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NÚMERO: 20 OCTUBRE 2013

spree95 MAGAZINE


spree95

EDITORIAL FUNDADOR: Javi Sánchez DIRECTOR: Javi Sánchez CORDINACIÓN: Javi Sánchez

OCTUBRE SUMARIO

DISEÑO Y MAQUETACIÓN: Javi Sánchez PORTADA: Anita Alro REDACCION: Javi Sánchez COLABORADORES: Ana Jiménez Anita Alro Camila Hornos Javi Sánchez Marta Heredia

* Modelo: Ana Jiménez. * Exhibición Drift. * Psicología: El bebé, la llegada de un nuevo integrante a la familia. * Refugio biológico de Tati Yupí. * Reflejos fotográficos de Anita. * Book Leyre. * Estrenos de cine. * Consolas Xbox 360

PUBLICIDAD: JASAJI@yahoo.es

EDITA: Spree95 - MODA Y FOTOGRAFÍA 1648 Tigre (Buenos Aires) www.spree95-fotografia.blogspot.com JASAJI@yahoo.es

www.facebook.com/spree95.modayfotografia


ANA

JIMÉNEZ


Este mes os queremos presentar a la modelo Ana Jiménez nacida en Cadiz que muy amablemente a querido colaborar con nuestra revista. Fotografías de: Antonio González y Cedric García


Exhibici贸n Drift

Navarcles (Barcelona)


Javi Sรกnchez


Esta es una publicaci贸n muy especial, ya que para mi es un orgullo tener una hija tan guapa y tan simp谩tica. Te queremos Leyre.


Psicología

EL BEBE

La llegada de un nuevo integrante a la familia Y con la llegada del primer hijo, las parejas tienen que cambiar horarios, tareas, rutinas, una nueva definición de roles para ambos cónyuges, ya que los niños exigen unos cuidados que deben respetarse y llevarse a cabo. De aquí que cada vez cobre más importancia la organización y el funcionamiento de las familias, tanto de horarios, de reparto de tareas, del nuevo plan económico de las familias, que en las épocas que corren se vuelven cada vez más importantes...

Y también con la llegada del bebe, hay una redefinición del contrato matrimonial, que en su gran parte es implícito, un contrato donde ambos cónyuges deben incluir para sí mismo nuevas tareas, ¿quién trabaja fuera de casa? Entonces… ¿quién se ocupa de la limpieza de la vivienda? ¿Y de las compras? ¿La alimentación, la higiene, las necesidades del niño? … Suelen ser cuestiones que se van llevando a cabo a medida que surgen, pero… ¿qué pasa cuando la pareja no se ve preparada para adentrarse en el maravilloso mundo de los niños? ¿Qué pasa si no pueden contar con la ayuda de nadie externo, normalmente abuelos? Cuando la pareja no logra encontrar un equilibrio en la nueva etapa de vida, comienzan a aparecer cuestiones que llevan a las discordias y un alejamiento del matrimonio, donde por ende se crea un ambiente tirante para todos los que conviven, también para el pequeño. Por otro lado, los abuelos cumplen una función importante, ya que muchas veces son ellos los que pueden colaborar con las parejas novatas, pero no siempre es posible contar con ellos, por tanto la organización de la viviendo a cargo del matrimonio mismo es la única salida.


¿Por qué es importante mantener el orden en el hogar? Mas allá de que facilitará que las cosas estén cuando las necesitemos, ayuda a que emocionalmente, con todos los cambios que ocurren en la casa, todos los integrantes se sientan más plenos y por ende propiciará tener un ambiente cálido, agradable y de tranquilidad para el pequeño. Por otro lado, si la madre es la que está al cuidado durante el día, es básico que el padre pueda incluirse en distintas tareas, bañarlo, mimarlo, hacerlo jugar… es decir que el pequeño pueda compartir tiempo con ambos, un tiempo donde se intercambia amor, juego, miradas, gestos… que el bebe interpreta y le ayuda a crecer.

¿Cómo organizarnos con la llegada del bebe? El cómo, dependerá de la situación particular de cada familia, cuando ambos tiran hacia el mismo lado, el lado de la colaboración mutua, la paciencia y la tolerancia en momentos más críticos, el orden general de la casa, se mantiene, previamente a la llegada del pequeño, ya había seguramente una repartición de tareas del hogar, posiblemente estas deban ser modificada en cierto modo, de acuerdo a como mejor funcionen a cada familia, lo que si cabe destacar es que la dedicación de tiempo al pequeño por parte de ambos cónyuges, independientemente de que trabajen fuera, es lo más importante, ya que un niño con padres presentes, es un niño que crece sano, fuerte y seguro de sí mismo.

Psicóloga. Camila Hornos


REFLEJOS Nuestra colaboradora habitual Anita, nos envia este reportaje sobre los reflejos. Hoy quiero hablaros y mostraros uno de los tipos de fotografía que me gusta mucho, los reflejos. Esos reflejos que a veces pasan desapercibidos y que pueden ayudar a darle a una fotografía mucha más fuerza en su composición e infinidad de posibilidades. Pueden hacer que una foto pase a ser de una foto normal, a una gran foto. Normalmente vivimos rodeados de ellos la mayoría del tiempo, ya sea en agua, cristales, metales, espejos…cualquier material reflectante. No necesariamente se necesita la luz de primera hora de la mañana o del atardecer para sacar una buena foto de reflejos. Los filtros polarizadores en ocasiones ayudan mucho a realizar una toma de reflejos (yo personalmente casi no lo utilizo), y por supuesto un trípode si se trata de reflejos nocturnos. No hay más que buscar los reflejos y experimentar con la cámara exposiciones, perspectivas y ángulos distintos.


Anita Alro


Refugio biológico de Tati Yupí

”Dónde vamos?”, me pregunté cuando vi que la moto del Cristóbal se desviaba y entraba por unas calles mal empedradas, rojizas por la arcilla, con barracas y pequeñas casetas del mismo color. Un cachorrito de perro atado a un árbol dio la bienvenida a Cristóbal cuando lo vio llegar.

La moto de Cristóbal parecía que quería unirse a las celebraciones de los días anteriores (muchos paraguayos venían festejando los resultados de las últimas elecciones generales). Del tubo de escape salían verdaderas tracas. En esa ocasión, al contrario que en las anteriores en las que me había subido a su moto, no me sentía como en un videojuego. No lo sentía porque el itinerario que hicimos para salir de la ciudad y dirigirnos hacia el lugar que queríamos visitar ese día era atravesando los barrios más periféricos y más tranquilos. Habíamos quedado en que iríamos a Tati Yupí, un refugio biológico por el que yo sentía curiosidad y que no quedaba demasiado lejos de Ciudad del Este.

Un niño y dos niñas jugaban descalzos bajo el embrujo de una felicidad auténtica. Una mujer mayor con una larga melena gris que acababa de peinar, saludó con el cepillo en la mano; ella y Cristóbal se intercambiaron unas palabras en guaraní y la mujer desapareció adentrándose en el pequeño complejo de dos casetas que compartían patio y tendederos dentro de un muro levantado con dificultad. Nori salió de una de las dos casetas con un niño en brazos. Los tres mayores nos saludamos, Nori y yo nos dimos dos besos y el pequeño, que reconoció inmediatamente a su padre y a la moto de su padre, ya estiraba los brazos para que Cristóbal lo alzara y lo sentara en la moto. Contento, con un casco puesto donde cabían dos cabezas como la suya e intentando llegar al manillar, a menudo me miraba y yo le iba sacando fotos. Según cómo, se quedaba mirándome serio y fijamente esperando que fuera yo quien hiciera un movimiento que le ayudara a decidir si le gustaba o no mi persona. Según cómo, me sonreía consciente de que sacaría una foto más.


“Qué sorpresa, Cristóbal! Me llevaste a conocer a tu hijo... Gracias!”-; para mí había sido un acto de confianza y de amistad y él, orgulloso de su Nori y de su hijo, sonreía otra vez encima de la moto ya en la carretera camino de Tati Yupí. Un ruido extraño y desagradable rompió la sonrisa de Cristóbal y la transformó en una carcajada mientras se apartaba de la carretera para detenerse. - “Qué mierrrrrda! Se salió la cadena, jajaja! Nunca antes me había pasado” - ... Agarró una piedra del camino y sin más se dedicó a devolver la cadena a su sitio a golpecitos de piedra y de paciencia y dejándose los dedos negros. - “Ya está!”


Llegamos a la entrada vigilada del refugio biológico. Tras el gran cartel que la anunciaba nos esperaban siete quilómetros de acceso por un camino de tierra. El guardia nos dijo que estaba prohibido acceder en motocicleta y que a pie no era recomendable porque el viento levantaba la arena, que ensuciaba y entraba en los ojos. Quedaba una opción: llamar a un taxi que nos acercara al refugio a lo largo de esos siete quilómetros y quedar con él unas horas más tarde para que nos volviera a recoger. Así lo hicimos. Tati Yupí eran veintidós hectáreas de verde espeso, ni claro ni oscuro: espeso. Césped muy bien cuidado, árboles que se agachaban o estiraban sus múltiples brazos para saludar, senderos estrechos con nombres guaraníes de los animales del refugio, parrillas para hacer comida, un campo de fútbol impecable, una cantina y al límite, el embalse de Itaipú, extenso y queriendo aparentar ser un océano. Paseamos, nos hicimos fotos, nos subimos a una especie de tractor que nos llevó por algunos caminos que parecían accesos a la selva y por otros que bordeaban el agua y parecían la vía más directa a una isla fluvial desierta con una única palmera en medio. Más fotos y al final del camino, un árbol viejo. Era del género Aspidosperma; Yvyraromi era su nombre en guaraní. Se alzaba treinta metros ante nosotros imponente y seguro, y su diámetro a la altura del pecho era de más de ciento cuarenta centímetros. Tenía doscientos años, el más antiguo del refugio. Yo siempre había sentido admiración por los árboles viejos, sobre todo si eran robustos, anchos y firmes. Tenía la sensación de que me protegían, que si era su amiga y me abrazaba a ellos, no me podría pasar

nada… Que me acariciaban como lo habría hecho un padre... Me ausenté inmersa en mis pensamientos mientras lo admiraba.


Ya habíamos recorrido la mitad este de Tati Yupí. Habíamos quedado con el taxista a las doce y teníamos una hora de margen. Los chicos encargados de recibir a los visitantes del refugio nos ofrecieron recorrer la parte oeste en bicicleta. La idea nos fascinó y accedimos al unísono. La pedalada entre árboles selváticos y lianas, plataneros y palmeras y también la compañía de mariposas de mil colores y tamaños, nos abrieron la puerta a un libro de Tolkien, a una fábula fantástica donde todo lo que tenía vida, hablaba. Tras haber pagado unos muy dolorosos ciento cuarenta mil guaraníes al aprovechado del taxista y lanzarle una mirada de “sé lo que estás haciendo pero no te digo nada porque soy educada”, procuramos olvidar aquel atraco legal mirando si aún nos quedaba dinero para ir a comer algo. Ya hacía días que había tomado la decisión de pagar las excursiones a Cristóbal. Él me acompañaba contento pero también me hacía un favor (la compañía y el transporte) y además nos habíamos hecho amigos. Pagaría la gasolina y las comidas con mucho gusto. Busqué en mi pequeño monedero de tela hecho a mano que había comprado tres años antes en Perú. Poco, pero aún quedaba dinero para ir al sitio “donde el pescado está riquísimo”, al menos eso es lo que Cristóbal me había dicho días atrás cuando habíamos pasado por delante de ese lugar.

Nos pedimos dos platos de pacú y a falta de cerveza, un agua a compartir. La cocina casera paraguaya volvía a hacer acto de presencia (de muy buena presencia) sobre la mesa. Un plato a rebosar con dos rodajas de pacú que naufragaban en una especie de caldo de verduras troceadas, me miraba insistente. En medio de la mesa, mandioca para acompañar. Jugué a detectar los ingredientes: cebolla, pimiento verde y rojo, apio, ajos, tomates, papas, sal, pimienta, aceite, perejil,... Quizás había algún ingrediente más. Pacú hacía referencia a cualquiera de las especies de pescado de una misma subfamilia (la misma a la que pertenecían las pirañas). Pensé que aquél sería el Piaractus mesopotamicus, natural de la cuenca del Paraná y de gusto exquisito, lo que estaba comprobando en ese mismo instante. ... La tarde pasó amena y amiga entre una ducha, café, unas chipas que habíamos comprado por la mañana a un vendedor que tenía parada a pie de carretera y ocho postales. Hacía días que andaba buscando sin éxito postales bonitas para poder enviar a mi gente. Pensaba que ya no encontraría pero aquella mañana lo conseguí. Ahora estaba sentada ante ocho postales en blanco, en la mesa de mi pieza, boli en mano y dispuesta a darles vida y llenarlas de sueños.

Marta Heredia


XBOX 360 Este mes recuperamos la seccion de videoconsolas, que habíamos dejado un poco olvidada hace algunos meses, comentamos las novedades mas importantes para la Xbox 360, a pesar de que ya puedes conseguir la nueva Xbox One o la PS4.

Otras novedades muy esperadas es como siempre para los amantes del baloncesto el NBA 2K14, para los que prefieren las carreras, tenemos el FORMULA 1 2013, con una edición clasica de coches y pilotos de los 80 y 90, y la otra gran novedad y ya con un gran numero de ventas es GTA V, un impresionante juegos que esta batiendo records.

Y para terminar la sección con otra rivalidad tipo a Fifa o Pes, pero esta vez con los juegos de disparos, más conocidos como shooters, tenemos a Battlefield 4 o Call of Duty Ghosts, que cada uno se eliga el suyo y a disfrutar de estos grandes juegos.

Como cada año para esta epoca los juegos más esperados y que más rivalidad hay son los de futbol, y como siempre estará esa discusion Fifa o Pes? bueno pues un año más sigue el debate, cada uno elige el suyo por una cosa o por otra... yo? me sigo quedando con Pro Evolution Soccer.

Javi Sánchez


Capitan Phillips, protagonizada por Tom Hanks, se avecina como otra gran película y exito taquillero, dirigida por Paul Greengrass (El mito de Bourne, Ultimatum Bourne, United 93), narra la historia veridica del buque carguero “Maersk Alabama” retenido en 2009 por los piratas somalies. Otra de las películas esperadas por los muchos nombres importantes que participan es El Mayordomo entre ellos (Forest Whitaker, Oprah Winfrey, John Cusack, Jane Fonda, Cuba Gooding Jr., Terrence Howard, Lenny Kravitz,Vanessa Redgrave, Alan Rickman, Liev Schreiber).

Prisioneros, dirigida por Denis Villeneuve y protagonizada por Hugh Jackman, Jake Gyllenhaal. Un thriller de secuestros que narra la historia de una niña de 6 años y la desesperacion de su padre.

Destaco también una película argentina (El medico Alemán) una española (Cannibal) y la segunda parte de Insidious, creo que debemos tenerlas en cuenta a la hora de elegir que película ir a ver.

También tenemos una para los chicos Turbo de los productores de Cars y una comedia que puede estar bien, ya que es la vuelta de Sandra Bullock a la comedia. Javi Sánchez



Spree95 magazine nº20