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MIÉRCOLES 14 DE NOVIEMBRE DEL 2012

543 Nuevos oficios de la cultura

La mutación digital, la eme ergenciia d o emergencia dee llo úblico oyb urggués artesanal, el consumo p público burgués artisttas crean crrean nuevas nuevass o las comunidades de artistas prácticas para para el trabajo a creativo Páginas 2 a 5

Una línea recorre todas las páginas

Jaime Serra Palou interviene en el conjunto mero con una herramienta gráfica de este núm número refl flexión periodística periodísticca que relee los textos, una reflexión sobre verdad y representació ón representación Portada y páginas 2 a 31


NUEVOS OFICIOS DE LA CULTURA

Cartel de protesta por la subida del IVA a los productos culturales MANRESA KIM KIM M MAN MANR M MA ANR A AN NRESA NRESA SA A


ZOË VALLS

Soy artistaa privado, p ivad pr do o,, compositor, cíborg, acromatópsico (una condición visual que blanco y negro), catalán e irlandés, además he fundado la Cybl hace que vea en blanco qu q ue quiere ayudar a la gente g borg Foundation, que a extender sus sentidos. Desde la fundación hemos desarrollado dee d M on Ribas unos sensores para la coreógrafa Mo Moon para captar el movi movimiento imiento que tiene detrás de su cuerpo. También estamos trabajando en unas br brújulas b rúj ú ulas para detectar dónde está el norte con una implantación en el tobillo. Para r mí la cultura es e identidad, y todo lo que entre dentro de cultura. esta categoría es cult tura. Me dedico al color porque no lo veo; o; fui a una confeo; cibernética estudiaba rencia sobree cibernét tica mientras estu udiaba composición musical en Inglaterra y me di cuenta de quee la cibernética me podía ayudar. Creé este ojo cibernético

INGRID GUARDIOLA GUARDI DIIOLA O

La cultura im implica mplica el conjunto de pr p práctiácticas y valoress que nos hacen comprender y dar sent sentido ntido al a mundo que habitamos y que, a llaa vez, transformamos. La cultura nos ma ma mantiene en estado de alernos hace conspermanente, ta y crítica perm rmanente, rm m cientes del momento mome m nto y el lugar que nos que, ha tocado vivir y q ue, más allá del indivipromueve dualismo que prom o ueve el capitalismo postfordista, busca buscca mejorar las condiproducción ciones de producci ión ón e intercambio de bienes (materiales o iinmateriales) nmateriales) a parnm comunitarias. tir de experiencias co omu m nitarias. El PIB que aporta el sector cultural cu ult l ural ha crecido en los últimos años y está est sttá por encima del sector energético, y ell número número de trabajadores en España supera el el mem me dio millón; contrariamente, las inversioinversio io ones en el sector se han visto estancadas con el pretexto de la crisis. La subida del IVA de los productos culturales del 8 al 21% (en Francia es de un 5,5%) po-

ne en n evidencia qué entienden los políticos de turno por cultura: un simple bien de consumo; los recortes en educación, investigación y el desprestigio púbeblico de las li llicenciaturas cenciaturas de letras y b ellas artes sólo son la continuación natural del proceso. La cultura nos sirve pare desmontar la prisión democrática a la cuyo que nos invita la clase política, polítiica, cuy yo discurso se ha reducido a pura doxa y a impura paradoxa. Seguir dando Premios Nacionales de Cultura y no invertir en ella es tan imposible como intentar producir trigo sin sembrarlo. En la l Edad Media los gremios llevaban la directriz de los oficios, hoy en día el trabajador de d la l cultura tiene que llevar todo el gremio encima. Las formas y funciones f de las artes cambian con co co on el tiempo, los formatos digitales han n abierto abierto líneas de mutación en la ab producción producci ción ión ón cultural; ccu ultur u al; en el campo de los blogs wikis libros y la prensa prenssa la las as wi w kis y los blog gs

convertido han convert rrttido cada individuo en un editor y, a pesar pesar de que ciertas nomenclaturas no o cambien (en la Wikipedia biblioun operador orr de sistema se llama biblio i tecario), o sí su su estructura y condiciones producción. de producci ión. En el sector or editorial aparecen pequeor ñas editoriales editorialees con carácter filantrópiespecialiproductos dedican co que se dedica caan a pro ca oductos espe eciializados, como Atembooks, Attembooks, y que usan a las imprentas como o ya y no las usan todas aquellas editoriales es que apuestan por el es e-book. e-book k. En el sectorr del cine y la televisión ha habido una recesión reece c sión de público en las salas y un aumento aumen ntto o del visionado a plataformas on line, gracias g plataform mas as como Filmin; y en cuanto a la producción, producció ió ón n,, ha h habido un notorio desvío hacia haci c a el cine low loow cost. De hecho, todo el cine underground ha sido siempre un ccine ine low cost, t aaunque unque hoy en día estas producciones pueden darse a ver sin costes añadidos y esto aumenta su percepción perccepción pública. En cuanto a la televisión, ha quedademostrado do dem mostrado que la TDT no incrementa la oferta, sino que la hace más redundante, y la calidad de los programas ha caído puesto que tienen que producir más, más rápido y con menos recursos. Algunos festivales como el In-Edit pasan a tener un canal de televisión on line, line n , otros festivales como Márgenes, se han planteado existir directamente en la red, y encontramos formatos híbridos como el Trash Entre Amigos (Raúl Minchinela, Nacho Vigalondo) o los Diálogos Videológicos o (Félix (Féllix x que están Pérez-Hita, Arturo Bastón) qu ue es stá tán á a medio camino entre la conferencia, conferren e cia, el visionado de películas y el el audio-coaudio-comentario. En cuanto a las las artes plástiplás á tihan cas, muchos artistas arti ttiist staass ha stas h n incorporado las nuevas nuevaas tecnologías tteecnologías para crear nuelenguajes y experienvvass herramientas, va herramientas, er er

cias, como vemos con el Reactable o el Biomapping de Christian Nold. Incluso ha aparecido una nueva figura que es la del data curator (el comisario de exposiciones virtuales en la era de los network systems). s Algunos de estos artistas plásticos se han h n pasado al mundo del cómic ha o del libro ilustrado, un sector en auge, o incluso han empezado a trabajar para la televisión haciendo el material gráfico y visual de series. También se dan casos a la inversa: : Montserrat Moliner

Lo ‘digital’ ha abierto líneas de mutación en la pro oducción cultural: en la producción m úsica, el cin ne, la escena, música, cine, el mundo mu undo visual... visual... (La Fábrica), Eloi Maduell M duell (Telenoika), Ma David Sarsanedass ((L'orquestra L'orquestra dels Luthiers Drapaires)) y Santiago Vilanova, decidieron decidi d eron transformar tran nsformar el mapping (una (u una n nueva disciplina disccip i lina en el arte digital) en una actividad activida dad da a manual que presentan en diferentess festivales en forma de taactuaciones. lleres y actua uaaciones. En cuanto a las aru escénicas tes escénica c s ya no nos sorprenden las ca aplicaciones aplicacion on o nes tecnológicas para romper la frontalidad fron nta talidad escenográfica y la linealinarrativa, dad na n rrativa, como se ha podido ver últimamente tima m mente con el uso que hacían de ma Google Go G oogle g Earth, las cámaras a digitales o as llos os proyectores la compañía Complicité para p ra representar en el Grec El mestre pa Margarida. i Margarida M . Tampoco sorprende el éxito del micro-teatro. micr c o-teatro. En cuanto a la música grabada, ha habido un salto de la producción ducc ción en estudio de la mano de grandes sellos discográficos (The Big Three) a promotores musicales independientes que combinan la promo- >

TEMA Miércoles, 14 noviembre 2012

NEIL HARBISSON

con Adam Montandon y es lo quee me me permite escuchar los colores que tengo delante: el ojo cibernétic cibernético co me traspone tras aasspone las frecuencias lumínicas a sonoras. A que es un modo de expresar partir de aquí formul formulé expresarme lé el sonocromatismo, sonocrom oom m matismo, rme creando obras visuales a partir del sonido so o y conciertos a par rtir del color. Hace poco partir hicimos un n concierto en el Delta Deelta del Ebre en función de los colores del Delta. D lta. De En la Mercè tocamos con Pau Paau Riba, hicimos la escenografía a partir de escuchar la cara de Pau. Mi propue propuesta ueesta es artística, pero también social, porque estoy ues hablando de hacer ojos cibernéticos ciibe b rnéticos con los que un ciego, en lugar de d leer colores, pueda leer palabras, palabrass, esto esto lo estamos desarrollando con el gobierno de EcuaEcua u dor. No se trata tan tanto problemas a to o resolver prob blemas como mo de extender los sentidos mo s; se sentidos; trata de ciborguismo,, dejar dejar de pensar la tecnología como herramienta e incorpoincorpo p rarla al cu interesa ccuerpo erpo como mo m o un miembro más. Esto no in nteresa a las empresas porque rompe sus cadenas cadenaas de producción p oducción y la obsolescencia programada de la mayoría pr de productos; hablar prod ductos; ha abl b ar por teléfono sin teléfono con un implante ós ó eo y una peóseo queña antena ess fácil. Tendría repercusio repercusiones ones económicas y sociales muy importantes. En la fundación fun fu dación recibimos muchos e-mails de niños quee quieren hacerse cíborgs, c borgs, pero cí peero r hemos h mos crecido en el siglo XX, donde la relación entre hombre y he tecnología tecn nología tiene tien e e connotaciones negativas. (eyeborg.wix.com/neil-harbisson).

Cultura|s La L Vanguardia

Fundador Fundad dor de la Cyborg Cyborg Foundation y artista

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Los nuevos paradigmas de la cultura suponen también nuevas prácticas profesionales de la misma, derivadas sobre todo de los nuevos sistemas de creación, reproducción y distrib distribución bución surgidos con la revolución digital e iinternet. nternet. Nuevos oficios oficios que multiplican las posibilidades de la ccultura ulturra como eeditorial ditoriaal ccreativa reattiva y multiplican multiplican sus posibilidades de crítica. Nuevas prá ácticas qu ue n o sson on tampoco ajenas prácticas que no a lass crisis del nuevo siglo y que chocan a menudo con las ‘polí ‘políticas’ íticas’ culturales


Una asociación de diseñadores ante una p práctica ráctica antigua antigua

L’AUTOMÀTICA Para algunos de nosotros, un impresor puede ser una especie dee ogro enfadado escondido en una cueva oscura o, bien al contrario, un semidiós óss luminoso que ó puede hacer que tu vida sea una maravilla. Ferran Fandos se acercaría acer eerrcaría mucho al segundo grupo, y nosotros, el resto de los componentes de L’Automàtica, L’Au utomàtica, seríamos una Hidra de nueve cabezas discutiendo multitud de conceptos, conc n eptos, sea para estar de acuerdo o en desacuerdo, desacuerd r o, pero caminando hacia haaciia una misma m sma dirección. mi diirección. Esta es una de las diversas y raras costumbres que reinan en la cueva c eva de L’Autocu màtica: el debatir muchos o temas, como nuestra posición de recuperación recuperación de una imprenta antigua (que no obsoleta) frente a la digitalización digitalizació ón del papel. Otra

Exbailarín Exbailarrín y promotor de espectáculos escénicos

EDUARD TEIXIDOR

JORDI BOVER

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Empecé con el teatro amateur, después con la formación de danza a través traavés de la escuela Nau 18 en un momento en el que Girona era un desierto cultural, r aparte de la creación literaria y cierta actividad teatral y musical. Desde los lo os inicios danza, compaginé interpretación, pedagogía y mucha gestión: escuela de danz za, asociación, ción n, festivales, programaciones diversas, etcétera. Actualmente soy parte a de la cooperativa Mal Pelo SCCL (Premio Nacional de Danza 2009),, compañía articulada alrededor de María Muñoz y Pep Ramis, con la que colaboro de esde 1989. desde También hago difusión n y venta de espectáculos, coordinación general generral de las espectáculos actividades, pre y post producción, diseño gráfico, dossiers de espectác culos y de miembro lass peticiones/justificaciones de las subvenciones... También soy miem mbro de la asociación l'esquena. asoc o iación que gestiona el centro de creación L'animal a l'esquena a. Ver las

ideas, deseos en acción, accción ón ó n, transformándose y cogiendo corporeidad en escena es una de las mejores compensaciones. com mpensaciones. Las dificultades con las que me encontré al principio fueron el inventarse in nve v ntarse unas políticas culturales inexistentes en este país y el poner en prácticaa las propias estructuras de creación/producción. Si pensamos en aquel sector orr escénico que se dedica a creaciones no necesariamente o para ell gran público, huelga decir que somos un sector que no tenemos reconocido un estatus. Sí que q e estamos reconocidos a través de lo que aportamos a la qu cultura del país, pero o no, por ejemplo, o en cuanto a la regulación del mercado o fiscales de tratamientos fiscal a es específicos. El problema grande es cuando se ideolotravés giza la cultura a travé és del partido político de turno. Llevo 28 años en el mundo nuevas de la cultura, y lass n nu ueevvas as si ssituaciones itu t aciones son buenas porque hacen repensar y resituar el sector. La La imprenta im mpren nttaa con la que llegamos a esta nueva situación es la que que no se entiende, ya ya q qu ue no representamos tanto gasto en el dispensario público, en cambio aportamoss mucho: puestos de trabajo, desarrollo cultural transverinternacionalización. sal, internacionalizaci ión. Estamos en un momento muy duro que continuará, pero all mismo tiempo o está provocando que empiecen a haber unas dinámicas entre de colaboración entr tre nosotros que antes escaseaban. (www.malpelo.org; tr www.lanimal.org).

AYMARÁ GHIGLIONE

TEMA

editorial y la organización de eventos musicales, como Bankrobber, B-Core, La Castaña o Marxophon. Además, cadestacar aparición be de est stac acaarr laa ap paarric ricció ión de de net net labels labeels la ls y dee creative commons record d d labels, un intento de romper las cadenas con las que los major labels blindaban el mercado musical. Las bibliotecas y los archivos digitalizan sus fuentes, mientras en la red los relaciones públicas devienen community managers, los filólogos se dedican a proyectos de visualización de datos (dromoart), algunos artistas acaban en el Google's Creative Lab, las marcas de alcohol lanzan las jóvenes promesas, las plataformas de micro-financiacooperativas ción y las cooper e ativas convierten el usuario en coproductor y constante-

Cultura|s La Vanguardia

Miércoles, 14 noviembree 2012

> ción de artistas, el management, la

Especialista en comunicación por internet y transmedia

MARÍA YÁÑEZ élite, La cultura se asocia con un gremio, una élite e, y de ahí viene parte del desprestigio actual. La cultura es de todos y somos todos. Desde 1999 he estado casi siempre trabajando en internet (como periodista y en el desarrollo de contenidos), aunque también estuve en una productora de cine y como guionista y directora de algunos programas y documentales para la TVG. En el 2008 me uní a A Navalla Suiza, una empresa de comunicación digital que montamos cinco socios, en su mayoría desarrolladores web, para realizar proyectos que trabajasen en esta unión: plataformas de vídeo on line, vídeo interactivo, desarrollo transmedia, además de diversos desarrollos y aplicaciones para la web. En los últimos años me he orientado a la investigación y desarrollo de narrativas digitales y en

documental e especial al docume mental interactivo. Las dificultades del sector estriban me essttrriib ban en tener bastante adaptado propio que construir tu prop q opio op i modelo económico. Me he adap ap pta tad do ob astante bien al puesto que paradigmas), relevo n nuevo panorama, pues e to qu q ue la l crisis (d ((dee pa p ara radi digm gmaass), gmas ), eell rre ele levvo o ge ggeneracional ene n racional y siempre buscado. industria l nuevas tecnologías es algo que si las iempre he b bu usc scaad do. o Que la in indu dusttri du r a cultumultidisciplinariedad r se dirige a lo digital es evidente, pero la m ral mu ulttiid disciplinariedad está está es tá en e de puede d dónde vienen los ingresos de esta industria,, cómo ó see p pu ued de financ ffinanciar. fi i cia iar. Con ell menos; una crowdfunding s sector público cada vez se podrá contar meno no n os; un na ví vvía íía es el cr row owdfunding y marcas. Lo o el branded content, que es hacer contenidos otra oss pa para para ra m ma arc rcaass. L o que sí parece especializados, c claro es que los trabajos están dejando de ser especializad ad dos o , el hazlo-tu-mism hace que se requieran muchas más competencias. Las fr mo ffronteras ron o teras desaparedesaparecen c y profesiones clásicas como las de director de cine desapare cen, ece ce por creador cen audiovisual,, que suele significar alguien que se ocupa de todo ell p proceso. a audiovisual pr roc oceso. Hay o cuestión clave en el futuro, y es que está claro que internet sí, pero otra o ¿inter¿int ¿i n ern cómo? El futuro de la red se juega entre el modelo cerrado de la industria net industriia y u modelo abierto que busca ciudadanos que no sean simples consumidores un s sino creadores y hacedores de contenidos, programas, de herramientas para m mejorar la comunicación. (www.mariayanez.eu; anavallasuiza.com).


GERALD KOGLER

MARC ARIAS

ZZZINC

Siempre me ha interesado llaa violenciaa d de del el mundo o de la cultura. Como inf informático formático me podría ganar la vida pr rog ogra ram maando nd aplicaciones para empresas, pe nd ero decidí programando pero aplicar mis conocimientos al mundo mund mu ndo de la cultura y del arte. Entré en el Ars Electronica Futurelab como o programador prograama m dor informático y descubrí el potencial de los equipos interdisciplinares. interdisciplin in nares. Mee acerqué desde los movimientoss so ssociales ciales formando parte de Indymedia, Indyme meedia, donde m dond de desarrollamos infraestructurass utilizando software libre. Los dos do os campos me formaron form maron una visión crítica de laa tecnología y la importancia de fo ffomentar omentar altern nativas abiertas para afrontar loss diversos alternativas peligros de las redes sociales nube, s ciales centralizadas, so centraliizadas, de los servicios en la nu ube, de la copyright programador máquina del copyrigh ght y el control dee internet. Soy un programa gh ado d r creativo instalaciones interactivas, plataformas comunidades desarrollando instal aallac a iones interactivas a , platafor rma m s para comunidad des on line

Inventor, Inven ntor, Museo de Ideas e Inventos de Barcelona Barccelona

PEP TORRES Mi perfil es renacentista: una mezcla de arte y ciencia, cie ienc en ia, soy inventor o diseñador y, a la vez, artista; también soy director del Museo Mu useo de Ideas e Inventos de Barcelomayúscul ulaass me siento pequeño, pienso que mi ul na (MIBa). En la Cultura con mayúsculas aportación es mínima; lo que mejor me me define deefine es la figura del creativo. Toda la vida he estado haciendo proyectos proyecto os artísticos artíísticos y soy un músico en potencia: siempre pienso que el año siguiente siguieent nte editaré un disco, pero la música requiere tiempo, dedicación y talento. talen nto to. Lo Lo que quiero es sacar adelante mis ideas, algunas son empresarial, de carácter em mpr pres esariaal, otras artísticas. Colaboro habitualmente con programas ma as de de te ttelevisión elleevisión y tengo un programa en la radio, además de trabajar para instituciones y centros académicos de toda España. Lo que hago es motivar a las

llev e en a cabo; desde hace personass para que las ideas que tienen a la cabeza las lleven medio lo hago desde el MIBa. Hacemos sesiones cada viernes tituladas un año y medio o consultas gratuitas de cuarenta y cinco minutos. Antes lo había flyday, son paaara empresas, ahora lo hago para el museo. En el tiempo que llevo aquí hecho para pasaaado unas doscientas personas y tenemos cinco meses de lista de espera. han pasado beneeeficios de mi trabajo no son económicos, al contrario, la parte econóLos beneficios mica siem siempre mpre es un dolor de cabeza, pero la recompensa es cuando alguien me m dice que lo he inspirado. Siempre es difícil encontrar un modelo de negocio; con la crisis todo t el mundo sufre, a nosotros, por ejemplo, nos ha afectado la subida salvaje del deel IVA, pero nunca me he tenido que adaptar a la crisis porque siempre la he vivido, viviiido, mi vida ha sido una lucha constante para poder hacer las cosas que me pedíaa el corazón. Mi profesión es proyectiva, es tener un pie en el futuro, por eso diría que aún está por hacer. Se trata de animar a las personas en el d presentee para que tengan algo a desarrollar en el futuro. Este museo, mis actuaciones, tuacionees, son metáforas que van encaminadas a hacer que las personas vuelvan a tener la la capacidad de creer en sus sueños. (www.peptorres.es; www.mibamuseum.com). museum m.com). m

TEMA Miércoles, 14 noviembre 2012

y aplicaciones apllicaciones web para entidades culturales y educativas. Me interesa precisamente la intersección entre tecnología, arte y educación. Por ejemplo: el precis is isamente is último m proyecto realizado para el Museu de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya (mNACTEC) tuvo (m (m tu uvo como punto de partida el tema ciudad y sostenibilidad. Esto nos nos llevó a desarrollar diferentes formatos, entre ellos una serie de juegos sobree el uso responsable de la energía, consumo y agua, basura y reciclaje y a movilidad ciudad. moviilidad en la ciud dad. Porr otro lado, también formo parte de ZZZINC, una asociación cultural que sirve como como laboratorio y como espacio de actividad para investigar la innovación en e la cultura y los cambios en la producción, la difusión, gestión y consumo de la ccultura. ultura. La crisis es una buena excusa para estrangular económicamente a las iniciativas in niciativas arriesgadas. Las entidades con las cuales colaboro se tienen que dedicar dediicar a sobrevivir y no no pueden invertir en proyectos poco convencionales. Trabajando T ab Tr bajando como autónomo me expongo mucho a los retrasos de pago de las instituciones, ahora llevo insttit i uciones, ahor o a ll levo tress años esperando un pago de un ayuntamiento catalán grande. grande. La L crisis actual va a ser una crisis permanente y solamente puede serr superada con un camb cambio m io del modelo económico hacia un sistema más social y colaborador. colaborador. (go.yuri.at; zzzinc.net).

Cultura|s La Vanguardia

Diseñador d dee sistemas interactivos y software libree

mente nos tenemos que q e adaptar qu adap ptar a un o en en permanente perm pe man anen neen ntee tr nte ttransformatran ran ansfor ansf sfor sf o ma macontexto ción. Dee todas form formas, ción ción ci ó .D mas as, laa cuestión n, ssii no no cuestión, ofrece lecciones sobree el el pa p pas asad ado pa p ara pasado para no repetir los mismos erroress y n no o mejora el presente, es un salto al vacío. Todo esto es sólo una milésima parte de los oficios de la cultura, un sector que nuestros políticos han desprestigiado tanto –discursiva y presupuestariamente (la Generalitat no pagará las subvenciones de cultura hasta el 2013)–, que no están viendo el éxodo de talento, conocimiento, productividad e innovación que se está produciendo a sus sus espaldas, no se dan cuenta de que con estas políticas culturales c lturales están condenancu do al país a la hambruna cultural, a ser Las Vegas de Europa. |

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DIEGO BUSTAMANTE

extraña costumbre es aprender un oficio muy antiguo sin tener que empezar por barrer el suelo, como antes hacían los aprendices, aunque también barremos mucho. Desde nuestra profesión de grafistas hacemos un salto en el tiempo y pasaaa-mos de la era informática a la era industrial, donde el metal, el plomo, la tinta tint nta y el nt maestro papel son sinónimos de una realidad física. Aprender al lado de un maes estr es tro como generosidad que Ferran Fandos, que es todo generosi idad y amor, r es un privilegio qu ue iintentamos ntentamos consumando, aprovechar cada día. Bizarras costumbres o hechos que se van cco onsum man a do, como tener la sensación de estar enamorado de una máquina llena llllena de cilindros, tubos, tornillos, aspas, engranajes y correas, aceite y grasa, g que si la acaricias coqu que mo dios manda podrás hacer la carta de amor más bien n impresa del mundo. Desde que somos L’Automàtica, ya no medimos las cosas cosa ssaas con metros, centímenoss hace ver la vida desde tros o milímetros, sino con cíceros y con puntos, lo cual no n una óptica donde todo lo pequeño queda nítidamentee definido. El futuro de las mercado, artes gráficas está condicionado por la lógica del me ercado, pero aún así, habrá añadido: experiencias alternativas que ofrezcan un valor añad adido: poniendo por delante ad impacto unos acabados y unas técnicas singulares o menor im mpacto ambiental. (www.lautomatica.org). tomatica a.org).


Escrituras

ESCRITURAS E CR ES C R IT I URAS Miércoles, 14 noviembre 2012 Cultura|s La Vanguardia 6

El escritor Amor Towles fotografiado en su domicilio neoyorquino

ANTONIO LOZANO

Perfil Am Amor mor Towles presenta una historia sobre sobrre la falsedad de la alta altta sociedad neoyorquina, a la la sombra de James y de Wharton. Le visitamoss W

Protestante, prudente, paciente… y novedad Amor Towles Normas de cortesía

Traducción de Eduardo Iriarte

PATROCINADO POR

SALAMANDRA 416 PÁGINAS 20 EUROS

ANTONIO LOZANO O

Visitamos en Manhattan al autor d la novela Normas de cortesía, de elegantísimo punto de fusión de f una larga tradición de historias sobre la falsedad de la alta sociedad neoyorquina, donde convergen Scott Fitzgerald, las películas de Frank Capra o los cuadros de Hopper, entre un largo etcétera. Podría no sugerir más que una feliz coincidencia el que el autor de esta novela que tiene como centro de gravedad a una mujer inmer-

sa en el mismo tipo de d conflictos derivados de la traicionera ascenn sión en la clase social que atribulaban a los personajes de Henry James y Edith Wharton, viva muy cerca de Gramercy Park, el recoleto parque privado tan n afín a la vida y la obra de estos clásicos. clás á icos. Sin embargo, nada se acabará revelando casual caasual en las múltiples ramificaciones que el libro establece con determinadas corrientes culturales del pasado, por un lado, y con la biografía y la personalidad d de su creador,

por el otro. Cuando una empleada de servicio responde al interfono, una tenue sinapsis eleva a la categoría de sospecha el que Towles era el individuo llamado a escribir sobre los ricos de Nueva York y sobre aquellos mortales, representarepresen ntados por su heroína Katey Kontent, que ven sus alas quemarse al acercarlas demasiado al sol de los poderosos. Su voz era la de esa autenticidad que sólo puede otorgar el conocimiento de causa. Apenas cinco minutos después, al hallarse uno en un espacioso estudio rebosante de madera noble, alfombras, muebles, libros y cuadros antiguos, co con on hilo musical desde el que se esparce un suave jazz de ambiente y el conjunto bañado por diversas fuentes de acogedora luz tenue, ya no quedan dudas. Si perviviera alguna obstinada, la tabla de quesos franceses, acompañada de un afrutado vino viino no blanco bllan b a co de las cepas del valle de Napa, dispuesta disp di pue u sta sobre una mesa de centro se encargaría en nca cargaría bien de abochornarla. Los Towless se remo remontan ont ntan a a los desembocaron protestantes protesstantess que desemb boccar a on con espíritu emprendedor en NueNueeeva Inglaterra en los siglos XVII y XVIII. Dee ellos, el escritor, que se crió en Boston en un u ambiente hogareño 100% wasp, heredó unos principios muy estrictos que se sosso ostenían en el trabajo y el ahorro, el imperativo de no alardear en público del status y de guardar celosag mente m nte las apariencias. Para fomenme tar los chascarrillos entre cualquier miembro de la comunidad


Un joven joveen secretario se m ueve p or sucesivos mueve por ambien ntes con ambientes unaa combinación combinación dee cortess y astucia disimulado da disimu m lado un De Kooning y un Jasper Johns) J hns) no están ahí Jo ah hí para impresionar presiona na al periodista de un país na nar que se es eestá tá arruinando por momendoss tos. A llos os ya citados, en las casi do d horass que se prolonga el encuensalen tro sa alen a relucir, directa o indirectamente tame meente relacionados con su ópera prima, prim im ma, los nombres de Katherine Hepburn, H He epburn, Raymond Chandler, Amelia Am A melia Earhart, Eleanor Roosevvelt, ve lt, Freud, Lloyd Wright, Joyce, Le Corbusier, Virginia Woolf, Charlie Parker, Cervantes, Hopper (teoría desmitificadora acerca de la soledad de sus mujeres incluida), John Ford, Edward G. Robinson, Proust, Francis Ford Coppola, Tolstói, Clint Eastwood, Gabriel García Márquez, David Chase, JoShakesseph Conrad, Stuart Davis, Shakes speare, Djuna Barnes, Thomas JefTruffaut, ferson, Truffaut f , Hitchock y Matthew Weiner. Nostálgico confeso de la educación mostrada por el caballero medieval en la corte de su monarca, Towles dejó e claro que no habría desentonado en aquellos tiempos de honor y nobleza: rellenó hasta tres veces la copa de su invitado y en un e-mail enviado al día siguiente agradecía efusivamente el tiempo dedicado a su libro. |

Yukio Mishima en su domicilio de Tokio

ESCRITURASS GETTY

Miércoles, 14 novi noviembre iembre 2012

“Me M fascinan fascin nan los años 30 en Estados do os Unidos porque se da la paradojaa de que es la época de la Gran Depresión p esión con sus grandes hambrupr nas n s y el desempleo, pero a su vez la na de de las películas de Frank Capra, los lo os Hermanos Herman nos Marx y las protagonizadas niza zaadas por Fred Astaire y Ginger Rogers, Roge ge así como de las grandes orgers, ge questas quesstas de jazz haciendo que se hunda hund da el Carnegie Hall. Hay terricolas bles co olas para el pan y, a unos pasos, see construye el Rockefeller que, Center qu q e, junto a objetos de bello diseño o como las cocteleras o los sombreross de copa, se erige en símbolo de un u optimismo nacional que clama “¡saldremos de esta!”. discurAmor Towles, Towlles, dueño de un discur upreciso so claro, prec e iso y ahíto de seguridad en uno o mismo que revela que hablar en público pú úbl b ico es su traje de diario, despliegaa una erudición que desuntuosa muestra quee su suntuo osa bibliotepinacoteca ca y pinacot tec e a (más adelante en el mostrará comedor mo ostrará con orgullo na-

Alianza Al lia i nza Editorial, que está llevando o a cabo un buen trraab bajo de recuperación de la obraa de Yukio Mish hitrabajo Mishim (1925-1970), lanza estoss días La L escuela de la ma c rne, una tortuosa historia típica ca c del autor con secarne, ducción y ambivalencia ambivval a encia sexual en en el Tokio de los años sesenta. Mishima, que en n estos momentos en Catalunya probablemente es conocido cco onocido sobre todo por el grupo musical al que haa prestado el nombre, se hizo el seppuku tras una triunfal triu iiu unfal carrera literaria, y su su complicada trayectoria dio diio pie a ensayos biográficos como el que le dedicó M Marguerite Ma a arguerite Youcernar. De los dieciséis títulos que están e tán vivos actualmenes te en el catálogo de Alianza, va vale ale la pena sobre todo adentrarse en los cuatro que componen co omponen El E mar de la fertilidad, d para para lo que probablemente probableme m nte hacen falta unas buenas vacaciones (fue mii caso) ya que en total superan las 2.000 páginas. Esta Essta t tetralogía traducida por Guillermo Solana tiene como co omo hilo conductor al abogado Shigekuni Honda, y transcurre tra r nscurre entre 1912 19 912 y 1970. En la primera novela, novelaa, Nieve de primavep imavepr ra, Honda es testigo de los compli complicados lliicado d s y trágicos amores de su amigo Kiyoaki, hijo del marqués de Matsagua, con Satoko, hijo de los condes de Ayakuna. En las tres novelas siguientess Honda H nda cree enconHo trar sucesivas reencarnaciones dee Ki Kiyoaki K yoaki en otros tantos jóvenes personajes, marcados marcad dos o por un rasgo común, tres lunares en el lado izquierdo izqu qu uie i rdo del pecho. El tono de la obra es exaltado y lírico, lírico, con largos párrafos de poética descripción dell paisaje o de introspección psicológica de los person personajes. o ajes. Pero el lirismo está compensado con una muy mu m uy buena docudocu c mentación respecto a cuestiones legales lega g les relativas a los pleitos en los que Honda interviene, intervie ie a temas ie iene, profesionales especializados como el e control portuario en el último volumen de la serie, e o a detalles de vida cotidiana, del automovilismo a llas as comidas en las mansiones aristocráticas del Japón Jaapó p n de preguerra. Impera un romanticismo nihilist nihilista sta exarcerbadísist mo. La historia de amor de Nieve de primavera de primav a era la pone en marcha su protagonista Ki Kiyoaki K yoaki sólo porque se da cuenta de que es imposible. impo osi s ble. La conspiración política del segundo volumen, volume men, Caballos me C ballos desbocaCa dos, está desde el primer momento mome meento marcada por la m voluntad de muerte de su protagonista prot otagonista Toru. Ni ot Kiyoaki desea un amor realizado realiz iizzado ni Toru aspira realmente a que su complot comp plo lot tenga éxito, lo que ambos buscan es la exaltación exaltaci cciió ón n del deel fracaso romántico. d Los dos primeross latidos latidoss son la son mucho mejores que los últimos (El ( templo temp mp plo lo del del alba y La corrupción de un de ángel), deshilvanados l más de essh hil ilvanados y con demasiados personajes desa desagradables. Mishima sagr sa g adables. Mi M shima los redactaba contra reloj m mientras con mi ientras se acercaba su cita co on la muerte. El tema maa de la reencarnación, que aparece a veces muy m forzado, forz fo r ado, es una percha para que Mishima ofrezca su visión del mundo japonés del siglo XX desde una perspectiva ultratradici ultratradicionalista c onalista en algunas cuestiones y perversamente sensual en otras. Cuatro libros llenos de brío que le generan al lector una constante sensación de ambivalencia.

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La paradoja paa de los años 30

Laa fertilidad de Mishima L Miishima

SERGIO SE S ERGIO VILA-SANJUÁN

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bajo el resplandor, encuentra su eco en la tersa prosa del autor. Amante del jazz, Towless va combinando tintineantes escenas festivas que se dirían inspiradas por las Band piezas de swing de la Bigg Ba B and nd de de con otras Benny Goodman cco on ot o ras de recogimiento gimi m ento y soledad sol olled e ad que se dirían sobrevoladas ass por por las melancólicas notas de laa trompeta de Miles Davis.

Azar

hispánica con los que ha tenido esta que cruzarse en es sta vida, Amor heredó también la costumbre puritana de bautizar a los suyos con virtudes cristianas de cara a diferenciarse de la fijación de los católicos con los santos. Deseando escribir desde niño, se formó en literatura graduándose en Yale y realizando un máster en Stanford. Acto seguido, se instaló en Nueva York. Tenía veintipocos años. ¿Había llegado pues el momento de luchar por su sueño de infancia? Ni mucho menos. Hojeando un día las quinientas fotos que Walker Evans realizó en el metro de la ciudad a ffinales de los años 30 con una cámara oculta, pero que no mostró en público hasta 1966 en la exposición Many are called (Muchos son los llamados) del MoMA, Towles apuntó una idea en un cuaderno: “¿No sería asombroso que sólo hubiera una persona en esa sala capaz de reconocer al mismo individuo en dos instantáneas difeinrentes al mostrar una evolución in ndescifrable de escifra f able para el resto?”. Ahí se quedó. Poco después, entraría a trabajar en una firma de inversiones que arrancaba un amigo, en la que sigue hoy como socio y que emplea a 75 personas. Transcurrirían dos décadas antes de que aquella nota al vuelo comenzara a tomar forma sobre el papel. Lo que podríamos considerar una alianza de peso –la Paciencia y la Prudencia del Puritano– fue soldándose bajo la supervisión de la Divina Providencia. “Ser un artista joven en América es embarazoso y peligroso, tan pronto te quemas rápido como no llegas a nada, y además eres un crío que no ha experimentado en absoluto y te crees esa estupidez de que debes escribir sobre lo que llevas dentro. Yo no escribí esta novela con la presión de que mantuviera a mi famif lia, hiciera a mis padres sentirse orgullosos o me trajera fama. Por otro lado, llegaba de la oficina y me moría de ganas de refrescarme en un terreno tan distinto como el de las palabras” señala untándose una tostada. Ambientada en 1938 y perteneciente en lo que en el mundo anglosajón se calificaría de novel of man-toma ners, Normas de cortesía, a que tom ma preceptos su título de un listado de precep eptos ep establecimorales y de conducta es sta t bleciGeorge dos por un imberbe Ge eor o ge Washington, se despliega despliegga a través de joven la mirada de una jove jo ov n secretaria combinación que, por una co om mb binación de azar y astucia, see ve v frecuentando suceambientes sivoss am ambi mb entes de la alta sociedad neoyorquina. n ne eoyorquina. Navegar por aguas en las que las apariencias y la ética no suelen ir de la mano, participar en un baile ajeno de máscaras y de falsas expectativas, van empujándola a un proceso de autoconocimiento y de formación f del carácter a un tiempo trágico e iluminador. El glamour de los ambientes, pulsado con la gracia de Scott Fitzgerald para hacer palpitar el vacío


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ESCRITURAS ESCRITUR R AS

Volúmenes V olúmenes L Laa última úlltima obra del del escritor asturiano horrores XX rrecorre ecorre llos os h orrores del siglo X X a través de la vida de un pintor ficticio testigo de la dramática dramática realidad

Los heraldos negros Ricardo Menéndez Salmón Medusa SEIX BARRAL 160 PÁGINAS 17,50 EUROS

J.A. MASOLIVER RÓDENAS

En mis frecuentes estados de depresión a la hora de enfrentarme (sic) a un nuevo libro, no puedo dejar de sentir la herencia de la generación del 98 y su obsesión por la identidad de los españoles, su historia y su intrahistoria como una verdadera losa que nos impide respirar y ver más allá de nuestros zapatos. No niego, g por supuesto, la grandeza de la generación del 98 ni que haya buenas novelas sobre la Guerra Civil española y la malhadada posguerra, pero el tema se ha convertido en un empobrecedor lugar común. Es pues un alivio salir de nuestras fronteras y encontrar otros terrenos de exploración que permitan ahondar en la dramática condición humana. Ricardo Me-

Ante el protagonista nos enfrentamos al dilema de condenar sus ideas y a la vez elogiar su obra néndez Salmón (Gijón, 1971), a través de su Trilogía del mal (La ( ofensa, a Derrumbe, Derrumbe, El corrector), r pero también en La luz es más antigua que el amor, ha ido creando un mundo obsesivo, expresión de lo que ha sido la apocalíptica historia del siglo XX y, en este caso concreto, la Segunda Guerraa Mundial. Una obsesión expresada desde la extrema lucidez cuando no desde la locura, intensificada por el encuentro o el desencuentro amoroso y la actividad creadora, que está

Los horrores de la guerra reflejados en ‘El grito’, de Edvard Munch

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en el centro de toda d su escritura. Si en La luz es máss antigua que el amor aparecen doss pintores imaginados junto a uno real, real, Mark Rothko, para llegar, a través través de la integración de lo ficticio ficticcio en lo real, a la esencia de la verdad, verd dad a , ahora lo hace a través de un pi pintor int n or ficticio cuya intensifica, presencia intensif iiffica, a través del proceso creador, la l dramática realia una frase dad histórica. Vuelvo Vu u Derrumbe, clave de d Derrum mbe, porque resume Menéndez la escritura todaa de Me M néndez Salmonstruos món: “Los mons nstruos han devorans arte”. do la obra de ar rte”. Y estos monstruos son, en cierto ciierto modo, los creadores, testigos g s y víctimas de una monstruosa. realidad mons struosa. novelas, Como en sus su us anteriores nove ela l s, una serie de hilos, hiilos, visibles o casi inh visibles, van te te tejiendo la novela controlada por un u narrador o investigador de la vi vvida da y la obra de Prohaska, h ha ska, cuya trayectoria trayectoria vamos sitravés guiendo a tr ravés de la evolución modo histórica, de m odo que estamos annovela te una nove ela rigurosamente cronológica. Ell lastre mitológico del padre que no no conoció y de la manunca dre a la q que n nu unca amó han de marcar para raa si ssiempre siem iem empr pre a Prohaska: aupre pr narrativa, presencia senciaa na arrativa, pr pre esen es e cia odiosa. Pintor, Pintor r, fo ffotógrafo, otó tógr tógr graaffo, dibujante, dibu b jante, cineasciineasmemorias, ta y autor de libros de me m morias, asiste al as aascenso censo de Hitler y aceptará un trabajo en el Ministerio paraa la Ilustración Pública y de Propaganda. Se inicia así el recorrido o de una serie de experiencias que le han de marcar profundamente: los campos de exterminio, especialmente el de Dachau, la Guerra Civil española, la destrucción de Hiroshima: los horrores de la guerra que encontramos en Goya o en El grito de Munch. Es en la desgracia donde comienza a construir su singularidad. Como con Ezra Pound o Ferdinand Céline, estamos ante el dilema moral de condenar sus ideas y a la vez elogiar su obra, “es imposible no apiadarse de Prohaska y no sentir asco ante él”. La diferencia, y aquí está su grandeza, es que no se identifica con el mal, sino que es simplemente testigo del horror y de la muerte de la belleza. La pérdida de su hijo y luego la de su amada Heidi Knörr y la amistad con quien será su albacea Stelenski revelan la intensidad afectiva de un hombre que, como artista, trata de ocultarse en su obra y es su obra la que acaba por revelarle el significado último de su propia vida. |

El personaje vive una relación con la madre de un amigo

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Novela Un hombre maduro recuerda su iniciación al sexo

Mujer con chico John Banville Antigua luz uzz / u Llum LLlu lum lu um antiga antiiga an ant

Traducción al castellano de Damià Alou y al catalán de Eduard Castanyo

ALFAGUARA / BROMERA 293 / 280 PÁGINAS 19 EUROS

ROBERT SALADRIGAS

La imagen del cuadro sería esta: mujer, ama de casa irlandesa, de 35 años, esposo dueño de una tienda de óptica en el pueblo, dos hijos, Bill y Kitty, aparece junto a un chico de 15 llamado Alexander Clave, ambos protagonistas de una pasión amorosa clandestina allá por los años cincuenta del siglo pasado. Luz antigua, la última novela de John Banville (Wesford, Irlanda, 1945), arranca con la siguiente afirmación: “Bill Gray era mi mejor amigo y me enamoré de su ma-

Un realista vocacional como Banville se esfuerza por disimular el realismo bajo veladuras fantásticas dre. Puede que amor sea una palabra demasiado fuerte, pero no conozco ninguna más suave que pueda aplicarse”. La relación se prolonga todo un verano, hasta la primera gran y ruidosa tormenta que preludia la llegada del otoño y la caída masiva de las hojas de los árboles. Pero no es rigurosamente cierto que Alex ame a la señora Gray, que lo que siente por ella sea


ESCRITURAS

Narrativa Narra ativa A Amor, mor, protección y libertad en el seg segundo gundo libro de Alba Dedeu

Hiperrealidad dolorosa La cubierta de L’estiu no s’acaba mai de Alba Dedeu (Granollers, 1984) es un cuadro realista de Joan Mateu, nacido en Salt en 1976. Tiene un título en inglés, Your summer dream y una cierta relación con el primer cuento del libro. En el centro se ve a una mujeer rubia, r bia, que va hacia la playa con ru jer un vestido blanco, un bolso al hombro y las sandalias en la mano. La mujer camina cabizbaj cabizbaja, ja, no hay nadie en la playa, a en el fondo el cielo está quemado, el camino es bastante t ancho, con una cerca, mordido por la sombra de un árbol. En el cuento de Alba Dedeu, el padre ha de marcharse, la niña le echa en falta, la mujer quizás no quiere al marido. Es verano, van a la playa, fingen que la niña le envía un mensaje en una botella y el padre finge que la recibe allí donde va. Hay una complejidad de emoción com unaa dominante de tristeza. El nau un n na rrador es el hombre que explica lo que pasa, vee los zapatos de la mujer que un día fueron bonitos, los tobillos con sus venas delicadas. Siente la frecura de la mañana y la la libertad de lass carreteras desiertas. desier errta erta tas. Como ante al cuadro de Joan Jo oan an Mateu tienes la impresión impresió ón de que una historia “Mar” es un na histor oria or ia traducida, encontramos que nos encont tra ram mo os en un espacio que no es es el el espacio familiar de costa hemos la cost stta cconocida, onocida, que he h mos penetrado ttr rad do en un mundo hipersensible de sensaciones amplificadas. A continuación, un cuento totalmente distinto, de una chica que estudia en la Universidad de Florencia y que quizás se equivocó equivo ocó de chico. Y otro, de padress y madres que acompañan a los hijos h jo hi os a un torneo de balonmano. Hay problemas problema m s porquee uno de los hombres se presenq qu taa con c n su amante (y todos conocen co a la eesposa, s osa, la madre de Marc). A sp continuación, contin nuación, la historia de una mayor mujer ma ayo y r que se lía con el jardinero y después des esspu p és se lo pasa a la hija separada que qu no ha superado el qu un trauma. Y u n ccuento uento enigmático, de una gentee sencilla que se dediratoncitos can a pintar ra atoncitos de porcelaregalar na para rega alaar en en bautizos. Y (me ( e salto un par dee muy m y literarios), el mu el en medio relato de una excursión ex ex meedi do desde una tormenta ttaa que permitee d esgranar las pequeñas peque u ñas desaveniendesaave veniencias de una pareja pareeja j y describir describ ibir ib i la alegría de la chicaa frentee al paisaje quee la lluvia haa aclarado. q qu aclarrado. Blanca consigue cons sigue abtraerse abtraers r e dee la vida ordinaria, olvidar al chico c ico ch o y ser ella misuna ma enfrentada a u na imagen nítida na del entorno. Una luzz agradable agradablee cae cae sobre tocosas das las cosa as y rrevela evvella aspectos descconocidos. co nocidos. La primera persona na-

Miércoles, 14 noviembr noviembre b e 2012

PROA 195 PÁGINAS 17 EUROS

JULIÀ GUILLAMON

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Alba Dedeu L'estiu no s'acaba mai

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amor –en efecto, una palabra demasiado fuerte– sino una lógica e intensa atracción sexual. Al fin y al ccabo, ca bo, la madre de su amigo Bill Biill le introduce en los secretos del sexo salvaje, exonerado de todo rastro de culpabilidad. No hay lugares sagrados ni n prohibidos; la desinhibidesinh hib ibi bición es absoluta. Sin embargo, embaarrggo, ni erotismo, los amantes desprenden n eer rotismo, Banville, ni la escritura de Banv nvvil i le, con su cálido, habitual estilo cáli id do o, denso y siunaa sola onda erónuoso, transmitee un u tica. Lo diré con co o otras palabras: en momento ningún mo ome m nto la historia pulsa lector en el lect ccttor el resorte de la emotividad. d.. Transcurrido T Tr ranscurrido el tiempo, algo así como co omo medio siglo, cuando Alexanderr Clave es un actor teatral madud de ro y mediocre, casado con una insatisfecha mujer, su hija Cass se quitó la vida hace tres años en un pueblo de Liguria con un hijo en su vientre, la familia Gray ha desaparecido toda ella de su vida y le ofrecen rodar una película sobre un extraño personaje real, un escritor llamado Axel Vander, coprotagonizada por una estrella que le recuerda a la hija muerta, a Alexander Clave se le ocurre contar a alguien, se supone que a nosotros, los lectores, su educación n sexual a cargo de la señora Gray, a la que de pronto echa de menos y encarga encarga a una extravagante investigadora que husmee el rastro de la antigua antigu g a amante, pero la pesquisa solo le lleva llevva hasta un convento donde la hija de Clara Gray, ahora monja, le pone al corriente del desenlace que resulta ser más convencional que extraordinario. por En el 2005 leí po or primera vez a Banville. Lo descubrí en El mar, distinguida con el premio Booker, que empezaba con un párrafo realmente seductor: “Se marcharon los dioses el día de la entraña novela resultó marea”.. Laa no n ovveela me result lttó má más más poética Cultura/s, que poét é ica (v ((ver ver er Cu C Cult ult ltur ura/ a/s, 6/IX/2006). Luego 6/IX/2 /2 200 0 6) 6). )L uego leí Los infinitos (Cultura/s, 27/X/2010) que me hizo sentir ciertos recelos. Y por último esa Antigua luz cuyo sentido último –su espíritu– más allá del argumento salpicado de pinceladas folletinescas, debo decir que se me escapa. Puedo entender el personaatormentado je ator rmentado de la joven actriz Dawn Devonport y que Alex quiera ver en su ansiedad a la hija suicida, pero no logro encajar la fantasmagórica aparición del llamado Fedrigo Sorrán a quien Alex no está seguro soñado”. segu g ro “de no haberlo soñado d ”. Me pregunto por qué un realista vocacional como John Banville se esfuerza por disimular el realismo bajo veladuras fantásticas o introduciendo misterios que parecen entroncar con la novela gótica. ¿Tal vez por consejo de su otro, el exitoso Benjamin Black de las invenciones policiales? Lamento que una vez más Banville no haya conseguido seducirme con una novela de ahora mismo que francamente antigua, me suena a antig gua, como la luz de su título. |

La joven escritora Albaa Dedeu

rrativa, que es una constante de la mayor parte p rte de los cuentos, condupa ce el relato hacia el espacio subjetivo que conviene a la autora. Cuando la història se explica en tercera persona, el foco se concentra concentr ttrra en en personajes: uno de los personaj ajjes es: la l madre que se ha liado liad do con cco on el jardinero o

autora La au utora nos inttroduce en un introduce mundo de sensaciones mundo amplificadas, con relieve y contraste Blanca que va de excursión excurs r ión y querría que no parase nunca de llover. Hay una implicación del narrador con los protagonistas. Incluso cuando se trata de una situación grotesca, de unos padres quee se atiborran con un menú de tapas y se desgañitan en un torneo deportivo en Castellón, o de un funeral f que pone de relievee la corrupción de la vida familiar: la mirada del narra-

MARC ARIAS

dor evita que la historia se desinflee por el lado anecdótico. Siempre encontramos relieve sentimental, contraste, contrast te, los personajes fluctuan, evolucionan, evolucio onan an, n, cambian camb cam ca biian en en función fun unci c ón y del momento y, d la de la atmosfera f sobretodo, de las relaciones entre unos y otros, de la pequeña vida social ci ial que se establece en estos espacios mínimos habitables en los que hombres y mujeres buscan amor, protección y libertad. Hace dos años que Alba de Dedeu se dió a conocer con Gats al parc, que ganó el premio p Mercè Rodoreda de Òmnium Cultural y el de la crítica de Serra d’Or. L’estiu no s’acaba mai es todavía un libro aprendizaje, de aprendizaj je, con muchoss aciertos, con un tono medio sostenido y comprensión una comprens sión de la humanidad que reconforta, porqué no está corde tópico o de sociolotada a golpes g gía panorámica: la gente es gente y viven como personas, bien definidos y reconocibles unos de otros, con su individualidad y su... antes hubiéramos dicho su alma. |


ESCRITURAS

Clásicos al día Wollstonecraft ya reclamaba en el siglo XVIII una mayor igualdad de género

ADA CASTELLS

Mary Wollstonecraft Vindicación de los derechos de la mujer TAURUS 160 PÁGINAS 6,99 EUROS

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Miércoles, 14 noviembre 2012

Entre grandes voces

Litografía de la pensadora Mary Wollstonecraft Godwin, autora de ‘Vindicación de los derechos de la mujer’, de 1792 BETTMAN / CORBIS

Hace ocho años que la editorial inglesa Penguin tuvo la gran idea de reunir los textos que han conformado nuestro pensamiento bajo la colección Great Ideas. Empezaron con Séneca y ya van por el número 100, con la crítica contra los tópicos africanos de Chinua Achebe. Siguiendo la estela esteela de esta idea, Taurus ha empezado este año a adaptarla al castellano y ya llevan una veintena de títulos traducidos. El primero fue un Darwin y el último, por ahora, es Lenin. Para dar fe de la variedad de vvo voces, hemos oces, hemo os el eelegido leeggid do este título desaparecido desapa p reci c do del deel feminismo d ffeemi mini nism smo mo que, que, qu e, desdesde sde la port portada, ad da, ya nos regala l una frase muy contemporánea, a pesar de haber sido escrita a finaf les del siglo XVIII: “Es tiempo de efectuar una revolución en el comportamiento de las mujeres, tiempo de restaurar su dignidad perdida y de hacerlas trabajar para reformar el mundo con su propio prop pio cambio”. Lo que en el XVIII era una llamada, ahora empieza a ser una urgencia, especialm,ente especialm, m ente en esto de reformar reform mar el mundo. El libr libro b o de Wollstonecraft sorprende sobretodo por su queja oportuna. La situación situa u ción de las mujeres muje u res difiere mucho de la de hace tres siglos, pero precisamente por eso es especialmente interesante remarcar las sutilezas que no han variado y que son las que Wollstonecraft constata, como la preferencia de algunas mujeres por “inspirar amor” amor am mor or” an aantes ante nte tes qu que exig que eexigir ex xigir igir ig ir re rresespeto. Con fina ironía, escribe: “Espero que mi propio sexo me disculpe si trato a las mujeres como criaturas racionales en vez de halagar sus encantos fascinantes y dejarlas en un estado de permanenperm manente infancia”. El libro, por po or tanto, está dirigido a hombres –alerta de d las injusticias reiteradas que mantienen la desigualdad– y a mujeres –les previene de caer en la condescendencia–. En este sentido, es rotunda: “Deseo mostrar que la elegancia es inferior a la virtud de querer ser un ser humano”. La prueba que se ha dado un paso adelante en las reivindicaciones de Wollstonecraft es el hecho de que este ensayo se incluya en la colección Great Ideas junto a los grandes gran a des pensadores. La prueba que aún queda mucho camino por hacer, en cambio, camb m io, radica en el detallito detallit i o que en toda la colección de cien títulos sólo só ólo encontramos la voz de tres mujeres más: Virginia Woolf, Hannah Arendt y Christine de Pizan. n. Es consecuencia de muchos siglos de ignorancia, claro. Por eso las recomendaciones de Wollstonecraft, en el momento de superar prejuicios y tópicos enquistados, no han caducado: ni por lo qué dice ni, cabe añadir, por cómo lo dice, clara, sincera y concisamente. Nos sacamos el sombrero o, dicho en un equivalente femenino, señora Wollstonecraft, W llstonecraft, le tomamos el relevo. | Wo

Historiaa de de la literatura El trabajo de Roger descubre Chartier d escubre los avatares de una obra teatral que perdida qu ue une a Cervantes y Shakespeare

‘Cardenio’: historia de un libro perdido Roger Chartier Cardenio entre Cervantes y Shakespeare GEDISA 288 PÁGINAS 22,90 EUROS

Ilustración de Don o Quijote convirtiéndose en caballero en el exterior de una posada, de Jules David (1922)

GETTY IMAGES

XAVIER CASALS

¿Se puede re reconstruir eco cons cons nstr t uir la historia de un libro o irreal? irreal?? Roger R ger Chartier Ro (Lyon, 1945)) asume el reto en Cardenio entree Cervantes y Shakesp Shakespeaspeare. Este experto en historia del libro de la Europa Moderna indaga aquí la odisea de una obra teatral perdida, Cardenio, registrada en 1653 a nombre de William Shakespeare y John Fletcher. Desconocemos su texto, pero sabemo sabemos os que existió exisstió al constar pagos del tesoro real a una compañía que la representó dos veces en la corte en el invierno de 1612-1613. Su trama era la peripecia de Cardenio, que El Quijote narra entre los capítulos 24 y 36. En esencia, este es un joven noble cordobés cuya enamorada, Luscinda, ha seducido a otro hombre, Fernando. Previamente, este último ha traicionado a otra joven, Dorotea, Do orotea, a laa que que prometió desposar. Cervantes resolvió este enredo con un final fe-

liz: Luscinda volvió con Cardenio y Fernando Fernand n o con Dorotea. De Cervantes a Shakespeare

La obra de Chartier indaga los avatares del Cardenio de Shakespeare y Fletcher desde su escenificación inicial hasta la última del 2011. Sin embargo, ésta pretende ir más allá de un ejercicio de erudición erud dic i ión deslumbrante –que lo es– para ilustrar las contradicciones que surgieron en el proceso de invención de literaturas nacionales. Describe así como durante los siglos XVI y XVII se difundían versiones teatrales de Cardenio cuya autoría era poco relevante (las obras eran efímeras y unas adaptaban material de otras) y muestra como esta situación cambió en el XVIII, cuando el afán de singularizar a los literatos nacionales como Shakespeare comportó fijar sus textos canónicos y establecer con certeza su autoría devino una cuestión primordial.


Anabel Abril Catalanes en Madrid, 50 miradas desde la Gran Víaa LECTIO EDICIONES 108 PÁGINAS 23,80 EUROS

La invención de literaturas nacionales

Este panorama experimentó un giro copernicano cuando en el siglo XVIII se monumentalizó la literatura nacional y se quiso convertir a Shakespeare en el “poeta nacional por excelencia”. Se borró así “la práctica colectiva del trabajo en beneficio del autor singular” a costa de la ficción de pretender editar textos fieles a los originales cuando de estos últimos –como hemos visto– tenían distintas versiones o inicialmente no se habían impreso. A este problema se unió la necesidad contradictoria de inmortalizar a Shakespeare en sus textos auténticos y seguir adaptándolos a cada época. El proceder de un editor de sus obras, el dramaturgo Lewis The-

‘El Quijote’ no se leía como una sola historia, era una antología de novelas que proveían a los dramaturgos obald, ilustró estas tensiones. Por una parte, en 1728 hizo una adaptación propia del Cardenio de Shakespeare y Fletcher a partir de una edición que afirmó poseer. poseerr. Por otra parte, su deseo de garantizar que las obras de Shakespeare que editaba eran genuinas le llevó a no incluir en ellas a Cardenio cuando las publicó en 1733 debido a la coautoría de Fletcher. Tal conducta refleja “la tensión entre la reliquia sagrada sagr a ada que Theobald pretenofrecer de ofre f cer a la devoción del público y la obra de 1613, representada solo dos veces y nunca impresa”, según Chartier. En suma, el trabajo de este historiador constituye una obra de alta cultura blindada en el plano documental y muy atractiva en el intelectual, pues descubre con maestría las muchas enseñanzas que pueden encerrar los avatares a de un libro cuyo texto ignoramos y que une a dos gigantes literarios, Cervantes y Shakespeare. |

De arriba abajo, cuatro de los cincuenta catalanes afincados en Madrid que aparecen en el libro: Joana Bonet, Josep Maria Pou, María Casado y Jordi Rebellón DANI DUCH / XAVIER GÓMEZ / RTVE / GTRES

ALBERT LLADÓ

La periodista Anabel Abril (Barcelona, 1958) ha reunido a cincuenta catalanes, desde conocidos actores a destacados empresarios, que viven (o han vivido) en Madrid y que reflexionan sobre la supuesta rivalidad con n Barcelona. Catalanes en Madrid, 50 miradas desde la Gran Vía intenta huir del estereotipo y del tópico, y se pregunta por los puentes que unen e ambas ciudades en un momento donde el debate identitario tiene más fuerza que nunca. Interesante la voz de alguien como Josep Maria Pou que, si bien reconoce que “hay a cierta cierta provocación desde Madrid”, tamhabla bién habl a a sin complejos de d una “actitud tan instalada en laa sociedad catalana” como es el “victimismo”. Un círculo vicioso, además, que “se retroalimenta en n los medios de comunicación”, en la política y en el fútbol. f El libro, que incluye inclluye fotografías de la Gran Vía realizadas por la misma autora, no niega las particupartic i ularidades de cada urbe. Carles Francino apunta, en este sentido, que en Madrid “es muy importante la apariencia, la ostentación, enseñar que formas parte de la Corte” y no ve a nadie que cultive “un entendimiento”. Joana Bonet, directora de Marie Claire, afirma que “no existe un problema real” pero sí “el riesgo” de que el debate soberanista “secuestre ell resto de debates”. A Albert Celades, futbolista que fichó por el Real Madrid después de jugar en el Barça, le sorprendieron los distintos horarios y costumbres: “después de una comida en un restaurante, la gente no se levanta de la mesa”. El mundo de la interpretación está lleno de catalanes. Pere Pinyol, director del Teatro Circo Price, se lamenta de que sea rarísimo teatros “que los teatro a s públicos de Madrid y Barcelona hagan una coproducción”. Mario Gas, que define Madrid como una ciudad amable y dura a la vez, opina que en Catalunya “pensamos que somos tan buenos en todo, que nos cerramos en nosotros mismos”. ¿Y el público? El actor Jordi Rebellón (Hospi ((Hospital tal Central) l ccomenta omenta que “mientras en Madrid es más permisivo, en Barcelona es más crítico”. Imma Turbau, directora de Casa América, cree que “hay una mentalidad más estrecha en Cata-

seguramente luña”, segurame ent n e porque “lo mequee casi nadie es jor de Madrid ess qu q de Madrid” y por eso eso se convierte gale“en una ciudad acogedora”. acogged e ora”. a El ga ale l mantiene rista Joan Gaspar ma m ntiene que “nos hemos mirado demasiado de de el ombligo”. omblig i o”. El guitarristaa y ccomposiompositor Juan Manuel Cañizares Cañiza zarees (hijo za de andaluz y creció en Sabadell) Saba badell) reba cuerda, pese a todo, que “en n Cataluña han sabido acoger muyy bien a las personas que venían de fu fu fuera”. A María Casado, presentadora presenta taadora de TVE, le gusta de Madrid d que eres” “nadie te pregunta de dónde er res” y explica que nunca se ha encontraenconttra r desagrado con ninguna “situación desagr gragr cataladable” por el hecho de ser cata alana. Enric Juliana, de La VanguarVangua ua ardia, dice apreciar más España desdeesd pe-de que vivee y trabaja en Madrid, pe p diriro considera que los grupos di irigentes gent n es suponen con “excesiva facifaaciciudad lidad” que el pálpito de la ciud dad ess el pálpito de todo el país. El pr pr prestigioso cocinero Sergi Arola ll llleva leva sostiene catorce años en Madrid y sos ossti t ene centralisque “el madrileño no es ce ent n ralissimplemente madrileño”. ta, es simplement nte mad nt drilleeñ ño”. ”

Parecee ffundacional undacional que, ccomo omo o cconcluye oncluye Susan nna G riso, “falta “falta Susanna Griso, un esfuerzo pedagógico peedagógico por ambas partes” parttes” madrileños admiran, Los ma m drileños admi iran, en general, el “seny” n del catalán. catalá láán. Juan Rosell, presidente de la l CEOE, C OE, CE piensa que “los catalanes somos so so concretos más conc n reto t s y vamos más all gr gr gradel no”. Claudio Boada, presidente de el Círculo de Empresarios, también se refiere refier f e a la “tradición” “trradición” de alargar en exceso las reuniones. Por su parte, el presidente de La Caixa, Isidre Fainé –que aunque no vive en Madrid pasa la mitad de la semana allí– tiene claro que “la construcción de relaciones conjuntas buen son indispensables para el bu b en funcionamiento de las empresas y la economía”. Él, como muchos otros, distingue entre los conflictos políticos y “la vida real”. El trabajo de Abril demuestra que no hay un único Madrid, igual que no hay una sola forma de mirar Barcelona. Lo que parece indiscutible, más allá de los grandes titulares, es que, como concluye u Susanna Griso, “falta un esfuerzo pedagógico por ambas partes”. |

ESCRITURAS Miércoles, 14 noviembre 2012

Cincuenta puentes entre Madrid y Barcelona

Cultura|s La Vanguardia

Periodismo La periodista period dista barcelonesa barcelonesa Anabel Abril habla con cincuenta n llaa capital española que opinan sobre profesionales catalanes afincados een uentro entre las dos ciu udades diferencias, rivalidades y puntos de encu encuentro ciudades

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De este modo, Chartier Ch har a ti tier e expone que con detalle el el rá rrápido pido éxito qu pi ue codesde Quijote noció ó El El Qu Q ijote de d sde su publicacción ci ión ón en 1605, tanto en España e Iberoamérica como en Europa. Entonces el relato no se leía como una sola historia, sino como “una antología de novelas que podían proveer a los dramaturgos de una materia rica”. Algunas de estas novelas cobraron vida propia, como la de Cardenio. Su odisea fue muy apreciada por autores de d tragicomedias en España, Francia e Inglaterra. Allí Shakespeare y Fletcher la adaptaron en una época en la que las piezas teatrales eran volátiles y de autoría difusa. De este modo, las representadas entre 1565 y 1642 nunca se imprimieron y cuando Cardenio se escenificó en 1613 no se pagó a sus autores, sino a la compañía teatral.


ESCRITURAS

Historia

Berliner Mauer Frederick Kempe Berlín 1961

GALAXIA GUTENBERG / CÍRCULO DE LECTOR O ES LECTORES 670 PÁGINAS 18 EUROS

Cultura|s La Vanguardia

4 noviembre 2012 Miércoles, 14

Traducción de Carles Andreu

MIQUEL ESCUDERO

Casi todos recuerda an aú ún que el recuerdan aún muro de Berlín cayó a en noviem mbre noviembre de 1989 y que al año siguiente Alemania se reunificó. Hace ahora medio siglo de su construcción por la República Democrática Alemana, quee lo denominó “muro de protección antifascista”. Para los occidentales era, en cambio, el “muro de la vergüenza”. Este libro contiene abundantes fotografías y su autor, un periodista norteamericano, ha querido hacer una historia legible y seria de un drama que le afectó (sus padres eran alemanes y su maa

dre había nacido en Berlín) y ha utilizado los ahora desclasificados documentos oficiales referentes a ese año 1961. Al poco de tomar posesión de su cargo de presidente, Kennedy dio luz verde a que q 14.000 exiliados cubanos, entrenados por la CIA desembarcasen en la bahía de Cochide 1961, a los nos. Fue el 1 de abril a tres días se rindieron a las tropas de Castro. Dos meses después de aquel rotundo fracaso Kennedy se reunió con Jruschov en Viena. Esa cumbre fue todo un éxito personal del jefe soviético (analfabeto hasta

los veinte años e hijo de un minero). JFK, 23 años menor que el ruso, desoyó los consejos de su embaL ewellyn Thompson de eviLl jador Llewellyn deebates ideológicos. Jrustar los debates K nned Ke dy chov diría después que Kennedy era un hombre muy halagado, inmaduro incluso. qu ue JFK K fue fue más fu Se sabe ahora que o de de sus predecepred edeceed lejos que ninguno la división dee Eusores en aceptarr la Só óllo o lee importaba BerB rBe ropa en dos. Sólo la República República Federal Fede deral lín Oeste y la Po or su parte, Adenauer Adenau a er Alemana. Por añoss) proyectaba una idea id d (dee 85 años) peertenen ncia serena y pacífica pacíficca a de pertenencia

Kennedy K enned dy fue más lejos lejo os que nin nguno de sus ninguno predec cesores en predecesores acepta ar la división aceptar de Eu uropa en dos Europa

Europa, amaba Alemania pero repudiaba el nacionalismo alemán y recelaba con razón de Kennedy. En agosto de 1961 los prosoviétianunciarron el cierre cos germanos anunciaron t rizo eninmediato del sector fronte fronterizo tre el este y el oeste de Berlín. Enseguida se erigió el muro que impedía el libre paso de antaño. Aquí se relatan anécdotas de quienes intentaron huir, teniendo suerte o perdiendo la vida. Reflejo de la patética desmoralización ciudadana, es la carta que Willy Brandt (de 47 años), alcalde de Berlín, dirigió a Kennedy reivindicando para paara su ciudad “su función como refugio de la libertad y símbolo de esperanza en la reunificación”. A modo de diario se anotan en estas páginas con todo detalle las situaciones extremadamente críticas que se vivieron y que hicieron temer una guerra atómica. |

Psicoanálisis

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Adolescentes del futuro VV.AA. Adolescenciass por venir

Dirección de Fernando Martín Aduriz

GREDOS 205 PÁGINAS 26 EUROS

CARINA FARRERAS

Antes había un mundo ordenado, con apacible, seguro, co on distribución de tareas, clases sociales... El individuo, llegada la veintena, ya sabía a qué dedicaría toda su vida y con quién la compartiría hasta su muerte. Hoy, ese mundo ha desaparecido (afortunadamente, por otra parte) y cualquier sujeto puede pu uede vivir varias vidas, ocuparse en varios ofitener cios y ten e er distintas familias y relaciones. Los adolescentes recogen antes que nadie los primeros vieny reflejan todo este tos de cambio m universo, nuevo univ i erso, cambiante, rico y libre pero lleno de incertidumbress y riesgos. La impermanencia tiene su us cons seccue u nc ncias, como o laa co ccontionticonsecuencias, sus nu ua ne n ecesidad de d elegir qué cami mimi inua necesidad camino tomar. Y ello puede acarrear angustia. “El problema es entonces

–afirma el psicoanalista Philippe Sagn a a– que el sujeto sujet e o pasa su viLa Sagna– da eligiendo y no viviendo”. Dieciocho psicoanalistas, de diferentes países (Italia, Francia, Argentina y, con una amplia participación, España) hablan de la adolescencia desde diferentes perspectivas. Se trata de profesionales que han escuchado a jóvenes en sus consultas durante años y que vierten en este trabajo (parcialmente publicado en Mental, Reveu Intere eell cononationale de Psychanalyse) cimiento acumulado. La lectura de los textos ofrece al lector algo de difusa f : el reluz sobre una realidad difusa: traso de la llegada a la vida adulta (la adolescencia se prolonga hasta los 25 años), la interminable formación ci ó , la rapidez en la satisfacción ción, d seo, la huída del compromide dell deseo,

Thriller psicológico

‘Cherchez la femme’ Begoña Huertas Una noche en Amalfi EL ALEPH 154 PÁGINAS 16 EUROS

LILIAN NEUMAN

Hay un libro anterior de esta escritora, de curioso título –En el fondo. Pide una copa, paga Proust–, en el que un joven entraba en un bar a comprar tabaco y era saludado alegremente t por una chica. Lo que parecía un buen augurio era pura falfaalsedad. A ella no le alegraba tanto la presencia de él, pero es que estaba sentada con gente aburrida de la que no sabía cómo escapar, y él no es que sintiera por ella algo espe-

sonrisa cial,, pe perro pero o al al ve vver er su sonr nrris isa se sintió tan taan indiscutiblee qu quee no pudo resistirse… Pu Pues P ues es sí,í muchas vidas se entretejen con materiales muy quebradizos, forjados por nuestra nuestrra imaginativa voluntad. Pero esta vez, acomódese bien el lector en su butaca (este libro debe leerse de un tirón), para hablarnos de esos endebles cimientos no hay comedia, ni ligereza ligere g za ni toma de distancia. La muchacha omnipresente en esta tensa narración

La tecnología tecnologí ggíía es ya inseparable inseparab ble de la vida de los adolescentes

GETTY

(laboral al,l amoroso), laa dificultad al so (laboral, relaaciones, la ominpresencia omin i presencia en las relaciones, tecn nologías... Tamb m ién se hade las tecnologías... También p esión que se pr se ejerce en bla de la presión los jóvenes e para que encuentren encuentren cuanto antes ante ttees su lugar en n el mundo. Uno se conv convierte adulto, n ierte en adul u to, se viene a decir,, después de ha haber aber acabado de construir cons nsstruir una identidad iden nti t dad laboral, “cuando “cuan ndo de lo que see trataría t ataría es tr de ayudarles ayudar aarrles a buscar laa causa de su deseo y encontrar en ella ellla l autorización” (La (La Sagna).

Hay un caso, explicado por Mario Izcovich, que describe a un chico al que se le podría colgar la etiqueta de “ni-ni”. Bebe y se escuda tras internet para ocultar su miedo. Ante el analista habla, se reencuentra, ordena su espacio, define su singularidad, y así puede encarar ssu u futuro. Existen muchas much has formas de vivir la adolescencia y muchos adolescentes buscando su salida pero hay algo que viven todos: hay mucho ruido y aagitación en este mundo. |

proviene provie iieene de terrenos pantanosos. pantan nosos. Es de ceguera en E faro faa y fuente f n una historia desde hiissttoria que nos condena desd de la primera p imera línea. pr Estamos cerca de Nápoles, en laa costa amalfitana. Allí han llegado Sergio y Lidia para pasar unos días de descanso. El único y pequeño contratiempo contratie a mpo es que en ese apartado y pequeño hotel no hay internet, y Lidia se va hasta el pueblo pueb blo para enviar un trabajo. Asíí se dispara una historia que qu ue podría haber sido del gusto del mejor Chase –el de la terrible Eva–, o de d una de esas irresistibles “prójimas” “próji ó mas” a las que se refiere refier f e Marlowe. Más bien, y para regocijo y tragedia del lecl cle tor –aquí se sufre, y qué bello es sufrir con buena y amoral literatura–, fforma parte de d un juego de

fuerzas, de un cherchez la femme llevado a modo de extraño o dueto varado en la costa cerca de Amalfi. Hay que agradecer el generoso y distorsionado realismo escogido por esta autora de novelas y relatos, ensayi ensayista a sta y profesora nacida en en Gijón, Gijó i n, en 1965. Lo que hace, con pulso pu ulso de hierro y malicia de Patricia Highsmith, H ghsmith, con ese joven espoHi so y ese ese otro veraneante, ambos perdidos oss en e una larga noche de verano en laa costa costa amalfitana, cerca co de Nápoles. E impulsados im mp pulsa ssaado ado dos por dos po or eso eo es que empi empieza p eza con u un n inexperto o ““ya ya tendría que estar aq aquí”, aquí quí”, uí , y se uí se erige eri rige como un negro fantasma en un hermoso –y horroroso– hotel frente al mar. Cuando ya no o es fácil distinguir qué fue fu en nuestra vida realidad, y qué fue imaginación. |


ADESIARA 286 PÁG., 18 EUROS Italo Calvino Un dia d’eleccions

Amerigo Ormea ejerce de interventor para un partido de izquierdas, en el Piamonte. Un lluvioso día de elecciones acude a su colegio electoral, y le ocurren una serie de incidencias inesperadas que subvierten su entera visión de la vida. En esta novelita, Calvino retrata a un “uomo quanlunque” desbordado por los hechos.

honesta narración Biografía Rigurosa, hones sta y amena amen na n arración de la vida de Curzio Ma alaparte, aut tor eestigmatizado stigmattizado Malaparte, autor con pasado en la posguerra co on un p asado lig gado al fasc cismo o ligado fascismo

Narciso estrella

LA BUTXACA 84 PÁG., 12.95 EUROS

Carlo Collodi La Toscana en tren de vapor

Cuando a mediados del XIX se inauguró la línea ferroviaria Florencia-Livorno, un editor avispado pensó que no sería mala idea lanzar una guía que describiera el viaje. El elegido para escribirla resultó ser Carlo Collodi, que aún no había creado Pinocho pero que ya tenía una pluma de gran agudeza observadora. El librito cosechó un inmediato éxito, y con él Collodi, al tiempo que reflejaba pueblos y paisajes.

Maurizio Serra Malaparte. Vidas y leyendas Traducción de Juan Manuel Salmerón Arjona

TUSQUETS 560 PÁGINAS 25 EUROS

GADIR 167 PÁG., 12 EUROS

Ingeborg Bachmann Literatura como utopía

La escritora austriaca Ingeborg Bachmann fue uno de los más destacados miembros de la generación germánica del 47 (junto a Boll, Grass, etc.). Junto a su obra propiamente creadora, combinó siempre la reflexión sobre la poesía y la música, y sobre el zeitgeist de su tiempo. Aquí se han reunido sus mejores textos y conferencias,, que q e revelan qu reeve vela ela lan a una pensadora inquieta y clarividente, llena de coraje. PRE-TEXTOS 284 PÁG., 22 EUROS C.B.

El escritor Curzio Malaparte sentado en un sillón durante el aperitivo

MONDADORI / GETTY IMAGES

JORDI AMAT

Las dos obras por las que se recuerda al toscano Curzio Malaparte – –Kaputt (1944) y La piel (1949)– vieron la luz en tiempos de míseraa ipenumbra para la civilización occi occiseparaan dental. Los cinco años que separan la publ publicación b icación de uno y otro libr libro ro abarcaron Guerra n el final de la II Gu G erra r Mundial, la bomba atómica, el desdesscubrimiento del infierno de los lo os campos de concentración y la disee minación minaación del pánico que caracteriiizó el arranque de la guerra g erra fría. De-gu masiada tragedia concentrada. Eu-ropa y lo que Europa representaba habían tocado fondo. Urgía poner en marcha la maquinaria terapéutipara ca del olvido pa ara intentar i tentar volver a in empezar. El existencialismo y el neorrealismo sirvieron entonces para purgar una conciencia en coma profundo. Las dos novelas de Malaparte, por el contrario, eran el recordatorio tan desagradable como memorable del infernal horror humano que se pretendía enterrar. Si a ese anacronismo moral y literario, tera r rio, le sumamos un pasado político ligado al fascismo y una escenificación de sí mismo siempre excesiva, egoísta y mentirosa, no es extraño que Malaparte, a pesar de su popularidad, fuera estigmatizado en la posguerra como una figura pasada pasada pa saada da de de moda, moda, mo moda daa como com omo ell supervisupe su pervii viente ajado de una época inmoral. Por todo ello (porque se convirtió en paradigma de un tiempo nefa nefanf ndo, porque él –autorretratista obsesivo– retroalimentó en mil y una ocasiones su leyenda) la recons-

Con Foxá Foxá El 22 de mayo de 1942 Agustín de Foxá –aristócrata, diplomático franquista, poeta de versos memorables, considerado entonces como uno de los mejores novelistas del régimen– publicó en ABC la primera entrega de una serie escrita en Finlandia. Acababa de viajar al frente del lago Ladoga, enclave estratégico en el sitio de Leningrado, ejerciendo de corresponsal favorable al Eje. En aquel artículo ya subrayó que viajaba con Malaparte, “el genial autor de La técnica del golp de Estado, aquel que enpe sseñó se eñó a inmovilizar a las ciudades ciud ud u dades atacando sus centros nerviosos”. n rviosos”. Sintonizane tanto ron ta ant n o que Malaparte noveló no oveló con con cariño sus conco versaciones versacione nees en varios pasan Kaputt. Ell retrato jes de Kaputt tt. E tt resultó demasiado demasi siiad ado ajustado enfant a la realidad: un en nffa ant terrible cínicamente acomodado acom mo od dad a o en el franquismo. f anquismo. “Le debo fr bo bo una réplica”, escribió Foxá años después. La amistad Parece no se no se in iinterrumpió. nte ter err rrum umpi pió P pió. pi arece que en una ocasión, en Roma, compartieron tertulia y Malaparte afirmó que “si no fuera yo, me gustaría ser el conde de Foxá”. J.A.

ESCRITURAS Miércoles, 14 noviembre 2012

El viejo Gori, un cerillero, de golpe se ve desposeído de su trabajo por un decreto del gobierno que convierte la fabricación de cerillas en monopolio del Estado. Pous i Pagès, con buena prosa naturalista, nos narra la indefensión de un hombre de buena fe y que lucha solo contra una sociedad amenazante.

Cultura|s La Vanguardia

Josep Pous i Pagès Revolta

trucción de su vida parecía una empresa casi imposible y potencialmente fascinante. f La biografía que le ha dedicado el diplomático Maurizio Serra, rigurosa y legible, honesta y sin prejuicios, no defrauda las expectativas. Al contrario. Este “ensayo de interpretación biográfica”, a como lo define su autor, es excelente: propone una inmersión convincente en la psicología de Malaparte, asedia la privacidad siempre blindada de un Narciso ambiguo (incapaz de trabar relaciones profundas con hombres o mujeres; su amor más puro fue el que tuvo por sus perros), contrasta mitos con datos, elabora explicaciones complejas sobre la verdad dramática que encierra su obra, la compara sin forzar la nota con otros clásicos contemporáneos –Jünger, Mann, Pasolini, por ejemplo– e integra la peripecia del protagonista en un retablo riquísimo por el que deambulan las élites políticas, empresariales y periodísticas de la Italia contemporánea (incluyendo los Agnelli, Alberto Moravia, el conde Ciano o incluso al aactual ac tual presidente de la República, Giorgio Napolitano, cuyos recuerdos de Malaparte podemos leer en una entrevista incluida en los apéndices del libro). libr b o). Desde que el casi adolescente Curzio Suckert –Malaparte era un seudónimo– lucho en la Primera Guerra Mundial, sintió la obsesión por la violencia. Aquella experiencia le marcó para siempre: interiorizó la idea de que la historia había pisoteado la naturaleza, lo que implicaba que no había forma de plenitud n ni nit itud posible y la existencia sólo podía pod día ía entenderse entenderse como lucha. en Volviendo sin Volviend nd do ssi in épica a casa, abrazó el fascismo entendido entend en ten te nd dido como revolucionaria una aventura revolucionari ia qu que que prometía una alternativa a los valores de una sociedad burguesa diagnosticada como portadora de todos los males (algo parecido le ocurriría durante los últimos días de su vida en la China de Mao). Pero aunque buscó el favor f del poder, este pésimo estratega era demasiado individualista para actuar como un hombre de partido o someterse a una ideología cerrada. Iba a la suya y así se cansaron de señalarlo los informes de la policía secreta que subrayaba un Mussolini con quien Malaparte mantuvo una relación dependiente, zigzagueante y casi edípica. Desde la prensa se convertiría en espectador, sobre todo denunciador, de la decadencia de Occidente, madurando poco a poco un estilo brillante “en el que el detalle nos permite ver el conjunto y la predilección por lo insólito y lo to lo tremendo no traiciona el reamirada lismo o dee llaa crónica”.. La La m mi ira rada da de d aquell corresponsal correspo po p ons nsaall inquietante, nsal e,, ene en trenada en Etiopía, Etio io opí pía, a Rusia Russiia o la Ru Unión Soviética, sería la que aplicaría en sus novelas de la década de los cuarenta. No fue una vida bella. Fue una vida angustiada cosida a la tragedia i de un tiempo sombrío |

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Otras lecturas


ESCRITURAS

Radionovela Un género en desuso recuperado en formato digital

Miércoles, 14 noviembre 2012

Del archivo a la web Arriba, ell ambiguo a iguo amb ó durante du d dur urant antte an Enric Majó la grabación graabación ón de laa ón dramatizaacció ión dramatización radiofóni niica de la n radiofónica ‘Incerta novelaa ‘Incerta glò òri ria iaa’ en los estu-glòria’ dio iio os de Catalunya dios R io en 1987 Ràd Ràdio

SERGI SIENDONES

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Cultura|s La Vanguardia

Un oyente preguntó dó d dónde nde podía encontrar la dramatización que Catalunya Ràdio hizo –en 1987– de la novela nove v la Incerta glòria, de Joan Sales, un documento sonoro olvidado, como tantos otros registrados en cintas analógicas que se amontonan en el archivo, palabra que suena a sótano, a polvo y pasado. Pues bien, la respuesta a su pregunta ha sido recuperar esta radionovela para la web. Una eficaz respuesta en la que han contribuido la celebración del centenario de Sales y la intención del actual director de Ca ataCatalunya Ràdio, Fèlix Fèliix Riera, de digitalizar y poner a disposición de los la joyas de su u archivo aarrch chiv iivvo sooyentess las noro no ro ro. o El El 15 15 de de octubre se colgaron noro. los dos primeros capítulos y el 19 de noviembre, aniversario del autor, saldrán los dos últimos. La recuperación de esta radionovela nos traslada a los orígenes de la radio pública de Catalunya, que en sus inicios –los ochenta– apostó por recuperar un género cuyos años gloriosos ya habían pasado nunc n a –los cincuenta–, pero que nunca había sido elaborado en catalán. Incerta glòria es la quinta adaptación que se emitió, por detrás de El mecanoscrit del segon origen, Laura a

ARXIU CATALUNYA RÀDIO O

A la izquierda, Joan Sales i Mercè Merccè Rodoreda converconverrterraz rraa a sando en la terraza de la autora ARXIU JOAN SALES

la ciutat dels sants, All i salobre y Mirall trencat, y la siguieron veintee sien ndo do más que a día de hoy están siendo Sarsanedas as, as s ex revisadas. Oleguer Sarsanedas, directtor o de Catalunya Ràdio o y resdirector

ponsable de la adaptación de Incerponsable ta glòria, razona que “han dejado do de hacerse radionovelas porque son muy caras y no pueden competir con la ficción televisiva”. Las

Ficción histórica

Memorias de un combatiente Tània Juste Els anys robats COLUMNA 299 PÁGINAS 19,50 EUROS

ANNA M. GIL

A pesar del tiempo, del conocimiento, de los trabajos que progresan y se acumulan, la guerra aún funciona como el símbolo más familiar de nuestra experiencia colectiva; y es una lección para las nuevas generaciones. La guerra acaba con la ficción que separa la vida del individuo de la fuerza determinante de la historia. Y los viejos combatientes –parafraseando a Henry James– tienen la extraña propiedad de dejarnos en evidencia, de mirar a través de nosotros,

de compartir algo o que ahora no podemos, aunquee lo o finjamos, finj fi finj njam a os, saber. Josep Savall, Savaall ll, actor mecánico meecá cánico de la aviación de la l República, Repú úbllic ica, a, conoce con cono co no oce el horror de la batalla y los peli peligros igrros o del exilio. Lejos de la familia y dee su amada, sin proyectos de futuro, obligado a decidir frente a un destino incierto, nos cuenta lo que pasó –lo que le pasó–; intenta conducirnos con sus palabras a los hechos, que selecciona y ordena a su manera, para darles un sentido ideológico, político y moral, y hacerlos inteligibles. Su voz, tocada por la ino-

cencia del descubrimiento y la piedad por las víctimas, con esa essa camaradería radiante propia de la juventud, busca la empatía, apela a nuestra intimidad. Conjuga pensamiento y sentimiento. sen ntimiento. Y, a veces, abre –nos –no no n os abre– viejas heridas. Tània Tààni nia Juste (Barcelona, 1972) construye construyye el e personaje en memoria de su abuelo abueelo lo y con con el testimonio de supervivientess de de la Guerra Civil. Crea un mundo interior in nte ter or con la teri narración de las relaciones es persoes persope nales y amorosas (los compañeros compañ ñerros os de lucha y los héroes h roes anónimos, el hé

dramatizaciones radiofónicas necesitan actores, directores de escena, muchos días de grabación y un trabajo previo de adaptación dramática del texto que no casan ni con los tiempos ni con los presupuestos actuales. “Las adaptaciones iniciales de Catalunya Ràdio eran de libros con pocos personajes porque ya existía esa preocupación”, añade Sarsanedas. Resulta curioso echar la vista atrás y pensar que existió la profesión de actor radiofónico. En el pasado queda ya la duda sobre cómo representar una tempestad (¿lo explica un narrador, un personaje a o usamos efectos?) o una batalla (¿dos personajes describen la escena o combinamos narración con efectos de sonido?). Volviendo al presente... ¿Tendrán valor las recuperaciones? ¿O serán sólo meros documentos históricos? “Depende de la calidad”, responde Sarsanedas. “Si está bien hecha. que te expliquen una historia con sonido puede tener hoy el mismo encanto que ha tenido desde el principio de los tiempos”. Una opinión que respalda Marc Garriga, responsable responsabl a e del área de nuevos formatos de Catalunya Ràdio, para quien la recuperación de Incerta glòria no es más que una g prueba piloto que adelanta la llegada de un nuevo archivo sonoro digital. El objetivo es reunir los mejores documentos, incluyendo material no emitido. “Los dramáticos, por su naturaleza, seguro serán uno de los pilares del nuevo archivo”, dice Garriga, que también desimportancia taca la importanci c a de reforzar los documentos recuperados con más información. Los capítulos de Incerta glòria están acompañados de imágenes (de la grabación y del propio Sales), audios (la dramatización de dos cartas entre Mercè Rodoreda y Sales, una entrevista a la nieta del autor...) y toda una serie de textos que ponen en contexto y amplían la experiencia de volver a escuchar una historia sonora. |

amor de unos años y el de siempre), con las experiencias que le han ido formando como persona (la muerte en directo, la diáspora, la banalidad del mal) y con las motivaciones internas, confusas a y concontradictorias de sus actos (se debate entre una autonomía sin derechos y el autosacrificio del compromiso). Y el escenario bélico siempre está ahí: la Barcelona Barcellona asediada, los aeródromos catalanes, el campo de Argelers, la fábrica de armamento, la mansión del colaboracionista, la Francia ocupada por los nazis. Josep Savall vive en estado de excepción. Sin embargo, continúa siendo dueño de sus actos, y –como dijo el audaz René Char– aún puede pued de dar fe de su humanidad, volver al principio. Y resurgir, porque el juego del destino siempre deja deeja un un margen de libertad. |


Vista de la zona de de negocios de Santa Fe, el distrito comercial situado en el borde occidental de Ciudad de México

JOSÉ ENRIQUE RUIZ-D RUIZ-DOMÈNEC DOMÈNEC

La primera Santa Santta Fe es un pueblo cercano a Grana Granada ada donde el 17 de lo os Reyes Católicos abril de 1492 los firmaron las ca ccapitulaciones pitu ulaciones con Cristóbal Colón, n que facultaban un transversal viaje transvers sal por el Atlántico en busca de las aass Indias, es decir, el país del Gran n Kan visitado siglos Marco atrás por Ma arc r o Polo y el que describió en el li libro i las Maravillas del Mundo; M Mu ndo; la ssegunda egunda Santa Fe es un Ciudad barrio de C Ci iudad de México, situaponiente Toludo a ponie ente en dirección a Tol o uca, levantado levant nttado sobre unas colinas n otro que en ot tro tiempo habían sido vertederos. s. Es como ir del pasado al s. futuro o en menos de un día, con las incomodidades incomo m didades habituales de los modernos mode dernos viajes por vía aérea. de A ccomienzos omienzos de octubre, la primera m me ra se preparaba para conmemorar el 12 de octubre, el día de la hispanidad, con el calor del verano aún en sus plazas y calles, oliendo a piononos, un pastel típico del lugar con suave sabor a canela; la segunda, se disponía a afrontar un nuevo reto en medio de una intensa lluvia y de un tráfico infernal. Si en la primera el objetivo principal es sobrevivir al paro y al desánimo

(España) de un país (Esp paña) a la deriva, donde imponen el tono de la vida los deportistas, los tertulianos orgánicos y los políticos fanfarrones, aunque también aquellos a los que nadie presta atención, los anodinos de tiempo infinito para perder; en la segunda el objetivo ob bjetivo es convertir ese oasis de acción empresarial en el motor de la regeneración de un país (México) atrapado en la violencia del narcotráfico que desde el norte avanza como una marea hacia todas las regiones de la República. Una quiere restañar las heridas de un pasado del que no se consigue liberar, unas heridas alimentadas ahora por la invención de una tradición que ha marcado el sentido y la sensibilidad de todo el país; la otra es abiertamente una ciudad de negocios, con un aire al distrito de la Défense de Pa París, arís, con espléndidos edificios y rascacielos de cristal y acero, a la que se accede por una novísima autopista de cuota con arriesgados puentes. Dejo la atmósfera siglo XIX de la Santa Fe española, para adentrarme en el espíritu siglo XXI de la Santa Fe mexicana. En medio, claro está, se encuentran las diferen-

Si los hombres de empresa quie quieren eren diseñar eell ggranadino ranad dino necesitan atender atenderr llaa historiadores voz de hi istoriadores de verdad y enriquecerse sus con su us observaciones tes maneras maaneras de entender lass lum chas, chas s, dogmas, ideales y temores del siglo s glo XX. En el primer caso se si están está tán tomando este siglo con ligeretá za, za a, adentrándose en la peligrosa oscuridad cu uridad de la desmemoria, ya que see vuelven a invocar los mismos arggumentos gu gument u n os que dieron lugar al mayyor yo or drama político español, la Guerra rr ra Civil; en el otro, no se olvidan las la as causas de la insurgencia, aunque qu ue cobran un significado nuevo porr referencia a las presentes y conflictivas inquiecon fr ffrecuencia r recuencia tudes de de la ciudadanía mexicana. En el distrito dis rito de Santa Fe, se endi dist cuentra la Universidad IberoameriUniversidad Univ Un iv iv cana, cana n , un lugar donde dond do n e aún es posible entender el mundo mund nd do civilizado c vilizado ci que tendemos a aabandonar en en las las la universidades españolas en benefi-

ESCRITURAS Miércoles, 14 noviembre 2012 Cultura|s La Vanguardia

De Santa Fe a Santa Fe

cio de gestores académicos y docentes que parecen sacados de un concesionario de automóviles de segunda mano. Acá me encuentro con buenos profesores y magníficos estudiantes dispuestos a debatir con un invitado europeo, como yo, los pormenores del futuro del estudio de la historia. Les sorprende oír en el interior de la cátedra O’Gorman que la pasión por el oficio de historiador que hizo grande a Europa hoy parece agotada, y las pasiones que despertó, innecesarias; algo prescindible para recortar gastos. La situación actual es gravísima y ellos se toman el mensaje en serio; no quieren dejar exclusivamente en manos de los estadounidenses el asunto de pensar el pasado. Sostengo que la actual penuria no es sólo la subvención subvenci c ón a los voceros de los políticos, sino el hecho obstinado de acabar con la inteligencia en beneficio de una marca llamada exce excelencia, elencia, la última expresión de una ideología que quiere convertir el saber en una episteme, una gnosis decía George Steiner, forjada por la red, donde los profesionales vivirán parapetados en unos privilegios menores como hicieron los collegia al final del Imperio Romano. Una actitud que margina el conocimiento de la historia. ¿Acaso hemos olvidado ya a Grouchy? Creo que sí, al menos se vuelven a confiar las acciones decisivas a hombres mediocres lo mismo que hizo Napoleón con aquel general que persiguió una quimera que él creía el ejército prusiano cuando en realidad Blücher y su gente estaba llegando a Waterloo con los efectos conocidos, aunque esto sea una forma de hablar ya que pocos están al tanto de lo que sucedió el 18 de junio de 1815. El origen del mal en el siglo XX estuvo en el descrédito de la historia y de los historiadores, que hizo posible el asesinato de Marc Bloch por la Gestapo; luego en la acción de los líderes carismáticos y por último en las numerosas calamidades menores y no tan menores con las que se empedró el camino al infierno, como escribió Hannah Arendt con su habitual inteligencia. La secuencia fue ésta, les digo a los estudiantes de la Ibero una tarde lluviosa a la sombra de enormes rascacielos donde los hombres de empresa de todo el mundo organizan el futuro. Y añado, con la esperanza de que alguien lo oiga más allá de estos muros conventuales, que si los hombres de empresa quieren diseñar el futuro necesitan atender la voz de los historiadores de verdad, no la de los burócratas encaramados a sus cargos, y enriquecerse r con sus observaciones, no mandar sus ideas a una caverna oscura; de no hacerlo así se encontrarán tarde o temprano ante un nuevo Gulag. Y vuelta a comenzarr v en una fatídica repetición quee traetraetr tra rá consigo, en un futu futuro uro o próximo, p óximo, pr un un desastre desa de esast saast stree parecido stre pareci pa reeciido al vivido en Europa en el siglo XX. |

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Estampas europeas De un pu pueblo donde ueblo jjoven oven d onde en n 1492 los Reyes Católicos pactaron con Colón a un dist distrito financiero dee México D.F. levantado sobree trito financi ierro d colinas que habían sido o vvertederos. ertederos. De el p asado al futuro en menos de un día Del pasado


FOTOS: CRISTINA RECHE

Documental: Jaime Serra Palou

DOCUMENTAL DOCUMENTA Miércoles, 14 noviembre 2012 Cultura|s La Vanguardia 16

Jaime Serra Palou (Lleida, 1964) Periodista y artista multidisciplinar, ha trabajado durante los últimos 25 años experimentando con los límites de la información en los medios de masas. En su trabajo artístico utiliza comúnmente los métodos y el lenguaje de la infografía científica para tratar temáticas pertenecientes o relativas al sujeto, en oposición al mundo externo. Sus obra se han expuesto en Pamplona, Washington y Buenos Aires. Su labor periodística ha sido reconocida con más de un centenar de galardones internacionales. A principios de este año la prestigiosa Society for News Desing lo distinguió como el infografista periodístico más influyente de los últimos veinte años. Es, desde octubre del 2007, responsable de las infografías e ilustraciones de ‘La Vanguardia’


DOCUMENTAL DOCUMENTA Miércoles, 14 noviembre 2012 17

El diagrama trazado manualmente con un anodino rotulador rojo nos cuestiona –y – a su su vez nos responde– sobre las incisiones que se han realizado en el elemento más preciso de un medio de comunicación en papel: la palabra. Paradójicamente en las páginas centrales del Cultura/s, habitualmente reservadas al lenguaje visual, el trazo se convierte en una palabra. Palabra con numerosas acepciones, algunas de ellas relacionadas directamente con el soporte utilizado. El elemento que nos permite reconstruir y, así, entender el texto es el trazo, un lenguaje menos concreto y, por tanto, menos limitante que la palabra. En todas las páginas del suplemento se han extirpado conceptos de sus contextos originales para introducirlos en

Cultura|s La Vanguardia

La palabra posible

otros, y el trazo enlaza la palabra desubicada con su contexto original. Es pues este dibujo circular, que recorre desde la portada hasta la última de las páginas del papel impreso, para enlazar de nuevo con la cubierta, la herramienta necesaria para reconstruir la lectura de los textos del modo originalmente propuesto. prop o uesto. La intervención de Serra en este número del suplemento Cultura/s es característico de un modo muy personal, y en consecuencia poco común de proceder: utilizar los medios de masas para transmitir reflexiones cuya forma y concepto los sitúa en la manifestación artística. Más allá de la distintas temáticas que suele abordar, de los múltiples formatos o de los diferentes espa espacios acios de manifestación que utiliza, en la obra de Serra subyace una angustiosa pregunta: ¿puede el ser humano realmente comunicarse? Y es precisamente por este motivo que su propuesta en los medios de comunicación tradicionales encuentra el amplificador ideal para su duda, al transformar el papel impreso en contenido, además de contenedor.


Expuesto

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La diferencia como futuro cido, cido ci cido do, o, siempre siem si mpre lleno n de ataduras y convenciones. Un pasaje de Émile, de Ro Rousseau, ousseau, citado en el catálogo por la comisaria, resulta elocuente en este sentido: “Adiós, París: buscamos el amor, la felicidad, la inocencia; jamás estaremos lo bastante lejos de ti”. Tomando la huída de Gauguin a Tahití como hilo conductor, esta exposición estudia el viaje hacia la libertad artística considerada como co omo uno de los rasgos identificadores de la modernidad.

Gauguin y el viaje a lo exótico MUSEO THYSSENTHY H SSENBORNEMISZA MADRID Comisaria: Paloma Alarcó PPaseo Pas eo del Prado, 8 Tel.902-760-511 www.museothyssen. org Hasta el 13 de enero

Ell panel p nell parisino pa p risino pa

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Cultura|s La Vanguardia

Gauguin y el viaje a lo exótico La búsqueda de la posibilidad de una vida diferente le lejos civilización ejos de la civil lización nuevo mundo europea abrió una vía de transformación de lo artístico; el museo Thyssen ‘viaja’ a eese se n uevo mund do

Paul Gauguin: ‘Dos mujeres tahitianas’ (De (De D ux ux fem em mmes mee (Deux femmes tahitiennes), 1899 THE METROPOLITAN MUSEUM OF ART, NUEVA YORK

MARÍA DOLORES JIMÉNEZ-BLANCO

Gauguin, No es otra exposición de Gaug gui u n, pero este legendario pintor es protago a nista principal en la historia tagonista que en ella se cuenta. Es una historia crucial para entender los inicios de la modernidad artística, una de cuyas claves es un radical cambio de actitud frente al canon, espoleado por la aproximación a otras realidades en el marco histórico del colonialismo. Lo exótico, que no es sino lo extraño a la cultura propia, había sido motivo de curiosidad y admiración a lo largo del siglo XIX y había dado lugar entonces a todo un género artístico y literario, el llamado orientalismo. Como señaló Edward Said, las imágenes y los relatos que surgieron de aquel contexto habían venido a subrayar, en última instancia, la superioridad de la cultura occidental sobre aquella cultura otra –en sin-

gular, gu ular, porque todas las culturas no europeas formaban parte de un mismo conglomerado para la mirada imperialista–, cuyo atractivo radicaba precisamente en lo que tenía de remota y pintoresca curiosidad bárbara. Sin embargo el viaje viaj ajee –físico, aj –fí ffíísiico, mental, artístico– emprendido por em m

guin se acerca más bien a la anterior herencia de los ilustrados, y más precisamente al legado de pensadores como Rousseau y Diderot, o de exploradores y viajeros como el Marqués de Bouganville, que le precedió en su periplo perriplo a Tahití Tahi Tahi Ta hití hití tí y en en su apreciación de los valores de de la la sociedad taitiana.

A partir de su su muerte, muerte, Gauguin se convierte con nvierte n exótico ccuyo uyo proyecto liberador ess en un seguid do por por vías vías distintas y complementarias complementariias seguido Gauguin, aunque ciertamente ciertameent nte se relacione con la tradición romántica romá mánt má n ica y se inscriba en el contexto histórihisttó órrico del colonialismo, conduce a un un lugar distinto del orientalismo. Por su interés en mirar al otro no simplemente como exótico sino, sobre todo, como incontaminado, como primigenio, la posición de Gau-

búsEl viaje de Gauguin es una bú ússqueda de la posibilidad de una vida diferente de la civilización europea a la que, lejos de considerar superior, p pe rior, detesta por opresiva y decadente. dent de n e. Su búsqueda es la del origen, la la d dee una regeneración del ser mediante humano me edi dian dian ante t una liberación mundo imposible en el mund nd do de de lo lo cono-

Desde Desd De sde Tahití, Taa T como antes había hecho ch ho desde desd de la Bretaña francesa o desde desde la Martinica, de M rtinica, Gauguin pinta Ma pensando p nsando en pe en el público pa arisino, a parisino, cuyos resultarían c yos ojos re cu esu s ltarían sin duda llamativos mativos unos temas temas muy publicitate dos d s por la propaganda do prop pag a anda colonial –la vida iindolencia in n ndolencia de la vvi ida en el trópico, laa frescura de lass tahitianas, las imágenes im mágenes arcádicas del deel culto maorí–, pero desvirtuados rí– –, p ero muy desvirtuad ad dos o en la realidad encuentra real allidad que Gauguin encu cu uen entra para allí, pa p ra su decepción. Pero para raa artistas los ar rti t stass que, como él, deseaban romper e con las limitaciones impuestass por las normas del gusto burgués, burgué g s, el atractivo de aquellas aquelllas no imágenes n o estaba sólo en la narracontenían, ción que co ontenían, sino también en el lenguaje jee que utilizaban. O meliberación jor, en la libe beeración del lenguaje. Las imágenes de d Gauguin responden, como dicee Paloma Alarcó, “a reflexión una profunda refl fl flexión fl sobre la nealteridad cesidad de la alte eri r dad en la conspropia trucción de la pr ropia identidad”, “incomprensibilidad desde una “inco omp m rensibilidad sofisticada convirtió convirti t ó en una so ofi f sticada reeladistintas boración de distinta as culturas primitivas a través de un u pluralismo que metafísico que es lo q qu ue da originalidad a su estilo”. Se tr ttrata rata del recodiferencia nocimiento de la dife erencia y, con ella, de la diversidad, de la libertad pretendida frente a la pretendid da universalifijadas dad de las normas fija adas por la traeuropea. dición académica eu uropea. esencialmente Esa es esencialme meente la hipóteesta sis planteada por es sta t muestra: que la constatación dee esa diferencia y de su condición ir iirreductible reductible abre una importante ví vvíaa de transformaartístico ción de lo artíst stico en los albores st modernidad. de la modernid dad. El impacto de la una noción de un na alteridad insalvable Gauguin, transformó a G auguin, cuya obra necesidad proclamaba p pr oclamaba abaa la la ne ece c sidad de no asimilar público mi ila l r lo lo pú p b ico a llo bl o propio en la forma en n qu que ssee asimilaba un bibeque lot oriental a un salón de la Inglaterra victoriana, o en la fforma en que se adaptaba un mercado marroquí al pintoresquismo académico del XIX: desactivándolo. Se trata por el contrario de afirmar la diferen-


EXPUESTO Miércoles, 14 noviembre 2012 03 03

01 Paul Pau aul Klee: au ‘Casass rojas y amarilllas en Túnez’ amarillas 1914

M PAUL KLEE, ZEMTRUM BERNA

02 Emill Nolde: ‘Selva tropical’, ttro tr r pical’, 1914

KUNTSHALLE LE BIELEFELD LE

03 Paul Gauguin: ‘Parahi te t marae’ (Là réside résid de le Temple), 1892 189 92 PHILADELPHIA H MUSEUM OF ART

04 04 Henri He ri Hen He r Matisse: ‘Estímulo ‘ tímulo ‘Es lo con lo co o máscara’, car ca aara’ aa’, ’ 1947 194 19 947 DESIGNMUSEUM, DINAMARCA

Rousseau, pero también de los expresionistas alemanes. Otros encuentran en el viaje a lugares lejanos una oportunidad de aproximación a costumbres y forf mas de vida desconocidos. Es el caso de Nolde, de quien se presenta una inesperada colección n de acuarelas fechadas en 1913-1914 1913-11914 retratando imponentes tipos de los Mares del Sur, en las que aporta la fuerza de los nuevos lenguajes artísticos y la fascinación por lo desf conocido a una renovación de la ciencia etnográfica. etnog o ráfica. El deslumbramiento literal y figurado ante paisaf jes y tipos exóticos que transforma la visión del artista moderno, sigue argumentando la exposicion, no podía sino desembocar en el cues-

tionamiento del deel mito ttradicional, radi ra ad diicciion onal onal al, opone un al que ahora se op ponee u n canon alternativo para, finalmente, finalm lmente, establelm cer la necesidad dee dejar atrás todos los cánones. La realidad observada

En realidad, lo que había había ocurrido es que la presenciaa de los lienzos de Gauguin en Paríss había desencadenado en determinados determ minados círculos manera artísticos una mane ne de entender ne nera la pintura que reivindicaba reivvindicaba a la posibilidad de pintar rompiendo r mpiendo tanto ro normas con las férreas n ormas del oficio tal como estaban establecidas establecidas desde el Renacimien Renacimiento, nto, cuanto con la necesidad definida neecesidad defini niida por realistas e impresionistas de d atenerse a los datos objetivos dee la realidad observa-

da. da Frente da Frren F ren ente a esas dos posibilidades, la que plantea Gauguin es la de una pintura que q e mira al interior qu del propio artista que, transformado por la constatación de mundos diferentes al propio, puede y debe pintar imágeness que están sólo en su imaginación (y la coincidencia de estas dos palabras, p labras, imagen e pa imaginación, no es casualidad). Así ocurre de hecho con sus estampas de un Tahití absolutamente reinventado, y así ocurriría después con las imágenes, maravillosamente subje subjetivas, b tivas, que resultaron de los viajes por el norte de África de Kandinsky, Paul Klee o Matisse. El viaje de Gauguin es, en realidad, un viaje al interior de sí mimo, aunque para ello necesitase dar la vuelta al mundo. Es, en este sentido, muy significativo que la muestra se cierre con la obra de otro artista, Matisse, Mati a sse, que recorrió también el camino de los Mares del Sur en los años treinta para demostrar que, en su caso, incluso en sus dibujos de Tahití el paraíso jamás se alejó de su vi visión isión de lo Mediterráneo. |

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cia como estímulo y motor imprescindible para cambiar la posición del artista frente a la realidad y frente a la creación. Un cambio cuyas consecuencias dejan una importante huella en otros pintores, y cuya onda expansiva es muy visible en la muestra. A partir de su muerte, que tuvo lugar en las Islas Marquesas en 1903, Gauguin se convierte en un mito cuyo proyecto liberador es seguido por vías distintas y complementarias. Unos artistas continúan su exploración del concepto del paraíso, que se identinaturaleza ffica fi ica ca co ccon on una nat turaale tu lezaa vi leza vvirgen, irg rgen, inexplorada, como un universo so o donde aún era posible superar la crisis moral y estética de la cultura europea. Es el caso del Aduanero

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Grosz

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Vanguaard rdia di Cultura|ss La Vanguardia

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01 01 ‘Kurfü ürstenda‘Kurfürstendamm’, mm’ mm mm’ m , ca. 1925 CANON PARTICULAR, PART PA A ICULAR, BERLIN BERL ERL ER RLIN IN © GEORGE GROSZ, Z,, VEGAP VEGA G P

Un modelo de corrosión para nuestros días George Grosz. De Berlín a Nueva York. Obras 1912-1949 CAIXAFORUM TARRAGONA Cristòfor Colom, 2 Tel. 902-22-30-40 www.lacaixa.es/obrasocial Comisaria: Annette Vogel Hasta el 6 de enero

MERY CUESTA

Tras su estancia en Mallorca, muere en Tarragona la estupenda exposición George Grosz: de Berlín a Nueva York, que condensa en 180 obras el grueso del trabajo de este artista realizado entre 1912 y 1958. Grosz ((Berlín, 1893-1959) es uno de los creadores más valientes, ácidos y fenomenales del siglo XX. f Sus visiones futuristas, canallescas canalles e cas y radicales sobre la clase políticopolítico omilitar m litar y los barrios bajos de Berlín mi han quedado grabadas como las formas características caraacterísticas de la l Alemania de entreguerras. Grosz, el artista más rabioso y activo de la República de Weimar, fue profundamente odiado por los nazis: “Mi arte debe ser fusil y sable”, decía el que fuera señalado por el régimen como puntal del Arte Degenerado. Esta coyuntura derivó en un astuto escamoteo del artista a Nueva York pocos días antes de que Hitler subiera al poder. Al final de su carrera, Grosz G osz buscó la templanza Gr entre los lienzos y los tubos de óleo, obras tardías que carecen de la potencia de su trabajo trab baj a o anterior: un amansamiento amargo debido d al escepticismo y el cansancio vital. En 1958 volvería a Berlín, donde le sorprendió la muerte en for-

ma de resbalón, en la calle, como prefiguraba su célebre dibujo Das Ende. Lo dicho y mucho más (militancia, sátira, persecución, persecucción, pobreza, apocalipsis) está perfectamente expresado en CaixaForum, que oportunamente dispone en orden cronológico las 180 obras del artista configurando una definitiva lección de historia contemporánea. Esta breve semblanza que los que escribimos sobre Grosz solemos hilar en similares términos, merece hoy nuevas acotaciones. Vivimos un tiempo de auge del dibujo, el cómic y la ilustración, tanto en el mercado como en su legitimación como expresión cultural de alta densidad intelectual. Sumado este hecho al espíritu antimilitar, anticlerical, anticapitalista y furioso f de su obra, la sombra que en tiempos como o los actuales proyecta Grosz se hace enorme. En su arte y su vida hiede un hermanamiento herm man anam amie amie ient nto de sangre con otro ottro r lúcido lúcido fundalú mental: Goya Goya; fracaso a; el el fraca aso de las series gráficass de d ambos en el mercado por exceso dee crudezaa (Tauroexceeso d maquia goyesca, go oyesca, Ecce Homo de Grosz)) hace hace ha ce patente paate tent en e el sentimiento dee colección co olección n que que los los creadores lo ccrrea eado eado dore dore res res temerarios teemerariios y a contrapelo conttra r pelo levantan en la opinión pública. Aliniados

02 2 ‘Whisky’ (Dee la carrpeta ‘Ecce HoHo o carpeta mo)’, mo) o)’, 1918 o) COLECCIÓN PARTICULAR, COLEECCIÓN PARTICUL ULAR, UL L BERLIN N © GEORGE GROSZ, G GROS Z, VEGAPP

03 ‘Crepuscle’, ‘Cr Crepuscle’, e 2 1922

COLECCIÓN COLECCIÓ C N PARTICULAR, PARTTIICCULAR, BERLIN © GEORGE GEORG GE GROSZ, VEGAP

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con ambos han crecido dibujantes socialmente imprescindibles como Masereel o Will Eisner (con quien Grosz comparte rasgos gráficos), y crecerían después todos los gustan punzantes que hoy nos gu ustan (aporto por capricho a Chumy Chumy Chúmez). Y es que en la historia de las culturas, el dibujo y el humor gráfico suelen ser la primera de entre las armas arrojadizas dee contestación social.. Si Si d dee fr ffracturar rac acturar act se trata, la primera falla se abre con la carcoma de la sátira esbozada a rayas, antes que con el arduo modelado de la piedra o el untuoso comportamiento de los óleos. Cabe preguntarse preguntars r e porqué Grosz no ha recibido el rebumborio de otros otro ot ros artistas ros ro arti ar rti tis as pintores tist pint pi ntor ores ores es o escultores esc scul cul ulto lto tor ore res que figuran en el ABC del arte del siglo XX. Surge de nuevo la cues-

tión del menosprecio menospreecio al dibujo o que tradicionalmentee ha mostrado d lo académico, y que uee ha relegado a dibujantes, ilustradores ilustrradores y humorishum moristas gráficos a artistas segunda. artistas de segu unda. cambiando, que Confío en qu ue esto va cambia iando, ia a hoy que el có ccómic ómic y el dibujo empieem em zan a ser er entendidos er e tendidos como lenguaen lee jes dee alto aallto voltajee artístico, o, no sólo o, plástico. plásti pl ásti ás tico. La multiplicación m ltiplicación mu ón de revisiones de humoristas humoriistas gráficos g áfic gr f os en museos y demás lo demuestran. deemuestran. Los pecados porr los llo os que Grosz perseguido fue condenado y p ersegu g ido fueron la denunciaa d dee la de desigualdad d sigualdad social, la satirización satir irriz ización de militares, banqueross y clérigos, cléérigos, el vilipendio de figuras figu gura gu ura rass de la política, la delectación ción ci n en e vicios privados y el visionarismo. r smo. Por sus pecados, hoy Grosz ri es modelo de corrosión imprescindible. Corran a Tarragona. |


Pintor Fortuny, 27 Tel.93-412-54-00 www.angelsbarcelona. com Hasta el 28 de noviembre

NOÈLIA HERNÁNDEZ

Expresar lo máximo con el mínimo número de elementos. Esta es una de las premisas que definen el trabajo de Esther Ferrer (San Sebastián, 1937), una de las principales performers europeas desde finales de los años sesenta. Aunque la extensión de su trabajo –que siempre se ha apoyado en elementos pobres y acciones efímeras, con gran capacidad para interpelar al público con contundencia, ironía y compromiso social– es inversamente proporcional a la visibilidad que ha tenido en nuestro país. Esta falta de reconocimiento se ha visto ligeramente atenuada por la obtención del Premio Nacional de Artes Plásticas en el 2008, y más recien-

Exposición de Esther Ferrer en Àngels Barcelona

temente, por la exposición itinerante En cuatro movimientos, que Artium le ha dedicado. A Esther Ferrer no le gusta hablar sobre su rechazo, ni busca exponer o vender sus obras, y si lo hace es, como ella misma afirma, porque no le queda más remedio, pues vive de esto. Hace unos años tuve la oportunidad de hablar con la artista sobre este y otros temas con motivo de la muestra Autorretrato en el tiempo, que presentaba, como ahora, en Àngels Barcelona. Y recuerdo la contundencia en el dis-

FOTO: MAYA VENKOVA

curso de esta mujer, defensora de la expresión libre, “hago lo que quiero”, “no hago arte para el otro, hago arte para mi”, alejada de cualquier tipo de convencionalismo o intento de definir su trabajo, del que se siente única responsable. Donde más a gusto se siente Esther Ferrer es en la performance; ella, la idea, el público y su cuerpo com único vehículo, aunque a la artista le gusta “ir de la instalación a la perfomance y de la perfomance a la instalación. Como un camino de ida y vuelta”. Su última exposi-

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Esther Ferrer Maquetas proyectos espaciales + dibujos preparatorios series números primos ÀNGELS BARCELONA BARCELONA

Cultura|s La Vanguardia

Ella, la idea y el público

ción nos sitúa en el ámbito de la instalación, con trabajos plásticos no performativos que contienen igualmente la idea de Presencia, tan importante en su obra. La primera parte de la muestra reúne unas maquetas para futuros proyectos espaciales, la mayoría de los cuales no se han llevado a cabo, que datan de los años 80 y 90. Más que maquetas, son premaquetas que muestran la primera materialización de unas ideas que la artista pretendía trasladar a la acción. Junto a ellas se expone una selección de dibujos originales de la serie Números primos, pensados para ocupar el espacio o la pared, que exploran el tema del infinito a través de los números primos y la repetición. Esther Ferrer hace de su obra, sus ideas y su cuerpo una herramienta de comunicación artística. El arte le brinda un espacio de libertad en el que poder expresar sus incertezas y un modo de vida acorde con su manera de entender el mundo. Trabaja para comunicar y cuestionar lo establecido, sobre todo en el terreno artístico, demostrando que el arte se manifiesta de muchas maneras. Una grieta casual puede tener una belleza irresistible –afirma– no hay que cerrar ninguna posibilidad ni santificar nada. |

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Esther Ferrer


Espacios

ESPACIOS

Desde el más allá

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M érccol Mi o es, 14 noviembre 2012 Miércoles,

Arquitectura Inaugurado casi cuarenta años después de la muerte de su su trabajo, trabajjo, el el parque Franklin D. Roosevelt en Nueva York constituye la obra póstuma de el arquitecto Louis Louiis I. Kahn Kahn del

El Franklin D. Roosevelt Roo osevelt Four Freedoms Park está concebido como homenaje; a la derecha, una enorme cabeza de Roosevelt, escultura de Jo Jo Davidson de 1933

EVA MILLET

En 1974, Louis I. Kahn, considerado uno de los arquitectos más influyentes del pasado siglo, sufrió un ataque al corazón en una estación de trenes neoyorquina. Aunque tenía tres familias, su cuerpo pasó tres días en la morgue, morgue g , sin que nadie lo reclamara. Entre sus pertenencias no había documentación para identificarle, solo los planos de su último proyecto: un parque en Nueva York en homenaje al presidente demócrata Franklin D. Roosevelt, reverenciado reeverenciado por Kahn. Aquel era el primer proyecto neoyorquino para un arquitecto de vida agit agitada i ada y carrera brillante, que nació en Estonia en 1901 y cuya familia, de origen judío, tuvo que emi-

grar a Filadelfia cuando Louis tenía cinco años. En esta ciudad residió toda su vida, fue a la universidad y abrió a su primer estudio, en 1935. Siempre atribuyó a Roosevelt, artífice del new deal (el plan económico para sacar a Estados

damental en la redefinición de la arquitectura moderna norteamericana. Sus obras más importantes (la galería de arte de la Universidad de Yale; el Instituto Salk en La Jolla, California; la Asamblea Nacional de Bangladesh; Bangla g desh; el museo Kimbell

En algunos bloques de granito se han grabado partes del di iscurso que Roosevelt pronunció discurso en 1941, instando a enfrentarse al fascismo Unidos de la Gran Depresión), el haberle habe a rle ayudado a a salir adelante en sus primeros años como profesional, cuando participó en proyectos de urbanismo y vivienda social incluidos en el programa. proggrama. Para los críticos, Kahn fue fun-

Louis I Kahn K (1901-1974) dando una clase en la Universidad de Pennsylvania

FOTO: EILEEN CHRISTELOW / ‘LOUIS I KAHN’ BY ROBERT MCCARTER, ED. PHAIDON

en Fort Worth, Texas, y la bibliotebibliottee ca de la academia Philips Exeter en e New Hampshire), demuestran la perfecta perfec f ta simetría y la atemporal aatemporaliaallidad de sus edificios, en los qu que ue co ccomo ommmdel binaba la contundencia de el autor con un uso maestro de la luz natunatu natu na tu tu-

FOTOS: BLOOMBERG

ral formas geométrirraal y de atrevidas a cas. c s. “Para él, la arquitectura no teca nía que ver con el aspecto de un edificio sino en cómo sus espacios están ordenados, cómo ha sido construido y cuál será la experiencia de los que la habiten”, escribe el especialista Robert McCarter en Louis I Kahn, monográfico que la editorial Phaidon le dedicó en el 2005. En el documental docu c mental My architect, realizarealizaado por su hijo Nathaniel N thaniel Kahn, su Na colega Philip Johnson, asegura que: “Fue el más querido de los arquitectos de nuestro nues e tro tiempo”, mienmien ntras que Frank Gehry lo califica dee califi fica fi ca d “místico” y revela que qu q ue sus su us primeros trabajos trabajjo oss estuvieron estu es estu tuvie vieron influenciavi dos do d os por po p or él. ééll. Sin embargo, durante la mayor

Escaleras interiores del edificio de la asamblea Nacional de Bangladesh, en ORCH/ ‘LOUIS I KAHN’ BY ROBERT MCCARTER, ED. PHAIDON) Dacca


Kahn n participó en variios proyectos de varios urb banismo y vivienda urbanismo soccial que formaban social paarte del ‘new deal’ parte tectura parte ectura Mitchell/Giurgola. El pa arr que, respeta q qu e, de casi dos hectáreas, respet eta et la la forma triangular g original del tteerreno y conforma una gran plaza plazza a que escalila qu ue se llega por una ancha es sca c lipiedra nata. La delimitan bordes de pi iedra y elegantess hileras simétricas de d tilos. La sensación es la de estarr en la proa de un gigantesco barco, o, con o, vistas al río y al edificio de la ONU, O U, ON organización que Roosevelt in iinspin nspiró. El punto focal es el vérticee del efigie triángulo, donde se ubica una ef fig igie del presidente, protegida por blob obl ellos ques de granito. En algunos de el llo lo los se han grabado partes del discurso o de las cuatro Libertades (“Four ( Four free(“ prodoms speech”), que Roosevelt Ro nunció en 1941, instando a enfrentarse al fascismo. |

Edificio de la galería de arte de la universidad de Yale

FOTO: BLOOMBERG

ESPACIOS

Las coronas de cemento JAVIER PÉREZ PÉÉRE REZ ANDÚJAR

mund n o que simbolizan al dediDos cosas hay en el mundo llo el viejo sentido de la vida en comunidad: el lote de Navidad del trabajo y la corona de muertos de la escalera con una cinta que dice: “Tus vecinos”. En la antigua Grecia, a los iniciados en un culto se les ponía una corona de flores; pero p ro también se les ofrepe cía a quienes iban a ser inmolados. ¿Acaso existe mayor inmolación que subir y bajar las mismas escaleras hasta el fin de los días de uno? ¿Se conoce otra voz más procedente del más allá que esa psicofonía p icofonía ps que de pronto atraviesa las plantas del edificio al grito misterioso de: “ascensooor”? Ha H sido en España donde mejor se han puesto las coronas de muerto junto a un féretro. Estilo, hidalguía y emoción f humana se unían en ese preciso momento. Ah, ¿existió alguna vez la hidalguía? Sí, si el hidalgo es el individuo frente a la casta (pero esto ya ha dejado de ser un país de individuos, para convertirse en un país de solitarios). Nadie como Adolfo Suárez en el entierro del mariscal Tito (era la primavera de 1980) ha sabido depositar una corona funeraria con tanta deferencia en el gesto y con tanto compromiso humano para la vida y para la muerte. Puede vérsele todavía en Youu-tube, pues la escena aparece en un premiado docudo occu umental meental que la JRT (la radiotelevisión yugoslava) yugoslav aavvaa)) hizo sobre las pompas y el ceremonial fúnebre fúne neebr nebr bre del estadista yugoslavo. La película sigue el el recorrido r corrido re del tren presidencial que lleva el féretro. fére reetr t o. Tito ha muerto en el Centro Médico dee Ljubljana L ubljan Lj a a y, rumbo a Belgrado, el tren se paseaa solemnemente solemnemente por las so aldeas de la república federal ffeed deeral de Yugoslavia, igual que el cadáver insepulto in nse sep epulto de Felipe II fue paseado caminos por los ca ami mino nos de España por su viuda Juana la no Loca. L ca. Lo ca Tuvo ca Tuvo o un formidable entierro Josip Broz Tito. Sería el que iba a congregar a más personalidades de Estado de todo ell mundo hasta la muerte del papa Karol Wojtyla. A su palacio socialista de Belgrado, acudieron a despedirle Indira Gandhi, Walter Mondale, Ben Bella, Sandro Pertini (se le ve enjugándose gáándose señorialmente una lágrima), Helmut Schmidt y Billy Brandt (este despeinado y descompuesto), Léonidas Breznev y Margaret Thatcher (ambos van a inclinarse ante la caja), Nicolae Ceaucescu, Sadam Hussein, el rey Gustavo de Suecia... Pero de to todos odoss estos, sólo Adolfo Suárez fue capaz de la nobleza de poner con sus propias manos la corona de flores al pie del ataúd. La sostienen unos militares y cuando cua u ndo se disponen a colocarla en la caja, le sale ese profundo arranque al presidente Suárez, ese dejadme que lo haga yo, y que es lo que hemos hecho siempre.

Miércoles, Miérccoles, 14 noviembre 2012

GETTY

Cultura|s La Vanguardia

Funeral del mariscal Tito en Belgrado Belgra g do

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Galería nocturna

parte de su vida profesional Kahn no recibió tantos elogios. Su reconocimiento llegó tarde y por eso, su obra construida no es numerosa. Ahora, casi cuatro décadas después de su muerte, un nuevo trabajo engrosa su currículum. El parque neoyorquino es la materialización de un proyecto que empezó a de los 60: un periogestarse a fines f do de renovación urbanística en el que el ayuntamiento se propuso transformar transfor f mar una isla del East RiRiiuna ver, Welfare Island, en un na ““vivvi The New brante zona residencial”. Th he N ew iniciativa York Times apoyó la inicia ati tiva con rebautizar una campaña que logró rre ebautizar Roosevelt el lugar como Roosev vel e t Island y que se proyectara allí llíí un parque en presidente. memoria del presid dente. Kahn fue diseñarlo. el escogido para di d iseñarlo. Aunque el arquitecto arrqu q itecto dejó e insicciientes, el proyecto trucciones sufi suficientes, permaneció en n el limbo durante démotivos económicos. cadas por mo otivos econ nómicos. No se retomó hasta hasta ha a el 2005, gracias al tesón de un u exdiplomático, William vanden van nde d n Heuvel, quee consicons co ons nsiirecaudar dee flores guió reca aud u ar 50 millones ess d materializar así el espacio, y materia ia ializar ia espaacio, cio, ci o, cuya cuy cu uyyaa arquiobra ha dirigido d rigido el estudio de arqui di uii-


En directo

EN DIRECTO Miércoles, 14 noviembre 2012 Cultura|s La Vanguardia 24

Creadores contemporáneos Aproximación a uno de los músicos más inquietos de hoy, Max Richter, y a uno de los artistas con los que ha establecido estrecha colaboración, el coreógrafo Wayne McGregor

Richter invoca a Vivaldi FERRAN MATEO M EO MAT

¿Quéé corazón co contemporáneo ont ntemporáneo es capaz de de co ccoger o oger un na de d llas as pa arttit ituuuna partituras más conocidas de la música clásica, gracias al más de centenar de grabaciones existentes y ubicua en espacios anodinos e hilos Lass cuatro esmusicales cargantes, La L taciones, tan reproducida que mantiene menos frescura que el salvapantallas de Windows, reescribirla y, con el resultado, llenar de curiosos la tienda Apple en Regent Street para presentar este encargo de Deutsche Grammophon, convertirlo en el álbum más vendido de música clásica en iTunes UK y agotar las 1.150 entradas paa ra el concierto en el Barbican Center? Siendo la respuesta Max Richter, el compositor británico de origen alemán creador de algunas de las más interesantes bandas sonoras de la última década, en especial Vals con Bashir, cofundador de Piano Circus, que expandió la música minimalista de Reich, Fitkin, Riley o Nyman, responsable de la música del visionario coreógrafo Wayne McGregor, de las instalaciones de rAndom InternatioInternat atio at onal, de cuatro ro o discos diiisc d scos sc os en solitario con n el ssello ellllo Fatcat Records –el

Max Richter

FOTO ERIK WEISS

Wayne McGregor

El futuro tiene dólares PEIO H. RIAÑO

La historia del bailarín y coreógrafo f Wayne Wayne McGregor (Stockport, Reino Unido, 1970) se resume en un constante desajuste con su época, que le ha hecho llegar antes de tiempo a la leyenda. Es la perfecta figura del intruso, que se cuela en las instituciones más conservadoras para abrumarles con sus experiencias vanguardistas. Cuando ingresa como coreógrafo f rresidente esidente del Royal Ballet de Londres, en el 2006, le señalan, su presencia allí sólo puede deberse a la locura de algún responsable o a un cortocircuito en el sistema. Y desde entonces ha hecho para la primera compañía de ballet del Reino Unido varias coreografías f contemporáneas, de las que destaca Chroma. Era su primera obra en el Covent Garden y colocó col o ocó una caja completamente blanca creada por el arqui-

tecto tectto minimalista John h Pawson, P wson, Pa con la música y arreglos del d l infinide to Jack c White (White Stripes). Desmontó, desajustó y desencajó los cuerpos de los bailarines clásicos, ampliando el recorrido del nuevo movimiento del cuerpo humano n que ya ya contaba con catorce años de trabajos con su u compañía compañía Ran-

llet de Nueva York, en el Ballet de Stuttgart, en La Scala de Milán, en la Royal Opera, Operra, ha colaborado con coreografías en espectáculos del Old Vic, Royal National Theatre, Royal Court Theatre, tambié también m n en vídeos musicales de Radiohead o con la ceremonia inaugu inaugural a ral de los Campeonatos Mundiales de Nata-

Con un el estilo neurótico, desestructurado, obsesionado por lo intelectual, el coreógrafo levanta cr reaciones absolutamente emocionales creaciones dom Dance, en los que se comprometía metíía con la ciencia y la tecnología. Chroma fue un éxito. Más lugares extraños para un intruso: la excelentísima Orden del Imperio Británico, con la que a principios del 2011 le reconocieron su trabajo desde los 22 años, bajo el título de Comandante. Antes había estrenado creaciones creacion o es en el Ba-

ción de Roma (2009), ha pasado por la Bienal de Venecia… y en el 2013 creará para el Ballet del Bolshoï una nueva versión de La consagración de la primavera. Y con lo que ganó por las coreografías de las películas The woman in white y Harry Potter se compró un retiro en la remota isla africana de Laum, donde dond de va siete semanas en Navida-

des con su pareja, su perro y sus padres. Por si se echaba en falta algún detalle biográfico c básico que remate el retrato robot de quien ha logrado mantenerse durante 18 años en la brecha vanguardista de la danza contemporánea, practica una abstinencia completa de la cafeína, el alcohol y cosas más fuertes. “Ser libre otra vez, retornar a la violenta mente”, escribió ó el poeta norteamericano Wallace Stevens. Wayne McGregor podría estamparse una camiseta con el verso. “Me interesa interesa siempre ir más allá de los límites, crear un nuevo virtuosismo tuossismo basado en coordinaciones muy complejas”, complejas e ”, explica para definir su estilo desestructurado, anguloso, neurótico, locuaz. Obsesionado por el proceso intelectual, advierte que sus creaciones son absolutamente emocionales y muy veloces. Prefiere errar y estrenar a ensayar e incubar. Él se ha encargado de generar la leyenda, y un prejuicio, sobre la frialdad de sus composiciones al vincularse con laboratorios de neurociencia (estuvo becado en ese departamento en la hace Universidad de Cambridge g h ace seis años). Y, sin embargo, su interés por estudiar los vínculos cognitivos que utiliza nuestra mente pa-


Un momento del espectáculo ‘Infra’, coreografía de Wayne McGregor con música de Max Richter presentada este mes en el Royal Opera House BILL COOPER / ROH

Caminando bajo la lluvia Rain room es una sencilla pero po p lisémica polisémica cond on nd duc uce, uce, e, si ssi-instalación: un pasaje oscuro co conduce, ad do o,, a guiendo la luz de un potentee resultad resultado, un área rectangular donde caee un u na es eespesa spesa una lluvia. El contraluz permite distinguir distin in nguir la música caída de las gotas, y una tenue músi si amsica si biente –de Max Richter– nos aíslaa del exterior. Y se presenta el dilema: si si cruzo ¿me mojaré? Dentro, otros visitantes visitanttes se divierten, secos. En el instante en que qu ue decipenetramos, dimos suspender la lógica, penetr ramos, y medida la cortina de agua se abre a medid ida que id tiene avanzamos. Cada decisión ti iene un ef eefecto ecto en nuestro entorno. Y encierra tantos oss sig¿Experimento? nificados como visitantes. ¿Experimen nto t ? autocono¿Rito de paso? ¿Experiencia de autocono o-

cimiento? ¿Invitación a soñar? Los responsables, rAndom International, trazan una un u na nueva nu ueeva v forma de entender no sólo una experiencia dinámica experienci ia d di iná n mica con la obraa de arte, delgada también la delgad ad da línea lí lí entre ciencia huexperiencia manista y nuestra expe eri rieen ncia del mundo. El mecanismo que control controla la Rain Rain Ra in ro rroom oom om es una vuelta de tuerca a la cámara foucaultiana: ya no vigila sino que detecta e interactúa. inter e actúa. “La vigilancia –explican rI– suele implicar algo que está escondido o, si está visualmente presente, no ofrece una respuesta resp puesta al observador, este sólo puede especular. En nuestro caso, la vigilancia sirve para ofrecer ofreecer una respuesta directa que dé autonomía, no que atemorice.”

ra diseñar la la experiencia e pe ex p rien nci cia no cia no se desdeesd e vela más que en un un compositor compositor exexex traord traordinariamente r inariamente cálido cál álid do en medio de un espacio sin purgar, purgar, que pu prescinde de las imágenes. imágen nes. El Festival all Madrid en Danza D nza preDa sentó hace un año uno de d sus últimos trabajos, FAR, en ell que que el movimiento terminaba por po or transformarse en un modo del d l deseo, un de modo vacío de sombras sombra rraas acompañado por una música (del (del compositor (d Ben Frost) que a lo lo sumo sumo era un sonido inmóvil,l,, latiendo latiendo desde la d sde los de sampleados oss de d piezas de Vivaldi. No cabe duda, cab be d uda, McGregor entiende laa danza d nza como una forma de pensada miento físico, donde, en este caso, utiliza una súbita nube de rostros y brazos, de voces que claman en silencio en medio de una intensa luz blanca que destella, parpadea y se mueve desde el fondo del escenario. Nada más, sólo el panel luminoso futurista creado por Lucy Carter y los cuerpos de los bailarines tejidos bajo a tenues tintes de teji e dos casi transparentes. Cuerpos sin artificios en un barco en verdad vertiginoso. El coreógrafo se inspiró en la obra del historiador riad dor Roy Porter (1946-2002) sobre los vínculos de la mente y el cuerpo en el XVIII, que tituló Flesh

in the age a of reason (Carne en la Edad de la Razón). FAR, acrónimo del título de Porter, se cuestiona la supremacía de la razón amenazada por la fragilidad de la carne. Se pregunta qué podemos saber de nosotros mismos. ¿Cómo condiciona nuestro físico f ese conocimiento? Porter analizaba los inicios de la obsesión por la juventud como paradigma de la belleza y McGregor utilizaba ese cuerpo como compañero inseparable de baile de la mente y del alma, hasta que la muerte los separa. Y sobre el escenario se repite un estribillo: el ser humano que como la serpiente ha mudado de piel por lo oscusobre la tierra y avanza a ro como puede, aprendiendo de su cuerpo, de sí mismo, olvidando sus orígenes. Las contracciones más grotescas, sus impulsos eléctricos más típicos de la revolución coreográfica que ha llevado a cabo McGregor en estos años, en FAR se atemperan, porque ha diseccionado el cuerpo sin olvidar el alma, porque bruñe el cuerpo en el detalle, en el escrúpulo por la técnica exquisita, para desvelar los dramas humanos y las aguas revueltas que confunden y aíslan al hombre contemporáneo, entre las sombras de la era digital. |

EN DIRECTO Miércoles, 14 noviembre 2012

FELIX CLAY

Cultura|s La Vanguardia

‘Rain room’, instalación en la galería del Barbican de Londres

músicos y productores para que hicieran un lifting a su catálogo. En la nómina figuran Jimi Tenor, Matthias Arfmann, Matthew Herbert, Carl Craig y Mortiz Oswald. Una fórmula que ya había explotado el e sello Verve o compositores como Reich o Glass. Pero muchas veces ha quedado en la mera manipulamanipulaación de lo existente y el sampleo. sam mpl pleo. Richter explicó en Regent nt Street nt encargo que tras recibir el encarg rggo de DG, se dio cuenta de que si se s limitaba digital el resultado a la filigrana f r sultado sere ría como el de un niño o divirtiéndose en una tienda de golosinas. Así que echó mano de lápiz láápi p z y pentagrama y reescribió la obra, o ra, tal y como ob musical la tradición musica ccaal ha hecho desde sus orígenes: tomando t mando prestato do. Beethoven dee Händel, Brahms de Schumann, Rajmáninov Raajmáninov de PaR Luciano ganini, o Lucia ano n Berio –pionero electrónica de la electróni ica y la vanguardia europea que acogió accogió en sus clases a Richter– de Weill, W ill, Purcell o MahWe ler. El británico britán ánico utilizó la imagen “químico del “químic co que aísla, átomo a átoá mo, los elementos ele el lementos de los que está compuesta compue ueest s a la partitura y crea con elloss nuevas n evas moléculas”. El resultanu do o ess Recomposed. Vivaldi: The ffour fo ur seasons, un malabarismo musical en el que se suceden Vivaldi y Richter caprichosamente, se superponen, se alientan, se escuchan uno a otro, formando un colorido espectro de ambos. Un péndulo que ahora bascula sobre Vivaldi, ahora sobre Richter, pero siempre con el ADN del veneciano. En la víspera de Todos los Santos, el vestíbulo del Barbican londinense fue punto de encuentro de >

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mismo de O’Halloran, Hauschka, Jóhannsson o Chauveau–, uno de los cuales es una colección fascinante de politonos para móvil (24 ( Postcards d in in full f colour), r plagados todos de referencias literarias a Kafka, Tsvietáieva, Milosz, Eliot o Murakami… entonces ento onces todo tiene sentido. Cuando Aomame, la protagonista de 1Q84, pone la radio después de una siesta y suena un concierto de il prete rosso, le parece que aquella música “había sido compuesta para enfatizar lo irreal de la realidad”. Richter, también, tambié m n, rasca esa delgada pátina. Vivaldi, mente de vitalidad compulsiva que prefigur el impresionismo pictórico y la ró modulación m mo odulación estructural del minimalismo, ma ali li lismo, ha tenido una fama post mórtem mórt tem em muy irregular. Salvo por puesto haber p u sto las bases del concerto ue derivarían que luego o de d rivarían en la sinfonía, considerado fue conside deera r do durante casi dos juntanotas, siglos como o un un simple simp m le ju untanotas, las hasta que en la as décadas 1920-30 se descubriera y estudiase est s udiase una ediXVIII ción del siglo XV VIIIII I de sus obras completas. Tras la guerra, gu uerra, la explodiscográfico sión del mercado disc sccográfico y el hicieinterés por el tardobarroco tardobar arr arroco ron el resto. Vivaldi hasta hast stta en la sointerés pa. Y, con todo, el interé és por Las cuatro estaciones perdura. a Otros compositores han tomado o y relocarelocalizado el concepto: Piazzola (Esta(Es E taamericiones porteñas), s Glass (The am merican four seasons) s o Desyatnikov Desyatniikov nadie (The russian seasons). s Pero nadi de había dialogado con tanta proximiproxim mii-dad con Vivaldi. Deutsche Grammophon inició una serie de colaboraciones con


cool-disfra f zados para la fiesta t de cool-disfrazados Halloween amenizada por DJ Vindicatrix dicatr a ix y los que íbamos a resucitar a un muerto muy vivo, Vivaldi. Richter se rodeó de la Britten Sinfonia y Daniel Hope, el virtuoso británico, b br rit itán ánico, rosso como el veneciano, empuñó que empu uñó ñó un violín fabricado después un año despué uéés de la muerte de Vivaldi. Después de de una breve intro del sintetizador de de Richter como bandada una ba b ndada de aves es en la que se es mezclan violines y ecos eco co electrónicos co cos, empezó la primavera. primaver e a. ¿Hay algo más irreal en una lluviosa llluv u iosa noche de octubre londinense? londinen nse? Dejando al margen sus su us 32 bandas sonoras, la segunda parte p rte del pa concierto fue un repaso a sus u trabajos: Memoryhouse, The bluee notebooks, Songs from before, 24 4 Postacompacards… e Infra. Al piano y aco c mpañado por un quinteto de cuerda, c erda, cu Richter se mostró como el cr ccreador reador ensimismado curioso, intenso, ensimism mado y quee ha de depurada sensibilidad qu q tradición aglutinado tanto la trad dición n clásilas ca como las tendencias de d la as pasa-

Richter es un cread creador dor aglutiina intenso, que aglutina la tradición clásicaa y nuevas tendencia as: del tendencias: punk a la electrónica electrón nica pospunk, das tres décadas: posp punk, ambient, bien e t, minimalismo o eelectrónica. lectrónica. tecnología Richter se sirve de la tecn c ología en permite su justa medida, permit ite la irrupit (crepitaciones, ción de la vida (crepita taaciones, vomisma ces, ecos…) con la mism ma candidez con la que John Cage se asombraba con la arquitecturaa del vidrio: la obra como espacio dee acogida del mundo exterior. “Lo an aanalógico alógico lleva consigo una historia”, historia i ”, ha afirmaque do Richter, músico q ue entiende su trabajo como unaa ramificación ficción. de la literatura de ficc c ión. Por eso, extrae de cada nota el e máximo de para significado y crea, pa p ra el oyente, una relación parecida daa a la que estad blece el escritor en laa soledad de la espacio lectura: un espaci io de de re re recogimiento y reflexión, un n foco de de eempatía mpatía otro acontece hacia lo que acon nteece ce all ot tro ro lado selecdel espejo. Sirva de d prueba la se ele le lección de películas y documentales a quee ha puesto música. los qu q mejor Tal vez la me ejor definición de essensibilidad ta sensibilid dad musical contemporánea sea la que ofrece David Byrne en su libro How music works, cuando compara la tradición musioccidental, cal occident tal, más preocupada por la relación y organización de que las notas que por lo qu ue son, y la china, en la que cada tono es una entidad musical por sí misma: “Los nuevos compositores occidentales parecen moverse en un punto intermedio; nos piden ver sus obras como forma, como entidades, de es, como un envolvente y como un espacio de escucha profunda”. Un nuevo estadio de la confusa complejidad cultural de la que somos deudores. |

Pantallas

PANTALLAS Miércoles, 14 noviembre 2012 Cultura|s La Vanguardia 26

> los asistentes convenientemente

Webserie La progresiva ffusión usión d del el eenvoltorio nvoltorio o con diversas p prótesis, avances dee las rótessis, ffruto ruto de los avan nces d tecnologías de llaa iinformación nformación y la com mun niccación, comunicación, desencadenar puede desen ncadenar efectos indesea abless. ‘H+’, una indeseables. producida habla webserie p roducida por Bryan Singer, ha abla de ello

Humanidad aumentada MIKE IBÁÑEZ

El junio pasado pasaado d Sergey Brin, uno de los capitost capitostes sttes de Google, presentó en la reunión reun nió i n anual Google I/O uno de los secretos s cretos peor guardase dos –delibe –deliberadamente– beeradamente– de la empresa, el Project P oject Glass, o lo que es Pr lo mism mismo, mo, o las “googlegafas”, un prototipo o de d gafas que además de poder grabar como cág abar y fotografiar gr f mara, ma m ara, también funcionan como pantalla al incluir entre sus prestaprestaaciones la realidad aumentada, añaañ ñadiendo una capa de información inform mac ación suplementaria a la realidad aad d y sin necesidad de otro objeto o que que esas gafas: verás una calle a ttravés ravés de ellas y surgirá información inform rm mación sobre comercios, servicios, servici ciios o , detalles... El próximo posible posible paso de esas po gafas, que estarán estarán disponibles el es 2013 por 15 1500 500 dólares, será incorporar, clar claro, aarro, el entorno natural de Google Goog Go o le co ccomo omo m es internet. Tal Tal como Ta como co mo el una el hombree eess u na especie de interfaz faz básica fa bási bá ási sica entre el mundo y nuessic tro disco duro, el cerebro, esa interfaz tendrá una interfaz, una pantalla del todo discreta y transparente

como es la de d unas gafas que nos conectarán n a la Red. Es una tendencia natura natural al que más temprano que tarde see producirá. p oducirá. Y esa neo-panpr talla ees estará stará destinada a hacerse aún más más discreta, una prótesis aún má máss iindetectable. ndetectable. El 2010 y en su visita visi siita si t al Bdigital Global Congress celebrado cceelebrado en Barcelona, el divulgador dor visionario Michio Kaku comentaba que en un plazo plazzo no superior a diez años el populacho tendremos al alcance lentes de contacto con acceso a internet incorporado actuando casi como “rayos x”, en lo que será una comunión total del hombre con su entorno digital. Un parpadeo, iniciar, dos, navegar... Y un paso más en esa fusión fu ussiión ión ón cada vez más orgánica, orgánica caa, será será se eráá la “interiorización” de de la la prótesis, y es de lo que qu ue nos no n os habla habla una webserie estrenada el pasado agosto exclusivamente en la Red, en un canal de YouTube. A la analogía cerese bro/disco duro y ojo/cámara o añade también la función proyector y pantalla. En The entire history


of you, la entrega de Black Mirror, la gente graba, almacena y reproduce recuerdos. En H+, que así se llama la webserie, el cerebro servirá para navegar por internet de un modo orgánico, biónico. H+ nos traslada a un futuro cerf cano en el cual un tercio de la población mundial accede a internet mediante el HPlus, un microchip instalado en el cerebro, un implante neural que conecta el sistema nervioso del portador a la Red, poniéndolo en sintonía también con el resto de implantados. El desencadenante de lo narrado en la serie es La Calamidad, lo que pasa cuando un día un “virus” ataca el sistema, causando la muerte por todo el planeta de los implantados: Desástrofe Global al canto. Y los capítulos de la webserie –cada jueves se cuelgan dos o tres nuevos webisodios– nos llevarán mediante flashbacks y fflashforwards –de siete después años antes a dos años despué és de La Calamidad– a diversos puntos explicar del planeta para intentar explic car ar qué pasó y por qué. ¿Transhumanismo? o?? o

curiosidad Una curios sid idad daad d relevante es el título de llaa webserie. w bserie. Aunque el nomwe bre br re co ccompleto mpleto es H+: The Digital Se-

ries, se conoce como H+. Y H+ es justo el símbolo con que se representa el movimiento transhumanista, siendo también H+(Humanity ( Plus) s eell nombre de uno de los sites más veterano y reputado en cuanto a difusión de ese movimiento que propone un uso desacomplejado de ciencia y tecnología para cuestionar las limitaciones biológicas de la especie y lograr una mejora tanto de sus condiciones físicas

¿Acabaremos siendo una vulnerable extensión simbiótica de la Red? ¿Con un implante neural? como de vida, proponiendo una Aumentada”, “Humanidad “Human nidad Au A mentada”, caliconsecuencias brando también las consecue ueenc ncia ias ia filosóficas éticas, incluso filo osó s fi ficcaas de esa 10.0 versión 10 0.0 .0 de de llaa especie. Siendo argumento el ar argu rgu g mento y la visión de la webserie H+ tirando a desastrofista, negativa, “bioludita”, sorprende esa “apropiación de marca” H+ justo en un producto que puede leerse como una especie de ataque a los postulados transhumanistas. transhum u anistas. La moraleja que rezuma la webserie

es: al tanto con la tecnología, algo que a veces no controlamos ni entendemos. El cyborg-futuro no mola... Desastrofista, y torpona puesto que lo que nos presenta H+, el avance que permite ese microchip parece no ir más allá de una versión mejorada de las googlegafas. Resulta más estimulante oir a un pope transhumanista como el mítico Ray Kurzweil en alguno de sus docu/mentales hablando de los nanobots –robots microscópicos– en nuestro cuerpo y cerebro, que su plasmación en la webserie. siendo una ¿Acabaremos vulnerable extensión simbiótica de la Red? Porque implantes neurales para vivir online los habrá, seguro: preguntado Eric Schmidt, otro de los capitostes Google –el gran hermano del Gran Grran HermaG Herm He Herm rmamaa no–, no o–,, si si la la eempresa mpresa estaba trabajando el tema implantes cerebrales, Schmidt respondió que no (todavía). Llegado el día de la somatización, y contando que tenemos de d serie una buena resolución ocular (570 megapixels, aprox.) y una memoria standard aceptable (unos 2,5 petabytes), lo suyo será instalarnos un anti-virus potente para evitar calamidades... y a jugar. |

Junto a estas líneas: paisaje tras la calamidad en 'H+', una imagen que remite a una similar de otra serie sci-fi con catástrofe como fue 'Flash Forward'. Abajo, de izquierda a derecha: científico a punto de inyectar –de un modo un tanto rupestre– el nanochip neural HPlus a una de las protagonistas de 'H+'. Sergey Brin con sus 'google glasses' puestas y mirada visionaria hacia el futuro. El concepto de pantalla cambia con prótesis como essas gafas es esa esas gaafas gaf as

Por cierto, ¿habrá restricciones geográficas cuando naveguemos con el coco? dójico. dójico dó jico ji co. Estamos Esttaamos en internet, Esta Es el medio de la difusión diifusiión ón y de de la audiencia global por antonomasia. De todos modos, la propia p opia idiosincrasia de la pr Red soluciona el absurdo o al haber webs explicando formas de saltarse ciertos bloqueos. Por cierto, ¿habrá restricciones ge ggeográficas ográficas cuando naveguemos con el coco? M.I.

PANTALLAS P NTALLAS PA Miércoles, 14 noviembre 2012 Cultura|s La Vanguardia

Cada breve o brevísimo webisodio –de 3 a 6 minutos de duración– de los 48 que constará H+ será una pieza de un puzle, estando estand do diseñado el producto, y esa esa es una peculiaridad, para paa ser consumido de un modo modo no lineal, pudiendo videar videar vi los capítulos que tran transcunscurren en un punto concreto conc n reto del planeta, o los quee protagoniza tal personaje o tal tal trama, o cronológicamente, cronológicaamente, siendo H+ algo muy p pensaensado para su consumo en en un medio con rasgos propios prop o ios como internet. Aunque u justamente uno de estos ra rrassgos genere incongruencias. incongruen ncias. H+ es un producto con con nombres y presupuesto. presupuesto to to o. Producida por Bryan Si Singer S nger (Sospechosos habituales) ( habituales es) y es amparada por una major ma ajor como Warner Brothe Brothers, ers, es un ejemplo de una te tendenendencia actual como ess apostar aap postar el mainstream por por la po la cibec beci resfera. Pero aunque matizao aunq que u m ma attiiza zazada pues H+ está eesstá tá sometida sso ometida a limitaciones geográficas. Si vas al canal YouTube oficial de la webserie te toparás con que NO puedes ver los capítulos: “el usuario que ha subido el vídeo ha hecho que no esté disponible en tu país” será el mensaje. Para-

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Internet


PANTALLAS PA A NTAL LA AS

Televisión T elleviisiión C Coinciden oiinciden dos series sobre la fam familia milia que contro oló el Vaticano controló

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Cultura|s La Vanguardia

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Los Borgia: cuestión de familia ‘Los Borgia’ Dirección: Neil Jordan (creador), Simon Cellan Jones, John Maybury, Jeremy Podeswa. Con Jeremy Irons, Franço nnçço nço nçois ç is is Arnaud, Arrnaud A Arn r aud, auud, aud François Holliday Grainger, Colm Feore, David Oakes, Peter Sullivan, Aidan Alexander, Lotte Verbeek, Ronan Vibert, Joanne Whalley y Derek Jacobi, entre otros ‘Els Borja’ Dirección: Tom Fontana (creador), Oli iver Hirschbiegel, Hirrschbiegel, Oliver Dearbhla Walsh, Cristoph Schrewe. Con John Doman, Mark Ryder Stanley Weber Isolda Dychauk Assumpta Serna Diarmond Noyes Marta Gastani y Andrea Sawatzki

Ojo: LLaa família Borgia Bor Bo o gia g al completo, una serie guionizada y dirigida por Neil Jordan

JORGE CARRIÓN

Los Borgia es la serie más europea de la actual teleficción norteamericana. No sólo en la ambientación, también en el estilo narrativo y en el tono o intelectual. La interpretainteerpretación de Jeremy Irons como Papa, siempre al borde de la auto-parodia, dia, di a, parece consciente de esa voluntad lunt taad d de traducción europeizante. Si en n Roma aparecía Cicerón y Tudor en Los T Tu udor lo hacía Thomas Cromwell, es Maquiavelo quien asegura en Los Los Borgia i una cuota cultural quee parece innecesaria cuando la ficción ficcción se ambienta am mbienta en Unidos. los Estados Un U idos. No hay caescritores meos de escr ritores famosos en Boardwalk Empire Empi p re o en Mad Men. serialidad Cierta serialid dad a histórica constituiría, por tanto, taanto, una suerte de sub-género: el del d l pequeño de pequeñ e o corpus de ficciones quee salen de las fronteras o t ras del te d l Imperio de Impeerio y fabulan f reconstruyen laa deriva al otro lado del océano de llos os imperios precedentes. La cuestión del del género de género es crugé cial en ellas.. Arriba Arri rriiba ba el conflicto principal de Los Bo Borgia es el que B o orgia enfrenta a Juan y Cés César, ésar, hermanos és y enemigos, el capitán n sin luces y el cardenal sin vocación, vocación ón, obligados ón por su padre a la convivencia con nvivencia y a trabajar coordinadament coordinadamente n e para mayor gloria de la familia, a a medida que avanzan los capítulo capítulos os descubrimujeres mos que es en las muje jjeeres donde recae el peso de la serie. e La promiscuidad del Papa provoca provvoca un cambio de pareja: Vannozza Vannoz ozza de Cattanei, la madre de suss hijos, h jos, es substihi tuida durante la primera prri p rimera temporada por Giulia Fa Farnese. arnese. Pero en la segunda, nuevas nuevvas as amantes del pontífice ocuparán ocupar arráán n su cama, de modo que Giulia Giul ulia ul ia será relegada al lugar que qu ue antaño antaño perteneció a Vannozza. Es entonces cuando ambas mujeres, en el estatus más incómodo que la sociedad de la época podía imaginar, se alían junto con Lucrecia para denunciar la corrupción de la curia vaticana y para encau-

zar los fondos hacia los más desfavorecidos. Giulia deviene tesorera y su simoniaco esposo adquiere conciencia, de pronto, de sus pecados. Mientras que el resto de los personajes que lo rodean ejercen la violenciaa y el poder sin margen para la duda, el Papa es un ser contradictorio y atormentado. Pero de a nuevo el género interviene i terviene para in

desplazar la atención a del ámbito de lo masculino: Micheletto, la mano derecha de César, un asesino metódico, se revela como homosexual en una visita a la casa paterna. La escena de ese sexo proscrito posee una intensidad política y dramática que el erotismo heterosexual, a copia de inercia, va perdiendo a medida que se suceden

Imagen de la serie ‘Els Borja’, del creador y guionista Tom Fontana

Los frutoss de la ambición JORDI BALLÓ

La otra serie contemporánea de los Borja es la que emite TV3 (con la j original de la familia valenciana), dirigida en algunos de sus capítulos por el austriaco Olivier Hirschbiegel ( hundimiento) (El o a partir de un u guión general de Tom Fontana (Oz, z Homicidio). o Quizás el trazo más característico de esta aproximación ficcionada a la familia valenciana es el desarrollo del principio p incipio argumental pr de la ambición como motor dramático. Eso explica que tarde en llegar el episodio principal de la elección de Rodrigo de Borja como papa Alejandro VI, en una sesión memorable

de compra-venta compra-vventa de votos, que han descrito perfectamente autores como Joan Francesc Mira o la italiana Maria Bellonci. Antes e de esta escena crucial, hemos asistido a la cuidada planificación de d este ascenso, aprovechando aprovech hando las influencias tejidas alrededor del anti-guo Papa, el primero primerro de los Borja. Tras la proclamación de Alejandro VI se multiplican las conspiraciones de palacio, algo que no es anecdótico, porque lo fascinante de los Borja fue que convirtieron eso en cualidad política y cultural, en una corte floreciente que incluyó a Leonardo y a Miguel Ángel.

los capítulos. Esos minutos nos recuerdan que, mientras las mujeres heterosexuales van desarrollando lentamente estrategias de poder y de independencia (como el divorcio), los homosexuales sólo pueden mantener en secreto una condición que durante algunos siglos más todavía podrá costarles la vida en esa misma Europa. El caso de Lucrecia es el más interesante de la serie de Neil Jordan. A diferencia de las versiones tradicionales, más pendientes del mito que de la verdad, la hija de Rodrigo Borgia no es particularmente lasciva y no mantiene relaciones con su padre ni con su hermano. Joan Francesc Mira, uno de los máximos expertos en la historia de los Borja, sostiene que la leyenda del incesto es falsa. Probablemente fue Giovanni Sforza quien inventó ese bulo como venganza por su fracaso marital. En Los Borgia Lucrecia es sobreprotegida por su hermano favorito, con quien se alía en contra dee Juan, y sufre su condición n femenifemeni nii nina según los corsés de la époc época: ca: malcasada con un Sforza por obliobli lgación, adulterio y amor verdadeverdad dero, huida, reclusión en un convenconven en nto para dar a luz, rencuentro con el amante y asesinato de éste, intriintrrigas palaciegas. Madurar es aprenapreender las reglas del juego. Entender Entend der la propia sexualidad. Como sugiere Mira, en los hehechos históricos hay suficientee mamaterial narrativo: no es necesario necesaari rio recurrir a las leyendas. La La eficacia eficac a iaa de d Maquiavelo por César lo lo ll lllevó levó a ttoopríncipe. marlo como modelo de El prínci ciipe pe pe. En la historia cultural de Europa, el asesino, el lujurioso, el simoniaco, el fraticida es elevado a referente político de una época. Y la hija de una cortesana, la triple esposa, Lucrecia, fue condenada por Victor Hugo, Alexandre Dumas y tantos otros a los anales de la perversión y del veneno, por ser mujer. muje u r. |


Alondra Bentley The garden room GRAN DERBY

La asturiana Lorena Álvarez reivindica la canción popular –la de los romances, pasodobles pa p asodobles y jotas– en un n sorprendente disco que qu ue rezuma frescura postmoderna. post sttmoderna. Lo hace con la l única ayuda de vozz y guitarra guitarra y el aliño dee castañuelas, c stañuelas, xilóca fono, charango, charango, pandech cuerno, ros, cuer e no, rascador y otros instrumentos in nstrumentos que acentúan an ell tono rural an de una gr ggrabación abación –salbalidos picada de d ba b lidos de trinos oveja, tr rinos de pájaro zumbidos y zumbi idos de moscarmoscar adones– que, q e, lejos qu lejo j s de sonar rú rústica ústica y folclórif ca, caa, desarma desaarma por la de apuesta emocional em mocional de sus sus canciones; su canciones; llenas ca de cabriolas corales (La ( boda) a y que no rehúyen las historias saltatristes (Pequeño ( montes), s el sentido trágico de la vida (Testamento), ma-o ni cierto ma m soquismo (Muchas ( gracias) s o despecho (Plegaria). ( (Plegaria a). Por su parte, la cantautora angloespañola Alondra Bentley entrega un segundo álbum en el que se pasea con naturalidad por folk, jazz, pop y country de la mano de Josh Rouse y sus músicos valencianos. RAMON SÚRIO Canción

Más que nunca En los años ochenta, lo subterráneo era bastante mayoritario, y MUNSTER RECORDS propuestas malditas o exquisitas Rock vendían números de cinco ciBarcelona, fras. Decibelios, de Ba B rcelona, antiestablisheran así. Una banda de skinheads anties stablishllenaba un concierto en la plaza ment y gritones g Catalunya y se pulía millares de álbumes (hoy con segundo suerte venderían una décima parte). Su se egundo trabajo, el mini-LP Oi!, es un dañino pedrusco de Oi-punk canción protesta working class, estilo Oi i-punk y cosecha 1985, no apto para programas programaas culturales, agentes sociales o entidades patrocinadoras. Su energía y convicción son admirables, y la potencia de sus himnos no ha disminuido un ápice en casi treinta años. Fieros temas políticos como Achuntament, Viento de libertad (sobre Euskadi) o Subversión se unen a odas al rapado (Kaos ((Kaos,, de The 4 nombre Skins), ska con anhelo testicular ((Ningún Ning nggún ún n no omb mbre re arquetípicos bromazos de mujer) r o arqu quet qu etíp ípicos iiccos os b br romazos Oi! (Canción de J'N Roll Loquillo). cuna na a o J' J 'N Ro R oll Star, dedicada a Loquillo) o . Decibeafirmaban: lios lli ios afirmaba an: “Nuestro tiempo la crisis/Nuestro espacio la calle/Nuestro Dios la lu llucha”. cha”. Oi! es hoy más relevante que nunca. KIKO AMAT Decibelios Oi!

VV.AA. ¡Saoco! VAMPISOUL / RESISTENCIA

Este recopilatorio de bomba y plena no sólo ilustra un periodo importante de la música portorriqueña con todo lo que ello supone (el impulso de la música popular gracias a fen ffenómenos nóm menos como la televisión o la revolución cubana, que provoca la marcha de industria y músicos haciaa el país vecino), sino que además muestra tra parte tr paarte de laa raigamp bre de nuestra nues estr es tra rumba tra tr rumb ru mba mba Bomba y plena

catalana. c talana. Peret, atento ca a la música que llegaba del Caribe, versionó un par de canciones que aparecen aquí en sus originales: El negro bembón (que el de Mataró transformó en El gitano Antón), n pieza del influyente Rafael Cortijo, y El charlatán (La ( noche del hawaiano), o que interpretaba Ismael Rivera, exitoso cantante de la época, con la Orquesta Panamericana. Otras formaciones a caballo entre la isla y Nueva York como La Sonora Ponceña o la de Moncho Leña y los Ases del Ritmo, en la que militó el pianista Héctor Rivera, contribuyeron al desarrollo de otros ritmos latinos in iincipiencipientes como el boogaloo o la salsa. la sals sa lsa. a. RRAF AFA MARTÍNEZ AF MA MAR MA AR RTÍN TÍÍN TÍ ÍNEZ NEZ EZ RAFA

Xavier Montsalvatge Music for two pianos

NAXOSS

El pianista Jordi Masó s estáá haciendo una importante tee labor labo la abo bor en en Naxos. Naaxos. N o En esta ocaClásica

PERSIA

Lindstrøm Smalhans SMALLTOWN SUPERSOUND

Techno Inmersos en una

oleada de músicas amables, manelismos y otras producciones lo-fi –dignas de admiración, no se nos malinterprete–, parece como si el ritmo anduviera en un bache vergonzante y los cultivadores de la electrónica más hedonista trabajaran a escondidas. Serán, quizás, q izás, los vaivequ nes de la moda. Pero a poco que uno esté atento, descubre interesantes producciones para disfrutar de esas músicas que parecen herederas directas de los ritmos tribales, que apelan a los beats cual latidos del corazón. Como el último disco de este tee noruego. Al volumen vo ollu ume m n adecuado, olvida adeccua uado ado do, ol lvida uno que hay techno que viene del frío. I. MOYA

Faces John Cassavetes, 1968 ANDRÉS HISPANO

Lanzada en el 2005, la colección del sello Avalon Filmoteca FNAC vino a cubrir un vacío editorial en torno al cine de autor, sobre todo europeo y norteamericano. La colección, a razón de dos títulos por mes, se distinguió enseguida por su sobrio y elegante diseño, la inclusión de extras de interés y la perseverancia en completar filmografías de autores como Bresson, Jarmusch, Herzog y Wenders, difíciles hasta entonces de localizar en España, si no imposibles. Autores no occidentales, pero habituales en nuestros festivales, como Kitano o Kim Ki Duk, también han figurado en su catálogo. Ahora reeditan algunos de sus primeros títulos, con un nuevo diseño de cubiertas como única novedad. Los tres primeros títulos reeditados, los números 1, 2 y 4 de la colección, devuelven a las estanterías los clásicos de John Cassavetes Faces (1968), A woman under the influence (1974) y Opening night (1977). De los tres títulos, es Faces el que viene acompañado de los extras más interesantes, en particular un documental sobre su rodaje (40 minutos, con Gena Rowlands y Seymour Cassel entre otros colaboradores), así como de otro ensayo fotografía sobre la dirección de fotograf fía (12 minutos), aspecto fundamental en el cine independiente de la época, ya que se debían resolver ahí algunas de las mayores dificulsin tades de rodar si in dinero, en espacios naturales y en un régimen de espontaneidad notable. Faces supuso el retorno de Cassavetes al cine practicado en Shadows (1959), su impactante ópera prima, en la que redefinió con dell frescura y audacia el aspecto o de d americano. cine independiente amer eric er ic icano. películas Tras un par de pe ellíícu cula l s convenalgunas cionales y alg lggun u as interpretaciones en n fi ffilmes film ilmes lm de gran proyección lm ((Doce Doce del patíbulo, La semilla del Do diablo), o Cassavetes retomó la senda de sus jazz-style-psichodramas justamencon Faces. La aventura, a te, le fue recompensada con tres nominaciones al Oscar, entre otros premios y reconocimientos.

REGISTROS Miércoles, 14 noviembre 2012

SONES / WARNER

Cultura|s La Vanguardia

Lorena Álvarez y su Banda Municipal Anónimo

sión, acompañado fundamentalmente de su colega y amigo Miquel Villalba presentan música para dos pianos de Xavier Montsalvatge. Villalba es un estupendo pianista que últimamente hizo o unas exquisitas versioness de música francesa de entreguerras y de obras de Mompou. Momp m ou. En esta ocasión siión además de piezas como Barcelona Blues, Bluess, original para ballet, Calidoscopio y Homenatge (a Victoria de los Ángeles), s más de finales de siglo, y los rehechos Tres Divertimentos (obra primigenia de Montsalvatge), se pueden escuchar dos obras fundamentales a las que se agrega voz y percusión: Sum Vermis y 5 Invocaciones al Crucificado, en un marco más simbolista y religioso. r ligioso. Una excelenre te ocasión de escuchar estas músicas en el año del centenario de Montsalvatge. Monttsalvatge. JORGE DE

DVD

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Fascinación

RECICLAJE Miércoles, 14 noviembre 2012 Cultura|s La Vanguardia 30

Gingerismo Dos representaciones de pelirrojos contrapuestas: el realizador f Romain Gavras y la fotógrafa Geneviève Boutry. ¿De dónde surge la obsesión cultural por los panochas? ¿Son los ‘gingers’ nuestros amigos?

Amanecer pelirrojo KIKO AMAT

1. Los pelirrojos no son malos; solo un poco raretes. Siempre que les veo, y les veo siempre (en mi casa son son la raza dominante: 3 contra 1) so mee vi vviene ene a la cabeza la rata-topo lampiña dell desierto, un mamífero lampiñ iñ ña de d de piel rosa rosada quee no siente dolor ad daa qu q en la dermis y ess m más á feo que un ás catapultazo caatapultazo de estiércol. estiércoll. Con Co on eso eso es no quiero decir que los pelirrojos bípedos sean feos –de hecho, yo los encuentro la raza más bella de la creación– sino simplemente que son anómalos. Mírenlos cómo van, con su cromosoma 16 hecho un lío y su proteína MC14 más mutada que la Patrulla X, pero felices con sus pecas en polka, melanina inoperante y cabezas de pebetero. ¿Cómo no untarles en crema solar +50? ¿Cómo no sepultarles en sombrillas mil? ¿Quién podría odiarles? 2. Según ellos, un montón de gente. A los gingers les encanta dramatizar el racismo anti-pelirrojo. La web está llena de páginas donde se defiende a esta raza oprimida de una oculta ocult l a mano negra-rubia, como si se tratase de una etnia de los Balcanes en pleno pogromo. Mick Hucknall, cantante de Simply Red, afirma que sufre racismo anti-panocha, ignorando que quizás sea su cochambre m de grupo lo que aviva las llamas del odio. El prejuicio al que alude incluso tiene nombre serio, gingerism, a pesar que desde hace cientos de años el anti-pelirrojismo cotiza a la baja. Ni los nazis, que querían matar a todo bicho viviente, se interesaron ya por los coloraos. Incluso, diría, los miraban con cierta envidia genética. Por supuesto, en las edades oscuras se consideraba que los pelirrojos eran vampiros –como afirmaba el tratado Malleus maleficarum, de 1486– y de tanto en cuando se que-

maban unos cuantos. Eso era fruto de la eterna demonificación del raro que plaga la sociedad occidental: también quemaban calvos, israelitas, papizots o gente con dedos exg tra. Cuando había malas cosechas o un brote de peste, fijo pillaba el distinto; era la tradición. Y los pelirrojos destacan que es un primor.

longueras como María Magdalena, Clara Bow o la rotunda Christina Hendricks (de Mad Men). Suelen aliarse con el mal por un puñado de dólares, pero al final ayudan al bueno. d) Vivaz Sargentona de Humor Tempestuoso: Con deje chicazo y capaz de saltarle los dientes al me-

3. En el escrutinio al pelirrojo se mezclan la fascinación y un cierto f terror primigenio, sin duda ocasionado por los mitos medievales que retozan aún en el imaginario popular. Dichos arquetipos han ido calando hasta impregnar infinidad de fábulas, novelas y películas. En n ellos, los pelirrojos suelen ser pinpiinn tados en base a uno o de estos seis sseeis modelos: a) Enano/a Traviesón pero EntraE traEn ñable: Pippi Langstrumpf. b) Vil Traidor / Concubina naa de San tán: Judas Iscariote o Margaret Margaret Thatcher. La Tierra siempr siempre p e ha alojado a pelirrojos con mal mal café ma ccaafé e intenciones inmundas. inmun nd daas. s. Son Son los So los que lo dan mala fama al al reciclaje. r cicllaj re aje.. c) Jamona Frescales: Pelirrojas Peli Pe lirr li r ojas mi-

‘Roux et rousses’ rou usse s s’ Genevièvee Boutry Boutry Pudo verse ver errse hasta el ers 26 dee octubre octubre en el Institut Instit tittut Francès de tit Barcelona Bar Ba aarrcelona

Arriba: Imagen de ‘Notre jour viendra’ (Nuestro día llegará, R. Gavras) Sobre estas líneas, faltoso ‘banner’ de internet

Abajo: Varias pelirrojas, capturadas por la fotógrafa Geneviève Boutry para ‘Roux et rousses’, en común pose frágil-inquietante

nos pintado. Ver Maureen O’Hara, Katherine Hepburn y mi esposa. e) Patoso Simpaticote: Ron Weasley (Harry Potter). r f) Genio/Líder Temperamental: Vincent Van Gogh, Winston Churchill y Lenin sí. Ginger Spice y Mick Hucknall no. 3. Quizás buscando contrarrestar esos modelos, dos recientes representaciones de redheads han escapado del lugar común. El cineasta Romain Gavras ha dirigido el videoclip de M.I.A. Born free y el largometraje Notre jour viendra (2010). El primero, de ardua digestión si se es padre de pelirrojos, muestra un pogromo zanahorio: soldados capturan y exterminan a un grupo g de asustados panochas. En Notre

jour viendra, dos pelirrojos deciden culpar de todos sus males al gingerismo, y emprenden una violentísima y desaconsejable huida hacia Irlanda. La fotógrafa francesa Geneviève Boutry, en el otro extremo del espectro, presentó en el Instituto Francés de Barcelona una selección de instantáneas protagonizadas por hermosos pelirrojazos/as con aire prerrafaelita. La psicopatía justiciera de Romain Gavras se canjea en ellas por una mirada de empatía mundana, carente de dramatismo: los pelirrojos exhiben sin pudor sus llameantes cabellos de calabaza, calaba a za, como diciendo: “Eh, somos igual que vosotros. No nos guardéis rencor, hombre”. |


Ficción castellano

Ficción catalán

1 Victus 1/4 Albert Sánchez Piñol, La Campana. El asedio de 1714, visto y recordado por un aprendiz de ingeniero militar, Martí Zuviria 2/13 2 Cincuenta sombras de Grey E.L. James, Grijalbo. El joven empresario C. Grey inicia a A. Steele en unas peculiares prácticas eróticas 3 Cincuenta sombras más oscuras 3/9 E.L. James, Grijalbo. A. Steele rompe con C. Grey, pero las circunstancias (y la añoranza) le llevan a retomar la tórrida relación 4 Cincuenta sombras liberadas 4/9 E.L. James, Grijalbo. La fatalidad, el rencor y el destino acaban minando la precaria relación de A. Steele y C. Grey 5/6 5 Las leyes de la frontera Javier Cercas, Mondadori. Un adolescente conoce a dos delincuentes de su edad, y su vida da un giro radical 6 El invierno del mundo 6/7 Ken Follett, Plaza y Janés. Los destinos de varias familias europeas golpeadas por la Segunda Guerra Mundial 7 Misión olvido 7/9 María Dueñas, Temas de Hoy. Una profesora viaja a California para catalogar el legado de un autor, y se ve envuelta en intrigas y amores –/2 8 Antigua luz – John Banville, Alfaguara. Un actor de teatro se encara con las mujeres que han marcado a fuef go su vida 10/4 9 Las joyas del paraíso Donna Leon, Seix Barral. Una musicóloga investiga la implicación de un compositor barroo co en un sonado crimen 9/5 10 Ciudad abierta Teju Cole, Acantilado. Acanti tila ti tila lad do o. Un joven psiquiatra nigeriano ca am miina n sin rumbo por Manhattan, atecamina sora and ndo iideas deas en su cerebro sorando

1/13 1 Cinquanta ombres d’en Grey E.L. James, Rosa dels Vents. El joven empresario C. Grey inicia a A. Steele en unas peculiares prácticas eróticas 2/7 2 L’hivern del món Ken Follett, Rosa dels Vents. Los destinos de varias familias europeas golpeadas por la Segunda Guerra Mundial 3 Cinquanta ombres alliberades 5/8 E.L. James, Rosa dels Vents. La fatalidad, el rencor y el destino acaban minando la precaria relación de A. Steele y C. Grey 4 Cinquanta ombres més fosques f 4/9 E.L. James, Rosa dels Vents. A. Steele rompe con C. Grey, pero las circunstancias (y la añoranza) le llevan a retomar la tórrida relación 6/8 5 Res no s’oposa a la nit Delphine de Vigan, Edicions 62. Tras encontrar a su madre suicidada, la protagonista indaga las claves en la crónica familiar 6 Lliures o morts 7/8 David de Montserrat y Jaume Clotet, Columna. El payés Ermengol Amill lucha contra los borbónicos en la Guerra de Sucesión 7 Stoner – –/12 John Williams, Edicions 62. Un n prof o esor choprofesor ca con el mundo universitario, y sólo halla salvación en la literatura –/3 8 Ciutat oberta – Teju Cole, Quaderns Crema. Un joven psiquiatra nigeriano camina sin rumbo por Manhattan, atesorando ideas en su cerebro 9 Jo confesso 9/46 Jaume Cabré,, Proa. Mo M numental repa paso pa so a llaa Monumental repaso hi h hist issttoria de de Occidente, a través travéés de de un un resto o catac taca historia lán atormentado por una culpa 10 Que ningú no et salvi la vida 8/3 3 Flavia Company, Proa. Víctor le pide a Enzo (un amigo en fase terminal) un insólito favor, que cometa un crimen

No ficción castellano

No ficción catalán

1 Una mochila para el universo 2/12 Elsa Punset, Destino. Cómo gestionar las emociones con fórmulas que caben en una mochila ligera 2 El precio de la desigualdad 6/8 Joseph E. Stiglitz, Taurus. El destino del 1% que vive bien va ligado a cómo vive el otro 99% de la población –/4 3 Les voy a contar – José Bono, Planeta. El ex presidente del Congreso anota en unos diarios (del 92 al 97) sus relaciones con el rey, Felipe, Fraga o Almunia 4 Urdangarín, un conseguidor... 1/2 E. Inda y E. Urreiztieta, La Esfera de los Libros. Las relaciones entre la familia real e Iñaki Urdangarín, con el caso Noos al fondo 5/5 5 Lo que nos pasa por dentro Eduardo Punset, Destino. Guía para superar las dudas que atenazan al ser humano a lo largo de la vida 4/2 6 Escuela de parejas José Antonio Marina, Ariel. Las parejas han de funcionar bien si queremos un óptimo desarrollo de los niños 3/38 7 El arte de no amargarse la vida Rafael Santandreu, Oniro. Claves para relativizar los obstáculos y miedos y ser fuerte psicológicamente 10/6 8 La Segunda Guerra Mundial Antony Beevor, Pasado y Presente. Una investigación definitiva sobre el acontecimiento más terrible del siglo XX –/2 9 Escucha esto – Alex Ross, Seix Barral. El crítico musical del ‘The New Yorker’ busca puntos de contacto entre la música culta y la pop 10 Ética de urgencia – –/6 Fernando Savater, Ariel. El filósofo dialoga con alumnos de bachillerato sobre los retos actuales de nuestra época

1/8 1 Delenda est Hispania Albert Pont, Viena Edicions. Los catalanes tienen en sus manos el poder de librarse de 300 años de sumisión 2/6 2 Barcelona pam a pam Alexandre Cirici e Itziar González, Comanegra. Actualización de una guía clásica, escrita pensando en un ‘passejant tafaner’ 3/12 3 Converses amb Teresa Forcades Eulàlia Tort, Edicions El Dau. Esta popular monja de Sant Benet de Montserrat explica su opción espiritual 8/8 4 Una motxilla per a l’univers Elsa Punset, Pòrtic. Cómo gestionar las emociones con fórmulas que caben en una mochila ligera 5/42 5 Córrer o morir Kilian Jornet, Ara Llibres. Testimonio de un joven fuera de serie, especializado en correr por las montañas 4/2 6 El caminant davant del congost Jordi Pujol, Proa. Textos y conferencias que visualizan la evolución soberanista del ex president de la Generalitat 10/24 7 El menjar de la familia Ferran Adrià, La Magrana. Los platos que comía el personal de El Bulli los días de servicio, concretados en 31 menús 9/4 8 Catalunya. Estat propi, Estat ric Joan Canadell, Albert Macià, Viena Edicions. La independencia traer��a a Catalunya un resurgimiento de su economía 9 Llibre de la Creació – –/3 Anónimo, Fragment g a. Texto fundacional f del Fragmenta. ocultismo hebreo, traducido por el profesor Manuel Forcano 10 Espanya, y un pes feixuc f – –/2 Francesc Caba a na, Pòrtic. La modernización modernizació i n Cabana, del Estado ha debilitado la economía catalana al nivel de la supervivencia

RANKINGS Miércoles, 14 noviembre 2012

Establecimientos consultados: Badalona Saltamartí Barcelona Bertrand, Casa del Llibre, Catalònia, La Central, El Corte Inglés, Fnac, Laie, Proa Espais Figueres Masdevall Girona Empúries, Llibreria 22 Lleida Punt de Llibre Mataró Robafaves Sabadell La Llar del Llibre Vilafranca Odissea

Cultura|s La Vanguardia

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Rankings Cultura|s. Edita: La Vanguardia Ediciones, S.L. Imprime: CRE-A, Impresiones de Catalunya, SL. Depósito legal: B-6389-1958

Portada: Detalle de una fotografía de Max Richter, por Erik Weiss (En directo, página 24)

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