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Pensamiento Iberoamericano nº9

María Luisa Femenías

modelo hegemónico de una virilidad exitosa,

La migración, como consecuencia de la glo-

los “perdedores” son feminizados por el sis-

balización con sus efectos de “economía del tra-

tema que con diversas estrategias se resisten a

bajo doméstico fuera del hogar”, es femenina

integrar esa masa feminizada. Otra consecuen-

en clave literal para las mujeres y metafórica

cia es la fragilización y deterioro del tejido

para los varones, y genera nuevas condiciones

social, que funciona como condición de posibi-

laborales. Las nuevas tecnologías, la volatiliza-

lidad del surgimiento de nuevas formas de vio-

ción de los capitales, la desterritorialización de

lencia. Este es un punto que nos interesa

las multinacionales y las grandes migraciones

rastrear dado que las personas quedan aban-

que siguen la ruta del trabajo, presuponen y

donadas a la expoliación y separadas de sus

contribuyen a la feminización intensiva del tra-

afectos. Pero más aún, queda escindida de

bajo y su tercermundialización. Algunas teóri-

sus referentes ideológicos, de sus sistemas

cas llegan a la conclusión (que pretenden

de creencias y, en especial, de los identificado-

optimista) de que cada vez habrá más mujeres

res de reconocimiento social, básicamente liga-

y más varones luchando en situaciones simila-

dos a los roles de sexo-género como marca

res, lo que –a su juicio– obligará a hacer alian-

íntima de identidad y de autoestima. Todos

zas intergenéricas e interraciales (Haraway,

hemos entrado en crisis, pero la crisis afecta a

1995). Sin embargo, no advierten suficiente-

los sexo-géneros diferenciadamente.

mente los términos del desmoronamiento de la

El mundo del trabajo se reconfigura según

pirámide, alguna de cuyas consecuencias es

una nueva lógica laboral que combina ensam-

que el rasero nivela hacía abajo en el efecto de

blaje electrónico y neoliberalismo, en términos

la feminización.

de “economía del trabajo doméstico pero fuera

Me interesa subrayar que a pesar de ello

del hogar” (Amorós, 2008). Brevemente, esto

varones y mujeres siguen siendo socializados

significa que en la actualidad el trabajo de los

con expectativas de logro y mandatos sociales

varones está siendo redefinido en términos

diferenciados, que responden a modelos ana-

femeninos y feminizados, donde “feminizado”

crónicos. A nivel socio-estructural y en su narra-

quiere decir vulnerable, apto para ser desmon-

ción de sí, unos y otras siguen mayormente

tado, vuelto a montar, explotado como fuerza

“inscriptos” en lugares de prestigio diferen-

de trabajo de reserva, sin horarios fijos ni lími-

ciado: además, como muy bien señaló Rosi

tes claros, más próximo al “servidor” que al

Braidotti, no es lo mismo “ser mujer” que “deve-

“empleado”. En suma, el capitalismo global

nir mujer” por devaluación (Braidotti, 2000).

impone a nivel mundial la estructura organiza-

Por añadidura, siguen vigentes discursos e ima-

tiva del trabajo doméstico.

ginarios que vinculan varones y mujeres a

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Genero e igualdad marcela lagarde  

Feminismo, género e igualdad. Marcela Lagarde

Genero e igualdad marcela lagarde  

Feminismo, género e igualdad. Marcela Lagarde

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