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de calles Esteban Fernรกndez

Isidora Cartonera


Esteban Fernández Co-producción Isidora Cartonera & Multicancha Ediciones 2013 Edición a cargo de Alan Brito Diseño de Portada por Francisco To+ Impreso en Santiago de Chile por Editorial Isidora Cartonera & Multicancha 2013 Primera edición Contacto autor: www.isidoracartonera.tk Este libro se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercialSinDerivadas- 3.0 Unported Se permite la reproducción parcial o total de la obra sin fines de lucro y con autorización previa del autor


Esteban Fernรกndez

DE CALLES


“Los oradores que me han precedido en el uso de la palabra Han dicho todo Prácticamente todo lo que se puede decir al respecto Qué se hace en un caso como éste" Nicanor Parra. En el escritor y poeta Esteban Fernández, podemos apreciar una curiosidad por un tema que alberga a muchos de los seres humanos y que muy pocos abordan de forma profunda y con un “lenguaje” (palabra a la que no me referiré, porque no me da la gana decírselos, utilizaba de forma excesiva nuestro poeta prologado) apropiado. Estamos hablando del tema de la rabia, cuyo sentimiento se encuentra en cada ser humano y a los que algunos seres humanos como el señor Esteban nos acercan de una forma tan compleja como atrayente. En el poema “Quizás”, podemos encontrar como el señor Fernández se hace cargo de la profesión de poeta al crear una invención o una provocación literaria, haciéndonos pensar que la voz del poema “quizás” sabrá cómo actuar frente al dolor que le aqueja, pero finalmente nos hace descartar toda posibilidad, dejando en claro que la sensibilidad está en cada palabra sacudida por una misteriosa incertidumbre, que es el hecho de seguir con el dolor (No sé que weá tenga que hacer). Por otro lado, el libro nos va sumergiendo en momentos que nos trasladan a espacios que nos llevan, de buena tinta, a la tristeza de los segundos de seguir en momentos donde quizás no es tan grato seguir. Esto lo podemos ver claramente en su poema Días, que nos traslada a los tiempos sangrantes del autor. Esto, a su vez, nos conduce a la voz de una lírica fragmentada por los lugares que no dejan ninguna respuesta acertada a lo que se está viviendo. La voz deambula como un paseante que lo conforma y lo construye en este eterno desmayo


(Soledad en un puente con un grito acallado). El tiempo sangra y uno con él. El cuerpo se hace presente en el libro y de forma tan visceral que es imposible no sensibilizarse. El vómito es parte del desecho sentimental de la desdicha, pero también es una fuente de garantía de la infortuna del tiempo en el que se está hundido. La voz no tiene límites en generar vértigo, pues su intención es dejarnos perplejos frente a esa dolencia que aqueja con tanta fuerza. Se le puede acusar apresuradamente de desquite y de un escape poético rápido y sin mayor trabajo, no obstante, no se puede dejar de reconocer que este poema es un canto al cuerpo. El cuerpo constituye gran parte de lo que somos en esta materia y vida. Claramente, este poeta lo entiende y nos hace registrar en su poema que esto siempre será una temática atractiva para una vida de tanta abstracción y racionalismo. Pero para terminar este prólogo, que para muchos puede ser el peor el prólogo que han leído y que probablemente tengan toda la razón, puesto que ni yo confío en lo que escribo, me gustaría tratar el tema de la risa, un tema que algunos poetas como Parra tratan de forma inteligente y en otros, que no mencionaré, provocan más risa sus ganas de abstracción y lenguaje rimbombante que sus ganas de hacer un trabajo irónico. Pero volviendo al libro del señor Fernández, en la parte final del libro llamado “Poemas políticos”, que de forma muy irónica y graciosa sólo se conforma de un solo poema llamado Poema políticamente reflexivo, termina con una frase que de forma imperativa nos dice que todos ellos (políticos y moralistas) se pueden ir a la “rechucha”, palabra que es imposible de cuestionar para terminar un libro que está cargado de rabia y con un toque perfecto de ironía, el que se hace imposible de no leer completamente cuando comienzas abrir y descubrir los “lenguajes” escritos por el poeta Esteban Fernández. Tomás Gálvez (poeta y músico)


Desde aquí yo veo… “Un gran amor, la perla de su barrio le roba el corazón alegremente para jugar con él a la pelota” Enrique Lihn. El siguiente libro, es el resultado de la pasión literaria explotada el reciente 2012 por el poeta Esteban Fernández, quien presenta una antología de sus más fervientes creaciones, donde echa a volar el griterío de sus más hondas heridas, bañadas –todas ellas- por el despierto recuerdo de un amor que ha venido a hacerle saber qué es la miseria, la rabia, la venganza, la sed de libertad, la resiliencia y la gracia. Este libro, viene explorando –como sin saberlo- las etapas del nacimiento, locura y muerte de una herida, que el autor deja relucir valiente y, al fin, orgulloso de haber vivido. Su mujer, ella entera dibujada a su antojo: bellísima y malvada, amada y soberbia, es quien enciende, en el poeta, los versos más delirantes y ágiles, capaces de adorarla desde la miseria, o de detestarla desde la rabia y lo grotesco. La resiliencia viene luego de la calle, no podría ser de otro modo, E. Fernández, deja a este espacio, lucirse ante los ojos del lector, como uno donde sólo se puede sentir libertad, un grandísimo lugar sin fronteras, sin miedos, sin reglas, comprensivo de dolores y cómplice de cada letra. El poeta de independencia, comienza a dar cierre a su obra –sorpresivamente- con ocurrentes líneas donde parece ignorar sus antiguos dolores, y se deja llevar por la gracia de un humor que ironiza con la figura de su mujer antes tan amada, de esta manera da muerte a su herida, conociendo la incapacidad de olvidarla. Paulina del Pilar Ross Retamales.


AMORES PERROS


Dedicado a ella Su nombre no lo recuerdo Qued贸 en un v贸mito en una acera Ya quemada


I

Las calles saben distinta Cuando los pasos son contigo.

II

Hoy mi espacio Ya es tu espacio Sembremos sobre ĂŠl Nuestras palabras diversas Y comunes.

III

Envolverme entre los espacios de tus Latidos, de tus labios y de tu cuerpo, de tu Risa, de tus sueĂąos, pensamientos, temores Y dudas, envolverme contigo.


Adiós

Adiós desde la razón Adiós desde las palabras atragantadas Adiós con lágrimas arrancadas Adiós con un grito silencioso Adiós con un silencio de pasos Adiós con un pecho camoteado Y un abrazo interrumpido.


Quizás

Quizás tendré que caminar Por otras calles Por diversos lugares Quemar las letras comunes Empuñar la mano Mezclar témperas Saciar lágrimas Someter a mi cuerpo A un grito de ¡BASTA!

O Quizás Volver a los lugares A cada rincón Y ver tu cuerpo Dibujado con tus labios Hablados.

No sé que weá tenga que hacer.


Lo mรกs triste

Lo mรกs triste de un adiรณs Es la carencia de ritmo Un saludo aweonao Los lugares y sus significados De volar entre nubes A comer la mierda La mano solitaria Adjetivos muertos Verbos silenciosos Palabras futuras que quedaron En puntos asesinados.


DĂ­as

Borrachera y caminar LĂĄgrimas golpeadamente Arrancadas Mi mano y una muralla

En un tiempo ya cagado La angustia con un cuerpo Temblando

Unos labios negados Por su sabor extraĂąo Soledad en un puente Con un grito acallado

El mundo a mis patas Y yo con unos latidos Totalmente sangrados.


Tengo

Tengo ganas de lanzar sillas contra la pared, de patear cada espacio que se meta entre mis pies, de escribir hasta que se acalambren mis dedos, de caminar por las calles de caminar tanto hasta que me pierda entre ellas. Tengo ganas de escupir, que cada saliva conjugada sea el expulso de esos momentos grises. Tengo tantas ganas de gritar en un puente donde no pase nadie, quiero que mis pu帽os conozcan el aire. Tengo tantas ganas de correr hasta que la respiraci贸n se agite y mi cuerpo conozca un cansancio. Ir铆a a distintos lugares a patear. Tengo ganas de emborracharme hasta que Santiago se haga difuso, hasta que mi cabeza s贸lo sienta lo bebido. Chucha, tengo ganas de gritar tan fuerte , pero tan fuerte que en ese grito se esfume toda la mierda de una buena vez.


WeĂĄ compleja

Ya empiezo a tallar tu olvido A lanzarte de mis venas A expulsarte de mi cuerpo

Te voy desterrando De mis pasos y colores Chao sin voltear Tus labios a la hoguera

Te lanzo lejos No quiero sentirte A un costado Tu nombre que se confunda Entre otros nombres Voy danzando encima de lo vivido Que muera ahĂ­ el baile de tus letras.

Tu funeral ya estĂĄ preparado


Chao

Te mataré, te mataré de distintas formas desde un todo y desde una fragmentación te acercaré y lanzaré lejos tan lejos en que tu voz no se escuche te empujaré a un precipicio en que en ese fondo el eco de tu risa no me alcance Sí, te mataré llorando pero te eliminaré te tomaré entre mis brazos y cavaré, cavaré un gran hoyo en esa tierra y para eso tomaré una picota y mi objeto es soltar cada espacio de ese polvo tomar una gran pala y cavar, cavar todo un día, quizás dos, quizás tres no lo sé y ahí enterrarte. Esto la haré tan borracho olvidando el lugar En que te he dejado y que esos lenguajes y ese sentir se quede ahí bajo tierra con tu presencia


Y te mato, te hago desaparecer desde todas las raíces y desde todas las tramas con las lágrimas que ello conlleva pero te asesino mil veces, para asegurarme de tu muerte Y por las calles te vuelvo matar, a fragmentar en espacios para que no vuelvas a florecer y tiro los sueños que se emanaron contigo, lo hago con un grito que hace pico mi garganta y te mato de nuevo, por si no has muerto, aunque tu muerte me duela más que la conchesumadre

Sí, te mato, debo hacerlo Pero entre mis brazos forjo esa muerte hasta el polvo para cuando mañana nazcas Lo hagas muerta.


Caretas

Te encontré en esa calle y todo cayó tú y la falsedad de tu lengua en lágrimas gastadas por la fotocopia de tu rostro Tiempo perdido Ante la imagen que Te fabricaste Ante un mosaico de palabras Y tus labios que hoy dan Asco. Un llanto que quemó Mi cuerpo Por una mirada que creí Sincera. Pero, los segundos Corren y la tierra Gira. Ahora miro al cielo Y recuerdo un viejo Algo gordo y pelao Que una vez dijo TODOS TENEMOS UNA PERRA MALDITA.


Vómito

Mi cuerpo enterré Entre aceras Me emborraché Sin saber un porque Mi cuerpo tembló Hasta que el frío No calara huesos En simples palabras Me hice cagar

Qué todo subiera A mi cráneo A eso adolorido Y pensativo Sí, que subiera A matar con un fúsil Cualquier atisbo de reflexión

Que en la noche y en La danza del curado Se borrara tu puto Significado


Desperté en diversas Ciudades Di volteretas perdiéndome En Santiago Olvidé mi hogar.

Entonces, la tierra y la acera Vienen a recibir el frío Lo que quema a las arterias Desde las tripas y de un corazón Escupido emana el vómito El polvo se levanta y siguen Las arcadas expresando Todo el dolor de antaño Y algo se va aliviando Y entre ese escupitajo De borracho tú te vas quedando.


Resquicio

En un pueblo lejano Te vine a buscar Y te tomé entre mis brazos Te miré, te miré……………………………..…..é y así te levanto lo más alto, mientras recuerdo como se descascaró tu máscara ¡Qué tu cuerpo se azote en la Acera! Palabras adornadas con caca y tu saliva atragantada en tu garganta . Caretas, caretas, caretas Sólo el adorno de tu mirada Cristalizada. Doy vueltas contigo Para que el vaivén de Tu presencia se impregne En mí y con ese olor me Den arcadas, arcadas Y vomite la contaminación Del aroma tallado en arterias. Y te abrazo, te abrazo Mientras mi escupo Recorre tu rostro y mi grito destroza tus huesos.


Llego a este pueblo Lejano y te enfoco Con mi francotirador Tres tiros: Al cuerpo Al coraz贸n Al cerebro. Ni una l谩grima.


No recuerdo

No recuerdo tu nombre Mientras te diviso de cerca parece que terminaba en una vocal


DE CALLES


La rueda gira, como gira el mundo Como voy girando yo en estos segundos


Calle Una calle significa un sueĂąo pasajero un silencio de un invierno la risa de una tarde florecida los labios conjugados contra reloj en varias ocasiones y distintos tiempos la corrida de una utopĂ­a el encuentro inesperado palabras cruzadas e historias talladas Unos segundos con olor a caca y unos conchesumadres atareados en la garganta Un carnaval cuando todo se descentra y unas carcajadas abren la tierra con semillas sembradas


Lágrimas

No es que no tenga lágrimas, solo las lanzo al aire, para que no me nuble la mirada Para que no entorpezca mis caminatas, para que no nuble mis lenguajes para que no me impida ir a saltar, para que finalmente no me impida putear Que no me deje tirado en una vereda Que no me deje lanzado a lo estático

Y no es que no tenga lágrimas, sino que las evaporo, para que no beba lo Salado de aquello que sabe amargo. Para que no me niegue mis pensamientos, para que no silencie las tonadas Para que los aires salten a cantar y para que yo no niegue el carnaval. Y las lanzo al aire, para que no nuble la mirada del mundo Qué estás más cagao que yo acá sentado Y las lanzo para salir a caminar nuevamente Aunque haya manchado un poco el asfalto


Canto

Caminando por las calles múltiples la gente me va mirando!! Me dicen con sus rostros: imbécil, ridículo, estúpido Con sus rostros que van callados, pero mirando y quizás andando Me siguen diciendo lo mismo!! Y de alguna forma, en una de esas, tienen razón porque voy cantando!! Y canto como las weás, de eso no hay duda Los ritmos se confunden con el aire.


Callejón

Encontrémonos en este callejón No digamos nuestros nombres Estos ya están repletos de significados No miremos mucho rato nuestro Rostros, porque no quiero Balbuceos de cicatrices.

Tú y yo seamos dos grandes Palas y escarbémonos Removamos las tripas Que nuestros cuerpos sean El grito, los gritos.

Que nuestras lenguas Sean la limpieza de resinas tú y yo fundiéndonos En las respiraciones Y después que salgamos del Callejón nadie sabrá su nombre.


Tenía hambre

Entré al lugar y me senté Zapatos fuera y todos concentrados Un rezo que no seguí Una meditación tardía en la que me perdí Un indú en elevación Al final sirvieron arroz


Nací, nací, nací

Nací en un cementerio Con una cruz no cristiana Unos camotes marcados en el rostro Y unos escupos de caretas.

Los gusanos trataron de arrancarme La piel, pero lo ojos se volcaron Al mundo, al hoy Y con el ritmo de los combos me sacudí

Me entrometí en un bosque Y los árboles tomaron sus Propios colores Con pasto armé mi pincel Y con el mis pinturas Delineando la voz que Cambió en el silencio De una noche.


En las calles prendí Una fogata y la alimenté De troncos añejos, bien añejos El fuego calaba la ciudad Qué lindo se veía ese fuego Aniquilando madera vieja.

Y ahora las calles toman sus formas se deshacen, se arman y cambian Doy pasos de canciones. Empiezo por el coro Termino en la estrofa.


Te mandé lejos

Te mandé lejos a darte vueltas por las calles Te lancé al aire, te dejé tirada en cartas Adiós, porque hoy me quedo con Atisbos tuyos

Con los que necesito Pero, tú ya no me mueves Sólo te digo adiós, razón culiá


Recuérdame

Recuérdame, sí hazlo Pero cómo el que te arrancó Una lágrima Una sola y que te miró con Desprecio, con odio. Sí, así quiero permanecer De esa forma. No, quiero ser recordado Cómo el que se atragantó con lágrimas Y que titubeó en tu cuerpo en forma de Labio. No quiero estar cómo el que ayer Se derrumbó y creyó No, quiero estar cómo el que te dijo Ándate a la chucha, pendeja culiá.


Y la economía crece

Sus arrugas marcaron La vida de ayer, la Caja era el peso De su presente Y su bastón la recompensa De romperse los huesos Sí, el bastón sostiene El cuerpo azotado Y su mirada añejada Se ha fundido en el tiempo La micro avanza Su presente dice lo han cagado


No a la discriminaci贸n

No, no discrimines Me ense帽aron Me lo repitieron tanto Pero tanto Que se me meti贸 en los Sesos No, eso es malo No se debe discriminar Me lo dijeron muchos, muchas Y as铆 me he metido con puros Cachos.


00:00

No, no pregunten por ella Quedó tirada en una acera O quizás esté guardada En un lugar olvidado Ya no estará en un tiempo O quizás no vuelva Y si vuelve estará en un negro más añejado Más gastada y con más polvo No quiero otra pregunta ¿Qué le pasó a tu boina?


Diálogo

En un calle sin salida Nos encontramos Era de noche, algo de lluvia Y la luna rozando la acera. Misch, Dios Él me miró Iba a balbucear Yo solo le dije Permiso, tengo que seguir Viviendo


En ese lugar

Nací en independencia Y no en la independencia Mientras un kiltro jugaba Con sus pulgas y Un carro de sopaipillas Saciarían las tardes corridas Ahí en la cuneta empecé a Jugar la vida Y entre grito de pendejo Mis gritos se fueron Transmutando. Desde ahí mis pasos No se cansaron En esas aceras forjé Mi voz y los bailes Con un ritmo no coordinado

Entre esos Rincones se me otorgó Una nacionalidad sin emblema Las piedras fueron el colchón Mis dedos fueron el tacto a la ciudad Entre ese rincón de polvo Y calles avejentadas Empecé a girar con el mundo


Quebrado

Este hombro ya cagó Se fracturó Se aniquiló Pulverizó De tanto que dijeron Pónele el hombro, weón


Así estábamos

En ese espacio sin muros corría un viento con olor antaño En un extremo estabas tú, en esa arena de vivencias

En el otro extremo estaba yo sentado en esa roca . Nuestras miradas se cruzaron y la tierra empezó a girar. Tonadas de otras vidas empezaron a llegar junto a la rueda del camino


Habitación

No, no quiero entrar Allá un colchón me atrapó Me sumergió en un water Tiró la cadena y drenó Mi voz No, no quiero entrar allá En ese lugar un piso En forma de hoja Me escribió, me reescribió Muchas veces dejándome Sin consonantes No, no quiero entrar Allá en ese lugar No, ya dije que no Que no, que no Mis ojos quedaron clavados En una muralla Unos ladrillos Taparán la entrada Los pegaré con ropajes Viejos y gastados Salté al mundo


Protesta

Esta será la más violenta Me romperé las zapatillas Pateando piedras Que estas rueden por calles y calles No habrá consignas, ni banderas Solo mi voz desafiando al aire Mis vocales atragantándose con Consonantes Será violenta No habrá intermedios Ni descansos Seré yo golpeando calles Azotando mi rostro contra el mundo Todo sigue girando Los autos pasan, la gente sigue Esta será la más violenta.


Pensamiento en una micro

Mientras nos miramos Sabemos el olor de las calles Vista desviada Y marcas en piel desconocida Tus senos clausurados por este tiempo Casual en mis ojos ÂżY si nos bajamos para no decirnos nada? Que nuestros ojos se rocen Y las lenguas hablen idiomas Vamos toca el timbre tĂş Porque, yo me bajo a conocer tu Calle.


Algo cambió

Te cedí una mano y me la trituraste Te entregué un brazo y lo arrancaste mi cuerpo lo vomitaste Escuchaste mi voz y la desafinaste Te mostré mi calle y la escupiste Ya no soy igual


Por la ventana

Una silla por la ventana Un libro en cenizas Una camisa desgarrándose Y un pizarrón bañado en escupos Unas piernas bailando Unos cabellos bañados de aire Una risa golpeando murallas Mesas por la ventana Él y ellos saltando en hojas Sueltas con un inicio y un cierre Jugando a la pelota con el cráneo De un mandamás Un uniforme se pudrió Un colegio por la ventana


En esa calle

En esa calle En esa de barro Te tomé Te levanté Te giré y giré Te observé Te soñé Te escupí Te vomité Te olvidé


El peor consejo

Totalmente hecho pico Y puras voces que decĂ­an Te lo dije


Las peores

Corrí por Mapocho Pasé por la Alameda Nadé en una poza Escalé unos árboles corrí, corrí, corrí Ella miraba de costado Y se atragantó en una palabra


Irse y sinónimos más

No hay que decir me voy. NO Debe ser completo. No Es más hay que largarse de verdad. Sí Tomar unas cuantas cosas y partir. SÍ La vista prohibida mirar pa ´ atrás Ni las manos querer volverse a posar Los cuerpos quedan allá En unos vaivenes pasados Porque cuando se dice me voy Hay que irse ¡Qué tanta weá!

Irse, virarse, largarse, caminar, circular Sí Pero que la cosa sea de verdad Sí Después de respirar en los lugares Hay que mirar sin mirar


Sí te quedan ganas

No me digas Que te hable de ese año No me pidas que te cuente De una mirada perdida Escucha esa voz añejadamente Gastada Reconoce en esa palabra Lo que he escrito por las calles En la mirada desviada Ve cuantas veces me he perdido Lee la sonrisa de mi mundo No me pidas que te descifre un Vómito ya arqueado No me digas que quieres Conocer unos pasos de ayer No me webees Solamente sé tu quien descubra, si ganas te quedan Porque yo estoy sentado en Mi cuneta.


Esos días de nada

Me quiero fundir con la ciudad Nadar en un vaso de cerveza Y rodar por la plaza de la esquina Lanzarse en el aire y mirar Un árbol cualquiera como un Weón idiota de esos días Escuchar esa canción Hasta que los tímpanos Salgan por los labios Recostarse en una acera Pateando el reloj de pulsera Porque, hoy amanecí Como una luna que se perdió Anoche y mis palabras se Fueron con ella.


Te vi por ahĂ­

Te vi Te transmutĂŠ a Otros mundos Mientras un saludo Cualquiera me giraba a pensar como chucha le pido el facebook


POEMAS POLÍTICOS


Poema políticamente reflexivo

Políticos Moralistas Y Unos cuantos Weones más Váyanse A La

Rechucha


de calles de Esteban Fern谩ndez se termin贸 de imprimir en el mes de abril del 2013 en los talleres de editorial Isidora Cartonera & Multicancha Ediciones www.isidoracartonera.tk


De Calles...