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Boletín Comunidad Ecuménica Horeb-Carlos de Foucauld Nº 24-Agosto 2012 http://horeb-foucauld.webs.com http://foucauld-horeb.blogspot.com

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Búho despierto en la noche Cuando cae la noche en la vida y sueños de varias generaciones unos velan mientras otros duermen conciencia despierta transparenta esperanza al alba la mirada del búho insondable claridad traspasará el cristal en herméticas soledades 1


Luz del día condensada ojos del mundo doliente que camina a ciegas aquellos que como el búho ven la verdad a través de las sombras mientras es de noche quizá aceleren la llegada del nuevo día Blanco búho, luminaria del bosque silente que distingues los múltiples colores del día en la oscuridad monócroma la Luz condensada en tu mirada sin parpadeo alumbra los ojos que la ven aún en la noche Como búhos despiertos en la noche con el candil encendido y provistos de aceite algunos mantienen la mirada atenta y la conciencia alerta para que el juego de luces y sombras no llegue a deslumbrar al resto de habitantes del bosque y la ceguera de ser transitoria pase a ser irreversible Búhos despiertos con la Luz del día en la mirada alejad las sombras que ciegan y no dejan Ver a búhos despiertos de todas las noches. Concepción Merí Cucart Valencia 29-VII-2012

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Afroamericanos católicos

XII Encuentro de Pastoral Afroamericana

El Papa invita a profundizar en los valores culturales afroamericanos Benedicto XVI, a través del cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, ha enviado un mensaje al obispo Pablo Varela Server, auxiliar de Panamá y presidente del Departamento de Educación y Cultura del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano), con motivo del XII Encuentro de Pastoral Afroamericana que concluirá en Guayaquil (Ecuador) mañana, 20 de julio. El Santo Padre anima a los obispos que participan en las reuniones a "profundizar en los valores culturales, la historia y las tradiciones de los afroamericanos, con vistas a que la Iglesia sepa cada vez más presentar a Jesucristo como las respuesta auténtica a los interrogantes más profundos del ser humano dejándose conducir por el impulso del Espíritu Santo que ha venido a fecundar todas las culturas "purificándolas y desarrollando los numerosos gérmenes y semillas que el Verbo encarnado había puesto en ellas orientándolas así por los caminos del Evangelio". El Papa invita también a los obispos y a sus colaboradores a seguir "acompañando a estas queridas poblaciones, a veces marginadas y poco atendidas".

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El tema de este XII Encuentro es "La pastoral afroamericana y caribeña y el documento de Aparecida. Retos y esperanzas en la Iglesia y en la sociedad" y cuenta con la participación de 250 delegados de Brasil, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, México, Argentina, Panamá, Bolivia, Haití, República Dominicana, Paraguay, Chile, Uruguay, Nicaragua, Costa Rica, Honduras, Guatemala y Jamaica. Revitalizar los procesos de participación del pueblo afroamericano en la Iglesia y la sociedad; fomentar la unidad y el desarrollo humano, social y religioso de los pueblos de América Latina y el Caribe; continuar el proceso de construcción de comunidades cristianas negras con rostro propio, son los objetivos del encuentro, inaugurado el 16 de julio. En el mismo ámbito, del 13 al 15 de julio, ha tenido lugar, siempre en Guyaquil el III Encuentro de obispos con poblaciones afroamericanas en América latina y el Caribe durante el cual se han revisado y ampliado las líneas pastorales afro-continentales que, además, en 2013, cumplen el décimo aniversario de su publicación. "Sobre todo con la promulgación del Año Afrodescendiente (ONU 2011) y la reciente intención del Decenio de los Afrodescendientes -dice una nota del CELAM- la Iglesia en América Latina busca resaltar su particular atención a las poblaciones afrodescendientes, su presencia y participación en la Iglesia y en la sociedad".

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Redacción, 19 de julio de 2012 a las 17:27

La Iglesia en América Latina busca resaltar su particular atención a las poblaciones afrodescendientes />

El Lento Triunfo de la Teología de la Liberación 13 20:55:52 de julio de 2012

La Teología de la Liberación, en cuanto teología católica, urge a la Iglesia a convertirse en la Iglesia de los pobres... (Jorge Costadoat, SJ).

La Teología de la liberación, como asegura G. L. Müller, es teología católica. El nuevo Prefecto de la Congregación para la Fe habla en términos generales, lo cual equivale a decir que es “católico” que una teología intente formular la fe y que, en el intento, unos ensayos resulten mejores que otros. Así se entiende que el Card. Ratzinger en 1984 haya publicado un documento muy crítico hacia ella (al menos a lo que él entendió por ella) y, acto seguido, haya publicado otro documento en el que acoge sustancialmente su aporte (1986). Este ir y venir en el pensamiento de la fe constituye a la teología cristiana en 5


cuanto tal, y no debiera nunca dejar de ser característica suya. Por lo cual no se entiende el maltrato que han recibido los teólogos latinoamericanos del postconcilio. Pero este es ya otro tema. Por ahora cabe destacar que es teología católica y, en consecuencia, un aporte a la teología de la Iglesia católica: 1) Debe celebrarse, por tanto, que Dios opta por los pobres, y que esta opción debe traducirse en una opción preferencial de la Iglesia por los pobres. En Aparecida Benedicto XVI aseguró que la opción por los pobres es inherente a la fe en Cristo. En breve, no se puede ser “cristiano” si no se toma partido por los pobres en contra de la injusta pobreza. ¿Están nuestras sociedades dispuestas a renunciar a llamarse “cristianas” ya que su opción real es el consumo, la competencia, la concentración de la riqueza, todo lo cual al menor costo posible: bajos salarios y desocupación? 2) La Teología de la liberación, en cuanto teología católica, urge a la Iglesia a convertirse en la Iglesia de los pobres. Esto no solo es legítimo afirmarlo. Ha de ser realizado. La Teología de la liberación, con pleno derecho, pide a los católicos no solo una conversión a un estilo austero a favor de los que no tienen. Los católicos deben compartir todo lo necesario para sacar de la miseria a los que viven en ella. ¡Cómo es posible que en Santiago de Chile haya gente que muera de frío en las calles, hoy que los medios sobran para evitarlo! Caridad, lucha contra la injusticia, olfato solidario… Todo esto está faltando. Pero falta lo más importante: una Iglesia que reciba de los pobres su mirada sobre el mundo, su modo de sufrir, su capacidad de lucha y de espera. Estamos, en realidad, a la espera de la Iglesia que la Teología de la liberación ha generado en los barrios populares: una iglesia alegre, participativa, compasiva, con apertura a la totalidad de la vida humana y exigente sociopolíticamente hablando. Una Iglesia con sentido común para interpretar la doctrina de la Iglesia universal y, por esto, una Iglesia que va abriendo un camino a un catolicismo entumido. En suma, la revalorización de la Teología de la Liberación representada en la asunción al cargo de Prefecto de la Congregación de la Fe de Müller da fuego y autoridad a la Iglesia cuando esta más lo necesita. 6


Jorge Costadoat, SJ

El texto gnóstico que se coló en la Misa A las 8:59 AM, por Luis Santamaría Categorías : General, Gnósticos, Esoterismo - Ocultismo

Después de terminado el curso escolar, contaré una anécdota tomada precisamente del mundo educativo. Hace unos días me contaron que en la eucaristía de fin de curso de los profesores de un colegio regentado por una congregación religiosa femenina se leyó un texto peculiar, por llamarlo de alguna manera antes de entrar en su valoración. Dos datos son necesarios para contextualizarlo: el primero, que fue leído antes de la liturgia de la Palabra, y por lo tanto no “sustituyó” a ninguna lectura de la Sagrada Escritura. El segundo, que la celebración tuvo lugar justo el día en el que la Iglesia católica celebra la memoria de San Ireneo de Lyon, obispo nacido en Esmirna (Asia Menor, actual Turquía) en el siglo II y muerto en la ciudad francesa que pastoreó, uno de los llamados Padres apologistas. Aunque la Misa tuvo un acento fundamental de acción de gracias por el curso escolar finalizado y por la dedicación y entrega de las consagradas y del resto de los docentes, se celebró en comunión con toda la Iglesia la memoria litúrgica del santo obispo francés, con los ornamentos rojos incluidos, propios en el recuerdo de alguien que destacó no sólo como combatiente de la herejía gnóstica de su tiempo, sino también como mártir de Cristo. El texto en cuestión, muy poético y atractivo, leído por un profesor del colegio, llevaba la firma deAmado Nervo. Este poeta mexicano nacido en 1870 tiene un estilo en el que destaca, según los entendidos, “una espiritualidad mística”, debida quizás a su paso por el Seminario de Zamora (la mexicana, en Michoacán), y más tarde a la muerte prematura de su esposa. En sus versos puede verse cómo trata el tema de la vida y de la muerte, los misterios de la existencia, etc. Nervo, encuadrado en el modernismo (lo han llamado “hijo literario de Rubén Darío”), fue periodista, profesor, inspector de Enseñanza y diplomático, así que estamos ante un hombre en el que no riñen la vocación poética y la vida mundana. Sin entrar con mucha profundidad en su vida y obra, sí se debe reseñar, a la hora de entenderlo, su relación fluctuante con la fe católica, y así podemos encontrarnos con períodos de una escritura más difusamente espiritual y panteísta, y momentos más cercanos a las creencias ortodoxas de la Iglesia. Y un último apunte de interés: según algunas publicaciones masónicas, este escritor habría sido uno de los más célebres “hijos de la Viuda” iberoamericanos (así es como se denominan los miembros de esta sociedad secreta). No pretendo enjuiciar al autor, al que no conozco lo suficiente, ni a su obra –que, completa, ocupa 29 volúmenes–, sino limitarme al hecho de la lectura de un texto concreto en prosa de Amado Nervo en una Misa que, casualmente, se celebró el día de San Ireneo de Lyon. El escrito en cuestión lo he encontrado con varios títulos diferentes, pero que dan buena cuenta de su contenido: “El arquitecto escondido” o “Dentro de ti está el secreto”. A primera vista se comprueba su carácter introspectivo y espiritual, incluso de ese género tan de moda hoy como es el pensamiento positivo y la autoayuda. De hecho, comienza con esta frase: “Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta de aquellos que creas más exteriores y materiales”.

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Sin conocer su autoría, podría atribuirse a cualquier maestro oriental o de la órbita de la Nueva Era. Y queda clara la antropología de fondo: todo puede solucionarse desde el interior de la persona y su bondad natural. No sé cómo encajarían aquí las palabras de Jesús de que lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre, lo que lo contamina (cf. Mt 15, 18-20). Algunos, haciendo esa sabia exégesis interesada que otorga o quita valor a las palabras del Maestro según las propias ideas, dirían que se trató de un ramalazo judío de Cristo, al que de manera momentánea se le escapó una reflexión sobre el pecado y la impureza. Sin embargo, al dar un paso más allá en el texto de Amado Nervo, leemos estas enigmáticas palabras: “Dentro de ti está el secreto; dentro de ti están todos los secretos”. A poca formación histórica y religiosa que tenga uno, se le saltan todas las alarmas: ¡gnosis! En el cristianismo primitivo muy pronto crecieron los grupos gnósticos, con sus propios textos –considerados apócrifos por la Iglesia– y con una interpretación peculiar de la persona y las enseñanzas de Jesús. Éste habría transmitido una sabiduría oculta a algunos de sus discípulos, y sólo los iniciados en las doctrinas gnósticas podrían acceder a esta verdad críptica. Como leemos en el Evangelio de Tomás (hallado en Nag Hammadi), puesto en boca de Cristo, “yo comunico mis secretos a los que son dignos de ellos”. En el Evangelio de Felipe se puede ver esta expresión que sintetiza el convencimiento de los gnósticos: “nos ha sido hecho patente lo perfecto y el secreto de la verdad”. En Pistis Sophia leemos cómo Jesús dice a sus discípulos y a su Madre:“Yo os revelaré todos los secretos, desde lo profundo de las cosas interiores hasta lo más exterior de las cosas exteriores”. Como puede verse, el tema del secreto es recurrente en las doctrinas gnósticas, que en síntesis pretenden llegar a la salvación no por la fe, sino por el conocimiento de una sabiduría oculta (de hecho, gnosis significa “conocimiento” en griego). Esto enlaza perfectamente con las versiones más contemporáneas y comercializadas de la gnosis, que popularizan esta idea del secreto que habita en el interior del hombre. Y es que el texto se remata con esta frase: “Y acertarás constantemente, pues dentro de ti llevas la luz misteriosa de todos los secretos”. Un secreto que, en el fondo, no es otra cosa que el conocimiento de que cada persona es una chispa de la gran divinidad, y así queda todo arreglado. Por el contrario, San Pablo, cuando habla del mensaje que él anuncia, dice de forma bien clara: “si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás” (Rm 10, 9). El secreto interior del que habla el poeta mexicano queda bastante lejos de la fe de la que hablaba el apóstol. Pero hay otra cosa que llama la atención en el texto, y que es una expresión directa acompañada por otras palabras. Leemos lo siguiente: “Pregunta al arquitecto escondido: él te dará sus fórmulas”. Para cualquiera que tenga algo de familiaridad con la literatura esotérica, es fácil deducir su matriz masónica. Además, es de muchos sabido que a Dios se le conoce en las logias como “el Gran Arquitecto del Universo”. Y otras palabras apoyan esta observación, cuando Amado Nervo continúa escribiendo: “Antes de ir a buscar el hacha de más filo, la piqueta más dura, la pala más resistente, entra en tu interior y pregunta…”. Por eso señalé en la biografía del mexicano como dato de interés su supuesta adscripción a la masonería. Lo fuera o no, el texto tiene una clara influencia de las doctrinas masónicas. Un elemento importante a la hora de valorar el texto de Nervo lo he encontrado en un profundo estudio de Ana Vigne, investigadora de la Universidad de Toulouse, publicado en la revista especializada Literatura Mexicana. En este artículo, Vigne analiza el libro Plenitud (1917), al que pertenece nuestro fragmento famoso del arquitecto. Y explica cómo en el ex libris de la obra se reprodujo el monograma del anillo del autor, con sus iniciales colocadas de una forma peculiar: “en efecto, la A mayúscula presenta un grafismo que recuerda curiosamente el compás, símbolo masónico muy conocido, y la N, puesta al revés, bien podría equipararse a una escuadra, la otra figura que generalmente lo acompaña”.

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La estudiosa explica que el estilo del texto es meditativo, al modo de los ejercicios espirituales. Además, señala que las imágenes empleadas conforman “una serie de metáforas que representan las dificultades del hombre durante su existencia, y que estas imágenes forman una red semántica a través del uso de un vocabulario que remite a la construcción y a la arquitectura”. Un propósito ideológico que Ana Vigne constata a lo largo de todo el libro, conscientemente escrito desde lo enigmático. Además, profundizando en Plenitud, la investigadora apunta la influencia que tuvo en Amado Nervo un personaje misterioso, fundamental en el esoterismo de la primera mitad del siglo XX: el médico Arnold Krumm-Heller (1876-1949), conocido como el maestro Huiracocha, y que tuvo un importante papel en la política y la cultura mexicana. Masón, espiritista en ocasiones, teósofo y rosacruz, Krumm-Heller trabó amistad con Nervo y, según Vigne, “esta influencia de la retórica utilizada en los medios esotéricos va a llegar hasta a falsear la escritura del poeta, contaminando su expresión poética con un discurso donde se mezclan proselitismo y objetivo didáctico”. Sin embargo, para no destruir su imagen de poeta místico asustando a los lectores, el escritor mexicano habría difuminado el lenguaje esotérico en la obra, llegando así, según la crítica literaria, a una “nueva forma de expresión que conserva las imágenes poéticas, al mismo tiempo que esconde la doctrina de la fraternidad rosacruz”. Así habría logrado un texto de alcance universal cuyo contenido oculto sólo podría ser accesible para los iniciados. Ana Vigne se pregunta: ¿se trata de poemas en prosa? Y contesta, al final de su estudio: fuera de unos fragmentos contados, el objetivo de Nervo en este libro es “construir un breviario cuyo hilo conductor sería la difusión de una doctrina esotérica, y más exactamente rosacruz”. ¿Cuál es el problema, entonces? Lo que sucedió en la realidad tras su publicación: un gran éxito entre los lectores del poeta, que vieron simplemente un producto literario de carácter espiritual y místico. Pero, en el fondo, su redacción es la de un maestro de una sociedad secreta. ¿Cabe este texto en una Misa? Claro que no. ¿Podría leerse con una aplicación cristiana, pasado por el tamiz de la recta fe? Muy difícilmente. Lo curioso, vuelvo a señalar, es que fuera leído en la celebración de la memoria de San Ireneo de Lyon, autor de Adversus haereses (Contra los herejes), una excelente exposición de la fe católica hecha en polémica con los gnósticos, que eran fuertes entonces y lo siguen siendo ahora, seguramente de forma más sutil e imperceptible. En este libro, Ireneo advertía sobre los valentinianos: “Éstos, en efecto, ante la multitud usan un tipo de predicación que llaman ‘común’ o ‘eclesiástica’, dirigida a los fieles de la Iglesia, para atrapar y seducir a los más sencillos, haciéndoles creer que predican nuestra doctrina, a fin de que más gente los oiga… Pero, una vez que han logrado apartar a algunos de la fe, mediante cuestiones que les proponen y sin darles ocasión de presentar sus objeciones, los apartan para enseñarles en secreto ‘el misterio del Pléroma’”. Si San Ireneo hubiera tenido la oportunidad, habría saltado tras la lectura del texto de Amado Nervo en una eucaristía y habría repetido sus palabras, referidas también a los herejes valentinianos: “Se engañan todos aquellos que creen poder distinguir en sus palabras lo que es verdadero de aquello que solamente lo aparenta: porque el error es convincente, verosímil y oculto; en cambio la verdad no busca el secreto, y por eso ha sido revelada a los pequeños”. Jesús es el camino, la verdad y la vida. Y la verdad, como afirmaba el santo obispo lugdunense frente a todos los adeptos del esoterismo –sea explícito o más sibilino–, no busca el secreto. Luis Santamaría del Río En Acción Digital, 17/07/12

Paradigma de dialogo fe y cultura

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Ignacio de Loyola, un humanismopersonalismo espiritual para hoy Lo ignaciano se realiza desde una antropología integral Agustín Ortega, 31 de julio de 2012 a las 09:11

Esta veta de la historia de la espiritualidad cristiana e ignaciana: de nuevo se actualizaría y se renovaría en el siglo XX, con los movimientos apostólicos, como los obreros (la JOC o la HOAC), y el Vaticano II

/> San Ignacio

(Agustín Ortega).- Ignacio de Loyola, el ser humano y el santo, el místico y el hombre de acción, el pobre humilde y fundador de una las instituciones más significativas de la historia de la iglesia. No hay oposición entre estas diversas facetas de la persona en Ignacio. Al contrario. Ya que él supo integrar, en una síntesis, lo mejor de un humanismo espiritual, que con sus semillas en la renovación medieval con el movimiento mendicante de Francisco de Asís y Santo Domingo, fue floreciendo entrada la edad moderna con la época del renacimiento. Efectivamente en aquel tiempo convulso, con el surgimiento de la reforma de Lutero y el humanismo de Erasmo o Tomás Moro, Ignacio acogió e integró lo mejor de este humanismo renacentista con lo más fecundo de la espiritualidad cristiana, sin rupturas humanas ni espirituales o eclesiales. Él fue paradigma de dialogo fe y cultura, de fidelidad mística y comunitaria. En Ignacio se da un crisol de épocas y culturas diversas, donde la tradición bíblica-eclesial y la modernidad se dieron un abrazo fraterno y fecundo que da sus frutos hasta hoy, como veremos. Ignacio humanista o, diríamos hoy, personalista, sí, que integra el giro antropológico de la modernidad, impulsado de manera decisiva por la fe cristiana, como sucederá asimismo de forma culminante con la ilustración. Y asume éste renovada valoración del ser humano, como el proyecto que Dios tiene para toda persona. Ni más ni menos. Los seres humanos son llamados a la vida y existencia

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por Dios, para que desde este Don de Dios que vivifica: viva con libertad en la co-responsabilidad adulta y madura de gestionar y hacerse cargo de toda la realidad y de creación. Es decir, unas personas libres y liberadas de las cosas al servicio de los otros, de la humanidad para que cumplan el plan de Dios sobre la historia. Este es el Principio y fundamento (PYF) de su obra clave, los Ejercicios Espirituales (EE 1-10), pedagogía espiritual de lo que fue su experiencia de vida. En el PYF se muestra claramente este humanismo (personalismo) espiritual de Ignacio. La persona es autor, centro y fin de cualquier cosa o realidad, que está a su servicio y no al contrario. Más es un centro des-centrado a ese proyecto de Dios, que tiene para el mundo de este ser humano, trascendente en las cosas (Zubiri). Las personas se trascienden en la vida y en la historia, donde buscamos, hallamos y encontramos a Dios que habita y trabaja en el mundo. Dios que nos regala su amor, bienes y capacidades de todo tipo para que con nuestras (obras) servicio en el amor, la compartamos con los otros, con toda la humanidad. Así culminan los EE (230-237), con La Contemplación para Alcanzar Amor. Pero este proyecto de humanismo espiritual, como hemos indicado ya, Ignacio no lo vivió solo. Sino que fue compartido por todo un grupo de personas de una calidad mística muy honda, el conocido siglo (XVI) de oro español. Con personas espirituales de la profundidad de San Juan de Ávila, Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, la Escuela de Salamanca con Vitoria, Soto y Bartolomé de Las Casas, etc. Un proyecto y cultura compartida, que como se muestra en las 4 semanas de los EE y en la mística de dicho siglo: una espiritualidad misionera y encarnada, con una antropología integral en una escuela de la razón y del afecto, del pensamiento y del sentimiento (sensibilidad), del cuerpo y del corazón; en la unión con Jesús y su Humanidad, con el Cristo Pobre y Crucificado, desde y en la vida, en la realidad global. Desde la pobreza evangélica y humildad, en un amor liberador a la humanidad y, en especial, a los pobres. Frente a todo afán (ídolo) de riqueza, propiedad y poder, de injusticia y opresión, donde se compartan la vida, los bienes y la propiedad de una forma fraternal y justa. De esta forma, la fe bíblica y católica ha asumido el humanismo en su perspectiva encarnada y sociohistórica, profética y crítica-ética. Esto es, el humanismo se realiza desde y con aquellos a los que se les niega en la vida, realidad e historia esta humanización, este ser-humano; es decir, desde y con los pobres (empobrecidos y oprimidos, excluidos), con las víctimas de la injusticia, la desigualdad y la opresión que no permite lo humano, la vida, dignidad y protagonismo del ser humano. Y ello desde la fe y experiencia (mística) de la Revelación de Dios, que en Jesús se hizo Pobre y Crucificado por amor, en la entrega y servicio para que hubiera fraternidad, justicia y paz en la humanidad, desde y con los pobres. Frente a los ídolos del poder, la riqueza y la posesión que esclaviza y sacrifica la vida humana, a los pobres y víctimas. Como se observa, esta espiritualidad del siglo de oro hereda y renueva lo mejor de la época monástica-patrística y mendicante, y mediará y se actualizará, a posteriori, con las nuevas

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congregaciones religiosas y sus espiritualidades como las de Vicente de Paúl, A.M. Ligorio o José de Calasanz. Y toda esta veta de la historia de la espiritualidad cristiana e ignaciana: de nuevo se actualizaría y se renovaría en el siglo XX, con los movimientos apostólicos, como los obreros (la JOC o la HOAC), y el Vaticano II, la teología contemporánea o las comunidades eclesiales de base. Y que pudo y puede fecundar, en este sentido, una espiritualidad laical en el compromiso por la justicia, la paz y la transformación del mundo desde los pobres. Aquí tenemos perspectivas, testimonios y pensadores tan interesantes e importantes, en esta perspectiva humanista y personalista como Cardijn (fundador de la JOC) y Mounier, principal representante de la filosofía personalista. O G. Rovirosa, E. Merino y T. Malagón, promotores de la HOAC en España. Así la HOAC con Rovirosa, que bebió en las fuentes de la espiritualidad ignaciana, ya desde principios de los años 40 del siglo XX promovió, en España, un cristianismo y espiritualidad de encarnación. Con el protagonismo y promoción de los obreros y pobres, contra las injusticias sociales de la dictadura franquista y capitalista de entonces. Y que frente al nacional-catolicismo en aquella época, fue puente real de dialogo y fe (conversión) auténtica entre los obreros, pobres y gentes de ese tiempo. Con unos planteamientos espirituales, teológicos y pastorales precursores del Vaticano II, que este Concilio y el posterior magisterio de la iglesia consolidarían, en especial con la doctrina social de la iglesia. Un ejemplo paradigmático de la aportación, fecunda e imprescindible, de la fe y el cristianismo a todo este movimiento obrero y social, que influiría decisivamente en otras posteriores experiencias liberadoras, Tales como las comunidades eclesiales de base y la teología latinoamericana, con hombres como G. Gutiérrez , H. Camara o Mons. Romero. Asimismo, este amor y servicio de la fe que se realiza en la justicia, desde (con) los pobres, es destacado en la identidad y vida contemporánea de la Compañía de Jesús. La inseparabilidad del servicio a la fe y la justicia desde la opción por los pobres, en el diálogo con las culturas y las religiones: es definitoria de la misión actual de los jesuitas. De lo que fueron testigos jesuitas de la talla de T. de Chardin y A. Hurtado, K. Rahner, H. de Lubac y P. Arrupe, o Rutilio Grade, L. Espinal e I. Ellacuría y sus compañeros mártires de la UCA. Ya que esto se encuentra en el corazón de la espiritualidad ignaciana y su tradición e historia: el seguimiento y unión con el Cristo Pobre y Crucificado, para la misión y servicio del Reino con los pobres en el mundo y en la historia. Lo ignaciano se realiza desde una antropología integral, que abarca lo corpóreo-humano y lo espiritual, lo afectivo y lo teologal. Desde la contemplación en la acción por la justicia y lo activo en la contemplación, buscando, discerniendo y hallando así a Dios en la vida y en todas las cosas, en toda la realidad y creación. Es decir, una vida espiritual desde y con Dios en todas las cosas (servicio y compromiso por la justicia) y todas las cosas en Dios (oración y contemplación desde la vida e historia). Una mistagogía (saborear la trascendencia) en la escuela del corazón, del Amor en Jesús. Para así transformar y renovar toda la humanidad, el mundo y el cosmos en el amor liberador, en la

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libertad de la pobreza evangélica que ama y sirve a todas las personas. Frente los ídolos de riqueza y el poder que dominan y oprimen. Con un compromiso transformador de las relaciones, cultura y estructuras de mal, de pecado e injustas que realice el bien más universal y global, con sus mediaciones más adecuadas, en la vida, realidad (social e histórica) y en el mundo Que fecundidad tuvo y tiene este humanismo y personalismo para el pensamiento, la cultura y la sociedad-mundo. Ahí esta también la vida y obra K. Wojtyla (Juan Pablo II) que como han señalado muchos autores se inserta en esta filosofía y pensamiento personalista comunitario, en sus distintas ramas. Con autores como M. Scheler- del que hizo su doctorado en filosofía-, F. Rosenzweig y E. Levinas, los ya mencionados E. Mounier y G. Rovirosa, X. Zubiri e I. Ellacuría...Este personalismo pone el origen, centro y finalidad de toda relación y estructura o sistema: en la persona, en su vida y dignidad; con una base imprescindible en la acción o praxis con sentido e inter-relacional, solidaria, social y transformadora de esta persona en el mundo y en la realidad histórica. Es una persona que tiene un carácter comunitario y social, que vive y es libre en el servicio, la entrega y responsabilidad con los otros y con la realidad social e histórica. Una personas que sirve y se compromete con la comunidad y con la sociedad, para que se promueva la solidaridad, el bien común universal y de la justicia internacional, frente al individualismo insolidario del neoliberalismo/capitalismo. Este personalismo de Juan Pablo II y Mounier, Rovirosa y Ellacuría: antepone la vida y la dignidad del trabajador al capital, la pobreza solidaria frente a la riqueza; la socialización y justa distribución de los bienes por encima de la propiedad privada; una economía real, ética y humanizadora (personalista) que libera de los ídolos del mercado y del beneficio, de la injusticia de la usura y especulación.

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Así, este personalismo ha fecundado y converge con la enseñanza social de la iglesia que considera inmoral tanto a la ideología y sistema del neo-liberalismo, del capitalismo, como también al colectivismo estatalista-stalinista. Ya que estas dos ideologías atentan contra la dignidad y protagonismo de las personas, contra la justicia y libertad real. Más allá de toda ideologización, el personalismo lucha contra todo mal e injusticia, contra toda negación de la vida y dignidad de las personas, venga de donde venga. Busca la verdad real, ajustarse a la realidad (social e histórica) en la praxis de la justicia liberadora con los pobres. Y promueve el sentido, libertad y felicidad de la persona, que se encuentra en el servicio y entrega de la vida para que haya vida, fraternidad e igualdad en el mundo. Lo que diríamos hoy con ese otro mundo posible, una globalización de la solidaridad, la justicia y la paz, frente a la del capital y la guerra. Solo queda dar gracias a Dios por Ignacio y por todos estos testimonios de humanismo espiritual, para que prosigamos este camino místico, solidario y liberador.

El Consejo Mundial de las Iglesias convida a las comunidad es cristianas a celebrar el Dia Internacio nal de Oración El Consejo Mundial de las Iglesias (CME) invita a las iglesias y por la Paz congregaciones de todo el mundo a celebrar el Dia Internacional de de Oración por la Paz el 21 de septiembre. Este día coincide con elel Dia el día Internacional de la Paz de les Nacions Unides.

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BOLETIN Nº 24 - Agosto 2012  

Noticias ecuménicas del mundo

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