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Curso: 2010/2011 1ºB

Cristina Morillo Jiménez María del Carmen Gordón Giménez


El cielo nocturno: la galaxia Una galaxia es un sistema masivo de estrellas, nubes de gas, planetas, polvo, y quizá materia oscura, y energía oscura, unidos gravitacionalmente. La cantidad de estrellas que forman una galaxia es variable, desde las enanas, con 107, hasta las gigantes, con 1012 estrellas (según datos de la NASA del último trimestre del 2009). Formando parte de una galaxia existen subestructuras como las nebulosas, los cúmulos estelares y los sistemas estelares múltiples. Históricamente, las galaxias han sido clasificadas de acuerdo a su forma aparente (morfología visual, como se le suele nombrar). Una forma común es la de galaxia elíptica, que, como lo indica su nombre, tiene el perfil luminoso de una elipse. Las galaxias espirales tienen forma circular pero con estructura de brazos curvos envueltos en polvo. Galaxias con formas irregulares o inusuales se llaman galaxias irregulares, y son, típicamente, el resultado de perturbaciones provocadas por la atracción gravitacional de galaxias vecinas. Estas interacciones entre galaxias vecinas (que pueden provocar la fusión de galaxias) pueden inducir el intenso nacimiento de estrellas. Finalmente tenemos las galaxias pequeñas que carecen de una estructura coherente y a las que también se les llama galaxias irregulares. Se estima que existen más de cien mil millones (1011) de galaxias en el universo observable. La mayoría de las galaxias tienen un diámetro entre cien y cien mil parsecs y están usualmente separadas por distancias del orden de un millón de parsecs. El espacio intergaláctico está compuesto por un tenue gas, cuya densidad media no supera un átomo por metro cúbico. La mayoría de las galaxias están dispuestas en una jerarquía de agregados, llamados cúmulos, que a su vez pueden formar agregados más grandes, llamados supercúmulos. Estas estructuras mayores están dispuestas en hojas o en filamentos rodeados de inmensas zonas de vacío en el universo. Se especula que la materia oscura constituye el 90% de la masa en la mayoría de las galaxias. La naturaleza de este componente no está demostrado que verdaderamente existe, ya que teoricamente es una materia extraña que no se puede encontrar nada más que en el universo.


El cielo nocturno: las estrellas

Una estrella es una esfera de plasma en equilibrio hidrostático, que genera energía en su interior mediante rearomagnética, neutrinos y viento estelar. Las estrellas se observan en el cielo nocturno como puntos luminosos, titilantes debido a las distorsiones ópticas que produce la turbulencia y las diferencias de densidad de la atmósfera terrestre. Son objetos de masas enormes comprendidas entre 0,08 y 120 masas solares (Msol), siendo ésta unas 300.000 veces mayor que la masa de la Tierra. Su luminosidad también tiene un rango muy amplio, yendo desde una diez milésima a más de un millón de veces la luminosidad del Sol. El radio, la temperatura y la luminosidad de una estrella se pueden relacionar mediante su aproximación a cuerpo negro con temperaturas efectivas o superficiales de entre unos 3.000 y unos 100.000 K. Las agrupaciones de estrellas y sus respectivos sistemas satelitales se denominan galaxias, las cuales contienen también nubes de gas y polvo en su interior o, en el caso de agrupaciones con referencia desde la Tierra, se les llama constelaciones a las formas celestes compuestas de estrellas.


El cielo nocturno: Constelación Una constelación, en astronomía, es una agrupación convencional de estrellas, cuya posición en el cielo nocturno es aparentemente tan aproximada que los astrónomos de las civilizaciones antiguas decidieron vincularlas mediante trazos imaginarios, creando así siluetas sobre la esfera celeste. En la inmensidad del espacio, en cambio, las estrellas de una constelación no están, necesariamente, localmente asociadas; incluso pueden encontrarse a cientos de años luz unas de otras. Además, dichos grupos son completamente arbitrarios, ya que distintas culturas han ideado constelaciones diferentes, incluso vinculando las mismas estrellas. Aun así, algunos conjuntos tienden a reaparecer, ya sea por su configuración tan peculiar —como es el caso de Scorpius, el escorpión—, su magnitud aparente (el brillo) de sus estrellas o debido al paso recurrente de algunos cuerpos celestes —los planetas y la Luna— por sus inmediaciones. Algunas constelaciones son muy antiguas, pues fueron ideadas hace muchos siglos por los pueblos que habitaban las regiones del Medio Oriente y el Mediterráneo. Otras, en cambio, tuvieron su origen en tiempos más recientes, cuando los viajes a otros lugares, hasta entonces desconocidos, llevaron a los navegantes europeos a explorar los mares del sur (aunque los pueblos que habitaban las regiones australes ya habían nombrado sus propias constelaciones). Se acostumbra a separar las constelaciones en dos grupos, dependiendo el hemisferio celeste dónde se encuentren: • •

constelaciones septentrionales, las ubicadas al norte del ecuador celeste constelaciones australes, al sur.

El cielo nocturno: Los Planetas


Planetas del Sistema Solar a escala y ordenados con respecto a su distancia con el Sol. Los planetas son: 1: Mercurio, 2: Venus, 3: Tierra, 4: Marte, 5: Júpiter, 6: Saturno, 7: Urano, 8: Neptuno. Un planeta es, según la definición adoptada por la Unión Astronómica Internacional el 24 de agosto de 2006, un cuerpo celeste que: 1. Tiene suficiente masa para que su gravedad supere las fuerzas del cuerpo rígido, de manera que asuma una forma en equilibrio hidrostático (prácticamente esférica). 2. Ha limpiado la vecindad de su órbita de planetesimales. Según la definición mencionada, el Sistema Solar consta de ocho planetas: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Plutón, que hasta 2006 se consideraba un planeta, ha pasado a clasificarse como planeta enano, junto a Ceres, también considerado planeta durante algún tiempo, ya que era un referente en la ley de Titius-Bode, y más recientemente considerado como asteroide, y Eris, un objeto transneptuniano similar a Plutón. Ciertamente desde los años 70 existía un amplio debate sobre el concepto de planeta a la luz de los nuevos datos referentes al tamaño de Plutón (menor de lo calculado en un principio), un debate que aumentó en los años siguientes al descubrirse nuevos objetos que podían tener tamaños similares. De esta forma, esta nueva definición de planeta introduce el concepto de planeta enano, que incluye a Ceres, Plutón, Haumea, Makemake y Eris; y tiene la diferencia de definición en (2), ya que no ha despejado la zona local de su órbita y no es un satélite de otro cuerpo.


El cielo nocturno: Planeta Enano

Planeta enano es el término creado por la Unión Astronómica Internacional (UAI) para definir a una nueva clase de cuerpos celestes, diferente de la de "planeta" y de la de "cuerpo menor del Sistema Solar" (y/o "planeta menor"). Fue introducida en la resolución de la UAI el 24 de agosto de 2006, sobre la definición de planeta para los cuerpos del Sistema Solar. Según la Unión Astronómica Internacional, un planeta enano es aquel cuerpo celeste que: • •

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Está en órbita alrededor del Sol. Tiene suficiente masa para que su propia gravedad haya superado la fuerza de cuerpo rígido, de manera que adquiera un equilibrio hidrostático (forma casi esférica). No es un satélite de un planeta u otro cuerpo no estelar. No ha limpiado la vecindad de su órbita.

Según estas características, la diferencia entre los planetas y los planetas enanos es que estos últimos no han limpiado la vecindad de su órbita; esta característica sugiere un origen distinto para los dos tipos de planeta. Las consecuencias más inmediatas de esta nueva definición fueron la pérdida de Plutón del estatus de "planeta" y su renombramiento como (134340) Plutón, y el aumento de categoría de Ceres, antes considerado un asteroide, y de Eris. Estos Planetas enanos son: Ceres, Plutón, Eris, Makemake y Haumea Todavía no está claro en qué casos han de aplicarse términos como asteroide u objeto del cinturón de Kuiper respecto a determinados cuerpos celestes en sus respectivas regiones, o si se aplican sólo a cuerpos pequeños del Sistema solar, porque existen asteroides fuera del cinturón de asteroides, que no están exclusivamente definidos por región orbital, y puede ser que dicha clasificación deje de ser aplicada a los planetas enanos. Además, la definición de asteroide previamente implica un cuerpo menor. Pero todavía puede darse el caso de que Ceres siga siendo considerado un asteroide, y objetos plutónicos considerados objetos del cinturón de Kuiper.

El cielo nocturno: Los Satélites


Se denomina satélite natural o luna a cualquier objeto que orbita alrededor de un planeta. Generalmente el satélite es mucho más pequeño y acompaña al planeta en su evolución alrededor del Sol. Por extensión se llaman lunas a los satélites de otros planetas. Se dice los cuatro satélites de Júpiter, pero también, las cuatro lunas de Júpiter. También por extensión se llama satélite natural o luna a cualquier cuerpo natural que gira alrededor de un cuerpo celeste, aunque no sea un planeta, como es el caso de la luna asteroidal Dactyl girando alrededor del asteroide (243) Ida, etc. En el caso de la Luna, tiene una masa tan similar a la masa de la Tierra que podría considerarse como un sistema de dos planetas que giran juntos (planeta doble). Tal es el caso de Plutón y su satélite Caronte. Si dos objetos poseen masas similares, se suele hablar de sistema binario en lugar de un objeto primario y un satélite. En el Sistema Solar, los nombres de los satélites son personajes de la mitología, excepto los de Urano que son personajes de diferentes obras de William Shakespeare. Un satélite irregular es un satélite cuya órbita parece indicar que se trata de un cuerpo capturado por el planeta central y no formado en su órbita, como en la mayor parte de los satélites naturales. Estos cuerpos son normalmente muy pequeños y presentan órbitas alargadas es decir de elevada excentricidad orbital. El satélite irregular más grande es Himalia, un satélite de Júpiter. Júpiter posee 31 satélites irregulares, 25 de ellos están en una órbita retrógrada. Uno de los satélites progrados tiene una inclinación orbital de 45º. Las búsquedas sistemáticas de satélites irregulares podrían indicar la existencia de centenares de cuerpos de más de 1 km de diámetro capturados por la gravedad del planeta. Un Satélite asteroidal es un asteroide que gira en torno a otro asteroide.

El cielo nocturno: Los Cometas


Los cometas son cuerpos celestes constituidos por hielo y rocas que orbitan el Sol siguiendo diferentes trayectorias elípticas, parabólicas o hiperbólicas. Los cometas, junto con los asteroides, planetas y satélites, forman parte del Sistema Solar. La mayoría de estos cuerpos celestes describen órbitas elípticas de gran excentricidad, lo que produce su acercamiento al Sol con un período considerable. A diferencia de los asteroides, los cometas son cuerpos sólidos compuestos de materiales que se subliman en las cercanías del Sol. A gran distancia (a partir de 5-10 UA) desarrollan una atmósfera que envuelve al núcleo, llamada coma o cabellera. Esta coma está formada por gas y polvo. Conforme el cometa se acerca al Sol, el viento solar azota la coma y se genera la cola característica. La cola está formada por polvo y el gas de la coma ionizado. Fue después del invento del telescopio que los astrónomos comenzaron a estudiar a los cometas con más detalle, advirtiendo entonces que la mayoría de estos tienen apariciones periódicas. Edmund Halley fue el primero en darse cuenta de esto y pronosticó en 1705 la aparición del cometa Halley en 1758, para el cual calculó que tenía un periodo de 76 años. Sin embargo, murió antes de comprobar su predicción. Debido a su pequeño tamaño y órbita muy alargada, solo es posible ver los cometas cuando están cerca del Sol y por un periodo corto de tiempo. Los cometas son generalmente descubiertos visual o fotográficamente usando telescopios de campo ancho u otros medios de magnificación óptica, tales como los binoculares. Sin embargo, aún sin acceso a un equipo óptico, es posible descubrir un cometa rasante solar en línea con una computadora y una conexión a Internet. En los años recientes, el Observatorio Rasante Virtual de David (David J. Evans) (DVSO) le ha permitido a muchos astrónomos aficionados de todo el mundo, descubrir nuevos cometas en línea (frecuentemente en tiempo real) usando las últimas imágenes del Telescopio Espacial SOHO.

Cometa Hale- Bopp

El cielo nocturno: Meteorito


Un meteorito es un meteoroide que alcanza la superficie de un planeta debido a que no se desintegra por completo en su atmósfera. La luminosidad dejada al desintegrarse se denomina meteoro. Al entrar en contacto con la atmósfera, la fricción con el aire causa que el meteoroide se caliente, y entonces entra en ignición emitiendo luz y formando un meteoro, bola de fuego o estrella fugaz. Se denominará bólido a aquellos meteoros cuya luminosidad sea superior a la del Planeta Venus (magnitud -4). Generalmente, un meteorito en la superficie de cualquier cuerpo celeste es un objeto que ha venido desde otra parte del espacio. Los meteoritos también se han encontrado en la Luna y Marte. Los meteoritos que se logran recuperar después de ser observados durante su tránsito en la atmósfera son llamados 'caídas'. El resto de los meteoritos se conocen como hallazgos. A la fecha (mediados de 2006), existen aproximadamente 1050 caídas atestiguadas que produjeron especímenes en las diversas colecciones del mundo. En contraste, existen más de 31.000 hallazgos de meteoritos bien documentados.1 El término meteoro proviene del griego meteoron, que significa fenómeno en el cielo. Se emplea para describir el destello luminoso producido por la caída de la materia que existe en el sistema solar sobre la atmósfera terrestre lo que da lugar a una incandescencia temporal resultado de la fricción atmosférica. Esto ocurre generalmente a alturas entre 80 y 110 kilómetros (50 a 68 millas) sobre la superficie de la Tierra. Este término se emplea también en la palabra meteoroide con la que nos referimos a la propia partícula sin ninguna relación con el fenómeno que produce cuando entra en la atmósfera de la Tierra. Un meteoroide es materia que gira alrededor del Sol o cualquier objeto del espacio interplanetario que es demasiado pequeño para ser considerado como un asteroide o un cometa. Las partículas que son más pequeñas todavía reciben el nombre de micrometeoroides o granos de polvo estelar, lo que incluye cualquier materia interestelar que pudiera entrar en el sistema solar. Un meteorito es un meteoroide que alcanza la superficie de la Tierra sin que se haya vaporizado completamente.

El cielo nocturno: Enana marrón


Una enana marrón es un objeto de masa subestelar, incapaz, por tanto, de mantener reacciones nucleares continuas de fusión del hidrógeno en su núcleo. Sin embargo, apenas tiene diferenciación química según la profundidad, ya que ha sufrido en algún momento de su vida convección desde la superficie hasta su centro a causa de débiles reacciones de fusión de isótopos residuales. El límite superior de masas es relativamente bien conocido, estando comprendido entre las 75 y las 80 masas jovianas (MJ), según el grado de metalicidad. Por lo que respecta al límite inferior que las separaría de los gigantes gaseosos más masivos, éste sería el de unas 13 MJ, momento a partir del cual el objeto es capaz de fusionar todo su deuterio. A partir de 65 MJ, además de deuterio también queman el litio. La quema del deuterio se produce en su juventud y es posible debido a su baja temperatura de fusión, unos 100.000 K. Dado que el deuterio es un combustible minoritario que desaparece rápidamente, dicha reacción no puede sostener el colapso. Las enanas marrones siguen brillando por un tiempo debido al calor residual de las reacciones y a la lenta contracción de la materia que las forma. Las enanas marrones continuarán contrayéndose y enfriándose hasta llegar al equilibrio. Se cree que las enanas marrones son estrellas "fallidas", ya que contienen los mismos materiales que una estrella como el Sol, pero con muy poca masa para brillar. Son muy parecidas a los planetas gaseosos; no son del todo planetas pero no son del todo estrellas.

Opinión personal


Cuando hemos hecho este trabajo, nos hemos dado cuenta de todas las cosas que hay en el cielo nocturno. En una noche miramos hacia el cielo y no nos damos cuenta de todas las cosas que hay en él, sólo nos fijamos en las estrellas y hay mucho más en él. Todo lo que hemos puesto en el trabajo se sabe que existe pero, y yo me pregunto ¿habrá muchas más cosas que no se sabe que existen?, Nosotros creemos que sí, que el cielo es inmensamente infinito para que haya muchas más cosas en él que el hombre aún no conoce. El cielo a parte de ser bonito, por aquello de las estrellas, el Sol, la Luna etc., es muy interesante y no nos damos cuenta del valor que tiene y de todo lo que hay en él, miles y miles de estrellas, de satélites, de constelaciones etc. En nuestra opinión es mejor el cielo nocturno que diurno, se aprecian mejor todas las cosas que hay en él, por el contrario, durante el día no suelen verse estrellas, ni la luna, ni constelaciones. También, hemos aprendido cosas que no sabíamos como por ejemplo: el Planeta enano, sabíamos que Plutón había dejado de ser un planeta pero, lo que no sabíamos es que se había metido en otro grupo, el de los Planetas enanos. A lo que sabíamos, galaxía, estrellas etc. Hemos aprendido más sobre ellas.

La información la hemos sacado de:


-Internet* -Enciclopedia. *Internet: Wikipedia, Google, pรกginas relacionadas con el cielo nocturno.

El cielo nocturno  

Trabajo 1º ESO

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