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VIVIENDA & CIUDAD

Editorial de : ANA FALÚ Colaboran en esta edición: ANA FALÚ CECILIA MARENGO MÓNICA MARTINEZ MIRIAM LIBORIO BEATRIZ GIOBELLINA LILIANA RAINERO CAROLINA PERALTA VIRGINIA MONAYAR ANA LAURA ELORZA

NUMERO 1 - AÑO 2014 INSTITUTO DE INVESTIGACION DE VIVIENDA Y EL HABITAT VIVIENDA & CIUDAD /DICIEMBRE 2013/ VOLUMEN 1

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VIVIENDA & CIUDAD Revista semestral del Instituto de Investigación de Vivienda y Hábitat de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Esta publicación surge de la producción de trabajos desarrollados en el INVIHAB con el objetivo de proporcionar a los investigadores un espacio de difusión que permitirá dar cuenta de los proyectos en curso, como así también publicar artículos científicos de otros centros o unidades académicas en la materia. Fotografía de tapa FUENTE http://multipliciudades.org/2013/03/16/13-rue-de-kowloon-ciudad-de-la-anarquia/

Editora Responsable: Prof. Dk. Arq. Ana Falú - Directora INVIHAB Consejo Editorial: Prof. Dra. Arq. Cecilia Marengo - Vice Directora INVIHAB Prof. Emerito Mario Forné Dra. Arq. Beatriz Giobellina Mgtr. Arq. Mónica Martinez Mgtr. Arq. Miriam Liborio Asistentes Comité Editorial: Arq. Virginia Monayar Arq. Juan Santiago Palero Lic. Ana Laura Elorza Arq. Mariel Ivón Arias Arq. Martín Hernán Lemma Comité Científico Externo Dr. Rod Burgess, Dra. Marisa Carmona, Dra. Beatriz Cuenya, Dra. Mercedes Lentini, Dra. Zaida Muxi, Arq. Alfredo Rodriguez, Dr. Miguel Barreto

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CONTENIDOS 5-7

Ana Falú EDITORIAL

8-18

Ana Falú El derecho de las mujeres a la ciudad. espacios públicos sin discriminaciones y violencias

19-27

Cecilia Marengo Conjuntos habitacionales y densificación residencial:Evaluación comparativa desde la calidad de vida propuesta.

28-36

Mónica Martínez El riesgo en la ordenación de centros urbanos de pequeña escala. Caso de estudio: Unquillo

37-47

Miriam Liborio Las nociones de biopoder y de extraterritorialidad como claves para la lectura del proceso urbanizatorio de la ciudad de Córdoba.

48-62

Beatriz Giobellina Check list de sustentabilidad aplicada al proyecto

63-71

Liliana Rainero Espacios públicos. Convivencia y seguridad ciudadana. Donde están seguras las mujeres?

72-81

Carolina Peralta y Miriam Liborio Redistribución poblacional en la ciudad de Córdoba entre los períodos intercensales 1991-2001 / 20012008. Evaluación de los procesos de dispersión, densificación, gentrificación y renovación.

82-87

Virginia Monayar Las formas de la informalidad.

88-94

Ana Laura Elorza La dimensión subjetiva de la Segregación Residencial Socioeconómica: las representaciones sociales sobre el territorio.

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AUTORES ANA MARÍA FALÚ

es Directora del INVIHAB, Profesora e Investigadora de la FAUD, UNC. Ingreso como investigadora CONICET en 1992. Es la Directora del Programa del INVIHAB financiado por SECYT bajo el título: Programa de Fortalecimiento del Instituto de la Vivienda y Hábitat: Las transformaciones en la ciudad de Córdoba y su Área Metropolitana, en materia de vivienda, territorio y ambiente. Aportes para su estudio, planificación, regulación. Asimismo es Directora del Proyecto de Investigación apoyado por SECYT bajo el título: Ciudades, inseguridad urbana y exclusión social: El caso del Barrio Ciudad Sol Naciente en Córdoba.

MÓNICA MARTINEZ

Arquitecta. Magíster en desarrollo urbano y regional Doctorando en Urbanismo UPC y en Arquitectura FAUDI-UNC. Profesora Adjunta de Urbanismo I A. Profesora asistente de Urbanismo II y Construcciones II. Investigadora Categoría III programa de incentivos. Asesora Urbana Consejo de Planificación Urbana Villa Carlos Paz. Coordinadora en el Taller de Estudios de la Ciudad y el Territorio – tecYt – del Instituto de Investigación de la Vivienda y Habitad – InvihabFAUDI-UNC. Miembro integrante IPOT Colegio de Arquitectos.

BEATRIZ GIOBELLINA Doctora en Ordenación del Territorio, Medio Ambiente y Urbanismo por la UPV y Master en Dirección de la Innovación Empresarial por la UV, en Valencia, España. Arquitecta por la FAU-UNT, donde ha sido docente e investigadora por más de 20 años. Actualmente es profesora de la FAUD-UNC, investigadora del INVIHAB y Extensionista del INTA Pro Huerta (MDS), Córdoba, Argentina.

CAROLINA PERALTA

Arquitecta. Urbanista. FAUD.UNC Magister en Desarrollo urbano. UNC. Doctorando Doctorado en Demografía. Escuela de Graduados en Ciencias Económicas. UNC. Profesora Titular de Urbanismo UnLar. Profesora Regular del Módulo III Maestría en Gestión y Desarrollo habitacional. FAUD.UNC Profesora Asistente. FAUD. UNC. Directora de proyecto de Investigación. Investigadora Categoría III. Programa de Incentivos Docentes. UNC

CECILIA MARENGO Arquitecta, Magister en Diseño Arquitectónico y Urbano FAUD -UNC. Doctora Universidad Tecnológica de Delft – Holanda. Investigadora de CONICET. Profesora Titular Arquitectura IB y del Seminario de Tesis -Maestría en Diseño Arquitectónico y Urbano. Directora del Doctorado en Arquitectura y Subdirectora del Instituto de Investigación de Vivienda y Hábitat (FAUD - UNC). Categoría II. Programa de Incentivos MCyT.

MIRIAM LIBORIO

Miriam Liborio es Arquitecta y Magister en Diseño Arquitectónico y Urbano de la UNC. Es Profesora de la Asignaturas Arquitectura I y II en la FAUD / UNC. Es Docente - Investigador Categorizado. Ha participado como Investigador Principal y Director de numerosas investigaciones desarrolladas, con subsidio y aval de organismos tales como SeCyT-UNC , Agencia Córdoba Ciencia y Min CyT. Es investigadora en el IINVIHAB - FAUD. Es representante de la UNC ante el Comité Académico de Desarrollo regional (CADR) de la AUGM.

ANA LAURA ELORZA

Mgter. en Gestión y Desarrollo Habitacional (FAUD-UNC) Lic. en Trabajo Social. Doctoranda del Doctorado en Ciencias Sociales (UNCuyo) Investigadora del INVIHAB- FAUD. Docente asistente en la Escuela de Trabajo Social (UNC).

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LILIANA RAINERO

Arquitecta. FAUD - UNC. Investigadora del INVIHAB. Profesora de Arquitectura IIIC. Actual coordinadora de género de la Universidad Nacional de Córdoba. Directora de CICSA (Centro de Investicagión del Cono Sur Argentina). Coordinadora de la Red Mujer y Hábitat Latinoamérica (LAC), adscripta a la Coalición Internacional del Hábitat (HIC)

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VIRGINIA MONAYAR Arquitecta por la UNC. Doctoranda en Ciencias Sociales orientación Geografía UNT. Becaria CONICET 2008-2013. Investigadora en formación del Instituto de Investigación de Vivienda y Hábitat FAUD-UNC, en temas de acceso al suelo, informalidad urbana y políticas habitacionales.


EDITORIAL

POR ANA FALÚ

Me complace presentar la Revista Electrónica “Vivienda & Ciudad” del Instituto de Investigaciones de Vivienda y Hábitat –INVIHAB- que este año cumple 30 años desde su creación. Esta revista consta de un consejo editorial, y es en mi calidad de responsable científica como Directora del INVIHAB que presento a la misma. En estas tres décadas numerosas personas se han formado como investigadores científicos en el ámbito del INVIHAB, han desarrollado proyectos y programas de investigación, publicaciones, transferencias al grado y posgrado de la FAUD UNC y de otras universidades. El INVIHAB cuenta con una sólida trayectoria iniciada en el año 1984 por su primer Director el hoy Profesor Emérito Arq. Mario Forné, durante el decanato del Prof. Arq. Bernardino Taranto, apenas recuperada la democracia en el país. Integran el INVIHAB Profesores Investigadores, investigadores de carrera del CONICET –Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas-, investigadores y becarios de SECYT, CONICET, Extensión de UNC, la mayoría de los cuales están categorizados en el Programa de Incentivos a Docentes Investigadores del Ministerio de Educación de la Nación. La consistente y sostenida labor académica de nuestro instituto se verifica en los proyectos de investigación subsidiados y validados por distintos organismos de promoción científica durante estas tres décadas: CONICET; ConiCor; Agencia Córdoba Ciencia; Ministerio de Ciencia y Tecnología, SECyT, Unión Europea Programa Alfa, entre otros organismos nacionales e internacionales. También es de mencionar el Taller de Estudios de la Ciudad y el Territorio (TECyT) que se desarrolla en el marco del iNVIHAB y desarrolla articulación con actores sociales y autoridades locales. Es así que hoy nos complace poner a disposición de Uds. y de la comunidad académica, esta Revista Electrónica, “Vivienda & Ciudad”, la cual se concreta gracias al apoyo de SECYT UNC con el Programa de Fortalecimiento del Instituto de la Vivienda y Hábitat: la problemática urbana y los temas emergentes: Investigación, Formación, Difusión y Transferencia acerca de las transformaciones en la ciudad de Córdoba y su Área Metropolitana, en materia de ciudad y vivienda, bajo la Dirección de la Dra. Prof. Ana Falú y Vice Dirección de la Dra. Prof. Cecilia Marengo. El INVIHAB cuenta con cinco proyectos de investigación cuatro de ellos financiados por SECYT UNC y 13 becarios, de los cuales 9 son de CONICET, 3 de Extensión de la UNC, uno de SECYT. Todo lo cual constituye una promisoria masa critica científica en formación. Si bien el INVIHAB nació como Instituto de Investigaciones de Vivienda, a partir del 2009 con la actual dirección se definió la importancia de integrar la dimensión del hábitat y ciudad y es así que a partir de fines del 2009 el INVIHAB se denomina como hoy lo conocemos. Aún cuando el foco esta puesto en vivienda, entendemos que si bien a los fines analíticos se puedan extrapolar fenómenos, es preciso la permanente vinculación del impacto de las acciones y políticas en materia de vivienda así como el de otros temas críticos emergentes, a las transformaciones y condiciones que presenta la ciudad de Córdoba y su Área Metropolitana, y los otros aglomerados en la Provincia de Córdoba. Hacen parte del mencionado Programa de investigación cinco líneas de trabajo: 1.Ciudades, inseguridad urbana y exclusión social: El caso del Barrio Ciudad Sol Naciente en Córdoba. Directora: Prof. Arq. Ana Falú. 2.La expansión urbana, estrategias de intervención en contextos de alta inequidad socio-espacial. Modelos de densificación: lo existente y nuevas hipótesis en escenarios de evaluación prospectiva. Directora: Prof. Dra. Arq. Cecilia Marengo. 3.La producción de viviendas agrupadas y colectivas de gestión privada. Aporte metodológico para su cartografiado, estudio, proyecto y regulación urbana. Caso: Villa VIVIENDA & CIUDAD /DICIEMBRE 2013/ VOLUMEN 1

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Allende y La Calera, Provincia de Córdoba. Período 1991-2010. Directora: Prof. M. Sc. Arq. Miriam Liborio. 4. El riesgo en la ordenación de municipios y ciudades serranas y de llanura de la provincia de Córdoba. Recomendaciones para el ordenamiento territorial y planificación de centros urbanos de la provincia de Córdoba. Directora: Prof. M. Sc. Arq. Mónica Martínez. 5. Innovaciones para la Sustentabilidad en Vivienda, Ciudad y Territorio: la terraza habitable y polifuncional para el caso de Córdoba. Directora: Prof. Dra. Arq. Beatriz Giobellina. A través de éstas investigaciones en curso, así como otras iniciativas tales como Conferencias, Talleres, Seminarios, Reuniones Científicas, Transferencias al Grado y Posgrado, Publicaciones, entre otras, el interés es el de promover y aportar a los debates teórico conceptuales que contribuyan a explicar las transformaciones en las ciudades, sus actores sociales relevantes, las políticas, así como las decisiones que las producen. Entre las transformaciones más significativas creemos que son significativas como marco interpretativo y analítico: el económico (mayor crecimiento PBI y empleo), el marco de la acción de las políticas (procesos de democratización y el reforzamiento del rol del Estado), los sociales, demográficos y culturales (nuevas dinámicas poblacionales), la crisis ambiental, alimentaria, así como las crecientes violencias urbanas; todos éstos temas emergentes en la agenda urbana que demandan de mayores y nuevos desarrollos conceptuales y teorías para promover ciudades sustentables, eficientes y con mayor equidad. Esta publicación en su primer número incorpora artículos relativos a los temas de investigación en curso, y refiere a las transformaciones en la ciudad de Córdoba y su Área Metropolitana, en materia de vivienda, territorio y ambiente, incorporando las dinámicas sociales en el territorio. Esperamos que este primer numero de “Vivienda & Ciudad” en el cual escriben Directoras de Investigación, Co Directoras, Investigadores y Doctorandos Becarios de CONICET sea una contribución a la necesaria interlocución y reflexión para el avance de nuestro campo disciplinar de la investigación. Esperamos que su difusión llegue a los decisores políticos mas inquietos en el ánimo de poder contribuir también al debate acerca de las políticas y sus acciones en la planificación y en el territorio. De igual manera nos interesa difundir de manera sistemática los avances, para también poder intensificar la transferencia al grado y al posgrado. Las líneas de trabajo que confluyen en este programa, tratan temas centrales a los debates de ciudad y vivienda: la metropolización de la ciudad de Córdoba, la extensión de la forma urbana, la afectación de los recursos naturales, la segregación residencial segmentada por grupos socio económicos en el territorio, la falta de condiciones ambientales de accesibilidad e infraestructura, la presencia de usos conflictivos, la preocupación por sistematizar y explicitar las respuestas habitacionales en este contexto de ciudad así como temas emergentes prioritarios de la agenda urbana como es la creciente violencia en los espacios públicos. Los proyectos asociados y sus investigadores, de alguna manera, se inscriben en los consensos explicitados por distintos autores, Sassen, (2000), Harvey (2000), Soja (2008), Davis (2003), De Mattos( 2010), Borja (2007), Burgess (2009), entre otros, acerca de las fuertes transformaciones urbanas que se expresan en las ciudades a partir de la década de los noventa. Ciudades que crecen y se transforman en respuesta a las presiones e intereses del capital financiero, a las grandes inversiones inmobiliarias, a la mundialización de la economía que se ha centrado en las empresas multinacionales y en los bancos (Sassen 1999). Diferenciándose de la etapa de los años ‘50 de la sustitución de importaciones que definió el desarrollo, en particular en Argentina, y en Córdoba la ciudad industrial del interior del país. Los años 90 se caracterizaron por las politicas de ajuste del Estado, descentralización y privatizaciones de los servicios públicos, en el marco de una fuerte globalización, generando procesos en los cuales las ciudades se han tranformado y complejizado, asi como sus formas de pensarlas, planificarlas y gestionarlas (Falú, 2009). Es a partir de los ‘90 que pareciera que el rasgo dominante de estas ciudades es la fragmentación territorial la cual expresa las desigualdades sociales y económicas, definiendo homogeneidades de grupos iguales entre sí y muy desiguales con otros. Los temas urbanos críticos crecerán de la mano de estas transformaciones, en el

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marco de un mundo globalizado, en el cual las ciudades y las sociedades no serán más lo que eran. “Vivienda & Ciudad” nace con la vocación de aportar a esta Córdoba extendida en el territorio, de brechas de inequidades, con crecientes violencias urbanas, de sectores de pobreza que conviven con riquezas muchas veces obsenas. Escenario se ve agravado por la crisis energética, el cambio climático, los fenómenos de riesgo y el desafío de la sustentabilidad ambiental. En sintesis, diría, que interesa poner en debate y generar intercambios teóricos conceptuales acerca de los nuevos fenómenos territoriales que presenta el área metropolitana de la Ciudad de Córdoba; la segregación espacial y fragmentación del territorio, estudiar los impactos en términos de consumo y plusvalor del suelo urbano, las posibilidades y alternativas de densificación residencial, las estrategias que se pueden implementar para atenuar la expansión urbana, las que podrian contribuir a elevar la calidad de vida en las áreas residenciales consolidadas y con carencias, las alternativas y diversidad de propuestas para facilitar el acceso a la vivienda en áreas con capacidades urbanas instaladas. En este sentido, reexaminar las intervenciones en la ciudad de Córdoba analizándolas comparativamente según los indicadores formulados por el Programa de Densificación Urbana, Plan Director, Córdoba 2020 y la Ley 9841 de Regulación de los Usos del Suelo en la Región Metropolitana de Córdoba. Así como interrogar el impacto de las políticas y los contextos que definen la nueva forma urbana y territorial a partir de las transformaciones de los 90. De qué manera estos aglomerados resultantes responden a: la presión del mercado, su incidencia en el valor del mercado del suelo y la concentración del capital inmobiliario. Interesa en este sentido, el análisis crítico de la implementación de la política habitacional del Estado, la incidencia de la politica federal en el area metropolitana, el impacto de la segregación residencial socioeconómica en las extensiones de la forma urbana y la manera que ésta afecta a la población de menores recursos por un lado, alejandola de lo que la ciudad ofrece -el desarrollo urbano-, e incrementando el consumo energético en razón de la localización periférica. A mayor extensión de la ciudad, se agudizarían los efectos asimétricos: mayores dificultades y costos para los más pobres y mayor dispendio y consumo energético para los más ricos. Por ello, la incidencia de la localización, las externalidades que produce, el impacto ambiental, los sociales (seguridad ciudadana) así como el consumo de suelo y recursos naturales; la influencia de la desregulación del mercado del suelo y el aumento de la especulación inmobiliaria en el conjunto de la ciudad de Córdoba y en particular a su área metropolitana, afectación sobre el valor del suelo urbano y el derecho a la ciudad. No menor la necesidad de abordar y conocer más acerca de las tensiones entre pobreza y violencias, los debates sobre las crecientes violencias urbanas y los espacios urbanos jerarquizados, que trazan, identifican o crean fronteras tangibles o intangibles para los portadores de sospecha (Malagutti, 2005). Estudios desarrollados para el caso de Córdoba (Falú 2009, Marengo, 2004, 2006, 2008, Liborio y Peralta 2007-10, Martínez 2006-2011), evidencian estas tendencias para la Ciudad de Córdoba, y el efecto de la globalización en lo local, nos referimos a la segregación del territorio, la cual se ha profundizado en las áreas periféricas, aumentando la distancia social, económica, demográfica y territorial entre los desarrollos habitacionales que se materializan en la última década. En este número inaugural de “Vivienda & Ciudad” contribuyen con artículos, algunos inéditos, otros ya publicados o presentados en eventos científicos. Quiero agradecer a todas y todos los autores por este compromiso con la tarea de investigación, con el INVIHAB y la formación de recursos humanos. No puedo cerrar esta presentación sin una mención muy especial a la Arq. Mariel Arias, Investigadora, becaria de CONICET, quien ha colaborado muy activamente para que esta “Vivienda & Ciudad” este ahora a vuestra disposición. Ana Falú, Directora INVIHAB. Experta ONU Habitat Córdoba, Junio 2014.

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EL DERECHO DE LAS MUJERES A LA CIUDAD. ESPACIOS PÚBLICOS SIN 1 DISCRIMINACIONES Y VIOLENCIAS ANA FALÚ anafalu@hotmail.com COLABORACIÓN: LETICIA ECHAVARRI

RESUMEN

ABSTRACT

La violencia urbana se presenta como un tema central de la agenda de gobiernos y sociedad civil. Pareciera que un factor que dificulta la “irrupción” plena de las mujeres como ciudadanas en lo público, son las crecientes violencias y las que contra éstas se ejercen, y que operan como una restricción de los derechos de las mujeres a la ciudad. Los aportes teóricos feministas contribuyeron a comprender cómo las relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres se expresan en las diferentes escalas de territorio, la vivienda, el barrio, las ciudades. Bajo la distinción efectuada entre espacio público y privado se refuerzan estas asimetrías entre varones y mujeres, siendo el cuerpo el primer territorio en disputa a recuperar por las mujeres. A pesar de los avances conquistados, los espacios públicos de las ciudades, sigue siendo mayoritariamente masculinos. Bajo las consideraciones expresadas, el artículo aborda las relaciones entre el derecho de las mujeres a la ciudad, a una vida libre de violencias, y las políticas de los gobiernos locales en este campo. Se interroga así sobre los impactos diferenciales de estas violencias en la vida de las mujeres y los obstáculos que éstas suponen en el ejercicio de su derecho a la ciudad.

Urban violence is a central theme of the agenda of governments and civil society. It seems that one factor that difficults the full “irruption” of women as citizens in the public sphere, are the growing violence in cities, and the ones that against women are exercised, which operate as a restriction of the rights of women to the city. The feminist theoretical contributions helped to understand how relations of inequality between men and women is expressed in the different scales of territory, housing, neighborhood, the cities. Under the distinction made between public and private space are reinforced these asymmetries between men and women, being the body the first disputed territory to be recovered by women. Despite the progress conquered, the public spaces in cities, is still predominantly male. Under the considerations expressed, the article discusses the relationship between the right of women to the city, to a life free of violence, and local governments’ policies in this field. It interrogates as well on the differential impacts of such violence in the life of women and the obstacles that these pose in the exercise of their right to the city rights. Keywords: City rights - Violence - Inequality

Palabras claves: Dereccho a la ciudad - Violencia Desigualdad

1. Este artículo es una síntesis de uno más extenso titulado Uno de los desafíos centrales a la democracia en las ciudades de América Latina: Las

Violencias Urbanas. De discriminaciones y derechos enviado para publicación a la UIM, Granada. Esta comunicación fue presentada por Ana Falú como conferencista experta en género de la Unión Iberoamericana de Municipalistas, en la II Cumbre Iberoamericana sobre Agendas Locales de Genero, en Aguascalientes, México del 23 al 27 de Septiembre de 2013.

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1. Introducción: El derecho de las mujeres a la ciudad La vida cotidiana ha sido un campo politizado por los feminismos y los movimientos de mujeres: cambios de sexualidades, pluralidad de tipos de familia, confrontación de la violencia doméstica y sexual, re significación de la división sexual del trabajo y mucho más. Esto refleja algunas tendencias de “ fuga” hacia cotidianidades más democráticas. La incidencia en la vida cotidiana, en el cambio de los sentidos comunes tradicionales hacia el “buen sentido” democrático. (Gramsci, 1975) La transformación de la subjetividad ciudadana hacia una perspectiva democrática que incluya la igualdad y el derecho a la diferencia, tiene un sólido impulso en los cambios de la vida cotidiana. Su modificación va más allá de la lucha por un derecho específico, para ahondar en el desarrollo de una conciencia de “derechos a tener derechos”, dimensión subjetiva que resignifica la desvalorización de las mujeres en las vidas cotidianas y cualifica la forma en que las mujeres se ubican, asumen y se responsabilizan frente a sus derechos ciudadanos. (La ciudadanía de las mujeres en las democracias de las Américas, OEA CIM, 2013 pp. 108) Henri Léfévre hacia fines de los 60 inaugura el enfoque de los derechos en el campo de los temas urbanos y de las ciudades, acuñando el término “el derecho a la ciudad” (Le droit a la ville). Bajo este concepto, cuestiona la mercantilización de los bienes en el proceso de urbanización de las ciudades, sujetos éstos más al valor de cambio que al valor de uso y plantea como rasgo significante, el “rescatar el hombre como sujeto principal, protagonista de la ciudad que él mismo ha construido”, tendientes de esta manera a satisfacer las necesidades de la ciudadanía. Sin embargo, tal como desde la actualidad se

interroga Harvey, (2008) ¿De qué derechos hablamos? ¿Y de la ciudad de quiénes? Los desarrollos teóricos de Doreen Massey (2001) aportan a esta discusión una lectura de los significados simbólicos de lugar y espacio relacionados al género, y cómo a partir del mismo, se articulan formas específicas en su construcción, en especial la que refiere a la distinción occidental establecida entre espacio público y privado y sus impactos en la idea de lo que ha sido el hombre y la mujer a lo largo de la historia. Y en esta distinción, las mujeres permanecerán invisibles en las ciudades, relegadas al ámbito privado del hogar, lo cual tendrá sustento en la fuerte división del trabajo sexual imperante: “…hombres vinculados al trabajo productivo -generadores de ingresos- y mujeres pensadas como responsables únicas y excluyentes del trabajo doméstico y reproductivo - cuidado de los hijos y organización del hogar-.” (Falú 1998). Lo expuesto, se reforzaba desde las producciones teóricas dominantes del urbanismo, que omitían a las mujeres bajo conceptos “neutros” como la familia y la población, desconociendo las relaciones distintas, asimétricas, entre varones y mujeres que caracterizan el conjunto de nuestras sociedades. Estas elaboraciones tampoco, tomaban debida cuenta de los significativos cambios socio - demográficos que se expresan cada vez mas y particularmente en las grandes ciudades, con similitud a aquellos de los países desarrollados: baja del índice de natalidad, si bien en América Latina y siguiendo datos de CEPAL (2012), los hogares en los quintiles más pobres duplican el número de hijos de aquellos en los de mayor ingresos; se reconocen “familias” de composición diversas, aumenta la expectativa de vida y baja de la mortalidad. Si bien las mujeres no eran significadas como sujetos de derecho a la ciudad, a su uso, su disfrute, su tránsito en calidad de ciudadanas; todas merecedoras de atención

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pública; es dable reconocer que éstas siempre han sido participes activas en los procesos de construcción de sus ciudades, aportando a conformar asentamientos humanos y apostando a mejores condiciones de hábitat, particularmente en los movimientos sociales demandando tierra, vivienda y servicios, como también, en la construcción, mejoramiento y mantenimiento de éstos. Será a partir de elaboraciones conceptuales de activistas y académicas feministas que estas relaciones entre las mujeres y las ciudades que habitan fueron reflexionadas, interpeladas y visibilizadas, aportando desde la reflexión teórica a repensar la organización y planificación del territorio, siendo algunas de ellas precursoras de la crítica a la ciudad, resultante del pensamiento urbanístico moderno. Entre éstos estudios, son relevantes los de Daphne Spain quien en sus libros Gendered Spaces y How Women saved the city da cuenta de “la otra historia”, protagonizada por mujeres en la construcción de sus ciudades entre la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Cabe recordar aquí, asimismo a Rosa Park, quien en 1955 revolucionará el marco de la convivencia desde otro importante vector social, el racismo, negándose a ocupar su asiento en la zona segregada del autobús. Por su parte, Dolores Hayden, documentará en The Grand Domestic Revolucion las experiencias del olvidado movimiento feminista materialista y su cuestionamiento a la división sexual del trabajo. En cuanto a aportes más actuales, destacan los de Jane Jacobs (1969), Francoise Choay y Saskia Sassen (1991), entre otras. (Velazquez, I.; 2006) Desde este conjunto de estudios, entre otros, se incorpora al desarrollo urbano la mirada y necesidades de las mujeres, las cuales han sido invisibilizadas por el discurso masculino dominante que legitima una concepción androcéntrica del mundo en distintos ámbitos, también en la disciplina urbanística. “Lo personal es político” es una de las contribuciones teóricas y políticas más potentes del feminismo porque dio visibilidad al poder de las relaciones que se construyen en el micro espacio, en la vida cotidiana y significa la dimensión subjetiva como de prioridad ética y política. Lo público y lo privado son construcciones sociales inherentes a las perspectivas de las personas y sus subjetividades. Ambos son espacios de tensiones y conflicto y encierran por ello situaciones de inequidad construidas históricamente a partir de lo que se comprende como el ser mujeres y ser hombres en la sociedad. Estos aportes, de las activistas y académicas feministas contribuyeron a la comprensión de cómo las relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres tienen expresión en las diferentes escalas de territorio, la vivienda, el barrio, el territorio, en las ciudades. Se trata de las diversas escalas de territorios en los que se construye, refuerza, reproduce las asimetrías entre varones y mujeres, siendo el cuerpo el primer territorio en disputa a recuperar por las mujeres. Producto de estos avances teóricos y de las luchas organizadas emprendidas desde el movimiento feminista, el siglo XX, - denominado el Siglo de los Derechos- , resultará en adelantos significativos en los derechos para las mujeres, instalando tratados, compromisos, acuerdos,

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consensos a nivel internacional2, de amplia aceptación por el conjunto social y lo que es decisivo aceptado por los gobiernos. Entre los derechos reconocidos a las mujeres, encontramos el derecho a la ciudad y el derecho a una vida libre de violencias en los espacios públicos. Estos instrumentos, entre otros, posibilitan la articulación de la agenda de los derechos de las mujeres con la agenda urbana, estableciendo un conjunto de líneas orientativas en el diseño de políticas de los gobiernos en sus diferentes niveles – Nación, Provincia, Municipio, lo que bajo los nuevos contextos que atraviesan nuestras sociedades, supone vincular al menos tres dimensiones: espacio público, seguridad ciudadana y género. Bajo las consideraciones efectuadas, el artículo pretende abordar las relaciones entre el derecho de las mujeres a la ciudad, a una vida libre de violencias, y las políticas de los gobiernos locales en este campo. Proponemos así, interrogamos sobre los impactos diferenciales de estas violencias en la vida de las mujeres y los obstáculos que éstas suponen en el ejercicio de su derecho a la ciudad. Al tiempo, que visualizar el rol de los gobiernos locales al momento de hacer efectivo para todos/ as estos derechos. Partimos del supuesto, de que a pesar de los avances conquistados en derechos por las mujeres, los espacios públicos de las ciudades, sigue siendo mayoritariamente masculinos. Uno de los factores que dificultan la “irrupción” plena de las mujeres como ciudadanas en lo público, de la apropiación de estas en las diferentes escalas de territorios, son las violencias que se ejercen contra éstas en los espacios públicos, las que podrían operar a modo de mecanismo de restricción de los derechos de las mujeres a la ciudad, y de manera más amplia, a la posibilidad de efectivizar el conjunto de derechos conquistados en los ámbitos políticos, económicos, sociales. Concita además nuestra atención la persistente inercia institucional de las políticas de seguridad y la incapacidad de visualizar por un lado a las mujeres como activas en la defensa de la paz social y por el otro de integrar el flagelo de la violencia contra las mujeres que se expresa en la sociedad latinoamericana, tanto en lo privado como en el espacio público, en particular los crímenes sexuales, los cuales no son integrados a la preocupación instalada acerca de las violencias crecientes en las ciudades. A fines organizativos, esta presentación se estructura en dos momentos. El primero de ellos, introduce algunas breves notas preliminares con relación a los contextos de las ciudades desde una perspectiva de género. Un segundo, aborda las violencias urbanas, uno de los principales nudos críticos que atraviesan nuestras ciudades Latinoamericanas, y de manera particular, las violencias hacia las mujeres en los espacios públicos, sus especificidades y la restricción a los derechos ciudadanos que las mismas suponen. 2. Mujeres y ciudades en Latinoamérica Breves notas preliminares. Reflexionar sobre la “la ciudad” en términos de categoría de construcción social, supone dar cuenta de las

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1 Figura 1. FUENTE: www.alfadiario. tv/alfa/noticias/8260/ www.i

modalidades bajo la cual ésta es significada y construida por los actores/as, siempre diversos que lo habitan. De lo expuesto, se desprende la configuración de una cierta narrativa de la “ciudad”, pasible a ser transformada acorde a los contextos históricos, las relaciones de poder e ideologías dominantes que la atraviesan. Son así, espacios que se perciben de manera diferencial según los sujetos sociales, lo cual se encuentra estrechamente relacionado a los modos de acceso, a las condiciones y calidades de vida que la ciudad les ofrece. Esto es, quiénes y cómo usan y disfrutan el conjunto de los bienes urbanos, que refieren a derechos ciudadanos: derechos de servicio, de infraestructuras, de transporte, de seguridad, de recreación, entre otros. Se trata por tanto, de espacios no solo físicos, sino también simbólicos, políticos, lugar de disputas de quiénes y cómo la habitan. Las disputas aludidas, se enmarcan en la dinámica de nuestras ciudades latinoamericanas, las que, según informe ONU (2012) concentran aproximadamente el 80% de la población, lo cual la convierte en la Región más urbanizada del mundo. Al tiempo, se trata de ciudades, las cuales vistas en su conjunto, son y se mantienen como las más inequitativas del planeta. (ONU, 2012) Esto, a pesar del momento promisorio que transita la región y sus ciudades, cuyos indicadores en general, y en particular los socioeconómicos muestran un significativo avance, así como los niveles de educación, incluso contando con legislaciones que interrogan las pautas

tradicionales3. Tal como refiere Informe de Desarrollo 2013 (PNUD) el que establece que aún en tiempos de incertidumbre globales, la mayoría de los países de la Región han avanzado, y que el progreso en los mismos, es particularmente promisorio. Sin embargo, a pesar de los avances, los espacios urbanos de las ciudades expresan la desigualdad en la fragmentación en sus territorios. Ciudades con centros de consumo privilegiado y con calidades de vida del más alto nivel de bienes urbanos que conviven con centros degradados y, dispersas alrededor de estos centros, las periferias de la urbanización desurbanizada, sin acceso a los bienes urbanos de casi ningún tipo. En las que además, se registran diferencias económicas, sociales, de género, y gobernabilidades que aun presentan fragilidades y discriminaciones. Asimismo, las ciudades son esperanza, a pesar de las situaciones de pobreza, incluso de indigencia, la vida urbana ofrece muchas y mayores alternativas y posibilidades. La cuestión es cuantas son las familias pobres y en particular, cuantas mujeres pueden beneficiarse de esas ventajas comparativas. Así, en estos contextos, las mujeres pobres en Lac se encuentran incorporadas al mercado de trabajo desregulado, lo cual les otorga salarios más bajos en relación a los hombres. Las brechas salariales persisten en las zonas urbanas de nuestra región, alcanzando un amplio espectro, ya que mientras las mujeres peruanas registran el más alto rango con un 25, 1%, Venezuela registra el más bajo con un 2%. El porcentaje de mujeres urbanas de América Latina sin ingresos propios es también significativo, alcanzando el 30, 4%, mientras que esta condición en los hombres es solo de 12, 3%. Son aquí también amplias las disparidades por país, “…mientras que en Nicaragua las mujeres sin ingresos ascendían al 50% y en Honduras, Bolivia (Estado Plurinacional de) y el Paraguay la proporción alcanzaba al 32%, el 30,6% y el 32,6% respectivamente, al mismo tiempo que en el Uruguay se reducía al 15,5%.” (CEPAL, 2012) Si bien, en general, los servicios de salud son mejores en las ciudades, las mujeres pobres tienen menos posibilidad de acceder a los mismos y están más o tan expuestas a maternidades no deseadas, a contagiarse de HIV- Sida, y a sufrir violencia de género. A

2. Si bien todas las Conferencias y Cumbres se constituyen en compromisos para los Estados y sus gobiernos,

dichos instrumentos tendrán un alcance diferente según su carácter y el alcance del cumplimiento de los mismos. Por un lado, las Conferencias son consensos entre países que establecen obligaciones del orden moral, es decir, no poseen carácter mandatorio. Mientras que las Convenciones y los Pactos, adquieren carácter vinculante, por ello obligatorios lo cual implica que su no cumplimiento por parte de los Estados que las han ratificado tiene consecuencias jurídicas que pueden derivar en sanciones. En el tema que nos compete un buen ejemplo de una convención con carácter vinculante es la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, CEDAW, establecida en 1979. 3. Ejemplo de ello lo son la ley de Matrimonio Igualitario, (2010) en Argentina; la legislación que legaliza la venta y el cultivo de marihuana, (2013) Uruguay; la ley de suspensión del embarazo no deseado en la Ciudad de México DF (2007).

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pesar de todo ello, la ciudad ofrece posibilidades, en ella se expresen nuevas identidades4. A pesar de los avances logrados, estas ciudades y sus esferas públicas, sean económicas, políticas, culturales, son más desiguales para mujeres, situación ésta que se agudiza cuando se cruzan variables como la raza, la etnia, la clase. Los datos dan cuenta que a pesar de los avances en términos de indigencia y de pobreza han disminuido del 45.6 al 25.4 en la región en la última década. Sin embargo, cuando ponemos la lupa en las mujeres, la pobreza y la indigencia ha crecido en las mismas y más aun, dicha pobreza crece en las mujeres únicas responsables de sus hogares, las cuales constituyen el 38% de los hogares pobres y el 43% de los en indigencia. (CEPAL, 2012) En cuanto a las transformaciones socio demográficas, podemos mencionar como tendencias generales el aumento de la expectativa de vida, descenso de la tasa de fertilidad, hogares menores y diversidad de arreglos familiares, etc. Si bien el promedio de hijos por mujer bajo en la región de 6 hijos/mujer en los años 50 a 2.5 en el 2012, particularmente en las grandes ciudades, incluso peligrando la tasa de reposición de los/as latinoamericanas; sin embargo y para la buena planificación, es preciso conocer que las mujeres más pobres tienen por lo menos el doble de hijos que las más ricas. (Falú, Ana; UN Hábitat, Diálogos Nairobi, Mayo 2013) Por su parte, en el campo del trabajo y el empleo, la región obtiene indicadores positivos. El desempleo sigue cayendo, los salarios reales aumentan, hay progresos en la expansión del trabajo formal y avanza la cobertura de la seguridad social. (OIT, 2012) Pero al momento de visualizar las posiciones de las mujeres en el mismo, puede observarse que pese a contar con más años de educación que los hombres, las mujeres siguen concentrándose en las ocupaciones peor remuneradas. Comparaciones de hombres y mujeres de la misma edad e igual nivel educativo, dan cuenta por su parte de importantes brechas salariales, ya que los hombres ganan un 17 por ciento más que las mujeres. Ambas cuestiones mencionadas, se agudizan si se cruza la dimensión de etnia. (BID, 2012) Otra cuestión a considerar aquí, es que este porcentaje de mujeres que ingresa a la PEA, destina un número significativo de horas diarias al trabajo remunerado y al trabajo doméstico no remunerado, cuya suma se denomina usualmente carga de trabajo total. (Milosavljevic, 2007). Los datos recabados en América Latina en 18 países dan evidencia de lo dicho, las mujeres dedican una mayor cantidad de horas al trabajo total, entendido como la suma de trabajo remunerado y no remunerado, y también dedican más tiempo al trabajo no remunerado. En cambio, los hombres superan a las mujeres en tiempo de trabajo remunerado. (CEPAL, 2013) A modo de graficar lo expuesto, y según estudios desarrollados en México INEGI, entre el trabajo remunerado y no remunerado (trabajo total) las mujeres trabajan 22 horas más que los hombres por semana. (CEPAL Uso del Tiempo) En lo que refiere a los ámbitos de participación política, si bien vienen registrándose importantes conquistas, sobre todo en los poderes legislativos, gracias a las leyes de cupos implementadas, no es menos cierto

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que estos avances son dispares. Así, la región figura entre las más avanzadas en cuanto a proporción de legisladoras, aunque el promedio regional ha sido lento, llegando solo al 22%, a lo que se suma una muy reducida participación a nivel local (CEPAL, 2010). Un dato que grafica claramente la persistencia de estas desigualdades persistentes, es el hecho que en los Gobiernos Municipales de la Región, en donde solo 2.173 mujeres han sido electas como alcaldesas en un total de 18.665 municipalidades de la región. (CEPAL, 2012). Como cierre de esta breve reseña de datos que pretenden dar cuenta de aspectos relevantes de las desigualdades en las ciudades de la Región, parece necesario referir a un tema crítico como el ambiental, ejemplo de ello y como afectan a las mujeres en particular se pueden mencionar los desastres ambientales, tales los ocurridos en Haití y en Chile. Y si bien los cruces conceptuales entre seguridad ambiental y género son incipientes, ya contamos con un trabajo en este sentido, y destacan los trabajos producidos desde la Red Mujer y Hábitat de América Latina5. Las poblaciones más pobres, tienden a ser las más vulnerables a las consecuencias de la degradación del ambiente y a las amenazas naturales y en donde el género y la etnia impactan en estas condiciones de vulnerabilidad. 3. Mujeres y derecho a la ciudad Las violencias como continuum y restricción Entre uno de los principales nudos críticos que atraviesa al conjunto de estos países y sus ciudades, se encuentra el incremento de los datos objetivos de violencia urbana y los altos niveles registrados de percepción de inseguridad en los espacios públicos. Es así que la inseguridad se transforma en uno de los talones de Aquiles que tienen las democracias latinoamericanas, junto a los bajos niveles socioeconómicos. Los datos subjetivos, dan cuenta que la inseguridad es el problema que los/as ciudadanos/as mencionan como el más importante que enfrentan los países, con un promedio regional del 28%, priorizando el mismo por sobre el ingreso6. Esto, a pesar de los esfuerzos realizados por los gobiernos en costos de seguridad, que alcanzan entre el 8 y el 10% del PIB de los países de la Región Lac. (Un-Habitat, 2009) Es necesario resaltar, que estos datos subjetivos acerca de la percepción de la inseguridad, no necesariamente refleja los niveles de victimización real de los/as afectados/as. En cuanto a los datos objetivos, Briceño León (2007), sostiene que Latinoamérica es la región más violenta del mundo en relación a la criminalidad urbana. Ésta violencia creciente ha implicado una transformación profunda en la vida cotidiana de las ciudades latinoamericanas ya que la misma impacta directa y diferenciadamente en la calidad de vida de hombres y mujeres. Lo expuesto, se refuerza si se tienen en cuenta los últimos datos de Informe PNUD (2013) sobre seguridad ciudadana, en el cual se expresa, entre otras, que entre 2000 y 2010 la tasa de homicidios de la región creció 11%, mientras que en la mayoría de las regiones del mundo descendió o se estabilizó. En el transcurso de una década han muerto más de 1 millón de personas en Latinoamérica

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Figura 2 Escultura en el Parque Nacional de Bogotá FUENTE: http://commons. wikimedia.org/wiki/ File:Escultura_en_el_ Parque_Nacional_de_ Bogot%C3%A1.JPG

y el Caribe por causa de la violencia criminal. Por otra parte, considerando los países para los cuales se cuenta con información, los robos se han casi triplicado en los últimos 25 años. La violencia en las ciudades, la que se vive y la que se percibe, constituye así, un tema emergente complejo y preocupante, que ocupa las agendas de la sociedad civil y las de los gobiernos. Es de destacar, que estas violencias no son vividas ni sentidas de igual manera por toda la ciudadanía, no solo por sus condiciones socio económicas y las segregaciones en el territorio, sino también por la diversidad de los sujetos: no es igual ser mujer que hombre, ni joven que adulto mayor, menos aun pobre que rico. Por su parte, Kessler (2008) observa que el miedo regula la vida social, y a partir del mismo, se construye una la idea de un otro amenazante el cual se vincula a las condiciones materiales de existencia de aquellas personas o grupos estigmatizados y desvalorizados. Se construyen en estos marcos, aquello que Susan Rotker (2000) refiere como ciudadanías del miedo, bajo

su pregunta de “¿Cómo contar el miedo en las grandes ciudades de América Latina?”. Kessler agrega que las violencias masculinas mayoritarias por cierto en los espacios urbanos, se desarrollan entre varones y en general entre grupos vinculados a la criminalidad, sin embargo las violencias que sufren y viven las mujeres en el ámbito público son aleatorias y puede ocurrirle a cualquier mujer independiente de su clase, educación, edad, etnia o lugar de residencia. En estos nuevos contextos, el “derecho a la ciudad”, de Léfevre a Harvey, parece transformarse en una quimera, más aún cuando aludimos a las mujeres, las que han tenido históricamente vedado el ingreso al espacio público, siendo su “irrupción” a los mismos, productos de sus luchas. De esta manera, el derecho a la ciudad no es sino construcción permanente y conflictiva, en la que la incorporación de la categoría género en su análisis y reflexión, permite dar cuenta de las asimetrías de las relaciones jerárquicas y de subordinación entre hombres y mujeres, que no son otra cuestión que relaciones de poder de un sexo sobre el otro que, tal como plantea Doreen Massey, (1994) tienen una expresión territorial. Un aspecto importante en la incorporación de las mujeres como ciudadanas es el de sentirse seguras en lo público. Lejos de ser un sujeto singular abstracto, la violencia remite a una cuestión compleja, de múltiples dimensiones y entradas analíticas. Cuando se ejerce tras los muros del mundo privado, la violencia casi siempre está dirigida hacia las mujeres; y cuando se expresa en el espacio público, sigue siendo masculina. Sin embargo, si bien la violencia en las calles afecta primordialmente a los hombres, la percepción del temor ante las violencias es mayor en las mujeres, por ser la misma ejercida aleatoriamente, pudiendo afectar a cualquier mujer, sin distinciones. Diferentes estudios llevados adelante por instituciones de la Red Mujer y Hábitat América Latina7, dan cuenta de ese modo diferencial de percibir las violencias por parte de los hombres y las mujeres. Las mujeres experimentan desde hostigamiento verbal,

4. Múltiples identidades de las mujeres, de diversos colectivos sociales. Las grandes ciudades modelizan conductas. Ejemplo legislaciones sobre parejas del

mismo sexo. 5. Se trata de una serie de trabajos efectuados desde las diferentes organizaciones que componen la Red, tales son: Corporación de Estudios Sociales y Educación (http://www.sitiosur.cl/); Fundación Guatemala (http://fundaguatemala.blogspot.com.ar/). En términos generales, los mismos parten de considerar que los desastres climáticos, cada vez más frecuentes, impactan de manera diferencial según las condiciones previas de vulneración de derechos existentes. En este sentido, sus intervenciones trabajan sobre el concepto de capacidad de resiliencia en las comunidades —esto es, la facilidad y rapidez con que una persona o grupo se recupera de un desastre—. Estos desarrollos se articulan y potencian con los que vienen siendo llevados adelante por la Comisión Huairou, de la cual la mencionada Red Mujer y Hábitat forma parte, así como otras redes internacionales activas tales como Groots, Jagori en India, o WICI desde Canadá. 6. Los porcentajes van de un 20% para Perú a un 61% para Venezuela. En países como México y Argentina el 35 por ciento y 41 por ciento ven como mayor el problema la inseguridad y la violencia por sobre el ingreso. (Latinbarómetro, 2008 - 2012)

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hasta acoso sexual y violación en plazas, parques, calles y transportes públicos, por lo que expresan sentir mayor temor que los hombres para transitar la ciudad. Hablamos de un miedo que limita su derecho a disfrutar del espacio público y obstaculiza su participación, y que tiene soporte básicamente en sus cuerpos visualizados como objetos de dominación. Al momento de concebir ciudades más democráticas, inclusivas de la diversidad, de las mujeres como ciudadanas, es preciso la apropiación por parte de las mismas del territorio, primero el cuerpo que habitamos, para poder hacerlo con otros territorios: la casa, el barrio, la ciudad, el territorio de lo colectivo, de las formas organizadas, de la vida social, política, económica, cultural de recreación, las que precisamos transitar con seguridad. Cuerpos de las mujeres, cuerpos como botín de guerra en el caso de los actores armados, o cuerpos como objetos de apropiación por el solo hecho de ser cuerpos de mujeres. Esta violencia sobre las mujeres, que en algunos casos llega a la muerte, que ya acuñó un término para denominarla, “feminicidio”, transforma esos cuerpos avasallados en “cuerpos dotados de valor social y político. Hablar de las violencias y discriminaciones hacia las mujeres nos permite también develar y comprender otras discriminaciones, como las vinculadas a opción sexual, origen étnico, edad, condición social o lugar de residencia, que signan la vida de las personas en las ciudades.” En cuanto a los datos que dan cuenta de lo expresado, entre 2004 y 2009, de los 25 países con mayores tasas de feminicidio en el mundo 13 estaban en la región. (Small Arms Survey Research Notes. Number 14. February 2012) Algunas cifras permiten dar cuenta de lo expuesto, en Guatemala, la Policía Nacional reporta a 2011 el asesinato de 631 mujeres (PNC 2012). Por su parte, las cifras de la Policía Nacional de El Salvador, registran que entre 2003 y 2012, 4,018 mujeres fueron asesinadas, lo que implica un promedio anual de 402 homicidios. Argentina presenta para el 2011 un total de 286 feminicidios y 230 se registran en República Dominicana para el mismo año. (PNUD, 2013) Por su parte, María Magdalena Lopez Pons en un estudio desarrollado en la UBA documenta y analiza el estado actual de violencia de género en el territorio latinoamericano a través de la ocurrencia de los feminicidios producidos en forma creciente en los últimos años, con el objeto de explicar la magnitud territorial de esta problemática que se expresa con mayor visibilidad en los sectores urbanos de mayor vulnerabilidad social de las víctimas. Las violencias se ven potenciadas por el hecho que la tendencia social es culpabilizar a las mujeres por las agresiones de las que son víctimas en la calle. En consecuencia, la internalización cultural del espacio público o urbano como masculino, y por ello vedado para las mujeres, contribuye a que se sientan responsables cuando son víctimas de algún delito en la vía pública, por circular en horarios o con vestimenta considerados socialmente inapropiados. Un rasgo característico en un buen número de ciudades de la región es la no correspondencia entre los niveles de inseguridad y temor de la población en relación a las tasas de registro de delitos. Es lo que muestran

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las mediciones de victimización, según las cuales la percepción de vivir bajo amenaza se ha incrementado en forma que supera el aumento real de los hechos delictivos, y ello con distinta fuerza en los diversos sectores de la población. Es el caso de las mujeres, entre las cuales la percepción de posibles riesgos en su vida cotidiana es mayor que en los hombres8. Es necesario pues considerar que las tasas de registro de delitos, no dan cuenta de las agresiones contra las mujeres. De ahí la necesidad de relativizar también las mismas y la afirmación de que los hombres son los más victimizadas. Lo anterior se explica en parte porque, aunque los hombres presentan tasas más altas de victimización, existen ciertas agresiones que son causantes de altos niveles de temor y que afectan de manera específica a las mujeres. Es decir, hay hechos vinculados con el poder ejercido sobre su sexo: agresión sexual y agresión de pareja. Las agresiones que mayoritariamente se ejercen contra los hombres, como homicidios y lesiones, carecen de connotación sexual y es probable que, por lo general, sean perpetradas por hombres y ocurran en lugares públicos. En cambio, cuando delitos del mismo tipo tienen por objeto a las mujeres, suelen estar imbuidos de un claro componente sexual. En un día típico, en América Latina 460 personas sufren las consecuencias de la violencia sexual, y la mayoría de ellas son mujeres. En este marco, Marta Román Rivas (2009), plantea que en Occidente, el miedo coarta el acceso libre de mujeres y niñas al espacio público, lo cual puede ser visualizado desde la misma infancia. Diferentes estudios marcan, como el ser niño o niña posibilita un ingreso a las calles diferencial. La mayor permisividad a los hijos varones, corresponde a una distinta percepción del peligro por parte de los adultos y de la sociedad en su conjunto, siendo el miedo a la agresión sexual hacia las niñas, uno de los principales factores que limitan su libertad. Esto, a pesar de que los niños asumen grandes riesgos en sus juegos y también pueden ser agredidos sexualmente (Román Rivas, Ibid.). La mencionada autora sostiene, que si bien la prohibición de ingreso a lo público no es expresa, la misma asumiría la forma de una renuncia personal, ocultando su carácter colectivo, y con ello la capacidad de intervenir en esa esfera. El miedo, se incorpora mediante el proceso de socialización – “ten cuidado, no te fíes de desconocidos”- y tiene su origen en un discurso ancestral, que consideran que la asociación mujer/calle hace referencia a aquellas que están fuera de lugar o fuera del momento que les corresponde. “Nuestro miedo, ¿Es porque asumimos que estamos en un lugar que no nos corresponde?”.9 A fin de enfrentar estos miedos, las mujeres desarrollan estrategias individuales o colectivas que les permiten superar los obstáculos para usar las ciudades y participar de la vida social, laboral o política. En otros casos, simplemente se produce un proceso de retraimiento del espacio público, el cual se vive como amenazante, llegando incluso hasta el abandono del mismo, con el consiguiente empobrecimiento personal y social. Estos miedos, que refieren a las construcciones históricas y culturales del “ser mujer”, contribuyen a debilitar la autoestima femenina y ahondan los

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Figura 3 Encuesta La Voz del Interior, 8 de marzo 2013. Para articulo editorial Ana Falu.

sentimientos de inseguridad, a la vez que operan en una suerte de fortalecimiento de las dependencias y debilitamiento de las ciudadanías, al retransmitirse en el entorno familiar, barrial, social. De esta forma, contribuyen casi sin que se lo perciba, a un proceso circular y de retrocesos, de producción y reproducción de viejas y nuevas subjetividades femeninas en las cuales se expresa el temor y las mujeres se vinculan a él. Otro de los temas a tener en cuenta, es que el espacio público, las calles, las plazas, los lugares de recreación, particularmente en determinadas horas, pierden la vitalidad urbana potenciadora de las interrelaciones, de la socialización, del tejido social y del ejercicio de ciudadanía. Estas transformaciones y abandono de los espacios públicos de las ciudades afectan en particular a las mujeres, que viven el temor independientemente de su condición social o su situación residencial, porque en ellas el miedo precede o acompaña a las violencias. Aun así, las mujeres salen a trabajar, incluso recorriendo territorios que se tornan en trampas reales para su integridad, o percibidas como tales. Es interesante recuperar lo que citaba Naredo (1998) respecto de un estudio realizado en Londres sobre mujeres y movilidad urbana, donde se concluye que el 63 % de las encuestadas no salía nunca sola de noche, una clara expresión de una actitud defensiva en consonancia con las estrategias que desarrollan las mujeres y que constituyen limitantes que afectan sus autonomías, y que pueden llegar a ser tan victimizadores como el delito mismo. En estudios en ciudades de

América Latina, se verifica que las mujeres cambian sus rutinas por temor en mayor medida que los varones.10 Otro ejemplo para visibilizar la violencia hacia las mujeres en el espacio público, es el estudio realizado sobre las violencias que ocurren en el transporte público en la Ciudad México durante 200811. La encuesta arrojó los siguientes resultados: 9 de cada 10 mujeres ha sido víctima de alguna forma de violencia sexual; más del 90% de las mujeres entrevistadas sienten algún grado de inseguridad al utilizar el transporte público; el sistema de transporte público en el cual se verifican la mayor parte de las situaciones de violencia sexual es el Metro; y el 86% de las entrevistadas señaló que al ocurrirles alguna de esas situaciones no denunciaron o informaron a alguna autoridad. Los diferentes aspectos expresados, han dado lugar al concepto de continuum, como modo de dar cuenta de las violencias que se ejercen hacia las mujeres que tiene lugar tanto en el ámbito privado como en el público, en el hogar, en las instituciones, en las calles, en los medios de transporte. (Falú, 2009). Desde la perspectiva conceptual que proponemos, hablamos de una misma violencia que adquiere diversas expresiones y se manifiesta en diferentes espacios. Al referirnos a un continuum, aludimos a que tanto en sus manifestaciones públicas como privadas, la violencia hacia las mujeres tiene un mismo origen y persigue sus mismos efectos. Como bien lo señala la Convención de Belém do Pará, no es solo violencia ejercida sobre los cuerpos, sino ejercicio del poder de un sexo sobre otro. Su origen, remite a estereotipos de dominación masculina, aún vigentes en nuestras sociedades. En cuanto a sus efectos, refiere a la necesidad en el marco de una cultura patriarcal de perpetuar una construcción identitaria de las mujeres en su carácter de objetos de subordinación y dominación que se expresan como formas de supuesta protección. En este sentido, la persistencia de

7.Red Mujer y Hábitat de América Latina: conformada por instituciones de países de la región comprometidas con los derechos de las mujeres en la ciudad. www.redmujer.org.ar. 8. Cfr. Boletín 1. Observatorio Regional Ciudades Violencias y Género. www.ciudadesygenero.org/?p=158 , Programa Regional Ciudades sin violencia hacia las mujeres, ciudades seguras para tod@s, Red Mujer y Hábitat AL. ONU Mujeres /AECID 9. En un proyecto realizado en Ondarroa (País Vasco) sobre seguridad, de todos los colectivos de mujeres que participaron, las trabajadoras de las lonjas de pescado que utilizaban la ciudad de madrugada expresaran no sentir miedo, frente a la mayoría de mujeres que sí lo manifestaron en referencia a las ocasiones en que transitaban a esas mismas horas y por esos mismos lugares. Alonso, Ane (miembro de Hiria Kolektiboa, País Vasco). La ciudad prohibida. Conferencia celebrada en el Curso de Verano de la Universidad de A Co¬ruña, “Reflexiones y propuestas sobre la ciudad y el paisaje: una cuestión de género” (Directora: Pascuala Campos de Michelena). A Coruña, julio de 2008. La autora aquí se interroga sobre el hecho de que si al ser esta una actividad reconocida socialmente, legitima su presencia en las calles, y por ende contribuye a inhibirlas del miedo. En Marta Rivas, Op. Cit. 10. Indicadores Urbanos de Género. Estudio realizado por CISCSA- Red Mujer Y Habitat de America Latina en Montevideo, Uruguay, Talca Chile, Asunción Paraguay, Mendoza y Rosario Argentina (2003) 11. Realizado a través del Centro de Información Geoprospectiva, AC. La investigación se basó en una encuesta que se aplicó a mujeres de 15 años y más, usuarias de los tres Centros de Transferencia Modal (CETRAMs) más importantes de la ciudad: Indios Verdes, Pantitlán y Taxqueña.

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diversidad de conductas de violencia masculina en el ámbito público, funcionaría como elemento obturador de los derechos ganados, generando estas violencias o el solo temor a sufrirlas limitaciones para la apropiación de las mujeres del espacio público en las ciudades donde vive la mayoría. Esto es, el temor de las mujeres a transitar, usar y disfrutar libremente la ciudad se traduce en una suerte de “extrañamiento” respecto a lo público, mientras que el espacio privado, aunque las estadísticas muestren lo contrario, continúa siendo percibido como seguro. De esta manera, la construcción identitaria de las mujeres cómo ciudadanas, con derechos a su ciudad, parecería tener aún como tema pendiente, el sortear una doble barrera de violencias. Estas, constituidas en base a una misma violencia que se manifiesta en lo público y en lo privado bajo formas patriarcales que siguen intentando sujetarlas a significaciones de objetos de derecho y no como sujetos de derechos a sus ciudades. 4. A MODO DE CIERRE… Algunas conclusiones preliminares Si bien las violencias en las ciudades del siglo XXI, tanto las que se experimenta como las que se temen, son problemas centrales de la vida de las personas y del ejercicio de sus derechos ciudadanos, no deja de sorprender que las agendas públicas gubernamentales no incorporan a las mujeres en sus abordajes sobre seguridad ciudadana. Una vez más las mujeres desaparecen como sujetos de las políticas públicas, como si fuera igual ser varones o mujeres en las ciudades de América Latina. De esta manera, si bien se reconocen adelantos en la efectivización de los derechos de las mujeres a la ciudad y a una vida libre de violencias, no es menos cierto que éstos son aún insuficientes. Es necesario cambios culturales profundos en las relaciones de género y en la concienciación social sobre estos cambios y la responsabilidad del Estado y los gobiernos para promoverlos y posibilitarlos. Bajo lo expuesto hasta el momento, cabe preguntarse acerca del rol que le caben a las políticas públicas de los Gobiernos Locales en este campo. Dos cuestiones entendemos necesarias considerar aquí: Una primera, refiere a que grado de obligación poseen estos niveles locales al momento de tornar efectivo el goce de los derechos humanos de las mujeres en general, y en particular su derecho a la ciudad y a una vida libre de violencias. Aquí, uno de los principales obstáculos señalados por Susana Chiarotti (2008) en este sentido, es el hecho de que los Municipios, en su gran mayoría, no se sienten obligados por los tratados internacionales de derechos humanos. Para esto es necesario es necesario que los Gobiernos Locales cuenten con voluntad política para iniciar estos procesos, equipos técnicos y políticos capacitados y sensibilizados en el tema, articulaciones con organizaciones de mujeres de la comunidad, entre otros. Una segunda cuestión, refiere a la competencia de los gobiernos municipales para tomar como materia de pol��ticas públicas este tema en sus territorios. En este sentido, recordar aquí, que en la década de los 80’, bajo la denominación de reformas estatales, se impulsaron descentralizaciones de diversos ámbitos de gobierno a

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los niveles sub nacionales (provinciales y locales). Estos procesos, dotaron a los gobiernos locales de un marco de oportunidades de accionar en temas antes vedados, entre ellos las políticas de género y seguridad ciudadana, a fin de dar cuenta del derecho de las mujeres a la ciudad y a una vida libre de violencias en los espacios públicos que conforman la misma. Lo expuesto, sin desconocer que para muchos de los Municipios significó una serie de nuevas responsabilidades sin contar con recursos ni capacidades institucionales adecuadas. Los procesos aludidos, han colaborado en la cultura democrática, en el fortalecimiento de los gobiernos locales, constatándose en muchos casos el surgimiento de nuevos protagonistas sociales, entre éstos las mujeres, quienes elevan sus agendas, presionan a las autoridades, buscan participar de las decisiones, multiplican las oportunidades de negociación y a veces consiguen alguna concertación de políticas, nos referimos a las organizaciones sociales. Es también en el marco de las organizaciones de mujeres, de las feministas, y del activismo político y social por sus derechos, que las mujeres han hecho su aparición en lugares que hasta hace poco eran espacios exclusivamente masculinos. Hay un cambio simbólico y cultural, marcado por una presencia activa de mujeres, quienes hacen parte del “territorio de disputa política” en particular en los espacios municipales. Partimos de considerar que a pesar del conjunto de avances expresados en términos de derechos, y aun con el crecimiento de las voces de las mujeres organizadas, en sus distintas expresiones, el ámbito de lo público, el espacio de las ciudades, el derecho a la ciudad, sigue siendo prioritariamente masculino. Como uno de los elementos obturadores de la “irrupción” plena de las mujeres como ciudadanas en lo público, son las violencias que se ejercen contra éstas en los espacios públicos, que operarían así a modo de mecanismo de restricción de derechos de las mujeres a la ciudad, y de manera más amplia, a la posibilidad de efectivizar de manera plena, el conjunto de derechos conquistados en los ámbitos políticos, económicos, sociales. Se trata de este modo, de cuestionar un conjunto de supuestos establecidos a priori sobre las ciudades, revelar sujetos y dimensiones ocultas, explicar cómo se expresan las diferencias entre hombres y mujeres en las desigualdades del territorio local, evidenciar las restricciones ciudadanas de las mujeres en sus territorios. Y particularmente en el caso que nos ocupa, dar cuenta de una serie de vulneraciones de derechos, las cuales operan bajo dispositivos de violencias en los diferentes espacios que éstas transitan, calles, plazas, parques, transportes públicos, escuelas, centros de salud. Si bien las violencias en las ciudades del siglo XXI, tanto las que se experimenta como las que se temen, son problemas centrales de la vida de las personas y del ejercicio de sus derechos ciudadanos, no deja de sorprender que las agendas públicas gubernamentales no incorporan a las mujeres en sus abordajes sobre seguridad ciudadana. Una vez más las mujeres desaparecen como sujetos de las políticas públicas, como si fuera igual ser varones o mujeres en las ciudades de América Latina. Articular la agenda de los derechos de las mujeres con la agenda urbana implica, la articulación de al menos

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Figura 4 El 24 de mayo de 2012, 13 mujeres fueron arrestadas por protestar pacíficamente en Camboya, India. FUENTE: http://www. inclusivedevelopment.net/ boeung-kak-lake-humanrights-defenders-behindbars/

tres dimensiones: espacio público, seguridad ciudadana y género. Vargas define al espacio (público y privado) como el “contenedor” de la acción, también de la acción transformadora, cualidad que lo constituye en ámbito estratégico para la acción. Desde los gobiernos locales es necesario y posible asumir la responsabilidad de implementar políticas públicas integrales que contemplen la atención, prevención y punición de la violencia de género, y especialmente la promoción de derechos de las mujeres (Falú, 2002). Si bien estos fenómenos son comunes a toda la sociedad, los espacios urbanos y barriales sometidos a nuevas tensiones, no son iguales para hombres y mujeres . Es necesario, desde estos niveles garantizar procedimientos de participación ciudadana, específicamente por parte de las mujeres y sus organizaciones, a fin que de incorporar sus voces como ciudadanas y sus agendas en relación a la erradicación y prevención de la violencia de género. Para lo dicho, parece necesario establecerse un compromiso cierto, con voluntad política expresa por parte de los gobiernos locales, en donde las convenciones internacionales de derecho para erradicar la violencia de género y garantizar los derechos de las mujeres, se traduzca en términos

presupuestarios, de sistematización de información, de capacitación a los operadores públicos de las políticas en este campo. Sin duda que mucho se ha avanzado, pero es necesario continuar desarrollando estrategias, hay mucho para aportar a partir de las lecciones que se encuentran siendo aprendidas del conjunto reseñado de experiencias en marcha en Latinoamérica, como así también de las experiencias en este campo a nivel internacional. Entre otras medidas parece posible replicar herramientas e instrumentos ya probados, capacitar a los agentes de los municipios, en apoyos logísticos, legal, técnico. En estas ciudades entendidas como espacio de la acción política, territorio en el cual es necesario desarrollar estrategias para “empoderar” a las mujeres; vinculando y poniendo en tensión autonomía / seguridad y subordinación / vulnerabilidad, para sensibilizar y avanzar en el derecho al uso y disfrute de las ciudades. “La eliminación de la violencia implica la transformación de las mujeres y los hombres, de la sociedad y las instituciones, y de la cultura, a partir de la creación de condiciones de seguridad para las mujeres y, de manera fundamental, de lograr el acceso de las mujeres a condiciones de desarrollo personal con los parámetros de calidad de vida y ciudadanía plena. Para ello es preciso el impulso de una política de Estado tendiente a eliminar las desigualdades, las injusticias y las brechas de género, la discriminación.” (Marcela Lagarde, 2006). Parece necesario recuperar una vez más el abordaje provocador de Tamar Pitch (2008), quien reconoce en las capacidades de correr riesgos un atributo que hace más seguras a las mujeres; para ampliar estas capacidades, nos dice la autora, son necesarios recursos, tanto materiales como simbólicos, por lo cual “las mujeres no necesitan un terreno urbano esterilizado, sino más recursos sociales, económicos y culturales para atravesar dicho terreno con confianza”•

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CONJUNTOS HABITACIONALES Y DENSIFICACIÓN RESIDENCIAL: EVALUACIÓN COMPARATIVA DESDE LA CALIDAD DE VIDA PROPUESTA CECILIA MARENGO / SILVIA BONETO / ALEJANDRA OCHOA 1 mcmarengo@gmail.com

RESUMEN

ABSTRACT

Los estudios sobre el crecimiento urbano en el municipio de Córdoba, han permitido identificar externalidades negativas derivadas de este proceso: extensión en la ocupación en baja densidad y con elevado consumo de suelo; intensificación de la segregación residencial y fragmentación urbana; rasgos propios de la urbanización en la etapa post-fordista. (Soja E.2000; De Mattos 2010). Como contrapartida, investigamos en los modelos de densificación, para evaluar comparativamente la calidad de vida propuesta en diferentes alternativas de organización espacial, tomando como dimensiones analíticas: el diseño urbano y arquitectónico del conjunto. La importancia del proyecto radica en la elaboración de indicadores sobre la densificación existente en propuestas habitacionales colectivas y su evaluación comparativa desde la calidad residencial. De esta manera, validar criterios de densificación, considerando comparativamente los niveles de eficiencia, equidad y sustentabilidad implícitos en las diferentes propuestas. Dicha validación se desarrollará a través de la aplicación un modelo de simulación informático, planteando hipótesis de densificación en diferentes escenarios y valorando su factibilidad de transferencia a la normativa urbana. Se trata, en definitiva, de aportar a la formulación de lineamientos de intervención en un escenario de planificación prospectiva que promueva un modelo de desarrollo urbano más compacto.

Studies of urban growth in Córdoba city have identified negative externalities arising from this process: sprawl in a low density pattern with high land consumption; intensification of residential segregation and urban fragmentation. These features are identified as typical of the urbanization in the post- fordist stage. (Soja E. 2000; De Mattos C. 2010).In return, we investigate models of densification, to evaluate the quality of life in different spatial organization alternatives, taking as analytical dimensions: urban and architectural design. The importance of the project lies in the development of indicators on collective housing densification proposals and to compare the residential quality, thus to validate criteria on densification comparatively considering the levels of efficiency, equity and sustainability implicit in different proposals. This validation will be developed through the application of a computer simulation model, analyzing hypotheses on densification under different scenarios and assessing their feasibility to be transfer to urban standards. It is, ultimately, to contribute to the formulation of guidelines for intervention that promotes a more compact urban development model. of life

Keywords: Density -Residential interventions – Quality

Palabras claves: Densidad – Conjuntos residenciales – Calidad de vida 1. El artículo sintetiza avances de la investigación en desarrollo acreditada ante SECyT- UNC, denominada: “La expansión urbana, estrategias de

intervención en contextos de alta inequidad socio-espacial. Modelos de densificación: lo existente y nuevas hipótesis en escenarios de evaluación prospectiva.” Directora: Prof. Dra. Cecilia Marengo. Co-Directora: Arq. Silvia Bonetto. Equipo de Investigadores:, Arq. Alejandra Ochoa, M.Sc.Arq. Cecilia Peralta, M.Sc Ing. Alejandro Ambrosini, Arq. Alicia Casas, Arq. Luciana Repiso, Prof. Emérito Mario Forné. Becarias: Arq. Virginia Monayar y Claudia Inés von Lücken Proyecto: 05/A 277 – SeCyT – UNC 2012-2013

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1. Introducción El concepto de densidad –desde la perspectiva de las ciencias físicas y químicases definido como una magnitud escalar que se refiere a la cantidad de masa contenida en el volumen de una sustancia. En términos urbanísticos este concepto ha sido empleado para medir aspectos demográficos y edilicios derivados de la concentración de población y edificaciones en los asentamientos humanos. Se habla de densidad poblacional cuando se expresa la relación entre habitantes por km2 que residen en una determinada localidad (datos obtenidos generalmente a través de los censos nacionales de población y vivienda). Se refiere a densidad edilicia, cuando se busca dar cuenta de los niveles de ocupación del espacio urbano edificado, aspecto que en términos de áreas residenciales se indica como el número de unidades de viviendas por unidad de superficie (generalmente por hectáreas). Se observa que este indicador resulta relevante cuando se quiere dar cuenta de la escala de una determinada aglomeración de habitantes, en consecuencia a los datos sobre la extensión de la urbanización, se agregan otros que aportan información sobre la densidad de ocupación del territorio. También cuando se busca caracterizar la evolución de una aglomeración y la dinámica urbanística que la caracteriza – ya sea en términos de su conformación histórica, como en su evolución presente y asignación de usos del espacio a diferentes actividades urbanas. En términos generales en los procesos de crecimiento urbano, se identifican dos dinámicas: por extensión de la urbanización (con la ampliación del perímetro urbanizable) ó por densificación, con la ocupación de áreas ya urbanizadas afectadas a nuevos usos o actividades ó a través de cambios en los patrones de ocupación del espacio. -Una variante de ésta, es el crecimiento

por consolidación de áreas vacantes inicialmente incorporadas por la extensión de la urbanización-. En esta dinámica (y aun cuando se produce el proceso inverso es decir decrecimiento o vaciamiento) se ponen en relación los diferentes niveles de ocupación y compactación del espacio construido, a partir del análisis que involucra dos variables: población y edificaciones. Los cambios derivados de la globalización de las actividades y las nuevas lógicas de expansión de los asentamientos urbanos en la ciudad posfordista, llevan a disociar los conceptos de asentamientos y urbanidad o, en nuestro caso, urbanización y ciudad. Como menciona Manavolta, A. (2007:30) la densidad de la ciudad compacta constituye cada vez menos, una prerrogativa indispensable para que “tenga lugar lo urbano”, como construcción social y material, de relaciones, de usos y de espacios. Otras formas de urbanidad, se encuentran ya, en contextos de asentamientos de tipo difuso, en conflicto respecto a la singularidad de la condición urbana de la ciudad compacta. Las señales de esta transformación de “sentido”, se perciben en todo el territorio, donde la presencia de nuevas funciones, o su transferencia desde la ciudad compacta, ha producido un cambio sustancial en las modalidades de uso del espacio, así como en el estilo de vida de sus habitantes. La forma y la medida de la ciudad contemporánea dentro de una escala territorial que tenga en cuenta el fenómeno de la difusión de asentamientos, las modificaciones en los estilos de vida y la redefinición del significado de urbanidad (es decir las conductas de los habitantes en función del espacio y arquitectura que los rodea) pueden todavía encontrar una variable interpretativa en el concepto de densidad. Densidad poblacional, densidad edilicia y densidad residencial, expresan la dinámica de un asentamiento y las condiciones de

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ocupación del suelo por adhesión progresiva, continua o dispersa de tejido. Pensando que la densidad no expresa una medida absoluta, sino un campo de relaciones dimensionales variables, dinámicas y con múltiples configuraciones, se considera que puede ser un concepto útil para representar y describir las formas del territorio contemporáneo. Diversas investigaciones, entre ellas Rusk D. (1995) han abordado la relación entre los procesos de crecimiento urbano y los patrones sociales, asociados al mismo. La expansión de las ciudades norteamericanas –que se inicia en la posguerra- es acompañada por fuertes tendencias de segregación en la ocupación del espacio. El éxodo hacia los suburbios, se explica por varios factores: búsqueda de una mayor calidad ambiental, más espacio, mejores escuelas y motivos raciales. Como contrapartida, los efectos de la migración poblacional hacia los suburbios, se hacen sentir en la ciudad consolidada, con el éxodo de actividades residenciales, se mudan actividades de servicios, comercios y puestos de trabajo hacia los suburbios. Algunas áreas consolidadas en la ciudad pierden dinámica, se vacían, tugurizan y comienzan a registrar problemas sociales derivados de la intensificación de las condiciones de segregación residencial. El caso de las periferias españolas en los últimos años, es significativo en términos del tema que nos ocupa. Lopez de Lucio (2007:6) observa el descenso de densidades de 125/150 viviendas por hectárea a 25/35 viviendas por Ha., en un período de 30 años. Los barrios, señala el autor, son cada vez más monótonos y carentes de actividades urbanas. En términos de uso del suelo, se registra un mayor consumo, formas de urbanización aisladas y discontinuas con el tejido existentes (fragmentos), la generación de vacios en los intersticios y bajas ó muy bajas densidades por el predominio de la vivienda individual por sobre cualquier otro tipo de propuesta. La densidad es un índice inverso al consumo de suelo, a mayor densidad menor consumo de suelo y viceversa. Como dato, aporta que en el caso de las periferias españolas, una densidad bruta de 400 habitantes/ha. suponía un consumo medio de suelo de 25 m2 /habitante + empleos. Actualmente una densidad de 100 habitantes/ Ha (35 viv/ha) supone un consumo de suelo de 100 m2 por habitante (es decir el valor se ha cuadruplicado). En las urbanizaciones de vivienda unifamiliar exenta, en parcelas de 800/1.000 m2, las densidades no pasan de 8 a 6 viviendas por hectáreas, es decir 15/25 hab/Ha., que equivale a consumos de suelo entre 26 y 40 veces mayores que los registrados en las extensiones de vivienda colectiva de la década del 60´ y de 70´en las periferias españolas (ibid). En las últimas décadas, una consecuencia importante en la búsqueda de sustentabilidad del desarrollo urbano ha sido el resurgimiento del interés en las teorías y políticas de ciudad compacta. Burgess (2001:51) la define como los intentos de incrementar el área construida y la densidad residencial para intensificar la economía urbana, las actividades sociales y culturales, y para manipular el tamaño urbano, forma, estructura y sistemas de asentamientos en la búsqueda de los beneficios de sustentabilidad derivados de la concentración de funciones. En este contexto, las ventajas de la densificación

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se asocian con la reducción del consumo de energía, y la reducción de la pérdida de las tierras destinadas a uso agrícola y áreas abiertas. La defensa de la densificación se en relación al uso más eficiente del transporte público, las economías de escala en la producción de servicios e infraestructura y otras ventajas como las asociadas a los cambios demográficos derivados de la reducción del tamaño de los hogares (demanda de más unidades de vivienda de menor tamaño), entre otras. Las posturas críticas a la densificación señalan que el incremento en los precios del suelo niegan los beneficios que se obtienen de una mayor eficiencia en servicios e infraestructura, y que implican –en muchos casos- la relocalización de población vulnerable hacia la periferia, (pudiendo dar lugar a procesos de gentrificación). Datos relevados para el caso de la caso de la ciudad de Córdoba (Argentina) (Marengo, 2008) muestran una disminución en las densidades brutas en el período 1991-2001. En la periferia disminuyen de 71 a 61 hab/Ha., mientras que el consumo de área urbanizada por habitante se incrementa de 130 m2 en 1970 a 205 m2 en 2001. El municipio de Córdoba o departamento Capital, tiene un ejido municipal de 576 Km2. El ejido municipal distingue una serie de usos del suelo a saber: -Área urbanizable (destinada por normativa para el uso urbano, aunque puede no estar ocupada aún). Entre 2001 y 2008, la misma no presenta grandes variaciones y se mantiene en alrededor del 40% sobre la superficie total del ejido. -Área de uso industrial, que representan el 20% sobre la superficie total, -Área de uso rural” que representa el 30% sobre la superficie total del ejido. El 10% restante corresponde a “otros usos” (áreas verdes, institucional, etc.) Mientras que los valores porcentuales de las áreas según usos no registran modificaciones porcentualmente significativas, se observa que la superficie edificada se ha incrementado exponencialmente pasando de ocupar 4.831,19 ha. en 2001 a 6.832,07 ha. en 2012. Sin embargo la densidad poblacional disminuye y alcanzando valores de densidad bruta de 50 hab/ha. lo cual señala un proceso de dispersión en la ocupación residencial. La mono-funcionalidad y extensión de las nuevas áreas residenciales en contextos de asentamientos de tipo difuso, plantean otros mecanismos de conexión de los espacios privados con el espacio urbano, que presentan conflicto respecto a la singularidad de la condición urbana de la ciudad compacta. Las señales de esta transformación de “sentido”, se perciben en todo el territorio, donde la presencia de nuevas funciones, o su transferencia desde la ciudad compacta, han producido un cambio sustancial en las modalidades ocupación del espacio y en el estilo de vida de sus habitantes. Frente a esta dinámica contemporánea, se ve la necesidad de repensar el espacio residencial, interrogándonos si: ¿la proximidad puede recuperar un rol facilitador, un contenido ecológico y un contenido social, y por ende, si la densidad puede operar favorablemente en la sustentabilidad urbana?

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Figura 1. MATRIZ DE ANALISIS. FUENTE Elaboración propia.

2. ESTUDIO DE MODELOS DE DENSIFICACIÓN: abordaje metodológico El tema de la densidad se muestra particularmente versátil en la interpretación de la dinámica urbana, logrando atravesar de manera eficaz las diferentes escalas que pueden orientar las acciones de transformación urbana. Es posible involucrar la densidad en el proyecto arquitectónico, en particular como premisa de carácter normativo que establece el índice de edificación a respetar en las fases de proyecto y materialización del edificio. El estudio de los modelos de densificación, desde una perspectiva que considera las intervenciones residenciales existentes, busca evaluar comparativamente la calidad de vida propuesta en las diferentes alternativas de organización espacial y así medir su impacto considerando, diferentes variables previamente seleccionadas que

remiten al diseño arquitectónico – urbano del conjunto. El abordaje del problema se plantea desde las siguientes dimensiones de análisis: -La construcción de una base de datos cuya casuística la integran con juntos de vivienda colectiva materializados en la ciudad de Córdoba. -El estudio del tejido residencial existente en las áreas dónde éstos se materializan, su caracterización y el grado de adecuación real a las previsiones normativas sobre uso/ocupación del suelo urbano. -La simulación de las posibilidades de densificación y su evaluación2 retomando los indicadores desarrollados en las dos dimensiones precedentes. En la investigación que estamos desarrollando, se analizan conjuntos residenciales que ofrecen un modelo más denso de ocupación y uso del espacio. Se

3. El equipo de investigación bajo mi dirección obtuvo el PRIMER PREMIO ARQUISUR DE INVESTIGACIÓN 2009 EN LA CATEGORÍA

INVESTIGADORES FORMADOS con la investigación: “Modelos de simulación aplicados a sectores urbanos en proceso de transformación”. Otorgado por el XXVIII Encuentro y XIII Congreso de la Asociación de Facultades y Escuelas de Arquitectura del Mercosur (ARQUISUR), organizado en la Facultad de Arquitectura, urbanismo y Diseño, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe del 21 al 23 de octubre de 2009

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Figura 2. FICHA ANALISIS escala URBANA. FUENTE: Elaboración propia

Figura 3. FICHA ANALISIS escala CONJUNTO FUENTE: Elaboración propia

comienza con la descripción de sus características, posteriormente se abordan otras variables que posibiliten una descripción comparativa de las propuestas, para finalmente desarrollar una valoración en tanto alternativas de densificación. El análisis busca discernir los diferentes niveles de calidad de vida que ofrecen comparativamente los conjuntos (considerando para ello niveles de satisfacción) y la aptitud en tanto modelos de densificación urbana que pudiesen ser replicados, es decir su calidad y sustentabilidad urbana. Una primera etapa, la constituye el relevamiento in situ, el registro y la sistematización de casos en fichas síntesis. Una vez identificada esa posibilidad, se construye una matriz, estructurada como un instrumento analíticoconceptual, que opera como herramienta metodológica y permite el entrecruzamiento de indicadores. Considera diferentes escalas de análisis y de aproximación en función de las variables previamente detectadas comunes a los casos seleccionados. Las dimensiones analíticas se estructuran en dos escalas, una de aproximación al objeto de estudio y otra de análisis. Las escalas de aproximación abordan el estudio de estas intervenciones a escala urbana y del conjunto: 1.- Escala Urbana/ Espacio Urbano; configuración del tejido, relaciones dinámicas entre conjunto y contexto 2.- Escala Conjunto/ Espacios Residenciales; 3.-Escala Conjunto/ Espacio Público; relación

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espacio residencial-espacio urbano Las escalas de análisis, abordan el estudio de estas intervenciones a partir de la recolección de datos que se seleccionan para poder medir o inferir, la calidad de vida propuesta en cada intervención. El análisis particular de cada variable y su interpretación a través del entrecruzamiento con otros datos supone la construcción de indicadores que determinan los niveles de sustentabilidad urbana, residencial y ambiental de cada caso, además de construir un mapa temporal con diferentes intervenciones residenciales en la ciudad de Córdoba analizadas a través de esas variables. De esta manera se pueden validar criterios de densificación, considerando comparativamente los niveles de eficiencia, equidad y sustentabilidad implícitos en las diferentes propuestas. Dicha validación se desarrollará a través de un modelo de simulación planteando hipótesis de densificación en diferentes escenarios y su factibilidad de transferencia en la normativa urbana. La importancia de la construcción de estas variables, radica en que las mismas se constituyen en los disparadores del modelo de simulación. 3. CONSTRUCCIÓN DE LAS VARIABLES DE ANALISIS

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Figura 4. FICHA ANALISIS escala CONJUNTO/ VIVIENDAS FUENTE: Elaboración propia

Figura 5. FICHA ANALISIS escala CONJUNTO/ ESPACIOS COLECTIVOS FUENTE: Elaboración propia

1.- Escala Urbana / Espacio Urbano: Configuración del tejido/ dinámica de apropiación urbana -IMPLANTACIÓN EN EL CONTEXTO: determinación del grado de HOMOGENEIDAD O HETEROGENEIDAD URBANA. (Concentración de actividades significativas, viviendas colectivas, grandes centros comerciales y/o comercios de proximidad, equipamientos de uso intensivo y temporal). -Estudio del TEJIDOS /RELACIONES. Continuidad o contigüidad de los tejidos, relacionado a densidad poblacional. Proporción y relación entre llenos y vacíos/ relaciones entre si y con el contexto. -Modos de ACCESIBILIDAD, relación otras áreas de la ciudad y Área Central. -Posibilidades de MOVILIDAD itinerarios peatonales y vehiculares, paradas de transporte público. -FOS, relación con FOS del Entorno, ocupacion total, distribución suelo libre y suelo ocupado. -MODOS DE ESPACIALIZACIÓN DEL LLENO EN EL VACÍO. (Tira, Torre, Bloques exentos, etc. situados sobre un tapiz

continuo de uso libre o controlado) -RELACION CON el CONTEXTO/ NIVELES DE PERMEABILIDAD. (Bordes, limites, Planta baja) Parcelario, soporte natural de la edificación, frontera nítida entre espacios libres públicos y libres privados. El estudio de estas variables permite inferir los niveles de integración del conjunto en la estructura urbana. 2.-Escala Conjunto / Espacios Residenciales 2a- Conjunto/ Variables: -SUPERFICIES/ FOT/ ALTURAS. -Cantidad de viviendas/ DENSIDAD HABITACIONAL VIVIENDA/HA. -Cantidad de habitantes DENSIDAD POBLACIONAL HABITANTE /HA. -MIXTURA DE ACTIVIDADES/ COMPLEJIDAD FUNCIONAL. (Mixtura de actividades y usos del suelo, relación porcentual de la mixtura). -MOVILIDAD/ DESPLAZAMIENTOS, índice de estacionamiento por habitante. -INFRAESTRUCTURA / CONSUMO ENERGÉTICO.

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3.-Escala Conjunto / Espacios Públicos; relación espacio residencial / urbano Espacio público entendido como el marco espacial de la sociabilidad difusa que caracteriza al medio urbano, como lugar simbólico de integración ciudadana y como escenario de un paisaje urbano específico. Características de su configuración actual: -Redundancia: exceso de espacios libres públicos en relación con las densidades, uso de los mismos y con la densidad / complejidad funcional de los entornos residenciales. -Especialización: creciente tendencia a configurar espacios libres mono-funcionales, o destinarlos a estacionamiento. -Grado de privacidad de uso y carácter comunitario. Mayor cantidad de espacios libres no significa necesariamente mayor calidad de las zonas residenciales. Estas características determinaron entre otros aspectos, el estudio de las siguientes variables: -M2 ESPACIO COLECTIVO. FOS desagregado, % espacio libre en relación al terreno, Tamaño, superficie límite, organización y distribución ( porcentajes de ocupación). M2 de espacio libre por vivienda, distribución del espacio libre en relación a las distancias y apropiaciones desde el espacio residencial. M2 de espacio libre por habitante. -DESTINO/ APROPIACIÓN, la medición de la apropiación a través de un registro de modalidades en días y horarios contrapuestos, día de semana y sábado a la tarde, día y noche, permite determinar los niveles de dichas apropiaciones y construir un índice de coincidencia temporal que denominamos Coeficiente de simultaneidad de uso. -ORGANIZACIÓN y CONFIGURACION/ Calidad y claridad en la configuración del espacio público, orientación, posibilidades de control visual para superar la degradación, fragmentación y el abandono del espacio público. -RELACION CON AREA RESIDENCIAL. RELACION CON ESPACIO URBANO Relación espacio libre del conjunto con el espacio libre urbano. Control de intimidad, seguridad, gestión y conservación. -NDICE ESPACIO PÚBLICO / INDICE ESPACIO VERDE -M2 CONSOLIDADO X HAB. / M2 VERDE X HAB. Tratamiento del verde, condiciones climáticas y económicas, mantenimiento, especies autóctonas. Verde como banda de protección y de regeneración ecológica. Interacción con el tratamiento “duro”, solados, relación porcentual en función de apropiaciones. El estudio de estas variables permite la identificar el nivel de sustentabilidad y sostenibilidad socio/ cultural, su relación con la sustentabilidad urbana y a la habitabilidad sostenible. En la etapa siguiente, se propone el cruce de los casos estudiados en función de sus características compartidas. Esta interacción implicará una nueva

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validación de las variables hasta aquí analizadas. Las mismas constituirán indicadores válidos, en la medida que a través de su aplicación en el modelo de simulación, permitan formular posibles criterios de densificación. Dicha validación se desarrollará a través del modelo de simulación planteando hipótesis de densificación en diferentes escenarios y su factibilidad de transferencia en la normativa urbana REFLEXIONES FINALES, SOSTENIBILIDAD URBANA Y RESIDENCIAL La importancia del proyecto radica en la elaboración de indicadores de densificación real existente en las propuestas habitacionales colectivas y su evaluación comparativa desde la calidad de vida, en tanto antecedentes que pudieran ser considerados en futuras propuestas de intervención residencial. Repensar la densidad como variable del diseño puede reducir significativamente los consumos de energía y los impactos medioambientales asociados. Una planificación urbana sostenible puede plantearse reducir algunos de los parámetros que inciden en el problema a través de: -Políticas de densificación y compactación razonable de los tejidos urbanos, -Introducción de actividades complementarias (complejidad funcional), -Promoción de los desplazamientos de proximidad y peatonales/ ciclistas, de apoyo/ coordinación con el transporte público, -Medidas de diseño y constructivas conducentes a un mayor ahorro energético. Se trata de facilitar la vida cotidiana, disminuyendo distancias y tiempos, integrando otras actividades (comercios, servicios, equipamientos), haciendo atractivo y accesible el espacio público. Los tejidos residenciales deberían configurar una ciudad más integrada con retículas continuas y espacios libres públicos, donde desaparezcan las sensaciones de incertidumbre, inseguridad y desarraigo, algo que podemos denominar como sostenibilidad social. La calidad de vida es un criterio indispensable “para que la ciudad funcione”. Se trata de trabajar contra la degradación del medio ambiente, la criminalidad, la violencia, y mejorar los servicios urbanos movilizando recursos. La sostenibilidad urbana se debería complementar con una habitabilidad sostenible, (que facilite la vida cotidiana y el uso peatonal del espacio) y con una sostenibilidad social que haga posible la convivencia en una ciudad abierta.•

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EL RIESGO EN LA ORDENACIÓN DE CENTROS URBANOS DE PEQUEÑA ESCALA. CASO DE ESTUDIO: UNQUILLO MONICA MARTINEZ arqms.martinez@gmail.com Equipo de investigación: Mg. Arq. Natacha Gordillo, Arq. Susana Guzzetti, Arq. Paola Lucero, Arq. Julia Schiavoni.

RESUMEN

ABSTRACT

Esta presentación representa un primer avance del proyecto de investigación de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Córdoba, actualmente en desarrollo “El riesgo en la ordenación de centros urbanos de escala pequeña. Aplicación en ciudades serranas y de llanura en la provincia de Córdoba”, que aborda el estudio del riesgo ambiental producido por amenazas socio- naturales y antrópico contaminantes. En este proyecto se estudia el riesgo producido por amenazas socio- naturales y antrópi- cas contaminantes, en ciudades serranas y de llanura en la provincia de Córdoba, y su de- terminación en el ordenamiento territorial, planes de desarrollo urbano, códigos urbanos y ambientales. Entre las amenazas socio naturales el aumento de la frecuencia de fenóme- nos meteorológicos extremos como consecuencia del cambio climático global, presentan una incidencia creciente en la ordenación territorial y planificación urbana, hasta el momen- to, escasamente estudiados. Así mismo, la situación de riesgo actualmente producida por amenazas antrópico- contaminantes, genera desde los procesos de gestión locales, des- conocimiento acerca de cómo abordar esta problemática. En este proyecto, se selecciona un caso significativo de riesgo de un conjunto en estudio: la ciudad serrana de Unquillo representativa del Oeste de la provincia de Córdoba, la que presenta amenazas dominantes de tipo socio naturales.

This presentation shows a first step of the investigation project of the Secretaría de Ciencia y Técnica of the Universidad Nacional de Córdoba (SeCyT-UNC), “The risk in the management of small scale urban centers. Application in highland and lowland cities in the province of Cordoba”, currently under development. The project addresses the environmental risk that are caused by socio-natural threats from human induced risks in highland and lowland cities in the province of Córdoba and their impact in land use planning, urban development plans and urban and environmental codes. Among the socio-natural threats, the increased frequency of extreme weather events due to global climate change, there has been an increase on the impact of land use and urban planning which, up to now, has been relatively unknown. Likewise, the risk produced by human induced risks has caused a lack of knowledge about how to address this problem in local governments. In this project, we selected a significant risk case of study: the highland city of Unquillo, at the west of the state of Córdoba, which expose dominant socio-natural threats. Keywords: Risk - Management - Highland cities

Palabras claves: Riesgo – Ordenación – Ciudades serranas

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Introducción La presente investigación se refiere al tema del riesgo ambiental y su incidencia y determinación en el ordenamiento urbano territorial. Se entiende por riesgo ambiental, el producido por amenazas de origen socionatural y/o tecnológico sobre territorios donde se asientan urbanizaciones de gran exposición física y social. En la actualidad, en nuestro contexto local, la característica principal de la planificación a escala urbana es la ausencia o escasa atención al factor riesgo. En toda estructura urbana, existen sectores de mayor exposición al riesgo, los que escasamente son reconocidos y regulados en forma diferenciada del resto, presentando condiciones de exposición permanentes y/o periódicas, afectando la salud humana y la calidad ambiental de los espacios habitables. En el ordenamiento general del territorio así como en los planes urbanos locales, incorporar el factor riesgo es necesario como medida para reducir la vulnerabilidad o grado de ex- posición de la población a crecientes amenazas socio-naturales, tecnológicas u antrópicas. Las ciudades de la provincia de Córdoba se enfrentan a nuevos desafíos para alcanzar condiciones de desarrollo. La introducción del factor riesgo en el ordenamiento territorial y la planificación urbana de municipios y comunas, incide en la disminución de las pérdidas humanas y materiales, mejora las condiciones ambientales generales, así como contribuye a hacer un uso más eficiente de los recursos disponibles. Marco teórico- metodológico En el contexto del desarrollo, el factor riesgo es abordado, e incorporado a la planificación territorial mediante: a) Análisis de las condiciones del soporte

natural (geomorfología, hidrología, clima, geología) para el caso de amenazas de origen socio natural. b) Análisis del soporte construido mediante estudios de control de la degradación ambiental (sujeto, hábitat y ambiente), para el caso de amenazas de origen antrópico o tecnológico. Históricamente, ha existido una tendencia a considerar el riesgo asociado al desastre, y a las instituciones que actúan en estos casos (PNUD, 2004); a escala local, nacional e inter- nacional (Audefroy, 2006), identificando a las amenazas naturales como la principal causa del desastre, dejando de lado las condiciones de vulnerabilidad natural, física y social. En el momento actual, el análisis, diagnóstico, instrumentación y gestión del riesgo, son partes integradas del proceso de planificación ambiental urbana. La creciente degradación del medio ambiente urbano es abordada como causal de la construcción de situaciones de riesgo. Para el desarrollo de esta investigación se parte de los estudios desarrollados por Allan Lavell (1992), Peter Winchester (1992), Gustavo Wilches- Chaux (1993), Blaikie et al (1994), Mario Lungo (2004), Mauricio Ramos Álvarez (2005), entre otros. Su aporte se considera sustancial para la selección de los indicadores de vulnerabilidad y riesgo. El método propuesto por la ONU (Ayala, Carcedo, 1993) y adaptado en esta investigación, identifica tres factores de riesgo fundamentales: peligrosidades o amenazas, vulnerabilidad y exposición de la población. a. Peligrosidades o amenazas a.1. De tipo socio natural: son aquellos peligros socialmente inducidos. Se producen por algún tipo de intervención humana sobre la naturaleza, y se confunden a veces con eventos propiamente naturales. Las expresiones

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más comunes se encuentran en las inundaciones, anegamientos, deslizamientos, incendios (desforestación, localización de las construcciones en áreas anegables o inundables, impermeabilización del suelo, falta de desagües pluviales). a.2. De tipo antrópico contaminantes: se relacionan con los procesos de contamina- ción derivados de derrames, dispersiones o emisiones de sustancias químicas tóxi- cas hacia el agua, el aire o la tierra contaminándolos, (petróleo, plaguicidas, gases tóxicos, contaminación nuclear, aguas residuales, basuras). Son producto de negligencias y falta de controles sobre los procesos económicos de producción. Mientras las amenazas socio naturales tienen causales externos, las amenazas antrópico contaminantes afectan la existencia biológica, afectando ambas la salud de la población. b. Vulnerabilidad. La vulnerabilidad expresa una situación de desequilibrio entre el componente social, el medio físico productivo y el natural que lo rodea. La vulnerabilidad puede ser física, ecológica, social, económica, cultural, institucional. c. Exposición de la población. Se mide por la densidad de población (habitantes por hectárea) y su relación con la capacidad de carga de un determinado territorio. El urbanismo como disciplina ha venido desarrollando métodos e instrumentos para aplicar al diagnóstico de la creciente problemática ambiental de los territorios urbanos, en especial del subdesarrollo (Moreno Flores, 2009). En el caso de la provincia de Córdoba, y en especial en los centros de menor escala, los procesos de planificación urbana ambiental son deficientes e incompletos, su instrumentación normativa se encuentra en muchos casos desactualizada. De ahí la importancia de desarrollar un método de aplicación local, que además de leer la estructura del centro, pueda identificar los sectores de mayor riesgo, buscando alentar el desarrollo de políticas e instrumentos tendientes a prevenir y mitigar estas situaciones. La propuesta de investigación consiste en determinar criterios para el ordenamiento de territo- rios urbanos. La metodología propuesta propone dos instancias. Una primera instancia referida a identificar dentro de la estructura urbana reconocida, las áreas de mayor riesgo. Para ello, se parte de registrar los siguientes elementos:

espacio: actividades conflictivas desde el punto de vista ambiental (industrial extractiva, industrial de servicios: canteras, basurales, planta de tratamiento de líquidos cloacales, rurales y otras) b. Condiciones de Vulnerabilidad • Valoración de la vulnerabilidad social: población pobre, indigente. Condiciones socio económicas generales. • Valoración de la vulnerabilidad física: condiciones del asentamiento actual, de la ur- banización (servicios de infraestructura, equipamientos sociales) y de la vivienda (precaria, tipo rancho) • La superposición de las zonas donde se detectan condiciones de amenaza y vulnerabilidad, permite identificar las áreas de mayor riesgo urbano- ambiental. La elabo- ración del mapa de riesgo, se constituye en el principal instrumento de diagnóstico, pudiendo según la superficie del sector o área de riesgo, la cantidad de población afectada, el tipo de amenaza, su grado de permanencia, realizar una valoración cua- litativacuantitativa del riesgo. En una segunda instancia, se profundiza el análisis del o los sectores identificados como de mayor riesgo, a los fines de instrumentar los mecanismos que permitan prevenir las amenazas y mitigar las condiciones de vulnerabilidad. Para ello se deben establecer las normas de regulación de los usos y ocupación conflictivos, así como establecer los proyectos necesarios para la relocalización de asentamientos, áreas industriales, adecuación tecnológica del tratamiento de los servicios públicos de cloacas, basurales y otros. Para esta segunda instancia, se han desarrollado las siguientes variables e indicadores:

a. Condiciones de amenaza • Valoración de las amenazas socio- naturales a partir de conocer las condiciones del territorio natural de implantación de la urbanización: sobre bordes de cursos de agua, pendientes abruptas, barrancas, absorción y resistencia del suelo. • Valoración de las amenazas antrópicocontaminantes: Distribución de las actividades en el

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VARIABLES E INDICADORES DE ANÁLISIS A. Localización en la estructura urbana a.1. sector urbano en riesgo - riesgo actual: áreas urbanizadas - riesgo potencial: áreas urbanizables - riesgo futuro: áreas de urbanización diferidas a.2. Valoración del riesgo - riesgo alto - riesgo medio - riesgo bajo B. Caracterización del soporte natural b.1. Cuenca – región- subregión b.2. Asociación geomorfológica - Valle fluvial: terraza alta, media, baja - Pie de monte - Faldeo de sierra o montaña - Planicie b.3. Pendientes 0-10%, 10-20%, + 25% b.4. Vegetación: cultivadas, naturalizadas, nativas, deforestación. C. Amenazas c.1. Amenazas socio- naturales Por lluvias repentinas - Amenaza por lluvias repentinas, geo formas, tipos de suelo. - Inundaciones fluviales - Anegamiento en interfluvios - Erosión de márgenes y valles fluviales Por incendios - Contaminación - Deforestación - Pérdida de biodiversidad c.2.Amenazas antrópico tecnológicas. Amenazas por contaminación ambiental - Industrias - Canteras - Uso rural - Basurales - Cloacas D. Vulnerabilidad d.1. Vulnerabilidad física - Patrón analítico: usos, trazado, índices de ocupación, calidad edilicia, densidad fundiaria, espacios verdes, equipamientos. - Patrón normativo: usos y ocupación. - Infraestructura: agua, desagües cloacales, domiciliarios, industriales, pluviales, tratamiento de los desechos sólidos, electricidad, gas y otros. d.2. Vulnerabilidad social - Nivel socio económico - Hacinamiento - Empleo - Densidad bruta, densidad neta.

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Figura 1. Zonas de riesgo en Unquillo en base a texto. FUENTE: Elaboración propia sobre plano base Municipalidad de Unquillo.

Selección de casos de estudio Entre los casos de riesgo tipificables en la provincia de Córdoba, se estudian: Las ciudades de llanura se caracterizan por su implantación en un territorio con condiciones topográficas de relieve plano, con pendientes suaves, con o sin presencia de cursos de agua. Su condición climática y calidad de suelos, determina que la base económica principal sea la agropecuaria, con grandes áreas destinadas a la producción rural agrícola extensiva. La presencia de cursos de agua de origen serrano en tramos de planicie, pre- senta un comportamiento diferenciado en períodos de crecidas. Las actividades industria- les son de base agrícolaganadera: industrias frigoríficas, harineras, aceites y otras. Estas ciudades presentan condiciones de riesgo tipificables como: a) contaminación por usos rurales, b) contaminación por usos industriales, c) contaminación por déficit de servicios de cloacas, tratamiento inadecuado de la basura, d) inundación, erosión, y/o anegamiento. Los centros de este tipo seleccionados y actualmente en estudio en la provincia de Córdoba son Rio tercero, Malvinas Argentinas, Pilar, Río Segundo, Juárez Celmán y Montecristo. Las ciudades serranas se caracterizan por su implantación en un territorio de condiciones topográficas de relieve irregular, con pendientes importantes, con o sin presencia de cursos de agua. Su condición paisajística y ambiental, determina que la base económica principal sea la turística, con grandes áreas destinadas a actividades recreativas. Los cursos de agua de arroyos y ríos, presentan crecidas repentinas en períodos estivales principalmente. Las actividades económicas más importantes están ligadas al desarrollo turístico y de servicios. Estas ciudades presentan condiciones de riesgo tipificables en: a) inundación, erosión y/o anegamiento; b) incendios: afectan las áreas rurales y bordes urbanos;

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c) contaminación por déficit de servicios de cloacas, y tratamiento inadecuado de la basura; d) contaminación por usos rurales e industriales. Las condiciones geológicas del suelo de base rocosa, contribuyen a incrementar los procesos de contaminación superficial, desertificación e impermeabilización. Los centros de este tipo seleccionados en estudio en la provincia de Córdoba son Malagueño, Villa Carlos Paz, Unquillo y Mendiolaza. En esta presentación, se desarrolla el caso de la ciudad de Unquillo, por ser uno de los que más antecedentes registra de inundaciones en la última década (2007,2013). El caso de Unquillo La ciudad de Unquillo con una población actual estimada de 23.000 habitantes se localiza hacia el noreste de la Región Metropolitana Córdoba, formando parte de la conurbación de las Sierras Chicas. El ejido municipal pretendido abarca una superficie de 8.666 hectáreas, de las cuales más del 60% no son urbanizables. El territorio sobre el que se asienta contiene las cuencas del: a) Río Unquillo que comprende las subcuencas del río Cabana y del Arroyo Las Ensenadas y b) Río Ceballos (sub cuenca inferior). El territorio presenta relieve de montaña (con basamento cristalino metamórfico), de valle (con depósitos aluvionales) y de lomas o piedemonte (rocas sedimentarias clásicas) (Barbeito, 2010). La ciudad de Unquillo se estructura sobre la Ruta E 57 en dirección N-S que conecta Córdoba- Río Ceballos. Su primer trazado se origina a partir de los asentamientos veraniegos, hoteles y segundas residencias. Colindante a 2 Km hacia el Este se desarrolla la Ruta E 53, hacia Ascochinga. La ciudad se estructura en una parte alta de montañas hacia el oes- te que contiene las mejores visuales y las mejores condiciones ambientales (sobre las subcuencas del Río Cabana y el Arroyo Las Ensenadas); una parte de lomas intermedias, que se conforma por

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Figura 2. Áreas inundables de Unquillo. FUENTE: Geológo Barbeito (2010) CIRSA

la confluencia de los cursos fluviales antes citados y que contiene el área de mayor desarrollo comercial y de servicios; y una parte baja plana (sobre la cuenca del Río Ceballos) de transición hacia la llanura del este. Desde el Oeste hacia el Este, la ciudad presenta un trazado que va de muy irregular a regular. Es entre la Ruta E 53 y la cuenca del Río Ceballos donde se localizan las usos más conflictivos desde el punto de vista ambiental: usos extractivos, rurales, industriales y de servicios (basural municipal) así como se asienta la población que presenta mayores condiciones de vulnerabilidad. La carencia de red cloacal y la presencia de suelo de baja absorción, hace que las aguas sin tratar escurran superficialmente contaminando los cursos de agua. En la estructura de Unquillo se localizan tres zonas con distintas situaciones de riesgo (ver Figura1). 1. Zona localizada entre la cuenca del Rio Ceballos y la Ruta E53: riesgo ambiental permanente, por usos de alto impacto ambiental: en esta zona se localizan los usos más conflictivos desde el punto de vista ambiental tales como: • Usos industriales: frigorífico, alta concentración de criaderos de pollos. • Contaminación con ruidos, olores, del aire por quema de desechos industriales, ver- tido de efluentes industriales con tratamiento incompleto volcados a la vía pública. Contaminación doméstica por talleres informales de pegado de cueros. 7 • Uso extractivos mineros: canteras, contaminación con ruidos, polvillo en

suspensión. • Aguas cloacales domiciliarias: vertidos a cielo abierto y surgente por suelo im- permeable, ausencia de la red cloacal. • Basurales: a cielo abierto espontáneos s/ borde de río, basural municipal próximo al río. • Uso rurales: empleo de agroquímicos e impermeabilización del suelo. Los usos rurales se encuentran en progresivo retroceso frente al avance de la urbanización. 2. Zona localizada sobre los bordes de cursos de agua: riesgo potencial - por inundaciones repentinas (Barbeito, 2010). Según se detalla a continuación. • Inundación fluvial: crecidas ordinarias normales y crecidas extremas, agravado por extracción de material de sus márgenes, obstrucción de puentes (ramas y basura, actúan como diques), ocupación con FOS 60% y más. • Erosión puntual del margen río por la extracción de áridos modificando potencialmente el cauce natural del río y área de importantes escorrentías locales. • Anegamiento: por impermeabilización de suelos con urbanizaciones, obstrucción y destrucción de escorrentías, por el vertido de líquidos industriales y riesgo potencial por procesos de subdivisión de lotes. • Desertificación: por cultivos de soja, canteras y avances de la urbanización. • El sistema hidrográfico en el que se incluye la ciudad tiene por condicionamiento na- tural alta tendencia a la generación de crecientes (Barbeito, 2010). • Las subcuencas principales del Río Unquillo son las que presentan el

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Figura 3 Fotos crecida feb. 2013. FUENTE: Municipalidad de Unquillo.

mayor grado de tendencia a la generación de crecientes repentinas, siendo factores condicionantes la geología, el relieve, la vegetación. Si bien el factor desencadenante de las crecientes repentinas son las lluvias intensas, estos procesos se ven agravados por la deforestación y urbanización de las cuencas. Gran parte del centro de la ciudad, así como sectores periféricos se asientan en zonas de riesgo ocupando los niveles inferiores de terrazas que se corresponden con zonas inundables en crecientes ordinarias máximas En esta zona se encuentran las áreas con mayor grado de conflictividad, como son: a) el área central en el encuentro de los cursos de agua serranos Cabana y arroyo Las Ensenadas; de caracterización inundable ante crecientes repentinas ordinarias normales (inundación parcial) y en ordinarias máximas (inundación total); y la zona de mayor vulnerabilidad, que se corresponde con los barrios que se asientan en torno al río Ceballos San Cayetano, Pizarro, parte de Tortosa. Unquillo tiene un 39% de su población por debajo de la línea de pobreza (datos Provincial 2008). Las zonas 1 y 2 corresponden al 45,5% del ejido municipal propuesto, unas 4.294 has, de las cuáles, 1288 hectáreas no son urbanizables, Actualmente se encuentran urbanizadas 1450 has, 980 has están vacantes y el resto 700 has diferidas. La densidad de ocupación es muy baja, con una mancha urbana muy extendida y dispersa (promedio de 15,86 hab/ha.) en base a datos aportados por la Municipalidad. 3. Zona serrana: desmonte y permanente presión de avance de la urbanización sobre el sector Oeste. Comprende el faldeo oriental de las Sierras Chicas. Contiene la Reserva Natural Municipal. Representa el 50, 5% de la superficie del ejido actual. Entre el riesgo potencial se encuentran: • Procesos de inundación de bordes.

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• Avance de la urbanización y pérdida del soporte natural, deforestación autóctona, modificación de pendientes • Incendios • Extracción de áridos. Algunas reflexiones En base al caso presentado, y el conjunto de ciudades de llanura y serranas, en estudio, es posible realizar las siguientes reflexiones: • Los centros urbanos estudiados presentan amenazas de origen socio natural y antrópico contaminantes en diferentes proporciones, pero presentes en (los) éstos ca- sos estudiados. • Las amenazas de origen natural están fuertemente asociadas a la presencia de cursos de agua de diferentes tipos (río, arroyo, cañada) que determinan una geomorfología particular del territorio, de carácter serrano. • La infraestructura disponible en los centros estudiados resulta insuficiente e inadecuada: falta de tratamiento de aguas residuales domiciliarias y/o industriales tratamiento inadecuado de sólidos urbanos, localización inadecuada de los basurales municipales próximos a cursos de agua. • La inexistencia de una base normativa a escala urbana que tenga en cuenta las condiciones del soporte natural (base geomorfológica) en todos los casos. • En los casos en que hay normas (leyes provinciales) hay escaso control sobre su cumplimiento. • En los municipios estudiados del área metropolitana, la normativa resulta inespecífica, siendo demasiado generalizada. • En los casos analizados, se trata de territorios de jurisdicción mixta del estado pro- vincial (cursos de agua y riberas) y de los estados municipales, sin claro conocimiento de los límites. • Coexistencia de usos de alta incompatibilidad

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Figura 4. Fotos crecida feb. 2013. FUENTE: Municipalidad de Unquillo.

por las tecnologías que se emplean para su desarrollo: actividades industriales, rurales y residenciales. • La destrucción de los ecosistemas naturales, incidiendo fuertemente en la pérdida de calidad ambiental, en la destrucción del paisaje y la identidad del lugar. Entre los criterios que se establecen como primarios para la ordenación de estos territorios, se establecen: • La necesidad de contar con estudios geomorfológicos, geológicos integrales para la delimitación de la capacidad de carga del territorio y los umbrales de crecimiento: densidad de población a incorporar. • El estudio de barreras naturales de

separación entre los usos industriales y rurales no compatibles con la residencia. Revisión de las áreas de restricción, uso y tratamiento. • La adecuación y actualización normativa de los municipios para el ordenamiento ur- bano. • El desarrollo de obras de infraestructura (cloacas, por ej.), con tecnologías adecua- das de bajo impacto ambiental. • El control de las normativas vigentes a nivel provincial y locales, previstas para miti- gar el riesgo ambiental.•

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REFERENCIAS AUDEFROY, J. (2006). Los indicadores de vulnerabilidad y riesgo: una revisión crítica. En CEVE, I Seminario Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Hábitat Popular. Cons- trucción y participación del Conocimiento. Córdoba: CEVE. AYALA, Carcedo (1993). Estrategias para la reducción de desastres naturales. En: Investigación y Ciencia n°1 200, p. 6-13 BARBEITO, A. C. (2010). Evaluación hidrogeomorfológica de la amenaza por crecientes repentinas. Ciudad de Unquillo. Córdoba. BORTHAGARAY, J. M. (2009). Impacto del cambio climático global sobre el territorio argentino. Buenos Aires: Nobuko. Ley Provincial nº 8102. Regimen de Municipios y comunas. . LLAVELL, A. (1993). “Ciencias sociales y desastres naturales en América Latina: un encuentro inconcluso”. En Maskrey, A. Los desastres no son naturales. Bogotá: La Red. LLOP, J. M. (2010). Programa UIA CIMES + Cátedra Unesco Ciudades Intermedias. Documento Guía Plan Base Desarrollo Sostenible en ciudades intermedias. Barcelona: Universidad Politécnica de Catalunya. LUNGO, M. (2004). Producción del hábitat popular en condiciones de riesgo. San José de Costa Rica: Centro Cooperativo Sueco. MORENO FLORES, O. (2008). “Gestión Ambiental Urbana y desarrollo sustentable. Consideraciones desde un enfoque social sobre nuestro hábitat urbano.” En: Revista electrónica ambiente Total 1 (1), 1-8. PNUD (2004). La reducción de riesgo de desastre: un desafío para el desarrollo. Informe Mundial. Nueva York: PNUD RAMOS ÁLVAREZ, M. (2005). Metodología para la evaluación de una política de gestión de riesgos ante desastres naturales y antrópicos. Caracas: Red XIV-G “Habitat en Riesgo” del CYTED. La lluvia dejó daños, evacuados y cortes de luz.Las zonas mas afectadas fueron Río Segundo, Pilar y Villa General Belgrano. (2006,27 de noviembre). La Voz. Recuperado de: http://archivo.lavoz.com.ar/herramientas/imprimir_nota.asp?nota_id=22081 Lo que pasó en Unquillo no fué una catástrofe inesperada. (2007, 11 de febrero). Diario La Voz, pág. 11 Temen por los efectos de la contaminación en el Xanaes. (2008,10 de mayo). Diario La Voz, pág. 12

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LAS NOCIONES DE BIOPODER Y DE EXTRATERRITORIALIDAD COMO CLAVES PARA LA LECTURA DEL PROCESO URBANIZATORIO DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA MIRIAM LIBORIO miriamliborio@gmail.com

RESUMEN

ABSTRACT

El presente artículo propone la lectura del crecimiento urbano de la ciudad de Córdoba, como una sucesión de situaciones de excepcionalidad. Se trata de poner a consideración una hipótesis interpretativa de un caso empírico: la urbanización de la Ciudad de Córdoba. Me propongo argumentar en entorno a la hipótesis de que la ciudad de Córdoba urbanizó su crecimiento en la convergencia de dos conceptos: biopoder y extraterritorialidad. Para el primer concepto daré cuenta de la vinculación entre el poder económico y el poder político, lo que me permite vincular los conceptos foucaultianos de biopoder y biopolítica con la urbanización de la ciudad y la definición de los territorios de habitabilidad ciudadana. El segundo concepto lo desarrollaré en torno a la cronología de la urbanización de la ciudad. En cada periodo tomado en consideración, las urbanizaciones tanto promovidas por el Estado como por actores privados, surgen como territorios de exclusión y de excepcionalidad a las normativas, situación que se verá exacerbada en las recientes urbanizaciones bajo la modalidad de barrios cerrados, countries o barrios privados. La espacialización de estas zonas de exclusión en el entramado urbano son una evidente manifestación de lo que en términos jurídico se define como extraterritorialidad.

This article proposes reading urban growth of the city of Córdoba, as a succession of exceptional situations. I intend to argue around the assumption that urbanized growth in Cordoba is caused by the convergence of two concepts: biopower and extraterritoriality. For the first issue I take Foucault’s concepts of biopower and biopolitics and connect them with the idea of urbanization of the city and the definition of habitable territories citizen, linked to economic and political power. A second concept is developed around the chronology of city´s growth. In each of the periods considered, developments promoted by both the State and private actors emerge as areas of exclusion and the regulations exceptional situation that will be exacerbated in the recent developments in the form of gated communities. The spatial result of these exclusion zones in the urban fabric are an obvious manifestation of what in legal terms is defined as extraterritoriality.

riality.

Keywords: Córdoba - Biopower - Extraterrito-

Palabras claves: Córdoba - Biopoder -

Extraterritorialidad.

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Ca 1577.

Ca 1880

Ca 1960

Ca 2010

1

Figura 1. Proceso de expansión urbana de la ciudad de Córdoba desde 1577 hasta 2010 FUENTE: Municipalidad de Córdoba.

Introducción. El presente artículo propone leer del crecimiento urbano de la ciudad de Córdoba, como una sucesión de situaciones de excepcionalidad a la norma. Se asume la modalidad de poner a consideración una hipótesis interpretativa de un caso empírico: la urbanización de la Ciudad de Córdoba, articulándola con conceptos extraídos de los textos provistos por el Seminario “La ciudad biopolítica y el urbanismo de excepción” dictado por el Dr. Javier Fedele en el marco del Doctorado en Arquitectura de la FAPyD / UNR. Intentaré argumentar entorno a la hipótesis que la ciudad de Córdoba urbanizó su crecimiento en la convergencia de dos conceptos: el biopoder y la extraterritorialidad. Para el primer concepto daré cuenta de la vinculación entre el poder económico y el poder político, lo que me permite vincular este concepto foucaultiano

(biopoder y biopolítica) con la urbanización de la ciudad y la definición de los territorios de habitabilidad ciudadana. El segundo concepto lo desarrollaré en torno a la cronología de la urbanización de la ciudad. En cada periodo tomado en consideración, las urbanizaciones tanto las promovidas por el Estado como las promovidas por actores privados, surgen como territorios de exclusión y de excepcionalidad a la norma, situación que se verá exacerbada en las recientes urbanizaciones bajo la modalidad de barrios cerrados, countries o barrios privados. La espacialización de estas zonas de exclusión en el entramado urbano son una evidente manifestación de lo que en términos jurídico se define como extraterritorialidad1. Para la construcción de la evidencia que permita corroborar la hipótesis central he tomado parciamente la metodología planteada por Caldeira [2007: 243 y ss], que discrimina tres patrones distintos de segregación socio espacial para San Pablo. En función de esta

1. Para la Real Academia Española se entiende por “extraterritorialidad al derecho o privilegio fundado en una ficción jurídica que considera el domicilio de los

agentes diplomáticos, los buques de guerra, etc., como si estuviesen fuera del territorio donde se encuentran, para seguir sometidos a las leyes de su país de origen.”

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Figura 2. Suárez de Figueroa, Lorenzo [1577] Plano del segundo trazado fundacional de la ciudad Córdoba. FUENTE: Archivo Histórico Municipal.

Figura 3. Foglia, Maria Elena [1997] Mapa de Inversión Productiva y Poblacional de la provincia de Córdoba. FUENTE: Peralta y Liborio, 2010.

variable he definido la siguiente periodización: 1) un primer periodo, el fundacional y de la ciudad colonial; el segundo periodo el de la primera expansión de finales del siglo XIX, con la expansión explosiva de los Barrios Pueblo, producida por la elite liberal de la generación del 80; el tercer periodo de la segunda periferización, coincide con el asentamiento de importantes industrias; y finalmente el último periodo tomado en consideración es el de las dos últimas décadas, donde la expansión urbana se produce a partir de las políticas neoliberales y del importante flujo de capitales provenientes de los excedentes de la producción agroexportadora reinvertidos en el mercado inmobiliario. (Fig. 1) La planta urbana leída en clave biopolítica y de extraterritorialidad La fundación de Córdoba, como la de muchas ciudades coloniales, constituye de hecho la delimitación de un territorio de exclusión respecto de las preexistencias, de los modos de ocupación de los pueblos nativos -sanavirones y comechingones. En la segunda planta fundacional (Fig. 2) el poder político de la conquista distribuye las mercedes entre los grupos más encumbrados de la grey católica y del poder económico que había financiado la campaña. Estas setenta manzanas ubicadas en la zona de cultivos, en la zona productiva de los

nativos, que fueron expulsados a los territorios de las barrancas, se construirá, de hecho, en una porción de territorio español. Así tenemos una primera avanzada hacia el concepto desarrollado por Foucault [1978:16] cuando define que el “biopoder es un conjunto de mecanismos y procedimientos cuyos papel o función y tema, (…) consisten precisamente en asegurar el poder.” La biopolítica decide quiénes viven, cómo y dónde. El periodo fundacional Esta planta fundacional, puede ser leída como heredera de la tradición castrense romana y retomo los palabras de Foucault [1978:21] quien señala que el damero “es el diagrama de un poder que actúa por efecto de una visibilidad general”. A lo que cabe agregar que esta subdivisión geométrica del damero colonial instituye además del principio geométrico rector, el principio de un orden social jerárquico. [Rama, 1985] Estas jerarquías sociales se manifestaban espacialmente en relación a: a) el tamaño de las parcelas, b) los tipos de instituciones a las que se les otorgaron las tierras, c) las familias que recibieron mercedes en el centro de la ciudad y en la periferia y por supuesto, d) a la distancia de estas instituciones y residencias respecto de la Plaza principal. La planta fundacional tardó en consolidarse aproximadamente trescientos años. Para 1880 la ciudad de

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Figura 4. Machado, Ángel [1889] Portada del Catastro Municipal de la Ciudad de Córdoba. FUENTE: Archivo Histórico Municipal

Figura 5. Carrasco, Benito [1927] Plano Regulador y de Extensión de la ciudad de Córdoba. FUENTE: Municipalidad de Córdoba, expediente urbano

Córdoba había quedado excluida del circuito exportador de las ciudades portuarias como Buenos Aires y Rosario. Sin embargo, se produce una reconversión a escala regional muy significativa: la Provincia deja de ser la productora de ganado mular y biomasa para la incipiente producción industrial, para incorporarse al sistema productivo de la pampa húmeda. (Fig. 3) Se produce, entonces una importante modificación de las relaciones y comunicaciones con el resto del país que serán fortalecidas por los tendidos del ferrocarril. En este contexto, “(…) la clase dirigente de Córdoba relacionada estrechamente con el poder hegemónico nacional (…) se embarcó en un trascendente proyecto de modernización de la ciudad, favorecido y alimentado por el endeudamiento externo” [Boixadós, 2000:17] Los Barrios Pueblo Esta política urbana, de neto corte liberal, permitió la fundación de los denominados Barrios Pueblo, que intentaban romper con la imagen de la ciudad colonial, fundando nuevas territorialidades que

traspolarían los principales modelos de la ciudad higienista europea. Las nuevas intervenciones alojarían las nuevas instituciones como bancos, fábricas, oficinas comerciales y financieras, casas de negocios, etc. acompañadas por la oferta de muchas hectáreas de suelo loteado y urbanizado para posibilitar la residencia de las grandes corrientes migratorias, tanto las locales provenientes de las áreas cuyas funciones productivas habían decaído, como la inmigración europea. Así, los Barrios Pueblo se comportarían como importantes dispositivos de disciplinamiento no sólo de los individuos en particular sino de la masa de obreros y nuevos habitantes urbanos provenientes de áreas netamente rurales. Este poder político determina que la inmigración se localice, viva, trabaje y se reproduzca en estos nuevos centros urbanos, los Barios Pueblo. Entre 1870 y 1895, se produjo una expansión explosiva del parcelamiento de terrenos antes suburbanos. Este proceso urbanizatorio comprendió dieciocho barrios nuevos de alrededor de ciento cincuenta hectáreas cada uno, que aprovecharon la

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Figura 6. Foto satelital de Monoblocks CárcelCervecería [Ca. 1960].

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coyuntura que les facilitó una estructura estatal liberal. Este fenómeno es producto de la estrecha vinculación entre la elite urbanizadora y el poder político [Boixadós, 2000: 21]. En esta etapa de la construcción de ciudad, puede ser considerada como la primera fase del biopoder que postula Foucault: la de la ‘sociedad disciplinaria’. Si “(L)la sociedad disciplinaria es la sociedad en la cual el dominio social se construye a través de una red ramificada de dispositivos o de aparatos (instituciones disciplinarias) que producen y registran costumbres, hábitos y prácticas productivas, [Hardt y Negri, 2000:35-41] en los Barrios Pueblo los dispositivos de disciplinamiento social se establecen en torno a dos dimensiones: una urbana y la otra arquitectónica. Estos barrios de urbanizaron en torno a la idea de generar una “ (…) ciudad moderna, donde subyacían los preceptos de la modernidad: Higiene, salubridad, orden, estética. Preceptos que significaban control y regulación sobre la vida pública y privada” [Boixadós, op cit: 124] Estaban dotados de la infraestructura y trazados (calles, avenidas, plazas y paseos) de la ciudad higienista moderna y estaban equipados con importantes edificios capaces de alojar las instituciones disciplinarias por excelencia: la escuela, la cárcel, la fábrica, los hospitales, las iglesias dando cuenta de manera casi literal de lo ensayado por Foucault. Otra característica que marcará la impronta de cada Barrio Pueblo es la incipiente intención de

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FUENTE: Googlemaps.

Figura 7. Foto satelital de Monoblocks Hospital Córdoba [Ca. 1970]. FUENTE: Googlemaps.

escindirse de la ciudad y constituirse como unidades autónomas. Esta situación que se aproxima al concepto de extraterritorialidad y exclusión, se veía favorecida por accidentes topográficos: las barrancas, la presencia de dos arroyos que atraviesan a la ciudad, y las vías de comunicación hacia otros centros productivos. Así para los primeros años del siglo XX Córdoba se manifestaba como una suerte de archipiélagos barriales urbanizados alrededor de una plaza con tramas particulares cuyas direccionales obedecían a diversas externalidades: rutas de acceso, relación con áreas de provisión en desmedro de la relación entre los distintos barrios. Como se puede ver en los dos planos a continuación (Fig. 4 y 5), la ciudad real presenta la pulsión de los Barrios como entidades autónomas, con muy pocas vinculaciones con el centro. Algunos vados o puentes eran las únicas conexiones con la ciudad institucional. Cada barrio comenzó a desarrollar una impronta particular en función de las instituciones e industrias que se localizaban y el poder económico de las familias pioneras. Sin embargo es importante tomar en cuenta el rol de la normativa municipal y provincial, hacia fines del siglo XIX la normativa urbana fue creando un entramado de relaciones respecto de los usos del suelo vinculados a la actividad industrial y se constituyen una suerte de periferización y generación de asentamientos marginales en torno a estos establecimientos, que por normativa

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Figura 8. F. Foto satelital de Monoblocks del Matadero [Ca. 1970].

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FUENTE: Googlemaps.

Figura 9. . Foto satelital de Conjunto de viviendas para empleados municipales de la ciudad Córdoba [Ca. 1980].

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FUENTE: Googlemaps

eran excluidos de la ciudad y se los obligaba a sentarse a no menos de veinticinco cuadras de la Plaza Principal, como así también se establecían horarios especiales para la utilización de determinadas infraestructuras2. Ante el crecimiento de la autonomía barrial, el poder de la ciudad central define su voluntad unificadora, de convertirla en una unidad radiocéntrica con fuerte presencia institucional y simbólica en torno al centro fundacional, ya definido como casco histórico. Si bien no alcanza a materializarse, expresa con claridad la idea subyacente al Plan Regulador de 1927, y que marcará el desarrollo futuro de la ciudad. El impulso de la industrialización Hacia fines de la década del 60, Córdoba recibe otro impulso urbanizador de la mano de la creciente industrialización, un segundo anillo periférico se terminará de

consolidar en la ciudad hasta finales de 1980. En cuanto a la normativa municipal tomamos lo expresado por Irós [1991:62] cuando señala que “La Municipalidad de Córdoba cuenta con una larga experiencia en materia de planificación de la ciudad, desarrollada durante años de labor en la Dirección de Planeamiento Urbano a partir de los estudios del arquitecto La Padula en la década del 50.” Sin embargo, muchos de los impulsos urbanizadores son resultado de excepciones a la norma. Mientras los urbanistas como la Padula y Devoto intentaban planificar al ciudad mediante la planificación normativa: densidades, usos del suelo, factores de ocupación del suelo (FOT) índices de espacio piso (IEP), factores de ocupación total de cada lote (FOT) adecuados para cada barrio, la influencia del Movimiento Moderno y la preocupación del Estado por la vivienda masiva va insertar piezas urbano-arquitectónicas que constituirán

2. Para información más exhaustiva al respecto de las normativas y códigos urbanos que considero determinan la ciudad biopolítica, ver Boixados, María Cristina (2000). Cáp I. C. El poder público y la construcción de la ciudad. En BOIXADOS, M. C. Las tramas de una ciudad, Córdoba entre 1870 y 1895. Elite urbanizadora, infraestructura, poblamiento… . (Pp. 124-142). Córdoba: Ferreyra ediciones.

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Figura 10. Espacialización de los saldos migratorios de los diferentes barrios de la ciudad de Córdoba. Periodo 1991-2008. FUENTE: Peralta y Liborio [2012].

excepciones a las normativas existentes. Es así que los conjuntos habitacionales construidos por los organismos de promoción de la vivienda, pasarán a convertirse en territorios de exclusión con una extraterritorialidad manifiesta en la exigencia de una normativa de excepción para poder encuadrarlos jurídicamente dentro de los patrones de asentamientos definidos por el municipio. Así en zonas residenciales cuyo patrón residencial sólo permitía altura máximas de hasta 10,50 m, con viviendas individuales entre medianeras, aparecen conjuntos habitacionales cuyas lógicas estarán marcadas por la discontinuidad con el trazado urbano existente; la implantación de nuevos modos de habitar urbano a través de departamentos, que en Córdoba era una rareza; la utilización del bloque como tipología de agrupamiento de unidades. Más allá del éxito o fracaso de cada una de estas intervenciones quiero resaltar el carácter de extraterritorialidad que materializan las intervenciones estatales. Sólo a modo de ejemplo enunciaré cuatro casos de viviendas promovidas por el Estado que entiendo, intentan producir el disciplinamiento necesario de la mano de obra solicitado por la industria local. Esta etapa podría dar comienzo a la segunda fase la de la sociedad de control en la que los mecanismos de dominio se vuelven más “democráticos”, inmanentes al campo social, difusos en el cerebro y los cuerpos de los ciudadanos, este control se extiende mucho más allá de las estructuras de las instituciones sociales, por la vía de redes flexibles,

modulables y fluctuantes. [Hardt y Negri, ibidem] La democratización del control se realiza a través del producción de viviendas, a gran escala que produce un nuevo modo de disciplinamiento social. Veremos a través de cuatro ejemplos como, además de la excepcionalidad a la normativa que requiere la vivienda colectiva produce un efecto de extraterritorialidad del conjunto respecto del entorno de inserción. Los conjuntos seleccionado para dar cuenta de esta situación son: 1) Los monoblocks en Barrios San Martín, uno de los Barrios Pueblo (Fig. 6) localizados en una zona simbólicamente disciplinada con la presencia de la penitenciaría. 2) El segundo presenta una situación similar frente al Hospital Córdoba (Fig 7). El Caso 3) es de los monoblocks frente al antiguo Matadero (Fig. 8) en un área escasamente urbanizada y con alto grado de contaminación y degradación ambiental. Finalmente el Caso 4) corresponde a un periodo más reciente de al década del 80, dónde el gremio de los municipales (SUOEM) construye viviendas para sus empleados en una zona netamente residencial y logra la habilitación de dos torres de más de 36 m con la correspondiente excepción a la norma. Durante este periodo el Estado construía estos conjuntos exigiendo excepciones a la normativa existente y la elección casi excluyente de la tipología del boque en la resolución de esta vivienda colectiva constituye un dispositivo eficiente de disciplinamiento. El bloque además de ser portador de rasgos distintivos que representaban la presencia y la acción del Estado de Bienestar, garantiza

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Figura 11. Emprendimiento Manantiales Ciudad Nueva, producto del convenio urbanístico MunicipalidadEdisur, Ordenanza 11.545/08. FUENTE: www.grupoedisur.com

la transmisión de valores inherentes a la vida urbana. Se funda así, una sociedad de con techo pero sin tierra. Las últimas décadas Los intentos modernizadores de fines del siglo XIX, que surgieron en un contexto de íntima vinculación entre poder político y elite urbanizadora, tienen su correlato en los finales del siglo XX. En 1991 el Concejo Deliberante de la Ciudad de Córdoba sanciona la Ordenanza Nº 8606/91, la cual dispone la normativa que consolidará el régimen especial que tendrán las urbanizaciones residenciales cerradas, las que son denominada por la ordenanza como Urbanizaciones Residenciales Especiales 3. Esta normativa posibilita la instauración dentro el ejido municipal de la ciudad de Córdoba de los hoy conocidos como countries o barrios cerrados. El primero que se comercializa es el country “Las Delicias” y el análisis de su constitución societaria nos permite el enlace con el modelo de urbanización del primer período liberal de 1880. A exactamente un

siglo de la construcción explosiva y expansiva de los Barrios Pueblo, Córdoba desarrolla un nuevo modelo de comercialización de la tierra en una íntima relación entre poder político, empresas constructoras, bancos e inmobiliarias4 . Así, la primera acción que se desarrolla es la de producir una normativa ad hoc para el emprendimiento, que bajo el lema de la tan mentada modernización y espíritu vanguardista de los cordobeses permitió a la administración municipal dar cobijo legal a las propuestas de urbanización de estos poderosos grupos económicos. El fenómeno de la urbanización mediante predios de perímetro cerrado fue la constante de las dos últimas décadas en la ciudad de Córdoba y de su área metropolitana, la coerción ejercida sobre la población, debe ser resaltada. Mecanismos de persuasión respecto de la seguridad, la fetichización del contacto con la naturaleza, la construcción de enclaves fortificados homogeneizados por la segmentación socioeconómica, lograron en poco tiempo un nuevo disciplinamiento de una importante masa de ciudadanos que migraron hacia estas urbanizaciones cerradas, abandonando los barrios tradicionales. Los registros censales de los tres últimos censos dan cuenta de esta migración hacia la periferia. En la Fig. 10 están señalados en rojo los barrios que ganaron población, hasta los 8.000 habitantes, y en verde los barrios cuyo saldo migratorio da cuenta de una pérdida de población que llega, en algunos casos, a los 3000 habitantes. La extraterritorialidad de los asentamientos que pasaremos a describir, se manifiesta en que en la mayoría de los casos ha sido necesario establecer o consensuar con el Estado municipal excepciones a las normas vigentes para contener jurídicamente los cambios en la modalidad de urbanizar o de explotar el territorio. Estos asentamientos generan en la ciudad un nuevo orden social

3. El articulo 1º de la mencionada ordenanza denomina: “Urbanización Residencial Especial” a toda división de la tierra que reúna las siguientes

características básicas: a) Se efectúen en las zonas y con las condiciones que se enumeran en el Art. 2°). b) La parcela a urbanizar tenga una dimensión máxima de cincuenta hectáreas (50,00 Ha) si se localiza exteriormente a la traza de la Av. de Circunvalación, y de quince hectáreas (15,00 Ha) si se localiza dentro de ese límite. En casos especiales podrá autorizarse una urbanización en parcelas de mayor dimensión, siempre que los informes de los organismos técnicos determinen que por las características del lugar y su implantación en relación al resto del sector, se asegure el cumplimiento de las condiciones de localización fijadas en el Art. 2° de la presente. Estas mayores dimensiones podrán superar hasta un veinte por ciento (20%) la superficie establecida para localizaciones internas a la Av. de Circunvalación y hasta un treinta por ciento (30%) aquellas externas a la misma. c) Cuente con parcelas destinadas a uso residencial, las que, juntamente con las especificadas en d), constituya un todo inseparable a través de una relación funcional y jurídica inescindible. d) Cuente con superficies específicamente destinadas a la práctica de actividades deportivas, recreativas y sociales, en la proporción y dimensiones que la presente establece. e) Cuenten con accesos controlados, de modo tal que el conjunto de la urbanización conforme un recinto cerrado en su perímetro, con respecto al entorno. 4. La constitución societaria, requerida por la normativa, estuvo integrada por el grupo Ecipsa, la constructora Roggio Hnos., el Banco del Suquía y la inmobiliaria Alvear. Cabe señalar que el predio fue adquirido al Opus Dei en el año 1988 y el diseño del predio se le encargó al Arq. Agustinoy. Ya conformada la unidad de negocios se procedió a coordinar las acciones pertinentes para lograr la habilitación municipal correspondiente lo que terminó con la creación de la Ordenanza Nº 8606 en 1991.

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Figura 12. Vista áerea de uno de los Barrios Ciudad construidos por el gobierno de la Provincia de Córdoba FUENTE: IPLAM.

y son de hecho una estrategia de disciplinamiento sutil, que exacerba el escenario necesario para una sociedad de consumo. Desde el punto de vista de la administración del territorio, la extraterritorialidad se manifiesta en la pérdida de la injerencia del poder estatal sobre estos cotos cerrados. La misma Ordenanza Nº 8606/91 y su modificatoria la N° 10.760/04 expresan que el control sobre las vías, el alumbrado, la recolección de residuos de serán cedidas al consorcio administrador del barrio cerrado. Cada grupo urbanizador deberá garantizar la provisión de agua, el tratamiento de los efluentes y se norma también sobre el cerramiento del predio. No hace falta aclarar que la soluciones arquitectónicas de los bordes son tremendamente lesivas para la configuración del espacio público. A decir de Caldeira [2003] se trata de enclaves fortificados cuya seguridad está brindada por empresas privadas, que requirieron la creación de una legislación específica para regularlas. Estos perímetros cerrados, cercados, controlados, son monitoreados y vigilados por dispositivos tecnológicos como cámaras, sensores de movimiento, etc. que vuelven evidente el control de propios y ajenos. Estos enclaves están fundados en el miedo a ciudad a ciudad abierta, en la desconfianza en el otro. [Bauman] El epitome de este extenso proceso urbanizatorio se cierra en 2008, con la Ordenanza N°11.545 que aprueba un convenio de concertación publico-privado, entre la Municipalidad de Córdoba y los miembros más poderosos de la Cámara de Emprendedores y Desarrolladores Urbanos de Córdoba. En este año se firmaron acuerdos para permitir excepciones a la norma con cuarenta y siete entes privados5. A cambio de flexibilizar las normativas, el municipio recibe fondos para destinar a las obras de infraestructura que los mismos desarrollos inmobiliarios tanto en al periferia como en el área central requerían. Así los grupos empresariales obtienen beneficios como mayor edificabilidad, mayor fraccionamiento del suelo, mayores superficies urbanizadas bajo la modalidad de barrios

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cerrados, todos como excepciones a la normativa vigente y reforzando la extraterritorialidad de cada emprendimiento y la capacidad de negociación y presión sobre los gobiernos locales6 . Por su parte el Estado provincial, mediante la financiación del BID, encaró una importante operatoria de erradicación de población asentada en lugares con riesgo hídrico Mientras el Estado provincial liberaba las riberas degradadas y ocupadas por población marginal, del río Suquía y del Arroyo La Cañada y el municipio las cedía a los desarrolladores privados (Fig. 11) El biopoder despliega así otro dispositivo de disciplinamiento masivo: el de la ciudad dual, con el confinamiento y estigmatización de los pobres a los Barrios-Ciudad (Fig. 12). y el alojamiento de los segmentos con mayor poder adquisitivo en enclaves fortificados. Se evidencia, así la capacidad del biopoder de disponer dónde hacer vivir y dónde dejar morir. A modo de cierre Con este ensayo intenté recorrer el proceso urbano de la Córdoba como resultante de la confluencia de dos conceptos el del biopoder y el de la extraterritorialidad para tratar de entender sus orígenes y sus lógicas. Estudiado en estos términos, la ciudad de Córdoba puede ser definida, sincrónica y diacrónicamente, como una sucesión de archipiélagos de excepción, en el sentido que lo define Eyal Weizman. [2006: 13] Podemos decir que la geografía del Córdoba carece de fluidez y continuidad territorial, es un territorio que presenta una sucesión de asentamientos residenciales y productivos resueltos como serie de archipiélagos sin solución de continuidad. Tal como señala Weizman [Ibidem]: “la metáfora del archipiélago es usada aquí para describir una multiplicidad de discretas zonas extraterritoriales, como expresión espacial de una serie de ‘estados de emergencia’, o estados de excepción que son creados a través de procesos legales (…) o aparecen como situaciones de hecho.”7 (traducción propia) Si bien, el término ha sido acuñado para el derecho

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internacional, Agamben señala que la extraterritorialidad va de la mano del estado de excepción, lo que permite generalizar que la extraterritorialidad implica excepciones de distinta índole al orden jurídico existente. En este sentido volvemos a coincidir con Weizman [op cit:14] cuando señala que estas islas contemporáneas se manifiestan también dentro de jurisdicciones locales y la extraterritorialidad se manifiesta a partir de la pérdida del rol del Estado para ejercer control sobre los territorios. Otra característica que señala este autor, es que se crean códigos propios y nuevas lógicas con la intención de crear un nuevos ordenes sociales. Esta afirmación es la que nos permite vincular al extraterritorialidad con el segundo concepto desarrollado:

el biopoder, como una forma de poder que rige y reglamenta la vida social por dentro, persiguiéndola, interpretándola, asimilándola y reformulándola: “la vida se ha convertido ahora [...] en un objeto de poder”. Este biopoder representado por la confluencia del poder político y el económico, incide sobre la producción y la reproducción de la vida misma, asegurándose el disciplinamiento ya no sólo de los individuos sino de la masa, la multitud. [Foucault]•

REFERENCIAS BOIXADÓS, María Cristina (2000) Las tramas de una ciudad, Córdoba entre 1870 y 1895: Elite urbanizadora, infraestructura, poblamiento....Córdoba: Ferreyra Ediciones. CONCEJO DELIBERANTE DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA (1991) Ordenanza N°8.606 Urbanizaciones Residenciales Especiales. Córdoba: Municipalidad de Córdoba. CONCEJO DELIBERANTE DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA (2008) Ordenanza N°11.545 Convenio urbanístico. Córdoba: Municipalidad de Córdoba. DICCIONARIO DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Consultado en: http://www.rae.es/rae.html FOUCAULT, Michel (2008) Seguridad Territorio y Población. Clase del 11 de enero de 1978. Pp 15-35. Título Original Sécurité, Territorire, Population. Cours au Collège de France, 1977-1978. Madrid: Ediciones AKAL. HARDT, M. y NEGRI, A. (2000) La producción Biopolítica. En HARDT, M. y NEGRI, A., Imperio (Pp. 35 y ss). Buenos Aires: Editorial Paidós. IRÓS, Guillermo (2007) Ciudad y Región. Orientaciones para un Desarrollo Ambiental Sostenible. Córdoba: Ediciones FAUD / UNC. PERALTA, C. y LIBORIO, M. (2012) “Redistribución poblacional en la ciudad de Córdoba entre los períodos intercensales 1991-2001 / 2001-2008. Evaluación de los procesos de dispersión, densificación, gentrificación y renovación”. Ponencia presentada en la 9ª Bienal del Coloquio de Transformaciones Territoriales. Huellas e Incertidumbres en los Procesos de Desarrollo Territorial, Tucumán, 8 al 10 de Agosto. SUPERIOR GOBIERNO DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA (2005) Ley 92036. Regulación de las Agencias de Seguridad Privada. WEIZMAN, Eyal (2006) Arxipèlag d’excepcions. Sobiranies de l’extraterritorialitat. Barcelona: Ediciones CCCB. Bibliografía Consultada CALDEIRA, Teresa (2003) Sao Paulo: tres patrones de segregación espacial. En CALDEIRA, Teresa, Ciudad de muros. Traducción Solans, Claudia. Barcelona: Gedisa Editorial. BAUMAN Zygmunt (2005) Confianza y temor en la ciudad. Vivir con extranjeros. Barcelona: Arcadia. FEDELE, Javier (2012) Seminario: La Ciudad Biopolítica y el Urbanismo de Excepción. Apuntes de Clases. FAPyD, Rosario. WACQUANT, Loic (2010) Parias Urbanos. Marginalidad en la Ciudad en los Comienzos del Milenio. Buenos Aires: Editorial Manantial.

5. El Grupo Edisur, recibe el beneficio de realizar loteos de 300 m2 en tierras tipificadas como URE, que la normativa exige un mínimo de 1000 m2.

Euromayor, obtiene el permiso para construir seis torres en altura en los predios de la ex Cervecería Córdoba. Gama logra la construcción de diecisiete torres en las proximidades del límite del ejido municipal sobre Av. Colón. Al Grupo Dinosaurio se le autoriza la construcción de torres de 16 pisos en Villa Siburu.con la creación de la Ordenanza Nº 8606 en 1991. 6. La capacidad de negociación de la CEDUC es insoslayable, los presidentes de los principales grupos empresariales alterna la dirección y presidencia de las distintas cámaras empresariales, de la construcción, de corredores inmobiliaria, etc. con la presidencia de la Bolsa de Comercio de Córdoba 7. Weizman, Eyal [2006] “The metaphor of the archipelago is used here to describe a multiplicity of discrete extraterritorial zones, the spatial expression of a series of «states of emergency», or states of exception that are either created through the process of law (through which the law is in fact severely undermined or annulled) or that appear de facto within them.”

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CHECK LIST DE SUSTENTABILIDAD APLICADA AL PROYECTO BEATRIZ GIOBELLINA b.giobellina@gmail.com

RESUMEN

ABSTRACT

El artículo plantea que, en un abordaje desde el marco teórico complejo de la sustentabilidad en los campos de la arquitectura, el urbanismo y la ordenación del territorio, es importante avanzar hacia nuevas estrategias analíticas y proyectuales; y propone una herramienta útil (y en construcción) para ese fin: una Check List u hoja de ruta que permita a estudiantes o proyectistas una verificación de la interacción entre aquellos aspectos ineludibles a la hora de realizar una intervención en el territorio o desarrollar proyectos (principalmente conjuntos habitacionales de alta o media densidad), mediante una matriz conformada por el cruce de una mirada multi escalar (desde lo global a la escala del edificio) con ocho conjuntos de principios generales que van construyéndose en el debate internacional en torno al objetivo de sustentabilidad (Integralidad y análisis estratégico; principio de precaución y remediación; finitud; equidad, cohesión e inclusión social, participación y protagonismo social; biodiversidad natural; complejidad; eficiencia del metabolismo territorial, preservación, conservación y austeridad; y autonomía, soberanía, subsistencia y resiliencia.

The article argues that, in an approach from the complex framework of sustainability in the fields of architecture, urbanism and spatial planning, it is important to move towards new analytical and design strategies; and it proposes a useful (under construction) tool for this purpose: A Check List or roadmap that allows students or designers to verify the interaction between those unavoidable issues when performing an operation on the territory or develop projects (primarily residential complexes high or medium density) by a matrix formed by the crossing of a multi-scale view (from the global to the scale of the building) with eight sets of general principles that are constructed in the international debate on the objective of sustainability: integrity and strategic analysis; precautionary principle and remediation; finitude; equity, social cohesion and inclusion, participation and social prominence; natural biodiversity; complexity; territorial metabolism efficiency, preservation, conservation and austerity; and autonomy , sovereignty, subsistence and resilience . Keywords: Complexity - Sustainability - Strategic

Palabras claves: Complejidad - Sustentabilidad Estratégico

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Avanzar hacia un modelo de desarrollo más sustentable es una premisa de supervivencia en el siglo XXI, que atraviesa todos los campos disciplinares y todas las áreas de la acción humana. La necesidad de indagar sobre estrategias que nos reconcilien con los sistemas ecológicos, sin destruirlos, sin invalidar sus capacidades de regeneración, se ha convertido en algo que no podemos soslayar desde la responsabilidad profesional como arquitectas/os y urbanistas, máxime cuando ya la mayor parte de la humanidad vive en ciudades y la casi totalidad de la población argentina está asentada en áreas urbanas (en 2001 la población urbana ya era del 89,3% de la población total, en el 2010 del 93,1% 1). Uno de los objetivos de la arquitectura, por ejemplo, es el clima y el lograr un confort climático en los espacios donde se vive, trabaja o estudia. El clima y cómo generar los filtros necesarios para el confort siempre ha sido una causa de preocupación, e históricamente se desarrollaron tipologías y conocimientos específicos para lograr controles mecánicos de temperatura, aireación, humedad. Luego, y sobre todo a partir de la industrialización de mediados del siglo XX, se han impuesto resoluciones de acondicionamiento ambiental artificiales, basadas en el uso intensivo de la energía eléctrica. Pero los cambios climáticos observados en las últimas décadas, tanto en los valores medios como en los extremos, así como el conocimiento creciente de los impactos sobre el medio ambiente del uso de energías fósiles, o la toma de conciencia sobre los límites de la energía barata, agudizan la problemática y ponen de manifiesto la necesidad de disponer de estrategias proyectuales y de tecnologías adecuadas para enfrentar la nueva situación climática y energética. Análisis similares se realizan para la forma de organización territorial y de las ciudades, poniéndose en cuestión la posibilidad de sustentar en el medio plazo un modelo de dispersión horizontal de actividades –ciudad difusa, extensa, de baja densidad- y de movilidad basada en el uso del automóvil y el transporte de carretera, dependientes ambos de los combustibles fósiles.

En consecuencia, desde los campos de la arquitectura, el urbanismo y la ordenación territorial, tenemos que trabajar en nuevas premisas, indicadores y criterios proyectuales y de intervención que contribuyan, por un lado, a develar aquellos aspectos que profundizan un modelo de desarrollo urbano-territorial que no puede sustentarse en el medio y largo plazo sin comprometer seriamente las posibilidades de satisfacción de las necesidades de las generaciones presentes y futuras; y, por el otro, a generar las alternativas proyectuales y tecnológicas que corrijan el rumbo actual y contribuyan a que el desarrollo de ciudades y edificios logren calidad de vida para los usuarios/as, pero con el objetivo explícito de armonizar con las tasas de reposición de los sistemas naturales: ciclo del agua, micro y macro clima, consumo y disponibilidad de energía, capacidad de procesamiento de los residuos, capacidad de generación de alimentos, disponibilidad de materiales, capacidades eco sistémicas de satisfacción de necesidades humanas y no humanas, etc. En esa dirección, en este artículo se aporta una herramienta metodológica que contribuye en el análisis para dotar de mayores grados de sustentabilidad a nuestras intervenciones, principalmente pensada para ser usada en el proyecto arquitectónico y urbano de conjuntos habitacionales de densidad alta y media, entendiendo que la temática de vivienda es central en esta cuestión. Incorporando la complejidad que implica el objetivo de avanzar hacia mayores grados de sustentabilidad, se ofrece un marco general más integrador para tomar decisiones sobre los elementos básicos que hacen que nuestras respuestas proyectuales sean más o menos adecuadas, que nuestros edificios sean más o menos eficientes energéticamente o apropiados para las distintas generaciones que los utilizarán. La herramienta está pensada como una check list que nos permite integrar conocimiento y buenas prácticas profesionales que suelen estar fragmentadas, porque se las relaciona con campos reducidos de especialización o porque se las aborda sin vinculación entre sí, y mucho menos se las

1. Consultado el 02/01/2012 en http://www.bancomundial.org/temas/cities/datos.htm VIVIENDA & CIUDAD /DICIEMBRE 2013/ VOLUMEN 1: 48-62

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PRINCIPIOS GENERALES DE SUSTENTABILIDAD

ESCALAS DE SUSTENTABILIDAD

1

2

3

4

1 2 3 4 5 6 7 8

A Propone, diseña y resuelve

B

Está enmarcado, puede incorporar

C No las prevé

D Se opone o las niega

      

suele relacionar con los objetivos de sustentabilidad. La check list ayuda a revisar que no falten aquellos principios fundamentales que contribuyen a la sustentabilidad, y algunas de sus diferentes conceptualizaciones según la escala de análisis. En ese sentido, esta check list, a modo de una especie de mapa mental abarcativo, entrecruza cuatro escalas de sustentabilidad con ocho conjuntos de principios generales para abordar la sustentabilidad. Ambos conjuntos de aspectos tienen unas premisas definidas, que en la check list se verifica si han sido tenidas en cuenta y resueltas, tal y como se muestra en el gráfico 1. Esta herramienta ha sido diseñada para que sirva tanto en la enseñanza de proyecto en las escuelas de arquitectura, como en los gabinetes privados u oficinas de planeamiento y proyecto de las administraciones públicas, donde la excesiva focalización en algunos aspectos de la realidad hace perder la globalidad de los impactos de nuestras decisiones proyectuales en el medio ambiente, en las posibilidades de desarrollo futuro de los territorios, en las ciudades y en las personas, que, en definitiva, son las metas de la búsqueda de sustentabilidad. A continuación, explicitamos algunos conceptos sobre las partes constitutivas de la check list, ofreciéndola para su uso, discusión, corrección y mejora por parte de quienes comparten esta preocupación. Escalas de sustentabilidad Propongo con la figura 1 otra herramienta conceptual previa para expandir la mirada, incluyendo otras escalas en el pensar de un modo sustentable, en un intento de superar el tópico global-local. Permite situarnos como personas desde una visión sistémica en la que prevalecen las interrelaciones de inclusividad entre planos, escalas y dimensiones de la realidad; incluso permite articular aspectos físicos (espacio, territorio, eco-áreas…) con tipos de organización social. La escala básica es en la que se origina la vida: la microbiológica, y comienza allí porque si nuestra motivación es lograr un mundo sustentable, debe serlo para todo lo que vive: para la Vida, para el Habitar. Estas escalas básicas se conectan directamente (o están integradas) con la superior: la Astro-Bio-Física, con

Gráfico 1.

un mecanismo de retroalimentación que conforma la Biósfera, la Hidrósfera, la Geósfera, fundamentales para que este planeta sea sustentable. Para comprender su magnitud, analicemos cómo el cambio climático global nos alerta a tenerla en cuenta, porque la humanidad ha desarrollado la capacidad de impactar y modificar aquellas condiciones de habitabilidad de la Tierra que se generaron a escala astro-bio-física. Estas dos, en los extremos, son las escalas del Hábitat que incluyen a las demás –global o internacional, regional, local y personal- y que tenemos más presentes en el accionar humano y en la actividad proyectual, profundizando más la comprensión de la complejidad de la sustentabilidad. Usar gafas graduadas para cada escala es una posibilidad de observar en detalle, y también, y muy importante, de quebrar categorías reduccionistas y dicotómicas en las que suelen entramparse los análisis, tales como global/local, norte-sur, país rico/país pobre, sociedad, hombre universal, etc. Uno de los grandes aportes metodológicos del movimiento feminista es la insistencia en señalar que antes de agregar información para extraer conclusiones, es necesario desagregar más, incorporando nuevos aspectos que están ocultos por la mirada convencional; llegar a determinar las diferencias, sin homogeneizar. Por ejemplo, las diferencias que existen entre hombre y mujer, entre etnias, entre edades… Ese razonamiento también es aplicable al necesario análisis multidimensional en arquitectura y urbanismo, donde hay que incluir las dimensiones: ecológica, política, social, económica, y a las culturas e identidades, a los grupos y subgrupos sociales. Muchas veces, cuando los planificadores analizan un territorio, no siempre advierten e incorporan en diagnósticos y planificaciones otras miradas y voces que den cuenta de que existen contradicciones y antagonismos, intereses distintos, historias particulares, barreras y obstáculos, sinergias y confluencias, sentimientos de pertenencia, idiosincrasias... Esto sucede, entre otras causas, por un tipo de ejercicio profesional vertical –de decisiones de arriba hacia abajo- que mantienen la tendencia a la estandarización reduccionista y a la uniformización de una realidad muy diversa, que suele manifestarse en conceptos como función o actividad, morfología o forma, tejido sin incluir mallas relacionales y redes que condicionan su vitalidad, o bien,

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Figura 1. FUENTE: Elaboración propia.

servicios o infraestructuras sin considerar los ciclos y flujos (agua, energía, contaminación, disponibilidad, etc.) En definitiva, corresponde desagregar las lecturas de la realidad en dimensiones y escalas e incorporar las escalas mayores y menores a nuestros análisis para definir las premisas de intervención, aunque sea, por ejemplo, un proyecto de un conjunto de viviendas o una intervención puntual en un barrio de la ciudad. Esto implica comprender que toda intervención/decisión tiene consecuencias mediatas e inmediatas, afecta a personas y grupos, impacta en el ambiente, consume recursos y genera residuos, etc. A los efectos de hacer más operativa la Check List usaremos 4 grupos de escalas: 1. La escala global 2. La escala del urbanismo y el territorio 3. La escala del proyecto a nivel de conjunto urbano 4. La escala del proyecto de arquitectura, en este caso, del edificio de viviendas

Principios generales para abordar la sustentabilidad A nivel internacional existe un importante esfuerzo de instituciones, organizaciones, investigadores/as y profesionales de todas las disciplinas por aportar a la construcción de marcos teóricos para abordar la complejidad de desarrollos urbanos, territoriales, socioeconómicos, etc. que sean más sustentables. En ese camino se van construyendo algunos acuerdos respecto a principios generales a tener en cuenta. En este apartado señalo algunos de ellos, organizándolos en ocho grupos que se entrecruzan con las escalas en la Check List: 1. Integralidad y análisis estratégico 2. Principio de precaución y remediación 3. Finitud 4. Equidad /cohesión e inclusión social / participación y protagonismo social 5. Biodiversidad natural 6. Complejidad 7. Eficiencia del metabolismo territorial. Preservación / conservación / austeridad

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1. INTEGRALIDAD Y ANÁLISIS ESTRATÉGICO ESCALA GLOBAL

Incorporación de múltiples dimensiones (social, política, económica, tecnológica, ecológica) y del proceso histórico y tendencial

ESCALA URBANISMO TERRITORIO Visiones integradas de intervención urbanísticas de medio y largo plazo, frente a actuaciones sectoriales y parciales de corto plazo

Construcción de escenarios estratégicos en diagnósticos y propuestas

ESCALA PROYECTO CONJUNTO URBANO

Propuesta hacia escenario deseable a 5-20 años (o más)

Sistema circulatorio del conjunto integrado a la trama urbana, con prioridad a sistemas de movilidad sustentable (bicicletas, tren, peatones) Integración a sistemas de redes (tangibles e intangibles): flujos circulatorios, flujos de información, flujos de energía, redes socio comunitarias, etc.

Recuperación de la calle y de espacios públicos (forestación, iluminación, ampliación para peatones y usos sociales, seguridad…)

Posicionamiento frente a los espacios singulares del sitio/barrio, entendiéndolos como foco y oportunidad

8. Autonomía / soberanía /subsistencia / resiliencia 1. Integralidad y análisis estratégico Toda intervención territorial o urbana de cierta envergadura requiere un abordaje integral, no sólo físico sino también articulando dimensiones sociales, económicas, ambientales, normativas, funcionales, etc., más un análisis estratégico-temporal que interprete las tendencias históricas (de dónde venimos)y plantee escenarios futuros a 5 años, a 20 años o aún más (hacia dónde vamos), intentando hacer una prospección de la evolución de las propuestas y de cómo estas se integran en las tramas existentes y se entrecruzan con escenarios críticos; p.e., tendencias globales que influyen en lo local (económicas, políticas, etc.), cambio climático esperado en la localización, situación energética, disponibilidad de recursos, etc. La incorporación de un número importante de viviendas y servicios en un barrio o sector urbano, por ejemplo, pericentral, genera un cambio que requiere ser valorado en amplitud. En consecuencia, a la hora de evaluar alternativas conviene realizar las siguientes preguntas de verificación: • ¿El proyecto ha realizado estos análisis en la etapa de diagnóstico y generación de premisas, p.e., se

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VERIFICACIÓN ESCALA PROYECTO ARQUITECTURA EDIF VIVIENDAS

A

B

C

D

Programas y tipologías según análisis de ciclo de vida de la vivienda y de los hogares: cambios socio demográficos, flexibilidad usos.

Cercanía y accesibilidad a sistemas públicos de transporte

Previsión de espacios para entidades barriales que permitan articular lo nuevo y lo preexistente

Gráfico 2. 1. Integralidad y análisis estratégico FUENTE: Elaboración propia.

tiene en cuenta la evolución del barrio, la transformación del ecosistema en el que está inserto, la articulación con centralidades existentes o en formación de la ciudad y el barrio, etc.? • ¿Las premisas que guían el proyecto urbano y de edificios tienen en cuenta necesidades potenciales de las personas que habitarán en el futuro en función de los cambios socio demográfico que se observan? • ¿La propuesta se integra en las tramas existentes, tanto a nivel circulatorio como en relación a redes sociales barriales (centros vecinales, clubes, organizaciones sociales, ferias alternativas, etc.)? • ¿El proyecto es amigable con las preexistencias sociales, ambientales, funcionales…? • Etc. 2. Principio de precaución, prevención de riesgos y remediación Toda intervención territorial o urbana de cierta envergadura requiere un análisis de riesgos históricos y potenciales, más aún ante escenarios de crisis como el cambio climático, la crisis energética, la crisis alimentaria, el incremento de la desigualdad social, el crecimiento de la inseguridad urbana, etc. En todos los casos es recomendable la aplicación del principio de precaución y de prevención de riesgos, ya incorporado

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1. PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN, PREVENCIÓN DE RIESGOS Y REMEDIACIÓN

ESCALA GLOBAL

Aumento de la capacidad de anticipación, incorporación del análisis de riesgo y del principio de precaución

ESCALA URBANISMO TERRITORIO Evaluación del impacto ambiental y social. No tecnocrática. Actitud de respeto, escucha, participación y mirada amplia.

Valoración de riesgos existentes y potenciales, seguridad.

ESCALA PROYECTO CONJUNTO URBANO

Localización adecuada del conjunto con análisis de riesgos potenciales: previsión de riesgos ambientales habituales: inundaciones de cuencas próximas, sequías, incendios forestales, etc. Incorporación de escenarios por cambio climáticos (aumento del stress hídrico, olas de calor, aumento de eventos extremos como lluvias, inundaciones, etc.) Incremento de la seguridad en la calle y espacios públicos frente a la creciente violencia urbana

Análisis de seguridad / inseguridad, percepción y realidad

Adaptación y mitigación al cambio climático

Sistemas de prevención de riesgos laborales en etapas de obra, mantenimiento de edificios, etc.

ESCALA PROYECTO ARQUITECTURA EDIF VIVIENDAS

VERIFICACIÓN

A

B

C

D

Previsión de mecanismos de seguridad a escala del edificio (ingresos, espacios comunes, estacionamiento, etc.) Mecanismos de seguridad para niños y personas vulnerables Diseño de espacios y equipamiento teniendo en cuenta la prevención de accidentes domésticos, principalmente niños/as; ancianos/as, etc. Seguridad ante incendios (escaleras, luces de emergencia, puertas cortafuego…) Seguridad ante eventos sísmicos (estructura portante, cerramientos…) Seguridad ante inundaciones (niveles interiores en relación a exteriores) Planos de seguridad/defensa civil en espacios comunes Protección de ruidos

Gráfico 3. 2. Principio de precaución, prevención de riesgos y remediación. FUENTE: Elaboración propia.

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1. PRINCIPIO DE FINITUD

ESCALA GLOBAL

Cambio en valores y pautas de consumo de recursos finitos y no renovables

ESCALA URBANISMO TERRITORIO

Recurso finito: suelo para urbanización e infraestructura. Contención o limitación de la expansión de la ciudad. Transformar en lugar de crecer o expandir en forma horizontal. Control del crecimiento y distribución poblacional en el territorio, frente a la expansión ilimitada, permanente y desequilibrada sobre espacios verdes/rurales (greenfields).

VERIFICACIÓN ESCALA PROYECTO CONJUNTO URBANO Reurbanización espacios obsoletos o en desuso (brownfields). Producción de áreas urbanizadas con tamaño acotado y oferta diversificada accesibles por peatones Preservación áreas agrícolas urbanas y periurbanas Desarrollo urbano limitado y selectivo con densificación en áreas urbanizadas y generación de masa crítica de habitantes y diversidad de actividades Optimización del uso de suelo para actividades humanas y no para el transporte (supermanzanas, peatonalización de la ciudad)

ESCALA PROYECTO ARQUITECTURA EDIF VIVIENDAS

B

C

D

Reciclaje, refuncionalización y recuperación de edificios e infraestructucturas y ámbitos urbanos degradados.

en la legislación edilicia en algunos casos (escaleras de incendios, construcción antisísmica, etc.), y en vías de incorporación, en otros (cambio climático, crisis energética). El crecimiento urbano por adición de fragmentos que no tiene en cuenta estos aspectos está generando grandes situaciones de riesgo para la población, como lo demuestran, por ejemplo, las reiteradas o recientes inundaciones catastróficas, déficit hídrico u olas de calor que se producen en nuestras ciudades. En consecuencia, a la hora de valorar alternativas conviene realizar las siguientes preguntas de verificación: • ¿La propuesta urbana tiene en cuenta potenciales problemas ambientales, habituales en el sitio (p.e. episodios registrados de inundación de ríos o calles) o previstos por el cambio climático en marcha (olas de calor, estrés hídrico, etc.)? ¿Si está incorporada en una cuenca hídrica, se ha indagado cómo se comporta ésta? ¿Existen zonas inundables o riesgos? • ¿La propuesta urbana contribuye a que las calles y espacios públicos sean más seguros y disminuyan los riesgos, proporcionando usos intensivos y a lo largo de todo el día (afluencia de personas y peatones que dan vida a la calle)? • ¿Los edificios prevén sistemas de control y seguridad para el ingreso y uso de los espacios colectivos y privados? • ¿Los espacios tienen en cuenta criterios de seguridad para niños y personas más vulnerables: barandas, escaleras, diseños de baños y cocinas, etc.? • ¿Está previsto un sistema de seguridad en caso de incendios? • ¿La estructura y los cerramientos están planteados con criterios antisísmicos? • Etc.

54

A

Gráfico 4. 3. Principio de finitud. FUENTE: Elaboración propia.

3. Principio de Finitud En un planeta finito es utópico e irracional plantear un consumo y un crecimiento infinito en cualquier variable: población, materiales, generación de residuos y contaminación, incremento de suelo urbano, consumo de agua y energía, parque automotor, uso intensivo de combustible, etc. Con una mayoría de la población asentada en áreas urbanas se hace necesario modificar la idea de crecimiento urbano por el de evolución, desarrollo y mejoramiento urbano, esto es, sin incrementar la superficie de suelo urbanizado. La idea es que no avance la frontera urbana sobre la rural o natural (bosque, monte), así como es insustentable el avance de la frontera agrícola sobre monte natural. Por ello, es más sustentable densificar el suelo ya urbanizado, aumentar calidad de servicios e infraestructura, reurbanizar, compactar, reciclar construcciones existentes, recuperar espacios degradados, intensificar usos mixtos, etc. La actividad residencial inserta en la trama existente con mayores densidades y servicios adecuados es una respuesta que preserva el recurso finito de suelo, principalmente los cinturones verdes productores de alimentos frescos y de proximidad para las ciudades, y proporciona mejores niveles de accesibilidad a los equipamientos públicos y a las oportunidades de trabajo a los/as residentes. • ¿La propuesta responde o puede incorporar algunos de estos principios? 4. Equidad /cohesión e inclusión social / participación y protagonismo social

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1. EQUIDAD /COHESIÓN E INCLUSIÓN SOCIAL / PARTICIPACIÓN Y PROTAGONISMO SOCIAL

ESCALA GLOBAL

Respeto por los derechos humanos, económicos, ambientales, ciudadanos, etc.

ESCALA URBANISMO TERRITORIO Relaciones inclusivas de producción y acceso al suelo urbanizado, a la vivienda y a servicios e infraestructuras Intervención estatal en el mercado de suelo urbano; utilización y redistribución de plusvalías urbanas hacia sectores más vulnerables y a hacia el bien común

Mayor horizontalidad de toma de decisiones y definición de prioridades

ESCALA PROYECTO CONJUNTO URBANO

Localizaciones en tejidos consolidados, no periféricos, con acceso a servicios, infraestructura y equipamiento urbano

propuestas habitacionales con fin social y dentro de modelos de economía social (P.e. Cooperativas) o público-privada

Gestión y gobernanza participativa: Incorporación de referentes y grupos de interés de las preexistencias, identidad, cultura y economía local, necesidades humanas básicas… Análisis de rentabilidad social y pública del proyecto por encima de rentabilidad económica de apropiación privada Generación de espacios de diversidad integrados y cohesionados: social, económica, cultural, étnica, etaria, género, funcional…). No segregación, multiclasismo Multifuncionalidad, mix de actividades en el conjunto

Codesarrollo (desarrollo con equidad). Disminución de las desigualdades sociales

Gráfico 5. 4. Equidad /cohesión e inclusión social / participación y protagonismo social. FUENTE: Elaboración propia.

Fomento de la mezcla y mixticidad, equilibrio entre distintos actores, igualdad de oportunidades, derechos de ciudadanía

Respeto por la identidad del lugar (geográfica, topográfica, cultural, ecológica…) y fortalecimiento identidad barrial; refuerzo y mejoramiento de la calidad del espacio público urbano (relieve, vegetación, agua, funciones, elementos arquitectónicos), previsión de espacios de libertad apropiables por la comunidad Incorporación de las necesidades de los distintos tipos de usuarios en los entornos urbanos.

proyectos con atención a personas con capacidades diferentes, accesibilidad, eliminación de barreras urbanas

ESCALA PROYECTO ARQUITECTURA EDIF VIVIENDAS

VERIFICACIÓN

A

B

C

D

Generación de parques de vivienda pública o de alquiler social o protección

Participación de destinatarios en la elaboración de programas y toma de decisiones de proyecto

Revisión de criterios de dimensiones mínimas

Viviendas y servicios de apoyo, trabajo/actividades terciarias; ocio, recreación, deportes

Incorporación de las necesidades de los distintos tipo de hogares y usuarios de la vivienda, tipologías de viviendas diversas (Relocalización de asentamiento irregular, 3ª edad, Jovenes parejas, Vivienda pública -IPV Hogares monoparentales, Discapacitados (3%), Guarderías infantiles)

proyectos con atención a personas con capacidades diferentes, accesibilidad, eliminación de barreras arquitectónicas Respeto por la privacidad

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1. BIODIVERSIDAD NATURAL

ESCALA GLOBAL

Cuidado y respeto por la vida humana y no humana Respeto por los ciclos naturales, principalmente los estratégicos para el cuidado de la vida

ESCALA URBANISMO TERRITORIO

Generación de espacios de bio diversidad natural integrados y armonizados.

Incremento de superficies verdes naturales en intersticios urbanos. Reverdecimiento

VERIFICACIÓN ESCALA PROYECTO CONJUNTO URBANO Puesta en valor y recuperación de conexiones eco sistémicas de espacios verdes (corredores verdes o biológicos) Puesta en valor de espacios verdes existentes como oportunidad para mejorar la calidad de vida y ambiental del sector Recuperación y puesta en valor de arboledas en vías de circulación Creación de nuevos espacios verdes de uso público, semipúblico y privado Uso de vegetación y especies autóctonas que no requieran mantenimiento ni agua en exceso

ESCALA PROYECTO ARQUITECTURA EDIF VIVIENDAS

B

C

D

Inclusión de vegetación en edificios: cubiertas verdes, balcones, basamentos, terrenos Posibilidad de vida al aire libre/contacto naturaleza (balcones, terrazas o espacios comunes para el 100% de las viviendas)

La construcción capitalista de la ciudad viene generando históricamente desigualdad social, que se manifiesta en diferentes posibilidades de satisfacer necesidades básicas y derechos humanos y ciudadanos elementales entre distintos sectores sociales, con barrios periféricos y pobres, a la par de barrios cerrados y countries o barrios residenciales con alta cobertura de servicios e infraestructuras. Esto es crítico particularmente en la falta de cumplimiento del derecho equitativo de acceso a la vivienda digna con toda la infraestructura necesaria o a la proximidad a servicios básicos como salud, educación, trabajo, ocio, transporte o espacios públicos seguros. Asimismo, la participación de los diferentes sectores sociales en la decisión de qué ciudad se construye no está suficientemente incorporada en los mecanismos existentes y habituales que construyen el espacio urbano. • ¿La propuesta contribuye o podría contribuir a satisfacer el acceso a la vivienda a distintos sectores sociales, considerando posibilidades de financiación pública, organización en cooperativas de vivienda o sistemas mixtos público-privado-comunitario? • ¿Se prevén o se podrían incorporar mecanismos de participación social para la definición de necesidades y premisas de intervención? • ¿Se prioriza el bien común sobre la rentabilidad económica en la valoración de alternativas de proyecto urbano-arquitectónico. p.e, en el aprovechamiento del FOS-FOT permitidos u otros aspectos? • ¿La propuesta plantea mezcla de usos y sectores sociales? • ¿Se tiene en cuenta necesidades de los distintos tipos de hogares y servicios de apoyo a la vivienda, tales como guarderías infantiles, espacios para la tercera

56

A

Gráfico 6. 5. Biodiversidad natural FUENTE: Elaboración propia.

edad, necesidades de cuidado infantil o de personas dependientes, comercio de proximidad, etc.? • ¿Se plantea dialogo, integración, relación entre las preexistencias barriales y ambientales y la nueva intervención? • ¿Existe gradación de espacios desde lo público a lo privado, de modo de generar alternativas de uso y privacidad para diferentes grupos de usuarios? • ¿Se tienen en cuenta personas con capacidades diferentes en la resolución de espacios públicos, semi públicos, colectivos y privados? 5. Biodiversidad natural La sociedad humana, aún cuando viva en concentraciones como las urbanas, está inserta en sistemas naturales donde existen diversas formas de vida. Las personas y las otras formas de vida no humana (insectos, animales, vegetación, etc.) tienen derechos y dependemos mutuamente para la evolución y la salud. La biodiversidad y su cuidado y mantenimiento debe ser tenida en cuenta en la construcción de las ciudades. Cuanta mayor biodiversidad, más saludable ecológicamente es el sistema. El urbanismo y la arquitectura convencionales han olvidado o desconocido estos principios y han desarrollado una lógica “racionalista” de simplificación extrema de funciones, arbitrariamente separadas: usos de suelo zonificados, dominancia de lo construido sobre lo natural, sellamiento de suelo reduciendo su capacidad de absorción, espacios verdes reducidos y aislados entre sí o paisajismo con especies exóticas (o solo césped) en lugar de las autóctonas más adaptadas, etc. La destrucción de la biodiversidad genera una serie de consecuencias negativas en las ciudades que se requiere revertir: plagas (cucarachas, ratas, mosquitos,

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6. PRINCIPIO DE COMPLEJIDAD

ESCALA GLOBAL

Creatividad, innovación, evolución por incremento de intercambios en diversidad Resiliencia, adaptación al cambio

Gráfico 7. 6. Principio de complejidad

ESCALA URBANISMO TERRITORIO

Control de crecimientos explosivos o impuestos sobre tejidos existentes, que destruyen información organizada, redes sociales, identidad, tejidos maduros y capacidades locales…

Flexibilidad, evolutividad, apertura frente a direccionalidad, rigidez, límites estrictos Diseño de la NO OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

VERIFICACIÓN ESCALA PROYECTO CONJUNTO URBANO Incremento de la densidad de personas jurídicas (empresas, organizaciones públicas, privadas, comunitarias) con posibilidad de interacción en sectores urbanos Generación de espacios de encuentro a escala barrial

Espacios públicos, semipúblicos y colectivos flexibles (admite distintos tipos de ocupaciones y actividades) Posibilidad de crecimiento/ampliación para incorporar necesidades futuras

FUENTE: Elaboración propia.

moscas, aves, chinches, etc.), que pierden su depredador natural y requieren uso de químicos tóxicos para controlarlas (cada vez más usados a nivel urbano y en el interior de las viviendas), aumento de enfermedades (p.e. dengue, gripe aviar, etc.), aumento de las islas de calor, pérdida de infiltración natural de agua y escorrentías superficiales, alto costo de mantenimiento de espacios verdes, uso extremo de agua, etc. • ¿La propuesta incrementa zonas verdes? ¿Recupera unidades ambientales valiosas: río, parques, zonas arboladas…? • ¿Están éstas interconectadas formando un sistema integrado y manteniendo corredores biológicos o se refuerza la fragmentación de pequeños ecosistemas? • ¿Se prevé el uso solo de especies locales y diversas: árboles, arbustos, hierba natural, etc.? • ¿Se reponen equivalentes superficies verdes en relación a las construidas, por ejemplo, con porcentajes de cubiertas verdes en edificios y basamentos capaces de recuperar agua de lluvia y albergar biodiversidad? • ¿Se crean zonas arboladas y se preserva el arbolado de calles y vías de circulación? • ¿Se incorpora la naturaleza en los edificios de otras formas? 6. Principio de Complejidad (o bio diversidad humana)

ESCALA PROYECTO ARQUITECTURA EDIF VIVIENDAS

A

B

C

D

Generación de espacios de encuentro a escala de consorcio o agrupación de viviendas

Viviendas flexibles, con capacidad de equipamiento distintos, integración de áreas, incorporación de trabajo en la vivienda, etc Vivienda evolutiva, con capacidad de crecimiento y ampliación

El urbanismo y la arquitectura modernos han priorizado proyectos que hacen tabula rasa en los sitios de intervención. Lo nuevo ha prevalecido destruyendo lo antiguo (o las preexistencias de barrios, centros históricos, áreas consolidadas, periferia semirural…) por ser considerados obsoletos y poco valiosos, y desconociendo a los habitantes del lugar. Así, en las ciudades se han destruido tejidos existentes, redes sociales, edificios que albergaban diversidad de actividades, funciones y grupos sociales; o bien, se han realizado planteos de nuevas áreas homogéneas y mono funcionales. Estas lógicas destruyen la diversidad social y edilicia, sin las cuales se reducen las posibilidades de una evolución auto organizada de la sociedad, de un incremento de la innovación en sus actividades económicas y culturales, como se produce naturalmente sin la acción planificadora y disciplinadora del urbanismo convencional. En arquitectura se han impuesto tipologías estandarizadas, pensadas en función de una racionalidad industrial y no en función del contexto local, social y ambiental. La biodiversidad humana, edilicia, cultural, histórica, así como la complejidad de los intercambios de flujos y relaciones de ecosistemas urbanos, se consideran un valor para la sustentabilidad y para la capacidad de evolución y adaptación de los mismos (resiliencia e innovación). • ¿La propuesta contempla o puede incorporar algunos principios enunciados a

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7. EFICIENCIA DEL METABOLISMO TERRITORIAL. PRESERVACIÓN / CONSERVACIÓN / AUSTERIDAD

ESCALA GLOBAL

Análisis de la capacidad de carga y huella ecológica

Disminución huella de carbono producida por la matriz energética basada en hidrocarburos

ESCALA URBANISMO TERRITORIO

No exceder la capacidad de las infraestructuras y disponibilidad de recursos

Movilidad sustentable: disminución desplazamientos diarios usos telemáticos reducción de la movilidad pendular – residencia, estudio, trabajo, ocio, salud…Transformación del modelo de movilidad basado en el transporte individual vehicular hacia un modelo de transporte público menos contaminantes

Disminución de generación de residuos

Preservación del recurso agua

Disminución y mayor compacidad de los ciclos de los flujos de energía y materiales

Decremento de la mineralización/imper meabilización del suelo

Eficiencia energética

Sistemas para la reducción del consumo energético Reducción del consumo despilfarrante de bienes. Eficiencia, austeridad en el uso de los recursos

58

Durabilidad óptima y reutilización de bienes Diseño de la NO OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

ESCALA PROYECTO CONJUNTO URBANO

ESCALA PROYECTO ARQUITECTURA EDIF VIVIENDAS

VERIFICACIÓN

A

B

C

D

Si se sobrepasa capacidad de carga, propuesta de infraestructuras autónomas (agua, aguas servidas, generación energética, etc.)

Nuevas centralidades que generen relaciones poli funcionales de proximidad. Actividades de trabajo, comercio, ocio, educación... cercanas a sectores residenciales. Incorporación de infraestructura para peatones y bicicleta

Recuperación y segregación de transporte ferroviario y buses públicos Desaliento al transporte individual Tratamiento, valorización, disminución de residuos sólidos Recuperación residuos orgánicos para compost Tratamiento, valorización, disminución de residuos líquidos (aguas servidas) Sistemas de riego en circuitos cerrados

Eliminación de escorrentías de aguas de lluvias, estudios de absorción y almacenamiento Estudio de asoleamiento y sombras en espacios públicos, semipúblicos, fachadas, etc. Sistemas de refrigeración natural en espacios colectivos (estanques de agua, toldos, árboles…)

90% de los locales con iluminación natural

Economía de proyecto

Parking de bicicletas

Estacionamientos con capacidad de reciclaje o de albergar otras funciones Sistemas de selección y separación de residuos sólidos.

Sistemas de agua diferenciados (de red, gris, marrón, de lluvia…). Sistemas de eficiencia hídrica y disminución del consumo (grifería, reciclado de aguas grises…)

Asoleamiento natural en > 75% de viviendas (>1 hs de sol por día en invierno)

Viviendas y espacios comunes con ventilación, refrigeración natural. Ventilación cruzada en >75% de las viviendas Control de envolventes según orientaciones. Envolvente con sistemas de aislamiento eficiente (muros dobles, cámara de aire, carpintería con doble vidrio, eliminación de puentes térmicos) Y/o con balcones, parasoles, toldos, cortinas vegetales, etc. 90% de los ámbitos de la vivienda con iluminación natural Racionalidad y sistematización del diseño y estructura portante Eficiencia, disminución de perímetro (envolvente exterior) Compactación, disminución de circulaciones horizontales Compactación, disminución de circulaciones verticales Compactación y reducción de núcleos húmedos y conductos Bajo costo de mantenimiento y de fácil accesibilidad

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Gráfico 8. 7. Eficiencia del metabolismo territorial. Preservación / conservación / austeridad. FUENTE: Elaboración propia.


8. AUTONOMÍA / SOBERANÍA /SUBSISTENCIA / RESILIENCIA ESCALA GLOBAL

ESCALA URBANISMO TERRITORIO

Incremento de niveles de autoabastecimiento: alimentario Reducción de niveles de dependencia y aprovisionamiento de proximidad Resiliencia, adaptación al cambio climático y a escenarios críticos

Gráfico 9. 8. Autonomía / Soberanía / Subsistencia / Resiliencia

Incremento de niveles de autoabastecimiento: agua en sistemas alternativos (urbanismo esponja)

Avance hacia nuevas EERR Incremento de niveles de autoabastecimiento: energético

FUENTE: Elaboración propia.

continuación? 7. Eficiencia del metabolismo territorial. Preservación / conservación / austeridad Las ciudades, como cualquier ecosistema (aunque sea antrópico), tienen una capacidad de carga limitada, más allá de la cual el sistema colapsa. Son elementos críticos de esa capacidad de carga que se deben analizar en un barrio donde se proyecta un número importante de viviendas: la provisión de cloacas, la disponibilidad de agua, la posibilidad de tratamiento de aguas residuales, la capacidad de las vías de circulación de albergar los nuevos flujos principalmente vehiculares, la disponibilidad de áreas verdes por habitante y la proximidad, tamaño y calidad de servicios públicos (transporte, salud, educación, ocio, servicios sociales, etc.). En nuestras ciudades los códigos de planeamiento permiten unos niveles de construcción que no han sido definidos en relación a la capacidad de carga de la infraestructura, sino a partir de abstractas prefiguraciones morfológicas de densificación de lotes urbanos. Si el mercado aprovecha la totalidad de esa edificabilidad permitida, y teniendo en cuenta la incapacidad de la administración pública para crear la infraestructura necesaria equivalente, el colapso está asegurado. En caso de proyectos de envergadura los criterios de responsabilidad recomiendan que la propuesta incluya la solución de los problemas que generará esa extralimitación, por ejemplo, sistemas autónomos y

ESCALA PROYECTO CONJUNTO URBANO

Introducción de agricultura urbana y periurbana: huertos colectivos, arbolado y tratamientos paisajísticos con frutales o flora comestible y local Reservorios de agua a nivel conjunto

Generación de EERR a escala de barrio o sector urbano: p.e.: sistemas de autogeneración de EE para alumbrado espacios exteriores y semicubiertos

VERIFICACIÓN ESCALA PROYECTO ARQUITECTURA EDIF VIVIENDAS

A

B

C

D

Huertas en balcones, terrazas, ventanas Captación de agua de lluvias en azoteas y terrazas, reservorios a nivel de edificio

Generación de EERR a escala de edificio, autoabastecimiento de EE para agua sanitaria, ascensores, iluminación de espacios comunes.

semicerrados de captación y tratamiento de aguas, incentivo de sistemas de movilidad sustentables, autogeneración de energía, producción incorporada de alimentos, captura de CO2, etc. Por otra parte, las ciudades son responsables del porcentaje más importante del consumo energético y de la emisión de GEI (Gases de efecto invernadero) que están provocando el cambio climático. La eficiencia energética en la planificación y de las construcciones es clave para no agravar el problema. Por ejemplo, un criterio de eficiencia energética a nivel urbano se puede lograr reduciendo las necesidades de viajes entre trabajo-residencia, residencia-educación, residencia-abastecimiento, etc. O bien, a nivel de construcción, el aprovechamiento del máximo de las potencialidades ambientales del sitio debe ser premisa de diseño para disminuir consumos energéticos en calefacción, refrigeración e iluminación. Asimismo, es fundamental la incorporación de criterios de austeridad y economía de proyecto frente a la lógica del despilfarro de recursos, esto se logra con, p.e., la racionalidad del proyecto, su compacidad y uso eficiente del espacio, la modulación, el apilamiento racional entre plantas, etc. Estos conceptos son diferentes a las premisas de reducir espacio vital a mínimos para supuestos usuarios o familias estándar en función de maximizar la rentabilidad empresarial o disminuir la inversión. • ¿La propuesta contempla o puede incorporar algunos principios enunciados a continuación?

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8. Autonomía / soberanía /subsistencia / resiliencia Continuando con la lógica de eficiencia energética y del principio de precaución y análisis de riesgos, para avanzar en niveles de sustentabilidad urbana es recomendable explorar posibilidades de autonomía y autoabastecimiento en variables fundamentales para la preservación de la vida: producción de alimentos frescos y saludables (sin agrotóxicos) de proximidad (sin requerimientos de transportes y recorridos de larga distancia), o bien, en la autogeneración de un porcentaje de energía consumida y que esta sea renovable (eólica, fotovoltaica, geotérmica, biodigestores de materia orgánica para obtención de gas), o bien en la cosecha y mantenimiento de agua, etc. • ¿La propuesta contempla o puede incorporar algunos principios enunciados a continuación? Reflexiones finales: Avanzar hacia mayores niveles de sustentabilidad en la construcción de los territorios, las ciudades y los edificios donde se desarrolla la vida humana, no es lo

mismo que colocar paneles fotovoltaicos o incorporar tecnología domótica para controlar consumos de un edificio o colocar un jardín en la azotea (ecologismo light). Cualquiera de esos elementos puede ayudar a reducir el impacto de la construcción en el medio ambiente, pero equivalen a un grano de arena en una playa sin una revisión integral de los criterios que sostienen el planteamiento del proyecto. Hacen falta acciones integrales y pensar en términos de sustentabilidad todo el proyecto, así como el ciclo de vida de los materiales que se usarán o la durabilidad y reciclaje de las construcciones y espacios. Esta check list, que de ninguna manera pretende ser exhaustiva, se propone como una contribución para ir avanzando colectivamente en ese debate y en ese esfuerzo hacia el desarrollo de metodologías, indicadores, criterios y experiencias que disminuyan el gran impacto de las ciudades y las construcciones en el planeta, así como que se replanteen algunas de las bases teóricas y metodológicas históricas, hoy obsoletas, con las que se viene tomando decisiones (en incluso, enseñando) en las áreas de la arquitectura, el urbanismo y la planificación del territorio.•

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ESPACIOS PÚBLICOS. CONVIVENCIA Y SEGURIDAD CIUDADANA ¿DÓNDE ESTÁN SEGURAS LAS MUJERES?1 LILIANA RAINERO lilianarainero@yahoo.com.ar

RESUMEN

ABSTRACT

Es en territorios concretos donde la vida cotidiana de las personas transcurre, donde las violencias se ejercen, donde el sentimiento de inseguridad se manifiesta, y también donde las mujeres construyen proyectos colectivos para transformar la realidad de sus comunidades, barrios y ciudades. Es en este contexto que es preciso contextualizar algunas preguntas: Donde están seguras las mujeres? Cuáles son las causas de la inseguridad, cómo se expresan, cuáles son sus implicancias? Como se vincula la seguridad/ inseguridad de las mujeres con las condiciones socio territoriales de las ciudades que habitamos? Que respuestas es posible construir a partir de las experiencias en la región y de las propias mujeres?. La categoría “género” como variable explicativa de las violencias, permite complejizar e interrogar los resultados que arrojan los datos cuantitativos y repensar las políticas de seguridad y el territorio como variable interviniente.

It is in a specific territory where the everyday lives of people unfold, where different forms of violence are inflicted upon, where the experiences of insecurity manifest, and also where women build their collective projects to transform reality in their communities, neighborhoods and cities. It is in this environment where some questions need to be contextualized: Where can women be safe? Which are the causes of insecurity, how do they manifest, which are their implications? How does women’s safety/insecurity relate to the social and territororial conditions of cities? Drawing on the experiences in the region and those of women themselves, what answers can we develop? The “gender” category as a variable accounting for violence allows for making more complex the results coming from quantitative data and challenging them, as well as for reconsidering safety/ security and territory as an intervening variable.

Palabras claves: Segregación residencial socioeconómica - Representaciones sociales - Estigmas territoriales.

Keywords: Socioeconomic residential segregation Social representations - Territorials stigmas.

1. Articulo basado en la Presentación realizada en el Panel:

Violencia hacia las Mujeres. Convivencia y Seguridad Ciudadana – 36 ava. Cumbre de Ministras de la Mujer (CIM OEA). Costa Rica- 29-30 Octubre 2012.

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1. Consideraciones generales. Una de las preocupaciones fundamentales de las sociedades y de los gobiernos de los países de America Latina y Caribe es la creciente violencia y sentimiento de inseguridad que se manifiesta en sus ciudades, y que se ha constituido en una de las principales variables que atraviesa y pauta las relaciones sociales, la ocupación del territorio, el uso del espacio público. Presente en la cotidianidad a través del discurso mediático, no siempre los hechos objetivos de violencia tienen su correlato con la percepción de inseguridad, pero sí sus efectos en la subjetividad y en las prácticas y conductas sociales que genera, esto es, la falta de empatía y desconfianza hacia los otros y el debilitamiento de lo público como espacio de interacción social. En las ciudades de la región conviven formas tradicionales con nuevas formas de violencias. Como expresa Lia Zanotta Machado (2009), estas nuevas formas de violencias, la criminalidad organizada en torno al tráfico de drogas, la violencia ilegítima en los órganos de seguridad estatales asociada a la criminalidad organizada, se despliegan en la escena urbana, al mismo tiempo que persisten formas de violencias tradicionales, aún altamente toleradas socialmente. Una de ellas es, sin duda, la violencia hacia las mujeres. En su último informe sobre el Estado de las Ciudades de América Latina y el Caribe (2012) ONU Hábitat hace referencia a la Convivencia, Seguridad Ciudadana y espacios públicos de las ciudades, reconociendo las violencias especificas que vivencian las mujeres en distintos ámbitos y el rol de las condiciones del espacio público y del territorio, para promover ciudades mas seguras para la ciudadanía. La XI Conferencia Regional sobre la Mujer de America Latina y el Caribe, CEPAL- Consenso de Brasilia 2010, establece el compromiso de adoptar medidas de seguridad ciudadana dentro de las estrategias regionales y nacionales y hace mención explícita a la vinculación con la violencia de género y el territorio de

las ciudades. Este reconocimiento tiene su anclaje fundamentalmente en los trabajos de organizaciones sociales, feministas y académicas que vienen produciendo desde hace décadas conocimientos específicos sobre el tema y ampliando la visión sobre las problemáticas urbanas. 2. Las ciudades que habitamos. Es en territorios concretos donde la vida cotidiana de las personas transcurre, donde las violencias se ejercen, donde el sentimiento de inseguridad se manifiesta, y también donde las mujeres construyen proyectos colectivos para transformar la realidad de sus comunidades, barrios y ciudades. Es en este contexto que es preciso contextualizar algunas preguntas: ¿dónde están seguras las mujeres?, ¿cuáles son las causas de la inseguridad, cómo se expresan, cuáles son sus implicancias?, ¿cómo se vincula la seguridad/inseguridad de las mujeres con las condiciones socio territoriales de las ciudades que habitamos?, ¿qué respuestas es posible construir a partir de las experiencias en la región y de las propias mujeres?. El Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU HABITAT, 2012) aporta un diagnóstico de la región a través de distintos indicadores que permite trazar un panorama de America Latina, donde la característica destacada es la prevalencia de lo urbano como modo de vida de su población, y que se consolidó en la década pasada. El documento Estado de las Ciudades de América Latina y el Caribe (2012). Rumbo a una nueva transición urbana, permite un panorama actualizado de las ciudades de la región, sus avances, problemáticas y desafíos a futuro. Es, así mismo, un punto de partida que posibilita contextualizar la problemática de la seguridad/inseguridad ciudadana y sus vinculaciones con otras problemáticas con las cuales se imbrica estrechamente como la pobreza y la desigualdad social. Entre los aspectos necesarios de señalar: -América Latina, con casi el 80% de su

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población viviendo en ciudades, está considerada la región más urbanizada del mundo, en una proporción superior, incluso, a la del grupo de países más desarrollados. Las mujeres constituyen la mitad de esa población y en algunos países la superan, si bien estas diferencias cuantitativas varían según la franja etaria, siendo superior el porcentaje de mujeres entre los adultos/as mayores. -La mayoría de los países de la región, mejoraron sus índices económicos y las iniciativas para combatir la pobreza, pero vistas en su conjunto, las ciudades sufren un problema de inequidad grave y persistente. El mayor ingreso per cápita en las principales ciudades de la región no necesariamente significa menores desigualdades. También influyen factores como la brecha educativa, la debilidad de los sistemas de protección social, el desempleo y el mayor tamaño de los hogares pobres. - Los datos del Informe permiten verificar la persistencia de las desigualdades no solo sociales sino también de género. Ha habido un incremento importante de la participación de la mujer en el mercado laboral, pero subsiste la brecha entre salarios masculinos y femeninos. Los niveles de trabajo informal en la región son altos y afecta especialmente a las mujeres, quienes en consecuencia, tienen mayor riesgo de vivir en la pobreza También existen notables diferencias por origen étnico. -La tasa de homicidios en America Latina y el Caribe supera la tasa promedio a nivel mundial. La violencia es la principal preocupación de la ciudadanía por delante de la movilidad y del empleo y si bien hay diferencias entre ciudades e incluso no es homogénea al interior de cada una de ellas, la población de menor ingreso es siempre la más expuesta a la violencia y la que más sufre sus consecuencias. El informe sostiene que, en el mundo, los niveles más altos de homicidios aparecen asociados a un bajo nivel de desarrollo humano y económico, y a grandes disparidades de ingreso entre la población. - El diagnostico de ONU Hábitat, ofrece una detallada semblanza de las ciudades de la región, y hace mención explicita a las violencias hacia las mujeres en las ciudades, expresando que: preocupa por su intensidad, frecuencia y escasa visibilidad; entre el 2004 y 2009, de los 25 países con mayores tasas de femicidio en el mundo 13 estaban en la región. Es importante de señalar, que el informe reconoce entre los “actos violentos contra las mujeres”, no solo los que se dan en el hogar, sino las violencias en los espacios públicos, el transporte y el lugar de trabajo, recogiendo los aportes realizados en la región por académicas y feministas. El reconocimiento, en un Informe sobre las ciudades, de las violencias especificas contra las mujeres, por lo general no contabilizadas entre los delitos cuando se habla de inseguridad, es un dato relevante que contribuirá, seguramente, para alertar a los gobiernos locales sobre la responsabilidad que les cabe en la . Una de las características de las ciudades actuales, destacadas en el Informe y de la que dan cuenta numerosos

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estudios que se vienen desarrollando desde disciplinas diversas, es la profundización de las desigualdades sociales, que tienen su expresión en el modo de ocupar el territorio urbano. Las ciudades latinoamericanas y del Caribe son definidas como ciudades, “duales” “divididas”, “segregadas”, “fragmentadas”, tanto a nivel espacial como social. Más allá de los debates teóricos sobre las conceptualizaciones de estas definiciones y sus implicancias, la característica saliente es la polarización social de la población en distintas áreas de la ciudad. Enclaves de riqueza, unos, y de pobreza, otros. Lo novedoso de esta situación es la aparición de barrios, de sectores de renta media y alta que se autoencierran en condominios, comunidades cercadas suburbanizaciones privadas, con muros perimetrales que modifican sustantivamente los patrones de sociabilidad, fragilizan los lazos sociales y refuerzan la desconfianza hacia el otro, el diferente. En simultáneo con este fenómeno los sectores más pobres son empujados por el valor del suelo urbano, a las periferias de las ciudades, donde la distancia territorial y la falta de servicios contribuye a reproducir la pobreza y son estigmatizados como causal de la inseguridad. Las condiciones de vida para la población de una ciudad, difieren sustantivamente de una localización a otra, en función de la oferta de servicios y la accesibilidad urbana que ofrece. Desde la perspectiva de las mujeres, y en función de la división sexual del trabajo que persiste, las implicancias del modelo actual de desarrollo y crecimiento urbano, altamente inequitativo, impacta fuertemente en sus vidas y particularmente en las de los sectores de mayor pobreza. Distancias, insuficiente transporte público, carencia de servicios básicos, espacios públicos inseguros, condicionan sus posibilidades de acceso al mercado de trabajo, a los servicios de salud, educación, recreación. La desigualdad de ingresos y la exclusión espacial / territorial, son fenómenos que se refuerzan mutuamente. La pobreza es a la vez causa de la vulnerabilidad de las mujeres frente a la violencia y consecuencia de la misma (CEPAL, 2006). Algunos estudios muestran que una de las causas de no denuncia por parte de las mujeres ante violencias o abusos en el ámbito privado o público, es el aislamiento en sus barrios y la inaccesibilidad física costos de tiempo y económicos- a los servicios de atención y apoyo. Asimismo, la movilidad es una condición básica para la accesibilidad y altamente dependiente del transporte público, por lo general deficitario o insuficiente para sus usuarios mayoritarios, que se ubica en los sectores sociales de menor renta y las mujeres. La inseguridad ligada al sistema de transporte público como lugar de acoso y abusos sexuales, es otro de los obstáculos que deben confrontar las mujeres en el espacio público. El gran reto, como expresa Teresa del Valle (2007) es articular la movilidad que es libertad con la seguridad. Las distintas manifestaciones de violencias se articulan, así, con otras desigualdades que se potencian mutuamente. El derecho a la ciudad es hoy una demanda y propuesta de los movimientos sociales que se expresó en la Carta Mundial por el derecho a la ciudad y que algunos gobiernos locales han suscripto. Las organizaciones de mujeres aportaron a dicho documento con sus propuestas

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y plasmaron su propia Carta Mundial por el derecho de las mujeres a la ciudad visibilizando a modo de agenda política las problemáticas mas relevantes que afectan diferencialmente a hombres y mujeres. Las ciudades que habitamos, el territorio, su organización, expresa y reproduce las relaciones de poder entre sectores sociales y también de género. 3. Una mirada a las violencias en las ciudades. Los datos objetivos y la percepción de inseguridad. ¿Cuáles son las violencias objetivas y temores que vivencian las mujeres?, ¿cuáles son las causales de la inseguridad, cómo se expresan?, ¿cuáles son las condiciones que contribuyen a garantizar ciudades mas seguras para las mujeres?, ¿seguridad asociada a control?, ¿a convivencia ciudadana?, ¿cuáles las estrategias que las mujeres implementan para resignificar el espacio publico? Responder a estas preguntas implica disponer de información suficiente y confiable que permita construir conocimientos; verificar presupuestos e hipótesis; realizar las vinculaciones necesarias entre las distintas dimensiones del problema; entre los datos objetivos de la violencia y el sentimiento de temor que afecta a las personas aunque no hayan sido victimas de delitos. La información desagregada por sexo que se ha logrado reunir y sistematizar en el Observatorio Regional Ciudades, Violencias y Género2 respecto a siete ciudades de la región, permite verificar tendencias comunes a distintos países: vacíos en la información; la incoherencia entre una fuente y otra sobre un mismo fenómeno, la dispersión y fragmentación de la información, la falta de accesibilidad a algunos datos, en otros casos3. Permite, así mismo, constatar la falta de información específica que permitan establecer puentes entre las violencias hacia las mujeres y la incidencia territorial en la violencia e inseguridad ciudadana -lugares y horarios donde ocurren los hechos de violencias, las condiciones territoriales de

infraestructura, espacios públicos, servicios urbanos, entre otros – que las propician o potencian. Esta información, por lo general, es producida por estudios o investigaciones localizadas, desde enfoques disciplinares diversos, que arrojan luz sobre algunos interrogantes y son sin duda imprescindibles para la comprensión de la problemática, pero no son suficientes. El Observatorio Regional recogió la información estadística oficial y realizó un esfuerzo en este sentido, realizando una encuesta en los barrios de algunas ciudades e incorporando datos vinculados a la dimensión territorial, cuyos resultados contribuyen a generar conocimientos sobre dimensiones no suficientemente estudiadas sobre las distintas manifestaciones de violencias y su percepción por parte de las mujeres4. Los datos de los que el Observatorio Regional dispone, verifican que: - Los delitos de que son mayoritariamente víctimas las mujeres son diferentes de los que afectan a los hombres. - Aquellos delitos tales como homicidios y lesiones tienen una mayor incidencia sobre los hombres. Por ejemplo, en Colombia, la tasa de homicidios cada cien mil habitantes para 2010 era de 6,3 para las mujeres, y de 71,3 para los hombres. En Argentina (2008) esas tasas eran del orden de 1,8 para las mujeres y de 10 para los hombres; en Chile (2011) llegaron a 1,3 para las mujeres y 6,1 para los hombres. En cuanto a las lesiones, en Argentina, la tasa es de 288,5 para mujeres y 374,6 para hombres; en Chile, las lesiones graves muestran una tasa de 23,4 para mujeres y 85 para hombres (Segovia y Mires, s/f). - Las principales afectadas por los delitos sexuales son las mujeres: Colombia exhibe una tasa de 81,4 para las mujeres frente a 14,4 para los hombres; en Argentina las tasas de delitos contra la integridad sexual y el honor es de 39,2 para las mujeres y 5,7 para los hombres; en Chile se registran tasas de 91,6 para las mujeres y 16,8 para hombres(Segovia y Mires, s/f). La información oficial que es posible recabar, por lo general omite como delitos

2. EL Observatorio Regional Ciudades Violencias y Género, implementado por la Red Mujer y Hábitat de America Latina, fue creado en el contexto

del Programa Regional Ciudades sin Violencia hacia las Mujeres, Ciudades Seguras para todos, con apoyo de Onu Mujeres -AECID. El Observatorio actualmente es Coordinado por SUR – Arq. Olga Segovia (Red M y H Chile) y cuenta con el aporte de la información y análisis suministrado por los equipos de cada país de la Red M y H. Argentina, Chile, Colombia, Perú, El Salvador y Guatemala. Brasil. Responsables en Argentina Ana Falú y Liliana Rainero. Su objetivo es la producción y difusión de información sistematizada sobre la incidencia de la dimensión territorial en la violen¬cia e inseguridad de las mujeres en las ciudades, median¬te datos cuantitativos y cualitativos verificables y compa¬rables que permiten actualizar diagnósticos. Para ello se construyó una Matriz de Indicadores organizada por temas. www.ciudadesygenero.org 3. Observatorio Regional Ciudades, Violencias y Genero Red M y H (LAC) Boletin No 1 http://www.ciudadesygenero.org/boletines/boletin_01/ boletin_01.pdf 4. Uso del espacio público en barrios: una visión de género, (Red Mujer y Habitat LAC) aborda las diferentes formas de violencia de que son víctimas las mujeres, así como sus principales temores, la identificación de las causas y el surgimiento de propuestas para su empoderamiento y ocupación de los espacios públicos. Los territorios del estudio son: Barrio Lisboa, Localidad de Suba, Bogotá, Colombia; Distrito Oeste, Rosario, Argentina; y Población Santiago Nueva Extremadura, Santiago, Chile.

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Figura 1 FUENTE: Sistema Nacional de Información Criminal. Ministerio de Justicia de la Nación Argentina

algunas manifestaciones de violencias hacia las mujeres por estar naturalizadas socialmente, tales como las distintas formas de acoso en la vía pública, la calle, el transporte. Frente a las cifras del delito que tiene a los varones como victimas y victimarios, las violencias hacia las mujeres son minimizadas. Sin embargo, el análisis pormenorizado de los datos da cuenta de una realidad más compleja. Cuando los análisis de seguridad urbana consideran las violencias que afectan a las mujeres en el espacio privado y público, las encuestas sobre la victimización en relación con la percepción del temor e inseguridad cambian considerablemente dando como resultado niveles más altos de victimización en las mujeres. La percepción de inseguridad de las mujeres empieza a tener un sustento real y cuantitativamente significante (Dalmazzo Peillard y Rainero, 2011). La categoría “género” como variable explicativa de las violencias, permite complejizar e interrogar los resultados que arrojan los datos cuantitativos. Si tomamos, por ej. el caso de Argentina respecto a los delitos contra las personas, es posible observar que en el año 2007, la tasa masculina para víctimas de todo hecho delictuoso, duplica a la femenina, mientras que en relación con los delitos contra las personas la diferencia es del 63% (Gráfico 2). Para el año 2008, mientras la tasa para los varones permaneció estable, la tasa de victimas de delitos contra la integridad sexual y el honor que afecta principalmente a las mujeres, además de una diferencia de más de 30 puntos con los varones, evidencia un crecimiento anual de 5 puntos en dicha tasa (Gráfico 3). Esto da cuenta del componente sexual que adquiere gran parte de las violencias que viven las mujeres en las ciudades (Burijovich, s/f). ¿A qué le temen las Mujeres? Un estudio realizado en la ciudad de Rosario, Argentina, en sectores de pobreza, arroja los siguientes resultados5: Las situaciones que más preocupan o causan mas temor a las mujeres son: el robo o asalto (88%);

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asesinato (43%); la agresión sexual o la violación (39%). Un temor presente actualmente entre las jóvenes es el secuestro en la vía pública, y en las esperas del transporte público, asociado a la relevancia que la trata de mujeres ha adquirido en los últimos años. Para el caso de Argentina, datos para el 2011 del Ministerio de Seguridad de la Nación mostraban que las victimas de trata por modalidad sexual afectaba casi mayoritariamente al género femenino y mujeres mayores de edad, mientras que las victimas de la modalidad laboral, el 75% correspondía a hombres mayores de edad. ¿Las mujeres sienten más temor? Diversas investigaciones, entre ellas las realizadas por la Red Mujer y Habitat (LAC) permiten constatar que, en las distintas ciudades las mujeres, en general, se sienten más inseguras que los varones.6 A los fines de complejizar el análisis es interesante hacer mención a la investigación realizada por Gabriel Kessler para Argentina (2009) sobre el sentimiento de inseguridad: uno de los objetivos fue revisar las paradojas señaladas por distintos estudios, entre ellos el que atribuye a las mujeres ser más temerosas que los varones. En el caso de las ciudades argentinas este valor duplicaba el de los varones. Según el autor, si bien el mayor temor femenino es en principio validado por datos cuantitativos, en realidad las diferencias de género se trasladan a las formas de nombrar el temor. En los hombres se expresa como resultado de un juicio axiológico sobre una realidad externa que justifica el sentimiento de temor, - manifiestan “sentir inseguridad” en determinadas ocasiones y lugares-, mientras que en las mujeres es mas habitual la vinculación con algún declarado atributo personal o una identidad afectiva sostenida en el tiempo -soy miedosa-; o bien la respuesta está connotada sexualmente, producto de una socialización diferencial donde el temor a la amenaza sexual ha estado tradicionalmente presente. En síntesis, las diferentes formas de hablar del temor no serian un indicador de mayor o menor temor, sino de modos de socialización afectiva diferentes. En línea con esta

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Figura 2 Tasa de víctimas de delitos contra la integridad sexual y el honor c/100.000 habitantes. Total país FUENTE: Sistema Nacional de Información Criminal. Ministerio Justicia de la Nación Argentina

postura, y corroboradas por nuestros propios estudios7 muchas mujeres adultas en barrios considerados marginales o peligrosos asumen un papel central en la gestión de los conflictos y de la inseguridad en el barrio, por ejemplo, ante un robo en la calle, o intermediando en situaciones donde el barrio señala a algunos jóvenes involucrados en hechos delictivos. Sin embargo, lo que sì podemos afirmar, es que para las mujeres “no abandonar el espacio público” requiere poner en práctica, estrategias de cuidado, acompañamiento, cambios de itinerarios urbanos y rutinas que tienen altos costos en sus vidas cotidianas. En la ciudad de Rosario, Argentina, las diferencias respecto a cómo la violencia en el barrio afecta la calidad de vida, muestra que: el 83,3 % de las mujeres de 15 a 29 años sostiene que la violencia en el barrio afecta de alguna manera (mucho o poco) su calidad de vida, a diferencia del mismo grupo etario en los varones, que alcanza al 57,9%. Sin embargo, esta relación se revierte cuando la pregunta refiere al temor de ser victima de un delito, siendo los varones de esta franja etaria quienes manifiestan preocupación en un porcentaje mayor que las mujeres. Esto refuerza la explicación sobre los tránsitos diferentes de los y las jóvenes de esa edad en el espacio público. Los jóvenes se encontrarían más “expuestos” a ser víctimas de delitos, ya que pasan mayor cantidad de tiempo en los espacios públicos. Las jóvenes, mientras tanto, reconocen mayores restricciones para hacerlo. Esto

remite, a la manera en que las mujeres son socializadas desde niñas respecto al temor al espacio público, que ya mencionáramos, y a las advertencias que les son transmitidas de generación en generación, que se traducen en conductas evitativas en relación a determinados lugares y horarios. Como bien expresa Lia Zanotta, en nombre de una cultura hegemónica de la inseguridad, basada en la construcción desigual de los géneros femenino y masculino, se diría que corresponde a las mujeres “no circular”, a veces, “nunca” durante la noche y por buena parte de las calles y lugares `públicos deshabitados o considerados peligrosos. Una investigación realizada para la ciudad de Montevideo muestra que: la protección o desprotección frente a la violencia urbana no se distribuye de forma igualitaria, sino que varía en función de las zonas de residencia, encontrándose un conjunto significativo de barrios que presentan altas tasas de violencia, coincidiendo los mayores Índices de violencia urbana -que agrupa la totalidad de delitosen los barrios con condiciones de vida más precarias (Riella y Viscardi, s/f). Si bien esta investigación no incluye explícitamente la violencia de género, es necesario señalar que las condiciones de precariedad potencian la vulnerabilidad de mujeres que se encuentran en situaciones de pobreza, y donde las redes sociales y de contención se han roto. Las mujeres suman a la violencia en el hogar la posibilidad de ser víctimas de delitos en la

5. Encuesta realizada en el contexto del Programa Ciudades Inclusivas y Género, de Na¬ciones Unidas (Fondo Fiduciario), implementado por CISCSA, Red Mujer y Hábitat de América Latina (2009) 6. Ibid 9 7. Red Mujer y Hábitat (LAC)

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Figura 3 ¿Cuánto le afecta la violencia a su calidad de vida? Respuestas según sexo y edad FUENTE: Red Mujer y Hábitat (LAC)

calle, robos, acoso, violencia sexual, entre otros. Otra investigación realizada para la ciudad de Montevideo permite verificar los impactos en el uso del territorio y algunas de las afirmaciones precedentes (Filardo, s/d): La inseguridad ha modificado el uso de la ciudad apoderándose de los recorridos y lugares antes considerados “propios”. El impacto en la vida cotidiana tiene efectos diferenciados según clases sociales, edades y sexo. Los impactos mayores de la inseguridad se da en sectores de baja renta, pérdida del barrio como espacio de interacción y contención social, pérdida de redes básicas que antes constituían la trama social del barrio. Las mujeres sienten más inseguridad de recorrer la ciudad con respecto a los hombres, en todos los niveles sociales. Esta percepción se registra en los extremos, cuando son muy jóvenes y cuando son adultas, momentos de mayor vulnerabilidad. El transporte público es otro de las respuestas que concita adhesión entre las mujeres como uno de los espacios donde sufren violencias, lo que ha llevado a muchas ciudades a implementar medidas para prevenir el acoso y abuso sexual en los mismos. Las situaciones mencionadas amplían el espectro de las manifestaciones de violencias que las mujeres viven en las ciudades y que trascienden los delitos que prevalecen el imaginario colectivo cuando se piensa en la inseguridad en las ciudades. Asimismo es necesario reconocer las distintas vulnerabilidades que potencian la victimización. Mujeres y niñas en situación de calles, las que realizan trabajos en la vía pública. Un caso particular de mujeres expuestas a situaciones de violencias lo constituyen las mujeres migrantes, ya que a la pérdida de sus lugares originarios se agrega la discriminación social del nuevo entorno al que llegan, con obstáculos para acceder a vivienda y servicios. Asimismo, las personas trans y cuya orientación sexual no responden a la heteronormatividad vigente son también víctimas de agresiones y violencias específicas. Por otra parte, sabemos también que en los

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barrios precarios los espacios públicos presentan para quienes lo habitan el potencial para transformarse en espacios públicos consolidados y con altos grados de sostenibilidad económica y social mediante intervenciones físicas de alcance relativamente reducido (ONU Hábitat, 2012). Es por esto que la participación de la comunidad en la recuperación de los espacios públicos, además de promover la apropiación de los mismos, dotándolos de las funciones más pertinentes a las demandas barriales, constituye una estrategia de resignificación y recomposición de redes sociales y de confianzas, donde las mujeres suelen ocupar un lugar central en la mediación de los conflictos existentes, por su mayor permanencia y conocimiento del entorno barrial. La producción de conocimientos que vincule la seguridad ciudadana con la organización de la ciudad, la distribución de los servicios y el espacio público en el territorio, es, sin duda, indispensable para pensar propuestas de políticas urbanas que contribuyan a promover una socialización y uso del espacio más incluyente y en consecuencia una ciudad más segura. Las propuestas urbanas deben integrar cada vez más conocimientos de distintas disciplinas que permitan dar respuestas a viejos y nuevos problemas sociales ampliando la mirada para ser más acertivos en las propuestas de políticas públicas. •

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REFERENCIAS

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SEGOVIA, O. y MIRES, L. Boletín n° 2, Compilación y análisis. Ciudad: Observatorio Regional Ciudades, Violencias y Genero Red M y H (LAC). ZANOTTA MACHADO, Lia (2009), “Sin violencia hacia las mujeres serian seguras las ciudades para todos y todas?”. En: Ana Falú (ed) Mujeres en la Ciudad. De Violencias y Derechos. Santiago de Chile: Sur ediciones..

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REDISTRIBUCIÓN POBLACIONAL EN LA CIUDAD DE CÓRDOBA ENTRE LOS PERÍODOS INTERCENSALES 19912001 / 2001-2008. EVALUACIÓN DE LOS PROCESOS DE DISPERSIÓN, DENSIFICACIÓN, GENTRIFICACIÓN Y RENOVACIÓN MIRIAM LIBORIO miriamliborio@gmail.com CAROLINA PERALTA carolinaperalta3@gmail.com RESUMEN

ABSTRACT

Se expone la problemática relativa al proceso de despoblamiento, deterioro y cambio de barrios seleccionados de la ciudad de Córdoba desde 1970. Este deterioro y despoblamiento que experimentan las áreas peri-centrales y la consiguiente expansión territorial en desmedro de las áreas rurales circundantes, es un tema en recurrente discusión urbana actual. Se intenta establecer una posible clasificación de los barrios con mayor crecimiento y/o pérdida poblacional, indagando sobre las causas a manera de hipótesis que inducen estos procesos. La investigación tomó como ámbito de estudio la ciudad de Córdoba (departamento capital de la provincia de Córdoba). Las fuentes utilizadas han sido las comparaciones entre los censos Nacionales 1991-2001 y Censo Provincial 2008. Entre los descriptores utilizados se cotejaron los datos provenientes de los cuatro últimos censos nacionales (1991, 2001, 2008 y 2010). Estos datos contribuyeron a definir cuantitativamente las corrientes migratorias producidas en el periodo de estudio.

The problems presented are related the process of depopulation, decline and change in selected districts of the city of Córdoba since 1970. This deterioration and depopulation experienced by peri-central areas and the subsequent territorial expansion at the expense of the surrounding rural areas, is a recurring topic in current urban debate. It is intended to establish a possible classification of neighborhoods with higher growth and/or population loss, inquiring its causes as a hypothesis that induce these processes. The research field of study took the city of Córdoba (Capital of the province of Córdoba department). The sources used were comparisons between the 1991 and 2001 National Censuses and 2008 Provincial Census. Among the descriptors used data from the last four national censuses (1991, 2001, 2008 and 2010) were compared. These data contributed to quantitatively define migration flows produced in the study period. Keywords: Depopulation - Redistribution - Disperision Córdoba.

Palabras claves: Despoblamiento -Redistribución Dispersión - Córdoba.

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Introducción Desde mediados de los años ‘70, las ciudades grandes y medianas de América Latina se han visto sometidas a una serie de transformaciones en su distribución poblacional entre las que se desataca la reducción del ritmo de crecimiento poblacional –provocada por declinación de la migración interna y por transformaciones sociales y políticas que modificaron las bases del desarrollo urbano. Las reformas económicas de los años ‘90 que apuntaban a contraer el Estado mediante privatizaciones de empresas públicas y el desmantelamiento del sistema social limitaron seriamente la capacidad de gestión estatal. (Ciccolella, 1999; Janoschka, 2002). Por otro lado, la aparición de nuevas formas urbanas comercializables, han transformado significativamente la oferta inmobiliaria en materia de lotes, departamentos y viviendas, lo cual ha incidido en la distribución poblacional de las ciudades y en la dinámica urbana contemporánea, generando dispersión poblacional hacia la periferia, gentrificación de algunos sectores, renovación, y desurbanización de barrios del área intermedia entre otros procesos. La ciudad de Córdoba no está ajena a estos procesos experimentando en los últimos veinte años importantes transformaciones que pueden verificarse en los censos nacionales de población y vivienda. El presente artículo expone y analiza algunos antecedentes relativos al proceso de despoblamiento, deterioro y cambio de rol que han sufrido los diferentes barrios de la ciudad de Córdoba desde 1970, y que se ha visto acelerado en los últimos años. Este deterioro y despoblamiento que experimentan las áreas centrales y pericentrales y la consiguiente expansión territorial en desmedro de las áreas rurales circundantes, es un tema en recurrente discusión en nuestro medio, considerando que dichas áreas cuentan con una buena cobertura de infraestructura, y equipamiento social. Por otro lado se intenta establecer una posible clasificación de los barrios con mayor crecimiento o pérdida poblacional, intentado establecer las posibles causas que inducen a estos procesos. La investigación tomó como ámbito de estudio la ciudad de Córdoba que es

coincidente con el departamento capital de la provincia de Córdoba.. Se parte de suponer que este desplazamiento y cambio en la composición poblacional de la ciudad está vinculado por un lado a cambios estructurales sociodemográfico, tales como el envejecimiento poblacional, la mayor esperanza de vida, la caída de la fecundidad, y la reducción de los hogares, así como cambios sociales en la composición familiar por un lado, y por otro lado el deterioro de los barrios, y el valor del suelo, considerado como uno de los elementos fundamentales del proceso de gentrificación, acontecido en las últimas décadas y que es, además, la consecuencia más negativa de este proceso. La problemática en estudio se centra en el desplazamiento de población tradicional de los centros históricos y barrios tradicionales, vinculada al cambio socio-demográfico.. Esta dispersión poblacional se constituye en un fenómeno que pone en crisis muchos preceptos disciplinares y acarrea múltiples problemas vinculados con la falta de provisión de infraestructuras básicas, demanda habitacional, crisis en los principales equipamientos escolares y hospitalarios y en las demandas de servicios que se potencian con la incapacidad de los municipios para prestar los servicios que les son requeridos en la nuevas áreas periféricas, dejando un panorama desolador en los barrios de abandono. El trabajo se propone analizar el proceso de deterioro, despoblamiento y gentrificación en los barrios de la ciudad de Córdoba estudiando pérdidas y ganancias de población. Por otro lado se intenta establecer una posible clasificación de los barrios con mayor crecimiento o de crecimiento poblacional, intentado al final, establecer las posibles causas que inducen a estos procesos. Resultados de la investigación Analizando los datos censales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), se observa que la tasa de crecimiento intercensal de la ciudad de Córdoba viene decayendo desde 1980. En el Cuadro 1 se consignan los

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73


Años

Cantidad de habitantes

1980

970024

1991

1179372

2001

1284582

2010

1315294

Variación intercensal

Tasa de crecimiento media anual

209348

18.8

105210

8.92

30712

3.54

FUENTE: Indec

Total de barrios Nuevos barrios

1991

2001

2008 Totales

Cuadro 1. Población y tasa media anual de crecimiento según Censos.

Población en barrios nuevos

Número de Barrios con pérdida de población

Cantidad de habitantes perdidos

Promedio de Pérdidas anuales

41

54263

5426.3

189 43

41796

-22,70%

-3,50%

94

96379

-40,50%

-7,50%

137

138175

232 102

326 326

6118

FUENTE: Indec.

102

registros de los últimos Censos y sus tasas medias anuales de crecimiento. Puede observarse que en el último período el incremento fue de tan sólo 45.441 habitantes, lo cual nos permite inferir una expulsión de población hacia otras localidades y pérdida poblacional en algunos barrios. La ciudad de Córdoba la segunda más poblada del país después de Buenos Aires, con 1.330.023 habitantes (Censo Nacional 2010), registró un aumento del 3,54% respecto a 2001, agregó tan sólo 45.441 habitantes. El período 1991-2001 registró una tasa de crecimiento de 8,92% y durante el período 2001-2010 lo hizo a una tasa del 3,75 % lo que significa que Córdoba crece a tasa decreciente. Sin embargo el crecimiento inmobiliario refleja un proceso inverso. Del análisis del Cuadro 2, se observa que a lo largo de estos 17 años que comprende el período analizado la ciudad incorporó 137 nuevos barrios, con un total de 138.175 habitantes, de donde se deduce un fuerte proceso de redistribución poblacional a la luz del bajo crecimiento total. Por otro lado se lee el fuerte crecimiento de los nuevos loteos, barrios, y countries, o planes habitacionales, que es sus diferentes modalidades se incrementan en un 0.40 % entre 2001 y 2008, tendencia que continúa en aumento, y en dónde la ganancia poblacional en estos barrios es muy superior a la del total 7,5 %. Además si se observa el número total de barrios con pérdida de población se resalta el fuerte deterioro que se da entre 2001 y 2008, y totalizando un promedio anual de unos 6118 habitantes, lo cual representa una pérdida de unos 60 habitantes por barrio. A continuación se desarrollan diez hipótesis sobre las que se apoya la investigación y que avalan estos procesos de periferización, deterioro y redistribución de la población de la ciudad.

74

42826

Cuadro 2. Población y tasa media anual de crecimiento según Censos.

Barrios pericentrales en descenso. En el Cuadro 3 se detalla un análisis cuantitativo de los barrios que han mantenido una pérdida continua de población durante los tres períodos censales analizados: De la lectura de este Cuadro 2 puede inferirse una primera hipótesis: que afecta los barrios pericentrales de la ciudad (barrios pueblo del siglo XIX). Estos barrios se caracterizan por un fuerte deterioro ambiental, envejecimiento poblacional (más del 40 % de la población mayor de 65 años), baja inversión inmobiliaria, limitaciones normativas a la edificación en altura, pero que cuentan con buena cobertura de infraestructura y equipamientos, valores del suelo medios altos, buena localización, y expectativas de renovación y densificación. Las pérdidas de población oscilan entre 120 y 200 habitantes anuales. En ésta clasificación entrarían: San Vicente (-157/ anuales) , Güemes (-132/anuales), San Martín. (-1107 anuales), y Observatorio (-87/anuales). En una segunda hipótesis podemos incluir barrios tipo barrios Jardín de la década del ’45-50 pericentrales consolidados, con limitaciones normativas a la inversión inmobiliaria en altura y la densificación, pero con buena calidad ambiental, una arquitectura recuperable, o con procesos de renovación-gentrificación incipientes, con incorporación comercial u otros usos, procesos de envejecimiento poblacional, amplia cobertura de infraestructura y servicios y valores de suelo alto, en esta clasificación entrarían: el Cerro de Las Rosas (-256/hab.año), Juniors (-200/hab.año), Villa Cabrera (-126/hab.año) Residencial Olivos (76/hab.año), Parque Vélez Sarsfield (-44//hab.año), Colinas de Vélez Sarfield (-25//hab.año), Rogelio Martínez (-21/hab.año), Maipú I Sección (-14/hab.año), Los Naranjos (-9/hab.año), Cofico (-8/hab.año). Estos valores son proporcionales a los totales de población de cada barrio.

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1179372

1284582

1315294

Variación 1991-2001 105210

SEP

19.468

4.265

1.059

-15.203

CERRO DE LAS ROSAS

10.822

7.244

6.460

-3.578

-784

-4.362

JUNIORS

9.962

7.052

6.555

-2.910

-497

-3.407

-7%

SAN VICENTE

21.129

19.058

18.448

-2.071

-610

-2.681

-3%

GUEMES

13.725

11.678

11.479

-2.047

-199

-2.246

-2%

VILLA CABRERA

8.944

7.247

6.791

-1.697

-456

-2.153

-6%

RESIDENCIAL OLIVOS

2.215

997

909

-1.218

-88

-1.306

-9%

PATRICIOS

7.322

6.203

5.147

-1.119

-1.056

-2.175

-17%

OBSERVATORIO

8.230

7.351

6.735

-879

-616

-1.495

-8%

SAN MARTIN

14.199

13.747

12.324

-452

-1.423

-1.875

-10% -10%

BARRIO TOTAL

1991

2001

2008

Variación 2001-2008 30712

Variación 1991-2008 135922

-3206

-18.409

-75% -11%

En porcentaje 0.02

PARQUE VELEZ SARSFIELD

4.104

3.716

3.341

-388

-375

-763

VILLA AZALAIS

9.137

8.849

7.655

-288

-1.194

-1.482

-13%

COLINAS DE VELEZ SARSFIELD

1.800

1.573

1.368

-227

-205

-432

-13%

MAIPU SECCION 1

2.308

2.123

2.069

-185

-54

-239

-3%

LOS NARANJOS

1.881

1.762

1.714

-119

-48

-167

-3%

COFICO ROGELIO MARTINEZ

Cuadro 3. Variación intercensal en barrios con pérdida continuada de población en los 3 Censos. FUENTE: Indec.

643

551

506

-92

-45

-137

-8%

1.684

1.628

1.322

-56

-306

-362

-19%

En una tercera hipótesis entran barrios consolidados con bajos niveles socioeconómicos, fuerte deterioro ambiental, envejecimiento poblacional, o muy mala calidad constructiva, nula inversión inmobiliaria, y limitaciones normativas a la densificación, valores de suelo medios: Patricios (-127/hab.año), Villa Azalais (-87/ hab.año). Por último una cuarta hipótesis podemos mencionar el caso de barrio SEP, un barrio de plan con una muy mala calidad urbana y deterioro generalizado de su calidad constructiva, y nulas expectativas de crecimiento. Barrios pericentrales que han iniciado una recuperación. Haciendo una lectura de barrios que presentaban pérdidas en el período 1991-2001 puede interpretarse del análisis del Cuadro 4 las siguientes hipótesis: Hipótesis 5, se incluyen los barrios pericentrales, (barrios pueblo) con deterioro medio, procesos de envejecimiento medio, pero con fuerte inversión inmobiliaria y aliento a la densificación normativa, valores del suelo altos, y con procesos de gentrificación activa, buena accesibilidad y cobertura de infraestructura y servicios. En este caso se encuentran; Alberdi (+309,28/hab.año), Alto Alberdi (+87,5/hab. año); General Paz (73,2, /hab.año), General Pueyrredón (50,00 /hab.año), Alta Córdoba (+9,5 /hab.año); Hipotesis 6, corresponde a barrios periféricos que han absorbido planes de vivienda del gobierno, o de cooperativas, o asentamientos irregulares, tal es el caso de los barrios: Mauller, Quintas de Argüello; Ramón J. Cárcano, Mirador, Ferrer, San Javier,

Los Filtros, Cerveceros, Bialet Masse. San Marcelo, Rosedal, Colonia Lola y El Trébol, etc. Hipotesis 7, corresponde a barrios jardín periféricos que han absorbido fuerte inversión inmobiliaria producto de la especulación inmobiliaria y cambios de normativa para densificación: Villa Belgrano, Las Rosas. Barrios periféricos que han iniciado un proceso de estancamiento y pérdida poblacional en el último período. Hipótesis 8, del análisis de la tabla comparativa de censos se observa que unos 85 barrios ha iniciado este proceso de deterioro y pérdida de población en el último período analizado, son barrios que históricamente tenían tasas positivas de crecimiento y en la actualidad han comenzado una fuerte declinación, producto de las condiciones de inseguridad, la falta de servicios de transporte, falta de pavimento, la falta de infraestructura de agua o gas natural, etc. O el hecho de haber alcanzado un alto nivel de consolidación e iniciar su proceso natural de estancamiento, en esta condición podemos enumerar: B° 2 de setiembre, Villa el Libertador, Villa Rivera Indarte, Marqués de Sobremonte, Ampliación Residencial América, Hogar propio, Industrial Oeste, Mirizzi, Militar General Deheza, Santa Isabel Sección 2, José Ignacio Díaz 2 Sección, Argüello, etc. También se cuentan en esta lista barrios intermedios como Parque Capital, Ampliación Pueyrredón, Jardín Espinoza, Villa General Urquiza, Las Margaritas, Villa Claret, Chateu Carreras, Granjas de Funes, entre otros. Se observa una directa relación entre

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75


BARRIO TOTAL

1991

2001

2008 1.315.294

Variación 1991-2001 105.210

Variación 2001-2008 30712

Variación En porcentaje 1991-2008 135.922 2%

1.179.372

1.284.582

ALTO ALBERDI

37.147

30.583

31.198

-6.564

615

-5.949

2%

ALTA CORDOBA

39.401

34.827

34.894

-4.574

67

-4.507

0%

MAULLER

6.989

5.770

6.009

-1.219

239

-980

4%

VILLA BELGRANO

5.663

4.724

5.184

-939

460

-479

10% 6%

GENERAL PAZ

9.021

8.085

8.598

-936

513

-423

ALBERDI

32.404

31.593

33.758

-811

2.165

1.354

7%

869

491

684

-378

193

-185

39%

QUINTAS DE ARGUELLO RAMON J CARCANO

1.466

1.090

2.097

-376

1007

631

92%

MIRADOR

3.104

2.754

3.190

-350

436

86

16%

GENERAL PUEYRREDON

21.888

21.597

21.947

-291

350

59

2%

FERRER

1.909

1.639

2.008

-270

369

99

23%

SAN JAVIER

75%

1.240

987

1.732

-253

745

492

LOS FILTROS

724

489

885

-235

396

161

81%

CERVECEROS

1.596

1.367

5.074

-229

3.707

3.478

271% 76%

LAS ROSAS

562

360

634

-202

274

72

2.110

1.963

2.420

-147

457

310

23%

494

351

578

-143

227

84

65%

RESIDENCIAL SANTA ANA

1.372

1.235

1.584

-137

349

212

28%

BIALET MASSE

2.089

1.967

2.113

-122

146

24

7%

ROSEDAL

2.422

2.329

2.435

-93

106

13

5%

CABO FARINA LICEO GENERAL PAZ

SAN MARCELO

293

223

314

-70

91

21

41%

COLONIA LOLA

2.853

2.837

5.333

-16

2.496

2.480

88%

EL TREBOL

1.333

1.323

1.465

-10

142

132

11%

Cuadro 4. Variación intercensal en barrios con recuperación poblacional en el último período intercensal.

“presión inmobiliaria”, y nuevas urbanizaciones con estos procesos de desplazamiento y periferización de la población urbana. Barrios ganadores Hipótesis 9, Dentro de la ciudad existen 194 barrios que no han registrado nunca tasas negativas, dentro de éstos, tan sólo el 40% (79 barrios), tienen más de 20 años de existencia, el barrio que mas ganó ha sido Nueva Córdoba, en el Área Central incorporando 11.698 hab. en los últimos 17 años, experimentando un crecimiento de un 46 %, debido a la fuerte inversión inmobiliaria, la presencia de estudiantes y un crecimiento sostenido de la obra pública. En una situación periférica le siguen, barrios que incluyen dentro de sus perímetros situaciones de planes de vivienda o erradicaciones de villas: Argüello Norte, (10545, 254 %); Marqués Anexo, (4379, 57 %); Los Boulevares, (4194, 57%); José Ignacio Díaz, Seccion I (3304, 96 %); Policial (3294; 475 %); Villa Allende Parque, (3201; 84 %); residencial San Roque (3035; 30 %); Los Plátanos (2891; 41 %); Los Robles 2742, 554 %; Parque Liceo Sección 2, (2614,54 %) El proceso de expulsión de población hacia la periferia y el Gran Córdoba. El resto de los barrios con crecimiento positivo y más de 20 años de existencia, son aquellos que presentan un bajo grado de consolidación, nivel socio-económico medio bajo, bajo valor de suelo y que han ido llenando sus lotes de manera particular y con esfuerzo propio. Hipótesis 10, Se analizan aquí barrios nuevos con menos de 5 años de existencia y con crecimiento positivo,

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tenemos las situaciones de barrios llevados a cabo por el gobierno provincial, los barrios mutuales y cooperativas, suman 51 barrios unos 60.218 habitantes (4,5%) , presentan niveles socio-económicos bajos a muy bajos, situación periférica, y cobertura de infraestructura, varía de entre 1000 a 3000 habitantes, en su mayoría es población proveniente de barrios centrales e intermedios de la ciudad. Entre los más poblados se encuentran: Ciudad de mis sueños, Argüello II, Ciudad Evita, IPV Anexo Los gigantes, Ciudad de Los Cuartetos, Ampliación General Artigas, Portal de Córdoba, Ciudad Ampliación Cabildo, Ampliación José Ignacio Díaz Sección 2, Cooperativa 16 de Noviembre, Ciudad Obispo Angelelli. Hipótesis 11, Se analizan aquí barrios nuevos con menos de 5 años de existencia y con crecimiento positivo, son emprendimientos inmobiliarios para niveles socioeconómicos medios altos a muy altos situación periférica, y muy buena calidad ambiental, cobertura de infraestructura, incluyendo condominios privados, varían de entre 500 a 2000 habitantes, en su mayoría es población proveniente de otros barrios de la propia ciudad de Córdoba, suman 39 barrios, lo cual representa unos 15.509 habitantes, (1,1 %). Entre los más poblados se destacan: Valle Escondido, Altos de Santa Ana, El Bosque, Alto de Don Bosco, Country la Reserva, Palmas del Claret, Tejas II, Las Cortaderas, Jardines de Jockey, etc. Cabe destacarse en estas nuevas urbanizaciones además de su alta calidad ambiental, un valor de suelo media alto, y una fuerte carga a valores como la seguridad la segregación social de clase, y la pertenencia a valores culturales. Análisis de localización y distribución La observación de las Figuras 1 y 2 Variación poblacional del período 2001-2008, permite explicar

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Figura 1. Barrios que perdieron población entre 2001 y 2008 La variación poblacional está calculada según los datos obtenidos del Censo Nacional 2001 y Censo Provincial 2008 FUENTES: INDEC, Dirección de Estadística y Censo de la Provincia de Córdoba, Municipalidad de Córdoba, Observatorio Urbano Córdoba

en parte el fenómeno de redistribución poblacional periférica. Teniendo en cuenta el crecimiento por anillo concéntricos y en una distribución radial tenemos: El Área Central: con crecimiento moderado, en recuperación con densificación en sus bordes. Primer anillo Peri-central: han iniciado un proceso de recuperación y crecimiento, se destaca Nueva Córdoba, y Alberdi, (crecimiento alto), Alta Córdoba, Gral. Paz, Alberdi, Alto Alberdi, Juniors, Providencia, Crisol, Maipú, Heriberto Martínez, San Martín (crecimiento moderado a bajo). Segundo Anillo Intermedio: Se observa la tendencia de crecimiento hacia el corredor Oeste, Av. Colón. Y el deterioro con declinación moderada de del sector Este y Suroeste: San Vicente y su entorno, Residencial América, Gral. Bustos y su entorno; La France, Zumarán, P. Corema y su entorno; Bordes de la cañada, Observatorio, Güemes, Bella Vista, y su entorno; Anillo periférico dentro de Av. Circunvalación, presenta un panorama heterogéno de barrios nuevos en crecimiento, otros con decrecimiento moderado, y Marqués de Sobremonte con decrecimiento alto (-1131, -14%). Sectores periféricos, fuera de Avenida de Circunvalación, puede observarse un panorama heterogéno de fuertes contrastes. En el sector Nor-Oeste, se registra: crecimiento muy alto en: Argüello Norte, Barrios del municipio de Saldán, Argüello II,

Los Boulevares, Valle Escondido, y Policial. Crecimiento moderado en: Villa Allende Parque, Villa Cornú, Aeropuerto, El Bosque, Marques Anexo, Lomas de La Carolina, Villa Unión, Country La Reserva. Decrecimiento moderado Argüello, Granjas de Funes, Villa Warcalde, y decrecimiento alto, Villa Rivera Indarte. En el sector Sur, se registra: crecimiento muy alto en: Nuestro Hogar III, y un fuerte bolsón de nuevos barrios sobre Camino a San Carlos. El difícil acceso a la vivienda Por otro lado se analiza que este desplazamiento poblacional va acompañado de una mayor demanda de vivienda por parte de los sectores medios y bajos. Se observa que aunque la mayoría tiene casa propia, en los últimos 10 años, la cantidad de inquilinos creció tres veces más que la de propietarios. (Censo 2010) Entre 2001 y 2010, la cantidad de hogares cordobeses creció 17,6 por ciento (total provincial). En ese período, determinado por la fecha de los últimos censos nacionales, se sumaron casi 155 mil nuevos y en octubre de 2010 totalizaron en la provincia 1.031.843. La cantidad de hogares acompaña el incremento de la población, pero el alejamiento entre las familias y la casa propia se hace evidente: el ritmo de crecimiento de la cantidad de inquilinos es superior al de los

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Figura 2. Variación Poblacional Intercensal 2001 - 2008 La variación poblacional está calculada según los datos obtenidosdel Censo Nacional 2001 y Censo Provincial 2008 FUENTES: INDEC, Dirección de Estadística y Censo de la Provincia de Córdoba,Municipalidad de Córdoba, Observatorio Urbano Córdoba

propietarios. Según el Indec, de acuerdo con el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas de 2010, en Córdoba son 671.638 las viviendas habitadas por sus propios dueños –que además son propietarios del terreno–. Esa cifra representa el 65,1 por ciento del total. Es decir, más de la mitad de la población vive en casa propia. Por detrás, se encuentran los inquilinos, que representan el 21,4 por ciento. Son 220.858 aquellos que alquilan. Pero recién comenzada la década, en 2001, los propietarios representaban el 67,5 por ciento del total de los hogares en la provincia (eran 592.292) y los inquilinos, el 15,8 por ciento (16.631). Entre 2001 y 2010, la cantidad de “dueños” creció 13,4 por ciento, mientras que la de personas que alquilan lo hizo en un 59,7 por ciento, tres veces más. Lejos están los ocupantes por préstamo, los ocupantes por relación de dependencia, los propietarios de la vivienda solamente y los que están en “otra situación”. Por qué más inquilinos. Los datos del último censo, dados a conocer recientemente, ratifican lo que ya saben las nuevas familias y los jóvenes que quieren despegar: la casa propia está cientos de miles de pesos alejada de la clase media y ni hablar de las clases más bajas. Sin préstamos hipotecarios accesibles, la salida más común es el alquiler. En los resultados del censo de 2010 se indica que la mayor cantidad de propietarios tiene entre 50 y 64 años, mientras que la edad promedio de los inquilinos ronda entre los 30 y los 34 años, La mayor parte de la oferta inmobiliaria para alquiler se construyó en los últimos seis años. Entre la Cañada y la calle Corro se encuentra la mayor cantidad de estos inmuebles. Además, se cuentan 6 torres en construcción y existen 41 espacios con potencial para ser utilizados para algún desarrollo inmobiliario.

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Conclusiones Del análisis cuantitativo y de la elaboración de hipótesis puede concluirse: - Los barrios pericentrales, que no han iniciado aún su proceso de renovación continúan en descenso: hace 20 años que no registran aumento de habitantes y, en algunos casos, han perdido una importante cantidad de vecinos. Entre las áreas más críticas y con mayor cobertura de infraestructura se desataca San Vicente, tenía 21.129 a principios de 1990 y en 2008, 18.448. Güemes, perdió 497 vecinos entre 2001 y 2008, cifra que se eleva a casi 3.500 si se la compara con 1991; Observatorio, que en 1991 tenía 8.230 residentes; en 2001, 7.351; y en 2008, 6.735. - Dentro de los barrios periféricos del sector oeste, el Cerro de las Rosas, por ejemplo, en 1991 poseía 10.822 habitantes, y hace cuatro años registraba 6.460: una caída del 40%. Los Barrios Sep, Alto Alberdi, Alta Córdoba, Cerro de Las Rosas, Juniors, La France, San Vicente, Providencia y Gral. Bustos, figuran entre los 10 primeros barrios que más población perdieron en los últimos 20 años. Otros barrios tradicionales, como Rogelio Martínez, que entre 2001 y 2008 perdió 306 vecinos; San Pablo, con 338 vecinos menos; y Alto Palermo, con 116 en igual período. En síntesis, del entrecruzamiento de datos y de la ponderación de algunos indicadores podemos afirmar que el proceso de despoblamiento de los barrios tradicionales se produce porque la ciudad expulsa población en un proceso centrífugo de contraurbanización. a. Hay más de 200 urbanizaciones cordobesas con crecimiento negativo. b. Los barrios tradicionales como Alta Córdoba, Jardín, Argüello, Pueyrredón o Los Paraísos, el crecimiento entre 2001 y 2008 fue nulo. c. La ciudad “expulsa” a sus pobladores hacia la periferia o hacia las ciudades del área metropolitana. Eso sucede debido a la degradación que sufren los barrios

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tradicionales por la ausencia de políticas integrales, inseguridad, falta de alumbrado o la carencia del mantenimiento de los espacios verdes, y un valor de suelo alto que induce a procesos de gentrificación. Todo eso contrasta con la imagen de seguridad y de parques cuidados de los barrios cerrados. d. Fenómeno local de la contraurbanización “es una tendencia que se inicia en la década de 1980 y se fue incrementando en los últimos años por decisiones privadas de radicar nuevas urbanizaciones en las afueras. (Peralta, 2004) e. En el censo 2008 se visualiza que en la periferia, figuran barrios que no existían en 2001, como asentamientos, barrios ciudades y countries ubicados en la periferia. A modo de ejemplo, Valle Escondido es el barrio privado más poblado, ya que viven 2.306 personas. En tanto, en Ciudad de mis Sueños viven 2.739 habitantes, en Ciudad Evita 2.678, y en Ciudad de los Cuartetos 2.323. En el sur de la ciudad, Nuestro Hogar III cuenta con 5.182 habitantes. Además como hipótesis a cerca de las causas de este fenómeno de crecimiento podemos mencionar: 1) crecieron los barrios en donde más edificios se hicieron en los últimos años 2) crecieron los barrios periféricos a donde más emprendimiento de vivienda se radicaron en los últimos años; 3) crecieron los barrios en donde los terrenos son más baratos; 4) crecieron los barrios en donde se han mantenido altas tasas de nacimientos. Los barrios que decrecieron son porque: 1) cuesta mucho dinero mantener una propiedad en esa zona; 2) si uno quiere comprar una propiedad o un terreno, los mismos tienen un precio alto o muy alto; 3) son barrios con mayor problemas de servicios, inseguridad, y deterioro ambiental. 4) La ausencia de políticas integrales, que promuevan la retención de población, afecta e incentiva la despoblamiento incrementado por las condiciones de inseguridad, y la falta de alumbrado o la carencia del mantenimiento del espacio público. Dentro de las consecuencias que este problema de la periferización trae aparejado se cuentan: 1) la saturación de los equipamientos educativos, todas las escuelas de la zona noroeste están invadidas, mientras que otras tradicionales están casi sin matrícula. “Eso es producto de que se llenó de pequeños barrios que fueron saturando el sistema, dentro del fenómeno de periferización”, 2) la mayor demanda de transporte, e incremento de las distancias. 3) También afecta la infraestructura de servicios, como el gas, agua, electricidad o cloacas, que en los barrios más viejos ya está consolidada mientras que en las nuevas urbanizaciones hay inconvenientes para conseguirlos.

El caso de otros barrios perdieron población por pérdida en la calidad de vida, como Villa Cabrera, Cofico y otros barrios, 4) el tema de la seguridad comienza a figura entre las principales causas de la decisión de mudarse 5) convirtiéndose estos en lugares de paso con alta congestión, ruidos, y embotellamientos. 6) La ausencia de políticas: por otro lado El Estado sumó a la falta de políticas de consolidación poblacional, la creación de 11 barrios ciudades construidos por el Gobierno Provincial para erradicar villas de emergencia, éstos se construyeron principalmente en las zonas sur y noroeste de la Capital, desplazando más de 60.000 habitantes a la periferia por fuera del área urbanizada, vaciando los espacios que usurpaban y que no fueran ocupados con posterioridad, por considerarse zonas de riesgo ambiental. 7) El mercado inmobiliario también hizo lo suyo, incorporando a la ciudad 194 nuevas urbanizaciones, en los últimos 10 años, 159 barrios, 35 countries y nuevos emprendimientos que desplazaron unos 16.000 habitantes y una oferta de más de 20.400 nuevos terrenos. Si se contabilizaran los complejos de edificios o housings, la cifra se eleva a 231 nuevas urbanizaciones. (Fuente: Municipalidad de Córdoba) Las razones del fenómeno, reflejan además un “boom” inmobiliario sin precedentes. Las cifras se desprenden de un relevamiento realizado con datos oficiales de la Dirección de Catastro de la Municipalidad de Córdoba, entre 2001 y 2010 se sumaron 48.023 nuevos inmuebles y 17,3 millones de metros cuadrados edificados. En cuanto a la distribución geográfica, de estos emprendimientos, la mayoría se concentra en el sur y en el noroeste. Hacia el sur existen 35 nuevos barrios, 14 countries y barrios privados, cinco complejos y un barrio ciudad (Villa Angelelli). En tanto, en el noroeste se radicaron 28 barrios, 15 countries y 10 complejos. En estas dos zonas de la ciudad están 29 de los 35 barrios privados construidos en la última década; y sólo se radicó apenas un barrio ciudad. El norte, el sudeste y el oeste de la ciudad se desarrollaron en menor medida: 35, 31 y 22 nuevas urbanizaciones, respectivamente. En el extremo con menos desarrollo están el sudoeste (13), el nordeste (12) y el este (10). En cuanto a los barrios ciudades propuestos por el Gobierno provincial, la mayoría está en el noreste y en el sudeste. En cambio, en estas dos zonas hay sólo dos barrios privados y un solo complejo de edificios. La otra zona de la ciudad que creció fue el sur, se vió favorecida por el Centro y Nueva Córdoba. Son dos grandes polos

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de densificación, con fuerte atracción para el sector estudiantil. El otro factor que provocó el crecimiento hacia el sur fueron los cambios normativos que favorecieron loteos más chicos, Y algunos polos, como el Jockey Club o el golf, que se fueron rodeando de urbanizaciones. En general la ubicación de countries y barrios ciudades se da claramente en función del valor de la tierra. La inversión de capital se realiza donde más se valoriza. El Estado hace inversiones magras en tierras pobres, en una estrategia de aislamiento de pobres, que se realiza consciente o inconscientemente. Si analizamos el fenómeno en la extensión metropolitana se observa que en un radio de más de 10 kilómetros desde el centro de la ciudad se concentran casi mil hectáreas de nuevas urbanizaciones. La autopista a Villa Carlos Paz se ha consolidado como el nuevo corredor inmobiliario, seis emprendimientos inmobiliarios suman 951 hectáreas de nuevas urbanizaciones que quieren competir con el noroeste de la ciudad. Este crecimiento ha permitido que el valor en dólares de la tierra se triplicara desde 2003 hasta la actualidad, un terreno que en 2003 valía 50 mil dólares ahora se ubica en 150 mil dólares y más, según su ubicación. La mayor parte de estos emprendimientos tiene una ocupación inferior al 30 % pero casi un 60% de los lotes ya está vendido. Para los usuarios, hay cuestiones que son fundamentales, entre ellas la proximidad a la ciudad de Córdoba y el fácil desplazamiento al lugar de trabajo. Si bien la dinámica de estas urbanizaciones todavía es lento, se está en el inicio de un ciclo de crecimiento. Hay otras cuestiones que incidieron en el

crecimiento de éste fenómeno: un creciente deseo de vivir en entornos con más verde y naturaleza, la búsqueda de mantener cierto nivel social y, más recientemente, y paradójicamente la dificultad de sectores de medianos recursos para encontrar un vivienda accesible en la Capital. Por otro lado, desde el punto de vista normativo, se acentúa la segregación, en la ciudad de Córdoba rige la ordenanza 8.606 que regula las condiciones que deben cumplir los countries, pero nada dice de los “barrios cerrados”, rótulo sin existencia legal. Para el municipio son como, barrios abiertos, aunque se vendan con alambradas y promesas de mayor seguridad. En los municipios vecinos a la Capital, la superposición de normas o la ausencia de un marco que regule la urbanización de amplias zonas rurales o serranas facilitaron el boom inmobiliario impulsado por el sector privado. El gobierno provincial, a través del Instituto de Planificación del Área Metropolitana (Iplam), elaboró un proyecto de ley de uso de suelo que contempló, entre otros aspectos, esta situación que intenta homogeneizar la variedad normativa. La iniciativa, consensuada con 15 municipios del área metropolitana, fue convertida en ley (9841/10) en setiembre de 2010. Los complejos habitacionales cerrados generaron nuevos desafíos urbanos, a la vez que respondieron a la demanda de un sector de la población, alta ocupación de suelo, alto impacto ambiental, presión en la infraestructura y fuerte segregación social son algunas de las consecuencias que trajo aparejado este fenómeno. •

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LAS FORMAS DE LA INFORMALIDAD VIRGINIA MONAYAR virmonayar@gmail.com

RESUMEN

ABSTRACT

La mayor urbanización de la población y la pobreza, han incrementado la demanda por suelo, vivienda y servicios urbanos, los que en el contexto social, económico y político de las últimas décadas, son provistos por el mercado o por el estado, aunque en la mayoría de los casos la población autoproduce su hábitat, consolidando situaciones de informalidad urbana. ¿Qué y cómo es la producción informal del hábitat? Y ¿Porqué se produce y se reproduce a pesar de los programas y políticas ejecutados desde los gobiernos?. Estas son algunas de las preguntas que el presente trabajo propone abordar. El municipio de Córdoba, segunda ciudad de la Argentina en cantidad de habitantes, posee una población urbana que supera el 90% y aproximadamente un 7% de la población habita informalmente. Durante las últimas dos décadas los gobiernos han implementado acciones en pos de mitigar la informalidad, a pesar de las cuales la misma se sigue produciendo y aún más, se consolida y densifica. La informalidad es un problema complejo y como tal responde a múltiples factores. El presente trabajo, aproxima un análisis del mismo, en el municipio de Córdoba, desde la interrelación entre las posibilidades de acceso al suelo desde la lógica formal; las formas de la Informalidad urbana y las Políticas habitacionales, sin afirmar que el estudio del tema se agota en estas variables. Se aborda la informalidad urbana en el municipio de Córdoba, donde a pesar de los muchos o pocos y no muy diversos programas implementados como parte de la política habitacional, no se han alcanzado a mitigar el problema, ante lo que subyase la hipótesis que las mismas se basan en lógicas formales, que poco tienen que ver con los modos de ocupación informal del espacio urbano.

The increasing urbanization of population and poverty has resulted in a growing demand for land, housing and urban services. In the social, economic and political local context of the last decades, this are provided by the market or by the state, although the most cases the population is self-producing their habitat, consolidating situations of urban informality. What and how is the informal production of habitat? Why is produced and reproduce despite the programs and policies implemented by governments? These are some of the questions that this paper seeks to address. The municipality of Cordoba, Argentina’s second largest city by the number of inhabitants, has an urban population of over 90% and about 7% of the population lives informally. Over the past two decades, governments have implemented mitigation actions towards informality; despite these actions, informality still occurs. Furthermore, it consolidates and it increases it density. Informality is a complex problem and, as such, it responds to multiple factors. This paper approaches an analysis of it in the municipality of Córdoba from the relationship between the land accessibility from formal logic, the forms of urban informality and the housing policies, without affirming that the study of the topic is understood only by these variables. Urban informality is addressed in the municipality of Cordoba, where despite many or few and not very diverse programs implemented as part of housing policy, the problem has not been possible to be reduced. Given this, the underlying assumptions that housing policies are based on formal logics that have little understanding of the ways informal occupation of urban space occurs.

Palabras claves: Informalidad urbana - Acceso al suelo - Políticas habitacionales

access

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Keywords: Urban informality - Ground acces - Housing

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Figura 1.

Localización de villas según su año de conformación y su relación con el crecimiento del perímetro urbano del municipio de Córdoba. FUENTE: elaboración propia sobre datos suministrados por la

Municipalidad de Córdoba.

Introducción La mayor urbanización del territorio, implica entre otras cuestiones, una mayor demanda por vivienda, suelo urbano y servicios necesarios para la producción y reproducción de la vida en las ciudades. El territorio y particularmente el urbano, es el escenario donde se expresan y dirimen los conflictos e intereses, muchas veces contradictorios entre los diferentes actores y sus lógicas. Se relaciona con un momento histórico y político y con la sociedad que lo ha apropiado y transformado, en una asociación e interdependencia entre espacio-sociedadhistoria, con frecuencia problemática (Chavez Ortiz, 2008) . Una de las expresiones de la mayor concentración de población en las áreas urbanas es el incremento de la pobreza urbana (Altimir, 1997) y el crecimiento y persistencia de situaciones de informalidad urbana. Borja (2003), Castells (1981), Clichevsky (2000) entre otros, afirman que mas de la mitad de la población latinoamericana no accede a la vivienda y a los servicios básicos, ni en los términos planteados por el mercado capitalista, ni por el estado, sino a través de una proceso de “auto producción”. Este proceso genera repercusiones negativas, sociales, económicas, legales y políticas, no solo para quienes habitan informalmente, sino también para los gobiernos de las ciudades y la población urbana en general (Fernandez y Smolka, 2004). Las situaciones de informalidad, perduran en el tiempo y aún se acrecientan

en las ciudades latinoamericanas. Cabe preguntarse ¿Que es la informalidad? Y ¿Por qué a pesar de las acciones ejecutadas por los gobiernos, se mantiene y aún se reproduce?. El municipio de Córdoba-Argentina, da cuenta de ello. La informalidad expresadas en tipologías1 de ocupación del suelo, por fuera de las lógicas formales, ha ido evolucionando tanto en su lógica de localización como en su modo de ocupación. Por su parte, las políticas de formalización se han dirigido en otra dirección, impactando sobre el crecimiento y persistencia de la informalidad en el municipio. La forma de la informalidad Al referirse a irregularidad, Cardoso (2003) lo define como lo no regular, sin embargo, en el presente estudio, se considerará que informalidad no es lo no formal, sino otra forma, que responde a otras lógicas, procesos, necesidades, etc. Si bien, la informalidad urbana, supone transgresiones a los códigos urbanos y/o civiles, según los casos, responden a procesos propios, que requiere de una actuación permanente del estado para su adecuación, regularización y solución (Monayar, 2011). Una de las situaciones de informalidad presente en el Municipio de Córdoba y que ha sido la de mayor presencia espacial y temporal, es la Villa. Inicialmente la población que se asentaba en villa se constituía de migrantes rurales que intentaban emplearse en las ciudades, sin embargo, como bien los señala Cravino (2006), la cantidad de

1. Se consideran en el municipio de Córdoba 3 tipologías de informalidad: Las villas; Las tomas de tierra y los Loteos Fraudulentos (Monayar, 2011). VIVIENDA & CIUDAD /DICIEMBRE 2013/ VOLUMEN 1: 82-85

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Cantidad de SMVM 1990

2001

2008

Precio Medio del suelo urbano Sector NO

25

56

95

Precio Mediano del suelo urbano Sector NO

17

40

90

Tabla 1. Cantidad de SMVM equivalentes a precios de terrenos çmedios de 250 m2 del municipio de Córdoba12 FUENTE: Monayar, Virginia, Elaboración propia (2012)

Figura 2. Traslado de población habitante en villas con localizaciones centrales o pericentrales a lugares distantes FUENTE: Dirección de regularización urbana. Municipalidad de Córdoba

población que llegaba a las ciudades superó la población industrial requerida, por lo que muchos quedaron al margen del proceso productivo, situación que consolidó formas precarias de hábitat, a la espera de una mejora laboral y habitacional. Según la coyuntura socio política en la que se originó cada caso, conformaron diferentes territorios. En sus orígenes, ocupaban terrenos ubicados al margen del perímetro urbano consolidado del municipio de Córdoba, o fuera de éste, situación que fue mutando a medida que el área urbana creció y las fue incorporando a su trama, aunque no integrando. Ésta modalidad se mantuvo hasta finales de los ‘80, donde se verifica un cambio de lógica: las nuevas urbanizaciones informales, ocupan intersticios en áreas de mayor consolidación urbana (Fig. 1). Ello responde a cambios demográficos de la población habitante en villas, que en las últimas décadas crecen y se reproducen con habitantes previamente urbanos, por casos, población de descenso social proveniente de barrios formales o sucesivas generaciones de población informal (Buthet et al, 2010). El crecimiento y persistencia de situaciones de informalidad como las villas, no es solo causa y efecto de la pobreza, sino que tiene que ver también con el precio del suelo urbano y la vivienda en el mercado formal (Smolka, 2002) y éste responde a diversos factores. Los bajos ingresos, constituyen un factor clave en la posibilidad de adquirir suelo urbano, pero aunque el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) del municipio de Córdoba se incrementa, las dificultades persisten y aun empeoran, debido al comportamiento del precio del suelo. A ello, cabe agregar que el 20% de la población del municipio, percibe ingresos por debajo del SMVM. Aún si se considera que quienes obtienen ingresos por encima de este salario mínimo podría destinar un porcentaje del mismo para acceder al suelo, por ejemplo un 20%,

entonces un 10% más de la población no podría hacerlo, debido a que ese gasto los situaría en una situación de pobreza.2 Suelo y vivienda se constituyen en un componente esencial de la pobreza4 y sobre todo de la pobreza urbana, por lo que no es posible prescindir de ellos y aquellos que no logran obtenerlos según las lógicas formales, deben hacerlo a través de otras formas y lógica territoriales que conviven y contrastan con aquellas que podríamos denominar formales. La lógica formal de las políticas Frente a la lógica informal, la política de formalización ha apuntado en otra dirección. En la última década, el gobierno de la provincia de Córdoba ha sido el encargado de ejecutar, mayoritariamente, políticas de vivienda dentro del municipio. Uno de los programas de mayor impacto cuali y cuantitativo ha sido el denominado “Mi casa, Mi vida” (2003-2009)5 , que implicó la relocalización de población villera localizadas en áreas con riesgo de inundación, pero en la mayoría de los casos central o pericentral, dada por los procesos históricos y demográficos señalados, a nuevos barrios. Los conjuntos habitacionales, se localizaron en la periferia del municipio (figura 2) en terrenos a los que se accedió mayoritariamente a través de la compra, efectuada por el gobierno provincial. Esta metodología significó que los terrenos adquiridos sean de bajo costo en el mercado formal de suelo, con escasos servicios y en muchos casos con patrón de usos de suelo rural, lo que ha demandado además acciones en pos de mejorar las situación original de los terrenos. La localización periférica y distante de las áreas urbanas consolidadas, impactó en una mayor extensión de la mancha urbana y generó “islas urbanas”, colindantes con áreas rurales, con los consecuentes costos

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Hoja1 Barrios

Ciudad Ciudad Ciudad Ciudad Ciudad Ciudad Ciudad Ciudad Ciudad

Ampliaclión Cabildo de Juan Pablo II de los Cuartetos de mis Sueños Evita mi Esperanza Obispo Angelelli Parque Las Rosas Villa retiro

NBI Resumen

NBI 1

NBI 2

NBI 3

NBI 4

NBI 5

90 39 73 185 93 34 59 52 58

54 37 60 148 80 23 43 37 55

14 0 0 16 2 0 0 2 1

11 2 6 7 4 1 7 4 0

0 1 2 7 0 0 0 0 1

20 4 10 16 12 11 14 13 6

Total de hogares

% NBI Hacinamiento

536 381 498 947 603 375 387 332 275

10,07 9,71 12,05 15,63 13,27 6,13 11,11 11,14 20,00

Tabla 2. Cantidad de hogares según NBI y porcentaje de hogares con NBI hacinamiento, en los denominados “ciudades barrios”

Figura 3 a -b Localización de núcleos urbanos ejecutados a través del programa “Mi casa, mi vida” FUENTE: Google Earth, 2010

económico, urbanos y ambientales dados por la incompatibiliad de usos. Es notorio además que las villas, se encontraban localizadas en zonas con precios de suelo alto o muy alto y fueron trasladadas hacia sectores periféricos, con precios muy bajos, donde además se localiza históricamente población pobre, intensificando la segregación residencial socio espacial. La mayor extensión, incrementa los precios del suelo (Jaramillo, 2006) y por tanto significan una incidencia directa en las posibilidades de acceso a ese bien por parte de los diferentes sectores sociales. Otro componente de impacto de ésta lógica de formalización, ha sido la intensificación de la pobreza, determinada por el hacinamiento resultante de las viviendas entregadas. Las mismas tienen una superficie de 42 m2 (Cocina-comedor; dos dormitorios y baño), lo que a razón de

5,59 miembros que en promedio tienen los hogares de villas del municipio de Córdoba (Buthet et al, 2010); resulta deficitaria según Página 1 la superficie reglamentaria requerida por el propio municipio6 . Ello ha significado que en el corto plazo, que entre el 10% y el 20% de la población residente en los “barrios ciudad”, se encuentra hacinada (tabla 2). En 2012, el propio Ministro de Desarrollo Social de la Provincia, indicaba que el hacinamiento inducido por el tamaño de las unidades habitacionales producto del programa “Mi casa, Mi vida”, había impactado en el crecimiento de “tomas de tierra”7 en las márgenes de las propias urbanizaciones (“Día a Día” 3 de mayo 2013). En 2008, 6% de las viviendas entregadas entre 2005-2008, ya habían sido prestadas, vendidas o abandonadas (La voz del Interior, 16/03/09). A pesar de encontrarse

2. Lo que se denomina “pobreza inducida” en BOUILLON, Cesar (2012). Un espacio para el desarrollo. Los mercados de vivienda en América Latina y e Caribe. Consultado en http://idbdocs.iadb.org/wsdocs/getdocument.aspx?docnum=37714821. 3. El estudio, se ha realizado en base a una correlación entre precios de suelo e ingreso, mediante el SMVM y los precios de suelo a valor de mercado, registrados para 1990, 2001 y 2008 sobre relevamiento con fuente en avisos clasificados del periódico “La voz del interior”, de los meses de Enero, Mayo y Noviembre de cada año. 4. Pobreza remite a la carencia de bienes y servicios que determinada sociedad considera indispensable para todos sus miembros (Gutierrez, 2005) 5. Programa habitacional ejecutado con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 6. Según el Código de edificación de la Municipalidad de Córdoba, los edificios residenciales considerados “vivienda permanente” deberán mantener una relación superficie/habitante de 12 m2/hab. (Ord. 10741/04). 7. Tipología de informalidad, que a diferencia de las villas se produce organizada y generalmente de manera colectiva y cuyo trazado urbano se asemeja al de los sectores formales circundantes en la búsqueda de una regularización mas acelerada, como así también de evitar la imagen estimagtizante que tienen las villas

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Figura 4. Villa “Costanera”. Evolución 2001-2012 FUENTE: Google Earth, 2013

localizados en áreas donde los precios del suelo son elevados, los terrenos de los que las familias fueron erradicadas, se mantuvieron en desuso y permitieron que pudieran volver a los mismos (Fig.4). Reflexiones finales Frente a la forma territorial de la informalidad expresada en la relación espacio-sociedad-historia, la política habitacional de las últimas décadas en el municipio de Córdoba, se ha producido en otra dirección. Las ocupaciones informales crecen en cantidad y en densidad, por su propia e histórica lógica, aunque hay que reconocer el impacto de las acciones de la política habitacional sobre las informalidad. Las familias

trasladadas a sus nuevas casas formales, hacinados y distantes de sus lugares de trabajo o de mayores posibilidades de empleo, han preferido retornar a su vida en la villa. Los marginados del margen (Monayar, Melto y Bohnet, 2010), que lograron con el tiempo localizaciones urbanas consolidadas, proximidad entre residencia, servicio, empleo, etc., todos beneficios de que se goza habitando en áreas urbanas, fueron despojados con la relocalización marginal. La informalidad que la política ejecutada intentó mitigar, incrementó entre otros factores el hacinamiento, un indicador directo de la intensificación de la pobreza y el precio de suelo, dos variables de importancia en el círculo pobreza-informalidad-pobreza.•

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LA DIMENSIÓN SUBJETIVA DE LA SEGREGACIÓN RESIDENCIAL SOCIOECONÓMICA: LAS REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE EL TERRITORIO1 ANA LAURA ELORZA analauraelorza@hotmail.com

RESUMEN

ABSTRACT

En los últimos años ha habido un renovado interés por el estudio de la segregación residencial socioeconómica en la región; por lo general, éstos han estado centrados en el abordaje cuantitativo del fenómeno, en especial a la medición de los niveles segregación y a los efectos negativos de este fenómeno en la calidad de vida de la población, siendo escasos los estudios de la dimensión subjetiva de la misma. Sin embargo, en los últimos cinco años se han producido avances que contribuyen a una reflexión interpretativa de la importancia de lo subjetivo y simbólico en la comprensión de este fenómeno. En este articulo presentamos una análisis de la categoría teórica de las “representaciones sociales”, desde la cual nos posicionamos para entender esta dimensión de la segregación, ya nos permite conocer la “visión de mundo” que construyen los sujetos para actuar o tomar posición ante los distintos objetos sociales, en este caso, el territorio y el fenómeno de la segregación residencial socioeconómica.

In recent years there has been a renewed interest in the study of socioeconomic residential segregation in the region; normally, this studies have focused on the quantitative study of the phenomenon, especially the measurement of segregation levels and the negative effects of this phenomenon on the quality of life of the population, with few studies of the subjective dimension. However, in the last five years there have been advances that contribute to an interpretative reflection of the importance of the subjective and symbolic in understanding this phenomenon. In this paper we present a theoretical analysis of the category of “social representations” , from which we are positioned to understand this dimension of segregation, that lets us know the “world view” that subjects construct to work or take position on different social objects and, in this case , the territory and the phenomenon of socioeconomic residential segregation.

Palabras claves: Segregación residencial socioeconómica - Representaciones sociales - Estigmas territoriales.

Keywords: Socioeconomic residential segregation Social representations - Territorial stigmas

1. En este artículo se presentan avances desarrollados en la tesis doctoral “Segregación residencial socioeconómica en la ciudad de Córdoba. Dinámica

y efectos en la calidad de vida de la población pobre segregada” bajo la Dir. de Dra. Cecilia Marengo. CONICET- Instituto de Investigación de Vivienda y Hábitat ( FAUD- UNC).

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1. Introducción En las últimas décadas, el fenómeno de la segregación residencial socioeconómica ha tomado una renovada relevancia2 , debido a la constatación de los impactos de la reestructuración del modelo de acumulación capitalista en las estructuras urbanas de las ciudades. Distintos investigadores (Davis, 2006; Borja, 2007; De Mattos 2010, etc.) destacan entre los nuevos rasgos de las metrópolis, los siguientes: metropolización extendida, fragmentación espacial, aumento de desigualdades sociales y profundización de la segregación residencial. Haciendo un análisis de la producción científica sobre esta temática, Sabatini (2003) menciona que la tendencia de esos estudios ha sido el abordaje cuantitativo, respecto a: la medición de la segregación (Vignoli, 2001; Rodriguez y Arriagada, 2004; Aliaga-Linares y Alvarez-Rivadulla, 2010; Groisman, 2011); y a los efectos negativos de este fenómeno en la calidad de vida de la población pobre (Katzman, 2009; Sabatini 2003; Queiroz Ribeiro, 2005; entre otros), siendo escasos los estudios de la dimensión subjetiva de la misma. Sin embargo, en los últimos cinco años se han producido avances que contribuyen a una reflexión interpretativa de la importancia de lo subjetivo y simbólico en la comprensión de este fenómeno (Saravi, 2008; Quiceno Toro y Sanin Naranjo, 2009; Gissi y Soto, 2010). Continuando con estos esfuerzos, nos interesa abordar la dimensión subjetiva de la segregación residencial socioeconómica (SRS) de los sujetos habitantes de áreas

segregadas en la ciudad de Córdoba, ya que consideramos que este fenómeno es espacial y social, no puede ser comprendido solamente desde una perspectiva objetiva, debido que la conformación de los territorios es para los sujetos individuales y colectivos una práctica simbólica, al otorgarle sentidos al territorio en el que habitan (arraigo, pertenencia, identidad, etc.). Por lo tanto, para realizar este análisis, consideramos pertinente recuperar la teoría de las “representaciones sociales”; esta teoría ha permeado las ciencias sociales porque constituye una nueva unidad de enfoque que unifica e integra lo individual y lo colectivo, lo simbólico y lo social; el pensamiento y la acción (Herner, 2010); es decir, conocer y comprender las representaciones sociales de los sujetos, nos permite conocer la “visión de mundo” que construyen, pues el conocimiento del sentido común es el que la gente utiliza para actuar o tomar posición ante los distintos objetos sociales, en este caso, el territorio y el fenómeno de la segregación residencial socioeconómica. En este trabajo, presentamos una revisión conceptual de la categoría de las representaciones sociales fundamentando su contribución al estudio y análisis del territorio, y en especial, de la dimensión subjetiva de la SRS. En primer lugar, desarrollamos la conceptualización de la segregación residencial socioeconómica y sus dimensiones, enfocándonos en lo subjetivo de este fenómeno. En segundo lugar, avanzamos en la definición sobre las representaciones sociales y su pertinencia para abordar la construcción de las “visiones del

2. Este tema ha sido sido abordada por distintas perspectivas teóricas, desde inicios del Siglo XX, siendo pioneros los aportes de la Escuela de Chicago. Park, Burgess y Mckenzie.

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mundo” de los sujetos sobre el territorio, como soporte material y simbólico, de su reproducción social. En tercer lugar, analizamos la dinámica de la construcción de las representaciones como estigmas territoriales, dando cuenta de la relación directa entre éstas y las prácticas que desarrollan los sujetos, lo cual contribuye a reforzar la segregación residencial de los grupos marginados y las situaciones de reproducción de la pobreza. Por último, presentamos algunas conclusiones arribadas a partir del análisis conceptual de a las categorías analizadas y sus aportes para el estudio de la SRS.

proceso condicionado por las dimensiones objetivas de la segregación, así por ejemplo, las áreas con alta concentración de pobres puede asociarse con una serie de estigmas, temores, valoraciones, etc. Sin embargo, debemos aclarar que la relación entre ambas dimensiones no es univoca, los estigmas territoriales no necesariamente desaparecen o se debilitan cuando la segregación objetiva disminuye (Saravi, 2008).

2. La segregación residencial socioeconómica y sus dimensiones

En la década del sesenta del siglo XX, Serge Moscovici retoma la idea de Emile Durkheim sobre la existencia de “representaciones colectivas”; integrándola con aportes de otras corrientes teóricas como la etnometodología, el interaccionismo simbólico y la fenomenología; buscando dejar atrás el abordaje individual de los procesos psicosociales (Petracci y Kornblit, 2004). Adopta el término de representaciones sociales (RS), porque considera que éstas son más apropiadas para ser comprendidas por las sociedades modernas, en el sentido de entenderlas como nociones generadas y adquiridas, cubriendo el carácter preestablecido y estático que tenían en la visión clásica; en las representaciones sociales lo que cuenta son las interacciones, los procesos de intercambio a partir de los cuales se elaboran dichas representaciones confiriéndoles su carácter social (Herner, 2010). Desde la propuesta de la teoría en su libro El psicoanálisis, su imagen y su público (1961)3 , las representaciones sociales se han convertido en una importante herramienta conceptual4 para entender los sistemas simbólicos, la dinámica de las interacciones sociales y los determinantes de las prácticas sociales de los diferentes grupos; como plantea Jean Claude Abric (1994) la representación, el discurso y la práctica se generan mutuamente. Moscovici (1973) entiende a las RS como sistemas de valores, ideas, creencias y prácticas que producen los sujetos en la interacción con la realidad social, y desempeñan un rol importante porque: primero, establecen un orden que capacita a los individuos a orientarse en su mundo material y social y dominarlo; y segundo, hacen posible la comunicación proveyendo a los sujetos de un código para el intercambio social y de un código para nombrar y clasificar los distintos aspectos de su mundo y de su historia individual y colectiva (citado en Moñivas, 1994: 411). Por su parte, Denise Jodelet (1986) avanza en el desarrollo de la teoría de las representaciones sociales y considera que son “una manera de interpretar y pensar nuestra realidad cotidiana, una forma de conocimiento social (…) el saber del sentido común, se constituye a partir de nuestra experiencias, pero también de las informaciones, conocimientos y modelos de pensamiento que recibimos y transmitimos a través de la tradición, la educación y la comunicación social (…) Este conocimiento participa en la construcción social de nuestra realidad” (remarcado por la autora, 1986:473). En este sentido, estas representaciones constituyen modalidades de pensamiento práctico orientados hacia la comunicación, la comprensión y el dominio del entorno social, material y simbólico

En la bibliografía especializada en cuestiones urbanas, en muchas oportunidades se suele referir a procesos de división social del espacio, segregación social y residencial de manera indistinta, nuestro posicionamiento nos acerca a la definición de Sabatini (2004), quien considera a la segregación residencial socioeconómica como un fenómeno que consiste en una relación espacial: de proximidad territorial o de separación entre personas pertenecientes a un mismo grupo socio-económico (Ibíd: 279), que puede estar relacionada con el mercado de suelo y vivienda, como con otras prácticas coercitivas o no. La segregación residencial presenta tres dimensiones: 1) el grado de concentración espacial de los grupos sociales (en términos de localización urbana), 2) la homogeneidad que presentan las diferentes áreas de la ciudad en términos de su composición social, y 3) la percepción que las personas tienen de la segregación, como fenómeno espacial. Este autor explica, que las dos primeras dimensiones hacen referencia al aspecto objetivo de la segregación, aunque cada una capta una arista distinta del fenómeno, mientras que la tercera dimensión se relaciona con aspectos subjetivos. Esta última, es importante dado que se relaciona con la identidad y con el prestigio asignado a barrios o zonas en la ciudad, y contribuye a la construcción de estigmas territoriales con efectos en términos de las posibilidades de integración social de los residentes en esas áreas. Según Sabatini, Cáceres y Cerda (2001) la mayor escala alcanzada por la segregación en la última década, agudiza los efectos de aislamiento físico, laboral y social de estos grupos y contribuye a la segregación subjetiva, es decir, el asilamiento físico de los otros grupos sociales ayuda a que crezca la sensación de “estar de más”. A lo que se suma la imagen que los demás habitantes de la ciudad tienen de estos sectores segregados, que contribuye al surgimiento de estigmas territoriales. Por todo lo antes mencionado, consideramos importante incorporar la dimensión subjetiva en el análisis de la segregación, ya que lo subjetivo se relaciona con la identidad y con el prestigio asignado a barrios o zonas completas de la ciudad, contribuyendo a la construcción de los estigmas territoriales y su reproducción (Sabatini y Cáceres, 2004), reforzado muchas veces desde los medios de comunicación (Wacquant, 2007). Esta dimensión hace referencia a un proceso de construcción social por medio del cual se construyen, atribuyen y aceptan intersubjetivamente ciertos sentidos al y sobre el espacio;

3. Aproximación conceptual: ¿Qué son las representaciones sociales?

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(Ibid, 474); y se constituyen en guías para la acción (Abric, 1994). Las RS se presentan de diferentes formas, que pueden ser: imágenes que condensan un conjunto de significados; sistemas de referencia que nos permiten interpretar lo que nos sucede, e incluso dar un sentido a lo inesperado; categorías que sirven para clasificar las circunstancias, los fenómenos y a los individuos con quienes tenemos algo que ver; teorías que permiten establecer hechos sobre ellos, etc. (Jodelet, 1986). Una caracterización correcta de las RS se debe referir a las condiciones y a los contextos en los que surgen las representaciones, a las comunicaciones mediante las que circulan y a las funciones a las que sirven dentro de la interacción con el mundo y los demás sujetos. Esto significa que las RS se definen por un contenido (informaciones, imágenes, opiniones, actitudes, etc.) respecto a un objeto: un trabajo a realizar, un acontecimiento económico, un personaje social, etc.; segundo, que es la representación de un sujeto en relación con otro sujeto; de esta forma la representación es tributaria de la posición que ocupan los sujetos en la sociedad, por lo tanto toda representación es representación de algo y de alguien, constituye el proceso por el cual se establece su relación, esto da cuenta que la representación es de carácter simbólico, es una interpretación de la realidad (Ibíd). Producidas a través de intercambios sociales, y transmitidas a través de los procesos de socialización, las representaciones sociales “habitan” a los sujetos particulares; por lo tanto las mismas se ubican en un punto intermedio entre lo individual y lo social. En relación a ésta última, que es la que nos interesa en este trabajo, debemos mencionar que las representaciones sociales nos permiten capturar los elementos comunes de una diversidad de respuestas a partir de condiciones estructurales compartidas por actores individuales o colectivos. Lo social interviene a partir del contexto particular en el cual producen y reproducen las nociones de sentido común, y también por medio de las comunicaciones entre los individuos y los marcos de pertenencia social específica de cada uno de ellos, con lo que esto implica en términos de códigos, valores e ideología (Jodelet, 1986). Las representaciones son generadas

y compartidas socialmente, lo cual no significa que sean genéricas, es decir, que existan representaciones sociales universales a todos los objetos de la realidad social; por el contrario, se producen respecto a objetos específicos y varían según su naturaleza; estas reflejan la diversidad de los agentes y la pluralidad de sus construcciones simbólicas, en virtud a la subjetividad del agente y a la especificidad de su contexto sociocultural (Piñero Ramirez, 2008). Jean Abric (1994) destaca la importancia de las RS para comprender las prácticas de los sujetos, e identifica que esto se relaciona a las funciones que éstas desempeñan, que son: a) Permiten entender y explicar la realidad, ya que las RS definen el marco de referencia común que permite el intercambio social, la transmisión y difusión del saber “ingenuo” o “común”; b) Definen la identidad y permiten salvaguardar la especificidad de los grupos, a través de las RS los sujetos construyen una identidad común con los se comparten normas y valores social e históricamente producidos. Esta función identitaria de las representaciones les da un lugar primordial en los procesos de comparación social; así las RS de su grupo es marcada por una sobrevaloración de alguna de sus características para proteger la imagen de su grupo de pertenencia; c) Conducen las prácticas sociales, el sistema de precodificación de la realidad que constituye la RS es una guía para la acción; este proceso resulta de tres factores esenciales: primero, la representación interviene directamente en la definición de la finalidad de la situación, determinando así, el tipo de relaciones pertinentes para el sujeto; segundo, la RS produce un sistema de anticipaciones y expectativas; y tercero, es prescriptiva de comportamientos o practicas, define lo licito, tolerable o inaceptable en un contexto social dado. d) Justifican las prácticas desarrolladas, a través de la configuración de los estereotipos, la RS tiene por función perpetuar y justificar la diferenciación social, es decir, pretender la discriminación o mantener una distancia social entre distintos grupos. (Abric, 1994: 15-17) El análisis de estas funciones demuestra cómo ellas son indispensables para la comprensión de la dinámica social y definen

3. En este estudio clásico sobre las representaciones sociales del psicoanálisis, Moscovici (1961) muestra los mecanismos por los que distintos grupos de la sociedad francesa anclan al psicoanálisis en sus sistemas creencias, intereses e ideologías propia. 4. Además, esta categoría teórica se relaciona estrechamente con otros conceptos como: el de construcción social de la realidad de Berger y Luckman (1966), habitus de Bourdieu (1984), imagi¬narios sociales de Castoriadis (1975), entre otros (de Alba, 2009).

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la llamada conciencia colectiva, la cual se rige con fuerza normativa en tanto instituye los límites y las posibilidades de la forma en que las mujeres y los hombres actúan en el mundo (Herner, 2010). Las representaciones sociales, en síntesis, constituyen una forma de conocimiento y valoración del mundo socialmente compartido por un grupo social en un contexto u momento histórico específico. Cabe estacar que estas representaciones no son mecánicas, sino que son producidas y de-construidas a partir de la experiencia individual, de las informaciones y concepciones que recibimos a través de los distintos agentes y procesos de socialización: la familia y redes sociales, la educación, la tradición, la religión y la comunicación social (Serra Vazquez, 2011). 3.a El territorio como objeto de representación Partimos de comprender al territorio como una realidad multidimensional, idea de Mançano Fernandez (2009) que trasciende la comprensión del mismo sólo como escenario de las relaciones sociales, proponiendo la categorización de los territorios materiales, como: espacios de gobernanza, de propiedad como espacio de vida y espacios relacionales, y los territorios inmateriales, referido al mundo de las ideas, de las intencionalidades, que coordina y organiza el mundo de las cosas y de los objetos, por lo tanto del territorio material. Territorios que se sobreponen y se interrelacionan, lo que configura diferentes formas de percepción, valoración y apropiaciones de los mismos, es decir, de representaciones sociales sobre el territorio. Entonces, consideramos a la territorialidad como un proceso que se vincula con la apropiación, la identidad y afectividad espacial, que se integran delimitando territorios apropiados por derecho, de hecho y afectivamente (Montañez Gomez y Delgado Mahecha, 1998). Desde esta lógica de producción de representaciones sociales sobre el territorio, se comprende que el mismo proceso de territorialidad configura una sectorialización del territorio, separando, segregando las relaciones sociales y la interacción de los grupos sociales, y reforzando los procesos de diferenciación social. Retomando lo trabajado por Bourdieu (1999), este autor considera que el espacio social está inscripto en las estructuras espaciales a la vez que en las estructuras mentales, en los habitus de los agentes, por lo tanto, las grandes oposiciones sociales objetivadas en el espacio físico (para nuestro caso de estudio podemos referir a las oposiciones barrio/ villa, centro/periferia, etc.), tienden a reproducirse en los espíritus y el lenguaje, en la forma de oposiciones constitutivas de un principio de visión y división, es decir, en tanto categorías de percepción y evaluación o de estructuras mentales, en otros términos en las representaciones sociales y en las practicas que desarrollan los agentes. En este sentido, el territorio contribuye a formar el habitus y viceversa, a través de los usos sociales que induce a darle; ya que como sistema de disposiciones para percibir, pensar, actuar, se configuran las “definiciones practicas de lo posible y lo imposible, lo pensable y lo impensable, de lo que es para nosotros y lo que no es

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para nosotros” (Gutierrez, 2005: 56). Así, las distintas territorialidades (barrios, countries, villas, asentamientos, barrios de vivienda social, etc.), producidas por diferentes prácticas y materializadas en bienes de disimiles características y calidades, se constituyen en diferencias simbólicas, que se expresan en las representaciones sociales construidas en torno al territorios y a los residentes de los mismos, como signos distintivos y de diferenciación social entre los grupos sociales. Desde este posicionamiento conceptual, consideramos que las representaciones sociales del territorio nos permiten comprender los significados de los lugares en relación de las características y de la identidad social del sujeto, según sus posiciones en la estructura social. Es por ello que el espacio como objeto de representación social involucra el conocimiento de los rasgos esenciales del territorio analizado, así como de los sujetos individuales o sociales que construyen tal representación, de acuerdo a la relación que mantiene con éste (sus formas de ocupación, su estatus legal con respecto al espacio, etc.) (de Alba, 2009). Cabe destacar, que este proceso de construcción de representaciones sociales es conflictivo, ya que en este proceso se producen también los territorios inmateriales, en el sentido de Mançano Fernandez (2009), es decir, las representaciones sociales orientan las prácticas e interacciones de los sujetos en escenarios de disputas territoriales, en los cuales la luchas por la apropiación material y simbólica del territorio es central, pero que además consisten en una lucha de las representaciones, en las que subyace la posibilidad de imponer una visión del mundo social a través de principios de división (como legítimo) (Bourdieu, 1999). 3.b Las representaciones sociales como estigmas territoriales En párrafos anteriores definimos a las representaciones sociales como sistemas de valores, ideas, creencias y prácticas que producen los sujetos en la interacción con la realidad social. La construcción de estas representaciones implica un proceso de categorización, de etiquetamiento respecto un objeto, una persona o grupos social o a una situación. En este sentido, podemos comprender a los estigmas como un tipo de representaciones sociales. Goffman (1998) define al “estigma” como un estereotipo definido a partir de la percepción de cualidades negativas respecto de una persona o grupo social, tales cualidades asignadas son descalificatorias, definiendo marcas o huellas indelebles y permanentes en el tiempo en las personas5 y que tienen como implicancia prácticas de diferenciación, evitamiento y segregación. Vinculando este concepto con el territorio, Wacquant (2007) plantea que el espacio se instituye también como representación de la alteridad a través del estigma (“estigma territorial”), como “otro” extraño, lejano e inaprehensible; y hace mención del poderoso estigma asociado a la residencia en los espacios restringidos y segregados, que denomina “barrios del exilio”, en que quedan cada vez más relegadas las poblaciones marginadas o condenadas a la superfluidad por la reorganización

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postfordista de la economía y el Estado. Este autor presenta las diferencias existentes entre “zonas desfavorecidas” como el gueto de Chicago y la banlieue6 francesa; y advierte sobre el uso del término “gueto”, cuyo uso descontrolado en Francia ha tenido como efecto principal reforzar la estigmatización que tiende a hacer de las banlieues guetos simbólicos. Asimismo, destaca que esos barrios de relegación son resultado de las políticas estatales de vivienda, urbanismo y planificación regional, por lo que concluye, su surgimiento, consolidación y dispersión final son en esencia una cuestión política (Ibíd: 2007). Como resultado de sus investigaciones identifica los siguientes efectos que produce el estigma territorial en la vida cotidiana de la población de estos enclaves de pobreza: el sentimiento de indignidad afecta negativamente a las relaciones interpersonales y dificulta las posibilidades de éxito escolar o laboral; se percibe una correlación entre la degradación simbólica y el deterioro físico de estos barrios, en que los sujetos del exterior evitan transitar y relacionarse con estos sujetos; se estimulan estrategias de evitamiento mutuo entre vecinos lo que produce desconfianza y dificulta el establecimiento de relaciones solidarias para desarrollar acciones colectivas; y por último, la frustración de ser pobre en una sociedad en que el consumo es la condición de dignidad social. Por otra parte, desde una perspectiva semejante Bourdieu (1999), sostiene que el barrio estigmatizado degrada simbólicamente a quienes lo habitan, los cuales, hacen lo mismo con él. La concentración en un mismo lugar de una población homogénea en la desposesión también tiene el efecto de redoblar esta última, particularmente en materia de cultura: las presiones que, en el nivel de la clase, el establecimiento escolar o la urbanización, ejercen los más indigentes, producen un efecto de arrastre hacia abajo y por lo tanto de nivelación y no dejan otra salida que la huída (la más de las veces prohibida por falta de recursos) hacia otros lugares. En este sentido, sostiene que la estigmatización territorial refuerza el “encadenamiento a un lugar” de los sectores con menos capitales a las peores áreas de la ciudad.

4. Conclusiones A lo largo del artículo hemos desarrollado conceptualmente la dimensión subjetiva de la segregación residencial socioeconómica y la categoría representaciones sociales, como una perspectiva desde la cual analizar teóricamente este fenómeno urbano, la cual nos permite integrar las dimensiones de lo individual y lo social en las formas de “apreciar” y “comprender” que tienen los sujetos de sus barrios y la relación con los otros grupos sociales. Posteriormente, trabajamos sobre el territorio como objeto de representación, dando cuenta que este proceso de definiciones de “modos” y “visiones” de comprender a la ciudad y las formas de apropiación del territorio, se encuentran en un proceso de definición constante, lo cual implica disputas ideológicas entre los distintos actores sociales y sectores de la población. Nos parece importante destacar, que las representaciones sociales no sólo se construyen en la subjetividad de los sujetos, a nivel individual y social, sino que fundamentan prácticas y acciones que tienen consecuencias materiales en la ciudad, de la cual derivan los procesos segregativos. En muchos casos, esta separación y distinción de áreas de la ciudad y de territorios según las condiciones socioeconómicas de la población, son promovidos desde los ámbitos “privados” por los desarrollistas inmobiliarios (countries, complejos cerrados de torres, etc.) y motivados bajo criterios de diferenciación social, pero también son generados por las políticas públicas habitacionales; lo que da cuenta de accesos diferenciales en oportunidades educativas, laborales, sanitarias y culturales. En este sentido, para investigaciones posteriores consideramos necesario avanzar en el estudio sobre el rol del estado en la producción y profundización de los procesos de segregación residencial de la población de bajos recursos a través de sus políticas públicas, teniendo en cuenta los cambios producidos en la configuración de la ciudad de Córdoba de los últimos años a través del programa “Mi Casa, Mi Vida”7 . •

5. Este autor realiza una clasificación de los estigmas según su naturaleza: estigmas corporales, estigmas del carácter y estigmas tribales. . 6. Se puede traducir por “suburbio”, el autor la utiliza para referirse a los barrios obreros de la periferia urbana francesa. 7. Programa que tiene como objeto relocalizar las villas en riesgo ambiental, localizadas a orillas del rio Suquía y de los canales de riego. Financiado por el

Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y aportes del gobierno de la provincia de Córdoba, ha realizado el traslado de aproximadamente 70 villas miseria a 47 nuevos barrios , en 9870 nuevas viviendas. La localización de los conjuntos habitacionales ha producido una nueva distribución de la población pobre en la ciudad, trasladándolos del anillo central e intermedio a los anillos periféricos, en sectores con mayor concentración de hogares con necesidades básicas insatisfechas, conformando barrios con características tipológicas únicas, espacialmente uniformes y con perfiles sociales homogéneos.

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