Page 85

lamente a 20. . . . C5CD con 21. RlC. En las jugadas que siguen las negras permanecen pasivas y permiten una rápida simplificación que ayuda · a las blancas a alcanzar su objetivo estra­ tégico. 20 21. 22. 23. 24. 25. 26. .

, T X A, RIC, TIAD, R2C, T X T, A X C,

• • •

A X A1 ; C2D1; TR I AD; AlA; C5C?; T X T; PXA

O 26. . . . A x A ; 27. T2A, T X T + ; 28. R x T, A8R ; 29. C 3A (P3A se­ guido de C3A también gana), A X P; 30. C x PD con un final ganador pa­ ra las blancas. 27. T2A,

T X T+,

O 2 7. . . . TlT ; 28. T7A I , C 3A ; 29. C6C, TIC (T3T ; 30. C7D) ; 30. T6A, etc. En la partida el peón CD está eventualmente perdido, debido en gran parte a que el rey blanco está más cerca que el negro. 28. · R x T, 29. P3TR, 3 0. C(3)5A!, 3 1 . R3C, 32. R X P, 33. C3A, 34, CID, 35. R5C, 36. P4TD, 3 7. P5T, 38. C6T + , 39. C4C, 40. R5A, 41. C X P,

A3D; RlA; R2R; A7T; A8C; C3A; R3D; R2A; P4C; ClR; R2C; C2A + ; P4A; Abandonan.

En ambos ejemplos el bando más activo enrocó por el flanco de dama. Sin embargo, por lo general el en­ roque por el flanco del rey es mu­ cho más frecuente, pues su ejecu­ ción sólo requiere cuatro jugadas mientras que son cinco las que se necesitan para enrocar por el ala de la dama. Además, la posición del rey es mucho más segura en l CR que en lAD, que obliga a la cons-

tante vigilancia del indefenso PTD. De hecho, al enrocar por el flanco de dama, el rey tiene que invertir un tiempo en asegurar su posición mediante RlCD. Podemos decir, por lo tanto, que efectuar el enroque corto es una regla, mientras que efectuar el largo constituye la ex­ cepción, que se emprende con sus riesgos cuando está combinado con un premeditado y definido plan es­ tratégico. En ciertas partidas sucede que después del enroque la posición del rey resulta insegura ; es entonces cuando a veces es necesario trasla­ darlo otra vez al centro o inclusive al otro flanco. Tal recorrido está con frecuencia lleno de peligros, pues la pérdida de tiempo que en­ trafia permiten al grueso de las pie­ zas enemigas atacar al rey errante. De hecho, esta operación se lleva a efecto como medida preventiva, que se aventura únicamente cuando los riesgos de permanecer inmóvil son mayores que los que pueden sobre­ venir en la carrera. Con frecuencia la maniobra sucumbe ante un ataque del enemigo, pero otras veces signi­ fica la salvación. BYRNE-KOTOV (Match U. R. S. S.-E. U. A., 1954) Diagrama núm. 83

Posición después de la jugada 17 de las blancas. 83

Profile for Ediciones JFhorizon

Estrategia moderna en ajedrez  

Volumen nº 9 de la colección Escaques. Si un jugador de ajedrez ha rebasado felizmente los escollos de las aperturas, se ve colocado ante nu...

Estrategia moderna en ajedrez  

Volumen nº 9 de la colección Escaques. Si un jugador de ajedrez ha rebasado felizmente los escollos de las aperturas, se ve colocado ante nu...

Profile for jfhorizon
Advertisement