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AGRADECIMIENTOS DEL AUTOR En esta edición detallaremos los principales aportes presentados por nosotras, con el fin de analizar e informar acerca de las amenazas a las que se ven expuestas compañías, sectores e industrias en Colombia. Como es sabido, ningún país está exento de las variaciones globales, sobre todo aquellos que son subdesarrollados. Nuestro país, es un claro ejemplo de cómo cualquier alteración mundial le antepone disyuntivas, generando turbulencias en la economía nacional. Teniendo en cuenta que la condición actual de la sociedad es el riesgo, el cual es incalculable, y comprendiendo entonces que somos más vulnerables a cualquier crisis que ocurra en el mundo, nos podemos considerar como una sociedad que se enfrenta frecuentemente a la incertidumbre.

que ocurren a nivel global, con lo que estos autores llaman “Efecto Mariposa”, teoría que afirma que por más pequeño que sea el cambio en la atmosfera, este puede finalmente alterar el curso de un sistema tempestuoso, como el de un tornado. Ahora bien, el fin de esta revista es reflexionar y comprender como en Colombia estas crisis y variaciones influyen en el desarrollo de sectores, industrias y empresas, los cuales deben aprender a adaptarse y desenvolverse ante el caos, sabiendo cómo enfrentar amenazas y como aprovechar oportunidades. Aportaremos además con diversas estrategias, basadas en lo estudiado y nuestra ideología de negocios, buscando y planteando soluciones a estas posibles amenazas.

Usando como parámetro primordial la información obtenida y analizada en el libro guía “Caótica” de Kotler y Caslione, relacionamos los cambios, Irina Viera, Daniella Berrio y Laura Areiza Estudiantes de Negocios Internacionales


Exportaciones, es hoy en día la palabra mencionada con mayor frecuencia entre los habitantes colombianos. Como todos sabemos, este legítimo tráfico de bienes y servicios genera cambios y ventajas en cualquier economía alrededor del mundo, además comprendemos también que existen diversas barreras a las exportaciones, que son todos aquellos impuestos asignados para la protección de productos del país importador. Es por esto que en los últimos años han surgido entre las naciones ciertos tratados, con el fin de eliminar estas barreras e impulsar el comercio exterior. En Colombia dichos tratados han generado importantes beneficios; uno de los tratados en el que nos centraremos en esta edición es el ATPDEA, ley que surge con la prorroga y ampliación de las preferencias ATPA (por su siglas en inglés, Andean Trade Preference Act). El ATPA o Ley de Preferencias Arancelarias Andinas, fue el componente comercial del programa de la Guerra contra las Drogas que el Presidente George Bush expidió el 4 de diciembre de 1991. Estas preferencias se hicieron efectivas a partir de 1992 para Colombia y Bolivia y posteriormente en 1993 para Ecuador y Perú. En el caso de Colombia, esta ley dejo como resultado ganancias y un fuerte movimiento de las exportaciones en conjunto con el desarrollo de la economía.

Una vez vencido su término de vigencia el 4 de diciembre de 2001, los gobiernos de los países andinos beneficiarios iniciaron una vigorosa campaña para lograr su prórroga y ampliación. De esta manera, el 6 de agosto de 2002, el Presidente Bush firmó la Ley Comercial, la cual incluye dentro del Título XXXI la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y de Erradicación de Drogas, ATPDEA, prorrogando y ampliando las preferencias del ATPA. La nueva Ley ATPDEA, incluyó, además de los productos incluidos en el ATPA, productos como confecciones, petróleo y sus derivados, calzado y manufacturas de cuero entre otros. Las subpartidas arancelarias cubiertas es de 6.300 productos. Adicionalmente se encuentran las prendas de vestir (Aproximadamente 300 subpartidas). Varias prórrogas se realizaron con el fin de extender el ATPDEA, que finalmente iba a expirar el 31 de diciembre del 2010. Pero gracias a la presión de los gobiernos Andinos (los mayores afectados) el Congreso de EE.UU. aprobó prorrogar hasta el 15 de febrero del 2011 la ATPDEA. Finalmente la fecha límite llegó y muchos sectores industriales colombianos se han visto afectados a mediano y largo plazo por el pago de los aranceles que serán impuestos sobre sus productos. Insisten en que realicen una nueva prórroga pero los legisladores norteamericanos no


llegan aún a una decisión sobre la nueva extensión de las preferencias arancelarias para los productos colombianos y ecuatorianos. Si bien es cierto que el ATPDEA estimuló la economía Colombiana, también es evidente la preocupación que existe por la culminación de esta ley, puesto que no es un secreto que Estados Unidos es gran influyente en el desarrollo de la economía en nuestro país, ya que en el 2010 del total de las exportaciones, el 42,1% se enviaron a Estados Unidos; es por razones como esta, que a este país lo conocemos como nuestro mayor aliado. Entre los sectores más afectados por el fin del ATPDEA se encuentran floricultores, joyeros y empresarios del cuero. Richard Franklin, vicepresidente ejecutivo de Asocolflores, aseguró que, “Si no dan la extensión después de este 13 de febrero, las cosas para el sector floricultor se empeorarían más de lo que nos ha provocado la revaluación. Afortunadamente las exportaciones por la festividad de San Valentín quedaron cobijadas por la ATPDEA. De no ser prorrogada tendríamos que pagar US$60 millones por concepto de aranceles”. En el mismo sentido se pronunció Luis Gustavo Flórez, de Acicam, el gremio que reúne a los empresarios del calzado, quien explicó que de caerse el ATPDEA, al sector le corresponderá cancelar un

sobrecosto de entre 10% y 12% por aranceles en sus exportaciones. Luego entonces, a la falta de aprobación del TLC se le suma la culminación de las preferencias arancelarias para las exportaciones nacionales, creando fuerte inseguridad entre los exportadores y, en general, en el pueblo Colombiano. Aparte le añadimos a la preocupación de los empresarios nacionales, puesto que ahora por sus ventas a Estados Unidos tendrán que pagar aranceles, la incertidumbre de no poder prever si habrá prorroga o no, y cuando sería, todo esto debido al debate que existe entre republicanos y democráticos en Estados Unidos, expresando en el congreso que para ellos el ATPDEA puede esperar. Mientras tanto crece el dilema con constancia para los exportadores quienes afirman que lo que más les inquieta es el tiempo que ellos pierden y que a su vez ganan los exportadores de otros países, pues es sabido que mediante el ATPDEA miles de productos colombianos ingresaban al mercado estadounidense sin pagar aranceles. Ahora bien, es evidente que como país subdesarrollado que somos, tenemos mayor vulnerabilidad hacia los cambios globales que puedan ocurrir, sumándole a esto la fuerte dependencia que existe con Estados Unidos, tenemos como resultado un efecto dañino e irremediable en las exportaciones Colombianas.


Ahora bien, muchos se preguntan si esto podría dañar las relaciones entre los dos países. De acuerdo con los medios locales de ambos países, este debate sobre la prorroga no afecta en nada las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. Esta situación hace énfasis a las diferencias existentes entre los demócratas y republicanos por la Ley de Asistencia y Ajuste al Comercio. Lo que explica que este conflicto entre los partidos políticos se da por que los demócratas quieren que junto con la renovación del ATPDEA se prolongue el programa de esta ley TAA, el cual entrega ayuda financiera y capacitaciones a trabajadores estadounidenses perjudicados por la competencia exterior que ya también expiro. Aún así, aunque esta problemática no interfiere con las relaciones que Colombia tiene con su mayor aliado, si es necesario buscar una solución rápida a esta crisis que se viene, debido a que esta afecta sobre todo al sector agropecuario. Soluciones frente a la no prórroga Frente a este panorama, el ministro de comercio, industria y turismo, Jorge Humberto Botero, expuso en una reunión las estrategias que se vienen para afrontar la problemática. Expuso, que se ofrecerán pólizas especiales de cumplimiento a través de Bancoldex y de Segurexpo, para que los confeccionistas puedan garantizar el cumplimiento de sus

exportaciones a Estados Unidos. Con esta solución, los exportadores tienen la oportunidad de ofrecerles a sus compradores en el exterior la garantía que recibirán sus pedidos a tiempo, y si esto no ocurriera la póliza podrá indemnizar al adquiriente fallido en el exterior. Además de esto Botero ofrece una póliza para el evento de que se materialice el riesgo al cancelarse los pedidos después de haber realizado una serie de expensas de gastos asociados al cumplimiento de los mismos. Estas estrategias y ayudas expuestas por el ministro apaciguaran el golpe que viene, aun así, Bancoldex, diseño, a su vez, líneas de crédito para facilitar el pago de los aranceles. Esta línea de crédito que se dará tanto en pesos como en dólares, contando con dos cupos de crédito, uno hasta por 50mil millones de pesos y otro hasta por 115 millones. Estos serán ofrecidos bajo condiciones muy flexibles, con plazo hasta de tres años y un periodo de gracia de un año. Todos estos términos son con el fin de ayudar a los exportadores a sobre pasar esta periodo de incertidumbre y cambio de las reglas del juego, sin embargo, Botero ratificó que estas oportunidades que se está ofreciendo se darán mientras que el Gobierno Nacional solicite a Estados Unidos, una clausula de retroactividad para el TLC frente a la no entrada en vigencia del Tratado en Enero del año


entrante, así como una prórroga de las preferencias del ATPDEA. Son alternativas que buscan solucionar o mejorar esta problemática, esperando evidentemente que la prórroga del ATPDEA se dé para que así no se presente la obligación de financiar esos aranceles. Por ahora nos encontramos a la espera y en las manos del congreso de los Estados Unidos, debido a que dentro de esta semana el tema podrá someterse nuevamente a un debate.


XXI