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Análisis del Libro “La Vorágine” 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.

Introducción Argumento Resumen Estructural Desarrollo de la Novela Ideas Principales Personajes Vocabulario

Introducción La novela de la selva, o de la tierra, como la denominó Arturo Torres Rioseco, ha sido cultivada por los escritores hispanoamericanos desde Bolivia hasta el Brasil. La novela prototipo es precisamente La Vorágine del colombiano Eustasio Rivera. Escribe de la tierra con un apasionamiento propio que la conoce, porque ha vivido en ella, porque viajó a través de ella cuando fue miembro de la comisión de límites venezolano-colombianos. En ella contrajo el beri beri. Fué amenazado por el hambre, la sed, la fiebre y el tormento de los mosquitos. Rivera presenta en ella el honor y la violencia, el desorden y la lucha titánica del hombre por la supervivencia; Nada de ruiseñores enamorados, nada de jardín versallesco nada de panoramas sentimentales. Aquí los responsos de sapos hidrópicos, aquí las malezas de cerros misantrópicos, los rebalses de caños podridos. Aquí la parásita afrodisiaca que llena el suelo de abejas muertas; la diversidad de flores inmundas que se contraen con sexuales palpitaciones y su olor pegajoso emborracha como una droga, la liana maligna cuya pelusa enceguese a los animales, la pringamosa que inflama la piel, la pepa del curujú que parece irisado globo y sólo contiene ceniza cáustica, la uva purgante, el corozo amargo. La novela pinta la vida de los caucheros y la inicua explotación de los indios y mestizos que son esclavizados en el infierno verde. En las descripciones de la selva, Rivera se muestra con pupila de poeta observador, y logra captar todos los detalles con extraordinario lirismo, y maravilla al lector, atónito ante la indómita naturaleza. Sigue en todo la teoría determinista, en esa lucha epopéyica del hombre contra la naturaleza. Lucha a muerte en selva y llano. La novela, escrita en primera persona, le da un carácter autobiográfico. Arturo Cova, el hombre, el héroe, está admirablemente descrito en sus estados depresivos y de locura. Rivera tuvo seguidores, entre ellos Rómulo Gallegos con su novela Canaíma y el brasileño Jorge de Lima con Calunga. En Canaíma, Gallegos pinta, como lo hace el mismo Rivera, la violencia no sólo objetiva; La de la selva y los llanos; sino la del hombre, Marcos Vargas, el personaje central se debate en una lucha contra las circunstancias que le obligan siempre a probar nuevos caminos. La naturaleza virgen se desborda en las descripciones y logra también salir victoriosa en su lucha contra el hombre. Solo que en Canaíma existe una esperanza. El hijo de Vargas será educado por Gabriel Ureña, quien lo hará un hombre de provecho y útil a la sociedad. La novela presenta una gran diversidad de tipos u caracteres, unos inadaptados, como Vargas, otros tratando de vivir lo mejor posible en el medio inhóspito en que se encuentran o asimilados a la naturaleza completamente, como Juan Solito. Rómulo Gallegos es uno de los más destacados novelistas de Hispanoamérica y sus novelas Canaíma, Canta Claro y Doña Bárbara forman m un grupo inimitable. 1. ARGUMENTO La novela trata de un joven llamado Arturo Cova, que su gran carga ahora era Alicia, una joven que salió huyendo de sus tierras ya que sus padres la querían casar con un terrateniente. Cova, Alicia y las pampas son los personajes principales que influyen en la historia “La Vorágine”.


El criollismo influye en la historia en los conflictos y los personajes. La historia contiene la ambición de Arturo por las mujeres, el alcohol y la salida de la selva donde fue prisionero. Los personajes le dan vida a la historia donde el autor le dio una personificación a la selva. 2. RESUMEN ESTRUCTURAL 2.1 Primera parte Se narran los motivos de la huida de Cova y Alicia y lo que les sucede en su viaje de Bogotá al Llano. En el camino se dan los encuentros con el “Pipa”, el “General” y “Don Rafo”. Poco después ocurre el encuentro con Griselda, Franco, Sebastiana y su hijo, Zubieta y Barrera. Se perfila la pugna entre Barrera y Cova, ocurre el flirteo entre cova y Griselda, terminan los sueños de prosperidad de franco y cova ocurre el enganche de las mujeres de éstos por Barrera. Esta sección termina con el incendio de la Malorita y la Llanura que provoca Franco y la determinación de este y de cova de perseguir a las mujeres. 2.2 Segunda parte Empieza con una especie de “himno” o invocación a la selva. Lo más sobresaliente don los encuentros, primero con Helí Mesa, que narra buena parte de los desafueros que cometen las compañías caucheras amparadas en la ausencia de la Ley; y segundo, con Clemente Silva, que inicia el relato de su deambular incesante por la selva en busca de su hijo o lo que quede de él. Esta parte termina cunado Silva narra como recibió la noticia de la muerte de lulianito. Casi la mitad de esta segunda parte es ocupada por el relato de silva, que se extiende incluso al principio de la tercera parte. El relato silveano sirve para condensar todo una experiencia y gran riqueza de vivencias en la selva sin hacer perder el hilo y relativamente sencillo de la persecución que protagonizan Cova y Franco. No se recarga así el trayecto del protagonista con episodios novelescos innecesarios, intrincados, prolijos e inverosímiles. Sin ese relato de silva la experiencia del grupo de Cova en la selva se habría empobrecido notablemente, como también había perdido valor el contenido de denuncia social, que a la postre fue el propósito inicial del autor. Como se puede observar, la intervención de Silva no constituye una falla sino un recurso estructural ingenioso, necesario y enriquecedor. 2.3 Tercera Parte La entrada a la tercera parte es otra especie de evocación generalizada un trozo impersonal que resume la voz colectiva de los caucheros y que ofrece una meditación sobre el oficio y las vicisitudes de estos hombres. Luego se retoma el hilo principal, donde Cova hace alocados ofrecimientos vengativos y de justicia. Pero pronto se retoma el cabo de la narración de Silva hasta llegar al presente de la trama principal. Faltando unas treinta paginas para que finalicemos la lectura de la novela, Cova empieza a escribirla. Su tarea tiene por objeto distraer la ociosidad, según afirma el mismo. Esa aclaración es indispensable, pues cabe justificar un escrito de alguna manera así como hay que calcular el momento y las razones por las que la escritura se detiene. De hecho, en esta obra, el fin de la escritura, antes que el fin de la historia o de las aventuras, cierra el arco novelesco. La obra es abierta por que responde a una lógica y a una necesidad técnica. Seria ridículo suponer que Cova expira sobre un cuaderno describiendo sus últimos estertores o los de sus compañeros. Se ampara pues, el procedimiento en el afán de verosimilitud que trata de hacer creer al lector que la historia es autentica y pertenece a un tal Cova que narra su odisea, y que el papel de Rivera es el de un simple intermediario, un revisor y corrector de estilo, alguien que encuentra el manuscrito y lo publica. En la tercera parte tiene un lugar el relato de Estevanez, que se centra sobre todo en la masacre de San Fernando. Como recurso literario cabe anotar que en este episodio el tiempo se hace denso y lento, logrando reproducir el tiempo interminable de esa noche infausta. Otro recurso estructural consiste en el redondeamiento de motivos narrativos que habían quedado en suspenso desde la primera parte. Ejemplo, lo que ocurrió en la Maporita mientras Cova estaba donde su Zubieta, solo lo sabemos a cabalidad mediante un relato Griselda cuando se da el reencuentro en la selva; también una promesa de mutilación hecha por un cauchero mucho tiempo atrás, tiene su cumplimiento como la súbita aparición del Pipa en el Carey de Váquiro. 3. DESARROLLO DE LA NOVELA La novela La Vorágine se realiza durante el tercio final del siglo XIX.


Los personajes le dan vida a la historia donde el autor le dio una personificación a la selvaLas tres novelas tienen una estructura muy abierta: el lector goza de cierta libertad de movimiento dentro del mundo que evocan y se le delega el papel de interpretar el sentido, de entender lo que los protagonistas no entienden. Cada una de ellas relaciona la forma con el contenido. Se podría decir que la primera novela es la más realista, o la más convencional; sigue unos patrones considerablemente próximos al modernismo y sus categorías narrativas son relativamente sencillas. En "La vorágine" ya hay suficiente vorágine como para complicar la lectura. De la misma forma, "Pedro Páramo" es una novela mágica, donde aparentemente nada es convencional ni realista; su estructura entrelaza dos historias de naturaleza mítica, íntimamente relacionadas; lo que, sumando el estilo sobrio del texto, sumerge al lector en lo más hondo de la espiritualidad. Es éste un mundo en absoluto comprensible bajo la lógica racional y por éste motivo el lector queda bastante desorientado durante la mayor parte de la lectura. La tercera novela, "El túnel", es un texto de razones, de indagaciones, de reflexiones desmedidas, es el monologo interior de un ser gobernado y traicionado por su razón, por su lógica aplastante. Como ya se ha dicho, en cada una de las novelas prevalece uno de los tres elementos de la condición humana (el instinto, el espíritu y la razón), pero los otros dos tienen un papel relevante. De hecho, sin los otros dos no se puede explicar uno. Los modernistas tuvieron muy claro el recurso de enfrentar en lucha directa y abierta las parejas de opuestos. Y es que a menudo hay muchas cosas de las que no se puede ofrecer una explicación racional y mucho menos explicarlas por si solas. ¿Porqué Juan Pablo Castel es incapaz de comunicarse con la mujer a la que ama, quien padece de la misma forma que él? ¿Quiénes son, o qué son, los personajes con quien se encuentra Juan Preciado en Comala? ¿Qué fuerza misteriosa empuja a Arturo Cova a dejarse engullir por la selva? ¿Porqué Pedro Páramo destruye Comala? Detrás de todas estas preguntas hay realidades infinitamente complejas, muy poco alejadas de la realidad cotidiana y difíciles de comunicar. La lucha de opuestos establece un contraste óptimo para dar con ésta comunicación. No se trata de la lucha entre el bien y el mal, dónde la guerra deviene espectáculo y vehículo de dogmatismo. Sí se trata de violencia, pero una violencia inherente a la condición humana, que se desata en el interior del individuo, en el interior de una comunidad, la violencia del día a día. Se trata del enfrentamiento entre dos fuerzas que cohabitan en un mismo espacio, y que a menudo son tan distintas que son iguales (o viceversa); como ocurre con los tres elementos de la condición humana, que forman parte de la misma persona, pero que se contradicen y se complementan; que chocan y desencadenan una lucha interna. Se establecen en las novelas parejas de fuerzas que se enfrentan y se necesitan al mismo tiempo; se aman tanto que se odian tanto, se atraen y se repelen, se desean y se rechazan (morbosidad), se necesitan. El enfrentamiento es buscado y provocado como forma de definición a través del contraste; no se puede explicar el uno sin el otro; a través del confrontamiento se da la definición; nada es nada por si solo, si no en contraste. Esto es lo que ocurre claramente entre Arturo Cova y la Jungla (y la mujer formando parte de ella), en "La vorágine", y entre Juan Pablo Castel y María Iribarne, en "El túnel". En "Pedro Páramo", tal vez se pueda encontrar el mismo fenómeno entre Comala y Pedro Páramo, la tierra y su cacique; pero sobretodo se encuentra entre la Vida y la Muerte. El viaje de crecimiento personal tantas veces descrito en literatura, es una aventura llena de obstáculos y de luchas con fuerzas opuestas; es un proceso violento en el que, a pesar de conseguir un éxito o un fracaso, siempre se crece inevitablemente, se toma conciencia de uno mismo. Estas tres novelas son un viaje que acaba en fracaso, pero son sobretodo la narración de una gran batalla. Juan Pablo Castel y María Iribarne inician una relación amorosa cuando descubren que ambos se sienten solos y desesperados. Ella está casada y desde el primer momento decide no eludir sus responsabilidades para con su esposo ciego, y manifiesta su certeza de que la relación no será fácil. Pero, a pesar de que los celos son una obsesión para él, esto no es la causa de la incomunicación entre ellos. Ambos se encuentran en un estado emocional difícil y doloroso, por lo tanto la relación también será difícil, pero hay una diferencia entre ellos. María sí es capaz de comunicarse y lo intenta con Juan Pablo, incluso toma un papel maternal; se podría decir que da de ella misma lo mejor que puede dar (del que recibe queda la función de valorarlo). Esto queda


patente con la reacción del marido ciego cuando Castel le comunica el asesinato de María y su posterior suicidio: a pesar de todo, hay algo en María que le compensa; justamente a un ciego, el símbolo del sabio y el visionario. Al contrario que María, Castel toma una actitud del todo destructiva. Castel descubre a alguien que sufre como él, que es como él, y siente una atracción irreprimible. Él es quien se lanza en su búsqueda necesariamente. La encuentra y se reconoce en ella, pero tal vez equivoca el grado de similitud que existe entre los dos: a pesar de su esquizofrenia y sus desvaríos, de su soberbia y de su orgullo, Castel se conoce a si mismo, conoce su mezquindad, y piensa que María es igual; la juzga con los mismos patrones que se juzga a él. La ama y la odia porque se parece a él, odia lo que reconoce de sí mismo en ella. Castel no odia a María, sino que se odia a sí mismo, o bien la odia porque se odia. Juzga y rechaza aquello que al mismo tiempo admira y desea. Pero él está sumido en la soberbia de la razón (solo en su túnel) y no puede alcanzar la humildad del espíritu, como tampoco puede alcanzar el goce de una relación apasionada con María. Ella se convierte en motivo de su definitiva autodestrucción: destruyéndola a ella se destruye a si mismo. Se convierte en una suerte de justificación o de vehículo hacia la autodestrucción. La crueldad, o violencia, que Castel ejerce sobre María surge de la vertiente instintiva y espiritual de él, que rápidamente la vertiente racional analiza, juzga y justifica (éste desdoblamiento del personaje es referido por él mismo en diferentes puntos de la novela). Al mismo tiempo, María padece en silencio e intenta reconducir las situaciones. El capítulo XXVII, en el que juntos miran el mar es significativo e ilustrativo, como muestran los siguientes ejemplos: o «El cielo, tormentoso, me hizo recordar el del Tintoretto en el salvamento del sarraceno» en algún lugar de su conciencia Castel reconoce su condición de náufrago y su posibilidad de superación. o «Yo no decía nada. Hermosos sentimientos y sombrías ideas daban vueltas en mi cabeza, mientras oía su voz, su maravillosa voz. Fui cayendo en una especie de encantamiento. La caída del sol iba encendiendo una fundición gigantesca entre las nubes del poniente. Sentí que ese momento mágico no se volvería a repetir nunca. "Nunca más, nunca más" pensé, mientras empecé a experimentar el vértigo del acantilado y a pensar qué fácil sería arrastrarla al abismo, conmigo.» Mientras María habla de ellos: la doble dimensión de la psicología de él, la admiración por ella, la convicción de que su plena relación es imposible y la reacción violenta hacia ella; el no la escucha, está encerrado en si mismo, en su túnel. o «... pero, aunque yo sabía hasta que punto era yo mismo capaz de cosas innobles, me desolaba el pensamiento de que también ella podía serlo, que seguramente lo era.» Castel juzga a María con sus mismos patrones. o «Y un sordo deseo de precipitarme sobre ella y destrozarla con las uñas y de apretar su cuello hasta ahogarla y arrojarla al mar iba creciendo en mí.» Violencia arraigada en la parte no racional que no puede controlar. o «Me pareció que María me había estado haciendo una preciosa confesión y que yo, como un estúpido, la había perdido» Solo Castel no es comunicativo. Si se toma las últimas palabras «yo, como un estúpido, la había perdido» se podría deducir que no es la confesión lo que se ha perdido, si no que ha perdido a María. Más adelante dice: «... también ella parecía estar sola.» o «Después sentí que acariciaba mi cara, como lo había hecho en otros momentos parecidos.» A pesar de su dolor, María le ofrece su cara más amable. Sábato subraya nunca y seguramente por lo que parece ser una voluntad del autor de resaltar el equívoco de los juicios que hace Castel sobre María. Un equívoco que vuelve a subrayarse con el grito de ¡Insensato! del ciego al final de la novela. La lucha entre opuestos de "El túnel", aunque se hace tangible entre Juan Pablo y María, de hecho se da dentro de Juan Pablo, entre las dos vertientes de su personalidad. Lo que parecía ser la misma cosa (Juan Pablo y María, por un lado, y Juan Pablo, por otro) resulta ser dos cosas distintas. En "La vorágine" se recurre a la oposición civilización y barbarie: la lucha entre razón y instinto; pero sobretodo se da una lucha entre el individuo y su ambiente, la naturaleza, la selva y su barbarie: lo que primero son dos cosas separadas y distintas, acabarán siendo la misma cosa: «¡Los devoró la selva!». El reino de lo instintivo en la naturaleza humana está muy cerca del mundo natural y esto es lo que atrae necesariamente a Arturo Cova hacia la selva. Pero Cova está


inmerso en su mundo ideal y no puede entender los susurros de la jungla, ni conocer a las mujeres que ama. La violencia surge de la naturaleza, indomable y desbocada, que progresivamente va invadiéndolo todo, pero también se encuentra en Arturo Cova. El personaje explica su dificultad de entrar en el mundo de los instintos pasionales, se define como autoritario y mezquino, y revela su sentimiento de superioridad. Y sigue confesando que a pesar de todo busca un «amor ideal» que alimente su alma, como «la llama sobre el leño que la alimenta»; ésta última imagen sugiere la idea del padre o mentor. Así pues, Cova confiesa que le falta algo, que va en busca de algo. Es importante la primera frase: coloca al mismo nivel la pasión amorosa y la violencia; lo que debió ser amor y deseo sólo fue violencia. Arturo Cova atribuye el hecho al azar. Se debería suponer que Cova utiliza el término azar en el sentido tradicional y para dar alguna explicación a lo que no entiende. En su nota, Ordoñez explica que en Colombia se memoriza y se cita esta primera frase de la novela. Por lo tanto, se debe entender que ha pasado a formar parte de la cultura colectiva; ha pasado al reino del mito por su valor universal. Algún tipo de fuerza desconocida une pasión y violencia hacia la fatalidad. Sexo y violencia se encuentran en los instintos humanos, por lo tanto están vinculados. Lo que los une en un mismo destino fatal es cierta incapacidad masculina para comprender a la mujer. A partir de esta situación la mujer reacciona de diferentes maneras, pero fácilmente se desencadene la consabida lucha de sexos. Otra vez lucha de opuestos. Alicia, al igual que María Iribarne, confiesa un amor pasado por un primo y la imposibilidad de construir una relación. Ambos personajes se parecen mucho: son mezquinas pero sinceras y son víctimas de la percepción deformada de ellos. Las dos, y junto a Susana San Juan, inician una relación amorosa con los personajes masculinos, no permiten que sea una relación plena, y son víctimas de la imposición y la violencia que ellos ejercen sobre ellas: Cova desprecia a Alicia, Páramo secuestra a Susana y Castel asesina a María. Tradicionalmente (estas tres novelas lo demuestran) el hombre es el protagonista y toma el papel activo. El hombre es vanguardia y estandarte dentro de la sociedad. La mujer tiene el rol pasivo y, como en las novelas, a menudo el de víctima. La mujer recibe y por tanto es en apariencia prudente y pasiva. Pero no se debe olvidar que son convenciones socialmente establecidas y que actos diferentes son considerados escandalosos, por lo cual se hace uso de discreción y la sutileza. La mujer es sutil necesariamente: está en lucha con una sociedad que la oprime (su particular lucha de opuestos). Así pues, lo que parece pasividad debe ser considerado responsabilidad. Los personajes femeninos no están tan perdidas como los masculinos: inician una relación que saben que no tiene posibilidades, no son capaces de evitar la fatalidad y fracasan junto a ellos. Las mujeres de "La vorágine" son colocadas en el lado de la selva en la lucha de Cova contra la naturaleza: así pues su papel es destructor. La fuerza y el misterio de la selva son paralelos a los de la sexualidad femenina. Ambas desencadenan en el protagonista una relación amor-odio; el hombre necesita de la jungla y de la mujer para llevar a cabo su introspección. La madona Zorayda será el elemento de fusión entre la selva y lo femenino (como señala Ordoñez); más que la selva, Zorayda será el opuesto a Cova. Ella tiene lo que el desea, poder y dinero, es independiente y su sexualidad es libre y plena. La lucha entre ambos se manifiesta en sus relaciones sexuales: ella lo absorbe y el se deja absorber. La descripción de Cova de los hechos sigue ése patrón demagógico de la lucha entre el bien y el mal: en un bando está él y en el otro está la selva, y sus habitantes, las mujeres, Zorayda, Barrera. Sus opuestos son la selva y todo lo que se le relaciona, el mundo del instinto donde se enmarca la violencia que destruirá a Cova. 4. IDEAS PRINCIPALES 4.1 La Injusticia Social José Eustasio Rivera. Como hombre político y funcionario publico que fue supo, vivió de cerca y fue testigo de los atropellos que contra los trabajadores Comitán las casas explotadoras de caucho en las selvas del amazonas lo que los impulso escribir su novela fue, en principio la intención de denunciar esa escandalosa situación, pero no a través de tediosas exposiciones parlamentarias de memorables o crónicas de efímera vida sino presentándola del modo mas vivido y realista, es


decir, a través de una historia que permaneciera lo más verídica posible y que además cautivara por su interés y calidad estética. 4.2 La Selva Puede decirse que la selva es algo más que un tema en la Novela de Rivera: es al tiempo, una especie de personaje ubicuo y maligno es paisaje y escenario es rareza geográfica antes prácticamente no auscultada el modo directo y realista por un escritor, y es, también un fenómeno estructurador capaz de señalarle a la obra un derrotero preciso e identificador: por algo se tiene La Vorágine como novela por excelencia de La Selva. Nos sustraemos de tratarla más pormenorizadamente en el capitulo de personajes por resultar casi inasible como tal, aunque es evidente que cumple funciones que la caracterizan dentro de este grupo. Como “tema” su tratamiento también es complicado, por que no es un asunto univoco y simple. Quizas lo mejor sea empezar a definirla por lo que no es. 4.3 La Violencia Este, que es un fenómeno omnipresente en nuestra historia republicana, no ha sido, no obstante, un tema de fácil manejo para nuestros escritores. Cuando se lo enfoca muy frecuentemente se le reduce a una acumulación sensacionalista y hasta tediosa de cadáveres. Rivera supera este riesgo con poesía con un lenguaje y cosmovisión realista que a la par románticos, con la creación de una personalidad caprichosa e impredecible -Cova – y de un personaje invisible y todo poderoso, como lo es La Selva. Curiosamente, este tema, sin ser el principal parece el más actual de la novela, dado que es uno de los problemas jamás superados en nuestro país. 4.4 Amor y Honor El amor no se evidencia como en tema de mayor peso en la novela, pero hay que recocer que sustenta como un principio la huida de las mujeres de Cova y Franco y la misma búsqueda que estos emprenden. En oportunidades parecería más apropiado hablar de desamor que de amor, pues la de estos hombres son pasiones que surgen en situaciones confusas, una vez superadas las condiciones de su origen, tienden a convertirse en pesadas cargas en las que hay no poco de odio, insatisfacción, celos, fastidio, traición y utilitarismo. Los personajes femeninos son los que sin duda, más caro pagan las consecuencias de este confuso sentimiento; a los hombres les quedan los sinsabores de la vida y la libertad coartada por responsabilidades que lamentan haber asumido. 4.5 La Eterna Guerra Entre Voluntad Y El Azar Para cualquier lector de La Vorágine hay una pregunta que siempre se mantendrá vigente: ¿en qué momento la huida de Cova y Alicia se entronca en un problema social como lo es la explotación en las caucherías? La urdiembre que conecta estas dos historias es imprevisible y, por ello, cabria tildarla de azarosa. Este azar – que no tiene los visos de un destino que obre de maneja fatal e ineludible, como una especie de inteligencia que acomoda fríamente los hechos para conducirlos a un fin premeditado – opera contra los propósitos y la voluntad de los personajes. Esta ultima sin embargo, se mantiene y es una constante que revela la esperanza nunca perdida y la conservación de la dignidad human, que en algunos personajes secundario ha desaparecido por completo. Estos resignados y vendidos que han abdicado al ejercicio de su voluntad no merecen, casi siquiera ser rescataos, pese a que un intento en tal sentido, casi siquiera ser rescatados, pese a que un intento en tal sentido a través de notas al consulado, se hace al final de la obra. 5. PERSONAJES 5.1 PERSONAJES PRINCIPALES Arturo Cova Es un personaje tan atractivo por su vitalidad y realismo que la mayoría de los críticos incurren en la tentación de acabarlo en unas cuentas líneas, subrayando sus contraindicaciones e inestabilidad. Sin ser inexactos, juicios como el de Maria Teresa Cristina que transcribimos a continuación, abundan: Personaje de gran complejidad psicológica contradictoria como pocos, poeta de algún renombre pero fracasado movido por un ideal abstracto que no logra conciliar en la realidad a la vez sentimental y violento teatral y melodramático, oscila entre una visión ideal de si mismo, que lo lleva a atribuirse el papel, de redentor de los caucheros o de héroe demoníaco y una añoranza de


la dorada mediocridad ciudadana que el ha abandonado en busca, a la vez, de la libertad, la aventura y la riqueza. Clemente Silva En la segunda parte de la novela aparece un individuo que no solo muestra la suficiente fuerza como para ganarse el papel de segundo protagonista, sino que llega a acaparar el centro de la historia por un prolongado lapso. El papel de segundo protagonista, sin embargo no lo reclama en calidad de coprotagonista o como figura complementaria a Cova, sino como protagonista paralelo e independiente, dueño de su propia historia. Ese nombre es clemente silva, cuya dilatada historia, por su independencia y por el tiempo en que ha tenido lugar, perfectamente podría separarse de la trama principal de la obra y constituirse en un relato aparte, valido por si mismo. Las Mujeres Cuatro mujeres tienen que ver directamente con Cova: Alicia, Griselda, Clarita y Zoraida. De ellas, tres, movidas por el despecho o la desilusión se arrojan a los brazos de Barrera, todas son victimas del amor o desamor de Cova. Sabemos que una actitud distinta de parte de este habría bastado, sino para salvarlas a todas, si al menos a una de ellas Cova, que en algún momento se propone como en defensor de las mujeres. Resulta a la postre desempeñando el papel del canalla que las mujeres empuja a la desgracia. Alicia Pareciera obvio suponer que el personaje que sigue en protagonismo es Arturo Cova es Alicia. En un principio podría señalársela efectivamente como la co-protagonista, pero desde la estancia de la pareja en la maporita otros personajes empiezan a adquirir relieve en detrimento de esta joven. Cuando Cova abandona a Alicia en la fundación de Franco, la muchacha prácticamente desaparece de escena hasta que su amante da nuevamente con ella. Y cuando ocurre el rencuentro Alicia prácticamente no vuelve a intervenir. En ese momento incluso adquiere mayor importancia Griselda, con quien se da el primer contacto. 5.2 PERSONAJES SECUNDARIOS Griselda Aunque es la mujer de Fidel Franco decimos que es una de “las mujeres de Cova” por que de alguna manera se siente el nefasto influjo del desamor en este y porque en buena parte los desaires de Cova acaban promoviendo su huida con barrera. Clarita Prostituta venezolana algo pasada en años que presta sus servicios particulares a Zubieta, quien la retiene con la eterna promesa de desposarla para llevarla luego a su tierra, con sus padres. Zoraida Ayram Es una negociante cuarentona que funda en las dificultades de comercio que ofrece el medio selvático, la clave de su oficio. Fidel Franco Es un tipo “Atravesao” como lo define la negra Sebastiana. Sin duda, obstinado y de armas tomar. Zubieta Es el dueño del hato donde Fidel Franco quien le dirige la vaquería ha construido su fundación la Maporita. Narciso Barrera Hombre Sumamente hábil que consigue lo que desea mediante halagos y seducción. Helí Mesa En el ejercito (Antes del tiempo en que se circunscribe la acción de la novela) fue subalterno de Franco quien entonces era teniente. Antonio Correa “El negro” correo era hijo de Sebastiána mujer que sirve en casa de Fidel Franco. Pajarito de Monte y Cerrito de la Sabana Son dos indios Guahivos que ayudan al grupo de Cova en su huida, una vez han ingresado en la selva. Petardo Lesmes


Capataz del Cayeno al que todos conocen con el sobrenombre del Argentino. Se convierte en explotador de sus otros amigos a quienes con engaños de su evasión conduce y luego vende al ex-presidiario. El Pipa Es una especie de narciso Barrera condenado al fracaso y constantemente reducido a la miseria. De alguna manera puede juzgárselo como un victima de la violencia, si bien ha aprendido desde bien temprano que para sobrevivir en el medio no hay más alternativa que obrar con victimario. El Escritor y el Cónsul Son personajes que intercambian notas al principio y al final de la novela – en el prologo y el epilogo – y cuyas funciones son enteramente ajenas a la trama de la obra. 6. VOCABULARIO 6.1 Vocabulario Costumbrista ACOCHINAR, acobardar. CONUCO, sementera. AFILAR, tragar el anzuelo. COQUIS, muchacho cocinero. ALEBRESTADO, mujeriego. COROTO, trasto, baratija. ALERTADO, alertar. CORRIDO, poema llanero. ARRIMADO, amante. COSCOJERO, caballo que tasca el ATAJO, conjunto de animales. freno. ATRAVESADO, belicoso, furioso. COYABRA, vasija de calabaza. ATRAVESARSE, interponerse. CUMARE, especie de palma. BAGRE, cierto pez de agua dulce. CURARE, veneno vegetal muy fuerte. BALATÁ, tipo de caucho. CURIARA, canoa. BANCO, extensión plana de terreno. CHANCHIRA, harapo. BARAJUSTAR, huir en tropel. CHIGÜIRE, carpincho, capibara. BARAJUSTE, dispersión atropellada. CHINCHORRO, hamaca de cabuyas. BARBACOA, aparador de guadua. CHINGUE, camisón de baño. BATELÓN, lanchón. CHIRINOLA, zafarrancho. BAYETÓN, poncho grande de lana. CHIROS, andrajos. BELDUQUE, pequeño cuchillo. CHUCHERÍAS, baratijas. BONGO, lanchón de madera. CHUCHERO, buhonero. BOTALÓN, poste para domar animales. CHUCHO, buhonería. BUFEO, delfín de agua dulce. CHUSCAL, vegetación de chusques. BUNDE, cierto baile zapateado. CHUSQUE, especie de bambú delgado. BURRIAR, abundar. CHUZO (de), de embaucador. CABOCLO, colono. EMBARBASCADO, extraviado. CACHACA, elegante. EMBEJUCAR, desorientar. CACHIBLANCO, cuchillo pequeño. EMPAJAR, regañar. CACHICAMO, armadillo. EMPELOTAR, desnudar. CACHO, cuerno. ENRAMADA, cobertizo. CACHONES, toros adultos. ENSOROPADO. muro de hojas de CAMBUR, plátano pequeño muy dulce. palma. CANAGUAY, de plumaje dorado y ENVAINAR, sucumbir. verdoso. ESPADILLA, timón. CANDONGAS, zarcillos, matorrales. ESTERO, terreno bajo y lagunoso. CANEY, cobertizo grande. FALCA, gran canoa techada. CAÑO, arroyo, río menor. FABRICO, fábrica. CARAMERO, empalizada. FREGANCIA, molestia. CARIBE, cierto pez muy voraz. GABELA, ventaja en la apuesta. CARICARI, especie de halcón. GUADUA, especie de bambú grueso. CATIRE, rubio. GUAJIBERA, tribu de guahibos. CAZABE, torta de afrecho de yuca brava. GUANDO, parihuela. COLEAR, derribar la res por la cola. GUAPO, valiente. CONGA, hormiga venenosa. GUARAL, cuerda del anzuelo, cordel. CONSUMIR, sumergir. GUARICHA, mujerzuela.


GUATE, hombre del interior. GUAYUCO, taparrabo. GUINA, maleficio. GUIO, enorme serpiente acuática. IGARAPÉ, riachuelo. IRACA, palmicha. JAGÜEY, hoyo lleno de agua. JEBE, caucho. JEDENTINA, hediondez. JEJÉN, mosquito minúsculo. JOROPO, baile llanero. JUERGA, jolgorio. JUERGUEAR, jaranear. KEROSÉN, petróleo. LAMBÓN, chismoso. LAPA, paca, roedor. LLORADO, canción llanera. MACETEAR, golpear con un cuchillo de palo. MACUNDALES, trastos. MADRINA, ganado manso que guía al bravío. MANACA, palmito. MAÑOCO, afrecho de yuca tostado. MAÑOSEAR, resabiar. MAPIRE, cesto de palma. MARACA, calabacín lleno de piedras pequeñas. MARMA, marmita. MATA, islote de bosque en la llanura. MECATE, cuerda de fibra. MENESTAR, necesitar. MIRITÍ, especie de palma. MONTARÍA, piragua. MORICHAL, sitio poblado de moriches. MORICHE, especie de palmera. MOROCHA, escopeta de dos cañones. MORROCOTA, moneda de oro de veinte dólares. MOTOSO, de abundantes rizos. MUECO, pescozón. MUCHAREJO, muchacho. MULENGUE, mula despreciable. OREJANO, sin marca, que no tiene señaladas las orejas. OTOBA, cierto árbol medicinal. PAJONAL, vegetación de paja brava. PALMICHA, palma para techar y para tejer sombreros. PALMITO, cierta palma comestible PALO A PIQUE, cerca de troncos clavados. PARADA, apuesta. PARO (en), de una vez. PATOJO, piernicorto, rengo.

PECHUGONA, indelicada. PELADO. desnudo. PENSARE, cierta pasta resinosa. PEPITO, gomoso. PERAMÁN, especie de resina. PERCHA, trapecio para colgar cosas. PERRAJE, jauría. PETACA, cierto baúl de cuero. PETRIVA, mujer, en dialecto guahibo. PIAPOCO, tucán. PICA, trocha. PICURE, prófugo. PICUREARSE, fugarse. PIRARUCÚ, cierto pez. PISCO, individuo. POLLONA, india joven. PUESTEAR, acechar. PUNTA, grupo de animales. PUNTERO, el que abre el desfile. RAMADA, cobertizo. RANCHO, casucha, choza. RANGO, rocín. RASGARSE, morirse. RASGADO, generoso. RASTRILLAR, encender el fósforo. RAYA, cierto pez. REBUSCARSE, tratar de hace algo. REINOSO, hombre del interior. REJO. soga de cuero torcido, látigo. RELANCE (de), al contado. REQUEMADO, de color rojo oscuro. RODEO, rebaño. RUMBERO, el que sabe orientarse. SACA, movilización de ganados. SAQUERO, el que compra y moviliza ganados. SEJE, cierta palma. SERNAMBÍ, caucho de mala calidad. SIRINGA, cierto caucho fino. SIRINGO, árbol de siringa. SOCHE, especie de venado. TABARÍ, cierto árbol. TALANQUERA, cerca guaduas horizontales. TAMBO, especie de caney. TAPADA (a la), escogiendo ver. TAPARA, calabaza. TERECAY, especie de tortuga. TERRONERA, pavor. TIGELINA, tazuela metálica. TIPLE, especie de guitarra pequeña. TOLIMA, Departamento de Colombia. TOPOCHERA, platanal de topochos. TOPOCHO, cierto plátano. TRAMBUCAR, naufragar.


TRAMBUQUE, naufragio. TRANQUERO, puerta de trancas. VACAJE, conjunto de vacas. VAINA, molestia, desgracia. VAQUÍA, destreza. VÁQUIRO, marrano montés. VELORIO, velatorio.

VOLADA, hazaña. YOPO, polvo vegetal que de embriaga alucinando. YUCUTA, especie de brebaje. ZAMBAJE, conjunto de zambos. ZAMURO, gallinaza. ZURAL, red de acequias naturales.

6.2 Vocabulario Regional 1 Casanare: Intendencia de Colombia, situada al Este, a la vera del río Casanare –afluente del Meta– en la región de Orinoquia. 2 Cáqueza: población de Cundinamarca, al Sudeste de Bogotá. 3 Trapiche: molino para la caña de azúcar. 4 Villavicencio: ciudad capital del departamento de Meta, es el centro político y económico de la región. 5 Picureó: se fugó. 6 Quídam: persona despreciable al que no se quiere nombrar por su nombre. 7 Anetol: sustancia del anís, de olor característico. 8 Arauca: población lindante con Venezuela; río del mismo nombre afluente del Orinoco. 9 Meta: afluente del Orinoco. 10 De diestro: llevar a un animal de la correa. 11 Copey: árbol americano de madera noble y cuya resina se utiliza como brea. 12 Cachirre: pequeño caimán comestible que habita la Amazonia. 13 Palmera de macanilla: palma de madera dura y negra utilizada por los indios para arquería. 14 Caracucho: planta de balsamina de la que se extrae un tinte morado. 15 Totuma: vasija que se utiliza para transportar o beber agua. 16 Ramáa: galpón, cobertizo, en Colombia se le denomina de este modo al lugar donde se coloca el trapiche. 17 Poré: municipio de departamento de Bocayá, Colombia, a orillas del río Pauto. 18 Etaminas: estamíneas, derivados del estambre. 19 Vichada: afluente del Orinoco. 20 Amasijo: pan de maíz o trigo. 21 Samán: árbol frondoso de las leguminosas, también llamado campaño o samaguare. 22 Guindar: colgar. 23 Enyugarse: unir dos bueyes, por extensión ponerse en pareja. 24 Merey: planta de marañón, de hojas amarillo rojizo y ovaladas. 25 Cenceño: delgado, de poco porte. 26 Antioquia: departamento del norte de Colombia cuya capital es Medellín. 27 Aúlico: aduladores. 28 Guahibos: indios ambuladores que vivían errantes entre Venezuela, Colombia y el Alto Amazonas. 29 Guanapalo: afluente del Meta. 30 Achaque: quienes crean pretextos o excusas. 31 Daifa: Manceba; huésped de tratamiento preferencia. 32 Cerrero: amargo, que no está endulzado. 33 Fique: cabuya; hebra en general. 34 Testera: elemento con el que se tapan los ojos de un caballo en la doma. 35 Sogamoso: Municipio del departamento de Bocayá. 36 Tame: municipio del departamento de Arauca, Colombia. 37 Requinto: Pequeña guitarra de cuatro cuerdas, más pequeño que el triple. 38 Corraleja: cerca, valla de corral. 39 San Pedro de Arimena y Orocué: poblados llaneros a la vera del Meta. 40 Aguaítelo: aguántelo, aguarde, espere. 41 Cabrilleo: oleaje espumoso cuando se agitan las aguas. 42 Canalete: remo de pala ancha.


43 Rútilo: resplandeciente, que brilla como el oro. 44 Cabuyas: fique, cuerda de amarre. 45 Santa Polonia: leyenda que refiere a una anciana virgen y mártir a quien atormentaran arrancándole la dentadura. 46 Senas: suerte en la los dados señalan los seis puntos. 47 Mal tercio: dañar con propósito. 48 Ojo de garza: ponerse alerta, cuidarse de. 49 Aguilitas y Reinitas: en Venezuela moneda de cinco dólares. 50 Jalar: tomar una dirección, ponerse en marcha. 51 Sobar: molestar, desollar. 52 Bienes mostrencos: que no tienen amo conocido. 53 Empíreo: celestial, divino 54 Caporales: capataz que tiene a su cargo el ganado. 55 Jarales: matorral de "jaras" plantas que crecen en los pantanos o a la vera de los ríos. 56 Comejeneras: lugar donde se cría el "comején", insecto americano que anida en los árboles, llamado hormiga blanca. 57 Cuajarón: cuajada, coágulo de sangre u otro líquido. 58 Barboquejo: cordel con el que se sujeta el sombrero bajo la barbilla. 59 Barzal: zarzal, área cubierta de maleza. 60 Macana: garrote usado a manera de arma. 61 Dombo: domo, cúpula semiesférica. 62 Vivac: campamento militar. 63 Capanaparo: afluente del Orinoco, al Norte del Meta. 64 Banivas: indios caribes de Venezuela. 65 Barés: grupo de indios que habitaban el Amazonas. 66 Cuivas: tribu perteneciente a los Caquetía, se extendieron desde Colombia hasta el Perú. 67 Carijonas: indios caribes que habitaban la región superior del Yapurá. 68 Huitotos: caribes de la región del Putumayo. 69 Sálivas: indios de la región del Casanare. Meta, Vichada y el Vaupés. 70 Landa: extensión de tierra plana en la que sólo se crían plantas silvestres. 71 Garzón soldado: ave zancuda de pico largo, alas negras y pecho blanco. 72 Corocora lacre: regionalismo de ave zancuda de color granate, habita en los esteros. 73 Ibis: ave zancuda que fuera venerada en el antiguo Egipto. 74 Cerceta: ave palmípeda, del tamaño de una paloma. 75 Codúa: cuervo marino, en Venezuela: mergo. 76 Trenos: lamentación, canto fúnebre. 77 Maipures: población al Norte del Vichada, en el Orinoco. 78 San Fernando del Atabapo: municipio venezolano lindante con Colombia. 79 Yaguanarí: población a las márgenes del Río Negro, en territorio del Brasil. 80 Casiquiare: río venezolano que ese extiende desde el Orinoco al Río Negro. 81 Sobrestante: capataz a la orden de un técnico. 82 Ucuné: población ribereña al Vichada. 83 Carey: tortuga de mar, de gran porte y larga vida. 84 Catire: rubio, en México güero. 85 Sirgar: navegar en una embarcación tirada por cuerdas desde la ribera. 86 Nefario: impío, malvado. 87 Indino: ingrato, pícaro. 88 Pastuso: natural de San Juan de Pasto, capital del departamento colombiano de Nariño. 89 Veinticuatro: hormiga negra alargada de gran tamaño, ponzoñosa, en grupo mortales. 90 Tambocha: hormiga de cabeza roja, venenosa, viven en grandes colonias y al migrar destruyen todo a su paso. 91 Conto de reis: denominación de moneda antigua del Brasil. 92 Bambuco: danza popular antillana. 93 Joropo: baile popular venezolano con zapateo. 94 Cumbia-cumbia: baile popular colombiano, en e que las mujeres llevan velas encendidas.


95 Andoques: indígenas del Amazonas, diezmados por la fiebre del caucho. 96 Chiquichiqui: palmera de la selva colombiana cuyas fibras se lían para sogas o cepillería. 97 Pendolista: de caligrafía destacada; escribiente. 98 Estrada: sendero asentado por el tránsito. 99 Foete: látigo, azote. 100 Carana: palmera de grandes hojas que se emplean para techar. 101 Cachonas: vacas. 102 Guiñosos: de mal aguero, que trae desgracia. 103 Matapalo: plantas parásitas que sofocan a otras. 104 Bachaqueros: ref. bachaco, hormigas coloradas. 105 Pringamosa: plantas irritantes como la ortiga. 106 Regüeldo: eructo; expeler con ruido los gases del estómago. 107 En pernetas: descalzo. 108 Esguazar: vadear, sortear un curso de agua a pie. 109 Dantas: tapir americano. 110 Cafuches: jabalí, cerdo salvaje de caninos inferiores desarrollados. 111 Tagua: semilla de palma. 112 Guatín: roedor, similar a la liebre americana. 113 Hemoptisis: hemorragia de la membrana mucosa pulmonar. 114 Copaiba: leguminosa, de madera semejante al cedro. 115 Cananguche: palmera silvestre que acompaña al sol, como el girasol. 116 Cotizas: sandalias campesinas. 117 Sarrapia: árbol leguminoso, cuyo fruto, la cumarima, se destila como bebida o antiespasmódico. 118 Turíbulos: incensario. 119 Espanto: fantasma, aparecido. 120 Máguare: tambor de señales. 121 Encanallar: envilecer, corromper. 122 Echar rejo: dar con el látigo, azotar. 123 Cachaza: aguardiente de caña. 124 Belitre: conocedor, experto. 125 Flavo: de color amarillo rojizo. 126 Protervo: Perverso, maldito. 127 Rijoso: lujurioso, lascivo. 128 Montubia: montaraz, salvaje. 129 Lengua yeral: tupí-guaraní hablada por los indios del Amazonas. 130 Chancear: bromear, burlar. 131 Beri-beri: enfermedad producida por la falta de vitamina B1, produce parálisis, hidropesía y edema. 132 Congosto: segmento angosto de un río entre montañas. 133 Gramalote: hierba forrajera. Rivera, José Eustasio- La Vorágine - (1989). [Abstract]. Editorial Publinet, 10-227 Trabajo enviado por: Anderson Vergara Ruiz anderson_ruiz@hotmail.com


LA VORAGINE