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LAS SIETE PLAGAS Y RAJOY.

Y dios creó el mundo… y pensó que era bueno, porque el obrero era feliz yendo a trabajar en alpargatas. Laborando cual abejilla, para que los ricos se comieran la miel. Pero el obrero, que tenía el corazón perverso, y la mirada sucia, en lugar de agradecer con reverencias a los ricachones que le dieran una vida feliz trabajando para ellos, se reveló y quiso comer también la rica miel. Y cometió el pecado original. Los ricachones, viendo que el obrero pecaba, que los hijos de los obreros estudiaban con los suyos, que querían rivalizar con ellos, traspasando las leyes no escritas de la decencia y la moral... ¡Montaron en cólera! Decidiendo terminar de una vez por todas con su maldad, tramaron un elaborado plan para que el obrero no tuviera más remedio que volver al redil amansado. CREARON SIETE PLAGAS DE PODER INIGUALABLE. Y quisieron ponerle el nombre de “HIPOTECA” a la primera de ellas. Y animaron a todos los obreros a comprar pisos y coches y blackberrys y más pisos y más coches...

Mientras, se frotaban las manos esperando el momento idóneo, vendiendo productos bancarios como las participaciones preferentes o las hipotecas sin límite de subida de intereses, pero con suelo en el caso de bajada de estos. La ley del embudo, lo ancho para ellos y lo estrecho para los ciudadanos a quienes nadie protegía. Confiados ciudadanos que piensan que el director de la sucursal de su barrio es un amigo y no un esbirro de la empresa para la que trabaja, que muchas veces no sabe ni lo que está vendiendo o aconsejando y solo se guía por la comisión que le dan por adjudicar determinado producto.


En medio de toda la vorágine económica generada gracias a la primera plaga, decidieron enviar la segunda.

“CORRUPCIÓN” la llamaron y por todo el país se extendió como epidemia incontrolada y empezaron a aparecer políticos corruptos e ineptos que construían aeropuertos sin pasajeros, auditorios sin oyentes, macro bibliotecas, estaciones de ave sin trenes y todo tipo de construcciones inútiles de las que poder trincar suculentas comisiones. Entonces cuando ya tenían al obrero en la trampa, con la ayuda de opulentos banqueros de ambición insaciable y ansiosos empresarios de pacotilla, porque los de verdad valoran lo que es trabajar, decidieron soltar la tercera plaga, y quisieron nombrarla “CRISIS”.

Y empezamos a oír hablar de la prima del riesgo, hipotecas suprime, deuda pública, rescates a países, test de estrés bancario y otro montón de palabrejas, que a los simples obreros nos sonaban muy lejanas en nuestro mundo casi perfecto. Pero un buen día, cuando el obrero pecador estuvo bien pillado de los güevos, y solo entonces, cuando ya no podíamos pagar, ni vender, ni alquilar, ni trabajar siquiera, los ricachos pusieron en funcionamiento la cuarta plaga “EMBARGO”.


Ahora tocaba devolver todo lo que nos habían prestado, eso sí, multiplicado por mil. Como no puedes pagar tu piso, te lo quito, lo revendo y lo vuelvo a hipotecar, pero lejos de saldar tu deuda, te obligo a seguir pagando al tiempo que cobro al nuevo pringao otros cincuenta años por el mismo bien. Otro negocio niquelao. El gobierno se debilita, se acogota, se desconcierta. Ya lo tienen donde querían. Es el momento de apretar un poco más. Soltemos la quinta plaga piensan.

“CONTROL DEL DÉFICIT PÚBLICO” hay que poner techo al gasto, modificar la constitución, reducir las inversiones públicas. El gobierno mira a Grecia y Portugal de reojo y cede como un pardillo. Se acabó la soberanía nacional. Y pasó a la primera reforma laboral. La Merkel se destornilla viva de la risa. Se necesita liquidez en los bancos dicen, para que fluya el crédito y por tanto empiezan a través del banco central europeo, que pagamos entre todos, a prestar dinero a los bancos a un interés del 1.5%, pero el crédito no fluye, se queda retenido en las garras de los banqueros, porque es más rentable para los bancos invertir en deuda pública que te devuelve el 5% de interés y no se corre riesgo de prestar a las empresas y que no te devuelvan el dinero. El negocio es redondo 3.5% de beneficio limpio. El gobierno vampiro de los ricos, recauda el dinero de los ciudadanos, les chupa la sangre sin escrúpulo alguno, se lo da al banco central y este se lo presta a los bancos para que hagan negocio con él. Se recurre a la sexta plaga. “RECORTES”.


Se tritura a los empleados públicos, se machaca a los trabajadores, mientras los directivos bancarios y los políticos se hinchan a comisiones millonarias. Y miles de millones se defraudan a la hacienda pública sin que nadie se atreva a hacer una ley de verdad para evitarlo. Comienza el merme y el hurgue, el saqueo de derechos a la clase media española. La ley de agilización de la justicia, que convierte a ésta en un lujo solo al alcance de los ricos. Los recortes en ley de dependencia, la moderación salarial mientras todos los bienes de primera necesidad se incrementan.

“PARO” séptima plaga. Lo que antes era malo, después de la primera reforma laboral se vuelve trágico. Esta plaga llega sola. Generada por la inutilidad de algunos políticos a los que hemos pagado ingentes cantidades de dinero para gestionar nuestros impuestos y protegernos y en lugar de cumplir con su trabajo, se han convertido en la nueva aristocracia, marqueses, condes y duques tan lesivos para el obrero, como lo fueran antes de la revolución francesa sus predecesores en privilegios y prebendas. Y cuando ya el obrero se desangra por el suelo acosado por el paro, los ricachos, Europa, los políticos ineptos, los recortes, el déficit público... y está ya medio muerto. En ese instante, solo en ese preciso momento...


DIOS VA Y NOS ENVÍA A RAJOY, SU ANGEL EXTERMINADOR, LA IRA DE DIOS.

Nos lo envía a los obreros porque habíamos pecado mucho al parecer y albañiles, fontaneros, vendedores y representantes que conducían Audis y Mercedes y tenían Chalets como los de los ricos. Y eso no era bueno debió pensar dios por el tema de que es más difícil que un rico entre en el cielo a que un camello pase por el agujero de una aguja. Pero ¡coño! ¡qué necesidad tenemos todos de ir al cielo!. Digo yo, nos podía haber dejado como estábamos y "ca uno" que eligiera. Rajoy, "El Exterminador", llegó con su espada flameante y dio un plazo a los sindicatos para que negociaran y llegaran a un acuerdo con la patronal, pensando que estos no iban a entenderse ni de coña. Pero estos solo por tocarle los co….. fueron y llegaron a un acuerdo. A pesar de los exaltados que quieren mandar a los parados a Laponia a por trabajo y cuya mejor receta contra la crisis es que trabajemos con los sueldos de los chinos. Aunque imagino que no habrán caído en que entonces no podremos consumir como europeos y tendremos que abastecernos en los comercios de los trabajadores asiáticos a los que tanto parecen admirar y ellos no van a vender ni un rosco.

Y pensó Rajoy... "Me han jodido la excusa de decir que hago una reforma laboral salvaje porque patronal y sindicatos no llegan a acuerdos. No ha colao. Esto no es suficiente, los obreros han pecado mucho y se merecen un castigo ejemplar ¡como dios manda!"


PORQUE ES JUSTO Y NECESARIO... Y CUAL DILUVIO UNIVERSAL, SOLTÓ LA SEGUNDA REFORMA LABORAL, LA DEL PARTIDO POPULAR, EL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES, SEGÚN LA COSPEDAL.

Y tanto Rajoy reformó que hasta a los empresarios asustó. Organiza por vez primera el despido a los empleados públicos laborales, poniendo en manos del mismo político que ha arruinado la Administración Pública, la solución a su mala gestión para aligerar las cuentas sacrificando las plantillas. Contratos con periodo de prueba de 365 días, despidos por ponerse enfermo y faltar al trabajo 9 días, rebaja las indemnizaciones, autoriza bajadas de sueldo, movilidad funcional, geográfica, cambios de horarios, jornadas y todo lo que el empresario quiera. EL APOCALIPSIS CONTRA LOS OBREROS.


UNA REFORMA LABORAL INUTIL, porque solo favorece a los empresarios especuladores, ya que los empresarios honrados no quieren despedir trabajadores, quieren trabajo y créditos para poder mantener a los que tienen y conservar la empresa que tanto esfuerzo los ha costado crear. INJUSTA porque se ceba en los de siempre, en los obreros. En la clase media de nuestro país. INNECESARIA porque ya se había hecho una reforma el año anterior que solo generó más paro y se había firmado ya un acuerdo entre patronal y sindicatos que no se ha respetado. Más en viendo que los sindicatos una huelga general pensaban convocar, Rajoy, El Exterminador, no paraba de quejarse "¿acaso ni los cien días me vais a dar malandrines?". "Mire uste, decían los sindicatos..." ESTE ES EL FUTURO QUE NOS AGUARDA: más recortes -> menos consumo, menos consumo -> menos ingresos de impuestos, menos ingresos de impuestos -> más recortes, más recortes -> más parados, mas parados -> menos consumo... y vuelta a empezar. ¿QUE VA A PASAR? No hay suficientes recursos para todos. Qué plantean los ricos?. La ley de la evolución de las especies. Los fuertes sobreviven, los débiles se extinguen. La clase media española ha sido sentenciada. El que pueda pagar por la sanidad, será sanado, el que pueda pagar por la educación, será educado. El que tenga dinero tendrá justicia, seguridad, vivienda, lujo; en definitiva calidad de vida estupenda. Los que no podamos pagar, vamos a comer chinas del rio y nos vamos a calentar haciendo astillas. Nos van a subir el IVA. Y todos los impuestos, tasas y demás. Copago sanitario, nuestros hijos no van a poder ir a la universidad, los salarios de mil euros van a ser los más altos del mercado laboral, porque el resto de trabajadores se pretende que cobren poco más del salario mínimo interprofesional. Vamos a volver al siglo XIX. POR PRIMERA VEZ EN DÉCADAS, NUESTROS HIJOS VAN A HEREDAR UNA SOCIEDAD MUCHO PEOR DE LA QUE NOSOTROS HEREDAMOS DE NUESTROS PADRES. VAN A TENER MUCHOS MENOS DERECHOS LABORALES Y SOCIALES. ESTA ES LA HERENCIA QUE LOS VAMOS A DEJAR SI NO LUCHAMOS Y NOS DEFENDEMOS DE ESTA POLÍTICA Y DE ESTA MENTIRA QUE NOS ESTÁN HACIENDO CREER. EL PROBLEMA DE FONDO NO ES LA CRISIS ECONÓMICA. EL PROBLEMA DE FONDO ES UNA LUCHA DE LOS RICOS POR DESHACERSE DE LA CLASE MEDIA ESPAÑOLA QUE EMPEZABA A SERLES TREMENDAMENTE MOLESTA.


Las 7 plagas de Rajoy