Page 1

6 / Buscando siempre el consenso


ÍNDICE 4 Licencia social

10 Magistral

16 Aporte minero 18 20 21 23 24 25

Las Bambas Bayóvar Michiquillay La Granja Alto Chicama Toromocho

26 Viñeta

¿Cómo lograr que los ciudadanos confíen, apoyen y se beneficien

de las inversiones?


GLOSARIO Xstrata > Empresa global con sede en Suiza. En 2004 se adjudicó el derecho de exploración del proyecto Las Bambas. Su división Xstrata Cooper también es dueña, en el Perú, de minera Tintaya (Cusco) y tiene un 33% de participación en la minera Antamina. Es el cuarto mayor productor de cobre en el mundo. Minas a tajo abierto > También llamada explotación a cielo abierto. Son minas construidas mediante excavaciones mecánicas o con explosivos, económicamente rentables cuando los yacimientos de minerales están cercanos a la superficie. Las canteras son un ejemplo de ello.

Plan de Sensibilización Social > Documento aprobado por ProInversión en 2009 para que su Dirección de Asuntos Sociales y Posprivatización pueda definir sus funciones y abordar el tema social Morococha > Distrito minero sobre los 4.500 metros de los proyectos de altitud, ubicado en la provincia de Yauli (Junín). El mineros siguiendo pueblo será trasladado a una nueva zona, a cuatro una estrategia de kilómetros del lugar, para que en sus terrenos la negociación que minera Chinalco construya el proyecto cuprífero To- prevenga eventuaromocho, que iniciará operaciones en 2012. les conflictos. 2 - PROINVERSIÓN

Canon minero > Es la distribución de los ingresos y rentas obtenidas por el Estado por concepto de explotación minera. Este porcentaje, fijado por el Ministerio de Economía y Finanzas de acuerdo a criterios de pobreza, población, y déficit de infraestructura, es entregado a los gobiernos regionales y locales. Por ejemplo, el 40% del canon va para la provincia y el distrito donde se explota el mineral. Moquegua es la región que más dinero recibe por canon minero.

Reasentamiento > Es la mudanza de una población para hacer posible la construcción de obras en el espacio que ocupaban. En el caso de las mineras, éstas se encargan de pagar a los propietarios por sus terrenos y de construirles una casa con acceso a servicios básicos en la zona donde se ubicará el nuevo pueblo.

Posprivatización > Oficina que tiene a cargo el seguimiento de las obligaciones de los concesionarios para resolver los contratos en cuando se detecte el incumplimiento de los mismos. En 2008, ProInversión decidió resolver el contrato de venta de un paquete de hoteles firmado en 1995. El comprador, Compañía Distribuidora S.A., se había comprometido a abonar US$ 11.3 millones por cinco antiguos hoteles de turistas (Ica, Chimbote, Iquitos y dos de Huaraz); sin embargo, no cumplió con los pagos que debían terminar en el año 2000. Tras un proceso, se optó por anular la venta y recuperar los hoteles para volverlos a vender.

CONSENSO - 3


EN BUSCA DE LA LICENCIA

SOCIAL

4 - PROINVERSIÓN

CONSENSO - 5


E

n los primeros años de la década del 90, el Perú inició un amplio proceso de privatizaciones. El Estado se concentró en vender activos de las empresas estatales como minas, fundiciones y refinerías. Sin embargo, ante la fuerte presión política y la escasa popularidad, los procesos de privatizaciones perdieron impulso y dinamismo; a su vez, se concluyó con la transferencia de los activos operativos estatales. Es así que a partir de los últimos años de la década se da inició a una segunda etapa de procesos basada en promocionar las inversiones en prospectos y proyectos mineros de propiedad del Estado. Luego de la promoción, el Estado concesionaba un proyecto a una compañía privada dispuesta a invertir lo necesario para su desarrollo en un periodo determinado, bajo un marco legal y económico que ofrecía seguridad a ambas partes. En el sector minería, por ejemplo, se dieron experiencias exitosas desde las etapas de exploración y explotación (con una clara visión de desarrollo sostenible) de un yacimiento concesionado.

Reglas claras Las concesiones mineras promovidas en la última década tienen reglas mucho más claras para el inversionista nacional

6 - PROINVERSIÓN

o extranjero. Por primera vez se incorporaron penalidades por el incumplimiento de compromisos y los inversionistas asumieron los riesgos de las exploraciones, fijando plazos y metas de inversión mínima garantizada y asumiendo compromisos de ejecución. El marco contractual también establece compromisos de Responsabilidad Social Empresarial por el lado del inversionista. En tanto por el lado del Estado, se marca un hito social, al destinar las contraprestaciones recibidas a la creación de Fondos Sociales para el desarrollo de proyectos sostenibles a favor de las comunidades de la zona de influencia. Los contratos que las empresas inversionistas firman con el Estado tienen rango de ley. Las lecciones aprendidas a lo largo de los años se han ido incorporando a los nuevos procesos encargados a ProInversión. Como complemento, se puede añadir que la experiencia en minería ha permitido incorporar el tema de la inclusión social a recientes procesos de concesión de infraestructura como es el caso del Terminal Portuario de Paita. Allí se constituyó el Fondo Social - Paita destinado a proyectos en educación, salud y desarrollo de capacidades a favor de la provincia.

La labor de campo Desde hace varios años y en el marco de los procesos de concesión (inicialmente en los mineros) ProInversión ha priorizado y desarrollado una estrategia de sensibilización previa a la promoción de los proyectos encargados. Gracias a este mecanismo de acompañamiento social se genera un proceso de participación ciudadana (involucramiento) de abajo hacia arriba en todas las comunidades del ámbito de influencia. ProInversión promueve el diálogo y la búsqueda del consenso. Las comunidades resultan una pieza vital en esta tarea, ya que este espacio de comunicación y diálogo genera confianza entre las autoridades, representantes y comuneros. Experiencias como Las Bambas, Michiquillay, Bayóvar son los mejores ejemplos de que cuando se informa a las comunidades también se superan las resistencias y el rechazo a la inversión privada. Por eso son los propios comuneros los que impulsan y legitiman el proyecto. La mayoría de los proyectos mineros concesionados en la última década han partido de escenarios similares, donde los recursos minerales por explotar se encuentran en zonas con un alto índice

de pobreza; es decir, donde existen necesidades inmediatas que suplir. Ello se constituye en un primer reto. Otro aspecto en la dinámica de inserción con las comunidades es que un proyecto minero genera expectativas en la población. La comunidad ve a la empresa o al futuro inversionista como el agente que solucionará sus problemas y cubrirá sus necesidades incluso suplantando al Estado como impulsor de servicios básicos y de infraestructura. La información y difusión deben ayudar a distinguir entre la responsabilidad del Estado y la responsabilidad empresarial. También se toma en cuenta la realidad socioeconómica y cultural de las comunidades. ProInversión en tal sentido privilegia –en todos los proyectos encargados– el diálogo con las autoridades regionales, locales y con los representantes de las comunidades para conocer qué piensan acerca del proyecto, y conocer sus demandas. Este último aspecto ha permitido que ProInversión –dentro de su labor de sensibilización social– actúe en determinadas circunstancias como el facilitador con sectores y entidades del Estado a fin de desarrollar proyectos orientados a cubrir necesidades insatisfechas.

CONSENSO - 7


En este mismo proceso de experiencia y aprendizaje, es fundamental la identificación de los líderes dentro de las comunidades y regiones. Ellos posteriormente desempeñarán el rol de interlocutores entre el Estado y la población. La labor de acompañamiento social facilita las relaciones entre ProInversión, que representa al Estado, el inversionista y las comunidades. Así se previenen situaciones de conflicto que puedan afectar el normal desarrollo del proceso. La labor de ProInversión, como agencia promotora de la inversión privada, es fortalecer la institucionalidad y establecer una gestión confiable, transparente y responsable de los recursos. La idea es contribuir activamente al desarrollo de capacidades locales, la protección del medio ambiente, el respeto de las identidades culturales y valores sociales locales y regionales, así como al establecimiento de relaciones de confianza y el fortalecimiento de una cultura de diálogo entre el Estado, el inversionista y las comunidades.

Inversiones en un clima propicio ProInversión aplica una estrategia de abajo hacia arriba, incorporando a actores sociales. Esto ha permitido desarrollar un verdadero mecanismo de inclusión social en alianza con los más pobres como directos beneficiarios de las inversiones. Lo que se busca es facilitar espacios y herramientas de comunicación para que los grupos a favor de la inversión puedan difundir sus planteamientos y contrarrestar el cuasi monopolio mediático de los sectores opositores y radicales, que en muchos casos hacen usufructo de la pobreza.

8 - PROINVERSIÓN

Además, es una forma de prevenir conflictos sociales y propiciar un clima de paz, evitando la confrontación y el enfrentamiento dentro de la comunidad. La promoción de las inversiones sociales y de un esquema de inclusión previenen conflictos y pueden generar una base sostenible de apoyo al desarrollo de las comunidades adyacentes al proyecto

El ABC social: acercArse a la comunidad La idiosincrasia y cultura del mundo andino permiten afirmar la existencia de un pleno respeto hacia la comunidad y, por ello, hacia las autoridades comunales. Allí prevalece el principio del respeto mutuo. ProInversión ha entendido bien este modo de organización social en las comunidades del Perú. Por eso, el punto de partida en los proyectos encargados (cualquiera fuera su naturaleza) es relacionarse estrechamente con las comunidades. Ello forma parte del ABC social que en los últimos años caracteriza la labor social y la de sensibilización de la agencia. Una primera tarea de prospección social nos permite conocer a los dirigentes legítimos, así como las necesidades inmediatas de la comunidad. También se conocen las posibles inconveniencias que puede afrontar el proyecto (presencias de algunos organismos no gubernamentales opuestos a las inversiones y alto proselitismo político en el entorno). Conviene destacar que gran parte de los conflictos registrados en algunos proyectos obedecen a una intensa y sistemática campaña de desinformación y temores. Los dirigentes comunales, en ciertas ocasiones, son atraídos por el

discurso de grupos políticos que dicen que la minería acabará con sus cultivos y su ganado. Aquí resulta necesario realizar la promoción de la inversión en forma preventiva y con credibilidad. En esta etapa se inicia la labor directa con los comuneros a través de reuniones informativas, asambleas y talleres descentralizados (comunidad principal y anexos). Para ello los consultores de ProInversión se establecen en la propia comunidad. Este acercamiento tiene como propósito generar un elemento clave a lo largo de todo el proceso: la confianza La experiencia que se inició con el proyecto minero Las Bambas hoy es replicada en casi todos los proyectos que lleva adelante ProInversión.

¿Por qué informamos? La confianza se adquiere haciendo transparente el proceso. Por ello resulta sustancial que a través de las reuniones, asambleas y talleres, se informe a la población acerca del proyecto y los beneficios que puede alcanzar si se cristaliza la denominada licencia social (aceptación de la comunidad) al proyecto. A veces es en un proceso lento. Sin embargo, permite empoderar a la comunidad y al proyecto en sí. No siempre las comunidades esperan dinero, ni que se cubran sus necesidades de inmediato. Les importa la manera en que el Estado y los futuros inversionistas se relacionen con la población. La política del buen vecino siempre es bienvenida. La experiencia de ProInversión indica que los diálogos y exposiciones a las comunidades y anexos deben hacerse en un clima de distensión (la clave es saber escuchar y anotar sus inquietudes) y de la forma más sencilla y fácil de entender. Por ejemplo, en los proyectos mineros es recurrente escuchar: ¿En que consiste el proyecto? ¿Cuánto demorará la etapa de exploración? ¿Cuándo comenzará la explotación en la mina? ¿Cuánto pagará la empresa? ¿En que consiste el canon minero? Allí radica la importancia de dar mensajes claros y brindar información en forma transparente y de acuerdo a la marcha y desarrollo del proceso.

¿Cómo informamos? Difundir e informar sobre las bondades y alcances de un proyecto requieren de la utilización de herramientas de comunicación que sean de fácil acceso –y sin costo alguno– para las comunidades y el entorno de influencia.

En el Perú, y en particular en las zonas rurales, el medio por excelencia es la radio por su inmediatez y versatilidad para la emisión de mensajes. No existe comunidad que no cuente con un receptor, que muchas veces se convierte en el acompañante en sus faenas. El papel de la radio en el proyecto Las Bambas, en el departamento de Apurímac, fue decisivo para poder «interactuar» con las comunidades del ámbito de influencia. Allí se estructuraron programas propios (en las localidades de Challhuahuacho y Haquira) que se emitían en doble horario en quechua y español a través de emisoras locales. Ambos programas no estaban orientados a favor de la minería, sino al desarrollo de capacidades, de inserción al mundo moderno y a la posibilidad de convivir con la inversión privada en diversos rubros productivos. El programa, conducido por lugareños, era una ventana para que los ciudadanos conocieran nuevas oportunidades de desarrollo sin perder su historia y costumbres. Allí también –en una segunda etapa– se distribuyeron boletines informativos en las dos provincias del área de influencia (más de 20 distritos). Se daba a conocer los beneficios directos colaterales del proyecto minero con la creación del Fideicomiso Social (hoy Fondo Social Las Bambas) en proyectos de agricultura, ganadería, carreteras, electrificación, salud, educación, internet, etc. Una experiencia similar se cristalizó dos años después como paso previo a la concesión del proyecto Minero Michiquillay, en Cajamarca. En las comunidades de Michiquillay y La Encañada se capacitó a jóvenes líderes locales que se encargaron de la dirección de los programas de radio y boletines de prensa local.

De esta forma el acompañamiento que realiza ProInversión con dirigentes y líderes comunales tiene un mayor efecto porque permite una difusión más directa y rápida de los temas inherentes al proyecto. Una vez logrado las condiciones favorables para un proyecto, la empresa que gane la concesión y los pueblos ubicados en su zona de influencia deberán garantizar una convivencia favorable para todos. Es el inicio de una nueva historia.

CONSENSO - 9


¿cómo se puede desarrollar una concesión minera que satisfaga a todos: inversionistas, Estado y comunidad?

10 - PROINVERSIÓN

CONSENSO - 11


En una muestra de que el Estado, la empresa privada y las comunidades campesinas pueden llegar a acuerdos a través del diálogo y sin violencia, el Poder Ejecutivo suscribió ayer un acuerdo con las autoridades y los pobladores de Conchucos y Pampas para que la empresa Milpo ejecute el proyecto minero Magistral, en la provincia de Pallasca, Áncash». Así informaban los diarios al día siguiente de la firma del acuerdo que marcaba un hito en la historia reciente de la minería. Era diciembre de 2011 y con la firma se dejaba todo listo para que el Contrato de Opción de Transferencia de las concesiones mineras que conforman el Proyecto Minero Magistral entrara en vigencia y que el proyecto fuera puesto en marcha por el ganador del proceso desarrollado por ProInversión. Pero, ¿qué hace que el proyecto Magistral sea tan especial? ¿Por qué los medios de comunicación resaltaban la firma de la concesión con palabras elogiosas, cosa poco frecuente en la prensa? Lo que resultaba poco común es que, en un contexto en que algunos de los nuevos proyectos mineros eran rechazados por las poblaciones, Magistral era bienvenido por la comunidad en la que se iba a desarrollar. «Nuestra comunidad ha decidido aceptar el compromiso de llevar adelante este proyecto a través de un Convenio Marco de Acuerdo Social, porque representa una oportunidad de trabajo y la ruta para el desarrollo sostenible, con la

12 - PROINVERSIÓN

inclusión social tan largamente esperada», dijo el presidente de la comunidad de Conchucos, Santos Quiñonez, en la ceremonia de la firma. «Los resultados logrados en este sano ejercicio del diálogo alturado que nuestra comunidad ha desarrollado con ProInversión demuestran que es posible enlazar el progreso de nuestros pueblos con el desarrollo responsable de la minería, que respete nuestra cultura y nuestro medio ambiente. Por ello consideramos que este modelo debe servir de ejemplo para otras comunidades campesinas del país». Al respecto, el presidente del Consejo de Ministros, Oscar Valdés, dijo: «Dos comunidades antagónicas —Conchucos y Pampas— se han puesto de acuerdo para luchar contra la pobreza y explotar los recursos minerales en la zona, en el proyecto Magistral. La comunidad ha recibido US$4,4 millones para el fondo social, se les garantiza US$ 10 millones en etapa de exploración, y durante explotación que se proyecta a 15 años, se calcula US$ 90 millones». Por su parte, el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, dijo que las negociaciones de licencia social permitieron llegar a consensos que derivaron luego en los acuerdos. «Este acontecimiento demuestra que sí se puede llegar a un acuerdo entre el inversionista, el Estado y las comunidades. Es un modelo que se puede aplicar de manera responsable con beneficios de mejores estándares de vida para todas las comunidades».

> El inversionista recibirá el proyecto con un Convenio Marco de Acuerdo Social, suscrito entre ProInversión y la Comunidad Campesina de Conchucos. Allí se establecerán las condiciones y compromisos de apoyo mutuo para el desarrollo

¿Cómo se hizo? No fue sencillo el camino que se siguió para que el proyecto Magistral tenga un final feliz. Todo empezó el 29 de setiembre de 2010, cuando mediante acuerdo del Consejo Directivo de ProInversión, se aprobaron las Bases del Concurso Público Internacional de Promoción de la Inversión Privada en el Proyecto Minero Magistral. Realizado el Concurso Público Internacional, se adjudicó la buena pro a la Compañía Minera Milpo S.A.A. El 3 de junio de 2011, Activos Mineros SAC (AMSAC), en su condición de ex titular de las concesiones mineras de Magistral, y Milpo, con intervención de ProInversión, suscribieron el Contrato de Opción de Transferencia de las concesiones mineras que conforman Magistral. Así, Milpo adquiría el derecho a realizar todos los estudios que le permitan definir la viabilidad técnica y económica del proyecto y optar por continuar o desistir de realizar la inversión en el depósito minero. ProInversión optó por seguir un modelo diferente al que se había promovido en otros proyectos mineros, de acuerdo a dos aspectos importantes que fueron consignados en las bases del concurso:

del proyecto así como el compromiso de la comunidad de apoyar la aprobación de los estudios de impacto ambiental. En esta etapa se identificarán expresamente los beneficios que la comunidad recibirá desde el inicio del proyecto. > Las negociaciones por el uso de los terrenos superficiales para el desarrollo del proyecto serán realizadas directamente por ProInversión con la comunidad, propietaria de las tierras. Allí se discutirán todos los términos del Contrato para que el inversionista, respetando los resultados de esta negociación, suscriba el contrato con la comunidad.

Fue un largo proceso que duró unos 18 meses. Durante ese tiempo se fue construyendo pacientemente la relación de confianza entre ProInversión y la comunidad. Esta recibió, desde el inicio de la negociación, la información técnica adecuada y traducida a términos sencillos y comprensibles. Se puso mucho énfasis en el trato respetuoso de sus costumbres, desterrando el «limeñismo» propio de algunos funcionarios públicos o privados que «llegan haciendo alarde de su autoridad», al decir de uno de los miembros de la comunidad.

Confianza más confianza La confianza fue un factor clave. La empatía del responsable del equipo que se asienta en el lugar y de su personal influye mucho. Convivir con los miembros de la comunidad, asistir a las reuniones de trabajo, aceptar la preferencia de que éstas sean en su propio terreno, contribuyó mucho a facilitar la negociación. La gente de la comunidad comprendía que no era fácil para los funcionarios viajar por tierra para llegar a su distrito, donde sólo hay transporte tres días por semana. Son riesgosas las trochas carrozables, zonas de intensa neblina o lluvias torrenciales, a más de 3.000 metros de altura. Para ellos significaba que el Estado se preocupaba por su pueblo. Era la primera vez que los visitaba representado por personal de ProInversión. Se participó en unas doce asambleas comunales, realizadas sólo domingos o feriados. Cada invitación a estas reuniones para exponer algún punto de interés sobre el proyecto o sobre los beneficios esperados significaba trabajar todo el fin de semana con mucha intensidad. Las asambleas reunían a 500 ó 600 personas, y en ellas había grupos adversos a la inversión minera, camuflándose bajo un lenguaje ambientalista y defensor del agua y de la «vida». Fueron reuniones en muchos casos muy tensas debido a algunos integrantes marcadamente opositores al proyecto.

CONSENSO - 13


¿Qué es el Fondo Social Magistral?

Antes de cada reunión, en ProInversión se preparaba material de difusión para los asistentes y se editaban boletines informativos ilustrados. Se realizaron también mensajes radiales explicativos para enfrentar la oposición de los grupos radicales. «Ha habido muchas veces situaciones sorprendentes como, por ejemplo, la posición que adoptaban determinados líderes, que en un momento se ponían del lado nuestro y al siguiente día se habían cambiado al lado opositor. No obstante, la confianza que se había logrado con muchos de ellos permitía obtener la verdad de ese cambio y lográbamos revertir la situación», dice Roger Incio, actual jefe (e) de Proyecto en Asuntos Mineros de ProInversión. La Asamblea Comunal designó a un equipo negociador, liderado por un dirigente de mucha ascendencia y que inicialmente era el de mayor oposición y desconfianza hacia ProInversión. Sin embargo, a lo largo del proceso, se convirtió en el principal aliado y defensor del proyecto. Roger Incio añade: «Con este líder se conversó mucho y se logró que sea uno de los convencidos de que el proyecto era favorable para su pueblo y de que debía confiar en el Estado, es decir en ProInversión. De hecho la calidad de dirigente ayudó mucho, por su honestidad, sus principios, su firme pero

14 - PROINVERSIÓN

alturada posición. Se convirtió luego en un verdadero promotor de los beneficios que su pueblo debía recibir». Al final, se entregó a Milpo un proyecto de inversión acompañado de su respectiva licencia social y del contrato por el uso de las tierras. No había riesgo para el inversionista de no poder comenzar el proyecto por falta del indispensable acuerdo social.

El contrato por el uso de las tierras El desarrollo del proyecto implica el uso de terrenos superficiales donde se encuentran las 250 hectáreas de concesión minera y las áreas adicionales necesarias para las diversas actividades operativas y extractivas, que hacen un total de 1,972 hectáreas. Por ello se ha suscrito un contrato de usufructo de los terrenos entre la empresa Milpo y el propietario de las tierras, la Comunidad Campesina de Conchucos. El contrato tiene una vigencia de 22 años, plazo que va desde el inicio del período de la opción hasta el cierre de la operación minera. Por ello se establece una contraprestación que debe pagar el inversionista por el uso de los terrenos superficiales.

El pago acordado por el uso de las tierras, es de S/. 50.750.000 (cincuenta millones setecientos cincuenta mil nuevos soles), pagaderos como sigue:

Es una asociación civil sin fines de lucro constituida por el Estado, de acuerdo al Decreto Legislativo N° 996. El fondo tiene la finalidad de administrar los recursos económicos obtenidos por los procesos de promoción de la inversión privada en proyectos de minería. El Estado destina estos recursos, a través de ProInversión, al financiamiento de programas de carácter social, en particular a la ejecución de proyectos en beneficio de la población ubicada en la zona de influencia del Proyecto; en este caso, de las comunidades campesinas de Conchucos y de Pampas. El Fondo Social se ofreció durante las negociaciones del Convenio Marco. Allí se consignaba como uno de los beneficios importantes que recibirían las comunidades beneficiarias. Los montos negociados finalmente fueron aceptados por el Consejo Directivo de ProInversión. En este caso específico, el Consejo Directivo de la agencia destinará al Fondo Social Magistral: > El 50% de la contraprestación fijada para el Contrato de Opción.

> S/. 15.225.000, equivalente al 30%

> El 50% de la contraprestación fijada para

del monto total, al inicio de la vigencia del contrato de opción.

el Contrato de Transferencia. > El 50% del monto de la penalidad por incumplimiento del plazo ofrecido para

> S/. 10.150.000, equivalente al 20%

la ejecución de la etapa de exploración y

del monto total, a la firma del Contrato de Transferencia.

realización del estudio de factibilidad, si fuera el caso. > El 1.5% de los ingresos por las ventas netas

> S/. 25.375.000, equivalente al 50%

anuales, durante el período de producción,

del monto total, al inicio del período de producción de la operación minera.

(durante toda la vida útil de la mina).

US$ 1.2 millones, dividida en tres cuotas iguales, durante el período de opción de transferencia. Esto constituye una obligación contractual del inversionista, ejerza o no esta opción. Los beneficios del Fondo Social son independientes de los beneficios que las comunidades del área de influencia recibirán dentro del ejercicio de la responsabilidad social del inversionista. Es decir, los recursos que recibe el Fondo Social son los que el Estado destina de manera directa para beneficio de la población, lo que no exime al inversionista de su responsabilidad de ejecutar programas sociales, directamente en el marco de sus políticas de responsabilidad social. Todas estas lecciones aprendidas las resume el presidente del Fondo Social Magistral, Lúcas Vásquez Anticona, de esta manera: «Hace unos 18 meses nuestra comunidad inició un proceso de diálogo con el Estado, a través de ProInversión. Producto del diálogo alturado, de la información permanente que hemos recibido sobre los alcances del proyecto, así como del respeto a nuestras aspiraciones y la confianza que nos significó la presencia del Estado (en negociación directa con nuestra comunidad), hemos arribado a los acuerdos que hoy día se van a suscribir. Estos acuerdos, no solamente garantizan el clima social adecuado para la inversión en el Proyecto, sino también aseguran la realización de programas sociales en beneficio de la comunidad y del área de influencia del Proyecto a través de la constitución del Fondo Social Magistral que me honro en presidir».

CooPERACIÓN y USUFRUCTO > Con fecha 18 de diciembre de 2011, ProInversión y la Comunidad Campesina de Conchucos suscribieron el Convenio Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible del Proyecto Minero Magistral. > En la misma fecha, MILPO y la COMUNIDAD suscribieron el Contrato de usufructo, superficie y servidumbre sobre el terreno de propiedad de la COMUNIDAD en el que se desarrollará el Proyecto Minero Magistral.

Adicionalmente, el inversionista pagará al Fondo Social Magistral la suma de

CONSENSO - 15


CMH /Daniel Silva

EL APORTE SOCIAL DE LA

MINERÍA ProInversión actúa en representación del Estado para crear fideicomisos y luego fondos sociales con aporte de las empresas mineras. Estos fondos contribuyen a proyectos en salud, educación y construcción en las comunidades donde las empresas operan. A continuación, algunos resultados de este trabajo

16 - PROINVERSIÓN

CONSENSO - 17


LAS BAMBAS

Ubicación: Provincias de Grau y Cotabambas, Apurímac Minerales: Cobre, oro y otros Yacimientos: Chacobamba, Ferrobamba, Sulfobamba y Charcas. Buena Pro: 31 de agosto de 2004 Inversionista: Xstrata (Suiza) Compromiso de Inversión: US$ 4.200 millones

El rostro social de la minería: generar desarrollo autosostenible En plena región Apurímac, entre las provincias de Cotabambas y Grau, se enclava el proyecto minero Las Bambas, uno de los más importantes del Perú y de la región. En 2003, ProInversión inició el proceso de promoción. Fue un gran reto. Había que sacar adelante un proyecto postergado por más de 95 años, y generar una estrategia inédita que propicie el desarrollo local sostenible con inclusión social. Los beneficiarios eran de dos provincias con los mayores índices de pobreza extrema en el Perú, de acuerdo al mapa socioeconómico de entonces.

18 - PROINVERSIÓN

La promoción del proyecto significaba, como primera prioridad, generar un clima social apropiado, promoviendo una nueva imagen de la minería asociada al desarrollo de un modelo ejemplar con participación de la población. Con ello, ProInversión ponía en marcha un nuevo modelo con sello propio para la inversión en la actividad minera. Consistía en fomentar las inversiones, en contribuir a la lucha contra la pobreza de miles de peruanos y en establecer las condiciones de los procesos para contar con inversionistas y operadores de talla mundial, que sigan y potencialicen el modelo propuesto en otros proyectos. Comunidades y anexos ubicados en el área de influencia del proyecto entre los distritos de Cotabambas y Grau fueron visitados por los consultores de ProInversión. Se logró como primer objetivo dialogar con las autoridades provinciales, locales, comunales y se las comprometió con el inicio del proceso de promoción. La tarea fue compleja al inicio. El diálogo inicial se vio frustrado en algunas comunidades, producto de la intensa labor de desinformación y manipulación de

sectores radicales y algunos organismos no gubernamentales opuestos a las inversiones mineras. Ello contrastó con el ánimo dialogante de las autoridades regionales y locales (alcaldes), muchas de las cuales provenían de movimientos de izquierda. Fue precisamente el proceso de diálogo, información y consulta lo que permitió generar en las autoridades locales un factor de confianza. En los primeros meses de 2004, los alcaldes de Challhuahuacho, Tambobamba, Coyllurqui y Grau se convirtieron en los principales promotores del proceso. A su vez, esta tarea no sólo estuvo circunscrita a informar a la población de las ventajas y beneficios que tendría el proyecto minero, sino que se puso en marcha un programa inicial de desarrollo sostenible dirigido a proveer de servicios básicos a las poblaciones con el apoyo de diversas entidades del sector público. El objetivo fue reestablecer la presencia del Estado y generar confianza en la población. Este mecanismo de acercamiento permitió brindar información más fluida hacia las comunidades aledañas y zonas de influencia. También permitió diseñar –en ello

fue valiosa la labor de campo– un proyecto minero comprometido con el desarrollo sostenible y con responsabilidad social. En esta línea de acción una de las principales innovaciones –como parte de un acuerdo social con las comunidades y el Estado– fue la creación de un fideicomiso social (mecanismo inédito en el sector). Con ello se aseguraba que los recursos no tuvieran otro uso que beneficiar socialmente a las poblaciones de la zona de influencia (más de 80 mil habitantes, 20 distritos y más de 150 comunidades). El proceso culminó con la firma de un documento modelo en su tipo –La Declaración de Challhuahuacho–, que resume lo que debe ser un proceso de promoción e inversión en el Perú. Esta declaración consigna las obligaciones de la empresa inversionista en los siguientes tópicos: la protección al medio ambiente; compromiso con el desarrollo sostenible; el reconocimiento de la cultura y valores de las comunidades; la convocatoria de mano de obra y servicios con preferencia de la zona, y apoyo para el desarrollo de la infraestructura básica de las comunidades. Estos compromisos fueron posteriormente incorporados de manera formal en el contrato que firmó la empresa.

El proceso En agosto del año 2004, la empresa Xstrata Copper adquirió el derecho exclusivo de explorar el Proyecto Minero Las Bambas mediante un concurso público internacional. Ofertó al Estado Peruano US$

121 millones, de los cuales se destinaron US$ 45.5 millones como aporte social inicial para la conformación de un fondo denominado Fideicomiso Aporte Social Proyecto Minero Las Bambas (hoy Fondo Social - Las Bambas).

El club del millón La concesión del proyecto minero consolidó al Perú como productor de cobre y oro. El Perú ingresaría al denominado club del millón (de toneladas) que hasta entonces agrupaba a Canadá, Indonesia, Chile y Estados Unidos. También habría un nuevo horizonte en las exportaciones mineras y un aporte en el crecimiento anual del PBI. Por si fuera poco, en 2010 Xstrata asumió con el Estado un compromiso de inversión superior a los US$ 4 mil millones. Por primera vez en un contrato de Estado, las exigencias iban más allá de los usuales requerimientos mínimos de inversión. Destacan 17 condiciones de carácter social que fueron planteadas por los mismos pobladores en los diferentes foros y audiencias públicas que se desarrollaron, a lo largo de casi un año, en las diversas localidades y comunidades campesinas de la zona de influencia, y que la empresa ganadora debía cumplir con la finalidad de mantener una relación cordial y armoniosa con la población y sus autoridades.

Rostro social El proyecto Las Bambas lleva inherente una propuesta de inclusión social con

desarrollo sostenible, que se basa en el principio de inversión minera con responsabilidad ambiental y desarrollo social. El llamado Fideicomiso Aporte Social Proyecto Minero Las Bambas, encargado en un primer momento de administrar el fondo del aporte social del proyecto minero, ha sido sustituido por el Fondo Social Las Bambas - FOSBAM, el mismo que cuenta con personería jurídica desde el 15 de enero de 2009 y se encarga de su administración. FOSBAM es una asociación civil que trabaja para mejorar las condiciones de vida de la población de la zona de influencia del Proyecto Minero Las Bambas, mediante la ejecución de proyectos de desarrollo en las provincias de Cotabambas y Grau en el departamento de Apurímac. Al año 2010, este fondo social cuenta con US$ 63 millones, debido a últimos aportes hechos por Xstrata. Las Bambas fue el primer proyecto minero del país que consideró el aporte de beneficios a su entorno desde el inicio, sin necesidad de esperar a generar impuestos que retornen a la región vía canon minero tras varios años de operación. Con el fondo social, el FOSBAN ha logrado realizar inversiones hasta la fecha por US$ 16 millones, que han permitido electrificar la casi totalidad de las zonas urbanas y rurales y dotar de infraestructura vial, educativa y de servicios de agua y alcantarillado a 20 distritos de las provincias de Cotabambas y Grau.

CONSENSO - 19


BAYÓVAR

Ubicación: Provincia de Sechura, Piura Minerales: Fosfatos Buena Pro: 15 de marzo de 2005 Ganador: Vale Do Rio Doce (Brasil) Inversión: US$ 566 millones. Adicionalmente y debido a la ampliación de planta, se estima una inversión adicional de US$ 300 millones. En abril de 2005, ProInversión transfirió el proyecto de fosfatos a la empresa brasilera Vale Do Río Doce con el compromiso inicial de producir 3,3 millones de toneladas por año de roca fosfórica, además de construir una planta de procesamiento y un puerto de embarque de minerales. Vale Do Rio Doce es una de las mayores empresas brasileras, con solvencia técnica y económica para hacer realidad un proyecto de la envergadura de Bayóvar. La inversión inicial de US$ 300 millones se

20 - PROINVERSIÓN

incrementó al final a US$ 566 millones. La empresa desarrolla un proceso de ampliación de la planta que puede significar una inversión adicional de US$ 300 millones. Vale se ha asociado con Mocaico de USA y Mitsui de Japón para el desarrollo integral del proyecto. Culminados los trabajos de construcción, las operaciones se iniciaron el 10 de julio de 2010. Parte de la estrategia del proceso de promoción del proyecto Bayóvar fue constituir una fundación a beneficio de la comunidad campesina San Martín de Sechura. Esta institución recibirá los fondos que entregará el inversionista por derecho de usufructo de la propiedad superficial. Del mismo modo, se creó el fideicomiso social del Proyecto Bayóvar que financiará con parte de los ingresos de la empresa (3% de las ventas netas), los proyectos sociales en benefi-

MICHIQUILLAY

cio directo de la Provincia de Sechura. De igual manera, la empresa ha suscrito una serie de convenios con las autoridades locales para la ejecución de proyectos de salud, educación e infraestructura que beneficien a la población de las zonas aledañas al proyecto. El Proyecto Bayóvar permitirá la creación de una plataforma de exportación de productos con valor agregado y es un hecho que la planta de fertilizantes permitirá que Sechura se convierta en una zona industrial de las más importantes de la costa del Pacífico sudamericano.

Ubicación: Distrito La Encañada, Cajamarca Minerales: Cobre, con potencial aurífero por explorar Buena Pro: 30 de abril de 2007 Ganador: Anglo American (Inglaterra) Inversión mínima estimada: US$ 700 millones Firma de acuerdo social: junio de 2008 Todo proyecto de inversión mantiene sus propias características. En el Perú, Las Bambas en 2004 se constituyó en un hito económico al hacer realidad por primera vez en el país un modelo de minería con desarrollo sostenible. Tres años después – en 2007– el proyecto minero Michiquillay, ubicado en la región Cajamarca, marcó un nuevo desafío en los procesos de promoción minera. En Cajamarca desde los primeros años de 2000, se impulsaron proyectos mineros exitosos y de gran auge económico. Sin embargo, el mismo escenario marcó el inicio de una sistematizada oposición. El crecimiento minero dio origen a una serie de organizaciones no gubernamentales que estigmatizaron la minería con capacidad de movilización política e

ingente apoyo logístico y económico. Durante el primer quinquenio de 2000 casi todas las protestas contra la minería se centraron contra Yanacocha, proyecto aurífero a cargo de la empresa Newmont. Ello generó un clima hostil al que se sumaron manifestaciones de la población en diversas provincias de la región. Se trataba de un discurso al unísono: «la minería atenta contra la agricultura, la ganadería y el medio ambiente».

Acercándonos a las comunidades El proyecto Michiquillay se ubica en el distrito de La Encañada, a poco menos de una hora de la capital Cajamarca. El ámbito de influencia directa son las comunidades de Michiquillay y La Encañada. En 2006 ProInversión inició los trabajos de sensibilización social en las comunidades y anexos de Michiquillay. En ella había un alto grado de protesta y proselitismo político contra las inversiones mineras, alentado por el Comité de Autodefensa de la zona. En agosto del mismo año, activistas del comité de autodefensa incendiaron el campamento (propiedad de Centromín

Perú), destruyendo un número indeterminado de muestras minerales (que eran evidencias para el proceso de promoción del proyecto) y se apropiaron de insumos químicos fiscalizados, que fueron destinados hacia el narcotráfico y que ameritó una investigación y posterior denuncia penal de la Dirección Nacional Antidrogas (DIRANDRO). A pesar de estas contingencias, ProInversión prosiguió el diálogo con los dirigentes y representantes comunales, tanto en sus propias comunidades, como en Cajamarca y Lima. En forma transparente se les brindó información sobre el proceso de concesión, así como los beneficios directos hacia las comunidades del ámbito de influencia. En el frente interno, durante 2006, la labor de empoderar a los dirigentes y comuneros fue lenta, aunque efectiva, a pesar de las constantes amenazas y presiones políticas que recibían estos últimos. Colateralmente se aplicaron una serie de herramientas de difusión del proyecto en medios locales (radios y diarios), así como la capacitación a comunicadores (que concluyó con un programa de radio y un boletín semanal dirigido a la comu-

CONSENSO - 21


LA GRANJA nidad de Michiquillay, La Encañada y anexos).

La concesión El 30 de abril de 2007, en Lima, se realizó el proceso de licitación del Proyecto Minero Michiquillay. Se adjudicó a la empresa Anglo American, que presentó la mejor oferta económica: US$ 403 millones. De este monto, el Estado asumió el compromiso de destinar US$ 201.5 millones a un fondo social orientado a proyectos de desarrollo sostenible en el área de influencia directa. Una vez más –al igual que Las Bambas en 2004– se consolida-

ba un modelo de minería moderna, con inclusión social. Tras la firma, el siguiente paso fue alcanzar el acuerdo social entre la comunidad y la empresa ganadora, así como la puesta en marcha de un programa de remediación ambiental producto de actividades mineras previas al proyecto Michiquillay. En esta etapa se intensificó la labor de sensibilización social a través de jornadas informativas, talleres y asambleas comunales descentralizadas. En este lapso no se realizó ninguna labor de exploración de parte de la empresa, y se dio a conocer la importancia de contar con una minería moderna, con los más altos estándares de seguridad, salud y cuidado del medio ambiente. El 3 de junio de 2008 se aprobó el anhelado acuerdo social y fue suscrito por

22 - PROINVERSIÓN

los dirigentes y representantes de todas las comunidades y anexos de Michiquillay y La Encañada.

El Fondo Social Michiquillay El principal aporte del proyecto ha sido la constitución del Fondo Social Michiquillay, que percibirá a lo largo del proyecto, más de US$ 201.5 millones destinados a programas de inversión social en las áreas de influencia. El contrato establece que este fondo será destinado a salud, educación, desarrollo de tecnología, infraestructura y capacitación.

Ubicación: Distrito de Querocoto, provincia de Chota, Cajamarca Minerales: Cobre Buena Pro: 16 de diciembre de 2005 Ganador: Rio Tinto (Inglaterra) Inversión mínima estimada: US$ 1.000 millones Fondo Social: Constituido en marzo de 2009 En 1994, el Gobierno peruano entregó el proyecto minero La Granja a la empresa Cambior. En 2000, llevaría a cabo un nuevo proceso de promoción para buscar un inversionista de mayor nivel que pudiera ejecutar el proyecto. La adjudicataria fue la empresa Billiton, que poco después se fusionó con BHP. Luego de realizar su etapa de exploraciones con un adecuado manejo social, el año 2002 Billiton decide devolver el proyecto

minero La Granja al Gobierno peruano. Es entonces que ProInversión toma en sus manos la convocatoria, y le adjudica la Buena Pro el año 2005 a la empresa Rio Tinto. El contrato de transferencia se firmó el 31 de enero de 2006. El compromiso de inversión por parte de la empresa era de US$ 60 millones; pero a la fecha se han invertido más de US$ 300 millones en exploraciones e investigaciones metalúrgicas superando largamente el compromiso inicial. El Estado, al igual que en otros procesos mineros, asignó el 50% del pago de la contraprestación que tiene que realizar la empresa al Fondo Social de la comunidad. Este Fondo, que es administrado conjuntamente por la Municipalidad de Querocoto y la empresa Rio Tinto, ha recibido US$ 29 millones. Se utilizarán

en proyectos de desarrollo sostenible en el distrito de Querocoto. La empresa, además, desarrolla una política de responsabilidad social con altos estándares y trabaja en conjunto con las comunidades en diversos proyectos de desarrollo sostenible. Prioriza los temas de educación y salud. Igualmente está comprometida en promover el empleo y autoempleo local. Ello hace posible un óptimo ambiente social en el distrito de Querocoto, así como en las zonas rurales del río Paltic.

CONSENSO - 23


ALTO CHICAMA

TOROMOCHO Ubicación: Distrito de Morococha, Provincia de Yauli, Departamento de Junín Minerales: Cobre Buena Pro: 14 de mayo de 2003 Inversionista: Minera Peru Copper Syndicate Ltd.

Ubicación: Distrito de Quiruvilca, provincia de Santiago de Chuco, La Libertad Minerales: Oro Buena Pro: 15 de enero de 2001 Inversionista: Barrick Misquichilca El proyecto minero Alto Chicama es el mayor descubrimiento aurífero de la década pasada, con reservas de 7,2 millones de onzas y una producción estimada de 540.000 onzas al año. La mina estaba tipificada como yacimiento de carbón, pero fue la visión y la estrategia de promoción de inversiones para considerar la exploración de oro en este yacimiento lo que permitió el hallazgo de un gran depósito aurífero de características únicas en la zona. La empresa minera Barrick Misquichilca S.A. obtuvo la buena pro para desarrollar el proyecto. El 12 de diciembre de 2002 se suscribió el Contrato de Transferencia del Proyecto Alto Chicama entre la Centromin Perú S.A. y Barrick. La empresa se comprometió a pagar una

24 - PROINVERSIÓN

contraprestación de regalías contractuales de 2,51% sobre las ventas. Antes de que la mina iniciara sus operaciones en el año 2005, tanto el Estado como la empresa fueron construyendo una relación armoniosa con las comunidades y gobiernos locales del entorno que involucraba específicamente a las provincias de Otuzco, Santiago de Chuco y Sánchez Carrión. Se llevaron a cabo talleres para que la empresa diera a conocer sus actividades y que la población expusiera sus problemas y las expectativas que tenía del proyecto. ProInversión aprobó el Programa Social para el Fideicomiso. El contrato se suscribió el 25 de abril de 2006. El patrimonio del fideicomiso está compuesto por las regalías recibidas de Barrick, y por otros ingresos que se obtengan a través de cooperación nacional e internacional. El 15 de setiembre de 2008 se establece la sustitución del régimen del «Fideicomiso Social» por el del «Fondo Social».

Los fondos del fideicomiso, que ascendían a US$ 61 millones, fueron transferidos al Fondo Social en junio de 2009. El objetivo de este Fondo es promover y dinamizar la elaboración y ejecución de proyectos de desarrollo sostenible para las provincias de Otuzco, Santiago de Chuco y Sánchez Carrión. Es prioridad del Fondo destinar sus recursos al financiamiento de proyectos de desarrollo sostenible y de la provisión de servicios básicos que contribuyan a reducir los niveles de desnutrición en la población infantil, elevar los estándares de calidad de la educación y la salud y aumentar la provisión de servicios de saneamiento, entre otros. El monto de inversión ejecutado por el Fondo en proyectos de infraestructura educativa, vial, electrificación y saneamiento, entre otros, alcanza la suma de S/. 177.5 millones a noviembre de 2011. Desde la fecha de constitución del Fideicomiso, en junio de 2009, se ha transferido al fondo social la suma de US$ 54 millones.

El proceso para llegar a un acuerdo con los pobladores requirió de una ardua labor por parte de la empresa, y se tomaron en cuenta los estándares internacionales para los temas de reasentamiento. Con una población donde el 85% de habitan-

Se trata de un proyecto de larga data, del que ya se tenía referencias desde 1920. Sin embargo, las diversas campañas de explo-

trabajadores mineros y las viviendas que ocupan están ubicadas casi en su totalidad en antiguos campamentos. Cuentan con servicios básicos precarios y además se encuentran rodeadas de depósitos de relaves en actual operación, que afectan seriamente la salud de los pobladores. Para hacer realidad el proyecto cuprífero de Toromocho, Chinalco invertirá alrededor de US$ 2.200 millones. Es necesario

ración recién se inician entre 1966 y 1971; primero a cargo de la empresa Cerro de Pasco Corp. y, posteriormente, de Centromin Perú. Dada la complejidad metalúrgica de este depósito, por su baja ley de cobre, bajo nivel de reservas y la presencia de diversos contaminantes que dificultan su procesamiento, sumado al bajo precio del cobre en ese momento (2001-2003), promover este proyecto fue complicado y difícil (se tuvo 3 intentos fallidos). Sin embargo, un adecuado plan de promoción despertó el interés de la empresa Minera Copper, que asumió el reto de explorar e invertir, de modo que confirmó las reservas de cobre. Posteriormente, la empresa Aluminium Corporation of China (Chinalco) adquirió las operaciones de Perú Copper, las que incluirían el proyecto Toromocho. En el año 2008, Chinalco firmó el contrato de transferencia para desarrollar el proyecto Toromocho, lo que la convertiría en propietaria de una de las principales minas de cobre del mundo. Se espera que entre en producción a fines de 2021. Este proyecto está ubicado a más de 4.700 metros de altura en el distrito de Morococha, provincia de Yauli, departamento de Junín. Morococha es tradicionalmente una localidad minera: la exploración en esta zona data de 1763. La mayoría de los habitantes del distrito son

para la ejecución del proyecto la reubicación del pueblo de Morococha, aledaño al cerro Toromocho, donde se desarrollará la mina a tajo abierto. Su población, conformada por casi cinco mil habitantes, será totalmente reubicada en una nueva ciudad que está siendo construida por la empresa, con una inversión inicial de US$ 50 millones. Allí se construirán 1.050 viviendas que contarán con todos los servicios básicos. El pueblo tendrá colegios, centros médicos, edificio municipal y espacios de recreación, entre otros. Las negociaciones han tomado más de dos años desde que los pobladores aceptaran trasladarse a Carhuacoto, que se encuentra a cuatro kilómetros de la ubicación original. Como en todo proceso de este tipo, siempre existe un pequeño grupo de pobladores que se oponen a la reubicación (aproximadamente el 2%). Ellos exigían precios mayores por las propiedades. Otros temas con los que se tuvo que lidiar fue negociar y llegar a un acuerdo sobre la reubicación del cementerio. ¿Qué hacer ahí? Los pobladores querían recibir un pago por lo que supondría el costo de trasladar a sus familiares enterrados a otro lugar. La empresa propuso una alternativa: el antiguo camposanto se mantendría intacto y se les daría facilidades a los deudos para visitarlo cuando quisieran.

tes no cuenta con título de propiedad, se les ofreció, a pesar de todo, una propiedad de 108 metros cuadrados libre de costo; en el caso de aquellos que demostraron tener registro de propiedad, se les dio lo mismo pero además se les hizo un pago por sus terrenos. La información y la gestión para tomar acuerdos con la población siempre fue pública: sin esto no se hubiera llegado a un consenso en los acuerdos, donde siempre primó la transparencia. El éxito logrado en esta negociación hace de Toromocho uno de los proyectos mineros más importantes del país, y representará para el Perú un incremento del 25% de sus exportaciones de cobre. Dentro de los compromisos de inversión del Proyecto Toromocho, promovido por el Estado, está la construcción de la planta de tratamiento de las aguas ácidas provenientes del Túnel Kingsmill. Este tiene un caudal promedio de 1,0 m3/s, generados por las operaciones mineras del distrito de Morococha. La planta requerirá de una inversión de más de US$ 43 millones y dará solución a la contaminación de más de cinco décadas de las aguas del río Yauli, uno de los afluentes principales del río Mantaro. Chinalco se hará responsable de la operación de la planta durante la vida de la mina y luego será transferida sin costo al Estado.

CONSENSO - 25


Es una publicación de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) Concepto: Oficina de Comunicaciones e Imagen Institucional - ProInversión Primera edición: Enero de 2012 Tiraje: 500 ejemplares Edición, investigación y diseño: Editorial Cometa Diseñador: Mario Segovia Guzmán / Cometa Ilustrador: Víctor Aguilar / Cometa Textos: ProInversión y Cometa Fotografías: ProInversión, El Comercio, Daniel Silva Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú N° 2012-06074 Preprensa: Editorial Cometa Impresión: Imprenta Ríos S.A.C.

Los datos contenidos en esta publicación pueden ser citados siempre y cuando se mencione la fuente de origen y se envíe un ejemplar de la obra a ProInversión. El contenido de este producto es responsabilidad exclusiva de sus autores, y no compromete al PNUD. ProInversión: Av. Enrique Canaval Moreyra Nº 150, Piso 9 San Isidro. Lima. T: (511) 612-1200. Fax:(511) 221-2941

> Y ahora que por fin todos estamos de acuerdo, ¿no les provoca ir a almorzar?

26 - PROINVERSIÓN

CONSENSO - 27


6 / consenso

6 / Buscando siempre el consenso  

"PROINVERSIÓN 1991 -2011: APUNTES PARA UNA HISTORIA" Capitulo 6