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de hacerlo en un minuto. ¿ Cuál es entonces la diferencia entre el po­ der pensador de un ajedrecista y el trabajo de una máquina? El ajedre­ cista no se detiene a examinar todas las posibilidades de la posición ; automáticamente, y en cierto grado de manera subconsciente, rechaza todas las jugadas claramente malas, permitiéndole así resolver su pro­ blema en un tiempo relativamente corto. Por otra parte la máquina debe examinar un número enorme de variantes, y a pesar de la ex­ traordinaria rapidez con que tra­ bajan los electrones, el proceso toma mucho tiempo. Está completamente claro que es­ te método no puede emplearse para jugar una partida. Si la máquina tu­ viese que calcular solamente siete jugadas anticipadas en una posición con treinta alternativas, ¡necesitaría 10.000 afios para elegir la jugada correcta ! El segundo método consiste en enseñar a la máquina los principios más importantes de estrategia y tác­ tica. Una máquina cibernética pue­ de resolver no sólo operaciones ma­ temáticas sino también lógicas, aun las más complicadas. Y, después de todo, los principios de estrategia y tactica tienen forma lógica. Este in­ tento también fue hecho en la Unión Soviética y en verdad la máquina fue capaz de jugar una partida de ajedrez : pero jugaba muy débilmen­ te y fue derrotada por un jugador aventajado. Bien podemos preguntar cómo es esto posible, pues sabemos que el cerebro electrónico ha dado brillan­ tes demostraciones en muchos cam­ pos científicos. La razón es que el juego de ajedrez rebasa los límites de la lógica y entra en el campo de la dialéctica. Este es un campo que está fuera del alcance de la máquina más perfecta ; es un campo de ac­ tividad reservado para el cerebro humano y siempre permanecerá así. Un ejemplo lo hará ver más claro. Nosotros podemos enseñar a la má-

quina el princ1p1o de que un alfil es más fuerte que un cabalJo o vi­ ceversa ; pero no podemos enseñar­ le que un alfil es más fuerte o más débil que el caballo, dependiendo ello de una serie de otros factores. Por lo tanto los ajedrecistas no de­ bemos temer que el uso de un apa­ rato electrónico dé motivo para aca­ bar con el desarrollo del juego de ajedrez y hacer imposible su prác­ tica. El motivo por que el ajedrez es un juego tan exquisito es porque tiene carácter personal y es capaz de exponer a la luz todas las facetas del pensamiento humano. La tesis de que el ajedrez perte­ nece al campo de la dialéctica debe, por supuesto, exponerse sobre al­ guna base. Para hacerlo, considerew.os la ventaja material. Cuando decimos que la superioridad material es una ventaja, expresamos simplemente al­ go muy claro (aunque debemos re­ cordar, que el bando materialmen­ te más débil puede tener alguna for­ ma de compensación). Sabemos que la superioridad material es uno de los elementos que permiten decidir una victoria. Pero examinemos aho­ ra el Diagrama 286 que contiene una posición poco antes del aplazamien­ to de una partida Pachman-Hro­ madka, Campeonato de Praga, 1 944. Diagrama núm. 286

Si les hubiera tocado jugar a las negras, después de l. . . . ASD yo hu-

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Estrategia moderna en ajedrez  

Volumen nº 9 de la colección Escaques. Si un jugador de ajedrez ha rebasado felizmente los escollos de las aperturas, se ve colocado ante nu...

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Volumen nº 9 de la colección Escaques. Si un jugador de ajedrez ha rebasado felizmente los escollos de las aperturas, se ve colocado ante nu...

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