Issuu on Google+

VIA CRUCIS de la

RECONCILIACION para la

NUEVA EVANGELIZACION

Rezar:

Canto:

Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Jaime Quispe Palomino, Pbro.


Introducción Queridos hermanos y hermanas: La Cuaresma, cuarenta días de peregrinación hacia el fondo de la esperanza, es una propuesta de la Iglesia que anima el encuentro con el hombre, con su propia conciencia y con Dios; por supuesto, en el escenario de la vida. La Cuaresma, cuarenta días de intensa oración, reflexión, conversión y reconciliación, es un tiempo privilegiado para la alimentación del alma, lacerada por el pecado. La Cuaresma, camino doloroso hacia la cruz, es el tiempo oportuno de cargar con nuestra cruz y caminar hacia el calvario para crucificar nuestros pecados como Cristo lo hizo por nosotros y hacer revivir la vida abundante que Él mismo vino a traer. El Via crucis, en el tiempo de Cuaresma, significa configurarse con el sufrimiento de Cristo y aprender a valorar lo que él hizo por nosotros en el camino de la pasión. Cada una de las catorce estaciones representa el detalle más resaltante del sufrimiento de nuestro Señor Jesucristo. Esta devoción ha sido asumida por la Iglesia para ser meditada todos los viernes, especialmente, en el tiempo de Cuaresma. No se trata de recorrer catorce largas y cansadas estaciones sino de meditar y acompañar a Jesús en el camino de la pasión. Cada estación es un misterio humano y divino de salvación. En cada estación, debemos encontrar el motivo de darle gracias a Dios por concedernos la salvación, entregando su propia vida en la cruz hasta la muerte. En el Via crucis, camino de la pasión de nuestro Señor Jesucristo, encontramos el gesto de amor más grande hecho por Dios en favor de la humanidad. El Vía crucis de nuestro Señor Jesucristo fue por la reconciliación del hombre con Dios; acompañemos, pues, el camino de pasión de nuestro Señor Jesucristo por la reconciliación de la humanidad que ha sido herida por el pecado de la muerte y la violencia. Este año, Mons. Pedro Barreto Jimeno, s.j., ha proclamado el camino de la Iglesia arquidiocesana de Huancayo como el “Año de la reconciliación para la nueva evangelización”. Es preciso reflexionar, basado en esta consigna pastoral, la importancia que tiene la reconciliación con el hombre mismo, con la pastoral de inclusión social, con el cuidado consciente de la creación, con la lectura asidua de las Sagradas Escrituras y con Dios Padre de misericordia. El Vía crucis es el camino de reconciliación con Dios Padre, obtenido por medio de Jesucristo nuestro Señor; ofrendando su vida en favor de los hombres. ¡Gracias, Señor Jesucristo, por haber entregado tu vida en la cruz como una ofrenda agradable a Dios Padre en favor de los hombres y por acción del Espíritu Santo! Les invito a recorrer todo el tiempo de Cuaresma por el camino de la pasión de nuestro Señor Jesucristo, que entregó su vida por nuestra salvación. Que la nueva evangelización esté marcada por la reconciliación para encaminar nuestras vidas por los senderos de un mundo donde reine la justicia, la paz y la vida abundante que viene de Dios. A los 22 días del mes de febrero, miércoles de la imposición de la ceniza, del año del Señor 2012. Con afecto de amigo y hermano. Jaime Quispe Palomino, Pbro.


Primera Estación Jesús en el Huerto de los Olivos

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Marcos 14, 32-36 Llegaron a una propiedad, cuyo nombre es Getsemaní, y dice a sus discípulos: “Siéntense aquí, mientras yo hago oración”. Toma consigo a Pedro, Santiago y Juan, y comenzó a sentir pavor y angustia. Y les dice: “Mi alma está triste hasta el punto de morir; quédense aquí y velen”. Y adelantándose un poco, caía en tierra y suplicaba que a ser posible pasara de él aquella hora. Y decía: “¡Abbá, Padre!; todo es posible para ti; aparta de mí esta copa; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú”.

La agonía de Jesús en el Huerto de los Olivos se repite cada vez que el hombre cierra su corazón a la reconciliación con Dios y con sus hermanos. Cuanta angustia embarga nuestro corazón cuando no sabemos perdonar a los que nos han ofendido y, más todavía, cuando no nos perdonan aquellos a quienes hemos ofendido. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, enséñanos hacer tu voluntad y no la nuestra.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos que se sienten solos y abandonados por sus amigos y familiares; para que, este tiempo de Cuaresma, reflexionemos la solidaridad, fruto de la reconciliación.

Señor Jesús, que entraste angustiado en el Huerto de los Olivos y allí mismo encontraste paz; alienta a todos los hombres a encontrar decididamente el valor de la reconciliación para la nueva evangelización.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: Una vez más rezaré, de rodillas me pondré, pueda ser que una vez más él me perdone.

Para un Dios que conoció la tentación, del amigo la traición, yo no dudo me perdones Dios amigo (2).


Segunda Estación Jesús, traicionado por Judas, es arrestado

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Marcos 14, 43. 4546 De pronto se presenta Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, de los escribas y de los ancianos. Nada más llegar, se acerca a él y le dice: “Rabbí”, y le dio un beso. Ellos le echaron mano y le prendieron.

Cuanto sufrimiento ocasiona la traición de un amigo en quien menos se espera. Cuantos hombres traicionan a sus mejores amigos por una determinada cantidad de dinero. Dios mismo ha experimentado la traición de uno de sus mejores amigos ocasionándole la muerte en cruz; muerte que se transformará en camino de reconciliación entre Dios y los hombres. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, enséñanos a ser honestos con nuestros amigos y semejantes.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos que sienten la traición de un amigo; para que en sus corazones exista siempre la disposición del perdón y reconciliación.

Señor Jesús, que fuiste traicionado con un beso por uno de tus mejores amigos, ayúdanos a reconciliarnos con nuestros amigos para ser discípulos-misioneros de la reconciliación para la nueva evangelización.

Canto:

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Yo vi sufrir a mi hermano, cuando bastaba una mano, de seguro también eso él me perdone.

Para un Dios que conoció la tentación, del amigo la traición, yo no dudo me perdones Dios amigo (2).


Tercera Estación Jesús es condenado por el Sanedrín

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Marcos 14, 55. 6062. 64 Los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín andaban buscando contra Jesús un testimonio para darle muerte; pero no lo encontraban. Entonces, se levantó el Sumo Sacerdote y poniéndose en medio, preguntó a Jesús: “¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Dios bendito?” Y dijo Jesús: “Sí, yo soy”. Todos juzgaron que era reo de muerte.

Cuando se trata de acusar injustamente a nuestros semejantes siempre vamos a encontrar argumentos suficientes para condenarlos. Recuerda que cada vez que condenas a tu hermano, a tu amigo, a tu compañero de trabajo, inclusive a tu enemigo, vuelves a condenar a Dios que está en cada uno de ellos. En vez de condenar a nuestro prójimo aprendamos a amar como Dios nos ama. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, aparta de nosotros el odio, la ira y la venganza; porque queremos vivir en paz con nuestra conciencia y con nuestro prójimo.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos que condenan a su prójimo sin piedad alguna; para que, en vez de condenar, trabajen por la reconciliación.

Señor Jesús, que fuiste condenado injustamente por el Sanedrín, aleja de nuestra mente y nuestro corazón las actitudes de condena que van en contra de nuestros semejantes. Asimismo, asiste a nuestras autoridades con la verdad que les hará libres de ejercer la reconciliación para la nueva evangelización.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: De rodillas, Señor, de rodillas, y en el polvo inclinada la frente.

Hoy venimos a ti Dios clemente, con amante y con fiel corazón (2).


Cuarta Estación Jesús es negado por Pedro

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Marcos 14, 72 Inmediatamente cantó un gallo por segunda vez. Y Pedro recordó lo que le había dicho Jesús: “Antes que el gallo cante dos veces, me habrás negado tres”. Y rompió a llorar.

Cuantas veces nos ha sucedido en la vida, especialmente en el momento más necesitado, la negación de un amigo aduciendo ser un conocido pero no nuestro amigo. Dios mismo da testimonio de la vergüenza que tiene su amigo por no querer comprarse el pleito y no meterse en el problema. Cada vez que negamos a nuestro hermano o amigo nace la semilla de la reconciliación que Dios le demostró a Pedro. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, ayúdanos a recomponer la amistad con Dios y con nuestros hermanos.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos que niegan a sus amigos, especialmente en los momentos difíciles; para que en sus corazones exista el anhelo de la reconciliación.

Señor Jesús, que fuiste negado por el amigo a quién encomendaste el primado de la Iglesia, ayúdanos a ser honestos y leales en toda circunstancia. Que siempre seamos capaces de reconocer nuestra fragilidad y, desde allí, ser constructores de la reconciliación para la nueva evangelización.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: Perdón, Señor, perdón (2) *Misericordia, mi Dios, por tu bondad, por tu inmensa

compasión borra mi culpa. *Lava del todo mi delito y limpia todo mi pecado.


Quinta Estación Jesús es juzgado por Pilatos

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Lectura del Evangelio según San Marcos 15, 14-15 Pero ellos gritaron con más fuerza: “¡Crucifícale! ». Pilatos, entonces, queriendo complacer a la gente, le soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuera crucificado.

Muchas veces pensamos que la mayoría tiene razón de lo que dice. Cuántas veces hemos condenado injustamente a nuestros semejantes sin que tengan culpa alguna, por no ser de nuestro agrado. ¿Cuántas veces hemos actuado bajo les efectos del rechazo y el odio, alejados del sentimiento de la tolerancia, el perdón y la reconciliación? El mundo necesita vivir reconciliado para el cese de las violencias en sus variadas manifestaciones. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, no busquemos un culpable de nuestras desavenencias sino ayúdanos a encontrar la reconciliación con nosotros mismos para vivir en justicia y paz.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos que se ponen a juzgar a sus hermanos; para que aprendan a perdonar las ofensas de sus hermanos como Dios nos ha perdonado

Señor Jesús, que fuiste condenado a muerte por Pilatos, danos fuerza para no caer en la tentación de condenar injustamente a nuestros semejantes. Enséñanos a respetar la verdad y la dignidad de nuestros semejantes. Que estemos unidos no para condenar a nadie sino para promover la cultura donde reine la reconciliación para la nueva evangelización.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: ¡Danos un corazón grande para amar! ¡Danos un corazón fuerte para luchar! Hombres nuevos, llevando el Evangelio,

anunciando a Cristo Salvador; hombres de nuevos, trayendo la esperanza a los pueblos sedientos de amor.


Sexta Estación Jesús es flagelado y coronado de espinas

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Lectura del Evangelio según San Marcos 15, 17-19 Los soldados le vistieron de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron en la cabeza. Y se pusieron a saludarle: “¡Salve, Rey de los judíos!” Y le golpeaban en la cabeza con una caña, le escupían y, doblando las rodillas, se postraban ante él.

Cuantas veces nos hemos burlado de nuestros amigos y enemigos. Cuántas veces hemos azotado a nuestros amigos y compañeros de trabajo con nuestras palabras de desprecio, traición, engaño e hipocresía. Cuántas veces hemos vestido a la gente con el traje del desprestigio, calumnia y difamación. Cuántas veces les hemos puesto la corona del dolor, sufrimiento y humillación. A pesar de todo, el Señor está esperándonos para concedernos la reconciliación para la nueva evangelización. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, enséñanos a respetar a nuestros semejantes.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos que flagelan al pecador con su indiferencia e intolerancia; para que cese la violencia entre los hombres.

Señor Jesús, tú que eres el verdadero Rey que ha venido a renovar todas las cosas en Cristo; renueva nuestro espíritu deteriorado por el pecado y revístenos con las vestiduras del perdón y la reconciliación.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: Ten piedad, Dios mío, dame tu perdón. Soy un peregrino, soy un pecador.

Vengo arrepentido. Ten piedad, Señor, vuelve a mí tus ojos con amor


Séptima Estación Jesús es cargado con la Cruz

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Marcos 15, 20 Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron la púrpura, le pusieron sus ropas y lo sacan fuera para crucificarle.

Cuantas veces vestimos a nuestros hermanos con las vestiduras de la calumnia, el desprestigio y la deshonra; luego, queremos volver a vestirlo con la enajenación, el desentendimiento y la ingenuidad. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, enséñanos a respetar la dignidad de nuestro prójimo y si alguna vez nos hemos comportado de esta manera perdónanos de nuestras culpas y reconcílianos para vivir en una sociedad donde reine la justicia y la paz.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos que cargan la cruz del sufrimiento; para que el Señor les libere la carga pesada del pecado.

Señor Jesús, tú que cargaste sobre tus hombros la cruz que estaba destinada a cada uno de nosotros; te acompañamos en el camino de la pasión reconociendo que somos pecadores y te pedimos que nos enseñes a llevar con paciencia la cruz del sufrimiento de cada día. Solamente así sentiremos la necesidad de la reconciliación para la nueva evangelización.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: Lejos de tu casa, de tu bendición, malgasté mi vida en la perdición.

Roto y pobre vengo, ten piedad, Señor, vuelve a mí tus ojos con amor.


Octava Estación Jesús es ayudado por el Cirineo a llevar la Cruz

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Marcos 15, 21 Entonces obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara la cruz.

Cada vez que reflexiono este pasaje bíblico de la pasión del Señor me absorbe el misterio inconmensurable de la fe porque, en esta oportunidad, Dios mismo pone a Simón de Cirene en el camino del sufrimiento para auxiliar, al menos un instante, a Dios que le aplastaba el peso de nuestros pecados. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, ayúdanos a llevar la cruz de nuestros hermanos que sufren como hizo Simón de Cirene contigo.

Petición:

Oración:

Por todos los buenos amigos que, en los momentos difíciles, nos ayudan a llevar la cruz del sufrimiento a fin de alcanzar la reconciliación.

Señor Jesús, que cargaste con nuestros pecados, haznos conscientes en reconocer en tus sufrimientos nuestra salvación. Ayúdanos a encontrar la reconciliación de Dios en la cruz de nuestros propios pecados que sigues cargando en nuestros tiempos.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: A tus puertas llamo, sé que A salvarnos vienes, ten piedad, me abrirás. Señor, Con los pecadores muestras vuelve a mí tus ojos con amor. tu bondad.


Novena Estación Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Lucas 23, 27-28. 31 Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos. Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?”.

Cuántas veces hemos sufrido solos, a pesar de la multitud de gente que anda a nuestro alrededor. Sin embargo, Dios nunca nos abandona; más bien, pone en nuestro camino de sufrimiento, familiares y amigos que nos acompañan en el dolor. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, ayúdanos a reconocer a las personas que se unen a nuestro sufrimiento.

Petición:

Oración:

Por todas aquellas mujeres que sufren las consecuencias del pecado; para que Dios, a pesar del dolor de corazón, sea su aliento y su fuerza

Señor Jesús que, a pesar del desvalimiento, supiste reconocer a las mujeres que lloraban por ti; ayúdanos a descubrir en el sacramento de la reconciliación un nuevo estilo de vida para ser partícipes de la nueva evangelización.

Canto:

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

¡Danos un corazón grande para amar! ¡Danos un corazón fuerte para luchar! Hombres nuevos, forjando

en el mundo La esperada cultura del amor; Hombres nuevos que viven entregados A maría, la madre del señor.


Décima Estación Jesús es crucificado

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Marcos 15, 24 Le crucifican y se reparten sus vestidos, echando a suertes a ver qué se llevaba cada uno.

Cuántas veces hemos crucificado a nuestros hermanos con el desprecio, la humillación, la indiferencia, etc. Cuántas veces hemos dejado a nuestros hermanos colgados en el sufrimiento, en el dolor, en la desesperación, etc. Cada vez que eso hacemos con nuestros hermanos, especialmente los débiles, con Dios lo hacemos. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, no permitas que volvamos a crucificarte en nuestros hermanos.

Petición:

Oración:

Por nuestros hermanos que han sido crucificados por nuestras maldades; para que este tiempo de reflexión sea una oportunidad de reconciliación

Señor Jesús, que por amor al hombre te dejaste crucificar y en el sufrimiento humano concediste el valor salvífico a la humanidad; te pedimos que nos hagas conscientes de la reconciliación, fermento de la nueva evangelización.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: Perdona a tu pueblo Señor Por tus profundas llagas crueles Perdona a tu pueblo Por tus salivas y por tus hieles Perdonale Señor Perdónale Señor


Décima Primera Estación Jesús promete su Reino al buen ladrón

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Lucas 23, 39-43 Uno de los malhechores colgados le insultaba: “¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!” Pero el otro le respondió diciendo: “¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho”. Y decía: “Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino”. Jesús le dijo: “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

Cuántas veces hemos sentido, en los momentos difíciles de la vida, gente que nos condena a pesar de su pecado y gente que, sin conocernos, nos defienden de las maldades de los hombres como el buen ladrón. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, enséñanos a perdonar las ofensas como perdonaste al buen ladrón y, a la hora de la muerte, condúcenos al paraíso, junto a ti.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos que, creyéndose perfectos, han ofendido a su prójimo; para que, contemplando la cruz de Cristo, caminen hacia la reconciliación con Dios y con el hermano.

Gracias Señor, por habernos prometido el paraíso en la cruz y acuérdate, también, de nosotros pecadores, ahora que estás en tu reino. Gracias, Señor, por enseñarnos a tener el rostro acogedor en la cruz. Enséñanos, una vez más, a ser discípulos-misioneros de la reconciliación.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: Perdona a tú pueblo Por los tres clavos que te claSeñor. Perdona a tú pueblo varon Perdonale Señor Por las espinas que te punzaron Perdónale Señor


Décima Segunda Estación

Jesús en Cruz, la Madre y el Discípulo

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Juan 19, 26-27 Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo” Luego dice al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa

Cuantas veces, después de haber pasado momentos aciagos, se enternece nuestro corazón por ver a la Madre de Dios y Madre de la Iglesia. Jesucristo, en efecto, sigue demostrando su amor en la cruz hasta la muerte. No es un amor ocasional sino también un amor con dolor. Gracias Madre por haber acompañado a tu Hijo hasta el final. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, enséñanos a amar, a pesar del sufrimiento.

Petición:

Oración:

Por todas aquellas personas que viven alejadas de la Iglesia; para que encuentren en este camino de sufrimiento, la reconciliación con la Iglesia.

Señor Jesús, danos, en medio de los sufrimientos, la ternura de acogerte como nuestro Dios y como nuestro amigo. Queremos ser discípulos-misioneros de la reconciliación para construir la nueva evangelización con renovado ardor, métodos y expresiones.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: Canto: Perdona a tu pueblo Señor. Perdona a tu pueblo Perdonale Señor

Por las tres horas de tu agonía En que por madre diste a María Perdónale Señor


Décima Tercera Estación Jesús muere en la Cruz

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Meditación:

Texto bíblico: Del Evangelio según San Marcos15, 34. 3637 A las tres de la tarde gritó Jesús con fuerte voz: “Eloí, Eloí, lema sabactáni?”, -que quiere decir- “¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?” Entonces uno fue corriendo a empapar una esponja en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber, diciendo: “Déjenlo, vamos a ver si viene Elías a descolgarle”. Pero Jesús lanzando un fuerte grito, expiró.

Cuántas veces hemos experimentado la pérdida de un ser querido, cuántas veces hemos llorado delante de la muerte, cuántas veces, ante la muerte de un ser querido, hemos sufrido; y en la muerte de Jesús, solamente lloraban su madre y el Apóstol Juan. Los amigos, embargados por el temor y la vergüenza, dejaron solo a Maestro frente a la muerte. Su Ataúd era la misma cruz, sus invitados las estrellas y el lugar la soledad. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, haznos conscientes de tu muerte que es la muerte de nuestros pecados. Gracias por habernos liberado del las ataduras del pecado al entregar tu vida en la cruz.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos que vuelven a matar a Jesús en la cruz con la indiferencia religiosa y el rechazo a Dios; para que se reconcilien en el amor de Dios.

Señor Dios, que entregaste tu vida en la cruz por la salvación de la humanidad entera, te pedimos que hagas morir en nosotros los pecados de la desunión, el egoísmo, la envidia y el odio. Que tu muerte siga siendo fermento de reconciliación para la nueva evangelización.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: Perdona a tu pueblo Señor. Perdona a tu pueblo Perdonale Señor

Por la abertura de tu costado No estés eternamente enojado Perdónale Señor


Décima Cuarta Estación Jesús es puesto en el sepulcro

Saludo: P/.Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. R/.Porque por tu santa Cruz redimiste el mundo.

Texto bíblico:

Meditación:

Del Evangelio según San Marcos 15, 46 José de Arimatea, comprando una sábana, lo descolgó de la cruz, lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro que estaba excavado en roca; luego, hizo rodar una piedra sobre la entrada del sepulcro.

Una vez más, la presencia del hombre, esta vez, José de Arimatea, para cubrir el cuerpo inerte de Jesús. Gracias Padre por hacer de nuestras manos tus manos que cubren el cuerpo de tu Hijo Jesucristo. Señor Dios, a la hora de la reconciliación, enséñanos a ser sensibles y solidarios con los pobres y desvalidos que dejan este mundo. Que tu mano siempre actúe en ellos.

Petición:

Oración:

Por todos aquellos hombres que trabajan constantemente por la reconciliación; para que hagan morir el odio entre los hombres y promuevan una cultura de reconciliación y paz.

Señor Dios, que hiciste del hombre instrumento de ayuda para los más pobres y necesitados, continúa extendiendo tus manos sobre aquellas personas que mueren en la pobreza. Que siempre seamos sensibles en las necesidades de nuestros familiares y amigos, al perder un ser querido. Solamente así seremos discípulos-misioneros de la reconciliación para la nueva evangelización.

Rezar: Un Padre Nuestro. Un Ave María Un Gloria al Padre...

Canto: A ti levanto mis ojos, A ti que habitas en el cielo; A ti levanto mis ojos, Porque espero tu misericordia.

Como están los ojos de los esclavos Fijos en las manos de sus señores, Así están nuestros ojos en el señor, Esperando su misericordia.


Las 7 Palabras de Jesús en la Cruz Primera Palabra: “Padre: Perdónalos porque no saben lo que hacen”. (San Lucas 23, 34) Señor, quítanos la venda de nuestra maldad, para saber reconocer que estamos equivocados y que necesitamos de tu misericordia.

Segunda Palabra: “Yo te aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso”. (San Lucas 23,43) Solo bastó un gesto de arrepentimiento para que tu lo perdonaras y le ofrecieras la vida eterna. Enséñanos a reconocernos pequeños y malvados y necesitados de Ti.


Tercera Palabra: “Mujer, ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu Madre”. (San Juan 19, 26-27) Jesús, hasta en el último minuto de su vida en este mundo, generoso con nosotros, dejándonos a su Madre como madre nuestra, para ser nuestro consuelo y compañía.

Cuarta Palabra: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (San Marcos 15, 34) Muchas veces nos sentimos abandonados, creemos que Tú nos has dejado sólos. Enséñanos que tu nunca te vas, que somos nosotros quienes nos alejamos de Tí

Quinta Palabra: “¡Tengo sed!” (San Juan 19, 28) ¿Jesús tendría sed de agua?, Tenía sed de justicia, sed de verdad, sed de paz. Quería que la tierra que tanto amo fuera un verdadero reino de amor.

Sexta Palabra: “Todo está consumado”. (San Juan 19, 30) Todo esta cumplido. Jesús cumplió con su misión en esta tierra. Pero ahí no termina todo, sino que es el inicio de la vida cristiana del hombre, de la vida de fe y construcción de su reino.

Séptima Palabra: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. (San Lucas 23, 46) Nadie mejor que el Padre, para cuidar de su Hijo amado. Nadie mas amoroso que el Padre para ayudarnos a atravesar las dificultades de la vida. Enconmendarnos a El es tener la seguridad de que no caminaremos en oscuridad.


Los misterios Dolorosos del Rosario

1

La oración en el huerto

Entró en agonía más intensamente; sudaba como gotas de sangre que corrían por el suelo. Se levantó de la oración, fue a sus discípulos y los encontró dormidos por la tristeza. (San Lucas 22,44-45) La flagelación

2

Entonces Pilato tomó a Jesús y lo azotó. (San Juan 19,1)

3

La coronación de espinas

Lo desnudaron, lo vistieron con una túnica de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza, y una caña en su mano derecha; y arrodillándose delante, se burlaban de El, diciendo: “¡Salve, Rey de los Judios!” (San Mateo27, 28-29) Jesús con la cruz a cuestas

4

...cargando El la Cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, en hebreo Golgothá...(San Juan 19,17)

5

La crucifixión

Y Jesús, con fuerte voz dijo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Y al decir esto expiró. (San Lucas 23,46)


Jesús en el Huerto de los Olivos

“Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3,16) Queridos hermanos y hermanas: Este año 2012 he proclamado como consigna de la Iglesia Arquidiocesana de Huancayo el “Año de la Reconciliación para la Nueva Evangelización”. Con este motivo, invito a cada uno de los fieles cristianos, a promover el sacramento de la reconciliación y penitencia como una oportunidad de experimentar la alegría del perdón de Dios para vivir plenamente la comunión y participación con nuestros hermanos. El tiempo de Cuaresma es un tiempo preciso para reflexionar sobre la riqueza inconmensurable de la reconciliación, ya que a través de este sacramento se acrecienta la caridad, la fraternidad y la solidaridad en nuestra Iglesia. Una de las devociones que invita a vivir el proceso de reconciliación es el “Via Crucis”, expresión del amor de Dios por la humanidad hasta la muerte de su Hijo Jesús en cruz. Al respecto, la palabra de Dios nos dice que: “Cristo padeció por ustedes, dejándonos un ejemplo para seguir sus huellas” (1Pe 2,21). En las catorce estaciones del “Via Crucis de la Reconciliación para la Nueva Evangelización” encontramos varios motivos para reconciliarnos con Dios, con los hermanos y con la naturaleza, “nuestra casa común”. Por eso, les invito, especialmente, este tiempo de Cuaresma, a rezar y promover la devoción del “Via crucis” en las parroquias, en los movimientos y hermandades, personalmente y en la familia. A los 22 días del mes de febrero, Miércoles de Ceniza, del año del Señor 2012. Mons. Pedro Ricardo Barreto Jimeno. S.J. Arzobispo Metropolitano de Huancayo.


VIA CRUCIS