__MAIN_TEXT__

Page 47

RE V I E WS

The Crew

Por todas partes. En ningún lugar OTRA VEZ YO, con mi blues. Allá por septiembre les relaté cómo había perdido a mi hermano, cómo me comí cinco años de cárcel y cómo pude salir para devolver rueda por rueda, bujía por bujía. ¿Ya se olvidaron? Bueno, búsquenlo por ahí. No me gusta repetir las cosas. No me gusta repetir las cosas, como acabo de escribir, y sin embargo me vi obligado a revivir mis experiencias más traumáticas. Gran déjà vu, gran. Pero ahora estoy un paso más allá, esta vez sí tengo un final para mi historia. Una historia —repito, y no me gusta— que me llevó a recorrer de norte a sur y de este a oeste, mi país —de pie, por favor, la mano derecha sobre el corazón, la cabeza levantada y la mirada al frente—: los Estados Unidos de Norteamérica. Eso sí, siempre en cuatro ruedas. Nunca a pie —ni para comprar cigarrillos a la vuelta de la base—. Por autopistas, avenidas y calles. A campo traviesa: por pantanos, desiertos, valles y montañas. Con sol, lluvia o nieve. 24/7. Con vehículos —altamente “tuneables”— preparados para calle, todoterreno, rally, rendimiento y circuito. Todo, con tal de atrapar a ese fuckin’ pelao y vengar a mi bro. Con su muerte, los “faiv-ten” se dividieron nuestro —nunca invadido— territorio en 5 facciones, enfrentadas entre sí. Para ganar poder y prestigio, tuve que hacerme de abajo en cada una, compitiendo en carreras, destruyendo oponentes, interfiriendo en sus negociados. Nunca estuve solo. Conocidos y desconocidos me dieron una, o ambas manos. Gente con la que me crucé por caminos

inhóspitos y en lugar de aprovecharse de mi, me ayudó. En esta segunda travesía sentí que la conducción en sí cambió para bien. Por ejemplo, las marchas entraban mucho mejor. El embrague era más amigable, aunque alguna que otra vez me volvió a traicionar —no puedo sacarme de la cabeza esta palabra—. Igualmente, siempre fui para adelante, nunca miré atrás —por más que hubiera querido, estaba obligado ante la falta de espejos retrovisores—. Es así que tengo cientos de anécdotas. La primera que recuerdo, es una competencia contra cuatro autos en la que ingresé por curiosidad y para ganar experiencia. Tenía que dar la vuelta al país en sentido antihorario, desde Miami, pasando por 35 puntos de control y sin cargar combustible —acá, de tan barato, es como si no lo consumiéramos—. La lucha fue ardua, en carretera me pasaban, porque tenían mayor velocidad final, que compensaba un poco con el nitro. Donde hacía la diferencia era en la tierra, con sus curvas y contracurvas. Así, entrando jugado y frenando lo mínimo indispensable, fui obteniendo una ventaja inapelable. Sin embargo, en un momento el “corazón” — queda más fino— se me contrajo: ya llevaba dos horas de manejo, acalambrado y transpirado —por suerte viajaba solo—, y en eso me avisan que no iba primero, sino quinto. “¿Qué? ¡No puede ser!”, estallé. Hasta que por fin entendí: ellos —o yo— habían tomado otro camino. Esa carrera, como muchas otras, la gané. Y hasta acá llego, me voy quedando sin espacio. Les debo el final, será en otra oportunidad. [i]

LOS DATOS: • UBISOFT • IVORY TOWER • CARRERAS • PC, PS4, XONE, X360

QUÉ ONDA: Carreras en línea y en solitario, con un mundo abierto, en una impresionante representación de EE.UU.

LO BUENO: Variedad de competiciones y vehículos. Excelentes gráficos y ambientación. Completo recorrido turístico por EE.UU.

LO MALO: Las rutas y calles parecen excesivamente anchas. Los autos siempre respetan sus carriles. No tiene espejos retrovisores. Por Fernando Coun Shinjikum | @ferCoun

71%

[45 ]

Profile for [IRROMPIBLES]

[IRROMPIBLES] 23: Grim Fandango Remastered  

En diciembre de 1998, la revista argentina de videojuegos Xtreme PC publicaba, en su doceavo número, la review de Grim Fandango, una novedos...

[IRROMPIBLES] 23: Grim Fandango Remastered  

En diciembre de 1998, la revista argentina de videojuegos Xtreme PC publicaba, en su doceavo número, la review de Grim Fandango, una novedos...

Advertisement