y ARTESANÍAS María Leonor Aguilar García

Detalle de bordados tradicionales, traje festivo de mayoral


Mayoral, Pase del Ni単o Viajero Cuenca, Azuay


1. Ni単a mayoral


Pirotecnia tradicional, castillo


Memorias del II Encuentro de Historia del Azuay, vol. I  

Memorias del II Encuentro de Histo

Memorias del II Encuentro de Historia del Azuay, vol. I  

Memorias del II Encuentro de Histo

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