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A la madera

Nº 1

Lunes 23

de Junio

Entrevista a David Cortés: “Ser entrenador siempre vale la pena”

Crónica: La copa enseña a ganar al San Agustín

Noticia: Ebro y Pablo

Iglesias plantan cara al Real Zaragoza

Justicia y dinero: arbitraje en el fútbol base

Crecen en número, pero decae la vocación ● Son el adalid de la imparcialidad, pero su tarea es complicada.


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Reportaje: Arbitraje en el fútbol base aragonés

I m parti r j u sti ci a en el fú tbol si em pre es com pl i cad o

El arbitraje es uno de los elementos más importantes del fútbol base, y los árbitros una de las figuras más criticadas. Estos están sometidos a mucha presión, tanto dentro del campo como fuera ● La seguridad ha mejorado en los últimos años, pero todavia hoy se producen agresiones en muchos campos aragoneses. “Cuando juegan dos equipos, cada uno de ellos tiene su afición. El único que está solo es el árbitro. Además, impartir justicia en España nunca es fácil, nunca estamos de acuerdo. Si lo que el árbitro dictamina nos perjudica, solo veremos eso, nada más. La gente piensa que el árbitro es el enemigo”. Con esta frase resume Luis Duro, presidente del Comité Técnico de Árbitros de Aragón, el sentir de la mayoría de los árbitros. La soledad y la incomprensión acompañan al árbitro desde que sale de la caseta hasta que vuelve a ella. En medio, 90 minutos de repartir justicia en décimas de segundo, de plantar cara a jugadores, entrenadores y padres que no siempre ponen las cosas fáciles. “En España no respetamos ni a los jueces. Imagínate lo que puede pasar con los árbitros. No te hablo de estar a favor o en contra de una persona, te hablo de insultarle o agredirle por haberse equivocado. El respeto y la educación en el fútbol base brillan, muchas veces, por su ausencia”, destaca Duro. Estas situaciones pueden venir provocadas por desconocimiento. Si fuéramos a un partido de fútbol base y preguntáramos a los allí presentes cuáles son las tareas diarias de un árbitro, pocos sabrían contestar. Así lo señala Luis Duro: “La gente desconoce por completo las tareas que un árbitro hace durante la semana. Todos los árbitros de Aragón tienen una preparación física y técnica, incluso tienen dos “exámenes” que aprobar cada temporada. Los árbitros están siendo evaluados de manera constante. Además, en muchos partidos hay informadores que controlan a los árbitros y que, incluso, les pueden sancionar”. Como apunta Duro, los árbitros también tienen que entrenar. El Comité dispone de preparador físico que elabora tres entrenamientos semanales para que los árbitros estén en buena condición física, algo indispensable para realizar con éxito su labor.

“De arbitraje, como de política, todo el mundo entiende" Pese a las difíciles condiciones que rodean al arbitraje, el número de candidatos no deja de crecer. Desde 2002 se ha producido un incremento continuo, lo que provoca que haya unos 50 árbitros más cada temporada. “Hemos pasado de tener 240 árbitros en el año 2002 a tener 550 actualmente. Pero el incremento ha sido continuo, no se ha producido ningún “boom”. Nosotros queremos cantidad,

Árbitro aragonés dirigiendo un partido de fútbol base

pero también calidad”, apunta Duro. Con este aumento de árbitros se puede pensar que muchos van llamados por el dinero y no por vocación. Luis Duro no lo termina de tener muy claro. “La mayoría de los árbitros han sido antes jugadores y, por circunstancias diversas, acaban siendo árbitros porque les gusta el fútbol. Hay muy poca gente que tenga una vocación arbitral de verdad”. Uno de los clichés del fútbol base es que los árbitros ganan mucho dinero. Luis Duro no piensa de esta manera: “Un árbitro que pita a alevines, benjamines o infantiles puede ganar unos 1 6€ por arbitrar 2 horas. Si haces las cuentasEno es nada del otro mundo. Está muy lejos de los 1 50.000€ anuales que ganan en 1 ª división”. Aunque el tema económico es importante, no fue lo prioritario ni para Javier Marín ni para Cristian Lixandru, árbitros del Comité Técnico de Aragón. El caso de Lixandru es especial. Cristian nació en Rumania y llegó a España para jugar al fútbol, pero una grave lesión le apartó de los terrenos de juegoEaunque no del todo. Empujado por su padre –era presidente del Comité de Árbitros de Rumania- Cristian empezó a arbitrar en 2005. Lixandru cree que el hecho de ser extranjero no le ha perjudicado para nada: “No he tenido más problemas que el resto de mis compañeros. He tenido las mismas pruebas, las mismas oportunidades. Además, la gente no se da cuenta de que soy extranjero, no he vivido episodios racistas”. Marín no tuvo tanto apoyo familiar como su colega rumano. “Cuando yo empecé mi familia lo pasaba mal. Fue muy duro. Cuando les dije que iba a ser árbitro, me dijeron que estaba loco, que me buscara otra cosa, pero al final no pararon de ayudarme ni de apoyarme, explica.

Probablemente, los comienzos como árbitro sean la parte más difícil de esta historia. Arbitrar partidos de gente más mayor que tú, ver como te insultan los aficionados, equivocarteE Javier Marín recuerda sus inicios “como algo muy duro”, donde lo pasaba realmente mal. Cristian tiene un recuerdo algo más bonito aunque reconoce que “el haber sido antes jugador y profesor de Educación Física ayuda un poco a entender todo esto”. La seguridad es otro de los factores que rodean el fútbol base y que hacen más complicado el arbitraje. En las categorías más altas hay fuerza pública en los terrenos de juego, pero en otras categorías más bajas, donde quizá la sensación de inseguridad sea mayor, no las hay. “Nunca te sientes seguro, no sabes qué te puede hacer la gente que hay detrás de la valla. Muchas personas pierden los papeles”, explica Marín.

Los entrenadores y los jugadores deberían ayudar a los árbitros, pero no siempre es así Lo que tienen claro ambos colegiados es que hay más problemas originados por los padres de los jugadores que por los propios jugadores. “Los chavales se portan muy bien y casi nunca dan problemas, los que generan problemas son los padres. Alguno se piensa que su hijo puede vivir del fútbol. En fin, algún padre corre más la banda que su propio hijo”, relata Lixandru. “En el arbitraje ocurre lo mismo que en política, todo el mundo entiende. Además, ahora que podemos ver los partidos en televisión con mil repeticiones parece todo más fácil. Nosotros decidimos en décimas de segundo, sin televisión, sin repeticiones. Además, decidamos lo que decidamos una parte de la afición lo va a ver bien y la otra, cómo no, lo verá mal”, resume Cristian Lixandru.


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Reportaje: Arbitraje en el fútbol base aragonés Entrenadores y jugadores; ¿principales culpables?

Una parte fundamental del fútbol base son los jugadores y los entrenadores. Ellos tienen en sus manos la posibilidad de hacerle el trabajo más fácil al árbitro. Pero muchas veces, en lugar de ayudarle, lo que hacen es perjudicarle y complicarle el partido. Daniel Ruíz Fernández, entrenador de categoría benjamín en San Agustín, reconoce que no siempre se comporta con los árbitros como debería. “La tensión del momento hace que pierdas la cabeza buscando el beneficio de tu equipo. Esto te hace protestar, muchas veces, de manera airada”. En teoría, los entrenadores de las categorías más bajas del fútbol base no solo están para preparar los entrenamientos semanales ni para decidir la alineación del sábado. El papel educador que deberían desempeñar afecta, sobre todo, al trato con el resto de compañeros y con el colegiado. Daniel Ruíz afirma que él “siempre exige a sus jugadores que no protesten al árbitro, que se dirijan a él siempre con educación y que si el equipo tiene alguna queja, el encargado de formularla es el entrenador o, en su defecto, el capitán”. Pero, para Daniel Ruíz no todos los problemas hay que achacarlos a entrenadores y jugadores, los árbitros muchas veces no tienen la actitud adecuada. “No todos los árbitros son transigentes ni educados. Muchas veces aplican el reglamento de manera demasiado rígida, sin pensar en la categoría en la que están, sin enseñar a los jugadores cómo deben hacer las cosas”. Miguel Sangrós, jugador del Oliver en categoría cadete, defiende el trabajo de los colegiados. “Es muy difícil pitar estando solo en todo el campo. Muchas veces un equipo queda disconforme, con razón o sin ella, y esto echa por tierra todo el trabajo del colegiado”. Para Miguel, las críticas que sufren los árbitros no son siempre justas. “Se les critica (a los árbitros) porque no te quedas contento con lo que ha dictaminado, no porque lo haya hecho bien o mal, sino porque sientes que te han perjudicado”.

La psicología deportiva, fundamental

La presión, el estrés y la relación que pueda tener el árbitro con el entorno son solo algunos

de los factores psicológicos que rodean la mente de cada árbitro antes, durante y después de cada partido. La personalidad que cada uno de los árbitros tenga va a ser fundamental, pero no decisiva. Según Fernando Gimeno, psicólogo deportivo, “todo el mundo puede ser árbitro, tenga la personalidad que tenga”. Es decir, no va a ser la personalidad la que determine si un árbitro es bueno o no. Lo importante va a ser, según Gimeno, “las habilidades desarrolladas para manejar bien todo lo que rodea al arbitraje”. Uno de los principales problemas que tienen que afrontar los árbitros cada fin de semana es la presión que aficionados, jugadores y entrenadores ejercen sobre ellos. Pero la presión no afecta a todo el mundo por igual. Hay árbitros que se sienten más presionados y otros que no manejan este tipo de sensación. Fernando Gimeno lo explica: “Para que haya presión se necesitan dos cosas; la primera de ellas es sentirse amenazado por una crítica y, la segunda, creer que no se puede hacer nada para mejorar esa crítica”. Aunque no siempre las críticas tienen consecuencias negativas. “Las críticas estimulan a muchas personas, les ayudan a plantar cara y a sacar lo mejor de sí mismas”, explica Gimeno. Al igual que el profesor se lleva a casa los trabajos para corregir, los árbitros se llevan a casa la presión y el estrés que les ha provocado el partido de fútbol. Esto es peligroso, ya que todo esto puede provocar que la relación del árbitro con sus seres queridos cambie. “Si los árbitros sufren estrés negativo pueden desarrollar trastornos de conducta, de estado de ánimo o de ansiedad”, advierte Gimeno. La sensación de poder que tiene cualquier árbitro, puede ser una de las causas principales que lleva a las personas a arbitrar, aunque siempre sin descartar el factor económico. Para Gimeno, “en el fútbol base no se cobra mucho, pero algo se cobra. Si unes esto a que te gusta el fútbol y que te gusta hacer deporte ya tienes algunas de las causas. En lo que se refiere al poder, obviamente el árbitro tiene mucho poder, tiene mucha autoridad sobre el resto de personas. Puede ser que a alguien le resulte muy reconfortante intrínsecamente el tener poder y ejercerlo, pero esto no es algo malo, ni mucho menos”. Uno de los términos que siempre va unido al

Cristian Luxandru árbitrando un partido

al fútbol en general y al fútbol base en particular

es la violencia.

Por violencia no se entienden solo las agresiones físicas, sino también las agresiones verbales, que son consideradas como conducta antideportiva. Gimeno cree que “la violencia en el fútbol responde a un tema multicausal. Comportamiento de los jugadores, de los entrenadores, comentarios en medios o redes sociales, actitudes de los aficionadosE”. Pero Gimeno aclara que “jamás podemos decir que el culpable de la violencia es el árbitro, por mucho que se equivoque. El culpable siempre es el que lleva a cabo la acción violenta”. De todas las causas que generan violencia en el fútbol, Gimeno destaca una por encima de las demás. “El mayor foco de comportamientos antideportivos está en la grada, con los padres de los deportistas. Esto es así por varias causas: incomprensión de las reglas del juego, experiencias anteriores de los padres, intolerancia al ver como su hijo es sancionado por el árbitro o sustituido por el entrenadorE”. La sombra de la justicia también está relacionada con factores psicológicos. Gimeno cree que “se tiene muy poco sentido de la justicia deportiva. No somos capaces de ver que muchas veces lo que menos importa es el resultado. Esto está relacionado con una falta de educación, formación y cultura importante a la hora de entender el comportamiento de los otros”. La justicia siempre está en el horizonte. Una falta mal pitada, un penalti que no se ve, un resultado injusto. Justicia. Noción complicada, sobre todo en España. La justicia siempre en tela de juicio.

Donde todo empieza En el arbitraje ocurre lo mismo que en todas las profesiones del mundo: uno no es árbitro de la noche a la mañana. Antes de poder saltar al campo con el silbato y las tarjetas, dispuesto a repartir justicia, hay que superar una serie de pruebas. Luis Duro, Presidente del Comité Técnico de Árbitros de Aragón, lo explica: “Todos los candidatos tienen que pasar un curso para poder ser árbitros, y ese curso lo componen dos pruebas: una prueba física y otra técnica”. Y así, superando estas dos pruebas, es como una persona se convierte en colegiado. Pero la preparación no termina aquí, ni mucho menos; solamente acaba de empezar. “Los que aprueban se incorporan como auxiliares. Después, con el paso del tiempo, se irán incorporando ya a las diferentes categorías”, explica Luis. Este curso de preparación no es demasiado largo, dura unos tres meses. En este tiempo, los alumnos deben prepararse bien todas las materias –especialmente reglamento- y cuidarse físicamente, ya que ambas pruebas son igual de importantes en la calificación final. Sin embargo, este curso ha sufrido una variación en los últimos años. El interés por ganar dinero crecía de manera inversamente proporcional al interés por ser árbitro, y el Comité decidió parar esto y acometer una serie de cambios: “Todos los interesados tienen que pagar una fianza de 30€ por el examen y un pago fijo de 20€ por el material. Hace dos años era gratis, pero mucha gente empezó a venir solo por el dinero”, comenta Luis.


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Entrevista a David Cortés Sanz. Entrenador del San Agustín

"A veces piensas que lo que haces no sirve para nada" Me llamo David Cortés Sanz. Tengo 21 años. Nací en Zaragoza y estudio Administración y Dirección de Empresas. Todos mis estudios los cursé en San Agustín, donde ahora entreno a chavales de categoría infantil. Los chicos son mi día a día y entrenar, mi pasión. Trato de estar con mis amigos el tiempo que me deja la carrera y los entrenos. ¿Qué te hizo empezar a dirigir un equipo siendo tan joven?

Sinceramente, fue el hecho de continuar vinculado con el fútbol porque como jugador era mediocre, pero aun así yo quería seguir relacionado con este deporte, y me decidí por esto porque era la fórmula que más me atraía.

¿Qué es lo más bonito de desarrollar esta actividad?

El poder controlar a un equipo de 20 jugadores. Poder darles a estos chavales una serie de valores que los hagan más fuertes como equipo y como conjunto.

¿Cuánto tiempo dedicas semanalmente a entrenar, preparar entrenamientos, ir a los partidos4?

¿Cuándo te das cuenta de que tu trabajo vale la pena?

¿Cuándo? En mi caso, cuando veo a un chaval divertirse o celebrar un gol, o simplemente ver que está contento por algo que hemos trabajado.

En estos seis años has pasado por muchos momentos complicados4 Siempre hay momentos malos. Te puedes desmotivar por ti o por los propios chavales. Hay momentos que piensas que lo que haces no sirve para nada.

¿Cómo sales adelante cuando piensas esas cosas?

Entrenar son 4 horas semanales y los partidos 3 o 4 horas también. En total, son 8 horas semanales.

Tienes dos opciones: o vas para abajo o intentas remontar el vuelo haciendo ver a los chavales que hay que ir todos juntos para que esto funcione. Tienes que hacerles ver que tú eres más fuerte y que tú eres el que mandas.

¿Qué motivo hace que dejes de tener 8 horas para ti y se las dediques a los chavales?

¿Alguna vez has pensado en dejar todo esto?

Mucha gente piensa que es por tema de dinero, pero por eso no es. A este nivel no se cobra prácticamente nada, lo que hago lo hago por vocación.

¿Cuál es tu modelo de entrenador?

Es difícil contestar sin saber cómo entrenan los diferentes entrenadores. Quizá por métodos y valores me siento identificado con el Barcelona y con su estilo de juego.

¿Cuál es tu mejor recuerdo?

Hace algunos años, cuando era segundo entrenador, ganamos una Copa de categoría infantil. Fue realmente bonita la celebración con todos los críos y con todos los padres. Fue muy emotivo ver todo eso y todavia me alegro al recordarlo. Momento así valen la pena.

¿Tienes algún objetivo?

Cuando empiezas, siempre piensas en la posibilidad de llegar a ser algo importante, pero te das cuenta de que con 20 años lo importante es formar y conseguir que los chavales puedan tener una buena base para que luego estén en categorías decentes. Por tanto, mi principal objetivo es formar bien a los chicos, aunque ojalá pueda tener suerte en el futuro y llegar a algo en esta profesión tan bonita.

Claro que sí. Siempre que tienes los estudios universitarios de por medio piensas en tomarte algún año sabático, pero en el tiempo que pasas desde que acabas la temporada hasta que empiezas la siguiente, vuelves a sentir que te gusta el fútbol, que no eres capaz de estar un año entero sin estar de entrenador. Yo no podría estar un año sin chavales, que es lo que realmente me gusta.

Cuando llegas a casa después de que las cosas no hayan salido bien, ¿qué piensas ?

Suelo estar muy enfadado durante todo el día, aunque intento no darle muchas vueltas. Con el tiempo y la experiencia te das cuenta de que no debes darle más importancia de la que tiene. Trato de corregir errores para que no se repitan.

¿Es importante tener algún título que te acredite como entrenador?

Sí. Aunque más que el título, lo importante es tener un cierto nivel para poder entrenar. Siempre está la posibilidad de no ser entrenador y ser solo alineador, esto son todos aquellos entrenadores que saben mucho de fútbol pero que no saben entrenar. Se creen entrenadores pero no lo son y lo único que hacen es perjudicar al chaval. Hay que tener cuidado con este tipo de personas, lo recomendable es que el entrenador tenga el título oficial.

David Cortés responde una de las cuestiones de la entrevista

El peor momento de David Todo ocurrió hace un par de temporadas. Una semana que parecía normal no lo fue tanto; realmente, no lo fue para nada. David se levantó un día con una de las peores noticias que le podían dar: el padre de un chico había fallecido. ¿Qué se hace cuando fallece el padre de una persona de 1 0 años? Además, David era el referente del chaval, su entrenador, el que le enseñaba, el que le ayudaba. David no puede olvidar la dureza de aquellos días. Ver a ese chico con la ilusión de jugar al fútbol intacta, pese a haber perdido a su padre. Verle correr en los entrenamientos, verle pelear cada pelota, verle el sábado guardar un minuto de silencio por su propio padre, para olvidar todo ello con el pitido inicial para hacer lo que más quería: jugar al fútbol.


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Entrevista a David Cortés Sanz. Entrenador del San Agustín ¿Qué títulos tienes tú?

Yo tengo dos títulos. El nivel juvenil y el nivel regional del colegio de entrenadores. Me quedaría el nivel tres, que es un título a nivel nacional que me capacitaría a entrenar hasta en primera división. Actualmente, solo podría entrenar hasta categorías regionales.

¿Planeas sacarte este último título?

Sí, pero no a corto plazo. Lo prioritario para mí es acabar la carrera. Puede parecer que no, pero estudiar para sacarte un título quita mucho tiempo.

Otra parte importante del fútbol base son los árbitros4 Los árbitros son algo que no se pueden controlar. Yo trato de no darle muchas vueltas aunque sí que es cierto que soy muy protestón, quizá me quejo más de lo que debería. Te das cuenta cuando ha pasado el tiempo, en el momento solo te sale protestar. Quizá debería cambiar esta actitud pero una vez estás en el campo es muy difícil controlarte.

David Cortés en uno de sus entrenamientos con el equipo Infantil del San Agustín

de hablar con el padre, incluso llegamos a un acuerdo con él, pero lo acabó sacando del equipo. Acabamos muy mal la relación. Nos llegó a decir que éramos unos incompetentes, que no teníamos ninguna formación, que estábamos destrozándole la vida a su hijo.

¿Es importante llevarse bien con ellos?

Hay de todo. Depende del campo y de la afición. En líneas generales, creo que se les trata peor de lo que se debería. Así como los entrenadores nos estamos formando, los árbitros también y tienen todo el derecho del mundo a equivocarse. Lo que pasa es que te juegas ganar o perder, y a veces el que realmente lo decide es él con sus decisiones.

Yo creo que sí. Al fin y al cabo el jugador de 1 2 años se basa en lo que dicen sus padres. Si el padre está todo el día diciéndole que su entrenador es malo, el chaval puede tener al final una imagen errónea del entrenador, y esto es contraproducente para el equipo. Aunque tampoco digo que haya que tener mucha relación, porque esto puede ir luego en tu contra. Lo mejor es tener una relación cordial con ellos.

¿Y qué tal te llevas con los padres? B ien. El trato es cordial, ni demasiado cercano

¿Cómo se gestiona un equipo de chavales de 1 2-1 3 años?

¿Crees que están bien tratados por el mundo del fútbol base?

ni demasiado distante. Siempre les digo que me pueden comentar todas sus dudas y todos sus problemas. Tampoco me meto mucho con ellos ni ellos conmigo, yo trabajo con los chavales, no con los padres. En lo que se refiere a la educación de los padres, los de mi equipo están bien educados, aunque sé que en otros equipos sí que hay problemas con ellos.

Es sencillo si les marcas desde el inicio una serie de límites y no les dejas que los atraviesen. No puedes decirles que les dejas hacer unas cosas y después dejarles hacer más, tienes que ser estricto en cuanto a las reglas, si dices no que sea que no. También es importante ser igual con todos los chavales, evitar los favoritismos.

“He tenido suerte. Los padres de mis jugadores son educados, pero no siempre es así”

Estos chavales están en edad de estudiar pero, ¿para ti es más importante el fútbol que los estudios?

¿Nunca te has sentido presionado por ellos? Sí, por supuesto. Siempre hay un padre que no ve bien que su hijo esté en el banquillo o que juegue menos de lo que, según él, debería. Pero esto es inevitable porque cada padre busca lo mejor para su hijo. Cuando estas cosas ocurren, lo único que puedo hacer es hablar con el padre y hacerle ver que estamos formando a su hijo y estamos haciendo lo mejor para él. En estas categorías es más importante aprender muchas cosas, no solo de fútbol, que jugar.

Al margen de la presión que puedan ejercer sobre ti, ¿has tenido algún otro problema?

Sí. Hace algunos años un chaval llegó a desapuntarse del equipo. Todo porque su padre creía que su hijo tenía que jugar más. Tratamos

El estudio siempre es prioritario. Por otro lado, pienso que el fútbol no quita tanto tiempo como para prescindir de él en época de exámenes. Siempre que un chaval falta por exámenes le pregunto a él o a sus padres si no ha tenido tiempo antes para estudiarlo, dudo que un chaval de 1 2 años sea incapaz de juntar ambas cosas.

¿A qué edad son más agradecidos los chavales?

En mi caso, con 11 o 1 2 años, no te lo agradecen directamente pero sí que se les ve contentos. Te preguntan, se ríen, se lo pasan bienAsabes que te lo agradecen. Además, te ven como una especie de figura que tiene el control sobre una parte de su vida, y eso también es algo que me gusta bastante. Sabes que te lo agradecen cuando los ves divertirse en el campo.

¿Cómo se llevan los problemas con personas tan jóvenes?

Es complicado. Lo más coherente es tratarlo cuanto antes. Si un jugador tiene un problema, bien personal o bien deportivo, no hay que dejarlo correr mucho, hay que solucionarlo rápidamente. En ocasiones, cuando los problemas son más serios la mejor opción es hablar con los padres del chaval y tratar de ayudarle lo máximo posible. Aunque, a estas edades, lo mejor que puede hacer el chaval para olvidar sus cosas es jugar el fútbol con sus amigos.

“Un padre me llegó a decir que era un incompetente y que no tenía ni idea” ¿Notas el apoyo de tu club, el San Agustín?

Sí, además cada vez tengo más libertad. Veo que cada vez estoy mejor preparado para trabajar y el club me da más libertad para hacerlo. Además, el tema del apoyo lo notas al hablar con la gente, al ver la responsabilidad que te dan...es un cúmulo de cosas las que te hacen sentir que sí, que estás siendo apoyado.

¿Lo notaste desde que comenzaste?

Al principio tienes más dudas, creo que le sucede a todo el mundo. Luego, conforme pasa el tiempo, ya sabes cómo funciona el club y sí que empiezas a notar más apoyo. Yo llevo 6 años y ahora sí que noto el apoyo del club.

¿En que se basa este apoyo y esta mayor libertad?

Simplemente te dejan hacer más cosas que antes, te dan mejores equipos, confían más en tí. Y el apoyo se ve, es algo que se nota. Aunque en mi caso, siempre he estado muy contento y he sentido todo el apoyo del club. No hay que olvidar que además de mi club fue mi colegio, supongo que eso te ayuda a saber dónde estás y ves las cosas de diferente manera que si vinieras desde fuera. Yo me he críado en San Agustín desde que era pequeño.

¿Te sientes valorado?

Sí. Es cierto que no te ponen metas, pero sí que te dicen si están contentos con tu trabajo, con tu actitud, con los resultados...y todo eso hace que me sienta querido y valorado.


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Crónica: San Agustín 4-2 Fleta. Copa Alevín. Grupo 8. 2ª jornada

Cu an d o m ad ru g ar n o i m porta

El San Agustín remontó un 0-2 en la segunda mitad gracias a tres goles de Jorge Fernández ● Cerca de 60 personas presenciaron el encuentro en el "Carlos Sebastián" del colegio San Agustín ● El árbitro fue lo peor del partido El calor aprieta pese a ser tan temprano. Es sábado y son las 9 de la mañana. En el campo “Carlos Sebastián”, del colegio Agustinos de Zaragoza, se dan cita dos equipos para jugar la segunda jornada de la copa Federación. Mientras los chavales de San Agustín y Fleta -2ª alevín- se cambian, los padres toman café en el bar. Conforme vas creciendo, los padres van dejando paso a las novias y a los amigos como espectadores, pero cuando tienes apenas 11 años son tus padres y tus hermanos los que están contigo cada sábado. Poco importa madrugar, poco importa la temperatura. Mientras unos se cambian y los otros desayunan, aparece Etienne Gomis, el árbitro del encuentro. El partido debía comenzar a las 9:30h, pero el colegiado aparece cuando apenas quedan diez minutos para la hora fijada. Primer problema; el partido empezará con –aproximadamente- un cuarto de hora de retraso. El bar se va vaciando poco a poco, los jugadores ya están calentando en el campo, los entrenadores dando las últimas indicacionesGpero el árbitro todavía no está preparado. Finalmente, a las 9:45h arranca el partido. Las familias de los jugadores –más del equipo visitante que del equipo local- se dejan la voz apoyando a los suyos. En el fútbol base, las familias siempre están ahí, para bien y para mal. El partido comienza tranquilo, como la calma que siempre precede a toda tempestad. Las imprecisiones de ambos conjuntos dominan el ritmo del partido. Apenas hay ocasiones, ni una sola jugada elaborada en los primeros compases del encuentro. En torno al minuto diez de partido, una internada lateral del San Agustín es derribada por el central del Fleta, el árbitro no lo duda: es penalti. Jorge Fernández, después protagonista del encuentro, es el encargado de ejecutar la pena máxima. Sin embargo, el portero, Abel, le adivina las intenciones y detiene el lanzamiento. El equipo visitante, poco a poco, comienza a manejar la pelota con precisión y se acerca al portal del equipo local. En una jugada lateral, el balón llega a los pies de Mostajo, que se acomoda la pelota y, desde la frontal del área, la coloca lejos del alcance del portero. Se adelanta el Fleta, que estaba siendo superior a su rival. La primera parte muere poco a poco y se llega al descanso. Jugadores y entrenadores, al vestuario. Los padres, por otro lado, van a la cafetería.

El calor no perdona y sigue sofocando a todo el colegio de los Agustinos. Diez minutos después del pitido final de la primera mitad, empieza la segunda. Si el primer tramo del partido representaba la calma, el segundo representará la tempestad. Al poco de comenzar, el Fleta establece el 0-2 tras un lanzamiento de falta directa. Si hasta aquí el partido había sido normal, a partir del gol dejó de serlo. Los cinco minutos que siguieron al gol del Fleta fueron de auténtica locura.

El Fleta tuvo en sus manos la opción de poner el 0-3, pero no supo. Esto cambió el partido Tras una pared tirada entre Jorge Fernández y Asier en tres cuartos de campo, este último prueba suerte desde la luna del área. El tiro, imparable, se estrella en el palo despertando a los seguidores del equipo local, que ya veían el partido perdido. De hecho, esta no fue la única aparición de Asier, ya que, apenas un minuto después del tiro al palo, recoge un rechace dentro del área para poner el 1 -2 en el marcador. Todavía tenía opciones el San Agustín, quedaba mucho partido por delante y el Fleta comenzaba a andar escaso de fuerzas. El gol cambió completamente el panorama, el San Agustín tenía todo el control del partido y el empate iba a llegar en cualquier momento. Y así fue. Jorge Fernández se olvidó del penalti fallado marcando el gol del empate con un bonito remate de cabeza. Apenas era el minuto diez de la segunda parte y el partido estaba sin rumbo ni control. El partido, frío en la grada pero

muy caliente en el campo, se paraba continuamente. Los jugadores de ambos conjuntos, acelerados como lo estaba el partido, se empleaban con excesiva dureza, rozando los límites del reglamento. El árbitro no paró esta brusquedad ni este tipo de juego en toda la segunda parte, lo que provocó que, lejos de calmarse, las entradas se sucedieran y las asistencias tuvieran que entrar al campo una y otra vez. Hasta en diez ocasiones tuvieron que entrar los entrenadores para atender a sus jugadores. Pese a las continuas interrupciones, no cambió el signo del partido. El San Agustín, siempre llevando la iniciativa, acabó dando la vuelta al partido por completo. Fue Jorge Fernández, que acabó firmando un triplete, el que marcó los dos goles que pusieron el 4-2 definitivo en el marcador. Ambos goles, muy parecidos, vinieron a raíz de sendos disparos desde dentro del área, fruto de una presión local acuciante. Tras el pitido final, la tensión y las patadas dejaron paso a los abrazos y al choque de manos con deportividad. Los jugadores se van a las duchas. Los padres, a la puerta del vestuario a esperar a sus hijos para llevarlos de vuelta a casa. El esfuerzo realizado bajo un sol de justicia les ha dejado exhaustos, sin fuerzas. El madrugón tampoco ayuda. Pero poco importa, porque al final, el sudor, los golpes y el dolor se quedan en el terreno de juego. Ahora, ambos equipos deberán ganar sus próximos duelos para clasficarse.

Un jugador visitante intenta centrar ante dos rivales


Noticia: El final de las ligas

Los n u eve m eses d e fú tbol l l eg an a su fi n al

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Ebro y Actur Pablo Iglesias, además del Real Zaragoza, han sido los claros dominadores del fútbol base aragonés ● Máxima igualdad en las categorías que todavía no han terminado. Allá por el mes de agosto, miles de chicos comenzaban a entrenarse con toda la ilusión del mundo. La bolsa de deporte estaba cargada de sueños y de retos, pero también de esfuerzo y sacrificio. Ahora, en mayo, gran parte de las categorías ha terminado, y ya se puede valorar cómo ha ido esta temporada 2011 -201 2.

Casi todo decidido entre los más pequeños

Tras la última jornada, disputada este fin de semana, todo ha terminado en 2ª benjamín. El campeonato ya está resuelto y, por tanto, ya hay campeones. Utebo, Alfindén, Actur, Casablanca, Montecarlo y San Agustín han sido los vencedores del campeonato en sus respectivos grupos. Sin embargo, tanto en 1 ª como en preferente, el campeonato todavía no ha terminado; además, la lucha está al rojo vivo. En el grupo II de 1 ª benjamín, al Actur le falta 1 punto para coronarse como campeón, y tiene todavía tres jornadas para conseguirlo. En el otro grupo de la categoría, las cosas tampoco están decididas; al Silos le falta 1 punto para ser matemáticamente campeón, aunque ni El Salvador ni Oliver han tirado todavía la toalla. Pero donde las cosas están más ajustadas es en benjamín preferente. Tras la derrota el pasado fin de semana del Juventud - líder de la competición - en el campo del Casablanca, las opciones de San Gregorio, Oliver y Amistad están intactas. A falta de tres jornadas para acabar la competición, el Juventud lidera la clasificación con 66 puntos, pero solo está 2 puntos por encima de sus tres perseguidores. La liga puede quedar sentenciada en la próxima jornada, ya que Juventud y Amistad se verán las caras en un duelo que puede valer un título.

David cerca de ganar a Goliat

En el grupo II de 1 ª alevín, se puede producir una de las sorpresas de la temporada. La Unión aventaja en 1 punto, a falta de tres jornadas, al poderoso Real Zaragoza. El calendario de La Unión no es fácil, ya que juega fuera contra equipos situados entre los cinco primeros clasificados, pero tiene la suerte de depender de sí mismo para ganar la liga al club más poderoso del fútbol base aragonés. En el otro grupo de 1 ª alevín tampoco están las cosas decididas. Silos domina la clasificación, pero solo 1 punto por delante del Hernán, a falta de tres jornadas para terminar la temporada.

Equipo de infantiles celebrando el título de liga

En el resto de categorías todo está ya decidido. No hubo sorpresa en división de honor, donde el Real Zaragoza ganó la liga con más de 20 puntos de ventaja. Por otro lado, Utebo, Giner, Cuarte y Alfindén fueron los campeones de los cuatro grupos de 2ª alevín.

Manda el Real Zaragoza

En categoría infantil no hemos tenido sorpresas. El Real Zaragoza ha ganado, sin demasiadas dificultades, el campeonato tanto en división de honor como en el grupo I de 1 ª. Al margen de la dinastía zaragocista, y de la victoria del Ebro en el grupo II de 3ª, en el resto de grupos la cosa está más que apretada. En el grupo II de 1 ª, el Ebro – San Agustín de la próxima jornada puede ser definitivo a la hora de encumbrar un nuevo campeón. Tras la pasada jornada, es el Utebo quien lidera la clasificación, pero San Agustín, Ebro y Helios están a menos de un partido del liderato. Quedan dos jornadas, para decidir cuál de estos equipos consigue hacerse con el campeonato. En 2ª infantil, en el grupo II, el Silos tiene en sus manos hacerse con otro campeonato, pero Marianistas no les está poniendo las cosas fáciles. Pese a contar con 2 puntos de ventaja en la clasificación, el Silos todavía tendrá que sudar en los dos partidos que quedan para poder ganar la liga. Podría redondear un año maravilloso este club, que tiene opciones de hacerse con varios campeonatos en el fútbol base aragonés. En el grupo I de 3ª infantil, aparecen tres equipos, poco habituados a ganar, disputándose el campeonato: Ranillas, Belchite y Escalerillas. Con dos jornadas por jugar, estos tres equipos están separados por tres puntos.

Todo por decidir

A excepción de la victoria del Real Zaragoza en división de honor, el resto de la categoría cadete está por decidir. En 1 ª, cinco equipos están peleando en lo más alto de la clasificación: Venecia, Amistad, Hernán, Real Zaragoza y Casablanca. Separados por 6 puntos, cualquiera de estos equipos puede hacerse con el campeonato. También están muy igualados los dos grupos de 2ª cadete. A falta de tres jornadas para que acabe la liga, Actur y Giner se disputan el título del grupo II, mientras que San Agustín, Oliver, Fuentes y Unión están agrupados en torno a tres puntos y cualquiera de ellos ti ene opcionespara alzarse con el campeonato del grupo I. En 3ª cadete, sin embargo, las cosas están un poco más claras. San José, en el grupo II, y Actur Pablo Iglesias, en el grupo I, se proclamarán campeones en la próxima jornada.

Ebro domina en juveniles

Gran temporada esta que termina para el Ebro. En la última división del fútbol base, a las puertas del fútbol profesional, el Ebro conquistó la pasada jornada el campeonato de juvenil preferente y el del grupo I de 2ª juvenil. Sin embargo, fue el CD Oliver el que pudo celebrar el campeonato de liga nacional, pese a caer ante el Barbastro en tierras oscenses. En 1 ª, el Juventud es el campeón de la categoría a falta de dos jornadas para acabar el campeonato. Por su parte, Marianistas y Montañana pelearán entre ellos por ganar el título del grupo II de 2ª juvenil.


A la madera. Suplemento deportivo Semana 1 . 4 de Junio 201 2 Dirección y edición: Javier Pérez

Semblanza Miguel Sangrós / La opinión de

Al m a d e d ebu tan te, j u eg o d e veteran o En un pueblo donde el fútbol sala es el rey, Miguel ha decidido apostar por el fútbol base en el CD Oliver ● Los inicios no han podido ser mejores, el cadete ya ha sido llamado por el DH Pinseque es un pueblo pequeño y agradable, donde la calle Campo se une a la Calle Mayor, dejando a un lado la Plaza de España y el Ayuntamiento, y te permite recorrer casi todo el pueblo con apenas un paseo. Uno de los 3.000 habitantes de este municipio es Miguel Sangrós (Pinseque, 1 997). Pinseque tiene tradición de ser un municipio donde manda el fútbol sala, y la vida deportiva de Miguel no pudo comenzar de otra manera. Desde que empezó a hacer deporte, Miguel, al igual que sus amigos y compañeros, apostó por esta disciplina. El pasado verano, varios clubes de fútbol base tocaron a su puerta. Sin dudarlo demasiado, Miguel Sangrós decidió probar fortuna: “No lo tenía pensando, pero al final de la pasada temporada vino a verme un entrenador de fútbol base. Fui a entrenar unos días con él, me gustó y decidí dar el salto”. Jesús Sangrós, padre de Miguel, prefería que su hijo esperara un poco, aunque la decisión de dar el salto siempre perteneció a Miguel: “Nosotros queríamos que esperara, porque el fútbol sala era en Pinseque y eso hacía que nosotros no tuviéramos ningún problema, solo los partidos que jugaba fuera; pero ahora supone bajar a Zaragoza cuatro días a la semanaHson más horas, más tiempo, más dificultades” . En este curso que termina, Miguel ha completado su primera temporada con el primera cadete del CD Oliver. Su rápida adaptación, su velocidad y su manejo de balón han sorprendido a todos, especialmente a Miguel Izquierdo, su entrenador: “Ha sido una grata sorpresa. Aunque, realmente, no esperaba que la adaptación al fútbol fuera tan buena.

Estoy muy contento y muy satisfecho con la temporada que ha hecho Miguel”. La adaptación, siempre lo más difícil cuando uno cambia de deporte, no fue un grave problema para Miguel. “Venía del fútbol sala, donde era un magnífico jugador, pero me daba mucho miedo la adaptación, aunque finalmente ha sido espectacular. Creo que hasta él mismo se ha podido sorprender”, explica el entrenador. La adaptación al vestuario, con sus nuevos compañeros, fue todavía mejor. “Miguel ha demostrado ser una persona impresionante. No es fácil adaptarse a un vestuario cuando vienes nuevo, pero él lo hizo y además muy rápido. Su relación con todos ha sido estupenda”, afirma Cristian Jiménez, compañero de Miguel. Miguel tiene sus obligaciones escolares. Además, en este caso, estamos ante un chico que también destaca en los estudios. Miguel sabe que los estudios son lo más importante pero, por si acaso, su padre se lo recuerda: “Algún día se nos ha dispersado. Es normal, llega tarde de entrenar, cansadoHpero para eso estamos los padres”.

La opinion de... Javier Pérez

El olvido de los cimientos Toda historia tiene su comienzo, sin excepción. Las rutilantes estrellas del fútbol mundial, los que ganan millones de euros cada año, los que desprenden el olor de la fama, también empezaron corriendo en campos de tierra y se ducharon en vestuarios sin agua caliente. Ahora sería muy difícil abrir cualquier diario –no solo deportivo- y no encontrase una foto de Cristiano Ronaldo, de Messi o de Iker Casillas pero, ¿quién se acordaba de ellos cuando estaban en las categorías base? El fútbol es la primera disciplina en cuanto a deportistas federados, con 805.000 fichas reglamentarias. A su vez, el deporte “rey” es el segundo en cuanto a practicantes reales; el 33% de los españoles que practican algún deporte se decanta por el fútbol base. Estos datos –obtenidos por el Consejo Superior de Deportes- muestran una realidad innegable: el fútbol base es un deporte de masas. Pero, ¿su repercusión mediática se corresponde? De ninguna manera. Tampoco podríamos afirmar que el fútbol base tiene una importancia algo menor a la que, al menos por números, merece. Simplemente, el fútbol base no tiene hueco en los medios de comunicación.

Pese a que las cosas marchan bien, la familia mantiene la cabeza fría, y saben que llegar a algo es casi imposible. “Que Miguel llegue a algo es una quimera. Es casi imposible. En la familia nadie piensa en eso, es una tontería”, afirma, tajante, Pilar.

Se puede justificar su ausencia en los grandes diarios nacionales, ocupados todos ellos en temas bastante más importantes, como por ejemplo, la crisis económica. Pero, ¿por qué, en el caso concreto de Aragón, el fútbol base está tan huérfano de cobertura y de cariño mediático?

Pinseque vio nacer a Miguel Sangrós, un vecino que pisa fuerte fútbol. Su familia cree que no llegará a nada en este mundo. Los que entienden, como su entrenador, no lo tienen tan claro: “Creo que estamos ante un chaval que puede llegar a algo”.

Apenas encontramos suplementos en papel que se acerquen al fútbol base, y los pocos que lo hacen simplemente rascan en la superficie, sin más interés que cubrir el tema por una especie de obligación social, como si de un favor se tratara. En la red, el tema tiene más recorrido pero, como con casi todo en internet, abunda la subjetividad y el profesionalismo periodístico en comentarios, crónicas o reportajes brilla por su ausencia.

Miguel Sangrós en un partido con el Oliver

¿Por qué este deporte apenas es tratado por los medios? Realmente esta pregunta no tiene una respuesta fácil, pero sin duda que la cuestión planteada responde a un hecho real: el fútbol base no tiene espacio en los medios de comunicación, es decir, un millón de personas no tienen espacio en los medios, y esto debería hacernos reflexionar. Todos somos resposables de lo que se publica y de que todos estemos representados en los medios.



A la madera