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S.O. CORTOS

Vidas en la encrucijada

programa 3

Vivir nos obliga a tomar decisiones continuamente. A menudo son elecciones prácticas sin demasiada importancia aparente. Pero otras veces hemos de enfrentarnos a situaciones cruciales que nos marcarán de por vida, y nos llevan de un cruce a otro cruce y a otro más, como que en los libros de “elige tu propia aventura”. El poder dramático de las encrucijadas es indudable, y el cine no es ajeno a él. Los cortometrajes son aquí un ejemplo perfecto, una forma ideal de zambullirnos brevemente en el cruce de caminos a que se enfrentan los personajes; y a acompañarles en su elección mirando de reojo el camino desechado que se aleja por momentos. La garde-barrière

Les efants de la nuit

Voice Over

Programa 3 Jueves 21, a las 18.00 h. Edificio Rialto: Sala Rialto.

La programación de cortos de Cinema Jove contiene grandes historias de estas. Como la de Don Sabás, de Juan Manuel Zúñiga, en la que la rutina solitaria del protagonista da un vuelco con la llegada repentina de Gus. Una historia tierna de amistad que muestra una atención especial a los pequeños gestos, y que trata con cariño a sus personajes. Un consistente melodrama en el que la emigración mexicana hacia el norte es el telón de fondo. También de brillo amable es la animación francobelga La garde-barrière, de Hugo Frassetto, donde una violinista y su vaca viven a la espera junto las vías del tren. Originales texturas de collage para un relato rítmico y naïf con curioso desenlace. En Les enfants de la nuit, de Caroline Deruas, viajamos a la Francia ocupada de 1944. Henriette es una joven que vive en un pueblo en la campiña, y se enamora de un soldado nazi. Rodado en blanco y negro, el corto plantea con frescura y buen pulso la tensión que producen mezclados el amor y la guerra. Por su parte, el careo de un joven con su agresor es la situación que nos plantea la cinta alemana Ausgleich, de Matthias Zude. Sustentada en sus convincentes interpretaciones, la tensión del protagonista al recordar el pasado es manejada con solvencia, y nos enfrenta como espectadores al dilema ético que propone alrededor de la violencia y la venganza. En cambio, en Agnieszka, de Izabela Bartosik-Burkhardt , nos dejamos llevar de la mano de una bonita historia de autoafirmación que lleva a la protagonista a superas sus traumas del pasado y a reencontrarse con ella misma. Todo en una animación sin diálogos con un atractivo estilo plástico que gustosamente nos mece. Y para acabar un preciosista inventario de ultimátums vitales como es Voice Over. Un corto de Martín Rosete, escrito por Luis Berdejo y producido por Koldo Zuazua, lo que es decir tres de los más reputados artífices del cine español actual. Voice Over nos lleva a vivir tres angustiosas encrucijadas. Todo se juega en apenas unos segundos. La vida de nuevo en la encrucijada. Álvaro Yebra


S.O. LARGOS

VALORES PERDIDOS

“DE BON MATIN”

Hace unos días, disfrutamos del largo canadiense Le vendeur, que hablaba, entre otras cosas, de la importancia que tiene en la vida el oficio que uno desempeña. El trabajo no es sólo un sustento económico, sino que puede ser un pilar fundamental en la existencia, un estímulo necesario para seguir adelante. Sin tener nada que ver con Le vendeur, la producción franco-belga De bon matin le otorga también relevancia al asunto del trabajo. Un ejecutivo de banca llega un lunes, como es su costumbre, a las ocho de la mañana al trabajo, saca un revólver y mata a dos de sus superiores. Acto seguido se encierra en su oficina y, mientras espera la llegada de la policía, analiza las piezas de la vida y los sucesos que le han llevado a cometer este acto violento. El origen de la historia está en un hecho real que oyó en la radio su director, Jean-Marc Moutout, en 2004. Todo lo que sabía es que un tipo de cincuenta años, sin historia, que trabajaba en un banco en Suiza, había asesinado a dos directivos más jóvenes que él y se encerró después en su despacho para pegarse un tiro. Este hecho no se le iba de la cabeza, pero al estar inmerso en otros proyectos cinematográficos, aplazó la historia. Cuando estuvo finalmente decidido a llevarla a la pantalla, buscó información sin éxito. No se había escrito nada sobre el caso

ni pudo encontrar a la familia. El hecho fue un punto de partida y el cineasta imaginó el resto. “Es la historia de un ejecutivo que se encuentra de repente con que todo lo que ha acumulado en su vida no sirve para nada. El trabajo en el que prosperó, que constituía la piedra angular de su felicidad, se vuelve contra él y se cae hecho pedazos. A partir del momento en que se le retira el reconocimiento social, se ve hostigado y humillado”, explica Jean-Marc Moutout, que considera que una cuestión que plantea el filme es: ¿Por qué un hombre pasa al crimen y al suicidio y otro no? ¿Qué es lo que hace que vacile? La conjunción de la crisis, los cambios en el equipo directivo del banco y el hecho de ser marginado o infravalorado en su trabajo son determinantes en la decisión del protagonista, que se enfrenta a una pérdida de los valores en que confiaba, tiene la impresión de haber desperdiciado su vida, y se hunde. Jorge Castillejo Presentada por su director Jean-Marc Moutout Jueves 21, a las 16.00 h. Edificio Rialto: Sala Luís G. Berlanga.

Un actor de peso Una de las principales bazas es la presencia de Jean-Pierre Darroussin y su capacidad de interpretar a un hombre aparentemente corriente, que logra mantener un gesto impasible a pesar de su preocupación. Darroussin es un conocido actor francés, con una extensa filmografía, en la que destaca la presencia del director Robert Guédiguian. Conversaciones con mi jardinero,El Havre o Las nieves del Kilimanjaro son algunas títulos en las que lo hemos visto últimamente. Al margen de su labor como actor, ha dirigido un cortometraje y el largo Le pressentiment (2005).


entrevista

UN FUTURO DE CINE

Michelle jenner por Jorge Castillejo

Making Of: Encuentro con Michelle Jenner Jueves 21, a las 19.00 h. Ayre Hotel Astoria Palace: Room Service Lounge Bar No tengas miedo Presentación a cargo de la actriz Jueves 21, a las 22.30 h. Edificio Rialto: Sala Luís G. Berlanga.

A pesar de su juventud, podría decirse que la actriz Michelle Jenner ya es toda una veterana, porque la primera vez que se puso delante de una cámara apenas levantaba unos palmos del suelo. Ha hecho publicidad, doblaje, televisión... Alcanzó una gran popularidad gracias a la serie Los hombres de Paco. Y ahora, en los dos últimos años, ha irrumpido con fuerza en el medio cinematográfico, gracias a dos películas que considera ya emblemáticas: No tengas miedo, de Montxo Armendáriz, y Extraterrestre, de Nacho Vigalondo. Mañana será una de las protagonistas de la ceremonia de clausura del Festival Internacional de Cine de Valencia, donde se le entregará el premio Un Futuro de Cine.


“El problema que tiene la televisión es que te da mucha familiaridad con la gente. Los demás tienen la sensación de que te conocen, cuando en realidad no es así. Yo, además, soy bastante vergonzosa, y si de repente se me acerca un grupo grande de personas, aunque sea para felicitarme, lo paso muy mal.”

¿Significa algo especial en tu trayectoria No tengas miedo? Por supuesto, fue mi primer papel protagonista en cine y, como es natural, es una muy importante para mí. Fue un personaje complicado de interpretar y supuso un paso muy grande. Por lo demás, trabajar con Montxo [Armendáriz] fue como hacer una películas de antes, como estar en una especie de cine distinto, con un director más clásico. Es un papel complejo, tanto por el tema que trata, los abusos sexuales por parte de un padre, como por el modo de interpretarlo, a través de la contención y el silencio. Exactamente. Para hacer esta película tuvimos que trabajar mucho aquello de contar sin contar. El personaje de Silvia debe transmitirlo todo con la mirada, más que con las palabras. Y eso fue bastante difícil, interiorizar todos esos sentimientos y llegar a expresarlos sin decir nada. Cuando me hablaron por primera vez de la película y del papel que tenía que hacer, me asuste bastante, porque lo veía muy grande, con mucho peso. Es que estás muy presente en todo momento, pero a veces te limitas a no hacer nada, a andar simplemente por la calle. Eso es, a no hacer nada. Y es muy difícil, porque normalmente los actores creemos que cuanto más hagamos, mejor. Al actuar intentamos exteriorizar, mostrar, exagerar... Pero cuando tiene que ser al revés, cuando debes hacerlo todo pequeñito y contenido, pero transmitiendo lo mismo, es un auténtico reto. Pero con Montxo fue muy fácil. En Cinema Jove se puede ver otra película tuya, Extraterrestre. ¿Qué puedes contar es esta experiencia? Desde luego, son dos películas que no tienen nada que ver. No puede haber dos personajes más opuestos entre sí. La de Extraterrestre es una chica fuerte, echada para adelante, con las ideas muy claras. En la película de Nacho Vigalondo cada uno mira por sus propios intereses, y les preocupa antes quedar bien con los demás que el hecho de que los ovnis estén invadiendo la ciudad. Muestra ese lado que tenemos a veces los humanos de mirar siempre hacia nosotros. O sea, son dos personajes totalmente diferentes, aunque los hice casi seguidos. Aunque se haya estrenado más tarde, primero hice Extraterrestre, en verano, y luego, en otoño, rodé No tengas miedo. De todos modos, el interés por la actuación te viene de lejos, porque ya había antecedentes artísticos en tu familia. Mis padres son actores y se dedican también al doblaje desde hace muchísimos años. Yo también he hecho doblaje desde pequeñita. O sea que en la familia ya te-

níamos algo de artisteo. Yo empecé muy pequeña. Con dos años ya hacía anuncios de televisión y poco a poco fui haciendo papelitos en películas o series catalanas. Y en el doblaje empecé con seis años. O sea que desde muy pequeña he estado acostumbrada a trabajar en esto, y siempre con gente más mayor que yo. Y después vino la serie televisiva Los hombres de Paco, con la que viviste un momento de boom y popularidad en la calle. Claro, con Los hombres de Paco lo noté muchísimo. Pero supe que era producto de la televisión y no iba más allá. En ese sentido, siempre he tenido los pies en la tierra. Es bonito que la gente se te acerque y te diga que le gusta tu trabajo. Pero yo soy bastante vergonzosa, y si de repente se me acerca un grupo grande de personas, lo paso mal, porque me da cierto apuro. El problema que tiene la televisión es que te da mucha familiaridad con la gente. Los demás tienen la sensación de que te conocen, cuando en realidad no es así, pero como te ven todas las semanas en la pantalla de su salón... ¿Y cómo eres realmente fuera de la pantalla? Muy tranquila, muy casera, amante de la naturaleza. Me gusta mucho ir al campo, estar con mis animales. Soy muy tranquila, de verdad. ¿Y cuál ha sido la mejor escuela para aprender a ser actriz? Seguramente Los hombres de Paco, porque fue donde más aprendí. Estaba con gente como Adriana Ozores o Juan Diego. Estás tantos días trabajando junto a ellos que al final te empapas de su manera de hacer las cosas y aprendes, aprendes mucho. Antes de instalarme en Madrid estuve un año en una escuela de Barcelona, pero realmente he aprendido muchísimo más trabajando que en la escuela. Como en cualquier profesión, la mejor manera de aprender es practicando y he tenido suerte de tener muy buenos maestros. El premio que te da el festival se llama Un Futuro de Cine, así que no estaría mal hablar de aquello en lo que te veremos próximamente. Podríamos empezar por la serie de televisión que has protagonizado, Isabel. Imagino que habrá sido otro tour de force. Otra vez me asusté al principio, porque de repente te enfrentas a un personaje muy importante. Es una sensación extraña, porque estás haciendo de alguien que ha existido. Realmente es difícil saber cómo era una persona por aquel entonces. Te tienes que basar en textos, en escritos, pero pocos definen fielmente cómo era la persona, así que tienes que poner una parte de tu imaginación. Y luego te puedes hacer una idea de cómo era esa persona por los acontecimientos que vivió. He tenido la suerte de que en esta serie tenemos unos guionistas muy buenos, lo que ya facilita parte del


entrevista trabajo, porque te dibujan al personaje. Pero la verdad es que fue otro reto. Cuando me lo dijeron, me compré una biografía de Isabel. Fue como volver al cole. Y aluciné viendo que no sabía nada de ella ni de todo lo que vivió y le pasó a esta mujer. Bueno, Isabel la Católica tuvo sus aristas. No todo en su reinado fue positivo. Por supuesto. Estás haciendo un personaje con el que se tiene que identificar el público y tiene que entender por qué a veces actúa de una manera que puede parecer mala. Tiene que entender por qué de repente Isabel se convierte en una mujer tan dura, decidida, fuerte y quizás demasiado seria. Claro, si el público ve como empieza su infancia, todo lo que sufre, y como la arrebatan de su madre y se ve metida en una corte llena de intrigas y de hombres que quieren manipularla, entonces entiende porque se hace como se hace y decide llevar los pantalones. Repasando tus trabajos, uno llega a la conclusión de que eres una actriz muy camaleónica. Yo misma soy consciente de lo diferentes que han sido los papeles que he hecho. Y eso es lo más bonito de esta profesión, porque pasas de ser una persona a otra que no tiene nada que ver. Y tienes que cambiar totalmente. En series como Isabel, el vestuario y los decorados ya te dan la actitud. Igual que en No tengas miedo, me ponía la funda del violonchelo encima y me hacía pequeñísima, como era el personaje de la película, alguien pequeño y muy frágil. Luego te vas a

Isabel, te ponen un corsé, te pones recta y ya adoptas otra actitud. Evidentemente, el actor hace su trabajo, pero los elementos externos también te ayudan a crear un personaje. Me pasó lo mismo cuando hice de Ana de Austria en La princesa de Eboli. Me va eso de la realeza. Es muy divertido, porque es como volver a la infancia y jugar, creyéndote que eres esa princesa o esa reina. ¿Tienes algo más por ahí pendiente de estreno? Hay una película de animación en la que hice el doblaje, Las aventuras de Tadeo Jones, que se estrena a finales de agosto. El mes que viene, si todo va bien, empiezo a rodar una cosa, y a finales de verano haré otra película. Pero, tal y como están las cosas, hasta que no esté con la claqueta delante, prefiero no hablar más, porque mira lo que ha pasado con Isabel. La serie estaba escrita para que durara por lo menos tres temporadas. En la primera, se ve a Isabel desde que es niña hasta que la coronan. En la segunda, llegaba la conquista de Granada y todo eso. Pero de momento están a la espera, con esto de los recortes se paró todo. Yo creo que la cosa saldrá adelante, porque la propia cadena dice que es un producto importante para ellos. El problema es que mantener dos platós inmensos con esos decorados cuesta dinero y no se pueden tener parados tantos meses. Y luego hay que recopilar de nuevo a todos los actores, que empiezan a hacer otras cosas, porque no pueden estar parados... Es complicado. Pero yo tengo la esperanza de que todo saldrá bien.


LIZ LOBATO Una de las participantes este año en “Actores tras la cámara” es Liz Lobato, que, al margen de su faceta como actriz o presentadora televisiva, se siente directora. En el festival hemos podido disfrutar de Danzantes, uno de los tres cortos de ambiente rural que ha rodado en blanco y negro en el pueblo de Villacañas con actores no profesionales. Antes de viajar al Festival de Derechos Humanos de Dublín con su último corto, Padres, nos dedica unos minutos. Casi podría decirse que La Quela, … cuando truena y Danzantes forman una especie de curiosa trilogía. Sí, guardan continuidad de espacio y tiempo (transcurren respectivamente en los años veinte, cuarenta y sesenta). Son historias pequeñas, protagonizadas por gente de pueblo. En el primero hay una niña que quiere una muñeca. En el segundo, un cura que quiere feligreses. Y en el tercero, un niño que quiere danzar. ¿Te resulta más atractivo el ámbito rural que el urbano? Sí, me parece que en el ámbito rural estas pasiones pueden se retratadas de un modo más nítido nítida. En el mundo rural no hay nada que entorpezca nuestra percepción de la historia de la niña y la muñeca. Lo único que ocurre es lo que se opone a su deseo, pero eso nos interesa verlo. ¿Te sientes más a gusto como actriz o como directora? Me gusta mucho todo, dirigir y actuar. Se trata de contar una historia, bien desde un solo punto de vista o desde muchos. Me gusta rodar y tener el control del ritmo de una historia. Y me gusta actuar y no tener absolutamente ningún control ni responsabilidad sobre el trabajo del resto del equipo. En casi todos tus cortos aparecen niños. ¿Es complejo trabajar con ellos? Es muy tenso, hay que estar muy alerta. Es como trabajar con animales. En cualquier momento, se te van para otro lado. Con un niño no tienes un control de la situación nunca. Todos tus cortometrajes tienen que ver con vivencias personales. ¿No es así? Sí. La Quela, por ejemplo, era una historia que me contó mi tata que le pasó cuando era pequeña. Danzantes está inspirado en una cosa que le pasaba a mi hermano con un amigo gitano. Mi hermano tenia una casa subterránea con una cama antigua dentro y su amigo, cuando necesitaba dinero, iba, se la robaba y se la vendía otra vez luego. Y Padres, mi cuarto corto, es mi vivencia personal de un proceso de adopción. De hecho, el día que me fui a Etiopía a por mi niña le dieron a Padres su primer premio en Italia. Jorge Castillejo


CJ_2012_jueves  

Revista de Cinema Jove. 2012. Jueves.

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