Page 1

Colombia y el mundo pierden la batalla contra la obesidad. Aunque yo también estoy gordito, les voy a hablar de este tema porque para mí es algo importante para los niños del futuro.

Sin importar cuantas campañas de prevención se lancen en el mundo, la obesidad sigue siendo un problema de salud pública muy grande, que complica a los gobiernos, confundidos sobre cómo implementar políticas para detener su avance. Es más, varios son los componentes que hacen que las personas tiendan cada vez a comer más, aumentado los problemas de peso y sus consecuencias en múltiples enfermedades.


Iván Darío Escobar, médico endocrinólogo y presidente de la Funciones, aseguró que la mayor prevalencia de exceso de peso se presenta en el área urbana (52,5%), lo que supera el promedio nacional. Esta misma proporción se presenta en 22 departamentos del país, teniendo principal foco en zonas de San Andrés y Providencia (65,0%), Guaviare (62,1%), Guainía (58,9%), Vichada (58,4%) y Caquetá (58,8%).

Estas son tan solo las mujeres.


FACTORES QUE PROPICIAN LA OBESIDAD Los ejemplos son visibles. Naciones como Estados Unidos y México presentan los más altos índices de obesidad en el mundo; es más, el segundo de ellos fue catalogado recientemente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura, como el país más gordo del mundo. Las cifras muestran que casi una tercera parte de los adultos mexicanos son obesos, el 32,8%, por encima incluso de Estados Unidos, que le cedió el triste lugar y hoy ocupa el segundo puesto, con un 31,8%.


LA OBESIDAD INFANTIL. Sin duda, el dato que más preocupa a los expertos es que en el mundo la tasa de obesidad infantil crece. Para Escobar, este problema muestra los efectos de los cambios culturales: “Casi siempre padre y madre van a trabajar y algunas mujeres que antes ocupaban su tiempo en el cuidado de sus hijos en la casa, ahora están en una empresa”. Eso sumado a malos hábitos alimenticios en el hogar y a que la oferta de alimentos que los niños encuentran en sus colegios no es balanceada. Por el contrario, no contienen los nutrientes necesarios para una sana alimentación.

Pueden encontrar más en http://www.eluniversal.com.co


Cuando un niño o adolescente con obesidad también tiene problemas emocionales, el siquiatra de niños y adolescentes puede trabajar con el médico de la familia del niño para desarrollar un plan de tratamiento comprensivo. Tal plan ha de incluir unas metas de pérdida de peso, manejo de la actividad física y dieta, modificación del comportamiento y la participación de toda la familia. La obesidad con frecuencia se convierte en una cuestión para toda la vida. La razón por la cual la mayoría de los adolescentes ganan las libras que han perdido es que al alcanzar su meta, ellos regresan a sus hábitos viejos de comer y ejercitarse. Un adolescente obeso por lo tanto tiene que aprender a comer y a disfrutar de los alimentos saludables en cantidad moderada y ejercitarse regularmente para mantener el peso deseado. Los padres de un niño obeso pueden mejorar la autoestima de su hijo enfatizando sus puntos fuertes y cualidades positivas en vez de enfocarse en el problema del peso. Muchas gracias por su atención. Mi nombre es Ismael ángel. Esto es un tema que nos importa a todos Mi comentario es: que esto es muy importante para todos nosotros, y no importa si no tienes hijos, amigos, familiares u otras personas, yo les hablo de esto porque esto un caso muy importante para la salud del mundo.

Colombia y el mundo pierden la batalla contra la obesidad  
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you