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El autoconocimiento, la piedra filosofal de la vida

Mírate en el espejo y dime ¿qué ves? ¿podrías hablarme de ti objetivamente? El autoconocimiento es la llave de la inteligencia y las emociones. Saber quién eres realmente hará más concebible tu autoestima. Entonces, ¿qué ves en el espejo? Últimamente está muy de moda el término de Branding Personal, o lo que es lo mismo, la creación de una marca que gire en torno a tu persona. Para su creación es necesario saber qué estás vendiéndole al público, conocer tus puntos más fuertes y los que no lo son tanto. Pero no siempre es fácil describirse uno mismo. La autoestima, los estados emocionales, los momentos en que se viven,...hacen dificultosa la tarea de definir nuestra personalidad con la mayor objetividad posible. Pero lograr este autoconocimiento parece necesario para lograr un equilibrio psicológico y una estabilidad emocional. Se trata, pues, de hacer un DAFO de nuestra persona, conocer las aptitudes, temperamento, valores, motivaciones, intereses, debilidades,... No obstante, el autoconocimiento pleno puede parecer utópico. La realidad en que habitamos nos impide saber con exactitud quién se esconde tras el mismo espejo donde nos miramos. Siempre hay algo que no vemos, que puede que lo vean los demás o, simplemente, que no conozcamos.


Además, nuestra vida está llena de cambios y cuesta darse cuenta, en muchas ocasiones, que ese cambio se ha producido. La introspección, o conocerse mediante la auto observación parece no dar resultado porque mientras nos analizamos, entran en juego determinados mecanismos de defensa que alzan subjetividad, lo que impide tener un concepto acertado e incluso provocarnos dudas, angustias e inseguridades. Por ello, en ocasiones, necesitamos de la ayuda de terceras personas para ayudarnos a saber de nosotros. Pero, entonces, ¿no deja de ser autoconocimiento?

El autoconocimiento filosófico Sócrates, filósofo griego, luchó porque el hombre llegara a conocerse a sí mismo, conocer sus límites y el criterio de lo justo. Para él, el primer paso para llegar al autoconocimiento era reconocer su propia ignorancia. Otra de las claves de la historia filosófica para la autorrealización es ser uno mismo. En el templo de Delfos se podía leer una inscripción socrática muy conocida: gnosei seauton (conócete a ti mismo). Conocerse a si mismo es ser conductor de nuestra propia vida. Conocerse a sí mismo tanto en cuerpo, como en mente, como en espíritu.

Así que, y para terminar, quisiera decir una frase de Oscar Wilde que dice: "Be yourself everyone else is already taken” o lo que es lo mismo "Se tú mismo, todos los demás ya están cogidos" www.cogitoergononsum.com


El autoconocimiento, la piedra filosofal de la vida