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Cuando ingresé a estas prisiones en el año 2.000, era era una persona muy, pero muy enferma con diversas enfermedades tales como:

Era Hipertenso arterial (High Blood Pression), sufría de diabetes, tenía el colesterol altísimo, por encima de los 300, sufría de continuos dolores de cabeza, problemas severos con las hemorroides, era artrítico, sufría de depresiones nerviosas, mareos, vómitos, era alérgico a comidas de pescados de agua dulce, y lo peor de todo esto, fue que antes de mi captura, se me había detectado en Colombia una hernia discal, situada entre las cervicales 5a y 6a; notando también los médicos, en las escanografías que me tomaron, que tenía un promontorio óseo o una apófisis, que me estaba aprisionando el nervio raquídeo. En fin era una calamidad humana. Los médicos que me vieron en la clínica de Occidente, en el municipio de Tuluá, Valle del Cauca, en Colombia, me urgieron a que me operara lo más pronto posible, caso contrario podía quedar en silla de ruedas y lo peor, paralítico por el resto de mis días.


Cuando ingresé a estas prisiones aquí en los EE .UU. me hicieron varios chequeos médicos. Y hoy día ellos, los médicos de este sistema, pueden dar fe de todo esto que estoy enunciando. Pero ocurrió un Milagro de parte del Señor Jesucristo. A finales del mes de Octubre del 2.001, oí la voz de señor que me decía: "Iván bota todos los medicamentos, cremas para las hemorroides, y todas esas pociones químicas que te tomas y usas, ya que a partir de hoy quedas curado y sanado de todas tus enfermedades que padecías, por estar nadando en el pecado, pero que ahora por creer en Mi Palabra eres sanado.".

A partir de ese día, Octubre 28 del 2001, renuncié a todos los medicamentos, a todos en general, comprobando enseguida que había sido sanado por el poder del Señor Jesucristo. Ellos y el mundo entero no comprenden, que al que crea en Su Palabra, La Santa Biblia, Dios puede hacer los milagros inimaginables. Desde esa fecha gozo de una salud completa, sin volver a tomar más pastillas ni medicamento alguno. Así como el curo a miles de personas cuando vino a la tierra, hace 2.000 años atrás, de la misma manera cura y sana a aquellos que creen en Su Palabra hoy día.


Empezó a revelarme estas cosas importantes: El me hizo ver que en muchos países del mundo siembran indiscriminadamente mariguana coca y amapola. Ustedes ven que países como Bolivia, Perú, Afganistán, Tailandia, Camboya etc.

Cultivan miles de hectáreas de estas plantas sin control alguno y sin que las autoridades Norteamericanas digan nada. ¿Por qué no fumigaran en esos países? Sencillo: Porque estos Dirigentes de los E. U, no han podido tomar el control absoluto de estas plantaciones en Colombia, cosa que si hacen en aquellos países y por eso le hacen ver al mundo entero a través de los medios periodísticos que nosotros los colombianos somos los que hemos drogado al mundo entero. Por eso para justificar la llamada “guerra contra las drogas” Fumigan nuestro territorio de una manera indiscriminada, acabando la flora, la fauna, y lo peor vidas humanas.


Me dijo: "En el día de tu sentencia, enero 15 del año 2.002, dile al "juez", al "fiscal", al "abogado" y a todas las personas que se encuentren en la sala de sentencia, que tu estas dispuesto a, inmediatamente, a someterte a que te hagan las pruebas físicas, sin protección alguna, de las llamadas ARMAS BIOLÓGICAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA, TALES COMO EL ÁNTRAX O Similares. Piden que te hagan esa prueba ante los medios de televisión o cualquier medio que corroboren, que verifiquen, de lo que puedo hacer con una persona creyente en Mi Palabra y que además se ha sometido a mis mandamientos. Después de esas pruebas, quiero que te sometan a pruebas sin protección alguna, de enfermedades y virus que hoy están azotando al mundo entero, debido a tanta inmundicia, a tanta incredulidad hacia mí, el creador de todas las cosas existentes.

Diles que todas esas enfermedades ya las había pronosticado yo en Mi Santa Palabra. Verán mi poder absoluto al ponerte a ti hacer esas pruebas y verán que no te pasara nada.". Todo esto lo declaré en la corte el día de mi sentencia.


El juez Paul C. Huck, en vez de decir esto a sus superiores o a los medios de comunicación, lo que hizo apresuradamente fue colocarme una condena de 237 meses, incumpliendo el tratado o acuerdo, por el cual mi condena no sería mayor a ocho (8) años, tal y como me hizo firmar al abogado en un cuerdo o Plea Agreement. Sé, ahora, que esta sentencia que me aplico el juez, fue por no colaborar con ellos, y por no acceder a colocarles trampas a otras personas, no importando fuera o no fueran narcotraficantes.

Repito el nombre de este "juez" cobarde y satánico es: Paul C. Huck, de la corte de Miami, Teléfono (305) 523-5520. El que lea esta denuncia, si desea, pueden llamarlo y verán que no les miento, porque todo esto quedo en la corte ese día, Enero 15 del 2002.


revelaciones del señor