Page 1

DELECTARE Revista Cultual

DELECTARE Revista Cultural

Preparatoria 7 Numero I Abril 20111

Presentacion de la Oscar de la Borbolla Revistas Literarias de Guadalajara revista DELECTARE en Babel 1 pag. 3 pag. 6 pag. 12

Espiritualidad vs Seudoespiritualida pag. 18

驴Cambio o Reforma, e innovaci贸n educativa pag.20


DELECTARE Revista Cultual

Pagina

ÍNDICE 3

Presentacio de Revista DELECTARE

4

Semblanza del Artista Invitado

6

Cómo Encontrar Las Incertidumbres De Óscar De La Borbolla

8

Educación Sexual VS Represión Sexual

11

¿Maestro me cortarás las Alas...?

12

Las revistas Literarias de Guadalajara

15

Conciencia Citadina por Temacapulín

18

Espiritualidad vs Seudoespiritualidad

20

¿Cambio ò Reforma, e Innovación Educativa?

Por: Federico de Jesús Jiménez Huerta Por: María Hernández

Por: Xóchitl Ramírez Hernández

Por: Anonimo o Por confirmar

Por: Gabriela Hirmas de Chiquíe.

Por: Pedro Valderama Villanueva

Por: Jaime Eloy Ruiz Barajas

Por: Juan Castañeda Jiménez

Por: Elena Velasco Orozco

DIRECTORIO Director General:

Artista Invitado:

Director Editorial:

María Rosario Flores Isaac Todas las personas involucradas en la revista

Escritores:

Diseño: José de Jesús Gamboa Contreras Manuek Nartinez Delgadillo

2


DELECTARE Revista Cultual

U Editorial

na revista es un puente de diálogo y reflexión donde se deposita el germen de la pluralidad y se siembra el conocimiento; cargada con una identidad y un objetivo definido, la revista interpreta el entorno de una sociedad. El valor de una revista reside en comunicar la realidad en un espacio y tiempo definidos; proyecta, además, la visión de mundo de quienes colaboran y de quienes la producen. De esta manera, los lectores pueden reconocer, como en un espejo, la realidad humeante que punza a su alrededor y se materializa en tinta y papel o dentro de una red babélica impresionante, como es Internet. DELECTARE es un proyecto institucional realizado por docentes de la Escuela Preparatoria 7 de la Universidad de Guadalajara; un espacio renovado de convivencia académica, fundamentada en el valor de la tolerancia y el respeto. Nace con la finalidad de acercar, y en lo posible conectar, la actividad docente, así como para divulgar y debatir los diversos temas que sean comunes o se puedan analizar desde distintos campos del saber, en torno a la visión multidisciplinar de la comunidad académica. Un primer y fundamental rasgo a destacar de este proyecto es su claro y marcado carácter participativo y plural, dando cabida a una diversidad de pensamientos y voces con diferentes propuestas de diálogo en un marco de respeto y tolerancia. Con este espacio se desea fomentar la comunicación, buscando nuevas ideas y elementos de reflexión y desarrollo, así como hacer de la visión crítica y el debate un entorno propicio para las nuevas ideas que vayan surgiendo. La revista recoge una serie de artículos y ensayos, fruto de la investigación y reflexiones de los autores publicados. Cabe recordar la larga trayectoria que tiene la Escuela Preparatoria 7 en cuanto a publicaciones se refiere, abriendo espacios a la manifestación de ideas por parte de jóvenes escritores y docentes. Entre las revistas editadas destacan: Chicome, Aula abierta, Novum, Siete, Diserta y Evolución. En esta nueva etapa, se abre nuevamente un espacio de comunicación permanente, donde la pluralidad de voces se une de manera complementaria y sólida. Los alcances esperados serán fortalecer el trabajo académico y dar a conocer los puntos de vista del cuerpo docente sobre temas de actualidad, así como fomentar la participación e interacción. Para editar una nueva revista no hace falta mayor justificación que la necesidad del ser humano por comunicarse y trascender. Si esto no bastara, cabría mencionar que el contexto actual al que nos enfrentamos como sociedad, exige al docente fomentar espacios de diálogo que sirvan de vínculo entre la comunidad universitaria y la ciudadanía, mediante el uso de nuevas formas de interacción. Para esto, no hay mejor camino que la palabra.

Federico de Jesús Jiménez Huerta

3


DELECTARE

o d ta

Revista Cultual

a t s Sem

i t r

A

i v In za n a l b

María Rosario Flores Isaac

M

aría Rosario Flores Isaac nació en Guadalajara, Jalisco, hace 59 años. Trabajó como Maestra durante 32 años en la Secretaria de Educación Jalisco. Siempre le ha gustado dibujar. Cuando era estudiante en la Escuela Normal de Jalisco una de sus actividades era elaborar el material didáctico para las prácticas profesionales. En su trabajo docente le era fácil todo lo relacionado con el material didáctico, ya fuera preparado con anticipación, o bien, improvisado en el momento. Al jubilarse, hace ocho años, decidió ingresar a la Escuela de Artes Plásticas, perteneciente al CUAAD de la Universidad de Guadalajara. Una experiencia placentera en todos los sentidos, según relata. “El compañerismo de jovencitos que inyectaban optimismo y deseos de hacer muchas cosas, el compartir con maestros su valiosísima experiencia en el mundo del arte y descubrir que esa actividad me causaba una gran satisfacción”. Ha participado de manera importante en exposiciones colectivas y cuenta con una exposición individual en la Escuela Preparatoria 7 del Sistema de Educación Media Superior de la Universidad de Guadalajara. La pintora comenta: “Me llena de emoción la respuesta positiva tanto de los alumnos como de los maestros y me motivan a seguir incursionando en esta actividad venciendo los temores para experimentar y compartir mis obras, por lo tanto, mil gracias a las autoridades educativas de la escuela por esa oportunidad”. La revista DELECTARE se complace en mostrar parte del trabajo plástico de la pintora Rosario Flores. Como parte de su Colección de ojos, nos invita a un viaje donde los ojos de animales, como centro de expresividad, se convierten en un nuevo lenguaje que transmite emociones.

María Hernández

4


DELECTARE Revista Cultual

MarĂ­a Rosario Flores Isaac Artista Invitado

5


DELECTARE Revista Cultual

Cómo Encontrar Las Incertidumbres De Óscar De La Borbolla O Lo Único Certero En Babel Xóchitl Ramírez Hernández “Vamos a fornicar como astronautas, le dijo, y con ambas manos empezó a jalarla a ritmo de chachachá y mambo. La experiencia gustó tanto a la madre de Gabriel que se puso a inventar otras modalidades: de piñata, de volador de Papantla, de cangurito australiano, de sacapuntas...”

Éste es tan solo un fragmento de la novela Nada es para tanto que sirve de pretexto para abordar a Oscar de la Borbolla en el aula y las palabras de los alumnos brotan después de la lectura: lépero, cachondo, un “pasado de lanza”... pero divertido.

cador incesante de la palabra nueva, de la estructura por venir, del asombro permanente. En Los sótanos de Babel navega sin embargo el dolor, la desesperanza y un tono melancólico en busca del ayer, de la pregunta de la infancia: ¿qué es la muerte? El dolor apunta a los recuerdos, a De la Borbolla se descubre como un navegante la espera, a la búsqueda de presencias y el no-recontinuo de la experimentación, un tono lúdico greso, pese al llamado necio del poeta. permea todas sus historias; se define como un bus6


DELECTARE Revista Cultual

Al inicio de la lectura de este poemario, la sorpresa y el desconcierto acompañan al lector durante el primer acercamiento: será, no será... sí, sí es Óscar de la Borbolla, el Óscar bicéfalo quien asoma tras los versos inquietudes y deudas con su propia historia, ecos de un pasado que no se pierden totalmente, restos y saldos de su vida, y vuelve a tomar por sorpresa a un lector, quien inicialmente estaba predispuesto a reencontrarse con esa manera divina de congeniar y equilibrar el sexo y el humor, y lentamente se involucra a través de las palabras que habitan en esta obra en un ambiente intimista con el poeta, probablemente porque el humor y el dolor parten de un mismo origen: la postura que asume el personaje frente a su realidad.

ciona. Labios, ojos, ciegos, sordos, las imágenes y las palabras brotan del silencio, aturdidas en Dormitorios del aire, el cuarto capítulo, las vocales caen suicidas y las palabras son una especie extinguida en los labios del otro, es un discurrir interno, un diálogo con el ayer; sin respuestas, el poeta es un péndulo, va y viene entre el presente y el pasado, el amanecer y la noche, la cordura y la locura.

En el último apartado, Babel, el olvido es frecuente, el poeta es testigo de su propia muerte y el que termina por abandonarse bajo el ancla del cansancio, triste, sonámbulo, se desdobla y presencia su muerte; un grito apagado despierta sus ojos, registros de sombras; su cuerpo solo siente el frío El libro está dividido en cinco apartados: Apuntes del desconcierto, vuelve la pregunta: a dónde, para para una nostalgia, Sótanos, Muertes, Dormitorios qué. Otra vez Babel. No hay respuesta. Vislumbra del aire y Babel. al fondo sólo el horizonte y él, calcomanía en el presente, que decide arrastrar y desgarrar su somEn el primero de ellos, Apuntes para una nostalgia, bra, dejarla para siempre y marchar hacia la luz. aparece “una pedacería de recuerdos” y encuentros tardíos, los instantes se diluyen y existe la certeza Los sótanos de Babel son una mirada a los recovde la lejanía, asume la soledad y, “el nunca clavado ecos del pasado, a lo profundo, a las sombras de las como un puñal en la pierna”, se convierte en un que el poeta quiere desprenderse, lo que habita de espectador ante la ausencia dolorosa, pero “levanta manera subterránea en el hombre. Afloran sus inla voz” y habita la aceptación de que “tú ya nunca quietudes, pero sólo la incertidumbre es lo certero. pasarás”. Por ello Óscar de la Borbolla ha hecho de la experimentación un estilo catártico, de liberación: porque En Sótanos la constante es la espera, el deseo del (como afirma) ni la vida ni la muerte ni el lenguaje regreso desde el olvido, la insistencia de presentir dejan de asombrarlo. la presencia del otro y “la torpe lentitud con la que no regresas”, sin embargo la esperanza sobreviene tras la confirmación de una mirada “y unas lejanas campanadas estrellan la tarde”. En Muertes la búsqueda desemboca en la nada, no hay un atisbo de esperanza y el hubiéramos se erige simplemente como una posibilidad que no será, “la muerte es certidumbre (...), desolación, asombro... es un lugar perdido” que convoca a los recuerdos y finalmente “es inútil todo”. Reflexiona sobre el sentido de la vida, sobre el “mientras” que se esta-

7


DELECTARE Revista Cultual

Educación Sexual VS Represion Sexual El recrudecimiento de la ideología que gira en torno a la represión sexual, en el siglo XVII, tras un largo período de libertad general, apoyándose en los principios religiosos judeocristianos, no constituye una mera coincidencia. El desarrollo del capitalismo moderno supondrá la formalización de una concepción represiva de la sexualidad y de un modelo de educación sexual que la preserve. La reflexión inicial nos introduce en la base de uno de los más antiguos mitos: no existe la sexualidad infantil y juvenil; por tanto, como los individuos no piensan en la sexualidad, tampoco es necesario hablar de ella. Tres premisas que conforman un modelo represivo de educación sexual. Así se ha justificado, en muchos casos, la ausencia de programas educativos en esta área de conocimiento. Es evidente que la supremacía del modelo judeocristiano de sexualidad, en determinadas épocas históricas, ha supuesto una negación de toda conducta que no se identificará con la reproducción entre los adultos dentro del matrimonio. Por ello, y a pesar de las permanentes evidencias de las manifestaciones de la sexualidad desde el nacimiento, éstas han sido conceptuadas como no sexuales o consideradas como demostración irrefutable de un comportamiento patológico temprano. Así, como señalan Berger y Luckmann (1984:227), “…la sociedad proporciona

al individuo diversas explicaciones acerca de por qué debe comer tres veces por día y no cuando sienta hambre, y explicaciones aún más enérgicas acerca de por qué no debe dormir con su hermana”. La sexualidad se estructura de manera social más que biológica, y por tanto cada cultura define de manera diferente lo que entiende por ésta. En nuestra cultura la información relativa a la sexualidad y su valoración se reciben, con mucha frecuencia, distorsionadas durante el proceso de socialización. La represión y la prohibición siguen siendo los métodos preferidos de educación sexual. Es una pena que a pesar de saber que la represión y las prohibiciones no son métodos eficaces de educación sexual se sigan implementando en pleno siglo XXI. Todos sabemos que la represión y la prohibición sexual sólo producen una concepción negativa de la sexualidad y contribuye a que ésta sea vivida con doble moral y no habilita para construir vida sexual responsable. Es una realidad como la mayor parte de las familias y las escuelas educan basándose en el “terrorismo sexual” y en la “pedagogía del No”; los métodos tradicionales se han cimentado en señalar “todos los males” y “peligros” que pueden ocurrir si tienen relaciones sexuales coitales. Este tipo 8


DELECTARE Revista Cultual de educación sexual centrada en la postergación y la abstinencia sexual, es alimentada, por supuesto, por una concepción negativa, represiva y condenatoria de la sexualidad. La familia, la escuela y la sociedad no están formando a la adolescencia para iniciar su vida sexual coital de forma responsable, constructiva y autónoma, independientemente de la edad de inicio coital y de si se hace prematrimonial o matrimonialmente. Un mito que sigue arraigado en las mentes de no pocos adultos y que urge desmitificar es promover y postergar la abstinencia coital en la juventud, la cual produce responsabilidad en el comportamiento sexual. Por el contrario, una formación en autonomía y responsabilidad podría generar, entre otras alternativas, la decisión de postergar o abstenerse, pero no por represión, sino por opción, por la conciencia de que aún no se está listo, de que no se desea o aún no es el momento. El hecho es que la familia y la escuela exigen, pero no dan; hacen muy poco para que las expectativas que tienen respecto a la vida sexual de los adolescentes sean como se desean. Se recoge lo que se siembra. Por otro lado, el temor irracional que existe en los adultos de que la enseñanza de los métodos para regular la fecundidad (anticoncepción) “incita” el inicio coital, ha causado y sigue causando estragos en la educación sexual de los jóvenes. La realidad es que los jóvenes son los que deciden el hecho de tener sexo o no, y qué mejor que se les educara para el manejo adecuado de estos métodos y puedan vivir el sexo coital de forma responsable, antes o dentro del matrimonio. No debemos olvidar que la educación sexual, desde la perspectiva de la promoción del bienestar sexual, tiende a educar para aprender a amar, para aprender actitudes, valores y habilidades para la maternidad responsable y eficaz para ser padre y madre como consecuencia de una opción consciente, para ser padres y madres de mayor calidad, para aprender a ser mejores hombres y mujeres, para aprender a ser mejores parejas, para ser seres felices y realizados a partir de la sexualidad, el afecto, el amor y el erotismo. Por tanto, la misión de la familia, la escuela y la sociedad seria brindar todos los repertorios en cono-

cimientos, valores, actitudes y habilidades para que en forma autónoma puedan iniciar responsable y constructivamente su vida coital, en el momento que cada cual lo considere, antes o después del matrimonio. Se hace necesario preparar a los adolescentes para que sean artífices de su destino sexual y amoroso, para que puedan ser constructores de un proyecto de vida sexual bueno y significativo. Según Leonardo Romero, toda educación sexual es “propositiva”, y será válida cualquiera que sea la alternativa de educación de la sexualidad, siempre y cuando no se base en una posición represora de la sexualidad y esté orientada a promover elecciones autónomas y conscientes de las conductas sexuales. Desde esta perspectiva “propositiva” de educación sexual, se propone enseñar que “el sexo es algo maravilloso que merece vivirse, no de cualquier forma, sino de manera responsable” (Romero,1999:104) He aquí algunos criterios que el mismo autor propone para analizar lo que implica vivir la sexualidad responsablemente: La persona se hace cargo de los propios actos y decisiones. Tiene en cuenta las consecuencias de los propios actos sobre sí mismo y los demás. Tiene en cuenta los propios sentimientos, valores y actitudes para tomar decisiones respecto a la vida sexual. Tiene la capacidad de aplazar el placer y la gratificación en situaciones que ocasionarían problemas y consecuencias negativas para sí mismo y otras personas. Decide libre, consciente y autónomamente. Asocia la vivencia sexual a un sentido que le da significado a la experiencia sexual y amorosa. En este sentido, la responsabilidad será el producto de un largo y complejo proceso de formación que implicará la estructuración de conocimientos, valores, actitudes positivas, habilidades y el desarrollo de una adecuada autoestima. Sin embargo, ¿cómo podrán ser responsables si se les tiene sometidos a la ignorancia y la desinformación sexual? ¿Si no se les enseña el uso adecuado de métodos de protección para embarazo y VIH SIDA, por el temor a que tengan relaciones sexuales? ¿Si no se les 9


DELECTARE Revista Cultual entrena en habilidades para tomar decisiones, decir NO cuando eso es lo que se desea, manejar la presión del grupo, etcétera? ¿Si tienen una serie de mitos, creencias y actitudes que favorecen conductas sexuales de riesgo para la salud sexual? Ante esta situación y en miras de mejorar la calidad de vida sexual de los adolescentes, una meta importante a trabajar en los adultos es la intencionalidad en la educación sexual para que la familia y escuela no dejen al azar la educación sexual de sus hijos y estudiantes, respectivamente, sino que, asuman una actitud proactiva tomando la iniciativa para educar la sexualidad sin permitirse delegarla a otras fuentes que probablemente son menos confiables. No es necesario esperar a que haya embarazos en adolescentes para preocuparse por la educación sexual, es importante tomar la iniciativa y de manera intencional formar valores, virtudes, actitudes, conocimientos y habilidades relacionadas con la sexualidad. Mientras se siga evitando hacer una educación sexual abierta, basada en la verdad, centrada en la promoción de valores y actitudes para una sexualidad responsable y constructiva, no se podrá esperar que las futuras generaciones tengan una salud superior a la que han tenido las generaciones anteriores. Por tanto, no olvidemos lo que menciona Leonardo Romero (2004:38): “La responsabilidad con la cual los miembros de una sociedad vivan su sexualidad será directamente proporcional a la responsabilidad con la cual la sociedad adulta se haga cargo de una buena educación sexual para la niñez y la adolescencia”.

Conclusiones La educación, en general, es un aspecto muy importante en la vida de la persona, en el cual padres, educadores y jóvenes deben sentirse igualmente implicados. Debe ser considerada como un círculo en el cual participan los tres en equipo con la intención de afrontar los problemas. La escuela es un espacio social de relación entre los jóvenes. Es importante que estos espacios sean respetados para que se pueda convivir sin represiones, condición necesaria para vivir la sexualidad de forma responsable, sana y satisfactoria. La irresponsabilidad con que la adolescencia de hoy y del mañana viva su sexualidad será parte de la irresponsabilidad con que los adultos asuman la formación de la sexualidad. Vale la pena hacer, lo que haya que hacer, como haya que hacerlo y cuando haya que hacerlo, con tal de lograr una educación sexual abierta, basada en la verdad y el diálogo, sistematizada, intencional y permanente. El reto para el presente siglo es, sin duda alguna, desarrollar políticas y programas para que las escuelas y las familias formen una sexualidad que realmente sea “para la vida y el amor”. Bibliografía Barragán M. Fernando (1997) La educación sexual. Guía teórica y práctica. Ed. Paidós. 11-16. Berger, P. y Luckmann, T. (1984) La construcción social de la realidad, Madrid, Amorrortu. Koneman. La vida sexual. Ed. Arco Romero S. Leonardo (1999) Elementos de Sexualidad y Educación Sexual. Ed. CAC. Colombia. Romero S. Leonardo (2004). Sexualidad y Educación Sexual Irresponsable: ¿Irresponsables quienes? Revista Latinoamericana de Sexología. Vol. 19, No. 1, 31-38.

10


DELECTARE Revista Cultual

¿Maestro me cortarás las Alas...? Autora: Gabriela Hirmas de Chiquíe.

Maestro no puedes imaginar, cuanto me gustaría simpatizarte. Se que no es fácil lidiar con mi hiperactividad o captar mi atención, se que cuando me das una orden, muchas veces no la cumplo, como te gustaría que lo haga, pero maestro...¿me cortaras las alas?. Maestro si supieras, que yo tampoco entiendo porque no puedo ser igual que mis compañeros, igual a aquellos con los que te gusta hablar, hasta fuera de clase. Esos que miras con orgullo, miradas que ante mi corazón no pasan desapercibidas, porque las que diriges a mi son indiferentes. Si comprendieras que mi mala letra, no es para causarte mas trabajo del que ya tienes, pues aunque intento que mis manos respondan, y que con destreza manejen el lápiz, mi falta de motricidad me limita a tan solo darte esos supuestos garabatos, pero que para mi son letras.....¿Es por esto querido maestro, que cortaras mis alas?. Maestro se que te enfada, ver con la facilidad que comprendo una explicación, cuando te acercas a mi pupitre y con paciencia me hablas. Entonces cuando piensas que ya entendido nuevamente olvido aquel concepto, el cual es para todos, tan sencillo. ¿Y maestro, me cortaras las alas?. Maestro comprendo que no soy como todos y que tiendo hacer, más difícil que la mayoría, pero también anhelo volar, usar mis alas, aquellas destrezas que se que las tengo, porque todos posen una. Maestro talvez al mirarme sentado y recluido, en el ultimo asiento del aula, has movido tu cabeza con un pesimismo alarmante, al no comprender que es lo que podré realizar al crecer. Así es como cortas mis alas, como duele crecer sin alas, cuando uno ve que todos poseen las suyas, para volando llegar a sus sueños. Querido maestro, si me dejaras mis alas y me aceptaras como a cualquiera, si ya no me llamaras problema, no te imaginas hasta donde podrían, las alas de mis talentos llevarme a planear. Y te aseguro, un día te sentirías orgulloso, porque dirías... ese artista, ese científico, ese...ese hombre de bien esta ahí, porque fui el tutor que con su dedicación, aquellas alas hizo crecer y madurar. ¿Estimado maestro, aun me cortaras las alas...o serás el motor que me impulse, a despegar....? 11


DELECTARE Revista Cultual

Las

Revistas Literarias De Guadalajara (1991-2000)

Pedro Valderrama Villanueva

A

l iniciar la década de 1990, el ámbito editorial en Guadalajara se vuelve efervescente tras un decenio que produjo relativamente pocas revistas literarias, entre las cuales destacan: Péñola, de Raúl Caballero; Estaciones, segunda época, de Elías Nandino y Jorge Esquinca, y La Muerte, de Ernesto Flores. Surgen al menos veinte revistas literarias (sin incluir revistas de formato modesto y hojas literarias de circulación restringida) entre 1991 y 2000; algunas de éstas, cabe mencionar, tuvieron un nivel de calidad verdaderamente sorprendente y con una meta, en la mayoría de los casos, en común: difundir y apostar por autores noveles de Guadalajara. Estas publicaciones, así mismo, poseyeron algunas influencias similares, de acuerdo con sus editores, de “revistas culturales consagradas” como Vuelta y Nexos. Las revistas literarias producidas dentro de este periodo publicaron, como en otras épocas también: cuento, poesía, ensayo, entrevista y reseña. Éstas ambicionaron darse a conocer más allá de su entidad y, de ser posible, hacer eco en la capital de nuestro país o en alguna otra ciudad extranjera. Otro punto en común entre estas publicaciones tapatías fue, en la mayoría de los casos, la poca consistencia, debido, entre otras razones, a los recursos estrechos con que operaron fenómeno bien conocido no solamente por los revisteros de Guadalajara, sino de otras latitudes también, tanto de hoy como de ayer, salvo en los casos de aquellas publicaciones que fueron beneficiadas por alguna beca, como del estímulo Edmundo Valadés para revistas independientes o del Programa Cultual Tierra Adentro de apoyos financieros a publicaciones. Entre las revistas jaliscienses beneficiadas, en distintas emisiones, encontramos: Juglares y Alarifes, Soberbia, Trashumancia, El Zahir, y, más recientemente, Reverso y La Voz de la Esfinge. Luis Vicente de Aguinaga, poeta y editor de La Migala, recuerda este periodo “intranquilo” de la siguiente manera: “A principios de los noventa, como en cualquier época reciente, había talleres y grupos de escritores que se reunían para publicar libros, revistas o hacer lecturas de poemas. El ambiente literario de entonces no era del todo como el de ahora (2003) porque se editaban más revistas, y muchos escritores publicaban sus libros con alguna esperanza de distribución nacional”. Por otra parte, Martín Almádez, editor de Última, expresa: “Creo que difícilmente se vivirá otra vez en Guadalajara una explosión de talleres literarios, como el que se dio entre 1997 y 1999. Había en la ciudad más de veinticinco talleres, las cuales alimentaban publicaciones internas”. No obstante, como suele suceder en asuntos de cultura local, también encontramos puntos de vista opuestos, por ejemplo, Víctor Manuel Pazarín, editor de Soberbia, en relación a este periodo en Guadalajara, dice: “Yo pienso que no hay una tradición literaria en esta ciudad. Hay por lo menos unos cuatrocientos escritores de todos lo géneros, entre gente que está ampliamente abocada a la escritura, hasta personas que de pronto van a un taller literario, 12


DELECTARE Revista Cultual escriben un texto, y a las dos horas, quieren que aparezca publicado. Eso que podríamos llamar tradición se rompe porque la gente es más protagonista y publicador que escritor. Todo mundo quiere tener libro, por eso han surgido ediciones con tanta frecuencia en Guadalajara, puesto que todo mundo quiere dejar de ser inédito”. Por último, Alfredo Gutiérrez, fundador de Trashumancia, apunta al respecto: “Guadalajara tiene muchos escritores, pero muy pocos lectores; esto hace que no haya un ambiente bohemio, es muy cerrado. Nosotros, cuando hicimos esta revista, sabíamos que había “vacas sagradas”, pero difícilmente teníamos contacto con ellos, porque trabajaban en sus casas o en cualquier otro lugar haciendo sus cosas, es decir, no salían a convivir con los demás (escritores)”. Revisaremos enseguida, brevemente y en orden alfabético, aquellos proyectos con mayor difusión e importancia que surgieron durante la década que nos ocupa en Guadalajara. El Hoyo (1992-1993), encabezada por Felipe Ponce, surge del taller literario de Raúl Bañuelos. Esta revista se caracterizó a lo largo de sus tres números por publicar textos frescos e irreverentes. Los miembros de esta revista, entre ellos Gustavo Adolfo Hernández y Alejandro Zapa, después de la desintegración, formaron uno de los proyectos editoriales más sólidas y ambiciosos de la ciudad, Ediciones Arlequín. Juglares y Alarifes (1994-2003), encabezada por Arturo Verduzco, a lo largo de sus veintiséis números, conjugó textos sobre literatura y artes visuales. El ensayo extenso ocupó un espacio importante dentro de Juglares. Lo que más llama la atención de esta revista, además de sus textos de buena factura, es su seducción visual. Hallamos colaboraciones de poetas como Ricardo Castillo, Enrique Macías y Ricardo Yáñez. Luvina (1996) es una revista publicada por la Universidad de Guadalajara que continúa editándose. Ha tenido, hasta ahora, tres directores: Francisco Arvizu Hughes, César López Cuadras y, actualmente, la poeta Silvia Eugenia Castillero. Luvina ha logrado convertirse, a lo largo de sus treinta y seis números, “en un espacio digno para la creación local”, de acuerdo a César López Cuadras. Entre sus páginas hallamos colaboraciones de Raúl Bañuelos, Ernesto Flores, Marco Aurelio Larios, Luis Medina Gutiérrez, José Miguel Oviedo, Eugenio Partida y Vicente Quirarte. La Migala (1995), encabezada por Luis Vicente de Aguinaga, Martín Mora y Teresa González, editó seis números en total. Fue una revista ambiciosa que aspiró abrirse a otros medios e invitar escritores con presencia nacional. En sus páginas hallamos nombres como Alberto Chimal, Antonio Deltoro, Gerardo Deniz, Mónica Nepote, Víctor Ortiz Partida y José Luis Zárate, entre otros más. Orfeo (1997-1998), fundada por Julio César Aguilar, editó siete números. Su intención inicial fue publicar alumnos de distintos talleres literarios de Ciudad Guzmán, sin embargo, incorporaron, además, creadores del medio literario de Guadalajara, como Luis G. Abbadié, Artemio González García, Ángel Rafael Nungaray, Berónica Palacios Rojas y Ricardo Sigala. Periplo (1997-2001), dirigida por Luis Mario Cerda, editó un total de doce números. Esta publicación surge de la Escuela de Escritores Sogem y fungió como órgano del PEN club de Guadalajara. En cada entrega hallamos colaboraciones tanto de alumnos de dicha institución como de escritores con presencia nacional, como Homero Aridjis, Martha Cerda, Guadalupe García Barragán, Fernando del Paso, Sergio Pitol, Lauro Zavala y Dulce María Zúñiga. Soberbia (1996-1999), encabezada por Víctor Manuel Pazarín y Guadalupe Ángeles, editaron nueve números. Este proyecto se distinguió de otros por haber sido, abiertamente, una publicación de grupo. Sólo divulgaron aquellos creadores que figuraron en su “nómina de colaboradores”. Soberbia fue una revista sobria y pulcra. Hallamos textos inéditos de Emmanuel Carballo y Elías Nandino, y una entrevista realizada a José Cebal13


DELECTARE Revista Cultual los Maldonado por Luis Martín Ulloa. Trashumancia (1991-1997) editó treinta números y estuvo integrada por Alfredo Gutiérrez, Jorge Octavio Gutiérrez y Jorge Orendáin. Fue una revista plural, un parte aguas en lo que refiere a las revistas literarias independientes de Guadalajara de los noventas, y es, posiblemente, la revista que más influencia ejerció sobre otros editores de la localidad durante dicho periodo. Entre sus páginas encontramos nombres de escritores que posteriormente formaron sus propias publicaciones. Trashumancia divulgó, principalmente, poesía. Última (1999-2001), de Martín Almádez, se perfiló como una revista ambiciosa que aspiró abarcar aquellos temas que otras publicaciones en su momento no cubrían; por ejemplo, le dieron cabida a escritores locales de épocas pasadas, pero olvidados en la actualidad, como en el caso de la poeta Paula Alcocer, entre otros. Publicaron textos de David Huerta, Ernesto Lumbreras, Dante Medina, Jorge Orendáin, Silvia Quezada, Jorge Souza, Enrique Vila-Matas y Wolfgang Vogt. Última editó seis números. El Zahir (1992-2000), integrada por un grupo talentoso de jóvenes escritores entre ellos, Luis Vicente de Aguinaga, José Israel Carranza, David Izazaga, Baudelio Lara, Fernando de León, Marín Mora, Ángel Ortuño y León Plascencia Ñol fue, posiblemente, la revista más completa y sólida de los noventas en Guadalajara. Publicaron textos de Vizania Amescua, Hernán Bravo Varela, Jorge Esquinca, Rosalía García Coral, Gabriel Magaña, Laura Solórzano y Carmen Villoro, entre otros. El Zahir editó veintidós números. Por último, otras revistas que, por cuestiones de espacio, no incluimos en el presente texto, pero que merecen ser mencionadas, son: Amoxcalli (1999-2001), de Lucero Alanís de Gurrola; Bráctea (1998), de Ángel Ortuño; La Calle (1995), de Mario Calderón y Carlos Vicente Castro; Diserta (1991-1997), de Luis Medina Gutiérrez; Enemigo Rumor (1995-1996), de Jaime Aurelio Casillas y Felipe Ponce; Novum (1996-2004) de Luis Rico Chávez y Efraín Amador; Mondo Cane (1999), de J. Carlos Zelig; Novum (1996), de Luis Rico Chávez; Nuestra Casa (1997-1999), de Lázaro Marcos Chávez Aceves; Presencias (1996-1997), de Víctor Manuel Pazarín y Blas Roldan; Soy hombre y duro poco (1996-1998), de Enrique G. Gallegos; Tinta Nueva (1999), de Karen A. Espinal; Umbral (1991-1994), de Juan José Doñán; y La Voz de la Esfinge (2000-2004), dirigida por Antonio Marts e Isabel Jazmín Ángeles.

14


DELECTARE Revista Cultual

Conciencia Citadina Por Temacapulín Jaime Eloy Ruiz Barajas

Al que no exprese públicamente ni un ápice de sentimiento por lo que sucede en Temacapulín, Acasico y Palmarejo, se le incluye en la basta masa poblacional que habita en la región urbana de los valles de Atemajac, Toluquilla y Tesistan, mar de gente donde suele abundar la indiferencia ante agravios cometidos a las comunidades rurales de nuestra entidad. Aunque no solo es privativo de esta metrópoli, es un comportamiento común el urbano-centrismo que demuestra la gran mayoría de los que residen en la ciudad, al no pensar, ni querer saber que sucede más allá de las fronteras pavimentadas y derrochadoras de consumo energético, agua y bienes comestibles que vienen del campo y específicamente agroecosistemas que nos nutren cada día. Es una actitud cuestionable, más aun, cuando se pertenece a un sector informado y educado, el que no incumba sobre cual es el origen y consecuencias de la huella ecológica y demás impactos ambientales, así como, a los derechos humanos de quienes habitan los poblados, que aun estando lejanos de las urbes industriales y de mercado, pagan caro las terribles amenazas de desaparecer como colectividad tradicional, con raíces profundas de identidad y amor a la tierra y los bienes naturales que han conservado desde sus ancestros. Estas afectaciones se dan porque el medio urbano -describe el ecólogo Odum- es un ecosistema heterotrófico que depende de grandes insumos de flujo energético e hidrológico provenientes de fuentes externas del sistema. Así, el crecimiento desordenado de la mancha urbana con miles de fraccionamientos de baja calidad y mal ubicados, entre estos incluso, desarrollos residenciales de alto costo y demandantes de servicios insostenibles, lleva consigo a la vez, funestas repercusiones a otros lugares donde las familias campesinas que en medio de un drama de incertidumbre y angustia, están incluso dispuestos a morir antes de ser forzados a un desplazamiento y reubicados donde el gobierno ha decidido en forma coercitiva y autoritaria. Grupos de industriales influyentes de la ciudad de

León, Guanajuato y de agricultores poderosos del vecino estado, exigen agua del río Verde sin importarles borrar del mapa de Jalisco a tres poblaciones, entre estas, la emblemática Temaca. La tecnoburocracia de la Comisión Nacional del Agua (CNA), como a algunos gobernantes Jaliscienses de corta talla mental y baja estatura ética, son incomprensibles al derecho humano a sentir como humanos lo que significa su hábitat natural y simbólico, es más, no solo eso, simplemente su armadura depredadora no les permite percibir el derecho de un pueblo a vivir en paz y trabajar con dignidad y orgullo por lo que aportan a la economía de la región y comparten a los demás el producto de su trabajo. La presa El Zapotillo es un proyecto hidráulico insustentable, ilegal y técnicamente errático que contempla un volumen de 991 Mm³ con un impacto ambiental y social directo de inundación por 4,200 hectáreas al subir la cortina a 105 m de altura (Se recuerda que originalmente se proponían 80m para no inundar a los poblados), según la CNA la capacidad de abastecimiento será de 8.6 m³xs de esta cantidad de agua, casi 4m serán para León, Gto.,3m para Guadalajara y el resto para los

15


DELECTARE Revista Cultual Altos de Jalisco. En la capital tapatía como en la ciudad industrial de León, el fracaso en el uso eficiente de agua es indiscutible, el desperdicio ha registrado alrededor del 40%, aquí se ha tenido un rango de hasta 300 lts. al día por habitante, cuando sustentablemente deberían de ser 150 lts. De tener un uso responsable del agua con sistema tecnológicamente adecuado de captación pluvial y medidas de protección y conservación de acuíferos, cuencas hidrológicas, manantiales y otras fuentes naturales que están degradándose en forma precipitada, -además de sanear adecuadamente las aguas residuales- no llegaría el impacto ambiental a lastimar la imprescindible vida rural. Muchas tareas se tienen que realizar con visión de largo aliento y sustentable, y a todos nos corresponde poner de nuestra parte en materia de cuidado del agua como futuro común. En la actualidad la nueva tecnología de agua ha desarrollado modelos sustentables para abastecimiento de agua a las grandes ciudades, como a las poblaciones pequeñas, lamentablemente nuestro país poco las ha desarrollado y particularmente en Jalisco, estas alternativas no solo se han ignorado, sino se continúa con una visión anacrónica y de corto plazo en materia de abasto y saneamiento, Otra incoherencia y amenaza hidráulica, (esto nos obliga a reconocer lo que hacemos con el río Santiago) es que la Cd. de León una vez usada el agua del río Verde de Jalisco, la descargará al río Turbio de Guanajuato que es tributario de aguas muy contaminadas al río Lerma, ello aparte de otras observaciones, significa prácticamente trasvasar de una cuenca a otra, lo que convierte en inviable hidrológica y ecológicamente ésta depredadora política oficial. Los más recientes estudios multidisciplinarios en impactos ambientales de las represas nos muestran claramente los desequilibrios ecológicos que se ocasionan en la inundación de suelos con alto potencial de nutrientes orgánicos y la retención de flujo hidrológico aguas abajo de la cuenca, propiciando disminución considerable de agua y humedad para recarga de acuíferos y metabolismos diversos de flora y fauna, en esta retención del caudal, habría que calcular los perjuicios a las poblaciones humanas y sus tierras de cultivo en los municipios de la región de Los Altos. Además, está plenamente comprobado que las represas contribuyen a elevar los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero, lo cual contradice las medidas que deben tomar las naciones que han ratificado el Protocolo de

Kyoto como lo signó México, y los supuestos compromisos del mandatario Felipe Calderón Hinojosa ante la comunidad internacional, ahora en vísperas de ser anfitrión de la 16 Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (Cop-16). Ocasiona suspicacia que el proyecto de cortina y embalse, incluye un solo acueducto directo de 145 km hacia la ciudad de León, Guanajuato, con un acuaférico de poco más de 40 km.(No se contemplan en el mismo momento, financiamientos en redes de acueductos para abastecer a los municipios de Los Altos: ¿Tendrán que ir en camiones pipas por el agua?, mientras, no sabemos cuando se gestionarán recursos para ello) Esta obra ya se inicia con un monto de $14,366 MDP. Todo ello, a costa de daños irreversibles a la biosfera e inundar antiguos poblados, cuyos orígenes se remontan al año 1321 como asentamiento prehispánico de Cazcanes y Tecuexes. En el caso de Temacapulli su fundación colonial se registra por el año 1530 de lo que resultaron construcciones de incalculable valor arquitectónico, así todavía se encuentran las casas reales y el

16


DELECTARE Revista Cultual mismo templo colonial de 1759 erigiéndose como basílica de la Virgen de los Remedios y Lateranense; entre otros atractivos dignos de valorar, están: el Santuario del Señor de la Peñita, el antiguo panteón y un enorme balneario con aguas termales, son muy apreciados los paisajes que en el recorrido va dejando el Río Verde con sus majestuosos sabinos y la belleza geomorfológica de impresionantes cañadas. El atentado al patrimonio histórico y a los bienes naturales, como a los derechos humanos de sus habitantes, nos debe conmover y poner alertas, del nivel de cálculo agresivo y perversidad de estos funcionarios “públicos” del agua y sus jefes. Reflejan un patrón de conducta inmoral y mediocridad. Así, sus actitudes y aptitudes quedan demostradas: el desconocimiento de las recomendaciones emitidas por la CEDH al jefe del ejecutivo estatal; no considerar otras alternativas de abastecimiento, ahorro y uso eficiente de agua, la obra de presa, implica la desaparición de vestigios de cultura prehispánica y monumentos históricos coloniales que in situ poseen un incalculable valor arquitectónico; atentado a la biodiversidad y al equilibrio ecológico de la región; violación a disposiciones jurídicas de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente; desacato a la resolución judicial de suspensión de obras en nuevo centro de población, permisos municipales y

disposiciones del INAH. Llama poderosamente la atención el hecho de que la presa El Zapotillo, se edifique sobre los escombros de la legalidad y los derechos humanos, lo cual significa que los funcionarios públicos involucrados están actuando en un tejido de impunidad y vulnerando con ello, un estado de derecho y democrático que apremia su rescate y consolidación, antes que se afiancen para siempre, conductas delictivas de cuello blanco desde el aparato estatal. Sectores críticos y activos de la sociedad civil e instituciones sociales comprometidas con la razón y la justicia, estamos exigiendo transitar en medio de grandes dificultades que amenazan la integridad de la república, con gobernantes de alta responsabilidad histórica, respetuosos siempre de los derechos de los pueblos y sus tierras, sensibles ante los sentimientos de una nación que requiere ensanchar los causes democráticos ante los autoritarismos y prepotencias; tomadores de decisiones capaces y preparados en la nueva era del conocimiento que hoy privilegia a la dimensión ambiental y la racionalidad ecológica para conquistar la calidad de vida y el bienestar de los pueblos. Así las cosas, no dejemos al olvido ni en la indiferencia la lucha y resistencia de los pueblos y sus derechos a la tierra que les pertenece, manifestemos nuestro repudio a las políticas autoritarias que criminalizan la justa protesta social y desprecian a las poblaciones rurales. Estemos con ellos.

Jaime Eloy Ruiz Barajas Ambientalista y Profesor-Investigador titular “B” de Tiempo Completo de la Universidad de Guadalajara. Coordinador de la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Parlamento de Colonias de la ZMG. A.C. Miembro del Consejo Consultivo de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable del Municipio de Guadalajara. Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias Ambientales y Sociales, A.C. 17


DELECTARE Revista Cultual

Espiritualidad Vs Seudo Espiritualidad Juan Castañeda Jiménez

En la era de la confusión, parece que queremos escapar a toda reflexión sistemática; la acción le gana a la reflexión y el mundo pierde inteligibilidad. La llamada “vuelta a lo religioso” no existe; las divagaciones esotéricas no tienen absolutamente nada que ver con lo religioso (Antaki, 2000, p. 207). “Primero comer que ser cristiano” es un refrán característico del resquebrajamiento espiritual. Las convicciones por las que las personas se juegan la vida son escasas. Cuando la realidad (desde la perspectiva de cada cual) comienza a ser inmanejable, aparece el pensamiento mágico y entonces se busca un conjuro, un talismán, un ritual, una práctica estereotipada o una religión light que prometa eliminar la “mala suerte” (o vida inmanejable). Los creyentes de este tipo, si van a cultos religiosos, lo hacen como ritual para cumplir y conseguir milagros. Esto es lo que se define como fragmentación espiritual o seudo religiosidad. Por fortuna no todo está perdido, aún puede uno toparse con gente comprometida. Todavía existen personas que se juegan la vida en lo que creen. Su conducta está regida por una escala de valores. De entrada habría que decir que no da lo mismo cualquier escala de valores. Parto de aceptar la existencia de morales con diferente calidad; las mejores son aquellas que producen conductas

que abren posibilidades para todos, son aquellas que amplían los márgenes de libertad humana. El criterio con el que evalúo el poder de una determinada moral es este: la que ofrece mayor autonomía es la más desarrollada. Son los resultados en cuanto a sus efectos colectivos los que permiten valorar la superioridad de una escala de valores sobre otra. Desde esta perspectiva, una moral que pretenda respetar a los demás tendría que asumir cierta escala de valores. El la sima estaría el respeto a la vida. Ese principio incluye a todo lo que tiene vida y no sólo a la vida humana. Los ideales del budismo quizá expresen mejor este valor supremo. Hay que caer en la cuenta de que el Tíbet es un país sin historia bélica en su cultura. Si la vida es del más alto valor, entonces ella misma no tiene sentido porque: la vida es el sentido.

18

x

Aunque en la actualidad prolifere la fragmentación espiritual, me siento como espectador frente a ella (quizá de ello derive mi sufrimiento)


DELECTARE Revista Cultual Quienes se preguntan por el sentido de la vida ya lo han perdido. Quienes saben que la vida es el sentido están en posibilidades de encontrar plenitud. La plenitud de la vida puede lograrse cuando se cultiva: • Amor. Habilidad para proteger la vida propia y la de los congéneres (humanos y no humanos). Proteger la naturaleza de la depredación irracional es parte de este principio. El amor no debe expresarse sólo a los amigos y la familia, sino a todo lo vital. Quizá por esta razón los budistas son vegetarianos. • Salud. El cultivo de buenas costumbres: comer bien (despacio, equilibrado y sin desperdicio), pensar bien (ir transformando el desorden en orden, capacidad para concentrarse en lo que se está haciendo mientras se lo saborea-experimenta y lograr un equilibrio entre el pesimismo y el optimismo con leve predominancia del optimismo), actuar bien (cultivar un oficio [profesional o no], un deporte [dedicar por lo menos cinco horas a la semana al ejercicio], y un arte [pintar, tocar algún instrumento, etc.]) significa que todo lo que uno haga, ha de hacerlo con alegría y con la más alta calidad que uno sea capaz; significa tratar todo y a todos con diligencia y amabilidad. Por añadidura se tienen efectos que cubren las necesidades que tiene la existencia. El resto será prescindible y quizá hasta obstáculo para una vida plena de libertad. Hablar de libertad es hablar de autonomía que debiera tener toda persona para elegir sus opciones en cada momento y asumirlas como decisiones que conllevan riesgos que está dispuesta a correr. Ese es el precio de la evolución. En otras palabras, asumir los propios deseos conlleva un renacimiento, una mutación respecto de la tutela por otros del propio deseo.

valores. Quizá esta esclavitud constituye hoy el mayor pecado humano que debemos superar y resucitar por fin a una vida plena. El aspecto prácticamente mundial de esta manera de pensar es que esos dones (dinero y poder) se orientan sólo a hacer la vida más fácil y no necesariamente más feliz. Hasta ahora la ciencia y la tecnología buscan ofrecer mayor comodidad a la humanidad. Y aunque no tengo nada en contra de la comodidad, tengo aún menos a su favor. Quizá simplemente nunca nos hemos preguntado seriamente, como especie, si verdaderamente es la comodidad lo que nos hará felices. Quizá sólo nos hemos dejado llevar por la pereza. La definición de laicidad que da Antaki (Antaki, 2000, p. 193) es para mí, la verdadera religiosidad, porque Dios respeta profundamente al hombre: lo hizo libre y lo quiere libre. Le da vida y le hace un espacio donde por respeto se abstiene de intervenir porque es el hombre quien ha de construir su propia vida a su modo. Por eso el hombre puede hacer con su vida una obra maravillosa o hacer de ella un remedo que ni a sí mismo plazca. Estoy conciente de la complejidad del tema sobre el que estoy opinando y sé que mañana puedo diferir un poco de lo que ahora escribo. Quiero decir con esto, que aspiro a ser considerado neófito en el tema. Lo único que me interesa es provocar reflexión sobre este importantísimo tema que, según creo, está en el corazón de la existencia… al menos de la mía. Referencias Antaki, I. El manual del ciudadano contemporáneo. México: Ariel; 2000.

Es bueno distinguir entre deseo y necesidades; las necesidades deben satisfacerse para garantizar la vida, en tanto que los deseos deben reconocerse y asumirse. En los deseos, la satisfacción es secundaria. Evidentemente estas ideas se oponen a la fragmentación espiritual. En general, hoy, el hombre, como hijo de su tiempo, aspira a la riqueza material y al poder porque cree que ello le dará paz y felicidad. Lo peor resulta cuando las personas constatan que ni el dinero ni el poder les dan felicidad y sin embargo, siguen incapaces de evitar vivir orientados por estos

19


DELECTARE Revista Cultual “Hay que decir pedagógicamente a los que vienen (…) que lo transformen Todo empezando por sí mismos, pero guardando conciencia (…) de qué es y Cómo es (de qué fue y cómo fue) lo que van a transformar.” F. Savater. El valor de educar (En carta a la Maestra).

¿Cambio ò Reforma, e Innovación Educativa? Elena Velasco Orozco

Introducción

¿A

qué se hace referencia cuando en educación se habla de cambio, de reforma, o de innovación? ¿Es lo mismo el Cambio educativo, que la Reforma educativa, que la Innovación educativa? Es obvio que no, a pesar de que muchas veces se utilizan los mismos términos para mencionar fenómenos que son diferentes. Acercarse a cada uno de ellos, es un buen punto de partida para entender nuevos lenguajes que invaden los procesos de Reforma educativa en nuestro país. Conviene distinguir, pues no todo es lo mismo y no todo da igual. Los riesgos de este discurso son varios, en especial para nosotros los docentes, los verdaderos protagonistas de aquellos procesos de reforma que puedan tener algún “éxito”. ¿Que “dicen” y que no, frases como “autonomía y profesionalidad docente”? En el fondo, puede que el discurso no signifique lo que dice significar. Y quizás, sea inútil, esté hueco y vacío. Sabemos que en esta época nos toca pensar y actuar desde los márgenes de la inseguridad.

Ello no quita que la labor educativa no deba tener un rumbo, un trayecto propio dirigido por algunas ideasfuerza que se traduzcan en proyectos colectivos asumidos individualmente. El sistema educativo, a pesar de su crisis, no debe dejar a la suerte su recorrido, a los deseos de los “consumidores”, de las realidades económicas concretas o de la dinámica social que obedece a intereses no siempre claros. Su legitimidad, su sentido último requieren ser repensados. ¿A quién le corresponde decidir sobre los contenidos de la educación formal? ¿Quién tiene la legitimidad de elaborar un modelo de educación y de prácticas pedagógicas? Son esta serie de interrogantes y otras surgidas desde la cotidianeidad del hacer docente las que me mueven a hacer una reflexión, las que me permitieron tener las herramientas para acercarme a la comprensión de la naturaleza de la reforma, el cambio y la innovación en la educación.

Cambio o Reforma e Innovación Educativa. Las reformas educativas intentan responder a la crisis. Se incorporan nuevos conceptos, nuevas formas de entender el lugar de la educación en nuestra sociedad, su rol, su función. “Innovación educativa” alude a un universo de significados tales como: cambio educativo, reforma educativa, mejora y la misma innovación educativa. ¿A que nos referimos cuando en educación hablamos de cambio, o de reforma o de innovación? “Cambio”, en sí, nos dice poco. En todo caso, es un

tipo de fenómeno por el cual siempre se produce alguna alteración más o menos planificada a diferentes niveles (sistema, centro, aula, el docente mismo). El cambio puede imponerse, desde las normativas administrativas centrales o desde los contextos sociales más amplios. Y no necesariamente implica progreso. Como término general, engloba a los demás. Si afecta a ámbitos muy amplios, se habla de reforma y si incluye una intencionalidad explícita, se habla de innovación. Una reforma 20


DELECTARE Revista Cultual supone un propósito fundamental de alterar el alcance y la orientación de la educación (estrategia); una innovación hace referencia a cambios específicos en prácticas concretas (tácticas). La reforma es una llamada a la innovación, donde existe un desfase percibido con respecto a los valores deseados. Es también una forma por la que las instituciones pueden ser reorientadas según los ideales con los que la gente está profundamente comprometida, el acto de reforma es un acto de compromiso, vocación, pasión, entrega y reafirmación social. Una reforma puede que sea un intento de reestructuración para que la educación se adapte a los cambios que se perciben en otros subsistemas sociales (sobre todo el económico), atendiendo que en todo caso esas propuestas no se radicalicen, no se escapen del control de la administración que propone. Una estrategia posible para ello es incrementar y acelerar las innovaciones dirigidas a nosotros los docentes. En plazos muy pequeños, se proponen “nuevos” lenguajes que no permiten su reflexión y análisis, ante la urgencia y las dificultades técnicas que conllevan. Entonces, los docentes “vivimos” esa angustia tan real pero también tan impuesta de que nunca alcanzan la velocidad con que se proponen nuevos conceptos, a pesar de la proliferación de instancias de formación y reciclaje que se nos ofrecen (que también pueden ser vistas como integrantes de esa estrategia). El concepto de innovación educativa supone por lo menos tres aspectos: la creación de algo desconocido, la percepción de ese “algo” como novedoso y la institucionalización de ese fenómeno nuevo. La innovación es un proceso intencional que intenta introducir cambios en las prácticas. La innovación posee una dimensión denominada “intencionalidad”. Ninguna innovación es neutral en cuanto a los beneficios que persigue. Las razones por las que se impulsan no siempre tienen como objetivo principal lo meramente educativo sino también se agregan cuestiones personales y políticas. Toda reforma en educación genera nuevos lenguajes. Un error muy común en estos procesos es creer que la introduc-

ción de la reforma en las aulas se puede hacer a partir de la introducción de esos nuevos términos. La experiencia demuestra que con ello no alcanza, y que esos lenguajes a veces están desprovistos de contenidos. Por ejemplo, ¿qué significa cuando a un centro educativo se le solicita que elabore su “proyecto de desarrollo institucional” o “proyecto educativo” o su “proyecto curricular”?. ¿Es este un problema meramente técnico, burocrático o bien un problema cultural? Los docentes, ¿debemos saber “cómo hacerlo” o bien entenderlo, compartirlo y asumirlo en toda su complejidad? Lo mismo cuando se afirma que la reforma se basa en una concepción constructivista del aprendizaje. Muy bien, todos de acuerdo. Pero, ¿qué dice realmente esa definición? Una palabra que se ha convertido en el tema vedette de moda de las reformas y su discurso. Las consecuencias de ello pueden ser negativas a la hora de implementar innovaciones. El profesorado nos confundimos. No se puede innovar en la institución y en el aula ya que nadie nos sentimos seguros con las prácticas profesionales por ser despreciadas. Se produce el fenómeno de des cualificación y descalificación de la tarea al negarse la validez de lo que se viene realizando en las aulas. Los esfuerzos para salvar este problema, a través de nuevas instancias de formación paralelas a las existentes, tampoco necesariamente conducen a resultados satisfactorios. Tomemos al colectivo docente como ejemplo del discurso de las reformas. La mayoría de ellas “dicen” que el docente es un profesional autónomo, que debe profesionalizar su tarea. Y desde el discurso apelan a que la implementación de las reformas beneficia en esos aspectos. ¿Es cierto eso? Tal como afirma J. Gimeno (1998) se puede decir que la docencia es una semiprofesión, porque su práctica está determinada en gran forma desde afuera y también porque los roles que desempeña y las acciones que emprende no son de dominio exclusivo de los miembros de esa profesión. Su profesionalidad, al igual que la de cualquier otro profesional, está dada por los márgenes que posee para aplicar autónomamente los conocimientos y técnicas distintivas en beneficio de los destinatarios de sus prácticas, que en este caso son 21


DELECTARE Revista Cultual los alumnos. Muchas estrategias no solo no nos motivan a los docentes para que pongamos en práctica las mejoras, sino que nos apartan aún más de la participación en la reforma y nos sumergen aún cada vez más en la “indigencia pedagógica”, exhibiendo nuestra incompetencia e impotencia y la falta de pericia para impedir que desde fuera se nos determine el hacer de nuestro ser docente. Vivimos y nos movemos en un mundo de significados y valores que se van asimilando hasta volverse parte de la vida cotidiana y convertirse en creencias, es decir, en juicios que se aceptan, que se dan por hecho y que se van transformando en puntos de partida. Creencias que se van reflejando en nuestras actitudes y conforman nuestras prácticas diarias, nuestro hacer cotidiano. Sin embargo y precisamente por esto (por la confianza riesgosa con la que aceptamos dichas creencias. Por su carácter subliminal, implícito y oscuro, porque quizá no han sido descubiertas sino sencillamente asumidas por instrucción, por modelación, imitación, por seguridad y sin mucha reflexión). Si queremos llegar a juzgar nuestro quehacer y transformarlo de verdad es muy importante tratar de descubrir estos valores y creencias y poder analizarlos. Un docente que no analice y cuestione su propia práctica, es un docente que permanece inmerso en la “indigencia pedagògica”. La descripción de lo que conforma nuestra práctica docente cotidiana nos ayudará a ir descubriendo todo lo que se oculta bajo los hábitos y las acciones que a veces realizamos mecánicamente. Traducir en palabras lo que hacemos y reflexionarlo después es una fuente de datos, discernimientos y juicios sobre nuestra labor; esta actividad es imprescindible para transformar nuestra práctica docente. Una práctica se compone de múltiples operaciones repetidas e interrelacionadas que se van haciendo habituales y que van conformando una manera de hacer que refleja una manera de ser. Recordemos que es el estilo de ser del docente lo que forma al alumno. Todo ello conforma la práctica docente y va relacionándose de determinada manera y convirtiéndose en hábitos que van conformando el “rito” educativo cotidiano. Toda

práctica lleva implícitos juicios de verdad y de valor que ya no se cuestionan y que, de algún modo, reflejan también definiciones fundamentales de los términos que orientan el quehacer. Pero ¿cuál es el ingrediente necesario para comenzar esta búsqueda, y que no sea desde fuera que se dicte nuestro hacer, sino que nazca desde las profundidades de nuestro ser que determinen ese hacer? ¿Cómo lograr hacer realidad el epígrafe parafraseado de Savater: (“hay que decirnos pedagógicamente a los que ya estamos (…) que lo transformemos todo empezando por nosotros mismos, pero guardando conciencia (…) de qué es y cómo es (de qué fue y cómo fue) lo que vamos a transformar”) La educación es la fuerza de cambio más poderosa del futuro y su reto consiste en modificar las formas de pensamiento de manera que este enfrente la complejidad creciente, la rapidez de las transformaciones y la imprecisión que caracteriza al mundo. Creer es la exigencia básica para empezar una búsqueda inacabable, impredecible, un tanto oscura pero profunda, trascendente y llena de sentido. Pero, ¿para qué creer? Creer es una condición imprescindible: debemos creer como posible, viable, factible y asequible una construcción del hombre. Es también un punto de partida: debemos creer invirtiendo los papeles torcidos de este mundo fanático de Tomás el apóstol que quiere, ante todo, ver: ver para creer, para querer, para hacer, para ser….. Para nosotros, los docentes, creer es importante para empezar a buscar el auténtico desarrollo humano en el “aula nuestra de cada día” posiblemente lo encontremos en una sencilla sesión de clase, en un espacio y tiempo limitados, pero misteriosamente lleno de posibilidades, imposibilidades, encuentros, desencuentros, en el arte de compartir el saber de manera sabrosa, en el gozo experimentado en manifestar en el aula (parafraseando a Platón) nada de poder algo de saber y mucho de placer, o en el peor de los casos mucho de poder, jac22


DELECTARE Revista Cultual tancia de saber y ausencia de placer, o bien de tantas de utilidades económicas, en la reproducción del statu potencialidades como seres humanos estén dispuestos, quo, o en la domesticación de los ciudadanos comprometidos y decididos a promover el encuentro. Solamente partiendo de esta convicción profunda se puede empezar a ver (aunque lenta y limitadamente) el crecimiento humano de los protagonistas de la educación; es decir: solamente de esta confianza fundada en el hombre y en sus posibilidades, puede empezar a verse educación en las aulas, auténtica educación en las instituciones “educativas”. La docencia tiene su razón de ser en la educación y no en la transmisión de conocimientos, en la capacitación técnica, en la producción y el consumo, en la búsqueda Conclusiones En síntesis, no se dan las condiciones necesarias para movilizarnos a los docentes, y eso es necesario tanto dentro como fuera del aula. Lo importante es el tipo de participación que se ofrece. No se puede evitar afrontar las relaciones de poder existentes en la escuela; si se ignoran esas relaciones, entonces todos los esfuerzos de cambio se golpearán contra el sistema vigente Los docentes no compartimos su poder con los estudiantes, los directores no lo hacen con nosotros los profesores y las administraciones tampoco comparten el poder adecuadamente con las escuelas. Finalmente, si entendemos que la educación es un bien público común, su proyecto debe definirse en un debate democrático abierto entre personas y grupos, y no entre técnicos-dueños-delnuevo-lenguaje. Son cosas muy importantes como para dejar ese espacio en las manos de grupos determinados o de personas relevantes que se adjudican el derecho de decidir por los demás. He aquí la cuestión. Si la reforma es una cuestión de ideales nacionales, también amplio deberá ser ese debate, respetando la pluralidad de visiones y valores. En nuestro país, en nuestro estado, en nuestro sistema educativo, en nuestro centro, en nuestra institución, en nuestras aulas ¿será hoy esto posible? En el momento actual la educación parece estar muerta bajo los escombros de la competencia, la eficiencia, el consumo, la inmediatez, la burocracia, el negocio, los discursos ineficaces, los papeles tradicionales, el “chambismo”, la rutina, la falta de pasión de sus protagonistas…. Sin embargo, la solución a estos problemas no está en el afán modernizador que nos arrasa, maquillándolo todo; la solución no está en “capacitar” a los maestros, en

darles más conocimientos, en enseñar inglés o computación. Tampoco está en tener más días de clase al año, más horas de clase al día, más temas de clase por curso, más libros, más cursos de nivelación, más diplomados, más computadoras, más…. Sí empezamos por entender y aceptar que – como lo dijo Nietzsche- “la educación ha muerto. La mataron los propios educadores…” comprendemos que la solución no está en tener más o en saber más, sino en ser mejores. Y esto implica una transformación radical de la manera en que el docente, cada docente, experimenta, entiende, acepta y vive su propia práctica cotidiana, lo que a la vez requiere de una profunda transformación de la práctica docente para volverla una praxis auténticamente educativa. REFERENCIAS Carbonell, Jaime (2001): La aventura de innovar. El cambio en la escuela. Barcelona:Morata Gimeno Sacristán, J. (1998): Poderes inestables en educación. Madrid: Morata. Libedinsky, Martha. (2000) La innovación de la enseñanza. Diseño y documentación de experiencias en el aula. Barcelona: Paidós López Calva, J. Martín. (2002) Desarrollo humano y práctica docente. México: Trillas Shagoury, Hubabard y Brenda Millar. (2000) El arte de la indagación en el aula. Manual de docentes investigadores. Barcelona: Gedisa. 23


DELECTARE Revista Cultual

Preparatoria 7

DELECTARE

24


Revista DELECTARE  

Revista cultural de la prepa7

Advertisement
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you