La cuarentena ha propiciado espacios de reflexión introspectiva. Mantener la cordura es menos común que perderla, mucho más cuando estamos inmersos en un contexto confuso lleno de incertidumbres. Ante las preguntas que se plantean sobre la cordura y el equilibrio emocional, retomé un capítulo de mi vida sobre un confinamiento previo que viví a causa de uno de mis episodios depresivos; en este fanzine narro a través de imágenes y textos de mi historia clínica, un nuevo planteamiento de cordura como consecuencia del confinamiento.