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BÉCQUER NERUDA

Poesías 

23 de abril de 2012


RIMA IV No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira; podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía. Mientras las ondas de la luz al beso palpiten encendidas, mientras el sol las desgarradas nubes de fuego y oro vista, mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías, mientras haya en el mundo primavera, ¡habrá poesía! Mientras la ciencia a descubrir no alcance las fuentes de la vida, y en el mar o en el cielo haya un abismo que al cálculo resista, mientras la humanidad siempre avanzando no sepa a dó camina,


mientras haya un misterio para el hombre, ¡habrá poesía! Mientras se sienta que se ríe el alma, sin que los labios rían; mientras se llore, sin que el llanto acuda a nublar la pupila; mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan, mientras haya esperanzas y recuerdos, ¡habrá poesía! Mientras haya unos ojos que reflejen los ojos que los miran, mientras responda el labio suspirando al labio que suspira, mientras sentirse puedan en un beso dos almas confundidas, mientras exista una mujer hermosa, ¡habrá poesía! BÉCQUER


Pablo Neruda

LA REINA . Yo te he nombrado reina. Hay más altas que tú, más altas. Hay más puras que tú, más puras. Hay más bellas que tú, hay más bellas. . Pero tú eres la reina. . Cuando vas por las calles nadie te reconoce. Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira La alfombra de oro rojo que pisas donde pasas, la alfombra que no existe. .


Y cuando asomas suenan todos los ríos de mi cuerpo, sacuden el cielo las campanas, y un himno llena el mundo. . Sólo tu y yo, sólo tu y yo, amor mío, lo escuchamos. Yo te he nombrado reina. Hay más altas que tú, más altas. Hay más puras que tú, más puras. Hay más bellas que tú, hay más bellas. . Pero tú eres la reina. . Cuando vas por las calles nadie te reconoce. Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira La alfombra de oro rojo que pisas donde pasas, la alfombra que no existe.


Y cuando asomas suenan todos los ríos de mi cuerpo, sacuden el cielo las campanas, y un himno llena el mundo. . Sólo tu y yo, sólo tu y yo, amor mío, lo escuchamos.

EN TI LA TIERRA Pequeña rosa, rosa pequeña, a veces, diminuta y desnuda, parece que en una mano mía cabes, que así voy a cerrarte


y a llevarte a mi boca, pero de pronto mis pies tocan tus pies y mi boca tus labios, has crecido, suben tus hombros como dos colinas, tus pechos se pasean por mi pecho, mi brazo alcanza apenas a rodear la delgada

línea de luna nueva que tiene tu cintura: en el amor como agua de mar te has desatado:

mido apenas los ojos más extensos del cielo y me inclino a tu boca para besar la tierra.

LLÉNATE DE MI Llénate de mí. Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame. Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame. Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora,

Soy el que pasó saltando sobre las cosas... el fugante, el doliente.


¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¡Qué es poesía!, ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú.

Gustavo Adolfo Bécquer

Por una mirada, un mundo, por una sonrisa, un cielo, por un beso... yo no sé qué te diera por un beso.

ies Fernando de los ríos Fuente Vaqueros - Granada


BÉCQUER. MERUDA