Issuu on Google+

1


Contenidos Introducción ........................................................................................................................................ 3 I.

II.

Definiciones Estratégicas ............................................................................................................. 5 1.1.

Misión .................................................................................................................................. 5

1.2.

Visión ................................................................................................................................... 5

1.3.

Principios y valores institucionales ..................................................................................... 5

Modelo Educativo........................................................................................................................ 7 2.1.

Concepciones del Modelo Educativo .................................................................................. 7

2.2.

Propósitos del Modelo Educativo ....................................................................................... 8

2.3.

Fundamentos del Modelo Educativo .................................................................................. 9

2.4.

Perfil de egreso ................................................................................................................. 26

2.5.

Flexibilidad curricular ........................................................................................................ 28

2.6.

Oferta Académica .............................................................................................................. 28

2.7.

Ejes de Formación ............................................................................................................. 30

2.8.

Actividades de vinculación laboral temprana ................................................................... 35

2.9.

Actividad de Integración ................................................................................................... 36

III. Rol de los diferentes actores involucrados en el proceso de formación .................................. 37 3.1.

Rol institucional ................................................................................................................. 37

3.2.

Rol del docente ................................................................................................................. 37

3.3.

Rol del estudiante ............................................................................................................. 39

3.4.

Rol del entorno laboral y social ......................................................................................... 39

3.5.

Rol de los egresados .......................................................................................................... 39

2


Introducción El presente documento describe el Proyecto Educativo Institucional que se comenzará a implementar a partir del año 2013, enmarcado en los lineamientos establecidos en el Plan Estratégico de Desarrollo Institucional 2012-2015 y como resultado del trabajo realizado en el marco del Proyecto MECESUP ILA1001.1 El Proyecto Educativo constituye una aspiración compartida de definición institucional emanada de una política democrática de funcionamiento y de una propuesta educativa que reafirma, con renovada fuerza, los principios y valores que sustentan nuestro quehacer académico: el humanismo, la participación, la responsabilidad social, el compromiso con la calidad y la transparencia. Este compromiso deberá reflejarse en la formación de hombres y mujeres altamente eficaces en el ámbito de su profesión, íntegros desde el punto de vista valórico y dotados de las capacidades necesarias para contribuir al desarrollo social, económico, político y cultural regional y nacional. Esta propuesta apunta, prioritariamente, a la definición de un Instituto, heredero de la tradición de la Universidad de Los Lagos, nuestra Casa Madre, que cumpla como un servicio a la comunidad donde se encuentra inserto. Aspiramos a que vincule y armonice las competencias que se inscriben en el ámbito de la razonabilidad valórica y en el de la racionalidad instrumental. En este nuevo contexto, el Instituto diseñará los instrumentos requeridos para medir y evaluar su desempeño en todos los ámbitos de su quehacer y fortalecerá los vínculos con el medio. El compromiso con el éxito de sus estudiantes constituye uno de los soportes fundamentales. Para esto se ponen en práctica estrategias como las que dicen relación con la nivelación de las conductas de entrada de los estudiantes que ingresan a nuestro Instituto, de modo de facilitar la transición desde la educación media o el mundo laboral hacia la educación superior. Esta propuesta se sustenta, igualmente, en la formación a lo largo de toda la vida, la que no se limita solamente a la formación disciplinar de nuestros estudiantes sino que apunta al desarrollo transversal de la capacidad de aprender a aprender. Entendemos este Proyecto Educativo como el puente que vincula el ideal -es decir, la finalidad que atribuimos a la educación y al proceso educativo- con el contexto, que es la realidad en la que este proceso se desarrolla. En términos más operativos, lo concebimos como un instrumento de planificación y de gestión, que permita la viabilidad y la factibilidad de la misión y la visión de nuestra Institución. Por lo tanto, requiere de la participación y del 1

Proyecto MECESUP ILA1001 “Fortalecimiento de la unidad de análisis institucional para enfrentar futuros procesos de autoevaluación y acreditación”, adjudicado por el Fondo Especial de Apoyo al Fortalecimiento Institucional de los Centros de Formación Técnica y los Institutos Profesionales para Contribuir a su Acreditación, el 3 de diciembre de 2010.

3


compromiso de todos los agentes que en ella intervienen. De la misma forma, precisa de la programación de estrategias de mejoramiento continuo que aseguren la calidad de los procedimientos requeridos, así como de la necesidad de informar y regular el modo de organización necesario para lograr sus fines y objetivos. Es, además, un instrumento de carácter flexible y, en calidad de tal, deberá ser objeto de una evaluación asociada a los tiempos de su implementación, de modo de medir los progresos logrados y las metas alcanzadas e introducir las adecuaciones necesarias. En cuanto a su estructura, este documento ha sido organizado en tres capítulos. En el primero, se describen los fundamentos estratégicos y filosóficos que guían el Proyecto Educativo, relacionados con la Misión, Visión y Principios y Valores del Instituto. En el segundo capítulo se establecen los lineamientos principales del Modelo Educativo: su definición, propósitos, fundamentos, oferta académica, entre otros. Finalmente, en el tercer capítulo, se definen los roles de los actores relevantes del proceso, que delimitan las responsabilidades y el compromiso requeridos para esta nueva etapa. No podemos finalizar este apartado sin realizar un reconocimiento al Programa de Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación Superior (MECESUP), que a través del “Fondo Especial de Apoyo al Fortalecimiento Institucional de los Centros de Formación Técnica y los Institutos Profesionales para contribuir a su Acreditación”, permitió la definición de nuestro Proyecto Educativo Institucional e iniciar un Rediseño Curricular.

4


I.

Definiciones Estratégicas

El Proyecto Educativo del Instituto Profesional Los Lagos se define principalmente por medio su Misión, la que constituye una declaración de principios y es el pilar de la gestión institucional. La Misión plasma los objetivos institucionales y su identidad, orientando el desarrollo del Proyecto Educativo y el diseño del Modelo Educativo, en términos del proceso formativo, de la docencia y del logro de los aprendizajes esperados.

1.1.

Misión

El Instituto Profesional Los Lagos es una alternativa de educación superior derivada de la Universidad de Los Lagos, que comparte su vocación pública y compromiso social. El Instituto pone énfasis en la atención hacia la realidad regional de Chile, vinculándola nacionalmente a través de un modelo educativo destinado a entregar alternativas de calidad, en el ámbito técnico y profesional, a jóvenes y adultos que aspiren a mejorar su calidad de vida, mediante una sólida formación profesional, integral y con profunda vocación humanista, abierta y plural.

1.2.

Visión

El Instituto Profesional Los Lagos será reconocido por su calidad académica, por la estrecha vinculación de su hacer con la realidad del entorno laboral y social y por su aporte al desarrollo equitativo, social y cultural de las regiones donde está inserto, con el decidido compromiso de sus estudiantes, docentes, colaboradores, directivos y empleadores.

1.3.

Principios y valores institucionales

Con el propósito de guiar el cumplimiento de la Misión Institucional, el Instituto ha declarado principios y valores ampliamente compartidos por todos quienes participan de su proyecto educativo. Estos principios y valores constituyen los pilares fundamentales de su Misión y son los que orientan y regulan la conducta y el desempeño de todos los estamentos institucionales. Representan el código de conducta que se hace deseable en la práctica cotidiana de todos los miembros de la Institución y, a su vez, constituyen un eje vital en la formación de sus estudiantes. Entre ellos se destacan:

5




Humanismo: Entendido como libertad, pluralismo y solidaridad; considera al ser humano como el centro de todo proceso educativo, respetando a cabalidad sus derechos, su cultura, sus creencias y sus opciones de vida, sin mayor límite que el Bien Común y el cumplimiento de sus deberes como ciudadano; constituye la base del proceso democrático que habrá de guiar la conducción de los procesos institucionales.



Participación: Abierta y sujeta a las normas, que promueva el debate para adoptar las mejores decisiones, de modo de asegurar la discusión, el análisis y la concertación de ideas y opiniones de todos los estamentos, garantizando una participación en la toma de decisiones y velando por el cumplimiento de la misión y visión institucional.



Responsabilidad social: Entendida como un compromiso para poner en práctica y mejorar todas las actividades necesarias para garantizar un proceso formativo de calidad y ético, que promueva el respeto por las normas legales que regulan a las instituciones de educación superior y un fuerte compromiso con el medio geográfico y social en que el Instituto desenvuelve su acción educativa.



Compromiso con la calidad: Basada en la búsqueda de la pertinencia, eficiencia, eficacia, efectividad y compromiso en los procesos de gestión académica y administrativa, con el propósito de lograr, en el mayor grado posible, el desarrollo personal, profesional y social de todos sus estudiantes.



Transparencia: La que se traduce en una gestión institucional abierta, dando cuenta al medio externo de lo que se realiza en el seno de la institución, con el propósito de evidenciar el empleo de buenas prácticas tanto en la gestión como en su dirección y diseñar estrategias de mejoramiento continuo.

Transparencia

Compromiso con la calidad

Responsabilidad Social

Participación

Humanismo

Principios y valores institucionales

6


II.

Modelo Educativo

2.1.

Concepciones del Modelo Educativo

En el contexto del Instituto Profesional Los Lagos, entendemos el modelo educativo como: 

 

 

El conjunto de lineamientos y directrices que habrán de orientar y guiar las funciones y acciones académicas para la formación técnico-profesional. Esto no constituye sólo una declaración de principios, sino que debe traducirse en pautas de actuación docente que den respuesta a las necesidades formativas de los estudiantes y a sus características específicas de jóvenes, de adultos o de trabajadores. Un referente que se sustenta en la misión del Instituto y en sus valores, y que tiene como horizonte de futuro su visión. Las concepciones sobre los vínculos que el Instituto debe mantener con la sociedad, con el conocimiento, con la enseñanza y con el aprendizaje, concepciones que deben ser compartidas entre todos los agentes educativos. La traducción de las funciones, tareas y, sobre todo, las responsabilidades que deben asumir los agentes educativos en su desempeño profesional. La ruta que apunta al desarrollo integral de sus estudiantes, centrado en: o El aprendizaje, lo que implica transitar del enseñar al aprender y, más específicamente, al aprender a aprender a lo largo de la vida. o El aprendizaje autónomo, con la asistencia y tutoría de los docentes. o Los resultados del aprendizaje, expresados en desempeños eficaces que integren conocimientos, procedimientos y actitudes. o El uso de metodologías activas y participativas. o Procesos evaluativos que privilegian la evaluación auténtica y la clara definición de criterios, estándares e indicadores. o El diseño de propuestas formativas flexibles, pertinentes y vinculadas al mundo y a la sociedad, que estimulen el aprendizaje a lo largo de la vida. o Un proceso formativo que estimula la innovación, el emprendimiento y la responsabilidad social. o Una propuesta curricular que privilegia la integración del aprendizaje entre la aplicación práctica y la teórica. o Un enfoque de gestión responsable, participativo y centrado en la calidad y la transparencia. o Un enfoque que privilegia el constructivismo. o Un enfoque que propicia la responsabilidad, el compromiso social y la ciudadanía activa, sustentada en valores democráticos, de respeto de las personas, del derecho y el medioambiente y de tolerancia. o Una vinculación estrecha con el mundo social y laboral, de modo de generar apoyos mutuos y sinergias. 7


2.2.

Propósitos del Modelo Educativo

El Modelo Educativo del Instituto Profesional Los Lagos se orienta a formar profesionales integrales, comprometidos con el desarrollo regional y nacional, a través del desarrollo de proyectos y acciones significativas para el progreso del entorno social. Los propósitos que orientan el presente Modelo, que están presentes en el Plan Estratégico de Desarrollo Institucional y que sustentan el marco curricular del Instituto, son los siguientes: 1. Formación integral: basada en un proceso continuo, permanente y participativo que busca desarrollar armónica y coherentemente todas y cada una de las dimensiones de sus estudiantes (ética, espiritual, cognitiva, afectiva, comunicativa), a fin de lograr su realización plena en la sociedad. 2. Pertinencia regional: los actuales currículos se elaboran sobre la base de un determinado perfil profesional y de egreso para cada carrera, cautelando que el plan de estudio sea coherente con la identificación y la definición de las competencias de cada profesión y pertinente a la realidad tanto laboral como social. Esta coherencia se refleja igualmente en la definición y estructura de los programas de asignaturas y en su debida articulación y complementariedad con la realidad local. 3. Vinculación con el medio: se centra en una relación estrecha del quehacer institucional con la realidad regional en la que está inmerso, que busca favorecer a los estudiantes con una inserción laboral temprana y a su vez desarrollar proyectos y acciones significativas para el progreso del entorno social.

8


2.3.

Fundamentos del Modelo Educativo

El Instituto Profesional Los Lagos ha elaborado un Modelo Educativo que busca responder a los lineamientos emanados del Ministerio de Educación, así como a los propósitos declarados en nuestra misión, visión y principios y valores institucionales, que reflejan el carácter de nuestra Casa Madre. Dicho modelo enfatiza una relación estrecha y pertinente con la realidad regional en la que están insertas cada una de las sedes del Instituto, entregando alternativas de calidad en el ámbito profesional y técnico, gestionando el desarrollo de competencias básicas, específicas y genéricas que se traduzcan en una herramienta para una inserción laboral temprana. El Modelo Educativo del Instituto, como instrumento de planificación y desarrollo curricular, privilegia y considera al estudiante como centro de su preocupación y como el principal actor en el desarrollo de un proceso formativo de alta calidad académica. Para asegurar la concreción de este proyecto, el modelo se fundamenta en los siguientes 6 ejes definitorios:

9


1. Pertinencia, relevancia y efectividad del proceso formativo: Con el propósito de asegurar la pertinencia, relevancia y efectividad del proceso formativo, para levantar el perfil de egreso y para diseñar los planes de estudio y programas de asignaturas se ha procurado tomar en consideración las necesidades y requerimientos del mundo laboral y social de las regiones donde el Instituto está inserto. Estos procesos y sus productos han sido validados por especialistas representativos de las diferentes carreras y de la comunidad institucional. Con el fin de alcanzar mayores y mejores niveles de pertinencia, relevancia y efectividad del proceso formativo, se han incluido actividades de integración en todos los programas de asignaturas y, adicionalmente, se propicia el desarrollo de actividades de vinculación laboral temprana en el proceso formativo. Estas actividades tienen como propósito llevar al estudiante a movilizar, activar y transferir los aprendizajes desarrollados en cada asignatura, o en un conjunto de ellas, en la resolución de un problema o de una situación, integrando y dando sentido a lo que han aprendido. 2. Compromiso docente con una formación de calidad: En el Instituto, los docentes constituyen un elemento crucial en el proceso de enseñanzaaprendizaje. El Modelo orienta sus esfuerzos a contar con un cuerpo docente representativo del Perfil Docente del Instituto Profesional Los Lagos, es decir, dotado de las capacidades pedagógicas, profesionales y humanas que promuevan el desarrollo de las competencias básicas, profesionales y genéricas que forman parte de cada perfil de egreso. El Instituto asume los planteamientos hechos por Paquay y colaboradores (2002), quienes proponen un modelo en el que identifican tipos de actividades susceptibles de contribuir al desarrollo de competencias, en la medida en que los profesores las planifiquen y desarrollen adecuadamente. Algunas de las tareas que el docente deberá considerar en la planificación y desarrollo del proceso formativo son:    

Organizar situaciones problema o complejas, contextualizadas o próximas a la realidad, por medio de estudios de casos, simulaciones, proyectos, entre otras. Diseñar situaciones de aprendizaje motivadoras, que constituyan un desafío para sus estudiantes. Emplear herramientas y condiciones para que el estudiante desarrolle una estrategia activa para la resolución de problemas. Organizar y conducir actividades para que el estudiante sea actor y gestor en su resolución. 10


  

Estructurar sus clases en torno a tareas y actividades en las que el estudiante deberá asumir un rol protagónico. Proponer trabajos que estimulen la indagación, el análisis y la investigación. Adaptar el nivel de complejidad de las tareas de acuerdo con el nivel de los estudiantes.

De lo anterior se puede concluir que una pedagogía que propicie la adquisición de competencias se sustenta, principalmente, en el potencial de acción de los estudiantes, lo que no implica, en modo alguno, desterrar todo lo que hasta hoy se ha hecho en el ámbito de la didáctica de cada disciplina en particular, como por ejemplo, el diseño de actividades conducentes al aprendizaje de conceptos o de procedimientos. Lo que pretende es evitar el almacenamiento de conocimientos compartamentalizados, neutros e inmovilizables. En este contexto, evocamos los diferentes tipos de conocimientos que suelen usarse en el metalenguaje de la formación por competencias: 

Conocimientos declarativos, los que aluden al “yo sé que...”. Son conocimientos teóricos y estáticos que se inscriben en el dominio del “conocer”.



Conocimientos procedimentales, que equivalen al “yo sé cómo...”. Corresponden al cómo de una determinada acción, lo que incluye las etapas y procedimientos para acometerla. Se inscriben en el “saber hacer”; tienen un carácter dinámico y se expresan, sobre todo, en la acción.



Conocimientos condicionales, que son los que corresponden al “yo sé cuándo”, “yo sé por qué...” y “yo sé para qué…”. Son también dinámicos, pero con un componente estratégico que permite al sujeto, de acuerdo al momento, circunstancia o contexto, seleccionar y determinar, de manera juiciosa y eficaz, qué conocimientos o procedimientos utilizar y qué actitud adoptar. Es este tipo de conocimientos el que permitirá asegurar la transferencia del aprendizaje adquirido en un contexto determinado a otros diferentes.

11


Los conocimientos se inscriben en el marco de lo inerte o inmovilizable cuando los estudiantes no logran reutilizarlos en la forma condicional, en diferentes momentos, situaciones y contextos. 3. Currículum basado en un enfoque por competencias: Los referentes teóricos del enfoque por competencias tienen sustentos conceptuales diferentes; una misma realidad se designa con términos diferentes, pudiendo abordarse desde distintas perspectivas, las que dan lugar a concepciones educativas también diferentes. De ahí surge la necesidad de explicitar la particularidad que a este enfoque se le ha dado en el Instituto Profesional Los Lagos. a) Críticas al enfoque por competencias: Existen muchas controversias y malos entendidos con respecto al enfoque por competencias, al que se considera muchas veces como una perspectiva transitoria y no como una evolución en el proceso de formación tanto escolar como profesional. Hay quienes hacen una asociación restrictiva del término competencia con el saber hacer mecánico, estereotipado y, muchas veces, limitado a satisfacer las demandas de la empresa, convirtiendo a la educación superior en un dócil instrumento al servicio de la competitividad y del mercado. En el Instituto Profesional Los Lagos, este enfoque se orienta al saber actuar, a un desempeño, lo que implica imbricar de manera interdependiente el saber con el hacer, portador de sentido y sustentado en principios y valores. El estudiante transita del dato a la información, de la información al conocimiento y del conocimiento al aprendizaje, considerando que éste se logra sólo cuando el estudiante es capaz de dar sentido a todo lo anterior. Implica, a su vez, llevar a la práctica aquello que señalara la Comisión Delors: el fin del aprendizaje es que el estudiante aprenda a conocer, a hacer, a ser y a convivir2. Por otra parte, hay quienes estiman que este enfoque conlleva a una atomización del aprendizaje. Por su carácter eminentemente complejo, la competencia será tal sólo en la medida en que el estudiante sea capaz de integrar los aprendizajes logrados de manera secuenciada a través de un desempeño o actuación. Desarrollar competencias en la educación superior no significa enseñar al estudiante una fórmula única y estandarizada para aplicarla en la resolución de problemas. Por el contrario, significa estimularlo y motivarlo para que adquiera las herramientas que lo habiliten para caracterizar, analizar e interpretar una situación o problema y diseñar soluciones eficaces, viables, factibles y socialmente pertinentes. 2

Delors, J. (1996). Los cuatro pilares de la educación, en La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión internacional sobre la educación para el siglo XXI. Madrid: Santillana/UNESCO.

12


Otra de las críticas alude al hecho de que este enfoque descuida y relega a un segundo plano la adquisición de contenidos propios de las diferentes áreas y disciplinas que conforman un determinado plan de estudio. En nuestro enfoque institucional, los contenidos constituyen la base para el logro de una competencia, pero ellos no bastan para generar aprendizaje, en la medida en que su simple almacenamiento puede llevar a una yuxtaposición de datos o de información que el estudiante difícilmente podrá integrar para solucionar un problema o una situación compleja. Los contenidos constituyen el soporte basal de las competencias y se han estructurado en conceptos, hechos y procedimientos que deberán integrarse con los principios y valores que nuestro Proyecto Institucional ha declarado como fundamentales. Por último, se señala que el enfoque por competencias priva al estudiante de la dimensión cultural y social que debe tener todo aprendizaje, limitando su espíritu crítico. En nuestro Instituto se podrá constatar, a través del análisis de los perfiles de egreso y de los programas de asignaturas de cada una de sus carreras, que los aprendizajes esperados de los estudiantes consignan el desarrollo de las capacidades de análisis, de síntesis y de fundamentar los juicios que emiten respecto de determinadas acciones, planteamientos, resultados o soluciones, procesos en los que aplican los principios de la razonabilidad valórica y no sólo los de la racionalidad instrumental. Conscientes de que la misión actual de las instituciones de educación superior es formar profesionales competentes y, a la vez, ciudadanos altamente comprometidos, la propuesta formativa diseñada por nuestro Instituto para enfrentar este desafío no sólo identifica los diferentes tipos de conocimiento que los estudiante deberán internalizar o las habilidades y destrezas que deberán utilizar para resolver problemas y desenvolverse socialmente, sino que privilegia, de manera sustantiva, los componentes actitudinal y valórico que deberán imprimir a su comportamiento y a su desempeño. Toda innovación requiere de un monitoreo y de un acompañamiento al trabajo docente, el que debe entramarse con la sensibilización, la capacitación y la formación permanente de quienes tienen a su cargo la tarea de ponerla en práctica. Es imposible adherir a lo que no se conoce en profundidad y aún menos si no se sabe cómo actuar. La acción forzada, aludiendo a una innovación cuyos beneficios no son claramente percibidos por todos, desencadenará actitudes de rechazo y contestatarias que vendrán a justificar la resistencia al cambio y el planteamiento de los argumentos ya mencionados. De ahí los esfuerzos que el Instituto Profesional Los Lagos desplegará para que este proceso realmente se implemente. b) Por qué una formación basada en un enfoque por competencias: La motivación de organizar los aprendizajes en un enfoque por competencias deriva de análisis y constataciones realizados en diversos contextos, que interpelan a las instituciones 13


de educación superior a mejorar la formación de todos sus estudiantes. Entre ellos, se pueden mencionar los siguientes: 

En la actualidad, no es posible concebir que los estudiantes puedan aprender todo aquello que se requiere para desempeñarse en una sociedad movediza y cambiante como es la actual. Por mucho tiempo se pensó que aumentar el volumen de contenidos de los programas de asignaturas sería una alternativa de solución; sin embargo, se ha constatado que esto se ha traducido en aprendizajes superficiales e inertes que no habilitan al estudiante para solucionar problemas reales ni para continuar aprendiendo de manera autónoma. Por esta razón surge la necesidad de prepararlos para actuar eficazmente en contextos complejos y continuar aprendiendo a lo largo de la vida.



Los aprendizajes definidos no siempre se conciben para que el estudiante pueda comprenderlos y aplicarlos en situaciones reales o en desempeños auténticos; tampoco han sido diseñados para aprender a aprender, como para actuar de manera más eficaz y eficiente en la sociedad.



Los contenidos definidos para la instrucción suelen ser listados de “materias”, seleccionados de manera arbitraria y abordados de acuerdo a las particulares decisiones o intereses de quienes deben enseñarlos, sin tener un referente preciso de aquello que el estudiante debe realmente aprender y la razón para qué; aun cuando se definen objetivos de aprendizaje, éstos están circunscritos a un área del saber y no se vinculan, necesariamente, con los de otras áreas, para promover la integralidad de la formación.



Se produce un énfasis desmedido en la entrega de contenidos de orden vertical, es decir, de aquellos que se inscriben en los ámbitos segmentados de las diferentes áreas del saber. Esto deja de lado la formación transversal, que integra competencias ampliamente requeridas por la sociedad de la información y globalizada como es la actual.



El uso casi generalizado de enfoques conductistas del aprendizaje, que apuntan a aprendizajes aislados, los que, aunque cuantificables, no involucran al estudiante en su articulación e integración para hacerlos significativos, pertinentes ni relevantes.

c) Propósito: Una formación basada en un enfoque por competencias, en el contexto del Instituto Profesional Los Lagos, apunta a: 

Una mejor preparación para la vida. El ciudadano actual, y con mayor razón el del futuro, debe enfrentar problemáticas de alta complejidad y mutildimensionalidad, 14


dadas las características y la dinámica de una sociedad en mutación acelerada, donde la única constante es el cambio permanente. 

El logro de aprendizajes activos, a la vez que más significativos y durables. Se ha comprobado que, a menudo, los estudiantes aprenden sólo una ínfima parte de aquello que se les ha enseñado, puesto que no han tenido la ocasión de llevarlo a la práctica o de vincularlo a situaciones auténticas que les permitan transitar del conocimiento al aprendizaje. Éste ocurre sólo cuando el estudiante es capaz de atribuirle un sentido a lo que se le enseña, es decir, de hacerlo significativo.



Privilegiar el desarrollo de capacidades de nivel superior por sobre la acumulación de contenidos inertes. Es decir, a apostar por “una cabeza bien hecha antes que bien llena” (Montaigne), mediante el uso de estrategias metodológicas y didácticas que sitúen al estudiante en el centro del proceso formativo.



Desarrollar una evaluación más matizada y positiva antes que difusa y confusa como suele suceder en muchos casos; con criterios claramente establecidos y conocidos que permitan evaluar actuaciones o desempeños y, al estudiante, autoevaluarse, conocer sus niveles de logro del aprendizaje definido, analizar sus fortalezas y sus debilidades y desarrollar actividades o planes de acción para superar estas últimas.

Una formación basada en un enfoque por competencias, base del diseño curricular adoptado por el Instituto Profesional Los Lagos, descansa en el bien entendido de que su propósito no es realizar un adiestramiento mecánico para satisfacer las necesidades de mano de obra del sector productivo. Está orientado, fundamentalmente, a la formación de personas conscientes de su rol como agentes de desarrollo social. En este sentido, las competencias van mucho más allá de un conocer y un saber hacer determinados; están orientadas al desarrollo de aptitudes y actitudes de carácter personal y social que permitan a los estudiantes insertarse de manera crítica, y a la vez creativa, en el ámbito laboral en el que les corresponderá actuar.

15


d) La competencia: concepto y caracterización: Definir, comprender, internalizar y aplicar un determinado y bien delimitado concepto de competencia resulta fundamental, tanto para los docentes como para los estudiantes que se ven implicados en un proceso de formación basado en este enfoque. El término ha evolucionado en su acepción, por lo que se reseñarán sólo algunas definiciones y características sobre las cuales existe un mayor consenso y que son las que mejor se adaptan a nuestro enfoque institucional. Por lo tanto, entendemos competencia como: 

Una capacidad de acción eficaz frente a una familia de situaciones, que se llega a dominar porque se dispone tanto de los conocimientos necesarios como de la capacidad para movilizarlos eficazmente, en un tiempo oportuno, para identificar y resolver problemas reales3.



Una potencialidad que permite poner en práctica conocimientos, procedimientos y actitudes que han sido adquiridos, de modo de transformarse en saberes activos y transferibles. No es, en absoluto, una restitución o una suma de conocimientos aislados: es la movilización de todos ellos. Son los que un sujeto utiliza frente a la resolución de un problema o de una tarea compleja y que se expresan en una acción autónoma y, a la vez, eficiente y eficaz4.



La capacidad o habilidad de efectuar tareas o hacer frente a situaciones diversas, de forma eficaz en un contexto determinado. Para ello es necesario movilizar actitudes, habilidades y conocimientos al mismo tiempo y de forma interrelacionada5.

Para fines de un diseño curricular, es necesario tener presente que: 

Una competencia se sitúa en el amplio espectro de la construcción y no de la simple aplicación.



La competencia no constituye un objetivo de aprendizaje; es más bien una meta de carácter pertinente y terminal hacia la cual confluye un plan de estudios.

3

Perrenoud, P. (1999). Construir competencias: todo un programa. Entrevista con Ph. Perrenoud [en línea]. Vida pedagógica, (112), Septiembre–Octubre. <http://rubenama.com/historia_unam/lecturas/perrenoud_entrevista.pdf> [consulta 27 09 2012].

4

Nordenflych, María Eugenia (2005). Enseñanza y aprendizaje por competencias. Teaching and learning by competencies [en línea] . Pensamiento Educativo, 36, Junio 2005, 80-104. <http://pensamientoeducativo.uc.cl/files/journals/2/articles/338/public/338-809-1-PB.html> [consulta 27 09 2012].

5

Zabala, Antoni (2007). Ideas clave. Cómo aprender y enseñar competencias. Barcelona: Editorial Graó.

16




La formación basada en un enfoque por competencias no es un método o una estrategia; es una manera de concebir el aprendizaje de los estudiantes, que conlleva a nuevas formas de planificar, de enseñar, de aprender, de evaluar y de gestionar el currículum.

e) Tipos de competencia: De las innumerables taxonomías que se han definido para clasificar las competencias, el Instituto Profesional Los Lagos ha adoptado tres de ellas: básicas, genéricas o transversales y específicas6. De ellas dan cuenta los perfiles de egreso de cada carrera, los planes de estudio y programas de asignaturas diseñados. 

Competencias Básicas: Aquellas de índole formativa que requiere la persona para desempeñarse en cualquier actividad productiva, tales como la capacidad de leer, interpretar textos, aplicar sistemas numéricos, saber expresarse y saber escuchar.



Competencias Genéricas o Transversales: Son aquellos conocimientos y habilidades que están asociados al desarrollo de diversas áreas ocupacionales; por ejemplo, analizar y evaluar información, formar parte de equipos de trabajo, identificar problemas, planificar estrategias y enfrentarlos, asumir principios éticos y respetar los principios del otro como norma de convivencia social, buscar permanente nuevos conocimientos, entre otras. Estas competencias se pueden durante el proceso formativo, así como en el mundo laboral.



Competencias Específicas: Se refieren a aquellas competencias asociadas a conocimientos y habilidades de índole técnica y que son necesarias para la ejecución de una función productiva. Generalmente se refieren a un lenguaje específico y al uso de instrumentos y herramientas determinadas, por ejemplo, elaborar un balance, desarrollar un software, diseñar planos asociados al área de construcción, fabricar hormigón, entre otras. Estas competencias se adquieren y desarrollan durante el proceso formativo, en un ambiente simulado, así como en el mundo laboral.

6

Definidas por INTECAP (Instituto Técnico de Capacitación y Productividad) de Guatemala y citadas en Vargas, F. (2004). Competencias clave y aprendizaje permanente. Montevideo: Cinterfor.

17


18


f) De la enseñanza por objetivos al aprendizaje por competencias: Para hacer más visibles las causas que han originado la transición hacia un nuevo diseño curricular para la formación de nuestros estudiantes, sostenemos que un modelo basado en un enfoque por competencias se orienta, si no a superar, al menos a compensar las carencias identificadas en un proceso formativo basado en asignaturas o en objetivos, en el que los estudiantes, entre otras limitaciones: 

No desarrollan, a cabalidad, habilidades complejas o de nivel superior. Así, por ejemplo, la resolución de problemas no constituye una actividad central, como tampoco lo son el análisis, la síntesis, la crítica ni el razonamiento lógico.



Aprenden por bloques independientes, yuxtapuestos y desconectados, que no permiten integrar aprendizaje.



Los programas de asignaturas, a pesar de los avances alcanzados en su diseño, son o muy amplios y carentes de especificidad o muy acotados, dejando a la interpretación y arbitrio de cada docente la orientación y énfasis que se les debe dar.



Los objetivos consignados en cada programa se descomponen en múltiples sub objetivos, los que muchas veces desdibujan la meta a lograr como fundamental.

El siguiente cuadro grafica, de manera esquemática, las diferencias entre el enfoque que queremos sustituir y el que se desea desarrollar: Enfoque tradicional

Enfoque propuesto

Objetivos de un nivel taxonómico Objetivos de un nivel taxonómico poco elevado: conocer, comprender. elevado: aplicar, analizar, sintetizar, evaluar. Procesos intelectuales simples.

Procesos intelectuales complejos.

Privilegio del dominio cognitivo.

Estructura de conocimientos que involucra los dominios cognitivo, motor y socioafectivo.

Aprendizaje segmentos.

Influencia de conductista.

recortado,

la

por Aprendizaje integrado (integra conocimientos, procedimientos, actitudes y comportamientos).

psicología Influencia de la psicología cognitiva.

19


Centrado en los aprendizaje.

Enfoque disciplinar.

productos

del Centrado en los procesos y en los productos del aprendizaje, en el saber hacer. Enfoque curricular global.

Centrado en la ejecuci贸n de Apunta a la soluci贸n de problemas ejercicios, no apunta necesariamente reales, de situaciones pr谩cticas a la resoluci贸n de problemas. contextualizadas.

20


4. Proceso de formación centrado en el aprendizaje del estudiante: Este enfoque curricular se sustenta en las concepciones constructivista y socioconstructivista del aprendizaje y, en consecuencia, está centrado en el aprendizaje del estudiante. Considera los distintos “saberes” -conceptual, procedimental y actitudinal- como recursos que el estudiante debe activar, movilizar y utilizar en sus actuaciones o desempeños como profesional. De acuerdo a la concepción constructivista, una persona construye sus conocimientos en la acción y en situación, mediante la reflexión sobre esta acción y sobre sus resultados. Aprehende las situaciones nuevas con la ayuda de lo que ya sabe y modifica sus conocimientos previos o anteriores, adaptándose a estas nuevas situaciones. Cada adaptación le permite ampliar y enriquecer su red de conocimientos y esta progresión es la que la lleva a abordar situaciones cada vez más complejas. El socioconstructivismo, por su parte, pone el acento en las interacciones sociales del proceso de aprendizaje. De acuerdo a esta concepción, la persona adulta-trabajadora -que es el caso de la mayoría de los estudiantes del Instituto- construye el conocimiento en situaciones y contextos sociales que influyen en sus construcciones personales. Por otra parte, sostiene que no son los contenidos disciplinares los que determinan o condicionan el aprendizaje, sino que son las situaciones en las que el estudiante los utiliza para resolver problemas o tareas específicas. En contraposición a algunos prejuicios existentes con respecto a la formación basada en un enfoque por competencias, no se trata de remplazar los conocimientos o contenidos por las competencias o de elegir unos u otras. Se trata, antes que nada, de poner los conocimientos al servicio de las competencias: que el estudiante sepa cómo, por qué, para qué y cuándo utilizarlos. Por su dimensión eminentemente integradora, la noción de competencia viene a colmar la brecha existente entre el conocimiento construido al interior del aula y los saberes movilizados en la acción. Este enfoque, adoptado por el Instituto Profesional Los Lagos, está más próximo de lo que se ha convenido en llamar Pedagogía de la Integración, en la medida en que se propone que el estudiante movilice, articule y transfiera los aprendizajes conceptuales, procedimentales y actitudinales, logrados de manera atomizada y fragmentada, en la solución de problemas o situaciones complejas, inéditas, desafiantes y lo más próximas posible a su ámbito profesional futuro.

21


5. Modelo pedagógico centrado en el aprendizaje activo: El enfoque por competencias se caracteriza por estar centrado en el aprendizaje de los estudiantes. Esto demanda el diseño y ejecución de diversas tareas que propicien la adquisición de las competencias identificadas en los programas de asignaturas a través de una metodología activa y participativa. Las competencias no se enseñan, sino que se construyen a través de un proceso formativo, en el que los estudiantes se ven enfrentados a situaciones complejas o situaciones problema y deben movilizar recursos de diversa índole, tales como:         

Reflexionar y plantear soluciones a situaciones problemáticas nuevas. Explotar recursos variados. Actuar. Interactuar para buscar, investigar, confrontar, analizar, comprender, producir. Autoevaluarse, coevaluar y evaluar procesos y productos. Estructurar los conocimientos. Integrar los conocimientos. Dar sentido a los conocimientos. Preparar la transferencia con el propósito de movilizar lo adquirido en situaciones nuevas.

Para abordar y asegurar la adquisición de una competencia, se deben considerar las siguientes fases: 

Fase de exploración: Esta fase tiene como propósito propiciar la comprensión de la pertinencia de las competencias que los estudiantes deberán desarrollar.



Fase de aprendizaje básico: Se refiere a los fundamentos mismos de la competencia, es decir, al conjunto de los conocimientos, habilidades, actitudes y percepciones que permitirán ejecutar una tarea, una actividad o función. Esto implica estructurar los contenidos (conocimientos, procedimientos y actitudes), seleccionando situaciones de aprendizaje que sean relevantes, pertinentes y significativas para los estudiantes. En esta etapa es importante fomentar el uso de diversos recursos de enseñanzaaprendizaje, de modo de favorecer los diferentes estilos de aprendizaje de los estudiantes y promover instancias de trabajo colaborativo, donde todos los participantes se transformen en promotores del proceso de aprendizaje.



Fase de integración: Esta fase se dirige a la parte más operativa de la competencia. Su propósito es integrar aprendizajes básicos a las etapas de ejecución de la tarea o actividad.

22




Fase de transferencia: Apunta a la puesta en pr谩ctica de la competencia en un contexto de trabajo, ya sea real o simulado, de acuerdo a determinados criterios de desempe帽o. Con el prop贸sito de asegurar y afianzar la adquisici贸n de competencias, es necesario transferir el aprendizaje en una diversidad de situaciones representativas del mundo laboral.

23


6. Consideración por el aprendizaje en el adulto-trabajador: El modelo educativo acoge y valora a los estudiantes en su diversidad, garantizando un acceso abierto a la propuesta formativa y atendiendo las particularidades del perfil de alumnos del Instituto. Entre las más relevantes podemos encontrar las siguientes:    

Un 80% de los estudiantes son trabajadores permanentes u ocasionales. La edad promedio es de 28 años. Presentan conductas de entrada insuficientes, producto del tiempo que ha mediado entre sus estudios secundarios y el ingreso a la educación superior. Constituyen, en su mayoría, la primera generación de sus familias en ingresar a la Educación Superior.

En esta perspectiva, el Instituto tomará en consideración las claves del aprendizaje de los adultos desde un enfoque sistémico, descritas por Linderman7. Estas son:    

Los adultos se motivan a aprender cuando tiene necesidades. La orientación para aprender se centra en la vida. Tienen necesidad de autodirigirse profundamente. Las diferencias individuales se incrementan con la edad.

Hay quienes sostienen que en la actualidad no existe un consenso con respecto de una teoría específica sobre el aprendizaje de los adultos. Sin embargo, a pesar de cualquier tipo de reservas, el modelo andragógico de Malcom Knowles8, considerado como el padre de la educación de adultos, sigue siendo el referente más utilizado. Fue él quien introdujo la Teoría de Andragogía como el arte y la ciencia de ayudar a aprender a los adultos, sosteniendo que éstos aprenden de manera muy diferente a como aprenden los niños y que necesitan ser participantes activos en su propio aprendizaje. Este autor, junto con proponer una definición de lo que significa aprendizaje en los adultos, identifica cinco postulados sobre los cuales sustenta este aprendizaje. A la vez, da cuenta de las implicaciones prácticas que derivan de la manera como se organiza el conocimiento, de la naturaleza de las diferentes formas de aprendizaje y de la evaluación propia a los estudiantes adultos. El modelo andragógico de Knowles se basa en los siguientes postulados: 

El adulto necesita saber por qué y cómo va a abordar un proceso de aprendizaje.

7

Lindeman, E. (1984). The meaning of adult education 1976. Adult education quarterly, 34(4), 1-20.

8

Knowles, Malcolm (2006). Andragogía. El aprendizaje de los adultos. México: Alfaomega.

24


  



El adulto, en función del nivel de concepto que ha desarrollado sobre sí mismo, tiende a autodirigirse. El adulto posee un bagaje de experiencias y, a menudo, este bagaje constituye su recurso de aprendizaje más valioso. Las aptitudes y la voluntad de aprender del adulto se ven reforzadas si el aprendizaje está orientado a satisfacer necesidades de desarrollo y de cumplimiento de roles sociales. El adulto tiene necesidades educativas centradas en sus intereses para enfrentar tareas o resolver problemas.

La consideración institucional por los requerimientos de sus estudiantes, que en su mayoría son adultos-trabajadores, demanda que los docentes consideren los postulados del modelo antes citado en el diseño y desarrollo de las actividades en el aula, además de: 

 



    

Utilizar estrategias de motivación y atribuir sentido al tema o contenidos que van a abordar y a las competencias que los estudiantes desarrollarán. Esto implica que los docentes deben explicar con claridad lo que los estudiantes deben aprender; es decir, qué deben saber, cómo deben saberlo y cómo demostrarán que lo aprendieron. Activar y utilizar adecuadamente los conocimientos que los estudiantes ya poseen. Emplear estrategias, técnicas y recursos metodológicos variados, de modo de atender a la diversidad de estilos de aprendizaje de los estudiantes; generando cuestionamiento, debates y otras estrategias de aprendizaje activo. Dar oportunidades para que los estudiantes actúen e interactúen de manera frecuente en situaciones de aprendizaje, simuladas y controladas en un comienzo, para avanzar hacia niveles de autonomía creciente, pasando por actividades de integración de los diferentes tipos de aprendizaje y culminar con actividades de transferencia de aprendizajes, como son la resolución de problemas o de situaciones complejas. La transferencia la entendemos no como una simple aplicación de conocimientos, sino como un proceso de reaprendizaje de lo que el estudiante ya sabe en una situación nueva; es lo que él o ella es capaz de hacer con su saber o conocimiento en un momento, en un contexto y en determinadas condiciones. Diseñar situaciones de aprendizaje lo más próximas posible a la realidad en que los estudiantes ejercerán su labor profesional. Motivar el desarrollo de un pensamiento crítico en nuestros estudiantes por medio de actividades que fomenten la formulación y resolución de problemas. Aplicar evaluaciones frecuentes y que los mismos estudiantes puedan evaluar la calidad de su aprendizaje y de sus producciones o actuaciones. Entregar retroalimentación inmediata y positiva frente a las actuaciones de sus estudiantes. Aplicar estrategias de metacognición, de modo que el estudiante conozca y pueda manejar sus operaciones mentales y tome conciencia de su manera de pensar y de actuar y pueda ajustar sus procedimientos para resolver problemas. La aplicación de 25




estrategias metacognitivas por parte del estudiante le permitirá ser más activo, a la vez que más autónomo en su aprendizaje. Explicitar los criterios con que los estudiantes serán evaluados.

Además de propiciar el uso de estrategias docentes que sirven de apoyo al proceso de enseñanza-aprendizaje de los adultos-trabajadores, nuestro modelo educativo contempla la realización de pruebas de diagnóstico y planes de nivelación en las asignaturas de matemáticas y técnicas de expresión oral y escrita, de modo de actualizar sus conocimientos en estas habilidades básicas y entregarles herramientas para la educación superior. Otro mecanismo de apoyo y reconocimiento al avance curricular de los estudiantes es la certificación temprana del avance en su proceso formativo por medio de Diplomas de Instrucción. De este modo, al término de cada año académico, el estudiante obtendrá los siguientes diplomas:   

Año 1 (primer y segundo semestre): Diploma en Instrucción Básica en la Especialidad. Año 2 (tercer y cuarto semestre): Diploma de Instrucción Intermedia en la Especialidad. Año 3 (quinto y sexto semestre): Diploma de Instrucción Avanzada en la Especialidad.

Dichos diplomas constituirán una herramienta que facilitará su inserción laboral y condiciones de empleo puesto que certifican el tiempo de estudio en la disciplina. Además, estimularán su continuidad en la Institución ya que les permitirán retomar sus estudios, en caso de que deserten, a partir de lo que indique su certificación.

2.4.

Perfil de egreso

Corresponde a la declaración institucional acerca de los rasgos que caracterizan a sus egresados. Estos se expresan en términos de competencias en diferentes áreas de dominio de la acción profesional, las que pueden serle requeridas por la sociedad a quienes ostenten un título profesional.

26


Concebimos el perfil de egreso como el:

De este modo, nuestro Instituto ha definido un perfil de egreso común a todos sus estudiantes que apunta hacia la formación de la persona en sus tres dimensiones: como individuo con sus particularidades, como ciudadano activo en la sociedad y como profesional comprometido con el desarrollo regional y nacional. El Perfil de Egreso del estudiante del Instituto Profesional Los Lagos señala: “Los profesionales y técnicos egresados del Instituto Profesional Los Lagos poseen una formación integral y competencias técnicas, disciplinares, personales y sociales que los habilitan para desempeñarse de manera eficaz y eficiente en los diferentes ámbitos del mundo laboral, con altos niveles de responsabilidad y compromiso social; es decir, profesionales eficaces y ciudadanos comprometidos”.

27


2.5.

Flexibilidad curricular

Entre los desafíos que plantea el concepto de flexibilidad curricular, el Instituto asume y promueve: 

Un avance curricular efectivo en el cual la eventual incorporación de pre-requisitos debe responder única y exclusivamente a las exigencias del plan de formación de la especialidad, lo que deberá estar fundamentado por el Consejo de Carrera.



Una revisión permanente del perfil de egreso y los planes de estudio en base a las opiniones de los egresados, profesionales representativos de cada carrera, empleadores y proveedores de centros de práctica.



La incorporación de asignaturas electivas de la especialidad con pertinencia regional en los planes de estudio, cuyos contenidos tienen un grado de opcionalidad por parte del Consejo de Carrera. Estas asignaturas y sus contenidos tienen las siguientes características y propósitos: o Son definidas por los Consejos de Carrera, de modo de promover la pertinencia regional. o Profundizan, innovan y profesionalizan la especialidad por medio del desarrollo de actividades prácticas. o Se orientan a analizar y dar respuesta a situaciones particulares de la especialidad, incorporar nuevos contenidos, reforzar contenidos ya tratados en semestres anteriores y/o preparar al estudiante para el trabajo por medio de actividades de vinculación laboral, pasantías, entre otras.

2.6.

Oferta Académica

La oferta académica del Instituto se sustenta y se ajusta estrictamente a lo que establece la Ley General de Enseñanza, que considera como requisito mínimo fundamental 1.600 clases para títulos técnicos y 3.200 clases para títulos profesionales. Mantiene un régimen curricular semestral con planes de estudio presenciales, los que incluyen una certificación del avance curricular anual, que acredita el avance de los estudiantes en su plan de estudio. El Instituto imparte carreras profesionales con una duración de 8 semestres y un mínimo de 3.200 clases. La mayoría de los planes posee una opción de salida intermedia, conducente a un título de nivel técnico, que se obtiene al finalizar el IV° semestre, con un mínimo de 1.600 clases y habiendo aprobado el total de asignaturas de los cuatro primeros semestres de la carrera.

28


Existen, además, los programas de continuidad de estudios, impartidos para aquellos estudiantes que poseen un título técnico de nivel superior compatible o afín al área y/o especialidad de la formación profesional. Lo señalado precedentemente está regulado por el Reglamento Académico Institucional y por un instructivo de articulación de carreras elaborado por la Dirección Nacional Académica. El siguiente esquema grafica el itinerario formativo de las carreras y certificaciones:

29


2.7.

Ejes de Formación

Todo plan de estudio está constituido por un plan de formación general y un plan de formación de especialidad. Ambos consideran en sus respectivas asignaturas una carga de trabajo presencial y una carga de trabajo personal adicional. a) Plan de Formación General: Apunta a nivelar y/o desarrollar en los futuros profesionales competencias que son básicas para una adecuada inserción laboral y comunes en toda la formación entregada en el Instituto. Estas competencias evidencian aquellos comportamientos elementales que abarcan todas las profesiones u oficios y que están relacionados con la preparación básica: lectura, redacción, habilidades matemáticas, comunicación oral, competencias digitales, entre otras. Este plan incorpora dos categorías de asignaturas: a) Básicas y b) de Sello Institucional. a) Asignaturas Básicas:

30


b) Asignatura Sello:

En la concepción curricular del Instituto, las competencias de carácter disciplinar, es decir, aquellas que son específicas a las diferentes áreas del saber, en un modelo de formación integral como el que aspiramos a desarrollar, cubren sólo de manera parcial las necesidades formativas de los estudiantes. Por esta razón, se fundamenta la necesidad de incorporar el desarrollo de competencias de carácter transversal, las que se sustentan, en gran medida, en el Proyecto Educativo Institucional. De este modo, el plan de formación general incluye además competencias genéricas o transversales, que se traducen en aquellos comportamientos y actitudes asociados con desempeños comunes a diversas ocupaciones; por ejemplo, disposición para el trabajo en equipo, competencias para la negociación, planificación, entre otras. Estas competencias genéricas:  

 

  



Constituyen la expresión de metas comunes al conjunto del currículum. Refieren a herramientas de diversos tipos que el Instituto considera como esenciales y fundamentales para el desarrollo de los estudiantes, en sus dimensiones personal y social, las que regularán su desempeño como estudiante y, ulteriormente, como profesional. Son complementarias entre sí; son interdependientes y constituyen un conjunto. Están estrechamente vinculadas a las competencias disciplinares o específicas, en la medida en que todo desempeño -escolar o profesional- requiere de estas competencias: eficiencia, eficacia, relaciones interpersonales, honestidad, respeto, entre otras. Han sido concebidas para ser desarrolladas a través de todo el proceso formativo. Tienen un carácter evolutivo y se basan en el principio de que la competencia no es algo finito sino que está siempre en desarrollo. No constituyen un apéndice del currículum y tampoco han sido concebidas ni estructuradas como disciplinas, asignaturas o módulos; se integran a todas las actividades curriculares del plan de estudio y a todas las prácticas de la Institución. En síntesis, tienen un carácter transdisciplinar, se abordan y trabajan en todas las disciplinas y prácticas institucionales; son transferibles, es decir, son susceptibles de adaptarse y aplicarse en múltiples contextos.

31


Constituyen, además, el soporte básico para insertarse y participar activamente en distintos contextos de la sociedad actual y apuntan hacia la movilización de los recursos personales, conformando la dimensión ético-valórica del perfil de egreso de todos los planes de estudio. Por esta misma razón, otorgan el sello distintivo que la Institución pretende desarrollar en sus estudiantes. El Instituto destaca, estimula y promueve el desarrollo de las siguientes 6 competencias genéricas, en todo proceso formativo y en cada una de las actividades curriculares. Dichas competencias han sido seleccionadas por los empleadores como las más relevantes en el marco del Proyecto Tuning América Latina9 y son, a su vez, altamente coherentes con nuestro Proyecto Educativo, en lo que respecta a la Misión, Visión y Principios y Valores declarados: 

Compromiso ético: lo que entendemos como el sello que la comunidad del Instituto Profesional Los Lagos debe imprimir en su quehacer profesional y estudiantil; implica plasmar en toda actividad los Principios y Valores que el Instituto promueve.



Compromiso con la calidad: lo que comprendemos como el valor que los estudiantes agregan a las actividades que realizan, para obtener logros y cumplir metas de manera eficiente.



Capacidad de trabajo en equipo: lo que significa que los diferentes agentes institucionales -directivos, docentes y estudiantes, en particular- trabajan de manera colaborativa, compartiendo responsabilidades y asumiendo eficazmente funciones y tareas para el logro de tareas comunes. Los docentes, a su vez, involucran a los estudiantes en el desarrollo de tareas que los llevan a trabajar de manera colaborativa, promoviendo la interacción positiva, el respeto y la tolerancia frente a las opiniones distintas.



Capacidad de aprender y actualizarse: lo que se entiende como uno de los elementos centrales del proceso formativo de los estudiantes del Instituto; implica aprender a aprender, para avanzar hacia niveles crecientes de autonomía en la apropiación de conocimientos nuevos.



Capacidad de transferir los conocimientos y los aprendizajes a la práctica: lo que entendemos como parte del proceso formativo, en la perspectiva de que los estudiantes adquieran las herramientas y competencias que los habilitan para insertarse en el mundo laboral, mantenerse y progresar en él, a través de un proceso de superación permanente; es decir, que el proceso formativo debe apoyarlos en el aprender a aprender; se relaciona con lo que se ha convenido en llamar formación para la empleabilidad.

9

Informe Final del Proyecto Tuning América Latina: Reflexiones y perspectivas de la Educación Superior en América Latina. [en línea] <http://tuning.unideusto.org/tuningal/index.php?option=com_docman&Itemid=191&task=view_category& catid=22&order=dmdate_published&ascdesc=DESC> [consulta: 10 de agosto 2012]

32




Capacidad para identificar, plantear y resolver problemas: lo que implica recoger, procesar y sistematizar informaci贸n para dise帽ar y seleccionar las soluciones que mejor se adapten a los requerimientos de mejoramiento continuo, considerando siempre el compromiso con la calidad de los procesos y la responsabilidad en la toma de decisiones.

33


b) Plan de Formación de la Especialidad: Busca desarrollar conocimientos, habilidades y actitudes directamente relacionadas con la disciplina, para el cumplimiento del perfil de egreso. Incluye conocimientos de índole técnico, vinculados a un cierto lenguaje o función productiva, a partir de la definición de competencias específicas. Por ejemplo, para la carrera de Contador Auditor: analizar un tipo de software, elaborar un balance, caracterizar tipos de estados de resultados contables, entre otros. Este plan incorpora dos categorías de asignaturas: a) De la Especialidad y b) Electivas con Pertinencia Regional.

La promoción de actividades de vinculación laboral, sumado al desarrollo de estos 2 electivos de la especialidad, promueven la concreción de uno de los grandes desafíos institucionales: velar por la pertinencia regional.

34


2.8.

Actividades de vinculación laboral temprana

Se favorecerá el desarrollo de actividades de vinculación laboral temprana, las que buscan complementar el conocimiento teórico, adquirido en el aula, mediante la realización de trabajos por parte de los estudiantes, llevados a cabo en empresas, instituciones y/o entidades afines a las carreras. Objetivos:  

Vincular la formación teórica con la práctica, de modo de favorecer la adecuada incorporación de los estudiantes al mundo laboral. Fomentar en los estudiantes una educación integral con la colaboración directa de los empleadores.

Beneficios para los estudiantes:    

Conocer desde temprano su futuro campo laboral, fortaleciendo así su elección vocacional. Adquirir una formación pertinente a los requerimientos reales del sector laboral con la colaboración y compromiso de los empleadores en el proceso formativo. Mejorar las posibilidades de empleabilidad dada la experiencia adquirida y los aportes entregados a la empresa y/o institución. Familiarizarse con la cultura laboral, en aspectos como la comunicación con sus superiores y compañeros de trabajo, conocimiento de normas y pautas de funcionamiento organizacional, preocupación por hacer correctamente su trabajo, entre otros.

Beneficios para las empresas e instituciones:   

Formar trabajadores dinámicos acorde con sus exigencias, requerimientos y necesidades. Aportar al desarrollo del país, en el marco de la responsabilidad social empresarial, por medio de la incorporación de estudiantes en sus empresas/instituciones. Generar un ambiente de colaboración mutuo, un círculo virtuoso entre los empleadores, sus trabajadores, estudiantes y cuerpo docente.

Beneficios para el Instituto:   

Impartir carreras atingentes a las necesidades del mundo laboral. Involucrar a la empresa/institución en la formación profesional, creando una alianza estratégica que fortalezca el proceso formativo de los estudiantes. Lograr una fuente primaria de información para evaluar y actualizar permanentemente los planes de estudio a partir de la retroalimentación con el medio.

35


2.9.

Actividad de Integración

Ésta es una actividad didáctica, que está inserta en todos los programas de asignaturas, cuyo propósito fundamental es llevar al estudiante a movilizar, activar y transferir los aprendizajes desarrollados en la asignatura, o en un conjunto de asignaturas, en la resolución de un problema o de una situación. Consiste en integrar y dar sentido a lo que han aprendido en el aula. Es el reflejo o manifestación de la competencia que se desea desarrollar. Características de una actividad de integración: 

El estudiante es el actor; es quien debe ejecutar la integración de los aprendizajes para resolver una situación específica.



Es una actividad significativa para el estudiante, es decir, debe estar en sintonía con su desempeño profesional, con algo que él deberá ser capaz de ejecutar en su profesión.



Es una actividad que se articula en torno a una situación nueva, que no ha sido resuelta anteriormente en la clase, ni de manera individual ni de manera colectiva, ya que en este caso sería una reproducción o simple aplicación de una fórmula o procedimiento rutinario. Debe inscribirse en el contexto situacional específico del programa de asignatura.



Una actividad de integración no es un ejercicio ni la aplicación de una regla o de una teoría, como tampoco la solución de un problema aislado. Es el ejercicio de la competencia propiamente tal.

36


III.

Rol de los diferentes actores involucrados en el proceso de formación

3.1.

Rol institucional

Los directivos del Instituto Profesional Los Lagos asumen la tarea de liderar la comunidad institucional y gestionar un proceso formativo de calidad para sus estudiantes, empleando el modelo de aseguramiento de la calidad, en consonancia con su Proyecto Educativo Institucional y Plan Estratégico de Desarrollo Institucional. Para ello, velan por la asignación apropiada de los recursos de enseñanza-aprendizaje, proponen instancias de perfeccionamiento permanente a sus docentes y evalúan y proponen políticas de innovación y mejoramiento institucional. El rol de los directivos requiere una fuerte convicción y adhesión a los principios y valores institucionales, además de las siguientes características que determinarán la proyección institucional:      

3.2.

Identificación con la filosofía institucional, convicción y empoderamiento del enfoque curricular. Disposición al aprendizaje a lo largo de la vida. Autonomía y proactividad. Motivación y habilidad para trabajar en equipo. Orientación hacia resultados de calidad. Compromiso con el mejoramiento continuo de los procesos.

Rol del docente

El modelo propuesto por el Instituto Profesional Los Lagos se basa en nuevas formas de interacción en el proceso de enseñanza-aprendizaje y requiere que el docente se identifique y actúe con:  

   

Una adhesión explícita a los principios y valores que reconoce el Instituto y en los que inspira su actividad formativa y cultural. Responsabilidad y compromiso con una rigurosa formación académica, con el aprendizaje de sus estudiantes y la posterior movilización de los saberes en desempeños eficaces que integran conocimientos, procedimientos y actitudes. Una clara y explícita vocación de servicio a la comunidad. Compromiso con la realidad regional y del país. Compromiso ante su perfeccionamiento permanente. Capacidad para dirigir e integrar equipos de trabajo. 37


El rol del docente, en concordancia con un proceso de formación basado en un enfoque por competencias, no es de un simple dispensador de conocimientos, sino que de un organizador y animador del aprendizaje. Su rol profesional se sustenta en una concepción del aprendizaje que se articula en torno a principios, fundamentos conceptuales y orientaciones específicas y son éstas las que el docente debe respetar y aplicar. El docente debe comprender que:     

El estudiante es quien aprende y, en consecuencia, debe estar al centro del proceso de enseñanza. Se aprende a partir de lo ya aprendido. Se aprende utilizando estrategias de aprendizaje y éstas deben ser desarrolladas. Se aprende analizando su propio trabajo y observando el de los demás. Se aprende en contacto o interacción con los otros.

En términos de las orientaciones, cabe destacar las siguientes: 











Las actividades pedagógicas o actividades de enseñanza y de aprendizaje son los esfuerzos que el docente pone en práctica para lograr los aprendizajes esperados de parte de sus estudiantes. La eficacia del aprendizaje no depende tanto del método de enseñanza como de la calidad y de la cantidad de trabajo intelectual, afectivo o psicomotor que permite generar en el estudiante la adquisición a largo plazo y la posibilidad de reutilizar lo aprendido. Necesita de la repetición y de la variación de operaciones o estrategias. Se debe contextualizar el aprendizaje, lo que equivale a señalar que las competencias se adquieren en contextos y estos deben ser lo más próximos posibles a la realidad del estudiante o del medio en el que ejercerá su acción profesional. Le corresponderá al docente diseñar estos contextos, de modo que el estudiante pueda movilizar su aprendizaje en situaciones concretas y reales. La trayectoria formativa de los estudiantes debe potenciar la profundización y el enriquecimiento de lo adquirido, en términos de aprendizaje. Por lo tanto, el docente debe diseñar situaciones cada vez más complejas para que el estudiante ejerza sus competencias. Una competencia requiere de varios elementos, los que no siempre son adquiridos a través de una sola disciplina o asignatura. Por ello, el docente debe generar situaciones de aprendizaje que promuevan la movilización e integración de recursos múltiples. La adquisición de competencias se traduce en desempeños, por lo que el docente debe privilegiar la actuación de sus estudiantes por sobre la entrega de contenidos.

38


3.3.

Rol del estudiante

Reconocemos al estudiante como el centro del proceso educativo y, al mismo tiempo, como protagonista de su propia formación. El nuevo rol que debe adoptar está en consonancia con el nuevo modelo de enseñanzaaprendizaje, que privilegia la autonomía y la iniciativa del estudiante y deja de lado aquellas estrategias que lo consideran como una tabla rasa o como un simple receptor pasivo de lo que el docente le transmite. La formación integral y humanista a la que adhiere nuestro Proyecto Educativo implica fomentar el desarrollo de las capacidades crítica, de análisis y de síntesis. Esto significa desplegar algunas habilidades como observar, abstraer, deducir, argumentar y elaborar conclusiones lógicas. Por lo tanto, el estudiante debe asumir este desafío académico y manifestar su compromiso involucrándose activamente en su proceso de aprendizaje.

3.4.

Rol del entorno laboral y social

La formación por competencias se fundamenta en una relación estrecha del proceso formativo con el entorno laboral y social en el que está inserto el Instituto. Esta relación garantiza un contacto fluido con el medio laboral y la concreción de lazos de colaboración mutua, entre los que se destacan la retroalimentación del proceso formativo de los estudiantes, el diseño de proyectos y acciones de fomento a la empresa y/o institución y la dotación de potenciales centros de práctica que actúen como complemento al proceso formativo realizado en aula.

3.5.

Rol de los egresados

Los egresados constituyen uno de los informantes clave para el aseguramiento de la calidad del proceso formativo. Por medio de sus indicaciones, evidenciables a través de encuestas, es posible establecer las oportunidades de mejora de los planes de estudio, en la formación general o disciplinar, e implementar acciones que satisfagan los requerimientos señalados. Por otra parte, el compromiso con la formación de los estudiantes obliga a prestar atención a sus necesidades de perfeccionamiento una vez insertos en el campo laboral, de modo de proponerles alternativas de capacitación que respondan a sus necesidades particulares.

39


PEI