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HORIZONTES ESPAÑOLISTAS PARA UNA FILOSOFÍA APLICADA EUROPEÍSTA: CONSULTANTE, FILÓSOFO APLICADO Y CONSULTA

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José Barrientos Rastrojo (barrientos@us.es) Docente en Facultad de Filosofía (USE) – Diplomado Universitario Enfermería Consejo Superior de Investigaciones Científicas - Universidad de Sevilla Dedicado a mis alumnos de Corrientes Actuales de la Filosofía, a los que espero haber inoculado el anhelo por conocer a María Zambrano y por practicar la Filosofía Aplicada

1. Introducción. 1.1. Notas básicas de la Filosofía Aplicada a la Persona (FAP) Comenzamos, resumiendo las notas básicas de la profesión: (1) Definición. A grandes rasgos, la Filosofía Aplicada 2 se define como (1) una rama innovadora de la filosofía que (2) intenta de ayudar a los sujetos (3) al abordaje de sus problemas o cuestiones a través del (4a) razonamiento y (4b) de la reflexión filosófica que ha producido la historia 3 . (2) Requerimientos del consultante. El individuo o grupo diana no precisa poseer un conocimiento filosófico. Así, entre los interesados por este tipo de práctica, encontramos desde amas de casa, niños y adolescentes hasta empresarios, profesores universitarios o profesionales liberales. Grupalmente, pueden dirigirse a ciertos colectivos específicos (enfermas de fibromialgia 4 , presos 5 ,…) o darse dinámicas en que se mezclan personas de diversa procedencia 6 . El único requisito es la capacidad de razonamiento y el compromiso con las decisiones tomadas o con las ideas percibidas. (3) Tipología de problemas. Todo aquel que sea resoluble desde la reflexión y la argumentación. La consulta individual abre sus puertas a los siguientes: dilemas éticos, crisis existenciales (suelen cursar con angustia, falta de energía para vivir (abulia existencial o 1

Esta ponencia ha sido posible gracias a una beca de investigación concedida por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 2005 (Ref. UAC 2005-0012). 2 La Filosofía Aplicada puede dividirse en dos grupos: Filosofía Aplicada a la Persona (FAP) y Filosofía Aplicada a Grupos (FAG). La distinción inicial entre ambos en el número de personas con que trabaja, si bien las metodologías también pueden variar. Nuestro texto se referirá principalmente a la FAP. 3 Nuestra definición de la FAP se publica por vez primera en 2005. La hemos ido repitiendo recurrentemente en diversos de nuestros trabajos: “Proceso de clarificación y/o conceptualización acerca de cuestiones relevantes (significativas) para el sujeto cuyo objetivo es la optimización del razonamiento en torno a las cuestiones referidas y cuyo resultado acostumbra a ser el bien-estar del individuo” 4 Nuestro compañero Francisco Barrera Rodríguez trabaja con la Asociación Andaluza de Fibromialgia desde hace cuatro años. 5 Nuestro compañero Eduardo Vergara trabaja en la cárcel Sevilla 2 desde el año 2007; si bien, existen experiencias previas en EEUU como la de Vaughana Feary. Asimismo, el Máster de Filosofía Aplicada, que coordinamos en la Universidad de Sevilla, posee un convenio con la Junta de Andalucía para ofertar prácticas oficiales en Centros de Reforma Juvenil de Andalucía 6 En el grupo de investigación “Filosofía Aplicada: Sujeto, Sufrimiento y Sociedad” (HUM 018) hay miembros con cafés filosóficos abiertos en Sevilla y Málaga (Ateneo de Málaga, Alhaurín de la Torre,…), y otras dinámicas grupales desde hace varios años.

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aburrimiento atemporal), sensación de vacío…), dudas recurrentes en la toma de decisiones esenciales, problemas en relaciones afectivas, reestructuración vital después de cambio brusco en la vida, comprensión de situaciones complejas, búsqueda de armonía personal (de un camino filosófico), conflictos interpersonales, etc… En grupos, se trabaja conceptualmente cuestiones de interés social o personal. Disminuye la implicación personal entre el tema y el sujeto, aunque nunca se abandona la relevancia cotidiana de los asuntos tratados. La dinámica consiste en un intercambio de argumentos, facilitando el filósofo aplicado la actividad. El nivel de influencia del filósofo dependerá del tipo de dinámica desarrollada. Los temas constituyen una pléyade tan heterogénea como dispares son las cuestiones del día a día: “¿Hay que seguir apostando por la democracia?”, “La pérdida de autoridad sobre los adolescentes”, “¿Es bueno obedecer?”, “La igualdad de género como problema”, “¿Constituye el trabajo un medio de realización personal”, “Los modelos educativos públicos y privados de nuestros hijos”, “¿Qué es lo que conoce la ciencia?”, “Eutanasia”, “Los derechos humanos ante el aborto”, “La felicidad en las enfermas de fibromialgia”, etc… (4) Universo de análisis. Definimos como universo de análisis las caras sobre las que incide el cometido del orientador filosófico. Éste ha de ser un generalista 7 que sepa hacer uso de las diversas extremidades filosóficas para enfocar las cuestiones y asuntos que se le plantean. Consecuentemente, no se trata de trabajar un problema ético sólo desde el “ethos” o la filosofía moral sino que hay de acudir a la metafísica, epistemología o estética para profundizar en el paisaje filosófico total. Cada brazo ha de contribuir a la fraguación del armazón total y debe ser bastión para el esclarecimiento de la arquitectónica filosófica, de las partes en el todo y del todo con cada una de sus partes, es decir, acercarse al sistema filosófico. 1.2. Deuda de la modernidad. El abordaje de los asuntos en FA se ha servido, primordialmente, de dos llaves inglesas 8 : (1) analítica conceptual y (2) evaluación argumental. Ambas ideas han fomentado la adhesión de la FA al pensamiento crítico o Critical Thinking (CT), puesto que éstos son ingredientes básicos de la disciplina anglosajona. El origen del CT data de la década de los años sesenta del siglo pasado. Miembros de la filosofía analítica y estudiosos de la retórica fueron tomados por la tradición angloparlante para crear un engranaje de índole argumental aplicable a la realidad cotidiana. Se configuró una teoría cuyo objetivo es ayudar a las personas a determinar sus cursos de acción o indagar en los mejores pensamientos a poseer 9 . El corpus teórico del CT trocó en santo grial para una materia, la FA, que pretendía, a través de la argumentación, promover la resolución de problemas de sus consultantes.

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Es decir, no es un especialista, esto es, alguien que se dedique exclusivamente a una rama filosófica o autor concreto. Habitualmente, los filósofos aplicados poseen preferencias particulares; no obstante, esto no ha de ser motivo para cegarse al resto de tendencias. 8 Usamos aquí el juego lingüístico de llaves inglesas por (1) la versatilidad de las herramientas del CT y (2) por la procedencia anglosajona de las mismas. 9 “Critical thinking is a process, the goal of which is to make reasonable decisions about what to believe and what to do” (ENNIS, R.H.: Critical Thinking. Prentice Hall, New Jersey, 1996. Pág. xvii). “Critical thinking is a reflective thinking focused in what to believe or to do” (ENNIS, R.H.: “Critical Thinking Assessment” en FASKO, D.: (ed) Critical Thinking and Reasoning. Current Research, Theory and Practice. Hampton Press, New Jersey, 2003. Pág. 293).

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Desgraciadamente, la teoría se creó con grave ignorancia de los precedentes retóricos y de la filosofía analítica 10 . Un estudio pormenorizado de la dialéctica, la retórica, la lógica y la erística favorecería el avance del CT. Ese trabajo excede las inmediaciones del presente 11 . Brevemente, diremos que el corazón del CT está formado por estos elementos: (1) Estudio de los diversos tipos de afirmaciones: Argumentos, descripciones, explicaciones. (2) Investigación de las partes del argumento: Asunciones, razones (o premisas) y conclusiones (3) Estandarización de la dinámica interna del argumento. (4) Establecimiento de criterios de evaluación de la relación entre las razones-asunciones y las conclusiones (relevancia, aceptabilidad y bases suficientes –incluye la analítica de las fuentes, como las estadísticas-). (5) Descenso a las implicaciones del lenguaje usado. (6) Catalogación de falacias y errores de pensamiento. (7) Indagación en nociones básicas de lógica formal. (8) Profundización en la argumentación analógica. Lejos de demorarnos en cada ítem constituyente del CT, lo que nos interesa es destacar el espíritu general de esta modalidad de hacer FA: el trabajo argumental (CT) y conceptual (conceptual análisis), que generan una separación de la vida. Tim Lebon, filósofo aplicado inglés, los resume así: Critical thinking involves testing whether arguments stand up to critical investigation and seeing whether we have good reason to accept them. We will use critical thinking to assess philosophical theories and also investigate the extent to which critical thinking can help clients toward emotional wisdom, good decisions and enlightened values 12 Conceptual analysis is a way of becoming clearer about what we mean. It involves a careful investigation of language and usage and includes searching for definitions and drawing distinctions. The conceptual analysis of evaluative terms such as “autonomy” is important when discussing the benefits of counselling (…). As well as benefiting, from the conceptual analysis carried out by past philosophers, philosophically informed counsellors can use conceptual analysis in sessions to help clarify client issues 13

Este hálito general ergotista muestra agudas distancias respecto al modus essendi de la teoría zambranista, puesto que ella aboga por una fusión total con la realidad y una inmersión en su entraña. Nuestra hipótesis afirma que la actual teoría de la FA se funda en un uso “moderno” (y europeo) de la filosofía en el sentido zambraniano. Nuestra propuesta, el rescate de las dimensiones poéticas, narrativas y fusionadas, esto es el uso español de la filosofía. Para ello, vamos a detenernos en tres instancias de la teoría actual de la FAP: 10

Apenas hay algunas referencias históricas a las latitudes retóricas y dialécticas. Se mencionan como precursoras para, seguidamente, hacer omisión de toda la tradición y contenidos implicados en ellas. 11 Hicimos algún estudio al respecto en nuestra tesina doctoral Analítica de la Orientación Filosófica desde el Pensamiento Crítico. Aplicación de métodos y técnicas de Pensamiento Crítico y Orientación Racional a la Orientación Filosófica Individual. Teoría y Práctica (Sevilla, 2006). 12 LEBON, T.: Wise Therapy…. Pág. 4. 13 Ibidem. Págs. 4-5.

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el consultante, el filósofo aplicado y la consulta. Cada una de ellas constatará la compatibilidad entre el tipo de actividad defendida por la teoría actual de la FAP y el europeismo. Luego, propondremos las mejoras desde el españolismo. Finalmente, haremos la comparativa entre el europeísmo y el españolismo. Sentada la idea general a partir de las tres ruedas de nuestro triciclo de FAP, añadiremos un anexo que será el armazón para seguir investigando en esta línea 14 . 2. CT y zambranismo en la Filosofía Aplicada. 2.1. El consultante. El consultante de la teoría actual de la FAP o FA persigue la resolución de un conflicto por medio de la lógica o la reflexión argumental de un asunto de su interés. El conflicto se plantea como un di-lema que se puede racionalizar, es decir, un asunto que posee dos (o más) alternativas de solución conceptual. Las posibles opciones guardan relación con la naturaleza de las ideas orteguianas. Siguiendo el hilo argumental del madrileño, las vías de solución formarían entidades que el ser humano posee 15 y que puede modificar de un modo racional. Esa modificación racional, se asume, es detonante de la modificación de la conducta y del propio sujeto. No habría fisuras entre el pensamiento y el hacer en el individuo. Subyace aquí una antropología de la persona como ente racional y una ontología del hacer mediada por la racionalidad. El problema principal de esta propuesta acontece cuando se evidencia una desarmonía entre el pensar, el sentir y el hacer. Son los consultantes que, en consulta, afirman que ya saben qué deben hacer, pero no son capaces de llevar a cabo esta situación. Concretemos en dos ejemplos. Se divorcia el hacer del pensar, aunque convendría decir que la consumación de su ayuntamiento nunca fue segura. Concretemos con dos ejemplos. A nivel individual, hace años trabajé con una joven cuya tía había muerto hacía escasos días. Su dilema basculaba entre volver en unos días a la universidad donde estudiaba (a 400 km de su casa) o quedarse a amparar a su madre en momentos tan difíciles. Después de algunas sesiones, nuestra solución racional acampó en la primera alternativa. La madre tenía una red de apoyo fuerte y si la consultante no volvía perdería un curso completo al tratarse de época de exámenes. Al final de la consulta, mi joven interlocutora se quejaba: “Yo sabía que esa era la mejor opción, pero mi problema es cómo llevarla a cabo” 16 . El conocer la mejor alternativa no le resolvía el problema 17 . Algo se nos había escapado. 14

Pueden consultarse al respecto algunos de nuestros trabajos en que ya lo hemos hecho. Véase la bibliografía y consúltese nuestras páginas webs www.josebarrientos.net, http://filosofiaaplicada.blogspot.com/ 15 Las ideas se poseen y se vive en las creencias. Por eso, las ideas son intercambiables sin provocar frustración y sin afectar al ser del sujeto. Por eso, las ideas no transforman la esencia del individuo, se mantienen en un plano superficial. 16 Ésta es la crítica que hace Breuer a Nietzche en la consulta ficticia que mantienen en el libro de Yalom: “-Si, si, si – Breuer se enervaba cada vez mas. – Me apercibo de eso intelectualmente. Sin embargo, Friedrich, simplemente una frase como “un momento en el que la tragedia dejará de parecer trágica” no hace que me sienta mejor. Perdóneme, si parezco impaciente, pero existe un abismo, un inmenso abismo, entre saber algo intelectualmente y saberlo emocionalmente. Muchas veces, cuando me desvelo por la noche, con miedo a morir, recito para mi la máxima de Lucrecio: “Donde la muerte está, no estoy yo. Donde estoy yo, no está la muerte”. He ahí una verdad con una racionalidad suprema e irrefutable. Sin embargo, cuando estoy verdaderamente asustado, ella nunca funciona, nunca calma mis temores. Ese es el fallo de la filosofía. Enseñar filosofía y aplicarla en la vida real, son proyectos bastante diferentes (YALOM, I.: Quando Nietzsche Chorou, Saída de emergência, Parede, 2007. Pág. 220. La traducción y las cursivas son nuestras).

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Oscar Brenifier, filósofo aplicado francés, propició hace unos meses un taller en Perú. La estructura era de índole racional y deseaba hacer una analítica racional de ciertas cuestiones a través de una racionalidad argumental aguda. Casi al comienzo de la misma, el francés formuló la pregunta “¿Entienden las instrucciones respecto a la pregunta que hice?”. Daba dos opciones: “Levanten la mano los que la entendieron” y “levanten la mano los que no la entendieron”. Sólo dos asistentes de una cincuentena levantaron la mano una de las veces. ¿Qué había pasado? Respondió un asistente “La cosa sería que algunos sentimos vergüenza para expresarnos” 18 . Nuevamente, el elemento racional fue insuficiente para el trabajo filosófico. La atención exclusiva a los elementos racionales genera respuestas inesperadas, debido a instancias extrarracionales que también actúan. Esas instancias son las que demandamos rescatar partiendo de la obra de la filósofa veleña. El rescate no trae únicamente un sumatorio, es decir, una antropología racional con un añadido de dimensiones emocionales. El rescate bosqueja una imagen novedosa concreta del consultante que se particulariza en diversos puntos 19 . Todos ellos patentiza 17

Damos dos ejemplos más de un filósofo estadounidense, Elliot Cohen. La inicial B es el consultante y C es E. Cohen. B: My wife has a New England mentality. C: Does your wife come from England? B: Yes. C: What do you mean by a “New England mentality”? B: People from England are crude; they just say whatever is on their minds without first thinking about what they are saying. C: Have you known many people from England? B: No. But the ones I´ve known have like that. C: How can you say, then, that all people from New England are like that on the basis of such a small sampling? B: All right, maybe not all of them are like that; but Janet is one who is like that (COHEN, E.: “The Philosopher as Counselor” en COHEN, E. (ed): Philosophers at work. An introduction to the issues and practical uses of philosophy, Holt, Rinehart and Winston, Inc., New York, 1989. Págs. 346-347) *** Counselor: Let´s look at your first premise –that the man should make all the decisions in a marriage. Why do you believe this? Counselee: Men are always better at making decisions than women. Counselor: So you think that those who are best at making decisions should make them; and that since men are always best at making decisions, then they should make them? Counselee: Yes. Counselor: Is there anything that you know more about than your husband? Counselee: I know a lot about real state investment and he knows very little. Counselor: Do you think, then, that you are better than your husband at making real state investment decisions? Counselee: Yes. Counselor: But if those who are best at making decisions should make them and you are best at making real state investment decisions, then should make those decisions? Counselee: I suppose I should. Counselor: Do you still think, then, that the man should make all the decisions? Counselee: No, I should make the ones I´m best at making and he should make the ones he´s best at making (COHEN, E.: “Philosophical Counseling: Somes roles of Critical Thinking” en LAHAV, R. – TILLMANNS, M.: Essays…. Págs 128-129). 18 Puede verse el video en http://carloforte2008.blogspot.com/ (último acceso 1 de abril de 2008). 19 El catálogo aquí mostrado es ejemplificador, es “la crema del capuchino”, esto es, podríamos continuarlo con otras notas.

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la perentoriedad de una FAP más cercana a la experiencia vital del sujeto, experiencia lejana en muchos casos al orientador filosófico dependiente de moldes racionalistas. (1) El consultante es un exiliado. El exilio impone la idea en el consultante de homo viator, de caminante machadiano y de una vida como un trayecto. La vida es un proceso de profundización y la consulta un catalizador para los momentos en que ésta se detiene. El trayecto del exiliado tendría dos dimensiones. La primera es el despellejado: de toda crisis se vive como un abandono de la superficie para introducirse en aguas abismadas (abisales) personales 20 , es decir, un sendero de abismamiento o profundización. La profundización pone en contacto al sujeto con sus fundamentos y con el de la realidad, con lo sagrado 21 . Cuando no lo consigue por sus propios medios, habría de dejarse ayudar por un maestro, por un filósofo aplicado. El exilio es una metáfora vital en que se padece la pérdida de las figuras paternas y maternas: el sujeto es expulsado de su patr-ia y se encontrará des-madrado. El que acude al filósofo se encontrará descentrado y, sobre todo, idiotizado. Sígase leyendo para comprender esto. (2)El consultante es un idiota (en su primera fase). Al inicio del exilio, de la crisis, el consultante no sabe a dónde ir. Su idiotismo consiste en estar en otro (“idios”), se ha perdido porque ha perdido su esencia, su sí mismo. Adviértase que no es una alienación, puesto que el alienado es el que está en un otro específico, por ejemplo alienado por el capital, por la televisión, etc… El idiota está en otro inidentificado, de ahí su errancia sin rumbo, búsqueda sin destino. No viene ni va propiamente, aparece y desaparece como la manifestación de algo; como el enviado o desprendido de alguna otra patria. Y como reconoce los lugares, parece estar de vuelta, mas sin poder nunca llegar al exacto lugar en que los demás se mueves, viven, son 22 No va a ninguna parte, no se dirige a lugar alguno, aunque en llegando a alguno se detenga. Está en todas partes de la misma manera, sin intención; se mueve sin causa y sin finalidad 23

(3) El consultante es(tá) perplejo. ¿En qué consiste la perplejidad? La primera pregunta es falta de visión. Anda perplejo no el que no piensa sino el que no ve. El pensamiento no cura; antes por su misma riqueza puede producir la perplejidad 24

La incapacidad de ver es debida a un exceso de conocimiento.

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Como sucede en el mito de Ofelia. “En mi exilio, como en todos los exilios de verdad, hay algo sagrado, algo inefable, el tiempo y las circunstancias en que me ha tocado vivir y a lo que no puedo renunciar. Salimos del presente para caer en el futuro desconocido, pero, sin olvidar el pasado, nuestra alma está cruzada por sedimentos de siglos, son más grandes las raíces que las ramas que ven la luz” (PR. Pág. 14). 22 ESV. Pág. 220. Las cursivas son nuestras. 23 ESV. Pág. 221. Las cursivas son nuestras. Aquí se evidencia la situación de alguien que no posee un espacio propio. 24 HSA. Pág. 93. Las cursivas son nuestras. 21

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Perplejo indica más bien sobrado de conocimiento. En toda perplejidad hay deslumbramiento; se está ante un conocimiento que deslumbra y no penetra 25

Dentro de la FAP, esto es palpable en aquella toma de decisiones que implican alternativas con excesivos beneficios y perjuicios. Tan bueno y tan malo es elegir una y otra. La evaluación racional motiva la detención más absoluta. El modo de trabajo de la FAP tiene aquí un conflicto. Piénsese que el consultante no verá satisfecha su necesidad con una toma de decisión sino con una salida de un orbe que no lo deja decidir. La teoría zambraniana disolvería el asunto introduciéndolo en la analítica de su perplejidad. No se intentaría generar un mecanismo eficaz de toma de decisiones sino una estrategia para comprender la naturaleza del problema; no hay que decidir entre A y B, sino examinar la incapacidad para esa decisión, es decir, la entraña de la naturaleza cancerosa de las alternativas. No hay que elegir, hay que ver. ¿Es la falta de visión, de una visión, lo que le mantiene cerrado, o [es] este cerramiento lo que le impide el formarla? Es difícil, en situaciones vitales, distinguir el antes y el después entre sus componentes. Se trata de algo simultáneo: una visión que abra las puertas del alma, una visión que enamore Visión y no sistema, porque se trata de visión de la propia vida que no puede ofrecerse en sistema. La vida tiene siempre una figura, que se ofrece en una visión, en una intuición, no en un sistema de razones 26

El quehacer filosófico forjaría un instrumentos para que el sujeto redescubriese un nuevo firmamento personal que lo atraiga y lo extraiga de la abulia perpleja. Ese firmamento signará un destino y un vacío en que el sujeto se hará cargo de sí. (4) El consultante sujeto (y objeto) de transformación. Frente a la teoría extendida de la FAP, nuestra mirada no se ciñe en torno a la resolución del conflicto sino que ronda la transformación del sujeto. Los problemas se disolverán una vez el sujeto salga de su crisis. El modo de acceso al sujeto es a través del problema; sin embargo, el foco de interés es el sujeto mismo 27 . La transformación es resultado de las relaciones que guarda el zambranismo con el conocimiento y actuación sobre las dimensiones esse-nciales del sujeto. Un conflicto puede pertenecer a lo accidental o a lo esencial de la persona, lo mismo podemos decir de los ámbitos en que se solucionan. El alma pertenece a una radicalidad única en todo momento. (5) El consultante es un des-centrado. Ortega cambiaría el adjetivo por “alter-ado”. Zambrano sentencia que el origen de la crisis se ubica en una desarmonía entre el centro y el horizonte según dos tipos de crisis: (1) La mirada al horizonte hace que el alma pierda pie en el centro convirtiéndose en un extravagante, alguien que sólo vaga fuera de sí (2) La ausencia del firmamento, confina al sujeto en una vida que no trasciende, en un tiempo sucesivo ajeno al anhelo, a ir más allá, a configurarse 25

HSA. Pág. 95. Las cursivas son nuestras. HSA. Pág. 96. 27 Algo semejante encontraba en una de las sesiones del seminario del Grupo de Investigación “Filosofía Aplicada a la Persona y a Grupos” que tenemos en la Universidad de Sevilla. El profesor Ordóñez hacía un avance (inédito aún) de un modo de trabajo en FAP con esta perspectiva. 26

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según su propio destino (el que “ha perdido el norte” es alguien que no se sabe orientar, tal vez por una falta de horizonte atractivo). ¿Cómo recuperarse? Navegando hacia un re-centramiento del sujeto (ensimismamiento vital 28 ), que no olvide el horizonte. El modelo zambranista no forja un ser como faciendum sino que se apega a la metáfora del aroma que, sin abandonar el cáliz de la flor, se expande por todo el ambiente 29 . Centro y horizonte quedan asegurados. 2.2. El filósofo aplicado. De modo concordante con lo anterior, el filósofo aplicado según la teoría clásica sería un sujeto (1) formado en la historia del pensamiento y (2) entrenado en habilidades de pensamiento crítico o, en el mejor de los casos, de argumentación, lógica, dialéctica y retórica. Sólo es preciso regresar a los ejemplos anteriores para atisbar los límites. Desde estas latitudes, el orientador se corresponde con el filósofo (frente a la del poeta), que decide su función por necesidad: Los vaivenes de la vida obligarían a que el sujeto se tuviera que hacer cargo de la misma 30 . La razón es una forma de cristalizar la vida y de evitar la fluidez, de defenderse de las inclemencias meteorológicas vitales a través de los artefactos que construye y de estar protegidos de las inclemencias mentales a través de estrategias filosóficas específicas. Ortega defiende esta idea de un pensamiento por necesidad, la de hacerse cargo de la realidad para situarnos respecto a ellas. Las herramientas básicas para la consecución de tales fines eran la introducción de la vida en categorías conceptuales y la analítica de los procesos que experimentamos. De este modo, la racionalidad conceptual y argumental salvaría al sujeto. Sin embargo, se alza una dificultad: “La mariposa, en unos casos se muere, en otros se escapa” 31 . Si el orientador y su consultante demandan que la vida y la experiencia del alma sean introducidas en una objetualidad conceptual, la racionalidad moderna subyacente produce estos efectos: o bien no se tocará la vida ni la experiencia del alma (escapan a sus limitaciones puesto que exceden el concepto) o cuando estén dentro de sus redes (de su arquitectura) morirán por la imposibilidad de que la vida respire bajo esquemas conceptuales. 28

Añadimos el adjetivo de vital al concepto orteguiano porque el filósofo madrileño no alcanzaría la intimidad con la realidad (con la vida experimentada) en su trabajo. El planteamiento de Zambrano es más cercano a la vida en tanto en cuanto no se adscribe exclusivamente al argumento o la analogía (útiles de trabajo orteguiano) sino que les añade la metáfora, las referencias míticas, el relato, la musicalidad o el uso de la imagen. Por tanto, Ortega y Zambrano se dedicaron al estudio de la vida, pero sólo es legítimo decir que la autora de CB generó resultados desde ella. 29 Aludimos aquí a la metáfora zambranista de la transcendencia: “pasar a través de más sin por ello abandonarlo” (FE. Pág. 152. Subrayado de la autora). El ejemplo del aroma aparece en FE: “Es el caso de los aromas de los que se dice que transcienden porque se desprenden permaneciendo al mismo tiempo en el cáliz de la flor, y si a la rosa no se la viera, por su aroma se conocería. De todas las impresiones que reciben los sentidos, el olor es el que más remeda a la transcendencia, porque es una emanación constante, un desprenderse sin cesar y sin constituirse ni tender a constituirse en un ser aparte” (FE. Pág. 151). 30 José Antonio Marín-Casanova a través de Hans Blumemberg y J.B. Vico denuncia que esta misma función estaría implícita en la razón mítica. De esta forma, destruye la dicotomía razón/mito y la superación de la segunda por la primera: “Recordar las raíces míticas de la razón es reconocer que el mito no menos y antes que la metafísica es una tentativa de manejar lo de suyo no manejable, de encarar racionalmente, lo ignoto, de darle nombre (…), o sea, de decir lo indecible” (MARÍN-CASANOVA, J.A.: Las razones de la metáfora o el cancerbero de Vico (Nietzsche, Ortega y Blumemberg), GNE, Sevilla, 2007. Pág. 158). 31 HSA. Pág. 29.

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El primer caso sería el de la lectura de la definición de un abrazo: el abrazo experimentado excede toda definición. El segundo podría ser explicado desde el proceso histórico que acontece a una metáfora. Si decimos “tu boca es miel en mis labios”, el uso abusivo a lo largo del tiempo rompe lo irisado de la comparativa entre boca y miel y acaba haciendo fenecer la vida inscrita en la expresión. Se termina sabiendo a qué apunta, pero la experiencia que está atrás habrá disminuido. Como dijimos con anterioridad, no se intentará, en lo que sigue, añadir las dimensiones que faltan al planteamiento tradicional sino dibujar algunos trazos incluidos en una propuesta más amplia que la del filósofo aplicado como mero catalizador del pensamiento. (1) El filósofo aplicado es más que un técnico, es un llamado 32 . El orientador filosófico no conocerá sólo rudimentos técnicos y conocimientos teóricos sobre la disciplina, se habrá formado en habilidades específicas de profundización. Esas habilidades han de ser aprendidas experiencialmente 33 . Por ello, será de radical importancia que el candidato a la profesión haya padecido él mismo ciertas crisis 34 . La asunción del valor de su crisis, aceptarlas como medios para su propia maduración es afrontar con valentía una llamada: la de su destino. La decisión de convertirse en filósofo aplicado no debería ser depender exclusivamente de una “voluntad” ajena al sentir originario, puesto que en tal caso se convierte su trabajo en una profesión. Al igual que se puede distinguir entre licenciados en filosofía y filósofos, debería ser posible que, en el futuro, se pudiesen diferenciar dos tipos de orientadores filosóficos. (2) La maestría del filósofo aplicado. La llamada dictamina la necesidad de iniciar un camino personal, aeropuerto de salida para formarse como filósofo orientador. El saber conseguido en su propio camino será decisivo en su futuro dentro de la consulta. Esto no implica que el candidato a orientador se convierta en un fraguador de apotegmas. El maestro no dictaminará qué camino ha de seguir el consultante, favorecerá que lo descubra por sí mismo. La labor del orientador no bascula, exclusivamente, en la evaluación de razones, argumentos o ideas relativas al problema del consultante. Ante todo, intentará evitar que el consultante salga del camino iniciado y mantendrá una postura más activa ante posibles bloqueos del que acude a él. Pensemos el orientador ya hizo este mismo camino en el descubrimiento de su vocación filosófica 35 .

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La Filosofía Aplicada es más que una profesión: “En vez de vocación se habla de profesión, despojando a esta palabra de su primordial sentido, haciéndola equivalente de ocupación o de simple trabajar para ganarse la vida (FE. Pág. 101). 33 La Filosofía Aplicada, como vocación, no es una actividad elegida sino que es ella la que nos elige a nosotros: “Que la vocación sea cosa distinta de los gustos se muestra bien a la vista en lo corriente que es el que una persona dominada por una vocación muy determinada, tenga una afición de tipo muy diferente y que a ella dedique con avidez el tiempo que le esté permitido, como si quisiera resarcirse de la servidumbre de su vocación y quisiera ofrecerse a sí mismo ese regalo, como si fuera el gusto que está salvando debajo del peso de esa su dedicación que al menos en apariencia” (FE. Pág. 109). 34 A día de hoy, valoramos si es necesario haber padecido esas crisis o es suficiente un padecimiento diferido. Éste último permitiría a través de la imaginación comprometida acceder a ciertas experiencias válidas para su formación. Concretando: un escritor puede saber lo que significa experiencialmente la muerte de un familiar escribiendo una novela y sin haber tenido que vivirlo en primera persona. 35 “La vocación hace que la razón se concrete, se encarne, diríamos, que la vida se substancialice y se realice al par, uniendo así vida, ser y realidad” (FE. Pág. 109).

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(3) El filósofo aplicado ayuda al desciframiento del sentir originario. En este caminar hacia sí mismo, en este desentrañar el misterio de mi ser y la vocación que en él anida el educador es el matrono que nos dirá el cómo y el cuándo el educando ha de realizar los esfuerzos del alumbramiento 36

No se trata de buscar resolver un problema sino de autoconocernos experiencialmente. Esa “autognosis” no apela sólo a un saber histórico de uno mismo porque el sujeto es más que lo que le ha pasado. En la rebotica de lo sido, se halla la esencia del sujeto. Recapturarla depende de su abismamiento en dimensiones profundas. Cuando el camino haya permitido encontrar posada en esa entraña, el sujeto no presentará la angustia del que no ha encontrado ese fondo. El que se ha encontrado a sí mismo en ese fondo podrá tener que resolver cuestiones, pero el pesaje de pros y contras será sustituido por el cotejo de las alternativas con el sentir originario. (5) La acción del filósofo aplicado como lenitivo de la angustia y de la sed de vida. Al parecer de Juan Carlos Marset, Zambrano estudió filosofía, entre otras razones, para salvar a su padre. Don Blas pertenecía a ese tipo de hombres, propios del siglo XIX, sedientos de vida. Anhelaban ir, trascender una y otra vez sin descanso. Paradigma de este mismo sentir sería Don Miguel de Unamuno o Tristana en la novela galdosiana homónima. La sensación general derivada de este agostar infinitamente la realidad es la angustia (por querer más), la insatisfacción (por no ser suficiente nada de lo conseguido). El sujeto no acepta un punto final, sino que cada punto es un punto y seguido, cada “ciudad de dios”, según afirma María en AE, es razón para destrucción de la anterior y generación de otra nueva. La historia asiste a esta deriva humana: la persona crea una ilusión, ésta se periclita, se alza una revolución que crea una novedosa construcción, para trasnocharse nuevamente y comenzar el proceso. Las luchas dentro de la Obra granadina en don Blas lo conducen a la implicación con los obreros en algunas conferencias en Vélez-Málaga, estos al café que compartirá con Machado en Segovia y, más tarde, a la Universidad Popular. Toda actividad se mantiene por un tiempo específico, una vivencia del tiempo. En el caso del padre, el tiempo sucesivo. Por el contrario, la vivencia en la atemporalidad de la persona sería diferente: el sujeto sale de esta angustia, de un anhelo insatisfecho. La vida del consultante se vivencia como un camino, pero cada paso deja una estela en la que se descansa. El aroma abre sus efluvios a todo el universo y, además, descansa siempre en su cáliz originario. La pérdida de una de estas dos dimensiones es la que sume en angustia al sujeto. La filosofía aplicada como lenitivo de la angustia debe tener presente estas consideraciones temporales. Ni que decir tiene que la teoría de la FAP basada en el CT no se detiene en estas cuestiones. Sencillamente, viven en el tiempo sucesivo, en una línea inagotable problema-valoración de alternativas-solución-problema…. ¿Cómo calmar así la prisa orteguiana, la futurización del estresado contemporáneo? 2.3. Notas sobre la consulta. La consulta filosófica asiste a diversos espíritus, actitudes, sensibilidades y sentimientos que el profesional proyecta. Este epígrafe investigarán algunos de ellos, 36

FE. Pág. 16.

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cotejando al profesional fundado en CT (o en la argumentación en general) y el basado en la teoría zambranista. (1) Duda / aceptación. El filósofo racionalista parte de una separación de la vida. La duda inicial ejerce una violencia sobre la realidad, que genera el binomio sujeto-objeto. Como dejamos constatado, la duda es un primer intento de separarse de la evanescencia incontrolable de la realidad. Junto a ella, acontece la pérdida de la realidad, es decir, se genera una fisura entre el mundo experimentado y el pensado 37 . El ser humano comienza una creación ajena a la vida. Decimos que comienza porque sólo el imperialismo posterior confinará la realidad (frente a la razón) a un orden demacrado de segundo nivel. Siguiendo este hilo argumental podríamos esquematizar el proceso de consulta filosófica racionalista en tres fases i. Fusión con la realidad:El momento del sufrimiento o del padecimiento. ii. Duda o analítica que divorcia la realidad doliente de nosotros mismos a través de la conceptualización. iii. Propuesta de solución racionalista, una vez estudiadas las dimensiones del problema y las posibilidades de cada alternativa. Un proceso zambranista mostraría disensiones respecto a este proceso, afianzándose en los siguientes pasos: (1) Fusión con la realidad: El momento del sufrimiento o del padecimiento. (2) Abismamiento en la realidad doliente buscando las bases de la misma, su fundamento o su sacralidad. (3) Abismamiento que permita aumentar el conocimiento de nosotros mismos gracias a la crisis. Preguntarnos por el significado de la crisis. (4) Aceptación de la realidad doliente. (5) Confianza. (2) Esperanza / confianza. La autora de FE no esperar nada específico del mañana de la crisis. Recomienda la confianza, la fe del carbonero en el presente de la crisis. Zambrano habló de la capacidad del espíritu español para lanzarse a las llamas sin mediar dramatismo o comedia, idea originada en Unamuno 38 . La confianza posee tres componendas esenciales: fe, valentía y aceptación de la materialidad, de la realidad, del mundo más allá de los idealismos hipeuránicos. La confianza motiva que el sujeto, abismándose, extraiga de él algo que lo transforme. Así, la crisis no es un tiempo de evasión, un motivo para escapar del dolor, sino una etapa vital propicia para madurar, para acceder a un saber experiencial que alce al que decide padecer 39 . 37

También se diferenciará el pensar, hacer y el ser. Hemos incidido en ello en nuestro artículo “Crisis y abismamiento (terapeútico). El descenso a los ínferos desde el pensamiento contemporáneo español”. 38 Cfr. UNAMUNO, M.: En torno al casticismo, Alianza, Madrid, 2000. Pág. 88. 39 Pensemos en el proceso de maduración de un niño. Si cada vez que pide un juguete se le da, éste no se transforma sino que queda esclavizado. Cuando el niño no reciba el juguete se sentirá mal y no podrá escapar de ese deseo inmoderado. En su mayoría de edad, mutará el objeto de deseo, pero no la esclavitud respecto al mismo. Si, por el contrario, al niño se le enseña a estar por encima de ese deseo inmoderado, será él el dueño del mismo cuando siendo adulto la publicidad le muestre ciertos objetos listos para ser consumidos. Por supuesto, para pasar de esclavo a señor, el niño se ha tenido que abismar en sus ínferos, sentir cómo sus padres le negaban algunos de sus deseos y, finalmente, rescatar un sentido y una elección para su propia existencia. De modo análogo, se actuaría en la consulta filosófica. La diferencia consiste en

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Por su parte, Ortega y Gasset mostraba adhesión por la esperanza como medio para salir de la crisis. La esperanza señala cierta seguridad por alcanzar un punto específico. Cuando se mantiene la esperanza de aprobar un examen, se espera que así sea, puesto que se ha estudiado. El fin está claramente especificado. Ante la pérdida de una madre, el terapeuta orteguiano tendría la esperanza de que la hija dejase de sufrir. Quien trabaje desde la práctica zambranista, no posee una concreción del futuro. Sabe que ha de ayudar a su consultante a mantenerse en el camino, pero sin prometerle que eso vaya a solventar su problema. Es consciente de que el sujeto ha de trasladarse al claro del bosque, aunque esto no asegura que la luz vaya a alcanzarlo. Por tanto, Zambrano enuncia una postura estoica en la que nada se espera, anima a la aceptación del espíritu español que, a pesar de la caída, sigue luchando en la vida sin tener clara conciencia del por qué. Quizá la vida misma, sin conceptualizarse, es ya, eo ipso, razón suficiente para seguir. Este es uno de los misterios de Zambrano: se vive porque hay que vivir. Sin más artefactos justificadores. Decimos misterio porque nos referimos a esas situaciones en que la vida es suficiente para dar argumentos que no se estandarizan en razones y conclusiones. Si alguien se rebelase con ínfulas racionalistas demandando una razón de esta postura, no sería necesario remitirnos a las razones de la experiencia, sino a la comparación entre la experiencia de los que han seguido el método racionalista y los discípulos del racionalismo imperialista. (3) Arquitectura / escucha. En consonancia con lo anterior, el filósofo zambranista se separa del planteamiento arquitectónico, puesto que su guía es la escucha y la confianza en alcanzar una pacificación. No construye teorías para resolver problemas sino que permanece con los sentidos abiertos para comprender el significado del conflicto y de sus propias reacciones al mismo. ¿Qué nos hace pensar que ésta propuesta ha de añadirse al racionalismo? Lo hemos dicho: el reflejo de los que han tomado una y otra posición: Ismene frente a Antígona, Unamuno frente a María Zambrano, Nina frente a su ama en Misericordia. También es posible referirnos a procesos completos: la Tristana pulsátil que tenía sed de encontrar su ser a través de una acción constante (escritora, pintora,…) y la Tristana flemática que, en los últimos compases del relato galdosiano, se ve abocada a aceptar su minusvalía y se reencuentra a sí misma (4) Descubrimiento / revelación. El descubrimiento es propio de los trabajos argumentales. El sujeto sale a buscar una respuesta, genera un sistema de comprensión específico, determina las condiciones de la solución y “descubre” (forja) una contestación acorde a las demandas interpuestas. Si el consultante inquiriese a su orientador racionalista sobre la solución de su problema, éste podría establecer la forma de respuesta. Zambrano no genera este sistema complejo, por lo que no se espera un punto final específico. La pensadora confía en que de la inmersión en el conflicto advenga una revelación, es decir, que la realidad destile un punto de claridad que transforme al sujeto y le permita ver (experiencialmente) una solución. Si se le pregunta al orientador zambraniano cuál será el hospedaje final del conflicto, encogerá los hombros; lo que que, en este caso, el orientador filosófico o filósofo aplicado no es quien determina el camino a que se ha de ir. Sólo es un instrumento para que el consultante recorra su propio camino.

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sabe es que éste no puede quedar detenido por el conflicto. Ha de abismarse el problema, sin negar ninguna de sus dimensiones. 3. España y Europa en la FAP. Sirvan estas breves notas en torno a tres ejes de la FAP para explicar dos modos de trabajo que no son excluyentes. Los ingredientes comparados podrían acrecentarse, aunque es suficiente lo aquí expuesto para tener una idea general de nuestra plan. El lector de Zambrano se habrá apercibido que las líneas de CT se ubican dentro de la conceptualización europeísta de la pensadora, mientras que las “zambranianas” o poéticas se alojan en la categorización española. La comparativa íntegra de ambas estructuras sería larga 40 , aunque también enjundiosa. Como anunciamos, los interesados en seguir reflexionando por sus propios medios pueden acudir a las tablas del anexo, procedentes de nuestra investigación personal. Encontrará en ellas dicotomías que, lejos de perseguir la oposición polar, abren la perspectiva hacia una teoría completa de la FAP, así como una vía novedosa para el filósofo que quiera dedicarse a la elucidación de asuntos cotidianos. La pensadora veleña propuso en AE un regreso a los orígenes españoles como medio de salvación del exitoso europeo. El español ha sido un pueblo que, durante siglos, ha aprendido a vivir las pérdidas; esto lo ha dotado de un saber (de la experiencia) que permite afrontar las crisis. Europa está inerme ante la nueva situación que ha de afrontar. Su historia en la modernidad ha sido la del éxito y el triunfo. Sin embargo, el XX ha sido el siglo de sus crisis históricas (dos guerras mundiales), epistemológicas (crisis de la ciencia y del concepto de verdad), personales (aumento de casos de depresión, aislamiento social,…), etc… España ha aprendido a mirar a la vida confiadamente y sin esperanza, ha permanecido a la escucha sin anhelos imperialistas de erigirse por encima de razones de los demás. Esto es lo que le falta hoy a Europa. Este complemento es preciso hoy para la teoría actual de la FAP, puesto que se va acrecentando el número de consultantes triunfales que asisten a periodos de crisis. En un momento de recesión no sólo económica o inmobiliaria, sino espiritual y cultural, la aproximación de la FAP a la teoría de la FAP no es sólo un complemento ingenioso e innovador sino una necesidad (sobre todo en los pueblos más apegados a la vida). Una mera declaración de intenciones, el rescate de la españolidad en la FAP, en Europa, no produce, eo ipso, consecuencias reales. Hay que sentir la necesidad para que los resultados se manifiesten en la luz. Se podrá decir que hay verdadera patria española cuando sea libertad en nosotros la necesidad de ser españoles, cuando todos lo seamos por querer serlo, queriéndolo porque lo seamos. Querer ser algo no es resignarse a serlo tan sólo 41

… y, ¡qué duda cabe!, para colmar el anhelo, hay que sentir la noche, confiar en la aurora y, finalmente, ser transparentes… En el abismo, reside la salvación.

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De hecho, este trabajo puede encontrarse en el millar de páginas de nuestra tesis doctoral Vectores zambranianos para una teoría de la Filosofía Aplicada a la Persona (Universidad de Sevilla, 2008). 41 UNAMUNO, M.: En torno…Pág. 54.

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Bibliografía ● BARRIENTOS RASTROJO, J.: “Del pensar zambranista a la filosofía poiética en la consulta filosófica” en Philosophers as Philosophical Counselors, X-XI, Sevilla, 2006. Págs. 207-221. - “El atardecer del Pensamiento Crítico. Disquisiciones poético-zambranistas sobre el Critical Thinking” en Proyectos de Vida, Nº 3/2007, SOFIAM, México. Págs. 22-27. - “Filosofía Poiética Aplicada a la Persona. El espíritu zambranista en la FAP” en DIAS, F. (ed): Encontros Portugueses de Filosofia Aplicada, Apaef, Albufeira (Portugal), 2008. Págs. 47-63. - “Philosophical Counselling as Poietic Philosophy” en Philosophical Practice Nº 3/2006, New York (USA). Págs. 17-27. ● COHEN, E.: “Philosophical Counseling: Somes roles of Critical Thinking” en LAHAV, R. – TILLMANNS, M.: Essays on Philosophical Counseling, University Press of America, Lanham-NYCLondres, 1995. Págs. 121-131. - “The Philosopher as Counselor” en COHEN, E. (ed): Philosophers at work. An introduction to the issues and practical uses of philosophy, Holt, Rinehart and Winston, Inc., New York, 1989. Págs. 344-353. ● ENNIS, R.H.: Critical Thinking. Prentice Hall, New Jersey, 1996. - “Critical Thinking Assessment” en FASKO, D.: (ed) Critical Thinking and Reasoning. Current Research, Theory and Practice. Hampton Press, New Jersey, 2003. Págs. 293-313● LEBON, T.: Wise Therapy. Philosophy for counsellors. Cotinuum, Londres, 2001. ● MARÍN-CASANOVA, J.A.: Las razones de la metáfora o el cancerbero de Vico (Nietzsche, Ortega y Blumemberg), GNE, Sevilla, 2007. Pág. 158). ● ORTEGA Y GASSET, J.: - Ensimismamiento y alteración en Obras completas 5, Alianza Editorial, Madrid, 1994. - En torno a Galileo en Obras completas 5, Alianza Editorial, Madrid, 1994. - Ideas y creencias en Obras completas 5, Alianza Editorial, Madrid, 1994. ● ZAMBRANO ALARCÓN, M: - (AE): La agonía de Europa, Trotta, Madrid, 2000. - (DA): De la aurora, Tabla rasa, Madrid, 2004. - (ESV): España, sueño y verdad, Edhasa, Barcelona, 2002. - (FE): Filosofía y educación. Manuscritos, Ágora, Málaga, 2007. - (HSA): Hacia un saber sobre el alma, Alianza Editorial, Madrid, 2004. - (PR): Las palabras del regreso, Amaru, Salamanca, 1995. - (Send): Senderos, Anthropos, Barcelona, 1989. ● UNAMUNO, M.: En torno al casticismo, Alianza, Madrid, 2000.

Webgrafía ●www.josebarrientos.net – barrientosrastrojo2003@yahoo.es – barrientos@us.es Página web del autor con bibliografía sobre Filosofía Aplicada y María Zambrano ●http://filosofía-aplicada.blogspot.com Blog del seminario permanente luso-español “Filosofía Aplicada a la Persona y a Grupos” (Grupo de Investigación de la Universidad de Sevilla “Filosofía Aplicada: Sujeto, Sufrimiento y Sociedad” (HUM 018) ● Email: poiesis@filosofiaaplicada@yahoo.es Correo electrónico de Poiesis – Asociación Internacional Universitaria para la Filosofía Aplicada (Nº Registro Junta de Andalucía 1839 – CIF. G91722157)

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ANEXO. España y Europa en el pensamiento zambraniano. EUROPA Número, orden

ESPAÑA (Fusión vital)

REFERENCIA AE 26,30, 37

Hechos

(Vida)

AE 26,30

Sobreabundancia

(Humildad, servicio)

AE 29, 30

Temor, exceso de confianza y resentimiento

No busca reformar. Se hunde en su fracaso

AE 31; Send 96

Dios de la creación

(Dios de la “resignación cristiana”)

AE 48-51

No se resigna ni a la muerte

(Resignación ante lo que le acontece)

AE 57-58

Teóricas delimitaciones (mariposa muere o escapa) Rencor

Problemas vivos

PPVE 44

Da sin violencia ni esperar nada a cambio

AE 24-25; DD 47, 52,108, 152; FE 97

Europa entra en crisis

España entra en esplendor

PPVE 24, 26

(Violencia)

No posee violencia, por eso es narratividad (escucha)

PPVE 27

(Idealista)

Realista

PPVE 34-35

(Sistema separado de la realidad)

Enamorada de la realidad

PPVE 35-36

(Elitista)

Popular

PPVE 37, ESV 130

Kant, Hegel

Séneca

PVS 16

(Europeo se empeña en construcción de la “Ciudad de Dios”) Filosofía

Al español le duele España por su fusión con la realidad nacional Poesía, narrativa

PPVE 42

15

PPVE 44, 47; Send 60, 95


EUROPA (No se arredra por su pasado, sigue construyendo creyendo en su voluntad) Sistema

ESPAÑA No acepta su pasado ruinoso, por eso no avanza

REFERENCIA TRB 61

No se deja reducir a sistema, “pobretería” sistémica

PPVE 23, 43, 49

(Apaga la hoguera con su sistema ajeno a la vida)

Es capaz de arrojarse a la hoguera son contemplaciones: estoicismo. Burla ante reveses de la vida Dogmatismos españoles

PPVE 57, 85

(No sabe andar en la crisis. A lo sumo crea absolutismo ajeno a la vida) Nostalgia

Aprendió a seguir caminando sin fe

Send 104, U14

Melancolía

PPVE 43-44

Fenomenología del Espíritu, Discurso del Método

Don Quijote de la Mancha

ESV 19

Sancho

(Don Quijote – Alonso Quijano)

ESV 41-42

(Racionalismo)

Estoicismo

PPVE 56

(“Todo lo real es racional y todo lo racional real” (Hegel)) (Hace de la vida pensamiento)

Pensar por pensar no está bien visto

TRB 55

Hace del pensamiento vida

DD 49-50

(Idealismo)

Materialismo

AI 157

(Pensar)

Ser (en el Sur)

CLM 291

(Descartes, Hegel)

Valle Inclán, Unamuno

PR 137

Siempre va más allá

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Send 94

María Zambrano y la Filosofía Aplicada I  

Estudio sobre la configuración del consultante y el orientador en la consulta filosófica, desde el pensamiento de María Zambrano

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