Page 1

Cómo construir techos y fachadas verdes duraderas La integración de jardines verticales y fachadas verdes en proyectos arquitectónicos de relevancia viene siendo poco a poco más común en los paisajes urbanos, con un mayor estrellato en las grandes urbes que aguantan un exceso de polución (es importante sentenciar que la polución causa alrededor de quinientas mil muertes anuales solo en Europa). Uno de los proyectos más relevantes a nivel de jardinería vertical, tanto por su extensión como por dificultad en su ejecución es la construcción del edificio Santalaia, ubicado en la ciudad de Bogotá (Colombia). Con más de 3.000 m2 de jardines verticales incorporados a la estructura del inmueble, la construcción Santalaia es en nuestros días el jardín vertical más grande del planeta. Pero lo más importante son las innumerables ventajas medioambientales que da un espacio verde de semejante magnitud, como la influencia mediática y social que provoca a nivel global. Eso sí, hay que recalcar que una propuesta tan vanguardista como la de este proyecto solo es posible si la fachada vegetal se ha ejecutado desde el origen del proyecto, siendo más difícil su integración a posteriori en el edificio, sean cuales sean sus dimensiones. No obstante, también está la opción de llevar a cabo la instalación de jardines verticales en techos, como las cubiertas ajardinadas verdes, que son una opción alternativa menos compleja para aquellos edificios ya construidos que desean sumar áreas verdes a su superficie Tanto en la jardinería vertical como en la implantación de techos y azoteas verdes, existen 2 desafíos en la construcción que es preciso vencer para asegurar el éxito del proyecto verde que se emprenda. El primero es lograr un adecuado asilamiento de la superficie sobre la que se alojarán las plantas, puesto que si no se logra una perfecta impermeabilización del suelo o bien testera sobre la que se acomodará la composición floral, se va a poner bajo riesgo el proyecto y la construcción que lo aloja por filtraciones de agua, etcétera Para conseguir esta separación de elementos es preciso contar con un procedimiento edificante conveniente y probado. Nos va a ser de enorme utilidad contrastar proyectos precedentes de techos verdes ejecutados con la tecnología que elijamos y revisar si exactamente los mismos pervivieron en el tiempo. En cuanto al segundo reto a superar, es que los elementos vivos con los que se trabaja, las plantas,y que son el activo principal del jardín, no mueran a las poquitas semanas de ser plantadas. Contar con plantas en un espacio como un techo verde para el que, de entrada, las plantas no son capaces es parcialmente fácil. Lo complicado es manejar los factores que darán a los receptores químicos que son las plantas, los elementos precisos para su adecuado desarrollo.

Cómo construir techos y fachadas verdes duraderas  
Cómo construir techos y fachadas verdes duraderas  
Advertisement