Issuu on Google+

MODALIDADES DEL ACTO JURÍDICO I.

ELEMENTOS DEL NEGOCIO JURÍDICO:

El Acto jurídico tiene, además de los requisitos necesarios para su existencia válida, tres clases de elementos: los esenciales, los naturales y los accidentales. Los elementos esenciales (essentiali negotti) son aquellos que no pueden faltar para caracterizar el Acto jurídico. Por ejemplo, en la compra-venta no podría prescindirse del PRECIO que se paga ni de la COSA o BIEN que se adquiere. Los elementos naturales (naturalia negotti) son los que son pre-establecidos por la ley y aparecen en el acto jurídico. Son inherentes a la naturaleza del acto jurídico, pero no de manera inevitable; ellos pueden ser suprimidos por la voluntad de las partes. Tal el ejemplo generalizado del saneamiento por evicción a que está obligado el vendedor, pero del que puede quedar liberado por decisión del comprador. Los elementos accidentales (accidentalia negotti) son los que normalmente no pertenecen al acto jurídico y son arbitrariamente adheridos por las partes. Estos son: la condición. El plazo y el modo, a los que también se les denomina modalidades del acto jurídico. Cuando el acto jurídico no tiene modalidad alguna se le denomina puro, cuando se pacta algún elemento accidental (condición, plazo o cargo) el acto se llama modal. Podrá entonces ser condicional a plazo o con cargo. Las modalidades de los actos jurídicos modifican el vinculo jurídico solamente en cuanto a su manera de formación y han de hallarse expresamente determinados pues son se presumen nunca. Quien los aduce necesitara probarlos. II. CONCEPTO DE CONDICIÓN

Coviello1, estima que aún en el mismo lenguaje jurídico hay muchos significados de la palabra condición; se emplea para expresar las circunstancias de hecho requeridas para la aplicación de la ley, o para indicar la prestación en el contrato, o las cláusulas o pactos que forman el contenido principal y necesario de un acto jurídico. En sentido estricto, como modalidad del acto jurídico, la condición es la cláusula por la cual se hace depender el nacimiento o la resolución del negocio jurídico, de un acontecimiento futuro e incierto; de donde resulta que asimismo se llama condición al propio acontecimiento incierto y futuro. III. REQUISITOS DE LA CONDICIÓN 1 Coviello, 1938, p.458


Según Teófilo Idrogo Delgado2 en su libro Teoría del acto jurídico, la condición para diferenciarla de otros elementos modales, tiene características especiales señaladas por la doctrina generalmente aceptada:  Es un evento futuro, es decir que puede llegar a realizarse o no en el tiempo que

los intervinientes han acordado después de realizado el acto jurídico, pero la incertidumbre del suceso debe ir acompañada de su carácter de futuro. Esta característica la ha previsto el artículo 175 del Código Civil, dejando un plazo para que el acontecimiento en qué consiste la condición llegue o no a verificarse.  Es un evento incierto, la condición es un acontecimiento incierto que puede llegar

a producirse o no, del cual no se tiene ninguna certeza. Esta caracteriza la diferencia de los tres elementos de la modalidad de los actos jurídicos. En este sentido se puede considerar a la condición como una institución jurídica autónoma en la vida de los actos jurídicos.  Es un evento arbitrariamente establecido por las partes, es decir que debe tener

su fundamento exclusivo en la libre voluntad de las partes y no en la necesidad jurídica, pues conditiones iuris sine tacit (condiciones sin causas legales).

IV. CLASES:

4.1 SUSPENSIVA Y RESOLUTORIA:

Anota Carlos Cuadros Villena3 en su libro Acto Jurídico sobre la condición suspensiva: “Es el acontecimiento incierto y futuro del que se hace depender la eficacia del negocio jurídico. El negocio jurídico existe aun antes de cumplida la condición, pero su eficacia ha quedado en suspenso en cuanto a su realización. Si el evento sobreviene, o no sobreviene, según sea positiva o negativa la condición, si cumple la condición, entonces el acto es exigible”.

2Teoría del acto jurídico. Pág. 118 3 Acto Jurídico. Pág.97.


Por ejemplo: A le asegura a B: “Si la inflación baja al 5% en el presente año, te venderé mi casa”. La eficacia del negocio jurídico depende de un suceso incierto y futuro, que la inflación se reduzca a 5%, pero aún así el negocio jurídico existe. Si el suceso se cumple, entonces A se ve obligado a venderle la casa a B. Cuadros Villena se pronuncia sobre la condición resolutoria: “La condición resolutoria es aquella, cuando del acontecimiento futuro e incierto se hace depender la extinción del acto jurídico; es decir que la realización del evento condicional determina la desaparición de la eficacia ya nacida del negocio. El negocio produce efectos y sólo queda la incertidumbre del momento de su finalización subordinado al evento condicional”. Por ejemplo: A arrienda su casa a B por cinco años, con la condición que la devolverá si en las elecciones del próximo año triunfa X. El negocio jurídico producirá efectos y sólo se tendrá incertidumbre mientras no se conozcan los resultados electorales; conocidos éstos se sabrá si el acto ha quedado rescindido o firme por los cinco años. Es decir, si en las elecciones del siguiente año triunfara X el negocio jurídico habrá quedado rescindido. Así también Fernando Vidal Ramírez 4 se pronuncia: “Cuando el acto jurídico está sometido a condición suspensiva o cuando lo está en condición resolutoria, es cuando de manera más nítida se puede apreciar el rol de la condición como una limitación establecida por las partes en cuando a la producción de los efectos. Sin embargo, no es siempre fácil si la condición es suspensiva o resolutoria, ya que la diferencia de efectos que producen no depende de la naturaleza del acontecimiento, sino de la voluntad contenida en el acto bajo una condición (actus sub conditione). Por eso, Messineo en su obra Manual de Derecho Civil y Comercial, considera que ante la posible variedad de expresiones para indicar la condición, puede ocurrir que se forme duda sobre si la condición es suspensiva o resolutoria y que estas pueden, lógicamente, convertirse la una de otra, haciéndose de la condición suspensiva afirmativa una condición resolutoria negativa, como por ejemplo si se pacta que “te daré mil (monedas de oro) si la nave llega a 4 El Acto Jurídico. Pág. 375.


Asia”, que equivale a pactar que “te daré mil (monedas de oro), pero lo devuelves si la nave no llega a Asia”. 4.2 CONDICIÓN PROPIA E IMPROPIA

La condición propia según TEÓFILO IDROGO DELGADO5, es el hecho posible de verificarse, aunque no es de inevitable producción; y cuando el hecho no está prohibido legalmente. En otras palabras, la condición propia es aquella en la que el evento es física y jurídicamente posible y constituye condición lícita por estar de acuerdo con las normas que interesan a las normas de orden público, la moral y las buenas costumbres.

Según LEÓN BARANDIARÁN, son sucesos posibles ilícitos, pero debe tenerse cuidado al establecerse el criterio de distinción, pues se ha dicho que una condición consistente en un hecho físicamente necesario constituye también una condición propia.

La condición impropia según TEÓFILO IDROGO DELGADO, en este caso el hecho puesto como condición es físicamente imposible, o necesaria o legalmente inadmisible, como prescribe el art. 171 del C.C al referirse a la condición suspensiva o resolutoria.

Por ejemplo:

Andrés donará un automóvil a José si este último viaja a las galaxias de Tauro, como se observa en este ejemplo la condición es imposible de cumplirse.

5 Teoría del Acto Jurídico. Pág. 126.


“B” le dice a C” que le donará una casa si mañana sale el sol por el oriente. En este caso la condición es necesaria, ya que llegara de todas maneras a realizarse.

Pedro vende bienes de la sociedad de gananciales a su esposa, que está prohibido por el art. 312; o si Juan instituye como heredera a Francisca con la condición de que esta se entregue a la prostitución. Estas condiciones son ilícitas y jurídicamente imposibles atentan contra la moral o las buenas costumbres (Artículo V del Título Preliminar) y tienen un carácter común. El saber que no van a poder cumplirse o producir su eficacia jurídica.

4.3 CONDICIÓN POSITIVA Y NEGATIVA

Condición positiva: según TEÓFILO IDROGO DELGADO es aquella en que el acontecimiento que la constituye ha de ocurrir en un tiempo determinado, dejando sin efecto el acto jurídico o poniéndole término si el acontecimiento no se realiza y según que la condición sea suspensiva o resolutoria.

Por ejemplo: X donara un automóvil a Y si ingresa a la universidad, en este caso la condición es positiva pues el evento debe suceder en un tiempo determinado cambiando así el estado actual de Y, el acto jurídico queda sin efecto si el acontecimiento no se realiza en el tiempo determinado.


Condición negativa: según TEÓFILO IDROGO DELGADO el hecho que la constituye no debe realizarse dentro de un plazo. La obligación contraída bajo esta condición se entiende cumplida si vencido el plazo el acontecimiento no se realiza, o llegará a ser cierto que no puede realizarse.

Por ejemplo: A donara un inmueble a B si este último no contrae matrimonio, la condición en este caso es negativa, pues el acontecimiento no debe realizarse, es decir no habrá un cambio en el estado actual de B en el plazo determinado.

Según LEÓN BARANDIARÁN estriba simplemente en la forma como está concebida la condición, según que consista en que se verifique o no un acontecimiento. Si la condición es positiva y se refiere a una condición suspensiva, de cumplirse el evento surte el acto su efecto, pero de no cumplirse tal evento, no surte el acto su efecto. Si la condición es positiva y se refiere a una condición resolutoria, la realización del evento resuelve el acto y queda sin efecto; pero de no verificarse el evento, se mantiene firme el acto. Si la condición es negativa y se refiere a una condición suspensiva, al no sobrevenir el acontecimiento es exigible el acto, pero si sobreviene el acontecimiento, no adquiere el acto viabilidad. Si la condición es negativa y concierne a una condición resolutoria, de no ocurrir el evento se resuelve el acto, pero si ocurre el evento no se resuelve el último.

V. EFECTOS JURÍDICOS

5.1 PENDENCIA DE LA CONDICIÓN


Art. 173: “Pendiente la condición suspensiva, el adquiriente puede realizar actos conservatorios. El adquiriente de un derecho bajo condición resolutoria puede ejercitarlo pendiente de ésta, pero la otra parte puede realizar actos conservatorios”.

La etapa de pendent conditione (la etapa de pendencia de la condición) es la que corresponde a la espera de la realización del hecho en que la condición consiste. En esta etapa los efectos del acto, aunque válidamente celebrado, aún no se producen si la condición es suspensiva, o se han producido, si es resolutoria.

El derecho que emerge de un acto sub conditione es un derecho eventual, contingente o expectaticio, pero derecho que, como tal, es susceptible de tutela jurídica. De ahí, que el artículo 173 le reconozca al adquiriente el derecho a realizar actos conservatorios, esta titularidad es distinta cuando se trata de una condición suspensiva o resolutoria.

En el caso de la condición suspensiva es el adquiriente quién puede realizar actos conservatorios, mas en la condición resolutoria, no es el adquiriente el que puede realizar los actos conservatorios sino el transferente del derecho el que recibe la tutela jurídica. Así lo precisa la segunda parte del artículo 173: “El adquiriente de un derecho bajo condición resolutoria puede ejercitarlo pendiente de ésta, pero la otra parte puede realizar actos conservatorios”.

Es conveniente también precisarlo que debe entenderse por acto conservatorio, según LOHMANN es un acto conservatorio:

 Solicitar el reconocimiento, en contenido y firma del documento,

por el que conste el derecho condicional y, en general cuando sea


posible, instar las diligencias preparatorias que la ley permita con la finalidad de garantizar la conservación del derecho.  Solicitar la inscripción registral del documento que constituya un

derecho real subordinado a condición o el gravamen que garantiza el crédito condicionado.  Solicitar inventario de bienes y realizar actos o reclamar que se

adopten soluciones destinadas a impedir la destrucción, pérdida o deterioro de los bienes sujetos a entrega o devolución.  Ejercer, si fuera el caso, la acción pauliana. La subrogatoria no es

exactamente acción conservatoria.  Participar

en los procedimientos de insolvencia (concurso, suspensión de pagos o quiebra) del deudor.

5.2 ACTOS REALIZABLES DEL ADQUIRIENTE (segunda parte del art. 173 del

C.C.)

Art. 173: “…El deudor puede repetir lo que hubiese pagado antes del cumplimiento de la condición suspensiva o resolutoria”.

El tercer apartado del artículo 173 confiere al deudor el derecho a repetir lo pagado antes del cumplimiento de la condición suspensiva o de la condición resolutoria.

Quién ha pagado antes del cumplimiento de la condición suspensiva o resolutoria, en virtud del principio de retroactividad que prescribe el art. 117, tiene derecho a demandar a que se le devuelva lo que ha pagado, más sus intereses legales o frutos de lo entregado, desde la fecha que se efectuó el pago hasta la realización del evento.


Las partes pueden convenir que el pago se efectúa mientras está pendiente el evento de la condición suspensiva; pues no lo prohíbe el art. 173.

Esto no sucede con la condición resolutoria, en la que no puede exigirse la devolución de lo pagado, salvo que el deudor pague con posterioridad a la fecha producida la resolución, por que las cantidades recibidas antes de que produzca la resolución eran debidas, por lo que no procede la repetición o la negación de su pago.

Por ejemplo:

Si A ofrece donar a B la suma de $500 si obtiene el primer puesto en su promoción, resultados que serán conocidos el 28 de julio. Pero el 30 de enero le entrega dicho dinero, consecuentemente A puede repetir, es decir exigir a B que le devuelva la suma pagada por haberla realizado en forma indebida y prematura, y la condición no ha llegado a cumplirse y falta constatar si B quedará en el 1° puesto.

5.3 INDIVISIVILIDAD DE LAS CONDICIONES

La regla de indivisibilidad de la condición la establece el art. 174. Art. 174: “El cumplimiento de la condición es indivisible, aunque consista en una prestación divisible. Cumplida en parte la obligación, no es exigible la obligación, salvo pacto en contrario”.


Explica así VIDAL RAMÍREZ6 : “La indivisibilidad del cumplimiento de la condición debe entenderse en el sentido de que el hecho en que la condición consiste debe realizarse totalmente, como cuando la eficacia del acto hace depender de que una persona realice el recorrido Trujillo - La Esperanza -Trujillo en 3 horas de ida y 3 de regreso: para que la condición se considere cumplida debe haberse cubierto dicho tiempo, pues de no ser así, no se adquiere el derecho ni es exigible la obligación, si la condición es suspensiva; y, si es resolutoria, no se readquiere el derecho y es inexigible la obligación.

De lo expuesto se infiere que las prestaciones vinculantes a la relación jurídica creada por el acto sub conditions pueden ser divisibles o indivisibles. La divisibilidad o indivisibilidad de la prestación depende de su naturaleza o del pacto. Por su naturaleza, la prestación es divisible si es susceptible de fraccionarse, como una suma de dinero, y, es indivisible, si no lo es, como la entrega de un caballo. Por el pacto, la divisibilidad o la indivisibilidad depende de lo convenido, como cuando se pacta que la entrega de la suma de dinero sea en su totalidad y no por partes.

La norma que regula la indivisibilidad de la condición no es de orden público, sino una genuina norma supletoria, por lo que puede convenirse que aunque la condición se cumpla solo en parte la obligación sea exigible en todo o proporcionalmente, pero requiriéndose, en este último caso, eso sí, que la prestación por naturaleza sea divisible”.

5.4 CUMPLIMIENTO E INCUMPLIMIENTO DE LA CONDICIÓN POR MALA FE

El artículo 176 establece que: “Si se impidiese de mala fe el cumplimiento de la condición por la parte en cuyo detrimento habría de realizarse, se considerará cumplida. Al contrario, se 6 El acto jurídico. Pág. 380 y 381.


considerará no cumplida, si se ha llevado a efecto de mala fe por la parte a quien aprovecha tal cumplimiento”.

La acotada norma trata de preservar la buena fe que debe regir la relación jurídica emanada de un acto jurídico al que han querido las partes subordinar sus efectos a la producción de un evento pactado como condición.

La idea es c, como ha escrito León Barandiarán 7 en su exégesis del Código Civil de 1936, que no se impida o no se provoque la realización de la condición por ninguna de las partes a que concierne la obligación respectiva, o sea, que si el impedimento o la provocación para la realización de la condición proviene de hecho extraño a ellas, de fuerza mayor o de la voluntad de un tercero, no obraría el artículo 1111 del Código antecedente, o sea, en la actualidad el artículo 176 del vigente Código Civil.

El mismo León Barandiarán8 indicó que pactada la condición, ni el obligado debe proceder de mala fe para impedir que se cumpla, ni el acreedor debe proceder de mala fe para reforzar su cumplimiento. Frente a este indebido comportamiento, es que el artículo 176, en el primer supuesto, reprende el proceder del deudor considerando que la condición se ha efectuado y, en el segundo, castiga el comportamiento de acreedor disponiendo que la condición no se ha realizado.

5.5 IRRETROACTIVIDAD DE LA CONDICIÓN (art. 177)

Art. 177: “La condición no opera retroactivamente, salvo pacto en contrario”. 7 Acto Jurídico. Pág. 261. 8 Curso de Acto Jurídico. Pág. 48.


El acotado artículo 177 ratifica, pues, la adopción del principio de la irretroactividad en nuestra codificación civil a partir de 1936, manteniéndolo, pero sin categoricidad. Como la norma no es de orden público sino supletoria, la condición no solo opera ex nunc, es decir para futuro, sino que también puede operar ex tunc, esto es para pasado, según lo convénganlas partes en ejercicio de autonomía de la voluntad. De este modo, si se vende un inmueble arrendado bajo condición suspensiva, hasta que ésta se realice el vendedor seguirá percibiendo la renta, pero, si se pacta la retroactividad y la condición se realiza, la renta corresponde al comprador y debe reintegrársela el vendedor; y si lo que se ha pactado es una condición resolutoria, hasta que esta se realice la renta la percibe el comprador, pero, si se pacta la retroactividad y la condición se realiza, la renta corresponde a quien era la parte vendedora en el contrato que se resuelve.

A se compromete a vender casa a B, bajo condición suspensiva. A esta arrendando la casa a X Renta Renta Renta A vende casa a B, cumplida ya la condición. Se cumple la condición

CONDICIÓN SUSPENSIVA Si es irretroactiva la renta corresponde al vendedor: A


A se compromete a vender casa a B, bajo condiciรณn suspensiva. A esta arrendando la casa a X Renta Renta Renta A vende casa a B, cumplida ya la condiciรณn. Se cumple la condiciรณn

CONDICIร“N SUSPENSIVA Si es retroactiva la renta corresponde al adquiriente: B, pues la condiciรณn hace efecto cuando la venta era solo una promesa.



Modalidades del acto jurídic1