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PATRIMONIO EN CIUDADES JÓVENES: EL CASO DE LA REGIÓN DE AYSÉN - PATAGONIA CHILENA IVÁN FRANCHI ARZOLA. Ingeniero Ambiental. Estudiante Máster en Planificación Territorial y

Gestión Ambiental de la Universidad de Barcelona. La presente monografía se desarrolla en el marco del curso de Patrimonio Urbano: Conservación, Rehabilitación y Planeamiento, dictada por la Dra. Nuria Benach Rovira perteneciente al Departamento de Geografía Humana de la Facultad Geografía e Historia de la Universidad de Barcelona. Para su elaboración se ha tenido en cuenta el contenido de la cátedra respectiva, las lecturas obligatorias y recomendadas, a partir de las cuáles se ha seleccionado contenido para construir el marco conceptual y analítico de las páginas siguientes. Barcelona: Marzo de 2012.

RESUMEN Permanentemente aparecen cuestionamiento entorno a lo que debe o no ser patrimonio, los métodos de conservación de los elementos clasificados como tal, o cual es el origen de su definición. En el presente documento se contextualiza dichos elementos a la teoría de Llorenç Prats, su consideración del patrimonio como construcción social y su aplicación a la realidad de ciudades jóvenes como lo que forman parte la Región de Aysén en Chile. Es aquí donde predominan las identidades locales, y se produce un conflicto de escala en lo que es patrimonio para el país, y aquello que por omisión o urgencia es patrimonio para el nivel regional. A ello se suma la escases de patrimonio urbano, no obstante son quizás las mismas ciudades, que aun siendo pequeñas las que representan elemento valóricos que las transformarían en patrimonializables. Se logra en definitiva entender cuales son las dificultades de aplicación teórica a realidades puntuales, y como en el caso estudiado las divergencias pueden ser empleadas como oportunidad, y no precisamente como una debilidad.

1. INTRODUCCIÓN Es cotidiano encontrarse con discusiones, muchas de ellas sin consensos, y en escenarios diversos, respecto si algún elemento particular de un espacio físico determinado es o no patrimonio. Suele ser habitual también preguntarse por qué un elemento, y no otro, es calificado patrimonio, como también es común cuestionarse la forma en que se conserva, preserva o mantiene aquel hito

patrimonial. Y quizás el primer acercamiento a cualquier respuesta se enfoca en asociar aquel símbolo observado con la representación histórica que evoca. En los espacios territoriales que por fortuna han contado con exponentes virtuosos del arte, la majestuosidad de sus obras es también una justificación para el inicio de aquella discusión. Todo ello circunscrito siempre a zonas urbanas, pero


el discurso de lo patrimonial también está

habitualmente. El patrimonio es el reflejo

asociado a espacios naturales, fuera de los

del interés que tiene en el presente un

límites de la ciudad, que frente a su escasa intervención antrópica se

individuo o vinculado a

un colectivo. El relato él puede ser creado,

constituyen como un paisaje digno de cualificación patrimonial.

estructurado

o

Por otro lado, suele ser común el estudio del patrimonio, sus teorías y conceptualizaciones desde territorios cuyo extenso devenir histórico le has permitido reunir objetos o elemento físicos del pasado, cuyo valor presente es de suma importancia. De allí que las respuestas buscadas, si bien pueden ser generadas desde una plataforma teórica universal, deben ser construidas en el contexto territorial pertinente. Aun cuando Françoise Choay en Alegoría del Patrimonio explica la evidente “expansión” cronológica, tipológica y geográfica del patrimonio, ello queda lejos de representar conflictos en escalas locales de países con escaso desarrollo patrimonial. Es el caso de Chile, y en particular de la Región de Aysén. Las líneas siguientes buscarán aproximarse a comprender los escenarios, conflictos e ideas entorno al “patrimonio” en dicho espacio territorial.

modificado

en

tantas

ocasiones como intereses existan, los cuales evidentemente tienen correspondencia con el momento histórico en el que se está inmerso. Aunque parezca impactante, el patrimonio es también una invención. No obstante, según el mismo autor la construcción social y la invención no son procesos ni iguales ni simultáneos. Mientras la invención es un proceso deliberado e intencionado por relacionar un símbolo o agrupaciones de ellos, que aun siendo reales, pudiesen situarse en contextos diferentes al original; en tanto la construcción se explica como un proceso legitimación, en definitiva de la instauración, quizás inconsciente de un discurso hegemónico. Por tanto, invención y construcción (social o cultural) dispuestas como etapas consecutivas de un proceso mayor, son respectivamente, la manipulación de una realidad y su validación posterior. Pero invención primero, y construcción

2. EL PATRIMONIO INVENCIÓN

ENTRE Y

LA LA

los mortales ello les ajeno. No obstante sí

CONSTRUCCIÓN SOCIAL Llorenç Prats en Antropología y Patrimonio es claro en señalar que el patrimonio es una construcción social, y como tal su existencia no es natural. Sólo está acepción pareciera suficiente para desencadenar

una

serie

de

después, quedan fuera de la discusión citada inicialmente, pues a la mayoría de

juicios

relacionados, sobre todo porque lo que Prats asegura es que el patrimonio es en sí mismo un relato del hoy, y no particularmente del ayer, como se cree

es recurrente dentro de los intentos argumentativos de quiénes buscan respuestas a dichos cuestionamientos: el carácter simbólico del patrimonio, en otras palabras, la capacidad de representación identitaria que posee. Esto es lo que se sitúa en la delgada línea entre el observador y el relato del símbolo, con el riesgo que prevalezca.

ello

sea

lo

único

que


El patrimonio es identidad, y ello es lo que

otorgue

busca transmitir. El carácter valórico,

referente patrimonial, presenta en sí mismo una ideología; lo que no es contradictorio, pues toda identidad es

identitario y/o representación

ideológico patrimonial

de

la está

aparentes

propiedades

de

sustentada en el poder, el que requiere un legitimación social, para lo cual se recurre a elementos que poseen en común el

inminentemente ideológica. Por lo tanto,

hecho de estar “más allá del orden social y sus leyes”. La fuerza de lo natural con la imposibilidad de acceder al control de ella,

disociar

la historia (pasada o futura) inmutable desde el presente, y la inspiración creativa fuera de los patrones de la normalidad, tienen en común la presencia de fuerza

a través del cual se piensa y en enjuicia una realidad, y por otro lado, las formas o practicas a través de la cual se pretende instalar la realidad pensada.

superior a la realidad cultural y social que justifica su existencia. Desde aquí se entenderá que estos criterios constituyen un tridente conceptual taxativo, donde sólo aquellos elementos -materiales o inmateriales- que puedan formar parte de él serán símbolos susceptibles transformarse en patrimonio.

de

en éste sentido, el símbolo representa al menos dos cuestiones imposibles de de

su

conceptualización

ideológica, por un lado la reproducción de un sistema ideal, al cual se desea llegar, y

A través de lo anterior, cada referente simbólico, puede estar afecto a diferentes representaciones, pues los matices ideológicos de una realidad social son diversos, tantos como identidades existan. De allí, que finalmente, la activación de éste referente éste dominado por el poder. Poder político, religioso o económico,

Comprendiendo que el escenario expuesto por Prats es un referente para la comprensión de la teoría del patrimonio, es necesario establecer que se habla de

poder normativo o espontaneo, poder individual o colectivo, pero poder al fin. Quien tiene el poder, en un espacio determinado, es quién realiza la

símbolo como un estado anterior al patrimonio, pues para llegar a éste último se requiere un proceso adicional, que el

activación.

mismo autor denomina activación.

La activación de un símbolo patrimonial, es un acto deliberado por otorgar, como

El símbolo como elemento, necesita un

ya se ha dicho a un elemento material o inmaterial, de una de las identidades

primer análisis, su sola existencia implica la síntesis, a través de él, de significados

existentes, cuya vocación ideológica guiará la consecución de la adhesión consciente o

valóricos, los que a vinculados a ideas, se

inconsciente de otros actores involucrados.

transforman en un sentimiento emotivo.

Si bien, ésta acción proviene cualquiera

La capacidad de representar “algo” a través

de

un

símbolo,

posiblemente

patrimonializable, no queda restringido a una cuestión valórica e ideas, pues ello es también el origen de la identidad. Por ello es que cualquiera sea el símbolo y la característica del citado tridente que le

sea el tipo de poder, quién hoy se interesa –con mayor frecuencia- en la instalación de un relato identitario por intereses que no se cuestionarán aquí, pero que también es importante tener en consideración, es el poder político. Y quizás aquí, de manera diferente a lo citado por Llorenç Prats, el


poder político no es necesariamente el

patrimonializables sólo por su carácter

poder formal (democrático o de facto) de

único

autoridades y gobiernos cualquiera sea su escala, pues la sociedad civil agrupada con

obsolescencia, pues cada elemento o realidad conocida es única e irrepetible,

una finalidad funcional o territorial es por vocación una entidad política, por lo tanto gobiernos y sociedad civil, aunque

posiblemente adjetivizada, pero siempre singular, de lo contrario todo sería patrimonio, y está claro que aquello se

diferentes y a veces contradictorias, son

contradice que lo planteado en las líneas

dos representaciones de poder político, que en el contexto analizado, será su

precedentes. En cuanto a la obsolescencia, que por evidente parece real, pero no lo

fuerza y capacidad de aglomeración de voluntades, lo que les brindará la

es, pues aquello que se desecha por incumplimiento de su función o aparición

posibilidad de activar por acción confrontación un símbolo patrimonial.

de alternativa de uso, no otorga pos sí mismo un valor patrimonial; de hecho, si

o

En definitiva, aquello que es patrimonio lo es porqué algún espacio de poder logró condensar en él una relato ideológico reflejo de unas de las identidades existentes una realidad social. Ello es lo que permite que el símbolo patrimonial sea efectivamente patrimonio. Es aquí donde emerge el patrimonio como invención y posterior construcción, pues quién activa inventa, con referencia a un relato del presenta aquello que le interesa, y la legitimación necesaria para transformarse en patrimonio, es de sobra una construcción colectiva.

ni

menos

por

su

potencial

esto no fuera así, existiría infinidades de objetos superfluos esperando ser patrimonio. Ni lo que es único ni es obsoleto es por sí mismo patrimonializable, no obstante dicha condición enarbolada por algún componente de especificidad natural, histórica o creativa puede otorgarle aquella significación simbólica.

3. EL PATRIMONIO EN LA REGIÓN DE AYSÉN

Situados en esta trama, y con la claridad

3.1. Contexto territorial e histórico de la región de Aysén.

del componente subjetivo de aquello que se considera patrimonio, se añade algo

Chile

más, si bien la categoría de símbolo proviene de la superioridad real en cualquiera de las aristas del tridente conceptual naturaleza – historia – inspiración creativa, las realidades son mutables en tanto escalas y espacios territoriales se conozcan, pues cada sociedad determina de manera concertada o ingenua sus propios límites conceptuales. Lo que sí está claro que los símbolos

no

son

símbolos

se

extiende

verticalmente

–sin

considerar el territorio Antártico- entre las latitudes 17º30’ S y 56º05’ S lo que representan una longitud de aproximadamente 4.270 km y una superficie de 756.096 km². La Región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo, representa aproximadamente 14,2% de la superficie de Chile continental e insular y es, a la vez, la tercera mayor superficie del país (ver Figura 1).


Lo

anterior,

en

conjunto

con

la

desmembrada geografía regional, provoca que ésta sea un territorio con una alta dispersión de la población, generando centros poblados de diversas categorías, pudiéndose identificar una serie de asentamientos que cuentan con algún tipo de

poblamiento,

despoblados.

hasta

sectores

Administrativamente,

casi la

Región de Aysén se subdivide en 4 provincias y 10 comunas, de las cuales 4 forman parte del litoral. En términos demográficos la región representa el 0,6% de la población total del país, siendo muy característica la gran cantidad de población rural en las comunas más alejadas del centro. La concentración de la población urbana en las ciudades de Coyhaique y Aysén, representan en conjunto el 87,5% del total de la población Figura 1. Mapa Región de Aysén-Chile (Fuente: Gobierno de Chile, 2009)

La Región de Aysén, se extiende entre entre los 43º 50’ S y 49º 16’ S. Aunque éste territorio fue uno de los últimos en el Chile en ser colonizados. Si bien, se reconoce que a principios del siglo XX se inicia un fuerte proceso migratorio, proveniente desde el norte del país, asociado a la instalación de sociedades ganaderas que desarrollaban sus

urbana regional que al último Censo de Población del año 2002 alcanzaba los 91.492 habitantes. Aysén es una región aislada, que sólo en 1966 pudo tener comunicación expedita por vía marítima con el resto del país; en ella predomina los paisajes naturales inalterables, contando en la actualidad con la mayor superficie de áreas silvestres protegidas por el estado.

3.2.El Ícono Bicentenario

actividades en las planicies patagónicas; son los Tehuelches o Aonikek, pueblo nómade, que a partir de 9.000 mil años

El patrimonio de la región es tan diverso

A.de.C hábito ésta zona y de los que hoy no queda ningún rastro. Hoy la población presente en Aysén, posee orígenes

existen en ella. Nada diferente a lo que se

culturales

diferentes,

extensión, detallar cuales son los símbolos

provenientes de Alacalufes por el sur, Chonos primeros y luego Chilotes por el litoral, y Huilliches-Mapuches por el norte.

y/o patrimonios que hoy existen en Aysén, y entendiendo –como se dijo antes- que

y

étnicos

como intereses, culturas e identidades ha comentado en las páginas precedentes. No es posible aquí, por objetivo y

es el poder político el principal actor con “poder”

para

activar

los

símbolos


patrimoniales, se restringirá a él y su

símbolos patrimoniales, a patrimonio como

voluntad el análisis respectivo.

tal.

Es así cómo durante el año 2010, en

inventado, y un proceso de construcción social de los valores que transmite, lo que

conmemoración de los 200 años de independencia, el Gobierno de Chile, decidió iniciar una elección popular del “ícono regional del bicentenario”. Este proceso

realizado

por

votación

vía

internet, tenía como objetivo que la población regional pudiera decidir entre alguna de las obras con las que cuenta, a aquella que pudiera condensar todo aquello que la región es. Se ha considerado ésta selección ya que a través de ella es posible observar claramente todos los elementos comentados en la sección anterior. A pesar que en la región de Aysén es lo natural lo que prevalece por sobre lo construido, contando incluso con numerosos paisajes considerados patrimonio natural, lo que no sería erróneo según la teoría de Prats, son los elementos construidos aquellos que tienen mayor preponderancia en el listado de los 7 posibles “íconos bicentenario”. Independiente del resultado final del proceso de elección, la sólo nominación de los elementos como candidatos, indica una clara intención del Gobierno de Chile de “inventar” un discurso asociado, pues para cada uno se ha desarrollo una narración clara, a través de la cual se busca transmitir un mensaje valórico e identitario propio del entorno regional que describe. No obstante todos ellos son candidatos a ícono, porque en mayor o menor medida, ya son patrimonio. Ello desnuda un primer error conceptual.

Todos los candidatos ya han sido activados, ya han pasado de ser meros

En

cada

caso

existe

un

relato

los hace estar legitimados en el espacio social con el que interactúan. No obstante, no cabe duda que situar a dichos elementos como representación de una región difiere del real valor patrimonial que cada uno de ellos posee. Es evidente el conflicto de escala. Lo que se pretende entonces es recoger elementos patrimoniales para un espacio determinado, pero que en la escala regional se desconoce sí lo son. La elección de ícono, busca encontrar aquel elemento que tenga el potencial de serlo. En definitiva, se tiene un claro proceso de invención, pues se pretende transmitir la identidad regional, y es innegable que el relato construido entorno a cada uno de ellos posee un fin ideológico del gobierno de turno. En éste caso, es claro, y así fue manifestado por el Ministro de Economía, y propio Presidente de la República, que aquel elemento elegido deber ser de fácil relación con la región de modo tal que permita la promoción turística de Aysén dinamizando

así

dicha

actividad

económica. Y aún que parezca crudo, e incluso sesgado, la elección popular no es tan sólo un intento de validar uno de los “patrimonios” regionales, sino también disfrazar de democrático el elemento que permitirá a la región posicionarse en el mercado turístico nacional e internacional. Los elementos patrimoniales que fueron parte de la elección fueron los que se detallan en la página siguiente.


Figura 2. Paso San Carlos (comuna de Cochrane, Provincia de Capitán de Prat). Es una ruta histórica, construida en una pared rocosa, por lo cual se transportaba la producción ganadera en el periodo de la colonización de la Sociedad Explotadora del Río Baker.

Figura 5. Biblioteca de Puerto Cisnes (comuna de Cisnes, Provincia de Aysén). Posee una arquitectura muy particular y está construida completamente en madera de ciprés, madera extraída de un árbol típico de la Patagonia Chilena.

Figura 3. Puente Presidente Ibáñez (comuna de Aysén, Provincia de Aysén). Es el puente colgante más grande Chile, se inaugura el año 1966 y es el eje de conectividad más importante de la región, y por el cual ingresa todo el abastecimiento, y emigra toda la producción regional.

Figura 6. Caleta Tortel (comuna de Tortel, Provincia de Capitán Prat). El pueblo se caracteriza por estar asentada en la parte baja de un pequeño montículo litoral, y en la cual no existen las calles, si no sólo pasarelas de madera.

Figura 4. Museo de la Patagonia. (Comuna de Ohiggins, Provincia de Capitan Prat). El museo reúne muestras de artefactos e implementos utilizados por los colonos, es el único en su tipo en la región.

Figura 7. La Guanaca con Cría (Comuna de Ibáñez, Provincia de General Carrera). Arte Rupestre Tehuelche, se trata de una pintura realizada en la pared de un alero en el curso medio del Río Ibáñez. Son dos figuras zoomorfas de color rojo, una más grande que la otra, estáticas y de perfil.


es el hecho del conocimiento de la obra elegida, es un hecho de la causa: el Puente Ibáñez recibió casi 500 mil votos, casi 5 veces más que la población regional.

Quienes

optaron

por

ésta

infraestructura fueron mayoritariamente personas que habitan fuera del territorio aysenino. Figura 8. Plaza de Coyhaique (Comuna de Coyhaique, Provincia de Coyhaique). Esta plaza, es el centro de la capital regional, y destaca por su estructura pentagonal, configurando el diseño radial de la ciudad.

En otra arista de ésta situación; aun cuando la región de Aysén y sus ciudades, tienen una historia relativamente joven, es real también que el tiempo ha permitido

regionales

contar con obras que poseen data bastante anterior al presente. Pero tal

sometidos al veredicto de los habitantes

como plantea Kevin Lynch (1975), muchos

de la región, aquellos que obtuvieron mayor votación fueron los vinculados a las dos ciudades de mayor tamaño, la Plaza de Coyhaique, y el Puente Ibáñez en

emplazamiento simbólicos e históricos de una ciudad rara vez son visitados por sus habitantes, por mucho que lo busquen los turistas, pero una amenaza de destrucción de éstos lugares no visitados, conocidos sólo de oídas, transmiten una sensación de seguridad y continuidad. Y ello es lo

De

éstos

7

elementos

Aysén, siendo éste último el elegido. No obstante, dicha elección no considero sólo votos emitidos en la región sino que en todo el país, lo cual explica que a pesar que Coyhaique aún teniendo casi 3 veces la población de Aysén, no haya sido su Plaza la elegida. A favor del Puente Ibáñez, hay varios elementos, su imponente diseño, color, forma, los diferentes usos ciudadanos dado, entre otros. Pero de seguro es el grado de conocimiento del Puente Ibáñez, cualquiera sea el motivo, el que hace que sea finamente el considerado como el ícono regional de Aysén, ya que la elección no buscaba homogeneizar el valor simbólico del Puente Ibáñez, más bien emplear su imagen como ente de condensación de una serie de valores, ideas y identidades de la región de Aysén, aunque quizás la suma de identidades y la reunión de valores sea en sí mismo, una identidad mayor. Cualquiera sea el caso,

que ha pasado con tres de los dos de las obras presentadas en la página anterior, las que coinciden con ser las de mayor edad: el arte rupestre tehuelche, el paso San Carlos y la actividad ganadera de fines del siglo XIX, y Caleta Tortel, pueblo ejemplo del sacrificio y aislamiento de la región de Aysén. Todos ello hoy se ven amenazados por proyectos hidroeléctricos que de realizarse provocarían una fuerte presión sobre ellos, e incluso la amenaza de inundación en caso de colapso de las presas, lo que se ha traducido a transformarse hoy en importantes símbolos regionales, particularmente el arte rupestre tehuelche, quizás superando el valor simbólico del Puente Ibáñez. Pese a ello, no es de interés del Gobierno de Chile, potenciar éstos elementos como símbolos patrimoniales, pues ello contradice su interés de potenciar a la


región

como

fuente

de

energía

hidroeléctrica. Lo

anterior

valor funcional

para la región,

pues

permite la entrada al territorio de todo el pone

de

manifiesto

nuevamente la gran vinculación entre la decisión ideológica de quién tiene el

abastecimiento, pero ésta infraestructura no posee una relación valórica ni identitaria con la región.

poder, en éste caso poder representativo,

En el caso del arte rupestre del pueblo

y el símbolo patrimonial, en éste caso de

Tehuelche, cuya existencia es valorada y respetada, pero ello a partir de hechos

nivel regional. Ni la unicidad, ni la obsolencencia, han hecho que el Puente Ibáñez, y La Guanaca y la Crías sean, más allá, del conflicto de escala, sean considerados patrimonio. El Puente Ibáñez tiene un componente histórico pues, cómo dijo el Presidente Eduardo Frei Montalva al inaugurar la obra en 1966, hacer de ésta isla llamada Aysén el porvenir de Chile, generando con ello un hito temporal de integración de éste territorio al resto del país. El mismo componente histórico pero en un periodo mucho más lejano al presente es lo que hace de los dibujos rupestres del pueblo Tehuelche ser un patrimonio regional. Entonces, ambas obras formaría parte del pool de símbolos que generaría el tridente conceptual presentado por Prats. La cuestión entonces, es si son efectivamente patrimonio o no. Anteriormente hemos dicho que todos los elementos presentados son patrimonio. Pero cada uno de ellos lo son en el marco de

una

realidad

social

y

territorial

determinada. El puente sin duda ha sido formalmente declarado patrimonio a nivel nacional, por las razones que ya hemos

puntuales recientes. En éste caso existen, la invención del relato está claro, la legitimación del valor que posee también, pero carece de activación. Es la sociedad civil –con un poder político menor- que poco a poco ha ido de forma no intencionada transformando a éste símbolo patrimonial, en un verdadero patrimonio; e incluso muy probablemente sea el ícono regional.

3.3.El patrimonio urbano de Aysén El patrimonio urbano de la región de Aysén, está circunscrito a las realidades particulares de cada asentamiento. Es por ello que el Puente Ibañez o la Plaza de Coyhaique, sean símbolos patrimoniales de alto valor. La dispersión de los núcleos urbanos en la región de Aysén y el tamaño ínfimo de su población enaltece la identidad local. Ello colabora de manera importante con la creación de símbolos patrimoniales locales. El set de obras seleccionadas como candidatas a ícono bicentenario son un ejemplo fehaciente de ello. Por

otro

lado,

la

ciudad

de

mayor

esbozado, pero es a nivel local, en la

antigüedad en la región no tiene más de 90 años desde su fundación, lo que

comuna de Aysén, pero su valor presente a nivel regional, a pesar de su elección como ícono bicentenario no ha logrado

condiciona fuertemente la riqueza patrimonial de éste territorio. A ello se

pasar del estado de símbolo a al estado de patrimonio. El Puente Ibañez, posee un

agrega el bajo nivel socioeconómico de éstas ciudades, lo que implica que las necesidades culturales patrimoniales se


ven aminoradas a pequeñas fracciones de

Prats propone un espacio teórico bastante

población. Aysén es una región joven, de

clarificador y sensato en el que queda

ciudades pequeñas, postergada aún en el subdesarrollo de Chile. Sería injusto

claro cuales son los procesos que inciden en la decisión de qué es o no patrimonio.

cuestionar el escaso pool patrimonial urbano de la región, pero sin duda en algún momento del tiempo futuro será

Es explícito que el patrimonio no es un hecho espontaneo, sino que una decisión colectiva de validación de una

necesario hacerlo, pues el valor del pasado

representación simbólica determinada.

en el presente es siempre necesario.

La región de Aysén no es un ejemplo

Del mismo modo será necesario, tener en

territorial clásico, y sus ciudades son

consideración que el tiempo avanza, y si hoy Aysén es una región con ciudades de

particulares en el contexto de la discusión patrimonial. Es muy diferente el valor de

corta historia, ellas llegarán en un momento a tener la necesidad de preservar, conservar y resguardar el

lo patrimonial en aquellas ciudades que poseen existencia de más largo plazo, a aquellas como Puerto Aysén o Coyhaique

patrimonio urbano, que quizás hoy no

que no superan el siglo de vida.

tienen. donde

A través de éste análisis de caso, que no pretende en ningún caso en ser tajante,

prevalece lo natural, las ciudades son un mérito. La geografía y el clima de la Patagonia hacen de las ciudades un

más bien un primer acercamiento, y una tormenta de ideas al respecto, se desprende que el patrimonio es invención,

desafío mayor. Probablemente, son ellas sin necesidad de monumentos, las que tendrán en un futuro un valor patrimonial

pero no es suficiente sin la validación legitima del colectivo social; que el símbolo a pesar ser legítimo no es por si

importante, y es menester proyectarlo desde el hoy.

mismo patrimonio, pues requiere ser activado, proceso que es asequible por parte del poder político sea poder gubernamental o social.

Finalmente,

inevitablemente

La identidad de Aysén, es la suma de identidades, y sus ciudades son representación de ello; el ciclo perfecto para transformar a éstos espacios en espacios proteger.

simbólicos

necesarios

de

4. COMENTARIOS FINALES Inicialmente

se

plantearon

cuestionamientos genéricos entorno al patrimonio. No es objetivo de estas líneas obtener una respuesta certera de ello, más bien proponer elementos que enriquezcan dicha discusión, y acotarla a la realidad de un espacio territorial particular para facilitar su comprensión.

Lo que queda en ciudades como las regiones de Aysén, es que la identidad local sea motivo suficiente para recorrer en el pasado y preservar aquello que justifica su existencia; y no negarse a que la misma ciudad sea un símbolo en sí mismo digno de ser considerado patrimonio. En definitiva, es mucho lo que hay que decir al respecto, la riqueza patrimonial en estas sociedades jóvenes, hoy es escasa, lo que no quita en algún momento la situación sea completamente distinta.


5. REFERENCIAS

-

CHOAY, F. (1996): L'Allégorie du

patrimoine, Paris, Seuil (traducción al castellano). Cap. 5 y Cap. 6. -

ETHINGTON, P. & SCHWARTZ, V (2006): “Introduction: An Atlas of the urban icons Project” Urban History, 33, 1.

-

HARVEY, D. (2006): “París, capital de la modernidad”. Madrid, Akal. Cap.18.

-

LYNCH, K. (1975): “¿De qué tiempo es éste lugar?”, Barcelona, Gustavo Gili, Cap. 2.

-

PRATS, LL. (2004): “Antropología y

patrimonio”. Barcelona, Ariel, Cap. 1.


Patrimonio en Ciudades Jóvenes