Page 284

gún apresan l�s observaciones del Dr. Tarrasch en el libro del torneo : • LPor qué eligió usted la Varian­ te del Cambio 7• 1e pregunté a Las­ ter al regresar del almuerzo. c ¿ No tenía usted que jugar sutilmente para ganar 1 • • No tuve otra alternativa ., repli­ có Lasker : « pues contra la defensa empleada por usted contra Bemstein y conmigo no hay nada que encon­ trar • . ¡ Cuán radicalmente ha cam­ biado ·la opinión acerca de la defen­ sa y el ataque en el, en un tiempo, temido Ruy López l Tarrasch, sin embargo, no perci­ bió la ironía en la respuesta de Las­ ter. No era el temor a la defensa Tarrasch (4. A4T, C3A ; S. 0-0, C X P) sino una razón más profun­ Los teóricos no pueden ponerse da la que impulsó al Dr. Lasker a es­ de acuerdo sobre cuál de estas dos coger la anodina variante de tablas continuaciones es obj etivamente la en esta decisiva partida. A fin de más fuerte : la elección debe, pues, comprender esto perm.ítasenos ob­ apoyarse sobre puros factores psico­ servar la posición que surge después lógicos. de las jugadas que actualmente se De gran importancia desde el pun­ - usan : 4. A x C, PD x A ; 5. P4D, (' to de vista psicológico es la elec­ P X P•; 1 6. D X P, D x D ; 7. C x D, ción de la apertura. Debiéramos ele­ A3D (Diagrama 28 1). gir aquella que, tanto como · sea po­ sible, esté de acuerdo con nuestro Diagrama núm. 281 propio estilo y bien lejos del estilo del adversario. A menudo merece la pena elegir un sistema objetivamen­ te más débil a fin de afrontar al ad­ versario con problemas desagrada­ bles. Un clásico ej emplo es la elec­ ción de Lasker en su partida contra Capablanca en el Torneo de San Petersburgo en 1 914.

A partir de la posición del Dia­ grama 280, que surge del Gambito de Dama después de l. P4D, P4D ; 2. P4AD, P3R ; 3. CD3A, CR3A ; 4. A5C, A2R ; S. P3R, 0-0 ; 6. C3A, CD2D; 7. D2A, P4A, las blancas tie­ nen dos posibilidades. Primero pue­ den mediante 8. P X PD, C X P; 9. A x A, D X A ; 10. C x C, P x C ; 1 1 . A 3 D , P3CR; 12. P X P , aislar e l peón de dama del contrario y, después de simplificaciones, explotar esta debi­ lidad. Alternativamente pueden ju­ gar 8. 0-0-0, P3TR (8. . . . D4T ; 9. R1C) ; 9. P4TR, D4T ; 10. P4CR, y asegurar una agresiva posición en cualquiera de los dos lados y em­ prender un ataque contra el rey ene­ migo.

Tres rondas antes de terminar el torneo ambos jugadores tenían igual número de puntos ; sin embargo, Lasker había jugado una partida más y por lo tanto tenía que ganar este encuentro si quería abrigar es­ peranzas de asegurar el primer pre­ mio. Jugando con las piezas blan­ cas escogió la Variante del Cambio del Ruy López (1. P4R, P4R ; 2. CR3A, CD3A ; 3. ASC, P3TD ; 4. A x C), que entonces aún estaba considerada completamente innocua. Nadie, entonces, reconoció la pro­ fundidad de la idea de Lasker, se282

Posición después de la jugada 7 de las negras El diagrama muestra que las blan­ tienen mayoría de peones en el flailco de rey, mientras que la ma­ yoría de las negras en el flanco de dama sufre menoscabo a causa de cas

Profile for Ediciones JFhorizon

Estrategia moderna en ajedrez  

Volumen nº 9 de la colección Escaques. Si un jugador de ajedrez ha rebasado felizmente los escollos de las aperturas, se ve colocado ante nu...

Estrategia moderna en ajedrez  

Volumen nº 9 de la colección Escaques. Si un jugador de ajedrez ha rebasado felizmente los escollos de las aperturas, se ve colocado ante nu...

Profile for jfhorizon
Advertisement