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Escrito en la “Villa Val de`Aran Amanida”, más conocida como “Casa de la Abuela”, entre los años 2009 y 2011.

© Javier Castro, 2011

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Nunca conseguí dejar de comparar lo que sentía cuando estaba con Gertrud con lo que sentía junto a Hanna, y una y otra vez, cuando andábamos cogidos del brazo, me asaltaba la sensación de que algo fallaba, concretamente en ella: no tenía el tacto ni las vibraciones adecuadas, ni el olor ni el sabor adecuados. Pensaba que con el tiempo se me pasaría. Sinceramente, lo esperaba. Quería librarme de Hanna. Pero esa sensación de que algo fallaba no desaparecía. Intenté buscar y enfocar mejor mis relaciones posteriores. Acabé reconociendo que, para poder sentirme a gusto al lado de una mujer, necesitaba que tuviera un tacto y unas vibraciones un poco como los de Hanna, que su olor y su sabor se parecieran a los de Hanna. Y empecé a hablarles de ella a otras mujeres. Y no sólo de ella; también les contaba sobre mí mismo más de lo que le había contado a Gertrud. Todo para que pudieran comprender de algún modo lo que hubiera de extraño en mi comportamiento o en mi humor. Pero no tenían demasiadas ganas de escuchar. Fragmento extraído de la novela “El lector” de Bernhard Schlink

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De todo lo escrito yo amo sólo aquello que alguien escribe con su sangre. Escribe tú con sangre: y te darás cuenta de que la sangre es espíritu. Friedrich Nietzsche Quizás tienen razón cuando introducen el amor en los libros. Quizás no puede vivir en otra parte. William Faulkner

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NO SÉ No me salen las cuentas al contar, cuando ella da de menos... yo doy de más. cuando yo doy de más... ella de menos; si empiezo a acelerar ella me pisa el freno. No sé si lo hago bien o lo hago mal. No sé si es el principio o es el final. No sé por qué será que no sé nada. Si dejo de fumar le doy otra calada. Y me afligen esas dudas, cuando escribo el pentagrama de esta inútil canción, en el hueco de la cama donde ayer su piel desnuda era un trozo de papel en combustión. Hoy, al volver del laburo, ya no estaba su maleta, tan solo el agrio olor de su ausencia, un cuarto oscuro, y una roja piruleta con la forma de mi roto corazón. Con Jana nunca sé cómo aplacar el hambre de volver a merendar con besos y arrumacos a la carta; si quiero otra mitad ya no queda más tarta.

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No sé cuándo salir ni cuando entrar, no sé ir hacia delante ni hacia atrás, no sé si estoy abajo o estoy arriba. Si dejo de remar me pierdo a la deriva. Y me asaltan las preguntas si disparo con semblante de torpe cazador, porque el rifle siempre apunta hacia el eco más distante y no encuentro la respuesta de su voz. Todo sabe a despedida, a rubor, a ebria tristeza... cuando ella, con el sol, se despierta arrepentida de tanta última cerveza y se marcha sin decir un simple adiós.

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RUMBO HACIA EL SUR Mi armadura cojea de un botón... segrego pólvora mojada... el tirachinas tira mal... el coronel no tiene batallón... mis pies no saben dar patadas... No "sepo" ser un gran rival. La guerra que se libra por tu piel está plagada de moscones que se acicalan para ti, y mi única arma blanca es un papel en el que afilo estas canciones para lograr sobrevivir. No sé cómo poner rumbo hacia el sur si ya no tengo aquí tus manos desorientando mi timón. Yo no buscaba el agua más azul ni el sol ni el puerto más cercano, lo que buscaba era el amor. Si soy bueno los Reyes traen carbón... aunque me duerma vendrá el Coco... mi cuento siempre acaba mal, la Princesa se fue con el Dragón... vivo comiéndome los mocos... y... ¿Qué fumaba Petar Pan?

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Se hace tarde, me canso de crecer, de mayor lloro, de pequeño era más fácil ser feliz porque antes no soñaba con volver a ver sus ojos, y ahora sueño con ello desde que la vi. No sé cómo poner rumbo hacia el sur, viajo, otra noche más sin Jana, sin ella al mando de mi avión. Yo no buscaba el cielo más azul ni la galaxia más lejana, lo que buscaba era el amor.

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SABES QUE TENGO Sabes que tengo, unas ganas enormes, de decirte lo mona que estabas vestida de uniforme. Sabes que tengo muchas ganas de verte, pero cómo pretendes que pueda si aún no consigo dejar de quererte. Hace algún tiempo que andamos divididos. Tú encontrado el camino correcto, yo bastante perdido. Tengo presente que no estamos tan lejos, si miramos atrás no hay futuro pero sí un pasado que se hace más viejo. Pospongo las palabras que te debo, por todas las caricias que me debes. Yo lo recuerdo todo cuando bebo, Tú no recuerdas nada cuando bebes. Sabes que tengo unas ganas curiosas de saber dónde estás, con quién duermes, cómo te van las cosas.

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Y aunque a la historia le pusiéramos freno, no hace falta decirlo, ya sabes que nunca he dejado de echarte de menos. De todas las estrellas no hay ninguna que brille como el hueco de tu ombligo. El sol sueña que duerme con la luna y yo sueño que estás aquí conmigo.

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HAY ALGO MÁS No me gusta llevar equipaje, la maleta tan cargada de prejuicios, modas y de trajes que no valen... valen nada. Y si quieres que te vendan historias de monstruos, les basta con decirte toda la verdad: "En este mundo naces y te mueres solo que no hay nada... que no hay nada más". Sí, pero antes de que te despidas hagamos un breve inciso, porque un rato a tu lado es una vida entera en el paraíso. Y si quieres que te cuente una historia sin monstruos, me basta con decirte toda la verdad, que en este cuento naces y te mueres solo, pero hay algo... pero hay algo más: tu sonrisa, tu mirada, tu alegría y tu tristeza, tus sentidos, tu entereza, tu presencia, tu ser y tu estar. Y si quieres que te cuente, me basta con decirte que en este mundo vives pero hay algo... pero hay algo más.

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CONTIGO EN LA MALEZA Tiene prisa la paciencia, y entre risas llora un niño, ¿dónde busco la experiencia de sentir, hoy, tu cariño? ¿Y si es tarde para todo, si no existe ningún modo de volver a tomar tierra? No encuentro adónde huir cuando remonto el vuelo, por eso busco en ti la luz que alumbre el cielo. Todo es tan distinto del jardín que fue mi hogar… vivo del instinto y ahora soy un animal; pero necesito tu feliz naturaleza, para estar contigo durmiendo en la maleza. En la calle está lloviendo y hace frío por la acera… Hace un mes que no comprendo… ¿dónde está la primavera? Hoy han dicho en las noticias que la falta de caricias da dolores de cabeza. No sé cómo empezar si todo se termina, por eso busco en ti que seas mi medicina.

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Todo es tan distinto del redil que fue mi hogar‌ vivo del instinto y ahora soy un bicho mås; pero necesito tu feliz naturaleza para estar contigo durmiendo en la maleza.

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EN LAS PÁGINAS TE INVENTO Todo acaba y todo llega, todo y más cuando te fuiste. Siempre que el desamor juega ligo escalera de corazones tristes. Nada encuentro, nada queda, su calor se dio a la fuga. Después de palpar la seda no hay dentera que soporte las arrugas. En las páginas te invento, cada vez... distinto cuento, el poeta se hace el loco, cuando rima conformándose con poco. Cada día me reinvento, cada vez... distinto intento, el pelanas pierde el coco cuando vive conformándose con poco. Saco flecha y tenso el arco, tiro a dar y nunca acierto. Se hundió, en tu boca, mi barco, por encallar buscando un húmedo puerto.

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En la cama sobra espacio, en el puzzle faltan piezas. Mi petate era un palacio, cuando a mi lado tumbabas tus riquezas. Cada noche me arrepiento, cada vez... distinto tiento, el Don Juan se vuelve loco... cuando besa conformรกndose con poco. Con el whisky me contento, cada vez... mรกs mal aliento, el borracho pierde el coco... cuando bebe conformรกndose con poco. En las pรกginas te invento, otra vez... distinto cuento, el poeta se hace el loco, cuando escribe conformรกndose con poco.

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TU PAÑUELO Mi ciencia es la presencia de tu ausencia. Sin la dama: mi cama es siempre un drama. Yo sigo más “sintigo” que contigo; y la vida se olvida de olvidar. No cesa de ganarme la impaciencia. La lluvia por mis ojos se derrama. Perdí la referencia de tu ombligo y ahora no sé cuál rosa hay que regar. Sé que volverás, cuando el tiempo te marchite, cuando quieras arriesgar, con mis naipes, tus envites. Sé que buscarás, en mi casa, un escondite, cuando llegue el vendaval y por fin me necesites. Sé que volverás. Parece que la guerra está ganada, afuera no hay jaleo, ya no hay ruido, pero aquí dentro estallan las granadas desde que por la puerta tú te has ido. Conoces el camino de regreso, la linde que separa un mundo aparte; sabes que yo me vendo por un beso, que, aunque duela, no dejo de esperarte.

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Sé que volverás, cuando escapes del anzuelo que mordiste por probar el fulgente caramelo. Sé que buscarás, en mis manos, un pañuelo, cuando rompas a llorar por un poco de consuelo. Sé que volverás. El polvo se acumula en el pasillo, las pelusas no paran de follar, y yo aquí con el brazo en cabestrillo, pensando que desfloro tu rosal. Sin fiambre sacio el hambre con cochambre. La resaca me ataca por momentos. Me gusta estar colgando del alambre; nunca caigo, aunque sople fuerte el viento.

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PUEDE QUE Ya me cansé de ser y hacer el tonto, de escribir, sin dormir, canción de cuna. En esta orilla siempre es demasiado pronto para que, sin tardar, salga la luna. Y puede que nos hayamos perdido en el descuento. Puede que al fin y al cabo esto se trate del final. Puede que ahora mismo éste no sea nuestro momento. Puede que no me quieras de verdad. Tú con miedo a darme cuerda. Yo sin ganas de pararme. “Deja que el reloj se pierda y no dejes de abrazarme”. Puede que nos hayamos dormido a mitad del cuento. Y puede que con un beso aún nos podamos despertar. Puede que no se haya roto el hilo del argumento. Puede que sí me quieras de verdad. “Tiene gracia la cosa porque está la mariposa puesta en pie, ahí delante, y si no la ves, es que eres tonto de remate. Me cansa decirte que eres tonto, y algo más que gilipollas. A ver si te aclaras, que dices cosas raras. Vete a comerle la olla a otro. Que sabes lo que tienes. Que sabes lo que quieres. 18


Que sí, que no, que va, que sí, que no. Un idiota por cojones. Por cojones un idiota”. Me cansé de hacer el tonto, de cantar canción de cuna. Siempre es demasiado pronto para que salga la luna. Y puede que nos hayamos perdido en el intento. Y puede que al fin y al cabo esto no se trate del final. Puede que ahora mismo éste sí sea nuestro momento. Puede que sí me quieras de verdad. Y puede que nos hayamos dormido al final del cuento. Puede que ningún beso ya nos vuelva a despertar. Puede que se haya roto el hilo del argumento. Puede que no me quieras de verdad.

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SIN NADA Tanto he dado que vuelvo sin... sin nada, sin tela en los bolsillos, sin la arena de playa del castillo que hicimos al caer la madrugada. Tanto ha sido que apenas soy materia. Mis ojos sin mirada sólo ven las bombillas de la feria del cielo taciturno de Granada. Yo las busco en la ventana... Ellas nunca me amarían porque vuelven a mandar los adioses con persiana... Y otra vez esa utopía de tener a quien amar. Tanto di que no escribo mis poemas; los guardo en mi memoria como si fueran fúnebres historias de un libro deshojado que se quema. Tanto fue que me he vuelto majareta; no hay línea divisoria entre el loco que escondo y mi careta; no sé configurar mi trayectoria.

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Yo las busco en la ventana... Ellas nunca me amarían porque vuelven a mandar los adioses con persiana... Y otra vez esa utopía de tener a quien amar. Jana, búscame en mis sueños, porque yo ya no soy dueño de mi triste realidad.

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NO TENGO INTENCIÓN DE ENAMORARME Por ahora vas bien, sabes escuchar, y lo que dices suena interesante; no importa si es mentira o es verdad, porque que me hagan reír es lo importante. Tienes pinta de ser un buen muchacho. Me alegro porque estoy más que cansada de tener que aguantar tanto borracho, a estas altas horas de la madrugada. No, no dejes de mirarme. Hoy no tengo intención de enamorarme. Mi cama, de momento, está vacía…, pero por ahora, sólo busco compañía. Quién sabe, todo está por decidir. Si besas como nadie me ha besado, quizás acabe invitándote a subir a mi casa; vivo justo aquí al lado. Tú trata de rascar cuando me pique, pero pide antes una última copa. Y mientras suene el “Blues Del Alambique”, piensa en cómo librarte de mi ropa. No, no dejes de besarme. Hoy no tengo intención de enamorarme. No pienses que me acuesto con cualquiera…, pero esta noche, sólo quiero que me quieran.

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No, no dejes de tocarme, Hoy no tengo intención de enamorarme. No haré lo que las otras chicas te hacen…, porque esta noche, sólo quiero que me abracen.

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SUBE HASTA LAS NUBES Sube a la montura y haz el viaje. Coge riendas. Cabalga, bajo un sol de sábanas, su piel... y goza del paisaje. Dentro de los cofres brilla el oro, ve con él buscarlo, y cuando algo mágico os desnude, disfruta del tesoro. Sube, sube y sube, sube hasta las nubes. Corta la baraja, tira el dado. Sube, hay algo más. Sube y luego baja a despertar... a su lado. Él será el director de la orquesta, deja que su batuta te quite con música la ropa... y goza de la fiesta. Sube, sube y sube, sube hasta las nubes. Corta la baraja, tira el dado. Sube, hay algo más. Sube y luego baja a despertar... a su lado.

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¿QUÉ TIENES PARA MÍ? ¿Qué tengo para ti? Yo no paro de buscarme en los bolsillos las llaves del castillo, pero nunca están ahí. ¿Y qué quieres de mí? Jana, dime qué coño pasa contigo... lo siento, no te sigo, no sé qué quieres decir. ¿Qué tienes para mí? Yo no paro de buscarle pies al gato, he perdido el olfato, y no sé hacia dónde ir. ¿Di, qué quieres de mí? Yo tengo lo que soy junto a mis palabras. Estoy como una cabra, y me gusta ser así. Yo tengo para ti, lo que guardo escondido detrás de los botones y no deja de latir al ritmo de las canciones que me da por escribir cuando, sin querer, me olvido de que ya no estás aquí jugando a cambiar el mundo a la orilla del brasero, a cantar que "hay algo más", a reírnos como hienas, a mezclar con whyski hasta el agua de los floreros. ¿Qué tengo para ti? Jana, cierra bien los párpados, y "mira" cómo el planeta gira cuando empiezas a reír.

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No sé cómo fingir, "porque si fuera tan fácil olvidarte no serías todo lo importante que has sido para mí".

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OTRA NOCHE MÁS SIN JANA Mi corazón no aguanta más caídas... cuando tropiezo vuelven a sangrar, a mares, las heridas que estaban mal cosidas y después no se pueden remendar. El amor sin respuesta se desquicia... su silencio me empuja a recordar las noches de caricias que son una delicia y después no se pueden olvidar. Otra noche más sin Jana. Otro cielo sin ventanas. Otro negro nubarrón. Bitelchús sale en la tele. La basura llena huele. Me persigue un moscardón. Salen caros los besos regalados... cuando acaba la cena hay que saldar la cuenta de bocados que saben a pecado y después no se pueden perdonar. "Tu escalera de hielo me hace daño", si subo siempre vuelvo a resbalar con todo el desengaño del último peldaño, y después no me puedo levantar.

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Otra más y otra menos. Otro párrafo sin frenos. Otro verso, otra canción. No hago bien la pataleta: tinta en coces de poeta. Mi vocero es un borrón. Otra fiesta sin jaleo. "Otro día y no te veo". Otro invierno sin pasión. Si otra luna me despierta le abriré todas las puertas de mi oscura habitación. Otra fallo en la cucaña. Otra gata que me araña. Otra vez soy el ratón. "Si no sabes lo que quieres este tren ya no lo esperes en la próxima estación".

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SÍ/NO Invítame a ser parte de tu historia: primero di que no, luego que sí. Demos miles de vueltas en la noria. Miente y miénteme y vuélveme a mentir. Me gusta tu opinión contradictoria: primero di que sí, luego que no. Nena, dale, al conejo, zanahoria. No le des la razón a la razón. Si no estamos, no estaremos. Si no somos, no seremos. Si mis cromos son los mismos que los tuyos, no tendremos nada para intercambiar, pero sí algo en común. Si jugamos a empezar, primero empiezo yo, y luego acabas tú. - No sé ponerle nombre a los planetas, enséñame a volar, quiero saber. - Nena, sube, esta noche, en mi avioneta, y te enseño a nombrar lo que no ves. El corredor de fondo, no completa la etapa, si no sabe del amor. Cuando lleguemos juntos a la meta, no te pares, que aún queda lo mejor.

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Si te alejas, no hay extremos. Si te apartas, nos rompemos. Si tus cartas son las mismas que las mías, no tendremos buenas manos que jugar, pero sí algo en común. Si volvemos a empezar, primero empiezo yo, y luego acabas tú. Se está volviendo loco el calendario. Hay días que sí me quieres, y hay que no. Hace frío y saco el jersey del armario; me abrigo y, de repente, hace calor. Hay días que sí, y al otro lo contrario, los hay que no me quieres y hay que sí. Esto es un cuento lúdico y binario, que siempre empieza, y nunca tiene fin.

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Viella Val d`Aran Amanida Te noto lejos, con ganas de correr a muchas partes. Comprendo que quieras subir al lomo de los sueños y palpar un gozo limpio. Te quiero tanto... que tu vida se merece mucho más. No te quedes conmigo para siempre. Corre, salta, vuela, mira... Llora, ríe y sobre todo sé feliz. Te quiero tanto… Cuando vuelvas te seguiré esperando, como siempre, en la Viella Val d`Aran Amanida.

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BLUES DE LA MUSA RUBIA Ya empiezo a enloquecer, la musa me dejó descontrolado, cada teta en mis manos fue un pastel de carne envenenado. Bañados en sudor... naufragamos el mar de los placeres. En la cama dejamos que el amor hiciera sus deberes. En mi jardín estaba acostumbrada a ser la flor que aflora con la luna y se esconde cuando acaba la noche con la aurora. Lo bueno fue tener su cuerpo entre mis brazos. Lo malo fue acabar, por ella, como un loco. Y cada día, bajo la lluvia, toco el blues de la musa rubia. La sábana cubría nuestra piel de leche a punto de hervir. Comimos como fieras en la orgía de un tórrido festín. "la pieza más sabrosa fue nadar (abrazado a su cintura y ella de espaldas) como un pez, el mar de su húmeda hendidura".

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Su pelo rubio ardía como una luz que en plena oscuridad alumbra con su llama la sombría quietud de la ciudad. Lo bueno fue viajar al país de sus caderas. Lo malo fue tener que bajar de su nido. Y cada tarde, bajo la lluvia, suena el blues de la musa rubia. Lo bueno fue tocar el cielo con los dedos. Lo malo fue volver a ser moco de pavo. Y cada noche, bajo la lluvia, canto el blues de la musa rubia.

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SABOR A HIELO Siempre vuelvo a ese lugar donde pude acariciar tu anatomía. Siempre vuelvo y nunca estás para ser mía. Siempre escojo el amor equivocado, siempre tiro el jarrón que cae al suelo, siempre salto en el tejado y siempre, siempre... rozo el cielo. Porque nunca me tocan tus caricias, y el umbral es una roca que sabe a hielo. Porque nunca me asaltan tus caricias, y la luna está tan alta que escapa al vuelo… de mi piel rozando el cielo. Siempre vuelvo a ese lugar donde pude acariciar tu anatomía. Siempre vuelvo y nunca estás.

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Porque cierras con llave tus caderas, y el sabor de un sólo beso me sabe a poco. Porque escondes con miedo tus caderas, y si escapan de mis dedos y no las toco puede ser que acabe loco. Siempre vuelvo a ese lugar donde pude acariciar tu anatomía. Siempre vuelvo y nunca estás para ser mía. Siempre juego al amor más complicado, siempre pierdo al final lo que más quiero, siempre tiro al aire el dado y siempre, siempre... sale cero.

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LA NEGRA FLOR (una mujer de excepción) Hoy miro atrás, y veo el recorrido que hicimos y deshice con mis pasos. Mi excusa fue que andaba muy perdido, por eso esta canción te llega con retraso. Me arrepiento. He dejado que mis huellas mancharan de dolor aquel camino que iniciamos abriendo una botella de esas que nunca dejan de dar y dar más vino. Como ves, sigo siendo aquel idiota que juega a ser poeta sin saber del amor. Ahora sé que debí de haber regado, con besos, la maceta de aquella Negra Flor. La suerte no sonríe a corto plazo. Me han roto el corazón unas mil veces... y aún sigo recogiendo los pedazos. A cada uno le toca todo cuanto merece.

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Espero que te vayan bien las cosas, que la vida te dé lo que más quieres, que sigas siendo... la flor más hermosa, de todos los jardines, y de todos los seres. Ya lo ves, sigo siendo aquel imbécil que finge ser poeta y no entiende del amor. Tarde sé que debí de haber cuidado, con mimo, la maceta de aquella Negra Flor.

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TESTIMONIO Cuando el amor me llame a declarar debo acusarla, porque fui testigo de cómo enamoraba su belleza. Nunca fui un gran amante ni un galán, por eso ella perdió el tiempo conmigo y yo perdí, por sus curvas, la cabeza. Echo mucho de menos el sabor desnudo y exquisito de su espalda bañada con perfume de salitre. Me entristece pensar que un garañón ahora esté levantándole la falda y gozando de su carne como un buitre, porque... me acuerdo de quererla cada noche, me olvido de olvidarla al despertar, a veces hago mano del reproche para aprender a odiarla, pero creo que hoy la quiero un poco más". Cuando suba al estrado les diré: "Señores y señoras del jurado de este proceso, me confieso... ser víctima de sus armas de mujer, por eso aquí me ven enamorado y dispuesto a dar mi vida por sus besos por eso estoy, frente este tribunal, pidiendo que por fin se haga justicia y condenen el calor de sus caricias. 38


Cuando terminen de deliberar y vayan a dictar una sentencia, les pido, por favor, tengan clemencia, porque... me acuerdo de quererla cada noche, me olvido de olvidarla al despertar, y a veces hago mano del reproche para aprender a odiarla, pero creo que hoy la quiero un poco mรกs".

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BOBOBSESIÓN Huele a efluvio de cenizas de quemado corazón. Soy un barco a la deriva navegando sin timón. Y en el bar bebiendo whisky no me curo del trajín de pensar que a todas horas sólo estoy pensando en ti. El teléfono dormita acostumbrado a no sonar. El reloj de la cocina se ha parado, ya no va. Y en las tiendas de juguetes no consigo ser feliz porque soy un niño triste que ahora sólo piensa en ti. Que tu voz me conduce a la locura, que así pago la usura de tu amor, que siempre sube el precio de la cura que cura mi obsesión. Que si el trecho es más estrecho... que si beso y faltan besos... que si vendo el corazón sólo queda tras el pecho la obsesión. Mil respuestas y no encuentro una maldita solución. Mi cabeza tiene un freno, no sé dónde está el botón. Y en los sueños me acorrala el pensamiento de seguir dando vueltas en la cama porque estoy pensando en ti. La película no acaba con el beso del final. Siempre hay frases recortadas del guion original. Y en la escena de olvidarte no consigo sonreír porque siempre te recuerdo cada vez que pienso en ti.

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Que tu olor me conduce a la locura, que así cobras la usura de tu amor, que siempre sube el precio de la cura que cura esta obsesión. Que si el hecho es más deshecho... que si tengo y no contengo... que si empeño el corazón sólo late tras el pecho la obsesión. Nunca gano la partida y no me canso de perder. Nunca avanzo otra casilla, sólo sé retroceder. Y en el juego de la vida mi estrategia es malvivir apostando sin pensar que estoy pensando sólo en ti.

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SÁBANAS LIMPIAS Nos hemos acostumbrado a rodearnos de gente buena. Vivimos intentado que vivirlo valga la pena. Pisamos en el barro y nos hundimos despacito. “¿No estabas escuchando? Tú tranquila, te lo repito”. Estamos esperando a tener la respuesta. Estamos ignorando al director de la orquesta. Lo digo: me gusta el alpiste, no lo puedo evitar. Si salgo a la calle, me bebo la ciudad. Enciendo un cigarro y ya todo me da igual. Tengo problemas, como todos los demás. De todo este circo no entiendo ni la mitad. ¿Quieres divertirte? Salgamos de este bar. Te invito a mi cama y luego a desayunar con sábanas limpias y luego Dios dirá. Nos hemos acostumbrado a rodearnos de gente buena. Seguimos intentando que vivirlo valga la pena. Te digo: no quiero estar triste, no lo quiero pensar. Me gusta que vuelvas, me gusta despertar contigo, a tu lado y pedirte un poco más. Y qué si mañanas sigues pensando igual. 42


De todo en la vida no entiendo ni la mitad. ¿Quieres divertirte? Tú déjate llevar, Te invito a mi cama y luego a desayunar con sábanas limpias y luego Dios dirá. Insisto, me gusta el alpiste, no lo puedo evitar. Si salgo a la calle, reviento la ciudad. Me fumo un cigarro y ya no puedo parar. Tengo problemas, como todos los demás. De todo este lío no entiendo ni la mitad. ¿Quieres divertirte? Dejémonos llevar. Te invito a mi cama y luego a desayunar con sábanas limpias y luego Dios dirá.

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EL MIEDO Me enfrento al laberinto de una duda. Se ve todo distinto en la maleza. Me busca la tristeza, ¡vete de aquí! mis ojos ya no sudan para ti. La culpa del hastío es sólo tuya, tu sed nada en un río que llora al mar, y tiendes a escapar, ¡mójate en mí! mi piel no entiende que huyas siempre así. Que el miedo se detiene si encaras a los trenes. Que el miedo es esa herida de la vida que tú tienes. Y después de bajar la cremallera… sentirás el calor en tus entrañas, Y luego lo que quieras, lo que el vino prefiera. Se espesa el barrizal de mis esquivos. Se ve todo tan mal en mi cabeza. Me encuentra la tristeza, ¡vete de aquí! ¿no ves que ya no vivo para ti?

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No doy con la receta de tu ombligo, el postre de tus tetas sale caro y sin ellas no me aclaro ¡date el festín! no comes ni conmigo ni sin mí. Que el miedo sólo viene si escapas de los trenes. Que el miedo es esa vida de la herida que tú tienes. Y después de encendernos en la hoguera sentirás el calor en las entrañas, y al rato lo que quieras, lo que el vino prefiera, lo que el vino prefiera…

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BAÑADA EN SALITRE La vi dormir como un lirón, y allí estaba, tumbada, con la piel bañada en salitre, con cara de almidón, con su cuello de cisne en la almohada. Volver a esa cama es volver de nuevo al paraíso… y aún quedan volutas de menta del chicle de después, bailando y dando vueltas por el piso. Quiero ser pirata, pez, mar, canción de caracola… quiero ser océano, y quiero cubrir el litoral de su cálido cuerpo con mis olas. Quiero, porque amo la magia, y soy un fiel admirador de sus trucos y juegos de manos bajo el edredón. Quiero, porque lo importante no es el cuándo ni el por qué, no es el dónde ni es el cómo; lo que importa es el “con quién”. Huele a mandarina la flor que adorna mi memoria. Cuando me importuna la tristeza me acuerdo de su olor y saco en cada afrenta una victoria.

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Guardo, entre los dedos, aquel domingo de verano. Ella dormía y bajo las sábanas su cruda desnudez se horneaba en las ascuas de mis manos. Quiero ser estrella fugaz, la cola de un cometa… quiero ser el sol, y es que quiero salir a iluminar su gélido universo y sus planetas. Quiero, porque cuando ríe nunca deja de sonar la canción que hace que el mundo gire y gire sin parar. Quiero, porque lo que importa no es el cómo ni el por qué, no es el cuándo ni es el dónde; lo importante es el “con quién”.

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AMANECE Y RUGE... Amanece y ruge el pie de los coches que deambulan sim-paciencia por las calles. La cisterna pierde agua... Las persianas desinfectan los cobijos amueblados de asfixiante detrimento. Amanece y... paula tiene que salir de la cama... paula tiene que correr por el pasillo... Paula tiene que salvarnos de este mundo... paula tiene que vivir, pero no quiere. Los minutos gimen cada vez que el tiempo afila el aire con la voz de un segundero tic-tador de su destino. Amanece y ruge el frío, amanece y ruge el cielo, amanece y la cisterna pierde agua; amanece y‌ paula tiene que vivir.

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ZUPIA DE BERNEGAL ROTO * Por las noches armo el brazo, cuando trueco a masa tiesa, cuando pienso que te abrazo, tú me abrazas y me besas. * La verdad no es otra cosa que el volátil desconsuelo de esta triste mariposa que no puede alzar el vuelo. * Desde entonces, imagino que una sombra es tu figura, cuando mezclo con el vino mi adicción a tu hermosura. * Si la vida no me cura me saldré de su agujero, porque afuera, en mi locura, siempre encuentro lo que quiero.

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LA VOZ QUE NUNCA HABLABA Sin nada que poner en el jarrón, de repente, en mi lúgubre pradera, encuentro entre hojas secas que una flor nace el último día de primavera. Sin nada que mirar de madrugada, de repente, en mi triste oscuridad, me encuentro con la mágica mirada de dos ojos azules como el mar. Con besos de verdad, quemando como lava, aprendo a vedar mis ganas de mirar la luz que no alumbraba. Con ganas de jugar, y encima del tablero, aprendo a ganar, a juegos de arduo azar, la miel de su agujero. Sin nada que comer para la cena, de repente, a la leña de la hornilla, me encuentro con sus manos en faena, cociendo un macarrón entre cosquillas.

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Con labios de verdad, quemando como lava, consigo frenar mis ganas de escuchar la voz que nunca hablaba. Con ganas de jugar, y encima del tablero, aprendo a avanzar casillas, y, al final, consigo lo que quiero.

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SER Y ESTAR Yo con ganas de ser y sólo puedo estar matándome a beber para no recordar todo lo que no fue y que no será jamás. Tú con ganas de morder, yo sólo sé ladrar. Con tanta estupidez no sé cómo aguantar. Si aprietas otra vez no puedo gravitar en el espacio que me da de respirar. Quiero ser, no estar por estar, no ser algo parecido a la verdad. Dime quién se conforma y ya vive convencido de que ya no hay más. Sueño que soy el capitán de un barquito de papel surcando el mar. Dime quién leva el ancla y ya vive convencido de que… ya no hay ningún lugar al que navegar. Yo con ganas de ver. Cansado de mirar al mundo enloquecer de tanto claudicar en manos de un poder pseudo dictatorial. 52


El resto vendiendo el corazón a un sismo material que pierde razón por ser quien tiene más de todo lo que hay de todo lo que tienen ya. Quiero hacer, no sólo intentar; quiero verlo, quiero oírlo, lo quiero tocar. Dime quién se despierta y ya vive convencido de que ya no hay más. Sueño que puedo pilotar, y vivir siempre a camino de cualquier lugar dime quién toca el cielo y ya vive convencido de qué…

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A TOMAR VIENTO Mejor bueno conocido que malo por conocer. Como un perro malherido que nunca supo morder. Voy de taberna en taberna bebiendo y sin rechistar, con el rabo entre las piernas y en el hocico un bozal. Y si no es lo que quieres, me reinvento, y me disfrazo del malo del cuento. Y cuando me pare a coger aliento, te mando de un ladrido a tomar viento. Peor malo conocido que bueno por conocer. Yo, la verdad, no he sabido portarme del todo bien. Nunca cumplo mis promesas, siempre trato de inventar. Cuando digo que eres ĂŠsa a la que quiero, no es verdad. Y si no es lo que buscas, pues te miento. Y pongo cara del bueno del cuento. Pero como te despistes, lo lamento, te mando al carajo y a tomar viento.

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Mejor malo conocido que bueno por conocer. Y cuando al fin me decido a no volver a cometer los errores del pasado, voy y me vuelvo a equivocar. Lo que falta es un milagro para hacerme a mĂ­ cambiar. Y si es lo que quieres, todos contentos. Y me quedo siendo tu malo del cuento. Y cuando me pare a coger aliento, te mando, sin pensarlo, a tomar viento. Y si no es lo que quieres, me reinvento, y me disfrazo del bueno del cuento. Pero ten cuidado, que en cualquier, te mando, para siempre, a tomar viento.

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MALDITA HORA Siempre que llegan tiempos malos nos fugamos del circo... Y ahora estamos… sudando la tristeza gris que arde al fin en brasas de cartón de vino tinto y lágrimas de ron. Y luego la resaca estallando como puta dinamita. Y después, no encontrarme en la maldita hora que vuelvo a ser piel que tirita en el sol que contraataca. Sólo busco un escondite. ¿Dónde estás? ¿Dónde? ¿Dónde está el amor? ¿Dónde te escondes? Sólo busco una salida que me cure las heridas. ¿Dónde estás? ¿Dónde? Y luego la resaca quemando como traca de petardo. Y después, no encontrar vida en el fardo de carne que soy, cuando fumo y ardo en el sol que contraataca.

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HAY Hay un gusano sin casa parado en la puerta, hay un destino con ruedas tostándose al sol, hay en mi mente una playa de invierno desierta, y hay un silencio que dice que no. Hay un reguero de luna pisando el asfalto, hay un secreto enjaulado tratando de huir, hay una nube que toco tan solo de un salto, y hay un futuro que viene a por mí. Y hay un castillo que huele a serrín, no hay camastro ni pa´ ti ni pa´ mí, lo que hay es un sucio rincón. Y haciendo la cuenta de lo que viví, ya no importa si gané o si perdí, lo que hay, es un eco sin voz. Y hay una puerta cerrada que no esconde nada, pero que amontona luces apagadas que no dejan ver lo que hay tras las miradas. Y hay un recuerdo borrado que ya está cansado de rendirle cuentas al viejo pasado que busca cobrar lo que estaba olvidado.

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Y hay todo cuanto había quedado por gritar, porque el tiempo chilla mudo cuando suda la impotencia de ver que la vida está cosida en el remiendo de piel del que se hace inútil intentar escapar. Hay un camino torcido cortándome el paso, hay un teléfono herido pidiendo perdón, hay un reloj sin agujas que va con retraso, y hay una y uno que quieren ser dos. Y hay un palacio que huele a serrín, no hay letrina, ni pa´ ti ni pa´ mí, lo que hay es un triste rincón. Y haciendo la cuenta de lo que viví, ya no importa si gané o si perdí, lo que hay, es sólo el eco de mi voz. Y hay un futuro que viene a por mí; ¡que me atrape!, sólo si es junto a ti. Y haciendo recuento de lo que perdí, saco en claro, que al final fui feliz.

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LE DIJO EL CORAZÓN A LA MEMORIA Le dijo el corazón a la memoria: “Si no vas frenar, si no vas a borrar, lo que dicen de mí esas historias tendremos que pensar una forma de cambiar: Como pinta, de feo, el panorama, mirando al techo, tumbado, sobre la cama. Y ahí afuera, el otoño, anidando en las ramas. Y aquí dentro, mi mundo envuelto en llamas”. El tiempo le ha dicho a mi suerte que no tengo prisa en perder o ganar. Yo, cuando estoy débil, siempre apuesto fuerte a que lo que cae, pronto, se levantará. ¿Lo ves? No somos tan distintos: tú te guías por el corazón, yo por el instinto. Le dijo la memoria… al corazón: “Vas a tener que aceptar que no se puede cambiar: Como pinta, de feo, el panorama, mirando al techo, tumbado, desde la cama. Y ahí afuera, el otoño anidando en las ramas. Y aquí dentro, tu mundo envuelto en llamas”.

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Le dijo el corazón a la memoria: “Si no vas a cambiar, si no vas a negar, lo que cuentan de mí esas historias, tendremos que buscar una forma de parar: Tanta vuelta de tuerca descontrolada, un “tal vez” a punto de todo, pero apenas nada, y el destino, en plena curva, pasándose de frenada, y un molino movido por agua pasada. Tanta vuelta de rosca descontrolada, un “quizás” a punto de todo, pero casi nada, y el futuro, en plena recta, pasándose de frenada, y un molino movido por agua pasada”. ¿Lo ves? No somos tan distintos. Tú prefieres el vino blanco, Y yo el vino tinto.

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RELATIVO Cesa la lluvia, dejan de pasar los coches, cruza de largo la vida, en un día, y sin más se nos hace de noche. Sí, de momento, llego con tiempo a la cita. Si hay algo más tras la muerte, no pienso llegar, si quiera, de visita. Y eso que dicen de que todo les va bien, es algo relativo, se conforman con estar vivos. Y todo lo que meten al saco de las cosas por hacer, se impone a lo primario, respirar ya no es necesario. Me tachan de loco si digo que quiero probar a qué sabe la felicidad: “corta el rollo, no sueñes despierto”. Por ti pierdo el coco y todo lo demás me da igual. Quiero el resto, quiero ser y estar, quiero vivir antes de estar muerto. Tengo, entre manos, el reloj de la vida y a veces cuesta darle cuerda. A la noche le resto el impulso suicida de mandarlo todo a la mierda. Cuando sueño despierto mi piel se desata, y de súbito establezco el vuelo. Le disparo a lo inicuo con balas de lata de birra y miajón de buñuelo. 61


Y cuando al derecho de retracto sobre el aire se le reste el cien por cien, nos quedará el aliento de la revolución del viento. Y mientras al perro se le quite de la boca lo que aún quede por perder, nos morderá las ganas, de comernos, por fin, la manzana. Me llaman chiflado si digo que quiero pintar cada hueco de la oscuridad con la luz que hay dentro de los sueños. Por ti no he dejado de ver como la realidad se transforma en mi perplejidad, y ahora lo que es grande también es pequeño.

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CALA HONDA A deshora, termina la bonanza. Claudica, entre guirnaldas, el porvenir. Puesta en escena, enmudece, la esperanza. Pasa de largo el futuro y se olvida de mí. La playa enluta fría y desangelada. Una “ola” del mar dice “adiós, hasta nunca jamás”. Hundo mi fe, cada otoño, en el agua salada. Cuento en el tiempo un segundo que no volverá. Me reto a mí mismo a saltar al abismo sin red. Pensando me pierdo y rescato un recuerdo olvidado. Hoy ya no distingo si es lunes, domingo o ayer. Me siento a la orilla del mar y el sol brilla a mi lado. Hay un marino mercante que siempre está de vuelta, de vuelta de todas las idas que hizo su corazón, y hoy, después de que Antoñita lo esperara en tierra, más honda es la cala donde juntos riegan su amor.

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Me enfrento al poniente con uùas y dientes por ti. Reparo en el puerto y parece un desierto mojado. Todas las maùanas despierto con ganas de huir. Me siento en la orilla y el sol se arrodilla a mi lado. Me quedo a la orilla del mar y el sol brilla a mi lado. Me tumbo en la orilla y el sol‌

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POR AHORA Tu hermosura ha galopado tantas camas que me escuece el corazón cuando amanece si despiertas a mi lado. Sólo soy un tonto más de tus víctimas y siento que en cualquier otro momento, sin decir adiós, te irás. Por ahora... por ahora... por ahora...por ahora... Por ahora sobrevivo disfrutando del sabroso manantial que esconde el foso de tu pubis adictivo. Por ahora somos piezas que despiertan encajadas con un cruce de miradas y dos bocas que bostezan. Por ahora sale el sol, y las sábanas nos cubren de las calles insalubres que vomita el descontrol.

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Otra Noche Sin Jana  

OTRA NOCHE SIN JANA de Javier Castro