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El senador del PPD cree que la Concertación llegó a su fin

Guido Girardi: “Este reducido de partidos ya no sirve” LA FIGURA DEL CONGRESISTA, PARA MUCHOS, MÁS PODEROSO DEL PPD ALZA LA VOZ PARA EMITIR DURAS CRÍTICAS Y DENUNCIAS HACIA SU PROPIO CONGLOMERADO, SIENDO UNO DE LOS PRIMEROS EN APLAUDIR Y SENTENCIAR EL TÉRMINO DE LA CONCERTACIÓN.

Por María Jesús Ibáñez

Cada vez que se le pregunta por la vida útil de la Concertación, el senador Guido Girardi (PPD) no oculta su sensación de fracaso como integrante de una coalición que, según él, no supo entender e interpretar los profundos cambios que necesitaba la sociedad. Pues, si bien reconoce en ella su misión democratizadora, para el congresista, el ciclo del conglomerado llegó a su fin: “Este reducido de partidos ya no sirve”. Desde hace meses, la figura de Girardi se ha transformado en una de las principales que da soporte a la teoría de la reconstrucción de una gran fuerza progresista. Una idea que se ha materializado en las alianzas que han surgido al interior de la coalición, PS- DC y PPD-PR-PC, y que para él califican como las vías necesarias. Si bien no todos lo han mirado con buenos ojos, el senador asegura que no es hablar de exclusiones sino de definir correctamente los objetivos, y en pos de aquello aunar las fuerzas que reman hacia un mismo lado. Uno de sus detractores ha sido, Ignacio Walker, presidente de la Democracia Cristiana, quien afirmó que el pacto entre el PPD y sus dos aliados –PR y PC- podría significar el fin de la Concertación. Ante esto Girardi declara: “Primero debemos organizarnos como mundo progresista y luego entendernos con el centro y la democracia cristiana, pues no podemos cometer nuevamente el error de renunciar a nuestro programa y nuestra identidad”. Claramente no todo ha sido sencillo en la división de aguas dentro de la oposición, y de ello ha sabido el senador, quien desde su discurso de izquierda ha vertido duras críticas al conglomerado, y particularmente hacia la Democracia Cristiana: “La Concertación nació producto de una profunda demanda ciudadana de restablecimiento de la democracia. Su génesis y la derrota de la dictadura fueron producto de una estrecha alianza entre el movimiento ciudadano y la política. Pero, al llegar al poder, desmovilizó a los movimientos ciudadanos y perdió progresivamente la capacidad de renovación. Más grave aún, la Concertación nació como una coalición de centro e izquierda, pero fue paulatinamente desdibujando su identidad progresista. La política de lo posible y del mínimo común denominador con la DC hizo que el mundo de izquierda tuviera que renunciar a temas que están en la identidad del proyecto progresista”. Todo esto ha dado cuenta de un ambiente tenso y desarmado en la oposición, donde la duda del clima ideal para las precandidaturas surge inevitablemente. Por un lado existen quienes se encuentran a la espera de la ex presidenta Bachelete y por otro lado están los precandidatos opositores que están dispuestos a dar la pelea pese al desigual apoyo hacia la ex mandataria, y finalmente aquellos independientes. Más de cinco figuras y un sólo bloque opositor.


Ante este panorama Girardi no demuestra preocupación y prefiere no referirse a ninguno de los rostros pues afirma no tener elegido: “Apoyaré al candidato que tenga en su agenda apoyar las demandas ciudadanas, de los estudiantes y las regiones”. El senador reflexiona que el pulso está en organizar un movimiento que posea como columna vertebral los movimientos sociales y una política comprometida con la agenda ciudadana. Ese es, a su juicio, el eje perdido de la coalición y lo que tiene a la gente cada vez más defraudada de la política. La necesidad de una Asamblea Constituyente Para Girardi, las críticas no llegan solamente hasta su círculo cercano, sino que se extienden de forma dura y enfática hacia el oficialismo. Conocido es su trabajo de constante reprobación a lo que ha sido el actuar del gobierno de Piñera, donde sus principales reproches se refieren a la responsabilidad social de las empresas en Chile. Casos como Freirina, Río Cuervo e HidroAysén han tenido como principal opositor al ex presidente del Senado, quien acusa la impunidad de las empresas en aspectos de salud y medioambiente. “Este es el gobierno de los empresarios para los empresarios”, reclama. En consecuencia, hace unas semanas, Girardi anunció la necesidad de acusar constitucionalmente a la intendenta de Aysén, Pilar Cuevas, por conflicto de intereses y actos de ocultamiento de información. Hoy, si bien no afirma que llevará a cabo la amenaza, comenta que “la intendenta es un pequeño ente marginal en el proceso, y me da pena, pues expresa toda la lógica autoritaria y arrogante de este gobierno. Entonces si ellos quieren ser más arrogantes y autoritarios, que la mantengan total a nosotros como oposición nos hace muy bien que existan personajes como la intendenta, el problema es que al país le hace muy mal”. Para el senador de la zona poniente de Santiago, la solución a estos actos de exención entre las autoridades y el conflicto de intereses, pasa por convocar a una Asamblea Constituyente que ponga fin a la constitución de Pinochet, y así mismos zanjar políticas tributarias y de medioambiente justas. A su vez, Guido Girardi enfatiza en las diferencias que, a su juicio, han hecho la brecha entre la oposición y la derecha. “Yo represento a una visión que cree que todas las personas son iguales y en consecuencia tienen los mismos derechos”, un aspecto que no ve en los conservadores a quienes les adjudica un pensamiento de supremacía valórica que les hace suponer que existen valores de primera orden y otros inferiores, los ciudadanos, y a nombre de aquella superioridad atribuyen el derecho de imponerlos. Finalmente, el senador Girardi reflexiona sobre el actuar general de la derecha: “Han sido un pésimo gobierno, no tienen apoyo ciudadano, no tienen política, están llenos de conflictos de intereses y aún así no han cambiado la manera de gobernar. Esto explica que sean un oficialismo angustiado y desesperado”.


Crónica Sendor Girardi