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GRUPOS DE PRESIÓN Son agrupaciones de personas que se unen por un mismo objetivo, generalmente para defenderlo del Estado, ejerciendo presión y tratando de influir en las decisiones que en los poderes públicos se tomen. No buscan el poder sino influir en las medidas que los afecten. Se les llama también grupos de beneficios, por tener intereses particulares o sectoriales, así se marca la diferencia con otros grupos de presión.

El movimiento estudiantil como grupo de presión “Nos resistimos a ser parte de una generación a la que le toco vivir mientras la libertad moría” José María Vargas Vila El retiro de la Reforma a la educación superior, planteada por el gobierno de Juan Manuel Santos en 2011, fue uno de los logros más importantes que ha tenido el movimiento estudiantil en Colombia, considerado como grupo de presión por estar organizado tras un objetivo en común: luchar por una mejor educación en el país. Bajo la dirección de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, miles de estudiantes, profesores, académicos y actores sociales se organizaron para rechazar la reforma a la Ley 30, la cual atendía a los afanes neoliberales más que al derecho a la educación.


El proyecto fue presentado por primera vez ante los rectores de algunas universidades el 10 de marzo de 2011 y en los meses posteriores se realizó su socialización con la comunidad universitaria por parte del Ministerio de Educación, pero muchos de los puntos, que explicaremos más adelante, generaron inconformidad ante los estudiantes que esperanzados veían una alternativa ante la antigua Ley elaborada en 1992. Se pronunciaron por primera vez en la tradicional marcha del 7 de abril, junto a otros actores sociales que exigieron mejoras en las condiciones salariales de docentes, pensionados y empleados; mejoras en derechos laborales y sindicales, y rechazó a la reforma de la educación superior presentada por el Gobierno. Posteriormente, la inconformidad fue creciendo y el movimiento consolidándose a tal punto que con una Gran Consulta Nacional Estudiantil decidieron entrar en paro todas las universidades públicas del país, el 12 de octubre de 2011, exigiendo que el Gobierno retirara la Nueva Ley de Educación Superior y abriera el espacio para la construcción democrática de una propuesta alternativa elaborada por la comunidad universitaria de todo el país. El comunicado de la MANE fue el siguiente: “En el marco de la Movilización Nacional en contra de la Ley 30 y su respectiva reforma, y por la construcción de un modelo educativo más justo e incluyente, los estudiantes organizados a nivel nacional en la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, acordamos realizar un paro nacional universitario de carácter indefinido tras la radicación del proyecto de ley, el cual se mantendrá hasta que el gobierno nacional lo retire y de garantías para la construcción de una reforma realmente democrática y que responda a las necesidades de la universidad y del país, estableciendo para ello como hora cero, el 12 de octubre del presente año; dicha jornada se venía desarrollando de manera exitosa, durante el día de hoy con la participación de más de 200.000 personas entre estudiantes, trabajadores, profesores y padres de familia quienes se movilizaron a lo largo y ancho del territorio colombiano.


Exigimos al Gobierno Nacional, en cabeza del señor presidente Juan Manuel Santos, que respete el derecho a la vida, la integridad y la protesta de los estudiantes colombianos (…). Le reiteramos que desista de esta reforma que en nada beneficia al pueblo colombiano y a que garantice al movimiento estudiantil las posibilidades reales para movilizarnos, para crear y para soñar, solicitamos a la sociedad colombiana en su conjunto que nos acompañe en esta lucha por una Educación pública, gratuita y de calidad. Al Estado y a las fuerzas que buscan acabar el movimiento estudiantil, les exigimos que nos dejen soñar con un mejor mañana, que nos dejen construir nuestra Colombia, ya que somos los/as jóvenes los encargados de asumir las riendas de la transformación del presente y la construcción del mañana”. Aunque no sobraron los disturbios entre la fuerza pública y algunos rebeldes, el gran éxito de las marchas estudiantiles fue la creatividad con la que se hicieron escuchar, pinturas, música, frases irónicas y disfraces. Mientras una mariposa gigante caminaba con un letrero muy visible: “alas para una Colombia educada y libre”, un payaso cargaba una nube que decía: “Si saber no es un derecho, debe ser un izquierdo” y una estudiante decidió pintar en su cara: “Educación con dignidad”. La gran presión ejercida por la comunidad académica, al suspender sus funciones hasta no recibir una respuesta positiva del Gobierno, hizo que el 9 de noviembre el presidente Santos anunciara que estaba dispuesto a retirar la reforma si los estudiantes volvían a clase. Sin embargo la MANE continuó sus manifestaciones hasta que no se retirara la Ley del Congreso y se estableciera una propuesta más democrática para la construcción de una ley alternativa.

El 11 de noviembre se produjo el acto que es considerado como la primera victoria de la movilización estudiantil de 2011, cuando el presidente Santos accedió a una de las exigencias de los estudiantes y radicó en el Congreso de la República la


solicitud de retiro de la Reforma a la Educación Superior; con once votos a favor y ninguno en contra, el 16 de noviembre, la comisión sexta de la Cámara de Representantes aprobó la solicitud de retiro de la reforma. Como consecuencia de estas medidas por parte del gobierno, los estudiantes deciden dar por terminado el Paro Nacional Universitario que duró poco más de un mes. Este episodio es un claro ejemplo de cómo el movimiento estudiantil se convierte en un grupo de presión para ejercer cambios sobre el poder público, mediante un colectivo cobijado bajo unas mismas ideas y por un interés en particular: la educación. De igual forma, los estudiantes no buscan obtener el poder, sino que su voz sea oída por el Gobierno democrático que tiene como pilar fundamental la participación de la ciudadanía para la construcción del país. Con las marchas, visibilidad en medios de comunicación y foros en universidades, lograron obtener una imagen que los posiciona en el país como sujetos de transformación, dejando así a los colombianos a la expectativa de un cambio en la Ley de educación superior. Contexto a la reforma de la Ley 30 La ley 30 fue expedida en 1992 bajo las lógicas del neoliberalismo impulsado desde los años 90, donde el Estado de bienestar deja de prestar muchos de sus servicios subsidiados, para que el capital privado se apropie de lo público. De esta manera se mercantilizan derechos como la vivienda, la salud, las pensiones, la educación y los servicios públicos. En Colombia se fortaleció el sector de la minería y agricultura, ocasionando el despojo de tierras a campesinos, la explotación de recursos naturales y la extranjerización del latifundio, generando una dinámica de reprimarización de la economía, dando garantías y exenciones a las inversiones extranjeras. De igual forma, se privatizaron servicios públicos, como la educación y la salud, disminuyendo el presupuesto nacional para el gasto social y aumentándolo para el de la deuda pública, la política de seguridad democrática que reafirma la salida militar a la guerra, y las exenciones tributarias a los monopolios.


El actual Gobierno del presidente Juan Manuel Santos tiene como ejes principales el desarrollo en la infraestructura, vivienda, agro, minería e innovación; pero sigue apoyando las anteriores propuestas, relegando a un segundo lugar la inversión en la educación del país. Según estadísticas brindadas por la Mane, para el año 2012, el 26% del presupuesto estaba destinado al servicio de la deuda, resaltando que el 49% de ello correspondía al pago de intereses de la misma; en cuanto al gasto en seguridad y defensa, para el mismo año representó el 18%.1 Cabe señalar que pese a que en la primera década del siglo XXI el crecimiento del PIB fue del 36% y del presupuesto de la Nación en un 57%, la inversión en el Sistema de Universidades Estatales tan solo creció un 5,73% mientras que el gasto en seguridad creció en un 66% y el monto en el pago al servicio de la deuda se duplicó en 9 años. 2 Además de la financiación, la calidad educativa es un problema que se debe resolver, pues esta marca la diferencia entre los países en desarrollo y países desarrollados, razón por la que Colombia requiere una educación superior de calidad que forme el capital humano que promueva la innovación, la transformación de los sectores productivos y la generación de movilidad social, para lograr las metas trazadas en materia de productividad y equidad. La precaria situación en la que se encuentra la calidad de la educación se ve reflejada en las siguientes cifras: tan solo el 13% del total de los programas de pregrado cuenta con acreditación de alta calidad, el 8% de las instituciones tiene acreditación de alta calidad, el 13,5% de los docentes en tiempo completo equivalente cuenta con doctorado, y la baja producción científica origina que únicamente dos universidades colombianas se encuentren entre las 15 primeras de América Latina y entre las 500 del mundo. 3 Teniendo como punto central las anteriores problemáticas, surge la necesidad de crear una reforma a la educación superior, propuesta por el Gobierno Nacional ante la urgencia de organizar el sistema de educación superior en Colombia para responder a las necesidades de formación de calidad que demanda la sociedad en su búsqueda de mayor equidad, bienestar y desarrollo, porque la propuesta de ley de 1992 no es suficiente para las dinámicas que exige la sociedad actual.

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Mesa Amplia Nacional Estudiantil. Exposición de motivos de una nueva ley de educación superior para un país con soberanía, democracia y paz. Colombia. Septiembre de 2012. 3

Ministerio de Educación. Reforma a la educación superior, un proyecto pensado para los estudiantes. Colombia. Octubre de 2011


Pero la propuesta dictada por el Gobierno, que fue construida a espaldas de la comunidad educativa, no agradó en muchos sentidos a los estudiantes, académicos y actores sociales. A continuación expondremos algunos de los puntos de la propuesta y cómo desde la organización estudiantil Mane, se expresó la inconformidad hasta el punto de derrocarla en noviembre de 2011. De igual forma, explicaremos la alternativa que este movimiento estudiantil proponen para la actual ley.

1. Financiación: El ministerio de educación propuso aumentar progresivamente un 3 % del presupuesto para las universidades públicas. Este dinero sería sustraído acabando con las exenciones tributarias a las multinacionales, que dicen, suman 9 billones al año. Pero este no es suficiente para que las instituciones sobrevivan, como lo afirma Wasserman, rector de la Universidad Nacional, porque los 3 puntos adicionales al presupuesto que tendrán las universidades públicas deberán ser invertidos en un 100% para mejorar la calidad, e incrementar la cobertura e investigación, sin dejar recursos para la base de las instituciones, que también requieren una inyección de capital extra. Además, las universidades se molestaron porque este presupuesto no reconoce el reembolso de dinero para la inversión que han hecho estos 13 años, por cuenta propia, las universidades. Por otra parte, el Gobierno quería potenciar a instituciones crediticias como el ICETEX, para que los estudiantes pudieran adquirir un crédito a la hora de estudiar, en vez de aumentar el presupuesto de las universidades para que su oferta fuera más asequible a toda la sociedad. Este punto es fuertemente criticado porque los estudiantes, por la falta de puestos en las universidades públicas, deben recurrir como única opción a un crédito para poder estudiar en una privada. Ante esta situación, la Mane propone principalmente que el gobierno no puede seguir subsidiando a la demanda con créditos, sino favoreciendo a la oferta para que estos recursos se inviertan en garantizar mejores docentes, mejorar infraestructura, bajar el costo de las matrículas, entre otras cosas. De esta forma los estudiantes verían a l ICETX con un papel subsidiario y no única opción para acceder a la educación.


La Mane afirma que los créditos causan un grave endeudamiento en las partes más pobres de la sociedad al no encontrar otra opción por el alto costo de las matrículas y la falta de cupos en las universidades públicas. Además, el Gobierno dejaría de aportar dinero a la Universidades públicas y generaría una mayor dependencia de estas a las instituciones financieras como el ICETEX. Por otra parte, una de las propuestas que más llama la atención de la Mane es la exigencia al Estado de que financie el total de la educación a los estudiantes de las universidades públicas. Afirman que esto es posible si el Estado prioriza a la educación en el presupuesto nacional, porque Colombia tiene los suficientes recursos para lograrlo. Proponen que se debe bajar el alto porcentaje con el que pagan la deuda externa, eliminar las exenciones tributarias a las transnacionales y reducir el gasto en la guerra. Además, cobrar las altas rentas que muchas veces evaden los grandes tributarios del país. Por último, exigen que se les retribuya los gastos que por tantos años las universidades públicas han hecho sin el subsidio del gobierno. 2. Calidad y acreditación: El Ministerio de Educación proponía la acreditación obligatoria bajo unos parámetros establecido por ellos. Según el presidente de Ascún, José Fernando Isaza, actualmente las acreditaciones son voluntarias y al pasar a ser obligatorias cobijarían a instituciones de provincia que pese a sus esfuerzos es posible que no lleguen a ser acreditadas, lo que afectaría a terceros. Ante esta situación la Mane propone que deben haber tres actores principales en la construcción de calidad: el Estado, la comunidad educativa de cada una de las IES (Instituciones de Educación Superior) y la sociedad representada en los sectores sociales, populares, democráticos y étnicos. En este caso, el Estado deberá supervisar la materialización de los siguientes puntos:


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Niveles de democracia interna, elaboración de políticas y toma de decisiones.

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Integralidad de los procesos administrativos y de formación.

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Comunicación pública.

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Docencia y condiciones laborales. Investigación y proyección de la investigación.

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Garantía de la calidad educativa.

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Proyección social de las IES (extensión).

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Base tecnológica.

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Bienestar Educativo

La Mane aclara que no se debe proponer unas competencias homogenizantes para la construcción de calidad, sino que debe darle autonomía a cada institución para evaluar según su contexto y necesidades los contenidos que debe ofrecer. Claro que deben definir unos contenidos convergentes para todo el conjunto del Sistema de Educación Superior. Además, se debe formar no solo para el mundo laboral sino para la vida, un educación para el desarrollo de la conciencia social y la capacidad para pensarse en relación con otros. 3. Con ánimo de lucro: La universidad con ánimo de lucro es una figura que no existe en el país y que la propuesta del Ministerio de Educación quería crear para aumentar la oferta de programas educativos. Según el gobierno, Brasil recurrió a este modelo que le permitió el aumento de la cobertura. “En 12 años pasaron de 1’800.000 estudiantes a casi 6’000.000, teniendo un 75 por ciento de instituciones con ánimo de lucro”, resaltó el presidente Santos. Para el rector de la Universidad Nacional el tema debe ir más allá de las cifras. “El fin social de la empresa es el lucro. Ha funcionado en países como Brasil, pero hay que ver los dos lados. No son universidades


verdaderas; funcionan en forma muy eficiente dando el mínimo posible logrando cobrar el máximo posible, como buena empresa. En Brasil tuvieron un impacto fuerte en cobertura, pero nulo en calidad”. La Mane difundió la idea de que la educación esta figura convierte a la educación en un negocio y no en un derecho, además de los grandes problemas que traerían estructuralmente por el riesgo a que empeore la calidad por generar más ganancias. Por muchas de las posiciones en contra, el 23 de agosto, Juan Manuel Santos anunció que retiraría la propuesta de crear universidades con ánimo de lucro.

4. Autonomía: La propuesta trae una fuerte capacidad sancionatoria para el Ministerio de Educación, con una fuerte presencia en los órganos directivos de las Instituciones de Educación Superior. Para el Gobierno el proyecto fortalece el aseguramiento de la calidad, la acreditación y la evaluación de la educación superior. Pero para los rectores, el Ministerio de Educación tendría más poder para vigilar y sancionar, lo que algunos ven como una lesión enorme a la autonomía universitaria. El rector de la universidad Jorge Tadeo Lozano, José Fernando Isaza afirma que: “Es peligroso para la democracia que se le entregue tanto poder a un organismo ejecutivo, sin controles por parte de los órganos judiciales. La propuesta le da una fuerte capacidad sancionatoria al Ministerio, pero hay que tener cuidado porque realmente puede llevar a abusos”. Por su parte, la Mane propone que los estudiantes deben tener una mayor representación en los Consejos Superiores, porque se debe hacer una construcción democrática de los procesos de elaboración de los diferentes contenidos que como afectado principal tienen al estudiante. Se deben fomentar lugares donde la libertad de ideas, multiplicidad de saberes y posiciones académicas ejerzan una libertad plena. La Mane expone que el Estado debería tener menos influencia en las decisiones, actuando con un papel de garante en los siguientes puntos: - Las condiciones materiales para el desarrollo de las definiciones del SES - La educación superior como derecho fundamental y bien común - El fomento del acceso y la permanencia en la IES


- El control y la vigilancia de la calidad educativa sin violentar los principios del SES - La financiación plena de la ES pública estatal 5. Intervención del capital privado: Para el presidente Juan Manuel Santos, si la educación pública quiere ser competitiva y de buena calidad no puede negarse a la posibilidad de tener fuentes de inversión privada, puesto que los recursos son limitados y tener como aliado a una empresa privada es una buena alternativa. “Hoy un empresario contrata servicios con la universidad, pero queremos que no solo contrate, sino que invierta capital para desarrollar proyectos específicos, que se meta la mano al bolsillo y genere innovación con las universidades (...) que pongan la plata, vendan servicios, desarrollen conocimiento y ojalá ganen bastante”, explicó la ministra de Educación, María Fernanda Campo.

Aunque muchas universidades ya tienen contratos con empresas privadas, con motivo de investigaciones o intervención social, si se invirtiera de tal forma que la empresa privada aspirara adquirir beneficios económicos, los intereses de los privados podrían damnificar la autonomía universitaria que busca el rigor académico por encima del enriquecimiento capital. La Mane propone que no debe haber financiación de entidades privadas porque el Estado debe garantizar el gasto para las investigaciones, proyectos sociales, entre otros, con el fin de que los intereses de terceros no lleguen a damnificar el fin principal de la educación, el conocimiento.


6. La educación superior como un Derecho Fundamental y un Bien Común: Esta es una propuesta que la Mane hace para que la educación se convierta en un derecho que el Estado debe garantizar a todos los colombianos, generando un bien común, que aporte ideas para la resolución de los distintos conflictos políticos y sociales, para que avancemos en la consolidación de un mejor gobierno y construyamos un país con soberanía, democracia y paz. Es por esto que propone como quehaceres fundamentales para las Instituciones de Educación Superior la búsqueda del conocimiento, la investigación, proyección social y la docencia, con la mejor calidad, compromiso y autonomía para poder lograr el desarrollo que tanto queremos en nuestro país. Situación actual En febrero del presente año hubo varios progresos en torno a la reforma. La Universidad Nacional le presentó al Ministerio de Educación un proyecto para aportar a la reforma de la educación superior. Y la Mane presentó un borrador de lo que se convertiría en la propuesta para la nueva reforma teniendo como punto central la educación gratuita. Además, en su propuesta está la modificación de las tasas de interés en el Icetex, cambio que ameritaría una reestructuración completa en dicha institución. En lo que ha transcurrido del año, se ha presentado solo una marcha de apertura para la presentación oficial de la propuesta de reforma a la Ley, la cual todavía no ha sido presentada. El 21 de marzo marcharon pacíficamente estudiantes del ITM, la Universidad Nacional y la de Antioquia, movilización convocada por la Mane. Por otro lado el Ministerio de Educación está


realizando convocatorias para la entrega de 1.5 billones de pesos para el financiamiento de proyectos a Instituciones de Educación Superior. Aun así, el Sistema Universitario Estatal, SUE, presentó un informe sobre el déficit en el sector educativo que es de más de 11 billones de pesos en las universidades públicas. Amaury Núñez, vocero de la Mane, mencionó al periódico El Mundo que “para nosotros la calidad parte de las condiciones materiales de las universidades colombianas (...) es decir, de infraestructura pública adecuada, de docentes de planta y tiempo completo por lo menos en el 70 % de las instituciones públicas, además de laboratorios y renovación tecnológica”. Temas en los que se requieren más de los 1.5 billones de pesos que llegarán a engrosar el presupuesto de la Educación Superior en tres años, incluido el 2013. Se han realizado durante este año varias comisiones académicas nacionales, el 16 y 17 de marzo, el 13 y 14 de abril y el 18 y 19 de mayo. El 1, 2 y 3 de junio se terminará la propuesta en Medellín, la Mane hizo un llamado a todas las instituciones del país para participar en ella. El Ministerio de Educación ha realizado una ruta de dialogo por el país para escuchar las propuestas de los estudiantes en diferentes universidades. El Consejo Nacional de Educación Superior, CESU, se ha unido a estas conversaciones, así lo ha reiterado Juan Carlos Yepes, uno de sus integrantes y representante de los profesores universitarios, "Creo que ha llegado la hora de poner en acción al CESU, creo que es el momento más oportuno para que, en conjunción con otros actores clave de la educación superior, canalicemos esfuerzos y busquemos a través de la acción colectiva materializar una verdadera política pública para la educación superior". Afirmación dada en el comunicado de prensa del Centro Virtual de Noticias de la educación, CVNE.

Realizado por: Isabela Castaño Díez. Evelyn Zuluaga Quiceno.


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