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CONTENIDO

Índice

Lunes 10 de Septiembre de 2018

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La envidia

por Karla Aliset Morfin Arredondo

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Entrevista a Jorge Vega

por Crispín Preciado y Montserrat Velázquez Jiménez

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El Ojo Dominante por Brenda Rosales

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La espiral de Elliot

por Juan Carlos Recinos

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Nhada está pasando aquí por Karla Rodríguez

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Divagaciones de una mente sin reposo por Sugey Navarro

Amor de madre

Fotografía Por Jorge A. Murguía

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DIRECTORIO

Las opiniones firmadas por sus autores no son responsabilidad de quienes editan este semanario ni de la U de C.

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El Comentario Semanal


Periodismo

Lunes 10 de Septiembre de 2018

Los periodistas deben quitarse el miedo de divulgar ciencia: Arnoldo Delgadillo **El ganador del Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2018, que otorga el Conacyt, habló sobre los retos del periodismo científico

Por César Barrera Vázquez*

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l periodista debe quitarse el miedo y aventurarse a la divulgación científica, tema que amerita mucho estudio y que tiene un gran futuro en los medios de comunicación, afirmó Arnoldo Delgadillo Grajeda, quien recientemente ganó el Premio Nacional de Periodismo que otorga el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en la categoría de Revistas Impresas, con el reportaje ¿Cómo vencer al mosquito del dengue? Referente a los reconocimientos y premios que ha recibido, entre los que se encuentran el Premio Estatal de la Juventud, el Premio Estatal de Periodismo en entrevista, entre otros más, Delgadillo Grajeda expone que siempre busca espacios para postular trabajos periodísticos. “Me parece que la única forma de saber si estamos haciendo las cosas bien o en qué podemos mejorar, es midiéndonos con los mejores de las distintas áreas. Además, siempre he querido ganar un Premio Nacional de Periodismo; es una meta personal que siempre he tenido. Tengo todavía como meta ganar el que se otorga a las universidades públicas y que se llama, como tal, Premio Nacional de Periodismo”. En entrevista exclusiva para El Comentario Semanal, Arnoldo Delgadillo explica que se dejó llevar por la curiosidad periodística: cuando la media nacional, del 2016 al 2017, en casos de dengue disminuyó un 17 por ciento la incidencia, en el estado se redujo un 82 por ciento, convirtiéndose en la entidad con mayor reducción de casos. Aclaró que el programa en cuestión fue implementado por la Secretaría de Educación del Gobierno del estado, abanderado, en su momento, por un experto en biometría y estadística, el profesor

investigador de la Universidad de Colima, Carlos Moisés Hernández Suárez, y por la bióloga Paula Medone. “Ellos descubrieron, analizando las estadísticas del dengue, que había una semana clave, en todo el año, cuando aumentaba significativamente el número de casos. Y se dieron cuenta que esa semana era la del regreso a clases. Entonces, fue una cuestión bastante simple, pero que ellos dijeron que si las escuelas estaban siendo el punto del incremento de los casos, limpiemos las escuelas”. Narró que a través de un acercamiento con las autoridades educativas de aquel entonces, se formuló el programa Modelo Colima, el cual consiste en capacitar a los intendentes, a los docentes y a los estudiantes para la descacharrización y saneamiento de los planteles escolares. “Se encontraron con escuelas que realmente eran focos para el desarrollo del dengue. Llantas llenas de agua, tinas llenas de agua, azoteas con cacharros; todo eso son focos de propalación del mosquito. Atacan eso y logran disminuir, en dos años, un 82 por ciento el caso de dengue”. Arnoldo Delgadillo explicó que al jurado le gustó que el trabajo periodístico se sustenta en una idea muy simple, que puede ser aplicada en otros estados de manera económica y sencilla. No implica hacer robots zancudos ni desarrollar vacunas ni nada… es solamente prevención. Es por eso que le interesó al Conacyt. - Y de tu trabajo se colige un punto importante: que la autoridad haga caso a la experiencia científica, al trabajo de expertos de la Universidad de Colima, como en este caso. ¿Cómo ves eso: debe haber esa sinergia, que la política pública incorpore la visión de los científicos? - La conclusión, hablando con estos investigadores expertos, era que las autoridades ignoran este tipo de proyectos

Arnoldo Delgadillo Grajeda.

por la simpleza: no creen que la prevención sea la clave y optan porque la política de salud gubernamental sea reactiva. Es decir, ya hay un caso de dengue, vamos y fumigamos la zona, en lugar de apostarle a la prevención. “Entonces –agregó Delgadillo Grajeda—el gran reto es crear esa vinculación: que la academia, los investigadores, logren acercar los conocimientos que generan a los gobiernos, y que los gobiernos conviertan en política pública, tanto educativa como de salud, en este caso, para atacar este tipo de problemas tan graves”. El estudiante del doctorado en Ciencias Sociales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Colima, advirtió que se está identificando el vector del dengue en zonas donde antes no llegaba el mosquito transmisor, como Nuevo León, Guanajuato, donde se tienen las tasas más altas de

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Periodismo dengue y, previsiblemente, podría llegar a la Ciudad de México, algo impensable si no fuera por el cambio climático. “Colima ya está haciendo algo muy efectivo para combatir el dengue y que se puede replicar en esas grandes urbes, donde la propalación sería un problema grave de salud pública”. - En ese contexto, de lo que estamos halando, y la importancia del conocimiento científico en las políticas públicas, ¿cuáles son los retos del periodismo científico? - Hay dos grandes retos: primero es la profesionalización de los colegas. Es imposible pensar que un periodista, con una formación solamente de periodista, pueda difundir temas tan complejos como la biodestadística, vulcanología, como las enfermedades de plaga de HLB, temas muy de Colima. Se ocupa estudiar esos temas. “Cuando llegas con el investigador, tienes que conocer un poco de su trayectoria, pero también de qué es el tema, tienes que saber, como mínimo, qué tipo de mosquito transmite el virus; cuál es la diferencia entre dengue, zika y chikungunya; cuestiones muy básicas que como periodistas debemos tener”. El otro gran reto, consideró Arnoldo Delgadillo, son los espacios para la ciencia: ¿el periodismo de ciencia es realmente central o está de manera marginal dentro de los diarios mexicanos? “Yo agarro a Colima como un estudio de caso. En Colima sólo

Lunes 10 de Septiembre de 2018

hay dos columnas científicas publicadas, ambas, en El Comentario; solamente hay un programa de divulgación científica que pasa por Universo Radio. Entonces hablamos que sólo hay tres espacios que se relacionan con la divulgación de la ciencia, exclusivamente”. Delgadillo Grajeda lamentó, en ese sentido, que los diarios de gran tiraje en el estado y el país, no proporcionen un adecuado espacio para la divulgación científica. “Mientras no se profesionalice el gremio y no se den espacios adecuados

para la divulgación de la ciencia, va ser muy complicado que estos temas se pongan en tribuna”. El periodista expuso que es necesario transitar a una visión más completa de la divulgación de la ciencia y no solo utilizar estos temas como relleno, cuando se buscan contenidos para llenar un periódico. - Y hay que ver el enfoque que se le da, porque muchos pueden pensar que el periodismo científico es sólo difundir temas de tecnología, y va más allá… —Efectivamente. Implica, en un primer momento, que el periodista comprenda con la mayor profundidad la complejidad del fenómeno científico. Y que luego tenga la capacidad de hacer una historia, una narrativa que sea atractiva para que la gente se enganche y quiera leerlo, además de que sea claro el estilo y conciso. Cómo traducir cuestiones tan complejas de la terminología científica a un lenguaje concreto y sencillo, que pueda entenderlo cualquier persona: ése es uno de los retos. Por último, Arnoldo Delgadillo aseguró que el periodismo científico tiene un gran futuro, pues cada vez hay más especialidades, maestrías, seminarios para mejorar la divulgación de la ciencia en el trabajo periodístico.

*Periodista egresado de la Falcom. **Fotografías/ Facebook Secretaría de Salud Colima

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Poesía

Lunes 10 de Septiembre de 2018

Siempre me han fascinado los libros: Jorge Vega Por Crispín Preciado y Montserrat Velázquez Jiménez *

- ¿Cómo fue su primer contacto con la literatura? Muy afortunado. A mí siempre los libros me han fascinado, desde la primaria. Recuerdo que era el único que leía los libros de español completos, todos los cuentos y todos los poemas que había ahí, por puro placer. La maestra decía que no deberíamos adelantarnos, y me sentía un poco culpable porque decía: “no, pues yo ya terminé el libro”. - ¿Cuáles autores ha leído y lo han influido para comenzar a escribir? En este caso me pasa como a muchos: ojalá me hubieran influido los autores que a mí me gustan. Los que yo considero para mí básicos y que me inspiraron para escribir son: Henry Miller, sobre todo con los dos trópicos, de Capricornio y Cáncer, y Apollinaire en poesía, quien para mí es el que abrió nuevas rutas, nuevos caminos. Y curiosamente Henry Miller, no sé si lo llegó a conocer, pero leía mucho también a Apollinaire. Este tipo de literatura me gusta más, es más vivencial y más íntima, no tan lógica, no tan de humor fino, corrosivo. Es un humor más salvaje. - ¿En qué suplementos ha publicado? Pues desde que estaba aquí, en Cartapacios y en Ecos. En la facultad teníamos un suplemento que se editaba en El Comentario, se llamaba El Crack. Duramos como 30 números y lo editábamos tres compañeros de la facultad. Era en una sola hoja, porque antes el formato de El comentario no era tabloide. Curiosamente en el único espacio donde no he publicado es en el Ágora, pero en todos los demás suplementos que han existido he publicado: Altamar, El comentario semanal, y en revistas ocasionales que han salido. - ¿Cuál es su opinión con respecto al panorama literario actual en Colima? Es una pregunta muy grande, pero por lo que he visto y he vivido, hay momentos en los que tiene más auge, otros en los que se estanca, y otros en los que está bajo. Las nuevas generaciones están apenas

formándose, y muchos de las generaciones como la mía ya están muy cansados o ya dijeron lo que tenían que decir. Lo actual es un poco flojo, siento que les faltan muchas lecturas, más trabajo, tallerear más. Y los de antes ya no estamos proponiendo cosas interesantes. Espero que se vea algo más fuerte en los próximos años. Ahorita lo que siento más vivo en cuanto a creadores es a los artistas visuales; ellos están produciendo cosas interesantes. Los que son poetas y cuentistas, siguen siendo más o menos los mismos: César Anguiano, Sergio Briseño, Verónica, Guille, que son más o menos de mi generación, pero chavitos hay muy pocos: Avelino es de los más jóvenes, David Chávez, Alberto Llanes. No hay mucha propuesta todavía. - ¿Entonces cree que hay una diferencia entre los autores de su generación y los de las nuevas generaciones en cuanto a estilos o temáticas? Sí, incluso entre cada artista o escritor varía dependiendo de sus propias necesidades de expresión, de lo que va uno conociendo o aprendiendo del mundo y de la vida, eso es normal. Siento que las generaciones de los que tienen dieciocho en adelante apenas se están empezando a formar. Nos pasó a nosotros, igual, cuando nos estábamos formando quienes escribían eran las generaciones de antes, gente como Víctor Cárdenas, que todavía lo seguimos recordando, Alfredo Montaño, Alberto Barreto, Gustavo Lupercio, que era muy bueno, y Guillermo Coella, que los jóvenes no conocen, pero ellos eran los que estaban dominando el panorama. Es parte del proceso natural, tienes que aprender en un determinado momento de tu vida que si quieres escribir tienes que leer mucho, prepararte, aprender de técnica; tienes que aprender todo eso, si no vas a repetir lo que ya dijeron otros. En mi caso, me gusta pensar que debemos escribir cosas que valgan la pena. Estoy trabajando un poemario y una novela; no estoy publicando porque ahora dirijo la oficina de Prensa de la Universidad de Colima, y los textos podrían asociarse con cierta línea política, y no quiero que se contamine mi trabajo literario en ese sentido. Me di cuenta de que tenemos que escribir con mucha disciplina, con intensidad, y

sobre todo con mucha honestidad. - ¿Qué autores colimenses de su generación ha leído más? He leído a todos los que son de mi generación, incluso antes de que publiquen sus libros. En broma nos decimos: “te leo y me lees”, porque aquí casi todos tenemos esa tendencia a publicar sin leer a los demás. Los recitales de poesía siempre están solos. Guille Cuevas me gusta mucho, de César Anguiano he leído sus novelas y libros de cuento y también sus poemarios; deVerónica Zamora, sobre todo los primeros libros y el último que está trabajando, con el que le dieron una beca. También Sergio Briseño y Ada Aurora. Me gustan esos que tratan de entender el misterio humano, por qué somos como somos, por qué reaccionamos como reaccionamos, por qué pensamos como pensamos. - ¿De qué manera han afectado las problemáticas sociales en usted y en su escritura? Eso lo abordo sobre todo en las crónicas. La parte política, la parte social pega siempre en textos que son como ensayos, crónicas o el trabajo periodístico, que es lo más inmediato. En lo demás, creo que cuando uno mete cuestiones políticas o sociales, el trabajo se echa a perder; ni Pablo Neruda lo pudo hacer bien. Cuando es un trabajo más serio, de trabajar para tratar de entender al ser humano, las cuestiones transitorias no son tan importantes, lastran el trabajo y lo anclan a un determinado año o mes. Creo que esos tipos de problemas, que a todos nos afectan, los he sacado en crónicas y en trabajos periodísticos. Todo lo que he vivido, lo que he visto, lo que puedo contar, la situación de pobreza que he visto, la violencia, todo eso me gusta abordarlo en mis crónicas. Y cuando trasciende a algo más, que ya no es violencia cotidiana o violencia específica de alguna colonia, que tiene que ver más con la violencia del ser humano, recurro a la poesía, no para denunciar, tratar de quejarme o arreglar algo, sino para explorar el misterio humano. - ¿Prefiere escribir poesía o narrativa? Las dos. El mismo tema te lo pide. Siempre he querido escribir una novela, pero lo primero que me salió fueron poemas, de ahí en más fueron crónicas. Trato de ser

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Poesía sintético. Disftuto mucho la narrativa, también los poemarios, pero eso depende del tema. Cuando es inmediato tiene que ser poesía, no hay de otra. La novela requiere que estés como loco varios años y tiene que ser un impulso muy grande, porque si no, no funciona. - ¿Qué consejos le daría a los jóvenes que apenas están comenzando en la escritura? Todavía no estoy para dar consejos, aunque sí recomendaciones técnicas que me funcionan a mí, como leer y releer después para entender qué tipo de esstructura y estilo manejó este autor. Hay que leer mucho de técnicas, porque es fundamental y nadie lo menciona. En cine se ha trabajado mucho la técnica, sobre todo Robert Mckee y su libro del Guión y Blake Snider con Salva al gato, entre otros muchos. Son textos en donde explican cómo escribir un guion de cine, pero eso nos sirve también a nosotros. Están además las recomendaciones de García Márquez, de Juan Rulfo, el loibrito de Rilke con sus recomendaciones a los jóvenes poetas, y Vargas Llosa. Hay que entender cómo funciona esto, porque entre más conoces de estructura mejor cuentas tu historia. Yo trabajo, por ejemplo, escribiendo boletines y notas, y eso también me sirve. No le batallo porque sé que desde la antigüedad clásica hay una estructura básica para contar historias: tienes que conocer las divisiones, tienes que conocer las llamadas zonas áureas, cómo equilibrar tu texto. La idea, además, es que parezca natural, que no se vea forzado. Entonces, la recomendación es ésa: leer mucho y con detenimiento, tratar de entender por qué

Lunes 10 de Septiembre de 2018 el autor escribió de tal o cual forma, por qué ocultó cierta información. Hay que leer también autores que tienen mucho éxito entre el público. Se les critica mucho de ser literatura light a los que venden, pero es importante ver por qué atrapan a la gente. Stephen King tiene una imagen que a mí me gusta mucho: dice que esas enormes cajas de herramientas que tienen algunos artesanos son el equivalente a las técnicas que debe tener un escritor. Si necesitas un desarmador, sacas un desarmador o unas pinzas, y si necesitas cierta estructura o estilo para narrar algo, pues la tomas. Igual que correr, una vez que aprendes el oficio dejas de pensar en las técnicas y las usas de manera natural. Es importante conocer, rescatar y difundir la literatura que se produce en nuestro estado, pues no sólo nos aporta nuevas formas de ver el mundo, sino que también nos otorga la posibilidad de pensar nuestra región de distintas maneras, de verla a través de los ojos de todos los escritores, poetas y narradores que la han habitado. Comúnmente se tilda a la literatura colimense de regionalista, sin embargo, como lo mencionó Jorge Vega, ésta no necesariamente es así, pues los temas varían dependiendo del escritor y de sus necesidades, y, por tal motivo, nuestro deber es escucharlos y reconocer el esfuerzo que hacen por seguir perpetuando el oficio de escribir. _________

La entrevista se realizó para la materia Literaturas Regionales, impartida en sexto semestre de la Licenciatura en Letras Hispanoamericanas por la doctora Gloria Vergara.

Jorge Vega Aguayo nació en Quesería, Colima, en 1966. Poeta. Estudió en la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima. Colaborador del periódico Ecos de la Costa y de las revistas Géneros, Tierra Adentro y Ventana interior. En 1997 recibió el Premio Estatal de Poesía de la Secretaría de Cultura de Colima por su poemario Abierta flor, y en 1999 el Premio Único de los Juegos Florales del Ayuntamiento de Colima.

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Cotidianidad La envidia Por Karla Aliset Morfin Arredondo

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a envidia es cuando te fijas en que tiene alguien más, cuando no soportas ver triunfar a otras personas, ver como son felices con sus parejas, familia, amigos, admirar su belleza, su personalidad, la actitud tan bonita que contagia a cualquiera, perder el tiempo revisando los estados de Facebook y WhatsApp, sus últimas conexiones, amigos agregados recientemente, sentir coraje porque todo le sale bien, porque todo marcha a favor de alguien. Inviertes tu valioso tiempo por averiguar sobre la vida de alguien más y juzgar sus acciones, buscas opciones para arruinar sus planes de una u otra manera, haces comentarios negativos para manchar la imagen de la persona, siempre buscas un defecto en lo que hace y nunca reconoces que ha hecho algo bien…Y así pasan los días invirtiendo un tiempo que jamás se recuperara solo porque no soportas ver tanta felicidad en alguien más. Detente un momento y piensa ¿Ganas algo al envidiar a otra persona?... La respuesta es que “No”, mientras tú vives atormentado por querer hacer un mal a alguien, la otra persona sigue triunfando y cosechando éxitos, sigue disfrutando de sus talentos porque no tiene interés en destruir los sueños nadie. En lugar de enfocarte en otras personas, disfruta de lo que tú ya tienes, lo que te has ganado con tanto esfuerzo, de tu belleza, en la vida tendrás el éxito que estés construyendo en el presente, así que presta atención en tus fallas, corrígete, ama, respeta, ayuda, se humilde, amable, amoroso…Y deja de preocuparte por cómo va la vida de los demás.


Fotografía Lunes 10 de Septiembre de 2018

Lunes 7 de Agosto de 2017

Fotografía El ComEntario SEmanal

Poesía y luz Por Brenda Rosales

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La nobleza del arte consiste en que lo causal es plurívoco. Nos lleva por diferentes caminos que en determinado momento se unen y hermanan. La fotografía no es la excepción, se complementa bien con las palabras… dicen que una imagen dice más que mil palabras, pero una imagen que se complementa con la cadencia de la palabra, cobra un peso distinto un impacto más profundo y relevante. Esta vez, continuamos con una semana iluminada por rayos de sol y de luna.

Elena Fabela.

Alex Meléndez.

Rulf EM.

Rulf EMM.

Elena Fabela.

Alma Delia Chávez.

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Noé Orozco Andrade.

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Literatura

Lunes 10 de Septiembre de 2018

No-Ficciones

Un aula de papel Por Roberto Bolaños Godoy

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mpecé a leer la revista Crítica de la BUAP en el 2007 gracias a un poeta con quien había asistido a un taller literario. Todavía recuerdo aquella portada amarilla. El formato cuadrado. Los interiores a blanco y negro. Los grandes nombres en su índice. La compras en el Samborns, me dijo. Y fui a conseguirla de inmediato. En retrospectiva, la influencia de esa revista fue decisiva en más de un ámbito de mi vida. Entonces yo apenas iniciaba la licenciatura. Como estudiante joven y emocionado por estudiar literatura en la universidad, y ante el desencanto progresivo por ciertos profesores mediocres, por ciertas clases aburridas, por ciertas lecturas soporíferas y por una estructura educativa que te desalienta porque “la carrera de letras no es para formar escritores”, una revista como Crítica era un oasis intelectual, el referente necesario para estar al tanto de la actualidad literaria y la inspiración que necesitaba para seguir afirmando mi incipiente vocación literaria. Un aula portátil de papel para formarme como lector y como escritor mientras viajaba en el transporte público. En sus páginas se leían excelentes ensayos de escritores mexicanos y latinoamericanos, así como muchos textos ensayísticos traducidos del inglés y del francés que quizá de otro modo no hubieran circulado en nuestro medio. Cuentos, poemas, fragmentos de novela de escritores de primerísimo orden y también de numerosos escritores jóvenes que apenas estaba dando a conocer su trabajo. Quizá de lo más importante para mí fue la sección llamada “La vigilia de la aldea”. El nombre me parecía maravilloso para un apartado de reseñas literarias. Un observatorio privilegiado (o torre de francotirador) desde donde se podía monitorear el acontecer del campo literario. Leyendo esas reseñas fue como me nació la inquietud de escribirlas yo mismo. Esa sección, esos textos, los nombres de los colaboradores recurrentes como, por ejemplo, David Miklos, Gabriel Wolfson o Marco Tulio Aguilera, todo

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eso conformó mi primera escuela, laboratorio y modelo para mis ejercicios iniciales de crítica literaria periodística. Descubrir que un género textual tan modesto y afilado como la reseña podía ser un espacio también para la creación me inclinó a considerarme como un crítico. Sigo escribiendo reseñas desde entonces. Y si un día fundaba una revista, pensaba, sería como Crítica. Le debo a una revista literaria de una universidad de provincia nada menos que una de las grandes pasiones de mi vida. La verdad sea dicha, Crítica fue una revista extraordinaria. Y para mi época de estudiante significó un ritual bimestral de lectura que me permitió abrir mi horizonte lector a la literatura actual, a la posibilidad de conocer lo que mis contemporáneos producían. Sentía que si quería ser escritor y crítico profesional era mi obligación conocer el trabajo de los otros y leerlos, o ¿cómo esperaba que los demás me leyeran a mí, si me encerraba en la lectura de los mismos autores? Empecé a leer Crítica desde 2007 y la compré con regularidad durante los siguientes años. Me acompañó durante mi semestre de movilidad en la UNAM. Durante mis dos años de maestría en Cuernavaca y Toluca. En 2014, empecé a tener problemas para encontrarla. También me empezó a faltar tiempo para leerla conforme los números aparecían. De pronto me encontré con que durante dos años la había adquirido sin leerla: dos años de números que acumulaban

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polvo. Dejó de llegar al Samborns frente a la Universidad Autónoma de Aguascalientes y un día también esa tienda-restaurante desapareció. Dejé de comprar los números en físico pero seguía las publicaciones en las redes sociales, en su blog y después en su página de internet. Alguna vez le escribí a su director, Armando Pinto, quien muy amablemente me respondió que estaban teniendo problemas con la distribución pero que tratarían de solventarlos. Nunca pensé en suscribirme a pesar de que la publicación era muy accesible y hoy me arrepiento de ello. Hacia el final del año pasado, le escribí de nuevo a los editores porque, una vez que ya vivía de nuevo en la Ciudad de México, incluso aquí no la conseguía en ninguna parte. Me volvieron a escribir con mucha cordialidad. Al parecer los problemas de distribución seguían y la revista no se vendía fuera de Puebla. No culpo a la publicación. Su equipo hacía una labor excepcional con un presupuesto seguramente apretadísimo y ultrafiscalizado. En esas circunstancias una revista así es casi un milagro. Traté de honrar con este relato la revista que yo conocí. Este año la publicación ha presentado una nueva época, con un nuevo formato y creo que una visión renovada. Lo celebro. Y espero también que siga acumulando lectores a los cuales les cambie la vida como a mí. Las páginas de Crítica significaron años de intensa lectura y una educación literaria excepcional que nunca olvidaré.


Creación

Lunes 10 de Septiembre de 2018

La

espiral de

Elliot

Los hábitos comienzan de noche; panorama actual de la poesía colimense IV/IV Por Juan Carlos Recinos

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desmesuradamente los ojos al descubrir la estela de destrucción que tras de sí ha dejado la tempestad, cebada hasta en las hierbas. Esto que he mencionado pertenece al libro Prosas literarias e históricas, de Felipe Sevilla del Río y publicado en 1974. Como se puede leer en el texto citado, comulgar con nuestra memoria temporal no es una obligación, es una necesidad. El tiempo está quebrado, como lo puede estar un plato de porcelana al tocar el suelo, por esta y por otras muchas razones es necesario iniciar de nuevo la reconstrucción de la memoria que nos permite observar todo nuestro entorno. Los decimonónicos colimenses, más los poetas del siglo XX y las actuales generaciones, deben de comulgar en la misma dirección de enriquecimiento espiritual y de conocimiento, hacerlo nos permitirá estar presente en la historia, nuestra historia con nuestra palabra. Negar la memoria nos hará suprimir de manera involuntaria los más hermosos secretos de la palabra develado a otros hombres y mujeres que se asomaron al lenguaje para transformar el mundo. En el libro Los decimonónicos Antología poética colimense del siglo XIX, Rogelio Guedea afirma en el prólogo que: Entendamos, pues, con todo esto, que ése el “gateo” de la literatura en aquel tiempo, los inicios de lo que es hoy la nueva propuesta literaria. Se empezó a construir una conciencia que pusiera los cimientos de lo que ahora es una actitud sólida y comprometida, con rasgos completamente distintos y estructuras poéticas nuevas. En realidad, lo importante no es ver si la poesía colimense era “localista” o “trascendentalista”, “cerrada” o “abierta”, lo interesante es percatarnos de que sí existía una poesía colimense del siglo XIX; sí hay un andamiaje en donde descansan los derroteros actuales de nuestra literatura. Rescatarla es el compromiso; lo demás, solo palabrería. Se puede o no de estar de acuerdo con esta visión de Rogelio Guedea. Se puede decir, por ejemplo que el gateo, refiérase esto al inicio o principio de nuestra memoria poética sigue tan vigente como en el principio. Ha cambiado, si la actitud y las estructuras poéticas, pero la ceguera persiste. La necedad de negar lo ya evidente es un mal generacional que se aferra como un cáncer al cuerpo, en este caso, esta ceguera y actitud nos priva de un gran botín de conocimiento. Rescatarla es el compromiso; lo demás, solo palabrería, afirma Guedea en ese libro, en ambas cosas estoy de acuerdo. Esta afirmación es una carta abierta y un saludo a los nuevos investigadores. En la actual poesía colimense hay mucha palabrería, no hay aporte al cimiento. El auditorio es grande, el parnaso cada vez se expande más con los nuevos poetas. Sin embargo, la última palabra aún no está dicha, hay que arder y consumirnos para recuperar la memoria. La soledad y el silencio son un exceso de los sentimientos que se iluminan con un poco de luz.

robablemente estemos ante un capítulo en los anales de la historia colimense que requiere de la mayor atención por los nuevos críticos e investigadores, es necesario recordar y tener presente lo que ayer fue un sueño y hoy es una realidad. Nada en este mundo admite las cosas a medias. Nada es tan rigurosa como la creación. La palabra es fiel a sí misma y solo despliega su misterio cuando ve su rostro en el corazón de un hombre. El siglo XIX en Colima es uno de los más ricos dentro del panorama nacional, su referencia no es mera casualidad en la historia, es un punto estratégico que permite ver con mucho interés nuestra memoria poética. La poesía de este siglo conforma un incalculable aporte a nuestro pasado inmediato, pero también satisface sobremanera las inquietudes de quienes se asoman a contextualizar el antes y el ahora en la literatura de este pequeño territorio. La verdadera memoria de esta literatura reposa en el silencio del siglo pasado. Reposa en cajas de cartón, con temperatura definida y bajo una rigurosa medida de seguridad. El tiempo ha encapsulado lo que nos interesa recuperar y estoy convencido que esta perspectiva debe ser modificada. Se debe incitar a las nuevas generaciones a develar todos los secretos, hacer un pequeño paseo por el paraíso que nos antecedió y degustar con un sabor inigualable los frutos y las esencias de las cosas ya hechas. Hay que iniciar el asedio hasta lograr el diálogo permanente con estos autores, evitar que sean sombras en nuestro diálogo. El tiempo es un elemento que siempre está presente en la memoria del hombre, es una profecía que comulga con el silencio de Dios, pero también es nuestra conciencia, es un animal que se angustia, salta y luego se agazapa, al hacerlo y cambiar de posición deja visible una parte de su grandeza y su misterio. En la actualidad, una pequeña pulsación de luz nos ha dejado a la vista lo que el tiempo ha ocultado en su regazo. He dicho anteriormente que algunos investigadores –entre curiosidad y necesidad- han hecho visible la realidad de recuperar la obra de autores imprescindibles. Nuestro destino es pasar por este suelo, como lo hace el polvo, va a todas partes y sin dirección, pero a diferencia de este, nosotros si dejamos huella, aunque estas sean cubiertas por el polvo, el mismo en el que nos convertiremos con el tiempo. Las visiones han cambiado, y ahora todo es distinto. La noche cae rápida, violenta como el aire; impenetrable, negra como boca de lobo, como las mil bocas hambrientas que ululan siniestramente por todos los rumbos de los montes. Y el sueño huye. Cuando amanece el tiempo amaina; llueve, pero no hace ya un viento fuerte. Aturdidos vamos saliendo poco a poco, tal como de un escondite. Volteamos el cuello de uno a otro lado y abrimos a José Agustín Márquez Gileta, por su paciencia

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Historia

Lunes 10 de Septiembre de 2018

De bélico y polémico, de guerra y política Por Mirtea Elizabeth Acuña Cepeda

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l cronómetro sigue pulsando y entramos de lleno en septiembre, mes de la patria, que remite a la guerra de Independencia en México y en muchos países latinoamericanos, una excusa para dedicar unos minutos al tremendo fenómeno social que es la guerra, voz que proviene del germánico Werra, que como en inglés, se escucha cual onomatopéyico grito guerrero y que, es posible, se escuche menos agresiva en griego, Polemos, y hasta suavizada en latín, bellus, pero en cualquier lengua, implica violencia, daño grave y mortal. La guerra es el más impactante de los fenómenos sociales, pues marca la vida de los pueblos y por su acción desaparecen y surgen civilizaciones. Quizá, si la política, el debate civilizado, privase sobre la polémica, que pertenece a la guerra, no festejaríamos tantas fechas bélicas, como las del mes de septiembre, una guerra que culminó tras once largos años, pero de la cual nace México. De haberse impuesto el debate político, es decir, el arte de vivir en sociedad, en la Polis – Civitas, conmemoraríamos a Primo de Verdad y Ramos, como padre de la patria; un síndico del ayuntamiento de México, señaló que “la soberanía reside esencialmente en el pueblo”, por ende, a falta de monarca legítimo, ésta “había

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retronado al pueblo”. El 19 de julio de 1808, Primo de Verdad y el regidor Juan Francisco Azcarate y Lezama, propusieron al virrey que convocase a todos los Ayuntamientos de la Nueva España para formar un gobierno apoyado en el pueblo. Sin embargo, los pretéritos imperfecto e indefinido no valen en Historia, lamentablemente, pues de ser así, el debate político hubiera versado sobre los puntos de vista y se hubiesen llegado a acuerdos según los intereses de los distintos grupos sociales. Las guerras independentistas marcaron la desaparición de un imperio, su fragmentación inició con la ocupación de España por Francia en 1808; un suceso coyuntural, que es causa de un proceso guerrero en cascada, pues a partir de ese año, se fueron dando las declaraciones de independencia de los territorios del Imperio español. Por esta coyuntura guerrera y violenta, se desestructura un Estado y se crean nuevos Estados; por lo que cabe recalcar la importancia de su impacto; mas, tratemos de reflexionar en torno a la cuestión: Política o Guerra. Viendo el panorama internacional, no cabe duda alguna de la preponderancia de la guerra en el pensamiento humano y en la vida de los pueblos, quizá por ello se hayan levantado altares a las divinidades bélicas y se ha considerado noble y loable esa actividad. ¡Cuántos héroes triunfadores y vencidos han muerto en las guerras! Su

influencia es de tal magnitud, que para los mexicas el máximo dios fue Huitzilopochtli y que Pólemos sea el padre de todos, rey de todos: a unos ha acreditado como dioses, a otros como hombres; a unos ha hecho esclavos, a otros libres, según dijo el filósofo griego Heráclito. La guerra deja unos pueblos en la miseria o destruidos, mientras que encumbra a otros y hasta el Dios de los ejércitos ha bendecido y aprobado la milkhamá (guerra). “Por tanto, dice el Señor Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios” (Isaías, 1:24). “con ira y furor tomaré venganza de las naciones que no obedecieron” (Miqueas 5:15). Incluso el antibélico cristianismo primitivo, gente capaz de morir sin oponer resistencia, al mediar intereses, viró de forma de pensar y se tornó guerrero. La Polemología (del griego, polemos, guerra y logos estudio, razonamiento) es la ciencia de la guerra y cuando hablamos de ésta, nos referimos a polémica, bélico, combate, pelea, lucha, o controversia, mas no a discusión, debate, diálogo y nos preguntamos si acaso acortan la distancia entre política y guerra, usar unas u otras palabras. Polémos es el “daimon”, espíritu de la guerra, del enfrentamiento bélico de seres humanos enzarzados en la batalla. Polémica es hija del conflicto y madre de la destrucción de la polis. La política, ciencia de la polis y lo relativo a la ciudad, entraña preocupación por la conservación del Estado. Al respecto, Heráclito afirmaba: Es necesario saber que la guerra es común y la justicia discordia y que todo sucede según discordia y la necesidad de conciliar pareceres, mediante la política. Se puede establecer la profunda diferencia entre guerra y política cuando ésta, al ocuparse del Estado, implica la aptitud para entender que existen múltiples posiciones desde las que algo puede ser observado y debatido; luego, excluye la violencia, en tanto que permite la discusión entre iguales, nunca en términos de superioridad y sumisión. Sin embargo, Polémos o el espíritu bélico se vinculan con la política, en tanto los Estados buscan espacio para afirmar su poder; pues, Política y Polémica se


Creación

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Cuando Nhada

está pasando aquí Por Brenda Rosales

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arla Rodríguez pasa por esta página. Etérea impregna este espacio de palabras e imágenes que se le atraviesan en su camino diario. La cotidianidad no es rutina cuando se mira desde los ojos del alma. Nhada, como también hace llamarse Karla Astrid Rodríguez, se une a las páginas de El Comentario Semanal con esta columna que pretende traer retratos de la vida labrados con palabras y líneas. Con su formación como artista de la gráfica y su sensibilidad intuitiva, viene a hablarnos del amor y sus múltiples paletas de colores… los rostros que se construyen y deconstruyen entre el ir y venir del tiempo como piezas de ajedrez, de un rompecabezas o un memorama. Nhada está pasando aquí, y a su vez está pasando todo…

unen al manifestarse “una enfermedad convulsiva y violenta del cuerpo político” (Diderot) que recobrará la salud al impedir la guerra mediante el ejercicio de la política, al procurar alianzas y aplicar la ley como consensum ommniu –consenso universal- en las organizaciones internacionales. Una cuestión en el aire es, si la política convertirá los enfrentamientos armados entre los polemistés en controversia política, definiendo ésta como un choque gentil de ideas, para erradicar la violencia guerrera; pues la política no deja de ser un combate, en el cual se debaten opiniones políticas (Quintiliano y Tácito). El debate constituye una herramienta democrática, por ser un acto político de comunicación controversial, donde se manifiestan los más diversos planteamientos y opiniones en un espacio plural de intercambio, donde se da la

Nhada

está pasando aquí

Oda al café Por Karla Rodríguez Cuando pensaba que tenía nada, recordé que siempre te tengo a ti

T

enía mucho sin disfrutarte sin saborearte como hoy. Había caído en la costumbre de buscar refugio en tu hábito. Y aunque me sabías bien, no te había llegado a disfrutar tanto como hoy. Podría decir que es por el día nublado, o porque finalmente me dejé de mis demás amores para dedicarme solo a ti. No sé por concreto la razón del porqué tu sabor en mi boca me entibia las entrañas, pero me gusta. Delicioso sabor amargo y oscuro que me despierta y que siempre me hace suspirar. Café es tu nombre en algunos idiomas, placer es el gusto que nos brindas en común.

confrontación de ideas y propuestas, bajo un clima de tolerancia y respeto. Pedagógicamente, es importante aprender a discutir, del griego Dis –Quatere , separar y cortar las palabras para ver si el argumento es sólido, esto es la política, sin llegar a la polémica; la discusión es parte del debate, al establecer un diálogo sobre algo polémico y confrontarse las ideas antagónicas, exponiendo argumentos a través del diálogo, con el propósito de entender las opiniones, lo cual no quiere decir que se aceptan, pero si la necesidad de refutar de modo significativo y de encontrar los puntos en común. Un debate implica confrontación, pero no usa la fuerza física, ni un lenguaje insultante o soez, sino que se contrastan ideas mediante el diálogo, es un equívoco huir del debate, pues es una forma de llegar

al conocimiento, de saber lo que otros opinan respecto a un asunto; el diálogo no implica debilidad, sino debatir en términos de politesse, de educada cortesía y de escuchar con empatía para comprender las divergencia de opiniones. El debate o discusión remiten al “elenchus” griego, el arte de la refutación mediante el escrutinio cruzado sobre algo, para llegar al acuerdo sin apabullar, pues se cortan y separan las palabras en una discusión para hacer surgir el conocimiento. Luego, la diferencia entre polémica y política está marcada por la dialéctica, cuyo aliento es la razón que excluye la violencia. En el combate político no se esgrime la espada, sino la palabra educada para solucionar los conflictos, de cualquier tipo. mirtea@ucol.mx

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Educación

De

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música y otras cosas

Ignorancia o descuido Por Ricardo Martínez Rodríguez*

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l error en el ser humano es un componente del la condición del mismo, los seres humanos transitamos por el estrecho camino que nos marca el deber: un cúmulo de acciones que a su vez, nos señalan el camino de lo que es malo y lo que no lo es, según la religión católica, en lo que también podrían coincidir otros credos religiosos. Estas normas, deberes u obligaciones como se podrían definir estos preceptos, para su cabal aplicación, estarían sujetos a otro componente llamémosle integral del ser humano, que lo constituye su formación moral, ese conjunto de valores que determinan o delimitan, muchos de los comportamientos y actitudes de las personas sin importar credos religiosos, formas de vida o estado alguno; porque los valores morales son cualidades o virtudes que los hombres y mujeres en el mundo, pueden determinar o aplicar su uso a voluntad, independientemente de una determinada formación o educación familiar obtenida. En la educación de las personas, no obstante que hayan tenido una buena educación en los aspectos religioso y moral, no es una causal para que este tipo de individuos obre y actúe a lo largo de su vida conduciéndose con rectitud y honestidad pese a eso, hay personas que son distintas a lo que les fue inculcado en el seno del hogar, y luego interviene otro factor que es la conciencia; este elemento, ejerce en cada individuo como un mediador entre los valores morales y el deber, y acaba siendo en muchas ocasiones, el que define o inclina la balanza a favor de una cosa u otra según el juego que se esté jugando; aquí aparecerán los intereses de toda índole, la conveniencia del momento o que se yo, el caso es que en la decisión final y en ese momento, la conciencia se yergue en juez y la que decide la situación. El preámbulo sobre la proclividad del ser humano al error con todos los efectos y consecuencias que puede tener cuando se comente, se puede y hasta es recomendable tolerarlo, pasarlo por alto y darle vuelta a la

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página como en la box populi, y para el tema del presente, me viene a la mente algo que es muy cierto y que pone de manifiesto que hay de errores a errores y si los yerros recaen en quienes no debían cometerlos cuando menos con tanta evidencia y simpleza, entonces les aplica perfectamente mi frase: “Los errores son de la jerarquía de quien los comente.” Aplicable a gente con un rango importante y con jerarquía de primer nivel. Resulta que en la primera entrega de libros de texto gratuito para la educación primaria en la Ciudad de México, apareció el dibujo de una mano con seis dedos y en los comentarios de maestros entrevistados con los que se completa el reporte, hablaron de muchas faltas de ortografía existentes contenidos en los libros de aquella primera entrega; y ante tan esto, el calificativo para ponerle nombre al hecho, no existe o por lo menos uno que no evidencie la enorme falta de cuidado por decir lo menos, entendiendo que hay un enorme grupo de trabajadores, calificados en cada uno de los aspectos temáticos, técnicos y especialistas, que supervisan y están al pendiente de los procesos paso a paso y con todo ese aparato salir con una charada así, no es concebible. Buscar culpable o culpables no sería lo más prudente, para los que tienen la responsabilidad en la supervision de los contenidos y la corrección en su caso, de la presentación de estos libros que son tan valiosos en el desarrollo del conocimiento en los niños que empiezan su educación, serán por lo menos los que hayan puesto de inmediato manos a la obra para corregir tal error y dar seguimiento al problema porque no pueden estar habiendo errores mucho menos de tal magnitud, y no porque otros más pequeños si puedan suceder, lo deseable es que no haya ninguno ni pequeño ni grande, porque eso muestra que entre el equipo de técnicos y especialistas hay una suerte de sobrevaluación de sus capacidades y por lo mismo, no le dan importancia a agotar las posibilidades de error en una revisión exhaustiva d los materiales antes de la entrega final. La falta de precisión y la ampliación sobre algunos temas de la historia de nuestro

país, han sido recurrentes en otras ediciones de estos mismos textos, amén de que no dejan de haber errores ortográficos, como sería deseable que desde su elaboración de estos libros hubiera el cuidado extremo y un escrupuloso interés por que llegaran a las manos de tantos niños hombres y mujeres del futuro, pero no solo eso, que se valorara no al texto impecable y bien presentado, sin errores y bien ubicados en la realidad que vivimos y didácticamente bien llevados con los conocimientos justos, claros y sobre todo, con las verdades históricas de nuestro país y los hechos de nuestros próceres sin ambigüedades ni verdades a medias. Aunque la nueva administración Federal anuncia reestructuras por donde quiera, lo cierto es que ellas no suceden nada más porque el ejecutivo lo quiera, existen procesos legislativos que tienen que darse para derogar muchos de los cambios que el señor López Obrador ha hecho del conocimiento ciudadano. Ya hay voces que dicen que la señora de tan infausta memoria doña Elba Esther Gordillo, regrese a la dirigencia nacional del snte, lo cual no deberá suceder si se respeta el sentir del gremio magisterial porque salvo los rebeldes que no docentes de la coordinadora, que se la viven inventando plantones y manifestaciones, que ya con la liberación de su protectora, quizá tengan una justificación para sus protestas y para iniciar con el ciclo escolar, a no ser que ya tangan un motivo mayor para dar inicio a lo que será para ellos un año más de lucha por sus ideales y liderazgos facciosos, y aspiraciones de poder a costa de la educación de la niñez en los estados donde han podido sentar sus reales, donde además tienen por aliados (cómplices) a los gobiernos estatales. El tiempo nos dirá si López Obrador tenía razón con aquello de que los docentes no deben ser ultrajados ni cuestionados en su trabajo, u opta por buscar la verdadera unificación del magisterio nacional como el mejor de los caminos para llevar a buen puerto la embarcación de lo que hoy es la pobre educación en México. Correo es: acapelamusic@hotmail.com


Poesía

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Divagaciones

de una mente sin reposo

Desde Conjunto vacío hasta Mudanza, a través de Verónica Gerber Por Sugey Navarro *2015, Premio Aura Estrada **2010 Somos todos exiliados de esa tierra del recuerdo fidedigno. Somos todo hueco. Todos Conjunto vacío*. Tomos de libros con hojas en blanco. Blanco. Un error de imprenta. La voluntaria eliminación de los textos que nos guíen a donde ya estuvimos. Textos sobre hojas aún más blancas que el olvido. *** Luego viene la Mudanza**, Verónica (1981) su siempre estar en busca, en movimiento. Falta algo que intenta completar a través de la palabra. Y las líneas Y las fotografías Y las matemáticas Y las piezas del corcho en la pared gastada; Los anillos del árbol, en la madera que Ha de ser papel para historias Historia que escribirse. Y procura escribirlo. Intenta llenar los vacíos del anterior conjunto, aunque trate de diferentes obras, tiempos de su escritura, temas; quien escribe sigue la misma soga, con esperanza de ser salvado o encontrar al grupo del otro lado de la cuerda, que busque la salvación, en este extremo. Mudanza de los que avanzan, los que transforman, los que se buscan. *** Ambliopía es una oda a lo errático Y deambulatorio. Adaptarse. Nómadas de las circunstancias, Nunca un mismo sitio, Pues aún posándose en un mismo punto, se explicará distinto al completar la imagen para entender al mundo.

* Vito Aconti salta de la narrativa al poema Busca el silencio. Desde el lugar en que observa, se hace mucho ruido. No es preciso estudiar la palabra, Hay que adentrarse en ella, hurgar en sus huecos Ampliar distancias, volverlos Rocas ante el río en que el lector transite. No es preciso limitarse a la hoja en blanco, Hay que salir de ella. Bailar sobre ella. Imprimirse en ella y callar Cuando se ha aprendido a construir Con ella el mundo, para el que quedaron Las frases muy cortas. Volverse arista. Erigirse historia. Papiroflexia. * Es de Telegrama que rescato la esencia del libro: La palabra es una entidad soluble. Una sustancia que sufre varios estados Sólida cuando se escribe sobre una hoja de papel: la tinta cristaliza sus formas, el enunciado sus límites y la puntuación sus intervalos. La conversación, en cambio, es líquida: el diálogo es un manantial que se alimenta de sonido, fluye en el tiempo y espacio, de ida y de vuelta, desde quien habla, hasta el que escucha. La palabra es gaseosa cuando murmura, cuando se disuelve en expectativas ajenas, cuando se reconstruye de boca en boca, cuando se descompone y cambia de sentido. * Equivoco es palabra, sólida cuerda que une distancias, tiempos, deseos, presencias. Toda carta es una espera. La palabra es el deseo. Buscar palabras y encontrarlo a él. Buscarla a ella a través de la palabra. Tócala con la punta del poema, Paul Valéry. * Onomatopeya, ¿escritura sin sentido? diría música, principio de los tiempos; el sentimiento viaja al margen de la coherencia de lo legible, del código materno. En el inicio fuimos sólo ruido y señas. * Cierra con Ambigrama. Cuenta buscarse al otro lado del espejo descifrarse en el anterior costado; acudo nuestro enigma y con el propio enigma a pensar que Da Vinci ha resuelto de hacer su escritura-espejo construyó en el reflejo, este mundo.

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Cultura

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Presentan libro La noche interminable. Tlatelolco 2/10/68

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50 años del Movimiento Estudiantil de 1968, es importante rescatar microhistorias, a fin de tener conciencia social e historia, pues un pueblo que no tiene estos elementos, no tiene futuro, consideró el escritor Greco Hernández. Entrevistado previo a la presentación de su libro La noche interminable. Tlatelolco 2/10/68 en una librería de Coyoacán, el también biomédico refirió que mucha gente que vivió en aquella época, ya falleció, por lo que ‘armo una microhistoria’ contada por la gente del pueblo y no por dirigentes ni personajes del gobierno. El texto publicado por Siglo XXI Editores, aborda lo acontecido la tarde del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco; se trata de una serie de relatos contados a ras de piso, alejado de líderes y protagonistas reconocidos. “El libro es un testimonio de lo que vivió mi familia en 1968, un testimonio escrito por mis hermanos mayores porque yo era muy pequeño y no viví ese movimiento. Mi hermano mayor participó de manera directa, era un activista, mis padres también y se involucraron en el movimiento”, dijo el autor a Notimex. El libro de Greco Hernández Ramírez recrea todo el ambiente íntimo de su pro-

pia familia; la narración, hecha con un tono lleno de viveza, muestra cómo una familia humilde pudo involucrarse en los acontecimientos y de qué manera vivió esa tragedia. Es un testimonio insustituible, realizado con pasión e inteligencia. Refirió que fue su hermano mayor, quien sobrevivió a este acontecimiento que marcó la vida social de aquel México de finales de la década de los 60. “Mi hermano fue uno de los personajes que asistió a la explanada del 2 de octubre en Tlatelolco, sobrevivió a la balacera dentro de Tlatelolco y a él se lo llevaron a Santa Martha Acatitla. Otros más a Lecumberri y Campo Militar. “Estuvo como preso político 10 días y la idea de este libro, es un poco dar a conocer este testimonio de alguien que vivió la masacre en primera persona y como impacta en una familia común”, dijo. Entre los relatos reales, el autor retoma tres aspectos: el primero la militancia y cómo vive mi hermano la balacera y movimientos; el segundo, el paisaje urbano, el léxico de aquella época, y el tercero, consiste en cómo se vivió al interior de la familia. Mencionó que, si bien el gobierno ya ha dicho mucho y escrito sobre el tema, al igual que dirigentes del Consejo General de Huelga, ‘poco se sabe de la gente, de los mi-

litantes que no tenían rostro y ni nombre’. “Se trata de un ángulo diferente poco explorado contando historias de gente”, indicó el escritor para quien el texto, brinda el aporte de una versión contada por una familia humilde que vivía en Tepito. (NOTIMEX)

Inician proceso de Declaratoria de Monumento Artístico del acervo de Octavio Paz

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a Secretaría de Cultura publicó el Acuerdo de inicio de procedimiento de Declaratoria de Monumento Artístico del acervo del escritor, poeta, ensayista y diplomático, Octavio Paz. En la edición del Diario Oficial de la Federación (DOF) explicó que se inicia el Procedimiento de Declaratoria de Monumento Artístico del acervo de Octavio Ireneo Paz y Lozano, conocido como "Octavio Paz", con fundamento en el artículo 5 TER, fracción II, primer párrafo, de la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Además, exhortó a notificar a quienes pudieren tener interés jurídico del inicio de procedimiento de declaratoria para que en el término de quince días há-

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biles a partir de la publicación del presente acuerdo, manifiesten ante este Instituto lo que a su derecho e interés convenga y, en su caso, presenten las pruebas y alegatos que estimen pertinentes ante la Dirección de Asuntos Jurídicos con domicilio en Avenida Juárez 101, piso 25, colonia Centro, Delegación Cuauhtémoc, por lo que queda a su disposición el expediente del presente procedimiento en la misma, con el apercibimiento de que en caso de no hacerlo, tendrán por precluido su derecho. El presente acuerdo fue rubricado por la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Lidia Camacho Camacho, el pasado 15 de agosto. (NOTIMEX)


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Número 349  

Número 349 de El Comentario Semanal, suplemento del periódico El Comentario de la Universidad de Colima.

Número 349  

Número 349 de El Comentario Semanal, suplemento del periódico El Comentario de la Universidad de Colima.

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