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Número 172

EJEMPLAR GRATUITO

www.espaciohumano.com

Marzo2013

Entrevista con

Espiritualidad Andina Q’eros: los últimos Incas

Javier Sierra:

El maestro del Prado

y

las pinturas proféticas

Mejorar la VISTA con el

YOGA OCULAR

CHI KUNG para la

RECONCILIACIÓN

El Bosque Medicinal en

PRIMAVERA


Gema Puyol Profesoras y terapeuta de itiee www.itiee.org

Tu eres Atlántida

¿

Cuántas veces hemos oído hablar de la Atlántida? ¿Cuántas veces terminamos sin saber realmente qué es? Sin lugar, sin tiempo, sin espacio eso es la Atlántida, todo y nada. La Atlántida es cada uno de nosotros, ¿por qué? Os preguntaréis. Solamente por una razón de tiempo, todos hemos tenido una o varias reencarnaciones en la Atlántida, aquella civilización perdida existió durante 240.000 años, así que nuestra primera certeza es que la Atlántida existe en algún lugar de nuestro corazón. Muchos fueron los experimentos que se hicieron durante estos años y descubrir cómo y cuándo tuviste una reencarnación en la Atlántida es una de las cosas más bonitas y apasionantes que al menos en mi vida han pasado. La energía atlante es la energía que nos rodea hoy en día, tiempos de dificultades, hundimiento como el que muchas veces sufrieron los experimentos de la Atlántida, pero todos y cada uno de ellos fue para avanzar hacia una época mejor, hoy seguimos esos pasos, su energía nos inunda, y una simple reconexión con esa parte de 70 Espacio Humano

nuestro corazón que ya ha vivido todo eso, nos devuelve la paz y el entendimiento de todo aquello que ya hemos vivido, nos ayuda a dirigir nuestros pasos y subir este peldaño que tenemos delante que ahora parece tan alto. La Atlántida dorada es la época de mayor desarrollo espiritual que jamás ha existido sobre la Tierra, durante mil quinientos años mantuvieron una elevada frecuencia vibratoria, viviendo en la quinta dimensión, y comprobando que el espíritu podía vivir en un cuerpo físico y experimentar sentimientos, sexualidad y otros sentidos a la vez que mantenían su unicidad con Dios. Esa es la energía que hoy queremos traer de vuelta, una vuelta a nuestros orígenes que nos va a permitir recordar todas nuestras capacidades y digo recordar porque nunca las hemos perdido sólo necesitamos volver a conectar con ellas. Hay muchas similitudes entre esta Atlántida dorada y nuestra época, muchas de las terapias y conocimientos que hoy tenemos, ya los tenían y usaban entonces, sólo la forma de hacerlo y la pureza nos diferencia, lo que para nosotros son terapias y conocimien-

to para ellos eran rutinas, aprender como utilizan las plantas, los aromas, los colores, la sanación energética por no hablar de la telepatía, telekinesia, lectura de auras y todo un sin fin de habilidades que nosotros deseamos e intentamos desarrollar eran innatos para ellos. Sus únicas leyes eran las siete leyes espirituales o principios que hoy en día también conocemos: Ley del uno Ley del karma Ley de la Manifestación Ley de Gracia Ley de Responsabilidad Ley de Amor Incondicional Ley de Intención No existía maldad, todos eran puros de corazón, eran seres que habían venido de todas las partes del Universo para tener la oportunidad de tener esta experiencia terrenal y espiritual única, ¿quién no estaría deseando tener una oportunidad de tal magnitud? Por esto deberíamos ser conscientes de la suerte que tenemos de estar en esta reencarnación en este momento, es el punto de evolución espiritual más cercano a aquella Atlántida dorada que jamás hemos tenido, buscar en nuestros corazones, hacer ejercicios de meditación, limpieza, agradecimiento diario como ellos hacían nos une más a esa energía y nos despierta a lo que algún día vivimos. Los habitantes de la Atlántida vivían entre la quinta y la sexta dimensión, una parte muy importante que hoy en día tenemos que trabajar a diario es su sistema de doce chakras, cada vez es más conocido, pero todavía es el sistema de los siete chakras el


más conocido y utilizado, éste sistema nos ancla al plano físico, en la tercera dimensión, sin dejarnos trabajar lo espiritual y muy poco lo emocional, para nuestra evolución es necesario abrimos y trabajamos los doce chakras, cambiar de dimensión, aumentar nuestra frecuencia energética y acercarnos a esta quinta dimensión constante en la que vivían los atlantes. Los chakras transpersonales, son los que no se trabajan en el sistema de siete chakras, éstos son los que nos permiten la unión a lo divino, además de trabajar en la sanación tanto nuestra, como de los demás como del planeta. La Atlántida estaba dividida en doce tribus, cada una gobernada por uno de los doce sumos sacerdotes o sacerdotisas, la mayoría de ellos los conocemos, porque han sido después algunos de los que conocemos como dioses griegos y dioses egipcios. Cada una de las tribus tenía un propósito y aprendizaje diferente, las cualidades y poderes del sumo sacerdote que gobernaba esa región marcaba la diferencia y así cada uno vivía en la región en la que más podía desarrollarse y más podía aportar a la sociedad. Una de las cualidades de la sociedad atlante era la cooperación, quizás una de las normas más importantes, a pesar de estar dividida en regiones siempre cooperaban unas con otras, cada región tenía diferentes expertos dependiendo de las habilidades que hubieran desarrollado, éstos después podían desplazarse por cualquier parte de la Atlántida cuando eran necesarios. Puedes conocer a qué tribu perte-

neces, ésta es otra de las experiencias más bonitas que tienes cuando entras en este maravilloso mundo atlante. Seguramente ya tienes una afinidad a priori, ¿dioses griegos o egipcios?, cuándo haces esta conexión a tu tribu o tribus de origen, tienes una guía más para tu camino de vida, para saber hacia dónde y de qué manera actuar, incluso qué clases de terapias van a ser mejores para ti o tú vas a poder desarrollar mejor, la sabiduría no es más que recordar lo que ya sabes. El poder fue lo que acabó con la Atlántida, los habitantes se fueron corrompiendo, empezaron a utilizar todas sus habilidades para estar por encima de los demás, la magia negra apareció, la pureza de corazón que siempre había sido el motor de esta civilización ya no era tan puro, y eso no podía permitirse, de esta manera este experimento dejaba de tener sentido. ¿No os recuerda a nuestros días? ¿Luchas de poder? ¿Corrupción? – Por esto siempre estamos hablamos del fin del mundo, de luchas de energías, de los buenos y de los malos, de la luz y de la oscuridad, todo vuelve, todo es cíclico y siempre volvemos a tener una oportunidad de hacer bien las cosas ¿no es maravilloso? Por eso, frente a las mil dificultades que tenemos, que cada día son más, no son más que experiencias por las que ya hemos pasado, ahora somos más sabios y estamos más preparados, sólo tenemos que recordarlo, reconectar con aquella energía, aprender a vivir como en aquellos años lo hacíamos y nuestra visión del mundo cambiará a la vez que cambiamos el mundo.♠

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Atlantida