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CIELO E INFIERNO RELIGIONES MONOTEISTAS

Proyecto de Innovación: ‘UNA APP EN EL AULA: CÓDIGOS QR’ Isabel C. Pérez Salmerón Profesora de Religión IES Romano García


JUDAÍSMO Las creencias en el Gan Eden (paraiso) y el Gehinom (infierno) no son dogmas en la religión judía y carecen de importancia comparadas a las mitzvot ("mandamientos") que se deben cumplir en esta vida.

En el judaísmo no existe el infierno, ni el diablo. No existe una palabra en hebreo par definir el infierno como nosotros lo imaginamos. Mientras no venga el Mesías esperado por los judíos, no hay redención, no hay paraíso.

“Yahvé da muerte y vida, hace bajar al Sheol y retornar” (1 Samuel 2:6)


Infierno Sheol *No es un lugar de castigo sino la morada de los que han muerto. *Todos eran enviados tras la muerte.

*Los judíos creían que el Sheol estaba situado debajo de la tierra. No había ni dolor, ni placer. *Las Escrituras muestran que el Sheol está enfrente de Él y que Dios está allí: “¿A dónde iré lejos de tu espíritu, adónde podré huir de tu presencia? Si subo hasta el cielo, allí estás tú, si me acuesto en el Sheol, allí estás” (Salmo 139:7-8). *Dios puede sacar del Sheol a las personas que se encuentran ahí: “¡Ojalá en el Sheol me escondieras, me ocultaras mientras pasa tu cólera, fijaras una fecha para acordarte de mí!” (Job 14:13).


Hoy casi todos los judíos creen en el infierno o Gehena como un lugar de purificación para los malos, en el que la mayoría de los castigados permanece hasta un año. Algunos eternamente. Este destino del pecador es diferente al Sheol.

El castigo de los pecadores era la muerte eterna, que no era el infierno ni ningún sufrimiento de ultratumba, sino la ausencia de resurrección.

Gehena , palabra tomada por los judíos de un incinerador de basuras cercano a Jerusalén.


Sal 30:3 Oh YHWH, hiciste subir mi alma del Seol; Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.

Sal 6:5 ¿Por qué en la muerte no hay memoria de Ti?; en el Sheol ¿Quién te alabará?


EL PARAISO/CIELO *El concepto de cielo fue traído al judaísmo del zoroastrismo, posiblemente por el profeta Daniel, ya que permaneció en la corte de Darío I, después de la ocupación de Babilonia. *Los judíos fariseos sostenían la creencia en la resurrección, la cual era negada por la secta de los saduceos.

*Los judíos aún siguen a la espera de su Mesías redentor profetizado en la Tanaj , Antiguo Testamento. Y mientras no ocurra esa venida y posterior redención, la creencia judía afirma que sus almas permanecerán en el Sheol, un lugar de espera en el más allá.


CRISTIANISMO Las imágenes con las que la Sagrada Escritura nos presenta el Infierno deben ser rectamente interpretadas. Ellas indican la completa frustración y vacuidad de una vida sin Dios. El Infierno indica más que un lugar, la situación en la que llega a encontrarse quien libremente y definitivamente se aleja de Dios, fuente de vida y de alegría. Juan Pablo II


INFIERNO En el Nuevo Testamento, Jesús al predicar amenaza a los pecadores con el infierno (gehenna). “Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna.” Mateo 5,29 En los evangelios sinópticos, Jesús utiliza la palabra Gehena en doce ocasiones para describir lo al Reino. El Nuevo Testamento nos habla del Hades como destino de los muertos o sepultura común de la humanidad, el equivalente al Sheol hebreo.


Para los cristianos la pena principal del infierno es separarse de Dios.

El artículo 1035 del Catecismo de la Iglesia Católica, La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, “el fuego eterno” (cf. DS 76; 409; 411; 801; 858; 1002; 1351; 1575; SPF 12). La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira.


“¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar a la condenación de la gehenna? ” Mateo 23,33

“Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna.” Mateo 5,29

“Los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21.8).

Expresiones para el infierno: “fuego que no se apaga”, “horno de fuego”, “suplicio eterno", “ser arrojados a las tinieblas de afuera”, “rechinar de dientes”


EL PARAISO/CIELO Ante lo dificilísimo que es explicar el Cielo, muchos autores y teólogos han intentado describirlo como lugar donde no habrá sufrimiento, no habrá hambre, ni sed, ni cansancio, ni injusticias, no existirá el dolor y tampoco la muerte. Esto no está mal pero es inexacto, el Cielo es eso y mucho más. En el cristianismo el cielo es un segundo Jardín del Edén en el que la humanidad se reúne con Dios en estado de gracia. Esto se ha logrado al pasar Jesús por la Cruz y el creyente lo recibe cuando cumple las bienaventuranzas.

"El Cielo es la participación en la naturaleza divina, gozar de Dios por toda la eternidad, la última meta del inagotable deseo de felicidad que cada hombre lleva en su corazón. Es la satisfacción de los más profundos anhelos del corazón humano y consiste en la más perfecta comunión de amor con la Trinidad, con la Virgen María y con los Santos. Los bienaventurados serán eternamente felices, viendo a Dios tal cual es." Catecismo de la Iglesia Católica, 10231029, 1721-1722.


El firmamento se ha utilizado siempre para representar el Cielo ya que significa lo trascendente, lo inaccesible, lo infinito.

San Pablo: Dios es capaz de hacer indeciblemente más de lo que nosotros pedimos o imaginamos (Ef3,20) Nada son los sufrimientos de la vida presente, comparados con la gloria que nos espera en el Cielo (2 Cor 4,17).

Teresa de Jesús: Pude ver a Jesús en su Santa Humanidad completa. Se me apareció con una belleza y una majestad incomparables. No temo decir que, aunque no tuviéramos otro espectáculo para encantar nuestra vista en el Cielo, ya sería una gloria inmensa. (Vida de Santa Teresa).


ISLAM “El Infierno es la morada que Alá ha preparado para aquellos que no creen en Él, aquellos que se rebelan contra Sus leyes y descreen de Sus Mensajeros. Es el castigo para Sus enemigos, una prisión para los pecadores”. Dr. Omar Sulaîmân Al-Ashqar

“No existe ningún texto claro que declare la ubicación del Paraíso y el Infierno. Ambos se encuentran dondequiera que Alá quiera que estén, y nosotros no podemos comprender todos los universos creados por Alá”. Sheîj Ûaliullah Al Dahlaûî escribió en su Aqîdah

El Imam as’Sa’di menciona en su Tafsir: “Las puertas del infierno se estructuran en una puerta por debajo de la otra descendentemente, frente a las puertas del paraíso, que tiene una puerta encima de la otra ascendentemente”.


INFIERNO En árabe “jahannam” aunque también recibe el nombre de “an-nar” (el fuego) “ al-jahim” (lugar caliente) “sa’ir” (llama). Para el Islam el infierno es un lugar real preparado por Dios para aquellos que no creen en Él, se rebelan contra Sus leyes y rechazan a Sus mensajeros. El Infierno es la máxima humillación. El Islam prevé el Juicio Final para todos los creyentes en Alá y en su profeta Mahoma, y varias referencias al fuego del infierno existen en su libro sagrado, el Corán. Durante su vida, la persona tiene siempre dos ángeles junto a ella, uno a cada lado, y mientras el de la derecha anota las buenas acciones de la persona, el de la izquierda anota las malas. A la hora de su muerte cada persona será juzgada de acuerdo al contenido de ambos libros.


El libro de la Noche (493) describe un edificio de siete pisos, separados uno de otro por una distancia de mil años. El primero, que es el único que se describe, está destinado a los que murieron sin arrepentirse de sus pecados y en él hay montañas y ciudades de fuego, a la vez que contienen castillos de fuego con lechos de fuego en los que se practican las torturas, todo en número de setenta mil.


“Son ellos los que no creen en los signos de su Señor, ni en que le encontrarán. Vanas habrán sido sus obras y el día de la resurrección no les reconoceremos peso. Su retribución será la gehena por no haber creído y por haber tomado a burla Mis signos y a Mis enviados” (Sura 18. 105- 106).

“Y quien mate a un creyente premeditadamente, tendrá la gehena como retribución, eternamente. Alá se irritará con él, le maldecirá y le preparará un castigo terrible” (sura 4.93).

Allah dice: “El Infierno posee siete puertas y cada una está destinada para un grupo determinado de pecadores… “ (Hiyr: 44).


EL PARAISO/CIELO El paraíso en el Islam o la Yanna (Jardín). Los musulmanes creen que cada uno irá al infierno o al cielo según sus hechos en la vida terrenal, por lo que la Yanna equivale al concepto cristiano del Paraíso. En el Paraíso está todo lo que se desea, felicidad, valentía, no hay miedo, sólo inmortalidad. Consta de siete niveles, y el más alto y el mejor es el séptimo que se llama Firdaws donde viven los profetas, los mártires (Yihadistas), la gente más veraz y piadosa.

Todos serán recibidos por los ángeles con saludos de paz y amor. Rodeado por ocho puertas principales y cada nivel que está dividido a su vez en otros cien.


Yanna, según el Corán (Sura 56:17-22) “Circularán entre ellos jóvenes criados de eterna juventud con cálices, jarros y una copa de agua viva, que no les dará dolor de cabeza ni embriagará, con fruta que ellos escogerán, con la carne de ave que les apetezca. Habrá huríes de grandes ojos”.

Un autor musulmán escribe: "Si llego al cielo y no encuentro ríos frescos, árboles de dátiles y mujeres hermosas para hacerme compañía, me sentiría terriblemente defraudado" (Ibíd. 199).


Fin

Paraiso e infierno  
Paraiso e infierno  
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