Issuu on Google+

Mictlán. “Lugar sagrado o de tortura.” Como muchos abuelos decían… “El Mictlán era, por llamarlo de algún modo, el Inframundo (es decir “debajo del mundo”, lugar de la muerte), sin embargo, para los Mexicas (Aztecas) este lugar era realmente sagrado, pues tenían la creencia que los muertos llegaban a este lugar y lo consideraban El Lugar del eterno descanso, ya que no pasaban por el Limbo u otros obstáculos que les impidiese llegar a dicho lugar. Existían rituales llevados a cabo con el fin de recorrer la senda de la muerte hacia Mictlán. Quiénes se iban, el por qué y el cómo, era un proceso tan digno, que como regalo, recibían el honor de reunirse con los dioses.” Para empezar a describir lo que Mictlán representaba en los Mexicas, se debe de conocer a los supremos dioses que gobernaban en este lugar: en este caso hablaremos de Mictlantecuhtli y su esposa Mictlancíhuatl. Entre ellos dos regían este lugar, y juzgaban las almas de quienes merecían entrar a él. Pero ¿quiénes eran exactamente?  Mictlantecuhtli: Fue un dios, que en la época prehispánica reinaba el lugar sagrado de Mictlán, se le conocía también como Ixpúztec (“Rostro quebrado”), Nextepehua (“Esparcidor de cenizas”) o Tzontémoc (“El que baja la cabeza”). Los aztecas lo relacionaban con los alacranes y arañas, ya que, con estos relacionaban a estos dos arácnidos, con algunas de las enfermedades que llegaban a padecer 

Mictlancíhuatl: Diosa y esposa de Mictlantecuhtli, y reinaba a su lado sin excusas ni pretextos. Se cree que se alimentaba sólo de hombres, pues la ciencia de la historia no ha podido determinar si también devoraba mujeres, y como se ve en la imagen de la diosa, almacenaba los restos en el seno de su cuerpo.


Los servidores de Mictlancíhuatl eran los Mictecah, quienes se encargaban de recibir a través del Sol, las mujeres que murieron dando a luz en su Primera Vez, para conducirlas en el camino hacia el Inframundo y que descansaran en paz. Por lo regular, al Mictlán, llegaban aquellas personas que murieron de manera natural, como algunas enfermedades; también los esclavos, que sin importar rango ni distinción, entraban a pesar de todo (sólo por ser ofrecidos en sacrificio a Huitzilopochtli), Aquellos guerreros que murieron en batalla, mujeres a causa de su segundo parto o ahogados, quedaban exentos de terminar en el Mictlán, para ellos existían otros submundos como el Tlalocan, etc. Los ancianos sacerdotes eran aquellos que se encargaban de embalsamar, vendar y ungir los cuerpos de todos aquellos que habían muerto con las características propias para entrar al Mictlán; también se dedicaba un largo discurso por parte de cada familia correspondiente, para que después del embalsamamiento, se levantaran los altares correspondientes. El viaje hacia el Mictlán duraba en sí 4 largos y cansados años, en los que era necesario que el muerto atravesara 9 distintos niveles, antes de llagar al eterno descanso. En el mundo de los vivos, los Mexicas tenían que realizar ciertos rituales, como el fuego, etc. 1. Itzcuintlan: “El lugar de los perros”. Se debía cruzar el río Apanohuayan o Chiconahuapan, con la ayuda de un perro, para ello, según los historiadores, era necesario ser enterrado con un collar en forma de can de pelo rojizo, para que al atravesar éste se convierta en un perro gigante de verdad, conocido como el Xólotl (“dios de los espíritus”), sin el collar, el muerto no podría cruzar dicho río y nunca llegar a Mictlán. 2. Tépetl Monamicyan: “El lugar donde los cerros se juntan”. Aquí se debía de atravesar dos cerros que se abrían y cerraban. Era una prueba dura, ya que si el muerto, al estar en medio, fuera triturado por éstos, se evitaría que continuara su camino. 3. Iztépetl: “El Cerro de Obsidiana”. Escalar un cerro cubierto de pedernales filosos hechos de obsidiana que se debían sortear. 4. Itzehecáyan: “El Lugar del Viento de Obsidiana”. Atravesar ráfagas de viento muy cortantes y peligrosas. 5. Pancuecuetlacáyan: “El Lugar donde Tremolan las Banderas”. Había que soportar el doloroso corte de ocho páramos helados de pedernales filosos. 6. Temiminalóyan: “El Lugar donde la Gente es Flechada”. Había que esquivar filosas flechas que manos “invisibles” lanzaban hacia el difunto. 7. Teyollocualóyan: “El lugar donde se Come el Corazón de la Gente”. Lleno de criaturas y fieras salvajes que habrían el pecho del muerto para comerse su corazón. Si no era comido por no sentir dolor, el muerto caía en aguas negras de las cuales no podría volver a regresar jamás.


8. Itzmictlan Apochcalocan: “El Lugar de la Muerte por Obsidiana y del Templo que Humea con Agua”. Exhausto del viaje y adolorido por todo lo anterior, era cegado por neblina gris y había que tratar de encontrar el camino correcto. 9. Mictlán: Es el último nivel, aquí por fin el muerto era liberado de su alma y alcanzaba cierto gozo y tranquilidad. Después de arduo trabajo y tan largo viaje, lleno de cansancio y demasiado dolor, podía presentarse a Mictlantecuhtli y Mictlancíhuatl, para ser honrado y conmemorado por ellos y quedarse bajo su mandato, lo cual era un gran honor para el alma que había logrado llegar acompañada de rezos de los sacerdotes y del apoyo familiar que le habían brindado.

Bibliografía: Cabrera, Sonia Iglesias y. «Mitos Mexicanos.» 15 de mayo de 2013. El Mictlán, El Inframundo Mexica. http://www.mitos-mexicanos.com/mitos-mexicanos/el-mictlanel-inframundo-mexica.html. 27 de agosto de 2013. Emmanuel, Hery. «Marcianosmx.com.» 08 de diciembre de 2011. Mictlantecuhtli, señor del inframundo. http://marcianosmx.com/mictlantecuhtli-senor-del-inframundo/. 27 de agosto de 2013. Rosell, María de los Ángeles Ojeda Díaz y Cecilia. «Artes e Historia México.» 27 de enero de 2013. Las diosas en el Código del grupo Borgia (Mictlancíhuatl). http://www.artshistory.mx/sitios/index.php?id_sitio=5354&id_seccion=4556&id_subseccion=8520 &id_documento=292. 27 de agosto de 2013.


Mictlán