Issuu on Google+

RELATOS CORTOS PARA LA MUJER QUE AMO.

POR JHAIRO MOLINA


“Como “Comoya yaes esusual, usual,siempre siemprehay hayuna unagran granmujer mujerdetrás detrásde decada cadaidiota” idiota” JOHN JOHNLENON LENON

PARA LA

MUJER QUE

YO MÁS

AMO


RELATO 1

UNA AVENTURA SIN VOS NO ES IGUAL


Como poder explicar a vos el encanto de nuestro país que sin duda es nuestra casa. Como mencionarte la agudeza de la sal de las playas de Santa Marta que terminaba por dejar confundido cualquier paladar por su amargura. Ahora el viento, mas las refrescante brisa son la armonía que recrea la magia de esta ciudad, de este contexto que atrapa a propios y ajenos. Lo mismo sucede en la esplendorosa Tayrona, ese mágico lugar en donde el agua salada es vecina del agua dulce, en donde el mar con las olas mas fuertes que he visto sobre la orilla de la playa golpean con tanta fuerza pero al mismo tiempo el cuerpo sumergido las disfruta y el rio Buritaca que descendiendo de la sierra nevada inunda cualquier encanto; rio y mar se encuentran para crear un atractivo de la naturaleza, un espectáculo que en mi mente perdurara sin dejar que sea perecedero. Desde luego mi partida de Santa Marta tenia que llegar, se acabaron las frescas mañanas y tardes, al igual que las relajadas noches en las cuales la playa, el aire y las excitadas olas fueron una parte de mi alegría y digo una parte ya que sin tu presencia nada para mi será igual.


Barranquilla fue mi próximo destino, el agobiante calor y el abandono de sus calles le dan un reflejo propiamente deprimente, nada que envidiar a otras ciudades de nuestra Colombia, creo que es uno de los lugares que no me atrevería a compartir ni visitar con la mujer que yo mas amo. Pero saliendo del infierno barranquillero llegue a las aldeas de la lejanía del departamento del Atlántico de las cuales solo llegaría a una para disfrutar de la atracción lugareña, el volcán del totumo, un monumento de la madre naturaleza que no sobrepasa los 12 metros de altura y que puede tener un diámetro de 4 metros. Dentro de este lugar se encuentra el mas espeso barro, sieno que no tiene fondo y que cuesta trabajo mantener el cuerpo bajo control, se levita sobre el, el fango según dicen los lugareños elimina impurezas del cuerpo, lo limpia y lo purifica. Al salir de dicho volcán y con mi cuerpo totalmente cubierto de lodo purificador, me arroje sobre las tibias aguas de la ciénaga y me lave hasta disminuir en gran parte los residuos de aquella nueva experiencia.


Esa tarde zarpé hacia un nuevo destino, la mítica Cartagena de indias, aquel lugar que vivió la despiadada masacre de los españoles dejando en la miseria al indio pero luego, se transformaría en la ciudad amurallada que llena de espolón rodearía el llamado corralito de piedra. Tantas calles coloniales para descubrir, observar, apreciar; tomar una fotografía o grabar un video para llevar siempre en el recuerdo pero estas calles son sin duda la mejor experiencia para ser recorridas con la mujer que se ama, la magia es diferente que cuando se esta solo o en compañía de alguien distinto a un ángel tan maravilloso como el que yo conozco, ese mismo ser que corresponde a un nombre el cual he dejado inmortalizado en las playas cartageneras, tu amor mío, hermosa Carol!.


Otro de los lugares atractivos de Cartagena de Indias es el terminal marítimo, este es el portal para salir a descubrir mar adentro las sorpresas de este departamento de nuestra Colombia. Una hora y media mar adentro se encuentra la belleza de los muchos y pequeños islotes de islas del Rosario, paradisiaco lugar creado por la naturaleza y el hombre en donde muchos famosos de nuestro país han comprado su pedacito de agua y tierra para crear su negocio. Pero la verdadera maravilla de este autentico lugar lo encontramos en sus extensos corales, donde los seres humanos se deleitan sumergiéndose para detallar la vida submarina que allí se encuentra: el pez payaso, estrellas de mar, caballitos de mar, corales, mas corales y otros peces que no se de su nombre pero que su belleza los describe por si solos, ya que poseen múltiples y atractivos colores en sus lisos cuerpos.


Media hora mas de camino, a mar abierto llegamos a nuestro ultimo destino, Barú o también conocida como playa blanca, el encanto propio, la playa de ensueño con su agua marina, un color inolvidable de cualquier memoria, ahora ya se porque es el atractivo para tantos y tantas personas. El regreso de este lugar a el hotel fue en las horas de la tarde. El mar, estaba mas brusco que de llegada, sus olas lograban que la lancha en la que viajaba lograra dar impresionantes saltos sacudiendo a todos los pasajeros, fuera de los impactos de las olas la fuerte lluvia nos acompaño por varios minutos hasta dejar gran parte de mi rostro húmedo. Al llegar de las hermosas playas tuve todo el tiempo de reflexionar sobre mi presente, de haber puesto todos mis sentidos al servicio de una causa, el apreciar ese contexto exquisito que hubiese sido mas disfrutado con la presencia de la mujer que mas amo, aquella mujer que su nombre quedara marcado en la playa por mucho tiempo, mi adorable Carol.


RELATO 2

EN OTRO LUGAR Y EN OTRO MOMENTO


Ambos estábamos ansiosos por vernos en un lugar distinto y en otro momento. El hermoso departamento del Quindío también poseía ansiedad por darle la bienvenida a dos amantes que llegaron de la capital a pasar merecidas vacaciones. Tu en Montenegro y yo en Calarcá, la distancia no importaba además era corta para llegar a vos y por primera vez conocer a quienes te procrearon. En el día de los inocentes de aquel mismo año que nos unió, lleve mi primer ramo de flores que en casi diez meses de noviazgo jamás te había entregado. En ese momento volví ha observar y apreciar con mi propia dulzura a ese ángel que me tiene enamorado, ese mismo ángel que susurra y canta a mis atentos oídos, esa esencia de carne y hueso de fina piel a la cual tengo el privilegio de deslizar mis manos sobre sus mas bellos muslos, su tierna vagina y cara angelical. Y el momento esperado de conocer a los padres de mi ángel se impuso, cruzamos saludos, palabras y mas palabras pero yo aproveche para entregar mi detalle de recibimiento, una botella de champagne de no muy alto costo y con ella una tarjeta navideña que bajo mi puño y letra descifraba las siguientes palabras " Para mi es un orgullo conocer a los padres de mi hermosa Carol" Esa fue mi carta de presentación, ese fue el mas esperado momento de ambos, sobre todo el de mi bella Carol.


La tarde siguió su curso mientras tanto el comedor de la sala de la casa de lo padres de mi novia nos esperaba, la abundancia se sirvió pronto en la mesa, los frijoles de María Helena mi suegra se dieron a conocer y mi paladar se entretuvo demasiado con el exquisito sazón de los mismos. Luego del almuerzo y de la charla emprendimos mi ángel y yo la marcha a la bella Armenia, allí nos esperaba una tarde que nunca saldrá de nuestras mentes, un sábado tan diferente que nos uniría mucho mas. Cuando llegamos a Armenia y después de desembarcar del transporte publico, nos esperaba de nuevo un lugar que seria testigo de nuestros actos sexuales, los mismos que parecen una buena receta y bien preparada; la receta de nuestra pasión sexual es reconocida por mi hermosa Carol y yo, ya que contiene 10 libras de entrega, 45 libras de locura, 20 libras de máxima excitación, algunas onzas de distintos líquidos y fluidos y el ingrediente final es el amor que poseemos, pero una porción exacta de este amor para dicha receta es indescifrable ya que el amor verdadero siempre se entrega en grandes cantidades. Y a la vista vi al Quijote, el cómplice que nos encerraría para que Carol y yo ardiéramos.


Y así ocurrió en el justo momento en que la señorita de la recepción del Quijote, con su mas grata amabilidad, diera a mis manos la llave de la habitación 203 y la cerveza en lata Club Colombia versión negra. Al abrir la habitación antes mencionada, nos dimos cuenta de la comodidad del cuarto en el cual nuestro libido se manifestaría. Así y en menos de diez minutos que llevábamos en la habitación, me acerque tanto a ella que la primera acción de mi mente fue tomar con mis dos manos su dulce rostro, esto era como toparme con la divinidad misma que esta por encima del cielo celeste, pero aun el hecho de besar sus labios me era mas fascinante, mi sangre hervía, yo sentía como el liquido rojo de Carol también sufría la misma temperatura mía. Se cumplió la profecía de que nuestro ardiente amor estaba listo para ser consumado en otro lugar y en otro momento, nuestras caricias se impusieron por largos minutos hasta que decidí tender con las sabanas el suelo para comenzar a ejercer lo que mas le gusta que le haga a mi bello ángel, que me haga cargo de consentir su sexo, órgano femenino mas dulce, tierno y digno de ser admirado, la misma vagina que enamora a Giuseppe.


De tal manera mis besos inundaron su rostro, sus labios y desemboque en sus senos de pezones morenos, al llegar a estas dos montañas mi sangre hirvió mas, mi lujuria se desato y el caudal de mis besos se transformo mas violento hasta desbordar a la pequeña y dulce vagina de mi Carol. Era como la fuerza de dos corrientes, su hermoso órgano que inundado estaba formo un caudal mucho mas grande y perdió totalmente su cauce cuando la penetre en otro lugar y en otro momento. El delirio en nuestras miradas y en nuestros actos comenzó a reflejarse, yo no podía dejar de mover mi verga ella no podía parar de resistir y disfrutar nuestro acto mas esperado, ese hechizo que nos tiene unidos y que promete ser infinito, eterno, inmemorable; no habrán Karmas, solo recuerdos que en otro lugar y en otro momento nos volvimos a amar, sin discriminación, sin litigios, solo con la receta que aprendimos, solo con nuestra madurez de jóvenes que estaban preparados para esperar a su otro semejante, al opuesto. Después de nuestro acto de exquisito amor en que deje mi semilla dentro de ti y sobre tu valioso rostro no sobraron los abrazos y las tiernas caricias de dos seres satisfechos pero empapados de armonía que al encontrar nuestros ojos juramos seguir elevando nuestra pasión, nuestro entendimiento, la química mas orgánica que hay en nuestro existir, fue el juramento para seguir siendo uno a pesar que somos dos.


Así transcurrió la tarde, la noche y llego el momento de decir adiós por ese día solo por ese día. Yo era consciente al igual que ella de que debíamos volver a nuestros hogares, Montenegro y Calarcá nos esperaba pero Armenia conservaría nuestro secreto, nuestra profecía apasionada que nunca saldrá de nuestro recuerdo, aquel Sábado de inocentes cuando nos volvimos a amar en otro lugar y en otro momento.


RELATO 3

DE REGRESO A EL HOGAR


Ya había atravesado la cordillera central, la misma que se impone a cualquiera que exista en Colombia en el segundo día de Enero del 2014. Mi mirada se alejaba de aquel monumental lugar de grandes montañas, bosques y fincas que decoran tan maravilloso paisaje. Luego enfrente el fuerte calor de Girardot y Melgar pero sin duda era una tarde estupenda para viajar. Después de 12 horas de viaje llegué a mi hogar en el cuál me esperaba mi hermosa familia que había pasado sin mí el año nuevo. Al llegar sentí el descanso al arrojar la pesada mochila que me acompañó por muchos lugares de Colombia, desde las tierras más calientes hasta las más frías. Pero todo no marchaba bien en mi; algo rondaba por mi cabeza, algo que no me dejaba pensar ni estar tranquilo, algo se me había quedado en otro contexto. Así pase mi primer noche con un vacío propio, así me levanté de la cama pensando que en otro contexto el amor de mi vida estaría más lejos que en días pasados, ahora solo esperando su llegada con la mayor ansiedad para recordarle por un millonésima vez que la amo, que sus labios me hacen falta, que este hogar no es igual sin su presencia, que mi existencia es diferente sin sus besos, sin sus caricias, sin su cuerpo cubierto o desnudo, sin su sonrisa que me complace me hace sentir satisfecho, esa misma sonrisa que encanta y que le da luz a su existir. Por el momento seguiré observando sus fotografía las cuales tengo almacenadas y han sido mi arrullo en las noches de soledad, de aburrimiento. Seré paciente pero cuando te vuelva a ver te besaré con impaciencia.


Este es el dĂ­a que mĂĄs espero, tu regreso y a mi lado.


Relatos cortos para la mujer que amo