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Barcelona a través de Luciérnagas de Ana María Matute

FICHA 14: CALLE MUNTANER. ESCUELA ROJA, COMEDOR PÚBLICO. (PÁGS. 112-128) TEXTOS COMPLEMENTARIOS

1. CARMEN LAFORET: NADA (SEGUNDA PARTE: CAP. 18, VERBENA DE SAN JUAN EN CASA DE PONS) Pons vivía en una casa espléndida al final de la calle Muntaner. Delante de la verja del jardín — tan ciudadano que las flores olían a cera y a cemento— vi una larga hilera de coches. El corazón me empezó a latir de una manera casi dolorosa. Sabía que unos minutos después habría de verme dentro de un mundo alegre e inconsciente. Un mundo que giraba sobre el sólido pedestal del dinero y de cuya optimista mirada me habían dado alguna idea las conversaciones de mis amigos. Era la primera vez que yo iba a una fiesta de sociedad, pues las reuniones en casa de Ena, a las que había asistido, tenían un carácter íntimo, revestido de una finalidad literaria y artística. Me acuerdo del portal de mármol y de su grata frescura. De mi confusión ante el criado de la puerta, de la penumbra del recibidor adornado con plantas y con jarrones. Del olor a señora con demasiadas joyas que vino al estrechar la mano de la madre de Pons y de la mirada suya, indefinible, dirigida a mis viejos zapatos, cruzándose con otra anhelante de Pons, que la observaba. (...) El aire de fuera resultaba ardoroso. Me quedé sin saber qué hacer con la larga calle Muntaner bajando en declive delante de mí. Arriba, el cielo, casi negro de azul, se estaba volviendo pesado, amenazador aun, sin una nube. Había algo aterrador en la magnificencia clásica de aquel cielo aplastado sobre la calle silenciosa. Algo que me hacía sentirme pequeña y apretada entre fuerzas cósmicas como el héroe de una tragedia griega. Parecía ahogarme tanta luz, tanta sed abrasadora de asfalto y piedras. Estaba caminando como si recorriera el propio camino de mi vida, desierto. Mirando las sombras de las gentes que a mi lado se escapaban sin poder asirlas. Abocando en cada instante, irremediablemente, en la soledad. (...) Corrí, de vuelta a casa, la calle de Aribau casi de extremo a extremo. Había estado tanto tiempo sentada en medio de mis pensamientos que el cielo se empalidecía. La calle irradiaba su alma en el crepúsculo, encendiendo sus escaparates como una hilera de ojos amarillos o blancos que mirasen desde sus oscuras cuencas... Mil olores, tristezas, historias subían desde el empedrado, se asomaban a los balcones o a los portales de la calle de Aribau. Un animado oleaje de gente se encontraba bajando desde la solidez elegante de la Diagonal contra el que subía del movido mundo de la plaza de la Universidad. Mezcla de vidas, de calidades, de gustos, eso era la calle de Aribau. Yo misma: un elemento más, pequeño y perdido en ella. 2. JUAN MANUEL SERRAT: EL HAMBRE (2010)

Isabel Castro, Beatriz Comella y Laura Rodríguez

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Barcelona a través de Luciérnagas de Ana María Matute

Tened presente el hambre: recordad su pasado

Arroja los estudios y la sabiduría,

Turbio de capataces que pagaban en plomo.

Y se quita la máscara, la piel de la cultura,

Aquel jornal al precio de la sangre cobrado,

Los ojos de la ciencia, la corteza tardía

Con yugos en el alma, con golpes en el lomo.

De los conocimientos que descubre y procura.

El hambre es el primero de los conocimientos:

Entonces solo sabe del mal, del exterminio.

Tener hambre es la cosa primera que se aprende.

Inventa gases, lanza motivos destructores,

Y la ferocidad de nuestros sentimientos,

Regresa a la pezuña, retrocede al dominio

Allá donde el estómago se origina, se enciende.

Del colmillo, y avanza sobre los comedores.

El hambre…

Se ejercita en la bestia, y empuña la cuchara

Tened presente el hambre.

Dispuesto a que ninguno se le acerque a la mesa. Entonces sólo veo sobre el mundo una piara

Por hambre vuelve el hombre sobre los laberintos

De tigres, y en mis ojos la visión duele y pesa.

Donde la vida habita siniestramente sola. Reaparece la fiera, recobra sus instintos,

El hambre…

Sus patas erizadas, sus rencores, su cola.

Tened presente el hambre.

Isabel Castro, Beatriz Comella y Laura Rodríguez

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Barcelona a través de Luciérnagas de Ana María Matute

Ayudadme a ser hombre: no me dejéis ser fiera

Los que entienden la vida por un botín sangriento:

Hambrienta, encarnizada, sitiada eternamente.

Como los tiburones, voracidad y diente,

Yo, animal familiar, con esta sangre obrera

Panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.

Os doy la humanidad que mi canción presiente. El hambre… Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente,

Tened presente el hambre.

La canción es una versión del poema de Miguel Hernández (1910-1942) “El hambre” del poemario El hombre acecha (1937-39): Tened presente el hambre: recordad su pasado turbio de capataces que pagaban en plomo.

Años del hambre han sido para el pobre sus años.

Aquel jornal al precio de la sangre cobrado,

Sumaban para el otro su cantidad los panes.

con yugos en el alma, con golpes en el lomo.

Y el hambre alobada de sus rapaces rebaños de cuervos, de tenazas, de lobos, de alacranes.

El hambre paseaba sus vacas exprimidas, 3 sus mujeres resecas, sus devoradas ubres,

Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas,

sus ávidas quijadas, sus miserables vidas

cicatrices y heridas, señales y recuerdos

frente a los comedores y los cuerpos salubres.

del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos.

Los años de abundancia, la saciedad, la hartura eran sólo de aquellos que se llamaban amos.

Por haber engordado tan baja y brutalmente,

Para que venga el pan justo a la dentadura

más bajo de donde los cerdos se solazan,

del hambre de los pobres aquí estoy aquí estamos.

seréis atravesados por esta gran corriente de espigas que llamean, de puños que amenazan.

Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente, los que entienden la vida por un botín sangriento:

No habéis querido oír con orejas abiertas

como los tiburones, voracidad y diente,

el llanto de millones de niños jornaleros.

panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.

Isabel Castro, Beatriz Comella y Laura Rodríguez


Barcelona a través de Luciérnagas de Ana María Matute

Ladrabais cuando el hambre llegaba a vuestras puertas

En cada casa, un odio como una higuera fosca, como un tremante toro con los cuernos tremantes,

a pedir con la boca de los mismos luceros.

rompe por los tejados, os cerca y os embosca, y os destruye a cornadas, perros agonizantes.

ACTIVIDADES 1) Selecciona un fragmento de Luciérnagas, cuyo tema esté relacionado con el título de esta ficha. 2) Busca información sobre los autores de los distintos textos y elabora una breve biografía. 3) Escribe un título para cada uno los fragmentos de esta ficha. 4) Contesta las siguientes cuestiones sobre los textos: a) TEXTO 1: i)

Explica el contraste que se manifiesta en el fragmento entre la casa de la calle Muntaner y la de la Calle Aribau.

ii) ¿Qué elementos de la calle/barrio cita la autora? iii) Dibuja el recorrido que hace la protagonista de este fragmento en un googlemaps. iv) ¿Qué sensaciones se describen? ¿Con qué recursos nos las muestra la autora? b) TEXTO 2: i)

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Compara la versión de Serrat del poema de Miguel Hernández con este: ¿qué aspectos se destacan sobre todo? ¿Qué efectos tiene el hambre sobre el ser humano?

ii) El poema hace referencia a diversos animales. ¿Qué valores metafóricos se les asocian? ¿Qué efecto estilístico se consigue con estos recursos? iii) Diferentes cantautores han versionado los poemas de Miguel Hernández. Busca otras versiones que tengan en común esta temática. Cita fragmentos musicales y autores y observa si se mantiene la versión original del poema. 5) Investiga sobre los comedores sociales durante la guerra y escribe una exposición sobre ellos. Ilústrala con imágenes. 6)

Documéntate sobre la educación durante la guerra civil y escribe un breve comentario sobre ello, comparándolo con lo que se explica en Luciérnagas de la Escuela Roja.

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA  E L HAMBRE DURANTE LA GUERRA CIVIL :  Grupo Gastronautas: http://goo.gl/ix8uGY  El Auxiliio Social de Falange: http://goo.gl/Ypmmsk

Isabel Castro, Beatriz Comella y Laura Rodríguez


Barcelona a través de Luciérnagas de Ana María Matute

 L AS ESCUELAS POPULARES DURANTE LA GUERRA :  VÁZQUEZ, Matilde: La reforma educativa en la zona republicana durante la, guerra civil: http://goo.gl/AeNoej  CREGO, Rosalía (1988): Las colonias escolares durante la Guerra Civil (1936-939): http://goo.gl/tM3dNz  M IGUEL H ERNÁNDEZ :  Centro Virtual Cervantes: http://goo.gl/zNrck5  Fundación Miguel Hernández: http://mhernandez.narod.ru/poesia.htm  Película sobre al autor: http://goo.gl/9AqyGj  M ÚSICA :  SERRAT, JOAN MANUEL (1943): “El hambre”. Del disco Hijo de la luz y de la sombra (2010). http://goo.gl/uTj3hy

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Isabel Castro, Beatriz Comella y Laura Rodríguez


Ficha 14